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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 15 de septiembre de 2019

 Blog de Félix de Azúa

Una metáfora imposible de resistir

Supongo que quienes vieron "Apocalypse now" tienen presente la inolvidable escena en la que seguimos a una flotilla de helicópteros lanzados al ataque sobre un poblado vietnamita, mientras de fondo truena la cabalgata de las walkirias de la ópera que Wagner dedicó a tan señalada como gorda guerrera germana. Hay una admirable armonía entre las máquinas metálicas y esa música que nos induce a creer que, en efecto, los Sykorsky (¿o eran de otra raza?) son, en verdad, robustas hembras.

    Yo no sé si Coppola lo ha confesado alguna vez, pero esa su quizás más famosa escena le pertenece a Marcel Proust. Me llamó la atención sobre este plagio una amiga muy leída a la cual le había asaltado en una relectura del "Tiempo reencontrado". Me dijo en tono perentorio: "¡Tercer volumen de la Pléiade, página 758, te lo lees y me llamas!".

    En esa página retrata Proust a los estetas de la Gran Guerra y el esnobismo de algunos oficiales de la nobleza. El narrador, Marcel, encomia a Saint-Loup "la belleza de los aviones que despegan en la noche" y ese momento en el que forman "una nueva constelación" en el firmamento. Su amigo replica que prefiere verlos dispersos y lanzados al ataque "creando un apocalipsis". El sonido de las sirenas les añade un aire wagneriano, dice, de modo que "uno se pregunta si se trata de pilotos o de walkirias". Y acaba con una frase de necia frivolidad: "Ha sido necesario que los alemanes vinieran a París para que pudiéramos escuchar a Wagner debidamente".

    Quizás Coppola lo haya dicho en alguna entrevista, quizás sea un lugar común para la crítica, pero yo no lo había remarcado. Bien es cierto que todavía algo se me escapa. La similitud de los viejos aeroplanos de la Gran Guerra, cuyo piloto era tan visible como un jinete, con las galopantes walkirias, es obvia. ¿Pero una flotilla de helicópteros? ¿Los vemos en verdad como caballos del aire, al igual que las locomotoras eran caballos de hierro para los sioux? ¿O será acaso que Wagner compuso una metáfora tan potente que ya fue inevitable el invento de la aviación?

Artículo publicado el sábado 19 de enero de 2010.

[Publicado el 20/1/2010 a las 09:00]

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Comentarios (51)

  • ... es increible: me lo he leído todo!.
    Gracias, queridos pensadores u opinantes. Lo he pasado fenomenal.
    Azua sigue provocando estupendos post después de tanto tiempo..

    Comentado por: Javier el 28/1/2010 a las 20:14

  • Lenny, la muerte es como el socialismo utópico: nada. Si además mueres virgen, habrás hecho un pan como una hostia. Aprede de Humphrey Bogart y no metas a miguel en tus líos personales. Los suicidas no suelen avisar. A no ser que sólo se haya suicidado una parte de ti.

    Comentado por: cago en la el 25/1/2010 a las 07:45

  • Eso, eso, ¿dónde, las vingenes?

    Comentado por: LaVingen el 24/1/2010 a las 23:56

  • ¿Era hoy la reunión dominical del club de los vírgenes suicidas?

    Comentado por: escarola el 24/1/2010 a las 14:30

  • Periodistas... ¿o niños de papá?

    Jacobo G. García | Puerto Príncipe

    ¿Se puede llegar a un terremoto con maleta de ruedas? Sí. ¿Puede una revista que dedica su última portada a los maquillajes más sorprendentes y a las joyas que vienen para este año enviar a un periodista para la cobertura? Sí. ¿Puede llegar alguien a la zona más devastada del planeta sin agua, comida ni un teléfono en condiciones? Sí.
    ¿Puede la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo) llevar a más de veinte periodistas dentro de un avión de emergencias? Sí. ¿Puede un periodista ponerse a llorar cagado de miedo nada más poner un pie en Puerto Príncipe al verse rodeado de negros? Sí, y ¿puede el ministro de Exteriores buscarles casa a todos los periodistas para que trabajen con "plena seguridad" cuando sólo ayer hubo tres réplicas y ni la policía ha sido capaz hasta ahora de tomar el control de las calles? Sí, y no sólo eso si no que Juan Pablo De Laiglesia, secretario de Estado para Iberoamérica, tuvo que perder un día entero en cumplir la orden del ministro, en medio de un desastre de estas dimensiones. Y además de todo eso incluyan ustedes a una estrella de la televisión nacional convertida en la mayor mosca cojonera de cuantos han pasado por ahí.
    El jueves por la noche, junto a muchos otros informadores de todo el mundo, llegó la orden de los marines de EEUU para que la prensa abandonara las instalaciones del aeropuerto de Puerto Príncipe, que los periodistas habían tomado como base de operaciones para realizar su trabajo. En los últimos días en el aeropuerto desembarcaron miles de efectivos estadounidenses cargados hasta los dientes, los aviones militares aterrizaban cada pocos minutos y el material de emergencia corría de forma frenética por la pista pero paseando alegremente en medio de ese desmadre aparece siempre algún periodista. Y fumando.
    ¿En algún aeropuerto del mundo alguien permitiría una situación así? Pues aquí en Puerto Príncipe así sucedía hasta el jueves. Hasta que fueron expulsados del aeropuerto. Pero no sólo la prensa española sino los periodistas de medio mundo como era lógico.
    Pero los periodistas no tienen toda la culpa no, si no que la tiene un paternalismo estúpido que hace que un señor de Moncloa tenga que aterrizar para ver si estamos bien. Aquí no hay desabastecimiento y la comida se puede comprar perfectamente en las calles, eso sí a precios disparatados aunque perfectamente asumibles para un señor que paga en euros. Así que no hay necesidad de ir a robar por la noche (sí, robar por la noche) la comida traída desde España para los equipos de rescate. Tampoco hay violencia, salvo saqueos puntuales, lógicos en estas circunstancias y la electricidad no se ha ido nunca. Pero no, muchos periodistas preferían vivir bajo el cobijo de la gallina de la AECID antes que enfrentarse solos a la una ciudad destrozada de la que lo desconocen todo.
    Y aprovecho para adjuntar un artículo de Arturo Pérez Reverte, que lo explica todo mejor que yo:

