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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 15 de octubre de 2019

 Blog de Félix de Azúa

Sobre las carnes del soberanismo

Hubo un tiempo en el que los caudillos de la patria catalana eran ciudadanos extremadamente ascéticos, exiguos de carne, enjutos de rostro, dotados de una robusta fortaleza moral y reconocida castidad o prolífica maritalidad. Recios alpinistas, vegetarianos dentados: eran los faquires de la nación. Así fueron Maciá, Josep Benet, Raimon Galí, Espriu, Xirinachs... Si alguna duda se cernió sobre el Pujol juvenil fue que no satisfacía la imagen de jefe moral y guía mosaico, pero su catolicismo granítico acabó por otorgarle la jefatura.

    Aquellos ígneos espíritus inspiraban temor e imponían respeto a quienes no compartían su mística catastral y religiosa. Se asemejaban a otras almas flamígeras como Ghandi o Tolstoy que habían representado lo mejor del nacionalismo y el populismo del siglo XIX, el de Smetana, el de Victor Hugo. Ciertamente, no estaban hechos para sobrevivir al siglo XX y todos perecieron como los grandes veleros ante la llegada del barco de vapor. Sus funerales fueron también las exequias de la poesía nacional y la religión de la patria.

    En los últimos años, sin embargo, han aparecido unos patriotas muy amenos para la rigurosa tradición catalana. Son rollizos, aceitunados, hirsutos, de fuerte caja torácica y mejillas bermejas. Tienen las piernas cortas y musculosas. Se advierte que han sido alimentados por familias que se tomaban muy seriamente la pitanza. Lucen, por otra parte, un ánimo jovial, brindan con champagne de marca, conducen coches lujosos, aman los viajes exóticos, en fin dan ganas de que te inviten a sus fastuosas fiestas privadas. Tipos de constitución maciza como Laporta, López Tena, Benach o Puigcercós (no así Carod Rovira, que quizás por eso ha sido bajado de la tarima), conspicuos vividores, agudos mercaderes en un siglo, el XXI, para el que sólo cuenta lo global y las mafias, ejecutivos de ánimo endurecido o expertos muñidores del desorden funcionarial y los fondos públicos, estos poderosos personajes son quienes empuñan ahora la antorcha nacional y la gerencia del odio.

    Es una excelente noticia.

 

Artículo publicado el sábado 9 de enero de 2010.

[Publicado el 13/1/2010 a las 09:00]

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Comentarios (39)

  • Desde el punto de vista ético, el mal es producto de nuestra cultura. Antes del este invento revolucionario de la cultura, producto del desarrollo de nuestra capacidad para comunicarnos mediante el lenguaje, no existía el sentimiento ético del mal. Probablemente en las noches frías y glaciares, alrededor del fuego, empezamos a gestar ese concepto, así como quiénes eran nuestros amigos y enemigos. Luego vinieron las murallas de Jericó. Comenzamos a elaborar formas sofisticadas de matar a nuestros congéneres, no ya para obtener ventajas en la caza, sino por el mero echo de expander nuestro poder, nuestro territorio. ¡Se inventó el poder político! Y lo que es peor, se inventó el nacionalismo bajo ese poder. Y en ésas estamos. El problema para mí es éste: dado que la evolución cultural influye en nuestra nuestra conducta biológica, ¿habrá que pensar que nuestro sentimiento territorial, de pertenencia a un grupo, dentro de unos límites territoriales, no es tan fácil eliminar y damos por hecho que es algo consustancial a nuestra evolución natural? Evidentemente, como podemos comprobar a diario, tal parece que fuera así.

    Comentado por: miguel el 18/1/2010 a las 07:51

  • notas de lectura
    luis magrinyà ]

    Making of de una edición de Anna Karénina (4)

    En el capítulo XXIX de la Primera Parte de Anna Karénina, Anna vuelve en tren a San Petersburgo. Lee una novela inglesa (es curioso que, en casa, lo que lee antes de irse a dormir sean novelas francesas) y se sume en un extraño estado de semiconsciencia. En una parada, tiene que bajar a tomar el aire -en pleno invierno ruso- para despejarse. Aparece Vronski: la ha seguido, dice, «para estar cerca de usted». Ella le pide que la olvide, «pero se daba cuenta de que esa breve conversación los había unido muchísimo, y ese sentimiento la asustaba y al mismo tiempo la hacía feliz». Conclusión: al bajar del tren en San Petersburgo y ver a su marido que ha ido a recibirla, lo primero que piensa es: «¡Ah, Dios mío! ¿Por qué tendrá esas orejas?». El tren es asimismo una de las preocupaciones de Levin, propietario de tres mil hectáreas en el distrito de Karazin, contrario a la industrialización y a todas las máquinas, y verdadero héroe de Anna Karénina. Para él, la agricultura, por encima de todo, debe ser el primer interés del Estado, y no el ferrocarril, «que respondía a una necesidad política, no económica» y «era un fenómeno prematuro, ya que, en lugar de favorecer la agricultura, como se esperaba, había supuesto un freno y un impedimento, fomentando, en cambio, el desarrollo de la industria y del crédito» (cap. XV, Quinta Parte). Despotrica contra Maltus, un conocido magnate del ferrocarril, porque el suyo «no es un trabajo como el de un campesino o un sabio» (cap. XI, Sexta Parte). Ah, en Rusia ser sabio era un trabajo, qué tiempos.

