El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 14 de febrero de 2012

 Blog de Félix de Azúa

De profundis clamavi ad te

Cuando esta semana me acerqué a la casa de mis vecinos para que su perro me sacara de paseo, lo encontré renqueante y menguado. Nadie había y nada pude averiguar. En los primeros minutos no alcanzaba a mover los cuartos traseros que arrastraba como si no formaran parte de su cuerpo. Poco después recuperaba fuerzas y hemos podido caminar hasta el almendral, unos cientos de metros. El bicho, un podenco canario bien dotado para el drama (en ocasiones imita a los reales cazadores y hace la parada con el hocico muy elevado sólo por darme gusto), es un tenorio al que no dejan salir solo porque si no se le distrae se lanza sobre las hembras del valle y me las preña de dos en dos. Son perras de alcurnia, nacidas en Edimburgo, y sus amos desfallecen cuando las pobres paren los rompecabezas que genera el podenco.

Hoy no pudo lanzarse a la génesis caótica, pero este alma de Dios es incapaz de quejarse. Parece partido por un rayo y a pesar de ello se arrastra la mar de alegre, ladra con simpar jovialidad y se le ve dispuesto a hacer diez kilómetros en busca de gazapos. A los pocos minutos estaba derrengado y pedía disculpas alzando las orejas como nosotros las cejas. Antes dije "alma de Dios" y no me arrepiento. Escribió Camus famosamente que el dolor de un niño es sobrada razón para olvidar a Dios. O no lo hay, o uno no puede tomar café con semejante entidad. Yo agregaría que el dolor del podenco nada añade al argumento de Camus, pero sí algo de irritación contra los publicitarios de la divinidad. Os lo digo en serio: que se la confiten.

Cuenta Bábchenko (Galaxia Gutenberg) que en Grozny, durante la lucha puerta a puerta, vio cómo los nacionalistas chechenos degollaban a unos cautivos rusos y lanzaban sus cabezas por las ventanas haciendo grandes burlas y risas. Cuando sus camaradas recuperaron el edificio constataron que con la sangre de los acuchillados aquellos creyentes habían escrito sobre el muro: "¡Alá es grande!".

Quienes aman a Dios, pueden pasar apuros. Se te quedan mirando con aire de decir: "Perdona, pero yo no tengo nada que ver con ESE".

Publicado el sábado 14 de marzo de 2009.

[Publicado el 16/3/2009 a las 11:51]

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Comentarios (53)

  • "Escribió Camus famosamente que el dolor de un niño es sobrada razón para olvidar a Dios. O no lo hay, o uno no puede tomar café con semejante entidad".

    No conocía frase de Camus. En verdad es ingeniosa. Me pregunto si la conocen los pediatras que trabajan en el área de urgencias de los hospitales y que, sin embargo, eligen no olvidar a Dios. Y no solo piensan que tomarían café con Él (qué ingenioso) sino que toman la cena en memoria de Él. Yo mismo he estado varios días atendiendo a mi bebé enfermó (ya sanará) y que les parece que hasta ahora no he visto nada que me haga olvidar a Dios, como tampoco se me ha ocurrido que no deba cenar en conmemoración Suya (que es lo único que se me hace parecido a tomar café con Él. ¡Qué ingenioso! yo habría dicho más bien tomar tomar vino y pan con Él, pero que se yo, quien va ser tan impertinente para revisar a Camus, así sea un poco).

    Y a propósito, tal vez no sea irrelevante citar otra frase aquí. "He aquí yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, cenaré con él y el conmigo" (A qué no saben Quien la dijo).

    Comentado por: Anónimo el 16/4/2009 a las 04:17

  • http://www.youtube.com/watch?v=WWP2UrUQttw

    Comentado por: la primavera ha venido el 23/3/2009 a las 00:05

  • Vaya cachondo el "antidandi". Tenía buena voz.

    Comentado por: Circe el 22/3/2009 a las 20:41

  • ¿En fin, que ni paseando al podenco podemos dejar de pensar en Dios? Y por supuesto que los perros tienen alma, los míos seguro. Y además irán al cielo porque son muy buenos.

    Comentado por: Circe el 22/3/2009 a las 20:39

  • La entrevistadora es tonta pero lo peor es el traje de Azúa ¡¡¡¡¡¡marrón!!!!!! (¡ay, y encima es nieto de Gonzalo Comella!)

    Comentado por: nicky hilton el 22/3/2009 a las 18:29

  • Felix de Azúa
    http://www.youtube.com/watch?v=gV6yfdAraCc

    Comentado por: el Dominguero que perdio la riñonera el 22/3/2009 a las 17:31

  • Recordar cosas que casi nadie recuerda o sabe:

    "LOS chicos de las juventudes del PNV andan difundiendo una curiosa etimología de la palabra lehendakari, que, según ellos, consta de dos elementos: lehen («primero») e idazkari («secretario»). O sea, «Secretario Primero», y no, como yo afirmaba, «caudillo» o cosa parecida.
    Supongo que van de broma. De lo contrario, habría que pensar que, además de jóvenes, son un poco gilipollas y se creen todas las batallitas que sus mayores les cuentan. Lendakari, y no lehendakari (que es su adaptación posmoderna, de hace no más de treinta años), fue un neologismo de los muchos que creó el nacionalismo de preguerra, uno de aquellos «terminachos» a los que se refería Unamuno y que tan felices hacían a la inmensa mayoría de los nacionalistas de entonces, que no sabían vascuence. El PNV siguió utilizando la forma lendakari en sus publicaciones hasta después de la muerte de Franco. Y con el significado de caudillo, jefe o similar. El boss, vamos. Estricto equivalente de Führer, Duce o Conducator. Y qué. Era la moda en una derecha que se fascistizaba a medida que se bolchevizaba la izquierda. Las juventudes de la CEDA llamaban a Gil Robles «el Jefe», lo que todavía se rememora, desde la izquierda, para probar que Gil Robles era un facha y para justificar la revolución de 1934 contra la República. Pero Gil Robles no fue fascista, y la liturgia totalitaria de sus alevines le hacía tan poca gracia como a Indalecio Prieto la de las juventudes socialistas sovietizadas, que trataron de lincharlo, por cierto.
    José Antonio Aguirre Lecube, primer lendakari y paradigma reivindicado por Pachi López, mostró, durante los años treinta, una cierta propensión a las modas que venían de Berlín y Roma. Su antisemitismo, inspirado en los Protocolos de los Sabios de Sión, era de cuño racista y bastante parecido al de Onésimo Redondo, también antiguo alumno de los jesuitas y brillante abogado. A Aguirre le gustaba el corporativismo mussoliniano, la esvástica (que el PNV prodigaba en su imaginería) y, desde luego, que le llamasen lendakari. Después, el PNV se puso al lado de la República y, más adelante, se hizo demócrata-cristiano, pero, todavía en los primeros años cuarenta, trataba de entenderse con Hitler a despecho de su proclamada lealtad al gobierno republicano en el exilio y del bombardeo de Guernica."
    J. Juaristi

    Comentado por: recordar, nenes el 22/3/2009 a las 12:44

  • Si las vacas, los caballos y los leones tuvieran manos y con sus manos pudieran pintar y esculpir como los hombres, las vacas darían formas bovinas a los dioses, los caballos,formas equinas, y asílos otros.