    "Hace treinta y dos años desaparecí en la frontera entre Sudán y Etiopía. En realidad fueron mi redactor jefe, Paco Cercadillo, y mis compañeros del diario 'Pueblo' los que me dieron como tal; pues yo sabía perfectamente dónde estaba: con la guerrilla eritrea. Alguien contó que había habido un combate sangriento en Tessenei y que me habían picado el billete. Así que encargaron a Vicente Talón, entonces corresponsal en El Cairo, que fuese a buscar mi fiambre y a escribir la necrológica. No hizo falta, porque aparecí en Jartum, hecho cisco pero con seis rollos fotográficos en la mochila; y el redactor jefe, tras darme la bronca, publicó una de esas fotos en primera: dos guerrilleros posando como cazadores, un pie sobre la cabeza del etíope al que acababan de cargarse. Lo interesante de aquello no es el episodio, sino cómo transcurrió mi búsqueda. La naturalidad profesional con que mis compañeros encararon el asunto.
    Conservo los télex cruzados entre Madrid y El Cairo, y en todos se asume mi desaparición como algo normal: un percance propio del oficio de reportero y del lugar peligroso donde me tocaba currar. En las tres semanas que fui presunto cadáver, nadie se echó las manos a la cabeza, ni fue a dar la brasa al Ministerio de Asuntos Exteriores, ni salió en la tele reclamando la intervención del Gobierno, ni pidió que fuera la Legión a rescatar mis cachos. Ni compañeros, ni parientes. Ni siquiera se publicó la noticia. Mi situación, la que fuese, era propia del oficio y de la vida. Asunto de mi periódico y mío. Nadie me había obligado a ir allí.
    Mucho ha cambiado el paisaje. Ahora, cuando a un reportero, turista o voluntario de algo se le hunde la canoa, lo secuestran, le arreglan los papeles o se lo zampan los cocodrilos, enseguida salen la familia, los amigos y los colegas en el telediario, asegurando que Fulano o Mengana no iban a eso y pidiendo que intervengan las autoridades de aquí y de allá de sirios y troyanos, oí decir el otro día. Eso tiene su puntito, la verdad. Nadie viaja a sitios raros para que lo hagan filetes o lo pongan cara a la Meca, pero allí es más fácil que salga tu número. Ahora y siempre. Si vas, sabes a dónde vas. Salvo que seas idiota. Pero en los últimos tiempos se olvida esa regla básica. Hemos adquirido un hábito peligroso: creer que el mundo es lo que dicen los folletos de viajes; que uno puede moverse seguro por él, que tiene derecho a ello, y que Gobiernos e instituciones deben garantizárselo, o resolver la peripecia cuando el coronel Tapioca se rompe los cuernos. Que suele ocurrir.
    Esa irreal percepción del viaje, las emociones y la aventura, alcanza extremos ridículos. Si un turista se ahoga en el golfo de Tonkín porque el junco que alquiló por cinco dólares tenía carcoma, a la familia le falta tiempo para pedir responsabilidades a las autoridades de allí imagínense cómo se agobian éstas y exigir, de paso, que el Gobierno español mande una fragata de la Armada a rescatar el cadáver. Todo eso, claro, mientras en el mismo sitio se hunde, cada quince días, un ferry con mil quinientos chinos a bordo. Que busquen a mi Paco en la Amazonia, dicen los deudos. O que nos indemnicen los watusi. Lo mismo pasa con voluntarios, cooperantes y turistas solidarios o sin solidarizar, que a menudo circulan alegremente, pisando todos los charcos, por lugares donde la gente se frota los derechos humanos en la punta del cimbel y una vida vale menos que un paquete de Marlboro. Donde llamas presunto asesino a alguien y tapas la cara de un menor en una foto, y la gente que mata adúlteras a pedradas o frecuenta a prostitutas de doce años se rula de risa. Donde quien maneja el machete no es el indígena simpático que sale en el National Geographic, ni el pobrecillo de la patera, ni te reciben con bonitas danzas tribales. Donde lo que hay es hambre, fusiles AK-47 oxidados pero que disparan, y televisión por satélite que cría una enorme mala leche al mostrar el escaparate inalcanzable del estúpido Occidente. Atizando el rencor, justificadísimo, de quienes antes eran más ingenuos y ahora tienen la certeza desesperada de saberse lejos de todo esto.
    Y claro. Cuando el pavo de la cámara de vídeo y la sonrisa bobalicona se deja caer por allí, a veces lo destripan, lo secuestran o le rompen el ojete. Lo normal de toda la vida, pero ahora con teléfono móvil e Internet. Y aquí la gente, indignada, dice qué falta de consideración y qué salvajes. Encima que mi Vanessa iba a ayudar, a conocer su cultura y a dejar divisas. Y sin comprender nada, invocando allí nuestro código occidental de absurdos derechos a la propiedad privada, la libertad y la vida, exigimos responsabilidades a Bin Laden y gestiones diplomáticas a Moratinos. Olvidando que el mundo es un lugar peligroso, lleno de hijos de puta casuales o deliberados. Donde, además, las guerras matan, los aviones se caen, los barcos se hunden, los volcanes revientan, los leones comen carne, y cada Titanic, por barato e insumergible que lo venda la agencia de viajes, tiene su iceberg particular esperando en la proa."
    (Arturo Pérez Reverte)

    Comentado por: cp el 24/1/2010 a las 12:08

  • Claro, claro, Wagner compuso una metáfora tan potente que inspiró a Leonardo sus maquinas voladoras.

    Comentado por: No puedo, no puedo... el 24/1/2010 a las 11:25

  • Hombre, Lenny, tú mandas. Si no te queda ni un ápice de ilusión, si la vida se ha vuelto insufrible para ti, has lo que te mande la conciencia. Decía Camus que el problema folosófico por execelencia giraba en torno al sentido de la existencia humana. Sólo te puedo decir que la vida carece de sentido. Somos nosotros los que tenemos la responsabilidad de darle algo de sentido a nuestra existencia. Antes hablé de los que creen en Dios, de los artistas, de los científicos, etc. Sólo tengo segura una cosa: a los hijos de puta jamás se les pasa por la cabeza estos asuntos. El mundo está lleno de hijos de puta. Hay gente que basa su sentido de la vida en capturar hijos de puta, como en Blade Runer hacía Harrison Ford con los replicantes. Míralo por ese lado. Joder, te conozco algo, y todo lo que conozco es solo bondad. Me gustaría que siguieras conversando conmigo en algún blog. Es la hostia. Me siento un tanto desarmado ante tu actitud. No estoy en tu situación; pero me jode que no puedas esperar algunos minutos para escuchar la música de mis palabras. Escucha y luego me hablas. Me caes bien, coño.

    Comentado por: miguel el 24/1/2010 a las 10:41

  • ...y yo me pregunto: ¿cómo es que este blog siempre está saturado de debates de esta clase y sin embargo el de Gómez Pin está casi abandonado? ¿Se atrevería más de un enteradillo a pegar sus reflexiones en su propo blog o en el de un anfitrión que sí respondiese y moderase, y los alardes quedaran en evidencia?

    Comentado por: juan jacobo el 24/1/2010 a las 09:16

  • Miguel :
    Si estás leyendo esto significará que ya no existo.

    Hoy, día 24 de Enero de 2010, Domingo, a las 8:00 horas, he decidido por voluntad propia y sin ninguna clase de coacción externa, poner fín a mi vida, y lo hago siendo plenamente consciente de que lo que me espera al otro lado no es sino el vacío más absoluto, la nada, la no existencia.