    Comentado por: http://www.factual.es/ el 17/1/2010 a las 23:51

  • A mí también me contaron algo así, quizá hasta fue justo lo mismo; me atrevería también a mantener que, sin haberlo vivido directamente, incluso yo ya lo sabía antes de que me lo contaran. Ciertamente, ya casi no creemos en el mal, es lo de su notoria banalización: el peor de los pecados. No es que ni siquiera rechacemos la verdad radical de la inexcusable necesidad que tenemos todos de tener que ser perdonados, es mucho más terrible aún. Es que va cobrando fuerza la idea y la seguridad de que nadie, ni nuestra propia conciencia, nos va a juzgar por nada y que todo da igual en su intrínseco y pavoroso relativismo. Dado que es así, resultaría glorioso que una profunda convicción nos llevara a aceptar que, en este lugar al menos, todo se permite, salvo tirar la toalla.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 17/1/2010 a las 16:25

  • Dificultades para empezar una guerra

    Félix de Azúa
    EL PAÍS, 16/01/10

    No recuerdo qué historiador se felicitaba de que la generación nacida en los años cuarenta del siglo pasado fuera la primera que vivía en una España sin guerras civiles. De un modo u otro nos las hemos apañado para mantener siempre afilado el cuchillo y limpio el trabuco, no con el fin de defendernos sino con el de borrar del mapa a nuestro vecino. El caso es que no habiendo vivido guerra alguna, los de mi quinta no sabemos cómo empiezan.

    Tenemos, en cambio, múltiples testimonios personales y directos de quienes vivieron la última Guerra Civil, la II Guerra Mundial, o la muy reciente de los Balcanes, que es la más próxima en arte y carácter a las nuestras. Así que guerras no han faltado y casi todos estos testimonios hablan de la inmensa sorpresa que supuso el comienzo de la carnicería y cómo mucha gente ni siquiera alcanzaba a creerlo. Fue también universal la creencia de que la guerra recién comenzada iba a ser breve, cosa de semanas.

    Así recuerdo yo el testimonio de mis padres y abuelos cuando hablaban sobre julio de 1936, un mes particularmente caluroso, decían, aunque es imposible saber si en verdad ese intenso calor no era sino una figura retrospectiva del sofoco y la histeria que acompañaron a la sublevación de Franco. El caso es que nadie lo esperaba. Pueden leerse miles de declaraciones atónitas de quienes vivieron aquella repentina catástrofe. Desde luego, casi todos presumieron que el conflicto iba a resolverse antes de fin de año. Y esto es algo muy sorprendente para nosotros que sabemos cuánta era la fragilidad del Gobierno republicano. ¿Cómo no sospecharon algunos ciudadanos bien informados lo que se les venía encima? Pero es que en 1936 nadie sabía cuál era la verdadera proporción de fuerzas, ya que una guerra es justamente eso, un albur, un golpe de dados a vida o muerte, un salto hacia nuestra animalidad más primitiva y arcaica, un furor sagrado que busca el entrechocar de los cuerpos. Nadie puede saber quién será el más resistente hasta que el más débil muerde el polvo.

    No sucedió nada distinto cuando Alemania desató la guerra en 1914. Es admirable constatar en el muy documentado Agosto de 1914 de Alexandr Solzhenitsin la estupidez del alto mando del ejército zarista, la incompetencia de sus oficiales, la eufórica fe en la victoria de los pobres soldados. Y en su Doktor Faustus relata Thomas Mann el comienzo de las dos guerras mundiales, ambas iniciadas con la absoluta convicción en la rapidez de la victoria germana, así como el ambiente de entusiasmo delirante con que acogió la lucha una mayoría de la población.