    Jenófanes de Colofón (siglo VI a. de J.C.)

    Extraído del "libro del cielo y del infierno", Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares

    Comentado por: A su imagen y semejanza el 22/3/2009 a las 11:58

  • No me mueve, mi Dios, para quererte
    el cielo que me tienes prometido,
    ni me mueve el infierno tan temido
    para dejar por eso de ofenderte.

    Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
    clavado en una cruz y escarnecido,
    muéveme ver tu cuerpo tan herido,
    muévenme tus afrentas y tu muerte.

    Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
    que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
    y aunque no hubiera infierno, te temiera.

    No me tienes que dar porque te quiera,
    pues aunque lo que espero no esperara,
    lo mismo que te quiero te quisiera.

    Comentado por: Anónimo el 21/3/2009 a las 21:54

  • DIOS EXISTE EN LA CONCIENCIA DE LA GENTE,EN LA CULTURA,EN LA HISTORIA,EN LAS INSTITUCIONES.....COMO UN LASTRE QUE IMPIDE QUE LOS HUMANOS NOS HAGAMOS RESPONSABLES DE LO QUE SOMOS:NI DIOSES NI ANIMALES,PERO CON CAPACIDAD PARA HACER DEL MUNDO Y DE LO QUE NOS RODEA ALGO MAS DECENTE SIN MAS NI MENOS PRETENSIONES.MIENTRAS SIGAMOS CREYENDO,Y/O PENSANDO QUE ALGO SUPERIOR A NOSTROS NOS CONTROLA EN UNA U OTRA DIRECCION Y CON UNOS U OTROS RESULTADOS EL MUNDO SEGUIRA SIENDO COMO ES:UN SITIO DONDE MUCHAS VECES ES MEJOR MIRAR PARA OTRO LADO.PERSONALMENTE NO ME INTERESA EL CIELO PROMETIDO DE NINGUNA RELIGION.

    Comentado por: CARMEN el 21/3/2009 a las 18:41

  • Respuestas a la pregunta "¿Qué opináis de Dios? ¿Existe realmente?" sacadas de un foro de ciclismo que suelo frecuentar:

    - Hay estudios, pero de momento no han llegado a ninguna conclusion concreta. Si me entero de algo nuevo lo pongo.
    - pues yo creo que dios no existe, porque si fuese omnipresente como lo pinta todo cristo (ja-ja xD) y con la de veces que he dicho me cago en **** creo que me habria dado tantas collejas que tendria el cuello minimo como el totem de roco siffredi (de largo) y podria verme el ombligo desde abajo, pero como no es asi, mi conclusion es que no existe
    - yo pienso que dios fue un tio muy listo para su epoca (estilo a einstein) que supo lo que tenia que hacer y mira,la pila de ... que creen en el y que sigen y le segiran para siempre.
    - Yo creo que si que existe, pero....o no es tán poderoso o no es tan bueno como lo pintan; escojed la opción que querais, a mi me da igual.
    - DIOS EXISTE PERO ESTA MUERTO!!.. nose donde oi esa frase..creo que en el foro.

    Comentado por: xfrtyd el 21/3/2009 a las 00:24

  • Veamos si esta larga cita aporta algo sobre lo tratado. A mi si.

    " Hubo un tiempo en la tierra en el que la vida humana estaba tremendamente oprimida por el peso de la religión,la cual mostraba su cabeza horrible desde el cielo y amenazaba a los mortales; fue entonces cuando un griego,un mortal,osó alzar sus ojos y enfrentarse con ella... y que tanto mas eleva el valor audaz de su espíritu cuanto que había sido el primero en exigir que se abrieran las puertas cerradas de la naturaleza . De rerum natura, Lucrecio

    Esta liberación del miedo parece contradecir la muy distinta liberación unida a la esencia desiderativa de la religión misma,a la hipóstasis de la propia perfección deseada como Deus Optimus Maximus. Pero ningún ateísmo liberador del miedo iba a liberar de los contenidos desiderativos y de los tesoros de la esperanza de la religión,a no ser en su forma más mezquina y totalmente negativa,en el materialismo popular de los siglos XIX y XX que solo en razón de su filisteísmo cultural pudo eludir la pérdida total de estos contenidos de esperanzas,es decir,el nihilismo. El ateísmo trajo,mas bien,estos tesoros trascendentes a la inmanencia,y en Feuerbach los trajo de modo muy reflexivo al hombre. Lo que en este ateo,el mas importante de todos,y el menos entendido también en este punto,realmente desaparecía era la atribución de realidad al perfectissimum,con lo que este aparecía como un trono oprimente frente a los hombres,como aquél << en lo alto >> por excelencia propio del cesarismo,una representación con la que podía combinarse muy bien un conjunto puramente ideológico de cosas que nada tenían de tesoro,y que eran patrimonio sólo de la Iglesia de los señores.Pero por lo que se refiere a la crítica de la religión en sentido propio en Feuerbach,lo que el ateísmo elimina esencialmente es el Júpiter Optimus Maximus,no el contenido desiderativo de un Optimus Maximum mismo...... Pero el reino humano en la naturaleza posee una significación definitiva,y lo que aquí ha heredado el ateísmo es nada menos que toda intervención personal de los fundadores en el secreto religioso... O en otras palabras y con conciencia de la paradoja en que consiste la cosa misma : al declararse como mediador entre sí mismo y el Padre, Jesús se convirtió él mismo en Padre... Y justamente por razón de esta firmeza,la mística del Hijo del Hombre se mantiene hasta dentro de la antropologización de Feurbach,si bien el Deus Optimus Maximus no mora ya sobre las estrellas; el ateo que entiende lo pensado bajo la noción de Dios como una alusión al contenido humano aún no manifestado,no es un anticristo . "

    E. Bloch

    El principio esperanza III pag. 416
    Trotta

    Comentado por: maleas el 20/3/2009 a las 23:26

  • Vic, la definición precisa aún me llevará unos años de trabajo, me temo.

