El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 14 de febrero de 2012

 Blog de Félix de Azúa

Relaciones entre linces y cigotos

Ha sido muy comentado que el gobierno catalán prohibiera un anuncio de la Asociación por la Tolerancia en donde se publicitaban derechos de los catalanes que son conculcados cínicamente por el poder, y en cambio admitiera el lince de los obispos. Es lógico: nada más natural que el espíritu que comparten los jefes religiosos del bando católico y los del bando nacionalista. Tienen ambos como opción primera la salvación del alma. En un caso por la oración y la penitencia, en el otro por la lengua y la militancia. Y el alma es propiedad de Dios, el cual tiene la misma función sobrenatural que la Nación. Todo lo cual es archisabido incluso por los nacional-estalinistas, de modo que se trata de una farsa. No lo es, en cambio, que se encojan ante la demagogia de los obispos cuando denuncian un mejor trato a los linces que a las criaturas humanas. Esta sí es una mentira populista de pasmosa maldad y no la de los derechos constitucionales.

Todo está protegido, no hay debilidad sin ayuda estatal y cada criatura recibe la protección apropiada. Esta protección no la otorga un gobierno u otro sino que se la da a sí misma la sociedad a través de múltiples procesos, uno de los cuales (y no el más efectivo) es la elección de representantes. A diferencia de hace medio siglo, el mandato social quiere que los ciudadanos y su entorno reciban protección, pero entre la madre y la simiente, prefieren proteger a la madre. Son los ciudadanos quienes han impuesto estas defensas y pobre del político que trate de saltárselas.

De modo que las instituciones acogen programas de ayudas a inválidos, desempleados, inmigrantes, madres abandonadas, ancianos, familiares o embarazadas con riesgos. La Iglesia también protege, sin duda. Todas las instituciones lo hacen. Pero hay una que rechina. La Conferencia episcopal, ofuscada por controlar la sexualidad de las mujeres, su presa obsesiva desde hace siglos, las trata como meros depósitos. El feto las suprime. Esa crueldad ensombrece las labores compasivas de la Iglesia. Viejo asunto. Cada vez más apestoso.

Publicado el sábado 21 de marzo de 2009.

[Publicado el 23/3/2009 a las 10:06]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir:

Comentarios (33)

  • ¡¡Jua!!! de último.

    Comentado por: JML el 26/3/2009 a las 20:35

  • La que despertó mi fantasía era Maria José y poco por no decir nada tenía que ver con esta otra señora. En fin, recuerdo cuando por aquí abundaba aquel fino sentido del humor...
    Menos mal que hoy me han regalado una coctelera.

    Comentado por: comentaristas el 26/3/2009 a las 16:26

  • Es que les he estudiado -dentro de la línea de investigación actual de nuestro departamento- comprobando científicamente que nuestros ilustres escritores no aciertan ni una (multiplique por lo que quiera).

    Comentado por: Maria Josefa Lozano, jefa del departamento de filosofía de la universidad de Castilla la Pancha el 26/3/2009 a las 16:09

  • ¡¡Jua!! X 2

    Comentado por: JML el 26/3/2009 a las 15:01

  • Desde un punto de vista gnoseológico, se podría decir que el concepto de "correo electrónico" al que hace alusión JML se refiere al correo electrónico que ponen los comentaristas (como usted mismo al fin y al cabo) en la sección "deja un comentario"). Pista que dudosamente podrían seguir nuestros estimados autores ni borrachos, se lo digo yo como académica

    Comentado por: Maria Josefa Lozano, profesora de filosofía de la universidad de Castilla la Macha el 26/3/2009 a las 11:05

  • ¡¡Jua!!!

    Comentado por: JML el 25/3/2009 a las 22:48

  • Señor León, insisto. Le prometo que leí "Maria José", por eso le di tratamiento de "doña", con el mayor de los respetos. Es más, la imaginaba a usted muy guapa y mal casada (no me pregunte por qué), profesora de filo en una universidad de, pongamos, Castilla-La Mancha, y me fui a dormir todo fantasioso, ya ve la inocencia de mi inversión. En cualquier caso, ¡salud! y reiteradas disculpas.
    Lo que no he entendido es lo del correo electrónico. ¿Dónde lo ponen?

    Comentado por: comentaristas el 25/3/2009 a las 20:44

  • Soy muy, pero muy, pero muchísimo muy poco adulador (pregúntele al dueño del blog como dice ud. Finalmente siempre queda la pista del correo electrónico). Solo era una opinión. Invitar a la síntesis para facilitar la lectura en medio de la sideral marea de información en la red -con algo de mala leche valga reconocer- no es como para invertir los cables de nadie ni a nadie.

