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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

sábado, 28 de noviembre de 2020

 Félix de Azúa

Provechosos movimientos veraniegos

De las proximidades de Torroella, pueblo del Ampurdán notorio por su festival internacional de música, a la aduana francesa hay poco menos de una hora y la primera población con un cierto empaque es Perpiñán. Conviene atravesar la frontera de cuando en cuando para hacer comparaciones, que son odiosas, sí, pero no por ello menos instructivas.

    En la agitada historia de Francia, tan vapuleada como España por la guerra incivil (aunque, eso sí, lo olvidan mejor), las zonas del sur siempre anduvieron un tanto despendoladas. Luis XIV les puso la brida a los feudales y la estatua ecuestre que adorna el candoroso parque de Montpellier es prueba de que en algún momento se les ordenó que formaran parte de un país más grande y quizás menos reaccionario que su minúscula región. Se plegaron.

    Así nació el primer estado moderno y así se pudo ver a Francia como la nación más poderosa del mundo en el siglo XVIII. El estado moderno obligaba a suprimir las madrigueras feudales y la guerra de la Fronda puso en claro con qué ferocidad los poderes regionales iban a defender sus privilegios con el apoyo (¡siempre lo mismo!) de la iglesia católica. Una historia que, como es lógico, en Cataluña se cuenta al revés. Todavía hoy el sur de Francia es una región de escasa vida industrial, con servicios menos vigorosos que los del norte y una población que tiende a votar a Le Pen. De ahí que su recurso sea el turismo, en el que trabaja con toda su energía, que es considerable.

    Muchos de estos rasgos nos son familiares a quienes vivimos en Cataluña Sur, capital Barcelona. Lo tremendo es que a pesar del tan alabado crecimiento económico español, de la admirable transición política, de la cantidad de jabón que se dan nuestros gobernantes, lo cierto es que una ciudad como Perpiñán, que viene a ser la Algeciras de Francia, le da mil vueltas a ciudades mucho mayores y más blasonadas de Cataluña (sur). Y no doy nombres porque luego los gañanes del lugar te buscan para romperte una bandera en el cráneo.

    Esto es desconsolador. ¡Con la cantidad de dinero que les estamos dando a esta gente de Perpiñán y alrededores! Por si no lo saben, les pagamos colegios, cátedras, universidades, radios, y un corresponsal de TV3 que ofrece fascinantes noticias sobre Ceret. Todo para recordarles a los de Cataluña Norte que son catalanes, un asunto que en general olvidan casi todos los catalanes hasta que llega el gobierno de Montilla para recordárselo. Es muy desesperante porque en dos días de moverme por la ciudad no pillé a nadie, pero es que nadie, que hablara catalán o que tuviera un porte que no fuera rotundamente gabacho. Quizás en el campo haya más entusiasmo.

    Veamos. El dinero que pagamos se ve por las calles, eso sí. Está todo lleno de banderas catalanas, los letreros de la oficialidad vienen en francés y catalán, por el centro hay oficinas de la Generalitat del sur, la emisora nacional nuestra está justo delante del río y parece que alguien la oye, quiere decirse que la vida administrativa refleja un buen fluido de dinero (¿cuánto?, nadie lo sabe) que les cae a estos franceses como agua de mayo.

    Ahí se acaba el asunto. Circulan unos autobuses que ya los querríamos en Barcelona, hay zonas peatonales con bares y restaurantes al aire libre servidos por auténticos profesionales, dos librerías que no encontrarás en ninguna capital catalana (del sur) excepto, claro, en Barcelona. Todo está limpio, no hay estruendo ni jarana, los comerciantes son educados, los grandes almacenes no venden saldos, hay varios locales recomendados por guías gastronómicas, en fin, que aquello es indudablemente Francia.

    Me preguntaba yo, mientras caminaba por la modesta y sin embargo confortable ciudad francesa, cuántos de aquellos nacionalistas (del norte) que negocian con nuestros Montillas y Carods y tratan de despertar un patriotismo que a los franceses les importa una higa, se cambiarían, no ya por catalanes (del sur), sino por españoles. Yo creo que ni uno. Ni siquiera los dirigentes del partido nacionalista catalán que se presenta a las elecciones en Perpiñán. Una cosa es pillar dinero como se pueda y otra cambiar el sistema de transportes, correos, la sanidad, la policía, los diarios y televisiones o la educación francesas por sus correspondientes entes catalanes (del sur) o españoles.

    Entre lo más agradable de este salto me atrapó una exposición de Hyacinthe Rigaud, pintor al que no se le presta atención cuando se pasea por el Louvre aunque fue el mejor retratista de la época de Luis XIV y Luis XV. La exposición era soberbia. Rigaud retrataba como un cretino a quien lo era (hay un diputado tocando la gaita que es pura actualidad), pero rozaba a Rembrandt cuando retrataba a quienes tenía respeto, como los jansenistas de Port Royal, gente sobria.

    Había un detalle, sin embargo, que me desoló. La exposición celebraba la anexión de la Cataluña Norte a la corona de Francia en 1659, año de nacimiento de Rigaud. ¿Cómo lo ha permitido Montilla? ¡Una exposición que celebra en Perpiñán su anexión a Francia! ¡Con nuestro dinero! Esto es tristísimo. También yo lo lamenté profundamente. Sobre todo porque por el mismo tratado de los Pirineos, la corona francesa renunció a Barcelona. Y eso sí que es algo que no le perdonaré nunca.

Artículo publicado el miércoles 26 de agosto de 2009.

[Publicado el 03/9/2009 a las 07:00]

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Comentarios (46)

  • O sea, que le gusta Steiner. El otro día tiramos a la basura libros de W.Reich y reivindicamos a Finkielkraut. La verdad es que de este hombre acaba uno esperándoselo cualquier cosa, lo mismo puede ciscarse mañana en Leopardi como echarle flores a Albiac. Lo que no está mal de por sí; las opiniones de cada uno son su problema, y las mías no son precisamente como para pasearlas por ahí. Sólo que las suyas no salen de ese fosilizado criterio camusiano que arroja a diestro y siniestro, tan tranquilo, armado de una superioridad moral que nadie se molesta demasiado en justificar, vagas acusaciones de estalinista idiota o de potencial comparsa de Chávez, sólo porque nadie te dijo a tiempo que tenías que leer esto y no lo otro... El más añejo mecanismo de difamación del mundillo intelectual: corresponde al acusado probar su inocencia ... y cuanto más lo intente se hará más sospechoso...
    Camusiano no, más bien cierto afán de justificar lo que se lee, a creer que leyendo se hace algo para mejorar el mundo. Justo cuando uno ha renegado mil veces del intento de conseguirlo hablando y escribiendo.
    Mala conciencia se llama eso. No me extraña que a ratos le dé también por reivindicar la antigua mentalidad soldadesca: envidia por las personas que se atrevían a cometer errores, de acto y no de lectura, a ir al infierno por sí mismos o adelantar el día del Juicio, si era lo que les parecía, maldita fuera su alma, lo honorable o lo justo.

    Comentado por: corín tellado el 07/9/2009 a las 10:54

  • Before their eyes in sudden view appear
    The secrets of the hoary Deep--a dark
    Illimitable ocean, without bound,
    Without dimension; where length, breadth, and height,
    And time, and place, are lost; where eldest Night
    And Chaos, ancestors of Nature, hold
    Eternal anarchy, amidst the noise
    Of endless wars, and by confusion stand.

    Milton, Paradise Lost

    Comentado por: pc el 06/9/2009 a las 22:49

  • ¿Qué? ¿Te contesta su mujer? La muy lagarta se mete en todo. Es como una iguana. Pero, eso sí, lo cuida mucho, tanto que lo ahoga.

    Comentado por: Sid Vicius el 06/9/2009 a las 20:01

  • El mar es un olvido,
    una canción, un labio;
    el mar es un amante,
    fiel respuesta al deseo.