    Comentado por: provoqueen el 20/3/2009 a las 22:17

  • JUAN BENET

    Fábula segunda

    Al despedirse le advirtió, con un tono de Cierta severidad:

    -En ausencia mía no deberás visitar a Pertinax. Cuídate mucho de hacerlo, pues de otra suerte puedes provocar un serio disgusto entre nosotros.

    La mujer permaneció en su casa obediente de las instrucciones de su marido, quien a su vuelta le interrogó acerca de las personas que había visto en su ausencia.

    -He visto a Pertinax -repuso ella.

    -¿No te advertí que no fueras avisitarle? -preguntl él con enojo.

    -No fui yo a visitarle. Fue él quien vino aquí en ausencia tuya.

    Fue el marido en busca de Pertinax y le preguntó: -¿Qué derecho te asiste para visitar a mi mujer en mi ausencia?

    -No fui a visitar a tu mujer -contestó Pertinax, sin perder la calma- sino a ti, pues ignoraba que te hallaras ausente de tu casa. En lo sucesivo deberás advertírmelo si no deseas que se produzca de nuevo esa circunstancia que tanto te mortifica.

    No satisfecho con tal explicación, el marido ingenió una estratagema para averiguar las intenciones de Pertinax y descubrir la índole de las relaciones que mantenía con su mujer. Despachó a ésta de la casa con un pretexto cualquiera, y disfrazándose con sus ropas, envió un criado a Pertinax para comunicarle que hallándose en su casa esperaba ser honrado con su visita.

    Pero la mujer, recelosa de la conducta de un marido que se comportaba de manera tan desconsiderada y averiguando en parte sus intenciones, decidió -disfrazada de Pertinax- volver a su casa para representar el papel que deseaba que presenciase su marido.

    Por su parte Pertinax, al advertir que la mujer se hallaba sola en la casa, contrariamente a las noticias que había recibido, se disfrazó de su marido, sin otra intención que la de descubrir la intimidad de las relaciones que les unía.

    Así pues, cuando el falso Pertinax -que no era otra que la mujer- se rindió a la casa para cursar la visita a la que había sido invitado, se encontró con que el matrimonio le estaba esperando, a diferencia de lo que había presumido.

    La circunstancia en que se vieron envueltos los tres era análoga para cada uno de ellos, pues los tres sabían, cada cual por su lado, que uno al menos de los otros dos se hallaba disfrazado, sin poder asegurar cuál de ellos era, ni siquiera si lo estaban los dos. En efecto, cualquiera de ellos podía razonar así: si sólo hay uno disfrazado debe haberse disfrazado de mí, puesto que yo lo estoy de él, y, por tanto, el auténtico sólo puede ser aquél de quien yo estoy disfrazado. Ahora bien, como no está disfrazado, no tiene por qué saber que lo estamos nosotros y, por consiguiente, al no tener ninguna razón para suponer una mixtificación no lo romperá. Y sí, por el contrario, lo están los dos, el que está disfrazado de mí es aquel de quien yo no estoy disfrazado, del cual ignora si está disfrazado o no. Así pues, no es posible saber quién está disfrazado de quién, a menos que uno -atreviéndose a revelar las intenciones que le llevaron a adoptar tal disfraz- se apresure a descubrir su identidad ante los demás, cosa en verdad poco probable.

    En consecuencia -debieron pensar, cada cual por su lado--, si queremos preservar nuestros
    más íntimos pensamientos e intenciones, hemos de seguir disfrazados para siempre, lo cual, si cada uno ha elegido con tino su disfraz, no cambiará nada las cosas.



    Texto extraído de «Una tumba y otros relatos"

    Comentado por: Isis el 20/3/2009 a las 21:50

  • Knudsen,

    la respuesta era a esto:

    "Muchos pensamos que cristianos y ateos caen en la misma desesperada necesidad de que alguien (Dios)o algo (el progreso humanista)les redima de su condición animal, siendo ésta lo único de lo que verdaderamente disponemos."

    Es verdad, en mi comentario hay una errata. Debería decir:

    "la religión noS hace creer que nos redime de la animalidad, aunque en realidad la religión nos recuerda que nuestra animalidad es lo único que tenemos. De eso no se da cuenta la gente religiosa, pero precisamente de eso se trata."

    Comentado por: provoqueen el 20/3/2009 a las 21:11

  • Hola , cuelgo un texto :


    Hágaseme entender, según raciocinio, en qué fundamentos ha erigido el hombre esa gran ventaja que piensa tener sobre las demás criaturas, y dígaseme quién le ha persuadido de que se han creado para su comodidad y servicio cosas como el admirable movimiento de la bóveda celeste, la eterna luz de los luminares que orgullosamente brillan sobre su cabeza y los espantosos movimientos del mar infinito, con todo lo demás así establecido y que perdura desde hace tantos siglos. ¿Es posible imaginar nada tan ridículo que esa infeliz criatura, que ni siquiera es dueña de sí y está expuesta a las ofensas de todo y de todos, se diga dueña y emperatriz del Universo a pesar de que no está en su mano conocer la menor parte de sí mismo y mucho menos imperar sobre él?

    Montaigne
    ..................

    Comentado por: albert el 20/3/2009 a las 19:56

  • Provoqueen,

    La conclusión del texto de John Gray era:

    "Once we switch off the soundtrack – the babble of God and immortality, progress and humanity – what sense can we make of our lives?”
    (Una vez que apagamos la banda sonora - el parloteo sobre Dios y la inmortalidad, el progreso y la humanidad- ¿qué sentido podemos darle a nuestras vidas?)

    y Vd. contestó,

    "efectivamente la religión no hace creer que nos redime de la animalidad, aunque en realidad la religión nos recuerda que nuestra animalidad es lo único que tenemos. De eso no se da cuenta la gente religiosa, pero precisamente de eso se trata."

    Lo siento, pero no le veo sentido a su respuesta.