    Comentado por: JML el 25/3/2009 a las 20:02

  • Jose María, no tiene porqué creerme, pero le juro por mi coche que feminizarle no fue a propósito. Estaba muy borracho cuando dejé el comentario y se me dio la vuelta el orden de sus nombres, por ello le pido perdón.
    Otra cosa es que me siga pareciendo impresentable entrar en un foro para adular al dueño y criticar como lo hizo usted a los comentaristas. A lo mejor es su manera de llamar a la puerta de las reuniones, en ese caso, usted mismo. Yo en cambio creo que es mejor presentarse con una botella e intentar participar en la conversación de un modo amistoso, pero como soy alcohólico lo que yo diga hay que tomárselo on the rocks.

    Comentado por: comentaristas el 25/3/2009 a las 18:32

  • Oiga doña "comentaristas" yo si que he participado en la conversación fíjese y verá, inocentica si no te queremos ...y ¿si seré yo la del estreñimiento?

    Comentado por: José María León el 25/3/2009 a las 16:25

  • SEMPRÚN, COMO NO ESTANDO

    GABRIEL ALBIAC Miércoles, 25-03-09

    QUEDA, pasado el tiempo, el rostro que en nuestro rostro esculpimos. La mayor parte de las veces, mientras decíamos estar haciendo cosas trascendentes y que, al fin, se revelaron vanas, cuando no detestables. Casi siempre, sin percibir que laborábamos nada más que para el espejo. Y que sólo en la lucha con el espejo se jugó lo moralmente decisivo.
    Carlos Semprún construyó los minuciosos rasgos de aquel que ha pasado del otro lado hace ya mucho. Y que puede ser, así, tan distante y tan cercano: lo mismo. Y sonreír con un desdén que a nada ofende, porque es el homenaje de quien sabe que nada hay en el mundo de los hombres que no sea desdeñable. Para esa autonomía en el sosiego, se exige un larguísimo recorrido. Y unos ojos abiertos al momento. No a la historia, en la cual todo se desdibuja en lo solemne. Al momento gozoso y terrible en el cual lo que acontece nos hace y, por igual, nos deshace. Y es ese deshacerse, al cabo, lo que de verdad importa. En lo moral: lo estético. No hay búsqueda de identidad tras de la cual no lata una apenas oculta tentación homicida. La generosidad -tan rara- de ser hombre se apunta sólo en el tránsito de todos los errores. Porque el error probablemente sea, de un modo muy elemental, haber nacido. Y saberlo. Saber que cuanto hagamos va a estar siempre horadado por esta incertidumbre: saber que toda acción es una apuesta; saber que no hay apuesta en la cual el relámpago de la derrota no prime sobre las demás posibilidades. La verdadera percepción trágica de la vida es glacial, matemática. Demasiado primordial para ser apuntada de otro modo que en la arruga que trunca apenas el vértice de una sonrisa. Como Nerval, y Barbey d´Aurevilly, y Villiers de l´Isle Adam -y Baudelaire antes que ellos- supieron, no existe más héroe trágico que el dandy.
    Carlos Semprún -tan excesivo deliberadamente en la escritura- poseía esa contención estética del dandy, en una plenitud hoy olvidada. Biografía, por supuesto. No sólo: hay que saber triturar la propia biografía, despedazar todo aquello que un día amamos, despedazarnos con ello, es lo esencial, para que esa distancia de todo amar, todo ver, todo saber del otro lado de un vidrio infranqueable, ponga su verdadero rostro a la dura apuesta moral en la cual -sólo en la cual- se juega una vida de hombre, y, al fin, se pierde, porque perder es la cifra exacta de este juego. La loca apuesta moral: la inteligencia. Hace falta haber sido un niño contra el nazismo. Haber corrido el riesgo y la aventura maravillosos de la vida clandestina. Haber fantaseado mundos exentos de dolor, de humillaciones, de amos. Haber descubierto un día que todo era mentira. Haber sabido contemplar el esplendor de los añicos en los cual saltó la propia vida. Haber sabido entonces que aquel que dice «yo» dice tan sólo engaño, si no sabe que ese «yo» queda siempre, al decirlo, en el instante mismo de decirlo, «en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada». Y que sólo quien sabe ver así desmoronarse todo lo suyo aprende, de verdad, a alzar la sonrisa como una bien medida obra de arte. Y, luego, prenderle fuego.
    Ni un icono quedaba en el fondo de aquellos ojos que, iconos, los habían visto todos. Que incluso habían rendido culto, en el curso del tiempo, a algunos de ellos. Y, ya libres de herencia, los ojos de Carlos Semprún escrutaban con el cortés descaro de quien se ganó a un alto precio ese derecho. Mirar. Decir lo que te venga en gana. Despreciar sin disimulo. Injuriar, si es preciso. Y todo ya como no estando. Queda, pasado el tiempo, el rostro que en nuestro rostro esculpimos. Salto sobre nuestra sombra. Nada.

    Comentado por: Incitatus el 25/3/2009 a las 07:37

  • Sí, doña Maria José León, usted también nos parece encantadora, especialmente por a)su generosa contribución a la conversación general
    b)su capacidad para sintetizar en un sólo párrafo toda la tragedia de su estreñimiento

    Comentado por: comentaristas el 25/3/2009 a las 00:23

  • Junto con el de Xavier Velasco, que lamentablemente se renueva muy de tarde en tarde, este es el mejor blog de todos los que visito. Lástima que los comentarista a) no tengan capacidad de síntesis y b) quieren emular a la brava la erudición del Sr. de Azua.

