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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 9 de diciembre de 2019

 Blog de Félix de Azúa

Antiguas y recónditas bellezas

Chopos cabeceros de la comarca de Teruel

Algunas de las más admirables obras de arte producidas por los humanos son invisibles. Están ahí, a la vista de todos, y sin embargo sólo pueden verlas quienes son advertidos sobre su existencia. El sábado pasado les hablaba de las grullas de Gallocanta, piezas soberbias, pero que no son obra humana. En esa misma excursión descubrí, gracias a la generosidad de Juan Antonio Tello y Chabier de Jaime Lorén, una obra de arte oculta detrás de su evidente presencia.

Su nombre lleva a confusión: se llama Chopo Cabecero y puede confundirse con una especie de la familia de los álamos, pero no es así. Se trata de un chopo esculpido y por lo tanto artístico. La labor de escultura tenía como excusa una función práctica, la producción de vigas para edificios leves, pero también la Capilla Sixtina tuvo una justificación práctica. Ustedes han visto chopos cabeceros sin saber que los veían. Iban por la carretera y a lo lejos divisaban una hilera de árboles con un grueso tronco y una corona erizada de ramas largas, rectas, perfectas. Es muy probable que esos árboles siguieran la ribera de un río o de una acequia. Su apariencia es sorprendente, un sólido cuerpo, generalmente agrietado con la dignidad de los viejos rostros campesinos, y una cabeza que parecen dardos disparados al cielo.

Los chopos cabeceros están desapareciendo y muchos de ellos son ya ruinas a las que deberíamos dar un trato tan solemne y respetuoso como a las ermitas medievales. Desaparecen porque su justificación eran esas largas y rectísimas ramas de la cabeza, finas, ligeras, duras, poco vulnerables a los insectos xilófagos, que se usaban para la viguería de chozas, apriscos, alpendres, corrales, granjas o establos. La desaparición del trabajo campesino y el concurso de la viguería industrial han acabado con estos árboles de insuperable belleza. Quedan las ruinas.

La colonia de la que hablo está en tierras de Teruel, por la parte de Montalbán, de Utrillos, de Cantavieja. Los que me hirieron, cerca de Calamocha, eran candelabros cubiertos de cien luces doradas que trataban de arañar el cielo. Las hojillas temblorosas vibraban en el aire gélido, resistiéndose a caer. Como nosotros.

Artículo publicado en: El Periódico, 29 de noviembre de 2008.

[Publicado el 01/12/2008 a las 10:12]

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Comentarios (26)

  • Bueno, Paco de la Vega, Bertolt Brecht está muerto. Usted, Ginebra, pueden burlarse si quieren. Él era un poeta y un dramaturgo importante como poco.
    Y sobre todo, sobre todo: su teatro hace pensar.

    Comentado por: arthur el 08/12/2008 a las 23:05

  • Es decir, que si usted al ver noticias de Guantánamo sólo se le ocurre pensar en lo que diga Prisa, lo que dijeran los progres de los rusos, en las camisetas del Ché.... es Vd. el que está listo para ingresar en ETA, en Hamás, en la Stasi, el las SA o en lo que le echen: es usted un gilipollas de aúpa, un potencial aprendiz de camisa negra, y las empresas de creación de hombres-bomba, verdugos y salvapatrias se anotarán un nuevo triunfo.

    Comentado por: PARA DECIRLO CLARO el 08/12/2008 a las 22:17

  • Está claro: todo el que no piense como mandan la Cope y la Falange Española de las FAES es un progretarraislamofascistaestalinistaantisemitahamascamorrajarraimauletskgbstasisssonderkommandoetc y tendrá que dar cuentas cuando llegue el fin del mundo. Aquí sólo hay blanco y negro. Desde que todo lo que está a la izquierda de Aznar es totalitarismo puro, no hay nada que discutir: En nombre de la libertad, la democracia, occidente y los derechos humanos todo está justificado. ¡Es la lucha contra la barbarie! El enemigo no es siquiera humano: un bárbaro cortaclítoris hirsuto y mal lavado. ¡Matad a todas las bestias! ¡Bombardeadlos a todos, que si se nos va la mano Dios y la Historia ya reconocerán a los suyos (y los elevarán a los altares)! Algo así dijo un famoso obispo. Me quedo con Maquiavelo.

