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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 13 de noviembre de 2019

 Blog de Félix de Azúa

Una cruz en Duchov (tercera entrega)

Nos referimos al celebérrimo episodio de su huida de la prisión de los Plomos, una de las mejores aventuras de su vida, una obra maestra de suspense que fundará su fama en las cortes europeas cuando la publique con el título de "Mi huída de los Plomos". Pero cuando esto sucede nos las tenemos ya con un hombre de treinta años en la plenitud de su fuerza. De no ser así, nunca habría podido escapar. Hasta ese momento, 1756, ya ha viajado mucho, ha vivido en Constantinopla, en París, en Dresde, en Praga, en Viena, pero sigue siendo un perfecto súbdito de la Serenísima. La huida de la prisión del Dogo y la humillación de la nobleza veneciana ante semejante audacia, harán imposible su regreso hasta mucho más tarde.

    Emociona pensar que sólo a partir de esa extraordinaria fuga perderá Casanova la nacionalidad republicana, pero que no cejará hasta que la retome en 1774, cuando la nobleza se digne perdonarle. Y aquí tiene el lector otro dato de suprema importancia: en cuanto regresa a Venecia con el perdón del Dogo, se acaba la historia de su vida narrada, se acaba la Histoire de ma vie. No cumple su promesa y cierra la historia de su vida cuando regresa a casa. Será justamente ese ansiado retorno, ya cincuentón y vencido, lo que le irá sumiendo en un abismo de abyección (espía, soplón, rufián) que sólo acabará con un segundo exilio, cuando se vea obligado a fatigar nuevamente los caminos de Europa sin un céntimo, moral y físicamente hundido, rechazado por toda la sociedad rica (que era su sustento, como el mar para los peces) y en circunstancias cada vez más desesperadas hasta que, ya sexagenario, lo recoja el conde de Waldstein y lo mantenga en la biblioteca de su castillo de Dux (hoy Duchov, en Chequia) como una curiosidad o un ornamento de gabinete. Allí moriría en 1798 sin ni siquiera una lápida. Y cuando la pusieron, estaba mal escrita.

    Los detalles de esa parte sombría, lo que Casanova no escribió, lo sabemos por los casanovistas, un club internacional selecto y trabajador, que ha rastreado hasta el último rincón de la vida real de Casanova y esclarecido puntos chocantes, como que muchas de las aventuras inverosímiles sean verdaderas, en tanto que las verosímiles puedan ser falsas. Ellos son los que nos han descrito los últimos años de Casanova en aquel castillazo bohemio (Nota 5), en el confín del mundo, befado por sirvientes que le despreciaban y atormentaban, convertido en una figura grotesca que vestía, se maquillaba y actuaba como un primoroso galán de los que se pavoneaban por el París de sesenta años antes, sin dientes, medio chiflado. Y a pesar de todo (¡oh asombro, oh admiración!) todavía era capaz de seducir epistolarmente a dos o tres buenas mujeres (jóvenes) que le enviaban sopas, dulces, mensajes, regalitos, compañía escrita y, sobre todo, afecto. Fue allí, esquivando la locura, cuando, para distraer el insoportable dolor de una vejez miserable, comenzó la redacción de este libro solar, el más completo homenaje que se ha escrito jamás a la energía de la juventud, al gozo supremo de lo inmediato, el placer de respirar, de tener los músculos elásticos, los nervios templados y el deseo tenso como el de un felino que olisquea gacelas.

    Seguramente comenzó a redactar estas memorias hacia 1789 (¡año memorable¡) durante los interminables inviernos bohemios, pero las fue puliendo y reescribiendo en sucesivas ocasiones hasta que el texto que ahora conocemos estuviera listo, posiblemente hacia 1797-98. La revolución y las guerras napoleónicas, que no terminarían hasta 1814, hicieron del manuscrito una pieza secreta y preciosa, conocida por muy pocos y difundida sólo entre algunos amigos del Príncipe de Ligne, gran guerrero y amigo de Waldstein, el cual había tomado una particular afición por el anciano Casanova, y a quien éste copió parte del texto para uso personal del magnate, lo que originaría un lío mayúsculo en la posterior recepción del manuscrito definitivo.

    Conocemos también el detalle más triste de este final despiadado. Aún retocaba su obra en 1798 cuando, tras innumerables cartas pidiendo clemencia, le llegó un segundo perdón del Dogo veneciano. Compadecida, la máxima autoridad de la Serenísima otorgaba su favor para que el anciano de Duchov regresara a morir en su ciudad natal, como había rogado a lo largo de innumerables y fríos inviernos bohemios. No pudo ser. El bibliotecario de Duchov, personaje estrafalario por el que nadie estaba ya interesado y que todos tenían por un incomprensible capricho del duque (hacía ya muchos años que Waldstein no ponía los pies en su castillo, afanado de batalla en batalla en las campañas napoleónicas), se apagó con la carta del Dogo en la mano. Sería enterrado de mala manera en aquel lugar oscuro sin que nadie pudiera sospechar el monumento a la felicidad que había escrito aquel desdichado bibliotecario. Nunca se han recuperado sus huesos.

    Cuenta uno de sus biógrafos, Guy Endore (aunque lo tengo por invención ya que ningún otro lo señala), que sobre su tumba clavaron los lugareños una cruz tan pobre y malparida, que cayó al suelo con la primera tormenta. Desde entonces, algunas mozas que acudían al camposanto de noche para encontrarse con sus amigos, salían despavoridas cuando la falda se enganchaba en los restos de la cruz derribada. ¡Qué éxtasis no habría supuesto para la mano de hueso del veneciano haber tan sólo rozado como una brisa aquella piel de veinte años, la dorada piel del mundo viviente!

 

Algunas precisiones

    La bibliografía de Casanova es tan inmensa como laberíntica. De manera que sólo doy unas informaciones básicas sobre lo que acaba el lector de leer.

    Hasta el momento, la mejor biografía es la de J. Rives Childs, Casanova, a new perspective (Paragon House, 1988), aunque la última que yo he podido leer es la de Alain Buisine, Casanova. L'Européen (Taillandier, 2001) que no añade gran cosa a Childs. Como introducción literaria sigue siendo muy entretenido el Casanova de Stefan Zweig aunque data de 1929 y está plagado de errores.

    Los casanovistas españoles son numerosos y activos. El episodio de Casanova en España es uno de los más graciosos e instruye sobre la abyecta situación moral y política de la España de esa época. El libro colectivo Giacomo Casanova. Memorias de España (Espasa Calpe, 2006) es sumamente interesante. En el mismo, destaca la aportación de Marina Pino con una de las más chuscas historias del periplo catalán del veneciano: "El conde, la bailarina y el obispo: ¿Drama o vodevil?".

    Las terribles humillaciones del anciano bibliotecario están recogidas en un libro de temible lectura. Son las cartas que escribió un Casanova histérico y mentalmente desequilibrado en sus últimos años. G. Casanova, Lettres a Sieur Faulkircher. L'Echoppe, Caen, 1988.

    Sobre la cuestión específica de Casanova y sus amantes se ha publicado recientemente un trabajo de Judith Summers, Casanova's Women (Bloomsbury, 2006), dedicado a identificar las mujeres reales que se ocultan bajo iniciales o con nombre supuesto en el escrito de Casanova, pero no ha sido recibido con entusiasmo por los casanovistas.

    Es de uso muy útil la publicación canónica de los casanovistas: L'Intermediaire des casanovistes, editada por Helmut Watzlawick y Furio Luccichenti. Subscripciones: 22, Ch. de l'Esplanade -CH 1214 Vernier (Suisse)

 

Nota:

(5)- Una ingente cantidad de documentación apareció en el propio castillo de Duchov: más de diez mil documentos que hoy se encuentran en los archivos de Praga, porque Casanova fue tomando notas a todo lo largo de su vida y guardándolas celosamente en un baúl que llevaba consigo a todas partes o lo depositaba en manos amigas hasta recuperarlo, lo que explica una capacidad de rememoración que de otro modo no sería razonable.

 

 


Ficheros asociados:

[Publicado el 04/8/2009 a las 11:15]

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Comentarios (97)

  • Radar,not bad. Tendrás que admitir que la bocaza de Tyler arropa al resto de los instrumentos. Ni Chris Botti, por mucho que sople, puede superarlo!

    Comentado por: me el 25/8/2009 a las 15:02

  • Federico, pongámonos serios: la Vida tiene un trasfondo turbio y sangre hay desde el mismo nacimiento.

    Comentado por: unpoquito el 24/8/2009 a las 22:30

  • Un millón de disculpas por mi comentario del día 14. Fue de un mal gusto tremendo y, debo decir que desde entonces, ha pesado en mi ánimo como una losa.

    Comentado por: viciosillo el 24/8/2009 a las 17:29

  • es que los conceptos de elegancia, distinción, dignidad, majestad y demás siempre tienen un trasfondo turbio. no se puede hablar de ellos de forma filistea y pedantorra sin estar ignorando la sangre en la que se chapotea

    Comentado por: federico francisco guillermo el 24/8/2009 a las 17:13

  • La elegancia siempre estará dentro de los límites de lo correcto, adecuado, decoroso, previsible y de ahí que tantas veces linde con el aburrimiento. Lo elegante te deja una sensación difusa y tenue de admiración estética tan suave que resbala y no penetra. Frente a lo elegante yo me inclino más por lo garboso -elegancia rotunda del espíritu- o lo sexy. Marlon Brando en camiseta, para qué más.

    Comentado por: éle el 24/8/2009 a las 13:45

  • Es muy interesante lo de Casanova.

    Saludos a todos.

    Comentado por: http://www.fotolog.com/letrada1/75258671 el 24/8/2009 a las 11:55

  • La elegancia y la discrección tienen mucho que ver.

    Saludos.

    Comentado por: http://www.fotolog.com/letrada1/75177110 el 22/8/2009 a las 14:10

  • yuso y sanchidrián, cierto que hay gente así, que trata de imponer su visión del mundo a los demás pero hablar de qué es la elegancia no significa imponerla, ni siquiera degustarla. Es un concepto que existe, no veo por qué no se puede hablar de él. Yo, personalmente visto cómo me da la gana, a veces voy elegante - según lo que eso significa normalmente, ya que sí, tiene un significado más o menos consensuado - y otras lo suficientemente estrafalaria para que la gente se sonría.
    En cuanto a si las personas gustan o no de lo que se entiende por elegancia, es asunto de cada cuál, efectivamente y llamar buen gusto a la elegancia ya es otra cuestión en la que estoy de acuerdo con ustedes, no puede uno en verdad erigirse en juez supremo de lo que es correcto o no y aplicarlo como única ley pero sí podemos decidirlo en cuanto a nosotros mismos y seguir nuestros sentimientos; me parece que es inevitable que uno considere siempre lo propio como la base de la que partir y decidir.

    Comentado por: Bisiesta el 21/8/2009 a las 19:40

  • Muy de acuerdo con Sanchidrián.

    El tema éste del concepto propio de la elegancia, de lo que es decoroso, debería ser percibido por uno mismo como cualquier otro de sus prejuicios. Como una limitación propia que le lleva a juzgar con variables sentimientos (desconfiada, desagrado) a los otros (a aquellos objetos de sus, aunque involuntarias, ceñudas observaciones). Con un poco de vergüenza, en suma. Como diciéndose, resignadamente pero atento como una liebre, ésta es la poca cosa que soy. Y con la alegría a punto: ¿y a mí qué más me da la criatura ésa del espejo, la que es?

    Comentado por: de yuso el 21/8/2009 a las 15:39

  • dan ganas de hacerse un pintas en cuanto se habla de buen gusto y cómo hay que hacer en determinada situación.
    Eso de la elegancia es la más repelente de las exigencias que se pueden hacer a otros,la más despótica:no seas así o asá que ofendes mis sentidos y mi sensibilidad. Ni la intolerancia ideológica llega tan lejos. Sobre todo porque el imbécil que tiene su "buen gusto" fundamentado en insignes lecturas llega a olvidarse que es plenamente coyuntural, determinado, vinculado al concepto de decoro y la relación entre castas... Hale, sigan el debate en el blog del Ussía en ABC.net, cojones!!!

    Comentado por: San Jacobo? No, Sanchidrián el 21/8/2009 a las 13:06

  • A mí también me ha gustado el comentario de Vic sobre la elegancia, yo creo que elegancia es una cualidad que puede encontrarse en distintos lugares, en una persona, en una ropa y en cualquier otro ser o cosa. Una persona puede ser elegante aunque su ropa no lo sea y viceversa. ¿Qué es elegancia? el de la entrevista no lo decía en realidad. Elegancia es quizás falta de estridencia, para empezar. Discreción, delicadeza.

    Comentado por: Bisiesta el 20/8/2009 a las 21:04

  • De tu persona…





    De tu persona
    me quedo con tus ojos,
    testigos frágiles,
    donde la luz tocada por las cosas
    penetra hasta tu mente.
    Allí seres y enseres
    se impregnan de tu aliento
    recibiendo de ti sentido nuevo,
    y tu voz los devuelve
    envueltos en un eco de ti mismo.
    ¿Me comprendes ahora
    si digo que me encanta
    sentirme un trasto más
    entre todos los trastos?

    Comentado por: DPA el 20/8/2009 a las 19:33

  • Cozumillos, 13 de agosto 2009
    (tres minutos después)


