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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 23 de febrero de 2020

 Blog de Félix de Azúa

Irremplazable figura del traidor

En ninguna biblioteca burguesa de hace cincuenta años (no sólo española sino también francesa o inglesa) faltaba aquel título, "Yo elegí la libertad", cuyo autor, Victor Kravchenko, fue el más popular de los comunistas arrepentidos. Había muchos otros, aunque los más célebres son George Orwell, Arthur Koestler y Victor Serge. Ellos fueron los primeros en dar cuenta de las atrocidades estalinistas, con feroz indignación de los intelectuales europeos. A medida que se ampliaba la información sobre la URSS fuimos sabiendo que no sólo decían la verdad sino que se quedaban cortos.

    También las vidas de estos personajes fueron novelescas. Perseguidos por la policía política comunista, calumniados por la prensa de izquierdas, no tenían más refugio que los círculos derechistas que se aprovechaban de ellos. Mantener la independencia les costó a muchos arrepentidos el suicidio, la salud mental o la marginación.

    Se edita ahora un curioso libro, "El conspirador" (Galaxia Gutenberg), cuyo autor es otro fascinante converso, Humphrey Slater. Fue una novela muy vendida e incluso se llevó al cine en 1949 (con los dos Taylor, Elizabeth y Robert), aunque luego cayó en el más absoluto olvido. La trama narrativa es una excusa sagaz: un agente comunista infiltrado en el ejército británico se casa sin pedir permiso al Partido. Esta decisión (la única que ha tomado libremente en su vida) se mostrará demoledora. Lo que a Slater importa es describir el mecanismo de los servicios secretos soviéticos y su abyección ética. Los conocía muy bien. Es más que probable que formara parte de esos servicios cuando participó como brigadista en la guerra civil española.

La narración del totalitarismo aplicado a la vida cotidiana es magistral y el lector constata que esa fe en una Verdad suprema por encima del individuo (la Revolución, el Partido, la Patria), instancia teológica que exige sacrificios humanos, se mantiene en la actualidad con excelente salud y nuevos nombres. Slater murió en España en 1958 en eso que se suele llamar "extrañas circunstancias".

Artículo publicado el sábado 26 de septiembre de 2009.

[Publicado el 28/9/2009 a las 13:25]

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Comentarios (17)

  • Mi comentario no es tan sesudo como los que se usan por estos pagos...Sólo se me ocurre que tan apasionante investigación periodística puede ocultarse en las "extrañas circunstancias" que concurrieron en la ¿desaparición o muerte? de Slater en España. Hace sólo 50 años...¿se anima alguien a tirar del hilo?..

    Comentado por: Dr. Watson el 09/10/2009 a las 20:33

  • Si los discursos basados en conceptos generales resultan ridículos... ¡uf!¡qué decir de aquellos cuyo único hilo conductor es la irritación!

    Comentado por: jopelines el 30/9/2009 a las 09:20

  • bueno, ya decía nietzsche que sobrevivir era cosa de tener mala vista, de ser basto y superficial justamente lo necesario. de ahí que a veces sobrevivan los menos aptos, y que toda nuestra inteligencia fuera incluso producto de un error, de la incapacidad para ver que las cosas no son lo que creemos...
    (de ahí lo ridículos que suenan discursos que presuponen universales e ideas platónicas por doquier: es como ir presumiendo de haber elevado a teología las normas de redondeo)
    en cuanto el espionaje y el estalinismo, lo criminal que tienen críticas tan apaentemente intempestivas y sin embargo cómplices es que nos invitan a olvidar que no sólo cuba espía y tiene asesinos a sueldo: TODO ESTADO necesita espionaje y contraespionaje, CÍAS y Guantánamos, ETAs y antiETAs,asesinatos selectivos y daños colaterales. Y quien no disponga de ello es por asuntos de presupuesto. No tiene que ver con la criminalidad innata de los pensamientos cerrados/utópicos/teleológicos... Lo de la ideología es lo de menos. ¿La tiene James Bond, el hijo Thatcher, los personajes de John Le Carré? Lo curioso, paradójico e intrigante es que haya quien se meta en ese circo precisamente por razones trascendentes. Eso es l oque a los pedantes nos pone la mosca trasla oreja: ¿hasta qué punto sería capaz de hacer lo opuesto a lo que creo precisamente en nombre de lo que creo?

