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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 29 de noviembre de 2020

 Félix de Azúa

Cuando hay arquitectos amables

Según cuenta su último biógrafo, Le Corbusier pasó los años finales de su vida con una vértebra humana colgada del cuello. Dicen que al morir su mujer se procedió a la incineración, pero de modo inexplicable entre las cenizas apareció una vértebra intacta. Una vértebra es un elemento perfecto para ilustrar la tarea del arquitecto. La columna vertebral, esa sinusoide flexible formada por pequeñas piezas de prodigioso diseño, debería figurar en el escudo de armas de los arquitectos.

Durante miles de años ellos fueron quienes decidían nuestro modo de vivir y mientras fue cosa suya nuestras habitaciones fueron dignas. Podían resolver cómo se honraba a los dioses y levantaban templos, pero también cómo tenían que veranear los potentados y aparecían las villas palladianas. En la actualidad ya no deciden ellos sino las empresas constructoras. Los arquitectos ahora consumen dos tercios de su tiempo en discusiones con Colegios, abogados, seguros, funcionarios y otras especies que chupan de la raíz. A la arquitectura real le pueden dedicar, como mucho, una de cada tres horas perdidas en batallar contra la burocracia.

    Todavía había arquitectos cuando yo estudiaba. Dibujaban con elegancia, reconocían el terreno como exploradores victorianos, examinaban los materiales al tacto y a veces al gusto (lamiendo un ladrillo medían su impermeabilidad), para ellos un paisaje era una escultura y un edificio el remate que debía glorificar ese paisaje.

    Hace pocos días murió un excelente arquitecto por quien yo tenía respeto y afecto. Puede parecer una broma, pero no lo es: entendí a la perfección el arte de Alfonso Milá cuando le vi en una de sus frecuentes imitaciones de insectos. ¡Qué rigor en el detalle! Frotaba los codos como un saltamontes, zumbaba a cuatro patas con el zigzag espasmódico de las moscas, alzaba los élitros del coleóptero, trotaba de hormiga o saltaba de pulga. Era el suyo un arte refinado, de minuciosa observación y mímesis, el de alguien para quien las máquinas naturales son el mejor modelo de adaptación. Como la vértebra de Le Corbusier.

Artículo publicado el sábado 30 de mayo de 2009.

[Publicado el 01/6/2009 a las 08:47]

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Comentarios (80)

  • PIPIPIPIPI

    Comentado por: jeronimo el 17/6/2009 a las 11:42

  • Conocía el apego de JMarías por esa película. Congenia de maravilla con su humor británico y sentimental, y no digamos con su afición a los fantasmas. De hecho, yo descubrí la película a través de su hermano Miguel, Garci y cia en Qué grande es el el cine. Un fantasma es una compañía invisible a la que invocamos a nuestro lado con el pensamiento. Otros tendrán otras deficiniones.
    Un bello poema sobre un fantasma. Gracias, Rilke. Gracias, poetas sin fronteras.

    Comentado por: la antigua señora Muir el 08/6/2009 a las 09:02

  • Impresionante poema (y largo, vive Dios) pero me ha emocionado. Me gusta Rilke. Es un lástima no saber mejor alemán para leerlo con sus propias palabras, pero...
    Muchas gracias, poetas sin fronteras.

    Comentado por: Isis el 08/6/2009 a las 08:35

  • RÉQUIEM POR UNA AMIGA
    R.M.RILKE (1909)


    Tengo muertos y los dejé partir.
    Y me admiré de verlos así tan resignados,
    así pronto hogareños en la muerte, así de equitativos,
    tan distintos a su fama. Tan sólo tú regresas,
    me rozas, me rondas, quieres topar con algo
    que a ti suene y te delate.
    Ay, no me tomes lo que con lentitud aprendo.
    Yo estoy en lo cierto, pero tú yerras
    si añoras al tocarte alguna cosa .
    Nosotros la cambiamos; no está aquí,
    la reflejamos desde nuestro ser
    tan pronto como la reconocemos.
    …..Yo te creía mucho más lejana. Me perturbaba
    el que ahora te extravíes y vuelvas,
    tú, que transformaste más que otra mujer alguna.
    No es que nos espantara la causa de tu muerte,
    no, mas que su rigor oscuramente nos interrumpiese,
    arrancando el hasta entonces desde ahora,
    eso es lo que a nosotros nos atañe; ponerlo en su lugar
    será nuestra tarea en todo lo que hagamos.
    Pero el que tú misma te espantaras, y aún te espantes,
    donde el espanto no tiene ya razón de ser;
    que tú pierdas un pedazo de tu eternidad,
    y entres aquí, amiga, en el aquende,
    donde todavía nada hay que sea; que tú dispersa
    por primera vez en el Todo, a medias dispersa,
    no captes el comienzo de las infinitas naturalezas
    al modo como aquí captabas todas las cosas;
    que desde ese círculo en que giras ya cogida,
    la muda gravedad, inquieta de algún modo,
    te arrastre abajo, al tiempo ya saldado-:esto,
    cual ladrón que irrumpe de pronto, me despierta muchas veces
    de noche. Y si a mí me fuera dado decir que tan sólo te dignas
    venir desde tu magnanimidad, desde tu abundancia,
    porque estás tan segura, tan adentro de ti misma,
    que vas de un sitio a otro, como un niño,
    sin miedo a que algo malo te suceda-:
    pero no: tú suplicas. Eso me penetra hondo hasta
    los huesos, y me pasa y tronza como una sierra.
    Un reproche, que soportases como un espectro,
    y a mí me lo pasaras, cuando por la noche me recojo
    a mis pulmones, en lo más entrañable de mis vísceras,
    en la última morada, en la más pobre de mi corazón,-
    semejante reproche no sería tan cruel
    como esta súplica. ¿Qué suplicas?
    …..Dime, ¿es que debo emprender un viaje? ¿Has dejado
    a tu espalda alguna cosa, que te atormenta
    y quiere acompañarte? ¿Debo ir a un país
    al que tú no has visto, aún cuando resulte
    familiar, como la otra mitad de tus sentidos?
    Navegar quiero por sus ríos, quiero
    saltar a tierra e inquirir por sus viejas costumbres,
    quiero hablar con las mujeres en las puertas,
    y observar cuando llaman a sus hijos.
    Quiero grabarme cómo componen el paisaje
    cuando están fuera en la antigua labor
    de los prados y campos; anhelo ser llevado
    en presencia de su rey,
    y quiero mover a los sacerdotes, por medio del soborno,
    para que me pongan ante la estatua más fuerte
    y me dejen dentro cerrando las puertas del templo.
    Mas luego quiero, cuando mucho sepa,
    contemplar humilde a los animales,
    para que un poco de su gracia pase a mis miembros;
    deseo tener en sus ojos breve existencia,
    que me retengan y despacio me dejen ir,
    serenos sin juzgarme.
    Haré que jardineros me muestren muchas flores,
    para que de todos los trozos sueltos
    de sus bellos nombres propios
    obtenga un extracto de mil aromas.
    Y quiero comprar frutos, frutos donde otra vez
    esté hasta los cielos metido el campo.
    …..Pues tú comprendiste esto: frutos plenos.
    Los ponías en platos frente a ti,
    y medías con colores su peso.
    Y así como frutos contemplabas también a las mujeres.
    E igualmente veías a los niños, tendiendo
    desde dentro a las formas varias de su existencia.
    Y al fin te veías a ti misma como un fruto.
    Te hurtabas de tus ropas y posabas delante
    del espejo, te metías en él, en su interior,
    excepto tu mirada. Tu enorme mirada quedaba fuera
    y no decía: eso soy yo; no, sino tan sólo: eso es.
    Así, sin curiosidad, estaba tu mirada,
    así de desprendida, así de verse pobre,
    que ni a ti misma codiciaba: santa.
    …..Así quiero yo guardarte, tal como
    posabas en los espejos, dentro de tu hondura,
    y de todo alejada. ¿por qué llegas ahora siendo otra?
    ¿Acaso quieres retractarte de algo? ¿Pretendes
    persuadirme de que en las cuentas de ámbar
    que rodeaban tu cuello había aún algo pesado,
    de aquella pesadez de que carecen
    los cuadros acallados del allende? ¿Quieres
    pronosticarme un mal agüero con tu comportamiento?
    ¿Qué te quieren decir los contornos de tu cuerpo
    como líneas de una mano
    para que yo ya no las pueda ver sin destino?
    …..Aproxímate a la luz de la vela. A mí no me da miedo
    contemplar a los muertos. Pues si vienen
    están en su derecho de quedarse
    en nuestra mirada como las demás cosas.
    …..Acércate; estémonos callados un momento.
    Mira esta rosa sobre mi mesa de escribir;
    ¿no es la luz que la circunda tan tímida
    como la que se cierne sobre ti? No debería estar tampoco aquí.

    …..Su sitio es el jardín, no mezclada conmigo,
    debiera haberse quedado o extinguido,-
    ahora perdura así: ¿qué es mi conocimiento para ella?