    Querido diario,

    La llamada era de la Edila. La conferencia que me correspondía dar, y de la que me había olvidado por completo, ha sido suspendida, así como el resto del Congreso. Parece que tiene que ver con la detención de una tal Audi por estupro. Con la excusa de mantener relaciones sexuales con un cahaval, en realidad le estaba enseñando a fumar.
    Apenas te quedan páginas, báculo en el que apoyo mi asaduras, así que tendré que apretar la letra. La próxima vez no seré tan frívolo y en lugar de dejarme llevar por las ilustraciones de Pocoyo, estaré más atento al espacio para escribir.
    Como te iba contando, tras bajar del coche, frente a la que tantos años atrás había sido mi casa, me vino a recibir un anciano.El pelo, más bien ralo, estaba peinado hacia atrás y una larga barba le colgaba hasta la pechera. Recordé que en uno de mis artículos había calificado una barba parecida de bayeta. Tras tanta pilosidad, reconocí mi propio rostro envejecido.
    Dazuza estrechó mi mano y me invitó con un gesto al interior de la cabaña. Se habían tornado los papeles desde nuestro primer encuentro. Y, tal como él entonces, no pude evitar inspeccionar el interior: apenas había cambiado nada.
    'Me jubilé el abril pasado', explicó Dazuza, 'pero el PASAR me ha dejado seguir viviendo aquí'.
    Lo que de inmediato me llamó la atención fué que, sentados en el viejo sofá, se encontraban Jim Pherrer y Guesualdo Carroza. A pesar de reconocerlos al momento, había en ellos algo extraño, siniestro.
    'El parecido es extraordinario', dijo Pherrer, repasándome de cabeza a pies.
    'El mejor de todos, sin duda', asintió Carroza con una sonrisa.
    Me senté, por indicación de Dazuza, en la silla que quedaba libre, mientras él permanecía apoyado en la puerta.
    'No nos conocemos, caballero', extendió su mano Pherrer.
    Me quedé mirándolo con sorpresa: nos habíamos despedido hacía apenas un par de días, cuando puso a punto el carburador de mi Simca.
    'Pero...', dejé por un momento a Jimmy con la mano en el aire, antes de estrecharla brevemente.
    '¿No eres el único, sabes?', dijo Dazuza.
    '¿El único qué?', pregunté, pensando que querría decir el único sorprendido.
    'Doble. El único doble', repuso.
    'De hecho', explicó Carroza, 'usted fue el último de la lista. El más difícil de encontrar'.
    'Sí', sonrió Pherrer, 'Feli ya empezaba a desesperar, ¿verdad Feli? Pensabas que te ibas a quedar solito'.
    'Entonces...', seguía yo sin acabar de comprender.
    'Fue una decisión que tomamos un grupo de nuestra generación, hará unos veinticinco años', explicó Dazuza.
    'Nos dimos cuenta', siguió Carroza, 'de que igual que pasaba con el poder, tampoco el éxito había figurado entre nuestros objetivos'.
    'Y menos en lo que se estaba convirtiendo el éxito en el ambiente literario de los ochenta', añadió Pherrer, con lo que me pareció un estremecimiento.
    ‘De haberlas aún’, sonrió Dazuza, ‘lo que hicimos hubiera sido una obra de arte’.
    'Empezó, como es frecuente, por casualidad', se apoyó en el respaldo Carroza. 'En un viaje de promoción, tuve una urgencia sanitaria en Vera de Bidasoa, y me atendió el pedicuro de urgencias. Cuando lo vi, no daba crédito a mis ojos. De inmediato supe qué era lo que tenía que hacer. Si el hombre estaba de acuerdo, sería él el que volvería a Barcelona en mi lugar. Se lo propuse y aceptó'.
    'Siempre lo hacen', sonrió Pherrer. 'La vida de escritor les parece...'
    'Atractiva', precisó Carroza.
    'Una aventura, sí', hizo un gesto Pherrer.
    'Cuando Carroza nos llamó para decirnos lo que había decidido' tomó el turno Dazuza,' de inmediato pensamos ¿y por qué yo no? Era lo que, cada uno por su lado, había deseado. Y así, fuimos buscando y encontrando a nuestros dobles. Tuvimos que recurrir a ayuda, claro, no era tarea fácil...'
    'Leré', asintió Carroza.
    '¡Leré...!', exclamé.
    'Sí', continúa Dazuza, Leré. Mi caso, o mejor, el suyo, no fue el primero que nos proporcionó, sino el último. Por eso....sabía demasiado'.
    'Ya no lo necesitaban', añadí, pensando en que una vez más la falta de escrúpulos del mundo intelectual superaba mis peores previsiones.
    'Algunos no consiguieron encontrar doble, pero se acabaron marchando igualmente, como Sanchez Tafetán, que simuló su muerte en Asia y no regresó.'
    '¿Visteis lo que devolvieron?', rió Carroza.'¡pero si era un chino!'
    'Cada uno se las apañó como pudo', siguió Carroza. '¿ O de verdad cree usted que el desdentado ese del manicomio es Leocadio Palmero?
    'Entonces, fue como una especie de.....conspiración', exclamé.
    '¡Exacto!, dijo Carroza. 'Lo hacen en una película americana de espías y parece una exageración. Lo hacemos nosotros, unos escritores españoles y de tres al cuarto, ¡y cuela!'
    '¡No podía ser de otra manera ! ¡O todos o ninguno! ¿O, de verdad piensa usted que uno solo hubiera podido engañar a los demás?', se exaltó Pherrer. 'A los críticos sí, claro, a esos es fácil, creen saber tanto que se lo creen todo ¿pero, a los demás? ¡Por amor de Dios, si no hay más que ver lo que han escrito todos ustedes!'
    '¡En qué cabeza cabe’, levantó la voz Carroza, ‘que yo, que con apenas treinta años ya había escrito 'La fealdad del caso Saviola' pudiera publicar el Macedonio Pedo ese de las narices!'
    '¡O que yo, que ya tenía augurado mi Nobel desde muy joven, acabara escribiendo 'gladiolo'!¡Y HACIENDOLO RIMAR CON POCHOLO!¡Y vestido como un mamarracho, además!', se incorporó de un salto.
    'Tranquilo', se acercó a él Dazuza, 'tranquilo, Jimmy. Desde un principio sabíamos que eso acabaría pasando. Estábamos de acuerdo en que lo que hicieran era cosa de ellos.'
    'Sí, Feli, sí. Pero es que ha sido mucho peor de lo que nos podíamos imaginar'.
    'Siempre lo es', comentó Carroza, con flema inglesa.
    En ese momento, fui yo el que no pudo más.
    '¡Pónganse ustedes en nuestro lugar, en mí lugar! ¿Creen que es fácil empezar a escribir de buenas a primeras, intentando, además, sonar como otro?', pregunté. '¡No sé el pedicuro ése, pero ¿saben las horas y horas que me pasé para escribir las novelas que firmé como Dazuza? ¿El trabajo que tuve con 'Cambio de manguera', o con 'Demasiadas boutades'? ¡Años con cada uno, años! Y, ¿para qué? ¿Para que los críticos acabaran diciendo que sí, que se notaba el trabajo? ¡Vamos hombre! ¿Y, además, teniéndome que empollar todo Hegel, Heidegger y el estructuralismo en verso para rellenar cuatro artículos? ¿Y ver como la ironía se me iba transformando en sarcasmo, hasta que sólo me apeteció hacer columnillas en la prensa y un blog para pedantes? ¿O acabar en un Congreso sobre Casanova, diciendo lo mismo que llevo repitiendo desde hace veinte años?'
    'Pero, dijo con calma Dazuza' le digo lo mismo que a Jimmy: ése era el trato. No vale quejarse ahora'.
    'Tiene razón, asentí, no me quejo, no me quejo. Si he venido, no ha sido por eso. Yo estaba dispuesto a morirme como Dazuza. Pero han pasado cosas...'
    'Cuando se dice cosas, se quiere decir mujeres', miró a sus compañeros Carroza, con una sonrisa pillina que su copia no había conseguido imitar nunca.
    'Bien cierto es', suspiró Pherrer.
    Procedí entonces a contarles todo lo ocurrido las últimas horas, mi situación con Puresse y con mi esquizofrénica vida sexual, reflejo de la literaria'.
    Cuando concluí, se hizo un largo silencio. Los tres intercambiaron miradas preocupadas.
    'Le entendemos, dijo por fin Carroza, eso es lo que nos ha pasado a todos. A Dazuza, aquí con los buitres, a Pherrer, probando motos para la casa Ducatti y a mí, de callista en Vera de Bidasoa. Piense que lo que se buscaba era un cambio, una permuta, no una solución y menos una panacea.'
    Me quedé meditativo. Igual que en la habitación de Dragón, empezaba a pensar que tampoco encontraría allí, no ya lo que buscaba, sino tan sólo una idea de qué era lo que estaba buscando.
    '¿Conoce usted la historia de Ulises en Ogigia?', preguntó Pherrer.
    '¿Si de verdad la sé o si sé hacerlo ver?’, repuse.
    '¿De verdad', dijo Dazuza. 'Ahora no está actuando'.
    'No', admití.
    'Bien’, empezó respirando hondo Pherrer. ‘Ulises acaba en un isla, Ogigia. Y allí se encuentra con una mujer bellísima y riquísima, una diosa, Calypso, lo que hoy sería, ¿como se llama la actriz esa....?'
    '¿Adoptina Jolín?, apuntó Carroza.
    'Exacto', asintió Pherrer, volviendo a su historia. 'Hacen el amor sin parar y ella, para que se quede, le promete la juventud y la vida eterna. Eso es importante, amigo mío, procure que siempre que le prometan lo segundo vaya incluido lo primero, o puede ser muy desagradable. ¿Y, qué hace Ulises, teniendo todo eso? ¿Qué hace?'
    'No sé', seguí con mi sinceridad.
    'Se pasa las noches llorando, llorando. ¿Y sabe usted por qué?', volvió a preguntar Pherrer.
    'No', refunfuñé. Me empezaba a cargar su retórica basada en mi ignorancia.
    '¡Porque no estaba donde debía estar, no estaba en lo que él consideraba su lugar! ¡Para él su lugar era su casa! ¿Lo entiende?', se volvió a sentar Pherrer, como cansado por la explicación.
    'No sé....', dudé.
    'Cada uno ha de conocer cual es su sitio', tomó el hilo Dazuza.
    'Entiendo...', admití, pero ustedes.....'
    'Nosotros cambiamos, sí, dijo Carroza, para librarnos de una carga, y hemos tomado el lugar donde fuimos como el que nos correspondía. Lo marcó el azar de los dobles y a ese azar nos hemos plegado'
    Me pareció que no tenía nada más que decir. Sentí una enormes ganas de volver al hotel con Puresse. Me levanté, les saludé con la cabeza y me dirigí a la puerta.
    'Le acompaño', dijo Dazuza.
    Cuando llegamos al coche, me señaló un sendero, que yo conocía bien.
    '¿Me acompaña un momento?', empezó a caminar.
    Le seguí hasta el despeñadero. Allí revoloteaba y se posaba sobre los riscos una bandada de buitres.
    'Mire', dijo Dazuza, señalándolos uno a uno,' macho, macho, hembra, macho, hembra, hembra, macho. Con los que vuelan aún no me atrevo.'
    'No había fallado ni uno. Nos miramos a los ojos un instante, posé mi mano en su hombro y asentí.
    Conduje sin parar de la cabaña hasta aquí el hotel y, nada más llegar, Puresse seguía durmiendo, me he puesto a escribirlo todo. Como de costumbre, no por miedo a olvidar, sino para acabar de entenderme al escribirlo. Creo haberlo conseguido.
    Hace ya algún tiempo, hice mi testamento en favor de Puresse. Igualmente en su favor contraté la póliza del seguro de vida.
    Antes de llegar, he llenado a tope el depósito del Audi, que los alemanes, que nunca cambiarán, han hecho lo suficientemente grande como para ir de Berlín a Varsovia sin repostar, y lo he aparcado al lado de lo que queda del Simca. Ese coche es ahora una bomba. De estallar, cualquier cadáver en su interior quedará irreconocible. Bastará la identificación de Pueresse para que tengamos la libertad. Y dinero para hacer lo que queramos con ella. Lo primero, claro, será la operación, que equivaldrá a cortar la cinta inaugural, y luego..., bueno, luego ya veremos.
    No habré sido Dazuza hasta mi muerte como era mi propósito, pero habré obrado como él hubiera hecho. Mejor, como él obró. En eso al menos sí que estaré a su altura.
    Falta una sola cosa por hacer: colocar a mi suplantador al volante. Lo he dejado en el amplio maletero. Voy a por la maquinilla de afeitar, hay que cuidar los detalles, y todo estará a punto. Es muy difícil adivinar la edad de la carne abrasada.


    VALE

    Comentado por: Ferrà Gosto So el 20/8/2009 a las 14:15

  • sr. montero, creo que, por ejemplo, el desnudo de una mujer puede ser lo más apropiado para ciertas ocasiones con ellas. El del hombre me interesda menos, las más de las veces.
    Pero, de hecho, la ropa me interesa poco. Le contaré algo, tenía un amigo que me decía algo así como:'pues yo no podría estar con una grunge(hippie, siniestra, popera, etc)'. A mí, siempre, siempre me ha dado igual lo que llevaran puesto (supuestas cierta higiene y cierta gracia), o de la 'tribu' a la que pertenecieran,- por cierto, cosa que a ellas no tanto, según mi experiencia, y con las que me he visto involucrado- porque, qué cojones!, cuando una mujer está buena, es guapa, puede ir como sea, como quiera (además, no entiendo eso, yo nunca lo he tenido, eso de las preferencias por morenas, rubias, pelirrojas, altas, bajas; hombre!, si es cierto que lo exótico, lo poco común, atrae más, siquiera por curiosidad,, pero en lo que se refiere a mujeres que sean bellas da lo mismo); además, y como ud. me pregunta por el desnudo y eso era parte importante de mi interés por ellas, la cuestión de los ropajes quedaba, ipso facto, solucionada

    saludos

    Comentado por: vic el 20/8/2009 a las 11:38

  • Me ha gustado mucho su comentario sobre la elegancia, Vic. Sólo me he quedado con ganas de saber qué piensa del desnudo.

    Comentado por: Manuel Montero el 19/8/2009 a las 15:16

  • Cozumillos, 13 de agosto 2009
    (quince minutos más tarde)

