PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 23 de febrero de 2020

 Blog de Félix de Azúa

Con las manos en la masa

En esa inagotable base de datos que son las casi 2.000 páginas del monumental Cultura. El patrimonio común de los europeos, de Donald Sassoon (Crítica), hay una frase notable por su concisión: "Las masas de los años que siguieron a la primera guerra mundial eran cuantitativamente mayores que el pueblo de los románticos" (página 1179). Fue, en efecto, a partir de la Revolución rusa, la cual se solapó con la gran guerra, cuando el ya muy estropeado concepto de pueblo acabó su recorrido. Aunque todavía lo utilizan los sátrapas tipo Hugo Chávez y los clérigos con angustia nacional, lo cierto es que el pueblo ha desaparecido sin dejar rastro.

Bien es verdad que pocos años más tarde también desaparecería otra institución infectada de religión, el proletariado, fundida en esa otra noción más potente, la que mejor ha resistido las nivelaciones sociales, que es la de masa. Frente a lo que podía parecer durante los años dominados por el izquierdismo, cuando el término masa era despectivo y solía ir asociado a enajenación o alienación, en la actualidad no hay otro remedio que tomarlo como el más exacto descriptor de lo que hay, sin calificativos.
Imagino un novelista de los años 60 del siglo XX, uno de aquellos artesanos como Tomás Salvador, Alfonso Grosso o Torcuato Luca de Tena, construyendo personajes a partir de rasgos físicos más o menos labriegos, la indumentaria, los hábitos y el modo de hablar de las clases urbanas. Era lo más corriente, e incluso un poeta como Gil de Biedma sabía cuál iba a ser la identificación que produciría aquel verso inmortal: «Yo nací, perdonadme, en la época de la pérgola y el tenis». Imagino que estuvo a punto de escribir tennis, pero se contuvo. La mejor novela, en este aspecto, fue sin duda El Jarama, tan detestada por su autor, Rafael Sánchez Ferlosio, en la que todos y cada uno de los personajes reproducen las rarezas sintácticas y léxicas de su lugar de origen o de su oficio. Son notabilísimas las intervenciones de los guardias civiles, tras la muerte accidental de una muchacha. Un fenómeno de exactitud que ahorra al escritor insistir sobre los tópicos del tricornio.

Imagino ahora a
un novelista menor de 30 años tratando de definir a sus personajes. Se verá completamente perdido. Solo podrá utilizar voces íntimas, buceos en la subjetividad del carácter, introspección en primera persona, porque en lo físico y en el modo de hablar apenas quedan ya distinciones. La masa tiene una sola voz, viste de manera gregaria, carece de desacuerdos o identidades) y encima no los necesita.
La presente obsesión por esa gente a la que suele llamarse los famosos suaviza la angustia de que ya no existan personas distinguibles, aunque sean grotescos constructores que engordaron vendiendo secarrales, aristócratas tronados o prostitutas que posan como modelos de elegancia. Carne para melancólicos.
La masa, afortunadamente, es mucho más rigurosa y severa. Solo entre personas muy atadas a la cultura rural (sobre todo las que llevan poco tiempo de vida urbana) es donde se dan tanto la nostalgia de pueblo como de los personajes distinguidos. La masa, la cada vez más poderosa y cohesionada unidad social (que, por cierto, es un coloso comparada con el enano que analizó Elias Canetti), ha barrido la vida rural y la popular, pero también la que se daba durante el breve periodo de la lucha de clases y que aún pudo componer con gran acierto Juan Marsé.
Quizá por esta razón, las novelas que en la actualidad enlazan con un público masivo usan una escenografía llamada abusivamente histórica, pero que es en realidad el sueño de una sociedad con diferencias, con clases, con añorados señores y siervos. Los asuntos de templarios, de mahometanos cordobeses, de estirpes religiosas medievales, de herederos de amantes de Cristo, esquivan la imposibilidad de definir mediante el recurso al disfraz. Vestidos de templarios o sarracenos, el príncipe y la corista adquieren distinción.
A la hora de hacerles hablar, se puede recurrir a un lenguaje de trapo, de culebrón televisivo. El Papa renacentista y valenciano habla siempre en plural, aunque sea para decir: «Tenemos una calor que nos atufa».

No creo equivocarme si añado que cuanto mayor es la cohesión de la masa (y es a partir de Google y Wikipedia que la igualación reduce a la nada el monigote llamado intelectual, uno de los últimos fácilmente imitables), mayor va siendo el poder del Estado. La masa es un monstruo con vida propia en el que no cuentan los individuos, pero también es una ameba ciega, sorda y desnortada. De modo que el Estado va siendo requerido por los propios súbditos (cada vez más amasados) para que extienda sus tentáculos hasta los rincones más íntimos de su privacidad.
Es la masa la que exige al Estado que prohíba el tabaco, que dicte la ley seca en carretera, que impida a los padres intervenir en los abortos de sus hijas menores, que imponga el amor a himnos y banderas, que multe por escribir en una lengua, que señale los días (y horas) de fiesta, que ordene cómo fecundar a las mujeres o que asigne reglas a la copulación comercial. La masa es una, se sabe sola, y teme despeñarse sin el yugo del Estado. Cuando llegue el momento, se despeñarán juntos. Nos despeñaremos.

Artículo publicado el lunes 29 de junio de 2009.

[Publicado el 01/7/2009 a las 09:57]

Compartir:

Comentarios (71)

  • Antonio Jesús,
    independientemente de las posibles respuestas a ambas preguntas, la diferencia entre ellas está en su posición relativa al ciclo de vida de dios. La primera, anterior en fecha, mira hacia delante; mientras que la segunda, formulada posteriormente, mira hacia detrás.
    ¿Audaces? Quizá. Pero la audacia en religión es como la originalidad en arte o el nacionalismo en política: un valor secundario que solo cobra alguna importancia cuando no hay otro.

    Comentado por: provoqueen el 15/7/2009 a las 12:00

  • Querido Sr. Azúa, he leído su artículo de hoy, 15 de Julio en El Pais, y quiero dejar aquí un comentario y una pregunta. Afirma usted (no creo sacar la frase de contexto): "... plantean el interrogante más audaz que haya conocido el mundo hasta la fecha: ¿y si lo que llamamos "Dios" no fuera más que un tahur?". La pregunta es audaz, desde luego. Tan audaz como ésta, es por otra parte la pregunta: ¿y si lo que llamamos "Dios" fuera realmente Dios?. En razón de las circunstancias en que fue formulada la primera, la audacia puede ser más notable aun, pero en razón de su importancia filosófica, no veo diferencia entre ellas. Y la pregunta es: ¿No cree usted, por otra parte, que en razón de las cisrcunstancias, la segunda es más audaz que la primera, formulada hoy dia?. Gracias por sus artículos.

    Comentado por: Antonio Jesús el 15/7/2009 a las 08:40

  • Don Félix,
    Tengo tal experiencia de los libros que usted recomienda (a través de Diccionario de las Artes, sobre todo) que, según he leído su artículo en El País, me he lanzado a buscar Los huesos de Descartes como si hubiera muerto en la guerra civil y no cejaré hasta dar con ellos. Gracias, aunque ya me ha fallado el intento por internet.