    Es como un ruiseñor,
    y sus aguas son plumas,
    impulsos que levantan
    a las frías estrellas.

    Sus caricias son sueños,
    entreabren la muerte,
    son lunas accesibles,
    son la vida más alta.

    Sobre espaldas oscuras
    las olas van gozando.

    Luis Cernuda

    Comentado por: más mar el 06/9/2009 a las 16:08

  • Marta tiene razón, pero ¿Por qué es tan divertido este blog? Porque todos los que entramos en él estimamos a Azúa.

    Comentado por: DPA el 06/9/2009 a las 15:23

  • Aunque en algunos temas, como el idioma, Azúa sea un catalán evolucionado, todavía no puede evitar que su alma se aloje en su bolsillo.

    Comentado por: Marta el 06/9/2009 a las 13:49

  • Iamque irae patuere deum manifestaque belli
    signa dedit mundus legesque et fodera rerum
    praescia monstrifero uertit natura tumultu
    indexitque nefas. Cur hanc tibi, rector Olympi,
    sollicitis uisium mortalibus addere curam,
    noscant uernturas ut dira per omina clades?
    Siue parens rerum, cum primum informia regna
    materiamque rudem flamma cedente recepit,
    fixit in aeternum causas, qua cuncta coercet
    se quoque lege tenens et saecula iussa ferentem
    fatorum inmoto diusit limite mundum,
    siue nihil positum est, sed fors incerta uagatur
    fertque refertque uices et habet mortalia casus, sit subitum quodcumbe paras; sit xaeca futuri
    mens hominum fati; liceat sperare timendi.

    Comentado por: Melchor el 06/9/2009 a las 13:38

  • SHELL
    Adam Zagajewski

    At night the monks sang softly
    and a gusting wind lifted
    spruce branches like wings.
    I've never visited the ancient cities,
    I've never been to Thebes
    or Delphi, and I don't know
    what the oracles once told travelers.
    Snow filled the streets and canyons,
    and crows in dark robes silently
    trailed the fox's footprints.
    I believed in elusive signs,
    in shadowed ruins, water snakes,
    mountain springs, prophetic birds.
    Linden trees bloomed like brides
    but their fruit was small and bitter.
    Wisdom can't be found
    in music or fine paintings,
    in great deeds, courage,
    even love,
    but only in all these things,
    in earth and air, in pain and silence.
    A poem may hold the thunder's echo,
    like a shell touched by Orpheus
    as he fled. Time takes life away
    and gives us memory, gold with flame,
    black with embers.

    Comentado por: ...y otro más el 06/9/2009 a las 12:13

  • Pues nada, que no decaiga. Y lo de Espronceda para mí no era tan evidente, lo es si conoces su vida y el momento, yo vi la poesía en época escolar, si no recuerdo mal y todo lo que nos decían del tipo es que era un romántico, con mayúsculas Romántico y nada más. Lo he deducido al revés y luego comprobado, la verdad es que al leerlo ahora me chocó la palabra ley a continuación de la de libertad, como una nota discordante. Pero hasta que no traté de repetirlo de memoria, con la confusión de cajón no caí.

    Aquí les dejo, tararííínn... bis... ¡el mar mismo!:

    Vaivén
    eje
    vertical
    verde cálido
    alado reposo
    poso
    pozo
    sin fondo
    hondo
    mar
    abierto
    secreto
    secreto
    olor
    sudor
    piel de sal
    sobre la arena
    sobre la luna
    sobre la tierra
    a tientas
    perdido
    carrusel
    giro
    cadera
    cae
    ladera
    era
    soy

    sube
    la cuesta
    acuestas
    sobre la espalda
    sobre el ombligo
    de lado
    helado fulgor
    full
    full
    ull
    ...

    dónde

    cuándo
    nada
    nada
    nadas
    alas
    vaivén
    sobre la ola
    mar abierto.

    Comentado por: bisiesta el 06/9/2009 a las 12:03

  • The Sea
    Dorothy Parker


    Who lay against the sea, and fled,
    Who lightly loved the wave,
    Shall never know, when he is dead,
    A cool and murmurous grave.

    But in a shallow pit shall rest
    For all eternity,
    And bear the earth upon the breas
    That once had worn the sea.

    Comentado por: que no decaiga el 06/9/2009 a las 10:44

  • Repitiendo los versos de Espronceda de memoria de pronto se me ocurrió que eso de ley podría ser sustituído por rey y que esa palabra en realidad le iba mejor al poema puesto que también nombra a dios y a la patria. Pensé que quizás no se habría atrevido a ponerlo directamente por si le acusaban de traición real. Me he puesto a buscar algo de historia, para ver cómo andaba el tema en su época (Wikipedia, Espronceda y de él a Riego) y parece que podría no ir muy desencaminada. Tiene más sentido así, un desafío abierto y tapado ¿no les parece?

    Comentado por: Bisiesta el 05/9/2009 a las 21:37

  • Negros, tristes, cansados,
    Tus ojos en mi sentí.

    Y aunque sólo fue un instante,
    Con ellos voy a vivir.

    Y cuando mi hora llegue,
    Con ellos he de partir.

    Comentado por: TP el 05/9/2009 a las 18:59

  • AL OÍDO DE UNA MUCHACHA

    No quise.
    No quise decirte nada.

    Vi en tus ojos
    dos arbolillos locos.
    De brisa, de risa y de oro.

    Se meneaban.

    No quise.
    no quise decirte nada.


    FEDERICO GARCÍA LORCA (Canciones)

    Comentado por: DPA el 05/9/2009 a las 16:44

  • La mar no tiene naranjas.
    ni Sevilla tiene amor.
    Morena, qué luz de fuego.
    Préstame tu quitasol.

    Me pondrá la cara verde,
    zumo de lima y limón,
    tus palabras, pececillos,
    nadarán alrededor.

    La mar no tiene naranjas.
    Ay, amor.
    Ni Sevilla tiene amor!

    LORCA

    Comentado por: cambiando de ola! el 05/9/2009 a las 16:09

  • Santas
    Louise Glück

    Dos santas hubo en mi familia,
    mi tía y mi abuela.
    Bien diferentes fueron sus vidas.

    Mi abuela estuvo tranquila, incluso al final.
    Era como si andara sobre quietas aguas;
    por alguna razón
    el mar no se atrevía a lastimarla.
    Cuando mi tía tomaba el mismo camino
    las olas rompían contra ella, atacándola,
    tal es el modo en que las Parcas
    responden ante una naturaleza espiritual.

    Mi abuela era cauta, conservadora:
    por ello se libró del sufrimiento.
    Mi tía no se libró de nada:
    cada vez que el mar se retira, la despoja de alguien amado.

    Aún así, no considerará malvado
    al mar. Para ella, es lo que es:
    cuando alcanza la costa, la violencia es su sino.

    Comentado por: traductor de guardia el 05/9/2009 a las 10:07

  • Es un tema interminable, el mar, tan vasto. Creo que se han quedado fuera los erizos, también buen recuerdo de vacaciones.
    DPA, gracias por su entusiasmo, no es por devolverle pero también me ha gustado el suyo, lo siento cercano, se podría mezclar en mis recuerdos.
    Knudsen, le dejo un último, aunque quiera dejar el poeblogma a medias, una pena.

    El lenguado
    de José Watanabe

    Soy
    lo gris contra lo gris. mi vida
    depende de copiar incansablemente
    el color de la arena,
    pero ese truco sutil
    que me permite comer y burlar enemigos
    me ha deformado. He perdido la simetría
    de los animales bellos, mis ojos
    y mis narices
    han virado hacia un mismo lado del rostro. soy
    un pequeño monstruo invisible
    tendido siempre sobre el lecho del mar.
    Las breves anchovetas que pasan a mi lado
    creen que las devora
    una agitación de arena
    y los grandes depredadores me rozan sin percibir
    mi miedo. El miedo circulará siempre en mi cuerpo
    como otra sangre. Mi cuerpo no es mucho. Soy
    una palada de órganos enterrados en la arena
    y los bordes imperceptibles de mi carne
    no están muy lejos.
    A veces sueño que me expando
    y ondulo como una llanura, sereno y sin miedo, y más grande
    que los más grandes. Yo soy entonces
    toda la arena, todo el vasto fondo marino.