    No te espantes si yo ahora, ay, comprendo,
    ahora asciende en mí: no puedo evitarlo.
    Comprenderé, aun cuando por ello me muriera.
    Comprender que tú estás aquí. Comprendo.
    Como ciego cuando palpa una cosa
    siento tu destino y no sé nombrarlo.
    Prorrumpamos ambos a dos la queja, para
    que uno te saque de tu espejo. ¿Puedes llorar aún?
    No puedes. La fuerza y afluencia de tus lágrimas
    han transmutado en tu mirar maduro,
    y estabas atareada, cualquier humor en ti,
    en trasladarlo a tu fuerte existencia.
    Ésta asciende y gira en ciego equilibrio.
    Allí te desgarró el azar, tu postrero azar.
    Te desgarró retrógrado desde un avanzadísimo progreso
    y te desgarró del todo; se desgarró primero sólo un trozo,
    mas como día a día en torno a un trozo
    iba creciendo la realidad y se tornó pesada,
    necesitaste emplearte toda entera: fuiste pues a su encuentro
    y esforzada te rompiste a trozos de la ley,
    porque a ti misma te necesitabas. Entonces
    te derribaste y cavaste desde tu corazón
    atemperado terruño nocturno que haría germinar
    las semillas aún verdes de tu muerte, tuya,
    tu muerte propia con tu propia vida,
    y las comiste, granos de tu muerte,
    y los comiste como todo el mundo, los granos de tu muerte,
    y te quedó un regusto de dulzura,
    que tú no sospechabas, tus labios fueron dulces,
    tú, que eras ya dulce en el interior de tus sentidos.
    …..Concédenos la queja: ¿Sabes cómo tu sangre
    se demoraba sin par desde un círculo
    y volvía a disgusto cuando tú la reclamabas?
    Qué confusa la tomaba de nuevo
    la circulación menor de tu cuerpo; con qué recelo
    y pasmo entraba en la placenta, y se hallaba cansada
    al volver de su largo recorrido.
    …..La acosabas, la echabas por delante,
    la empujabas al centro de la hoguera,
    tal como se hace con los animales que van al sacrificio;
    y aún querías que estuviera contenta,
    y al fin lo conseguías a la fuerza: se ponía contenta,
    y acudía sumisa a entregársete. Así te parecía,
    porque tenías otras medidas por costumbre,
    sería tan sólo por un momento;
    pero entonces estabas en el tiempo, y el tiempo
    es largo, pasa y se acrecienta,
    y es como recaía de larga enfermedad.
    …..Corta fue tu vida si la comparas
    con aquellas horas cuando sentada
    doblegabas en silencio las múltiples fuerzas
    de tu mucho futuro en aras de tu nuevo vástago en germen,
    que era otra vez destino. Oh, trabajo infeliz,
    superior a todas las demás fuerzas. Y tú lo cumplías
    día tras día, y a rastras lo seguías,
    traías del telar la hermosa trama,
    y siempre de otro modo usabas todos los hilos.
    Y al fin aún te quedaba ánimo de festejar.
    …..Pues listo el trabajo querías tener el premio,
    igual que los niños que apuran su té agridulce
    como medicina que acaso sana.
    Así tú te premiabas, pues de todo otro premio
    estabas muy distante, incluso ahora;
    nadie se hubiera imaginado el premio que a ti te agradaba.
    Tú sí, tú lo sabías. Tú posabas en tu lecho de puérpera,
    y en frente de ti se alzaba el espejo, que te devolvía
    todas las cosas. Y tú eras todo eso
    ante ti misma, y dentro había sólo ilusión,
    la bella ilusión de toda mujer que gustosa
    se enjoya y muda de peinado.
    …..Así te has muerto tú, como antaño morían las mujeres,
    te moriste a la moda antigua, en la casa caliente,
    tal como se mueren las parturientas
    que quieren cerrarse y ya no lo logran,
    porque aquello oscuro que coparieron
    retorna una vez más, empuja y entra.
    Ay, ¿no habría que buscar plañideras,
    las mujeres que plañen por dinero,
    a las que así se les puede pagar
    para gritar en la noche serena su planto?
    ¡Vengan usos aquí! No tenemos bastantes.
    Todo pasa y las palabras se extinguen.
    Así debes venir tú, muerta, y aquí conmigo
    Recobrarás la queja.
    ¿Es que no oyes mi queja? Quisiera echar mi voz
    como un paño sobre los añicos de tu muerte
    y vapulearlo hasta hacerlo harapos,
    y todo lo que diga en esta voz
    irá así de harapiento y de frío entumecido;
    permanece en tu queja. Pero yo ahora acuso:
    no a Uno que te retrajo de ti,
    (yo no lo identifico, es como todos)
    acuso a todos en él: al varón.
    …..Si en algún sitio profundo en mí surge
    un niño que existió, al que aún no conozco,
    quizá el más acendrado ser-niño de mi infancia,
    un ángel, y sin reparar en él
    lanzarlo a la vanguardia de los ángeles
    gritadores, que hacen que Dios recuerde.
    …..Pues esa aflicción es ya demasiado larga
    y no hay nadie que la pueda llevar, nos es harto pesado
    el confuso dolor de un amor falso,
    que, como un uso en vías de extinción,
    se le llama derecho, y crece de un entuerto.
    Dónde el varón que tenga derecho de poseer.
    Quién puede poseer lo que en sí mismo no se sostiene,
    sólo lo que feliz de cuando en cuando se coge como al vuelo
    y otra vez se tira como el niño la pelota.
    Como el estratega que a duras penas mantiene
    firme una Nike en la proa de la nave
    si el arcano alado ser de su divinidad
    la alza de súbito en la clara brisa marina,
    así menos puede uno de nosotros
    llamar a la mujer que no nos ve
    y que sobre una estrecha franja de su existencia
    se aleja, como por un milagro, sin tropiezo:
    el que lo hiciere se haría con gusto culpable.
    …..Porque la culpa es eso, si es que de algún modo la culpa existe:
    no acrecentar la libertad del ser al que se ama
    por la libertad que de uno mismo surge.
    Tenemos sí, donde quiera que amemos,
    sólo esto: dejarnos, pues retener,
    eso es fácil y huelga el aprenderlo.
    …..¿Estás tú aún ahí? ¿En qué rincón estás?
    Has sabido mucho a pesar de todo,
    y así lo has sabido hacer, pues así te entregabas,
    abierta para todo, como el romper de un día.
    Las mujeres sufren: amar dice soledad,
    y artistas presienten a veces en el trabajo
    que es menester transformarse donde quiera que amen.
    Tú empezaste ambas cosas, ambas están en aquello que ahora
    trunca una gloria que se va contigo.
    Ay, tú estabas lejos de aquella gloria. Te recatabas
    en tu sencillez; suavemente habías recogido tu belleza
    tal como se recoge una bandera
    en la mañana gris de un día laborioso,
    y no ansiabas más que un trabajo largo,-
    la labor no hecha: no hecha sin embargo.
    …..Si tú estás aún ahí, si en esa oscuridad hay todavía
    un lugar donde tu sensible espíritu
    resuena en las llamas ondas sonoras,
    una voz que, solitaria en la noche,
    se conmueve en la corriente de un alto aposento:
    Entonces óyeme: Ayúdame, mira, así nos deslizamos
    sin saber cuándo, retrógrados desde nuestro progreso,
    en algo que no acertamos como en un sueño
    y dentro morimos sin despertar.
    Ninguno va más lejos. A aquel a quien su sangre
    levante hasta una obra de largo alcance
    le puede suceder que no la mantenga en alto,
    y vaya por su peso sin valor.
    Pues por doquier existe una antigua hostilidad
    Entre la vida y el trabajo grande:
    Ayúdame para que lo vea y lo proclame.
    …..No vuelvas. Si lo soportas sé así,
    muerta junto a los muertos.
    Los muertos están bien entretenidos.
    Pero ayúdame de modo que ello no te disperse,
    Como en mí lo más lejano me ayuda.

    Comentado por: poetas sin fronteras el 08/6/2009 a las 07:51

  • Pues no lo sabía; no sabía que alguien ya había utilizado también ese nick o seudónimo, o como se diga. Para mí es un personaje de la infancia y de siempre, de esa película que he visto muchas veces. La vida de fantasma (al final de la película los dos personajes lo son) es muy parecida a la "vida" que transcurre en estos lugares llamados blogs, con seres transparentes, solitarios, tan intangibles o más que los propios fantasmas. Seres que sin remedio olvidan su propio nombre si otros olvidan evocarlos, llamarlos, traerlos. Seres sin olor: ese dato tan importante que siempre vuelve antes que las imágenes borrosas del pasado.
    Llevo días mirando y preguntándome quién o quiénes serán; quién o quiénes habrán invocado a esos espíritus en blanco y negro. Algunos han querido sólo juzgarlo a través de unas imágenes, dar su toque crítico y taxativo. Algunos preferimos anteponer que es sólo una opinión, nuestra opinión, y no un dogma aquello que decimos.
    Hace años me sorprendió también que el escritor Javier Marías citara muchas veces esa película, y no sé de qué me extrañé, pues la idea de la vida como fantasma aparece repetidamente en su obra.
    Pues sí, a veces me he sentido un fantasma en este y en muchos lugares, porque un fantasma es aquel que vivió y sabe o quiere recordar cómo era aquello que ahora ya no puede tocar, ni él ser tocado; observa con ojos que lo abarcan todo y guarda silencio o, mejor dicho, inunda el espacio de silencio, un silencio que siempre vive dentro del ruido, el ruido de la palabras, de la soledad del que grita y reclama un espacio donde respirar y ser visto.
    Buenos días, fantasma (sea quien sea)

    Comentado por: Isis el 08/6/2009 a las 07:29

  • Cuando lo he utilizado en el boomerang ha sido como "la señora Muir", no como su fantasma. Y en una única ocasión, creo. Lo digo porque también había por ahí el año pasado un "fantasma" que no sé si será el mismo que el de ahora.

    Comentado por: qué más dá si ya no hablan de Kant el 08/6/2009 a las 06:47

  • Es curioso, yo utilicé ese nick vuestro "la señora Muir y su fantasma" -cuando aún apenas existían los blogs-, en un periódico de la universidad, en la sección de contactos (como también lo he utilizado una vez en el boomerang)De hecho no había fantasma, yo fingía ser el fantasma dirigiéndose a mí, "la sra. Muir".
    Pero no sé ese al que se lo dirigía, ese al que yo consideraba mi fantasma, llegó a pillar la broma.

    Comentado por: por entonces, cuando mi nombre era Sombra el 08/6/2009 a las 06:27

  • sabrá, y sabe, mucho la sra. muir de caballeros, y de villanos a fe, y que, cuando al phantasma le tocaba, éste va y no aparece...y es que debe tener cuidado, phantasmita, con que la sra. no se le despendole aún más (recuerde que ella es de carne humana, y a la mujer, por lo común, con la carne le basta y sobra, y tú eres etéreo...vaporoso como el cuesco cuando andas con cadenas y le hablas al oído) pues que de ti, como diría el clásico...'solo tienes posesiones/solo dineros y bienes/de oro; solo, sólo tienes/olorosas confesiones/solo vinos, ámbar, dones/solo tienes valentía/solo, ciencia y cortesía/y con quererlo tener/todo, sólo a tu mujer(la sra. muir)/la tienes en compañía'...(ah, phantasmita, y pare en el juego de acentos, esfuércese, que si no, no hará justicia al ingenio del Xvii)

    saludos

    Comentado por: vic el 07/6/2009 a las 16:16

  • Pues vaya ejemplos de intertextualidad que hay ultimamente (no me refiero a d'Ors, que desconozco, sino a algun que otro peso pesado pero que muy pesado). Hay intertextualidad cuando hay dialogo entre textos; el secuestro de textos yo lo sigo llamando plagio, o pastiche.

    Comentado por: Manuel Montero el 07/6/2009 a las 14:51

  • Quien quiera saber por qué el nuevo libro de Andrés Trapiello se titula Los confines que vuelva a leer Pedro Páramo, la escena de los dos hermanos, aproximadmente algo antes de la mitad del libro. Es curioso que se le haya olvidado mencionarlo.