    Comentado por: sigloxviii el 15/7/2009 a las 08:27

  • FÉLIX DE AZÚA 15/07/2009

    Pocas cosas me sorprenden más que el habitual juicio según el cual los estudios, tanto escolares como universitarios, han de ser divertidos. Nadie lo niega. ¿Alguna vez fueron aburridos? Yo tuve profesores soporíferos como también los hubo extremadamente tontos, pero las asignaturas no tenían la culpa.
    Sobre el supuesto de que sólo es divertido lo estúpido, parece que se hubiera llegado a un acuerdo según el cual el más aburrido de todos los estudios posibles es la filosofía. Quizás porque los responsables de la actual educación jamás se interesaron por ella. Son gente curiosa, los responsables del actual sistema educativo. El que ha logrado una tan espléndida destrucción de conocimiento.
    Durante meses nos reuníamos en casa de una amiga con Víctor Gómez Pin, para leer las Meditaciones de Descartes bajo su tutela. Éramos veinteañeros, pero aún guardo el ejemplar tapizado de anotaciones marginales. El título del tratado, Meditations metaphisiques, asusta a mucha gente. Lo cierto es que se leen con suma facilidad, son la puerta de la filosofía moderna y plantean el interrogante más audaz que haya conocido el mundo hasta esa fecha: ¿y si lo que llamamos "Dios" no fuera más que un tahúr? La célebre hipótesis del dieu trompeur llevaba ínsita la intención de contestar que no, que Dios es buenísimo y se desvive por nosotros. El problema es que la duda penetró como un virus en el intelecto europeo y menos de un siglo más tarde ya se había convertido en una pandemia. Occidente sería la primera cultura mundial que probaría a sobrevivir con sus solas fuerzas y sin la ayuda de ningún Dios, al que se apartaba de la vida razonable por si las moscas. Aún no lo hemos logrado del todo: Dios sigue atacando con furia, ahora disfrazado de musulmán.
    Aquellas tardes de discusión, frase a frase, del que sería texto fundador de la ciencia moderna, el inicio de una innovación colosal obrada por unos seres insignificantes que revolucionaría la vida del planeta para bien y para mal, son de las más "divertidas" que he vivido jamás. La huella de aquel viaje metafísico me ha aconsejado, año tras año, recomendar el estudio de Descartes a los alumnos de arquitectura, sin esperanza, con convencimiento. Y cada año, en efecto, siempre hubo dos o tres valientes (y valientas) que hicieron caso. Su sorpresa era mayúscula. Llegaban luego con los ojos como platos para darme la gran noticia: la así llamada "filosofía de Descartes" era una experiencia emocionante.
    Viene esta introducción como excusa de que en pleno julio y para la mochila de las vacaciones ose recomendar al lector sin prejuicios (o al que haya sufridola educación española de los últimos 20 años) un libro sobre Descartes. Su título puede confundir: Los huesos de Descartes, de Russell Shorto (Duomo), en excelente traducción de Claudia Conde. Y digo que puede confundir porque cabe sospechar que el autor imite un título de serie negra, como esa legión de policíacos que para adornarse ponen un Wittgenstein o un Freud entre los cadáveres, a la manera de Manolo Vázquez Montalbán, que ponía recetas de cocina para animar al pobre lector. Pues, no del todo. Es un libro de intriga y trata, ciertamente, sobre los huesos de Descartes, pero es además una notable introducción al pensamiento moderno europeo.
    La metáfora de los huesos es adecuada. Cuando Descartes muere (daba clases de matemáticas a Cristina de Suecia), lo entierran de mala manera en un cementerio para huérfanos a dos kilómetros de Estocolmo. Los cementerios católicos le estaban tan vedados como los protestantes. Se había convertido en la bestia negra de todas las jerarquías eclesiásticas. Descartes era creyente y había emprendido su obra tratando de fundar más en razón la garantía de existencia divina, pero su argumento superó al dueño del cerebro de Descartes y con una explosión de dinamita abrió un cosmos sin Dios a la investigación científica. De modo que entre los huérfanos, aquellos de quienes nadie sabía cuál era su credo, encontró acomodo.
    Seguramente ese fue el único momento en que los huesos ocuparon el lugar que verdaderamente les correspondía: entre los abandonados que ninguna iglesia reclamaba. Porque, aunque estaba amaneciendo un mundo nuevo que conduciría al dominio hipertécnico que es ahora nuestra casa, sólo lucía la debilísima luz de la aurora en una punta del orbe, pero seguía dominante y pomposo el sol cegador de las monarquías absolutas y los obispos despóticos en todo el planeta. De modo que tampoco los discípulos de Descartes y quienes le enterraron pudieron escapar a la más antigua de las prácticas cristianas: el culto de las reliquias.
    La historia de sus huesos es también una historia de cómo el pensamiento religioso se trasladó del alma inmortal a la razón discursiva y cómo la fe ciega en la gloria eterna se convirtió en fe ciega en la verdad científica. En 1666, desenterrado del cementerio de huérfanos para ser trasladado a Francia, sus reliquias sufrieron un primer asalto. En la aduana, los rigurosos funcionarios franceses obligaron a abrir el ataúd y, para pasmo de los cartesianos, había desaparecido el cráneo, se había perdido el recipiente de la mejor cabeza de su tiempo. ¿O acaso el pensamiento no está en los sesos? Problema.
    El culto de las reliquias, inspirado por el respeto que imponía su futura resurrección, ¿qué sentido podía tener entre gente que ya no creía en la vida eterna? A pesar de todo, siempre custodiados por sus discípulos, los restos de Descartes volvieron a ser enterrados, esta vez en la iglesia de Sainte Geneviève. Allí permanecieron largamente hasta conocer la sombra del inmenso Panteón, otro depósito de reliquias, ahora nacionalistas.
    Durante los siguientes 100 años y a pesar de que Luis XIV condenó el cartesianismo, la razón cartesiana no hizo sino invadir la totalidad de la investigación científica europea y convertir a su fundador en un santo laico, el mártir de la Razón. Cuando a partir de 1790 los revolucionarios se lanzaron al saqueo de las iglesias parisinas, de nuevo entraron en acción los discípulos. Esta vez fue Alexandre Lenoir, figura siniestra y fascinante, quien desenterró los huesos sin cabeza para evitar su profanación. Durante décadas los puso bajo la protección del Museo de los Monumentos Franceses, hasta que en 1819, habiendo ya vencido todas las resistencias, proclamado Descartes el padre fundador de la razón científica, la Academia de Ciencias de París decidió trasladar en solemne procesión (¿religiosa?) los restos del filósofo a la iglesia de Saint-Germain-des-Prés. No obstante, en el momento de abrir el ataúd para proceder al entierro (¿sagrado?), lo que allí se encontraron fue en verdad pasmoso.
    Dejo para el lector la solución de la intriga y la incógnita sobre el cráneo que cuidaba el pensamiento de Descartes. He exagerado la parte detectivesca como anzuelo de perezosos, pero en el ensayo de Shorto hay serias exposiciones de asuntos como el problema de la conexión mente/cuerpo, la disputa entre empiristas ingleses y racionalistas continentales, o la herencia cartesiana en escritores tan inesperados como la superlativa Ayaan Hirsi Alí. En su opinión, la persistencia de las teocracias musulmanas obedece a los intereses y el fanatismo de las clases dominantes en esos países, monárquicas y eclesiásticas, pues saben que aceptar la razón cartesiana significa el derrumbe de su despotismo. El predominio de la razón sobre la fe religiosa trae consigo, fatalmente, la libertad de los civiles y la exigencia inmediata de derechos individuales.
    Quizás algún día, seguramente en un futuro lejanísimo, una república islámica reformada pida que los huesos de Descartes sean trasladados a tierra de infieles en solemne romería, para desagraviar al santo de la Razón en el último lugar que se negó a eso que (los cartesianos) llamamos Era Moderna. Confiemos en que para entonces pueda viajar, también, el cráneo.

    Comentado por: Incitatus el 15/7/2009 a las 08:19

  • FÉLIX DE AZÚA 15/07/2009

    Pocas cosas me sorprenden más que el habitual juicio según el cual los estudios, tanto escolares como universitarios, han de ser divertidos. Nadie lo niega. ¿Alguna vez fueron aburridos? Yo tuve profesores soporíferos como también los hubo extremadamente tontos, pero las asignaturas no tenían la culpa.
    Sobre el supuesto de que sólo es divertido lo estúpido, parece que se hubiera llegado a un acuerdo según el cual el más aburrido de todos los estudios posibles es la filosofía. Quizás porque los responsables de la actual educación jamás se interesaron por ella. Son gente curiosa, los responsables del actual sistema educativo. El que ha logrado una tan espléndida destrucción de conocimiento.
    Durante meses nos reuníamos en casa de una amiga con Víctor Gómez Pin, para leer las Meditaciones de Descartes bajo su tutela. Éramos veinteañeros, pero aún guardo el ejemplar tapizado de anotaciones marginales. El título del tratado, Meditations metaphisiques, asusta a mucha gente. Lo cierto es que se leen con suma facilidad, son la puerta de la filosofía moderna y plantean el interrogante más audaz que haya conocido el mundo hasta esa fecha: ¿y si lo que llamamos "Dios" no fuera más que un tahúr? La célebre hipótesis del dieu trompeur llevaba ínsita la intención de contestar que no, que Dios es buenísimo y se desvive por nosotros. El problema es que la duda penetró como un virus en el intelecto europeo y menos de un siglo más tarde ya se había convertido en una pandemia. Occidente sería la primera cultura mundial que probaría a sobrevivir con sus solas fuerzas y sin la ayuda de ningún Dios, al que se apartaba de la vida razonable por si las moscas. Aún no lo hemos logrado del todo: Dios sigue atacando con furia, ahora disfrazado de musulmán.
    Aquellas tardes de discusión, frase a frase, del que sería texto fundador de la ciencia moderna, el inicio de una innovación colosal obrada por unos seres insignificantes que revolucionaría la vida del planeta para bien y para mal, son de las más "divertidas" que he vivido jamás. La huella de aquel viaje metafísico me ha aconsejado, año tras año, recomendar el estudio de Descartes a los alumnos de arquitectura, sin esperanza, con convencimiento. Y cada año, en efecto, siempre hubo dos o tres valientes (y valientas) que hicieron caso. Su sorpresa era mayúscula. Llegaban luego con los ojos como platos para darme la gran noticia: la así llamada "filosofía de Descartes" era una experiencia emocionante.
    Viene esta introducción como excusa de que en pleno julio y para la mochila de las vacaciones ose recomendar al lector sin prejuicios (o al que haya sufridola educación española de los últimos 20 años) un libro sobre Descartes. Su título puede confundir: Los huesos de Descartes, de Russell Shorto (Duomo), en excelente traducción de Claudia Conde. Y digo que puede confundir porque cabe sospechar que el autor imite un título de serie negra, como esa legión de policíacos que para adornarse ponen un Wittgenstein o un Freud entre los cadáveres, a la manera de Manolo Vázquez Montalbán, que ponía recetas de cocina para animar al pobre lector. Pues, no del todo. Es un libro de intriga y trata, ciertamente, sobre los huesos de Descartes, pero es además una notable introducción al pensamiento moderno europeo.
    La metáfora de los huesos es adecuada. Cuando Descartes muere (daba clases de matemáticas a Cristina de Suecia), lo entierran de mala manera en un cementerio para huérfanos a dos kilómetros de Estocolmo. Los cementerios católicos le estaban tan vedados como los protestantes. Se había convertido en la bestia negra de todas las jerarquías eclesiásticas. Descartes era creyente y había emprendido su obra tratando de fundar más en razón la garantía de existencia divina, pero su argumento superó al dueño del cerebro de Descartes y con una explosión de dinamita abrió un cosmos sin Dios a la investigación científica. De modo que entre los huérfanos, aquellos de quienes nadie sabía cuál era su credo, encontró acomodo.
    Seguramente ese fue el único momento en que los huesos ocuparon el lugar que verdaderamente les correspondía: entre los abandonados que ninguna iglesia reclamaba. Porque, aunque estaba amaneciendo un mundo nuevo que conduciría al dominio hipertécnico que es ahora nuestra casa, sólo lucía la debilísima luz de la aurora en una punta del orbe, pero seguía dominante y pomposo el sol cegador de las monarquías absolutas y los obispos despóticos en todo el planeta. De modo que tampoco los discípulos de Descartes y quienes le enterraron pudieron escapar a la más antigua de las prácticas cristianas: el culto de las reliquias.
    La historia de sus huesos es también una historia de cómo el pensamiento religioso se trasladó del alma inmortal a la razón discursiva y cómo la fe ciega en la gloria eterna se convirtió en fe ciega en la verdad científica. En 1666, desenterrado del cementerio de huérfanos para ser trasladado a Francia, sus reliquias sufrieron un primer asalto. En la aduana, los rigurosos funcionarios franceses obligaron a abrir el ataúd y, para pasmo de los cartesianos, había desaparecido el cráneo, se había perdido el recipiente de la mejor cabeza de su tiempo. ¿O acaso el pensamiento no está en los sesos? Problema.
    El culto de las reliquias, inspirado por el respeto que imponía su futura resurrección, ¿qué sentido podía tener entre gente que ya no creía en la vida eterna? A pesar de todo, siempre custodiados por sus discípulos, los restos de Descartes volvieron a ser enterrados, esta vez en la iglesia de Sainte Geneviève. Allí permanecieron largamente hasta conocer la sombra del inmenso Panteón, otro depósito de reliquias, ahora nacionalistas.
    Durante los siguientes 100 años y a pesar de que Luis XIV condenó el cartesianismo, la razón cartesiana no hizo sino invadir la totalidad de la investigación científica europea y convertir a su fundador en un santo laico, el mártir de la Razón. Cuando a partir de 1790 los revolucionarios se lanzaron al saqueo de las iglesias parisinas, de nuevo entraron en acción los discípulos. Esta vez fue Alexandre Lenoir, figura siniestra y fascinante, quien desenterró los huesos sin cabeza para evitar su profanación. Durante décadas los puso bajo la protección del Museo de los Monumentos Franceses, hasta que en 1819, habiendo ya vencido todas las resistencias, proclamado Descartes el padre fundador de la razón científica, la Academia de Ciencias de París decidió trasladar en solemne procesión (¿religiosa?) los restos del filósofo a la iglesia de Saint-Germain-des-Prés. No obstante, en el momento de abrir el ataúd para proceder al entierro (¿sagrado?), lo que allí se encontraron fue en verdad pasmoso.
    Dejo para el lector la solución de la intriga y la incógnita sobre el cráneo que cuidaba el pensamiento de Descartes. He exagerado la parte detectivesca como anzuelo de perezosos, pero en el ensayo de Shorto hay serias exposiciones de asuntos como el problema de la conexión mente/cuerpo, la disputa entre empiristas ingleses y racionalistas continentales, o la herencia cartesiana en escritores tan inesperados como la superlativa Ayaan Hirsi Alí. En su opinión, la persistencia de las teocracias musulmanas obedece a los intereses y el fanatismo de las clases dominantes en esos países, monárquicas y eclesiásticas, pues saben que aceptar la razón cartesiana significa el derrumbe de su despotismo. El predominio de la razón sobre la fe religiosa trae consigo, fatalmente, la libertad de los civiles y la exigencia inmediata de derechos individuales.
    Quizás algún día, seguramente en un futuro lejanísimo, una república islámica reformada pida que los huesos de Descartes sean trasladados a tierra de infieles en solemne romería, para desagraviar al santo de la Razón en el último lugar que se negó a eso que (los cartesianos) llamamos Era Moderna. Confiemos en que para entonces pueda viajar, también, el cráneo.