    Desde luego Mann no disimula la presencia de algo oscuramente maligno en el comienzo de las guerras, un elemento incompatible con la conciencia. Su desarrollo es ya otra cosa, pero la declaración de guerra, el acto de provocarla, de saltar al vacío, parece siempre el fruto de un extravío de mandatarios y súbditos. Muy pocos ciudadanos quedan libres de esa embriaguez que parece emanar del olor a sangre humana, y menos aún quienes adivinan las proporciones del acto de enajenación, el abismo en el que van a hundirse quienes se creen vencedores. Es cierto que haytambién un trágico coro de mujeres aullando desgarrada y quizás resignadamente contra la guerra. Su presencia parece la compensación biológica del maléfico entusiasmo masculino, pero es un lamento atávico, el de las plañideras ancestrales que deploran la pérdida de lo único que es suyo, sus hijos y maridos, ya que toda otra posesión les estaba vedada.

    La demencia del agresor, de aquel que cree ser el más fuerte (incluso cuando es el más fuerte), viene siempre teñida de alucinaciones nacionales, heroicidades añejas, patrias heridas de muerte, agravios remotos, como si el mundo entero hubiera conspirado contra esa nación que ahora va a demostrar su poderío con el fin de que quienes la despreciaron se arrepientan y no sólo le cobren admiración sino, añade Mann, se vean en la necesidad de respetarla y amarla. Una verdadera locura, pero siempre presente en el inicio de la guerra. Una vez terminada, aquellos que iniciaron el cataclismo constatan que sólo han logrado crear más odio, tanto si han ganado como si han perdido. Comienza entonces la pavorosa peste de la apología y el ascenso de los turiferarios a empleos de altura. Serán ellos quienes acaben de hundir en la miseria moral a los causantes del desastre.

    La última guerra europea, la de los Balcanes, no tuvo otro comienzo: euforia y estupidez sazonadas con agravio nacional, la herida narcisista. Un testigo presencial que hubo de huir a pesar de tener protección diplomática y que no pudo evitar que unos soldados de frontera asesinaran ante sus ojos al amigo a quien trataba de salvar, me ha contado repetidas veces y siempre con nuevos datos espeluznantes (datos que imagino han ido aflorando poco a poco de aquel horror hundido en su memoria) cómo unos días antes del estallido de la guerra el grupo de la Universidad se reunía sin saber si uno era bosnio, croata el otro, montenegrino un tercero. Y si acaso se sabía, sólo se comentaba con aquella retranca de las peculiaridades regionales que hacían más simpático al recién llegado y más fácil de acoger. Todavía cuando hice el servicio militar, a mis compañeros no se les llamaba por el nombre sino por el lugar de origen y lo educado era gritar “¡Vic, a cocinas!”, o bien “¡suelta un cigarro, Tortosa!”, como seguramente se había hecho siempre entre soldados.

    A los pocos días, sin embargo (y para su estupefacción), cuando se reunían como era habitual en el bar de la Facultad de Belgrado y tras constatar mi amigo que faltaban dos o tres de la peña y preguntar por ellos, caía un silencio agobiante hasta que alguien justificaba crispadamente que los desaparecidos eran croatas o albaneses y que estarían escondidos de pura vergüenza o habrían regresado a sus madrigueras. En realidad estaban muertos, pero eso no sería público hasta al cabo de unos meses, cuando los delirantes cabecillas de la guerra se hartaran de beber sangre humana y cantaran borrachos los himnos de la supremacía nacional.

    Cuenta mi amigo cómo algunos estudiantes que habían compartido pensión o incluso cuarto de alquiler, gente amable, jaranera, compañeros perfectos y entrañables de juergas y amoríos, se transformaron en cosa de días y se acusaban los unos a los otros de asesinos, psicópatas, o peor aún, de gente con una identidad racial, nacional o religiosa despreciable, inferior, anormal, impropia. Era como soñar una pesadilla ajena. Desde fuera se constataba el súbito ataque de locura, la furia que infectaba como la peste a todo el mundo con una velocidad demoníaca, pero desde dentro se había producido una inexplicable ceguera que impedía ver a otros humanos como humanos.

    Porque ésa es la cuestión, a saber, que nosotros ya no creemos en la maldad y la tecnificamos llamándola “desequilibrio mental”, para lo cual hay expertos controladores, los psiquiatras, los psicoanalistas, olvidando que uno de los más sanguinarios verdugos de la guerra balcánica era, justamente, un psiquiatra de reconocido prestigio. El caso es que no creemos que exista tal cosa como la maldad, el odio que infecta a quienes se creen superiores o más fuertes, pero poco reconocidos. Esa herida diabólica sólo puede curarse mediante la destrucción de quien les agravia, siendo el agravio muchas veces la mera presencia física del otro. Tenemos un origen en Adán y Eva, pero otro en Caín y Abel.

    Así que a lo mejor el mal existe y lo tenemos muy cerca. De ser así, como el ladrón entrará en nuestras casas mientras estemos dormidos.