    La sola idea hace que mi pulso se acelere y la sangre se me congele en el pecho. Ni siquiera en estos momentos soy capaz de levantar la mirada ante semejante visión y no estremecerme de terror, pero la idea de permancer un minuto más en este mundo es aún peor. Un mundo salvaje, egoísta y cruel, y lo que es aún peor, hipócrita, un mundo del que reniego y al que no quiero pertenecer. No, ya no.

    Fui un iluso durante todos estos años al pensar que exitiría un papel para mi en esta pantomima, en este esperpento ridículo de sociedad, que finalmente encontraría mi lugar en el mundo, que lograría alzarme victorioso y alcanzar la meta para la que nací y para la que he estado preparandome durante toda mi miserable existencia. ¡Mierda!

    Abrí mi corazón de par en par, dejé que cogieran todo cuanto quisieran hasta que me dejaron sin nada. He dedicado mi vida por entero a los demás sin preocuparme por mi propia felicidad, he dado todo lo que tenía y más, pero a cambio sólamente he recibido incomprensión, desprecio y la más absoluta y dolorosa ignorancia. El amor y la amistad son dos caminos vedados para mí, y mis ojos se inundan de lágrimas cada vez que pienso que me iré sin haber conocido a una sola persona con la que compartir todo lo que llevo dentro de mí ser. ¡Oh, malditos que me pisoteáis sin piedad!¡ Si pudiérais ver en mi interior!

    Ya es demasiado tarde para la autocompasión, no puedo abandonar este mundo con mi corazón cargado de rencor y frustración. Mis últimas palabras han de ser de amor y agradecimiento, agradecimiento a mis padres que me dieron la vida y la esperanza de un mundo mejor y que desgraciadamente ya no están aquí. A ellos debo todo lo que he sido. Amor, a pesar de todo, hacia este mundo que seguirá girando impasible cuando todos hayamos desaparecido y en el que a fín de cuentas no siempre fui desgraciado.

    He hecho todo lo que estaba en mi mano pero las cosas no han salido bien, soy débil y no he tenido el coraje necesario para seguir adelante, ya es tarde, las fuerzas me abandonan, la vida se me escapa. Me voy de este mundo y me voy solo.

    Adiós.

    Comentado por: lenny el 24/1/2010 a las 09:16

  • Respeto la creencia en Dios de los demás. Hasta cierto punto. Hay un principio estúpido muy extendido en esto que llamamos España. Es éste: hay que ser tolerante con los demás. Un momento. Según. Yo soy tolerante con un creyente siempre y cuando no me esté dando el coñazo todo el día, que no utiliza a su Dios para justificar una guerra, para ir contra el aborto, para condenar el uso del preservativo y, lo absolutamente inaceptable, glorificar un acto terrorista en nombre de su Dios, por poner algunos ejemplos. Amigos míos, yo soy toelerante con los tolerantes. Lo demás es una simple soplapollez, cosa ésta que casi siempre se torna peligrosa.

    Comentado por: miguel el 24/1/2010 a las 08:59

  • ¿Cómo surgió la vida a partir de la materia inerte? ¿Cómo la materia adquirió capacidad de sentir y conciencia de sí misma? Si admitimos el principio de que "de la nada no puede salir nada" hemos de pensar que esas capacidades en existido en la materia, aunque tal vez de forma rudimentaria, desde siempre... (Si esto es así es un consuelo pensar que cuando muramos y volvamos a la tierra, en realidad, no moriremos del todo).

    Comentado por: mmm el 24/1/2010 a las 00:45

  • Miguel, efectivamente, de lo único que estamos seguros es de que los que llegamos nos vamos. Nadie ha vuelto. Siento el sufrimiento de tu padre y el tuyo. Yo tengo dos amigas muy queridas en la misma situación. No te alteres: la creencia en un Dios, cualquiera que sea, es necesaria en muchas personas para poder sobrevivir las miserias que ese 'Dios' nos manda para ver si somos dignos de su compañía…Creo que hay que respetar a todo el que cree en 'algo' más allá de lo que vemos. Otra cosa es que nos lo quieran imponer.
    Mis mejores deseos.

    Comentado por: me el 23/1/2010 a las 19:30

  • Tengo a mi padre en una llamada "unidad del dolor", debido a una metástasis. ¿Debo ser prudente al prununciarme sobre mi ateísmo, sobre el Dios misericordioso, y lo que es más denigrante, sobre un "diseño inteligente"? Muy bien, el que crea en que hay que respetar, que creer, en un ser que ha diseñado este asqueroso mundo para jodernos hasta el límite del dolor, allá él; pero a mí que no me venga nadie con monsergas. Acepto la vida porque tengo, porque me he inventado, una serie de ilusiones para poderla soportar, para poder disfrutar de ella todo lo posible. El día que ya se acabe la ilusión y la capacidad de disfrute, y el vivir se me haga insoportable, me marcharé de aquí, de igual modo que vine, sin que nadie me dijera si deseaba nacer o no; sin que nadie me leyera las bases sobre las cuales fundaría mi existencia.

    Comentado por: miguel el 23/1/2010 a las 14:52

  • perdón: paso de inorgánico a lo orgánico

    Comentado por: vic el 23/1/2010 a las 12:47

  • al sr. marc,

    vamos, que lo que viene a hacer ud. es sustituir a Dios por el Azar, como causa eficiente. Pero, incluso, de este modo, no sería 'causa biológica'. Y la biología no sería, por sí misma, nada más que una instancia del modelo de la Teoría de la probabilidad, como lo pueda ser una ruleta de un casino. Eso no dice cualitaivamente nada. Y dado esto, le podría explicar la vida, y a ud. mismo, diciendo que ud., es una instancia, su vida, es una instancia verdadera de la teoría de la probabilidad. Ve cómo he llegado a ser omnisciente. Todo lo reduzco a esta teoría. ¿Para qué seguir investigando?. ¡Físicos, no busquéis más!, ¡yo doy la solución!: el universo es una instancia de la teoría de la probabilidad.
    Pero ud., ¿no se da cuenta de que cuando dice 'inicio de la vida', habla de algo de que no tiene constancia, más que suponiendo que hay algo, que existió, aplicando,¡ya!, la evolución, que existió en el pasado, con la misma característica básica que los organismos actuales que ud. percibe, que es, a saber, la capacidad de replicación de una molécula?. Ud. deja algo fijo, el concepto de replicación del ADN, y coloca a un organismo "ya" con esa capacidad y a partir de ahí sigue adelante. Pero, si me dice: el inicio de la vida es que un conjunto de moléculas, no se sabe cómo (ud. dice azar, pero esa no es una explicación válida, equivale a decir :'no sé de qué modo, pero ocurrió, ud. échele tiempo y verá como todo se soluciona') de repente empezó a poder replicarse a sí misma.
    Da una explicación del supuesto hecho, desde la óptica exterior, del hecho A se pasa al B, pero no de lo cualitativo del hecho, que es el paso de lo orgánico a lo inorgánico, de la causalidad 'interna' no da cuenta alguna.
    Y fíjese, además, lo que le digo. Si a ud. le fuera suficiente el decir: un conjunto de moléculas, es vida, porque por hacer alcanzaron la capacidad de replicación; incluso, aceptando esto, no explicaría, ya, una vez puesto en el sitio del organismo que ha adquirido esa capacidad, no explicaría, digo, desde lo inorgánico más el azar, más el tiempo, lo intrínseco de esa potencia de replicación, esto es: ¿por qué, una vez que tenemos ya dada la molécula de ADN, ésta se replica; sabemos que lo hace, pero internamente qué es lo que la hace cualitativamente distinta y con esa potencia?. Pues pareciera que ha 'emergido' una cualidad, que no estaba, y por arte de magia ahora está, como si el todo fuera más que la suma de las partes puramente inorgánicas. Orgánico, es un concepto que lleva en sí esa capacidad de replicación, ese 'querer' o 'voluntad' que yo llamaba, pero que observo, ud. sigue dándole un sentido de 'voluntad o querer humano'. Y por eso le choca.