    En cuanto a ética y moral, pienso en el ejemplo de los japoneses de los años cincuenta, ocupados por los U.S.A. y con el recuerdo reciente de Hiroshima y Nagasaki. En el trabajo se vestían y funcionaban como americanos, pero nada más volver a sus casas, se ponían el kimono y vivían a la japonesa. La ley les obligaba a actuar de una forma en público y la apetencia-tradición, les llevaba a vivir en privado tal y como lo habían hecho sus antepasados.
    Lo mismo muchos ciudadanos hoy, que acatan la ley de su comunidad y respetan la religión o religiones de sus conciudadanos pero en su intimidad viven como les place. Estos individuos respetan, pero no creen.
    Un cristiano y un humanista respetan y creen y, además -y en esto es con lo que muchos no estamos de acuerdo- basan su fe en dos cuestiones que para ellos son dogmas, mientras que para muchos otros son aporías: la igualdad de todos los hombres y la necesidad-conveniencia de que alguien-algo les redima de su naturaleza errónea. Para el cristianismo dicho defecto de fábrica se llama pecado original para el cual se debe aplicar el antídoto de una sólida catequesis, y para el humanismo sería la idea del salvaje a civilizar.
    Hay, sin embargo, otra escuela de pensamiento que afirma que la naturaleza de los hombres (única y distinta para cada espécimen)en su animalidad con ciertas luces y con el azar llevando la batuta, está muy bien como está.
    Para quienes así pensamos,catequizar/civilizar a quien, ni lo desea, ni lo necesita, es una pérdida de tiempo. Muy lucrativa, eso sí, para los apóstoles cristianos y humanistas, tanto en lo pecuniario como en la satisfacción que parece causarles pensar que están del lado de los buenos.

    Comentado por: knudsen el 20/3/2009 a las 17:40

  • upss!...perdón:

    regalo para los 'catones zonzorinos', que diría Sancho Panza:

    haber no,no... de 'haber' sino de "a ver"...

    Comentado por: vic el 20/3/2009 a las 16:11

  • a la sra. provoqueen,

    uff!... para que la defición suya o la de Dukheim (pues que no sé a quién atribuírsela, ¿a quién?) fuese buena, o más o menos precisa, deberíamos decidir primero sobre una definición de sociedad ya que se hace referencia como algo ya dado; pero, primero, parece que ud. une, por que le place, las dos palabras mito y religión en un sintagma y utiliza además el adjetivo religioso no en lo que significa propiamente, (búsquelo en el Drae), sino para definir algo nuevo, que se saca no sé de donde y que más o menos es algo así como una historia o discurso narrativo, si le entiendo bien con varias características; exige ud. que: sea creído por la sociedad, con lo cual un 'mito religioso' más o menos podría ser (o, al menos, lo podríamos hábilmente hacer)la Ley de la gravedad, aunque no se formulara à la Newton; pero como exige, también, que todos lo crean y no se pregunten o se respondan con tontandas, entonces, o Sócrates no formaba parte de la 'sociedad ateniense' o hemos de pensar otra definición para "creer", si queremos todavía contar con Sócrates como piedra miliar de la sociedad ateniense del siglo V a.C; aparte, no sé como ese "totem"(??) tendría que representar a la sociedad, ¿qué significa que un mito represente a la sociedad?; deme un ejemplo de tal mito; la tipología de los mitos es bien conocida y no sé dónde encajaría su tipo:'mito religioso';

    en lo que se refiere al mito que vertebra el cristianismo que según ud. tiene que ver con los 'mitos' del arco mediterráneo oriental, desde luego que el sr. Piñero no estaría muy de acuerdo en su precedencia ni su génesis; es decir, que porpiamente aquéllos no vertebran sino que se superponen.

    y por cuanto al 'pueblo elegido', hombre! eso no es ningún tipo de narratividad sino, más bien parte, de su fe.

    saludos

    p.s.: y haber si se anima, y si está en ello o rondándolo, formule una definición precisa

    Comentado por: vic el 20/3/2009 a las 16:08

  • Todavía no he formulado una definición precisa, pero podríamos decir que un mito religioso es aquella historia, escultura, poema, representación metafórica en el formato que sea, elegida como "totem" principal por una sociedad. Hay otros mitos pero este es el principal, el rey de los mitos, leyendas, historias, cuentos... que han cundido en esa sociedad. A decir de Durkheim, esta elección se hace porque representa la sociedad misma, lo más característico de ella. Otros mitos hablan de asuntos humanos o sociales, de forma parcial, pero el mito religioso habla de la sociedad en su conjunto, la pinta encajando todos los aspectos posibles; lo que esconde esta metáfora es a la propia sociedad, lo que la define como más característico de ella y sólo de ella por comparación a otras sociedades.

    Además, es un mito creído por los miembros que lo han adoptado como totem principal. 'Creído' significa que los miembros no se preguntan qué significa, y si se lo preguntan siguen respondiéndose con representaciones, porque el muñeco al que el mito viste ha de resultar invisible para los adeptos. De eso se trata precisamente: de disfrazar la realidad de lo que somos, por ser demasiado dura. Eso que se esconde, eso que representa el mito, por tanto, no es solo una descripción "inocua" de sociedad, sino que necesariamente ha de ser una tragedia. Si no, no habría necesidad de disfrazarla.

    En el cristianismo el eje principal es la vida de Jesús - hijo de dios, con el punto álgido de su muerte y su resurrección. Con toda una serie de mitologías menores revoloteantes alrededor de este eje, en las que no me voy a extender ahora.

    En judaísmo no estoy muy puesta así que no estoy segura. Supongo que el mito que vertebra todo es el concepto de pueblo elegido de dios.

    Comentado por: provoqueen el 20/3/2009 a las 15:06

  • varias preguntas: ¿qué es un 'mito religioso'?; ¿cuál es el mito o los mitos de los que procede la religión judía?; ¿cuál es el mito que vertebra al cristianismo?

    saludos

    Comentado por: vic el 20/3/2009 a las 13:49

  • Era broma, ya sé que el pizzicanto se toca con los dedos, pero también se escribe con los dedos.

    Comentado por: Otro el 20/3/2009 a las 12:30

  • más que lapsus yo lo veo como silencios de negra con puntillo -o sin él. Pizzicatos, que diría Pirandello.

    Comentado por: Otro el 20/3/2009 a las 12:25

  • Por supuesto una creencia no es una religión, ni todo mito es mito religioso. Sin embargo, creo que no hay religión sin mitología. Y desde luego el cristianismo, (no me atrevo a decir qué pasa con otras religiones) tiene una mitología bien conocida. Que religión y mito no es lo mismo, claro. Que una mitología determinada es parte vertebral del cristianismo, sin duda.

    Comentado por: provoqueen el 20/3/2009 a las 12:04

  • sr. maleas, si 'ocurriese' eso, sería una falta de actitud crítica y análisis; además de dar preminencia a una de las 'formas de ser', esto es, que lo que es en el pensamiento constituye la realidad es lo que es fuera del pensamiento, demasiado idealista, a mí me suena a aquello del enunciado performativo austiniano; pero plantearse la pregunta es síntoma claro de que, al menos ud., separa ambos ámbitos.
    Y a mí, desde luego, no me determina la vuelta de cinco euros el que piense que el dos sea el tres y que el frutero al pedirle yo tres manzanas me dé y cobre dos.