    Comentado por: wozu el 29/9/2009 a las 18:13

  • Industria, no espero tranquilizarle mucho, tiene usted razón en que me ha quedado un comentario muy esquemático.
    Lo que parecen dogmas y dicotomías cerradas sólo tienen por ánimo resumir en pocas palabras conceptos amplísimos, donde caben tantísimas combinaciones y situaciones diferentes.
    Por ejemplo "ley": ¿cuántas leyes existen? ¿cuántas variantes? ley es la sharia, y hay una ley distinta en cada estado USA, en unas se contemplan penas que en otras no, en unas tal cosa es delito y en otras no...
    Y no digamos "caos": ¿cuántas formas de "caos" existen? Nada menos que todas las variaciones posibles de infinitud de elementos... algunas de las cuales variaciones, para rizar el rizo, bajo ciertas condiciones dejarían de ser caos para ser consideradas "orden" si son miradas desde una referencia determinada.
    No digamos "democracia": el gobierno del pueblo, (o al menos la vigilancia de la gente sobre lo que hacen sus gobernantes). ¡Los "gobernantes"! ¡Si cualquiera puede ser gobernante! ¡"Lo que hacen"! ¡pues anda que no hacen cosas, por no hablar de las que dejan de hacer!
    ¡El "pueblo"! ¡Si no hay dos pueblos iguales!¡Si cada minuto nacen niños y muere gente! ¡Si cada minuto cambian de estatus o de opinión miles de personas!

    Y como no hay dos pueblos iguales, ni hay dos democracias iguales, ni dos leyes iguales... Todo es cuestión de consenso, y de negociación. Y de voluntad de las partes para aceptar que es conveniente -por mor de no volvernos locos- que los acuerdos tengan cierta estabilidad, en virtud de la cual pasan a definir los límites de ese "orden" durante un tiempo; a la vez que se es consciente de que todo es cambiable...

    En fin, como usted dice, sólo con palabras gruesas no entenderemos lo que está pasando, como mucho podremos vislumbrar alguna línea maestra que además puede cambiar de un día para otro. Entender 'de verdad' lo que ocurre en un momento dado, exige ser consciente de las complejidades y bajar mucho el nivel de concreción.

    Comentado por: sobrevivo luego existo el 29/9/2009 a las 14:50

  • Sus palabras son absolutamente razonables y sin embargo no me contentan. Debe ser un defecto mío, pero hablar desde axiomas (el hombre es un hombre para el hombre) y desde dicotomías autocontenidas (el viejo dualismo orden - caos, etc.) no me aclara nada de lo que puede estar pasando.

    Comentado por: industria permanente de armamento el 29/9/2009 a las 13:48

  • No creo, Industria, que haya ninguna diferencia cualitativa.
    Fuera de los límites del sistema ya sólo está la selva, y cualquier servicio de espionaje está en esos límites, por no decir fuera de ellos. Cualquiera, del color o condición que sea, que opere sin el control llamémosle 'democrático' de los otros, también está en ese filo, y sólo en su decisión personal está el mantenerse por la cara interna. Lo cual es muy loable, pero tiene el riesgo de que nada nos garantiza al resto que incluso a ése no le ofrezcan su precio cualquier día.
    Nada lo garantiza salvo, como digo, el control democrático por parte de los demás.
    Propugnar el individualismo a ultranza, en el sentido extremo de reivindicar el derecho del individuo a quedar fuera de la visibilidad democrática, resultaría equivalente a propugnar una convivencia sin ley o susceptible de tirarla por la borda en cualquier momento.
    La democracia... ¿qué otra cosa nos puede prevenir del monstruo en potencia que el de enfrente lleva dentro? Y aun ésta no es seguro que nos salvaguarde ni prevenga de nada, porque nada es perfecto ni dura siempre. Pero hoy por hoy no podemos permitirnos renunciar a ella. Aunque sea un auténtico coñazo.

    PD. A ver, visibilidad democrática no significa falta de privacidad ni un Gran Hermano que vigile simpre... Me refiero más bien a un conjunto de pequeños hermanos, cualquiera de los cuales pueda decirnos "eh, tú, sin pasarte, que nadie está por encima de la ley"; me refiero a rendir cuentas y pedirlas; me refiero a denunciar o por lo menos llamar cuando se oigan gritos en la casa de al lado; me refiero a velar por la separación de poderes...

    Comentado por: sobrevivo luego existo el 29/9/2009 a las 13:33

  • Hay que ver la cantidad de citadadores compulsivos de Ciorán, Popper,Hegel que hay en este blog,tios pulcros que no fallan un ancento , en su mayoría, pobres funcionarios que se baten el cobre con un par de docenas de canallas adolescentes por 1.900 euros y la Muface.

    Comentado por: Antonio vitorio el 29/9/2009 a las 13:21

  • "Lo que a Slater importa es describir el mecanismo de los servicios secretos soviéticos y su abyección ética."

    Me he leido 'Vida y destino' y me ha conmovido profundamente. Y lo que menos me ha conmovido no ha sido precisamente la manera en que el totalitarismo (c) quiebra la dignidad del común de los mortales (e incluso la de alguno de los mejores; pero en general, la de aquellos que no carecen de antemano de ella y que no son además auténticos héroes o santos). La quiebra, pues nos convierte en colaboradores conscientes de la abyección.

