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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 17 de noviembre de 2019

 Blog de Félix de Azúa

Siglo nuevo, nueva década, alma nueva

Invento ejemplar, la medida de los siglos es digna de atención. Los cambios de centuria, por no hablar del cambio de milenio, como aquel que puso patas arriba a Europa en el año 1000, traen mucha agitación. El cerebro de quienes habitan el calendario cristiano gira dos grados y rehace sus ideas en cada inicio de centuria. Son cambios que tardan en llegar al espectáculo mediático siempre ocupado con menudencias frenéticas. Digámoslo claro: el cambio de siglo tarda una década en producirse. Obsérvense los dos últimos.

    En 1800 acaba el siglo XVIII y comienza el XIX, pero eso no es cierto hasta que en 1814 las potencias absolutistas derrotan a Napoleón y lo mandan a Elba. Sólo entonces podemos admitir que el siglo XVIII se ha agotado. Una vez descartado el tirano, Europa se rehízo de arriba abajo y decapitó lo que quedaba de nobleza. Comenzaba la democracia de masas.

    En 1900 acababa el siglo XIX, pero su final verdadero no llegó hasta 1914 cuando estalla la Primera Guerra Mundial, que no era sino la función de apertura del siglo XX cuyo signo heráldico es la hecatombe nuclear. Esa Primera guerra, mero prólogo de la Segunda, señala el punto de llegada del nuevo siglo a la conciencia universal. Luego, revolución en Rusia, disolución de los imperios centrales, cataclismos coloniales, fascismo nipón, revolución en China, barbarie nazi, en fin, las grandes matanzas que han dado al siglo XX su tétrico escudo de armas.

    También nosotros hemos estrenado milenio y vamos camino de celebrarlo. La mutación de las mentalidades es tan lenta como en anteriores ocasiones, pero eso que se denomina "crisis económica" no parece sino un aviso de que la inauguración oficial, con sus juegos de artificio y la pulverización de las momias, tendrá lugar en esta década que ahora comienza.

    Razón por la cual creo llegado el momento de ir tirando a la basura todo lo que ha sido popular, heroico, masivo, tópico o distinguido durante el infame siglo XX. Que nada quede entre nosotros de esos cien años que hieden a carne podrida. Año nuevo, cerebro limpio. 

Artículo publicado el sábado 2 de enero de 2009.

[Publicado el 07/1/2010 a las 19:10]

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Comentarios (17)

  • Y eso implicaría que los autores de los inevitables comentarios "cero sí/cero no" habrían quedado como Cagancho.

    Comentado por: santa claws el 11/1/2010 a las 20:03

  • Oigan, logarítmicos, ¿seguros que el becario no nos ha colado esta vez un artículo del 2 de enero del año 2000? Es que resulta un poco sospechosillo en cuanto uno lo relee, ¿saben?

    Comentado por: re leyendo el 11/1/2010 a las 20:01

  • sí, la verdad que sí: demasiado "gre, gre ...")

    Comentado por: juan el 11/1/2010 a las 16:36

  • Creo que el señor Azúa se refiere a las fechas psicológicas, no a las fechas numéricas. Si pensamos estos tiempos(o cualquier otro)en función de los telediarios, todo es chungo. Si queremos ver más allá, puede ser de muchas formas, tantas como personas habitan estas tierras que son parte de la misma.Si lo comparamos con el anterior(siglo)me parece que peor no puede ir. Si lo comparamos con la utopía que cada uno tiene en la cabeza, si es que tiene,puede ser de suicidio en grupo. En el medio hay mucha tela que cortar, yo me voy haciendo un curso de modista, que el de maestra ya lo tengo. Les dejo con una recomendación: la película "Contra la pared" de Fatih Akhin. Felices sueños

    Comentado por: paula el 11/1/2010 a las 15:52

  • Escapatoria
    JON JUARISTI
    ABC 10-01-10

    EN el último número de Letras Libres, la revista trasatlántica que dirige Enrique Krauze, otro Enrique, Vila-Matas -un novelista extraordinario, por cierto-, remata un artículo sobre la obra de Juan Antonio Masoliver Ródenas con una frase que se me antoja cuestionable (aunque no niego que, como a todo lo de Vila-Matas, le sobre ingenio): «La única forma de escapar de Cataluña es vivir en Cataluña».
    En rigor, esta proposición con pretensiones de axioma ya fue convertida en novela, hace treinta años, por Manuel Vázquez Montalbán. En Los mares del sur, como se recordará, un constructor barcelonés obsesionado con la pintura de Gauguin huye a una barriada del extrarradio para vivir su particular aventura polinesia. Era una historia asimismo ingeniosa, que venía a llover sobre un género previamente muy regado cuya topografía describió Félix de Azúa en 1998: el de las «novelas barcelonesas». Es decir, no el de las novelas cuya acción transcurre en Barcelona, sino aquéllas donde la ciudad se convierte en una suerte de protagonista tácito. Azúa situaba su origen en dos novelas de los años de la Segunda República: Vida privada, de Josep María de Sagarra (1932), y Camins de França, de Joan Puig i Ferrater (1934). Dicho género incluiría la mayor parte de las novelas de Merc_ Rodoreda, Juan Marsé y Eduardo Mendoza, amén de alguna del propio Azúa, entre las de otros escritores menos divulgados. No menciona la antes citada de Vázquez Montalbán, y es raro, porque, desde su mismo título, aludía ésta a la división del universo social urbano en una oposición dinámica norte/sur (la Barcelona «alta» y la «baja», en la terminología de Azúa) que determinaría la estructura arquetípica del conflicto novelesco.
    No sorprende que el género naciera en dos fechas decisivas de la historia del catalanismo, la de la consecución del primer Estatuto de Autonomía y la del primer intento insurreccional de sobrepasarlo, que terminó con la derrota militar de la Generalitat en octubre de 1934 (un género artístico tiene siempre un nacimiento doble: el de la obra original, que materializa la ruptura con la tradición, y el de la primera obra epigonal, que establece la nueva convención). Según Azúa, la ausencia o la extrema fragilidad de un poder político catalán dotaba a las novelas barcelonesas de un carácter «sumamente melancólico» que las distinguía de las parisinas o las madrileñas, porque en ellas «no hay nunca vencedores ni vencidos, ni de uno ni de otro bando» y producen, en consecuencia, «una notable sensación de que la lucha es inútil y que el juego social se reduce a una inmensa mentira ya que ni siquiera es posible alzarse con el poder y la gloria». Por eso, afirmaba Azúa, el modelo se agotó al consolidarse, durante los años ochenta, el entramado institucional autonómico. El análisis me parece acertadísimo y explica por qué, hasta ese momento, vivir en Barcelona era la mejor forma de escapar de Cataluña, de Madrid, o incluso de Bilbao, que fue hasta entonces un apéndice político de la capital del reino. Como escribió Hannah Arendt, cuando la sociedad se limitaba a unas determinadas capas de la población, el individuo podía sobrevivir a sus presiones camuflándose en una no-sociedad a la que podía escaparse, y algo parecido a esto representó la Barcelona del franquismo y la primera Transición, antes de que el catalanismo la estructurase de arriba abajo, e hiciera imposible escapar de Cataluña viviendo en Cataluña, e incluso escapar de Catalunya viviendo en Cataluña, nombre que ya ha desaparecido hasta de los mapas y señales de tráfico.

    Comentado por: cp el 10/1/2010 a las 11:22

  • Sr. Vic, "es de sobra conocido que el año computa cuando ha vencido",por lo tanto el año 2010 todavía no se puede computar no habiendo "sido" vencido, sino que acaba de comenzar(9/01/2010) como usted bien dice; por ello no lo computamos en la década que entra( por lo pronto no lo podemos hacer en la que va de 2010 al 2019).Usted mismo si se leyera lo hubiera comprobado antes de replicarme.Si una década son 10 años,solo se puede contabilizar cuando ésta haya llegado a su término( la que va de 2000 a 2009 sí ha llegado ya a su término(si hubiera tirado de lápiz y papel como me recomienda a mí, sabría que el 0 no deja de ser un dígito)).Como bien dice, y el Sr De Azúa también lo dice, ahora comienza una nueva década, pero está clarísimo( y es lo que yo objetaba, y nada más) que no ha llegado a su término,ni se puede contabilizar si nos referimos a la que comienza y va de 2010 al 2019(cuente usted y verá como van 10 años).El algoritmo 1 (¡sí, un número!!) todavía no es, porque ni siquiera ha entrado en la década( es decir, el 2011 todavía no ha llegado ni lo hemos celebrado con uvas ni ha entrado en la década de 2010).

    Saludos

    Comentado por: Delfín el 09/1/2010 a las 15:41

  • sr. Delfín, es de sobra conocido, que el año computa cuando ha vencido, por tanto, si se sigue considerando que una década son diez años, la nueva década ha comenzado el uno de enero del presente. Y no con el 'algoritmo(??)', uno, como dice. Para convencerse de ello, tome un lápiz y papel; trace un segmento, divídalo en diez partes y enumere, debajo de cada pequeña traza perpendicular que corte al segmento, la primera con el uno, la segunda con el dos, &c.

    saludos

    Comentado por: vic el 09/1/2010 a las 14:09

  • El Ayuntamiento de Barcelona prefiere no cobrar las sanciones de tráfico recurridas por motivos lingüísticos a rotular las señales en castellano

    Las señales de tráfico en catalán, una baza segura para burlar las multas

    *«Es todo un chollo»*
    Hay quien desayuna con el periódico, otros prefieren ojear una revista, y Jofre, un excéntrico barcelonés, tiene la costumbre de tomarse el café con leche repasando las normas de circulación.
    Fue así en uno de sus escrutinios matinales al Vademecun del tráfico cuando descubrió «el chollo» de los artículos 56 y 138 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, «Me dediqué a observar todos los carteles de prohibido estacionar de Barcelona y ninguno estaba en castellano. El siguiente paso fue comprobar en persona si tenía efecto mi plan. Y lo tuvo», explica.
    Ya lleva varias multas recurridas apelando a estos artículos y todas, sin excepción, han sido anuladas por las autoridades municipales.
    «Primero se lo expliqué a mis hermanos y después a otros amigos, aunque no quería que lo supiera mucha gente para que no se me acabara el chollo», confiesa a ABC.
    ESTHER ARMORA | BARCELONA
    Esquivar una multa en Cataluña resulta relativamente sencillo, sobre todo si el motivo de la sanción es un mal estacionamiento. Superado el «shock» de ver estampado el papelito amarillo en el parabrisas, sólo hay que levantar la vista y comprobar si la señal de prohibido aparcar está escrita exclusivamente en catalán. Si es así (cosa que ocurre en el 100% de los casos), la batalla está ganada. Lo demás, es coser y cantar.
    El único tramite a realizar es recurrir la penalización arguyendo el incumplimiento de los artículos 56 y 138 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, relativos al idioma de las señales. Ambos apartados normativos obligan a que «las indicaciones escritas de las señales de tráfico se expresen al menos en el idioma oficial del Estado» -Artículo 56-.
    Establecen, asimismo, que esa señalización en las vía pública «figure en idioma castellano, y además, en la lengua oficial de la Comunidad Autónoma cuando la señal esté ubicada en el ámbito territorial de dicha Comunidad» -Artículo 138-.El Ayuntamiento incumple conscientemente esta normativa estatal en pro de la causa lingüística y prefiere renunciar a cobrar las multas recurridas por este concepto a rotular en castellano las señales. «Se tiene perfectamente asumido que cuando las causas son lingüísticas, la multa se desactiva automáticamente. Es la consigna», reconocieron a este diario fuentes municipales.
    Joan es uno de los muchos barceloneses que desde hace tiempo recurre a esta picaresca para soslayar las sanciones. «Me he convertido en todo un experto», afirma en declaraciones a ABC.
    De hecho, en pocos meses ha logrado esquivar la penalización en tres ocasiones. Las dos primeras por estacionar el vehículo en zona azul -en la que la señalización estaba únicamente en catalán-, y la tercera por aparcar en una zona de prohibición excepcional de estacionamiento a causa de la celebración de un evento deportivo. «Reconozco que se está convirtiendo en un divertimento. Cuando voy deprisa, me dedico a observar las señales y, si están rotuladas sólo en catalán, aparco tranquilo. Ya estoy inmunizado a ver la multa sobre el parabrisas», reconoce.
    Ni Joan ni todos los que como él utilizan este atajo para burlar la temida papeleta amarilla entienden cómo no hace nada el Ayuntamiento, «Es algo incomprensible porque saben perfectamente que mucha gente recurre a esta vía alternativa para esquivar la penalización y, aún así, mantienen la señalización exclusiva en catalán», apunta el barcelonés.
    «Hobby» aparte, reconoce que se aprovecha de esta circunstancia también como «acto de rebeldía».

    Comentado por: por probar que no quede el 08/1/2010 a las 23:17

  • Ojalá !

    Comentado por: juan el 08/1/2010 a las 21:09

  • Hola Felix de Azua,

    Espero que este mensaje te llegue a ti. No sé cómo funciona este blog. No creo que te suene mi nombre. Fui alumna tuya en la facultad de arquitectura en el 85 (creo) hace poco me he encontrado en una vieja caja de libros tu Baudelaire, el artista de lo moderno, que no había leido. ayer tuve un viaje de avión de barcelona a londres que por el mal tiempo duró 12 horas y tu libro fue la mejor compañía que pude tener. de repente se me vinieron encima muchos recuerdos: de lo que para mi significaron tus clases y tu fina e irónica inteligencia y ahora me he puesto a googelear y he encontrado este blog. y me alegro porque te había perdido la pista (ahora vivo en londres)pues nada, espero poder algún día saludarte en persona en alguna conferencia o ocasión parecida.
    estoy disfrutando muchísimo tu libro. (lástima que no conseguí encontrar mi edición bilingue de las flores del mal!)
    espero que hasta la vista
    elena

    Comentado por: elena blanco el 08/1/2010 a las 19:34

  • ¿infame siglo 20?
    yo voy más allá
    así como, por ejemplo, yo estuve en egipto en el año 5094 (calendario de los egipcios antiguos, de los faraones; 1372, del egipto actual, árabe y musulmán), pienso que esta terminología de siglos 20 y 21, occidental y cristiana, ya no está vigente
    hay un momento que marca la desaparición de las eras anteriores : el 5 de agosto de 1945
    el homo pretendidamente sapiens tiene desde ese momento el poder de hacer desaparecer la vida, e incluso el planeta
    estaríamos, pues en el siglo 1 (¡y dejemos de escribirlos con letras!) de la era atómica, y, quién sabe, iniciando la cuenta atrás

    Comentado por: jbv a 10.710 km el 08/1/2010 a las 15:59

  • Abajo lo popular y todos sus instrumentos chirriantes: gaitas, bandurrias y fanfarrias.

    Comentado por: Petrarca el 08/1/2010 a las 15:02

  • Qué razon tienes. Yo mismo me animo a escribir en blogs textos improvisados, poco pensados y llenos de faltas de ortografia. Mas de una vez he escrito aqui mismo y al verlo publicado me he tirado de los cabellos. Hay que ver la parte positiva, de entre miles de textos inutiles alguno habra que interese o sirva para alguien

    Comentado por: Desaprovechado el 08/1/2010 a las 14:29

  • Me he propuesto para esta nueva década ("digámoslo claro": una década empieza con el algoritmo 1, por lo tanto todavía no se puede empezar a contabilizar) leer menos porquería. No sé si lo conseguiré, puesto que cada día se muestran más borrosas las ideas ambiente que reparten ciertos escritores, demasiado opinantes y fanáticos de las mismas que no superan un mínimo de atención; he empezado por hacer caso de una maldita vez a mi patrón, Aristóteles, y voy a empezar a separar el grano de la paja, lo que en lenguaje aristotélico viene a ser separar la sustancia del accidente. No sé, como digo, si lo conseguiré, ni si me dará la real gana o me olvidaré pasado mañana, pero creo que esto es facilísimo llevarlo a cabo sobre todo en la cosa Internet. Bastaría con empezar no leyendo ciertas weebs, ciertos blogs, ahítos cada día de más propaganda y ombliguismo redomado por parte de sus propietarios.

    Los blogs empezaron como si fueran la bitácora(de hecho hay quien la llama así sin mucho fundamento) de un buque submarino pero en versión literaria, que sin mucho riesgo, disponen para el público como espacio algo segundón autores de novelas, periodistas, poetas o filósofos (cualquier cosa es hoy una categoría) para verter algunas sandeces sin que ello le reporte ningún malestar ni remordimiento, unos escrititos minúsculos e insignificante que algunos se atreverían a catalogar de ensayitos cuando no, los más cazurros y brutos, de "nuevo" periodismo. Hay quienes brindaron al principio porque el deseo se les hacía realidad y ese nuevo periodismo alumbraba junto con aquella gansada escrita en el frontón del horizonte que se inventaron no sé si García Márquez o Truman Capote de que el periodismo era literatura y la literatura periodismo. Pero en verdad, la realidad (aunque virtual) viene siendo otra: los blogs se han propagado porque hay mucho escritorzuelo mal pagado y parado, igual que quedan fontaneros y carpinteros por la crisis actual, pero también porque sus ideas no valdrían nada en el papel ni en el ágora ni en la plazuela ni invitarían a una mínima discusión o criba fuera de la Red: han terminado por convertir esto en un patio de Peter Pan en el país del nunca jamás. Ni que decir tiene el facilitar para que la gente comente y escriba comentarios en los mismos blogs, cuando el anfitrión, es decir, el autor de la misma página, sobre todo en esta web, nunca se digna saludar o despachar al que le incordia. Estoy esperando a que se invente una Papelera de Reciclaje en Internet, igual que la televisión se reinventa para desesperación de la telebasura. Y por supuesto, con todo lo demás, no limpiaría (eufemismo del verbo lavar) mi cerebro aunque me presentaran el paraíso en el nuevo siglo.

    (Prólogo para una historia de la gansada)

    Comentado por: Delfín el 08/1/2010 a las 14:17

  • Infame siglo XX ? que otro siglo no ha sido infame? Cree usted que vamos por mejor camino en el XXI?.

    Comentado por: me el 08/1/2010 a las 00:23

  • Como me ocurre con cierta frecuencia, no estoy nada seguro de haber entendido al sr. Azúa. Propone, cito, "ir tirando a la basura todo lo que ha sido popular, heroico, masivo, tópico o distinguido durante el infame siglo XX. Que nada quede entre nosotros de esos cien años...". ¿Debo entender que propone "tirar a la basura" a Pessoa, Kafka, Borges, Picasso..., en fin, a cualquiera que haya tenido la desgracia de ser "popular" o "distinguido" en el siglo XX? Porque, si es así, apoyo su petición de "cerebro nuevo", pero no porque estemos comenzando -más o menos- un siglo, sino por pura necesidad (o indigencia) intelectual.

    Comentado por: marinero el 07/1/2010 a las 22:25

  • Pues veamos notas muy recientes de actualidad del nuevo siglo:

    un multimillonario que cree que aún manda Bush (si no se explica ¿verdad?) intenta volar un avión

    un diputado socialista español dice muy serio que él iba a Cuba en viaje de placer (y a lo peor, resulta que es verdad)

    el presidente de Greenpeace/España encuentra escandaloso que las cárceles de Dinamarca estén llenas de presos comunes

    Comentado por: el noticiero universal (reconstituido) el 07/1/2010 a las 19:26

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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