    Comentado por: cp el 17/1/2010 a las 13:35

  • En Andalucía, donde nací, los socialistas nacionalistas (¿o lo digo al revés?) que han brotado del detritus de unas leyes electorales que propician ese tipo de aberraciones ideológicas, han querido nacionalizar el flamenco, esto es, crear un organismo para proteger ese arte ante cualquiera que tenga la tentación de apropiarse de él, de sus orígenes. Pero los extremeños, donde también hay socialistas nacionalistas, han dicho: quietos paraos. ¿Y Porrina de Badajoz? ¿Es que ese cantaor también es vuestro? Y entonces se han echado para atrás. ¿Ha leído alguien el saco de estupideces identitarias al que llaman Preámbulo del Estatuto de Andalucía? Para morirse. Pero, coño, ¿es que hay algo más que identifique a España en el resto del mundo que no sea el cante flamenco, la copla, etc? ¿Es la sardana la que nos identifica más? Haber si nos enteramos: no son los pueblos los que crean las naciones o los Estados. Es todo lo contrario: son los Estados los que crean a los pueblos. Aún así me repugnan las fronteras de todo tipo.

    No te rindas nunca Félix.

    Comentado por: miguel el 17/1/2010 a las 09:53

  • gracias mme., no sabía nada de esa conferencia, ¡yo, que soy un monárquico acérrimo de toda la vida!. En fin.
    Cuando me refería al Otro, no me refería a cómo se nos percibe a 'los españoles'. sino que, se nos percibe, precisamente, porque se ha percibido a España, primero. El problema -que no es problema, más bien cuestión- de lo politíco, consite en llegar a lograr un sujeto político, en el caso de la 'era de los estados-nación', en la que aún nos encontramos, a este sujeto se le conoce como España desde siglos ha. Pero los españoles como tales, existimos y somos percibidos, por la pre-existencia de lo que es España (alguién podrá decir que Fulanito Pérez no existe 'porque sea España primero', sino porque es persona, pero esto se sale de los términos puramente políticos, desde los que intento hablar, y queda inscrito en los antropológicos, más bien, y desde ese punto de vista, totalmente de acuerdo). Esta percepción nos la da el Otro, el otro sujeto político, que nos 'invita' a formar parte de la 'comunidad política'. Normalmente, como diría Schmitt, esta invitación viene en una tarjeta con el nombre de 'Enemigo' escrito en ella.
    Luego la visión folklórica, es algo que se sigue, que viene después, y es una visión mutable, no así, la visión del sujeto político. Es decir, los ingleses, v.gr., para poder cambiar, para que 'puedan' hacerlo, digo, para poder cambiar la visión de los españoles, deben dejar inmovil la 'visión' de España (esto es, deben seguir considerándola un sujeto político independiente), pues, si no, no habría referente y el concepto de lo español, o el de los españoles, no existiría. Por tanto, tenemos la suerte, a veces siquiera, de salir del costumbrismo, o de un cierto tipo de costumbrismo de camino, ya bastante asendereado, al menos. Menos da una piedra

    saludos, mme.

    Comentado por: vic el 16/1/2010 a las 14:59

  • EP | MADRID, Jueves , 14-01-10

    "La escritora Soledad Puértolas es la única candidata presentada para ocupar el sillón 'g' de la Real Academia Española (RAE), según confirmaron hoy fuentes de la Institución. Puértolas aspira a ocupar el puesto que dejó vacante el científico Antonio Colino, fallecido en marzo de 2008.
    Los académicos Carmen Iglesias, José Antonio Pascual y Luis Mateo Diez presentaron la candidatura de esta escritora antes de Navidad.
    Mañana en el Pleno de la Academia se realizará la comunicación oficial de su candidatura. El siguiente paso será realizar una «presentación de los méritos» de la escritora de cara a la votación de los académicos que tendrá lugar el 28 de enero."

    Comentado por: knudsen el 16/1/2010 a las 12:52

  • Sin delante ni detràs, Juana de Arco, Repùblica Francesa.