    Comentado por: José María León el 24/3/2009 a las 20:27

  • La docta y ocurrente, amén de pedagógica, capacidad de Mosterín para situar el sentido común en el centro del discurso inteligente ofrece hoy una prueba elocuente (ven El País del 24.03.2009, sección Cuarta Página): su texto debería leerse en los púlpitos...

    Comentado por: Farero el 24/3/2009 a las 20:09

  • http://www.youtube.com/watch?v=B_exvKnrK6g&feature=related

    Comentado por: awkward el 24/3/2009 a las 19:57

  • No puedo comprender como puede haber mujeres inteligentes pertenecientes a la Iglesia Católica, ese club de misóginos y tarados sexuales en el que la única mujer con cargo es "La Virgen María"

    Comentado por: Belinda el 24/3/2009 a las 13:01

  • Italia y España, una confluencia

    Por Félix de Azúa, escritor (EL PAÍS, 23/03/09):

    Cuando el presidente Zapatero aseguró públicamente, con ese énfasis suyo tan inseguro, que habíamos superado a Italia y que pronto alcanzaríamos a Francia, me eché a temblar. No sólo por el disparate (evidente para cualquiera que haya viajado un poco), sino porque sin la menor duda el presidente estaba persuadido de lo que decía. Un amigo bien situado en Asuntos Exteriores me comentaba su desazón.

    Hay que tener en cuenta que nuestros vecinos de la bota están bien informados: todos los grupos mediáticos españoles, menos uno, están controlados por empresas italianas, y sus carcajadas se oyeron en Pekín. Ahora ya empiezan a quedarse con la energía, ese sector llamado estratégico.

    Ciertamente, hace años que se va produciendo una deriva española hacia Italia (que no lo contrario), pero en el ámbito de la trama económico-política y la infiltración mafiosa. En todo lo demás, educación, preparación técnica, iniciativa empresarial o civilización urbana, nos dan ciento y raya.

    Hubo un tiempo en que los políticos españoles parecían salvarse de la arraigada delincuencia a la italiana. Aquel país ha sido destruido por una clase dirigente chulescamente ajena a la población que les paga. Parecía que eso no iba a suceder en España, pero los últimos meses han puesto al descubierto cómo se extiende también aquí la cleptocracia.

    En Italia, según dicen los expertos, el caos político se debe a la pésima construcción constitucional, tras la Segunda Guerra, que propicia la desintegración de partidos, y la presencia de jefes mafiosos en la Democracia Cristiana desde las primeras elecciones. De entonces a la fenomenal corrupción de la etapa socialista y el exilio de Craxi, la trama se fue espesando y los intereses mafiosos han acabado por devorar la vida parlamentaria sin distinción de derechas e izquierdas.

    Aún faltaba la llegada de Berlusconi, uno de los más siniestros dirigentes europeos, sólo comparable con los de algunos enclaves balcánicos. En este momento Italia es un país con una inseguridad jurídica próxima a la de las satrapías latinoamericanas.

    Cuando comento con los profesionales de la política su progresiva deriva hacia el modelo italiano, suelen negarlo con vehemencia. A los pocos días aparecen tres ayuntamientos, cinco diputados, once concejales y un presidente autonómico pillados en corruptelas, fraudes o corrupciones. De cada diez casos, la proporción viene a ser de cinco del PP por dos del PSOE. Los tres restantes suelen afectar a los asuntos regionales, como el famoso 3% de Maragall, que jamás se esclarecen dado el espesor clientelar que han generado las autonomías, auténticos paraísos de las oligarquías locales.

    Este paralelismo con Italia creo que es explicable, no sólo por la chapuza jurídica o por la inveterada deshonestidad de las sociedades mediterráneas, sino también porque los italianos sufrieron sólo unas pocas décadas menos de fascismo que los españoles. El fascismo, además de una ideología ridícula, es un sistema que nacionaliza la totalidad de los recursos para repartirlos luego entre los fieles del régimen.

    Así se crea una nube de particiones jerarquizadas que hace prácticamente imposible la supervivencia en el exterior de la adhesión incondicional. La necesidad cotidiana y la falta de escrúpulos de los ambiciosos logran que una enorme proporción de la sociedad quede atrapada por el sistema y se conforme con él.

    Si en Italia o en España se hubiera procedido a una depuración de todos aquellos que se enriquecieron con el fascismo, nos habríamos quedado sin clase dirigente. Y fueron ellos quienes decidieron si había o no depuración. Como en Italia, los colaboracionistas españoles se incorporaron a diversos partidos, desde Alianza Popular a Convergència i Unió, del mismo modo que los estalinistas se lavaron la cara en las múltiples izquierdas más o menos democráticas que se fundaron entonces y que han ido derivando hacia grupos de vaguísima ideología y sólido oportunismo. Nunca habrá memoria histórica para este proceso.

