El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 21 de mayo de 2012

 Blog de Félix de Azúa

Un recuerdo que he olvidado

No recuerdo dónde leí hace poco, seguramente en una antología con el lomo pelado, una de esas que hace veinte años compré en la estación ferroviaria de Oxford, pero que nunca leí porque en el trayecto me encontré con otro profesor del departamento, Eric Leery-Stout, un hombre resabiado, de malévolo ingenio, y ya no dejamos de hablar sobre la escasa sutileza de los colegas hasta llegar a Victoria Station, pero era un cuento americano (que era americano lo recuerdo perfectamente) en el que alguien recordaba a aquella chica con carita de muñeca, muy atenta con todo el mundo en la ventanilla de la universidad, pero con una pierna más corta que la otra, a la que su padre acompañaba cada año al baile de Primavera o de Fin de Curso (eso no lo recuerdo) y se sentaban ambos en un banco, junto a la pared, y allí estaban toda la noche mirando con una expresión de atenta curiosidad a la gente y a las parejas que bailaban, e intercambiaban a veces comentarios sobre alguna de las preciosas muchachas vestidas con ligeros trajes azules y amarillos, o los movimientos tan torpes como encantadores de los chicos más deportivos de las clases superiores, y así transcurría la velada hasta que poco a poco la sala iba quedando vacía de modo que se levantaban sonrientes, el padre estiraba un poco los brazos como a veces hacen los perros, y aunque jamás, en siete años que viví allí, nunca nadie, jamás, jamás, la invitó a bailar, salían comentando jovialmente lo bien que lo habían pasado y lo bonitas que eran estas fiestas y lo amables y guapos que eran los jóvenes del instituto y qué buena noche hace, qué te parece, ¿vamos caminando hasta casa?, ¿te ves con ánimo?, ¡qué dices, papá!, pero ¿acaso me tomas por una inválida?, ¡cariño, si yo soy el tullido...!, y oía sus risas tan bien entonadas como los dúos de la radio alejándose hacia la oscuridad, mientras la noche se cerraba sobre el pueblo como un enorme manto de olvido y caía luego sobre mi de repente.

[Publicado el 20/9/2010 a las 09:00]

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Comentarios (38)

  • Magnífica glosa en un marco bien ajustado, le ha quedado un breve cuentito sobre un relato memorable. Lo que no entiendo es al público (en general, hay excepciones), más preocupado de mirarse el ombligo y describirlo con todo detalle que por seguir y comentar el blog.

    Comentado por: Capra el 09/10/2010 a las 13:14

  • Había un poeta, desatascando un retrete, con el brazo metido hasta el fondo, en la mierda, y cuando una amiga que estaba a su lado, le preguntó, ¿oye, pero, de verdad, no te da asco, no sientes repugnancia ante eso...? El le respondió que no, en absoluto, y además, le dijo, sabías que los grandes desatascadores de mierda de este siglo, los más ilustres, han sido siempre los poetas...
    Lo leí, y me llamó la atención, lo mismo que cuando escucho reflexiones profundas, acerca de la relación entre la mierda, la mierda nacional, pongamos por caso, y la economía, los puestos de trabajo, las clases sociales, la inmigración..., en fin, es una cuestión infinita..., por ejemplo, qué hace la evolución, con la mierda que genera...? No sé, yo que sé...

    Comentado por: rafa el 23/9/2010 a las 07:51

  • Ya nadie, con perfecta coherencia, te podría decir: rafa, vete a la mierda, pues te metes en esta, según tú, pocilga, y además con espíritu estoico, lo cual no deja de ser sublime.

    Comentado por: amor a las pocilgas el 23/9/2010 a las 06:10

  • Precisamente ahora, y a modo de capricho..., me pregunto si habrá, tal vez, entre los habituales a esta pocilga inmunda..., un ser espiritual, que se avenga a decir, algo coherente, acerca del sucidio...
    Sí, sí, ya lo sé, por supuesto, es un tópico de tertulia, pero qué quieren ustedes, sepan disculpar, pues, muy a menudo, a mí tampoco me gustan muchos de los comentarios y, sin embargo, los leo, con una paciencia y con un estoicismo, ejemplares...

