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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 23 de febrero de 2020

 Blog de Félix de Azúa

El último grito sevillano (unánime)

Sin la menor vacilación, cuando un marciano me pregunta cuál es la ciudad más hermosa de España para pasar unos días en la Tierra le contesto: Sevilla, siempre. Está aguantando bastante bien la plaga del ladrillo choricero y también la del turismo masivo. Dejando de lado el aspecto monumental, ciudades como ésa, con parques generosos, jardines que colorean cada escondrijo, cada plaza, o se fragmentan en el mosaico de los balcones, ciudades que se dejan pasear durante horas sin cansancio y con el corazón ligero, son cada vez más escasas. Por eso corre peligro: su hechizo la puede convertir en una Venecia del sur y sufrir la misma degradación que la soberbia aunque ya imposible capital del Adriático de donde huye la población nativa.

A pesar de todo, aún no han podido con Sevilla. En esta semana, a las puertas de noviembre, las jacarandas lucían escandalosamente floridas y los jardines más frescos que en mayo. La masa turística no la daña en exceso si uno evita (con dolor) los Reales Alcázares, quizás el espacio guerrero más poético de la península y el más codiciado por los operadores.

Es cierto, el turismo aún no la ha herido de muerte, pero los alcaldes la pueden hundir en cualquier momento. El actual ha puesto en marcha una línea de tranvías que transitan como tiburones por el barrio de la catedral y giran cerca del Ayuntamiento con un estruendo férreo que ha de hacer felices a los vecinos. Tiene un recorrido de mil metros perfectamente inútil. Todos lo odian. Nadie lo quiere.

A su paso por la Avenida de la Constitución, estos escualos ciegos y los hercúleos postes que aguantan su catenaria (¡color negro betún!) han destruido uno de los mejores y más amplios paseos sevillanos, el de la fachada del templo. Tarde o temprano caerá un peatón o un ciclista triturado por las mandíbulas de la fiera. Es inevitable.

Los extranjeros pueden ser peligrosos, pero nada hay más peligroso que los nacionales. Sobre todo cuando se les llena la boca de amor a la patria y sacrificio por el noble pueblo que les ha elegido. Son tóxicos.

Artículo publicado en: El Periódico, 27 de octubre de 2007.

[Publicado el 29/10/2007 a las 11:05]

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Comentarios (63)

  • Gracias, amigo Ortega. Un abrazo.

    Comentado por: Vernon S. el 05/11/2007 a las 12:22

  • Qué bien escribe usted, Ortega. Es la primera vez que le leo pero a partir de ahora seguiré siempre sus estupendas historias.

    Comentado por: Brunelleschi (qué más quisiera...) el 04/11/2007 a las 22:07

  • postscriptum

    El artículo sobre la diversidad es típico del sentido común y la sencillez de una cierta clase intelectual americana (hasta ahora), pero el contrapunto es que sabe a poco.

    Comentado por: Manuel Montero el 04/11/2007 a las 20:04

  • Sin merma de Cervantes, si me ponen el Quijote en una isla desierta, y al lado la Guía de perplejos de Maimónides, me salto el temario y me distraigo con algo diferente, diccionario de hebreo a mano, por si me fuera útil. Y si no, me conecto al blog de aquí y suscribo lo bien que suena la frase del reportero del Tomate.

    Comentado por: Manuel Montero el 04/11/2007 a las 19:33

  • ... un reportero del Tomate haciendo doblete en Revista de Occidente. Déjeme copiarlo porque no veo como superar la síntesis de los tiempos que corren.

    Comentado por: vice el 04/11/2007 a las 15:37

  • También estoy con Provoqueen y Julianoel apostata y me alegro de la coincidencia porque me sentía muy solo. Gracias.

    Comentado por: vice el 04/11/2007 a las 15:32

  • Ortega, es usted estupendo. Gracias.

    Comentado por: melusina el 04/11/2007 a las 14:47

  • Gracias, Ortega.

    Comentado por: Isis el 04/11/2007 a las 14:44

  • Deciamos ayer...


    Solidaridad en la diferencia
    RAMIN JAHANBEGLOO 04/11/2007


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    En una famosa charla pronunciada ante los dominicos en París, el escritor y filósofo francés Albert Camus dijo: "El diálogo sólo es posible entre personas que permanecen fieles a lo que son y que dicen la verdad. El diálogo no tiene sentido si no hay verdad. La única base sobre la que puedo construir una comunión con los creyentes de otras religiones es la búsqueda común de la verdad".

    Ninguna cultura es humanista si se encierra en sí misma y vive sin las demás

    Ninguna cultura puede representar toda la verdad de la vida humana
    Estas palabras de Camus resuenan hoy en un mundo de sociedades y culturas en rápida transformación. Sin embargo, cuando Camus habla de una "búsqueda común de la verdad", está subrayando el hecho de que no tiene sentido entablar el diálogo si los interlocutores no dicen la verdad. Y también afirma que la única base sobre la que podemos construir un diálogo compartido con los representantes de otras tradiciones y culturas es la búsqueda común de la verdad. En un mundo que ha perdido confianza en el poder de la verdad, creer que, juntos, podemos vivir en la verdad, puede servir para curar intolerancias y confrontaciones violentas.

    En palabras de Havel, "la verdad prevalece para quienes viven en la verdad". Pero aunque muchos aplaudieron esa idea en su momento, a la hora de la verdad carecen de ese sólido concepto de verdad que les permita hacer frente hoy a problemas como la violencia, la corrupción y el fundamentalismo.