    El resultado ha sido una clase política que, con las consabidas excepciones, desde el principio ignoró por completo el sentido de la expresión “dinero público”, y que además se considera impune. Un partido político español se parece más a la Renfe o a Telefónica que a un partido inglés o alemán. Y suelen actuar con igual zafiedad e inoperancia. De vez en cuando un político va a dar en la cárcel, pero nunca, que yo sepa, por dilapidar inmensas cantidades en actividades estériles o en obras ruinosas.

    Hasta tal punto los políticos ignoran que el dinero público no es suyo ni está al servicio de su ideología, que hace unos días José Montilla recomendaba a los empresarios catalanes que no subieran los sueldos de sus trabajadores. No se le pasó por la cabeza que él cobra más que el presidente español. Que sus camaradas del Parlament gozan de sueldos colosales fijados (y aumentados) por ellos mismos. Que tras dos legislaturas los conservan toda la vida. Que sus gastos son en buena parte opacos y que, por ejemplo, niegan a la oposición la documentación que les reclama y no pasa nada. Que también es secreto el número y el sueldo de los asesores. Y que la famosa institución para controlar la malversación pública se ha quedado en una burla a los ciudadanos.

    Según la última encuesta del Centro de Estudios de Opinión, un 74,3% de los catalanes está insatisfecho o muy insatisfecho con sus políticos. ¿Y a ellos qué les puede importar? Mientras les protejan sus jefes… Lo suyo es callar y bajar la testuz.

    A mediados de mes vi por la televisión nacional catalana a Carod Rovira, vicepresidente de Cataluña, con los indios shuars del Ecuador. Ha dedicado un millón de euros a propiciar el bilingüismo entre estas curiosas tribus indias. Seguramente el presidente del Ecuador acepta gustoso el dinero de los catalanes para una finalidad que le importa un pimiento. Es obvio, en cambio, que este asunto, a saber, que los indios aprendan su propia lengua, es de la mayor importancia para los obreros de la Seat. Pero si pude ver unos segundos a Carod en funciones paternales fue porque le acompañaba un equipo de la televisión nacionalista. La imagen del vicepresidente aceptando la lanza india que le ofrecía el jefe shuar en perfecto castellano y medio en cueros ha costado a los catalanes bastante más que cien ternos de sastre valenciano.

    No obstante, es seguro que Carod cree estar haciendo lo mejor para su país. Y seguirá haciéndolo porque la clase política catalana no quiere controlar el gasto público. Es su único poder, ya que la población le es cada día más desafecta. Ellos son el único valor de Cataluña, del mismo modo que Carod está persuadido de ser, él en persona, Cataluña. El dinero de Cataluña es, por lo tanto, suyo. Resulta muy difícil (y tedioso) tratar de hacerle entender que esa Cataluña suya se reduce a un grupo de amigos, una televisión y un par de cientos de miles de votos en decadencia. Y que el resto, hasta siete millones, lo miramos como Nani Moretti miraba a los parlamentarios italianos. Gordos moscones girando sobre el inmenso pastel del dinero público, satisfechísimos, ajenos a todo, ebrios de retórica barata, de egoísmo y de impunidad.

    Sí, es cierto: como dijo Zapatero, llevamos camino de superar a Italia, pero no exactamente en algo que merezca la pena. Por el camino que vamos, para alcanzar la seriedad de Francia harán falta algunos siglos.

    Comentado por: copia/pega el 24/3/2009 a las 11:42

  • 1. No tiene usted motivo para sentirlo, no se excuse, me parece que no la nombró usted.
    2. ¿Desde cuando los acuerdos internacionales impiden hablar con libertad o racionalidad? No se ponga excusas.
    3. Si uno se quiere oponer a las ocurrencias de alguien, lo hace exponiendo las suyas. Se puede empezar en la escuela, enseñando todos los puntos de vista en lugar de adoctrinar.

    Comentado por: pablito, pablete el 24/3/2009 a las 11:37

  • Primero.- La ministra CHACON es una persona inteligente, una mujer inteligente, y una gran ministra, seria y trabajadora. Lo siento, pero es así. Miren hacia atrás y a los lados.

    Segundo.- Del aborto, de la memoria historica, de la asignatura de la educacion para..etc, no se puede hablar en libertad y con racionalidad HASTA TANTO NO SE HAYA DEROGADO EL CONCORDATO CON EL ESTADO VATICANO.

    Tercero.- Las ocurencias de la Iglesia Ctolica, en España, cómo ahora en Africa, y antes entre los indigenas del Nuevo Mundo, tienen mucha repercusión.