    Comentado por: rafa, siempre me gustó charlar...! el 22/9/2010 a las 23:01

  • "The language a writer uses to create a world is that world, and Franzen’s strenuously contemporary and therefore juvenile language is a world in which nothing important can happen. Madame Bovary’s marriage sucked, Heathcliff was into Catherine: these words fail the context not just because they are of our own time. There is no import in things that “suck,” no drama in someone’s being “into” someone else. As for the F word, Anthony Burgess once criticized the notion that to use it in matter-of-fact prose is to hark back to “a golden age of Anglo-Saxon candour”; the word was taboo from the start, because it stands for brutal or at best impersonal sex. “A man can fuck a whore but, unless his wife is a whore, he cannot fuck his wife … There is no love in it.” A writer like Franzen, who describes two lovers as “fucking,” trivializes their relationship accordingly. The result is boredom."

    http://www.theatlantic.com/magazine/archive/2010/10/smaller-than-life/8212/1/

    Comentado por: cp el 22/9/2010 a las 19:42

  • http://www.theparisreview.org/interviews/6040/the-art-of-fiction-no-206-michel-houellebecq

    Comentado por: cp el 22/9/2010 a las 19:10

  • la chica era una sirena Bestias!

    Comentado por: Raul el 22/9/2010 a las 17:29

  • Conocí a un James , James Hatford, en el hotel Riviera, en el malecón de La Habana, en el verano de 1997, abrazado a una pequeña lámpara de pie de bronce y tulipa en forma de estrella radiante y una primera edición de Paradiso de Lezama que soy incapaz de leer, no puedo con el Paradiso, llegó a la cuarta página y no sé que está diciendo el señor Lezama, demasiadas curvas y adornos y retorcimientos para mí, que soy más bien elemental, simplón, borderline, tengo un cerebro de a ostra y gustos más bien frugales, no hay nada que me guste más que las espinacas y el pan con nueces, soy tan elemental que me despierto por la mañana pensando en la siesta que me voy a regalar, como si el hecho de sobrevivir al mediodía constituyese un triunfo, hasta que reparo en el hecho de que falta otro mediodía, pues mediodía y mediodía hacen, que yo sepa, un día completo, a veces es un milagro llegar con vida a la noche, sí.

    En cualquier caso, la siesta es una tradición familiar que se remonta hasta los albores de la Edad Media, cuando éramos aún buenos ciudadanos, matábamos a paganos y forzábamos a doncellas que no apreciaban nuestros versos; en casa, desde siempre, la gandulería y la molicie de después de comer son sagradas, y sólo se dio un caso, que yo recuerde, en el que esta sagrada norma se infringió: un tío abuelo se obstinaba en desobedecer este mandamiento y no guardaba el sagrado deber de la siesta sino que después de comer ya se iba a trabajar, a supervisar sus fábricas de metalurgía, a hacer dinero, como él decía, como si fuese a conquistar las américas. En mi familia no se decía siesta, se decía: partir el día. Hay que partir el día, decían, como si en un día hubiese dos días distintos, el día de la mañana y el día de la tarde, y en nosotros habitasen también dos personas distintas: la persona de la luz y la persona de la noche que apenas se reconocían la una en la otra.

    Compré la lámpara de tulipa en forma de estrella radiante en un mercadillo de antigüedades próximo al Capitolio de La Habana, en cuyo café destartalado me sentaba todos los días a leer y a tomar notas. ¿ A tomar notas? ¿ Cómo que: a tomar notas? ¿ Notas para qué? Pues no lo sé, siempre estaba tomando notas y haciendo ejercicios de escritura, como en este blog, ejercicios de escritura, con el fin de terminar una novela que sería el asombro del mundo y se leería en Shangay, se leería en Moscú, se leería en Reikiavik, en Nueva York y en Buenos Aires, en Puerto Natales y en Alaska se leería, en Johannesburgo y en la Polinesia; pero los ejercicios de escritura en vez de acercarme a la novela me alejaban de mi gran obra, así que me acabababa conformando y resignando a los ejercicios de escritura, qué le vamos a hacer, a lo mejor algún día reúno todos los ejercicios de escritura y construyo una novela, a lo mejor me implanto un poco de pelo, a lo mejor antes de morirme viajo a Transilvania antes de morirme, a lo mejor el próximo verano visito la casa de Edward Gorey en Cape Cod visito, a lo mejor le escribo una carta a la princesa Aiko escribo, a lo mejor voy a las Galápagos voy, a lo mejor estamos preparando el secuestro de Juan Carlos I, a lo mejor estamos comprando armas, a lo mejor tenemos mapas subterráneos, a lo mejor colocamos un artefacto explosivo conectado a un cronómetro bajo la Torre de Madrid, a lo mejor somos un macguffin, a lo mejor somos una blitzkrieg, a lo mejor nos convertimos en ladrones de tumbas, a lo mejor inventamos Google Time y organizamos viajes en el tiempo, uno nunca sabe el pasado que le espera, a lo mejor somos el lado ocuro del star system, a lo mejor controlamos el mundo, a lo mejor estamos hasta el culo del nuevo paradigma emocional, el grupo salvaje vuelve a reunirse, tenemos grandes planes, a lo mejor el lenguaje nos ha traicionado y somos perros rabiosos, sí, tiene que ser esto.