    Comentado por: literatura zombi que se alimenta de literatura el 07/6/2009 a las 12:55

  • Ruego me disculpe, señora, por suponerle lo que no es.
    Buenas tardes.

    Comentado por: La señora Muir el 07/6/2009 a las 11:21

  • Y además ¿qué le hace pensar que trataba de defender a Vic? ¿he dicho algo yo a favor de Vic? ¿O sólo contra el fantasma?

    Comentado por: piense el 07/6/2009 a las 11:01

  • ¿Y quién le ha dicho a ud que soy señor? Soy señora.

    Comentado por: y ud, en cambio, sigue siendo un fantasma el 07/6/2009 a las 10:36

  • Señor sin escalofríos.
    ¿Ve lo que pasa por meterse en camisa de once varas? Pues que vas por lana y sales trasquilado. No le agradece el caballero su gallardo plante.
    Escuche lo que le diría el buen Sancho:

    …y si esta consideración no le mueve a estarse quedo, muévale saber de cierto que entre todos los que allí están, aunque parecen reyes, príncipes y emperadores, no hay ningún caballero andante.

    Comentado por: La señora Muir el 07/6/2009 a las 10:30

  • al sr. phantasma (...'de la botas su nariz'),

    me parece bien, le contestaré a ud. y al que más abajo me mienta, dos en uno, o tres en uno...
    va don diego,

    cierto hombre con inquietud/ pretende una dignidad/y hace de su necedad/ caparrota a la virtud/mas la suprema aptitud/le desprecia con rigor/que el príncipe superior/examina que el pobrete/tiene de docto el ribete/ y de avestruz lo interior

    saludos

    ps:

    por cierto, que hay quien se mete en conversaciones ajenas, empero yo no soy el del escalofrío

    Comentado por: vic el 07/6/2009 a las 09:46

  • Sr. fantasma, ¡siempre tan bien acompañado!, qué pasa ¿le da miedo ir solito?¿sería ud demasiado invisible? ¿o es que es ud un fantasma en todos los sentidos?

    Comentado por: no me da escalofríos el 07/6/2009 a las 08:24

  • Mr. Vic
    Era de esperar. Lo contrario hubiera sido una verdadera sorpresa; una de esas sorpresas que obligan a replantearse la vida, aunque sea de fantasma. Gracias por su rechazo, ya nos sentimos más tranquilos. Saludos escalofriantes. Seguiremos por aquí, filtrándonos.

    Comentado por: El fantasma y la señora Muir el 07/6/2009 a las 06:31

  • Acerca de Vic/Viena

    El del youtube tampoco se ha enterado. La relación de Vic con Viena es más compleja que eso.
    Se incia cuando, por su primera comunión, le regalaron las obras completas de Carnap. Por ellas, supo de la existencia de un 'círculo de viena', pero no le dió más importancia a esta palabra, a la que adjudicó un valor en consonancia con el contenido antimetafísico de la obra.
    Un par de años más tarde, cuando fué nombrado presidente del 'Cineforum Vertov', pudo ver como en la película 'El tercer hombre' se hacía referencia al espacio en que habitaban los personajes como Viena, pero lo atribuyó a un error del doblaje. Aún menos que pensar le dió el nombre de la protagonista de 'Johnny Guitar'. Será el femenino de 'vien', se vino a decir.
    No fué hasta el impacto que tuvieron en él las obras de W. Quine cuando, por medio del rechazo de la distinción analítico-sintética, dedujo adecuadamente la existencia de un lugar llamado Viena, del que se puede afirmar que está en Austria del mismo modo que el gato está sobre el colchón.
    De todos modos, poco importaba. Vic le estaba ya dando vueltas a otro asunto: ¿tendría algún significado la palabra 'calle', que tan a menudo encontraba mencionada en los libros?

    Comentado por: filis marlou el 06/6/2009 a las 09:48

  • Este poema data de la época en que Vic no conocía Viena:


    Lino en el soplo


    Aquí tu y yo sentados, alma, vamos a jugarnos la existencia sin prisa. Tú tienes un pelo muy largo, posiblemente ni es tuyo, porque la raíz de la tierra te está contando su secreto. ¡ No vale! Tendré que pedirte una mano, besar el ángulo brusco que irrumpe de sombra por las mañanas y reírme mirando la frente más atenta. Tendré que aprender a abrazarte. Una carcajada. Una risa de números, de bestias o de soles iluminará la curiosidad que se inicia. No esperemos la aparición de ninguna sorpresa. Contentémonos con saber que la luz no es evidencia de tus labios, ni caricia de tu pecho, ni siquiera llanto caído de otros planetas. Sepamos, duros, fuertes, sabios, seguros, contener nuestro resultado. Aquí en la frente de otra materia, en ese beso largo que tú me estás pidiendo para subir al cielo, no está el secreto de tus sentidos. Ni de los míos. Tú, alma, eres el lino claro, el fervor sin pespunte, la clara alegría de una baranda. Un paisaje de brazos despedidos. En cambio, yo, ¿qué soy yo? Después de todo, yo no soy más que una evidencia. Pero con un compás muy lento. Con una resonancia que bordea las copas de los árboles con miedo de florecer de noche. Yo no soy una luz en la cima, ni una senda a deshora, ni siquiera esa sonata que se escucha en las raíces más tiernas. Soy, simplemente, una vacilación en la trama. Un segundo de estupor sin arcilla, sin quebrantamiento del instante, sin dolor de los ojos desnudos. Soy lo que soy: tu nombre extendido. Un perfume de tela no prevista. La triste historia de otra muerte. Un bostezo que aspira a la nariz divina. Una piel inquebrantable. Un acero que urge. Un aviso a las gentes: alta tensión, los voltios no se saben.
    ¡Qué burla! ¡Qué burla, porque podréis tocar y no moriréis podré sacudir los brazos, sacudir la cabeza, atraer la nube con mis ojos cargados, y no pasará nada. Sacudiré eléctricamente mi pie cargado de razón, y un roce opaco, despacioso, rumoreará en mi oído. “El vals embellece los perfiles correctos”. Por oriente asomará una sonrisa tan blanca que sentiré mis dientes de harina. ¡Qué bella sangre, qué enloquecida elocuencia brotaría de mis ojos si todos los ruidos de los árboles estuvieran crispados! Pero esta amorfa tranquilidad de todas las laderas, esta derramada conformidad con el presente, esta infame máscara de electricidad fundida ya no asusta a los niños. A nadie. Ni siquiera a mí mismo. A mí que vengo auscultando mi corazón, esperando su vagido de terror, su emergencia repentina en un suicidio a lo alto, en un atrevido vuelo de despedida convulsa. Para entonces sentir la descarga verdadera, total, la instantánea comunicación con el centro, el polo de altiveza concentrando las respuestas ensordecedoras. La muerte por fulminación de Dios entero.
    Pero como es inútil. Como sé que no puede ser. Como sé que el acordeón es un instrumento secundario que vierte un agua lechosa y oblicua, golpeándome tercamente las pantorrillas. Cómo sé que la grandeza es una farsa que acabó anteayer tras un telón expectorante, por eso no juego. Y juego. Juego a los naipes, a las cartas, a las figuras y a los bastos. A ti, alma, que alzas tus manos cartománticas y con un gesto de baile jondo me enseñas tu triunfo: la sota. Loa sota jaranera que muestra su copa enturbiada por un crepúsculo de bayeta. A ti, alma, que humeas agonizando los naipes bajo la grasa ciega que envuelve los colores del pecho. A ti que suspiras ladeando tu busto, enarcando tu cintura, mostrando la falsa argolla de tu maniquí de mimbre, que vuela luego bajo los cielos con un gesto canalla de reservas calientes.

    Comentado por: DPA el 05/6/2009 a las 18:18

  • ejem!, perdón, quería decr, obviamente: irreductibles o no-rreductibles

    Comentado por: vic el 05/6/2009 a las 17:49

  • bueno, por eso lo entrecomillé, si tiene 'prejuicios' religiosos/filosóficos, llámelo conciencia de sí, 'yo', o, propiedades emergentes de las redes neuronales no-irreductibles

    saludos, y buen finde también para ud

    Comentado por: vic el 05/6/2009 a las 17:12

  • Mr. Vic,

    Como ser propiamente dicho, sólo creo en el ser físico. El alma es volátil y está, casi, de prestado. Pero también existe el carácter. El magnánimo (el del alma grande)es el propio de quien se eleva mediante el estudio y se atreve mediante el valor.
    Saludos y buen finde.

    Comentado por: knudsen el 05/6/2009 a las 13:54

  • à mme.,

    sa'pasao!, no cree?...eso se lo decían a gandhi, en el s.XX, y a otros antes, no?
    anyway...gracias por el consejo
    pero, cree que hay personas tales, entendidas como continuum, ¿o somos a veces así, a veces asá?...en definitiva, como niegan los budistas, ¿somos 'almas', o es esto una impresión nuestra?
    El calificativo que damos a una persona, en un momento dado, el que sea, es más bien una 'media ponderada' que hacemos del trato, o el simple conocimiento indirecto, discontinuo que hemos tenido con ella...y no somos medias, aunque sea ponderada la impresión o el juicio

    saludos, mme.

    Comentado por: vic el 05/6/2009 a las 13:04

  • Mr. Vic,

    ¡Vd. sí que es un alma grande!

    Polonius:
    "This above all: to thine own self be true,
    And it must follow, as the night the day,
    Thou canst not then be false to any man."

    Comentado por: knudsen el 05/6/2009 a las 12:23

  • The Love Song of J. Alfred Prufrock
    TS Elliot


    S’io credesse che mia risposta fosse
    A persona che mai tornasse al mondo,
    Questa fiamma staria senza piu scosse.
    Ma perciocche giammai di questo fondo
    Non torno vivo alcun, s’i’odo il vero,
    Senza tema d’infamia ti rispondo.


    LET us go then, you and I,
    When the evening is spread out against the sky
    Like a patient etherised upon a table;
    Let us go, through certain half-deserted streets,
    The muttering retreats 5
    Of restless nights in one-night cheap hotels
    And sawdust restaurants with oyster-shells:
    Streets that follow like a tedious argument
    Of insidious intent
    To lead you to an overwhelming question … 10
    Oh, do not ask, “What is it?”
    Let us go and make our visit.

    In the room the women come and go
    Talking of Michelangelo.