    Comentado por: Pablo el 24/3/2009 a las 10:45

  • COMENTARIO A LEGISLACIÓN
    Gustavo Bueno

    La cuestión del aborto ofrece un «escenario» significativo para hacer jugar a los principios bioéticos, sin olvidar que puede darse el caso de un gran desacuerdo en los principios, junto con un amplio consenso en determinadas resoluciones. Por ejemplo, puede mantenerse el consenso cuanto a la validez ética del aborto antes de transcurridos los tres primeros meses del embarazo, razonando desde principios muy diversos. Presupondrán algunos que, aunque el hombre sólo es hombre por el alma racional, el embrión o el feto todavía no ha recibido ese alma racional y, por consiguiente, su destrucción no tiene que ver con un asesinato; negarán otros que el hombre sea hombre en virtud de la recepción de un alma espiritual, pero convendrán en que antes de las seis semanas no existe actividad cerebral en el embrión; unos terceros argumentarán a partir del supuesto de que el feto es propiedad de la madre, que tendría sobre él el ius utendi et abutendi. Otras veces, los principios imponen resoluciones que excluyen todo consenso con quienes admiten principios opuestos sobre el particular: tal es el caso de las resoluciones derivadas de los principios asumidos por la Iglesia Católica (el Catecismo de 1992 excluye el aborto en todos los supuestos). Ahora bien, la mayor parte de los principios alegados, adolecen de su carácter ad hoc y, más que como principios, podrían interpretarse como postulados establecidos a fin de justificar una resolución ya previamente tomada («es legítimo el aborto porque el feto de menos de tres meses no es un ser humano, por lo que hablar de asesinato está fuera de lugar»; o bien «es ilegítimo porque el feto es un ser dotado de alma racional», &c.).

    En cualquier caso, los principios bioéticos aplicables al aborto, sean o no postulados ad hoc, habría que clasificarlos en dos grandes grupos:

    (1) Principios distributivos, es decir, aplicables distributivamente a cada uno de los organismos biológicos humanos (embriones, fetos, &c.)

    (2) Principios atributivos, aplicables a cada organismo en relación con otros organismos de su grupo.

    Entre los principios distributivos contamos, ante todo, a los que postulan el carácter sagrado de la vida, o de la vida humana, que tendría el embrión o el feto: cada embrión o cada feto, en la medida en que sea humano, se considerará como una realidad exenta dotada por sí misma de la máxima dignidad. Adviértase que la perspectiva distributiva salta por encima de la línea que separa la «vida potencial» y la vida actual, que alguien (con P. Singer) invoca como criterio verdaderamente pertinente para la discusión (el embrión, aunque no sea persona, ni ser humano en acto, es persona o ser humano en potencia); porque una tal potencialidad sigue siendo predicada del sujeto distributivamente.

    Entre los principios atributivos contaremos a todos aquellos que parten de las relaciones de la vida humana (o de la persona humana) con otras personas en general, y con el grupo de referencia en particular. Quienes justifican el aborto, por ejemplo, en el supuesto de que el desarrollo del feto ponga en peligro la vida de la madre, están de hecho situados en una perspectiva atributiva, la que relaciona, por enfrentamiento dialéctico, la vida de la madre con la del hijo. Se planteará entonces la cuestión del aborto en el contexto de la lucha por la vida, de la «defensa propia», &c., en el supuesto de que sea preciso elegir entre la vida de la madre y la vida del feto. Desde esta perspectiva caben, sin embargo, dos resoluciones totalmente enfrentadas: la de quienes optan por la vida del feto, en cuanto persona más débil y desprotegida -al menos en la etapa anterior a una ley del aborto que le protegiera- o los que optan por la vida de la madre en cuanto actualmente es una vida más valiosa que la de una simple promesa o la de una vida potencial. Más en general, la de quienes saludan con gozo a los futuros organismos que renuevan la vida y la de quienes ven en ellos advenedizos invasores que entran en competencia con la suya propia. Y esta diferencia de perspectiva no obedece únicamente a motivos psicológicos: en una sociedad que dispone, por conquista o por cualquier otro motivo, de tierras cultivables abundantes, de mares o ríos explotables, la venida de los hijos será percibida como una bendición de Dios, que envía nuevos brazos para trabajar; en una sociedad adaptada a unas tierras pobres, sin futuro, los hijos que llegan y, sobre todo las hijas, serán bioéticamente percibidos como enemigos, cuyo avance será preciso frenar mediante procedimientos tan expeditivos como pueda serlo el infanticidio de las hembras («diez varones y una mujer, un hijo al año; diez mujeres y un varón, diez hijos al año»).

    La perspectiva materialista, en tanto que subraya la pluralidad en la estructura de cualquier tipo de materia, se inclinará abiertamente por los principios que tengan un significado atributivo. Por ejemplo, rechazará la concepción del embrión (o del feto) como «parte exclusiva del cuerpo de la madre» (como si la vida del embrión o del feto no hubiera requerido también el concurso del varón, y como si esa vida no interesase también al grupo, por ejemplo, a través del derecho de herencia o de cualquier otra circunstancia).