    Comentado por: HOMBRE, FASCISTAS NUEVOS el 08/12/2008 a las 22:12

  • Estoy dispuesto, arthur, a pasar por alto las maravillosas y originales razones que encadenas con destreza, pero lo que no puedo dejar de pedirte, por favor, es que me expliques por qué Ginebra no puede burlarse de Bertolt Brecht. Yo creía hasta ahora que, aquí, de este lado del telón, había libertad para burlarse de quien a uno le diese la gana. Y más siendo el burlado un personaje público con una historia bastante controvertida. ¿O no?

    Comentado por: Paco de la Vega el 08/12/2008 a las 21:53

  • Ginebra.
    Las lapidaciones vienen de épocas antiguas; muy antiguas. De la Biblia por ejemplo –dicho sin blasfemar-. Y no sólo en Sudán. También en Arabia Saudí, amigos de los EEUU. A ustedes les ponen una lupa donde ellos quieren que miren y ustedes miran y se dicen, es verdad, ahí está el mal y no en otras partes. ¿O es mejor una lapidación en Sudán que un fusilamiento en China? ¿Se han leído el informe de Los Derechos Humanos? ¿O son también majetes?

    Los budas..., una buena propaganda; nos dieron la tabarra con las dinamitaciones de los budas durante meses ¿había que abonar el terreno para la justificación? ¿No estarían allí los servicios secretos americanos? Porque cuando los americanos apoyaron a los talibanes para echar a los rusos nadie reventaba nada. ¿Le extraña? ¿No vio la cara de Powell intentando defender la existencia de las armas de destrucción masiva en Irak?

    Si se quiere educar bombardeando, seguiremos criando terroristas; en progresión geométrica.
    Los aviones que impactaron y sembraron el terror en diversos lugares de los EEUU estaban pilotados en su gran mayoría por ciudadanos egipcios. ¿Por qué no se invadió Egipto? ¿Qué pasó en el Pentágono? ¿Por qué no nos enseñan ni un fotograma del impacto del avión?
    Recuerde que en los trenes de Madrid el PP dio la matraca durante meses ¡años! con la teoría de la conspiración. Sólo les faltó interrogar a Zapatero para ver dónde estaba exactamente en el momento de los atentados. No sé si cabrá mayor infamia.
    ¿Acaso se puede pensar que se pueden invadir países con mentiras y salir gratis? ¿Cuál es su alternativa a la Alianza de Civilizaciones? ¿A qué están esperando para alistarse en una empresa como Blackwater? Usted combatirá al mal, podrá matar a muchos infieles por un sueldecillo de mil quinientos dólares DIARIOS. Anímense, Paco, Ginebra, FAESES, alístense.

    En cuanto a lo demás; solo espero que se cumpla la ley y se haga cumplir.
    No tengan ustedes miedo de los minaretes. No tenga miedo de los incendios si son para quemar el atraso, el oscurantismo, el pensamiento único. No tengan miedo del miedo. Y sobre todo, Ginebra, no se burle de Bertolt Brecht.
    Un saludo.

    Comentado por: arthur el 08/12/2008 a las 20:50

  • Por cierto Don Félix, gracias por la descripción del chopo cabecero. Por donde vivo, a orillas del Canal de Castilla,subsisten algunos de esos ejemplares ya ruinosos. Tienen un tronco gigantesco sobre el que a veces los chavales construyen cabañas para sus juegos. Había preguntado a los mas viejos del lugar por la razón de esa forma, pero no habían sabido darme una respuesta que pareciese razonable. Porque respuesta, eso sí, la gente de aquí la tiene para todo.

    Comentado por: Paco de la Vega el 08/12/2008 a las 18:30

  • Gracias, ginebra, lo que has escrito es exactamente lo me hubiese gustado contestar a arthur.

    Comentado por: Paco de la Vega el 08/12/2008 a las 18:18

  • No puedo copiar el articulo de Luis Fernández-Galiano,Arquitectura y lugares sagrados que publica hoy El País.Recomendable su lectura,trata de lo que están hablando.