    Comentado por: apuntador el 15/1/2010 a las 22:19

  • La poesía de Shiva en la India puede ser arbitrariamente puesta en paralelo con Baudelaire y con el decadentismo de D´Annunzio. En uno y otro parecemos descubrir un eco del renunciamiento de los ascetas, por la circunstancia de malditismo del uno, por la torre de marfil del otro. Si consideramos los dos ejemplos de shivaísmo literario que conocemos, el vagabundo Bhartrihari nos puede parecer una anticipación de la errancia estética de Las flores del Mal, y el clasicismo precioso de Kalidasa, eso sí con un poco más de dificultad, nos puede hacer pensar en el esteticismo pronunciado de Gabriele d´Annunzio. Pero si estamos dotados de una imaginación aficionada a las proezas de la interpretación, el punto más seductor es lo que los poetas indios nos cuentan de Shiva, reforzado por el hecho de que no es imposible pensar la influencia que las tempranas traducciones de ambos poetas indios hubiera podido ejercer sobre ambos poetas europeos. ¿Albergaron D´Annunzio y Baudelaire el rescoldo de alguna experiencia shivaíta de contemplación y de metafísica de lo cíclico y de todo lo que comporta el culto de Shiva? ¿Es acaso otro italiano, Giorgio de Chirico, en su pintura "metafísica" alguien influenciado por el creciente interés por el esoterismo de la India en el momento de su educación sentimental? ¿No tendría así más sentido el sarcasmo con el que se desvincularía a continuación del surrealismo y especialmente del movimiento surrealista en lo que toca al materialismo dialéctico marxista (André Bretón, etc.)? Nos sale al paso la cuestión interesante de oponer el vocablo, tan propio a los intelectuales de su época, de "compromiso", al vocablo bajo el que se reúnen los poemas shivaítas de Bhartrihari, que es "renunciamiento".

    Les agradezco que hayan seguido leyendo hasta aquí. Confieso que tengo una preferencia por las ideas impensables, que producen una suerte de imagen mental nueva y, por lo intensa, placentera, pero que puede no ser compartida, ya que para el sentido común aparece como una excrecencia a depurar. Hay en la experiencia mística del extranjero, como en la del maldito o el decadente, para el hombre medio, un mal olor intelectual, un atisbo de repugnancia que le hacen descartar todo valor en su discurso. Mi propósito es no quedarme en la ensoñación de una idea crítica cogida por los pelos, y profundizar en mi lectura desde esa primera intuición superficial, que pudiera responder a una realidad profunda, pero que no me encuentro preparado para demostrar. Por otro lado, ¿ por qué debiera ser mía esta idea, y ser yo la persona destinada a demostrarla ? ¿ No he hecho suficiente con asociar algunas ideas en un momento de inspiración ?

    Un cierto pietismo en la maldición que pesó sobre Baudelaire lo pone en relación con la religion cristiana. En mi caso la experiencia del yoga me ha vuelto seriamente hacia mi propia infancia religiosa. El vuelo hacia la manía de la estética es su consecuencia, esta vez en la poesía, pero también en el anacronismo de estilo en pintura.

    Manuel Montero

    Comentado por: Bhartrihari & Baudelaire el 15/1/2010 a las 21:30

  • Joer, esto parece "Hazañas Bélicas".

    Comentado por: Comentario estúpido el 15/1/2010 a las 20:48

  • A la que mantuvieron en Eu (cerca de Dieppe) la reina Victoria de Inglaterra y el rey Luis Felipe de Francia para decidir con quién podía -y con quién no podía- casarse la reina Isabel II de España, a la sazón de catorce años de edad.

    Creo que la identidad se forma más bien teniendo ideas claras sobre el interés común.
    El equivalente, en política, a lo que dice sobre el arte poética un párrafo que acabo de leer, "el proceso artístico es una evaluación moral de la experiencia humana, por medio de una técnica que hace posible una evaluación más precisa que cualquier otra".
    (Es de Yvor Winters ( In Defence of Reason) y lo utiliza Jaime Gil de Biedma como prefacio a su libro Moralidades.)

    Si dependiéramos del reconocimiento del Otro seguiríamos pareciendo todos toreros y cigarreras, lo cual tampoco está tan mal.
    Saludos.

    Comentado por: knudsen el 15/1/2010 a las 20:26

  • hombre!, Mme., esa frase sería propia de un grumete, sin duda, pero, quien crea en la 'amistad' de los estados europeos, incluso hoy, es un ingenuo. Que se lo pregunten a los austriacos, que siendo Francisco emperador, aliado y suegro de Napoleón, no perdió ocasión para ponerse en contra. Y al menor traspié napoleónico lo mismo hicieron Baviera y otros 'fieles' estados. Es normal. Los países deben ir a favor de su conveniencia en política, otro pensamiento en estos negocios es una estupidez soberana. ¿Por qué no se llegan a acuerdos en esto del clima?. Por la misma razón que se rompieron tratados y alianzas en el XIX, si el resultado era beneficioso para el país, y permitía aumentar su poder.
    Por cierto, no he comprendido lo que quiere decir con lo de que ayuda a entender lo que es España. Creo que, en cierto modo, la identidad de un país, se forma, como dicen los lacanianos por el reconocimiento del Otro.

    saludos

    p.s.:

    ¿a qué entrevista del 1845 se refiere?