    Y un trocito del clásico:
    "Que es mi barco mi tesoro,
    que es mi dios la libertad,
    mi ley, la fuerza y el viento,
    mi única patria, la mar"

    ¿sería demasiado pedir que tradujese los otros de Louise Glück? Ya sé que sí pero en fin, si en algún momento se aburre y si no, bien también. Saludos.

    Comentado por: Bisiesta el 04/9/2009 a las 19:42

  • no es en pitágoras sino en platón donde se cuenta que fue a egipto con eurípides y se puso malo y los médicos egipcios le recomendaron que se bañase en el mar, de donde viene el famoso verso, que sería repetido por euripides

    Comentado por: vic el 04/9/2009 a las 18:24

  • Millones de gracias, Tipo Material, se ha lucido usted; soberbios poemas.
    Me gusta especialmente,

    "Un embate brutal
    y equilibrios perdidos."

    Y como he leído lo que de Azúa ha dejado copia/pega (gracias, c/p) voy a parar con mi jeremiada del poeblogma, porque cada uno de los versos que han dejado ustedes se merece brillar por sí solo.
    Ahora sé mucho más y mucho mejor del mar.
    Buen finde a todos.

    Comentado por: knudsen el 04/9/2009 a las 17:41

  • Knudsen:
    Le he encontrado una pequeña antología marina clandestina y de diversos autor@s.
    Saludos.

    ATLÁNTICO

    Aguas frías, desnudas,
    espumas en la arena,
    sedimento de algas,
    vaivén de pleamares.
    Un embate brutal
    y equilibrios perdidos.
    Hechizo irresistible...
    el océano.


    MAR DE ABRIL.

    El mar se queda dentro
    después de ver el mar
    y por siempre acompaña
    tan triste, lento y frío
    igual que un desamor...
    En el mar se atesoran
    las tardes recordadas,
    la memoria de ti,
    pulsión del mar que acoge
    la acción de desamar.
    (Sólo en el infinito
    una mano de mar alcanza el cielo).



    NOSTALGIA DE MAR.

    El mar de las distancias va borrando
    las huellas de tu cuerpo entre mis sábanas.

    El mar de las rutinas va lavando
    los restos de mi amor sobre tus labios.

    El mar de las ausencias va aumentando
    mi deseo lunar de tus mareas.

    El mar de las fatigas va rompiendo
    tu alegre corazón en mis naufragios.

    Contigo: mares y playas y pájaros.

    NATSU

    Son tus labios difíciles,
    piedras pequeñas
    que el mar roza.

    Comentado por: Tipo Material el 04/9/2009 a las 17:24

  • Sobre sabios, bobos y malvados
    FÉLIX DE AZÚA
    Imagino al viejo profesor aún errante entre París, Chicago, Ginebra, Londres, Dios sabe. Puede anidar donde le apetezca, cerca de una biblioteca, eso sí. Es viejo, pero muchos le siguen leyendo porque nunca escribió como un profesor, sino como un escritor.
    No sé cuáles pueden ser ahora sus hábitos. ¿Mira la luna cuando se tiñe de amarillo como si tuviera ictericia? ¿Le aburre leer a los trágicos? ¿Acaricia a su gato con una pizca de autocompasión? Ni idea. Sin embargo, todo lo que he leído de este viejo judío de 80 años me ha complacido y le tengo un agradecimiento que nunca podré compensar ni con una felicitación navideña. "Happy new year, dear profesor Steiner". En la cartulina se ve un arbolito adornado con bolas luminosas y a sus pies un monigote de nieve con sombrero y pipa. Felicitación de tía hidrópica y en residencia, que apenas miramos antes de arrojarla al cesto. Los últimos resplandores del amor son demasiado dolorosos.
    Creo que lo que más he apreciado en George Steiner es la infrecuente atadura de modestia y soberbia, humildad y orgullo, que asocio con los judíos de novela centroeuropea. Aquellos ciudadanos que inclinaban la cabeza o bajaban de la acera cuando se cruzaban con un oficial vienés, pero que sabían con certeza cristalina que el mundo germánico podía prescindir de la totalidad del Ejército austriaco (y así fue), pero quedaría reducido a un cuartel de borrachos si se destruía a los judíos de Viena. Y así fue.
    No es su saber, que es considerable, lo que me gusta de este hombre, sino lo que hace con ese saber. Yo supongo que es la misma simpatía que me produce la obra de Stefan Zweig, cuyos libros llevan incorporado el corsé, el parasol de seda, el sombrero de paja italiano, los veranos en Baden Baden y términos como "clorótico" o "mozalbete", pero que no han perdido ni un ápice de su singular sagacidad, ni esa capacidad para hablarle al lector como si estuvieran los dos sentados en un café, envueltos por el humo de los cigarros. La narración puede interrumpirse para pedir otro marillenschnaps o para encomiar la entrada de una belleza que (se dice) alivia las cargas del ministro consejero de la Guerra, y seguir al cabo de un rato en el mismo tono de voz, la misma mirada al mármol, igual recogimiento. El estilo es modesto, lo que se cuenta es soberbio.
    Ahora que George Steiner está un poco cansado (¡cómo ha de abatir ver en los rimeros de la biblioteca 30 libros escritos a lo largo de una vida entera, libros excelentes, elegantes, y que sin embargo carecen ya de la menor importancia!), le habrá subido la densidad a su escepticismo.
    Siempre miró la vanidad del mundo por una esquina del ojo, nunca pudo vivir sin impaciencia el oropel, el boato, la purpurina de la buena sociedad. Al final de su vida ha aceptado algunos premios y honores, sí, tampoco es cuestión de avergonzar a los admiradores, pero con una distancia e ironía tan sutiles que sus valedores ni la pillan.
    No sé si volverá a escribir alguna obra de envergadura. ¿Para qué? Él ya no lo necesita. Escribió sus libros para averiguar qué es lo que quería saber. Y ahora ya lo sabe. Para compensar, sus seguidores están recogiendo papeles por aquí y por allá, escritos que habían quedado sepultos en almacenes de revistas y diarios, algunos ya desaparecidos, donde podían haber yacido para siempre hasta hacerse polvo.
    Sin embargo, en muchos de estos escritos circunstanciales, a veces forzados por la intendencia, hay fantasías, ideas, juicios, que no se habría permitido en un libro "serio" que iba a ser forzosamente comentado en el Times Literary Suplement o en el New York Review of Books. Demasiada responsabilidad, sobre todo, para el comentarista. ¿Cómo vas a hacerle esa jugada? No le pongas en un compromiso.
    De modo que los libros que recogen su obra menor guardan algunas de las mejores páginas que le he leído, justamente porque aparecieron en ciertos medios a cuya clientela conocía como a su cepillo de dientes y no corría peligro ninguno mostrando su vena sarcástica.
    En el último de ellos (hasta el momento) se recogen casi 30 artículos publicados por la revista americana The New Yorker (la traducción española está en la editorial Siruela) cuyos lectores forman un compacto biotopo de ejecutivos liberales, profesores de mediana edad, acomodadas matronas con ventana a Central Park, judíos cultivados y un manojo de radical chic. Es como escribir para tus hijos. Puedes permitirte burlas sobre los abuelos que nunca incluirías en una conferencia.
    Es el estupendo equilibrio entre modestia y soberbia lo que le permite ser el mejor introductor de Thomas Bernhard en el mundo anglosajón, sin escatimar una colleja por el exceso de jeremiadas. O alabar como es debido el teatro de Brecht, sin ocultar la abyección moral del personaje. Poner en su sitio la radical belleza de la música de Webern, sin olvidar su confusa relación con los nazis. O, por el contrario, esclarecer la naturaleza criminal de Albert Speer sin negar su inteligencia, tan codiciada por los occidentales: fueron los rusos quienes impidieron que Speer se convirtiera en un ejecutivo de la élite industrial americana, como tantos otros nazis.
    Si hubiera de destacar una sola de las virtudes que trae consigo este asombroso equilibrio entre humildad y orgullo, yo diría que es su coraje para asumir la identidad ética de comunismo y nazismo, así como para denunciar esa moral idiota de tantos europeos que tienden a distinguir los crímenes de Hitler de los de Stalin, justificando los de este último como "más comprensibles". Steiner es uno de los escasos escritores que desde hace muchos años (últimamente esta idiotez moral parece que disminuye) ha puesto las cosas en su sitio. Quizás porque sabe que el antisemitismo estalinista no tuvo nada que envidiar al nazi.
    Mucho antes de la caída del muro de Berlín, en 1980, escribió Steiner un artículo magistral. Es uno de los más largos del libro y el más hermoso que he leído sobre ese sujeto repugnante que fue sir Anthony Blunt. No escatima alabanzas para el experto en barroco y neoclásico, ensalza las monografías que escribió Blunt, especialmente la de Poussin, no la hay mejor. Tampoco se ensaña con el personaje, cuya traición como agente doble del espionaje soviético y de los servicios británicos toma en su artículo un carácter turbio que luego expandiría John Banville en una estupenda novela.
    En cierto modo, George Steiner quiere entender las debilidades de Blunt, su rencor contra la ignara clase alta inglesa, la sed de afirmación de un homosexual que podía ser condenado a penas humillantes. Pero entender no es comprender. El objeto de su artículo no es Blunt, sino aquellos que, una vez descubierto, juzgado y condenado, aún le defendían porque era "uno de los nuestros". En particular, sus colegas de Oxbridge, la aristocracia universitaria británica, los nacionalistas de la sabiduría.
    He aquí lo que me lleva a sentir tanta simpatía por este hombre altivo y respetuoso: sabe cabalmente quién es un criminal, aunque alguno de ellos posea un talento del que carecen las gentes honradas. Al criminal hay que entenderle y castigarle sin ánimo de venganza. Pero a quien no se puede perdonar es al tullido moral que defiende o "comprende" a los criminales.
    Como decía Cipolla, podemos llegar a entender la coherencia de un malvado, pero el imbécil es perfectamente incomprensible. Y detestable. La soberbia nos pide que tratemos de entender al criminal para combatirlo mejor. La modestia nos obliga a renegar del idiota que lo justifica. Así lo hizo Steiner sabiendo a lo que se arriesgaba, con el soberbio orgullo del modesto.