    Querido diario,

    Ya me tienes aquí otra vez, silente eco de mis pálpitos.
    Tantas emociones y sobresaltos parece que me han soltado algo las tripas. O tal vez han sido los Mars del viaje. En fin, qué mas da ya todo eso ahora. Estoy de vuelta y llegando ya al final de esta historia, que te narro a la par que velo el sueño de mi pichón.
    He aprovechado mi viaje al baño para administrarle otra dosis de tila. Cuanto más descansada esté para enfrentarse a mi explicación de los hechos y a la tarea que ahora le corresponde, mejor. ¿Qué mejor preparación que ésta de poner a limpio en ti mis ideas?
    Como te iba diciendo antes del apretón, proyectada sobre el irregular firme de la carretera comarcal, empecé a contemplar la película de aquel fatídico día y de los que le siguieron.
    Era yo por entonces, vale aquí el tópico de que parece que fue hace siglos, un joven guarda forestal del Parque Aragonés de Sariñena para Aves Rapaces (PASAR). Y de los mejores, no vayas tú a creer. Baste decirte que era el único en el mundo capaz de distinguir a simple vista un buitre macho de uno hembra. Piensa que en los países avanzados, esos que suplen la falta del castizo genio hispano con trabajo y dinero, recurren al ADN para saberlo. En cambio, yo, ¡zás!, con un don natural, era capaz nada más verlos de decir: niño o niña. Bien diferente, ya ves, que con los humanos.
    Y fue esa capacidad sexadora la que me hizo muy popular en ciertos ambientes de aficionados a las aves que visitaban el PASAR y, también, y ahí empezó todo, entre jugadores, que venían a apostar a favor o en contra de mis predicciones.
    Uno de los tahúres que con más frecuencia me visitaba era un tal Cocherito Leré, un tahur que se desplazaba desde Huesca para observar a los buitres. En su caso, el motivo no era exclusivamente el juego: al hombre le gustaba hacerme consultas y disfrutar de mis conocimientos sobre los animales. Sentía una malsana pasión por ellos, supongo que relacionada con su modo de vida, y se pasaba horas enteras mirándolos, observando su vuelo y demás rutinas.
    Un buen día, se presentó acompañado de un amigo suyo, un escritor barcelonés, que apenas me presentó y al que quería hacer partícipe de su pasión. No pude dejar de darme cuenta de que el tipo no paraba de observarme atentamente durante todo el tiempo que duró la visita, estando más pendiente de mí que de los buitres, a pesar de las exaltadas observaciones de Leré, empeñado en que viera lo excitante que resultaba el sonido del batir de las alas.
    Ya me había yo olvidado del escritor, cuando, unas horas más tarde, regresó solo y me pidió si podíamos hablar.
    Extrañado, le conduje a mi cabaña, temiéndome que el tipo fuera un sodomita, que había sentido más pasión por mí, el uniforme verde camuflaje me caía como un guante, que por la sana observación de las aves.
    Nada más entrar, contempló en interior de mi modesto alojamiento, una pequeña cabaña de madera que ni el más cínico de los apis se atrevería a calificar de bombonera, con una mezcla de admiración y rubor.
    'Como la de Heidegger', exclamó, con un extraño brillo en los ojos.
    Se sentó y, sin aceptar el café que le ofrecí, dijo que quería ir directo al grano.
    Empezó por presentarse como Feli Dazuza, escritor barcelonés, lo que, como es lógico, a mi no me dijo nada. Nada más lejos de mí por aquel entonces que el mundo de las letras, del que apenas conocía de nombre a las primeras figuras.
    'Empecé como poeta, pero a veces la poesía te abandona', dijo con mezcla de misterio y naturalidad.
    Por lo visto, el hombre, desertado por las musas, se había pasado a la novela y a la crítica de arte, algo que él venía a considerar, era evidente por como lo contaba, como el pasarse a la caza menor después de haber participado en safaris africanos. La cosa, por lo que entendí, le daba para vivir, pero no acababa de ser lo suyo.
    'Igual hubiera sido más feliz con mis primos, en el negocio familiar', me explicó. 'Pero ahora, ya está hecho. Fuera del gremio, nadie te cree capaz de ningún trabajo serio. No hay forma de salirse. O, al menos, eso pensaba hasta que le he visto a usted'.
    Sin entender nada, le hice un gesto para que siguiera, mientras yo me preparaba un nescafé instantáneo. La cosa parecía ir para largo.
    'Verá', continuó, 'usted no se da cuenta, no puede darse cuenta, pero yo lo he visto al instante. Mire, mire y comprenderá'.
    Me acercó su cartera abierta. Contenía una foto mía en blanco y negro, y tenía como fondo un lugar desconocido, en el que yo no había estado jamás, siendo mis únicas excursiones hasta entonces las que había realizado a Zaragoza por la Pilarica y para el examen de ingreso en el PASAR.
    'No comprendo....', balbuceé, viéndome venir alguna historia paranormal.
    'No es usted, soy yo, dijo Dazuza, sonando como si me estuvieran dando calabazas. 'Esta foto me la hicieron en Venecia, hace veinticinco años.'
    'Pero...', seguía yo sin acabar de entender.
    'Usted y yo somos dobles', siguió Dazuza, que parecía tenerlo todo muy claro. 'Nacidos con un cuarto de siglo de diferencia, si no me equivoco, pero dobles, idénticos. Un milagro del azar'.
    'Vaya', acerté a decir. No cada día se conoce a un gemelo con el que te llevas más de veinte años.
    Sin dejarme acabar de inspeccionar el rostro que me esperaba en el futuro, siguió hablando.
    'Esto es lo que le propongo', dudó un segundo antes de continuar y tomó aliento. 'Cambiemos nuestras vidas. Usted se queda la mía y yo', miró la cabaña , 'la suya'.
    Naturalmente, pensé que era un broma. O una broma o una locura de escritor pirado. Casi prefería el acoso sexual que había temido en un principio. De eso sabía como librarme. En cambio, de un intelectual majara, no lo tenía tan claro.
    Pero iba totalmente en serio. El hombre parecía tenerlo todo pensado, como si fuera algo que hubiera planificado desde tiempo atrás y para lo que sólo le había faltado, hasta ese momento, la pieza que acababa de encontrar: yo.
    Me ofreció su casa de Barcelona, 'en el mejor barrio', sus ingresos por derechos de autor, 'no vendo mucho, pero vendo', su empleo en la facultad y su no modesta hacienda. A cambio solo me pedía mi vida, ocupar mi lugar.
    'Nadie notará nada, puede estar seguro. Diré que me voy un año al extranjero. Durante ese tiempo le aleccionaré y usted volverá en mi lugar', se iba animando cada vez más.
    'Hombre, pero la diferencia de edad...', alegué.
    'Tranquilo', dijo con firmeza. '¿no están siempre con lo de que no envejezco?, ¡pues se van a enterar de lo que es un Dorian Gray de verdad!'
    No sé aún como lo hizo, pero acabó convenciéndome. Tal vez fue la atracción de la vida en una capital o se debió a mi falta de horizontes y al temor de acabar envejeciendo en aquel lugar, precisamente lo que él, Dazuza, parecía estar buscando.
    'Sólo hay un problema', planteó cuando ya me había convencido.
    Esperé su explicación. Parecía saberlo todo.
    'Leré', dijo tras unos momentos de suspense. 'Es el único que nos puede relacionar y es un profesional de la trampa y del chantaje. No podemos correr ese riesgo'.
    'No querrá usted decir....', me negué a entender.
    'Exactamente', dijo con total frialdad.
    Por mucho que me repugnara la idea, no siendo yo un intelectual como él, habituado a todo tipo de prácticas, me había ya metido demasiado en el papel como para echarme atrás. Me veía en Barcelona, publicando libros y conduciendo un Simca, el coche de mis sueños, que había decidido comprar nada más instalarme. Estaba, aunque no me acabara de dar cuenta, dispuesto a todo.
    Dazuza volvió a la mañana siguiente con el tahur, a quien dijo que le apetecía volver a ver los buitres y cruzar alguna apuesta. Una vez en el despeñadero, bastó una pedrada en la cabeza y las bestias hicieron el resto. La naturaleza lo aprovecha todo. Y, además, nadie iba a sorprenderse por la desaparición de un tahur.
    Acabábamos de firmar nuestro pacto con sangre. La complicidad nos ataba de por vida.
    A partir de aquel momento, todo fue tal y como Dazuza había planeado.
    Se ausentó de Barcelona, alegando haber sido nombrado mentor de un número indeterminado de hijos de Hussein de Jordania, lugar al que ninguna de sus amistades estaría tentada de seguirle, y se instaló conmigo en la cabaña.
    El que siguió fue un año de intensa educación para ambos.
    Empezando de buena mañana, yo le ponía al corriente de los labores y deberes de un guarda del PASAR, que él aprendía con un interés y deleite que no podían ser simulados. No conseguí, sin embargo, transmitirle mis conocimientos sobre el sexado de la aves, para lo que el hombre era un auténtico negado.
    Al atardecer, acabada nuestra jornada laboral, él me iniciaba en los principios básicos que debe poseer cualquier intelectual de carrera: los libros sobre los que hay que decir algo y en qué consiste ese algo, cómo fingir los conocimientos que no se tienen, y las opiniones adecuadas para cada lugar, contertulio o patrocinador. Los fines de semana, me instruía sobre su obra pasada, que tuve que leer de forma atenta y repetida, y gracias a lo cual empecé a comprender los motivos de su decisión.
    Finalmente, llegó el día de mi marcha. Eso quería decir cortar amarras de forma definitiva, ya que habíamos acordado no volver a encontrarnos jamás. Como partículas de carga contraria, no podríamos ocupar nunca el mismo lugar. Cada uno se las apañaría como bien pudiera y el otro no podría intervenir.
    'Tome', me entregó lo que parecía un manuscrito cuando ya estaba yo en la puerta de la cabaña. 'Es mi última obra, nunca mejor dicho'.
    'Diario de un hombre herrado', pude leer en la primera página.
    'Mándeselo a mi agente', explico.'Ella se ocupará de todo. Con esto y con las notas que encontrará en casa, tiene para ir tirando un tiempo. Luego, haga lo que mejor le parezca. A mí ya nada me importa Feli Dazuza'.
    Le estreché la mano, emocionado por mi cambio de vida, ante el que temía no dar la talla. .
    'No leer, no sufrir, no escribir, no pagar cuentas...', tarareó en voz baja, mirando al suelo.
    '¿Cómo...?', pregunté.
    'Nada', hizo un gesto con la mano. 'Me parece que voy a vivir los versos de un amigo.'
    Mientras me alejaba a pie, y lo veía mirándome desde el umbral , me preguntaba yo si el cambio de vida representaba para él un paso hacia la sencillez o, por el contrario, un nivel aún mayor de sofisticación del que hasta entonces había gozado.
    Frente a esa misma casa acababa de aparcar yo el Audi. Y desde ese mismo umbral me estaba observando un anciano.

    (suena el telefonillo)

    Comentado por: Ferrà Gosto So el 16/8/2009 a las 10:22

  • Cozumillos, 13 de agosto 2009
    (un minuto más tarde)

    Querido diario,

    Falsa alarma. Lo que me parecieron lamentos han resultado ser sólo ventosidades de mi raison d'être. No hay derecho al abuso de humus que perpetran estos caterings de tres al cuarto.
    Continúo pues con el vaciado de mi alma en tu paperínica urna, único lugar en el que puedo usar mi propia y casi olvidada voz y no la impostada con la que cumplo mi papel.
    En cuanto Dragón me vio empuñando el sacacorchos, un evidente fallo táctico por mi parte, dio un respingo, saltó de la cama y, antes de que yo pudiera hacer nada por evitarlo, alcanzó una cómoda cercana.
    Me estaba ya preparando para verle empuñar un arma, y sopesando las posibilidades de mi sacacorchos ante cualquiera con menos de diez mil años de antigüedad, cuando se volvió hacia mi, sonriente, con una botella de vino en la mano.
    'Dazuza', dijo, 'veo que es usted un varón razonable y cabal, que sabe cómo dos caballeros españoles pueden y deben arreglar estas cosas. ¿Sabe que según una leyenda vallisoletana...? Bueno, dejémoslo', cambió de idea y me entregó la botella. 'Viña Solidaridad, una mierda de la cooperativa local, pero a falta de algo mejor, bastará'.
    Procedí a abrir la botella, mientras él se sentó de nuevo en la cama.
    'No puedo vestirme, ¿sabe?', empezó a explicar tranquilamente. 'El tipo que me hizo estos haikús utilizó un tinta defectuosa y, si no dejo respirar a la piel, me muero de picores. Hasta de aquí seis meses, por lo menos, estoy condenado a ir hecho un Adán, nunca mejor dicho. Naturalmente, yo explico...otra cosa. Algo más .... místico. Entre esto y lo de no eyacular, las tengo a todas en el bote'.
    'Mire, si empezamos así...', arranqué el tapón de golpe.
    'No se lo tome a mal, amigo', levantó una mano, apaciguándome. 'Quiero decir que su ... amiga es, en el fondo como todas, y, viceversa, yo fui con ella pues...como con todas, hasta que...'
    'Hasta que...', le tiré de la lengua.
    'Hombre', sonrió, 'hasta que vi que el roscón llevaba sorpresa'.
    Sin dejarme decir nada, siguió.
    'No se lo tome a mal, repito. Mire, yo, de joven, me metí de todo. Hasta la mierda esa de la mescalina de los cojones, que luego te da un restreñimiento del copón. ¿Para qué? Para poder contarlo luego, ¿para qué si no?. En cambio, ahora soy hasta vegetariano y no me tomo ni una aspirina ¡Si hasta me como las hamburguesas de tofu que me echa Tetoko!', hizo un gesto que pretendía inspirar pena.
    'Pues en el tema, que diría uno de esos politicuchos que nos mandan, del sexo', continuó, 'me ha pasado igual. Sólo mujeres-mujeres y sin correrme. Mínimo intercambio ¡Y si quieren acabar como la radio de un estucador, que se busquen a otro!'
    Le pasé la botella y, tras escanciarse media copa, me la devolvió. Yo bebí un largo trago a morro y me senté en una silla, apoyando mis codos sobre las rodillas.
    'Lo que buscas no está aquí', pensé, mirando a Dragón que, distraído, se limpiaba el prepucio, salpicado de vino, con una de las sábanas.
    Se entornó la puerta del baño y asomó su cabecita de geisha Tetoko.
    '¿Pasal nada? ¿No muelto tu?', pregunto con una voz ridícula y musical a la vez, como si el carrito de los helados hablase.
    'Tranquila', dijo Dragón, 'aquí el amigo me parece que ya se va'.
    Asentí con la cabeza, dejé la infecta botella en el suelo y me levanté.
    'Y esta copa se guardó
    pura, sola, inmaculada.
    ¿Dónde?
    En una isla ignorada.
    ¿De donde?....'
    empezó a recitar Dragón, mostrándome la vacía copa en que había bebido.
    '¡Se me olvidó!', grité mientras salía. Uno no ha aguantado veinte años a Jim Pherrer para que luego le vengan a dar lecciones de Darío.
    Ya desde el pasillo, oí aún a Dragón: 'Este no vuelve a eyacular en su vida, te lo digo yo'.
    De reir las ratas, diría que Tetoko rió como una.
    Salí a la calle. Empezaba a llover.
    'Otra vez como en las películas', pensé.
    Me encaminé sin prisa hacia mi hotel. Cuanto más se me iban aclarando las ideas, más frenaba yo mi paso, como retrasando el momento en que sólo me quedaría por hacer lo que tenía que hacer.
    'Esa es posiblemente la definición del valor: hacer lo que se tiene que hacer', me permití una frivolidad filosófica.
    En la habitación, Puresse seguía durmiendo. Mientras la contemplaba, me di cuenta de que el motivo por el que no le había dejado ser la que quería, era que yo tampoco era yo mismo. Mi falsedad exigía su provisionalidad, en una especie de tramposo equilibrio.
    Sin pensarlo más, abrí mi maleta y extraje una caja de 'Tortas del alma' del Maestrazgo, que llevaba conmigo más de veinte años. Rompí el sello y abrí la tapa. En su interior se encontraba escrito un número de teléfono. Lo marqué en mi telefonillo.
    'Dígame', dijo una voz adormilada.
    'Soy yo', dije, pero rectifiqué de inmediato la tan habitual tautología: 'Mejor dicho, soy tu'.
    'Habíamos quedado...', empezó la voz, de repente más despierta.
    'Habíamos quedado que sólo nos llamaríamos si pasaba algo', dije. 'Ha pasado'.
    'Entonces...', dudó.
    'Voy para allá', acabé la conversación. Me pareció oir un suspiro de cansancio antes de colgar.
    Escribí una nota y la dejé sobre la cama, al lado de mi amor. Me reconfortó sentir su tenue respiración.
    'Ella comprenderá', me dije. 'Comprenderá y me esperará. Sólo falta ver si consigo volver.'
    En la bolsa de mano que uso para las chancletas de la ducha, introduje el telefonillo, todas las barras de Mars del mini bar y a ti, querido diario. Tu ibas a venir conmigo. Si salía vivo de esta, sería para poder contarlo. Si fracasaba, mis secretos desaparecerían conmigo.
    Bajé a recepción y pedí un coche de alquiler. A aquellas horas sólo les quedaba un Audi 8. No era un Simca, pero bastaría.
    Pagué apresurado en efectivo y, nervioso por la tardanza del somnoliento conserje, grité:
    ‘¡Pero dónde está ese Audi de una puta vez!'
    ‘¿Preguntas por mí, guapo?’, surgió una voz de entre una melena rubia de botellón.
    ‘No, gracias’, respondí mientras me entregaban por fin las llaves, ‘de travestís ya voy servido.’
    Puse el coche en marcha . Era de esos que parecen decirte: 'Tranquilo, ya me ocupo yo de todo'.
    Me relajé y, sobre el fondo de la carretera empecé a ver, como en una especie de autocine, lo que había ocurrido veintitantos años atrás. El día en el que conocí a Feli Dazuza y que cambió mi vida.

    (voy al baño y vuelvo)

    Comentado por: Ferrà Gosto So el 15/8/2009 a las 18:39

  • Hace daño quien puede no quien quiere.

    Comentado por: http://www.fotolog.com/letrada1/74884586 el 15/8/2009 a las 16:50

  • Totalmente de acuerdo con el comentario de la srta. (o sra.?) letrada.

    Comentado por: Sinrumbo el 14/8/2009 a las 23:35

  • Hotel Plaza Cozurnillos. En un salón del mismo, la Edila y Joseli Muñeiro hablan acaloradamente. (Nótese que la tapicería de escay de los sofás se ha quedado pegada a los muslos de la Edila)

    EDILA -¡Pero don Joseli, esto es el acabose! ¿Y ahora qué vamos a hacer?

    JOSELI MUÑEIRO -No se ponga histérica, señorita, que eso es un signo de papanatismo populachero que no estoy dispuesto a tolerar. Algo se me ocurrirá.

    E - ¿Está seguro de que han dicho la última palabra?

    JM -Completamente seguro. Mugide acaba de firmar un contrato con la clínica capilar Stetson y no puede venir. Han empezado ya con los implantes y en estos momentos su cabeza parece la cama de Spiderman. Además ha firmado otro contrato con Tetacinco para un reportaje del antes y el después, y no le permiten poner un pie en la calle, de modo que vamos a olvidarnos de Mugide.

    E -Pero, ¿y la Nilá?

    JM -¡Ay, la Nilá! La Nilá se ha enamorado.

    E -¿Y qué problema tiene eso?

    JM -Muy sencillo, está en esa fase en la que todavía se cree que ha encontrado a ese hombre bueno, ingenioso y fiel que la resarcirá de todas las experiencias negativas del pasado que, en el caso de la querida Audi, han sido unas cuantas, por cierto.

    E -¿Y? ¿Por qué no viene con él? Las habitaciones que hemos reservado son todas dobles.

    JM -Eso es lo que yo le propuse, pero hay algunos inconvenientes. Para empezar, el mozo en cuestión es menor de edad, lo cual acarrea ciertas incomodidades burocráticas. Necesita un permiso de sus padres para viajar con Audi, y al chico le da corte pedirles que se lo firmen porque su madre es diez años más joven que la Nilá, y en fin, ya se imaginará usted que la cosa es complicada. Además, Audi me ha puesto unas condiciones.

    E -¿Asumibles?

    JM -Pues eso es lo que no sé. En primer lugar, pide una wii en su habitación. Al parecer, exigencias de su novio.

    E -¡No hay problema! Le pediré la suya a los hijos de mi pareja. Sé que me va a costar un disgusto, pero todo sea por Cozurnillos.