    Por cuanto a la religión y el mito, dejemos de una vez esos achiques, esas simplificaciones y chuscadas de hacer depender una del otro, como si estuviera demostrado todo origen mítico fundante y como si fuera y trataran de lo mismo -una creencia no es una religión aunque se crea en una forma de lo trascendente- o se conformaran de la misma manera; es como si a un estudiante de geometría simpléctica se le dijera: joe, todavía no te has enterado, ¡que todo viene y se reduce al teorema de Pitágoras y a los agrimensores egipcios!

    saludos

    Comentado por: vic el 20/3/2009 a las 11:40

  • "Pues una vez que han considerado las cosas como medios, no han podido creer que se hayan hecho a sí mismas, sino que han tenido que concluir, basándose en el hecho de que ellos mismos suelen servirse de medios, que hay algún o algunos rectores de la naturaleza, provistos de libertad humana, que les han proporcionado todo y han hecho todas las cosas para que ellos las usen. Ahora bien: dado que no han tenido nunca noticia de la índole de tales rectores, se han visto obligados a juzgar de ella a partir de la suya, y así han afirmado que los dioses enderezan todas las cosas a la humana utilidad, con el fin de atraer a los hombres y ser tenidos por ellos en el más alto honor; de donde resulta que todos, según su propia índole, hayan excogitado diversos modos de dar culto a Dios, con el fin de que Dios los amara más que a los otros, y dirigiese la naturaleza entera en provecho de su ciego deseo e insaciable avaricia. Y así, este prejuicio se ha trocado en superstición, echando profundas raíces en las almas, lo que ha sido causa de que todos se hayan esforzado al máximo por entender y explicar las causas finales de todas las cosas. Pero al pretender mostrar que la naturaleza no hace nada en vano (esto es: no hace nada que no sea útil a los hombres), no han mostrado —parece— otra cosa sino que la naturaleza y los dioses deliran lo mismo que los hombres. Os ruego consideréis en qué ha parado el asunto. En medio de tantas ventajas naturales no han podido dejar de hallar muchas desventajas, como tempestades, terremotos, enfermedades, etc.; entonces han afirmado que ello ocurría porque los dioses estaban airados a causa de las ofensas que los hombres les inferían o a causa de los errores cometidos en el culto. Y aunque la experiencia proclamase cada día, y patentizase con infinitos ejemplos, que los beneficios y las desgracias acaecían indistintamente a piadosos y a impíos, no por ello han desistido de su inveterado prejuicio: situar este hecho entre otras cosas desconocidas, cuya utilidad ignoraban (conservando así su presente e innato estado de ignorancia) les ha sido más fácil que destruir todo aquel edificio y planear otro nuevo"
    Spinoza, Ética.

    Comentado por: p.g. el 20/3/2009 a las 11:22

  • Siete puntos que diferencian una ética religiosa monoteista de otra laica humanista:

    1. Nuestra relación con los otros debe ser de amor, no sólo de justicia.
    2. Establece prohibiciones morales absolutas además de las condicionales.
    3. Justifica autosacrificio por causas morales.
    4. Es una ética universal, no local.
    5. Propicia actos que van mas allá del deber moral.
    6. Afecta pensamientos además de acciones.
    7. Anima a imitar la perfección divina.

    Comentado por: lenn el 20/3/2009 a las 10:44

  • No son faltas Uno,son lapsus.¡ Que corrector se ha perdido el Mundo !

    Comentado por: maleas el 20/3/2009 a las 00:28

  • Perdón, cuando dije religión quería decir cristianismo. Lo que pase con las otras, está por ver.

    Comentado por: provoqueen el 19/3/2009 a las 22:59

  • Ossa, ¿de dónde se ha saca usted que no nos damos cuenta de que nuestra herencia intelectual es cristiana?
    Según mis cálculos, el momento religioso de cualquier individuo se encuentra en algún punto entre poner el acento en el mito (tragedia, problema) y ponerlo en el código (propuesta de solución). Las religiones evolucionan en esa dirección, y en sus últimos estadios ya no queda nada del mito.
    Uno que propone soluciones a los problemas y deja a un lado los mitos... ¿se puede considerar religioso? ¿es religioso en su último estadio? ¿ha salido ya de la religión? Ni lo sé ni me importa, lo que sé es que esa es la dirección inexorable, hasta que, solucionado un problema (o encarrilado al menos), otro se hace más presente, más acuciante o más grave, y vuelta a empezar (nuevos mitos, nuevos códigos, y a emprender el viaje otra vez). Y más vale así, porque lo contrario significaría que el problema anterior ha cerrado en falso.

    Knudsen, efectivamente la religión no hace creer que nos redime de la animalidad, aunque en realidad la religión nos recuerda que nuestra animalidad es lo único que tenemos. De eso no se da cuenta la gente religiosa, pero precisamente de eso se trata.

    Comentado por: provoqueen el 19/3/2009 a las 22:56

  • 'Así será si así os parece', Maleas. Pirandello quedaría estupefacto con sus faltas de ortografía. Y eso que es Vd. del plan antiguo.

    Comentado por: Uno el 19/3/2009 a las 22:48

  • Claro como el agua vic.
    ¿ Y si ocurriese que lo que cada uno piensa determinase lo que para él es ? o a si será si a si os parece.Admita esa posibilidad.

    Comentado por: maleas el 19/3/2009 a las 21:12

  • será que Camus conocía los designios divinos, digo yo, y lo que pensaba Camus no era digno de Él...pero,si existe, ¿quién sabe sus quereres?; y ,¿tiene o tendrá que ver Dios con cómo lo percibimos o cómo nos lo representamos los seres humanos?;¿ la representación de Dios de los de 'Alá es grande' es correcta?. Porque no hay que confundir, si existe, a Dios con nuestra idea de Dios...y esto sirve para cualquier cosa que 'exista'; es decir, que hay que hacer ver la diferencia que el pensamiento hace entre 'lo que existe' y 'la idea que tenemos de lo que existe'; diferencia que podrán interpretar algunos como ideal y no real o de mil maneras según tradiciones filosóficas varias, pero que tiene entidad para ser, al menos, planteable.