    Fue en el mercado del Capitolio, mientras regateaba el precio de la lámpara radiante, donde vi por primera vez al señor James. Aquel hombre caleidoscópico se colocó a mi lado y empezó a pujar por la lámpara, doblando en cada ocasión la cantidad que yo ofrecía. Lo hacía sin ningún entusiasmo, como si en realidad no tuviese interés alguno en la pieza del XIX, conozco muy bien a ese tipo de personas: fingen una absoluta indiferencia para anular al enemigo con su apatía, pero en realidad están jugando más fuerte que nadie. Sin embargo, después de unos minutos, pareció aburrirse con la simple enunciación de cantidades, extendió una mano invertebrada, cogió la cabeza de un pequeño ángel de madera como quien sostiene entre los dedos un animal viscoso, dejó setenta dólares sobre la mesa del anticuario comunista y se fue, abriéndose paso entre la chusma como la mismísima Reina Madre. No es que yo sea precisamente un virtuoso de la fisionomía pero me bastó una mirada para descubrir que se trataba de un hurón de urinarios, uno de esos dandis maravillosos que cuando empieza a anochecer interrumpen un ensayo sobre Poussin y descienden a los parques en busca de muchachos radiantes con los que se esconden en la humedad de los árboles.

    Volví a verlo, unas horas después, hablando con un hombre, en el bar del hotel Riviera, había sustituido el hackett negro, la corbata verde musgo, el borsalino con pluma y los zapatos de hebillas doradas de la víspera por un sobrio traje de lino. Ernesto, uno de los camareros del hotel, con el cual había trabado cierta amistad debido a mi increíble insomnio tropical, me dijo que el señor James era el señor James y que su amigo era un famoso militar revolucionario que había acompañado a Castro desde los primeros días de Barba Maestra. Abrazado al Paradiso y a la lámpara radiante le pregunté a qué se dedicaba exactamente el señor James y Ernesto bajó la voz y me dijo que el señor James oficialmente se dedicaba a las antigüedades, pero que toda La Habana sabía que en realidad era un espía y un usurero. Compraba oro, joyas y muebles coloniales a la aristocracia militar cubana y los vendía en Europa, a un precio exorbitante, en una pequeña tienda de Lennox Gardens. Ernesto explicó que la aristocracia militar se estaba preparando para el fin de su propia prehistoria.

    En cuanto se produzca la muerte de Castro, una flota de nueve aviones tiene orden de despegar inmediatamente hacia el sur de España con las reliquias del brontosaurio. Del mismo modo que la dictadura concedió refugio a los nazis, el gobierno socialista español con la colaboraciób de los doce comunistas y medio que ahora mismo quedan en el país se ocuparán de ocultar a los próceres de la aristocracia militar cubana en una serie de pisos francos a lo largo de la Costa del Sol. Poco a poco el postmarxismo se implantará en Andalucía, que, sin disparar un solo tiró, se separará de España y pasará a llamarse República Popular de Andalucía. Esto no lo dice Ernesto, lo digo yo, que tengo tanto derecho a equivocarme como cualquier otro. Cuánto me pides por esa lámpara, dijo el señor James acercándose de pronto a nosotros. No se trata de dinero, le dije. Te doy dos mil dólares, dijo. Haber empezado por ahí, dije.

    Comentado por: antón el 22/9/2010 a las 10:36

  • Como decía mi abuelo "El cura, o casao o capao".
    Es muy posible que la exigencia de que los sacerdotes sean y permanezcan célibes vaya contra las leyes de trabajo españolas; puede haber ahí una manera de civilizar a esta gente: cuando un cura se case sea ilegal despedirlo de su puesto de trabajo, o deban pagarle una enorme indemnización.
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    Es que a Ferran Sáez Mateu no le puedo contestar o sea.
    ¡Cómo se ha puesto la conspiración!
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    Yendo a lo que vale, o sea la pela que es lo que está detrás de las noticias menoreras, -"argentum non olet" dijo el emperador romano- les adjunto un mi comentario sobre la noticia del medrar sin fin del Botín -qué hombre ya por su apellido predestinado.