    JM -Bien. A ver si también consigue usted solucionar lo siguiente: conexión adsl de 6 megas. El chico ha sido tajante: o seis, o nada.

    E (pálida) -¿Pero usted sabe lo que me pide, don Joseli? Seis megas, nada menos. ¡Pero si aquí todavía usamos los módems de 56! Por mucho que el señor alcalde apriete al delegado de Teleafónica, seis megas no se han visto por aquí más que en los anuncios de la tele. ¡Imposible, don Joseli, imposible!

    JM -Ya me lo figuraba yo. Es cruzar Despeñacanes…

    E -¡Oiga! Tampoco se pase usted. Sé de buena tinta que media España está sin adsl, así que no se escandalice tanto y piense mejor en como solucionamos la fiesta de esta noche. ¿No habrá olvidado que está en juego su salario, verdad? Bastante me ha costado conseguir que el Consistorio aprobara el pago de su caché, como para que ahora me hable mal de Cozurnillos.

    JM -Bueno, bueno; no se enfade, que me ha venido una idea, a ver qué le parece. Pensaba yo que, como estos casanovistas son un poco, como lo diría yo…un poco particulares, vamos a olvidarnos del tipo de fiesta que teníamos en mente y a darles la noche libre.

    E -¿Qué? ¿La noche libre? ¿Y dejar que tengan un minuto sin alguna actividad cozurnillense? Van a pensar que se nos han agotado las ideas. Van a decir que somos unos aburridos provincianos. Van a reírse de nosotros y, cuando el alcalde se entere, adiós edilazgo. Ya me veo otra vez en la caja del Mercabona, ¡mecachis!

    JM -Cálmese, por Dios. Ya sabe que me espanta la emotividad del pueblo llano; control, señorita, control y modales, ahí está la clave de todo. Mire, lo crea usted o no, los congresistas van a agradecer el tiempo libre. Algunos querrán dar un paseo, otros aprovecharán el rato para escribir su diario, otros harán la colada de la ropa interior con Morit en el lavabo del hotel y otros darán gracias al cielo por poder cenar el yogur de todos los días. ¿No se da cuenta de que estos señores, en sus casas, no cenan otra cosa que lenguado o puré?

    E -No sé, no sé…

    JM -Hágame caso, que sé de qué hablo. Esta noche, que descansen. Mañana exponen sus trabajos el señor Racionado y el profesor Dazuza, ¿no?

    E -Sí, así es.

    JM -A las ocho de la tarde se clausura el congreso y está programada una capea, ¿de acuerdo?

    E -De acuerdo.

    JM -Pues vamos a hacer una cosa. Después de la capea y como traca final, los congresistas tendrán una fiesta por todo lo alto, pero con un toque avantgarde que, estoy convencido, será del agrado de todos ellos y principalmente de sus jóvenes acompañantes.

    E - ¿Con orquesta?

    JM -Algo parecido. Después de llamar a todos los grupos musicales que represento, he tenido suerte y uno de ellos está libre mañana por la noche.

    E -¡Qué buena idea, un concierto! Tengo entendido que los señores congresistas son muy melómanos. ¿A qué orquesta se refiere, don Joseli?

    JM -Pichingo.

    E -¿En serio? ¡Qué maravilla!

    JM –Y eso no es todo, señorita, cuando acabe el concierto..

    E -Quiere usted decir a eso de las cuatro de la mañana, porque con tanta actividad…

    JM -La hora es lo de menos; lo importante es que el congreso termine a todo meter. ¿Y cuál es el broche de oro de todo festejo? Muy sencillo: un buen botellón.

    E -¿Un botellón? ¿Está usted seguro?

    JM -Lo estoy. ¿Qué le puede gustar más a unos señores intelectuales que litros y litros de castillaza y unas cuantas adolescentes bailando medio desnudas a su alrededor? Usted es de otra generación y puede que se sorprenda, pero yo les conozco bien; créame.

    E -Le creo, don Joseli, le creo.

    Purinchi, la compañera sentimental de Hernando Zapater les interrumpe.

    PURINCHI -Ustedes me disculparán, pero estoy buscando a mi compañero.

    JM -¿De bridge?

    P -A mi pareja, quiero decir.

    JM -¿De baile?

    P -¡No encuentro a mi marido!

    JM -Haber empezado por ahí. ¿Su esposo es el señor Zapater, verdad? Le he visto salir hace un rato. Subió a un descapotable que conducía una señora de aspecto distinguido. Parecían tener prisa, porque ella se saltó un par de semáforos.

    P -¿Qué? ¡Lo mato, io lo mato, stronzo di merda!...

    Comentado por: agosto el 14/8/2009 a las 16:49

  • ¿Qué hizo el hombre maduro, cuando llegó a su casa con su mujer jovencísima,la noche de boda?
    Atravesar la puerta con ella en brazos, y cerrar de una patada. Llevarla hasta la alcoba, quitarle las bragas, y empezar a lamerle el coño con fruición, porque "ya no se la encuentra, por más que rebusque entre las piernas"

    Comentado por: viciosillo el 14/8/2009 a las 16:02

  • Este blog está lleno de carcamales.

    Comentado por: http://www.fotolog.com/letrada1/74842316 el 14/8/2009 a las 13:15

  • ¡Pobres casanovistas! Esto ya no es Duchov sino Dunkerque.

    Comentado por: Circe el 14/8/2009 a las 10:11

  • Cozumillos, a 12 de agosto 2009


    Querido Diario,

    ¡Por fin encuentro un momento para escribirte mis cuitas! ¡Cuánto lo necesitaba! Mis temblorosas manos apenas han acertado a sujetar el llavín que sella en ti mis más íntimos secretos.
    Y es que, ¿sabes, silente receptor de mis confidencias más íntimas?, desde que llegué a este congresillo, por llamarlo de algún modo, el ánimo se me ha venido abajo.
    ¡En mal momento hice caso a mi agente y acepté venir!
    'Que sí, hombre, que sí, hazme caso, que da puntos para el Flameta' insistió Basilisco. 'Debería darte vergüenza. ¡El único novísimo que no ha llegado a nada! ¡Si el más tonto es crítico de cine!¡Que de los premios a la tolerancia no se come, tontorrón!'
    Y yo, que estaba en un momento bajo de moral, después de haberle tenido que explicar a un alumno de cuarto la diferencia entre Gazpacho y Gestapo, pensé en mi inminente jubilación y acepté.
    Ya de buenas a primeras, el viaje empezó de una forma distinta a la que tenía prevista.
    Me había yo planificado una serie de lecturas para el Talgo, en función del tipo de locomotora, pero la parienta se empeñó en que viniéramos en coche.
    '¡Vamos, cuchirrín, que son sólo seiscientos kilómetros! Tienes el Simca lleno de telarañas de no usarlo. Desde que los gatos no te dejan entrar en la casita de Moon Gree, no lo coges para nada.’
    ‘Pero, ¿cómo vamos a coger el coche? ¿Es que no has oído hablar de la huella de carbono?', repuse con apresurada y fingida indignación ecológica.
    ‘Pero ¿qué huella vas a hacer tú con esos piececitos, pitufín? Además', se puso melosa, 'a mí me hace mucha ilu. Me comparé algunos vestiditos en Com Ella y las señoras de tus amigos se morirán de envidia.'
    'Mis amigos no tienen señoras, intenté salirme por la tangente. Se dedican sólo a follar quinceañeras lelas'.
    '¡Ay! Como tú antes de conocerme ¿verdad pillín?', dijo, adoptando un tono de voz que no me gustó nada.
    Más valía no seguir por ese camino y di el brazo a torcer. Es bien cierto que el matrimonio consiste en que dos se conviertan en uno. El problema viene a la hora de decidir en qué uno.
    Y así, tras poner a punto el motor siguiendo los consejos de Jim Pherrer, que fue chofer en la mili, nos pusimos en marcha. Yo había hecho acopio de las cassettes, al Simca no le falta de nada, con la versión integra de ´Licht', del alemán ése Stonosequé que me recomendó Chordi Chopet .Supuse que, con las veintitrés horas que dura, habría bastante para el viaje. Soy un decidido partidario de la conducción sobria. Más vale llegar tarde que no llegar, ya sea a Cozumillos o al Flameta.
    Tras una serie de percances, que involucraron respectivamente a dos toros pura sangre, a una anciana que vendía melones en el arcén y a un supuesto farmacéutico de Sigüenza que afirmaba desconocer la existencia de las pastillas del doctor Andreu, y de los prefiero no dejar memoria escrita, que luego viene cualquier gañán y los hace una tesis, llegamos con notable retraso a este pueblo perdido de las manos de Dios y del Presidente Autonómico.
    Nada más encarar lo que parecía la Calle Mayor, y mientras esquivaba a golpe de volante baches y esculturas de Gotero, pude leer una estrepitosa pancarta.

    ¡BIENVENIDOS LOS CASANOVAS DE ESPANYA!

    Por lo que pasé de inmediato a deducir dos cosas: el alcalde era del PSCOE y Rupert había llegado antes que yo.
    No sé si ya te he hablado alguna vez, querido Diario, de Rupert. Constituye el suyo otro triste caso de los que eslabonan de desgracias a mi generación. Y es que los que tuvieron la suerte de no morir de un atracón en una free shop del lejano Oriente o de una cirrosis galopante en un taburete del Bobadas, han pagado cara sus supervivencia. Rupert, el pobre, ha contraído la peor variante de demencia senil: el indigenismo galopante. Con él rondando por aquí, me veía venir algún altercado, que él no dudaría en provocar primero y calificar de diplomático después.
    Temiendo que los locales hubieran entendido el Congreso como una variante de 'Granjero busca esposa', convencí a mi mejor mitad de que se cubriera con una generosa falda la ultramini que, aduciendo falta de aire acondicionado, había lucido todo el camino, para deleite de camioneros salidos. Fracasé, en cambio, en mi empeño de que cubriera de algún modo las copas color malva de su sujetador.
    'Pero mira que eres antiguo, pichurri', se echó a reir mientras se pellizcaba las mejillas y los pezones para conseguir el efecto deseado.
    'Cosas de la diferencia de edad', me dije por enésima vez, tragando saliva y bilis por un igual.
    Gracias a mi perspicacia, conseguí aparcar ante la misma puerta del edifico, una mamotrética mezcla de estación de metro y grúa telescópica, obra sin duda de algún discípulo de Calatrava, en cuya fachada estaba escrito en letras doradas de tipografía Prístina: 'Cozumillos, para hincar los colmillos'. Más abajo, un letrero de papel, hecho a mano y pegado con celo, acababa de concretar: 'Salón para banquetes y bautizos laicos'.
    Armándome de valor, tomé de la mano a mi media naranja y, tras cruzar un breve vestíbulo, cuyo suelo estaba cubierto de cabezas de langostino moteadas, nos dirigimos a lo que , por el rumor etílico y literario, valga la redundancia, que provenía de él, debía ser el Salón propiamente dicho.
    Nada más entrar, nos abordó una joven vestida de lagarterana, que intentaba recomponer su desgarrado escote.
    "Buenos días, ¿don Feli Dazuza?

    (oigo que mi razón de vivir está saliendo de la ducha; volveré en cuanto pueda, querido resguardo de mis zozobras)

    Comentado por: Ferrà Gosto So el 14/8/2009 a las 09:37

  • *A agosto le recomiendo el boldo para la bilis.

    Saludos a todos.

    Comentado por: http://www.fotolog.com/letrada1/74799070 el 13/8/2009 a las 12:57

  • Círculo Cultural de Cozurnillos, segundo día del Primer Congreso Español sobre Casanova. Ruperto Ventoso lleva hablando cuatro horas. La Edila está inquieta, les esperan para almorzar en la Cofradía de Pescadores y todo apunta a que llegarán tarde. Además, tiene que ir al aeropuerto a recoger a Joseli Muñeiro, y el alcalde, que pretende que Feli Dazuza y su esposa se queden en la ciudad unos días más, le ha dicho a ella que se encargue de convencerle.

    EDILA (en susurros) - Don Feli, ¡psht!, don Feli…

    RUPERTO VENTOSO -Como ven, ha quedado sobradamente demostrado que el señor Casanova mantuvo el doble de relaciones sexuales en la ciudad de Barcelona que en Madrid, por esto. Ahora debemos preguntarnos, ¿por qué? Bien, para hacerles la historia corta…

    FELI DAZUZA (al oído de su mujer) - ¿Corta? Este Rupert está gagá. ¿Cuánto tiempo llevamos aquí sentados? ¡No hay derecho, por su culpa me estoy perdiendo el paso de los abejarucos por la bahía rumbo a los piornales del Atlas!

    E. (sotto voce) - ¡Ehh, don Feli! Necesito hablar con usted en privado. Antes de subir al autobús. Es importante.

    RV - …lo cual confirma la idea que tenía el señor Casanova sobre la grandeza de las naciones, de algunas más que de otras y en concreto, de la catalana, a la cual distinguió con la generosidad de su lascivia por sobre otros Estados que, creyendo serlo y habiendo convencido de su derecho al resto del mundo, no recibieron sin embargo ni la mitad de la preciada concupiscencia del caballero. Pero no es eso lo importante, no. Lo importante es la pregunta que todos tenemos en la punta de la lengua…

    HERNANDO DRAGÓN (al oído de su novia) - Hija, ¿qué culpa tengo yo de que pasaras la noche en el asiento de atrás? ¿Por qué no se te ocurrió volver a la habitación? ¿Que debería haberte avisado? ¡Ni hablar! A mí no me gusta coartar la libertad de las mujeres, lo sabes bien, así que no refunfuñes y da gracias por estar aquí, que has sido elegida entre millones.
    (Para sus adentros) -¡Qué carácter! A ésta la deposito yo en la primera estación de autocares.

    RV - Al día de hoy, ¿de encontrarse el señor Casanova en idénticas circunstancias, en qué ciudad; en qué nación –si hablamos con propiedad- elegiría fornicar con más abundancia y mejor calidad? Si una lengua es un dialecto con un Ejército, qué será el asiento de una bragueta como la del insigne Casanova? ¿Qué será, damas y caballeros sino una prueba, la más categórica de todas, la prueba absoluta de que Catalunya es una nació y aún diría más, que es una república de castellets lliures com l’aigua?

    ALCALDE (poniéndose en pie y aplaudiendo con la mano chica) -Bueno, bueno, don Róber, muy interesante lo suyo, pero vamos a dejarlo aquí. Verá, en Cozurnillos somos muy monárquicos, sobre todo desde que la Prinzesa se aficionó a los langostinos moteados, de los cuales me ocupo yo personalmente de enviarle un par de cajas todos los meses. ¡Qué maja la Prinzesa, sobre todo cuando se viste a juego con las infantillas!

    RV (para sus adentros) –L’imperialisme bourbónic està per tot arreu. ¡M’asfixio en aquest aire espanyol!

    ALCALDE -Señoras y señores, después de estas interesantes palabras, procedamos a subir al autobús que nos conducirá hasta la Cofradía de Pescadores donde degustaremos un almuerzo marinero. Como ya saben, ¡Cozurnillos: mar y tierra! Se levanta la sesión.


    Vestíbulo del Círculo Cultural. Mientras los congresistas firman las actas, sus esposas, acompañantes, mujeres, compañeras, novias, amantes, amigas, queridas, advenedizas, e incluso concubinas, abarrotan el cuarto de baño.

    PURITÍN -¡Yo me largo! En cuanto me coma la langosta, me largo. Ese tío es un asqueroso. Me ha tenido diez horas en el coche porque se iba a acostar con una de aquí y luego nada de nada. Estoy de él hasta el moño, ¡de verdad!

    PURINCHI -Sí, no sé cómo le aguantas. Oye, ¿pero tú no eras japonesa?

    PURITÍN -¡Quiá! Yo soy de Sanchinarro. A la japonesa la ha dejado en Soria, con el gato. Ésa sí que lo tiene fácil, ¡como no le entiende una palabra de lo que dice! ¡Así cualquiera!

    PURETA -¿Que os habéis fijado en el Edil de Mar? Tiene un cuerpazo que nubla la inteligencia. ¡Qué hombre! Claro que lo veo un poco joven para mí, calculo que sólo me saca ocho o diez años. Además lleva una bandera de España en la correa del reloj y eso me hace de temer que las catalanas no le han de agradar mucho. ¿Que crees que se me notará que soy de Barsalona?

    PURINCHI -¡Que va, hija, que va! No se te nota nada y, además, ¿eso qué importa? Si no te quieren como eres, pues ellos se lo pierden.

    PURITÍN -¡Ay, siento decirlo, chica, pero querer, querer, no sé yo si éstos nos quieren mucho!

    PURINCHI –Pues a mí Hernando sí que me quiere. No ves que le consigo los soplos de las mejores apuestas de todos los hipódromos. ¡No me va a querer!

    En un rincón, Puresse, la mujer de Dazuza se retoca el maquillaje frente a un espejo. Las otras la miran de reojo, como si no la conocieran.

    PURITÍN (cuchicheando) -¡Anda que no se lo tiene ésta creído! Claro, como tiene varias carreras…


    En un rincón del vestíbulo, la Edila ha acorralado al profesor Dazuza. Él la escucha a duras penas, atento sólo al batir de alas de una pareja de pájaros que sobrevuela la marquesina del edificio.

    FELI DAZUZA -¡albricias, verderoles; hacía siglos que no los veía! Ejem, disculpe, pero no puede hacerse idea de cómo me gustan las aves.

    EDILA -¡No me diga! Pues debe saber que Cozurnillos es el paraíso de las migratorias. Nuestra pedanía tiene el honor de ser la última tierra europea que pisan esos pajarillos antes de cruzar el Estrecho.

    FD -¿No me diga?

    E -Como lo oye. Veintitrés especies distintas.

    FD -¡Fascinante!

    E -¿A lo mejor quiere quedarse usted unos días? El señor alcalde estaría encantado. De hecho, me ha pedido que le ruegue acepte la invitación de nuestro Consistorio. Nos sentiríamos muy honrados si su esposa y usted pasaran aquí unos días una vez terminado el Congreso. Sobra decir que paga Cozurnillos…

    FD -¡Ah, ya me gustaría! Pero no va a poder ser. Tengo compromisos. ¡Imposible!

    E -Aguiluchos cenizos…

    FD -¿Perdón?

    E -Pardelas, abejarucos…

    FD -¿Lo dice en serio?

    E –Cigüeñas negras y blancas

    FD –¡Siga, siga!

    E –Buitres, milanos, chorlitos

    FD -¡Qué hermosura, los chorlitos!

    E –Alimoches, mirlos, cucos…

    FD –¡Y verderoles! No se hable más: nos quedamos.

    E -¡Me alegro y más se va a alegrar el señor alcalde! Y ahora, si me disculpa, voy a avisar a las señoras. Usted puede ir subiendo al autobús.

    FD (para sus adentros) –Lo siento por la Fundación Parch, pero donde estén unas pardelas…



    Aeropuerto de Jemer de los Caballeros. El avión de AirAguirre acaba de aterrizar. Joseli Muñeiro, ataviado con camisa blanca y el traje de gabardina color crudo mejor cortado de la cristiandad y peor lucido por culpa de una naturaleza madrastrona, avanza hacia la salida donde le espera la Edila de Eventos de Cozurnillos.

    E -¡Bienvenido, don Joseli! Es un placer conocerle en persona, soy la Edila de Eventos.

    JM -Encantado, señorita.

    E -¿Ha tenido usted un viaje agradable?

    JM -Casi perfecto. De no ser por el horrible tono palo de rosa de la tapicería de mi asiento, diría que excelente. ¿Cómo van las cosas por aquí?

    E -De maravilla gracias a usted. Sus indicaciones me han sido de gran utilidad. Sobre todo la de no pasarles ni una. Parece mentira que unos señores tan respetables se comporten a veces como chiquillos. Hace un minuto los dejé en plena pelea por los asientos de ventanilla del autobús. ¡Con lo que me gusta a mí un pasillo! No consigo entenderles, la verdad.

    JM -Ni falta que hace. Usted, con mantenerlos a raya tiene de sobra. Esta noche es el baile de gala, ¿verdad?

    E -Así es. Por la tarde lee su ponencia el señor Zapater y después tenemos cena de gala en el club de mini golf y baile con orquesta. ¿Vendrán los famosos que me prometió?

    JM -Vendrán.

    E -Me mareo de sólo pensar que voy a conocer en persona a Pisto Mugide.

    JM -Pensé que con los aires que se gasta esta tropa de profesores, nadie como un auténtico intelectual para entretenerles. No era fácil, ¿eh?

    E -¡Claro que no! ¿Y quién más viene, don Joseli?

    JM -Otra intelectual, Audi Nilá.

    E -¿En serio?

    JM -¿Cuándo me ha oído usted hablar en broma? La Nilá es muy leída y muy respondona; me interesa ver cómo se lleva con Mugide. Todavía no sé si sé si estos dos se van a liar a guantazos o si acabarán en la cama, pero me viene muy bien probarlos aquí. Si la cosa funciona, los pasearé este verano por todas las fiestas que me encarguen. Ya veremos. ¿Bueno, qué, nos vamos? Me gustaría retocarme un poco el tinte y no quiero que se me eche la hora encima.

    E - Vamos. Está usted alojado en la junior suite del Plaza Cozurnillos. Ya verá qué bonitas vistas al mar. ¡Le encantará!

    JM (Para sus adentros) –Lo dudo. . .

    Comentado por: agosto el 13/8/2009 a las 02:25

  • Agosto.

    Muy bueno y que no decaiga.

    Comentado por: histoire d'o el 12/8/2009 a las 14:57

  • Residencia de profesores del Seminario. Dos de la madrugada. Los congresistas allí alojados, Hernando Zapater y Hernando Dragón deambulan por los pasillos. La cena ha sido abundante y la digestión se hace difícil.

    HERNANDO DRAGÓN -Nada, lo que yo te diga. La tenía en el bote. Incluso había conseguido convencer a Puritín para que durmiese en el coche y me dejara el campo libre y ha tenido que liarla el cretino de Racionado.

    HERNANDO ZAPATER -¡Vaya, pensaba que erais amigos!

    HD -¡Y lo somos! Pero lo cortés no quita lo pizarro.

    HZ -Mira tocayo, no quiero parecerte antiguo o moralista, pero deberías parar con esa tontuna que te ha entrado.

    HD - No me gusta tu tono, Hernando. ¿De qué me estás hablando?

    HZ -Pues que pareces Carmen de Mairena, hijo, ¡que te lo quieres comer todo!

    HD – Pero si a ellas les gusta. Lo piden a gritos. ¿No ves que se ha corrido la voz de que aguanto 72 minutos? ¡Y no eyaculo!

    HZ – Ya, eso sí que es una ventaja. Lo creas o no, a estas alturas estoy convencido de que les da más bien asquete.

    HD -¡Pues que se jo! ¿Acaso no aguantamos nosotros cosas peores?

    HZ - ¿Peores? Bueno, no sé…En cualquier caso, me parece que estás haciendo el ridículo. Ya tenemos una edad, hombre.

    HD - ¡Qué edad ni qué niño muerto! Les en-can-ta, no tengas la menor duda. Además yo lo hago por todos nosotros; por el macho en general. Mira, Hernando, lo mío es una campaña de apostolado a favor del varón. Nos insultan, nos menosprecian, se comen parte del pastel que era nuestro y yo ¿qué hago?, pues yo protesto. ¿Y cómo me quejo? Tirándomelas. Y ni siquiera les doy el gusto de embarazarlas. Ya me pueden suplicar que yo, nanay del peluquín: no eyaculo y no se hable más.

    HZ -Es que estás muy pesado, Hernando, hazme caso. Se ríe de ti hasta Marichalar, que ya es decir.

    HD -¡Qué va! ¡Qué se van a reír! Ellos me envidian y ellas me desean.

    HZ - No, Hernando, no. Es al contrario.

    HD - ¡No me digas que ellas me envidian y ellos me desean!

    HZ (para sus adentros) A este plasta lo han amamantado con zumo de bellota, mira que es bruto el animal.
    -Lo contrario del deseo y de la envidia. Estoy hablando de pudor, Dragón. A nuestra edad se impone cierta mesura.

    HD - ¡Tonterías! Y, además, aquí el que no corre vuela. Como muestra, Racionado, que al final se ha llevado el gato al agua. Vichy catalán. El que ya no quería saber nada de las mujeres, ¡ja! Por lo menos podían haberme invitado, con lo que me gustan a mí las orgías…

    HZ - Orgía, así se llamaba la campeona de Maroñas de 1999, ¡qué potranca!

    HD - Eso digo yo, ¡menuda potranca!



    Hotel Plaza Cozurnillos. Última planta. Vistas al mar. Racionado ha tenido un gatillazo. Trini Troglicerina se ha marchado a su casa. Antes de salir de la habitación le ha mirado con rin-tín-tín y ha dicho una palabra. Sólo una: “¡pringado!”.
    Racionado está perplejo.

    LR -¡Qué raro, pero si esto no me había pasado nunca! Nunca excepto aquella vez en 1973, en Berkeley, aquella otra en Macao, era el 88, si no recuerdo mal, y luego estuvo aquella noche tan rara con Dalí y sus amigos, y... Bueno, prácticamente nunca. ¡También es mala pata! La chica estaba de impresión, aunque simpática, lo que se dice simpática,,,

    Golpes en la puerta

    RUPERTO VENTOSO - ¡Racionado, abre, que soy el Rupert! ¡Abre!

    LR - Ventoso, ¿qué te pasa? ¿Has visto qué hora es?

    RV - Eso da igual. Déjame pasar. Pero bueno, ¿y por qué te han dado a ti una habitación con vistas, si se puede saber?

    LR - ¡Hombre, Rupert!, vistas tienen todas. Siempre y cuando tengan ventana, ¡claro! ¿Qué la tuya es ciega?

    RV - ¿Quién, la Pureta? No, nada de ciega; ve divinamente. ¿Te he contado que en los sesenta yo me beneficiaba a su abuela? Hay que ver estas chicas jóvenes lo viciosas que son. Sólo les gustan los viejos. ¡Qué suerte tenemos, tú!

    LR - ¡Y tanto!

    RV - Yo les hago fotos a todas. Tengo un álbum fabuloso. Podemos quedar un día en Barcelona y te lo enseño; te va a encantar. Oye, cambiando de tema, menudo papelón que hizo el Dragón con esa ponencia de m.

    LR - ¡Ni que lo digas! Ha perdido la cabeza.

    RV - Lo que más me irrita, ¿eh?, es ese empeño suyo en hacer un sincretismo carco-sexual. Me irrita como no te lo puedes imaginar, por esto. Si fuera catalán, me sonrojaría y todo, pero, ¿qué se puede esperar de un español? Mañana espero lucirme. Tengo datos, ¿eh?, no vayas a creer. Datos que me permitirán demostrar a todas luces que Casanova fornicó el doble de veces en Barcelona que en Madrid. ¡Y con damas de alta alcurnia, por esto! Se van a quedar con la boca abierta. Ya lo verás. Pero bueno, a lo que venía, ¿no tendrás una pastilla de sobras, eh? Nunca me habían hecho falta, pero es que ese maldito cochinillo no me ha dejado muy católico, tú, y tengo abajo a la Pureta esperando. Es como su abuela, nunca tiene bastante. Nadie sabe lo que tiene que padecer un hombre…

    LR - ¡Y que lo digas! Espera, a ver si encuentro algo, déjame mirar…

    RV - ¿En el neceser quizás?

    LR - Creo que más bien en el botiquín. Nunca viajo sin él.

    RV - ¡Haces bien! Yo también llevo el mío. He comprado en Japón un desfibrilador plegable que es una chulada.

    LR - ¡Mira tú qué buena idea! Ya te encargaré uno en tu próximo viaje. Toma, aquí tienes la pitufa. Y un par de valiums para que te duermas antes de que la niña te pida postre.

    RV -¡Gracias, Luisito, ¡cómo las conoces! ¡Son insaciables!

    LR - La culpa es de las madres, que las visten como fulanas.

    RV - ¡Y tanto! Buenas noches.

    LR - Hasta mañana, Rupert. Que te sea leve.

    RV - Resignación, amigo, resignación . . .

    Comentado por: agosto el 12/8/2009 a las 01:20

  • tengo sed
    quiero mamarme
    un rico coñito
    de 15 añitos y virgen

    Comentado por: desvirgador el 11/8/2009 a las 23:41

  • tengo unas ganas de follarme una rica española, no mejor que sean dos (madre e hija) que la hija sea virgen y no mayor de 18 años

    Comentado por: NN el 11/8/2009 a las 23:39

  • Hotel Plaza Cozurnillos. Salón de Banquetes. El alcalde preside la cena. Los asistentes al Primer Congreso Español de Casanova y sus acompañantes le rodean. La Edila, poco ducha en protocolos, tiene al teléfono a su asesor, Joseli Muñeiro, que lleva media hora intentando explicarle cómo organizar la mesa sin que nadie se lleve un berrinche.
    JM -Mire señorita, si es muy fácil: elija un criterio y aférrese a él. Edad, rango académico, orden alfabético de los apellidos, ¡yo qué sé! La cuestión es que sea muy claro para no dar lugar a que ninguno se sienta agraviado.
    EDILA -¿Qué se sienten cómo? Don Joseli, repítamelo, por favor, que no lo he entendido. Hay interferencias, no le oigo bien. ¿Cómo ha dicho que los siente?
    JM –Que no se sientan agraviados, he dicho. Decida usted en base a qué se colocarán a los lados del alcalde y su esposa. Según la antigüedad en la cátedra, según la edad, según el apellido. Lo que usted elija estará bien. Luego actúe con firmeza, que nadie se cuele, que nadie le haga un feo a nadie. Sobre todo eso, que nadie sienta que le han hecho un feo. ¿Me comprende?
    E -Sí, sí, don Joseli, ahora le comprendo. Que se siente el más feo al lado del alcalde y de ahí, para abajo, hasta el más guapetón, ¿no es eso?
    JM (para sus adentros) ¡Qué mujer más bruta, por Dios!
    -No me parece una buena idea, señorita. Mejor será que se olvide usted del asiento, que ya se buscarán ellos la vida. Además, tal y como está la universidad, lo más seguro es que les parezca de perlas colocarse por orden de estatura. Llámeme más tarde y dígame cómo va todo.

    Los congresistas apuran la copa de cava que les han ofrecido con el aperitivo y miran con ojos glotones los panecillos que hay en cada puesto de la mesa. Hernando Dragón, que está eufórico porque cree haber demostrado con creces en su ponencia que él no ha eyaculado con más mujeres que el mismísimo Casanova, deja al alcalde con la palabra en la boca y dice a voz en grito,
    -¡Señores! A yantar llaman. Como diríamos en mi tierra: chico-chica, ¿no?

    RUPERTO VENTOSO (a su amante) -No esperaba menos. Esto me pasa por codearme con españoles y además catetos. Si mi pobre madre me viera aquí, cenando con la clase media. Por cierto, ¿Qué has llamado a tu abuela para decirle que has llegado bien? Mira que se pone muy nerviosa. Lo sé, porque cuando ella y yo éramos amantes, allá por 1967, si no la llamaba cuando llegaba a casa se ponía muy nerviosa pensando que me había estrellado con la Lambreta. Anda, ves, ves, llámala y que se quede tranquila, que ya es muy mayor y no has de darle disgustos. Ves.

    HERNANDO ZAPATER (a su compañera) -¿Le has oído, verdad? Tres veces ha dicho “ves”. Estos catalanes cada día hablan peor. Y no les digas nada, que se ponen como fieras. El otro día, sin ir más lejos, le dije a Utopi Sable que no fuera por ahí diciéndole a Pedro Sota “lo sé de sobras, lo sé de sobras”, que no le entiende, que piensa que, o le está diciendo que está de más, o le está hablando de los restos que tiene en la nevera, y se me quedó mirando como si le hablase en swahili. Entre nosotros, menos mal que me pagan una pasta por asistir a esta birria de Congreso, que si no, aquí iba a estar su tía. En cuanto termine de hablar el último pesado, cogemos la pasta y nos vamos a Mijas, que me han dado el soplo de un dos años irlandés, 14 a 1, creo que está, y lo monta ese chaval tan majo de Lasarte. A ver qué nos echan de cenar, pero me temo que del langostino y del cochinillo asado no nos libramos, que para eso son los productos estrella de Cozurnillos.

    ALCALDE –Cozurnillos, tierra y mar. Ese es nuestro lema. De la tierra, degustaremos tiernos mamones de la raza autóctona, “guarro saltón de Cozurnillos” y del mar, nuestro mundialmente famoso langostino moteado. Hay en abundancia, señores, no se priven.

    LUIS RACIONADO (A Feli Dazuza) –Me sabe mal decirlo, Feli, pero Hernando está totalmente pasado de vueltas.

    FELI DAZUZA (A Luis Racionado) -¿Ah sí?

    LR –Pero cómo se puede ir por ahí hablando de las mujeres que se ha cepillado. ¡Y estando su novia presente! Además, ¿te has fijado cómo compite conmigo? Si yo digo seis, él siete. ¡Es muy bochornoso!

    FD –Claro, claro.

    LR -¿No crees que es un poco culpa tuya? Ya sabes, te oyó decir que el mérito de Casanova más que en hacerlo radica en haberlo contado y el muy papanatas descubrió América. Ahora va por ahí como el Gran Capitán.

    FD –Interesante.

    LR –Es que está dando nombres y apellidos. Empiezo a temerle. Al fin y al cabo, de todos los que estamos aquí pocos nos vamos a librar de haber tenido en la cama de Dragón a nuestras mujeres, cuñadas o hijas. ¿Y si el muy hidepu se pone a publicar listas. Te juro que como se haya tirado a alguna de mis seis mujeres lo mato.

    FD –Tranquilo, hombre. Seguro que no se las ha tirado. Perro ladrador…

    LR –No sé, no sé. Para más inri me ha levantado a aquella chica tan mona que ves allí en el rincón. Es la querida del alcalde. Estuve charlando con ella en el Círculo y me ha dejado muy impresionado. Es la hija del mayor terrateniente de Cozurnillos. Trini, se llama. Me explicó que aquí, lo “in” es que los políticos, la mayoría de partidos de izquierdas, tomen como amante a las hijas de la clase alta. Para las chicas, ellos son trofeos exóticos y para ellos, pues ya te puedes figurar. La familia de Trini tiene raíces romanas. Le pregunté cómo puede estar con ese hombre tan impresentable y me respondió que desde la época de los Escipiones la primogénita de los Troglicerina ha tomado como querido a la primera autoridad de Cozurnillos. Curioso, ¿verdad?

    FD –Y tanto. ¿No será esa familia oriunda de Venecia? No me sorprendería. Nacer en la Serenísima imprime carácter. Nacer en Venecia significa haberse librado de una larga cadena de lóbregos metafísicos empeñados en batirse cuerpo a cuerpo con el ángel de lo trascendente. Ni que sea en los genes, te encuentras al dichoso ángel. Un pesado guerracivilesco, de tropa parda, cucharada y paso atrás. La urdimbre, pesada condena.

    LR –Está bueno este cochinillo, quién lo diría.

    EDILA –Sí, don Joseli, todo en orden. Están con el cochinillo. Falta un buen rato para los discursos. ¡Ah! Y tenemos una sorpresa. Después de los brindis, habrá unas danzas africanas. Al señor alcalde se lo ocurrió pedirle el favor a las chicas que llegaron en las pateras. Tenemos el centro de acogida a rebosar y hemos pensado que como estos señores son muy aficionados a las faldas, a lo mejor se llevan a algunas de ellas a Madrid o a Barcelona. Hemos hecho una rifa para ver quiénes venían. Están muy ilusionadas. Don Joseli, ¿me oye? ¿Me oye usted?...

    Comentado por: agosto el 11/8/2009 a las 20:12

  • me cago en Dios y en la indemostrabilidad de Floresy del coñazo de Habermas. ¡¡pufff!

    Comentado por: puff, der zauberdrachen el 11/8/2009 a las 14:14

  • Se adivina que es ud mismo forma parte del club de los sátiros, agosto. Y además, que no está demasiado lejos.

    Comentado por: sufrida azafata de exposiciones y congresos el 11/8/2009 a las 14:05

  • al sr. maleas,

    he leído, para empezar, el artículo de Flores, y juro solemnemente, y con la mano en el pecho, que no me ha dado tiempo a leer, todavía, la respuesta de Habermas, por tanto, lo que diga puede que lo matice más tarde, dicen que de prudentes es rectificar, y, de más enmendar.
    Para empezar, ese 'etsi Deus non daretur', o ese 'sicuti Deus daretur', hay que decir que, traducido como 'existir' suena, me suena, gracias al español, como demasiado 'real', toda vez que, quizá, el verbo que mejor se le ajustara a la traducción española fuese el propio latino. Por tanto, yo diría,-traduciría-, que Dios se da; y ese darse de Dios lo pone ya en una situación más ajustada al asunto, pues es mejor decir, para lo que pretende decir H. que 'desde el estado democrático, patriotismo constitucional, y su derecho positivo, se actúa para con los creyentes como si no estuviera dado, esto es, precisamente, como si no se pronunciara uno sobre su existencia para el asunto que se trata, luego más bien, se habla o, se hace referencia a Dios 'conceptualmente', o, lógicamente. Es decir, Dios existe de manera diferente para el creyente que vive en un estado democrático, v. gr., para un cura que en el diálogo, debate, o lo que sea sobre cómo Dios debe o puede influir en el estado democrático. Otra cuestión es si es posible aceptar en el debate este tipo de existencia, o si simplemente es contradictorio, cosa, de la que pueden resultar los problemas de la traducción que H. pretende. Esto es, no sabemos nada acerca de la traducción, sus condiciones de posibilidad, ni tenemos diccionarios al uso, luego, no se sabe,-yo no sé-, en general, si sería posible, en todo caso, o en algunos, o de ninguna manera, pues se cumpliría más bien aquello de 'traduttore, traditore'.
    Pero el problema clásico, es el problema de la fundamentación. No estoy seguro de si el estado liberal-democrático es posible fundarlo sin una visión antropológica especial del ser humano. Los defensores del laicismo parece que pretenden que es posible que el concepto de estado democrático, con todo lo que implica, puede sostenerse en el vacío sin que nada lo perturbe, pero, me temo, que la visión concreta del hombre está dada, aunque ocultada. Hacen pasar, subrepticiamente, esta visión atendiendo a 'formas negativas', i. e. , recurriendo a lo que no es o no debe ser, o simplemente a 'formas formales', un lugar sin contenido. Esto lo hacen los menos, llamémosles, radicales. Pues Flores, al final, se retrata con unos previos, previos substanciales, sobre donde asentar el estado democrático. Estos previos tienen ya contenido normativo, y pre-suponen una visión concreta del hombre, visión que puede estar en contradicción flagrante con la visión de los creyentes. En definitiva, el Estado laico liberal y democrático que pretenden es, o un lugar vacío, donde cabe meter contenidos más o menos admisibles por una forma, que no está fundamentada en absoluto, el estilo kelseniano, y donde, en principio, parece apuntar H.; o, como una forma y contenido, un algo 'político' de principio, por más que se presente como lugar vacío y pura forma, con una visión particular del hombre, y donde no se podría concebir, que otras visiones del hombre lo desarticularan, para mí es esta la postura de Flores.

    saludos

    Comentado por: vic el 10/8/2009 a las 21:26

  • Muy bueno, agosto. Así de casposo y patético se ve el Casanova de ayer en la vida real de hoy.

    Comentado por: ponente el 10/8/2009 a las 21:24

  • Jejeje

    Comentado por: Circe el 10/8/2009 a las 20:06

  • Casanova fue un gran amante por lo que parece. Saludos a todos.

    Comentado por: Alicia el 10/8/2009 a las 09:15

  • Lo mas grosero y exacto es lo " mi marido "," mi mujer ".En cierta ocasión,cuando una señora bien intencionada me pregunto por "mi mujer ",no puede reprimirme y contesté : " Si yo tuviese una mujer se la venderia a Bin Laden ". Me salió del alma.
    Leyendo una parte de la reflexión de Vic me ha venido a la memoria la respuesta que da Camús:el unico problema filosofico relevante es el suicidio.
    Con respecto al pecado,tenía un amigo que por aquél entonces ejercía de sacerdote y me decía " De los pecados de bragueta Dios se rie ". El muy jodido tenía una debilidad irremesible por las rubias casadas y con coche descapotable.

    No,encuentro dificil encontrar el equilibrio entre cuerpo y espiritu en una sociedad que se caracteriza por ser productora de mercancias mediante mercancias.Perdido el sentido de la medida,de la necesaria coherencia entre fin y medios,incapaz de entender de que no se hizo el hombre para el sabado si no el sabado para el hombre,resulta practicamente imposible encontrar ese justo medio.Paolo Flores,a ver si tiene un rato Vic y dedica unas palabras al debate Habermas,Flores y la conjetura de Flores acerca de la demostrabilidad de la NO existencia de Dios,echa la culpa a la televisión.Bueno,parte tiene.

    Comentado por: maleas el 09/8/2009 a las 23:00

  • he notado

    Comentado por: Lady Lovelace el 09/8/2009 a las 22:09

  • Esa misma sordina en notado yo en sus palabras respecto a los usos y costumbres de las progres parejas de hecho, florida. Dejémoslo así y que le vaya bien con sus futuras como se llamen .

    Comentado por: Lady Lovelace el 09/8/2009 a las 22:08

  • ante la pregunta, y, ante el reproche que se hace uno, cuando se
    enfrenta a los errores del pasado: '¿Podría haber actuado de otra
    manera?'; 'si me encontrara en iguales circunstancias actuaría de
    otra manera'. Se le plantean a uno dudas sobre la voluntad y la
    necesidad. Schopenhauer era un ferviente defensor de la no libertad
    de la voluntad, hace su defensa en su escrito concursante sobre la
    libertad de la voluntad, y siendo consecuente, podríamos decir, con
    su escrito sobre la razón suficiente. No sólo lo era este filósofo
    sino que Spinoza, Priestley, Hume, Voltaire, Hobbes, Vanini y otros
    tantos, defendieron en cierta medida esta posición. La cuestión
    tiene 'consecuencias' filósoficas conocidas, y teológicas. Aquello
    de Dios y el mal, es la más famosa. O aquella paradoja clásica,
    retomada, a su vez, de otros clásicos, del asno de Buridan.
    En fin, recuerdo que el pensador liberal Hayek, decía en uno de sus
    textos a propósito de la libertad que, y ciertamente no se mojaba el
    pensador, ante la duda no resuelta de si el hombre actúa
    'necesariamente' o no, desde luego la sociedad debía de tratarlo
    como si de facto existiera esta libertad de la voluntad en el ser
    humano. Si se piensa, la civilización ha descansado y descansa (¡qué
    se lo digan a los abogados de cualquier pelaje y condición!) sobre
    la consideración de que el querer del hombre es libre, de que podría
    querer otra cosa, cosas opuestas dice Schopenhauer(S.), en idénticas
    circunstancias. La cuestión, como bien señala el filósofo, no
    incumbe al 'querer hacer', esto es, la pregunta sobre la libertad de
    la voluntad no es una pregunta sobre el hacer, sino una pregunta
    sobre la libertad del querer, sobre si podemos elegir el querer. Por
    eso se pregunta que si "¿Puedes también querer lo que quieres?". S.
    plantea la cuestión muy refinadamente de la siguiente manera:"sino
    sólo el que, de dos acciones contrarias, si él quiere ésta, puede
    hacerla y, si quiere aquélla, puede hacerla igualmente: pero por
    esta vía no se resuelve si, en un caso dado, puede querer una igual
    que la otra; sino que eso es objeto de una investigación más
    profunda que la que puede ser decidida por la mera autoconciencia".
    Y, acto seguido S. explicita finamente la cuestión, dice: "La
    fórmula más breve, bien que escolástica, de ese resultado, rezaría:
    la afirmación de la autoconciencia afecta a la voluntad sólo a parte
    post; la pregunta por la libertad, en cambio, a parte ante".
    En lo que creo que no está, según lo he entendido, demasiado agudo
    el filósofo es cuando cita a Hobbes, que dice:"Reconozco como causa
    suficiente, aquella a la que no le falta nada de lo que es necesario
    para la producción del efecto. Pero una cusa tal es, al mismo tiempo,
    una causa necesaria. Pues si fuera posible que una causa suficiente
    no produjera su efecto, entonces le tendría que haber faltado algo
    necesario para la producción de aquél; mas entonces la causa no era
    suficiente. Pero si es imposible que una causa suficiente no
    produjera su efecto, entonces una cusa suficiente es también una
    causa necesaria. De aquí se sigue claramente que todo lo que es
    producido, es producido necesariamente. Pues todo lo que se ha
    producido ha tenido una cusa suficiente que lo produjo; si no, no se
    habría originado nunca: así que también la acciones voluntarias
    están necesitadas". Hombre!, a ver, ante esto, hay dos opciones, la
    primera es admitir la definición de Hobbes de causa suficiente, y todo
    lo demás se sigue; la segunda es cuestionar la misma definición, que
    es lo que hago, pues, para mí, una causa suficiente no es necesaria,
    bajo toda circunstancia. Por ejemplo, una causa necesaria para que
    llueva es que existan nubes sobre el lugar donde llueve, claramente.
    Pero, cuando se dice que puedes morir en un coche, aun viajando a
    cuarenta por hora, lo que se dice es que el viaje a esa velocidad es
    causa suficiente para la muerte, pero no es causa necesaria, pues
    muy bien pudiera suceder que viajando a cuarenta no se muriera, es
    más, de hecho, la experiencia muestra que no se produce la muerte;
    no se le llama a eso 'exceso de velocidad'.
    Quizá, el problema del pecado del hombre, no se deba ver como una
    causa necesaria, bajo cuyo aspecto, el hombre no pecaría
    estrictamente, sino bajo el aspecto de causa suficiente. S. habla de
    los motivos como causas, y de la libertad relativa, pues para S. la
    necesidad de la acción del motivo no queda eliminada en lo mínimo,
    ni tampoco disminuida. El asunto está en que es posible que lo que
    se llama el liberum arbitrium indifferentiae, i.e., un obrar no
    determinado por ninguna causa, dice S., sea real, y que por tanto la
    voluntad no sea libre, desde este punto de vista. Pero es que el
    punto de vista es un punto de vista de delante hacia atrás. Desde el
    efecto cualquier causa que lo produce es necesaria, pero creo que
    sólo se la debería llamar causa. No es posible que un hombre no
    actúe sin ninguna causa, y que por tanto, se pueda decir que su
    efecto no tuvo una causa, y que su querer no era libre para elegir.
    Pero la cuestión es que al hombre se le presentan acciones que las
    clasifica como malas y buenas, y tener conocimiento de acciones
    malas y de acciones buenas es tener conocimiento de las
    posibilidades de acción. Si considera que matar al vecino es una
    mala acción, no cometerá pecado por haber matado al vecino, pues, el
    matar al vecino no es causa necesaria para pecar 'por haber matado
    al vecino', sino que es causa suficiente para pecar el matarlo. Si
    el conocimiento del bien y el mal no estuviera dado de antemano,
    podría asegurarse que Dios es 'autor' del mal, o, al menos, que lo
    permite,-bueno esto supone que para Dios y para nosotros tanto la
    voluntad como ambos conceptos se 'entienden' de la misma manera,
    cosa que no se si está demostrada, pues, en efecto Dios en su
    omnisciencia si sepa 'lo que para el hombre es el bien y el mal',
    pero es mucho suponer que nosotros sepamos 'lo que para dios es el
    bien y el mal', así como 'lo que es la voluntad de Dios',- pero este
    conocimiento supone que el pecar sea efecto de una causa
    suficiente, lo que no implica que mirada hacia atrás la causa no
    fuera necesaria, pero es que llamar al mirar hacia atrás necesaria
    es hacer trampa en el sentido de que se escamotea el matiz entre
    causa necesaria y suficiente, mirando hacia atrás lo que hay que
    hablar es simplemente de causas. Por ello, cuando se dice que al
    matar se peca, se dice que el matar es causa suficiente del
    pecar. Por tanto la pregunta es, ¿cuándo se peca?. Como el reino de las causas suficientes, es el reino de lo que se puede dar o no, dependiendo de ciertas cosas,-hay que advertir que una causa suficiente, puede ser muy bien necesaria al tiempo,- el pecado tiene que ver con la posibilidad, luego con el deseo, pues que si bien no podemos querer dos cosas, si podemos desear dos cosas, como bien indica S. Es en este poder desear, y en la conversión del deseo en motivo de la acción donde se encuentra, la libertad y el pecado.