    La gente creía que el final de la Guerra Fría iba a permitir un nuevo mundo de felicidad y responsabilidad moral, pero de pronto está dándose cuenta de que éste es un mundo muy manipulador y peligroso. Y cuando uno ve los peligros, ve la enorme importancia que tiene el hecho de liberar la verdad sin ninguna responsabilidad. "Vivir en la verdad", como nos propone Havel, es un concepto admirable y necesario. Aunque no puede concretarse en ninguna actividad, la mejor forma de definirlo es como una revuelta contra la manipulación que lleva a cabo el sistema actual. Por consiguiente, aunque vivir en la verdad no es un acto político, sí es el punto de partida para todos los actos políticos en la sociedad. Y la verdadera esfera de diálogo es el campo en el que se libra la batalla moral entre vivir en la verdad y vivir una mentira.

    Vivir en la verdad refuerza una actitud moral respecto a la cuestión mundial de la diversidad y el respeto a las diferencias. Es el acto de negarse a participar en las mentiras cotidianas que constituyen la base de las intolerencias y los fundamentalismos, tanto los laicos como los religiosos. Vivir en la verdad es, por tanto, una estrategia que requiere un diálogo entre individuos y culturas dirigido a romper el círculo vicioso de odio e indiferencia y a evitar el efecto destructivo de las acciones violentas.

    La necesidad de oponernos a la indiferencia y la violencia nos lleva a la pregunta de cómo identificar el espacio de la diversidad cultural incluyendo el reconocimiento del papel desempeñado por la sociedad civil en la lucha por el pluralismo social y político. La reflexión sobre el pluralismo de valores y la reacción ante las diferencias culturales forman el centro del espacio que ha logrado labrarse la política de la diversidad.

    Lo que la política de la diversidad pide no es el mero hecho de tolerar las diferencias, sino de afirmarlas por sí mismas y como forma de facilitar un sentimiento de solidaridad y comunidad. Es más que una filosofía de "vive y deja vivir". La política de la diversidad parte de la premisa de que la afirmación del carácter único de la humanidad va de la mano del derecho al pluralismo cultural y a las diferencias culturales. La idea fundamental es que el sentimiento de pertenencia a una cultura mundial sugiere la idea de diálogo intercultural y una disposición a acoger y administrar las diferencias culturales, religiosas y étnicas. En otras palabras, cada cultura y tradición puede mantener su identidad sólo en un contexto en el que exista interés por la cultura humana en su conjunto. Es decir, la diversidad sólo puede florecer en un espacio en el que se reconozca su valor.

    La diversidad cultural presupone distintas formas de vivir juntos y participar en la vida cultural que uno quiera. La idea del pluralismo cultural o la interculturalidad está unida a la de las diferencias en el mundo. Incluso parece que el propio concepto de cultura se ha extendido e influye en el de identidad. Como consecuencia, la interculturalidad no empieza simplemente donde acaban las fronteras de un Estado, y el respeto a la identidad cultural puede incluir los derechos de los grupos y de los individuos. Hoy en día, hay una visión caleidoscópica del mundo que ha sustituido al discurso monolítico lineal y ha generado cambios constantes en el pensamiento relacional que inspira nuestro legado cultural común. Este legado cultural común se presenta como una vasta red de interconexiones que se unen en un caso de coexistencia.

    El carácter mutuo de las diferencias hace que el diálogo sea una necesidad en nuestro mundo, porque está presente en los intercambios de todo tipo: en el plano cultural en forma de multiculturalismo; en el plano de la identidad como identidades fronterizas, y en el plano del conocimiento como un espectro de interpretaciones. Si estamos de acuerdo en que el diálogo implica cierto tipo de intercambio de opiniones, seguramente podemos centrar nuestra atención en el aspecto dialógico de la diversidad. La diversidad, desde luego, no puede nunca ser objeto de celebración sin un diálogo ético y hermenéutico en el que los interlocutores traten de aprender de la otra cultura.

    Para manejar una política de la diversidad, la sociedad necesita desarrollar y gestionar las distintas identidades culturales mediante el descubrimiento de una lógica de la unidad que sirva de compromiso creativo entre las diferentes comunidades. Es decir, en vez de acentuar las virtudes de una libertad atomizadora, la política de la diversidad hace hincapié en cómo pueden tener los ciudadanos de una sociedad un papel más importante en la esfera pública, a base de abrir las fronteras mentales entre los representantes de distintas culturas. En el corazón de esta política de la diversidad podemos hallar una ética de mutua comprensión que fomente el cultivo de valores compartidos por todos los ciudadanos. Más aún, esa ética de mutua comprensión alimenta un sentimiento común de pertenencia a una cultura común de base intercultural, que une distintas identidades culturales y religiosas y, al mismo tiempo, respeta sus diferencias. Dado que las culturas diferentes representan distintas concepciones de la buena vida y no captan más que una parte de todo el destino humano, se necesitan entre sí para comprender el significado de la vida. Ninguna cultura puede representar toda la verdad de la vida humana. Eso no quiere decir que todas respeten la libertad humana y los derechos individuales de la misma forma ni que merezcan el mismo respeto, pero sí que ninguna cultura es tan humanista como parece si está encerrada en sí misma y es capaz de vivir sin las demás.


    Ramin Jahanbegloo, filósofo iraní, es catedrático de Ciencias Políticas en la Universidad de Toronto. Traducción de M. L. Rodríguez Tapia


    Comentado por: maleas el 04/11/2007 a las 12:35

  • Perdón, quise decir "el autor NO consigue resistirse". Se ve que Ovejero consiguió que yo tampoco me resistiera a liar las palabras.

    Comentado por: provoqueen el 03/11/2007 a las 20:23

  • ah, soy un experto en el arte de la manipulación, idiotas.

    Comentado por: Joaquín Sabina el 03/11/2007 a las 19:52

  • Gusanita medieval...gracias por el texto y especialmente por el poema, ingenioso.

