El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 5 de julio de 2008
Viejos revolucionarios
[Publicado el 09/1/2006 a las 10:01]
Sí. Hay gente completamente inmune a la pesadumbre interior y al más leve de los arrepentimientos. Se trata de conciencias blindadas por una racionalidad que, ocurra lo que ocurra, jamás se cuestiona a sí misma, sino que, por el contrario, siempre encuentra `razones´ para disculpar los más viles crímenes, sean propios o de los suyos más cercanos.
Comentado por: Onagro el 21/12/2006 a las 15:45
Comentado por: diáspora el 24/1/2006 a las 14:01
Ayer intente varias veces colgar esto:
Ceacescu, sí. Pero no habría que quedarse corto. Yo metería en la lista a Berlusconi, Andreotti, Blair, Zapatero… La política tal y como ha sido puesta en práctica desde sus inicios y, al parecer, contra todos sus teóricos, es el arte de la falsicación, de hacer valer como bien común interéses minoritarios.
No suelo leer estas cosas, pero leí hace un par de meses una coleccción de artículos titulada “Razones para el socialismo” (Paidós, Estado y Sociedad, 91), Roberto Gargarella y Félix Ovejero compiladores. Una ojeada superficial a la lista de valores y estrategias que sugieren los autores suscita dudas hasta angustiosas acerca de lo que querrá decir “socialista” referido a la política nacional.
Por otra parte, no creo que el fracaso del socialismo real deba ser trivializado. Su desaparición ha sido también la de una posibilidad, supone una pérdida.
En cuanto a Carrillo … No es precisamente conocido por su oposición a la Constitución, ¿No?. Querría que me explicase, con algún lógico, el artículo 38:
“Se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Los poderes públicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad, de acuerdo con las exigencias de la economía general y, en su caso, de la planificación.”
¿Se puede "ser comunista" (o simplemente "de izquierdas") sin hablar de esto?
Comentado por: Fernando Santamaría Lozano el 10/1/2006 a las 12:01
Ceacescu, sí. Pero no habría que quedarse corto. Yo metería en la lista a Berlusconi, Andreotti, Blair, Zapatero… La política tal y como ha sido puesta en práctica desde sus inicios y, al parecer, contra todos sus teóricos, es el arte de la falsicación, de hacer valer como bien común interéses minoritarios.
No suelo leer estas cosas, pero leí hace un par de meses una colección de artículos titulada “Razones para el socialismo” (Paidós, Estado y Sociedad, 91), Roberto Gargarella y Félix Ovejero compiladores. Una ojeada superficial a la lista de valores y estrategias sugeridas suscita dudas hasta angustiosas acerca de lo que querrá decir “socialista” referido a la política nacional.
Por otra parte, no creo que el fracaso del socialismo real deba ser trivializado. Su desaparición ha sido también la de una posibilidad, ha producido una merma en el mundo.
En cuanto a Carrillo … No es precisamente conocido por su oposición a la Constitución, ¿No?. Querría que me explicase, con algún lógico, el artículo 38:
“Se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Los poderes públicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad, de acuerdo con las exigencias de la economía general y, en su caso, de la planificación.”
¿Se puede “ser comunista” (o “de izquierdas”, o “de derechas”, o simplemente razonable) sin hablar de esto (cómo se compaginan en nuestra constitución la libertad de empresa y la economía planificada)? ¿O no tendrá sentido?
Comentado por: Fernando Santamaría Lozano el 10/1/2006 a las 12:01
¿Han oído ustedes hablar del maravilloso encuentro entre la lagartija azul y el sapo amarillo?
Cuentan los más ancianos que la lagartija azul que se mueve de noche y el sapo amarillo que vive de día vivieron un amor más dulce que la ambrosía.
Un amor que por las circunstancias que los dioses planearon era, en principio, imposible; pues el sapo dormía de noche y la lagartija soñaba de día.
La lagartija encontraba su vida muy soporífera, pues sólo que comía y reptaba por las vastas y oscuras llanuras que los dioses habían creado para ella. El sapo también se aburría y dedicaba la mayor parte del soleado día a contemplar
los mosquitos que se interponían en su mirada perdida.
Y fueron pasando los años y el sapo dormía de noche y ninguna sapa aparecía entre el sol
que iluminaba y su mirada perdida.