    Comentado por: Incitatus el 15/7/2009 a las 08:16

  • TOMÁS Y LOS "TELETUBBIES"
    IGNACIO VIDAL-FOLCH 14/07/2009


    El mismo "líder de opinión" que años atrás abanderó la lucha contra los toros de cartón de Osborne, símbolos terriblemente agresivos de España y del machismo que se erguían sobre los cerros (lucha sin cuartel, coronada, como se sabe, por un éxito sin paliativos), ahora la ha tomado con los toros de verdad, y cuando José Tomás viene a La Monumental para jugarse la vida y al mismo tiempo intentar dibujar algo de arte en el aire, el líder lo acusa de venir a Cataluña a "provocar", y lo que es peor, le acusa de "minoritario". El tremendo anatema se viene a sumar a la labor incesante, y desinteresada aunque bien pagá, de otros nacionalistas para suprimir de nuestras vidas cuanto suene a imaginario español, desde la lengua castellana en el colegio ("recordeu: al pati, també en català!") o en Francfort, hasta la tauromaquia. En esto último su voz viene a sumarse a los dengues y melindres de unos exaltados defensores de los animales que desfilan por los alrededores de la plaza sacudiendo pancartas que exigen: "José Tomás: ¡Suicídate!", y con unos espesos funcionarios municipales que simulan creer que la vida en Barcelona es un programa de los Teletubbies. La necedad hace extraños (y poco suculentos) compañeros de cama.

    Por los toros, señora mía, usted no se angustie: se van a acabar porque son el único y peligroso espectáculo del mundo en que la representación se funde con la realidad: un atavismo que sobrevive desde el fondo de los siglos y no el habitual sucedáneo. Por eso son cada año más "minoritarios" y por eso y por todo lo dicho algún funcionario más o menos risueño pondrá el tamponazo de "prohibido". Pero el otro día, todavía, ese José Tomás se plantó ante uno, y luego otro, y luego otro toro, y dijo sobre la vida algo que ni yo, ni mucho menos usted, es capaz de decir, y demostró de manera irrefutable que un hombre es algo más que un teletubbie.

    Comentado por: Delfín el 14/7/2009 a las 22:12

  • Please, mail ;)

    Comentado por: Alicia el 14/7/2009 a las 20:22

  • Cristianos y “cristianistas

    A Rémi Brague, profesor de filosofía árabe en la Sorbona y también en la Universidad Ludwig-Maximilian de Munich, siempre le ha gustado usar las palabras con fantasía. Quizá no pensaba que uno de sus geniales neologismos, escondido en la páginas de un libro escrito hace 12 años, pudiera fotografiar con apabullante eficacia los términos de la relación entre fe cristiana y civilización occidental tan debatidos hoy incluso en la Iglesia.
    Brague escribió el volumen Europe. La voie romaine –un clásico traducido a quince idiomas– en 1992 para documentar con un punto de vista original y moderno la contribución de Roma y de la “romanidad” al florecimiento de la civilización europea. En esas páginas, casi como dejándolo caer, el profesor introdujo la distinción que media entre cristianos y “cristianistas”.

    Profesor, empecemos por aquí. Usted define a los cristianos como aquellos que creen en Cristo. Los “cristianistas”, en cambio, son aquellos que exaltan y defienden el cristianismo, la civilización cristiana…
    RÉMI BRAGUE: La palabra “cristianista” quizá no es muy bonita, pero no me disgusta haberla propuesto. Sobre todo porque es divertida. Y también porque hace que las personas reflexionen sobre lo que de verdad quieren. Los que defienden el valor del cristianismo y su papel positivo en la historia me caen desde luego mejor que los que lo niegan. No pretendo por supuesto desanimarles. Me gustaría incluso que fueran más numerosos en Francia. Y esto no porque sean “aliados objetivos”, sino solamente porque lo que dicen es verdad. Por tanto, gracias a los “cristianistas”. Solamente deseo recordarles que el cristianismo no se interesa por sí mismo. Se interesa por Cristo. Y tampoco Cristo se interesa por sí mismo; él se interesa por Dios, a quien llama de una modo único «Padre». Y se interesa por el hombre al que le propone un modo nuevo de llegar a Dios.
    En ciertas valoraciones del cristianismo de tipo ideológico-cultural parece aflorar el planteamiento que se manifestó cuando la Action française.
    BRAGUE: La Action française, después de la Primera Guerra Mundial, pudo atraer a cristianos auténticos e inteligentes, como Bernanos, por ejemplo. Pero la inspiración última del movimiento era puramente nacionalista. Francia había sido plasmada por la Iglesia. Por eso se declaraban católicos, porque querían ser franceses al cien por cien. Su principal pensador, Charles Maurras, era un discípulo de Auguste Comte; admiraba la claridad griega y el orden romano. Se declaraba ateo, pero católico. Para él la Iglesia era una garantía contra el «veneno judío del Evangelio». En el fondo, era una idolatría, en su aspecto peor: poner a Dios al servicio del culto de uno mismo; se trate del individuo o de la nación, la substancia no cambia. Y a los ídolos siempre hay que sacrificarles algo que tenga vida, como la juventud europea aniquilada en Verdún o en otras batallas.
    ¿Cuál es la imagen de Iglesia que les gusta a los que le reprochan a la Iglesia debilidad a la hora de defender ciertos contenidos de verdad?
    BRAGUE: Para esta gente, la Iglesia debe “defender ciertos valores”, y no transigir sobre las reglas morales. Pero, ¿siguen ellos esas reglas? No siempre… Lo que quieren es una organización con una línea firme y un “número uno” bien definido. Me pregunto si no es que sueñan con una Iglesia hecha con el molde del Partido comunista de la Unión Soviética.
    Se discute mucho de las raíces cristianas de Europa y en general de la civilización occidental. ¿Qué piensa de su lectura de esta relación?
    BRAGUE: El cristianismo no tiene nada de occidental. Vino de Oriente. Nuestros antepasados se hicieron cristianos. Se convirtieron a una religión que al principio era extranjera para ellos. ¿Las raíces? Qué imagen tan extraña… ¿Por qué considerarnos una planta? En el argot francés “plantarse” quiere decir equivocarse, o cometer un error… Si queremos tener raíces a toda costa, entonces digamos con Platón: somos árboles plantados al contrario, nuestras raíces no están en la tierra, sino en el cielo. Estamos arraigados en lo que, como el cielo, no puede aferrarse, escapa a toda posesión. No pueden plantarse banderas en una nube. Y además somos animales movibles. El cristianismo no está reservado para los europeos. Es misionero. Cree que todos los hombres tienen derecho a conocer el mensaje cristiano, que todos los hombres merecen ser cristianos.
    Con sus estudios y sus libros ha descrito usted la relación innegable entre el cristianismo y la civilización europea. ¿Cómo ocurrió realmente?
    BRAGUE: La civilización Europea cristiana fue construida por gente cuyo fin no era construir una “civilización cristiana”. Esta se la debemos a personas que creían en Cristo, no a personas que creían en el cristianismo. Piense en el papa Gregorio Magno. Lo que él creó –el canto gregoriano– ha desafiado el tiempo. Pues bien, él pensaba que el fin del mundo era inminente. Así que no iba a haber ninguna “civilización cristiana” por falta de tiempo. Lo que él quería era poner un poco de orden en el mundo antes de dejarlo. Como cuando se ordena la casa antes de salir de vacaciones. Cristo no vino para construir una civilización, sino para salvar a los hombres de toda las civilizaciones. Lo que llamamos “civilización cristiana” no es nada más que el conjunto de los efectos colaterales que la fe en Cristo ha producido sobre las civilizaciones que se encontraban en su camino. Cuando se cree en su resurrección, y en la posibilidad de la resurrección de cada hombre en Él, se ve todo de manera diferente y se actúa en consecuencia, en todos los campos. Pero se requiere mucho tiempo para darse cuenta de ello y realizarlo realmente. Por eso, quizá, estamos sólo al comienzo del cristianismo.
    Para describir el camino de la civilización europea ha usado usted una fórmula original, la de la “secundariedad”. ¿Que quiere sugerir con esta expresión?
    BRAGUE: Quizá no sea una buena expresión, pero no he encontrado otra mejor. En mi libro Europe. La voie romaine la completo con otras fórmulas, como la de la “cultura de inserción”, que se opone a las “culturas de digestión”. Quiero decir que el Nuevo Testamento viene después del Antiguo Testamento, y lo romanos después de los griegos. No sólo respecto al tiempo, sino también en el sentido de que los que venían después percibían su dependencia de lo que les había precedido y constituía su modelo. Los romanos hicieron cosas buenas y cosas malas, como todas las civilizaciones. Pero hay que reconocerles el mérito de que se consideraron culturalmente inferiores a los griegos y comprendieron que su papel histórico era difundir una cultura que no era la suya. Ser “secundarios” significa saber que lo que se transmite no procede de uno mismo, y que se posee sólo de modo frágil y provisional. Esto comporta también saber que ninguna construcción histórica es definitiva, siempre hay que revisarla, corregirla, reformarla.
    Algunos denuncian el “estilo de vida obsceno” de Occidente, y proponen las verdades cristianas como antídoto contra las enfermedades del nihilismo y el relativismo, ¿Qué piensa de estos razonamientos?
    BRAGUE: Que en parte son verdad. Si fueran totalmente falsos, nadie los tomaría en consideración. Es verdad que estamos enfermos. Y los síntomas más alarmantes podemos llamarlos “relativismo” y “nihilismo”. Claro que también tienen su lado bueno: hacen que sea imposible la intolerancia. No se puede ni morir ni matar en nombre de algo en lo que se cree sólo relativamente, o no se cree para nada. Lo malo es que el nihilismo no te deja vivir. Rousseau lo había entendido: el ateísmo no mata a los hombres, pero les impide nacer. Pero no hace falta el cristianismo para combatir al relativismo y el nihilismo. En el fondo, no es necesario combatirlos, se anulan por sí mismos, como una planta parásita que acaba por sofocar el árbol del que vive, siguiéndolo en la muerte. ¿Es el cristianismo el antídoto a estos venenos? Yo plantearía dos cuestiones. Una de principio, la otra puramente pragmática.
    Explíquese, por favor.
    BRAGUE: Ante todo, ¿hay derecho a convertir la fe en un instrumento? Me pregunto también si acaso es siempre justo hablar de cristianismo. Puede uno entender, erróneamente, que el sufijo indica una teoría, igual que otros “ismos”: liberalismo, marxismo, etcétera. Dice san Agustín en alguna parte que lo que hay de cristiano entre los cristianos es Cristo. Ser cristianos es estar en contacto con una persona. Ahora bien, no puede transformarse una persona en un instrumento.
    Mi segunda pregunta es muy sencilla: si está permitido utilizar la fe como instrumento, ¿es por ello factible? ¿Funciona así? Creo que sí. Pero no como ciertos fundamentalistas americanos, que miden los efectos positivos de la religión en relación a la productividad de los empresarios. Lo he escrito en mi libro: la fe produce efectos sólo cuando sigue siendo fe y no cálculo.
    ¿Que le ha llamado la atención del debate sobre las raíces cristianas de Europa?
    BRAGUE: En el debate sobre la mención de las raíces cristianas de Europa, me gustaría no dar la razón ni a los “cristianistas” ni a sus adversarios. Empecemos por sus adversarios. Les diría: si se quiere hacer historia, hay que llamar a las cosas por su nombre y decir que las dos religiones que han marcado a Europa son el judaísmo y el cristianismo, no hay otras. ¿Por qué limitarse a hablar de herencia religiosa y humanista? Un profesor de historia no se conformaría con esta definición y escribiría con su lápiz rojo en el margen de la página: «¡Demasiado vago, puntualizar!». Lo que me molesta es el estado de ánimo que se manifiesta en esto, es decir, el impulso típicamente ideológico de negar la realidad y cambiar el pasado. Negar la realidad lleva necesariamente a destruirla. Al mismo tiempo, a los “cristianistas” les diría: no porque el pasado fue lo que fue el porvenir se le debe obligatoriamente parecer. La pregunta que debemos hacernos es si nuestra civilización tiene aún el deseo de vivir y actuar. Y si, en vez de rodearla a toda costa de barreras, no sería mejor volverle a dar este deseo. Por eso hay que ir a la fuente misma de la vida, a la Vida eterna.
    A los que le preguntaban por qué Jesús resucitado no se había manifestado también a sus enemigos para eliminar cualquier duda sobre la realidad de su resurrección, san Agustín respondía que para Jesús «era más importante enseñar la humildad a sus amigos que desafiar con la verdad a sus enemigos». ¿Que le diría hoy san Agustín a los que hablan de dar testimonio cristiano en términos de desafío?
    BRAGUE: No nos engañemos sobre lo que quiere el Dios de Jesucristo. No es lo que nosotros, nosotros queremos. No quiere aplastar a sus enemigos, sino liberarlos de eso que los convierte en sus enemigos, es decir, de la falsa imagen que tienen de Él, la de un tirano al que hay que someterse. Él, siendo libre, se interesa sólo por nuestra libertad. Trata de curarla. Su problema es montar un dispositivo que permita ver curada la libertad herida de los hombres, de modo que puedan elegir libremente la vida contra todas las tentaciones de muerte que llevan dentro. Los teólogos llaman a este dispositivo “economía de la salvación”. Forman parte de él las Alianzas, la Iglesia, los sacramentos, etc. El papel de las civilizaciones es indispensable, pero no es lo mismo. Y también sus medios son diferentes. Las civilizaciones deben ejercer cierta obligación, física o social. La fe, en cambio, puede sólo ejercer una atracción sobre la libertad, por la majestad de su objeto. Quizá se podría volver a lo que los papas decían a los emperadores de Occidente, en torno a la reforma gregoriana, en el siglo XI: no es competencia vuestra la salvación de las almas, os basta hacer lo mejor posible vuestro oficio. Hacer que reine la paz.