    En cambio considerará secundaria la distinción entre estado potencial y estado actual de un organismo biológico humano (en virtud de la especificidad de su ADN, pongamos por caso), cuando el estado potencial se define de modo positivo. Y la razón es que un estado potencial, aunque sólo alcance su significado en función del acto ulterior, sin embargo, en un campo biológico, y en particular humano, en el cual las fases del desarrollo de los organismos han de considerarse como momentos internos ontogenéticos del propio organismo, los estados potenciales antecedentes alcanzan una realidad por lo menos del mismo rango que los estados posteriores. Sólo mediante la atención a las crías, a los embriones, &c., es posible el curso de la vida; de otro modo, crías o embriones son sin duda tratados, desde una perspectiva proléptica, como seres potenciales; pero la perspectiva proléptica es tal que ha de contar con la realidad futura actual; que es la que confiere sentido, por lo que es impertinente la apelación a su estado potencial. A veces se argumenta alegando la probabilidad de que un embrión sea potencialmente un genio, por lo que habría que protegerlo aún más que a un adulto sea persona en acto, pero no genial. Tan solo puede comenzar a ser pertinente la consideración del estado potencial del embrión desde una perspectiva negativa o limitativa, a saber, cuando se cree saber con certeza que un embrión malformado tiene limitadas sus potencialidades.

    Desde estas coordenadas, la decisión acerca de la viabilidad bioética de un aborto, no se harán depender de principios solemnes que, aunque tengan que ver con la «dignidad de la vida», o de la «persona» que va a nacer, o con la presencia o ausencia en su organismo de un alma espiritual, sean meramente declarativos, sino que se hará depender de principios que tienen que ver con el conflicto dialéctico entre las personas vivientes, con los principios de la lucha por la vida, ya se encuentren los contendientes en estado potencial o en estado actual. Conflictos dialécticos que se plantean sin menoscabo de la dignidad (cuando alguien, en defensa propia, no se detiene a matar a su agresor, no ha esperado a que el agresor haya perdido su dignidad; aun reconociéndola, la vida que la soporta será un objetivo de nuestra pistola o de nuestro puñal). En líneas generales, el aborto quedará bioéticamente justificado (en nombre de la misma vida humana) en todas aquellas situaciones en las cuales la continuidad del embrión ponga en peligro la continuidad de la vida de la madre o la del grupo social (en general: el control de la natalidad, que incluye la destrucción de los bancos de gametos que puedan existir). Nos encontramos entonces en el conflicto entre la generosidad y la firmeza, como virtudes éticas fundamentales. La generosidad ante el embrión indefenso (en función de su futuro) cederá ante la firmeza debida a la madre; si esta firmeza está comprometida por el embarazo, sea a través de la misma vida orgánica, sea a través de la vida ulterior (por ejemplo si el feto está malformado o si es fruto de una violación de la que pueda asegurarse que dará lugar a la presencia en el hijo de rasgos fenotípicos indeseables del padre). Cuando una madre ve comprometida su vida por el hijo que depende de ella, lo abortará «bioéticamente» no porque sea parte de su cuerpo, ni porque no tenga aún la dignidad de persona, sino simplemente porque es su enemigo en la lucha por la vida (otra cosa es que lo sea realmente). Mutatis mutandis daremos análogos juicios en lo que concierne al control de la natalidad. Si una proliferación excesiva de embriones pusiera en peligro no ya la vida de las madres, sino la vida del grupo social, este tendría que defenderse de sus futuros competidores en nombre de su propia vida.

    En cualquier caso, desde los principios del materialismo bioético, cabe derivar un juicio condenatorio contra la práctica incondicional del aborto de embriones o de fetos bien formados, fundada en la simple premisa de no haber sido deseado el embarazo». Quien sostiene haber partido de esta premisa, debiera también haber conocido los procedimientos de control de la natalidad de los cuales nuestro presente dispone; y el no haberlos utilizado implicará en principio una gran negligencia, de efectos potenciales o actuales muy graves (riesgo de la vida, despilfarro de quirófanos, atenciones hospitalarias, &c.) que habría que imputar a la madre que propició el aborto y que, en consecuencia, debería compensar con una pena proporcionada (fuerte multa, prisión, &c.) al ordenamiento jurídico.

    Comentado por: copia/pega el 23/3/2009 a las 20:57

  • Yo no pasaba por aquí, hace mucho que no venía. Llego de leer El País de hoy: su artículo, el reportaje con Marco Travaglio y lo que dice Enki Bilal en la p.39.Todo me ha interesado, mucho y su artículo me ha encantado. Me gustaría haberle escrito yo (eso es el máximo,que se puede decir como habrá comprobado alguna vez.)Deseo que esté muy bien porque necesitamos muchas personas como usted.

    Comentado por: tenedor de postre. el 23/3/2009 a las 18:39

  • El gobierno en sí, que es únicamente el modo escogido por el pueblo para ejecutar su voluntad, está igualmente sujeto al abuso y la corrupción antes de que el pueblo pueda actuar a través suyo.Henry David Thoreau.