    The yellow fog that rubs its back upon the window-panes, 15
    The yellow smoke that rubs its muzzle on the window-panes
    Licked its tongue into the corners of the evening,
    Lingered upon the pools that stand in drains,
    Let fall upon its back the soot that falls from chimneys,
    Slipped by the terrace, made a sudden leap, 20
    And seeing that it was a soft October night,
    Curled once about the house, and fell asleep.

    And indeed there will be time
    For the yellow smoke that slides along the street,
    Rubbing its back upon the window-panes; 25
    There will be time, there will be time
    To prepare a face to meet the faces that you meet;
    There will be time to murder and create,
    And time for all the works and days of hands
    That lift and drop a question on your plate; 30
    Time for you and time for me,
    And time yet for a hundred indecisions,
    And for a hundred visions and revisions,
    Before the taking of a toast and tea.

    In the room the women come and go 35
    Talking of Michelangelo.

    And indeed there will be time
    To wonder, “Do I dare?” and, “Do I dare?”
    Time to turn back and descend the stair,
    With a bald spot in the middle of my hair— 40
    [They will say: “How his hair is growing thin!”]
    My morning coat, my collar mounting firmly to the chin,
    My necktie rich and modest, but asserted by a simple pin—
    [They will say: “But how his arms and legs are thin!”]
    Do I dare 45
    Disturb the universe?
    In a minute there is time
    For decisions and revisions which a minute will reverse.

    For I have known them all already, known them all:—
    Have known the evenings, mornings, afternoons, 50
    I have measured out my life with coffee spoons;
    I know the voices dying with a dying fall
    Beneath the music from a farther room.
    So how should I presume?

    And I have known the eyes already, known them all— 55
    The eyes that fix you in a formulated phrase,
    And when I am formulated, sprawling on a pin,
    When I am pinned and wriggling on the wall,
    Then how should I begin
    To spit out all the butt-ends of my days and ways? 60
    And how should I presume?

    And I have known the arms already, known them all—
    Arms that are braceleted and white and bare
    [But in the lamplight, downed with light brown hair!]
    It is perfume from a dress 65
    That makes me so digress?
    Arms that lie along a table, or wrap about a shawl.
    And should I then presume?
    And how should I begin?
    . . . . .
    Shall I say, I have gone at dusk through narrow streets 70
    And watched the smoke that rises from the pipes
    Of lonely men in shirt-sleeves, leaning out of windows?…

    I should have been a pair of ragged claws
    Scuttling across the floors of silent seas.
    . . . . .
    And the afternoon, the evening, sleeps so peacefully! 75
    Smoothed by long fingers,
    Asleep … tired … or it malingers,
    Stretched on the floor, here beside you and me.
    Should I, after tea and cakes and ices,
    Have the strength to force the moment to its crisis? 80
    But though I have wept and fasted, wept and prayed,
    Though I have seen my head [grown slightly bald] brought in upon a platter,
    I am no prophet—and here’s no great matter;
    I have seen the moment of my greatness flicker,
    And I have seen the eternal Footman hold my coat, and snicker, 85
    And in short, I was afraid.

    And would it have been worth it, after all,
    After the cups, the marmalade, the tea,
    Among the porcelain, among some talk of you and me,
    Would it have been worth while, 90
    To have bitten off the matter with a smile,
    To have squeezed the universe into a ball
    To roll it toward some overwhelming question,
    To say: “I am Lazarus, come from the dead,
    Come back to tell you all, I shall tell you all”— 95
    If one, settling a pillow by her head,
    Should say: “That is not what I meant at all.
    That is not it, at all.”

    And would it have been worth it, after all,
    Would it have been worth while, 100
    After the sunsets and the dooryards and the sprinkled streets,
    After the novels, after the teacups, after the skirts that trail along the floor—
    And this, and so much more?—
    It is impossible to say just what I mean!
    But as if a magic lantern threw the nerves in patterns on a screen: 105
    Would it have been worth while
    If one, settling a pillow or throwing off a shawl,
    And turning toward the window, should say:
    “That is not it at all,
    That is not what I meant, at all.”
    . . . . . 110
    No! I am not Prince Hamlet, nor was meant to be;
    Am an attendant lord, one that will do
    To swell a progress, start a scene or two,
    Advise the prince; no doubt, an easy tool,
    Deferential, glad to be of use, 115
    Politic, cautious, and meticulous;
    Full of high sentence, but a bit obtuse;
    At times, indeed, almost ridiculous—
    Almost, at times, the Fool.

    I grow old … I grow old … 120
    I shall wear the bottoms of my trousers rolled.

    Shall I part my hair behind? Do I dare to eat a peach?
    I shall wear white flannel trousers, and walk upon the beach.
    I have heard the mermaids singing, each to each.

    I do not think that they will sing to me. 125

    I have seen them riding seaward on the waves
    Combing the white hair of the waves blown back
    When the wind blows the water white and black.

    We have lingered in the chambers of the sea
    By sea-girls wreathed with seaweed red and brown 130
    Till human voices wake us, and we drown.

    Comentado por: Jules St Xavier Popinot el 05/6/2009 a las 11:06

  • Ah, ¡entonces no era Alzheimer!

    Comentado por: ¡era demencia precoz! el 05/6/2009 a las 10:41

  • no le diré, ni a ud. ni a su phantasma, que achante la mui, sra. Muir(por cierto, pésima película, que recuerda en parte a aquella obrita de wilde)...pero sí algo, à propos de lo que me aconseja, que escribiera el sublime cojo, del cual ha aparecido un poema más abajo, y que ecribe jünger en su librito 'el autor y la escritura'

    Retirado en la paz d'estos desiertos,
    con pocos, pero doctos libros juntos,
    vivo en conversación con los difuntos
    y escucho con mis ojos a los muertos.

    Si no siempre entendidos, siempre abiertos,
    o enmiendan, o secundan mis asuntos;
    y en músicos callados contrapuntos
    al sueño de la vida hablan despiertos.

    Las grandes almas que la muerte ausenta,
    de injurias de los años, vengadora,
    libra, ¡oh, gran don Iosef!, docta la emprenta.

    En fuga irrevocable huye la hora;
    pero aquella el mejor cálculo cuenta
    que en la lección y estudios nos mejora.

    saludos

    Comentado por: vic el 05/6/2009 a las 10:10

  • Mister Vic.
    Perdone nuestro atrevimiento, pero pensamos que debería usted salir a tomar un poco el aire de vez en cuando. Le vemos un poco macilento para su tierna edad.

    How you'd have loved the North Cape and the fjords and the midnight sun...to sail across the reef at Barbados...where the blue water turns to green... to the Falklands where a southerly gale rips the whole sea white!

    Y luego pasa lo que pasa.

    Comentado por: El fantasma y la señora Muir el 05/6/2009 a las 09:03

  • El poema anterior es de Rafael Alberti.

    Comentado por: DPA el 05/6/2009 a las 08:17

  • ROMA, CIUDAD DE CAMINANTES


    Verás entre meadas y meadas
    más meadas de todas las larguras:
    unas de perros, otras son de curas,
    y otras quizás de monjas disfrazadas.


    Las verás lentas o precipitadas.
    tristes o alegres, dulces, blandas, duras,
    meadas de las noches más oscuras
    y las más luminosas madrugadas.


    Piedras felices, que quien no las mea,
    si es que no tiene retención de orina,
    si es que no ha muerto, es que ya está espirando.


    Mean las fuentes, sobre la luz humea
    una ardiente meada cristalina,
    y alzo la pata pues me estoy meando.

    Comentado por: Otra visión de la ciudad el 05/6/2009 a las 08:14

  • lo de Obama es como la 'Confianza' zapateril, useasé, el vacío absoluto, que sólo puede ser metafísico ya, pues parece que, como dice el marqués de Ciadoncha, a la sazón Álvaro de Rújula, eminente físico, entre otros, el vacío está 'lleno', evidentemente no es ésta una contradictio in terminis, lo sería si se identificara vacío=nada; ¿será una red, una especie de malla, y de Maya hindú/budista, de wu-wei(lean, si pueden y quieren, algo sobre la 'M' theory de Duff, curiosísimo...pero, siempre, abajo el holismo New Age)?. Personalmente creo que no es nada diplomático el tema, sino que, más bien, tiene que ver con la estupidez al servicio de la diplomacia

    saludos

    à mme.,

    hombre!, perdón!, mujer!, pipiolo...la verdad es que no recuerdo si sabía si existía o no Viena por esas fechas, pero sí le digo que estoy cerca de mi tercera década, y no he leído tanto, eso es imposible, fíjese los libros que hay en la...biblioteca del congreso de Obama, por ejemplo?, pues eso

    Comentado por: vic el 05/6/2009 a las 08:11

  • Raer tiernas orejas con verdades
    mordaces, ¡oh Licinio!, no es seguro;

    si desengañas, vivirás oscuro

    y escándalo serás de las ciudades.


    No las hagas, ni enojes las maldades;
    no murmures la dicha del perjuro,

    que si gobierna y duerme Palinuro

    su error castigarán las tempestades.


    El que piadoso desengaña amigos
    tiene mayor peligro en su consejo

    que en su venganza el que agravió enemigos.


    Por esto a la maldad y al malo dejo.
    Vivamos, sin ser cómplices, testigos;

    advierta al mundo nuevo el mundo viejo.

    Francisco de Quevedo

    Comentado por: Isis el 05/6/2009 a las 06:29

  • Es cierto que el artículo es viperino y el poema flojo. Lo cual no impide que el poema no sea nada viperino y el artículo nada flojo, al menos, en vista de la reacción suscita, de la cual me alegro...

    Comentado por: anonimamente el 04/6/2009 a las 19:29

  • a Manuel Montero,

    la perla me molesta por lo que hablábamos aquí hace poco: la historia al servicio de lo que haga falta.
    No sé si es diplomacia sibilina o simple analfabetismo, pero como ficha en la mesa, pesa. Me temo que el dato de la convivencia del Islam en la Andalucía de la Inquisición pasará a los manuales y dentro de dos siglos será una verdad irrefutable. No pasa nada. Como todos sabemos, Velázquez era una mujer y se llamaba Isabel.

    Isis,
    un abrazo.

    Anónima que puso el artículo de Marzal,

    Evidentemente. Tiene Vd. razón.
    Lo cual no impide que el artículo sea viperino y el poema, flojo.

    Saludos.

    Comentado por: knudsen el 04/6/2009 a las 18:10

  • Que Marzal utilice la palabra anonimato en dos sentidos distintos no le hace necesariamente contradictorio. No creo que en su artículo critique el anonimato en sí mismo, sino el uso que se hace de él -así como en su poema trata el anonimato desde el punto de vista existencial, como algo inherente a la condición humana-. Una careta podría servir tanto para atracar un banco como para un baile de máscaras ¿no? Pues eso.