    Comentado por: copia/pega el 04/9/2009 a las 16:53

  • Gracias, DPA, le he robado un fragmento.

    Gracias, Mr. Vic,
    El libro de D.L. es de los que se pueden leer cien veces y cada una parece la primera.

    Sí, presentimiento por intuición, eso está muy bien dicho, pero la muerte sólo se deja conocer en primera persona, de modo que en justicia deberíamos llamarla la gran sorpresa. Poco más se puede decir, creo.



    PROVECHOSOS MOVIMIENTOS VERANIEGOS


    Yo tengo un chiringuito
    A orilla de la playa
    Lo tengo muy bonito
    Y espero que tú vayas.
    I will go back to the great sweet mother,
    Mother and lover of men, the sea.
    Las gaviotas gritan a mar,
    gritan la mar
    Y el mar Responde
    el sonido del mar en las gargantas de las aves.
    You ask the sea, what can you promise me
    and it speaks the truth; it says erasure.
    Voldria ni molt ni poc:
    ésser lliure com una ala
    i no mudar-me del lloc
    platejat d'aquesta cala;
    Risueño olor salado
    saluda nuestra vuelta.
    Agua lustral,
    mar todopoderoso que lavas los pecados
    ...

    Comentado por: knudsen el 04/9/2009 a las 16:34

  • mme. k., digo 'experiencia' por la vivencia de la muerte de otros seres, mezclado con creencias, algo de conocimientos, conclusiones, más que una intuición como un mostrarse súbito al entendimiento, o como un presentimiento. Yo, a esto he llegado tras un camino...puede que cambie

    sobre el mar, le dejo unos versos de eurípides, en una de sus obras, que me parecen el resumen del sentir antiguo, de una tradición muy perfilada en sus sentires de fondo, que es la del mediterráneo. Creo que este pensamiento lo leí en una de las vidas que trata D. Laercio en su célebre libro, y creo que era la de pitágoras, que al parecer estudió en egipto los arcanos, origen, el país del nilo, de su filosofía éste saber antiguo; y parece ser que los sabios, o los sacerdotes, consideraban esto de manera muy arraigada, veraz, quizá a fuer de lo sacrificial y simbólico...de ahí supongo, en parte al menos, eso del baño o el agua lustral, allá va

    'el (todopoderoso) mar que lava los males (pecados) del hombre'


    nada menos cierto, sobre todo si se trata del mediterráneo oriental...y de su azul

    saludos

    Comentado por: vic el 04/9/2009 a las 15:56

  • CLARO MAR
    Migas de luz radiante
    que a millares
    despuntan y se esconden
    en la rizada superficie.
    Risueño olor salado
    saluda nuestra vuelta
    desde la sierra.
    Yo tengo siete años.
    Vengo de vacaciones
    al mar, la mar.
    Y hay playas
    de amarillas arenas
    donde meter las manos,
    y agua verde muy fría,
    y vivos flotadores,
    y olor a bronceado,
    y frescos bañadores
    de asillas que se caen.
    Y el mar es una esfera
    azul y efervescente
    de alegres habitantes.

    Comentado por: DPA el 04/9/2009 a las 15:54

  • Muchas gracias, pc; me encanta eso de

    "I no saber on anirem,
    quan la mort ens cridi al tàlem:
    creure en la fusta del rem
    i en la fusta de l'escàlem."


    De momento, el posible poeblogma va así:


    PROVECHOSOS MOVIMIENTOS VERANIEGOS


    Yo tengo un chiringuito
    A orilla de la playa
    Lo tengo muy bonito
    Y espero que tú vayas.
    I will go back to the great sweet mother,
    Mother and lover of men, the sea.
    Las gaviotas gritan a mar,
    gritan la mar
    Y el mar Responde
    el sonido del mar en las gargantas de las aves.
    You ask the sea, what can you promise me
    and it speaks the truth; it says erasure.
    Voldria ni molt ni poc:
    ésser lliure com una ala
    i no mudar-me del lloc
    platejat d'aquesta cala;

    Comentado por: knudsen el 04/9/2009 a las 15:41

  • Aiguamarina
    (Josep Maria de Sagarra)

    Voldria ni molt ni poc:
    ésser lliure com una ala
    i no mudar-me del lloc
    platejat d'aquesta cala;
    i encendre el foc
    del pensament que vibra
    i llegir només un llibre antic,
    sense dubte, ni enveja, ni enemic.

    I no saber on anirem,
    quan la mort ens cridi al tàlem:
    creure en la fusta del rem
    i en la fusta de l'escàlem.

    I fer tot el que fem,
    oberts de cor i de parpelles
    i amb tots els cinc sentits;
    sense la por de jeure avergonyits
    quan surtin les estrelles.

    Comprendre indistintament
    rosa i espina;
    i estimar aquest moment
    i aquesta mica de vent
    i el teu amor, transparent
    com una aiguamarina.

    Comentado por: pc el 04/9/2009 a las 15:05

  • a la Sra./Sr. fan de Ms Glück,

    mil gracias. Va Vd. a hacerme fan a mí también.

    Me he guardado:

    "for some reason
    the sea couldn't bring itself to hurt her."

    "Never the cries of the gulls, only, in summer, the crickets, cicadas."

    Y, por supuesto,

    "You ask the sea, what can you promise me
    and it speaks the truth; it says erasure."

    que lo encuentro magnífico.