    Comentado por: vic el 15/1/2010 a las 18:48

  • en fin, no sé si hubiera sido mejor, aunque de hecho, los españoles capturaron el doble de águilas francesas, y se 'inventó' la guerrilla. Pero que los ingleses fueron aliados valiosos en un momento, es cierto, como en la batalla de los campos de chiclana, donde pusieron más carne en el asador, para salvar Cádiz. Por lo de Blas de Lezo, totalmente de acuerdo, ¡si es que la Armada española era muy buena!

    saludos

    Comentado por: vic el 15/1/2010 a las 13:05

  • Buscan un café.

    Han llegado a la ciudad y quieren sentarse a charlar mientras fuman una pipa en un café. Son pensadores y artistas que han creado muchas de sus obras con una pipa en las manos: Darwin, Einstein, Freud, Grass, Jung, Russell, Casals, Bach, Euler, Faulkner, Espinás, Joyce, Newton, Melville, Groucho, Kipling. Stalin no ha sido invitado.

    Las autoridades les han informado de la imposibilidad de sus intenciones: 1.400 fumadores pasivos fallecidos al año. Los sabios preocupados preguntan por los nombres de 100 de estos casos para conocer sus familias, si son fumadores pasivos domésticos, sus antecedentes, etc. ¿ Cuántos de estos casos se han evitado con una prohibición general de estas dimensiones ? Se ha creado una comisión para responderles. Probablemente se tenga que recurrir a algún refrito estadístico.

    Algunos de ellos son científicos y saben de los engaños de los números cuando no se tiene claro qué cuentan. Los grandes titulares no cuentan como ellos lo hacen. Sí han podido saber que la población es de 45 millones y que los fumadores pagan 10.000 millones de euros al año al estado en impuestos. Esto no puede ser más claro. Las autoridades han creado otra comisión para responder a sus preguntas sobre consecuencias del tráfico, polución, fallecidos en accidentes domésticos, etc. Parece que se interesan por el contexto y que dudan de que esta medida sea justa.

    Pero lo que más les sorprende es que un hostelero no pueda acordar con sus clientes si pueden o no fumar en su establecimiento.

    Por ahora se han ido todos a la playa a fumar bien abrigados. No obstante han sido debidamente advertidos de la ley del botellón y de que otra ola de puritanismo viene desde los países guía : ya están prohibiendo también fumar al aire libre.

    Comentado por: marc el 15/1/2010 a las 12:44

  • mme. muy buena, no la conocía...ay!, la Armada.
    Esa armada inglesa fue motivo de espionaje por parte de Jorge Juán, y del cual nació la Real Escuela de Guardias marinas de España. Que, ya no es lo que era,-hicieron hasta películas, en fin-como era y aparece en los vols. del catálogo de pruebas, de Dalmiro de la Válgoma y el barón de Finestrat

    saludos

    Comentado por: vic el 14/1/2010 a las 19:08

  • Pues por treinta de febrero no nos viene nada...

    Comentado por: no el 14/1/2010 a las 15:57

  • Hubo tiempos en que los caudillos de la patria española eran ciudadanos extremadamente ascéticos, exiguos de carne, enjutos de rostro, dotados de una robusta fortaleza moral y reconocida castidad o prolífica maritalidad. Recios alpinistas, vegetarianos dentados: eran los faquires de la nación. Si alguna duda se cernió sobre el Aznar juvenil fue que no satisfacía la imagen de jefe moral y guía mosaico, pero su catolicismo granítico acabó por otorgarle la jefatura. Aquellos ígneos espíritus inspiraban temor e imponían respeto a quienes no compartían su mística catastral y religiosa. Se asemejaban a otras almas flamígeras como Ghandi o Tolstoy que habían representado lo mejor del nacionalismo y el populismo del siglo XIX, el de Smetana, el de Victor Hugo. Ciertamente, no estaban hechos para sobrevivir al siglo XXI y todos perecieron como los grandes veleros ante la llegada del barco de vapor. Sus funerales fueron también las exequias de la poesía nacional y la religión de la patria. En los últimos años, sin embargo, han aparecido unos patriotas muy amenos para la rigurosa tradición española. Son rollizos, aceitunados, hirsutos, de fuerte caja torácica y mejillas bermejas. Tienen las piernas cortas y musculosas. Se advierte que han sido alimentados por familias que se tomaban muy seriamente la pitanza. Lucen, por otra parte, un ánimo jovial, brindan con champagne de marca, conducen coches lujosos, aman los viajes exóticos, en fin dan ganas de que te inviten a sus fastuosas fiestas privadas. Tipos de constitución maciza y conspicuos vividores, agudos mercaderes en un siglo, el XXI, para el que sólo cuenta lo global y las mafias, ejecutivos de ánimo endurecido o expertos muñidores del desorden funcionarial y los fondos públicos, estos poderosos personajes son quienes empuñan ahora la antorcha nacional y la gerencia del odio.
    Es una excelente noticia.