    saludos

    Comentado por: vic el 23/1/2010 a las 12:41

  • <<!pero qué diantres dice ud. de 'aire'!. Le da un aire y se pone a vivir. ¿Pero qué quiere decir?.>>

    Por ejemplo : la temperatura de este conjunto de átomos está un grado C más bajo que el otro (ponga Ud. cualquier diferencia debida al entorno que le afecte de forma diferente a los de 'la mano derecha'). Como, millones de años después, un fruto cae sobre la tierra y el otro sobre una piedra. Por una brizna de aire.

    << Ya sé que la evolución explica. Lo que le repito es que parte de algo que es la vida. Concepto que 'explica', diciendo que surgió en un momento un organismo con capacidad de replicación. Pero no fundamenta, lo que ud. mismo escribe, ese 'deseo de descendencia', esa 'voluntad de descendencia'. Esa capacidad de replicación que es lo que se observa, exteriormente, es una observación no fundamentada. >>

    'deseo de descendencia' debe entenderse en el mismo contexto que los Darwin Awards, no en el inicio de la vida. No hubo ni deseo ni voluntad en el inicio de la vida. Otra cosa es que se desee introducirla.

    << Simplemente se dice algo que pasa (como se puede decir, 'Manolito sale de su casa a las 8 de la mañana'), pero no se da cuenta de por qué. Yo le pregunto, ¿por qué ese organismo (la bacteria por bipartición) se replica?. Ud. sabe, como yo, que, de hecho, se replica. ¿Tiene ud. una causa biológica de esta replicación, que no sea decir que la molecula de ADN se replica por definición?>>

    Si lanzo 200 dados equilibrados y me salen 200 unos, no me pida que le explique lo que observo. Será maravilloso, increíble, fantástico, bello, pero yo no le voy a buscar más explicación que la que me doy cuando no me toca la lotería. (Esos 200 unos son tan improbables como cualquier otra combinación que se elija antes de lanzar los dados.) Aquellos átomos estaban dispuestos de forma tal que se reprodujeron en otras estructuras de átomos similares a ellas mismas. Y así empezó el asunto. Improbable, pero sucedió. ¿ Ud. necesita explicaciones si le toca la lotería ? >>

    Comentado por: marc el 23/1/2010 a las 08:38

  • hola! cuando estaba haciendo la compra se mevino a la cabeza de repenete que en el prólogo de félixs al "contra el guernica" se las arreglaba para dejar a saura por las nubes sin decir a cambio nada bueno de picasso, a pesar de que el panfleto de saura sólo pueda entenderse como un acto de amor y respeto a quien tiene por genio. (lo mismo pasa con los artículos sobre dalí repartidos en sus libros -los de saura-, que son ataques desde una admiración y un respeto que félixs no mostraría jamás ni en sueños).
    lo gracioso es que la moraleja es que en estos días es más díficil atreverse a hablar mal de saura que de picasso, dalí y de toda la primera mitad del s. xx, especialmente desde que todos, salvedad hecha de S. Alberto Camus, toditos son unos execrables totalitarios ya de entrada y a menos que en Letras Libres y el ABCD se constate lo contrario.

    Comentado por: TDT el 22/1/2010 a las 21:17

  • Y no hay mucho más porque tirando por ahí la siguiente pregunta debería ser del tipo: ¿Qué voluntad impide que se repliquen espontáneamente las piedras del suelo? (o ya puestos, los euros de mi bolsillo).
    Que no, que no.

    Comentado por: No puedo, no puedo... el 22/1/2010 a las 20:01

  • Quizá con eso de los números áureos, los trasfondos freudianos y los tabúes antropológicos podamos elaborar alguna hipótesis. ¿Por qué no? La ciencia emplea un método. Si nuestras hipótesis se convierten en teorías y éstas resisten la "presión" del método, entonces habremos avanzado algo en el conocimiento científico (objetivo) de los gustos buenos o malos. O no. Cuando una ciencia está preñada de ideología, la cosa no hay por dónde agarrarla. En la física quizá tendremos menos problemas en ese sentido. Pero el arte no es ninguna teoría, es una forma de práctica exclusivamente. Si a eso le añades que casi siempre las artes suelen estar preñadas de ideología, entonces nos enfrentamos a un árduo problema para lograr una teoría general del buen o mal gusto que sea inteligible, compacta y que contenga evidencias empíricas. En fin, aun así no hay que desistir. De ilusión se vive. Incluidos los científicos.

    Y ahora voy a proponer esta hipótesis: Como he dicho antes de ilusión se vive. Por ejemplo, de la ilusión de sentirnos únicos en el mundo, tanto personalmente, socialmente o como especie animal. Se podría decir que el gusto personal es una ilusión propia. Sobran, pues, teorías. Así hemos sobrevivido desde que empezamos a pintar en las cuevas alumbrados por el fuego. Qué más da entonces una teoría general. El arte ayuda a sobrevivir porque es una ilusión. No le busquemos tres pies al gato, marc.

    Comentado por: miguel el 22/1/2010 a las 19:55

  • Si la capacidad de reproducción es una característica única de la vida, eso es la vida en sí. Por eso no necesita "motivos para ser lo que es". ¿Por qué -voluntad- necesita reproducirse la vida? Por ninguna, si no se reproduce es que no es vida aquello de lo que se habla.

    Comentado por: No puedo, no puedo... el 22/1/2010 a las 19:37

  • Marc,

    ¡esas manos...que luego van al pan!

    Comentado por: muñequita linda el 22/1/2010 a las 19:34

  • Un amigo biólogo, me contó de cierta teoría marginal(a la que no se daba mucho crédito entre los demás biólogos), que hablaba de la biosfera como una capa energética que circundaba la tierra. La vida no es más que energía que, en un momento dado, renace en forma de individuo. Era una teoría rara, pero muy inspirada.