    Mr. Vic.,
    me ha gustado mucho la 2ª parte de su post, sobre todo la conclusión final, aunque, ¿experiencia? ¿No sería más propio intuición?
    Saludos.

    Comentado por: knudsen el 04/9/2009 a las 13:52

  • Saints
    Louise Glück


    In our family, there were two saints,
    my aunt and my grandmother.
    But their lives were different.

    My grandmother's was tranquil, even at the end.
    She was like a person walking in calm water;
    for some reason
    the sea couldn't bring itself to hurt her.
    When my aunt took the same path
    the waves broke over her, they attacked her,
    which is how the Fates respond
    to a true spiritual nature.

    My grandmother was cautious, conservative:
    that's why she escaped suffering.
    My aunt's escaped nothing;
    each time the sea retreats, someone she loves is taken away.

    Still she won't experience
    the sea as evil. To her, it is what it is:
    where it touches land, it must turn to violence.

    Comentado por: otro de lo mismo el 04/9/2009 a las 12:34

  • "March"
    Louise Glück

    "The light stays longer in the sky, but it’s a cold light,
    it brings no relief from winter.
    My neighbor stares out the window,
    talking to her dog. He’s sniffing the garden,
    trying to reach a decision about the dead flowers.
    It’s a little early for all this.
    Everything’s still very bare—
    nevertheless, something’s different today from yesterday.
    We can see the mountain: the peak’s glittering where the ice catches the light.
    But on the sides the snow’s melted, exposing bare rock.
    My neighbor’s calling the dog, making her unconvincing doglike sounds.
    The dog’s polite; he raises his head when she calls,
    but he doesn’t move. So she goes on calling,
    her failed bark slowly deteriorating into a human voice.
    All her life she dreamed of living by the sea
    but fate didn’t put her there.
    It laughed at her dreams;
    it locked her up in the hills, where no one escapes.
    The sun beats down on the earth, the earth flourishes.
    And every winter, it’s as though the rock underneath the earth rises
    higher and higher and the earth becomes rock, cold and rejecting.
    She says hope killed her parents, it killed her grandparents.
    It rose up each spring with the wheat
    and died between the heat of summer and the raw cold.
    In the end, they told her to live near the sea,
    as though that would make a difference.
    By late spring she’ll be garrulous, but now she’s down to two words,
    never and only, to express this sense that life’s cheated her.
    Never the cries of the gulls, only, in summer, the crickets, cicadas.
    Only the smell of the field, when all she wanted
    was the smell of the sea, of disappearance.
    The sky above the fields has turned a sort of grayish pink
    as the sun sinks. The clouds are silk yarn, magenta and crimson.
    And everywhere the earth is rustling, not lying still.
    And the dog senses this stirring; his ears twitch.
    He walks back and forth, vaguely remembering
    from other years this elation. The season of discoveries
    is beginning. Always the same discoveries, but to the dog
    intoxicating and new, not duplicitous.
    I tell my neighbor we’ll be like this
    when we lose our memories. I ask her if she’s ever seen the sea
    and she says, once, in a movie.
    It was a sad story, nothing worked out at all.
    The lovers part. The sea hammers the shore, the mark each wave leaves
    wiped out by the wave that follows.
    Never accumulation, never one wave trying to build on another,
    never the promise of shelter—
    The sea doesn’t change as the earth changes;
    it doesn’t lie.
    You ask the sea, what can you promise me
    and it speaks the truth; it says erasure.
    Finally the dog goes in.
    We watch the crescent moon,
    very faint at first, then clearer and clearer
    as the night grows dark.
    Soon it will be the sky of early spring, stretching above the stubborn ferns and
    violets.
    Nothing can be forced to live.
    The earth is like a drug now, like a voice from far away,
    a lover or master. In the end, you do what the voice tells you.
    It says forget, you forget.
    It says begin again, you begin again."

    Comentado por: si vale un verso solo.... el 04/9/2009 a las 12:21

  • Je, je, Tipo. Sí, y ahí iba corriendo Alberti a satisfacer la demanda...

    Por lo que tengo curiosidad no son poemones, ni cosa parecida, sino dos, tres, a lo sumo cinco versos que hablen del mar a lo grande.
    Por eso de los provechosos movimientos veraniegos.

    Comentado por: knudsen el 04/9/2009 a las 11:32

  • sr/sra donde las dan,

    entiendo lo que dice, y entiendo que los picapleitos se agarren a un clavo ardiendo (useasé las teorías psiquiatrico-biológicas-filosóficas) para defender a su cliente, y entiendo que el juez interrogue a peritos, y decida en base a eso de la responsabilidad existente para él, al menos en su juzgado.
    Parecía que lo que primero que dijo no era una 'crítica'. Pero si ud. lo que pretendía era eso, y está, digamos, de parte de la existencia de la responsabilidad, no puede suponer, como parece que se infería de su primer escrito que exista una especie de 'fatum moral'.

    Para terminar, sobre el 'mind-body problem', como lo llaman en la enciclopedia MIT de ciencias cognitivas, de manera algo freak, sólo decir que no se sigue lo de 'si soy mi cerebro entonces no tengo libertad'. O no entiendo bien lo que quiere decir. Pero ud. es más que su consciencia, y, ese continuum psicológico que entiendo identifica, se identifica, con persona, en este sentido, si el asiento de lo consciente está en su cerebro, entonces el cerebro es más que la persona, pues lo inconsciente, los procesos inconscientes también se originan allí, o gran parte de ello 'pasa' por allí.

    ayer cuando ojeaba el libro de Santayana 'los reinos del ser', leyendo el prefacio del capítulo/libro 'el reino de la verdad', leí algo que escribió el autor en un prólogo a la 'ética' de spinoza. En el texto se leía, no tengo el libro delante, algo, una idea, que ya otras veces he leído. Es aquello de hablar del hombre y de como éste transciende a sus propia vida, algo así como que 'realmente' después de muertos seguimos vivendo. Se buscan por ello muchos 'lugares', muchas 'condiciones' donde el hombre después de muerto se sobrevive a sí mismo, y Santayana habla de 'los hechos', y del concepto, o la expresión en spinoza de 'bajo forma de eternidad', que creo que es eso de 'sub specie aeternitatis', y explica Santayana lo que esto significa. En definitiva, no es más que un recurso conceptual o teórico, un lenitivo diría yo, ante el poco deseado hecho de desaparecer, un aestratagema que de la que se podría decir aquello del fausto de: 'Donde falta el concepto, allí va la palabra a ocupar el sitio'. No entiendo que eso, muy admitido, o aceptado, por aquellos que no son religiosos, pueda ser suficientemente confortador. Ya el gran Unamuno en su 'del sentimiento trágico de la vida' se quejaba de esta especie de conformismo, poco exigente, de subsumirse en el todo, en lo infinito, pues, obviamente, lo que le preocupaba a don miguel era si el hombre, si su personalidad, dejaría de ser efectivamente; porque, qué más da ser lo infinito, el todo mismo, dejar de ser una gota para ser el océano, si no sentimos como individuos. Esto es lo mismo que desaparecer. Y el hecho (según mi experiencia) es que desaparecemos del todo, y no dejamos nada

    saludos

    Comentado por: vic el 04/9/2009 a las 11:23

  • Ah! Knudsen, como decia la televisión de la época oprobiosa (ominosa para algunos): "el mar, la mar, que gran tema para hablar".

    Comentado por: Tipo Materia el 04/9/2009 a las 10:50

  • Tipo Material, ¡qué alegría oír su voz! A ver si se prodiga un poco más, que se le echa en falta.
    Saludos.

    Bisiesta, se me perdió un trozo de texto que soy incapaz de repetir, pero he vuelto a leer su poema y tiene muchos hallazgos que me encantan. Gracias y saludos.