    Comentado por: vic el 19/3/2009 a las 20:07

  • ossa,
    da Vd. en el clavo. Muchos pensamos que cristianos y ateos caen en la misma desesperada necesidad de que alguien (Dios)o algo (el progreso humanista)les redima de su condición animal, siendo ésta lo único de lo que verdaderamente disponemos.
    Un perro abandonado y medio muerto de hambre puede encontrarse con un humano que lo alimente e incluso lo adopte. Su destino, a partir de entonces, se regirá por la compasión que inspiró (Dios existe/ El humanismo existe).
    El mismo perro, en manos de un canalla que lo considera un peligro a eliminar o un objeto a torturar por el placer en sí de hacerlo, será nuevamente privado de alimento, ahuyentado, e incluso apaleado hasta la muerte (Dios no existe/ El humanismo no existe)
    Si alguien se molestara en preguntarle al perro, probablemente lo único que diría es "hoy era/no era mi día de suerte"

    John Gray, a quien Vd. cita, lo explica muy bien:

    "I should liken Kant to a man at a ball, who all evening has been carrying on a love affair with a masked beauty in the vain hope of making a conquest, when at last she throws off her mask and reveals herself to be his wife." In Schopenhauer's fable the wife masquerading as an unknown beauty was Christianity. Today it is humanism.
    What Schopenhauer wrote of Kant is no less true today. As commonly practised, philosophy is the attempt to find good reasons for conventional beliefs. In Kant's time the creed of conventional people was Christian, now it is humanist. Nor are these two faiths so different from one another.
    Over the past 200 years, philosophy has shaken off Christian faith. It has not given up Christianity's cardinal error – the belief that humans are radically different from all other animals.
    Philosophy has been a masked ball in which a religious image of humankind is renewed in the guise of humanist ideas of progress and enlightenment. Even philosophy's greatest unmaskers have ended up as figures in the masquerade. Removing the masks from our animal faces is a task that has hardly begun.
    Other animals are born, seek mates, forage for food and die. That is all. But we humans – we think – are different. We are persons, whose actions are the results of their choices. Other animals pass their lives unawares, but we are conscious. Our image of ourselves is formed from our ingrained belief that consciousness, selfhood and free will are what define us as human beings, and raise us above all other creatures.
    In our more detached moments, we admit that this view of ourselves is flawed. Our lives are more like fragmentary dreams than the enactments of conscious selves. We control very little of what we most care about; many of our most fateful decisions are made unbeknownst to ourselves. Yet we insist that mankind can achieve what we cannot: conscious mastery of its existence. This is the creed of those who have given up an irrational belief in God for an irrational faith in mankind.
    But what if we give up the empty hopes of Christianity and humanism? Once we switch off the soundtrack – the babble of God and immortality, progress and humanity – what sense can we make of our lives?”

    John Gray, Straw Dogs (2002)

    Comentado por: knudsen el 19/3/2009 a las 19:47

  • MATEO MONTES
    Sopis un loco degenerado y extraordinariamente gracioso y me habeis hecho reir a caracajadas leyendo este comentario. Que os parta un rayo por fetichista y por blasfemos a la vez...Muy divertido sois!!!!

    Comentado por: FELIPE BUENO ANGULO el 19/3/2009 a las 18:26

  • Con la edad, las utopías juveniles se nos aparecen como un tanto ridículas. Entonces, se cambia. Don Félix ha cambiado mucho, pero todavía mantiene esa enemiga virulenta contra la religión típica de nuestros utópicos de salón, más o menos jóvenes. Por ahora. Quizá cambie cuando caiga en la cuenta de que la mentalidad progresista, socialdemócrata, que nos rodea, es la descendiente en línea directa de la mentalidad cristiana, de los valores cristianos, de las utopías cristianas. Nuestros progres, que son anticlericales y antireligión, resulta que son hijos intelectuales de Pablo de Tarso, los hijos más amados, aunque no se den cuenta de ello, pobres. Son verdaderos cristianos, aunque no crean en Dios y se pongan condón. El último libro de John Gray puede ayudar a comprender esta paradoja.

    Comentado por: ossa el 19/3/2009 a las 16:33

  • Animula vagula blandula hospes comesque corporis, quae nunc abilis in loca pallidura, rigida, nudula, nee, ut soles, dabis iocos.

    Comentado por: Isis el 19/3/2009 a las 07:46

  • Diferentes versiones de Dios.


    The new York Times
    Sunday Book Review


    Our George Steiner Problem -- and Mine
    By LEE SIEGEL
    Published: March 12, 2009

    ...Steiner both celebrated culture’s survival and questioned its value in an age of atrocity and disbelief. But his provocative lifelong inquiry into the sources of human cruelty and creation does not alone account for his controversial status...
    At the same time, a spiritual energy enlivened Steiner’s work, drawing in readers who surrendered themselves to his profligate ruminations. He attributed this quality to Arthur Koestler, who, he wrote, “seemed to exemplify Nietzsche’s insight that there is in men and women a motivation stronger even than love or hatred or fear. It is that of being interested — in a body of knowledge, in a problem, in a hobby, in tomorrow’s news paper.” An intensity of outward attention — interest, curiosity, healthy obsession — was Steiner’s version of God’s grace. There is something both exalted and wonderfully mundane about that...

    artículo completo,
    http://www.nytimes.com/2009/03/15/books/review/Siegel-t.html?_r=1&ref=books

    Comentado por: knudsen el 18/3/2009 a las 16:23

  • aj,,jajjajajjajajjajajjajaj
    ok1
    Yo soy aquél que cada noche te persigue
    Yo soy aquél que por quererte ya no vive
    El que te espera, el que te sueña
    El que quisiera ser dueño de tu amor
    de tu amor

    .......

    Quienes aman a Dios, pueden pasar apuros. Se te quedan mirando con aire de decir: "Perdona, pero yo no tengo nada que ver con ESE".

    no... Yo soy AQUEL....

    uah!

    sa! usa!
    que terrenal
    me ricordó a ese cantante español

    ok! belísimo!

    Comentado por: Enea el 18/3/2009 a las 16:10

  • No discutiré con D. Félix las razones que da para considerar que Dios no existe, o que al menos haría mejor en no existir; es tema que da para consideraciones bastante más extensas y complicadas que las que él parece dispuesto a hacer, o yo tengo espacio para intentar. Sólo diré que el hecho de que se pueda utilizar la fe religiosa para justificar atrocidades no es argumento suficiente; también la libertad, y cualquier otro valor cívico que se le ocurra, se utilizan desgraciadamente para eso mismo. Y, por fin, no creo que, si (digamos) Dante o San Juan de la Cruz se encontraran con D. Félix, su fe les obligara a bajar la cabeza avergonzados. Y, si D. Félix no está de acuerdo en esto, me parece de veras que se equivoca. Termino: para evitar errores, conste que yo, personalmente, soy agnóstico.

    Comentado por: marinero el 18/3/2009 a las 13:42

  • Por cierto, no es "at te", sino "ad te". por esta vez, pase, señor Félix.