    El parangón que se le puede hacer a un obispo(asilvestrado) con el lince ibérico (linx pardina) es la de que su único modo de reproducción y perpetuación a día de hoy es por medio de la endogamia(en el caso del obispado claro está que el proceso es distinto del biológico por la sencilla razón de que no existe la obispa).Lo que siento yo es nada más que por el lince, por su extenuante y precaria existencia y porque a algún venado resentido a estas horas le de por pagarla con las crías (indefensa, no se olvide, a pesar de lo "protegido") aludiendo la propaganda innecesaria que le ha hecho al felino el obispo Martínez Camino(ejemplar de fauna asilvestrada).

    En España, no bien se anuncian medidas cuando están saltando las contra medidas en el otro cerco, sean como sean, estas medidas tienen como postre, la mayoría de las veces, una respuestas cautelares que no son propias de personas adultas; antes de que se informen y comprendan le han nacido los partidarios de lo contrario, con contrariedades que, cuando las escuchas, da vergüenza de pertenecer a la especie humana,entre otras que ya conocemos, personas que se les supone estudios y saben lo que dicen como puedan ser profesores y catedráticos.Es una plaga,un vicio, una enfermedad. Se vetan asignaturas que no se comprenden alegando objeción de conciencia (?), acentos, lenguas, políticas alternativas y nuevas, estudios (caso Bolonia), religiones, modas, comercio, economías, capitales, todo de manera sesgada; no hay medida que no tenga sus partidarios contrapuestos y cerriles puestos a punto para saltar antes de que se postulen las medidas. No da tiempo para nada, no se combate el error, puesto que no se llega nunca a conocerlo, y no digamos a reconocerlo. Algún despistado extranjero podrá decir, "mira que bien, es un pueblo este que debate, abierto, caluroso, que arrima el hombro y crea ideas", pero no, me temo se equivoca.

    En el caso de los "antiabortos", la prueba está en que la mayoría de curas y obispos, hoy día con una palpable falta de moral, no se les puede pedir que tengan responsabilidad alguna. Vamos, esto como que hay Dios. Tienen todos el mismo rasero infantil que vienen gastando la mayoría de nuestros políticos españoles; por caso pongo la recientísima resolución de la ministra Chacón, sin un sentido de lo ridículo del que más le valiera se contagiara un poco y de paso no lo hiciera todo bajo la supervisión de la mecánica ejecutiva del "eterno retorno" de su jefe.Poco a poco, con tanto formalismo y tanta política correcta, nos van contagiando y lo único que veremos nacer serán ideas y políticas de enclenques.No se apuren, estamos trabajando en ello,parecen decir.

    Comentado por: Delfín el 23/3/2009 a las 17:21

  • Los "papeles" "provoqueen" tienen su importancia y su repercusión en las gentes. El Codigo Penal es un papel y cuando castigaba "la blasfemia", (ud. quizá no lo conozca, pero como ejemplo estoy seguro que lo aprecia...) muchos fueron "aostiados" por la aurotidad competente, e incluso, fueron a las comisarias donde siguieron "aostiandolos" y a las carceles.

    Seguro "provoqueen", hay que denuciar ese Concordato para ser libres civil y religiosamente. No le quepa duda.

    Comentado por: Giordano Galilei el 23/3/2009 a las 17:20

  • a la sra. provoqueen,

    sí, no le diré que vivo sin vivir en mí, o mejor, en un sinvivir, pero, aun así, dése prisa, por favor...

    saludos

    Comentado por: vic el 23/3/2009 a las 17:17

  • Galileo, es verdad que lo de los acuerdos con el vaticano suena, uf, antediluviano y todo eso. Pero nos importa un pito porque, como dije antes, a mí al menos es la gente lo que me importa, no lo que hayan firmado dos instancias en un papel.
    En Suecia el estado no fue constitucionalmente laico hasta el año 2000. Ni falta que le hacía, podríamos añadir. Hasta entonces, el protestantismo luterano era la religión oficial del estado, y a los suecos, en su mayoría ateos, este asunto se la refanfinflaba.
    Quizá en España sí que nos haría falta una ley de laicidad más enérgica.

    Vic: Vaya, gracias. Me alegro de que, a pesar de todo, mis humildes pesquisas le parezcan de algún interés.

    Comentado por: provoqueen el 23/3/2009 a las 16:56

  • No les parecera a nuinguno de uds. relevante los de la DENUNCIA DEL CONCORDATO. De acuerdo. A mi tampoco mucho, es verdad, pero lo veo tan antiguo, tan poco estetico internacionalemnte, tan de D. Pelayo, que me sonrojo cuando salgo fuera de nuestro país, de nuestra España querida.

    La frase de Reagan denota que sus neuronas estan afectadas irremediablemente por su antigua , aunque superada, afición al alcohol y la coca....¿cómo van a opinar los que no existen?

    Comentado por: Bruno Galilei el 23/3/2009 a las 16:20

  • Bueno, ¿provocación o realidad poliédrica?



