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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 11 de octubre de 2008

Blog de Félix de Azúa

El invicto

Una vez acabado el curso, hace ya dos interminables años, vino a verme a la salida de una clase. Estaba confuso porque había terminado la carrera, era ya arquitecto, pero no quería enterrarse en un despacho y esclavizarse como sus compañeros. Le aconsejé que viajara, que perdiera un par de años. Dudaba, pero asentía con la cabeza mirando al suelo. “En realidad, lo que sucede es que quiero escribir” “Mayor razón para viajar”, insistí. Al cabo de muchos meses y cuando ya había olvidado la conversación, recibí una postal enviada desde Lochmaddy, en las Hébridas exteriores. Rocas peladas, cortinas de espuma marina, líquenes e invertebrados. Allí había ido a parar, tras un periplo tan incomprensible como el de la hormiga hacia el hormiguero. Trabajaba en un pub, cada día llevaba arenques a las focas y los pingüinos de la escollera. Leía a Shakespeare sistemáticamente. Hoy nos hemos reunido para tomar un café. Apenas ha cambiado. Sigue teniendo la misma cara de crío, a pesar de una barba recortada en la que apuntan algunas canas. Está trabajando en un despacho de arquitectos, pero en Inverness, al pie de los montes Grampianos, no muy lejos de las focas y los pingüinos que (me temo) son su única compañía. “No, la gente es muy amable, aunque no hay nada alrededor. Ni pueblos. Cuatro casonas no son un pueblo. Edimburgo cae a tres horas de tren. Trabajo de las ocho a las cinco de la tarde. El resto del día es para mi, para escribir y leer”. “Habrás escrito mucho” Con gesto augusto saca una gruesa agenda del bolsillo. Está toda ella cubierta por una letra microscópica, de una perfección agresiva, como una inscripción cuneiforme. Calculo que daría unas ciento cincuenta hojas Din A4. “¿Es una novela?” “Un relato. Tengo cinco como éste” Al hojear he pillado palabras sueltas, “recortes”, “sacerdote”, “desistir”. Quedamos en que ahora lo pasará en limpio y me lo dejará leer. Cuando se aleja calle abajo, pequeño, concentrado, tan similar a un anarquista polaco del siglo diecinueve, pienso en que me gustaría que todo quedara aquí. No leerlo. Pensarlo sí, pero no leerlo. No leerlo jamás. La perfección. Dios le bendiga.

[Publicado el 26/12/2005 a las 09:12]

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Comentarios (20)

  • Sí, ¡Dios le bendiga!, con demasiada frecuencia "el ideal se nos convierte en dolor y condena de lo real", aunque tampoco es poco tener algo que hacer, vislunbrar una tarea.

    Comentado por: Onagro el 08/12/2006 a las 12:46

  • El INVICTO vive la vida que otros, por cobardía, no se atreven a vivir.

    Comentado por: diáspora el 24/1/2006 a las 14:01

  • No hay pingüinos en el hemisferio norte.

    Creo que eso lo dice todo.

    Comentado por: Carlos el 22/1/2006 a las 13:01

  • ¡Desengáñate deuna vez, (em)prendedor de coches!

    Comentado por: silenci el 28/12/2005 a las 22:12

  • A (15)
    Ontológico post. San Anselmo presumía de la existencia de Dios precisamente en la necesidad irremediable de ser que aquél poseía. Emprendedor, en cambio, esgrime la necesidad de la NO lectura, es decir, de la NO existencia de su comentario como condición ineludible de su perfección.
    Tontuelo romántico...

    Comentado por: vincent schiavelli el 27/12/2005 a las 15:12

  • Un cuento de navidad . La perfeccion buscan los intrepidos comentaristas del blog . Jaquelin Bisset esa es la respuesta , el resto es literatura .
    Recomendacion : paginas web de bisset.

    Comentado por: ALBERT el 27/12/2005 a las 11:12

  • Increible pero lo que dice J. A. Montano es cierto: ¡ha alcanzado la perfección con ese poema! Enhorabuena!

    Comentado por: E. A. Poe el 27/12/2005 a las 11:12

  • Mi escrito anterior no lo va a leer nadie. Eso también es perfección.

    Comentado por: (em)prendedor de coches el 27/12/2005 a las 11:12

  • Se oye un movimiento lento de Nielsen (de "Los cuatro temperamentos" o la "Expansiva")... Una luz de ocaso petrifica de ámbar el desolado paisaje de la costa escocesa. En su habitación, bajo la ventana, la gruesa agenda de bolsillo yace abierta por la última página. Una joven dormita acurrucada en el sofá. Agradecimiento y melancolía. Esa noche lo dejará todo... ¿También la agenda escrita ?

    Comentado por: (em)prendedor de coches el 27/12/2005 a las 11:12

  • Yo también me voy.

    Comentado por: agúndez el 26/12/2005 a las 22:12

  • Le perfección la he alcanzado yo y, sinceramente, resulta algo fastidioso. Fue con mi poema EL AÑO DEL CUERVO, que no tiene ni un solo fallo. Pueden verlo aquí:

    http://joseantoniomontano.blogspot.com/2005/12/el-ao-del-cuervo.html

    Comentado por: J. A. Montano el 26/12/2005 a las 22:12

  • Com és possible tanta putrefacció?

    Comentado por: Trencapins el 26/12/2005 a las 21:12

  • Sí, que Dios le bendiga y deje tranquilo al maestro.
    que juege con los pingúinos y siga escribiendo, y viviendo.