    "Banco de Santander, Spain, in talks to buy M&T, Buffalo and join it with their Sovereign, to make the 9th bank in the USA.
    M&T Bank Is Said to Weigh Giving Up Majority Stake to Santander (enlace a Bloomberg)
    Last week Santander bought BZ, in Poland.
    Unemployment in Spain at 20,3% and growing.
    President Zapatero, aka ZP, has proposed a small tax on financial transations to fight world hunger. The head of the Spanish banking association spoke against it, and called ZP a loony."

    Comentado por: armandobronca.com el 21/9/2010 a las 21:16

  • Lo que tiene usted que hacer, a ver si nos enteramos, es leer con atención: cp no escribe el artículo, y no se alude a las intenciones de cp, si no a qué sea lo que pretenda el articulista, porque lo que es demostrar una tesis...

    Comentado por: eso, a ver si nos enteramos el 21/9/2010 a las 20:56

  • Si todo en esta vida, en la sociedad en general, y en la sociedad española singularmente, sobre todo en los últimos diez años, gira en torno a una especie de sociologismo, según el cual nada escapa a la ideología, una especie de ente abstracto que estaría por encima de los individuos, y que nos impide actuar con libertad, entonces podemos llegar a delirantes conclusiones como, por ejemplo, que la pederastia, la homosexualidad, son cosas de derechas, según unos, o de izquierdas, según otros, y así cientos de ejemplos por el estilo. Esto es nefasto, no sólo para aquella gente interesada en buscar verdades, sino para toda la sociedad, puesto que a los individuos, en cierto modo, se les dice que han de seguir ciertas pautas ideológicas si quieren llegar a conclusiones, no ya objetivas, sino concordantes con determinadas pautas político-ideológicas. En cierto modo, se le impone a la gente lo que es correcto, ideológicamente hablando, y lo que no lo es, de tal modo que cualquier acción, cualquier empresa individual queda truncada por la superestructura ideológica, a la cual debemos reverencia, pleitesía. Esta concepción sociologista nos dice que el individuo no importa, que lo que realmente produce conocimiento es una especie de espíritu colectivo que planea por encima de los cerebros: la ideología.

    La aberración sociologista, que ha surgido en España con bastante virulencia, como he dicho más arriba, en los últimos diez años, quizá menos (el mito de las dos Españas, el radicalismo de las ideologías, algo que podemos percibir a diario en los medios de comunicación), está produciendo daños terribles en todas las esferas de la organización social por su carácter subjetivista. Baste recordar que en las ciencias naturales, en la tecnología (p.ej., las teorías científicas, los diseños de ingeniería) se contrastan con la realidad antes de ser aceptadas. Sin embargo las ideologías, como pueden enseñarnos las neurociencias, son meras ideaciones (como la religión o la astrología) producidas por nuestro cerebro. Es verdad que pensamos y actuamos en un medio social, no en el vacío; en el caso de un científico, por aislado que parezca, es miembro de una comunidad por el solo hecho de utilizar la literatura especializada y de contribuir a ella. Pero es igualmente cierto, que la sociedad no puede pensar por ninguno de nosotros, porque no tiene cerebro. Aunque a veces sustituibles, los individuos son indispensables. Una cosa es señalar la importancia de la tradición y de la ideología, y otra muy distinta es sostener que no puede haber verdad objetiva porque no existen hechos objetivos, pues todo es mera ideología, a la cual estamos atados sin remisión hasta la muerte.

    Comentado por: miguel el 21/9/2010 a las 20:07

  • Tenemos la costumbre, no sé si buena o mala, de atribuir una determinada intención a lo que leemos. ¿Qué intención podemos atribuir a cp en su comentario, en el que cita ejemplos de la moral de ciertos representantes políticos o sociales de la izquierda ideológica en relación a la pederastia? ¿Por qué los comenta ahora precisamente, cuando estallan por todos lados los escándalos de pederastia en la jerarquía de la Iglesia? ¿Afán de curarse en salud, como afirma armandobronca, o interés en poner de manifiesto la hipocresía de una izquierda que aprovecha cualquier escándalo que pueda afectar a la Iglesia?
    ¿Es lo mismo la letra de la Orquesta Mondragón que la doble moral de la Iglesia que oficialmente condena no sólo la pederastia sino la lujuria, pero que luego encubre a la justicia los delitos de abusos sexuales?