    Comentado por: maleas el 08/12/2008 a las 17:28

  • Primero lapidaron a unas cuantas,
    pero como era en Sudán,
    se te olvidó enseguida.
    Luego dinamitaron los budas
    (por cierto: también eran obras de arte)
    pero pensaste que aquellos estudiantes
    eran sólo chiquillos exaltados.
    Después estrellaron dos aviones
    contra las torres de Nueva York
    pero como eran americanos pensaste,
    ¡que les den!
    Ya lo del metro de Madrid
    te mosqueó un poquito,
    pero como podías repartir la culpa
    entre Acebes y Aznar,
    despachaste el asunto diciendo,como Franco
    cuando saltó Carrero por los aires,
    "no hay mal que por bien no venga"
    El día que vengan a por ti
    recordarás el tiempo que pasaste
    siendo un amante del arte
    y de las hayas incendiadas en otoño,
    pero para entonces tu hija,
    tu mujer, tus amigas y tu madre
    no volverán a ponerse minifalda
    ni a estudiar bellas artes
    ni las verás ir a votar
    ni siquiera podrán trabajar
    y pagar la mitad de tu hipoteca
    (claro que tú tampoco votarás)
    y en tus museos adorados
    arderán los iconos blasfemos
    y las pasarás muy perras, amigo,
    pero como eres bueno y progre
    creerás que es posible una alianza,
    te adaptarás, barba y chilaba,
    y verás el incendio
    desde tu minarete.
    Majete.

    Comentado por: ginebra el 08/12/2008 a las 13:26

  • Perdón, quería decir "un hueco en la existencia". Aunque algunos vengan a existir procedentes del huevo.

    Comentado por: arthur el 08/12/2008 a las 09:57

  • Hace poco estuve en La Selva de Iratí, Navarra. Allí pudimos ver lo que podría llamarse el paradigma del árbol. Una majestuosa criatura viva sin más pretensión que vivir, sana y hacerse un huevo en la existencia. Un entorno mágico lleno de hojas muertas con todas las tonalidades del otoño. Nosotros, los humanos, le damos el valor de lo bello. Hace poco estuve viendo una exposición sobre las vanguardias en la primera guerra mundial. En las pinturas podían escucharse los gritos, el desgarro, la desesperación. Había una bedel vigilando cerca de mí. Pensé: ésa sí que es una mujer llena de arte, arte por sí misma. Además, había una dificultad añadida: no podía contemplarla “abiertamente”; tenía que disimular con los cuadros para contemplarla a ella de manera velada. Enseguida me fui a tomar un café con porras cerca de la plaza de Las Descalzas: otra obra de arte. Como ven, mañanita aprovechada.

    Comentado por: arthur el 08/12/2008 a las 09:54

  • Bellezas
    algunas
    sólo
    quienes
    en
    generosidad
    de
    presencia
    su
    especie
    por
    excusa
    han visto
    sin saber

    una
    probable
    apariencia
    la dignidad de
    una cabeza
    y muchos
    a las
    largas y
    poco vulnerables
    la desaparición
    y el concurso
    de ruinas

    La parte
    que me hirieron
    que gélido
    nosotros

    Comentado por: piticli el 07/12/2008 a las 22:27

  • Hace días, pocos, vi un debate en France 24 sobre el asunto de Guantánamo. Se pudieron escuchar las dos caras de la opinión. Una, apasionada, la que condenaba. Otra, fría, la que, si no justificaba, al menos lo entendía. ¿Qué haría usted, preguntaba, con unos señores a los que no se les puede aplicar el derecho de guerra porque no se les ha hecho prisioneros en una guerra y que por otro lado se sospecha que son terroristas que quieren atentar contra tu seguridad? ¡Tremenda contradición, compañero!, que diría un castrista.Las cosas no son tan sencillas como pretende la "prisamanía". Convendría repasar un poco la historia y ver, por ejemplo, qué pasó con los prisioneros alemanes que hicieron los aliados. Y no te digo ya si esos aliados eran rusos... tan majos ellos según el sentir de muchos de esos que tanto denostan de Guantánamo.

    Comentado por: Paco de la Vega el 07/12/2008 a las 18:32

  • Si no estoy mal informada, estos eran también los árboles que flanqueaban muchas carreteras secundarias españolas hace muchos años. Luego empezaron a talarlos, en lo que supuestamente fue el comienzo de eso que hoy se llama "seguridad pasiva" (para que los coches que se estrellaran, al menos no lo hicieran contra un árbol; eso decían) hasta no dejar casi ninguno. Efectivamente, Félix, por esa zona (en la vecina provincia de Cuenca doy fe de ello) aún pueden verse algunos.
    En Francia, sin embargo, todavía se puede pasear en coche por buenas carreteras secundarias con ese homenaje de álamos.