    Comentado por: vic el 09/8/2009 a las 21:30

  • Tiene usted razón y el respaldo de los gramáticos, así que no insisto. Agradezco, eso sí, ser viudo para que nadie me llame "su pareja". Es cuestión de calendarios, nada más; soy de otra época. Por eso tal vez no me sorprende nada que haya gente (de hecho son cientos de millones en todo el mundo) que cree en dios, en la iglesia y en el sacramento del matrimonio. Para ellos la postura de los no creyentes es igual de insensata que lo que reflejan las palabras de varios comentarios. Pero no pasa nada, el lenguaje se ha vuelto el campo de batalla de luchas más profundas. El mundo está muy dividido. La gente se burla y menosprecia a los que no son como ellos. Eso me preocupa. La única cosa de la que me congratulo es de haber intentado siempre entender o por lo menos atender a los que no son como yo.
    Por último, una palabra que me encanta es amante. Para mí es la mejor y la más sincera de todas.

    Comentado por: florida el 09/8/2009 a las 18:57

  • Un amigo es otra cosa, en caso de que tu pareja sea tu amigo, referirte a él como tal, sería también tomar la parte por el todo, porque se supone que es algo más. Y lo de compañero, como lo de amigo, me parece ambiguo, y con resonancias del mundo sindicalista y laboral. Prefiero lo de pareja, porque cuando es auténtica los dos son además de individuos, una unidad.
    De todas formas ningún término me entusiasma.

    Comentado por: Lady Lovelace el 09/8/2009 a las 18:40

  • Digamos que pareja es esa persona con la que nos une una relación sentimental, no hace falta convivencia. Precisamente lo bueno del término es que sirve para describir situaciones afectivas diversas, que se salen de los límites de la idea tradicional de matrimonio. El sexo puede no ser o sí ser lo primordial. En todo caso, no tiene que serlo necesariamente por el hecho de no formar un matrimonio convencional: presentar a la pareja como la persona con la que te acuestas eso sí sería tomar la parte por el todo.

    Comentado por: Lady Lovelace el 09/8/2009 a las 18:27

  • Como no funciona el enlace, se lo dejo buscado (punto 4).

    pareja.



    1. f. V. parejo.



    --------------------------------------------------------------------------------


    parejo, ja.

    (Del lat. *paricŭlus, dim. de par, paris, igual).


    1. adj. Igual o semejante.

    2. adj. Liso, llano.

    3. f. Conjunto de dos personas, animales o cosas que tienen entre sí alguna correlación o semejanza, y especialmente el formado por hombre y mujer.

    4. f. Cada una de estas personas, animales o cosas considerada en relación con la otra.

    5. f. Compañero o compañera en los bailes. En el baile de ayer fue mi pareja la duquesa

    6. f. por antonom. La formada por dos números de la Guardia Civil.

    7. f. desus. En las fiestas, unión de dos caballeros de un mismo traje, librea, adornos y jaeces de caballos, que corren juntos y unidos, y el primor consiste en ir iguales, por lo que se le dio este nombre: las fiestas se componen de varias parejas y diversas cuadrillas.

    8. f. pl. En el juego de dados, los dos números o puntos iguales que salen de una tirada, como seises, cincos, etc.

    9. f. pl. En los naipes, dos cartas iguales en número o semejantes en figura, como dos reyes o dos seises.

    10. f. pl. Arte de pesca compuesta de dos barcos que arrastran una red barredera de profundidad.

    11. f. pl. Equit. Carrera que dan dos jinetes juntos, sin adelantarse ninguno, por lo cual suelen ir dadas las manos

    Comentado por: Lady Lovelace el 09/8/2009 a las 18:13

  • Efectivamente, lo de marido/mujer/esposa…mucho peor que pareja.
    Para algo se tiene el nombre propio; pero puestos a elegir me quedo con lo de amigo/a, compañero/a, porque tienen sentido: el que te acompaña. Lo otro es como si te faltara una parte del cuerpo para funcionar , vamos, la media naranja…o el medio limón.

    Pareja, me hace pensar en el Arca de Noé…la guardia Civil.

    Por dios, lo del sacramento tiene tela

    Comentado por: marinera el 09/8/2009 a las 17:30

  • Si hay algo más que actividad sexual entonces se llama vivir en pareja. Pero pareja es el conjunto de los que allí conviven (mayoritariamente dos) y no cada uno de los miembros por separado. De manera que decir "mi pareja" equivale a decir "mi matrimonio", en vez de decir mi marido o mi mujer, lo cual me suena muy rebuscado.
    Y eso de que la mujer vive del dinero del marido ya no se estilaba ni siquiera entre los de mi edad. Por lo que dicen mis nietos y sus amigos hoy en día es casi inimaginable.

    Comentado por: florida el 09/8/2009 a las 17:26

  • Pues hombre, la solución que propone me resultaría muy violenta. Yo creo que el término pareja expresa algo más que actividad sexual. En cuanto a lo demás, nada más unido por la cuenta bancaria que un matrimonio tradicional y canónico en el que la mujer depende económicamente del marido.

    Comentado por: Lady Lovelace el 09/8/2009 a las 16:24

  • Pareja me suena raro porque es tomar el todo por la parte. Pareja antes se usaba para nombrar a dos.
    ¿Por qué hay que llamar algo a la persona con la que se folla? ¿No sería más bonito decir, mira ésta es con la que me acuesto? Me dan mucha grima los apaños maritales. Hay gente que dice no estar casada y sin embargo comparte una hipoteca. Las hipotecas son contratos indisolubles. No existe La Rota para las hipotecas. Y muchos se dicen progres por no firmar los otros papeles pero firman una hipoteca a medias.
    Me gusta más el matrimonio canónico. Por lo menos hay detrás un sacramento y no una caja de ahorros.

    Comentado por: florida (es que yo ya estoy jubiladete) el 09/8/2009 a las 15:58

  • No veo falsedad en el término pareja –que por cierto hoy aparece encabezando el artículo de Vargas Llosa para él País.
    Se usa en lugar de otros como “marido”, novio, amigo, compañero, demasiado ambiguos u obsoletos. Falso sería utilizarlo para definir a esa persona con la que compartes 10 minutos de pasión en los servicios del metro y a la que no vuelves a ver en tu vida, eso sí. Cosas que se adivina suceden el estado de California -yo es que tengo muy buena vista. Nada qué ver con la vida respetable de Vic. Tener el cerebro musculado no es necesariamente incompatible con los bíceps. A veces el cuerpo y el cerebro se ponen de acuerdo. Sobre programas TV no puedo opinar, uso ese aparato como pantalla para el vídeo, más que otra cosa.

    Comentado por: Lady Lovelace el 09/8/2009 a las 14:37

  • ¡Buenos días a todos!

    Comentado por: Alicia el 09/8/2009 a las 14:13

  • Aquí,si creemos a Mairena,se era mas partidario de Academia que de Gimnasio. Hoy creo que es al revés.Sin duda trabajar el cuerpo es mas sencillo que trabajar el espiritu y desde luego las autoridades,los negociantes,los medios,la escuela,no ayudan a lo segundo.Se quiera o no Leni Reisenthal ha vencido a Fausto.

    Si Montero esto está que arde.El complejo politico-mafioso-cementeril tiene al país de rodillas.

    Comentado por: maleas el 08/8/2009 a las 19:41

  • California, quien ha dicho que ‘mi pareja ‘ me recuerda esto u lo otro. Lo de pareja suena a ‘procreación’, es la palabra más falsa , usada en la forma que se usa, que se ha inventado en las últimas décadas. Pero disfrute de las suyas…mientras le duren ( larga vida, cortos encuentros)
    Anderson Cooper: soy asidua a su programa y se me cae la baba cuando lo veo, y no soy gay. La inclinación sexual no tiene nada que ver con la personalidad.

    Vic, muy buenos consejos.

    Comentado por: de Bautista na de na. el 08/8/2009 a las 18:17

  • En Granada también hay mucho que decir sobre especulación, sobre todo cuando los dos grandes partidos parecen estar, como decimos aquí, conchavados. Dentro de nada, coincidiendo con el Milenio, tendremos si no nos movemos una autovía por encima de la cortijada de Jesús del Valle, con todo lo que supone de destrucción de paisaje.

    Comentado por: Manuel Montero el 08/8/2009 a las 17:40

  • algunos consejos para una vida honorable

    a los hombres,

    no vayan al gimnasio, en lo posible; ni mucho menos ganen masa muscular, pinchando sus pneumáticas fibras, que, según parece, es el único 'pneumático' que al pincharse se hincha. No se tatuen nada en absoluto, a menos que pertenezcan a la Royal Navy. No beban cerveza en las comidas o cenas de mantel, sólo vino. No se enreden con mujeres a las que les guste el tipo de hombre censurado más arriba, que les guste para una relación estable, se entiende, y no para un simple revolcón. No corran, bajo ninguna circunstancia. Es mejor morir andando, que vivir...corriendo

    saludos

    Comentado por: vic el 08/8/2009 a las 15:32

  • Son muy "evocadores" los balnearios.

    Saludos.

    Comentado por: http://www.fotolog.com/letrada1/74589148 el 08/8/2009 a las 13:48

  • Espero que no acaben todos como el pobre Casanova...
    Sin ánimo de incomodar, yo seguiré disfrutando de mi apacible régimen balneárico.

    Comentado por: Circe el 08/8/2009 a las 10:55

  • ¡Qué barbaridad, Mientras Puedan, parece usted Juan Bautista recordándonos que el último día está cerca! No sé los demás, pero yo claro que disfruto, faltaría más. Y si usted está bien acompañado por su pareja y ésta le recuerda cada dos por tres que van a morir y a usted le gusta que lo diga, pues disfrute también, que yo lo hago con las mías, aunque hablemos de cosas bastante más frívolas. Y gracias por advertirnos de que Anderson Cooper es gay, igual que Guillermo Pérez Villalta, y que yo mismo. ¿Sabe?, los gays también estamos de paso, aunque yo procuro estar más bien de paseo. Chao

    Comentado por: california el 07/8/2009 a las 20:46

  • Es que disfrutar como obligación tampoco acaba de tener gracia.

    Comentado por: yamafastidiao el 07/8/2009 a las 20:45

  • Señores y señoras. Disfruten de Sharon Stone, o de Anderson Cooper (by de way, gay!). Yo les recomendaría a alguien que tuvieran cerca y le pudieran dar un pellizquito en la mejilla o en el culo…disfruten de la dicción, los diccionarios y de toda la información acumulada en su pequeña memoria ( comparada con la de google) disfruten de los turgente y de lo flácido.
    Disfruten, mientras que puedan, ya que todo es prestado. No olviden que estamos de paso. Gracias a quien me lo recuerda de vez en cuando.
    Ah! Disfruten de los epistolarios seductores …con jóvenes, no faltaba más.
    Disfruten, disfruten, disfrute!

    Comentado por: mientras puedan el 07/8/2009 a las 20:14

  • Todo nuestro apoyo moral a Pérez-Villalta; aunque no sea el momento de decirlo, yo elegí la figuracion, en parte, siguiendo su ejemplo. Pero no entiendo ¿el proyecto de puerto es del PSOE e IU o del PP? Porque me ha parecido un poco contradictoria la noticia; tendría un poco de mala sombra que la derecha se encargase de atosigar a los que protestan contra la Junta.

    Comentado por: Manuel Montero el 07/8/2009 a las 20:10

  • Señora, no se me ofenda pero cuando quiero buena dicción voy al teatro a oír a Aitana Sánchez Gijón. Yo hablaba del bailongo de Sharon con la que hacía de su novia. No le pido que lo entienda.

    Comentado por: catarato el 07/8/2009 a las 16:27

  • Mire Cegato, tal como yo lo veo, ya quisiera Sharon Stone, la sutil, cuyo mérito artístico culminante fue salir sin bragas hace muchos años y en una película muy mala, la profesionalidad y dicción perfectas de, pongamos, Judi Dench. Eso sí, gran tipazo y que lo conserve, pero horribles las fotos. No por tener cincuenta estupendos años sino por la priorización, a estas alturas, de un cansino y alienante "sex appeal" por encima de todo.

    Comentado por: Circe el 07/8/2009 a las 11:28

  • Sí, señores, pueden venir cuando quieran, les esperamos con los ojos abiertos. Por suerte los ciegos tenemos una asociación. Me parece que las paranoicas no.

    Comentado por: durán el 07/8/2009 a las 10:38

  • Bravo, cegato: pronto serán ustedes ONCE y podrán organizarse.

    Comentado por: Lady Lovelace el 06/8/2009 a las 23:26

  • Siempre estamos con diatribas, acabáis mareando al Señor Azúa.

    Comentado por: http://www.fotolog.com/letrada1/74502002 el 06/8/2009 a las 22:08

  • El cuerpo se puede mantener, vi en una revista a un culturista de 70 años con un cuerpo que ya quisieran la mayoría de los de 20 que se ven por la calle; estaba genial. De todas formas discrepo con eso de la dignidad y la sobriedad, siempre he escuchado a todo el mundo ridiculizar o compadecer a esa figura típica, la mujer mayor con el maquillaje exagerado, labios por fuera, ojos de color pero a mí no me disgustan ni me parecen ridículas, las veo coquetas, negándose a desaparecer en la sobriedad y en la uniformidad del pensamiento que dice ya no eres joven, esconde. Y córtate el pelo. Las veo con personalidad y una cierta alegría que le falta a los críticos alineados en las ordenadas butacas. En cuanto a la tersura, pues eso, tersura es, tiene la fascinación de la vida que se abre, la belleza de una flor recién abierta, su misterio pero también el interés de una conversación que cierra puertas. En fin, a cada cual su atractivo distinto pero me cuesta entender las listas de Berlusconi más que las de Schindler, digamos, al menos a largo plazo.

    Comentado por: Albión el 06/8/2009 a las 22:02

  • Yo tampoco veo nada. Será que somos tontos del bote, despistao.
    Bueno sí, hoy he visto en la tele a Sharon Stone. No sé si operada o no y con cincuenta cumplidos, pero ya los quisieran igual de esplendorosos muchas de treinta.

    Comentado por: cegato el 06/8/2009 a las 20:39

  • Pensaba precisamente en ese prodigio catódico recién descubierto en estas tardes caniculares, Vic. Creo que nuestro amigo Casanova haría un gran papel en el Sálvame de Luxe. Hay pasajes ciertamente "dégoutants", como el del apaleamiento y seducción de un par de niñas apenas quinceañeras, que por sí solos desmontan la teoría del "amigo de las mujeres". Pero he acabado el segundo tomo y acometeré heroicamente los diez restantes, con mucha calma y paciencia.

    Comentado por: Circe el 06/8/2009 a las 20:07

  • ey, ey, un respeto a la tele, que el 'Sálvame' es probablemente, muy probablemente, hemos de decir, el mejor programa realizado desde...La edad de oro o el arte del video de Pérez Ornia

    enigmas veraniegos

    ¿cómo Galliano, dando el tipo de 'gentucilla' de La Línea, crea belleza que, aun así, no es elegante, o al menos, tiene un buqué macarra?. ¿Será el genius loci?

    saludos

    Comentado por: vic el 06/8/2009 a las 18:39

  • Y enterése de una vez: yo no dije que tuviera información privilegiada, aunque parece que en comparación con la de algunos (con la suya en concreto) debo tener una vista privilegiada.

    Comentado por: Lovelace el 06/8/2009 a las 13:11

  • Hombre, no sea hipócrita. Pero si Ud lo que quería y suplicaba eran chismorreos. Mire, yo creo que un blog de asuntos del corazón le pegaría más que este.