    Comentado por: a ver si nos aclaramos el 21/9/2010 a las 19:50

  • No entiendo muy bien qué pretende el ¡¿profesor universitario?! del texto con su, más que artículo, reseña: ¿tienen los ejemplos enumerados la culpa del mal de la pederastia?, ¿son verdaderas apologías de la pederastia los ejemplos reseñados?, ¿es una apología de la pederastia la denuncia de la hipocresía de una moral de doble rasero, el humor negro con que se desvelan ciertas cosas que no dejan de pasar? ¿es lo mismo una apología de la pederastia que el ejercicio práctico de la pederastia? ¿es lo mismo escribir un panfleto o hacer una película que liar a un catequista de primaria desde una posición de poder para que éste se someta a la rijosidad de su guía espiritual, y conseguir que se sienta ante su conciencia, ante el mundo y ante su Dios, dado el contexto ideológico con el que se ha criado, como un sucio pecador?

    Comentado por: la culpa fue del cha -cha- chá el 21/9/2010 a las 18:49

  • Bach Panter

    http://www.youtube.com/watch?v=HIUYqmY8ShE

    Comentado por: que son dos días el 21/9/2010 a las 18:05

  • Cierto, armandobronca. En el régimen franquista también se hacía cierta apología de la pederastia. Recordemos como ejemplo al ínclito Duo Dinámico con su equívoca canción "Quince años tiene mi amor".

    Comentado por: si es que es para mear y no echar gota el 21/9/2010 a las 17:15

  • cp, hay una diferencia entre la mala literatura del PSOE, colectada de forma abyecta por ese docente opusdeista y de espíritu sacristán, y que no pasa de declaraciones chulescas y posicionamientos culturales in abstracto, y las verdaderas malas acciones cometidas en la realidad en las sacristías y que no son ni del PSOE ni de ahora.

    Ahora mismo detienen a sacerdote -¡serás cerdote! Estudea, m'hijo estudea y seráscerdote- en Valencia por menorero y si el tupido velo se levantara en España se sabrían muchas cosas gordas.
    Supongo que esa propaganda facha antiPSOE fuera para curarse en salud.

    Comentado por: armandobronca.com el 21/9/2010 a las 16:08

  • No cabe duda, Francisca, que con su fina aportación el nivel del blog ha subido muchos enteros.

    Comentado por: con lo lista que yo soy el 21/9/2010 a las 15:25

  • Aquí la gente, como ese asno, rebuzna en vez de comentar. Hay cabras siempre cabreadas. Sólo falta el cerdo, pero no creo que nadie firme como tal, prejuicios judeo-cristianos o musulmanes, quién sabe. Menudo nivel el del blog.

    Comentado por: Francisca el 21/9/2010 a las 14:50

  • Si hubiera sido un padre sevillano hubiera sacado a bailar a la niña. -¡Niñaaa, vamos a marcarnos un pasodoble, ea, y al que no le guste que no mire!
    Y el año que viene no venimos porque esto es un muermo de baile. Déjame el mando, que voy a ver qué ponen en otros canales.

    Comentado por: Isis el 21/9/2010 a las 14:23

  • El hombre de los caramelos
    Ferran Sáez Mateu / Escritor y profesor en la URL