    Comentado por: provoqueen el 07/12/2008 a las 10:19

  • Yo no sé si será verdad la existencia de ese informe secreto. Lo que parece fuera de toda duda es que vuelos con destino Guantánamo hicieron escala en algunos aeropuertos españoles. Puede ser que llevaran sólo monos naranjas importados de china o bananas de Filipinas, no se sabe.
    Sabemos cómo se las gastan los servicios secretos de EEUU, que lo mismo secuestran un ciudadano en Italia como que te fabrican una excusa a la medida para justificar invasiones.

    ¿Se podría ver alguna vez sentados en el banquillo a Bush, Blair y Aznar por estos delitos? ¿Pondría los pies encima de la mesa de los acusados? ¿Le dejarían fumarse un puro? ¿Con qué acento declararía, Don Jaime? ¿Tejano, newyorkino, chicano?

    Comentado por: Piquetas el 05/12/2008 a las 11:09

  • La carta que "El País" se niega a publicar

    Madrid, 3 de diciembre de 2008

    Sr. director:

    Ante la información publicada los días 30 de noviembre y 1, 2 y 3 de diciembre de 2008 por El País, relativa a don José María Aznar, bajo el epígrafe "Guerra sucia contra el terrorismo", le comunico lo siguiente:

    –Los titulares "Un informe secreto revela la connivencia de Aznar con los vuelos a Guantánamo", "Aznar buscó aeropuertos discretos para vuelos de presos a Guantánamo" y "El Gobierno, el Congreso y la Audiencia investigan el pacto secreto Aznar–Bush" son sencilla y llanamente falsos, como se desprende de la información publicada, que hace referencia a documentos sobre reuniones entre funcionarios españoles y estadounidenses en el marco del Convenio de Cooperación para la Defensa suscrito entre España y los EE.UU. Ninguno de los documentos acredita el supuesto "pacto secreto" entre el Sr. Aznar y el Sr. Bush, porque dicho acuerdo, simplemente, nunca existió. Es sólo una falsedad fabricada por el diario El País. Sólo una mayúscula falta de respeto a la ética y profesionalidad periodística lleva a! titular de ese modo la información publicada.

    –El Ministerio de Defensa ha desmentido la información publicada por El País, afirmando oficialmente que "las autoridades de EE.UU han confirmado por escrito que todos estos vuelos cumplían lo previsto en el art. 25.2 del Convenio de Cooperación para la Defensa, es decir, que no transportaban pasajeros ni carga que pudiesen ser controvertidos para España" y asimismo que "el Ministerio de Defensa no tiene constancia de ningún vuelo o escala en territorio español por parte de aeronaves de las Fuerzas de los Estados Unidos de naturaleza ilegal, o que de algún modo hubiera podido contravenir los acuerdos internacionales suscritos por España en esta materia".

    –El amarillismo en el que incurre El País no es nuevo. En septiembre de 2004, en uno de sus editoriales, El País llegó a afirmar: "Hay una inquietante similitud entre Aznar y Bin Laden". El País establece así similitudes entre una víctima del terrorismo y un terrorista. Esto sí que resulta realmente inquietante.

    –Como bien saben los ciudadanos españoles, la única guerra sucia contra el terrorismo que ha existido en España es la que tuvo lugar durante la etapa del gobierno socialista que precedió a la del gobierno presidido por D. José María Aznar.



    Atentamente,

    Jaime García–Legaz,
    Secretario general de la Fundación FAES

    Comentado por: pregonero el 04/12/2008 a las 23:36

  • Los funcionarios tienen alma?

    CLARO QUE SÍ, PERO sólo se manifiesta cuando han sido capaces de decir que no, aunque sea una sola vez, a una imposición miserable

    LA PALABRA DE UN funcionario le importa un comino a su superior, y por eso 'empuraron' a Noël Hospitaël, casado y con dos hijos