    Comentado por: laanonimaquepusoelartículo el 04/6/2009 a las 17:30

  • Knudsen
    Es genial, uno a uno has ido tocando todos los puntos que yo quería tocar. Dudas vienesas..., perlas y ahogos poéticos. Pero está muy bien, en realidad mejor, dicho por ti, así que me alegro de compartir tu opinión.

    M. Montero
    Me escribiste algo en otro blog y no creas que no lo leí, pero cambiaron las sábanas... Gracias, colega.

    Comentado por: Isis el 04/6/2009 a las 17:25

  • a mme, igualmente,

    respecto a su perla, me viene a la mente que Umberto Eco hablaba del estilo aproximativo del Beato de Liébana y de Isidoro de Sevilla como ejemplo de la Edad Media que nos espera. Yo hace ya tiempo que tomé nota del tema, así que la perla me parece una cuestión de elegancia retórica, una imprecisión de etiqueta, diplomática y sibilina.

    Comentado por: Manuel Montero el 04/6/2009 a las 17:02

  • VIDA
    (Vicente Aleixandre)

    Esa sombra o tristeza masticada que pasa doliendo no oculta las palabras, por más que los ojos no miren lastimados.


    Doledme.


    No puedo perdonarte, no por más que un lento vals levante esas olas de polvo fino, esos puntos dorados que son propiamente una invitación al sueño de las cabelleras, a ese abandono largo que flamea luego débilmente ante el aliento de las lenguas cansadas.


    Pero el mar está lejos.


    Me acuerdo que un día una sirena verde del color de la Luna sacó su pecho herido, partido en dos como la boca, y me quiso besar sobre la sombra muerta, sobre las aguas quietas seguidoras. Le faltaba otro seno. No volaban abismos. No. Una rosa sentida, un pétalo de carne, colgaba de su cuello y se ahogaba en el agua morada, mientras la frente arriba, ensombrecida de alas palpitantes, se cargaba de sueño, de muerte joven, de esperanza sin yerba, bajo el aire sin aire. Los ojos no morían. Yo podría haberlos tenido en esta mano, acaso para besarlos, acaso para sorberlos, mientras reía precisamente por el hombro, contemplando una esquina de duelo, un pez brutal que derribaba el cantil contra su lomo.


    Esos ojos de frío no me mojan la espera de tu llama, de las escamas pálidas de ansia… aguárdame. Eres la virgen ola de ti misma, la materia sin tino que alienta entre lo negro, buscando el hormiguero que no grite cuando le hayan hurtado su secreto, sus sangrientas entrañas que salpiquen. (A, la voz: “te quedarás ciego”). Esta carne en lingotes flagela la castidad valiente y secciona la frente despejando la idea, permitiendo a tres pájaros la aparición o su forma, su desencanto ante el cielo rendido.


    ¿Nada más?


    Yo no soy ese tibio decapitado que pregunta la hora, en el segundo entre dos oleadas. No soy el desnivel suavísimo por el que rueda el aire encerrado, esperando su pozo, donde morir sobre una rosa sepultada. No soy el color rojo, no el rosa, ni el amarillo que nace lentamente hasta gritar de pronto notando la falta de destino, la meta de clamores confusos.


    Más bien soy el columpio redivivo que matasteis anteayer.

    Soy lo que soy. Mi nombre escondido.

    Comentado por: una reivindicación del anonimato el 04/6/2009 a las 16:36

  • una perla de esta mañana,

    "Islam has a proud tradition of tolerance. We see it in the history of Andalusia and Cordoba DURING THE INQUISITION."

    Barak Hussein Obama

    (Ahora entiendo lo del acontecimiento planetario)


    Mr. Vic,

    Marzal, además, no pasa la prueba de los buenos poetas: fíjese lo mal que van sus versos con la respiración natural. Termina uno ahogado.
    Saludos.
    P.S. Me ha dejado intrigada. Si en el 89 no sabía Vd. que existía Viena significa que es un pipiolo. ¿De dónde ha sacado el tiempo para leer tanto libro? Y no me diga que de los doblones que acumuló su familia cuando los RR.CC.

    Comentado por: knudsen el 04/6/2009 a las 16:26

  • à mme.,

    la cuestión a clarificar es, entonces, lo que entiende por obra de arte el sr. Marzal.
    Quizá crea que somos obras de arte, y, siguéndolo en sus escritos, cobardes...sin quererlo ha abierto un camino de reflexión...¿es el artista un ser cobarde por definición?, ¿es el arte de hoy(?), la obra de hoy, una exteriorización de la 'verdadera obra' que somos los individuos mismos, en nuestro cobarde anonimato, es decir, en la obra de arte que somos, por el mero hecho de ser individuos (anónimos)?

    Ahí la llevas, Marzal, báilala!

    Comentado por: vic el 04/6/2009 a las 14:43

  • Un poco contradictorio este señor, ¿no?

    "Se trata de concebir el blog, al menos en la práctica, como un vertedero de basura espiritual, como el albañal de las bajas pasiones propias, por lo común desde LA COBARDÍA DEL ANONIMATO. El blog entendido como 'blogsurero'."

    METAL PESADO

    Igual que sucedía, siendo niños,
    con las mágicas gotas de mercurio,
    que se multiplicaban imposibles
    en una perturbada geometría,
    al romperse el termómetro, y daban a la fiebre
    una pátina más de irrealidad,
    el clima incomprensible de los relojes blandos.
    Algo de ese fenómeno concierne a nuestra alma.
    En un sentido estricto, cada cual
    es obra de un sinfín de multiplicaciones,
    de errores de la especie, de conquistas
    contra la oscuridad. UN INDIVIDUO
    ES EN SU ANONIMATO UNA OBRA DE ARTE,
    un atávico mapa del tesoro
    tatuado en la piel de las genealogías
    y que lleva hasta él mismo a sangre y fuego.
    No hay nada que no hayamos recibido
    ni nada que no demos en herencia
    Existe una razón para sentir orgullo
    en mitad de esta fiebre que no acaba.
    Somos custodios de un metal pesado,
    lujosas gotas de mercurio amante."

    Carlos Marzal
    De "Metales Pesados" 2001


    No sé si el camión colorado lo dejó mi primo A. K., o si era para mí. De ser lo segundo, muchas gracias, me ha gustado mucho y me ha recordado al camión de carbones de ese color que estaba aparcado siempre a la puerta del bar El Limbo.

    Comentado por: knudsen el 04/6/2009 a las 09:42

  • -pero tú no has pagado los impuestos?
    -no, que va, yo con el Caudillo no me preocupaba, pero ahora la Democracia quiere cobrar todo lo atrasado
    -pero esto, esto es la ruina, la...la... la debacle...
    -no queríais democracia...pues toma democracia!

    escena de Patrimonio Nacional

    es evidente que el sr. Marzal es de los Bueno, y que los que no están con él son los Malos...ay, que se le va a hacer...'no queríais democracia, pues toma democracia!...pero ahora resulta que les interesa una 'democracia', una 'libertad bespoke'...así son los poetas, de hoy, aunque escriban o escribieran en el ABC...en fin...

    saludos

    por cierto, que el sr. Montero, creo, no anda muy descaminado, o, al menos, es una explicación bastante convincente

    Comentado por: vic el 04/6/2009 a las 09:13

  • "Me alegra que puedas trabajar y sepas hacia donde vas"
    "Me alegra que sepas distinguir entre el principio y el final y seas tan feliz"

    de una canción de Los Enemigos

    Comentado por: La gata Mishima el 04/6/2009 a las 07:20

  • Corrijo errata "está claro (de:off) que le han dado (...)"

    Comentado por: Manuel Montero el 04/6/2009 a las 07:02

  • Vamos, que lo que le va a ese señor Marzal es el monopolio. Su artículo es un exabrupto de alguien que no corre los riesgos de la democracia que supone internet, me parece pura intoxicación. Marzal en el mundo cortés de la blogosfera sería un troll a poner en cuarentena, sencillamente porque está insultando sin argumentar y haciendo amalgama al mejor estilo de Goebbels. No estoy interesado en saber qué periódico o suplemento literario defiende con su jeremiada, pero está claro de que le han dado un aviso de que las ventas descienden ultimamente.

    Comentado por: Manuel Montero el 04/6/2009 a las 06:59

  • Y la cosa es aún peor de lo que dice Marzal. Mucha de esa gente de la que él habla tiene derecho al voto.
    Habrá que ir pensando en hacer algo.

    Comentado por: benito el 03/6/2009 a las 21:45

  • Vale, cariño. Tendrán validez sólo las opiniones aceptadas por los expertos.

    Comentado por: El mundo siempre será el mundo el 03/6/2009 a las 19:40

  • 'BLOGSURERO'


    POR CARLOS MARZAL

    No cabe la menor duda de que todo adelanto contiene en sí mismo su desventaja, igual que todo asunto lleva en su pecado su penitencia. La generalización de las redes informáticas ha puesto al alcance de la mano de cualquiera la posibilidad de dar a conocer su pensamiento en marcha a través de internet, de abrir las puertas de su taller de creación, mediante blogs y páginas web, a todo aquel que quiera asomarse y observar. Pero la afirmación precedente es cierta en su literalidad: lo ha hecho para cualquiera, incluidos los que carecen de pensamiento y los que resultan incapaces de creación alguna. Tal vez -como algunos afirman- el ámbito sublunar del mundo que fluye a través de los cables de fibra óptica constituya una expresión de libertad como nunca antes hayamos conocido los hombres; pero recordemos que si la libertad en abstracto constituye un bien por definición, sólo alcanza su verdadero sentido con el uso que esos mismos hombres hacen de dicha libertad. La libertad de internet se parece demasiado, demasiadas veces, a la simple impunidad.

    El hecho es que cualquier chotacabras, cualquier indocumentado, cualquier putrefacto tiene capacidad para difundir sus paranoias a los cuatro vientos. Las pésimas digestiones morales de una considerable parte de la población mundial -que antes se sobrellevaban en privado con sales de fruta o bicarbonato, que antes sólo contribuían al despertar de las úlceras gástricas de los recalcitrantes- ahora pasan a formar parte de ese torrente informativo que vaga por el universo cibernético. Se trata de una costra de insultos, de calumnias, de estupideces vertidas acerca de no importa qué ni quién, y que flota a la deriva sobre las aguas virtuales de la Red. Se trata de concebir el blog, al menos en la práctica, como un vertedero de basura espiritual, como el albañal de las bajas pasiones propias, por lo común desde la cobardía del anonimato. El blog entendido como 'blogsurero'.