    Comentado por: DPA el 22/1/2010 a las 19:15

  • !pero qué diantres dice ud. de 'aire'!. Le da un aire y se pone a vivir. ¿Pero qué quiere decir?.
    Ya sé que la evolución explica. Lo que le repito es que parte de algo que es la vida. Concepto que 'explica', diciendo que surgió en un momento un organismo con capacidad de replicación. Pero no fundamenta, lo que ud. mismo escribe, ese 'deseo de descendencia', esa 'voluntad de descendencia'. Esa capacidad de replicación que es lo que se observa, exteriormente, es una observación no fundamentada. Simplemente se dice algo que pasa (como se puede decir, 'Manolito sale de su casa a las 8 de la mañana'), pero no se da cuenta de por qué. Yo le pregunto, ¿por qué ese organismo (la bacteria por bipartición) se replica?. Ud. sabe, como yo, que, de hecho, se replica. ¿Tiene ud. una causa biológica de esta replicación, que no sea decir que la molecula de ADN se replica por definición?

    saludos

    Comentado por: vic el 22/1/2010 a las 18:46

  • "... tiene, internamente, lo que se conoce comúnmente como, un instinto de pervivencia, porque ello se observa en la replicación de la molécula ADN, en el nacer/replicarse de nuevos individuos de la especie. Y que es en ese lugar donde reside el compromiso metafísico irreductible a la biología..."

    En mi mano izquierda tengo un conjunto de átomos listos para 'vivir' (me salto copiar unos miles de volúmenes de texto) en cuanto les dé un aire, en la mano derecha tengo otro conjunto idéntico.

    Al conjunto de la izquierda le da un aire y se pone a 'vivir' (ver volúmenes de texto anteriores) , alimentarse y reproducirse como buenamente puede... al de la derecha no le da el aire y petrifica. Y no se reproduce.

    Lo que cuenta la teoría de la evolución es el curso del conjunto de átomos de la izquierda. Claro que en este permanente reproducirse nacen individuos suicidas o simplemente estériles o sin deseos de descendencia : al no tener descendencia esta tendencia se autoexcluye de reproducirse y probablemente llega a su final esta rama del árbol de la vida.

    Véase los Darwin Awards ( www.darwinawards.com ) donde se premian los individuos que mejoran la especie eliminándose ellos mismos del árbol de la vida con alguna acción estúpida, y por tanto no transmitiendo sus 'defectos' a sus descendientes. ( Muchos casos son ficticios pero se ganan unas risas )

    "...porque es que si no, además, la cosa quedaría reducida al puro mecanicismo, que es, en parte, lo que defiende la infra-teoría del 'diseño inteligente', la vida como un reloj, que necesitara de relojero."

    No veo que necesite relojero alguno. Con un azaroso aire le vale. El guisante y yo partimos del mismo sitio, evolución mediante. Llamarle reloj a aquello puede merecer una queja del gremio de relojeros.

    Comentado por: marc el 22/1/2010 a las 18:13

  • No se puede demostrar la INEXISTENCIA del Yeti, la del monstruo del Lago Ness, la vida secreta de Elvis desde su fraudulento entierro hasta hoy, la del Chupacabra ni la de los OVNI. La INEXISTENCIA de dios tampoco se puede probar.

    Y es que, cuando no se puede, no se puede.

    Comentado por: No puedo, no puedo... el 22/1/2010 a las 15:15

  • al sr. garrick,

    no entiendo eso de suponer una lógica ad hoc. ¿Puede ser más claro?. Pero, en la lógica 'moderna' se puede demostrar que algo es indemostrable.
    Si lo que ud. me quiere decir es que "'Dios existe' no es demostrable". Ud. parte de un concepto de demostrable que es una propiedad de la proposición 'Dios existe'. Luego ud., cuando dice que no se puede demostrar lo indemostrable. Parece que ha construido la proposición, llamémosla G= "'Dios existe' no es demostrable". Pero si su sistema es consistente (o ud. parte de un sistema consistente), que es de suponer que así sea, pues que si no sería absurdo. Ud., si da el valor de verdad: 'verdadero', si la considera lógicamente verdadera, a la proposición que dice "'Dios existe' no es demostrable", debe ser demostrable dentro del sistema, por el teorema de completitud de Gödel. Luego ha demostrado que es indemostrable.
    Qué hace Gödel, que dejó perplejo a Hilbert y a los formalistas. Gödel lo que hizo fue construir una proposición, llamémosla P, que decía "P es indemostrable". Esto es, P= "P es indemostrable". Es una 'auto-referencia', pero que no se extiende ad infinitum. La genialidad fue poder, constructivamente, dar una proposición dentro del sistema que se refiriera a sí misma y que afirmara que ella misma era indemostrable. Pero en su caso es distinto pues la proposición "'Dios existe' no es demostrable", no es del tipo de la de Gödel

    saludos

    Comentado por: vic el 22/1/2010 a las 13:08

  • Lo más parecido a lo que buscas, Miguel, es aquello de la proporción aúrea, proporciones entre distancias-clave de una forma, de aproximadamente 1,6.

    Y poco más. Cualquier creativo (ya sea pintor, literato, coreógrafo, incluso un decorador o un programador de contenidos de TV) puede señalar algunos trucos que funcionan con su público o sus clientes. Pero los mismos trucos seguramente no funcionan con otros...

    En conjunto diría que el gusto es una combinación entre una parte objetiva (que se mantenga la proporción áurea entre segmentos "clave" de una composición), y otra parte enormemente subjetiva de trasfondos freudianos: que conecte con nuestro interior más inaccesible, que nos dé una pellizco en la memoria... Cuando entramos por ese terreno, lo más parecido a una regla universal tendría que ver con los tabús antropológicos universales.

    Comentado por: provoqueen el 22/1/2010 a las 12:48

  • ¿Una buena guía, marc, el índice de audiencia televisivo, es una teoría general? Si no es una teoría general y sólo muestra los gustos de una parte de la población, ¿cómo se puede establecer objetivamente si son buenos o malos esos gustos?

    (Esto se está pareciendo cada vez más a Los diálogos de Platón).

    Comentado por: miguel el 22/1/2010 a las 11:22

  • "buen guso... al que debamos atenernos todos los mortales"?

    ... hummm... depende... Los índices de audiencia de TV no son una mala guía. Algunos les sacan mucho mucho dinero.

    Comentado por: marc el 22/1/2010 a las 10:54

  • Un inciso. En mi anterior comentario quise decir: "en cuyo caso..."

    oh miguel, Dios me libre siquiera de pensar en quitarle el trabajo a Félix, al que apruebo sus puntos de vista sobre distintos asuntos. Oh miguel, yo no estoy hablando de los miles de libros de estética o de las cátedras. Hablo de si hay una teoría general sobre el buen gusto o el mal gusto al que debamos atenernos todos los mortales

    Comentado por: miguel el 22/1/2010 a las 10:24

  • ¿Esa metáfora del candado viene recogida en la teoría general del mal gusto, uve doble? Dime, ¿dónde puedo encontrar esa teoría? ¿O acaso se trata de tu propio gusto, en cuyo no voy a discutir por ello?