    GREGORIO MORÁN - 08/10/2005


    He de admitir que sin la historia de Noël Hospitaël yo nunca hubiera escrito este artíc..., porque permanezco aún herido y perplejo desde aquella historia sórdida del conductor de autobús que se suicidó por un euro y que tuvo un final barcelonés. (Yo llamo finales barceloneses a cuando una historia acaba rematadamente mal y no pasa nada, con la particularidad de que apenas nadie pregunta nada, nadie alega nada y a las pocas semanas acaba uno por preguntarse si la historia fue real o me la inventé yo como recurso para fastidiar a alguien; una construcción literaria, más o menos.) Confieso que aquella historia del conductor de autobús que se suicidó por un euro de deshonor me traumatizó tanto antes de escribirla como después, y que aún espero que alguien me explique cómo terminó, o al menos cómo quedará en los inexistentes anales de la ciudad después de que tanto Josep Maria Espinàs como yo dedicáramos sendos artículos al tema, y el asunto sufriera un quiebro y Espinàs rectificara por completo, dejándome de un pasmo a mí, no sé si también a sus lectores, y en espera al menos de una explicación sobre su giro copernicano. Cuando uno escribe sobre algo del Ayuntamiento de Barcelona, léase de sus funcionarios, de sus pompas o sus vergüenzas, uno tiene presente la vidriosa mirada del concejal Ferran Mascarell, el alquimista, un supuesto profesional de la historia que ha logrado cambiar de oficio y pasarse a la química práctica y vulgar, aquella que consigue hacer de cualquier basura una exquisitez y de la crítica un chiste de baja estofa. Pero el conductor herido en su honor y suicidado por un euro sigue echando ortigas, y yo con la ansiedad irredenta. Adoro esta ciudad, pero me pilla muy mayor para aceptarla con la fe de converso o de arribista.

    Pero estábamos hablando de funcionarios. La tradición marca que el perfecto funcionario era el prusiano, y muy especialmente el de la Prusia oriental, hoy territorio que viene a caer entre Polonia y Rusia, allí donde los ricos germanos tenían sus casas de descanso; Thomas Mann sin ir más lejos. Se decía que todo el intríngulis del funcionariado se basaba en una mezcla explosiva para el devenir de la humanidad, la de eficacia y disciplina, o lo que es lo mismo: obediencia de señor y responsabilidad de siervo.

    Todo eso se fue al carajo hace muchos años y hoy ser funcionario consiste en cumplir con determinadas obligaciones tras ganar unas oposiciones o un concurso de méritos, ¡concurso de méritos!, una de las expresiones más hermosas de la tradición burocrática. Luego viene ejercer el oficio adoptado, ya sea en un aula, en un ministerio, en una conserjería - todo poder es Estado- o en una compañía estatalizada. Un empleado de una compañía del Estado es un funcionario. Al fin y a la postre, la universidad sin ir más lejos es una empresa del Estado, ruinosa y en quiebra permanente, pero utilísima cantera de la próxima casta de funcionarios.

    Los rusos y los españoles tenemos en común muy poquitas cosas, pero una de ellas es el desdén absoluto hacia el funcionariado y al tiempo el anhelo de integrar el ilustre cuerpo de funcionarios, de por vida. Ambas sociedades, tan distintas, coinciden también en una amplísima literatura sobre funcionarios. Hay una generación, la mía por ejemplo, que nació escuchando una frase ineludible, "yo cumplo órdenes", y esa frase convertida en lema, y norma de conducta incluso, ha llegado hasta nosotros con ligeras variantes. Cuando se oye a alguien decir en un momento despreciable de su vida la trompetera frase: "Yo hago lo que me han mandado", uno se siente excluido de su época y entrando en aquellos años infelices del cólera y la desesperanza. Sería difícil hacer un cálculo estadístico, pero yo estimo que ni siquiera los alemanes herederos de la gran Prusia tienen tanta literatura popular sobre los funcionarios como los rusos y los españoles. Y sin embargo nadie osa abordar el tema de los empleados del Estado, incluso de sus principios y sus límites, de sus obligaciones y de sus derechos. Sólo los expertos en campañas electorales lo tienen muy claro y explican a sus asesorados que hay dos temas intocables en vísperas de elecciones: los funcionarios del Estado y los animales domésticos.

    O lo que es lo mismo, benevolencia absoluta hacia los dueños de perros, porque serían capaces de hundir literalmente una campaña electoral. Y mucho cuidado con asustar a los cuerpos variados del Estado, es más, tratar siempre de incluir una apostilla según la cual cada funcionario seguirá siendo intocable.