    Comentado por: Lovelace el 06/8/2009 a las 13:06

  • Por antipática que se ponga a mí no me impresiona. La gente está hablando de temas interesantes y usted haciéndose la enteradilla suelta unas gotas de veneno sobre supuestos líos entre mujeres comentaristas y escritores del blog y al ser preguntada abiertamente se hace la longuis y encima le da lecciones a las señoras que sí dicen cosas que valen la pena. Menos globos señorita y deje para otro sitio los chismorreos sobre todo si son inventados.

    Comentado por: despistao el 06/8/2009 a las 12:30

  • Ya que soy la persona que mas conozco,me pondré como ejemplo:
    Pasados ya al menos,aúnque los tiempos avanzan que es una barbaridad,dos tercios de mi vida,mi vigor ha decaído,quiero decir que no podria hacer un kata de kárate con la fuerza y velocidad de cuando tenia cincuenta años,el equivalente a los treinta y cinco años de un varon normal del siglo XVIII,pero estoy convencido de que si hubiese continuado con el trabajo,si sería capaz de hacer dignamente Taichi pues hay un tiempo para cada cosa.
    La plenitud,entendida como realización plena de las potencialidades de un individuo va por barrios,Rimbaud fue precoz,intensisimo y breve.Mozart fue mas sostenido y Shostakovich llegó a octogenario.
    Esto es cierto hasta en las faenas de cama,si se entiende el sexo como ternura mas tecnica.Claro que a quien valore sobre todo el musculo voluminoso y el vigor le sugeriria que probase con un gorila,somos geneticamente muy parecidos y si no le gusta peludo pues que lo depile y asúnto arreglado.

    Comentado por: maleas el 06/8/2009 a las 12:17

  • Ya que soy la persona que mas conozco,me pondré como ejemplo:
    Pasados ya al menos,aúnque los tiempos avanzan que es una barbaridad,dos tercios de mi vida,mi vigor ha decaído,quiero decir que no podria hacer un kata de kárate con la fuerza y velocidad de cuando tenia cincuenta años,el equivalente a los treinta y cinco años de un varon normal del siglo XVIII,pero estoy convencido de que si hubiese continuado con el trabajo,si sería capaz de hacer dignamente Taichi pues hay un tiempo para cada cosa.
    La plenitud,entendida como realización plena de las potencialidades de un individuo va por barrios,Rimbaud fue precoz,intensisimo y breve.Mozart fue mas sostenido y Shostakovich llegó a octogenario.
    Esto es cierto hasta en las faenas de cama,si se entiende el sexo como ternura mas tecnica.C

    Comentado por: maleas el 06/8/2009 a las 12:14

  • Yo estoy llegando a la conclusión de que Casanova era un cantamañanas y un gran mentiroso. Acabo de leer el episodio del feliz matrimonio que, según él, le organiza a una bella campesina en busca de marido.
    Estoy empezando a pensar que si hubiera vivido en este siglo acabaría como tertuliano de algún reality basura televisivo en horario de tarde marujil.

    Comentado por: Circe el 06/8/2009 a las 12:12

  • Y hace falta ser pardillo para pensar que si yo tuviera alguna información privilegiada

    Comentado por: a Usted se la iba a decir (ja ja................ el 06/8/2009 a las 11:55

  • No me ha entendido despistao -qué apropiado su nick-. Hay que saber mirar, eso es todo.

    Comentado por: Lovelace el 06/8/2009 a las 11:51

  • ¡Bah!, que no tiene usted información ninguna. No hacía falta todo el rollo de después; menudos lugares comunes. Que decepción.

    Comentado por: despistao el 05/8/2009 a las 22:41

  • Ya veo, despistao , que no sólo el amor es ciego.

    ¿Qué tiene en contra de esas fantasías, Asun? Sin fantasía, ternura, amor y humor, la inteligencia envejece y se seca incluso antes que el cuerpo. La inteligencia -que puede ser mucha- necesita un poco de sangre para esponjarse y palpitar. A veces sucede que nos enamoramos de alguien que no encaja en los esquemas, “inadecuado” a nuestro perfil, ¿y qué? ¿vamos a desperdiciar la ocasión porque ese amor responda a una fantasía edípica, por ejemplo? Sobre todo teniendo en cuenta la tendencia de toda pasión (adecuada o inadecuada) a acabarse. No estoy hablando de ese tipo de amor que lleva a fundar una familia.


    Circe, no sólo hay jovencitas descerebradas, también hay maduritas que lo son, ya que la tontería es algo que a veces aumenta con el tiempo (y esas sí que ya no tienen remedio).

    Hay una cuestión que es el decoro: adecuar nuestra presencia a nuestro porte y nuestros gestos. Determinados gestos son adorables en la infancia y lamentables en la senectud.

    Comentado por: Love love love lace el 05/8/2009 a las 21:30

  • Acude a Consumo para denunciar a una prostituta que le dejó insatisfecho

    DIARIO IDEAL | GRANADA

    Un panadero con ganas de diversión se acerca a un prostíbulo de alto caché. Mientras toma una copa charla con una chica de alterne, y, en principio, tanto la tarifa de los servicios como la compañía le parecen bien. Pero resulta que queda insatisfecho y que a su juicio no se ha ganado los 160 euros que marca la tarifa. El cliente no llega a ningún acuerdo con el gerente del local, y menos aún con la chica. Así que el usuario ve que el dinero corre y sus necesidades se quedan sin cubrir. Ante tal coyuntura, decide presentarse en la Oficina del Consumidor y tramitar una denuncia.
    Esta es una de las 267 reclamaciones que ha recibido la Junta de Arbitraje de la Diputación en los últimos seis meses en las que sus responsables han intentado una solución pactada sin tener que recurrir a cauces judiciales. En este caso no fue posible porque una de las partes –la mujer– no se presentó. La mayoría de las reclamaciones que se presentan ante la Junta de Arbitraje son más convencionales. Las facturas del agua, la luz y los teléfonos computan más del 75 por ciento de las quejas.

    Comentado por: con un par el 05/8/2009 a las 19:38

  • Pues yo veo la cosa al revés que California(cation).
    Una buena parte de los hombres actuales, y la casi totalidad de los modelos que se presentan, no llegan nunca a adultos, sino que se quedan en adolescentes mustios. Para decirlo rápido y a lo bestia: Cary Grant o John Wayne eran hombres adultos; Tom Cruise o Brad Pitt, no. Otro ejemplo: lo a menudo que hay crítica de 'cómics' en la sección literaria del NYT.
    Otra cosa es que uno o una se fije unicamente en la turgencia y tamaño de la polla, al igual que hay hombres a los sólo les preocupan las tetas, ni que sean pneumáticas y a ser posible ensambladas en una 'teen'.
    Un par de citas de Jonathan Swift:

    'Ningún hombre sabio deseó jamás ser más joven.'

    'No escuchar halagos ni concebir que pueda ser amado por una mujer joven,...'

    Comentado por: para muestra un bótox el 05/8/2009 a las 19:23

  • Amable Circe, es usted dulce como un toffee. Deseo de corazón que se cumplan sus previsiones y goce de la vida que quiere y se merece.

    Como mi gusto personal es algo más picante, sigo fiel a ver y tocar lo que pueda y me dejen.

    Pensándolo bien, el fin de Casanova no está nada mal: mantenido por un rico, rodeado de libros, escribiendo las memorias de una vida apasionante. Lo único, la peluca y el polvo de arroz, que me echan para atrás. Me pasa lo mismo con Barry Lyndon.

    Comentado por: california el 05/8/2009 a las 18:27

  • Estoy de acuerdo con California, aunque yo alargo la edad a los 45, siempre que se quiera estar con un hombre, no con su dinero, prestigio, sucedáneo de padre u otras fantasías.

    Comentado por: Asun el 05/8/2009 a las 18:21

  • Apreciado California, creo que una cosa es poder llegar a ser un arrugado bisabuelo feliz y otra muy distinta una vejez solitaria en la ruina y el exilio. Yo tengo previsto seguir el ejemplo de mis encantadores vecinos, de 94 y ochenta y tantos, que ayer me dieron el siguiente consejo: dieta variada, buena música, evitar las aglomeraciones y rodearse de personas alegres. Intuyo pues que a largo plazo es mucho mejor dar prioridad a oído y gusto sobre vista y tacto.

    Comentado por: Circe el 05/8/2009 a las 17:12

  • Amanda yo no veo nada. ¿Tiene usted información secreta? Cuente, cuente.

    "no hay más que ver la influencia de los escritores del boomerang sobre sus lectoras jóvenes –y maduritas."

    Comentado por: despistao el 05/8/2009 a las 16:51

  • Tachelo Vic,sin duda sobra.
    Leyendo la columna de Saramágo me preguntaba si Almodovar podria hacer la pelicula definitiva sobre Casanova. No he visto ninguna de sus últimas y las primeras no me gustaron.Tal vez mejor Passolini,de no haber muerto tan joven,quien sabe..., quizá por serle mas proximo, Buñuel.
    Me cuesta verle como refiere Azúa,histerico,desequilibrado,que pasó sus ultimos años.No suele ocurrir con hombres semejantes.
    Hubiese encontrado mas propio el trancurrir esa etapa de su vida con la dignidad de un noble arruinado,entre las ruinas de su inteligencia...

    Comentado por: maleas el 05/8/2009 a las 13:37

  • Naturalmente que hay hombres maduros muy atractivos, incluso para las jovencitas, no hay más que ver la influencia de los escritores del boomerang sobre sus lectoras jóvenes –y maduritas. Es curiosa esta palabra, “influencia”, usada para la gripe en inglés, porque sí el amor es como una gripe, un estado de locura transitorio, que impulsa más hacia la vida que hacia la muerte. ¿Encontramos ridículos a estos seres que tratan de prologar su ilusión de vivir más allá del límite de lo grotesco, de lo sensato, rayando pues lo sublime- apurando la última gota del elixir? . Puede, pero salvando la decrepitud final de Casanova, a las mujeres nos gustan los hombres que aman a las mujeres, que le dedican tiempo y ganas al juego del amor. E imagino que más en una época en la que la variedad de diversiones era más limitada- y los casamientos tempranos convertían la infidelidad en la única posibilidad para las mujeres de probar otros hombres. Por no hablar de las monjas. A mí este Casanova terminal me recuerda al Drácula de Coppola apurando el último vaso de elixir de juventud. Si Casanova viviera hoy no escribiría cartas, no, pondría un blog, como una red para cazar mariposas. Y a esperar.

    Comentado por: Amanda Lovelace el 05/8/2009 a las 12:13

  • al sr. maleas,

    no sé a que se refiere con lo de que me equivoco. ¿Podría ser más preciso?. Pero el caso Elf dejó tembién claro que en el vecino hexágono muchos venderían a su madre, precisamente, y más precisamente en este caso, por un litro de gasolina.

    saludos

    Comentado por: vic el 05/8/2009 a las 11:12

  • Que no, California. Lo que puede declinar a partir de los 35 es el músculo, pero se puede seguir cultivando la mente y adquirir un porte respetable y elegante. (Y también puedes hacer muchos abdominales, como Aznar.)
    Pero es esencial llevar una vida mínimamente ordenada y dejar instrucciones precisas para el entierro. O resignarse a espantar a las alegres y descerebradas mozas que, según fuentes bien informadas, frecuentan los camposantos con nocturnidad y alevosía.

    Comentado por: Circe el 05/8/2009 a las 10:05

  • Don Félix, interesante y entretenido su prólogo. Nunca me han atraído los libros de este tipo, creo que el más parecido que he leído ha sido “Los amantes de Teruel” (tonta ella , tonto él) pero voy a esperar a que salga esta edición de Memorias de Casanova para leerla.
    Una sugerencia, si todavía esta usted a tiempo. No necesita aclarar
    que “todavía era capaz de seducir epistolarmente a dos o tres buenas mujeres (jóvenes)”: francamente, sobra lo de ‘jóvenes’ ( ¿ podría demostrarlo?)
    Hoy día, “epistolarmente”, un hombre de más de 60 años, tiene más probabilidad de seducir a alguien de su edad que a una “joven”…Aunque habría que considerar la ‘prematura madurez’ de las jóvenes de hoy en día...( pero, se queja usted tanto de la preparación de los universitarios…) Any way, creo que sobra.

    Y, por dios, sesenta años son nada… ¿no es eso lo que dice Gardel?
    Disfrute del resto del verano!

    Comentado por: me el 05/8/2009 a las 00:24

  • Confuciano le leo Vic,pero deje toda esperanza,si anda por ese camino,del Borbon para abajo,todos estan enmerdados pues venderian a su madre por un litro de gasolina,se equivoca.

    Comentado por: maleas el 05/8/2009 a las 00:22

  • No estoy de acuerdo california, hay gente de más edad que conserva su atractivo.

    Saludos.

    Comentado por: Alicia el 04/8/2009 a las 21:25

  • Un detalle el pdf. Se agradece.

    Comentado por: español agradecido el 04/8/2009 a las 19:13

  • estaba hablando animadamente el otro día con personas sobre cosas, y salió el tema de los judíos, los palestinos y tal y cual. Un señor dijo que, probablemente, el holocausto no hubiera sucedido si Alemania hubiera seguido teniendo un kaiser; yo, al menos tan monárquico como aquél,-por más que De la Boétie o Locke en respuesta a Filmer o monarcómacos varios, advirtieran del 'peligro', antiguo, de los monarcas-, estuve de acuerdo. Aunque es, evidentemente, absurdo pensar 'lo que hubiera sucedido si...', y además se podrá argumentar en contra,-aunque no estrictamente en contra sea la argumentación, creo- pensando en los progromos que existieron amparados, bajo la égida, de los zares, probablemente teniendo un kaiser los militares alemanes no hubieran sido 'adictos' al Führer, i.e., que lo que hubieran sido es adictos al kaiser y debido a la autoridad de éste, y, probablemente, debido a la primera guerra, la guerra segunda y los que la llevaban a cabo no hubieran permitido soluciones finales, conferencias de Wannsee, ni soportado a gauleiters, ni macarras de esa laya; porque creo que el freno del kaiser y los militares no hubieran aceptado el acceso de macarras para-militares al poder.
    Esto me lleva a plantear el tema de la autoridad. Creo que la autoridad, y la figura del rey es una figura de autoridad, como los jueces, ellos y el rey no tienen potestas, es algo bueno, a fuer de necesario, para la democracia, creo que es bueno que exista una figura al margen de la elección democrática, lo que no significa que no exista control sobre esta figura. Pero es bueno que la ciudadanía sepa, esto es, que sepamos, que existe algo 'fuera de la democracia', que esta forma de elección de representantes no es excelente, y que la política no es la democracia, ni el Estado es la democracia, y que ésta, como forma de dar el poder ejecutivo, no es 'omnipotente'. Es sano que existan figuras, que estén 'dehors la élection', porque, de hecho, la autoridad, parte de esta autoridad emana de estar no sujeta a elección alguna, y al hecho de no 'pertenecer' a poder alguno, cosa que si sucede con los jueces y magistrados, y el rey es, históricamente, la figura que mejor se ajusta a esto.

    saludos

    Comentado por: vic el 04/8/2009 a las 18:05

  • Estimado Félix:

    estos días releo su "Diccionario de las artes" con el mismo placer que la primera vez. Un pensamiento penetrante, flexible, agudo, entregado al juego irónico y a una "feroz lucidez". Extraordinario, de veras. Nos lo recomendó en clase, hace unos años, Chantal Maillard, que también recomendaba sus novelas.

    Salve

    Comentado por: Anónimo el 04/8/2009 a las 17:12

  • Imagino a Casanova de viejo, maquillado como esas señoras que van a las cafeterías a las seis de la tarde y que se pintan los labios por fuera de la boca y se perfilan tanto los ojos que terminan pareciendo cosidos, como los de los peluches.
    Vivimos demasiado tiempo. La dignidad física declina a partir de los treinta y cinco y se acaba a los cincuenta. A partir de esa edad todo juega en contra. Hasta el olor.

    Comentado por: california el 04/8/2009 a las 13:27

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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