    Comentado por: escoin el 17/3/2009 a las 23:11

  • De profundis clamavi at VOS :
    Pues sí, tal vez sean los últimos gritos.
    Parece que algunos profesores de griego están sufriendo en los centros de enseñanza públicos y privados un verdadero “ acoso y derribo” por parte de las direcciones. Divide y vencerás, parece ser la máxima a seguir ¿Qué es lo que se pretende? Siento decirlo, pero con todo esto de la autonomía de centros lo que se está consiguiendo es que se tomen decisiones ,o se decidan formas de actuar, sin ninguna lógica que las justifique : una especie de libre albedrío (en algunos casos, pura anarquía) tremendamente perjudicial, en última instancia, para los alumnos. Cada vez, más “paletos”. Al final, para ocupar un puesto de periodista , por ejemplo, se tendrá que redactar una noticia sin faltas de ortografía y con sentido (bueno, lo primero ya lo puede subsanar un corrector informático; lo segundo, por el momento, no).


    Pero todo esto no ha surgido “ex nihilo”. Cuando se empezó a implantar la reforma educativa de la LOGSE, ya se veía que ese engendro iba a acarrear quebraderos de cabeza, y así ha sido. La LOE es únicamente un intento cosmético ante la monstruosidad anterior. Muy pocas voces del sistema educativo universitario se alzaron en contra de la LOGSE con fuerza en su día : “ no es nuestro problema”, pude escuchar de la boca de un catedrático universitario de griego. Y es que uno de los fracasos históricos más evidentes del sistema educativo de este país ha sido la poca consideración hacia las etapas educativas anteriores a la universitaria.


    En la década de los noventa, cuando un servidor trabajaba en un colegio privado de Barcelona (considerado, no se lo pierdan, de “élite”, de “mucha élite”) , tenía que soportar que se dijera a los alumnos de bachillerato que “quien no sirviera para las matemáticas, que cursara griego”. Y esto lo decía ¡ el jefe de estudios de bachillerato! (bueno, la jefa), que cada vez que hablaba en catalán cometía un atentado contra la lengua de Pla, en un colegio que alardeaba de su “catalanidad”. Evidentemente, ese clima era irrespirable para mí. Afortunadamente, pude conseguir por parte de la dirección que mi despido fuera considerado improcedente, con lo cual me embolsé una buena indemnización y, además, una carta de recomendación con faltas de ortografía que todavía la conservo (delirante todo ello, ¿no?).

    Y esto lo digo porque, desgraciadamente, entre los propios compañeros de docencia muy a menudo nos encontramos con incomprensión (fruto del desconocimiento) hacia nuestras materias, cuando no animadversión. Ya hace unos años que no es mi caso, afortunadamente.

    ¿Alguien me puede indicar qué colectivo de profesores han efectuado, desde hace años, un esfuerzo tan grande para adecuar sus materias a una nueva forma de enseñar como los de lenguas clásicas? ¿Por qué no se critica a los malos docentes de matemáticas, de ciencias naturales o de inglés y sí se discute, en su totalidad, la conveniencia de aprender latín y griego? Es un absoluto sinsentido ¿Tan mal lo hicieron los profesores de latín y griego en el pasado que provocaron una legión de resentidos? Lo dudo, aunque reconozco que, en mi caso particular, si hubiera tenido al mismo profesor de latín en tercer curso de bachillerato, casi con toda seguridad no hubiera estudiado Filología Clásica. Pero no, tuve la suerte de tener otra profesora de latín, una gran profesional : Carmen Romero (no, no es la esposa de Felipe González). Es lo lógico, porque también hay malos y buenos profesores de matemáticas, por ejemplo.

    Bueno, señores, mientras los miopes intelectuales que están al frente de la administración educativa nos dejen seguir con lo nuestro, a disfrutar con el latín y el griego. Hay alumnos, y no pocos, que lo agradecen, si se les deja, claro, si se les deja.

    Comentado por: escoin el 17/3/2009 a las 23:05

  • Estimado Félix de Azúa,

    Mi nombre es Abel Cervantes, soy el jefe de redacción de la revista mexicana La Tempestad, que se encarga de analizar las manifestaciones de distintas disciplinas artísticas (literatura, cine, música, artes visuales, artes escénicas, arquitectura y diseño). Me comunico contigo porque para nuestro próximo número estamos organizando un dossier como homenaje a Thomas Bernhard y nos gustaría mucho que participaras con nosotros con un texto sobre este autor y su relación con la artes visuales.

    Ojalá estés interesado. Te dejo mi correo electrónico para conversar, en caso de que te llame la atención nuestra propuesta: abel.cervantes1@gmail.com

    Saludos,

    Abel

    Comentado por: Abel Cervantes el 17/3/2009 a las 20:47

  • What has art got to do with beauty these days?

    By Roger Scruton
    THE TIMES, 16/03/09

    When the study of beauty first attracted the attention of modern philosophers, it was at the beginning of the 18th century and during the height of the scientific revolution. For philosophers of the Enlightenment nature was not the plaything of an unknowable God, but an open book, whose meaning can be clearly read by science. Nature had been demystified, to become the home of mankind, and it is thus that the great 18th-century painters portrayed it. Art could be beautiful, as nature was beautiful. But it was beautiful because it imitated nature, which was the source of beauty in all its forms.

    The Romantic movement emphasised the creative artist rather than the natural world as the origin of beauty. According to the Romantics, it was by encountering ideas and feelings crystallised in works of art that we could obtain the oneness with the scheme of things which the Enlightenment philosophers had looked for in the works of nature. The self-expression of the artist was endowed with the authority of revelation. Originality rather than convention became the criterion of artistic success, and the individual transgression attained a value as great as any obedience to social norms.

    In our time this Romantic conception of the artist has been taken to such extremes that we no longer know whether art and beauty have much to do with one another. It is not just that arbitrary objects (Brillo boxes, pickled sharks, piles of bricks) are now regularly presented as artworks. Among the artworks that we are called upon to admire are acts of desecration, such as Andres Serrano’s crucifix in urine and Tracey Emin’s unmade bed, or gestures of violence against art itself, such as the sarcastic postmodernist productions of the romantic operas.

    And because critics made fools of themselves in the mid-19th century, by preferring the salon art of Bouguereau to the innovative visions of Manet, few critics today will venture an adverse judgment of anything that presents itself as an original gesture, however offensive or banal. Hence the continuing scandal of the Turner Prize - which is not a scandal at all, since nobody in a position to say so has pointed out that the Emperor has no clothes.

    Many people conclude that art is not what it was once cracked up to be, that it is not about the beautiful, the sublime and the transcendent, but that it is a skill like any other and that the greatest part of the skill is self-advertisement. Find a way of drawing attention to yourself, whether with words or images or noises; get the right connections, the right agent and the right kind of subsidy, and you too can be an artist. Of course, talent is important. But it is a talent for attracting attention, rather than for seeking and finding the eye of God. Just look at what Christo achieved, simply by wrapping buildings, and even sections of the Australian coastline, in plastic sheets! It took talent of a quite special kind to get someone else to pay for such a prank, and then to be paid again for doing it.