    Por todo eso me impresionó la historia de Noël Hospitaël, un tipo de 38 años, empleado de la empresa estatal de la Electricidad de Francia (EDF), cuyo caso recogí con unción de un diario francés donde aún es posible que se publiquen historias humanas. Noël Hospitaël salió el día 13 de julio - víspera por tanto de ese homenaje nacional galo a la Revolución Francesa, la madre de todas las ilusiones humanas inabordables- a ejercer su trabajo de empleado. Su oficio se limitaba a cortar la luz. Así de sencillo y obvio, como hay miles en España y en todas partes. Oficio: el que corta la luz de los que no pagan. Y ocurrió que se encontró con una situación insólita en la que se jugó su honor, es decir, su palabra. Y si la palabra de un funcionario le importa un comino a su superior inmediato, no digamos ya al superior de su superior, por atenernos al escalafón. Y le empuraron. Eso que en lenguaje burocrático se dice abrir un expediente;gestión previa a ponerlo de patitas en la calle.

    Noël Hospitaël, hijo en una familia de diez hermanos, procedente del norte de Francia, donde su padre era obrero fresador cuando aún existían, no militante de nada, sin carnet sindical, se puso el pantalón a cuadros el pasado 13 de julio después de catorce años viendo contadores y dijo que su palabra de no hacer cortes de luz valía por su honor. Y así ocurrió que le abrieron expediente por insubordinación y porque del grupo de cuatro empleados de la EDF que hacían los cortes él fue el único que no admitió perder la dignidad. ¿Y los otros tres?

    ¿Qué hicieron? El reportaje de Le Monde de donde tomo esta información no osa entrar en esos detalles escabrosos porque los demás quizá cumplieron las órdenes - yo hago lo que me mandan, lo siento, no tengo poder para hacer otra cosa-. Pero sin embargo sí se puede tener poder para no hacer la cosa. Ahí está el dilema del funcionario o del empleado. ¿Quién demonios va a asumir que hay cosas que no está dispuesto a hacer porque no hay contrato que las avale? Seamos serios, o lo que es lo mismo, seamos crueles. ¿Qué es el cumplimiento del deber? Una obligación profesional ineludible. Pero también puede ser una imposición miserable y criminal. Cuando la gente se enerva, con esa lucidez implacable de las clases medias asentadas, y exclama contra los cómplices de una estafa, de un delito, de la represión misma, siempre pienso cómo abordarían ellos su propia capacidad de decir que no.

    Si manipulamos la tradición platónica del alma y la asumimos en el siglo en el que estamos, habríamos de coincidir en que la conciencia, el alma, el espíritu, es aquello que nos permite decir que no cuando el animal nos tira hacia el sí, hacia la obediencia, el seguidismo y la hipoteca. Somos especies sometidas, con una argolla llevadera, porque no es de metal como en la antigüedad sino de papel, la que hemos firmado y habremos de cumplir o estaremos en el lugar de los marginales.

    Por eso hay que precisarlo todo, Noël Hospitaël estaba fijo y cobraba 1.300 euros netos y estaba casado y tenía dos hijos y experiencia de la vida, por tanto no vale ese recurso de que no está como nosotros, cargado por unas hipotecas que habrán de terminar nuestros nietos, caso de que sobrevivan a lo que viene. Yo creo que a todo funcionario le ocurre un día que le examinan del alma, que la ponen a prueba, que deciden si se escuda en el cargo o asume su papel. Ser el interruptor de la luz de los impagados resulta una profesión como otra cualquiera, que es lo que dicen los verdugos, los prestamistas, los ejecutores de embargos, los policías, los enterradores, los periodistas y las prostitutas de alto standing. No hay profesión, por alucinante que sea, que no exija un grado de autoestima comparable a ser banquero.

    ¿Cómo se corta la luz en España? Conociendo la impunidad de los monopolios hispanos respecto a los consumidores, sospecho que la luz por acá se corta a lo bestia, y a todos nos ha tocado alguna vez pasar por la experiencia. En Francia, desde 1998 se hace una fórmula que atenúa la crueldad. Se asegura un plazo de dos meses de presión; en los que primero se reduce la corriente a 3.000 watios, y el segundo y último mes se comprime a 1.000, para que al menos les dé para las bombillas. ¿Alguien se ha preguntado alguna vez cómo se corta la luz en Catalunya cuando se trata de impagos? Al ser diferentes, yo creo que podríamos empezar por cosas muy sencillas y socialmente utilísimas. Nunca he leído nada al respecto y, teniendo en cuenta el derroche publicitario de las empresas eléctricas, creo poco probable que pueda leerlo. Acaba siendo chocante que la gente exija, además de bienestar, un poco de honor, de dignidad y de autoestima; un poco de por favor, que se dice ahora.