    Comentado por: chiqui el 03/11/2007 a las 19:49

  • Estoy con provoqueen. Es muy cómodo y epata mucho meter de todo en el mismo saco, que allí dentro hay muy poca luz y al que se asoma todos los gatos le parecen pardos. Es gracioso que aún quede bien eso de buscar tendencias,y que no haya quien se resista a recurrir a ello. Nadie se resiste a los tópicos y trucos bajos de periodista, la verdad. Vuelven una y otra vez, parece que no sirven de nada las parodias, etc. A la vista de las tragaderas y la desmemoria del lector culto, no es raro que los que viven de manipular a los que tienen por cenutrios hagan lo que hagan. Sólo nos falta un reportero del Tomate haciendo doblete en Revista de Occidente.

    Comentado por: julianolapostata el 03/11/2007 a las 19:14

  • Confucio ya se lamentabade la perversión de la palabra que para él era indicio de la amoralidad publica.
    Al robo de la palabra sucedió el de los simbolos y finalmente,esto es contemporaneo ya,el discurso vacio.V. Havel ha hecho algunas reflexiones lúcidas sobre el fenomeno.
    Estoy con Ovejero en que al menos nos queda la capacidad de mantener vivo el correcto sentido de las palabras,aún que no deje de ser un consuelo beatifico.

    Comentado por: maleas el 03/11/2007 a las 19:00

  • "Es posible que "las palabras puedan modelarse hasta volver irreconocibles las ideas que vehiculan". Es posible. Pero hay que resistirse. Eso lo dijo Goebbels y quería hacer trampas."

    ¡Pues sí que es posible, sí! Y el autor consigue resistirse, por lo que veo. Ovejero en este artículo nos gasta la misma trampa que achaca a otros. Le sobran palabras, las marea hasta lograr hacer irreconocible el mensaje que vehiculan.

    Paradójicamente, el significado escueto de este artículo es que "hay que llamar pan al pan y vino al vino y dejarnos de inventar el mediterráneo". Si he entendido bien, que entre tanto mareo de palabras ni siquiera estoy segura: empieza con Sarkozy y Merkel, sigue con Maragall, Rosa Díez, la transverdalidad, el nacionalismo, la izquierda y la derecha, el espejo de la izquierda, los partidos políticos, los parlamentos, las reglas del juego, los juegos nuevos, democracia. Se bate todo y el resultado es... ¿"no la liemos"?

    (También podría tratarse, no lo descarto, de mi torpeza intrínseca).

    Comentado por: provoqueen el 03/11/2007 a las 13:48

  • TRIBUNA: FÉLIX OVEJERO LUCAS
    Esta temporada, Sarkozy
    FÉLIX OVEJERO LUCAS 03/11/2007

    Según parece, todos queremos ser Sarkozy. Con la extendida disposición a identificar tendencias -algo que sólo debería estar permitido a unos pocos en condiciones de hacer prognosis medianamente fundadas, si acaso, a los demógrafos- a partir de cuatro datos espigados aquí y allá, se presenta al presidente francés como un nuevo fenómeno político. Otro más.

    Está de moda la "transversalidad", una noción subordinada, sin contenido propio

    Necesitamos un punto de vista, y éste siempre tiene que ver con un ideario
    Como es costumbre, cada uno lo ilumina con su particular foco para que el resultado final se acomode a la lección que quiere extraer. La que traía aprendida desde casa, claro. Entre ellas, una de las más repetidas consiste en empaquetar bajo el sello de "transversalidad" tanto a Sarkozy, que se describe a sí mismo como "de derechas, pero no conservador", como a Angela Merkel, que encabeza en Alemania un Gobierno de coalición, y también al Partido Demócrata Europeo, que aspira a acoger en su seno a la izquierda y a la derecha.

    Entre nosotros, Pascual Maragall ha reclamado la necesidad de dar el finiquito al PSC, de disolverlo dentro de un partido demócrata catalán. Maragall es pionero en ocurrencias, pero esta vez su originalidad es menor. A Perón lo que es de Perón. En realidad, su partido no sería más que la presentación pública de lo que se ha dado en llamar el PUC, el Partido Unificado de Cataluña, que tuvo su acto fundacional en el Parlament a cuenta del 3%, y su manifiesto ideológico en la recomendación de "dejar reposar el soufflé, porque si no nos haremos daño unos y otros y no sacaremos nada bueno".

    No sorprende el entusiasmo por la "transversalidad" del transitorio presidente de la Generalitat. El primer mandamiento de los nacionalistas es escamotear los problemas de las gentes en nombre de la patria... y achacar a los otros los problemas de la patria. En Cataluña la apelación al expolio fiscal por "España" es la formulación más tramposa y eficaz de esa falacia. Pareciera que los catalanes no pagamos los impuestos según nuestros ingresos, cada cual según los suyos, sino en una suerte de declaración conjunta, como pueblo. Una contabilidad que debería llevar a Marbella a considerar la hipótesis de su independencia. Dada la cantidad de ricos que por allí paran, su balanza fiscal debe ser estremecedora. E identidad propia no les falta según confirman semanalmente esos insuperables documentos antropológicos que son las revistas de las peluquerías.

    Desde una perspectiva diferente, más cabal, como corresponde a las circunstancias y a la calidad de sus promotores, la "transversalidad" ha aparecido también al rotular a Unión, Progreso y Democracia (UPD), el partido encabezado por Rosa Díez. La argumentación sostiene que la distinción entre izquierda y derecha no se sabe muy bien qué significa cuando vemos partidos de izquierda suscribir proyectos tradicionalmente defendidos por la derecha más reaccionaria. La "transversalidad" superaría la vieja distinción, bien porque se situaría más allá de ella, bien porque la fagocitaría al acogerla en su seno. Los partidos "transversales"

    Pasa a la página siguienteescogerían las propuestas más interesantes de unos y de otros.