    ¿Alguien más se moja? (valen poemas propios y ajenos; se busca poesía marina)

    Comentado por: knudsen el 04/9/2009 a las 10:11

  • Me ha sorprendido la devoción de Azúa por Steiner (ver El País hoy). Aunque lo utilice para hablar de otras cosas.
    D. Felix ha recargado las pilas ¡el jodido!.

    Comentado por: Tipo Material el 04/9/2009 a las 09:59

  • Bisiesta,

    gracias por responder a la llamada marina, encima con algo suyo propio. De su poema me ha gustado especialmente esto:

    "El verde resbalón sobre la roca dura"




    "Així doncs, la cap de Cultura de Perpinyà ha explicat que un dels objectius de l'exposició és, precisament, d'explicar la dualitat identitària del territori nord-català i dels seus habitants, dualitat que va començar a provocar el tractat dels Pirineus. Vet aquí la raó d'incloure-hi el text. Després de tres-cents cinquanta anys de la signatura del tractat, però, el govern francès no ha aconseguit de trencar aquesta dualitat i fer desaparèixer la cultura catalana."

    Por lo que veo, el movimiento es similar al de los Mejicanos con respecto a sus vecinos al norte del Río Grande: primero se pierde el territorio y luego se intenta recuperar la influencia a base de invertir dinero en lo cultural.
    Pues mi consejo es que, como ellos, utilicen la demografía y ya verán cómo dentro de unos cuantos años se hablará català hasta en Marsella.
    Señoras catalanas: ¡a dar a luz llaman!

    Comentado por: knudsen el 04/9/2009 a las 09:33

  • Sr. Vic

    Permítame que, con cierto retraso que espero disculpe, le aclare la intención de lo que usted califica de mis sofismas y yo veo más bien como expresiones de escepticismo ante corrientes de pensamiento en boga.
    Tan sólo pretendía señalar dos cosas:
    1. No es coherente negar la libertad del acusado al tiempo que se acepta la del juez.
    2. Otra incoherencia está en la pretendida identificación cerebro/persona de la neuromitología, tan de moda entre abogados defensores.
    Si 'somos nuestro cerebro', lo que nos privaría de libertad, entonces debe ser acusado nuestro cerebro. Pero claro, como somos uno y lo mismo, ya podemos ser acusados nosotros.
    Si se acepta que no hay identidad yo/mi cerebro, entonces se anula el motivo de exoneración y ya puedo igualmente ser acusado.

    Otra observación. Curiosamente, las explicaciones neuromitológicas se usan de forma defensiva, ante conductas moralmente condenables. Será raro ver a un abogado que, preguntado sobre el porqué defiende a un cliente, diga: mi cerebro me obliga a hacerlo.

    Comentado por: donde las dan el 04/9/2009 a las 08:48

  • Pues sí, Guijarro, aquí somos así, sabemos idiomas y todo. Algo muy poco español, de acuerdo, pero tampoco es como para que usted se lo tome a mal.

    PS: Cuando tenga un momento, igual le traduzco lo que usted ha colgado. Por si le interesa, digo.

    Comentado por: poliglotón el 04/9/2009 a las 07:07

  • Der Soziologe Heinz Bude schlug vor, die Frankfurter Theorie als Bewusstseinsstoff für soziale Aufsteiger zu lesen; daraus erklärt sich ihre Erfolgsgeschichte in der BRD. Das Erstsemester, das ich 1963 war und das die Frankfurter Universität so gründlich befremdete und verwirrte wie Adorno die amerikanische Kulturindustrie, dies Erstsemester blickte auf keine großbürgerliche Kindheit und ihre Versprechungen zurück. Den Nachwuchs von kleinen Beamten und Angestellten, der als Erster in der Familie das Gymnasium absolvierte und die Universität bezog, lockte kein Heimweh nach den heroischen Zeiten der Bourgeoisie. Sie mussten nach vorn; es führte kein Weg zurück, es fehlte überhaupt jede Spur davon.
    So hätten gerade die akademischen Kader, die sich von der fassungslosen Traurigkeit der »Perpignan«, von der schwarzen Geschichtsphilosophie der Barcellona Schule persönlich so tief berühren ließen, dazu beigetragen, dass die Bundesrepublik ein eigentümlicher Präsentismus beherrscht, eine Obsession durch Gegenwart, die sie so gründlich von deutsch-völkischen Traditionen scheidet.
    Quiero disculparme por no haber utilizado la lengua española en un blog escrito en español, pero es que no me da la gana, y es que soy, yo también, un maleducado.
    Y la paz.

    Comentado por: J. Guijarro el 04/9/2009 a las 06:25

  • El text original del tractat dels Pirineus s'exhibeix a Perpinyà
    Forma part d'una exposició dedicada a Jacint Rigau · Els partits nord-catalans no ho consideren pas una provocació

    Per commemorar el 350 aniversari del naixement de Jacint Rigau (Perpinyà, 1659-1743), retratista de la cort del rei francès Lluís XIV, l'Ajuntament de Perpinyà ha organitzat una exposició al Museu de Belles Arts, 'Rigau íntim', que aplega 119 quadres i 50 documents històrics, entre aquests, el tractat dels Pirineus. Pels partits nord-catalans no és una provocació. Maria Costa, cap de Cultura de Perpinyà, ha explicat a VilaWeb perquè s'hi ha inclòs.

    Jordi Vera, de CiU, ha dit que Rigau fou, en el seu temps, el 'representant de l'afrancesament d'una certa elit en esdevenir el pintor oficial de la cort del rei Lluís XIV'. Així doncs, per ell, la inclusió del tractat dels Pirineus en l'exposició pretén de 'situar el pintor dins d'un context històric concret', però no pas provocar ningú: 'No puc imaginar, de cap manera, que els que han organitzat l'exposició ho hagin fet com una provocació.' Alhora, ha lloat la gestió del Departament de Cultura de l'Ajuntament de Perpinyà.

    Enric Vilanova, d'Esquerra, ha dit que, al seu parer, 'no és pas una provocació', sinó una manera d'explicar uns fets. El tractat dels Pirineus és 'la il·lustració de la desgràcia d'aquell temps'. Arran d'aquest tractat va haver-hi un afrancesament al si de la societat nord-catalana'. Rigau, un personatge 'complex', representa molt bé 'la dualitat identitària que, des d'aleshores ençà, hem hagut de patir'.

    Jaume Roure, d'Unitat Catalana, també ha negat la provocació, alhora que ha manifestat que no hi ha motius per commemorar el tres-cents cinquanta aniversari de la signatura del tractat dels Pirineus: 'Ni el tres-cents cinquanta ni el tres-cents vint-i-nou ni cap aniversari', ha dit. 'Unitat Catalana és un partit nacionalista català i la nostra reivindicació és la independència respecta a l'estat francès. No farem cap acte de commemoració.'

    La dualitat identitària de Rigau

    Jacint Rigau va néixer el mateix any en què es va signar el tractat dels Pirineus. Aquest fet històric va marcar la seva trajectòria artística. Fins aleshores, el més habitual era que els artistes catalans es formessin a Barcelona, tot i que alguns ho feien a Madrid. Rigau, però, va estudiar a Carcassona, Montpeller i París. Fou, per tant, el primer pintor català a tenir una formació acadèmica francesa. Però Rigau era català i, aquest fet, va provocar-li una dualitat identitària que el va dur a comportar-se 'íntimament' com a català i 'socialment' com a francès, ha explicat Maria Costa. Així doncs, la influència catalana és ben palesa als quadres de caire personal (aquells en què apareix la seva mare, per exemple), mentre que, quan pintava retrats de la família reial (fou el retratista predilecte de Lluís XIV), aflorava la influència francesa. Ara, la primera sobresortia més que no pas la segona, ha argüit Costa.

    Així doncs, la cap de Cultura de Perpinyà ha explicat que un dels objectius de l'exposició és, precisament, d'explicar la dualitat identitària del territori nord-català i dels seus habitants, dualitat que va començar a provocar el tractat dels Pirineus. Vet aquí la raó d'incloure-hi el text. Després de tres-cents cinquanta anys de la signatura del tractat, però, el govern francès no ha aconseguit de trencar aquesta dualitat i fer desaparèixer la cultura catalana.