    SOLIDARIDAD OBRERA 30/02/2009

    Comentado por: JUAN@B.NET el 14/1/2010 a las 15:06

  • Los nacionalistas creen que todos son de su condición. Creen que los que objetan la mojiganga nacionalista catalana lo hacen porque son nacionalistas españoles.

    Parece que no se les pasa por la cabeza que uno prefiera que no le den lecciones ni de cómo ser un buen catalán ni de cómo ser un buen español. Es más, muchos preferiríamos no tener que perder el tiempo hablando de cosas que en países europeos hace ya tiempo que dejaron de ser un debate público.

    A mí me trae sin cuidado si los patriotes/patriotas/gudaris tienen como patria indisoluble un cierto territorio: ME DA LO MISMO. Sólo pido que afecten el mismo respecto que aquellos que tienen como patria su infancia, su sexualidad, su equipo del fútbol o el cielo. Ninguo de ellos pretende imponeme su creo ni me llama enemigo por no ser católico, heterosexual, homosexual o no ser miembro de su clan. Y sin embargo, los nacionalistas de la tierra (me da igual cuál) sí lo pretenden.

    Cultivad el victimismo, aguerríos en vuestro nacionalismo, propagad el odio (a España, en este caso) y sobre todo, besad lo pies de los managers de la Nació y los gestores del resentimiento.

    Comentado por: Egarense el 14/1/2010 a las 12:46

  • "Grandes veleros": eso es un piropo y lo demás son cuentos.

    Comentado por: juandiezdelcorral el 14/1/2010 a las 12:17

  • tanto los progres que sentían fascinación por el comunismo, como los de la derecha liberal que sienten fascinación por los yankees, u otros por cualesquier movimiento agazapado de ésos que pretendan imponer un nuevo orden mundial más justo. Recuerdan a los años en los que después de la revolución francesa, los liberales ingleses estilo Fox, lord Holland, lord Grey, lord Grenville, lord Erskine, &c., no hacían más que dar jabón a sus enemigos franceses, y a Napoleón, posteriormente. De forma patética se repetirá este esnobismo, en cierta clase inglesa, que apoyará a Hitler, o contemporizará con él. Sin embargo, será, curiosamente, otro tipo de esnobismo, el que proceda de la superioridad de clase, la racial, y la educativa, la suma, al fin, del 'beau ideal' de caballero inglés, -sostenido sobre la percha del duque de Wellington- y aquél de Churchill, algo más 'bizarre', el que salvará su patria, y en cierto modo a Europa. En resumen, patrones que se repiten, y aún continúan haciéndolo

    saludos

    Comentado por: vic el 14/1/2010 a las 12:06

  • Hugh Hefner deja "libres" a las gemelas ShannonDespués de unas vacaciones navideñas junto a las gemelas Shannon y Crystal Harris, Hugh Hefner (83), fundador de la revista Playboy, ha declarado en su twitter que las gemelas Shannon, Kristina y Karissa, pueden abandonar la mansión Playboy con "su bendición" para, según ha afirmado, poder dedicarse a "otras cosas". Kristina y Karissa (20) han respondido en su twitter a esta declaración. Afirman que quieren mucho al propietario de la revista pero sus vidas van por otros derroteros. Actualmente Hefner sólo vive con una conejita, Crystal Harris (23).

    Comentado por: cp el 14/1/2010 a las 11:09

  • ¿Muchacha a los cincuenta y tantos? Una muchacha muy chocha
    Y luego dirán que ser optimista es ver la botella medio llena.

    Comentado por: jo el 14/1/2010 a las 10:48

  • Jo, me equivoque...nada de muchacha.

    Comentado por: chica el 14/1/2010 a las 01:37

  • Pues a mi me importa un bledo la politica catalana, pero que placer leerlo, Don Felix.

    Comentado por: una muchacha el 14/1/2010 a las 01:35

  • yo sólo ataco causas cuando está excluida cualquier disputa personal, cuando está ausente todo trasfondo de experiencias penosas. Al contrario, en mí atacar representa una prueba de benevolencia y, en ocasiones, de gratitud. Yo honro, yo distingo al vincular mi nombre al de una causa, al de una persona: a favor o en contra; para mí esto es aquí igual. Si yo hago la guerra al cristianismo, ello me está permitido porque por esta parte no he experimentado ni contrariedades ni obstáculos; los cristianos más serios han sido siempre benévolos conmigo. Yo mismo, adversario de rigueur [de rigor] del cristianismo, estoy lejos de guardar rencor al individuo por algo que es la fatalidad de milenios.