    Comentado por: copia/pega el 14/7/2009 a las 20:10

  • Un buen tratado a favor del celibato:

    "Sobrevivir a un gran amor, seis veces"
    Luis Racionero
    RBA, 2009

    Comentado por: libros para el verano el 14/7/2009 a las 19:21

  • ... Es más, el prostituto/a que opera en propio nombre, es un proxeneta de sí mismo. Si no es perseguido por prostitución, debería serlo por proxenetismo.

    Comentado por: rizando el rizo el 14/7/2009 a las 18:42

  • Todo es prostitución y proxenetismo. Como muestra, los sindicatos, auténticos proxenetas de los obreros, y las Cámaras de Comercio, que chulean a los empresarios a base de bien. También chulean las mujeres cuando exigen pensiones por los hijos que no dejan apenas ver a sus padres, o cuando cambian sus polvos por volvos, joyas y vacaciones de lujo.
    Este mundo solo se mueve por el dame y te doy. Negarlo es vivir en el país de Heidi (la cual, por cierto, también chulea al pobre Pedro y a su mismísmo abuelo todo lo que se le ocurre y le permiten).

    Comentado por: velina perche mi piace el 14/7/2009 a las 17:24

  • "¿qué empresario no contrata a sus empleados desde una situación de superioridad y abusando de la necesidad del parado? "

    Comentado por: la inmensa mayoría el 14/7/2009 a las 17:18

  • Ya, pero en los países en que la prostitución es legal, persiste, al parecer, el problema del proxenetismo. Y éste no es de salud pública sino moral.

    Comentado por: provoqueen el 14/7/2009 a las 15:04

  • "Dinamarca es el último reducto del sexo de pago ajeno al Código Penal. Sólo se persigue, como en el resto de Europa, a los proxenetas..."

    Según la RAE:
    "proxeneta. com. Persona que obtiene beneficios de la prostitución de otra persona."

    Encontrado en wikipedia:
    "Proxenetismo. El proxenetismo consiste en obtener beneficios económicos de la prostitución de otra persona. El proxenetismo es una acción que en muchos países constituye un delito estando por ello penada. En España sólo es constitutiva de delito cuando se lleva a cabo con coacción o abusando de una situación de necesidad o superioridad y, por supuesto, cuando se encuentran implicados menores... El proxenetismo en Francia siempre es un delito, pero la ley no suele aplicarse ..."

    Por mucho que esa señorita diga que hay una parte sana en este negocio, sigue habiendo algo cuando menos profundamente contradictorio en la manera en que se plantea la cuestión, incluso tal como están las cosas incluso en la "sana" dinamarca. Al menos, mientras el proxenetismo se siga considerando algo inmoral o perseguible.
    Que el proxenetismo sea considerado algo perseguible, mientras que se clama porque la prostitución se considera una actividad económica como otra cualquiera... es tan absurdo como decretar que cualquier actividad económica es legal sólo mientras se ejerza de forma autónoma, pero que se penalizará a cualquier empresario que contrate trabajadores a su cargo. Porque incluso aunque solo se persiguiera, como en el caso más lógico de España, al proxeneta que abusa de la situación de necesidad... ¿qué empresario no contrata a sus empleados desde una situación de superioridad y abusando de la necesidad del parado?
    También, las prostitutas regentando en cooperativa su actividad, la actividad unas de otras, beneficiándose todas de todas en forma mutualista... ¿No son todas proxenetas (a la vez que prostitutas)?
    Habría que perseguir también el hecho de que las prostitutas tengan seguridad social y derecho al desempleo (salvo que sea en forma de capitalizar cada una su sola actividad): cualquier forma de prostitución donde los beneficios generados se repartan, sería perseguible por proxenetismo. Si me apuran, incluso el de los almacenes donde la prosti compra sus vituallas o su ropa, se está beneficiando del dinero obtenido por la prostitución. O sea, que incluso aunque la prostituta capitalice sus beneficios para su futura pensión, estaría haciendo al banco que saca beneficio con su dinero, en proxenetismo.
    Y pedir este tipo de beneficios sería apología del proxenetismo.

    Conclusión: si queremos eliminar la contradicción de fondo que hay en todo esto, lo primero que hay que hacer es, o despenalizar el proxenetismo, o considerar ilegal toda actividad económica que no sea autónoma.

    Comentado por: provoqueen el 14/7/2009 a las 13:51

  • QUEJA | 'Estoy harta de las feministas'
    Prostituta por gusto
    Lilje Deluxe se ha convertido en la portavoz de las trabajadoras del sexo
    Reivindica este oficio que ahora quieren prohibir en Dinamarca
    Pedro Poza | Copenhague
    Actualizado martes 14/07/2009 09:33 horas

    Lilje, prostituta por placer. | Liljedeluxe.dk
    A Pernille le gustan los hombres, le gusta el sexo, le gusta el dinero. Así que hace tres años decidió combinar sus tres pasiones: se hizo prostituta, adoptó el nom de guerre Lilje (azucena), al que luego añadiría el distintivo Deluxe, y comenzó a vender su cuerpo por los burdeles de Copenhague.

    "Empecé por pura diversión", apunta. "Era algo que me fascinaba". Pernille se ha convertido en la personificación del tópico de la prostituta feliz. Cuando no trabaja, nada delata su ocupación: maquillaje discreto, pelo recogido, y los tatuajes que cubren su cuerpo convenientemente ocultos por un elegante conjunto blanco. Madre de un niño de cuatro años, vive con un novio que la apoya "sin reservas".

    "Me satisface enormemente alegrar a otras personas", explica. "Sexualmente es muy enriquecedor. Además, está bien pagado. Gano unas 25.000 coronas netas al mes (3.500 euros)". Sin embargo, su rentable carrera corre peligro. Escandinavia es hoy territorio proscrito para la prostitución. Contratar servicios sexuales es delito en Suecia y Noruega.