    Un altre dels designis de l'exposició, com de moltes altres iniciatives culturals endegades per Departament de Cultura de Perpinyà, és de reivindicar que Catalunya del Nord té 'un destí comú' amb la resta de territoris catalans. Precisament és per aquest 'destí comú', les arrels del qual cal entendre d'on vénen, que des de l'Ajuntament de Perpinyà s'intenta d'impulsar polítiques culturals comunes, però també econòmiques, ha explicat Maria Costa.

    L'exposició 'Rigau íntim' es pot veure al Museu de Belles Arts de Perpinyà fins el dia 30 de setembre.

    TEXT DE PRESENTACIÓ DE L'EXPOSICIÓ

    'No, Rigau no és el pintor dels reis. No, Rigau no es passava el dia pintant cortesans ansiosos de reconeixement. La seva clientela era extremament diversificada, entre nobles del poble, dignitaris i amics estrangers, burgesos adinerats. Paral·lelament al pintor de Lluís XIV, existeix un Rigau íntim, expressionista, barroc, que pinta la seva mare i el seu germà en la pobresa relativa de la seva condició, amant dels concerts de viola de gamba i dels sermons de Port Royal que deixen anar la seva espiritualitat. Jansenista, recercant frenèticament el dibuix, envoltat amb llibres i partitures, aquell Rigau manté relacions desconfiades amb el poder que costeja, però, de molt a prop. Sempre molt lligat a la seva terra i la seva llengua, és portador de totes les contradiccions de l'exili i del seu esquinç indeleble. A través una obra multiforme, ampliada en contrapunt amb objectes i documents d'època, el visitant descobreix a poc a poc un home barroc, un honest home que destaca a contrallum dels ors del Gran Segle'.

    Comentado por: pc el 03/9/2009 a las 21:22

  • Un poema maravilloso, Bisiesta.

    Comentado por: DPA el 03/9/2009 a las 21:07

  • Knudsen, he buscado por todos lados sobre el mar, hay y mucho y muy lindo y de muchos aspectos pero ninguno era mi mar así que al final lo he escrito, estilo libre, porque si no, no era. Por supuesto, no es lo mejor pero ahora sí está. Un saludo.

    I
    El mar huele
    Las algas enredadas.
    El sabor del mar en la piel
    salado,
    Húmedo,
    oscuro,
    hundirse y reflotar
    al encuentro de la luz
    y el aire, los gritos de los niños
    en la blanda arena
    granulosa, lenta, dorada.
    El mar huele
    aspiras hasta el fondo,
    el fondo que miras
    reconociéndote.
    El silencio.
    El mar canta.
    Abres los ojos a la luz alegre
    y la boca a la bocanada
    de la vida,
    los pies en lo más frío.
    Verde fresco en medio de lo soleado,
    umbroso durante las tardes cansadas.
    El cansancio gustoso de la arena mojada.
    II
    El verde resbalón sobre la roca dura
    Cangrejos, caracolas
    ocultas en las rocas
    Colores escondidos en los peces.
    Y mares ocultos en los mares,
    tragándose a los que vayan a mirarse
    cuando perdieron el temor de volver al origen.
    El mar, el cielo, cayendo uno en el otro.
    El cielo etéreo, intangible, inasible, transparente, leve
    al que sólo desde el mar se pertenece
    flotando entre el líquido y el aire
    Mágica alma recompuesta
    en abstracto natural y propio
    de sueño o de ilusión.
    Las gaviotas gritan a mar,
    gritan la mar
    Y el mar Responde
    el sonido del mar en las gargantas de las aves.
    El silencio del océano
    se une a la música silenciosa
    de astros y noches y a los escándalos sin brillo,
    luminosos e irascibles
    Y ruge adormecido,
    Regalando su voz, la de los peces
    a las gaviotas.
    Todo en el mar es sordo.
    Y la luz en la tarde lo llena todo,
    incluso el agua cristalina.
    Es un baño de luz.
    Mojarse de luz,
    llevarse la luz,
    prendida al bañador
    y al pelo
    a casa
    e iluminar la casa por los ojos abiertos a destiempo,
    salando los rincones
    desprendiendo la arena.
    III
    El mar, padre
    La mar para aquellos que no conozco,
    lejanos
    pescadores de prosa que imagino apoéticos
    y
    que, sin embargo,
    perdidos en los brazos de la madre amantes
    y
    que, sin embargo,
    prendidos
    la imaginan viva
    y
    que, sin embargo,
    le sueñan las sirenas
    que yo sueño
    anhelantes,
    mientras las recordamos
    con igual añoranza.
    Volver a ser sirenas en su medio, virgen
    Canto para sí mismas
    ignorando el daño involuntario
    Dejando a las esposas en ermitas y vírgenes
    revolviendo en el tiempo encerrado en la arena,
    en lo blanco pequeño, impoluto.
    soñando el encuentro.

    Comentado por: Bisiesta el 03/9/2009 a las 20:44

  • perdón: 'saturam'

    Comentado por: vic el 03/9/2009 a las 16:34

  • Quisiera comentar algo del artículo del sr. López Burniol.
    Para empezar, sólo me quedaré en las primeras frases, pero hay bastante tela que cortar. Habla del 'unico principio ético universal no metafísico'. Y la verdad es que no entiendo esa frase. Aun así, si no se trata de hacer sátira facilona, 'difficile est satiram non scribere', sí se puede recordar que, al parecer, Kant escribió:”La metafísica tiene que ir por delante, y sin ella no puede haber una filosofía moral”. De hecho, parece que el que propone es un principio político. O un 'principio ético' para el agente Estado, o mejor para el soberano. Porque qué es el interés general. Interés general, no es más,-o no se quiere decir otra cosa-, para el sentido común, que: o el interés de la mayoría de las personas. Lo cual implica que existe algo único 'bueno', y que además los individuos de la mayoría lo pretenden. Lo desean. O significa que el interés general, es algo así como la voluntad general. Luego implica que hay un bien general, o lo bueno general para la voluntad general, en el sentido de que ésta lo desea. Pero la palabra interés, además, parece que supone una cierta capacidad de raciocinio, o de cálculo, en el sentido de que es como un conjunto de deseos que están ordenados en pos de un fin de mayor cuantía. Esto en un sentido lato, pues, digamos, absolute, el interés de la voluntad está sustentada en la existencia de un motivo.
    Luego, queda dilucidar qué es la voluntad general. Primero hay que decir que el interés general, o de la mayoría (como número de personas, pues un particular podría ser un poder del Estado, o el soberano), no es el interés de la totalidad, como indica el sentido de la frase que llama principio ético además general da la impresión que significa más bien de 'casi todos', o de una amplia mayoría. Ahora bien, si esto es así no vale ni como principio ético, ni político universal .
    Cuando se habla de la voluntad del ser humano, más o menos entendemos a lo que nos queremos referir con ello. Pero, ¿qué extraño objeto, concepto, noción es eso de la 'voluntad general'?.
    Una voluntad sin Ser parece que no es concebible. Aunque, en principio sí es lo es, un Ser sin voluntad, entendida como 'querer propio'. Entonces, ¿es la voluntad general, la voluntad del Estado, o funda al Estado la voluntad general?. Evidentemente, la voluntad general es algo distinto a la 'volonté de tous', voluntad de todos, en el sentido de que es una instancia que mirada desde el exterior presupone un ser ya real, es a lo que se llama pueblo, o 'sociedad de hombres que se reunen', mientras que la voluntad de todos es la voluntad individual de todos, pero sin suponer este ser individual, por tanto, suponiendo como posibilidad que se origine por 'casualidad', lo cual es algo llamativo, toda vez que 'voluntad' es singular y se refiere a un ser. Esto aparece, por ejemplo, cuando se elige a mano alzada, por unanimidad, o por 'acclamatio' a un dirigente, eso realmente es el 'deseo' de todos, si nos referimos a que queremos que alguien se convierta en nuestro dirigente. Porque el querer en este caso se limita a aclamar (en el caso de la democracia, a votar), como criterio de elección del que queremos que sea nuestro dirigente, pero no se consigue que lo sea más que por el efecto del Estado, que además parece que es un ser sin voluntad.
    En fin,como el asunto es largo, lo dejo aquí. Quizá me extienda más adelante, si tengo tiempo

    saludos

    p.s.:
    por cierto que el jurista Hauriou es de los que más gustaba a Schmitt, no sé si hará mucha gracia que se nombre por las cavernas nacionalistas...qué se le va a hacer

    Comentado por: vic el 03/9/2009 a las 16:32

  • El fracaso de la democracia en España es alucinante. Ya tengo letra para el Himno.