    Poco que añadir a la crítica a nuestra izquierda. Están a la vista las consecuencias de su proyecto más importante, la política territorial: identidades recreadas que son fuente de discriminación, desigualdades distributivas entre los ciudadanos, prioridad de las buenas aldabas sobre el debate democrático, atrofia de los instrumentos públicos de intervención y vaciamiento de los derechos sociales como resultado de la competencia entre comunidades autónomas. Poco que ver con los ideales clásicos de la izquierda, con la igualdad, la extensión del control democrático y la erradicación de las diversas fuentes de despotismo.

    En lo que cuesta coincidir es en la conclusión "transversal". Como recordó madame Roland camino de la guillotina ("Ô Liberté, que de crimes on commet en ton nom!"), el maltrato de las palabras deja intactos los conceptos. La República Democrática Alemana no ensució la democracia, y la idea de progreso no la deciden los contenidos de El Plural. Periódico digital progresista. En realidad, la crítica de UPD, cuando pone a nuestra izquierda ante el espejo de las ideas de izquierda, confirma que esas ideas tienen contenido.

    La propia tesis de la "transversalidad" depende de la distinción que pretende superar. Al igual que "centro" es una noción subordinada, sin contenido propio. No hay "centro" si previamente no hay izquierda y derecha. Si en la "transversalidad" caben la izquierda y la derecha, se puede distinguir entre izquierda y derecha. Pero para escoger "lo mejor de cada casa" necesitamos un punto de vista. Ese punto de vista, al final, tiene que ver con ciertas ideas, con un ideario. No hay soluciones incondicionalmente mejores, sino mejores conforme a un conjunto de principios.

    Un partido no es un Parlamento. No todo cabe. Aunque los miembros de un partido no tienen que compartir una concepción del mundo, sí han de compartir un ideario y unas propuestas institucionales que lo precisan. Los partidos no recogen los puntos de vista presentes en la sociedad, sino que dotan de coherencia los distintos puntos de vista. Más tarde, en los foros públicos, articulados en forma de propuestas, se debaten. Es la democracia. Cuando estas cosas se descuidan, las organizaciones políticas acaban en patios de monipodios. Se discuten a la vez los grandes principios y las propuestas, sin que los primeros sirvan para cribar las segundas. No hay modo de saber a qué atenerse y las disputas se multiplican sin que exista forma de resolverlas, al menos en escalas temporales humanas. Podemos reunirnos muchos "para practicar un deporte", bastantes más "para realizar una actividad", o un mayor número aún "para reunirnos". Pero de poco servirá. Si queremos jugar al fútbol, podemos ponernos de acuerdo en la táctica, pero no hay modo de ponerse de acuerdo si, a la vez, estamos decidiendo el deporte a que jugamos.

    En política hay pocas cosas que inventar. Lo más antiguo del mundo es la "ilusión de la novedad", de hacer las cosas "como nadie lo ha intentado hasta ahora". Podemos intentar cambiar las reglas. Pero ésa es otra liga, que exige apuestas fuertes, con éxito improbable y que, además, requiere incluso mayor cohesión ideológica. Entretanto, podemos hacer pocas cosas, muy pocas. Entre las pocas que podemos hacer, y que debemos hacer, está el de procurar conservar el exacto sentido de las palabras. Es posible que "las palabras puedan modelarse hasta volver irreconocibles las ideas que vehiculan". Es posible. Pero hay que resistirse. Eso lo dijo Goebbels y quería hacer trampas.


    Félix Ovejero Lucas es profesor de Ética y Economía de la Universidad de Barcelona.


    Comentado por: maleas el 03/11/2007 a las 11:59

  • @ redactor jefe:

    BABELIA hoy está espectacular.(Ya lo he dicho en elpaís.com), pero insisto GUELBENZU merece una página impar y MADERUELO más alfombra roja. Ambos tienen una densidad especial que da al suplemento verdadera categoría literaria y artística. Si yo fuera ustedes... " preferiría hacerlo". Enhorabuena.

    Comentado por: tenedor de postre el 03/11/2007 a las 08:42

  • uno a uno los clientes del bar se fueeeeeeeron marchando. y nos dieron las diez y las once y la uno y y y... me encontré con un banco sucursal americanoooo

    Comentado por: mónaco el 02/11/2007 a las 22:51

  • ABRE LA MURALLA
    Por Armando Marcos

    Me encuentro en Florencia, en la Toscana de Italia. Roma, el Imperio. Esta mañana, temprano, me acerqué al Duomo, la Basílica de Santa María del Fiore. Siempre que vengo a Florencia a casa de mi hijo Alberto, me quedo un ratito aquí en esta Basílica para meditar. He meditado. Meditar, reconciliar, perdonar, olvidar, soñar. Siguiendo el consejo sabio de Enrique Jardiel Poncela, me he traído a Florencia En mi jardín pastan los héroes, de un gran poeta y escritor cubano ya fallecido y al que tuve la suerte de conocer. Lo entrevisté para radio Cadena Española (Radio Nacional de España en Las Palmas), en un programa donde participó un amigo universal y una de las mejores personas que he conocido en mi vida: ALFREDO KRAUS. Les hablo de Heberto Padilla. Escritor, disidente Cubano. Fumaba puros, habanos, con olor a Cuba. Estuvimos hablando mucho rato de Cuba. También me acompaña en este viaje a Florencia donde suelo pasar temporadas, un Premio Planeta: El manuscrito carmesí, de uno de los más grandes y elegantes escritores por el que siento pasión: Antonio Gala. Y la última novela de uno de mis pocos amigos: José A. Alemán: La ciudad del vacío. Simplemente genial, extraordinaria. Pepe Alemán es periodista y escritor. Un alma entrañable. Un amigo del alma. ¿Amigos? La amistad es como una carrera de fondo. Es un ejercicio difícil donde la lealtad y la fidelidad son necesarias. ¿Amigos? Mejor decir, conocidos. Tengo muchos conocidos y solo dos amigos: Pepe Alemán y otro canario, herreño y socialista: Eligio Hernández, el ex fiscal general del Estado. Hermano Eligio. Y mis mejores amigos de mi sangre: mis cuatro hijos y mi dos nietos. ¡Qué amigos leales hasta la muerte!
    Entre periodistas y escritores hay mucha envidia. Los hay que encienden hogueras y practican la política de la mezquindad y la envidia como decía el pintor canario universal Manolo Millares. Luego, cuando ven que el fuego les quema la casa; cuando ven que el fuego se les viene encima, actúan de bomberos y piden socorro a modo de calma para que el fuego que él mismo prendió se apague. Para no morir en el incendio. Para salvar su teatro. Pide serenidad, calma, tranquilidad. Tuvo miedo, tiene miedo...Fuego, un juego peligroso...
    Alguno o algunos de esos que practican la política de la mezquindan y la envidia, no están muy lejanos. Y quién sabe, si tan cerca...
    "La felicidad es darse cuenta de que nada es demasiado importante", nos dice Gala. Es verdad, no somos importantes. Estamos de paso, como aves de paso. Pero cuidado con la envidia. Sean felices, alegren esas caras. Arriba corazones que este blog tiene larga vida como nuestras vidas, con nuestros comentarios que forman parte de nuestras vidas.
    Sean felices como lo fue Nicolás Guillén, el poeta de Cuba donde nació mi padre Francisco Placeres Álvarez. Ehadulasís es apellido palestino, mi madre Isabel. Mi abuelo murió hace dos años. Mis tíos y primos siguen en Palestina, aguantando, luchando, sin perder la esperanza. Los palestinos también meditan, meditamos y soñamos con la Paz.
    De Nicolás Guillén he leído todo lo que he podido. Tuve el grandísimo honor de conocerlo en 1982 cuando tenía 76 años. Me dedicó el libro de poesías Todas las flores de abril. Una dedicatoria entrañable: Armando, llevas en tus venas sangre cubana, mi hermano. Humilde, austero, lejos de las vanidades. Tranquilo, sereno, como el silencio. Poeta, escritor, periodista, corrector, político, comunista, hombre, humanista. Hombre entero. El poeta de piel oscura y alma universal. Nicolás Guillén, "poeta negro y rojo en Cuba y en cualquier punto donde el pan se coma con lágrimas", como dijera Joaquín Gutiérrez.
    He meditado y voy a seguir meditando unos días más en Florencia. Estoy lleno de paz en compañía de mi esposa, Mary Carmen. El amor, la pasión, la ternura, me corre por todo mi cuerpo, por nuestros cuerpos. ¡Qué felices somos! Leyendo a Guillén, me acuerdo ahora de La Muralla. La canto cuando estoy en la ducha. Dedicada a todas y a todos. A los que en este blog escriben sus vivencias. A esta buena gente que escribe aquí y a la que empiezo a querer como una familia más. La familia. Me encanta la palabra familia. La vida, nuestras vidas. Calma, hermanos. Mediten que es muy bueno para encontrar la paz interior y también la paz exterior. Que sean felices.
    ¿Qué les parece si abrimos la muralla para distinguir el bien del mal? ¿También el de la envidia?

    LA MURALLA (Nicolás Guillén-Quilapayún)

    Para hacer esta muralla,
    tráigame todas las manos
    los negros, sus manos negras
    los blancos, sus blancas manos.
    Una muralla que vaya
    desde la playa hasta el monte
    desde el monte hasta la playa,
    allá sobre el horizonte.
    --¡Tun, tun!
    --¿Quién es?
    --Una rosa y un clavel...
    --¡Abre la muralla!
    --¡Tun, tun!
    --¿Quién es?
    --El sable del coronel...
    --¡Cierra la muralla!
    --¡Tun, tun!
    --¿Quién es?
    --La paloma y el laurel...
    --¡Abre la muralla!
    --¡Tun, tun!
    --¿Quién es?
    --El gusano y el cienpiés...
    --¡Cierra la muralla!
    Al corazón del amigo:
    abre la muralla;
    al veneno y al puñal:
    cierra la muralla;
    al mirto y la yerbabuena:
    abre la muralla;
    al diente de la serpiente:
    cierra la muralla;
    al corazón del amigo:
    abre la muralla,
    al ruiseñor en la flor...

    Amigos y amigas de este blog:
    Alcemos esta muralla
    juntando todas las manos;
    los negros sus manos negras
    los blancos sus blancas manos.
    Una muralla que vaya
    desde la playa hasta el monte
    desde el monte hasta la playa
    allá sobre el horizonte.

    Desde Florencia, con cariño.

    gusanita medieval









    Comentado por: gusanita medieval el 02/11/2007 a las 21:44

  • Sr. copista medieval, le agradezco los textos que siempre nos deja. Pero el de hoy me ha llegado al alma. Voy a apartarme por una vez de mi sana costumbre de no entrometerme en vidas ajenas y aconsejarle que a ese Chuang Tzu si lo encuentra, lo mejor sería darle una buena colleja en ese lugar donde se despejan las ideas. Nada como una buena colleja para saber si se es una mariposa, una oruga o una capulla.

    Comentado por: gusanita de seda el 02/11/2007 a las 19:11

  • "Cierto día, Chuang Tzu se quedó dormido y soñó que era una mariposa, revoloteando muy contento por ahí. Y la mariposa no sabía que era Chuang Tzu soñando. Luego despertó y volvió a ser el de siempre, pero ahora no sabía si era un hombre soñando que era una mariposa o una mariposa soñando que era un hombre."


    Las enseñanzas de Chuang Tzu.
    Citado por Sam Savage, en su obra FIRMIN. Seix Barral.

    Comentado por: copista medieval el 02/11/2007 a las 17:21

  • exigencia del euskera agrava la falta de médicos en el País Vasco
    En la oposición puntúa casi tanto el idioma como todos los méritos científicos
    EDUARDO AZUMENDI - Bilbao - 02/11/2007


    Vota Resultado 26 votos
    Aitor Saénz de Ugarte, de 42 años, pediatra desde 2000 en el centro de salud de Beasain (Guipúzcoa), está pensando en marcharse a trabajar a otra comunidad. Aunque en las oposiciones de diciembre de 2006 logró el tercer puesto en el examen, está convencido de que al final quedará relegado en la lista por no saber euskera. Incluso puede que se quede sin una de las 15 plazas que están en juego en Guipúzcoa. "Si no conoces el idioma, el futuro laboral es muy incierto", dice.

    La falta de médicos especialistas se ha convertido en un problema acuciante para todos los sistemas de salud. Pero en el caso del País Vasco, esa carencia se complica todavía más por la exigencia administrativa que tienen los facultativos de saber euskera. Conocer la lengua cooficial puntúa en las oposiciones que convoca la Sanidad vasca casi lo mismo que todos los méritos científicos acumulados en años de profesión, cerca del 10% del total de puntos en juego. Pediatría es una de las siete especialidades básicas en que la propia Sanidad vasca reconoce que sufre un déficit de especialistas, problema que las exigencias lingüisticas han agravado. Sólo en Álava, la provincia menos euskaldún, una de cada cuatro plazas de esta especialidad ha tenido que ser cubierta por un médico de familia.

    Para Encar de la Iglesia, asturiana de 41 años y pediatra del centro de salud de Beraun, en Rentería (Guipúzcoa), la euskaldunización debería ser un maratón, no una carrera de 100 metros. Desde hace siete años trabaja en ese centro con una plaza en propiedad y afirma que "es muchísimo más rentable sacar el perfil de euskera que realizar una tesis doctoral". "La Administración debe ser consciente de a quién se lo está exigiendo. Tener la plaza en propiedad me permite cierta tranquilidad, pero no puedo optar a traslados al no disponer del perfil", se lamenta.

    El presidente de la Asociación Española de Cuidados Intensivos Pediátricos, Juan Casado Flores, muestra su "sorpresa y pesar" por esta circunstancia, que se repite en las demás comunidades bilingües. Casado, una autoridad en pediatría, se topó con esta valoración del euskera hace unos tres meses, cuando se le requirió para formar parte de un tribunal que debía seleccionar cuatro especialistas para los hospitales de Cruces (en la localidad vizcaína de Barkaldo) y Donostia. "Un médico que sepa euskera, siendo deseable tener este conocimiento, pero sin ningún otro mérito, tiene muchas más posibilidades de ser elegido para ocupar una plaza de especialista que el médico con mayor experiencia y reconocimiento en su área", se lamenta Casado, también jefe de servicio del Hospital Niño Jesús de Madrid.

    También en una línea crítica con la valoración que se otorga al euskera en las oposiciones, la Sociedad de Medicina Familiar y Comunitaria de Euskadi está a la espera del recurso que interpuso tras la oposición de diciembre pasado porque la titulación específica suponía 13 puntos frente a los 16 del idioma.


    Comentado por: maleas el 02/11/2007 a las 17:11

  • Gracias a los entendidos en agujeros blancos que han vuelto a convertir el caos en cosmos.

    Comentado por: sin comentario el 02/11/2007 a las 13:13

  • aljibe, no llore, está lleno. dijiste que te gustaban los puntitos, que era lo único interesante de la página... a la dereha por favor, en segovia el acueducto está seco, marcha hacia el este y elcampo le detine un corcel bello le comenta, pongaaalos a la derecha

    Comentado por: aljibe el 31/10/2007 a las 22:02

  • prefiero esos puntitos, si los pone a la derecha ya sería una locura, me encantan los árabes

    Comentado por: ala izquerda en derecha aljibe el 31/10/2007 a las 21:05

  • Recomendable el artículo de Xavier Velasco de hoy.

    Comentado por: provoqueen el 31/10/2007 a las 20:49

  • Nadie ha estudiado los agujeros blancos?

    Publicado por: sin comentario | 31/10/2007 8:00:44

    sí, bajaron al mar, y se llevaron las sirenas,samur no llegó a tiempo, Itaca era otra, Ulises era cierto. Después de studiarlos dijeron... realmente, existen las isrenas.

    Comentado por: ulises el 31/10/2007 a las 17:22

  • Sr. Borgia:
    La réplica a las falacias, tan variadas ellas, proviene siempre de la evidencias, como no podría ser menos, incluso las históricas -éstas y aquellas. Un ejemplo, histórico: "La consolidación de la democracia en España -dice la autora- ha sido posible por la retirada del espacio activo de la política de dos instituciones, la Monarquía y el Ejército. Otra institución, la Iglesia católica, se resiste denodadamente a ello". Más claro el agua.
    El resto que usted llama analogías no es otra cosa que el relato del "de aquellos polvos estos lodos"; hombre, si con una institución como la Iglesia no se pueden hacer analogías históricas, apaga y vamonos.

    Comentado por: sebes el 31/10/2007 a las 15:36

  • ¿?

    Comentado por: Borgia el 31/10/2007 a las 14:37


  • EL NUEVO MUSEO DEL PRADO

    Cómo me gustaría que el maestro Azúa escribiera un artículo sobre el nuevo Museo del Prado. A mi me parece que MONEO ha creado una obra de una belleza, por sus espacios internos,difícil armonía y monumentalidad, extraordinaria.Que es un gran arquitecto y debe sentirse feliz, a pesar de los problemas burocráticos que haya tenido que sortear. Yo quisiera felicitarle y felicitarnos a todos los que nos emociona la arquitectura.