    La revolución democratizadora de internet, que a todos nos ha dado un megáfono -que es tanto en ocasiones como proveer a cada orangután de su propia metralleta-, todavía tiene la asignatura pendiente de aprender a diferenciar, de enseñar a establecer jerarquías. No todo puede consistir, según el criterio falto de inteligencia de los buscadores de la Red, en una entrada similar a otras.

    Son muchas las mentes confusas de confusos individuos las que batallan para sembrar de confusión el mundo, con la excusa de que ellos también tienen derecho a expresarse. Y están en lo cierto: el mismo que tenemos los demás para defendernos de ellos y procurar arrojar un poco de luz sobre las cosas. De ahí que el futuro, cuanto más camine hacia la globalización de los contenidos, hacia la proliferación de los métodos privados de publicidad, más necesitado vaya a estar de la cordura de los expertos, de la razón de quienes sepan discernir. Porque sólo los majaderos carentes de opiniones dignas de interés piensan que tienen interés todas las opiniones.

    Comentado por: de todo el Mundo el 03/6/2009 a las 19:33

  • Magnífico "Jammind the blues 1944". Están todos ciegos como pitas. El vídeo infinito, gracias Jules.

    Comentado por: una amante del jazz el 03/6/2009 a las 19:26

  • no tengo tiempo de responderle, pero, en aquellos años yo, creo recordar, ni sabía que existía Viena

    saludos

    Comentado por: vic el 03/6/2009 a las 18:09

  • Oda a un camión colorado cargado con toneles (Pablo Neruda)


    Un impreciso
    vapor, aroma o agua,
    sumergió
    los cabellos del día:
    errante olor,
    campana
    o corazón de humo,
    todo
    fue envuelto
    en ese deshabitado hangar,
    todo
    confundió sus colores.

    Amigo, no se asuste.

    Era sólo
    el otoño
    cerca de Melipilla,
    en los caminos,
    y las hojas
    postreras,
    como un escalofrío
    de violines,
    se despedían
    de los altos árboles.

    No pasa nada. Espere.

    Las casas, los tejados,
    las tapias
    de cal y barro, el cielo,
    eran
    una sola amenaza:
    eran un libro
    largo
    con personajes
    sumamente tristes.

    Esperemos. Espere.

    Entonces
    como un toro
    atravesó el otoño
    un camión colorado
    cargado con toneles.
    Surgió de tanta niebla
    y tanto vago cielo,
    rojo, repleto
    como una
    granada,
    alegre como el fuego,
    despeñando su rostro
    de incendio, su cabeza
    de león fugitivo.

    Instantáneo, iracundo,
    preciso y turbulento,
    trepidante y ardiente
    pasó
    como una estrella colorada.
    Yo apenas
    pude
    ver
    esa sandía
    de acero, fuego y oro,
    el coro
    musical
    de los toneles:
    toda esa
    simetría
    colorada
    fue
    sólo
    un
    grito,
    un
    estremecimiento
    en el otoño
    pero
    todo cambió:
    los árboles, la inmóvil
    soledad, el cielo
    y sus metales moribundos
    volvieron a existir.

    Así fue como el fuego
    de un vehículo
    que corría anhelante
    con su carga
    fue
    para mí
    como si desde el frío de la muerte
    un meteoro
    surgiera y me golpeara
    mostrándome
    en su esplendor colérico
    la vida.

    Sólo
    un camión
    cargado
    con toneles,
    desbocado, cruzando
    los caminos,
    cerca de Melipilla, en una
    mañana,
    acumuló
    en mi pecho
    desbordante
    alegría
    y energía:
    me devolvió el amor y el movimiento.
    Y derrotó
    como una llamarada
    el desmayo del mundo.

    Comentado por: A Knudsen el 03/6/2009 a las 18:00

  • Isabel,

    lo único en lo que yo creo es en algo que Josep Pla expresó a la perfección:

    "Nuestra vida no es más que una sucesión limitada, escasísima, de salidas de sol y de crepúsculos en las montañas de poniente"

    Saludos.

    Comentado por: knudsen el 03/6/2009 a las 17:21

  • Mr. Vic,


    Dice Vd. "respeto como al general el recluta". Me temo que la profilaxis también ha llegdo ahí y que la mayor parte de las veces un recluta sólo respetará a su general en horas de oficina y según lo mande el reglamento X barra Y, siempre que vayan de uniforme los dos y la disposición W no lo contradiga.

    ¿Qué legado nos han dejado nuestros padres y abuelos? En política, guerra civil, guerra mundial, mitología de los aliados, de los nazis, de los comunistas, guerra fría, descolonización mal hecha puesto que el poder se traspasó a tiranuelos locales que imitaron las peores costumbres de los blancos, terrorismo de todo signo al que durante décadas se tachó de "lucha pariótica de liberación", narcoestados que también trafican con armas, lucha de religiones, falacia de la libertad y de la fraternidad y ya no digamos de la igualdad, teoría de los derechos buenistas en el sentido de la más arcaica beneficencia, etc., etc. Intente Vd. razonar (como lo sugiere M. Amis frente a C. Hitchens en un artículo que alguien dejó más abajo)con alguien que todavía defienda alguna de las dos teorías antiguas que Vd. mencionaba. Intente que un seguidor del equipo B. abra los ojos y vea que es idéntico a otro seguidor de un, por ejemplo, equipo M. Jamás lo aceptará porque el ser único y original, además de bueno, forma parte del paquete.
    Lejos de querer librarse de "los fantasmas de los viejos que habitan vuestro paraiso, se comen vuestra hacienda", hay multitudes que necesitan una verdad con mayúscula, preferiblemente ya masticada, y por lo tanto arrastrarán esa inercia de generación en generación.
    Sólamente darse cuenta del panorama y reclamar un espacio distinto significa estar en disposición de conseguirlo (hay terceros lugares que no necesariamente secundan, ni siquiera tercian, aunque generalmente sí implican quedarse solo, cosa, por otro lado, de lo más agradable.)

    Saludos.
    P.S. ¿andaba Vd. por Viena en aquellos años?

    Comentado por: knudsen el 03/6/2009 a las 17:14

  • Yo creo que la realidad no es más que la actualización de una "Realidad Imaginaria" que aparece en el ámbito de lo posible, en el ámbito del "Ser Humano". En potencia.

    Comentado por: Isabel el 03/6/2009 a las 16:28

  • Oiga Knudsen, ¿la realidad no cambia? ¿Por qué?

    Comentado por: Isabel el 03/6/2009 a las 15:56

  • à mme.,

    pero...si fuera posible tratar de igual a igual a los padres y a los abuelos (en el pensamiento), ¿los coetáneos no nos tendrían necesariamente 'respeto', como al general el recluta?.
    El problema del respeto y el culto a la juventud, que según dice ud. es miedo a la muerte, (pero este miedo siempre ha existido), se aparece como 'amor a la juventud por encima de todo', como una forma característica de la era de la profilaxis; esta situación característica, digo, ¿no será una 'sustanciación' del problema de fondo, de la falta de dominio de sí mismo, ante el coto vedado e impuesto por los mayores?...frente a ello, los vendedores se encojen de hombros y nos dicen:¿y nosotros qué podemos hacer?, no nos han dejado más que esto, venderos la ilusión de la eterna juventud; arreglad antes!, vosotros, vuestra casa!, echad a los fantasmas de los viejos que habitan vuestro paraiso, se comen vuestra hacienda

    saludos

    Comentado por: vic el 03/6/2009 a las 15:13

  • Mr. Vic,

    el libro de Taleb es del estilo de los que yo citaba. Pretende abrir los ojos para que veamos lo que ya estaba allí. A eso es a lo que me refería al hablar de sentido común.
    Me gustan los pensadores "menores" de hoy en día porque no prometen la salvación. Creo que ese fue el gran error de las últimas generaciones; le dieron mucha más importancia a la teoría política que a la penicilina. La primera acabó con la vida de millones, todo lo contrario que la segunda.
    En cuanto a lo de no poder ser viejos, creo que sí está permitido, pero, eso sí, sin ninguna garantía de respeto.
    El culto a la juventud viene del terror a la muerte en una época en la que nos aseguran que poseemos muchos recursos para combatirla, pero no todos, de manera que cualquier persona, teoría económica/artística, que ya haya salido a la palestra, queda anulada, no por ser inútil sino por ser vieja. Pero un quinceañero en una casa de campo sin adsl, play-station o tv, obligado a entretenerse con una biblioteca, caerá muy probablemente bajo el hechizo de libros que ya nadie lee por considerarlos anticuados. Cuando los mencione a sus amigos seguramente no conseguirá interesarles por ellos, pero él se quedará con la experiencia, aunque guardada en secreto. A veces me parece ver una convención general: no discutir con el de enfrente porque lo damos por imposible. El respeto se convierte en indiferencia a la cual, para que nos dejen en paz, llamamos tolerancia. Cada cual por su carril, quiero decir.
    No me parce una mala fórmula.
    Saludos.