    La dignidad de un funcionario, de un empleado, con un trabajo seguro y un futuro eventual pero asumible, se reduce a dos cosas. Su exigencia moral para cumplir con escrupulosidad absoluta su función y el deber o el derecho, me da igual, a decir que no y demostrar que la conciencia es el equivalente del alma en términos de la vulgaridad cotidiana. No puede ser que ganar unas oposiciones, ejercer de ciudadano cumplidor y asumir la responsabilidad de una tarea signifiquen renunciar al derecho y al deber de decir que no. Claro que tienen alma los funcionarios, pero sólo se manifiesta cuando han sido capaces de decir que no, aunque sea una sola vez.
    Somos héroes en un escenario de Walt Disney, pero la realidad empuja, y saber enfrentarse al destino de la nómina y la hipoteca parece la audacia mayor del siglo que vivimos. ¿Se han fijado en que se está imponiendo una especie cuya única pelea se reduce a la Play Station? O lo que es lo mismo: implacables en el juego y resignados ante la realidad.

    Comentado por: copia/ega el 03/12/2008 a las 20:38

  • !!!Vaya una cursilada!!!....y además, es copiada y sin música.

    Comentado por: Pablo el 02/12/2008 a las 14:39

  • M. MARTÍN FERRANDMartes, 02-12-08
    RESULTA sorprendente averiguar, al hilo de los acontecimientos, que en esta época del año haya seiscientos españoles con tiempo disponible y capacidad de renta suficiente para pasar unas vacaciones en lo que fue el mítico Reino de Siam. Aunque Tailandia es un destino turístico acreditado, si únicamente en el entorno de Bangkok hay, en un momento vacacional atípico, seiscientos paisanos, ¿cuántos puede haber en estas fechas en todo el mundo? Y eso sin contar las expediciones colectivas organizadas, como la de la Comunidad de Madrid a Bombay, por las instancias de poder europeas, nacionales, autonómicas y locales.
    El Gobierno de España, tradicionalmente más atento a los problemas distantes que a los de cercanías, ha organizado la repatriación de los compatriotas a quienes la crisis política tailandesa, tan larga como pacífica, alteró sus planes de viaje y regreso. Ha fletado tres aviones para rescatarles... ¿de qué? La situación del Reino de Tailandia no es nueva ni desconocida para nadie que le preste mediana atención a la actualidad del sureste asiático y, a mayor abundamiento, para compensar las incomodidades que se hayan podido producir a los retenidos por la situación, las autoridades locales les pagan el hotel y les abonan una dieta de cuarenta y tantos euros diarios.
    Desde el pasado mes de agosto el Palacio del Gobierno, en Bangkok, está ocupado por los manifestantes que, pacíficamente, buscan reformas radicales para su país. En esas condiciones, ¿entra en las responsabilidades exigibles al Estado la organización del regreso de quienes, por sí y ante sí, decidieron pasar unos días en el único país de la región que, curiosamente, nunca ha sido colonizado por ninguna de las potencias europeas? Estamos tan hechos a que el Estado asista y tutele cada paso de nuestra existencia, desde el nacimiento, el empleo, la enfermedad, el desempleo, la jubilación... que hasta parece lógico que deba actuar como una agencia de viajes subsidiaria.
    Conste que muchos españoles retenidos en Tailandia están encantados de que así sea. Disfrutan de unas inesperadas vacaciones pagadas. No hay situación alguna de peligro y el trato de los tailandeses a los cien mil turistas de todo el mundo que viven la situación de nuestros compatriotas resulta exquisito. Aun así, ¿tiene sentido la movilización emprendida por el Gobierno para el «rescate» de los que, en su día, emprendieron un viaje con un riesgo previsible? No es esta una pregunta retórica. Crecientemente, a la vista de cómo se disminuye la responsabilidad de nuestros propios actos, tengo más dudas sobre el ámbito real de lo público. Naturalmente, si es una función del Estado el ofrecernos «Mira quién baila», como hacía anoche TVE, podría serlo la de, no mediando peligro, facilitar el regreso de los turistas. ¿Eso tiene límites?