    Tradicionalmente más liberal que sus vecinos, Dinamarca es el último reducto del sexo de pago ajeno al Código Penal. Sólo se persigue, como en el resto de Europa, a los proxenetas, conocidos popularmente como alfonsos.

    Acabar con el tráfico de mujeres

    Según informes oficiales suecos y noruegos, la prohibición ha cumplido su fin: acabar con el tráfico de mujeres. Aunque los expertos discrepantes digan que lo único que se ha logrado es marginar a las prostitutas más desprotegidas, el ejemplo ha animado a los adalides daneses de la ilegalización -grupos feministas y de izquierda- a redoblar sus esfuerzos.

    Ante ellos se ha alzado Lilje (pronúnciese Lilie) como incansable portavoz de quienes dicen dedicarse al oficio por gusto. Lo hace a cara descubierta, ya que no oculta su rostro ni en los anuncios, ni en sus constantes apariciones en los medios. Lo único que exige es que no se publique su apellido real.

    "Estoy harta de las feministas de siempre, que tanto nos quieren ayudar pero que lo único que hacen es empeorar las cosas", se queja. "Si les preocupamos tanto, deberían dedicar su tiempo y recursos a mejorar nuestra situación. ¿Es acaso justo que paguemos impuestos, pero que no podamos ni sindicarnos ni cobrar el paro? Deberíamos tener los mismos derechos que cualquier otro trabajador".

    En Copenhague, la prostitución callejera estaba prácticamente erradicada. Sólo algunas heroinómanas desesperadas seguían buscando clientes a la intemperie. El resto recibía en clínicas de masaje, gestionadas en algunos casos por cooperativas de prostitutas.

    Desde la ampliación de la UE al Este, sin embargo, la situación ha empeorado. Rumanas, búlgaras, checas e incluso nigerianas toman cada noche posiciones en torno a la ciudad de la carne, así llamada porque allí se concentraba la industria cárnica de la capital danesa.

    Lilje admite que muchas de estas extranjeras son rehenes de las mafias. "Es inaceptable, pero la solución del problema no pasa por la prohibición de la parte sana del negocio. La opinión generalizada es que una prostituta es o drogadicta, o delincuente, o víctima. Quiero decirle a la gente que no siempre es así, y que somos muchas las que nos dedicamos a esto porque nos parece un trabajo agradable".

    Comentado por: alfonso el 14/7/2009 a las 11:27

  • 48 horas sin comentarios.

    ¿Nadie apaga las lámparas?

    Comentado por: felisberto hernández cambió de idea el 12/7/2009 a las 21:01

  • "Las picaduras de los insectos provienen, no de su malicia, sino de su deseo de vivir. Lo mismo ocurre con los críticos: buscan nuestra sangre, no nuestro dolor."

    Humano, demasiado humano
    F. Nietzsche

    Comentado por: la frase del día el 10/7/2009 a las 20:10

  • Por favor, el tipo que tiene esperando a esta buena mujer desde hace meses, que le haga caso de una vez, que ya da pena!

    Comentado por: no te hace ni caso :( el 10/7/2009 a las 17:00

  • :) waiting

    Comentado por: http://www.fotolog.com/letrada1/73291058 el 10/7/2009 a las 16:01

  • Ayer fui a comprar una bici cojonuda que fabrican en Cataluña. La dueña de la tienda llamó a la fábrica para encargarla. Le atendió un señor que hablaba un idioma que ella no entendía. La señora le preguntó si podría repetirle las instrucciones en español y él se puso como una furia y le dijo que ya estaba hablando en castellano. Nosotros, que sí somos castellanos (y que llamamos español a nuestro idioma), nos quedamos perplejos. Finalmente, como la buena mujer no se aclaraba, me pasó a mí el teléfono y conseguí en "catallano" cerrar el trato.
    Esto viene a cuento de lo que el señor Agramunt dice con tanto convencimiento:

    "Si lo que realmente le preocupa al Sr. Fukazawa es que su hijo aprenda castellano en Catalunya que no se inquiete ya que el sistema educativo catalán garantiza con creces el conocimiento por igual de las dos lenguas al acabar el ciclo formativo de los alumnos."

    Pues bien, yo creo que eso no es verdad. Los catalanes menores de cincuenta años hablan castellano fatal. Las expresiones que usan son traducciones directas de su lengua y el empleo que hacen de los tiempos verbales es caótico.
    La vendedora me preguntaba por qué lo llaman castellano si un castellano no es capaz de comprenderlo. Misterio.

    A mí, lo que de verdad me importa es que el martes, dios mediante, llegue mi bici; bueno, en caso de que la especie de catalán en que hablé fuese lo suficientemente fluido, que creo que sí porque el fabricante repitió alto y claro la cantidad de euros que debo transferirle así como la advertencia de que la garantía corría por cuenta de la señora vendedora.

    Señor Fukazawa, si va a vivir usted en Cataluña aprenda catalán porque si no, no va a poder comprar bicicletas.

    Comentado por: perico el 10/7/2009 a las 12:00

  • A Rosa se le ha clavado un Espino
    los enanos le crecen a Rivera.

    Comentado por: Esopo el 10/7/2009 a las 11:01

  • Señol Cablamunt, tu ta loko. Pa ke ti kure, malcha hopital. Tu mediko son:

    hopital japonés: Aki Temato.
    Director de la clínica: Dr. Kienkarajo Tekura.
    Emergencias: Dr. Takurado Yamimito
    Dermatología: Dr. Tukuero Taduro
    Endoscopia: Dr. Temeto Tubito
    Gastroenterología: Dr. Tesobo Tupanza
    Inmunología: Dr. Loawanta Toito
    Laboratorio: Dra. Temira Tukaka
    Medicina Preventiva: Dra. Tamumal Kelosepas
    Neumología: Dra. Tutose Mufuete
    Neurología: Dr. Saturo Tukoko
    Obstetricia: Dra. Tepalpa Podentro
    Odontología: Dr. Tekito Lakarie
    Oftalmología: Dr. Temiro Lozojo
    Otorrino laringólogo: Dr. Yosi Tesako Mokito
    Patología: Dr. Revisao Enchikito
    Pediatría: Dr. Tekuro Lakria
    Proctología: Dr. Temiro Kulete
    Psiquiatría: Dr. Tarayado Tukoko
    Radiología: Dr. Tomemo LaFoto
    Traumatología: Dr. Tarreklo Tuwueso
    Urología: Dr. Tupipi Tamalo

    Comentado por: Afila Tukatana el 09/7/2009 a las 23:49

  • "Los escritores de hoy en día quieren ser originales, pese a que nadie ignora que la originalidad es materialmente imposible.
    Nunca el plagio ha sido considerado como algo criticable. Hoy lo es porque el escritor que lo hace está considerado por sus compañeros como un hombre que rompe la caballería comercial.
    ¿Y que tiene de bueno el plagio? Pues nada menos que el apego a la tradición, la costumbre de la obra bien hecha, alejada de los vaivenes de las modas y los mercados. El plagio son los antiguos, los clásicos. En las letras catalanas medievales, tan veneradas, lo único destacable son los plagios de Bernat Merge. En suma, que si hay dos cosas agradables para un escritor estas son plagiar y ser plagiado. Dos deseos imposibles de colmar en el presente, puesto que no hay en la literatura actual un trozo digno de ser plagiado."
    J. Pla

    Comentado por: Ana Rosa Bryce el 09/7/2009 a las 23:30

  • Observaciones sobre la austeridad:

    Canetti, en un libro sobre su estancia en inglaterra durante la segunda mundial, sabía si una persona era o no rica cuando esta le decía, en cierto contexto: Oh, i cannot aford it!

    La asignación del nieto del duque de Bedford era en 1936 de noventa y ocho libras al año, supo esto Lord Granard,- su hijo que era uno de los pocos undergraduates que disponía de rolls en Cambridge-, y escribió al viejo duque para que le subiera la asignación. Viajaba con su padre en vagones de tercera. Y su abuelo preocupado porque estudiara, y pasara los exámenes de acceso a Cambridge le prometió una enciclopedia británica de segunda mano. Además según escribe, su atuendo era en el campo, es decir, en Woburn Abbey, siempre el mismo, al igual que su padre.

    LOrd Howard cuando se compraba unos zapatos nuevos, hacía que su mayordomo los tuviera puestos el suficiente tiempo como para que parecieran algo usados

    Maquiavelo advierte que es mejor que el príncipe sea tenido por austero que por generoso

    en estos tiempos de crisis está bien que no se exhiba demasiado, y que el dinero, la gente del dinero, no se exhiba demasiado...aunque esto valga para cualquier circunstancia, es un buen momento para cultivar esta virtud

    saludos

    p.s.: por cierto que en España, a veces se echan en falta esos 'deberes sociales', que deben tener los prebostes del reino para con la sociedad civil en general, cosa que es común, o más común en inglaterra

    Comentado por: vic el 09/7/2009 a las 21:51

  • como literato está bien, Azúa, como literato,

    Comentado por: hombreobjeto el 09/7/2009 a las 20:44

  • EFE Tokio

    La primera novela impresa en un rollo de papel higiénico en Japón ha vendido ya 80.000 ejemplares tras un mes en el mercado, por lo que está cerca de convertirse en "best-seller", ha declarado un portavoz de la papelera Hayashi.
    La novela "Drop" (gota, en español) del famoso escritor nipón Koji Suzuki, está a tan sólo 20.000 ejemplares de ser considerado un éxito de ventas en Japón, aunque ninguna editorial lo ha publicado.
    La novela corta cuenta una historia de terror psicológico que transcurre entre las cuatro paredes de un pequeño baño japonés y dura exactamente 88 centímetros de papel, por lo que en cada rollo se repite 34 veces, y cuesta 210 yenes (1,6 euros, 2,2 dólares).
    En Japón se ha convertido en una tradición aprovechar el tiempo dedicado al excusado y dedicarlo a otros pasatiempos, por lo que empresas como Hayashi Paper, encargada de distribuir "Drop" en este novedoso soporte, venden desde hace tiempo rollos con historietas manga o sobre temas educativos.
    El ejemplo de "Drop", que se vende tanto en las secciones de productos del hogar de supermercados como en librerías o internet, podría extenderse, aunque el portavoz de Hayashi Paper confesó que una de las razones es la popularidad de Suzuki.
    El WC, hogar de nuestras pesadillas
    El escritor es muy conocido en Japón por sus novelas de terror y ha trascendido las fronteras del país asiático con su novela "Ring", posteriormente adaptada al cine por Hollywood.
    Suzuki acordó con Hayashi Paper escribir una novela de 2.000 palabras para que fuese leída en el baño, ya que en su opinión en algunas ocasiones es un lugar que inspira terror por ser húmedo, oscuro y sucio.