    Comentado por: knudsen el 03/6/2009 a las 14:42

  • à mme.,

    no sé si conoce el libro de N.Taleb 'El cisne negro'. Pero yo ya en economía no me creo a nadie prediga nada, si se basa en algo racional, aunque, si lo hace porque su pitonisa se lo ha dicho por teléfono... eso ya es otro cantar.
    Yo lo que decía antes es que la forma en la que se abordan nuevos problemas o la forma en la que se 'crea' pensamiento es una señal del tiempo que vivimos. Señal de agotamiento, por el poderoso influjo que ha tenido a lo largo de la historia las dos tradiciones que han surgido, podríamos decir la original (o la ingenua), y la reacción contra ésta, que de forma gruesa se explicita en: 'nuestros padres estaban equivocados'. El problema es ahora para los nietos :'nuestros padres y abuelos estaban equivocados',...ummm!, pues el problema viene, hoy, de que ni los padres, ni los abuelos nos dejan terciar en la disputa porque nos consideran, todavía, menores de edad. El pensamiento tricotómico, entre el ser y el no-ser esta...el cuasi-ser (horror!), el 1/2-ser, como diría Lucasiewicz, si lo hubiera dicho, el tercero está dado.
    A mí me parece bien, que exploren las tierras que quieran. El caso es que no hace falta posicionarse como tercero, en una discusión de calibre para ser tenido en cuenta. Este posicionamiento exige un punto de partida condicionado de principio por las dos tradiciones, pero condicionado por querer ir en contra de las dos. Pero el posicionamiento, dada la compleja realidad no ha de ser necesariamente como un tercero entre dos, porque no se ha de considerar siquiera a estos dos como coordenadas de pensamiento. De hecho, el que se posiciona como tercero o es fagocitado por alguna de las dos, o no es importante lo que dice, luego se cae en los mismos vicios que se querían evitar, porque hay un pecado de origen.
    En resumen, lo que observo es que ni los padres, ni los abuelos nos dejan terciar, como dije antes; pero la realidad, el mundo, sí nos trata como mayores de edad(más que nada por la responsabilidad inherente que tenemos por vivir en la realidad, aunque suene muy 'metafísico', perdón por el tono), y de este 'décalage' surge la ruina de nuestra época. En un relato de Chejov, leído hace ya, y titulado, creo, La Boticaria, se dice una frase, que no si es correctamente atribuida a Shakespeare: 'Dichoso aquél que en su juventud ha sido joven', sin duda, estoy de acuerdo; el problema es que se podría replicar o completar al genio diciendo asimismo: 'Infeliz aquél al que no se le permite ser viejo en su vejez'. Esto es lo que ocurre, creo, en la cultura y pensamiento de nuestra época, los fantasmas del pasado no nos permiten ser viejos (y nos conformamos, por tanto, con esa mentira que nos venden, muy barata y muy chabacana por cierto, de la eterna juventud, pero hay que decir, en descargo de estos vendedores de la mentira, que ellos son los atormentados por aquellos fantasmas), mientras, sigue girando la rueda...y al universo(y a los neutrinos) se le dibuja una sonrisa de pena
    Por cierto, habría que haberla visto con el Allaïa (negro?) de hace 20 ya por la elegante Viena paseando por los aledaños al Hofburg

    Comentado por: vic el 03/6/2009 a las 12:47

  • Opinión y razón




    Hace algún tiempo, llegué a la conclusión de que la realidad es una interpretación, y que cuando queremos describirla, hablar de ella, a lo más que podemos llegar es a dar una opinión.

    Es innegable que existen los hechos objetivos. Por ejemplo, la guerra en Irak. Pero, ¿Cómo se llega a esa guerra? ¿Cómo se produce este hecho objetivo? Por una serie de confluencias donde la subjetividad, la interpretación de la realidad, de los diferentes actores implicados, prevalece, frente a otra serie de opiniones, aunque éstas estén sostenidas por una multitud de individuos. ¿Quién tiene razón?

    Pero, si la realidad es una interpretación, ¿Existe la Razón como algo absoluto? Más bien, habría razones individuales, entendiendo tales razones como el continuo de conclusiones, surgidas en un proceso complejo, de inducción-deducción, que le permiten a cada individuo mensurar el mundo, es decir, interpretarlo. Y el trasunto de cada razón sería la opinión, en la que el individuo expone su percepción del mundo.

    Es difícil ponerse de acuerdo. No sé en otros idiomas, pero en español existe la palabra consenso, que implica que varios individuos han llegado a una conclusión idéntica, y la acatan, no por obediencia ciega a un principio, sino porque es el primer paso que da lugar a un proceso posible, sostenible, aplicable, que lleva a realizaciones verificables, objetivas.

    Entonces, ¿Qué es el sentido común? Meras creencias. Algo que se mama con la leche materna, y que no se pone en cuestión porque implicaría adoptar una posición excéntrica, con el consiguiente gasto de energía vital. Implicaría intentar, duramente, entenderse a sí mismo, y por tanto, tener el valor de ponerse en cuestión a sí mismo. Ahí radica el dilema.

    Comentado por: opiniones de un excéntrico el 03/6/2009 a las 12:02

  • ¿Algo así como llevar un Tailleur de Chanel con deportivas?

    Comentado por: El fantasma y la señora Muir el 03/6/2009 a las 11:22

  • Tiene que ir más rápido :)

    Comentado por: Alicia el 03/6/2009 a las 10:49

  • A Vic y Knudsen.


    No estoy de acuerdo con ustedes en absoluto.
    La historia del arte, su dialéctica, no se fundamenta en una negación de la tradición, sino en un movimiento hacia delante fundamentado en esa tradición, y que intenta completarla, aportando notas actuales que la tradición no contenía.
    La realidad cambia, por lo tanto, el arte cambia para denotar esa realidad que ha cambiado.

    Comentado por: Isabel el 03/6/2009 a las 10:22

  • Knudsen, gracias.
    He disfrutado, todavía lo hago, leyendo los archivos de este blog. Sus "conversaciones" y creaciones, las relaciones entre ustedes, y el dibujo de su discurrir, me han producido un efecto hipnótico, no dejo de leerles cronológicamente. Ayer leía sus relatos de viaje por Suiza buscando al autor del blog. En aquella época "la simpática bloguera" antes "cat woman" si que tenia contacto con "Perez", "Jo, tía" y "no soy ruso, señor". Por eso confiaba en que tu pudieras darme algún dato.
    Gracias de nuevo por tu respuesta.
    Saludos a todos.

    Comentado por: nadia el 03/6/2009 a las 09:44

  • Mr. Vic,

    hace un tiempo mencioné los libros de John N. Gray. Si lo que dice ese profesor me interesa tanto es precisamente porque parte de la base de que no hay nada nuevo bajo el sol y porque sostiene que vamos a seguir exactamente igual con la apreciación de que eso es lo mejor que puede pasarnos. A continuación propone un camino en el que el único dogma es el sentido común.
    Hace diez años, por ejemplo, ya anticipaba la deriva que tomaría el capitalismo, obligado por las burbujas financieras a pedirle ayuda al Estado del que siempre había hablado pestes. Hoy, hasta los republicanos de EE.UU. , aunque sea rechinando los dientes, aceptan la fórmula del rescate público como la única posibilidad en estos momentos. De igual manera los socialdemócratas, rechinando también dientes y echando muelas, admiten enviar dinero público a empresas que jamás hicieron una contribución no forzosa a la sociedad cuando estaban "rolling in money". Los tontainas de uno y otro bando creen que esto sienta un precedente y analizan ya todo el futuro económico en esos términos, cuando lo más probable es que se trate sólo de una situación temporal que se olvidará al cabo de unos años.
    Creo que en el arte, igual que en la economía, se ha llegado a un punto en el que lo sensato es abrazar lo aburrido. Desde finales del XIX hasta hace, como quien dice, un cuarto de hora la vanguardia tenía un efecto mesiánico de lo más excitante. Ahora, me parece, hay que descartar lo milagrero y trabajar con los pies muy en el suelo.
    Es menos vistoso, pero mucho más sólido, creo.

    Comentado por: knudsen el 03/6/2009 a las 09:12

  • Hay que leer estos artículos ejemplares y darse cuenta de la miseria moral
    de la izquierda actual:

    "La mención del pasado familiar de un enemigo político sólo puede funcionar en la dirección de la escritura. A la inversa sería por completo ininteligible. Cuando los nacionalistas gobernantes en Cataluña aluden al pasado esclavista del candidato Vidal-Quadras lo que están diciendo, en realidad, es que Vidal-Quadras tiene la moral de un traficante de negros. El caso contrario es un imposible fáctico: cuando a alguien de izquierdas se le recuerdan unos antecedentes familiares poco honorables es para honrarlo. Es sabido: la gente de derechas se construye prolongando su biografía y la gente de izquierdas contra su biografía. El columnista Trallero publicaba ayer en su blog que la empresa familiar de los Nadal (Joaquim es consejero de la Generalitat) se entendía con nazis hasta el punto de que los aliados estamparon en 1944 la leyenda “trading with enemy”, que es bailar con lobos. Pero no hay cuidado. Lo que se dirá: vaya mérito el del consejero. Aún más: los pasados de rancio abolengo, que así debe calificarse técnicamente el de Vidal-Quadras, suponen un irresistible rasgo de glamour cuando se proyectan sobre gentes de izquierdas. Es el famoso de Nicolás Sartorius Álvarez de las Asturias y Bohórquez que deslumbraba a las marquesas por travieso y a los rojos por su don.

    Sin embargo, el pasado y sus edemas tienen una vertiente aún más maligna. Martin Amis, en las últimas páginas de su Koba el temible, explica como, una tarde, su amigo Hitchens aludía a sus recuerdos del lugar donde estaba participando en un acto político: “Aquí había pasado noches incontables con antiguos camaradas”. Amis cuenta que el público se reía afectuosamente. Y se pregunta a continuación: “Si Christopher se hubiera referido a sus incontables noches con antiguos camisas negras el público… » El público se habría callado glacialmente. Cualquier público. Ésa es la diferencia, entre el bigote de Hitler y el bigote de Stalin, entre Auschwitz y Vorkutá, entre Eichmann y Dzreyinski.

    No hace falta ir a los abuelos. Ni siquiera a los padres. Hay personas de izquierda que apoyaron el esclavismo comunista. Que ríen entre el público cuando se evoca el paso de uno por la utopía en cuyo nombre se asesinaron 20 millones de ciudadanos rusos. No sólo eso: que aún apoyan el esclavismo: ¡y en el mismo Caribe de los Vidal-Quadras! No sólo no ven motivo de penitencia. Es perceptible su orgullo de estirpe."
    A.Espada

    Comentado por: recuerdo el 03/6/2009 a las 09:10

  • Nadia,

    siento mucho no poder ayudarla. No sé nada de los nicks por los que pregunta y desconozco por dónde se mueven.