    En 1978 una niña de 12 años protagonizó su primera película. Se llamaba Brooke Shields y hacía de prostituta en La petite, del director francés Louis Malle, icono cultural de la izquierda bienpensante europea. Aparecía desnuda, y figuraba que mantenía relaciones sexuales con adultos. A todo el mundo le parecía normal, lo. En 1978 había que ser progre de todas todas. A los que se atrevieron decir algo se les trató de reaccionarios y cavernícolas. Un año después, en 1979, la Orquesta Mondragón, liderada por Javier Gurruchaga, icono cultural de la televisión española en la era de Felipe González, editó su primer disco, Muñeca hinchable. Muchas de las letras eran de Eduardo Haro Ibars (icono cultural de la Movida Madrileña promovida por Tierno Galván), hijo de Eduardo Haro Tecglen, icono cultural del progresismo español. Una de las canciones se basaba en el estándar de jazz Satin doll y llevaba por título El hombre de los Caramelos. La letra de Haro Ibars, homosexual y politoxicómanos que murió de sida en 1988, decía literalmente: "El hombre de los Caramelos (...) a la puerta del colegio / espera para hacerte feliz. / Y si deseas con él disfrutar / no tiene debes, niño, asustar. / Él tiene siempre lo que te hará Gozar ". La pederastia se hacía así aún más glamurosa que cuando la glosó Gil de Biedma, icono cultural de la Gauche Divine barcelonesa, en sus recuerdos de las islas Filipinas.
    EL AÑO 1984, PEDRO ALMODÓVAR, icono cultural del postmodernismo español de izquierdas, estrenaba ¿Qué he hecho yo para mereces esto? El mencionado Gurruchaga hacía el papel de un dentista pedófilo. En una escena hacia el final de la película, el odontólogo se ponía de acuerdo con un niño de unos 8 o 9 años y con su madre, interpretada por Carmen Maura, para consumar una especie de relación sexual estable con el menor. Según el retrato que hacía Almodóvar, todos eran felices y estaban de acuerdo. Al cabo de muchos años, el director manchego contrapuso aquella pederastia buena, que hacía tanta gracia a los progres de la época, con otra que ya no resultaba ideológicamente homologable, aunque era igual. La película se llamaba La mala educación (2004).
    VOLVAMOS AL AÑO 1979. En aquellos días extraños se publicó una obrita que llevaba por título El libro rojo del cole. En la cubierta había una ilustración de Romeo donde se veía un grupo de niños con el puño cerrado, armados con horcas, guadañas y palos. El texto, anónimo, lo sacó a la calle la editorial Nuestra Cultura en una colección que llevaba por título Mano y Cerebro. La iniciativa estaba vinculada a Alfonso Guerra y Cristina Almeida; la edición propiamente dicha estuvo a cargo de Luis Cabrera. Hubo una discreta distribución en las librerías, y otra mucho más amplia, de carácter informal, llevada a cabo por las juventudes del PSOE y otras organizaciones en institutos de bachillerato. Se trataba del catecismo progre de la década de 1970, adaptado al lenguaje y los referentes propios de la Transición española. Contenía una síntesis del Mayo del 68, la Revolución Cultural china y las diversas corrientes contraculturales de la época, todo aderezado con un líquido ideológico espeso a medio camino entre el marxismo ortodoxo, el anarquismo festivo, los movimientos pedagógicos tipo Summerhill, las apretadas viñetas del cómic trash y las letras del rock contestatario como las que hacía dicho Haro Ibars.
    COMO TODO EN AQUELLA ÉPOCA, la sexualidad también se politizó y la pederastia quedó legitimada con curiosas coartadas ideológicas. "Si un profesor (hombre o mujer) se acuesta con uno o con una de sus alumnos, se le destituye inmediatamente. ¿Por qué? Porque la moral oficial es muy retrógrada: considera que es mucho más inmoral hacer el amor con un alumno que romperle la cara ". En este sentido, El libro rojo del cole va aún mucho más lejos, con afirmaciones como ésta: "A veces leemos en los periódicos que un maníaco sexual, un sádico (casi siempre un hombre) ha agredido sexualmente a una criatura. Se dice y se repite , todavía hoy, que estos obsesos sexuales son peligrosos. Es extraño que sea así. No son criminales sexuales, sino hombres que han sido carentes de amor ".
    TODO ESTO TIENE UNA HISTORIA, un origen. Sartre entendió que la revolución sexual era proporcionar a Simone de Beauvoir listados cuidadosamente comentados de muchachas dispuestas à s'engager y cualquier otra cosa para ganar algún cum laude. La mujer de los caramelos también existe. Estas cartas salieron a la luz pública hace unos años y tienen una extraordinaria semejanza en las que el vizconde de Valmont enviaba a la marquesa de Merteuil en Les liaisons dangereuses de Pierre Choderlos de Laclos. Creen que exagero? Lean esta frase de una carta de Sartre a Beauvoir (23-12-1939): "Me divertís, con vuestro harén de mujeres. Os animo a amar mucho a la pequeña Sorokine, que es encantadora. Diréis, sin embargo, que habrá que sacrificarla cuando acabe la guerra "(" Vous m'amusez avec votre harén de femmes. Je vous encourage fuerte á bien aimer votre petite Sorokine, que eres toute Charmante. Mais direz-vous, il faudra la sacrifier à la fin de la guerre "). Últimamente parece que se habla mucho de pederastia. En realidad se habla demasiado poco, y de una manera deshonestamente parcial. El hombre de los caramelos, el degenerado de siempre, la mala bestia ancestral, tiene muchos rostros. Más de los que algunos se piensan.