    Comentado por: O sea el 02/12/2008 a las 07:06

  • son rastrillos del cielo, ya hay que poner el árbol y recogerse.
    m

    Comentado por: Enea el 01/12/2008 a las 21:18

  • El alatonero o almez,el árbol de la guerra el trabajo y la vejez ha sido cultivado en los abancalados de Zarra desde tiempo inmemorial. Al igual que los chopos cabeceros empiezan a ser una ruina también el almez y la industria artesanal que lo elabora.
    Tal vez algún día los amigos de Félix lo lleven al Maestrazgo, pueda apreciar las construcciones rurales en piedra seca y tendremos un bello articulo. Chozos,cucos,majanos,guardalobos,bombos,guardaviñas,calzadas,casetes de volta,chafurdóns,zahurdas,barracas,brañas,cubillos... El estudio de su léxico,su impacto en el lenguaje da una idea de su importancia. Aún que la arquitectura culta,con honrosas excepciones,los ignore.

    Comentado por: maleas el 01/12/2008 a las 20:01

  • Para árboles, los de las ilustraciones de Arthur Rackham: el ramaje como corretones de tinta por el papel.
    Qué bonito es esto de la globalización, la desmovilización y la jeremiada: mujer salvaje dice que estamos en la era de la estabulación pero a mí no me suena como a queja y pataleo, sino a enorgullecerse de ser la primera en escribirlo. El efecto Juaristi.

    Comentado por: lustrator el 01/12/2008 a las 16:52

  • No solo se `podan así los chopos, se podan tambien otros árboles de hoja caduca, como robles y fresnos. En manzanares el Real y en El escorial hay dehesas de fresnos podados de esta manera que son hermosísimas. Esta forma de poda sirve para darle de comer al ganado las hojas caducas en otoño, época en la que hay poca comida en el campo. En esta época se desmocha el arbol y se dejan las hojas en el suelo para consumo del ganado. No sabia que las varetas se usaban en construcción, pero no me extraña. Como la ganadería extensiva está desapareciendo (vivimos en la sociedad de la estabulación, los hombres en ciudades, los animales en naves) estos árboles han perdido su razón de ser

    Comentado por: mujer salvaje el 01/12/2008 a las 13:40

  • Sr. Tipo (ya vi su saludo a propósito del cambio de paradigma autárquico): los acompañantes de don Félix en esa excursión turolense, no son expertos madereros, como parece. Cada vez quedan menos carpinteros con conocimientos de las mejores características de cada especie. Ahora la madera o es tablero moderno o son imitaciones de resinas con tacto viejo. ¡Ay las maderas y sus trabajos!
    Cada vez interesa menos saber cosas, que nos parecen (o lo dicen de ellas) inútiles. Por eso de van yendo los oficios viejos: carpinteros de lo blanco, carpinteros de ribera, ebanistas y entalladores. Todo un mundo en extinción. No sólo los viejos chopos melancólicos con los dedos apresados en el celaje y vistos ya como trozos de patrimonio o como obras de arte invisibles.
    Poco que saber, como si parece que le interese a Carpintera, quien cita pendolones y cabrios para usar el chopo; que no es un dechado de capacidad resistente, como usted mismo cita. Aunque las aplicaciones constructivas de don Félix son de calado menor: alpendres, chamizos, chozos y entramados con poca demanda estructural. Por eso su empleo en Teruel. Estructuras livianas, como el mismo chopo cabecero.

    Comentado por: El Pozo y el Numa el 01/12/2008 a las 12:23

  • El chopo para pendolones y cabrios, el fresno para mangos de azadones y estevas, y el boj para cucharas de madera y para arcos ligeros como los que le dieron a los ingleses la victoria en la batalla de Crécy. Los tres podados en cabecero.
    Con ellos se construyó Europa: tejado, arado y puchero, y guerra, claro; siempre la guerra.

    Comentado por: carpintera el 01/12/2008 a las 11:34

  • D. Félix: Las especies leñosas como 'ruinas' es lo que nos faltaba por incorporar al patrimonio, al que ya se han apuntado los asuntos geológicos amén de lo intangible.
    Es curioso no obstante su toque de atención sobre el uso de la madera. Sólo si no existen en kilómetros a la redonda otras especies, el chopo (álamo blanco), de madera color manteca, blanda y húmeda, poco densa y poco resistente, no es precisamente un dechado de virtudes para elementos resistentes. Su tradicional uso para 'cajerío' así lo confirma. Pero a falta de pan... menos da una piedra.
    Ja, ja... hojillas temblorosas: el chopo temblón [tremula] es una variedad.

    Comentado por: Tipo Material el 01/12/2008 a las 11:08

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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