    Comentado por: ¿húmedo, oscuro y sucio? el 09/7/2009 a las 11:17

  • LUCIDEZ

    La luz es sobrecogedora. La luz lastima.
    Es implacable como la muerte.
    Aterradora como el desierto.
    Penetrante como una bala.
    Inconmovible. Inmisericorde.
    Sin matices. Sin opciones. Sin retroceso.
    Sin pactos ni anestesias.
    Hay que defenderse de la luz.
    Hay que poner reóstatos, pantallas, estores,
    porque la luz nos mata.
    O tener el valor de vivir
    en un permanente y deslumbrado dolor.


    LA PERCEPCIÓN

    El texto que el sol le arranca al estanque,
    quién lo recibe,
    ¿los ojos o la mente?
    Cuál de ellos lee las indicaciones trasmitidas.
    Cuál de ellos inventa un nuevo código
    o se obceca en la reverberación de sus deseos.
    Cuál de ellos define el perímetro de la realidad
    o lo enmaraña con su provisión de sensaciones.
    Cuál de ellos lo traduce, lo entiende y lo posee.
    Ojo y mente: una misma puerta por donde entra el mundo
    para asistir a la insurrección de su visita,
    para transformarse en sangre y en conciencia,
    para constatar que el incendiado mensaje
    fue entregado en su destino.


    ana rossetti/ana rossetti

    Comentado por: bartleby-poesía&poesía el 09/7/2009 a las 00:07

  • Desde luego, Corta y pega, que desgraciadamente simpatizo con tu largo comentario, pero, ¿qué pugnetas tiene que ver eso con Patente de corso y pérez Alatriste? No sé, eg que me he perdido (o soy tonta, que tamién...)

    Comentado por: elvi54 el 08/7/2009 a las 21:00

  • Melancolía de cuando la masa era objeto de estudio, como la protesta de D'Ors ante la Venecia invadida de turistas en 1911 o el titulo de Evelyn Waugh, "When the going was good"

    Comentado por: califata el 08/7/2009 a las 20:53

  • La Rotonda...es única. Esa mezcla de templo y villa rústica es el colmo del pensamiento (o del sentimiento?) manierista del gran Palladio. La villa del Gatopardo me gusta por otras cosas, porque aunque no sea la verdadera de la novela, me recuerda nada más verla la primera página -deslumbrante- de El Gatopardo, para mí, uno de los mejores comienzos de novela y eso que hay muchos,y al príncipe Salina-Burt Lancaster, unidos para siempre...

    Comentado por: Della Gondola el 08/7/2009 a las 12:34

  • PAVANA DE LISBOA

    EL Tajo al fondo, azul e inmenso,
    mudando a cada instante de horizontes.
    El Tajo, casi mar, casi recuerdo,
    según la luz que ondule sobre el agua.
    Y a bordo, en cualquiera de sus barcos,
    va o viene toidavía
    la parte de mi vida más errante.

    Desde el castillo de San Jorge,
    en la colina de almenas medievales,
    hace ahora más siglos que memorias,
    me vi una vez muy lejos de este mundo,
    a muchas leguas de mi vida,
    en una Lisboa de otra galaxia,
    idéntica a sí misma, pero nómada,
    con el sólido grito de sus piedras
    que gravitaba en un ocaso blanco...

    Esta misma Lisboa conmigo a la intemperie,
    rodeada de calles en declive
    y el humo etéreo de sus barcos;
    esta misma Lisboa, pero en un Tajo distinto,
    incapaz de arrancarnos lo que amamos
    para llevarlo al África.
    Un Tajo que siempre vuelve de retorno
    y nos espera entre uno y otro muelle
    y nunca parte.

    eugenio montejo (Caracas 1938-2008)

    Comentado por: pre-textosdepoesía-poesía el 08/7/2009 a las 09:42

  • Vic, se está usted pegando el viaje padre, ¿no?

    Comentado por: marsans el 07/7/2009 a las 18:58

  • "Es un gran error hablar de las cosas del mundo indistinta y absolutamente, y, por decirlo de algún modo, por regla; porque casi todas las cosas tienen distinciones y excepciones, por la varidad de la circunstancias en las que no es posible detenerse con idéntica medida; y estas distinciones y excepciones no se encuentran escritas en sus libros, pero necesitan ser mostradas por la discreción"
    Francesco Guicciardini, 'Ricordi politici e civili', IV.

    Si lo de arriba lo escribió en el XVI este prócer florentino, fue en también ese siglo, unas decadas más tarde, cuando Palladio empezaría con su Rotonda. Pero, si bien es cierto que la Rotonda ha sido, y es, presentada como 'modelo arquitectónico', por seguir el consejo de Guicciardini diré, que por la variedad de las circunstancias a mí me resulta menos agradable que la Villa Boscogrande que aparece en el comienzo de la película 'El Gatopardo'.
    La Rotonda es más fría, es, con sus pronaos, simplemente un 'templo',-¿quizá a la Arquitectura para los arquitectos?-, y con sus colores, decididamente, un templo muy frío. Sin embargo, la Boscogrande es, o era al menos, más rústica, más propia para la 'villeggiatura' y el esparcimiento; por no hablar de los colores y de los colores de la tierra, que la hacen más cálida, más habitable. Pero quizá lo que la haga, a mis ojos, mejor, son dos cosas: la maravillosa terraza, ¡con ese suelo!, y l'aranceto...ninguna de las dos las tiene la Rotonda, allí no sirven zumo fresco para desayunar

    saludos

    Comentado por: vic el 07/7/2009 a las 18:46

  • Una cosa es aprovechar la ausencia del jefe para hacer una master en poesía y otra para tirarse pellas.Cada uno a su pupitre que ya viene!

    Comentado por: Digo el 07/7/2009 a las 15:47

  • Bárcenas fusible del PP para no llegar a Agag.

    Comentado por: El sastre de Panamá el 07/7/2009 a las 14:29

  • Chaves con 10 kilos en la hijuela

    Comentado por: subvenciona que algo queda el 07/7/2009 a las 13:07

  • Camps con las manos en el chaleco.

    Comentado por: El sastre de Panamá el 07/7/2009 a las 12:19

  • DESINTERÉS

    Voy a contarte una historia
    que sucedió en otoño
    y que fue tan larga
    como ese otoño duró

    Una historia de amor
    entre un hombre que
    apenas podía hablar
    y una mujer que destejía
    vieja ropa de lana

    Voy a contarte una historia
    aunque veo desinterés
    en tus órbitas vacías

    Una historia de amor
    entre el hombre cabeza
    de buzón y la mujer
    que proclamaba sus
    pareceres con énfasis
    arrebatado
    que llevaba sus mejillas
    encendidas por la tuberculosis
    y su cuerpo delgado apenas
    amarrado a la vida

    Una historia de amor
    pero de amor excesivo
    entre quien pide y
    quien no tiene

    entre la noche misteriosa
    y quien malgasta
    su última moneda
    en alimentar una tristeza
    fofa y callada
    en arrastrar su peso
    por el sendero de tierra
    montaña arriba


    eduardo rezzano (la plata, 1968)

    Comentado por: lumendepoesía&poesía el 07/7/2009 a las 07:21

  • no hay de qué; respire tranquilo, que con este calor...no se sabe adonde puede ir a parar...

    saludos

    Comentado por: vic el 06/7/2009 a las 21:36

  • Gracias por la aclaración, Vic. Me había quedado intranquilo.

    Comentado por: suspiro de alivio el 06/7/2009 a las 19:03

  • tomen, por favor, por si hay duda, como un todo: 'la decadencia y la desidia', porque lo veo como tal

    Comentado por: vic el 06/7/2009 a las 15:22

  • Verano en España. Verano, sur de España.
    Calor que pa qué. Donde mejor se está es en los grandes almacenes, que es donde ponen el aire más frío. Consejo.
    Me contaban el otro día que hablando con una catalana por teléfono,-o de por ahí, del norte-, parece ser que ésta se quedó algo contrariada por indicarle que sería mejor que llamara después de la siesta. Será que los ajetreados del norte no duermen siesta. Será que tienen que 'trabajar', ya saben para sacar adelante la autonomía.
    Siempre me pareció que en el norte el tiempo pasa de distinta manera, aun en España. La cultura pequeño burguesa del trabajo, del prosperar, con todo lo bueno que tiene, creo que es, en parte, la responsable. En ningún lugar de Europa, a no ser que sea Sicilia, se da, como en el sur de España, esa mezcla de decadencia y molicie. Esta es una mezcla que se podría llamar 'estética', que produce una estética propia, pero incluso en las costumbres, es más, incluso en el aire. Sólo en los sures pudo ocurrir, y creo yo a causa de esto, que existiera una clase muy acomodada, y otra con poquísimo acomodo.
    Esta decadencia, esta molicie, afecta de tal modo al hombre de esos lugares que imposibilita, imposibilitó hasta hace bien poco, la existencia de una clase intermedia, o media, según gustos, caracterizada por su ser industrioso, y con el orgullo suficiente como para pasarse la vida prosperando...porque sus convicciones o valores digan que esto es bueno. En el sur se tenía dinero, por lo que no se trabajaba, y si no se tenía tampoco, o se maltrabajaba, que viene a ser lo mismo para el caso del progreso. Encerrados en este, cómo llamarlo, habitar estético, o medio ambiente estético, se suprimió, desde el s.XIII, la posibilidad de una clase media pujante. Luego el que estaba en la miseria lo seguía estando y el que era rico lo seguía siendo, por mor de la in-acción que llevaba aparejada ese vivir en el sur. Es de aquí el origen de las grandes diferencias sociales, aunque se sepa que al ser el sur tierra de reconquista por antonomasia,-pero tierra de reconquista en un tiempo determinado, cuando habían cuajado ya algunas que otras cosas,pues también lo fue la propia Castilla antes-, los castellanos obtuvieron allí sus predominios materiales.
    Observando la peli 'El gatopardo', uno advierte en seguida que en Sicilia, al decir de Lampedusa/Visconti, ocurrió otro tanto, y más que a causa de los Borbones o antes los Austrias o antes los reyes de Aragón, en el reino de las dos Sicilias(incluyamos Nápoles), ocurrió lo mismo por la situación. Recuerdo como el príncipe de Salina le dice a Chevalley,-¿arquetipo de 'polentone'?-, algo así como que si se 'escapa' uno de Sicilia hacia el norte, a temprana edad, quizá cambie, pero que a los veinte años es ya demasiado tarde.
    En fin los sures, lugares donde el tiempo es calmo, y la decadencia y la desidia, timbres estéticos allí, es, precisamente, lo que hace a sus habitantes lo más parecido que se puede a los dioses, los viejos dioses

    saludos

    Comentado por: vic el 06/7/2009 a las 15:13

  • 16 de junio de 1970


    EL OJO

    Quá pasa ahora
    qué es este prodigio este
    desplome de prodigios conmoviendo la noche.
    Qué es esto preguntamos
    qué es esto y hasta dónde.
    El mundo cede vuelve
    retrocede
    se borra se derrumba se hunde
    lejos
    deja de ser.
    Qué será de nosotros
    qué es esto preguntamos recelosos
    qué es.
    Y sin embargo
    sobre el sordo delirio sobre el fuego
    de todo lo que quema y que se quema
    en lo más implacable de la noche
    en lo más ciego de la noche está
    planeando sobre el colmo y la ceguera
    un ojo frío y despiadado y neutro
    que no entra en el juego
    que no se engaña nunca
    que se ríe.


    idea vilariño (montevideo 1920-2009)

    Comentado por: lumendepoesía&poesía el 06/7/2009 a las 14:04

  • I need a mail :)

    Comentado por: http://www.fotolog.com/letrada1/73096216 el 06/7/2009 a las 11:32

  • FIGURAS Y SILENCIOS



    Manos crispadas me confinan al exilio.
    Ayúdame a no pedir ayuda.
    Me quieren anochecer, me van a morir.
    Ayúdame a no pedir ayuda.


    alejandra pizarnik

    Comentado por: lumen de poesía&poesía el 06/7/2009 a las 10:04

  • De puro calor tengo frío,
    hermana envidia!
    Lamen mi sombra leones
    y el ratón me muerde el nombre,
    madre alma mía!

    Al borde del fondo voy,
    cuñado Vicio!
    La oruga tañe su voz,
    y la voz tañe su oruga,
    padre cuerpo mío!

    Está de frente mi amor,
    nieta Paloma!
    De rodillas, mi terror
    y de cabeza, mi angustia,
    madre alma mía!

    Hasta que un día sin dos,
    esposa Tumba,
    mi último hierro dé el son
    de una víbora que duerme,
    padre cuerpo mío!...

    césar vallejo, sep.1937

    Comentado por: losada de poesía-poesía el 05/7/2009 a las 21:33

  • EL ARTE DE NARRAR

    Ahora escucho una voz que no es más que recuerdo.En la hoja
    blanca, el ojo roza la red negra que brilla, por momentos,
    como cabellos inmóviles contra la luz que resplandece,
    tensa,
    al anochecer. Escucho el eco de una palabra que resonó
    antes que la palpitación del oído golpeara, y se estremece
    la caja roja del corazón simple como un cuchillo. ¿No hay
    otra cosa que días atravesados de violencia sutil, detención
    abierta hacia momentos más blancos que el fuego? Está el
    rumor
    del recuerdo de todos que crece -el resonar de pasos
    sobre caminos duros como planetas que se entrecruzan en
    regiones reales-
    con el mismo rumor inaudible de los cuerpos que se abren
    y de la lluvia verde que se abre imposible hacia un árbol
    glorioso. Nado
    en un río inicerto que dicen que me lleva del recuerdo a la
    voz.

    Juan José Saer (Argentina,1937- París, 2005)

    Comentado por: visor de poesía/poesía el 05/7/2009 a las 21:18

  • The ordinarily brilliant violinist Yitzhak Perlman exemplified the extraordinary in an unforgettable recital at New York's Lincoln Center. At the very beginning of an orchestral work in which he was the featured soloist, he broke a string. Everyone heard it snap, and the orchestra stopped playing. Normally, a musician would replace the string. There would be an understandable delay. In Perlman's case, such an occurrence would also be more arduous. A victim of childhood polio, he walks slowly and painfully - yet majestically - with leg braces and crutches. He lays down the crutches and removes the braces before he starts playing. Now he would have to put them on again, and make his way offstage and eventually back onstage, in order to effect the replacement.

    Instead, he did something unthinkable. He stayed where he was, with the imperfect instrument, and nodded to the conductor to restart the piece. Jack Reimer, a reporter for the Houston Chronicle who was in the audience, later wrote: "And he played with such passion and such power and such purity as they had never heard before. Of course, anyone knows that it is impossible to play a symphonic work with just three strings. I know that, and you know that, but that night Yitzhak Perlman refused to know that . . . When he finished, there was an awesome silence in the room. And then people rose and cheered. There was an extraordinary outburst of applause from every corner of the auditorium. We were all on our feet, screaming and cheering, doing everything we could to show how much we appreciated what he had done."

    Then Perlman said something profoundly philosophical to the audience, and as unforgettable as his performance: "You know, sometimes it is the artist's task to find out how much music you can still make with what you have left."

    Comentado por: tocar, ni que sea con un dedo el 05/7/2009 a las 13:20

  • No hay duda de que la creciente inseguridad producida por la crisis capitalista ha intensificado impulsos gregarios. Como no hay duda de que la constitución de trust ha convertido la antigua clase media cada vez mas en un ejército de empleados y funcionarios,todos desvaídamente iguales,todos ansiosamente preocupados por alejar de sí toda responsabilidad. A sí como en épocas de peligro el impulso gregario convierte a los hombres rn un tropel,pero presadel panico,nodel valor revolucionario,así la tendencia hacia el empleado constituye una colectividad compuesta de simples ruedecillas....
    Es curioso observar que incluso en paises sin deificación del Estado,es decir,Estados puramente capitalista-democráticos,muestran desde muy antiguo una colectividad específica que contrapesael individualismo,sin daños para el negocio. Tocqueville,él mismo ungran democrata,fue el primero que percibió y denunció esta colectividad burguesa en su forma mas despotica,a saber,en Norteamerica.Tocqueville llega a la siguiente conclusión : " La ausencia de un déspota individual en la tiranía democratica no compensa el despotísmo colectivo y anónimo,el cual oprime y entontece tanto mas cuanto que penetra insensiblemente en todas las celulas del organismo social ".

    Bloch
    oc

    Comentado por: maleas el 05/7/2009 a las 12:46

  • No sé de dónde saca el tiempo este señor para escribir aquí y estar en la UIMP. Aunque si algo he aprendido estos días es que ahora ya no existen tiempo y espacio. ¿O ya lo sabía? ¿Qué importa? El asunto es que Félixde Azúa es un pensador que me ha conmovido y seducido, sin pretenderlo, seguramente. Se puede estar o no de acuerdo con sus argumentos, con su pensamiento, con su modo de ver el mundo, pero hay algo que no se puede negar, es un ser humano afable y generoso, sin una pizca de prepotencia. Me ha sorprendido su coherencia, tan difícil hoy en día. Ese ser que tansita por "senderos boscosos" es el modelo de ser humano que admiro y que recomiendo para un mundo más evolucionado.
    El artículo aquí comentado "Con las manos en la masa" me parece acertado. Creo que hay que saber leerlo. Él no pretende ofender o molestar a nadie, dice lo que piensa, y sabe pensar, luego el que se sienta aludido, ofendido, que tome nota y empiece a pensar, en el sentido etimológico de la palabra. Me gusa el adjetivo: PENSADOR.

    Comentado por: Carmen el 04/7/2009 a las 12:01

  • Supongo que le habrás dado recuerdos y le habrás dicho lo mucho que se le echa de menos.

    Comentado por: provoqueen el 03/7/2009 a las 18:42

  • Hoy he visto y hablado con ORTEGA , casualidades de la vida , el otro dia Vic hablaba de el. Hoy me siento me giro y coño alli estaba.

    Comentado por: albert el 03/7/2009 a las 15:57

  • Por fín encontré la hora y media necesaria para oír de un tirón la conferencia de Azúa en la UIMP (f2k9, gracias), y me ha parecido brillante; Azúa en todo su esplendor.
    Su cabeza funciona como los coches ingleses cuando conducen por carreteras continentales, con el volante a la derecha y esa sensación de que van a estrellarse en cualquier momento con los que vienen de frente, pero luego siempre llegan a su destino en hora, descansados y sin una sola arruga en el traje.
    Lo mejor en mi opinión, ese "¡que se las apañen!" final, que es a la vez una negación del catastrofismo y una muestra de total esperanza a pesar de.
    ¡Enhorabuena y muchas gracias, profesor!

    Comentado por: hulk el 03/7/2009 a las 14:09

  • tras escuchar a Azúa en Santander (enlace de f2k9), me queda la sensación de que el hombre aún no sale de su asombro por haber cumplido los 65, y que no sabe escribir/ni hablar de lo que no sea: 'los tiempos adelantan que es un barbaridad'.
    Esperemos que se le pase y, pasada esta fase peñazo, alcance otra de sabiduría, que no tiene nada que ver con los móviles ni el tergal.

    Comentado por: esperemos pues el 02/7/2009 a las 20:32

  • Delfín, gracias.

    Comentado por: hulk el 02/7/2009 a las 19:41

  • después de leer el epílogo del sr. Azúa al libro de Soma Morgenstern, traducido por Gil Bera, que trata sobre A. Berg (y sus ídolos),-sr. Gil Bera, que se solia pasar por estos lares a dejar muy interesantes artículos-, retomo lo que dije sobre los intelectuales, y lo matizo. Existen algunos intelectuales, que, probablemente, hagan más por amainar la fuerza de los huracanes encendidos de las ideas lanzadas, como debe ser, al tuntún contra el Ángel de la Historia, que los impersonales medios, y los impersonales usos...hablando de Adorno

    saludos

    p.s.:

    por cierto, al sr. que se preguntaba dónde estaba el fotolog de Mme. Alice, debo señalarle que lo ha abierto de nuevo, esta vez con distinto 'avatara'...es que esta sra., además de ser todo lo que se dice, parece ser destacadamente 'mobile qual piuma al vento', y 'muta d'accento, e di web'; espero, no obstante, que no se me moleste ...vaya a que me haga traspasar la barra, 'the Bar'...

    Comentado por: vic el 02/7/2009 a las 18:31

  • f2k9

    Muchas gracias .

    Comentado por: albert el 02/7/2009 a las 16:26

  • "Imagino ahora a
    un novelista menor de 30 años tratando de definir a sus personajes. Se verá completamente perdido. Solo podrá utilizar voces íntimas, buceos en la subjetividad del carácter, introspección en primera persona, porque en lo físico y en el modo de hablar apenas quedan ya distinciones. La masa tiene una sola voz, viste de manera gregaria, carece de desacuerdos o identidades) y encima no los necesita."