    Comentado por: miguel el 22/1/2010 a las 10:12

  • Caramba Miguel, existen 200.000 libros sobre Estética. Y Cátedras de Estética en casi todas las universidades. ¿Quiere quitarle el trabajo a Don Félix?

    Comentado por: oh miguel el 22/1/2010 a las 10:12

  • En efecto, todo son suposiciones: las suyas, Vic, también. Vd. supone no solo una 'Metafísica', sino también una 'Razón', y hasta una 'Lógica' ad hoc; son muchas suposiciones, pero ni así nadie ha podido demostrar ni la existencia ni la inexistencia de Dios. Quiero decir, ni siquiera contextualmente (aceptando la lógica de una Lógica en un contexto determinado) nadie ha conseguido demostrar lo indemostrable. Kant, como los demás, supone, y así lo reconoce. Comte, por citar un positivista ateo, también se limita a suponer, y lo reconoce. Espinosa y Leibniz, tan cercanos y tan distintos, los dos filósofos más divertidos de la historia, no paran de suponer, a pesar de que el primero sea un metafísico 'mori geometrico' nada menos.

    Lo que yo quería señalar, bastante torpemente, en el comentario anterior, era solamente eso: que para dilucidar ciertas cuestiones la razón humana es muy pobre, por subjetiva, inabsoluta, contextual y relacional. Y también que, en estas condiciones, calificar de 'zafia' una hipótesis, en este caso la del diseño inteligente, supongo que en contraposición a la 'elegancia' de otra hipótesis contraria, es muy injusto. Y menos mal que no se califica directamente a una de 'falsa' y a otra de 'verdadera', por muy hipótesis que sean.

    Comentado por: Garrick el 22/1/2010 a las 10:06

  • me quedo más frío que un candado = mal gusto

    Comentado por: VV el 22/1/2010 a las 09:57

  • Primero. ¿Existe alguna teoría general sobre el buen gusto, sobre lo que es malo o lo que bueno, estéticamente hablando? Si acaso existe esa teoría, ¿alguien me puede decir en qué libro está recogida?

    Segundo. ¿Debo pensar que también existen claves idológicas, indiscutibles, en la música llamada clásica, como así lo creía Stalin, p.ej., cuando salió airado de un teatro de Leningrado, tras escuchar las primeras notas "pequño-burguesas" de un concierto de Stravinsky?

    Tercero. Está claro que el arte es la más adecuada vía para transmitir ideología. Pero, ¿se transmite igual desde la música, la pintura, la literatura, la escultura, la arquitectura o el cine?

    Cuarto. ¿Y si yo decido que lo que cuentan, lo que sienten, los "entendidos" en nada concuerda con lo que yo siento al escuchar las Walkirias o cualquier otra obra de Wagner? ¿Tendré que someterme a una sesión sádico-musical, al modo de la 'Naranja mecánica' para que se me convenza del horror ideológico que contiene la ópera de Wagner?

    Confieso que cada vez que leo una crítica sobre una obra musical, me quedo más frío que un candado, esto es, no hay forma de que mi mente codifique ese tipo de información critico-musical. Lo siento, soy muy torpe. Aunque a veces pienso: ¡coño, no seré tan torpe cuando puedo codificar la información que me proporciona cualquier tratado de Newton!

    Comentado por: miguel el 22/1/2010 a las 08:14

  • Por precisar, sí, se trata de otras razas: UH-1 Iroquois (huey) y OH-6 Cayuse (loach). La metáfora de Coppola no es tan original, tenga en cuenta que se trataba la 1ª División de Caballería Aérea.
    En cualquier caso muy curioso el plagio a Proust.
    Un saludo.

    Comentado por: uno de tantos el 22/1/2010 a las 02:49

  • Pone el dedo en la llaga Don Félix.

    La pregunta final es bastante menos ingenua de lo que a primera vista pudiera parecer. Supongo que es necesario explicitar (o denunciar incluso) las relaciones entre fenómenos supuestamente no estéticos y sus consecuencias (terribles a veces) en diversos ámbitos de la vida social (militarismo, nacionalismos, etc...) como resultado un velado "funcionamiento estético" (Léase "la estética como Ideología" de Eagleton).

    No es extraño que los soldados estadounidenses sean entrenados con videojuegos en el arte de la aniquilación ajena (despersonalizada y "sublimada"). Prueben uds. este tipo de juegos (con mando de pistola a ser posible) y verán cómo se sienten.