    Comentado por: Brunelleschi (estaría de acuerdo) el 31/10/2007 a las 13:10

  • El artículo publicado hoy en "El País" no merece demasiados comentarios; la verdad es que se califica a sí mismo como arma de combate de la política del día, y poco más. La perspectiva es de una simpleza tal que no creo que pueda engañar a nadie que no quiera ser engañado. El pretendido motivo histórico apela a la recolección de algunos hechos dispersos que cobran significado sólo cuando la autora remonta hasta su verdadera intención, que es retratar la maldad ínsita de la iglesia e identificarla con las figuras demoníacas y antidemocráticas que pueblan nuestra realidad. Se echa en falta alguna vinculación eclesiástica con Bush para subrayar de modo más claro la perversidad constitutiva de los "elogiados".
    Se difunde entre los historiadores, cada vez más, la utilización de la analogía histórica como modo de comparar lo incomparable y confundir hechos inconmensurables en una misma noche donde "todos los gatos son pardos". Así, cualquier actuación de la iglesia (en este caso) se atribuye a un sujeto intemporal identificado con "la iglesia en sí", la de "ahora y la de siempre".
    La tosquedad de esta clase de argumentaciones se convierte en obviedad cuando percibimos para qué sencillos objetivos es construida semejante arquitectura historicista; resulta que, basicamente, todo este caldo insalubre sirve finalmente para obtener lo que por otros medios no se puede obtener: descalificar a un periodista que no comulga con la verdad que los cátedros progresistas reparten graciosamente, en este caso. El objetivo varía convenientemente según las contingencias del día a día, pero siempre se le señala en relación al ensamblaje de estos constructos y mixtificaciones imbebibles; un día es un crítico del nacionalismo, otro alguien que discute la conveniencia de una asignatura vacía de nombre pomposo (el primero es reaccionario y franquista, el segundo está pagado por los curas...)
    Estas estrategias, con su tosquedad ofensiva, consiguen sin embargo que lo muy repetido pase como verdadero. Con esto sólo quiero señalar estas maniobras, tan difundidas en la supuesta "izquierda", pero también practicadas por su contraria "derecha", como fuente de ofuscación más que de distinción y análisis. La analogía histórica -siempre selectiva, incompleta, ideológicamente intencionada- sirve para poco si el fin es comprender, aunque sea muy rentable a nivel ideológico.




    Comentado por: Borgia el 31/10/2007 a las 11:14

  • Estupendo artículo Isis. Gracias.
    Cada vez me convenzo más de que una laïcité obligada que nos cayera desde Bruselas, acabaría de una vez por todas con ese molesto aleteo de sotanas.

    Comentado por: provoqueen el 31/10/2007 a las 10:09

  • CRÓNICA: LA CUARTA PÁGINA
    Cuando los obispos rezan por el Rey
    Desde Isabel II a Juan Carlos I, la Iglesia sigue considerando que la Monarquía, incluso la constitucional, es suya. Piensa que el poder monárquico es de origen divino y no expresión de la voluntad nacional

    ISABEL BURDIEL 31/10/2007
    La consolidación de la democracia en España ha sido posible por la retirada del espacio activo de la política de dos instituciones, la Monarquía y el Ejército. Otra institución, la Iglesia católica, se resiste denodadamente a ello. Su negativa a considerar que la religiosidad, en sus diversas expresiones, debe ser un asunto estrictamente privado, sigue siendo militante.

    La resistencia eclesiástica a soltar todos aquellos resortes (e ingresos) del Estado que puedan favorecerla siempre ha requerido aliados e instrumentos políticos. Entre ellos, la Monarquía ha ocupado un lugar privilegiado. Las cosas comenzaron a complicarse en toda Europa, y en España, cuando la Monarquía dejó de ser absoluta y pasó a ser constitucional.

    Aun entonces, contra viento y marea, la Iglesia siguió considerando que los reyes "eran suyos" y que su obligación -desde una concepción del poder monárquico ligada a lo divino y no a la voluntad nacional- era defenderla contra la secularización del Estado y de la sociedad. La posibilidad de un monarca ajeno a las luchas de partido, incluidas las suscitadas por la llamada "cuestión religiosa", tiene precisamente ese límite: la cuestión religiosa. Algo que llega hasta hoy con las implicaciones netamente partidistas del rechazo a la asignatura de Educación para la Ciudadanía. En ese tema, como en cualquier otro considerado sensible para sus intereses, la lógica de funcionamiento de una Monarquía democrática es contraria a la lógica de la Iglesia.

    Quizás convenga volver la mirada hacia los orígenes, hacia la ruptura liberal con el absolutismo durante el siglo XIX, para entender el hálito decimonónico de episodios actuales que involucran a la Iglesia y a la Corona. Aquella ruptura implicó el reacomodo forzado de la Iglesia a una nueva situación política y a un nuevo tipo de Monarquía cuyos supuestos básicos no compartía en absoluto. Isabel II, como no se cansaron de repetir los mismos liberales, subió al trono porque contó con el apoyo del liberalismo y lo hizo como reina constitucional, legitimada por la voluntad nacional y no por la herencia o la voluntad divina. Durante la guerra civil carlista, la Iglesia estuvo (como siempre) en los dos bandos. Por si acaso. Sin embargo, no hay duda de que el corazón y los intereses (las armas y los rezos) de la mayoría del clero estuvieron con don Carlos. El liberalismo era sin duda pecado y la nueva reina, ilegítima, además de interesada, porque había aceptado el poder de los impíos liberales.