    Comentado por: liber el 26/12/2005 a las 21:12

  • Sin querer abusar, el tema evocado se presta tanto a la comparación con lo que yo escribí ayer en mi blog, que no puedo resistir a la tentación de reproducir un pequeño fragmento (con perdón): "Viene esto a propósito de una entrevista que leí hace unos meses en una revista literaria de provincias. El entrevistado era un individuo que se autodenominaba “escritor superficial”. Decía él que su musa no le daba para otra cosa que para escribir títulos estupendos y dar unas líneas sobre el argumento. El resto del trabajo de escritor le aburría sobremanera..." En http://unescriba.blogspot.com.

    Comentado por: Ireneo el 26/12/2005 a las 17:12

  • A (1):

    "Pero…¿Qué quiere decir la alusión a “la perfección”?

    ¿Que “la perfección” es el silencio? ¿Que “la perfección” es quedar libre, al fin, de la lectura?"

    A LO MEJOR lo perfecto es lo que nunca llega a materializarse: ¿Lo pensado y no vivido?

    Me han dicho que mejor que el príncipe no me despierte nunca de mi encantamiento, ¡que menudo chasco que me llevaré!

    Comentado por: bella durmiente el 26/12/2005 a las 17:12

  • Ah, que de exégetas aplicados, yo me quedo con la imagen del escritor, anarquista de otro siglo, probablemente un hermano de Archimboldi, o un Bandini letraherido que guarda naranjas debajo de la cama y se folla a camareras mejicanas, que escribe muy lejos del arribismo, muy lejos de todo, desencantado y sin embargo, a su modo, feliz, y fuma un cigarrillo muy despacio, sonriendo a los pingüinos, tan elegantes y melancólicos como Hamlet.

    Comentado por: Sr. S. el 26/12/2005 a las 15:12

  • Hasta las islas Hébridas llegó la gran deshecha de la armada que llevaba la piadosa intención de invadir el reino británico y aplastar la soberbia de los herejes. Los crujidos de las naves descuadernadas y los gritos de los marineros ejecutaron su contrapunto minimalista en la coral de las tormentas de agosto de 1588.
    Habría muchos mensajes para Dios, ofertas y súplicas urgentes. Es sabido y redicho que en ocasiones así se aprende a rezar.
    Pero hay muchas más ocasiones. “Dios le bendiga” o “ya se encargaría ella de que [la novela] no la publicara ni dios” serían expresiones que prueban la “inmortalidad dialógica” del hombre. Es una idea poética de Ratzinger.
    En su “Begründung”, que data de 1966, dice que el hombre es inmortal como interlocutor. Para este cura, “tener alma” es un arcaísmo pueril, un residuo que data de la doctrina griega, con su dualismo barato y tosco. La designación más histórica y actual del hombre sería “interlocutor de Dios”.
    O sea.

    Comentado por: Eduardo Gil Bera el 26/12/2005 a las 12:12

  • Estimado Fernando Santamaría Lozano, el final es sutil como el propio anhelo que expresa. Los instantes de perfección son para ser conservados en el recuerdo tal como ocurren, no para ser explicados. Leer sus libros sería explicar todo lo que pasó en el tiempo en que no estuvieron juntos y qué más da los caminos que nos condujeron a un momento de éxtasis. Creo que Thomas Mann quiso decir algo similar en ‘Muerte en Venecia’.

    Comentado por: ppv el 26/12/2005 a las 12:12

  • Errores comunes: pensar que se puede molestar a un escritor pidiéndole ayuda para publicar.
    El aprendiz disfraza esta aproximación al maestro de solicitud de lectura, aunque, en realidad, le está pidiendo que le abra las puertas de una editorial.
    El maestro se encuentra con el juguete de un alma joven que confía en él. Partiendo de la base de que no está obligado a leer una sola palabra del trabajo -generalmente flojo- de alguien que empieza, haría bien en decírselo al aspirante. Si no se le desanima en ese preciso momento, se crea una situación, a menudo y como poco, incómoda.
    Pero, por supuesto, no hay una norma fija al respecto.
    "La perfección" en ese delicado asunto, podría ser un librito como el "Hemingway on writing", en el cual los nuevos aprenden todo lo que dicho escritor opina y aconseja sobre el oficio. O, a la manera de Fernando Fernán Gómez, un sonoro "¡a la mierda!" a tiempo. Lo demas son jueguecitos.

    Comentado por: patti smith el 26/12/2005 a las 11:12

  • No entiendo el final del relato. El narrador no quiere leer los cuadernos de su alumno. ¿Náusea de la lectura, o, más bien, de una clase de lectura?

    Yo tampoco soporto leer un sinnúmero de cosas. Sólo tolero los clásicos. Cicerón, crecientemente. Cosas que den mucho trabajo.

    Pero...¿Qué quiere decir la alusión a "la perfección"?

    ¿Que "la perfección" es el silencio? ¿Que "la perfección" es quedar libre, al fin, de la lectura?

    Y termino: ¿Estará la combinatoria verbal más limitada de lo que suponíamos en la adolescencia?

    Comentado por: Fernando Santamaría Lozano el 26/12/2005 a las 10:12

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona. Licenciado y doctorado en Filosofía, profesor de Estética y colaborador habitual del diario El País, fue conocido gracias a su inclusión en la antología Nueve novísimos poetas españoles. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su parcela ensayística es amplia y destacada: Baudelaire, Lecturas compulsivas, Diccionario de las Artes, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas y Esplendor y nada. Los libros recientes son Ovejas negras, La pasión domesticada y Abierto a todas horas. Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

Ensayo

La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

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