    Saludos a tutti quanti

    Comentado por: yosecuestréamao el 21/1/2010 a las 21:54

  • El hombre nuevo



    Desde los comienzos de la escritura, es decir, desde los comienzos de la historia, el hombre ha añorado el paraíso.
    Posiblemente, en la época del paraíso, el hombre recolector vivía, sin grandes preocupaciones, en armonía con el Universo.
    Cuando, por razones que desconocemos, se rompe esta armonía, todos los factores instintivos de conservación, es decir, los factores que conlleva el instinto de supervivencia: el miedo, la ira, la agresividad, la ambición, etc., se avivan e intensifican en el individuo. El hombre, para defenderse, para sobrevivir, se hace gregario. Nace la noción de propiedad, de territorio.
    El hombre deja de ser un ser natural más, que convive junto a los otros seres en el planeta, se transforma en el hombre reflexivo que conocemos. Aparece la consciencia, y también la conciencia, en el hombre. Ahora sabe lo que es el Mal, porque posiblemente ha experimentados momentos terribles, dificultades terribles para sobrevivir. Por lo tanto sabe cuando provoca sufrimiento, es decir, Mal, y cuando provoca felicidad, es decir, Bien.
    Por esta posibilidad de la reflexión, el hombre es capaz de abstraerse, de verse a sí mismo desde fuera, de hacerse consciente de sí mismo. Nace el yo como referente de uno mismo.
    Esto provoca un descentramiento: por un lado está el hombre; por el otro el Universo. El hombre se desvincula del Universo, hasta el punto en que no se reconoce como parte del mismo: el hombre “está” en el Universo, pero no “es” parte de ese Universo. Se pregunta: ¿Por qué estoy aquí?, y se responde que “alguien”, es decir, un Ser con las mismas características del hombre, un enorme “Yo”, crea todo, y lo crea a él, a el hombre “a su imagen y semejanza”. Obsérvese la imagen especular. ¡Todo un juego de espejos!
    Es este enorme “Yo”, por encima del Bien y del Mal, quien lo ha creado, lo ha puesto en el paraíso con la misión de cuidar de éste, como un jardinero, y después, cuando el hombre toma conciencia del Mal, lo expulsa en un acto de cólera perfectamente humano.
    Y el hombre, desvinculado de su razón de existir se pregunta: ¿Quién soy? ¿Por qué estoy aquí?, ¿Para qué estoy aquí? Y no es más que otra criatura más del planeta, un animal más, una bestia más.
    La evidencia es negada, porque el hombre ha sido creado “a imagen y semejanza” de un Dios humanoide, y aunque, en sus estructuradas sociedades, se comporte como una bestia más, llevado por su instinto de supervivencia, no se reconoce como tal, porque Dios justifica aquellos actos. Y cuando unos humanos se imponen a otros, sometiéndolos a sus designios, (hablo de esclavitud, algo que no ha desaparecido del ámbito de lo humano), el vencedor es el elegido de Dios; es Dios quien ha decidido que sea así.
    Es esta noción de la intervención divina, la que subyace en la explicación de todo el devenir histórico, hasta la aparición de las teorías marxistas. Lo que hace Marx es explicar la historia desde un punto de vista materialista: lo que mueve la historia es el capital, el dinero, y toda la historia puede entenderse aplicando este axioma. Así, la dialéctica de la historia puede ser explicada científicamente.
    No es extraño que, aquella gente sojuzgada a ser siervos, por un poder que devenía de la divinidad, al contacto con estas ideas, que explicaban perfectamente el movimiento de la historia, y explicaban su propia posición en la escala social, se revelasen contra esa divinidad que los mantenía sojuzgados. De todas maneras, esto no explica la quema de iglesia que se produjo en España en el siglo XX. Debía también haber un odio enconado, contra una forma de coacción que los ataba en lo espiritual, es decir, en la posibilidad de pensar, de explicarse el mundo, al sometimiento de un poder emanado de la divinidad.
    Basándose en las ideas de Marx, se intenta crear al hombre nuevo. Un hombre liberado de la idea de Dios, gobernado por hombres designados por los propios hombres. ¿Y qué pasó?, que estos hombres designados se agarraron al poder a costa de todo, obedeciendo al instinto ciego de supervivencia.¿Y puede decirse que en aquellas sociedades donde se implantó el modelo marxista apareció un hombre nuevo? No creo. Desde aquí, lo que se ve, después de la caída de aquellos regímenes, es corrupción.
    El marxismo, que aportó cosas buenas en las sociedades en las que no alcanzó al poder, es decir, en las sociedades democráticas, no devolvió al hombre al paraíso, como se esperaba.
    De todas maneras, yo creo en el hombre nuevo: un ser humano que habrá superado lo instintivo, y se habrá instalado en la razón para dirimir su vida. Un ser humano en equilibrio con la naturaleza, que vuelve a ser parte del Universo, una pequeña parte del Universo, y por tanto, un ser humano abocado a la modestia, al respeto a todo lo que le rodea, y que no olvida que tiene alma, que tiene una parte espiritual que debe estar en paz para alcanzar la plenitud. ¿Y quién sabe qué logros, del espíritu en paz, esperan al hombre?

    Comentado por: DPA el 21/1/2010 a las 19:39

  • al sr. garrick,

    evidentemente si ud. lo supone todo, se deduce todo...lo que ud. quiera. Y Dios en ese sentido lo es todo, al ser condición primera y necesaria de todo, porque ha creado ex nihilo

    Dios no se puede demostrar que exista. Pero sí se puede demostrar que no existe, a partir de suponer una metafísica. Si ud. supone la metafísica kantiana, por ejemplo, en definitiva, lo que hace con su razonamiento (en principio suponiendo no más que un ente mental, para actuar/jugar sobre él de manera 'negativa') es 'echar a Dios del mundo'. Cuando con sus silogismos lo va empujando al límite del mundo (mundo, no como dado absoluto) y definitivamente lo expulsa, deduce a Dios, pero como ser fuera del mundo que es objeto de su conocer. Con lo cual...
    Después de esto, sí que hay quien a pesar de ello, lo toma de la cadena finalizada de razonamientos, y por arte de magia lo coloca al principio (como hipótesis), pero mantiene que lo ha deducido. Haciendo algo como lo siguiente, dice: A implica B. Borro A, y pongo B. Como se da B, entonces se da B. Esto es, un ponendo ponens, pero borrando el A del argumeto y poniendo el B, donde ponía A, conservando el B primero. Con lo que quedaría, B implica B; se da B, luego B.
    Por otro lado, es difícil que fuera el primer motor de Aristóteles, a no ser que explique, o defina qué es motor para ud. Pues Dios, si es motor, mueve y existe 'en el mundo ya creado', o si no, tendría que explicar cómo un motor (con la nueva definición, que, a pesar de todo, tendrá que compartir con la antigua que es algo que mueve) mueve desde fuera del mundo, algo que se supone que está ya en el mundo, como el segundo motor. Yo admitiría que fuese Creador, admitiendo su hipótesis, pero no primer motor

    al sr. wiener,

    evidentemente, no puedo formalizarlo, que es, supongo, a lo que ud. se referirá, con eso de matemáticamente.

    Comentado por: vic el 21/1/2010 a las 18:34

  • esta esto muy flojo, mejor poner la tele

    Comentado por: ana el 21/1/2010 a las 18:15

  • La pregunta es: ¿el hombre existe porque Dios existe, o Dios existe porque el hombre existe?

    Comentado por: DPA el 21/1/2010 a las 17:57

  • Sr vic,
    ¿Puede expresar su razonamiento matemáticamente? Parece cháchara precientífica.

    Comentado por: wiener el 21/1/2010 a las 17:14

  • Eso es: si dios existiese, todo sería posible. Como no todo es posible, hay bastante probabilidad de que dios no exista.

    Comentado por: no el 21/1/2010 a las 16:14

  • Con respecto a la existencia de Dios existen dos posibilidades, y solo dos: 1ª Dios existe. 2ª Dios no existe. Ninguna de estas afirmaciones es demostrable, las dos son plausibles. Supongamos, sin embargo y por un momento, que la primera hipótesis es la verdadera: Dios existe.

    Si Dios existe, cabe otra disyunción: 1ª Dios creó el mundo. 2ª Dios no participó en la creación. Olvidemos, por un momento, esta segunda posibilidad, y supongamos que Dios creó el mundo.

    Si Dios creó el mundo, lo existente, hay que suponer que dispone de máxima potencia: el mundo no es cualquier cosa; a quien, por un acto de creación ex nihilo, de lugar al mundo, hay que reconocerle omnipotencia.

    Si Dios es omnipotente, su voluntad no tiene límites en ninguna dimensión: tampoco en el tiempo. El acto de creación de Dios pudo ocurrir hace 14.000 millones de años, que es la edad del universo que calculan los cosmólogos, hace 5770 años, que dirían los judíos ortodoxos, o hace un minuto.