    Frente al ataque de bárbaros y romanos, reitero:


    Super- heterónimo, estoy de acuerdo contigo (lo manifestaste ayer), el medio es libre pero no vale todo, lo que hay que solicitar es atenerse a la ley, por tanto,

    1. Primero compromiso a Prisa.com de que los ficheros de sus blog´s están sujetos a la ley de Seguridad y Protección de Datos personales vigente.
    2. Solicitar a la Agencia de Protección de Datos, la debida implementación y agilidad de la ley, para permitir la libre opinión y evitar las adulteraciones y “mediatización” de personas y/u opiniones.
    3. Que los medios no blog, se ajusten a las características éticas del periodismo para posibilitar a las personas damnificadas una posibilidad de respuesta.
    4. Tiene que haber una iniciativa de coordinación internacional, (o comenzar a gestarse) porque por experiencia sé, que las denuncias actualmente se archivan a consecuencia de la imposible localización de los impostores.

    Un compromiso de parte de Prisa.com con los usuarios que libremente aportan su cuota de opinión, y un planteo serio para evitar tanto la manipulación como la “mediatización” que provocan la instrumentalización de los usuarios en la nueva era.

    Eso no quita el desarrollo del sentido ético de todos y cada uno de los que participamos.

    A tener en cuenta a quien cobra por esa responsabilidad.

    Publicado por: La jefa, en guardia y con los jardineros | 23/03/2009 1

    Comentado por: La lince el 23/3/2009 a las 15:39

  • Lo que querais pero esta semana santa que sigas siendo fiesta , lo cambios de cara al verano.

    Comentado por: el Dominguero que perdio la riñonera el 23/3/2009 a las 15:00

  • el sr. Azúa zumbón, zumbando a la Confe...ay! como quisieran algunos que la Confe se pusiera el gorro frigio y cantara el alonsanfán con la hoz en una mano y el rosario(?) en la otra...pero me da a mí que no.
    La protección del nasciturus que tiene, como he dicho aquí alguna vez, una clara consecuencia desde el punto de vista de la Confe y de los católicos; tiene, sin duda, una cierta defensa desde el punto de vista jurídico; y es que así como la ley protege al que, por ejemplo, va a ser parte del cuerpo electoral instituyendo toda una sere de garantías para que previamente a serlo pueda, llegar, a digamos, 'fungir' en su cometido sin trabas; el mismo principio aplicado al nasciturus, al que se le podría considerar una 'no-persona física', puede hacer que la ley, dado que obviamente llegará, ineluctablemente a serlo, prepare para él unos derechos para que pueda, en base al respeto sacrosanto a la vida, no del nasciturus, que "no lo es todavía" (cosa ésta sujeta a mucho debate, pero creo, no jurídico estrictamente), sino de la persona ya, digamos, hecha propiamente, digo que puede la ley salvaguardar y proteger para la adecuada prescripción(en su sentido de adquisición, claro) de los derechos que va a tener dentro de nueve meses. Por tanto, no es una tontería el habilitar derechos o pre-derechos o simplemente garantías para que efectivamente lo que va a ser sujeto de derechos los tenga efectivamente.

    saludos


    p.s.: a la sra. provoquenn,

    pues ojalá termine rápido su investigación y podamos ver la definición negro sobre blanco o sobre blog azuano

    Comentado por: vic el 23/3/2009 a las 13:30

  • Cuando dejemos de comentar las ocurrencias de la Iglesia Catolica, o cuando las pongamos a nivel de los consejos del Gran Hermano Budista, del Consejo Hiperbolico Protestante o de la Hermandad Sufista Catatonica, entonces ademas de ahorrar tiempo y esfuerzos nos quitaremos un grandisimo peso de encima. Si ya solo siguen lo que diga la Iglesia una minoria, ¿porque estamos siempre hablando de ella?. Dejemos que digan lo que quieran, alla los seguidores. Eso si, ni un euro.

    PD: Hay que relacionar todo con el malvado nacionalismo? Vivo en Barcelona y la verdad, no me siento oprimido por nadie. Puede que si fuese mas culto y guapo sintiese el aliento de una barretina en la nuca pero no es el caso

    Comentado por: jordi el 23/3/2009 a las 13:09

  • Como dijo Reagan: 'Todos lo que están a favor del aborto tienen en común el haber nacido'.

    Comentado por: la caridad bien entendida... el 23/3/2009 a las 11:22

  • Personalmente no me parece muy relevante lo diga un señor con túnica hasta las trancas de peyote. Como mucho me puede resultar pintoresco. Me preocupa más lo que diga o haga la parroquia.

    Comentado por: provoqueen el 23/3/2009 a las 10:54

  • Lo más "moderno" que habría que hacer ya, es DENUNCIAR de una vez EL CONCORDATO. Entoces se podria empezar a hablar de todo lo demas con cierto rigor.

    Comentado por: Giordano Galilei el 23/3/2009 a las 10:12

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.

 

 

 

 

 

Ensayo

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres