Puer senex
[Publicado el 05/1/2006 a las 18:01]
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El sano instinto dicta el buen hacer inmediato. Por su parte, la mejor inteligencia proporciona todos los instrumentos con los que llegar a saber, más o menos, que es lo que debo realizar en cada ocasión. En materias bien determinadas, a algunos privilegiados, que bien podemos llamar genios, el más sano instinto y la mejor inteligencia que cabe concebir en dicha materia específica les propician al unísono una rápida respuesta de acción. Creo que es justo esto lo que le pasó a Mozart con la música.
Comentado por: Onagro el 21/12/2006 a las 15:20
Olvidamos que, hace tan sólo treinta años, sólo señoritos como don Félix se podían permitir escuchar a Mozart. Hoy, yo mismo -un trabajador humilde con una formación nada desdeñable y un sueldo espantoso- puedo comprarme una buena integral de Mozart. Y si no me llega, o quiero, como don Félix, tener no una, sino dos, tres o hasta cuatro versiones -como a él le gusta hacer con, por ejemplo, Schoenberg; u otros- de una misma obra, estas iniciativas nos dan la oportunidad de conseguir aquellas obras que, vuelvo a recordar, hace tan sólo treinta años estaban dirigidos a las clases más pudientes.
Y que cada cual haga lo que quiera con los discos. A nadie le importa.
Comentado por: Sarastro el 01/2/2006 a las 23:02
Comentado por: diáspora el 24/1/2006 a las 14:01
Comentado por: esdanone el 08/1/2006 a las 20:01
Comentado por: Pedro el 07/1/2006 a las 23:01
Sigo dando vueltas a lo que exponía Juan Diez del Corral hace algunos días:
"Por cambiar de registro y ponerme algo más pedante trataré de decirlo con la jerga de José Luis Pardo en su último y premiado libro: cuando se juega al juego 1, no cabe empreñar con el juego 2, y mucho menos con el juego 3."
Mire que son pocas líneas, pero me suscitan una cantidad vertiginosa de interrogantes:
-¿Quién decide el juego que se debe jugar aquí? Porque al Sr. Díez del Corral le guste más el juego 1 -tal como se deduce de su post-, no puede
-creo yo- imponérselo a los demás.
- En el juego 1, según tengo entendido, "somos primitivos, nativos, salvajes, o quizá simplemente poetas. Jugamos siguiendo unas reglas, pero no sabemos que hay reglas."
Aquí hay algo, a mí parecer, que no encaja. No es que tenga super estudiado este blog, no, eso no, pero diría que de sus escribientes se puede decir todo lo que se quiera menos que son primitivos o nativos o salvajes, o sea, en una palabra, INOCENTES.
Me acusará de mal pensado/a, seguro, pero tengo la impresión de que cuando el Sr. Díez del Corral se dio cuenta de que -salvo alguna honorable excepción- aquí no escribían ni primitivos ni nativos ni salvajes, o sea, que esto no era ningún "blog callejero" como él se pensaba al principio, se llevó un buen chasco.
En fin, en el juego 1 las reglas son implícitas, en el juego 2 explícitas (y, en éste, caben los tanguistas, los bufones, los exploradores, los antropólogos...), todas esas figuras tan familiares,en suma.
Bueno, que todo esto es en verdad difícil y que me gustaría seguir hablando de ello con quien se preste.
Saludos!!!
Comentado por: marginal el 07/1/2006 a las 20:01
A mí, esta segunda explotación de Mozart me produce "asfixia". Y no tengo nada claro que dicha explotación tenga que ver con los valores intrínsecos de la obra del compositor de Salzburgo como apunta Azúa: "Mozart es un regalo para la publicidad: es variado sin marear al oyente, es fácil y sin embargo sutil, es ingenioso pero nunca grosero".
¿No podrían ser las sucesivas operaciones Mozart perfectamente independientes de su obra?
Comentado por: Eva el 07/1/2006 a las 19:01
Templario, ¡un poquito de s'il vous plaît...!
Nico, ¡ni se te ocurra caer en las redes de (viz)condesa de (emprendedor! Es puro veneno, te lo digo yo, que la conozco bien. Es mi prima Eulalia. Ya no nos hablamos.
De todos modos, templario, a veces reflexiono sobre aquellas profundas y sabias palabras tuyas:
"Creer firmemente en un concepto es sumamente beneficioso para el hombre, siempre que este concepto no se refiera al “yo”. Cuando caemos en el error de tomarnos demasiado en serio a nosotros mismos, surge nuestro energumenismo."
(Diciembre 19, 2005)
Inolvidables palabras.
Comentado por: ANACONDA FELIZ el 07/1/2006 a las 13:01
Comentado por: Hans von Büllow el 07/1/2006 a las 11:01
Comentado por: Tipo de incognito el 06/1/2006 a las 17:01
Se me olvidaba: El otro día oí decir a un melómano leído que la pelíula Amadeus era una patraña, un engaño ignominioso perpetrado por una productora que nos quiso vender a un Mozart más histriónico de lo que en realidad fue. También comentó el interlocutor de cuyo nombre quiero acordarme, pero no puedo, que la supuesta rivalidad-enemistad Salieri-Mozart que nos muestra el director fue también producto de su fantasía hiperbólica.
Comentado por: Tipo de incognito el 06/1/2006 a las 17:01
Sempre creí creer que la popularidad de Mozart se debía a aquella entrañable película de Milos Forman: Amadeus.
Comentado por: Tipo de incognito el 06/1/2006 a las 16:01
Vaya. Acabo de escribir una GRAN parrafada sobre por qué Mozart no es un niño y la industria discográfica sí y sobre Boccherini y el 2005 y oh, la Internés se lo ha tragado. Pero creo que todo el mundo me lo agradecerá, jeje.
Por cierto, ahora mismo estoy con Die Zauberflöte, ¡cómo exprimía el alemán don Amadeo!
Comentado por: Cristina el 06/1/2006 a las 12:01
Las comparaciones en clave comercial con Bach, Vivaldi y Beethoven me parecen francamente desafortunadas. De Bach se distribuyen y venden hoy más discos que nunca (tres integrales de sus cantatas en marcha, entre otras fruslerías) y las celebraciones del año 2000 fueron aún más estruendosas que las que se avecinan con Mozart en este 2006. Con Vivaldi pasa algo parecido. La Edición de Naïve está rescatando montones de óperas jamás grabadas, además de cantatas, motetes, conciertos, etc. y parece que no les va mal. En cuanto a Beethoven, por poner sólo dos ejemplos acaba de iniciarse la publicación de dos nuevas integrales de sus sonatas para piano (Paul Lewis en Harmonia Mundi y András Schiff en ECM), por no hablar del interminable desfile de recuperación de registros históricos con sus sinfonías o conciertos. Por otro lado, el colapso del disco (en especial, de las multinacioales clásicas del disco) parece evidente, pero no así la imaginación de los sellos más pequeños (están el ejemplo de Alpha, de Winter & WInter, de CPO, de Hyperion, de Glossa...). En realidad, nunca ha existido tanta actividad discográfica relacionada con la música clásica como ahora.
Comentado por: Paolo el 06/1/2006 a las 11:01
¿Los sellos discográficos? Pásate por la sección de música clásica del Corte Inglés, hace quince años esplendorosa: hoy es un vertedero de escombros. Pero esta celebración estaría justificada con que repusieran la serie aquella televisiva de los años ochenta. Aquel Mozart sobrio, sin risa de caballo, que decía poco antes de morir que lo único que pedía es que sus hijos no fueran un inútil como él lo fue. Y entonces sonaba el Réquiem...
Comentado por: J. A. Montano el 06/1/2006 a las 03:01
Desde luego, es asombroso que sea popular.
Hay unas cuantas piezas encantadoras y comunicativas. Pero la VERDAD es que Mozart es un músico asombrosamente oscuro y árido (esto no excluye la fascinación). Cualquiera que se haya metido un poco en su mundo lo sabe. MOzart es una lente de alcance abismal. Quien tiene la paciencia y la sabiduría de mirar y ver por ella... dios sabe lo que le espera! Mozart, poder letal.
Comentado por: (em)prendedor de coches el 06/1/2006 a las 00:01
lA MÚSICA ELEVA LOS ESPÍRITUS. También los prepara para el combate.También es descanso del guerrero.
Comentado por: templario bloquea el 05/1/2006 a las 22:01
He renunciado a la promoción mozartiana de un conocido periódico. (Todavía tengo intacta la caja de Led Zeppelin). Pero, más que de si se debía estudiar y/o evaluar o no la religión creo que las autoridades educativas debían ocuparse del resto del curriculum. Me da la impresión de que empieza a haber serias dudas sobre lo que se debe o no saber.
Tengo la impresión de que uno de los sectores más importantes a los que la industria se dirige deben ser los niños y, probablemente, los niños más pequeños. A la muerte de Mozart las promociones (porque los melómanos supongo que ya tendrían los discos que les hubieran interesado) debieron afectar, según esta teoría, a la infancia ilustrada entre los 3 y los 11 años de, según el texto, hace quince años; ahora, cuando estos ya están en la universidad o han acabado la carrera, hay una nueva generación infantil que explotar.
En cualquier caso las propuestas de la industria, en especial desde la implantación de los nuevos soportes, me parecen desproporcionadas en realción al tiempo que, efectivamente, sería necesario invertir en estudiarlas. (La cultura se estudia, ¿No? ¿O se disfruta?).
Comentado por: Fernando Santamaría Lozano el 05/1/2006 a las 20:01
Encantado de verle señor y de que recomiende libros , de su comentario de la otra columna no entiendo nada . Recomendacion : el cuento de sergio Pitol ,Vals de mefisto, en el unimos musica y literatura ,azua pitol y Liszt ,creo que en ocasiones el personaje es mas importante que la obra para la industria . Liszt era tambien personje
Comentado por: albert el 05/1/2006 a las 19:01
Vengo de dar mi enésima vuelta por la casa-museo de Oteiza, obra póstuma de Sainz de Oiza y este comentario al hilo me parece de lo más acertado.
Oiza, y no digamos Oteiza, fueron para infortunio propio y fortuna nuestra, hombres de un tiempo distinto al suyo.
Que legado el de Oteiza, un retórico de la piedra al servicio de sus propios errores, errores q Oiza reconoce como constante en su propio trabajo, trabajo q considerará un completo fracaso al final de sus días.
También hoy habrá hombres como aquellos.
Todos los siglos dieron hombres q en su siglo fueron de otro siglo; Unamuno, Stendhal o el mismo Cervantes.
Hombres que huyeron siempre la tentación de limitarse a cualquier programa, que no osaron jamás meterse en piel ajena a fin de disponerle un confortable devenir.
Respetaron demasiado a sus clientes cómo para cometer la audacia de inmiscuirse en sus azares y sobre todo respetaron en lo extremo su propio azaroso devenir.
Quizá, tambien estos, fueron tan sólo escarbando huecos en la materia de las palabras para dejar espacio al mundo de nuestra imaginación.
Comentado por: Simon Fisherman el 05/1/2006 a las 19:01
encantado de verle señor ,encantado que recomiende libros . Es cierto que el perfil del personaje es muy importante para su lanzamiento comercial ,RECOMENDACION : el cuento vals de mefisto , de sergio Pitol ,asi unimos literatura con musica . Azua ,Pito y Liszt , que es tambien un personge nada despreciable ,la industria le puede sacar partido
Comentado por: albert el 05/1/2006 a las 19:01
Mozart ataca de nuevo.
Efectivamente, podemos contribuir a la industria del espectáculo recomendando al respecto libros, que no discos. Un desvencijado Mozart de W. J. Turner en Editorial Juventud Argentina y el diseñado Mozart de Norbert Elias en Península.
Comentado por: Sr. Verle el 05/1/2006 a las 19:01
¿Pues si nos quedamos con la cultura a secas como van los medianitos a mirar a sus alturas,señorito?
Comentado por: Simon Fisherman el 05/1/2006 a las 19:01
Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.
La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.
Ensayo
Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.
La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.
Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.
Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.
La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.
Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.
Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.
Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.
Venecia (1990). Planeta, Barcelona.
El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.
La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.
Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.
Novelas y prosa literaria
Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.
Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.
Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.
Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.
Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.
Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.
Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.
Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.
Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.
Última lección (1981). Legasa, Madrid.
Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.
Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.
Relatos
"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.
"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.
"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.
"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.
"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.
"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.
El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.
Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.
"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.
"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.
Poesía
Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.
Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.
Farra (1983). Hiperion, Madrid.
Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.
Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.
Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.
Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.
Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.
El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.
Cepo para nutria (1968). Madrid
1987 Premio Anagrama de Novela.
2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".
2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.
13/2/2012 03:14
Publicado por: DPA
12/2/2012 19:57
Pro, lo que propones es justo lo...
Publicado por: juliano apostata
12/2/2012 18:15
Whatever you need Anything you...
Publicado por: I´m every woman
12/2/2012 13:00
Post muy interesante. Siempre...
Publicado por: George Mathew
12/2/2012 12:30
Muy interesante su artículo...
Publicado por: p
12/2/2012 11:10
La SS la pagan los empresarios....
Publicado por: monigote
12/2/2012 01:51
Me gustó la analisis . Tenemos...
Publicado por: Enno Winkler
11/2/2012 23:57
Publicado por: son como niños
11/2/2012 17:37
@realismo social. Lo que dices...
Publicado por: frenología aplicada
11/2/2012 17:09
Supongo que alguien ya la habrá...
Publicado por: Uno
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