    Dicho lo cual, me pregunto cuál será la diferencia cualitativa, éticamente hablando, entre los medios que utiliza(-ba) el espionaje estalinista (c) y aquellos de los que se vale cualquier otro servicio de espionaje del mundo para favorecer los intereses sublimes de su Estado. Me pregunto si el hecho de que los medios vengan justificados por un fin superior no convierte a cualquier diferenciación (hablemos de "por encima del individuo") en una burda aporía demócrata-militante.

    Comentado por: industria permanente de armamento el 29/9/2009 a las 12:04

  • además de que actualmente la traición es la forma más bella de heroísmo imaginable. lo de menos es la causa. ya se sabe, para judas los fariseos fueron una mera coartada.

    Comentado por: warum nicht noch el 28/9/2009 a las 21:00

  • sigo diciendo que cuanto más reincide este pavo en lo de los estalinistas, más se le nota algo asín como envidia. fíjense, que es algo que yo nunca habría creído posible. qué cosas, igual yo también cuando tenga sesenta y pico evoco con admiración el debate televisado Felipe/Aznar...
    y por favor, no eleven a las esferas todo tema. propongo, para variar, plantearse: ¿y si yo hubiera sido profesor de secundaria en un pueblecito francés de los 50, y me hubieran ofrecido ser doble agente,de verdad habría tenido narices para negarme?

    Comentado por: warum nicht el 28/9/2009 a las 20:56

  • pues pienso, como Strauss, que se debe, es deber de todo filósofo, o simplemente de todo aquel a quien le importen los problemas de la 'polis', el fortalecer el argumento teológico al máximo, y pensar la 'posibilidad de la explicación filosófica' de la teología, pues si ésta es irreductible, entonces no hay argumento a favor de una u otra, sólo mero decisionismo, luego, los valores morales que surjan de ellas, serán igualmente 'buenos', y resolverán el problema de 'lo bueno' de modo igualmente válido; con lo cual, se puede esperar, por ejemplo, que el fundamento de los valores morales dado por la revelación sea tan 'posible' como el dado por una 'filosofía' que sostenga la evolución darwiniana...

    Comentado por: vic el 28/9/2009 a las 20:05

  • Sr. Azúa, esa instancia teológica se mantiene en Cuba hoy con los mismos nombres. Habría sido bonito que Ud. lo dijera, en un pais que sigue tomando a los cubanos a cachondeo, y un gobierno que nos pone a todos los españoles a su nivel a los ojos de los cubanos. Saludos de Sevilla.

    Comentado por: Maria Benjumea el 28/9/2009 a las 19:24

  • Habría que aclarar una cosa tan simple como qué instancias teológicas exigen sacrificios humanos. La ley del antiguo testamento, y no digamos del nuevo, exige acabar con ellos. Por este lado suele patinar usted con demasiada despreocupación señor Azúa. Sabemos qué teologías exigen sacrificios humanos.

    Comentado por: lejos del puerto el 28/9/2009 a las 19:17

  • Me parece que la filosofía no se lleva bien con la democracia. Popper mostró (en La sociedad abierta y sus enemigos) como el totalitarismo moderno hunde sus raíces en Platón y Aristóteles y también en Marx y Hegel. La filosofía busca una verdad última, un fundamento único, encerrarlo todo en un sistema... y esto es bastante incompatible con la pluralidad democrática. Así, Richard Rorty aboga por una "cultura postmetafísica" en la que olvidemos la retórica de una verdadera naturaleza del mundo, lo que llevará a la larga a una sociedad más igualitaria. La inculcación del antilogocentrismo en los jóvenes contribuirá a fortalecer las sociedades democráticas, según Rorty.

    Cioran escribió: "Este es el drama de todo pensamiento estructurado: el no permitir la contradicción. Así se cae en lo falso, se miente, para resguardar la coherencia. En cambio, si uno hace fragmentos, en el curso de un mismo día puede uno decir una cosa y la contraria. ¿Por qué? Porque surge cada fragmento de una experiencia diferente y esas experiencias sí que son verdaderas: son lo más importante. (...) En el sistema sólo habla el controlador, el jefe. El sistema es siempre la voz del jefe: por eso todo sistema es totalitario, mientras que el pensamiento fragmentario permanece libre."

    Comentado por: pc el 28/9/2009 a las 18:31

  • Y en otro orden de cosas... ¿Usted que opina de lo vertido por su colega Molina Foix en el artículo "Dibujos Animados"?

    Por conocer un poco la opinión de otra gente respetable del gremio...

    Gracias por su tiempo

    Comentado por: Chema Lobo el 28/9/2009 a las 17:17

  • Sí. Hay una cosa por encima del individuo: la individua.

    Comentado por: kolosal el 28/9/2009 a las 16:40

  • ¿No hay nada por encima del individuo?

    Comentado por: a bote pronto el 28/9/2009 a las 15:43

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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