    Comentado por: cp el 21/9/2010 a las 11:29

  • Catetos universitariarizados sobreactuados, aristocratizando a brocha gorda sus espíritus con enfáticos silogismos de púrpura revenida y floripondios filosofantes, enmerdando sus sentires con pamplinopodias espitualizantes.

    Comentado por: dijo el asno el 21/9/2010 a las 09:52

  • Si amas una piedra tal vez te conviertas en pedrusco (si no lo eres ya)... pero si amas un coño te trasnformas en erección.

    Comentado por: alguna excepcion a la regla había de haber el 21/9/2010 a las 02:39

  • Esta historia podría convertirse en la clásica película americana de principios de año escolar. Gemela a It's a Wonderful Life. Pero al leerla, y viniendo de Azúa, ni se me ha ocurrido pensar que se refería a la cojera de piernas. Probablemente esté equivocada pero las tres mujeres cojas - literalmente- que he conocido (una nacida durante la guerra, la otra en la postguerra y la última más joven que yo) han sido mujeres bellas en su físico (por suerte) y en su esencia; inteligentes, atrevidas, seductoras... No que hayan tenido, o tengan una vida fácil; la vida sólo es fácil para los imbéciles que no ven más allá de su ombligo. La cojera de estas mujeres nunca fue, ha sido, un impedimento para hacer lo que querían.
    La cojera más peligrosa es la que se da en los seres que no son capaces de penetrar los rincones oscuros de aquellos que los rodean, los que nadan en la superficie con brazadas elegantes y se asfixian cuando tienen que bucear.

    Gracias, don Felix. Pero que conste que yo necesito un flotador cuando nado!

    Comentado por: me el 21/9/2010 a las 02:35

  • ....

    Comentado por: no se hizo la miel para la boca del asno el 21/9/2010 a las 00:50

  • Pero, ¡qué barbaridad! ¿Como va a merecer ser amado lo que amamos? Ni falta que le hace, ni un carajo que nos importa. Ahora vamos a pedirles credenciales de buena conducta a las cosas y a las gentes que queremos.¡Señor, qué cosas..!

    Comentado por: jml el 20/9/2010 a las 23:43

  • Señores, no me jodan con El Amor. Menos Amor y más amores.

    Comentado por: corazón de melón el 20/9/2010 a las 23:35

  • La naturaleza del amor es que une, convierte y transforma al amante en la cosa amada. Según las propiedades de la cosa amada así será nuestro amor. Cuando amamos damos nuestra voluntad, lo único que realmente tenemos, y por tanto nos damos nosotros mismos. Si damos nuestro amor a bestias nos convertiremos en bestias, si lo damos a humanos permaneceremos en nuestra naturaleza, si lo damos a Dios nos convertiremos en seres divinos.
    La idea de la transformación del hombre a través del amor se repetirá en el renacimiento italiano: el hombre puede descender de su naturaleza y convertirse en una bestia o ascender sobre la misma convirtiéndose en ángel.
    En definitiva, no todo amor es bueno. Su bondad reside fundamentalmente en el objeto amado.
    Ni afirmo ni desmiento, simplemente expongo.

    Comentado por: Unbar Baro el 20/9/2010 a las 22:07

  • Puede resultarle difícil a un niño entender que no solo lo bello o atractivo merezca ser amado. Si este sentimiento lo acompaña en su edad adulta, podemos sentir lástima por él, pues no ha comprendido la naturaleza del amor.