    Comentado por: knudsen el 03/6/2009 a las 08:58

  • La dramática neofilia y el cambio climático

    sería digno de estudiarse, en mi opinión, la tendencia, la regla, o el modelo, que es para mí síntoma de la época en la que vivimos, de querer decir lo que nadie ha dicho por el simple hecho de que no lo ha dicho nadie(en principio). Se repite esto en cualquier ámbito de la cultura, y digo que es un 'modelo' porque se basa en lo siguiente, que es común: se parte del conocimiento de dos puntos de vista clásicos y enfrentados, lo que es fundamental psicológicamente, y que determina el contenido fuertemente, luego se pretende decir/hacer algo, que dado el momento y la realidad en la que se vive, las dos tradiciones parecen no adecuarse. Que se parta de estos dos puntos tradicionales enfrentados es condición necesaria para que el modelo se cumpla, i.e., deben existir, ser clásicos y estar más o menos enfrentados. El resultado no es un movimiento dialéctico à la Hegel, como se podría pensar en principio, pues no se resuelve nada en los contrarios, sino que se 'propone' algo como remedio, y como posible inicio de una tradición(?), pero ese algo debe ser algo 'nuevo', porque se parte de que la realidad es nueva, 'una nueva realidad', para las categorías antiguas, y por ello inaprensible. Esto, digo, sucede y es resultado sociológico y plasmación psicológica del agente. Ni eso, ni aquello, sino esto otro, sería el resumen de lo anterior. Esto sucede en muchos ámbitos desde la pintura: ni lo figurativo, ni lo abstracto sino...;en arquitectura: ni lo funcional, ni lo ornamental sino...; en literatura, ni ficción, ni no-ficción sino... Cuando observo algo de este cariz, recelo, normalmente, pues de lo nuevo se ha de recelar por prurito intelectual, después, porque la persona que propone debe ser de una talla tal que conozca al dedillo las dos tradiciones, cosa harto infrecuente, y que proponga algo distinto sin caer en ellas, cosa más infrecuente todavía, y que se atreva a hacerlo, cosa infrecuentísima si es el caso de un profundo conocedor de ambas tradiciones, pues estos, los profundos conocedores, suelen, finalmente, quedarse dentro de ellas por costumbre, o porque el propio estudio profundo inhibe la capacidad creadora. Por tanto, casi siempre son mercachifles que venden a las editoriales y al público lo viejo vestido de otra forma, o son simplemente estúpidos (v.gr. la afamada 'tercera vía' en política) que creen haber conseguido pergeñar algo maravilloso...y en su caso, y no como le sucedió al célebre matemático, si tienen 'márgenes' suficientes, disponibles, para explicárnoslo

    Comentado por: vic el 03/6/2009 a las 08:21

  • Hola a todos,
    me gustaría contactar (o tener alguna referencia de donde escriben ahora) con algunos antiguos comentaristas de este blog, como " Jo, tia" "no soy ruso, señor" y la simpática bloguera. Se que al menos Knudsen escribía en la misma época en la que ellos visitaban este blog.
    Muchas gracias.

    Comentado por: nadia el 03/6/2009 a las 08:21

  • El arquitecto suizo Peter Zumthos estuvo en Buenos Aires para recibir el premio Pritzker, uno de los más presitigiosos galardones de la arquitectura.

    Creado en 1979 por la familia de Pritzker, tiene como objetivo rendir homenaje a los arquitectos vivos cuyo trabajo signifique, entre otras cosas, una contribución importante y consistente para la humanidad.

    “Cuando empiezo un proyecto” dice Zumthos, “estoy en la misma situación que cuando era un niño y experimenté la arquitectura sin saberlo. Esto es lo que me gusta, el inicio. Entonces llega el trabajo duro, que es cuando tengo que prestar atención para que nadie destruya mi primera imagen, porque cuando hacemos este trabajo como arquitectos, estamos rodeados de políticos, de leyes, de dinero, de clientes que tienen momentos de debilidad”.

    Ah, los inicios!

    Comentado por: knudsen el 02/6/2009 a las 20:10

  • leo en el boletín oficial de la mañana, que existe un filósofo 'nuevo', para los españoles, que se pasea por la feria del libro de madrid; perfecto; el caso es que en el articulo el tal Didi-huberman, del que no he tenido noticia hasta hoy mismo, ha escrito varios libros, que serán muy interesantes, sin duda, pero a juzgar por lo que se saca de la conversación y se plasma negro sobre blanco en el periódico, a saber:"Me interesan los restos de la cronología. Hay que arrancarle a la tradición el conformismo que la pone en peligro, trabajar en el espacio que dejan las oposiciones al uso: entre la tábula rasa de la modernidad y esa especie de supermercado de la memoria que es la posmodernidad. Inocentemente, la vanguardia cree que podemos olvidarlo todo (y digo vanguardia, no artistas de vanguardia, porque Malevich no olvidó jamás los iconos y Picasso nunca olvidó a El Greco). La otra inocencia es la de los que creen que la memoria consiste en conservar el pasado. Unos creen que pueden matar la memoria y otros, hacer de ella un tesoro"; uno no tiene más remedio que contentarse, conformarse, apesadumbrado, con la típica apuesta por el tercero, por 'lo-tercero', entre dos posibilidades que se dan como analizadas, y que se desechan, no tanto por sus limitaciones naturales como, creo yo, por lo que tiene de rentable(evidentemente casi sólo económicamente) para el academicismo francés, o europeo, el querer aparecer con algo nuevo, original, como si eso fuera bueno, o signo de calidad(¡sociedad de consumo qué mal nos tratas!)...en fin y en resumen, más de lo mismo, aunque sean otros ropajes, otras propuestas, otras ideas, el tic de 'todos estáis equivocados y aquí viene el menda lerenda con la solución original'...veremos lo que dan de sí sus libros...

    Comentado por: vic el 02/6/2009 a las 19:42

  • Díganme: ¿Las ciudades no están hechas para amar o encontrarse con el Ser en ellas?

    Comentado por: Carlos el 02/6/2009 a las 18:43

  • Paseo y yo


    La primavera viene suavemente.
    En duras verticales
    solidifica esquinas
    de calles que se abren
    al azul espacioso.

    El viento alberga nubes
    y alarga sombras en la luz dorada
    y tú y yo
    cercanos navegamos en la tarde.

    La claridad
    que llega en un momento
    de donde nadie sabe
    descubre un Ser que adviene.


    Y tú vuelves a ser
    la puerta triste
    que permitió la entrada
    donde tú te separas.


    Y me siento Todo
    y te siento Todo.

    Comentado por: otra visión de la ciudad el 02/6/2009 a las 16:58

  • En los inicios del siglo pasado parecía no haber límite que la ciencia y la tecnología no pudieran superar.
    Una de las consecuencias de ello en el campo de la arquitectura fué la reconducción del concepto de 'ciudades jardín' al de 'tecno-ciudades', otro intento de construir la ciudad ideal por medio de las maravillas de la técnica, un lugar en el que pudiera nacer el 'hombre nuevo'.
    Se trataba de redifinir la ciudad industrial, enfrentándose a problemas como la polución, la congestión del tráfico y las enfemedades. Se buscaban ciudades a 'escala humana', con amplios espacios comunes, distancias factibles de ser cubiertas a pié y cinturones verdes.
    Ejemplos serían la Torvicosa, del fascismo italiano, Salzgitter, del nazismo, Stalingrado, del comunismo ruso o Norris, Tennessee, del liberalismo del New Deal, que también siguió en esto los modelos totalitarios europeos.
    Interesados pueden consultar: 'Invented edens', de Kargon y Molella (MIT Press).

    Comentado por: Jules St Xavier Popinot el 02/6/2009 a las 09:11

  • ¿Sólo dos tercios? Qué optimismo.

    Comentado por: juandiezdelcorral el 02/6/2009 a las 06:59

  • Vic: El libro fue publicado en una sospechosa editorial, aunque los artículos son interesantes.

    A propósito de la arquitectura interesada me reconforta, como casi siempre el poeta.
    Se pregunta M. V. Montalbán en su poema "Ciudad" :
    "la arquitectura, ¿transformará las agonías?" (Visor 1994).
    El verso remite al utópico Ledoux, arquitecto de la Revolución Francesa, citado por Lefebvre:
    "No hay hombre sobre la tierra no susceptible de ser socorrido por un arquitecto; al arquitecto corresponde aliviar las miserias"
    En la versión en tiempos postmodernos de Vázquez Montalbán se constata que la propuesta de construir una ciudad adecuada con edificios adecuados es, hoy, cuanto menos, inútil.

    Comentado por: Tipo Material el 01/6/2009 a las 18:58

  • Agamben en su primer ensayo 'Lo más inquietante' del libro 'El hombre sin contenido' trata del análisis que hizo Nietzsche al considerar lo 'desinteresado' que es, o debe ser, lo bello según Kant y lo que para Stendhal era por contra, transcribe el italiano que escribió el alemán que dijo el francés :'une promesse de bonheur'; yo me pregunto si la nueva arquitectura, o mejor, las nuevas ideas en las cabezas de los nuevos arquitectos no serán arte 'interesado'...en la vida, pero en la ajena, en la nuestra, para cambiarla/cambiárnosla of course, y no será, me digo, una reedición de la frasecita de marras

    Comentado por: vic el 01/6/2009 a las 18:29

  • D. Felix: Oír campanas... o ¡vaya hipérbole! (...lamiendo un ladrillo medían su impermeabilidad).
    La arcaica totxana se acercaba a la lengua para comprobar su adherencia a ella y comprobar su textura.
    También, cuenta la leyenda que, sometida a la acción de nuestro vaho, la arcilla cocida idónea debería desprender olor a tierra mojada.
    Ahora, lo anecdótico aquí es esa especie de prosopopeya inversa suya del imitador de insectos. Desconcertante.
    Y es que en otro orden de cosas, en el proceloso mundo de la edificación la mímesis con la naturaleza ha estado a la orden del día.
    Algunos animales son constructores y algunos constructores son... animales.

    Por eso los graduados en arquitectura se dedican a Heidegger, al haiku, etc.

    Comentado por: Tipo Material el 01/6/2009 a las 16:15

  • Como es bien sabido, los arquitectos configuran en buena parte el mundo en que vivimos y cómo vivimos.
    No deja de ser llamativo que la mayoría de los actuales sean herederos del fascista Le Corbusier y del comunista Gropius.
    Igual tocaría empezar a decir que la ciudad es nuestra y no suya.

    Comentado por: ¿y mi casita? el 01/6/2009 a las 11:54

  • Muchísimas gracias por sus palabras. Es un auténtico espaldarazo para los que amamos nuestra profesión y tratamos, dentro de las dificultades que bien comenta, de ejercerla como servicio a los demás ver que hay personas que saben ver más allá de los estereotipos a los que nos condenan algunos compañeros que responden a las actitudes que comenta Vic, que como las meigas, haberlos, haylos.

    Comentado por: Miguel el 01/6/2009 a las 10:10

  • pues don Félix yo no los soporto; esa especie nacida al albur del modelo económico caduco, que diría zp; especie engolada donde las haya, y lo peor son los 'arquitectos ilustrados', que ya escriben ensayos sobre Heidegger, ya libros de haikus (tan de moda hoy), ya para el Vogue artículos sobre las nuevas tendencias estructurales en la americanas de Ralph Lauren Purple Label...en fin

    Comentado por: vic el 01/6/2009 a las 09:20

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 

 

 

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Tercer acto (2020) Literatura Random House, Madrid. 

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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