Un hombre
[Publicado el 16/1/2006 a las 10:01]
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Sí, hay tipos así. Gente que sabe narrar con absoluta destreza y acompañar su disertación con los gestos precisos. Individuos expertos en buscar perfectamente los silencios en medio del relato y las pausas para dar profundas caladas al cigarrillo y pequeños sorbos al whisky. Luego, como colofón, viene el juego, claro o turbio, de miradas. Todo bastante legítimo y hasta necesario para enriquecer la, tantas veces gris, realidad de la vida... Pero a un tipo como ese, que se quita con tal soltura las virtuales hebras de tabaco de la boca, ni loco le mando yo a que me cobre la bonoloto.
Comentado por: Onagro el 23/12/2006 a las 23:31
El año 2005, que ya se aleja hacia el destierro permanente de la Historia, fue, por si alguien lo ha olvidado, el año del Quijote, pero también el año del libro y la lectura, una conmemoración más modesta, de contenido vago y resultado incierto, pero muy sentida. Como numerario del gremio, participé en algún acto relacionado con el asunto, frente a un público selecto, o sea, cuatro gatos. Estuvo bien: al fin y al cabo, la lectura es el acto individual por excelencia, y la relación con los libros varía con cada lector. Yo mismo, por poner un ejemplo que conozco, organizo mis lecturas con arreglo a un confuso programa de cuya existencia soy consciente, pero cuyo contenido ignoro a pesar de que sólo yo he intervenido en su diseño. Reflexiono largamente, trazo un plan minucioso y luego no lo cumplo. Por supuesto, en este descalabro intervienen factores externos: influencias, caprichos, libros que aparecen sin ser elegidos y otros, pocos, que desaparecen no sé cómo. Rara vez compro libros con la intención de leerlos de inmediato. Me gusta disponer de una librería de donde elegir la lectura que juzgo apropiada a cada momento, como quien dispone de una despensa y una bodega bien surtidas. Igual que con la comida y la bebida, considero los libros productos de consumo. La mera posesión no me produce ningún placer y no me importa desprenderme de ellos una vez leídos, con muy pocas salvedades. No obstante, mientras están en mi poder los cuido, no los subrayo ni doblo las hojas ni los dejo abiertos bocabajo. A veces tomo notas en un cuaderno que luego no vuelvo a consultar. También me gustan las ediciones buenas, el buen papel, la buena encuadernación y la letra grande. Las erratas de imprenta me ponen malo. Leo las introducciones y los prólogos después de haber leído el libro, nunca antes, y apruebo la práctica alemana de ponerlos al final. Antes un libro absorbente me podía mantener despierto toda la noche. Ya no. Si me gusta lo que leo, me sosiego y me duermo en cualquier sitio. No escucho música mientras leo, necesito un silencio conventual, pero leo bien en el avión, el metro y el autobús. También me gusta leer de pie. Y si tuviera que llevarme un solo libro a una isla desierta, preferiría ahogarme en el naufragio.
Comentado por: eduardo mendoza el 16/1/2006 a las 13:01
"Hay ocasiones en que lo único seguro es el riesgo"
será por eso que ahora dicen algunos científicos que "demasiado crontol y orden produce el caos"
pero, al final del texto leemos:"el tipo está fumando cigarrillos con filtro".
(siempre va bien volar con paracaídas)
Comentado por: liber el 16/1/2006 a las 12:01
[2]
Lea Ud. bien, Sr. Emprendedor, la frase es un verso de F. Hölderlin. Heidegger se entretuvo con el verso, supongo que Jünger, también. Y cualquiera. Un cordial saludo.
Comentado por: Sr. Verle el 16/1/2006 a las 12:01
Me dice un amigo que vive en Suiza, que es amigo de un amigo de un viejo que conoce a Hoffman, que no puedo afirmar, como hago con esa rotundidad asilvestrada que me caracteriza, que el químico sigue tomando la sustancia mágica, ya que ese viejecito asegura que no. Entonces ¿cónde está el secreto de esa juventud?
Comentado por: (em)prendedor de coches el 16/1/2006 a las 12:01
"Donde crece el peligro también crece la salvación". Frase que ha firmado Ernst Jünger en más de una ocasión. A sus 100 años se permitía fumar (sin filtro) y beber. Su amigo Hoffmann, ahora con 100, debe seguir (aunque diga que no), con sus jubilosas celebraciones eleusinas, si no ¡de qué iba a estar tan hermoso! La ausencia de miedo.
Comentado por: (em)prendedor de coches el 16/1/2006 a las 11:01
¡Cada vez me gusta más don Félix! ¡Y parecía imposible!¡Quién lo iba a decir! ¿Es posible que pueda gustarme aún más mañana? Dejémonos sorprender.
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Deducimos que el padre también se salvó, ¿no? ("Querían un recuerdo del temporal. Desde luego que no lo olvidarán."). Lo que pasa es que en el texto sólo se menciona la salvación de la hija. ¿Alguien me podría decir cómo se salvó el padre? No, eso sólo lo sabe el señor Azúa, lo más seguro.
Comentado por: scaramouche el 16/1/2006 a las 10:01
Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.
La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.
Ensayo
Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.
La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.
Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.
Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.
La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.
Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.
Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.
Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.
Venecia (1990). Planeta, Barcelona.
El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.
La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.
Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.
Novelas y prosa literaria
Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.
Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.
Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.
Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.
Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.
Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.
Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.
Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.
Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.
Última lección (1981). Legasa, Madrid.
Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.
Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.
Relatos
"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.
"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.
"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.
"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.
"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.
"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.
El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.
Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.
"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.
"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.
Poesía
Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.
Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.
Farra (1983). Hiperion, Madrid.
Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.
Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.
Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.
Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.
Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.
El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.
Cepo para nutria (1968). Madrid
1987 Premio Anagrama de Novela.
2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".
2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.
13/2/2012 03:14
Publicado por: DPA
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12/2/2012 18:15
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Publicado por: I´m every woman
12/2/2012 13:00
Post muy interesante. Siempre...
Publicado por: George Mathew
12/2/2012 12:30
Muy interesante su artículo...
Publicado por: p
12/2/2012 11:10
La SS la pagan los empresarios....
Publicado por: monigote
12/2/2012 01:51
Me gustó la analisis . Tenemos...
Publicado por: Enno Winkler
11/2/2012 23:57
Publicado por: son como niños
11/2/2012 17:37
@realismo social. Lo que dices...
Publicado por: frenología aplicada
11/2/2012 17:09
Supongo que alguien ya la habrá...
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