    Comentado por: doña Cabra el 20/9/2010 a las 21:13

  • Nos presentamos ante la crueldad de la vida con cara de muñeca. Cuando era pequeño presenciaba a menudo una escena de compasión ante el hijo de un tío materno con síndrome de Dowm. La ebullición compasiva me repugnaba, no sé por qué. No sé por qué extraña intuición consideraba todo aquello como una farsa. Me preguntaba de una forma infantilmente incisiva y descarnada, ¿cómo puede provocar simpatía un ser que a mí me horrorizaba? Presentía, al ver al niño inmutable ante tanta carantoña, que él pensaba lo mismo que yo. Al pasar los años, el sufrimiento ajeno nunca me ha convertido en un farsante. Pero eso me ayudó a sentir una sincera y, si quieres, solitaria empatía ante el dolor de una persona que ha nacido deforme o sufre cualquier merma física. Quizá porque yo también he sufrido el dolor injusto, azaroso, que la vida nos proporciona en múltiples formas, en múltiples ocasiones. Si no, no se entiende cómo me dolió aquel suicidio de un compañero de instituto, cuya tartamudez era motivo de burla sangrienta por parte de los hijos de puta que se sentaban en los pupitres de mi clase. Cerca de aquel instituto, en las afueras de la ciudad, pasaba el tren; el mismo tren que lo destrozó por completo, incluyendo su torpe lengua. No fui al entierro porque sabía que iba a estar rodeado de hijos de puta. Eso me convirtió en un ser retraído, socialmente, durante algún tiempo, y confieso que, cuando surge, aún procuro acercarme a esos seres desvalidos al margen del bullicio escénico, porque me sigue repugnando, quizá no como la actitud del padre que miente a la hija diciendo que él es el tullido. La mentira de un padre, por amor, es perdonable. Biológicamente tiene sentido.

    Comentado por: miguel el 20/9/2010 a las 19:59

  • @más allá de la emoción: pijaditas formales

    Quizás la clave esté en el apellido del acompañante del profesor, que recuerda al nombre de una cerveza potente, al estilo Guinness y de elaboración casera, del que casi es homófono perfecto.

    Comentado por: doña Cabra el 20/9/2010 a las 19:44

  • "pero con una pierna más corta que la otra"
    Hasta que punto la belleza, la proporción, o su ausencia, marca nuestras vidas cotidianas. Casi todos decimos no darle demasiada importancia a esas cosas, que existen otras prioridades, pero ¿somos sinceros?
    Imaginemos el efecto estético de una coja en una pista de baile y que nosotros somos su pareja. ¿Qué es lo importante en el baile, el sentimiento de quien baila o la impresión que causa a quienes lo miran bailar? El cristianismo como filosofía de los débiles, leáse feos, tullidos, etc...Nietzche. Identificación de lo Bello con lo Bueno en Platón y el perverso poder de la Belleza en el retrato de Dorian Gray.
    Para que el cuento fuese genuinamente "americano" la chica debería haberse enrollado con el capitán del equipo de rugby, o bien, ante su frustración, haber estado dotada de poderes como los de Carrie. La injusticia de la Naturaleza y el deseo humano de enmendarla mediante otros valores. Asunción real de tales valores o primacía de los instintos (tiran más dos tetas que dos carretas)

    Comentado por: estetas y decadentes el 20/9/2010 a las 19:43

  • Ah, el alma de niña de algunos sesentones...

    Comentado por: desde la barrera el 20/9/2010 a las 18:19

  • Oye, no es que importe mucho, la verdad, pero, qué lío, ¿no?: lo leí, pero no lo leí, en la Universidad, pero en el instituto, era ficción pero no lo era...

    Comentado por: más allá de la emoción: pijaditas formales el 20/9/2010 a las 18:04

  • CANCIÓN CHINA EN EUROPA
    La señorita
    del abanico,
    va por el puente
    del fresco río.
    Los caballeros
    con sus levitas,
    miran el puente
    sin barandillas.
    La señorita
    del abanico
    y los volantes
    busca marido.
    Los caballeros
    están casados,
    con altas rubias
    de idioma blanco.
    Los grillos cantan
    por el Oeste.
    (La señorita,
    va por lo verde).
    Los grillos cantan
    bajo las flores.
    (Los caballeros,
    van por el Norte).
    Federico García Lorca 1923

    Comentado por: DPA el 20/9/2010 a las 16:51

  • ¿Alegres espectadores de la vida?. Triste cosa, aún con banda sonora original. Un abrazo.

    Comentado por: Juan Miguel el 20/9/2010 a las 15:44

  • ¿Y ahora como me meto con los de siempre en base a este texto?

    Comentado por: Yomismo el 20/9/2010 a las 13:56

  • Hay una historia algo más truculenta y divertida pero similar en la película del año pasado New York, I love you.

    Comentado por: Félix Marcos el 20/9/2010 a las 10:57

  • Es evidente que un cuento semejante sólo puede ser americano.

    Comentado por: Circe el 20/9/2010 a las 09:26

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.

 

 

 

 

 

Ensayo

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

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