    Cuando apareció la "Historia de un idiota contada por él mismo" (septiembre de 1986) se habló de esta novela como de un libro que marcaba un antes y un después en la narrativa en castellano. Los lectores estaban ya cansados del realismo mágico sudamericano y, fantasías aisladas como el "Belver Ying" de Jesús Ferrero, a pesar del entusiasmo de algunos críticos, no bastaban para competir con la llamada literatura de la berza, en la cual la mención a la Guerra Civil y al Partido Comunista eran peajes obligados para cualquiera que quisiese vender un libro en España. Si algo aportó Azúa entonces fue la posibilidad de escribir sobre lo cotidiano en un trabajado lenguaje coloquial y sin necesidad de arroparlo, ni con épica guerrera, ni con redentorismo político. Exactamente lo mismo que hizo en su día don Juan Valera, antes mencionado por Delfín.
    Desgraciadamente esta casa mandó al ostracismo (por negarse a alabar el trabajo de un escritor mediocre) a un buen crítico literario como es Ignacio Echevarría (¿alguien sabe por dónde anda?)aunque, para compensar, aquí al lado aparecen las reseñas de otro crítico aún mejor, Javier Fernández de Castro. De las lecturas de uno y otro cabe deducir que los escritores siempre se enfrentan a lo mismo,tengan treinta o sesenta años, y que el material con el que trabajan es siempre el mismo, la masa. Unos lo consiguen y otros no.
    Siempre me resulta extraño oír a los escritores publicados hablar en tono perdonavidas sobre sus colegas más jóvenes, sobre todo porque la mayoría de ellos jura y perjura no leer nunca a sus contemporáneos. "Yo ya sólo releo los clásicos", suele ser la coletilla habitual.
    Ayer releí un clásico muy querido, Montaigne. Llegué al capítulo en el que explica por qué un hombre debe negarle a sus mujer juegos lascivos en la cama, los mismos que puede y debe compartir con su amante o con prostitutas, -recomienda el caballero- y, como tengo la suerte de olvidar a menudo lo que leo, avancé devorando frases para encontrar deprisa su conclusión. Por supuesto, es para respetarla; para no faltar a su dignidad de esposa y madre (como cuando Toni Soprano y sus amigos dicen que no quieren que su mujer les haga felaciones con la misma boca que besará luego a sus hijitos). Sí, es muy interesante releer a los clásicos. Uno se da cuenta de que la masa ha sido, es y será siempre la misma: nosotros.
    Esas son las herramientas del escritor: tiempo para escribir, un medio físico donde recoger las frases y nosotros.
    Lo que ocurre es que para escribir y leer novelas hay que conservar un espíritu que permita creer todavía en lo agradable que es estar vivo, casi tanto como que tu mujer te proponga un 69 cuando los niños ya se han dormido.

    Comentado por: hulk el 02/7/2009 a las 12:19

  • Desde luego, antes que considerarme parte de la masa, prefiero considerarme parte de la humanidad; y entes que individuo, prefiero ser persona humana.

    Comentado por: DPA el 02/7/2009 a las 11:27

  • Querida Nadia, creo que puedes contactar con jo, tía y nosoyruso,señor en esta dirección: antonprie@yahoo.es

    Comentado por: pérez el 02/7/2009 a las 09:54

  • Un amigo mío lo llamaba "la humanidad".
    "La humanidad no nos damos cuenta de que los bancos es de lo peor que hay" decía, cuando aún los bancos daban créditos como churros.
    Buenos días a todos.

    Comentado por: provoqueen el 02/7/2009 a las 09:36

  • Me equivoco o aqui todos nos consideramos ajenos a esa masa? Somos de los solo vemos documentalaes de patos en la tele. Nos da igual que se llame masa, pueblo, público o socios. Lo que nos divierte es hablar de ellos sabiendo que nosotros somos diferentes, no nos engañemos, mas listos.

    Comentado por: jordi el 02/7/2009 a las 09:29

  • Quise decir Juan Valera.

    Comentado por: Delfín el 01/7/2009 a las 22:17

  • Pueblo, es verdad que suena anticuado. Hoy día ver una "Casa del pueblo" de esas del PSOE en una ciudad... parece que fuese una delegación en la capital para asuntos rurales...

    Y 'masa', qué anticuado también. Hoy nadie se siente masa pero todos lo somos, o ninguno, qué sé yo. La palabreja parece aludir a una cosa amorfa, informe pero uniforme, como si la gente nos comportásemos como las partículas de harina en la masa para la pizza.
    Pero no es así. Un conjunto de personas puede no tener una forma definida o que responda a un canon de clasificación; ni siquiera las personas que lo forman tienen por qué responder a ninguna definición cada una de ellas. Y no responder a una forma predefinida no implica una deriva hacia la uniformización. En ciertos momentos, por mimetismo o por comodidad, la gente puede uniformarse de forma espontánea, y en otros momentos hacer cada uno de su capa un sayo. Por otra parte, todos en algún momento necesitamos descansar y dejarnos llevar por el ritmillo de la canción del verano o por el programa chorra de la tele al caer la tarde. Hasta quienes por más exclusivos se tienen, se relajan unas cuantas veces al día, a veces voluntariamente y otras veces no. Y otras cuantas veces al día, cada uno de nosotros somos inigualables y geniales.

    ¿Por qué no lo dejamos en "gente"?
    Y si con lo de 'masa' quiere aludirse simplemente a una cantidad grande de personas, pues digamos entonces "mucha gente". Simplemente.

    PD. Y si eso conlleva una nueva forma de hacer novelas, pues que se estrujen la neurona los novelistas. Ea.

    Comentado por: provoqueen el 01/7/2009 a las 19:28

  • Joder, una frase notable en 2000 paginas? me parece un libro flojo.

    Comentado por: albert el 01/7/2009 a las 19:20

  • Va a ser verdad eso de la edad. A partir de los sesenta y cinco es raro el escritor capaz de seguir yendo por delante de los acontecimientos. Al final todo se les queda en la Planto de Pleberio. ¡Qué lástima!
    Y eso que todavía somos masa; cuando seamos horda qué dirán.

    Comentado por: hordalisca el 01/7/2009 a las 18:38

  • Nunca había pensado en mí como parte de la masa. Creo que tendré que empezar a hacerlo.

    Comentado por: DPA el 01/7/2009 a las 16:15

  • Es de masas decir, por ejemplo, que las peatonalizaciones en las ciudades son obras muy buenas y aconsejables.

    Comentado por: juandiezdelcorral el 01/7/2009 a las 15:39

  • En la serie Mad Men el protagonista, alto ejecutivo de una agencia de publicidad a finales de los 50, dice instantes después de ganar una cuenta importante, "la masa está deseando que le digan qué quiere".
    La masa hoy somos todos. Uno puede ser muy listo en su campo y a la vez ser masa en los demás terrenos de la vida. Quien entienda eso entiende lo que hay y lo que está por venir.
    Tan nostálgico es el populismo político como el derrotismo intelectual. La masa lee novela histórica porque la gran mayoría lee para aprender más, aunque lo aprendido sea un sueño. La gente sale de la educación obligatoria con hambre y por eso busca un complemento, como el que cena otra vez en casa después de haberlo hecho en un restaurante de nueva cocina.
    Creo que son los intelectuales quienes están perdidos y no la masa.
    No fumar, no beber al volante y hacer gimnasia son cosas saludables. Prohibir lenguas, darle a las adolescentes una falsa mayoría de edad, impulsar himnos y banderas son la trampa que se cuela en el lote anterior. La masa sabe perfectamente distinguir lo uno de lo otro, igual que sabe que la comida sana es mejor para su salud. También sabe que comer sano es aproximadamente un 40% más caro que comer insano. El que puede, paga ese 40%.
    La masa lee en el metro. Leer es como hacer gimnasia, si no se empieza por ejercicios suaves nunca se llega al nivel superior.
    Don Félix, usted entendió muy bien a Baudelaire cuando definió la sociedad de masas. No caiga ahora en la queja facilona ante la sociedad de Google y considere por favor esta sugerencia: el papel de los intelectuales ahora mismo sería sustituir la nefasta Wikipedia por una buena enciclopedia online gratuita. Recuerde que ustedes también son la masa.

    Comentado por: hulk el 01/7/2009 a las 12:23

  • Ese correlato del Pueblo desaparecido a favor de la Masa, tiene que ver con lo que se desprende leyendo las páginas del último trabajo de Richard Sennet ‘El artesano’; con relación a lo que ya expusiera Jünger en ‘El trabajador’. Por cierto, con una preciosa reseña de don Félix en el suplemento de libros de ‘El país’ de hace ya más de veinte años.
    No tiene ningún sentido hablar de artesanos hoy, si ya desde 1932 el Trabajador tomó el mando de la organización social y sustituyó a cortesanos, menestrales y burgueses. Ocurre que en ese intervalo de casi ochenta años, el Trabajo también se extingue y el papel del artesano lo reivindica el Artista, una vez agotada su función histórica.
    Canetti, Jünger y Ortega, entre otros prefiguran el horror y el terror de las masas. Recuerden el comienzo de ‘La rebelión de las masas’: “hoy todo está atestado, los cafés a rebosar, los cinematógrafos llenos, los bulevares repletos”. Vayas donde vayas todo está saturado de ¿público?, de ¿gente?, o simplemente de ¿masas?. En ese aristocratismo intelectual orteguiano D´Ors le ganó la partida. Quejándose como se quejaba de la aglomeración en Venecia en ¡1911!
    Es el mismo aristocratismo que siento y veo, cuando paseo por las enormes aglomeraciones comerciales, turísticas o viajeras, y me las prefiguro como un anticipo del infierno mismo. ¿Será esa la solución a tanto enigma?

    Comentado por: El Pozo y el Numa el 01/7/2009 a las 12:02

  • Su artículo estupendo, como siempre, pero disiento, con todo el respeto, cuando termina:
    "Es la masa la que exige al Estado que prohíba el tabaco, que dicte la ley seca en carretera, que impida a los padres intervenir en los abortos de sus hijas menores, que imponga el amor a himnos y banderas, que multe por escribir en una lengua, que señale los días (y horas) de fiesta, que ordene cómo fecundar a las mujeres o que asigne reglas a la copulación comercial. La masa es una, se sabe sola, y teme despeñarse sin el yugo del Estado. Cuando llegue el momento, se despeñarán juntos. Nos despeñaremos."

    Porque yo creo que son los políticos de la izquierda preferentemente y nacionalistas (en otros casos será la derecha y nacionalistas) quienes ponen esas "ideas" en la mente de las masas que las hacen o no suyas. Ya no hay programa, sólo queda eso y cosas semejantes.Hay muy pocas ideas verdaderas y 1989 dejo ver lo que escondía el otro lado hasta a los que no leen.

    Comentado por: palique & palique el 01/7/2009 a las 10:40

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2020 | Fundación Formentor | Barceló Torre de Madrid. Plaza de España, 18 28008 Madrid (España) | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres