El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 13 de febrero de 2012

 Blog de Félix de Azúa

Economía y delito

La novela más original de la edición europea (o mundial) acaba de publicarse en España. Se titula El año que tampoco hicimos la Revolución y su autor es el Colectivo Todoazen (Editorial Caballo de Troya). Este colectivo lo forman el economista J.G. (que declara unos ingresos brutos anuales de 26.000 euros), el sociólogo I.E. (14.000) y el escritor B.C. (9.500). No es difícil de adivinar quién es B.C. El libro narra en 365 páginas los acontecimientos que tuvieron lugar a lo largo de un año, de mayo a mayo de 2004/5, y su argumento es relativamente simple. Se trata de una novela de misterio: ¿por qué la población de aquel lugar no se amotinó y pasó a cuchillo a sus representantes políticos, procediendo luego a colgar de las farolas a los banqueros, financieros, plutócratas y oligarcas? Viene a ser como Las viñas de la ira, de Steinbeck, pero aquí. Los acontecimientos que se narran son espeluznantes. La novela comienza con un motín en una prisión catalana. Sigue luego con los beneficios de bancos y cajas de ahorro españoles, los de las grandes empresas, los monopolios disfrazados, los grandes consorcios. De vez en cuando ese relato se interrumpe para desarrollar una segunda línea novelesca, la de los despidos, traslados de empresas, desubicaciones, multiplicación del precio inmobiliario, estancamiento de salarios, acelerada subida del precio de subsistencia y así sucesivamente. El texto se ve hábilmente entrecortado con asesinatos, robos, asaltos, reclusiones forzosas, juicios y condenas, dramas de inmigrantes, prisiones. De vez en cuando, una entrevista o una carta añade una nota de emoción, como la muy tremenda de Lothar Baier antes de suicidarse. Todos y cada uno de los sucesos está rigurosamente copiado de la prensa diaria. El colofón del libro es un poema de Bertold Brecht (Resolución de los Comuneros) que debería ponernos en pie y salir a la calle para incendiar sucursales de banco. En lugar de eso, aquí estoy, escribiendo como un idiota. Por lo menos ya saben dónde tienen toda la información económica del año 2004/5 en España, situada en un contexto sociológico aterrador y dispuesto con el montaje artístico de Walter Benjamín en el Libro de los Pasajes. Es la novela del año. Y todo lo que cuenta es real como la vida misma. Al igual que el Colectivo Todoazen, este redactor se asombra de que vivamos en el paraíso, según dice el gobierno, y que el único problema del país sea la metafísica nacionalista. También se asombra, habiendo conocido la prensa de resistencia contra el franquismo, que la opinión pública española se parezca tanto a la de Ceacescu.

[Publicado el 07/12/2005 a las 09:12]

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Comentarios (7)

  • Hoy no tengo ganas de hablar del capitalismo gansteril ni mafioso, que tan bien desenmascarados deben quedar en esa novela; ni siquiera me apetece hablar tampoco del capitalismo decente, el de los sueldos dignos que tanto han permitido progresar a tanta gente. Y, dicho sea de paso, su decencia queda también de sobra probada en la inconmensurable paciencia mostrada por sus impulsores ante la chulesca actitud que siempre les han dispensado los ideólogos truculentos y los utópicos perdonavidas. Justo hoy estoy en Bilbao, ciudad paradigmática de nuestro capitalismo industrial, y precisamente hoy hace un día muy `bilbaino´, con cielo de oscuro plomo azulado y copioso chirimiri, por lo que ahora mismo no me resultaría difícil arrojar sórdida bilis contra todo lo que se mueve. Aunque hoy tenemos también un signo climatológico de color nada local, el viento, que me estimula precisamente en la otra dirección: la que place aborrecer la sordidez venga de donde venga. Sí, se ha levantado un vendaval de los de no te menees –tan sólo recuerdo corrientes semejantes en el cierzo invernal de mis infantiles vacaciones navideñas en la ribera navarra–. Era un ventarrón morrocotudo, con ráfagas de esas que te arrancan literalmente los botones del abrigo e, instintivamente, te hacen buscar las sólidas vallas de piedra como única forma de evitar ser tumbado. He ido, como tantos fines de semana, a recoger a mi anciana tía para traerla a comer a la casa de mi hermana y al bajar del coche el aire casi arranca de cuajo la puerta. No sé, con todo, creo que no está mal esto del viento intratable. He estado pensando que un vendaval así es muy absorbente y eso hace que te olvides de ti mismo y que verdaderamente descanses; por lo que he tenido la –probablemente muy atolondrada– intuición de que, en ocasiones así, seguro que hasta los suicidas prefieren dejar su actividad para mejor ocasión. En todo esto he estado extrañamente pensando a partir del vendaval y de ahí he pasado sin solución de continuidad a acodarme de una anécdota, de ese mismo pueblo de mis vacaciones navideñas, que voy a intentar relataros porque, aunque resulta bastante extemporánea aquí, me parece una metáfora bastante ajustada de la vida. Hace no menos de nueve lustros, cuando yo aún era un niño, me la contó un hombre de unos cuarenta años.

    El pueblo tenía entonces unos tres mil habitantes. Era de origen rural, pero había progresado mucho al calor del tren, pues desde principios de siglo se había convertido en un importante nudo ferroviario. Hacia 1920 o por ahí, el hombre que me contó la anécdota era un niño de cinco o seis años que vivía en ese mismo pueblo, donde mantenía una inusitada amistad con un hombre mayor. A éste le gustaba mucho la mecánica y mostraba además ciertas veleidades científicas, pues durante algún tiempo estuvo, como fue corriente por entonces en muchos pueblos de España, detrás de la imposible maquina del movimiento continuo. El hombre era el que arreglaba todos los artefactos y maquinas que había en el pueblo. Cuando algo, un reloj, una maquina de coser, una de aquellas primeras lavadoras industriales, una plancha eléctrica o una bicicleta dejaban de funcionar siempre se las llevaban a él para que las reparase. Entonces el niño, que ya apuntaba también esas mismas aficiones manuales del hombre –y de ahí su mutua amistad–, le ayudaba a ir desmontando una a una las piezas del aparato en cuestión hasta dar con la avería para –con infinita paciencia– dedicar de seguido innumerables horas a volver a montar las piezas, que no siempre encajaban a la primera en su orden natural, hasta que llegaba el momento álgido de volver a probar el conjunto a ver si realmente había quedado reparado. Bueno, pues aquí viene la anécdota. Cuando a la sazón ya todo estaba en su punto, el hombre acostumbraba a dirigirse al niño: “Bueno, Silvinico (que así, obviado el diminutivo, es como se llamaba el hombre en cuestión que a mí me lo contó), ahora que todo está ya preparado intenta ponerlo en marcha y vamos a ver por qué no funciona.”

    Comentado por: Onagro el 04/12/2006 a las 02:01

  • 26 de Noviembre www.arcadi.espasa.com

    "Un Colectivo Todoazen, formado por tres escritores moderados de renta, ha escrito una novela con escolios: "El año que tampoco hicimos la revolución". Salvo los escolios, el resto de textos fueron ya escritos. Papel de periódico. En la contraportada se dirigen a Zapatero. El presidente regaló un libro a sus ministros que se llamaba "Cómo cambiar el mundo". Ahora aspiran a que les regale el suyo para que sepan cuál es el mundo que tienen que cambiar. Leiris describía la metáfora como un choque de palabras que proocan una idea. Una idea nuclear. ¿Qué pasa cuando chocan dos palabras de periódico? ¿Qué sentido? Y otra pregunta es qué hace el tiempo con ellas. Es decir, cómo evolucionará el presunto sentido de esa novela. El colectivo identifica su novela con "Los últimos días de la Humanidad", del propio Kraus. Pero ese teatro imposible y bárbaro es más bien lo que hizo Kraus después de treinta años de cortaypega en Die Fackel. O sea: lo que hizo con el tiempo. Estrujado y echado al barro como papel de periódico. "

    Comentado por: www.arcadi.espasa.com el 08/12/2005 a las 01:12

  • O sea que, entre los autores, se encuentra un representante de la subclase social de los "mileuristas". Aunque los mandarines de un lado y otro de la autóctona cámara de los comunes afirmen que España va de puta madre.

    Los medios de comunicación. Como lector, sería de agradecer que usted publicara su crítica en "El País", donde los columnistas (al igual que en el resto de periódicos) están más pendientes de la metafísica nacionalista y de los malabarismos retóricos del yo y sus circunstancias impúdicas que de criticar el puto sueldo que recibimos los trabajadores veinteañeros.

    Comentado por: James Boswell el 07/12/2005 a las 16:12

  • No sé hasta qué punto era irónica la nota de Félix de Azúa sobre el libro de Todoazén. No conozco a este colectivo, supe del libro por un artículo en el ABC Cultural, a mí me ha interesado mucho el libro, y me parece un buen libro para debatir, para ver hacia dónde vamos y cuál es la sociedad que queremos. ¿Sería ese tipo de libro el modelo de la novela futura que quería Brecht? No sé hasta qué punto, pero es posible que no le disgustara del todo.

    Comentado por: pablo córdoba el 07/12/2005 a las 13:12

  • El paraiso ? creo que si, esto es el paraiso ,pero puedes quedarte fuera. El nacionalismo es un tema recurrente .

    Comentado por: alberto el 07/12/2005 a las 11:12

  • Hay cosas peores:
    Riña de integrantes del trío Los Panchos en Honduras

    TEGUCIGALPA (AP) - Dos integrantes del nuevo trío mexicano Los Panchos se golpearon y causaron heridas de gravedad en el rostro y los brazos, tras enfrascarse el martes en una riña entre ellos en el hotel de esta capital donde están alojados, se informó.
    Inicialmente la policía dijo que habían sido asaltados.
    Pero, luego de investigar el hecho, el vocero policial comisario Gustavo Fajardo indicó que "no hubo tal cosa, fue una pelea entre ellos".
    Los Panchos

    llegaron el sábado a Tegucigalpa y el domingo ofrecieron un concierto en el hotel Honduras Maya, donde están instalados.
    El organizador del evento, Charly Martino, dijo a la AP que "Andrés Arciniegas y Gilberto Velenzuela empacaban sus maletas cuando iniciaron una tremenda riña en estado de ebriedad, rompieron un vidrio del hotel y se liaron a golpes por motivos aún ignorados".
    Señaló que "poco después llegaron al aeropuerto, pero la línea que los trasladaría a México les impidió el paso por el lamentable estado que presentaban, con hematomas en los rostros, y ebrios".

    Comentado por: noticioso el 07/12/2005 a las 10:12

  • Félix de Azúa dijo: “Encontrar una verdad posible es tarea de artistas, científicos y filósofos”. ¿Para qué? Para acabar en una ciudad Todoazen.

    Hace tiempo comentaba Ud. con delectación la, a veces, anónima tarea de los técnicos, (cuando un buen técnico debía tener algo de artista, algo de científico y algo de filósofo).Y como dotados de ideas, voluntad y medios, contribuían a favorecer la vida de los ciudadanos, con una influencia en la práctica mayor que la de los omnipresentes portavoces ideológicos y citaba entonces el caso italiano. Ahora ya no es así. Los profesionales se utilizan como coartada en un sistema cada vez más inmisericorde. Pero ya no creemos en la revolución.

    Comentado por: Sr. Verle el 07/12/2005 a las 09:12

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Foto autor

Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.

 

 

 

 

 

Ensayo

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

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