    Nietzsche, Ecce Homo

    Comentado por: c/p el 14/1/2010 a las 00:16

  • Jajajaja. Muy inspirado.

    Comentado por: Circe el 13/1/2010 a las 21:11

  • Gracias knudsen, (por revelar alguna cortina de humo identitaria de don Félix), ¿Cómo lo haces tía? Felicidades.

    Comentado por: DPA el 13/1/2010 a las 20:23

  • bueno, más que carnes, serían masas adiposas
    no sé cómo el amigo félix se atreve a disparar contra esas masas -adiposas-
    por bas-tan-te menos -bueno, si lo leyeran, me lincharían- una cruzada talibana ataca sin parar a un autor de elbbomeran(g) : ojalá te mueras viejo pedófilo, que tengas la peor de las muertes, kosas así

    Comentado por: jbv a 10.710 km el 13/1/2010 a las 19:35

  • Pues yo soy de los "patriotes" pero reconozco que Azúa es genial.

    Comentado por: pr el 13/1/2010 a las 17:59

  • al sr egarense,

    supongo que en mi caso se referirá a la nación española, ¿cierto?. No a ese conato de hipogrifo de supuesta nación catalana

    saludos

    Comentado por: vic el 13/1/2010 a las 17:49

  • "El Guernica y la exposición internacional de París de 1937"

    Comentado por: Enea el 13/1/2010 a las 17:36

  • Yo solo preguntaba, pero supongo que la palabra nacionalismo mas la palabra jordi da como resultado independentista (o patriota, o miembro del somaten mediatico)

    Comentado por: jordi el 13/1/2010 a las 16:20

  • Para Osman:

    Que FdA diga que Puigcercós es paticorto cuando jugó a basket, etc. no abre 'corrientes de pensamiento' ni como guionista de 'Polonia'.


    (Polonia : programa satírico sobre los políticos. Véase TV3)

    Comentado por: marc el 13/1/2010 a las 13:33

  • Para Jordi:
    Para un libre pensador no hay mayor amenaza que una corriente de pensamiento único inducido por el poder establecido.

    Comentado por: Osman el 13/1/2010 a las 13:19

  • Los lectores de FdA le agradecemos que hable del nacionalismo, ya que el somatén mediático katalán, el que se dedica a cultivar el independentismo al baño María, calla, aplaude y otorga.

    Y como vic y jordi y otros aguerridos almogávares quieren seguir marcando el paso alegre de la Nació, se agradece que alguien hable en lugar de los que sólo podemos tirar al mar botellas con mensajes de auxilio.

    Oi que m´enteneu, estimats patriotes?

    Comentado por: Egarense el 13/1/2010 a las 12:59

  • "ejecutivos de ánimo endurecido o expertos muñidores del desorden funcionarial y los fondos públicos"

    Parece que sí pero no. No habla del PP.

    No simpatizo con ninguno de los caricaturizados, pero el humor de Félix de Azúa suele teñirse de esa 'gerencia del odio' que señala y que también está al alcance de los gestores y gestadores de la opinión.

    Venga, estimado Félix, el bicentenario de Darwin fue el año pasado.

    --------
    A nuestro bloguero mayor se le ha pasado colgar un artículo. Es algo más sesudo que este pero permite comprobar la variedad de recursos del maestro. El 'tengo un amigo que tiene un amigo que dice que sabe...' es impagable.

    Veloz progreso hacia el pasado
    Félix de Azúa (EL PAÍS, 19/12/09)

    Comentado por: marc el 13/1/2010 a las 11:54

  • ¿Es necesario escribir periodicamente un articulo sobre el nacionalismo?. ¿Se lo pide el cuerpo?. ¿Se lo pide alguien?

    Comentado por: jordi el 13/1/2010 a las 11:39

  • lo mejor del artículo, esa finezza azuana malévola del brindis con champagne. Si en vez del café sin azúcar(el café siempre sin azúcar, au caontraire que Clarence Worley en 'True Romance') que me he tomado, estuviera en mejores condiciones, brindaría por aquélla, evidentemente con champagne,¡claro!, ventajas de ser nacionalista español, y es que tenemos la cintura suficiente para brindar con el maravilloso caldo de nuestro peor enemigo...¡pero qué es esa paletada del cava!...anda, que Dios te lo manda!. No, si al final el Laporta no es tan tonto el jodío, aunque el Mumm...cosi-cosa...

    saludos

    Comentado por: vic el 13/1/2010 a las 11:13

  • Me ha encantado lo de la "mística catastral". Feliz año Félix y todos

    Comentado por: provoqueen el 13/1/2010 a las 09:59

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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