Y la lagartija seguía durmiendo de día y no olisqueaba ningun lagartijo por las vastas y oscuras llanuras que los dioses habían creado para ella.
Y el sapo lloraba de día y dormía de noche
Y la lagartija lloraba de noche y dormía de día.
(Continuará)
Comentado por: Tipo de incognito el 10/1/2006 a las 02:01
Reconozco que no soy un estilista, pero, si este no sale, acumularía ya dos censuras en estos comentarios.
Ceacescu, sí. Pero no habría que quedarse corto. Yo metería en la lista a Berlusconi, Andreotti, Blair, Zapatero… La política tal y como ha sido puesta en práctica desde sus inicios y, al parecer, contra todos sus teóricos, es el arte de la falsicación, de hacer valer como bien común interéses minoritarios.
Aunque no suelo leer estas cosas, he leído hace un par de meses una recopilación de artículos titulada “Razones para el socialismo” (Paidós, Estado y Sociedad, 91), Roberto Gargarella y Félix Ovejero compiladores. Una ojeada superficial a la lista de valores y estrategias que los autores sugieren suscita dudas hasta angustiosas acerca de lo que querrá decir “socialista” referido a la política nacional.
No creo que el fracaso del socialismo real deba ser trivializado. Su desaparición ha sido también la de una posibilidad, ha producido una merma en el mundo.
En cuanto a Carrillo … No es precisamente conocido por su oposición a la Constitución, ¿No?. Querría que me explicase, con algún lógico, el artículo 38:
“Se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Los poderes públicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad, de acuerdo con las exigencias de la economía general y, en su caso, de la planificación.”
Comentado por: Fernando Santamaría Lozano el 09/1/2006 a las 22:01
Querido (em)prendedor:
He vuelto al trabajo, y, como comprenderá, no puedo mantener -en estas circunstancias- el ritmo que usted me impone (el Borgo, los moteles.., todo eso me queda muy lejos). Quizás en sueños.
Comentado por: fedra el 09/1/2006 a las 19:01
[11]
Sr. Albert, gracias. OT no me interesa ya.
Y mucho menos haciendo de "escritor".
Impactará más su Cavadlo creo,a pesar de la faja quiasmática que le colocaron al libro los editores. Un saludo.
Comentado por: Sr. Verle el 09/1/2006 a las 18:01
Sr.verle no me publicaron el articulo no se porque ,le gusta tusquets ? . en cuanto a carillo ,la entrevista era impresionante .
Recomendacion : ANIMALITOS DE DIOS .Lazaro covadlo .
espero que este comentario se publique
Comentado por: albert el 09/1/2006 a las 16:01
No imagino en qué clase de novela haría un papel aceptable el viejo Carrillo.
.......................................
No lo dude, en cualquiera de Baroja, o incluso hasta en alguna de Galdós, si apuramos.
Ahora bien, lo de "aceptable" ¿qué sentido tiene? ¿Duda del posible autor o duda de que la persona llegue a tener "calidad" de personaje? Si es lo primero, aceptado. Si lo segundo, ¿me podría indicar bibliografía pertinente donde me ilustre sobre los requisitos cualitativos imprescindibles? Mi obra marchosa(libérrima versión, claro está, del work in progress)se lo agradecerá...
Comentado por: Juan Poz el 09/1/2006 a las 15:01
De todas maneras, y para dar una vuelta de tuerca hacia el lado que no es, Santiago Carrillo estaría muy señalado en el cine: como Norman Bates desdoblado en Psicosis (variante "perruque" masculina)
Comentado por: (em)prendedor de moteles el 09/1/2006 a las 15:01
Ceacescu, sí. Pero no habría que quedarse corto. Yo metería en la lista a Berlusconi, Andreotti, Blair, Zapatero… La política tal y como ha sido puesta en práctica desde sus inicios y, al parecer, contra todos sus teóricos, es el arte de la falsicación, de hacer valer como bien común interéses minoritarios.
Aunque no suelo leer estas cosas, he leído hace un par de meses una recopilación de artículos titulada “Razones para el socialismo” (Paidós, Estado y Sociedad, 91), Roberto Gargarella y Félix Ovejero compiladores. Una ojeada superficial a la lista de valores y estrategias que los autores sugieren suscita dudas hasta angustiosas acerca de lo que querrá decir “socialista” referido a la política nacional.
No creo que el fracaso del socialismo real deba ser trivializado. Su desaparición ha sido también la de una posibilidad, ha producido una merma en el mundo.
Comentado por: Fernando Santamaría Lozano el 09/1/2006 a las 15:01
"No imagino en qué clase de novela haría un papel aceptable el viejo Carrillo"
A lo mejor en una que hablase de más de cinco mil prisioneros muertos, mandados fusilar por él pocos días antes de que el ejército que estaba a punto de ganar cierta guerra pudiese liberarlos.
Comentado por: patti smith el 09/1/2006 a las 13:01
Comentado por: g. el 09/1/2006 a las 13:01
Comentado por: (em)prendedor de vampiras el 09/1/2006 a las 13:01
Ceacescu, sí. Pero no habría que quedarse corto. Yo metería en la lista a Berlusconi, Andreotti, Blair, Zapatero… La política tal y como ha sido puesta en práctica desde sus inicios y, al parecer, contra todos sus teóricos, es el arte de la falsicación, de hacer valer como bien común interéses minoritarios.
Aunque no suelo leer estas cosas, he leído hace un par de meses una recopilación de artículos titulada “Razones para el socialismo” (Paidós, Estado y Sociedad, 91), Roberto Gargarella y Félix Ovejero compiladores. Una ojeada superficial a la lista de valores y estrategias que los autores sugieren suscita dudas hasta angustiosas acerca de lo que querrá decir “socialista” referido a la política nacional.
No creo que el fracaso del socialismo real deba ser trivializado. Su desaparición ha sido también la de una posibilidad, ha producido una merma en el mundo.
En cuanto a Carrillo … No es precisamente conocido por su oposición a la Constitución, ¿No?. Me gustaría que me explicase, con algún lógico, el artículo 38:
“Se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Los poderes públicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad, de acuerdo con las exigencias de la economía general y, en su caso, de la planificación.”
Comentado por: Fernando Santamaría Lozano el 09/1/2006 a las 12:01
Ceacescu, sí. Pero no habría que quedarse corto. Yo metería en la lista a Berlusconi, Andreotti, Blair, Zapatero… La política tal y como ha sido puesta en práctica desde sus inicios y, al parecer, contra todos sus teóricos, es el arte de la falsicación, de hacer valer como bien común interéses minoritarios.
Aunque no suelo leer estas cosas, he leído hace un par de meses una recopilación de artículos titulada “Razones para el socialismo” (Paidós, Estado y Sociedad, 91), Roberto Gargarella y Félix Ovejero compiladores. Una ojeada superficial a la lista de valores y estrategias que los autores sugieren suscita dudas hasta angustiosas acerca de lo que querrá decir “socialista” referido a la política nacional.
No creo que el fracaso del socialismo real deba ser trivializado. Su desaparición ha sido también la de una posibilidad, ha producido una merma en el mundo.
En cuanto a Carrillo … No es precisamente conocido por su oposición a la Constitución, ¿No?. Me gustaría queme explicase, con algún lógico, el artículo 38:
“Se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Los poderes públicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad, de acuerdo con las exigencias de la economía general y, en su caso, de la planificación.”
Comentado por: Fernando Santamaría Lozano el 09/1/2006 a las 12:01
Ahora salen el 2 y el 3. Bien, serenidad. Lo del Borgo era por el texto del 1, las vampiras del Borgo, (esfumado). Que conste que el textito tenía que ver con lo escrito por don Félix –viejos, paraísos, Carrillo, dictadores– (con sus derivaciones...)
Comentado por: (em)prendedor de coches el 09/1/2006 a las 12:01
Ceacescu, sí. Pero no habría que quedarse corto. Yo metería en la lista a Berlusconi, Andreotti, Blair, Zapatero… La política tal y como ha sido puesta en práctica desde sus inicios y, al parecer, contra todos sus teóricos, es el arte de la falsicación, de hacer valer como bien común interéses minoritarios.
Aunque no suelo leer estas cosas, he leído hace un par de meses una recopilación de artículos titulada “Razones para el socialismo” (Paidós, Estado y Sociedad, 91), Roberto Gargarella y Félix Ovejero compiladores. Una ojeada superficial a la lista de valores y estrategias que los autores sugieren suscita dudas hasta angustiosas acerca de lo que querrá decir “socialista” referido a la política nacional.
No creo que el fracaso del socialismo real deba ser trivializado. Su desaparición ha sido también la de una posibilidad, ha producido una merma en el mundo.
En cuanto a Carrillo … No es precisamente conocido por su oposición a la Constitución, ¿No?. Querría que me explicase, con algún lógico, el artículo 38:
“Se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Los poderes públicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad, de acuerdo con las exigencias de la economía general y, en su caso, de la planificación.”
Comentado por: Fernando Santamaría Lozano el 09/1/2006 a las 12:01
Comentado por: (em)prendedor del borgo el 09/1/2006 a las 11:01
La víspera de la fiesta del Ser Supremo quitaron la guillotina y muchos creyeron que era para siempre.
Al día siguiente inundó las Tullerías una mara interminable, venida desde una veintena de leguas a la redonda. Llevaban flores, espigas, ramas, pámpanos y frutos.
Robespierre, con traje azul de solapas rojas, penacho y faja tricolores, sujetaba un ramo como un puesto de la Boqueria, venga espigas, flores y frutos. Entre tanta verdulería, no se le oyó bien, pero sí lo suficiente para saber que la Revolución continuaba.
Luego dio fuego a una falla de monstruos antirrrevolucionarios: Ateísmo, Egoísmo, Nada… Cuando se apagó, surgió una estatua de la Sabiduría ahumada y renegrida.
Comentado por: Eduardo Gil Bera el 09/1/2006 a las 11:01
(Sr. Webmaster, un poco de caridad cristiana. Hasta hoy no me han salido en la sábana correspondiente algunos posts que contestaban a uno mío del otro día).
Sr. Templario, a toro pasado, por su información gracias.
Sr. Albert, no le ví como dijo, en la otra sabanilla anterior. Ya leí a Tusquets y por eso se lo planteaba.
Comentado por: Sr. Verle el 09/1/2006 a las 11:01
Todavía a estas alturas a Carrillo no le iría mal leer a Ciorán. Vampirismo poético desintoxicante. Veneno contra la voluptuosidad ideológica.
Esas rebabas admirativas de algunos viejos por el paraíso perdido –vacaciones pagadas en el caso de Carrillo, ojo– (versus esos forúnculos de algunos jóvenes por la bondad universal).
(PD. Carrillo debería saber que el único paraíso verdadero de Rumanía es el collado del Borgo y alrededores... con aquellas vampiras perdidas de ojos de fuego y amelocotonados pechos... tan, tan sedientas de amor [las de la Hammer, al menos].)
(Otro día tendremos que hablar más, don Félix, de ese otro fabuloso viejo muerto a los 35. Mozart, claro.)
Comentado por: (em)prendedor de coches el 09/1/2006 a las 11:01
Félix de Azúa nació en Barcelona. Licenciado y doctorado en Filosofía, profesor de Estética y colaborador habitual del diario El País, fue conocido gracias a su inclusión en la antología Nueve novísimos poetas españoles. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su parcela ensayística es amplia y destacada: Baudelaire, Lecturas compulsivas, Diccionario de las Artes, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas y Esplendor y nada. Los libros recientes son Ovejas negras, La pasión domesticada y Abierto a todas horas. Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.
Ensayo
La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.
Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.
Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.
La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.
Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.
Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.
Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.
Venecia (1990). Planeta, Barcelona.
El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.
La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.
Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.
Novelas y prosa literaria
Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.
Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.
Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.
Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.
Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.
Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.
Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.
Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.
Última lección (1981). Legasa, Madrid.
Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.
Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.
Relatos
"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.
"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.
"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.
"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.
"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.
"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.
El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.
Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.
"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.
"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.
Poesía
Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.
Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.
Farra (1983). Hiperion, Madrid.
Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.
Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.
Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.
Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.
Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.
El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.
Cepo para nutria (1968). Madrid
1987 Premio Anagrama de Novela.
2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".
2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.
05/7/2008 00:52
Publicado por: copia/pega 2
04/7/2008 23:21
Publicado por: Xavier Agenjo
04/7/2008 23:20
Publicado por: Xavier Agenjo
03/7/2008 14:51
Publicado por: tenedordepostre
03/7/2008 13:12
Publicado por: Xavier Palau
03/7/2008 12:22
Publicado por: curriqui de barrio
03/7/2008 11:24
Publicado por: señora francis
03/7/2008 10:02
Publicado por: Espiritu de clase alta
03/7/2008 10:01
Publicado por: Oir a Mario
03/7/2008 09:16
Publicado por: Oid al Eladio
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