    El Chiringuito, el chiringuito
    El Chiringuito, el chiringuito
    Yo tengo un chiringuito
    A orilla de la playa
    Lo tengo muy bonito
    Y espero que tu vayas.
    El Chiringuito, el chiringuito
    El Chiringuito, el chiringuito
    Las chicas en verano
    No guisan ni cocinan
    Se ponen como locas
    Si prueban mi sardina.
    El Chiringuito, el chiringuito
    El Chiringuito, el chiringuito
    Chi, chi chi chi, chi chi chi, chi chi chi
    Chi, chi chi chi, chi chi chi, chi chi chi.
    Esta el menú del día
    Conejo a la francesa
    Pechuga a la española
    Y almejas a la inglesa.
    El Chiringuito, el chiringuito
    El Chiringuito, el chiringuito
    Si sube la marea
    Me va de maravilla
    La gente se amontona
    Y yo les doy morcilla
    El Chiringuito, el chiringuito
    El Chiringuito, el chiringuito
    La rubia que toma el sol
    Me gusta más que un bombón
    Yo le pongo el bronceador
    Y dice que no, no no.

    GEORGIE DANN

    Comentado por: albert el 03/9/2009 a las 15:53

  • “Abans anàvem a Perpinyà a respirar llibertat, ara els francesos venen aquí a Catalunya perquè és infinitament més ric, en tots els aspectes, que el sud de França” aquest comentari així textualment me'l va fer, fa pocs mesos, un polític d'aquí Catalunya. I el problema més greu, allò que més m'espanta, més greu que les mancances que puguem tenir, és aquest: que els nostres governants es neguen a veure la realitat i estan d'allò més cofois, satisfets i envanits. Anem pas bé!.

    Comentado por: J.de Zobeida el 03/9/2009 a las 15:33

  • durísimo
    no sé si guán pelín excesivamente duro
    y ojalá que los gañanes -que sí, que sí, que lo hacen, lo sé- te rompan una bandera en la cabeza
    y no el mástil

    Comentado por: jbv a 10.710 km el 03/9/2009 a las 14:41

  • La quiebra del sistema

    Juan-José López Burniol
    EL PERIÓDICO,02/09/09

    1 Un Estado es, por una parte, una estructura de poder jerárquicamente organizada desde su cabeza al último agente, y es, por otra, un plan vinculante de convivencia en la justicia –es decir, un sistema jurídico– articulado en torno al único principio ético de validez universal no metafísico, a saber: que el interés general ha de prevalecer sobre el particular. Así las cosas, el fundamento último de todo Estado se halla en la voluntad social dominante de la inmensa mayoría de sus ciudadanos acerca de la conveniencia y consecuente necesidad de su existencia. De ahí que sea de este pacto social originario de donde emana la legitimidad del monopolio de la violencia que se atribuye al Estado, así como la fuerza vinculante de las normas jurídicas que integran el sistema en que consiste.

    2 La defensa del núcleo esencial del sistema –la Constitución, que es una regla de procedimiento y también una regla de fondo– deviene, por tanto, una exigencia básica de la democracia, pues –como escribió Hauriou en 1929– «se siente la necesidad de controlar los parlamentos porque su legislación, movida por las pasiones electorales, se ha convertido en una peligrosa amenaza para las libertades», máxime teniendo en cuenta –como añade Favoreu que «esta necesidad se ha vuelto imperiosa cuando los regímenes parlamentarios han evolucionado hacia un sistema en el que se ejerce sin límites un poder mayoritario compuesto por la mayoría parlamentaria, soldada a un Gobierno estable y monolítico. (…) La omnipotencia de un poder mayoritario estable y homogéneo hace nacer la necesidad de una justicia constitucional en los regímenes parlamentarios o europeos de tipo continental».

    3 Esto no supone que la Constitución sea intangible. La Constitución, como todo sistema, no es una realidad cristalizada e inmutable (postulados más consecuencias lógicas), sino que constituye una realidad dinámica (proposiciones de las que derivan otras proposiciones, según ciertas reglas de inferencia), que adquiere vida propia e independiente de la voluntad inicial del legislador, de modo que autogenera una dialéctica propia de adaptación a las cambiantes circunstancias sociales, de desarrollo de sus principios básicos y de corrección de sus disfunciones.

    4 Ahora bien, cualquier modificación –directa o indirecta– de la estructura básica del Estado –la forma de Estado, el diseño básico de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, así como la distribución de competencias y dineros si se trata de un Estado compuesto– no puede acometerse si no es mediante una renovación del pacto social originario en que se fundamenta el Estado, tarea que excede del ámbito jurídico por ser de naturaleza política. Es decir, dejando al margen la reforma directa que exige el acuerdo de los grandes partidos, la reforma indirecta de la Constitución no pueden tampoco acometerla ni la derecha en solitario, ni la izquierda en solitario, ni la derecha con las minorías previa exclusión de la izquierda, ni la izquierda con las minorías previa la exclusión de la derecha. Todos estos supuestos son un caso claro de deslealtad constitucional, solo equiparable a la deslealtad que también implica el rechazo a todo cambio, enrocándose en una defensa numantina de la intangibilidad constitucional, cuando es evidente su necesidad.

    5 Cualquier reforma de la Constitución que no vaya precedida de la renovación del pacto social originario acarrea la quiebra del sistema, es decir, la quiebra del Estado, sin que pueda acudirse –para solventar el desafuero– a la jurisdicción del Tribunal Constitucional. Este tiene las competencias que tiene, entre las que no se halla la facultad sanatoria de un cambio constitucional indirecto nacido políticamente muerto. Si tal se hace, se pide al Tribunal Constitucional lo que no puede dar, por lo que es previsible su colapso, en especial si se tiene en cuenta que –como pieza principal del sistema que es– el Constitucional también está afectado por la quiebra de aquel, en forma de pérdida de autoridad moral.

    6 La quiebra del sistema no se manifiesta necesariamente de una forma abrupta e inmediata, sino que puede dilatar sus efectos letales durante un largo periodo de tiempo. No en vano la inercia es una de las fuerzas permanentes de la historia. Un Estado puede estar moribundo y seguir funcionando aparentemente como si tal cosa. Pero son detectables los signos de su estado comatoso:
    a) La ausencia de un proyecto compartido por la inmensa mayoría de los ciudadanos del Estado. b) La negativa a aceptar, por parte de las distintas comunidades que integran el Estado, la existencia de algunos intereses generales que prevalezcan por encima de los respectivos intereses particulares. c) La potenciación de lo que separa y el menoscabo de lo que une. d) El escarnio habitual de los símbolos estatales.

    7 Cuando un sistema jurídico –un Estado– quiebra, el derecho deviene ineficaz para regular la vida colectiva y para resolver los conflictos de intereses surgidos entre las partes y los ciudadanos del Estado en situación de desguace. Y, cuando callan las leyes, quedan al desnudo las puras relaciones de poder y fuerza, que solo pueden encauzarse –si cabe– políticamente.

    Comentado por: copia/pega el 03/9/2009 a las 09:47

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 

 

 

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Tercer acto (2020) Literatura Random House, Madrid. 

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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