    Porque, si Dios es omnipotente, bien pudo (por su libre voluntad, la única voluntad libre si es que Dios existe, y en esta hipótesis nos movemos aquí) ser el primer motor inmóvil de que hablaba Aristóteles, o bien pudo crear el mundo en siete días, o bien pudo crear el mundo ayer mismo, o hace media hora, disponiendo de tal modo los fenómenos para que a nosotros, los seres conscientes, no nos conmocione el hecho.

    Si Dios existe, todo es posible, incluso que haya algo de cierto en la teoría del diseño inteligente.

    Comentado por: Garrick el 21/1/2010 a las 14:25

  • no me pillarán uds. en el argumento teleológico-físico, pues es evidentemente falso.
    Lo único que digo es que cuando uno hace juicios sobre la voluntad, como, por ejemplo, la voluntad de un piedra de caer sobre la Tierra, se hacen desde fuera, partiendo de la inteligencia que 'va hacia afuera'. No desde lo interno. Es el sentido interno en el hombre, lo que le hace conocer, a posteriori, la volunta suya. Es por ello, que en ley de la gravedad, que se da en lo fénoménico, y por tanto, que necesita de un sujeto y un objeto -el mundo- para ser conocida, no parece que se halle el 'querer' por ningún lado (hay que observar que el concepto 'querer' no es, -no tiene el sentido-, lo que se viene a la cabeza de primeras, y que supone, un hombre; es algo más extenso -en el caso a que me refiero-, porque cuando así pensamos reducimos el querer a la existencia de un ser consciente, vamos, que la voluntad de ese ser sería secundaria a su inteligencia, cosa que no es así). La piedra 'quiere' caer, porque en ella se cumple la ley de la gravedad. Ahora bien, entre la causa, la existencia de la Tierra y de la ley de la gravedad, y el efecto, que caiga sobre ella. Se da el principio de causalidad (lato sensu), pero es 'como' el principio rige de forma interna, como se da el 'querer' de la piedra. El observador, sólo ve causa y efecto conectados, muy pegados, desde fuera. Pero, digamos que el querer de la piedra, lo que cuando se cumple necesariamente, se debe dar, es en este caso su 'ser materia'. Es, su ser materia (no masa, materia) la piedra, en lo fenoménico -que además es un incógnita física, ¿qué es la materia?-, la voluntad de la piedra en lo metafísico (y vuelvo a repetir, que no se confunda el término querer, con el querer humano)
    Por otro lado, yo no he dicho nada de 'voluntad de adaptación', sino de voluntad de vivir, es evidente, que puede muy bien suceder que el medio haga imposible la vida, de ahí las grandes extinciones, pero lo que digo es que se parte de que el organismo, al que el cambio del medio en que vive le viene impuesto, tiene, internamente, lo que se conoce comúnmente como, un instinto de pervivencia, porque ello se observa en la replicación de la molécula ADN, en el nacer/replicarse de nuevos individuos de la especie. Y que es en ese lugar donde reside el compromiso metafísico irreductible a la biología, porque es que si no, además, la cosa quedaría reducida al puro mecanicismo, que es, en parte, lo que defiende la infra-teoría del 'diseño inteligente', la vida como un reloj, que necesitara de relojero.

    saludos

    Comentado por: vic el 21/1/2010 a las 12:33

  • Al leer este artículo me ha venido a la memoria la película "Avatar" que he visto recientemente. Sin menospreciar su belleza estética, la trama me recodó a una mala película de vaqueros. Al principio pensaba que estaba viendo una réplica de "Pequeño gran hombre", pero luego me di cuenta que ni se acercaba. Lo que si me recordó a otra película fue el ataque final con las naves y el militar arengando a las tropas: era una burda copia de la escena que se comenta en el artículo. Una película cuya historia no aporta nada ¿es el futuro del cine?. Seguiré leyendo. Genma

    Comentado por: Genma Sánchez Mugarra el 21/1/2010 a las 10:06

  • al Sr. vic,
    ¿Cree usted que un misil tiene una metafísica "voluntad de impactar en el blanco" que no puede ser explicada mediante la cibernética?

    Comentado por: wiener el 20/1/2010 a las 22:26

  • No eran Sikorsky, eran Bell UH1

    Comentado por: Pol el 20/1/2010 a las 12:15

  • Creo que a nuestro bloguero sigue faltándole :

    EL PAÍS - TRIBUNA: FÉLIX DE AZÚA
    Dificultades para empezar una guerra
    16/01/2010

    Desde una óptica no nacionalista también me huele mal esta repetida simplificación y demonización de los nacionalistas : los malos de remate. Incluso el forzado y tendencioso título quita efecto al aviso.

    "... El caso es que no creemos que exista tal cosa como la maldad, el odio que infecta a quienes se creen superiores o más fuertes, pero poco reconocidos. Esa herida diabólica sólo puede curarse mediante la destrucción de quien les agravia, siendo el agravio muchas veces la mera presencia física del otro. Tenemos un origen en Adán y Eva, pero otro en Caín y Abel.

    Así que a lo mejor el mal existe y lo tenemos muy cerca. De ser así, como el ladrón entrará en nuestras casas mientras estemos dormidos."

    Nesuun dorma... All'alba vinceró!

    Comentado por: marc el 20/1/2010 a las 12:00

  • a la sra. dpa,

    ud. pre-supone una inteligencia, aunque sea supra-humana. Y desde ahí, pretende deducir todo lo demás. El problema de la religión es que supone demasiado, y ya se sabe aquello de que 'qui nimis probat, nihil probat'. Además, le asigna ud. atributos a Dios, que son humanos, como el pensamiento. Pero realmente no tiene experiencia directa de estos. Luego tendrá que ser desde lo a priori, que ud. considere la existencia de Dios, pero si es así, deberá aplicar el principio de causalidad. Y esto supone, el aplicarlo, que no hay causa primera, lo que sería Dios para ud. Luego, ni desde lo a priori, ni desde la experiencia se 'deduce' a Dios, es por ello que se parte de él como hipótesis no fundamentada en el conocimiento, sólo a partir de la fe.

    al sr. Garrick,

    lo que digo es que el evolucionismo, debe considerar conceptos en su teoría que son irreductibles a la mera biología, y que son, realmente, metafísicos, esto es, donde la explicación llega a una incógnita que no es traspasable más que desde la consideración metafísica, como es, v.gr., la 'voluntad de vivir'. Pues, la adaptación al medio, supone que los organismos pretenden perpetuarse, como condición primera. Sobreviven los mejor adaptados, porque se presupone que 'quieren sobrevivir', que hay una voluntad de seguir viviendo. Si no fuera así, el suicidio sería una norma, y probablemente no existiría ya, vida sobre la tierra.
    El diseño inteligente es un teísmo disfrazado y de baja estofa.
    Ambas teorías deben suponer metafísicas, lo que sucede es que hay algunas 'mejores' que otras

    saludos

    Comentado por: vic el 20/1/2010 a las 11:20

  • Necesita mejorar.

    Comentado por: lo gsé o no lo gsé el 20/1/2010 a las 09:11

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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