    Today people are a little more cynical than they were when such nonsense began. But this is not because they have lost the interest in beauty or the need to encounter it in their daily lives. They have lost faith in art as a way of supplying that need. This loss is a painful one, for the reason that it is difficult now to return to the 18th-century love of nature in order to enjoy what was promised by art, namely redemption from the trivial and a face-to-face encounter with the truth. Nature, too, is not what it was once cracked up to be. It has lost its former status as the open book in which we could read ourselves.

    The nature poets of the 18th and 19th centuries could walk the country lanes of England and see only the smiling face of an ordered world, whose laws were known and whose aspect was in harmony with the human bid for a more than worldly significance. Those conflicts that they sensed in themselves - between freedom and causality, between sacred and profane, between exultation and ordinariness - they found resolved in nature, where, as Wordsworth put it: “Our souls have sight of that immortal sea/ Which brought us hither.”

    I don’t think that we can look on nature now in quite that way. It is not just that the country lanes of England display more food wrappers and plastic bottles than wildflowers, though this is a significant fact. It is that nature no longer has a face. As science and technology have advanced, the face has been scraped away, to reveal the bare structure - the cosmic skeleton - beneath it. Even the most devoted hikers and ramblers know that the smiles they receive from the landscape have their origin in themselves, and that the smiles are ever fainter, as the “eye of the beholder” becomes clouded by cynicism and science. Of course, we are still sensitive to natural beauty. But it appears before us as a fragile and threatened thing, and not as the great immovable fact that once it was.

    Yet the need for beauty remains. We see this in all the areas where people make choices concerning the way things look, or feel or sound. As soon as appearances are chosen not just for their agreeableness but also for their meaning we enter the realm of aesthetic judgement, as this was understood by the Enlightenment. That is why there is even today an “aesthetics of everyday life”.

    People may have given up on art, and they may be sceptical towards natural beauty. But they still design their own lives, searching for agreement and for a shared sense of what matters and why.

    This search for aesthetic order is not just a luxury; it is essential to life in society. It is one way in which we send out signals of humility, and show that we are not just animals foraging for our needs but civilised beings who wish to live at peace with our neighbours. That is why we adopt dress codes; it is why we are guided by taste in our language, in our gestures and in our ways of looking at other people and inviting them into our lives.

    That is also why the current battles over architecture and public space are so important. They are not battles about economics or administrative convenience. They are about beauty: in other words, about the creation of meaningful appearances. We need to live in a world that welcomes us, as nature welcomed Wordsworth and John Clare. The habit of desecration that we have witnessed in the world of art has also afflicted the built environment, with the facetious projects of the “starchitects” - I think of Rogers, Libeskind, Foster and Koolhaas - designed not for the city but against it.

    Beauty is not popular among professional architects, just as the pursuit of beauty is not popular among visual artists: it suggests costly sacrifices, and a scaling down of pretentions for the sake of people whom they don’t need to know. But the controversy over modern architecture remains real and important: for it reflects the need of ordinary people that appearances be respected, so that the place where they find themselves can also be shared as a home.

    It is, to my way of thinking, the most vivid proof we have that beauty still matters.

    Comentado por: copia/pega el 17/3/2009 a las 19:31

  • Tristes noticias. ¿Y pensar que durante tiempo lo echaba de menos en el blog? Teníamos en común ese amor a las piedras y cristales. En ellos quedará su recuerdo.

    Comentado por: me el 17/3/2009 a las 14:52

  • Grifo, cuando era Aker, me veía en una isla, tal vez Philae. Yo lo veo al fin liberado del dolor, volando, en al térmica infinita de una sonrisa, tuteando a dioses y planetas.

    Comentado por: Isis el 17/3/2009 a las 07:48

  • Si la muerte,el temor a la muerte,es el fundamento ultimo de Dios ese Dios es necesariamente falso.

    No conozco la opinión que Grifo tenia acerca de Dios,al menos no recuerdo que aquí tratase de ello y en las pocas palabras,con las cosas que nos teníamos que contar los dos,que crucé con él en la puerta del Iberia mientras nos fumamos un canuto,invitó él, hablamos mas de piedras viejas y salud que de otra cosa,como dos amigos que se encuentran tras un largo periodo y continúan una conversación años atrás interrumpida.Es algo que no me ha ocurrido con muchas personas.

    Preciso el verso de Al59,justo seria copiarlos aquí,Grifo era un descubridor de cristales,él mismo era puro cristal.

    Comentado por: maleas el 16/3/2009 a las 20:47

  • Recuerdo un comentario de mi profesor JP Willaime: "no es convieniente convertirse a la religión que uno estudia". Me hizo mucha gracia, como otras cosas que decía.
    Y sin embargo, cuando nos deja una persona buenísima, es difícil no recuperar algo de la religión de donde habíamos salido.

    Comentado por: provoqueen el 16/3/2009 a las 20:36

  • ¿Pero si es el perro el que le saca de paseo no tiene que ser el perro el que lo vaya a buscar ?

    Comentado por: Albert el 16/3/2009 a las 17:59

  • Quizas sí que hay que tirar la idea de Dios a la papelera, como hizo Sartre, y vivir sin engaños.

    Por otro lado, la religión de los extremistas es como la ciencia del proyecto Manhattan: puro miedo y inmadurez humana.

    Comentado por: andreu el 16/3/2009 a las 17:10

  • Tocayo: por que no ensaya el psicoanálisis a ver si deja de somatizar tan radicalmente su apostasía.

    Comentado por: Mateo Total el 16/3/2009 a las 15:34

  • Querido Grifo, gracias por los buenos ratos que nos hiciste pasar. Confío en que ahora Amón-Ra te esté contando todos sus secretos. Adiós.

    Comentado por: knudsen el 16/3/2009 a las 14:13

  • Dios será un hijo de puta pero cada vez que blasfemo se me jode el coche (he tenido que darlo de baja porque era imposible hacer frente a tanta reparación) una vez, deshecho del che, objeto de la ira divina,tengo una arteriosclerosis jodida en las pierrnas, algo parecido a una angina de pecho pero en las piernas. Asi, que adorado sea la Virgen María, San Pablo,San Pedro,Los Macabeos,Teresa (esa golfa). De verdad es necesario estar a buenas con esta gentuza.

    Comentado por: Mateo Montes el 16/3/2009 a las 12:10

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.

 

 

 

 

 

Ensayo

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

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