    Sin embargo, las cosas estaban como estaban y a ellas había que acomodarse, al menos de momento. En ese reacomodo, el control del alma deshilvanada de la hija de Fernando VII era fundamental. Como lo era el Partido Moderado donde convivían liberales conservadores con carlistas reciclados, como ahora convive el liberalismo conservador y el franquismo sociológico en el principal partido de la derecha. Juan Donoso Cortés -quien participó en la primera redacción de lo que luego sería la condena papal del liberalismo en el Syllabus- fue muy explícito en una carta al duque de Riánsares, padrastro de Isabel II. Hoy se agradece su desparpajo: "Los progresistas no necesitan del Monarca para ser fuertes porque se apoyan en las turbas. Los moderados no necesitan de las turbas para ser fuertes porque se apoyan en el trono: pero ¿dónde estará su fuerza cuando no se apoyen ni en el trono ni en las turbas? Usted dirá que es triste soltar a la presa".

    Como una presa, en el doble sentido cinegético y carcelario del término, fue concebida desde entonces la primera reina constitucional de España. La Iglesia comprendió y perdonó sus flaquezas humanas y rezó por ella cuando su imagen fue arrastrada por el lodo de la pornografía política de la época. A cambio, el Concordato de 1851 -pariente lejano de los acuerdos actuales- devolvió al clero parte sustancial de sus riquezas, de su influencia política y de su capacidad de control sobre la educación y las conciencias de la ciudadanía.

    El entonces arzobispo de Toledo y la Monja de las Llagas fueron especialmente activos en impedir cualquier posible acomodo de Isabel II a una situación de gobierno progresista. Con los progresistas venían tímidas propuestas de tolerancia religiosa que había que cortar de raíz recordándole a la reina, con humanidad pero con severidad, que sus pecados privados y políticos tan sólo podrían ser purgados si se convertía en el más firme y visible bastión de la Iglesia católica.

    Con Isabel II comenzó el doble juego y la doble moral que arrastró a todos los monarcas decimonónicos (y no tan decimonónicos) al conflicto partidista en el cual la posición de la Iglesia desempeñó un papel decisivo. Salustiano de Olózaga popularizó la expresión "obstáculos tradicionales" para señalar el origen de las dificultades de consolidación del liberalismo pluralista en España. Apuntaba directamente al entorno reaccionario y clerical de Palacio que acabó costándole el trono, en 1868, a esa primera reina constitucional.

    Ha pasado mucho tiempo desde entonces. No hay comparación posible; entre otras cosas porque Isabel II (por educación y por afición) colaboró activamente con quienes buscaron convertirla en un desastre personal y político. Queda, sin embargo, la incomodidad de un recuerdo, de un hálito titubeante pero persistente, que parece filtrarse a través de los siglos. La presencia de Juan Carlos I contribuye mucho a despejar el ambiente. Para los demócratas, su legitimidad reside precisamente en su firme invisibilidad política en las legítimas luchas entre partidos, incluidas aquellas referidas a (o que toman como pretexto) la "cuestión religiosa". El Rey tan sólo se hizo visible cuando ayudó a pilotar la transición a la democracia y cuando se opuso a quienes quisieron acabar violentamente con ella. Todos los esfuerzos por hacerle bajar a la arena política, en temas sin duda candentes pero no letales como aquel, han sido vanos.

    Pero, hete aquí, tras 32 años de democracia, que desde la emisora de la Iglesia se pide insistentemente la abdicación del primer monarca democrático de la historia de España. Su locutor más popular y rentable denigra personalmente al Rey y afirma que "no cumple con sus obligaciones". Es decir, que no se implica en la defensa de lo que considera "obligado" una emisora cuya línea editorial se ajusta en todo (según su página web) a la doctrina de la Iglesia.

    Escándalos lánguidos aquí y allá. Destacados dignatarios eclesiásticos se apresuran a "lamentar" esas declaraciones y anuncian que rezan (mucho) por el Rey, por su familia y por la Monarquía. Algunos demócratas impíos nos asustamos recordando (un pecado como cualquier otro) que esos rezos han sonado demasiado a menudo, en la historia de nuestros reyes y en la nuestra, a sometimiento simbólico y a advertencia. Nos tememos que en la apropiación de la Monarquía todo vale: los rezos y Jiménez Losantos. Si Juan Carlos I no se implica, hay que implicarlo.

    Alguien filtra que una destacada dirigente del Partido Popular sugiere al Rey un "trato humano" para ese acosado locutor cuya libertad y expresividad podrían peligrar. Se filtra que el Rey se pregunta quién es, en realidad, el maltratado y se filtra que espera algo más que oraciones. Como penúltima vuelta de tuerca no está mal. Cualquier "reacomodo" mediático de dicho locutor será interpretado como una intervención del monarca, como un atentado contra la libertad de expresión por parte del garante de la libertad de todos. Chapeau, que diría Voltaire. A su pesar, la Corona ya es visible en la arena política de la España democrática del siglo XXI y a lo lejos se oye el ruido de los rezos habituales.




    Comentado por: Isis el 31/10/2007 a las 08:25


  • Nadie ha estudiado los agujeros blancos?

    Comentado por: sin comentario el 31/10/2007 a las 08:00

  • Los detenidos en San Sebastián por violencia callejera preparaban una campaña contra el AVE

    Los siete detenidos hoy por violencia callejera en San Sebastián preparaban una campaña contra el tren de Alta Velocidad, ha sabido ELPAIS.COM. Entre la documentación que se han incautado los agentes del Cuerpo Nacional de Policía había panfletos contra el AVE y varios DVD con en los que se atacaba la puesta en marcha de esta infraestructura. Los arrestos, ordenados por la Audiencia Nacional, se practicaron en distintos barrios de la capital guipuzcoana.


    Comentado por: cursillo de democracia con ñ, hoy...la prensa el 31/10/2007 a las 00:45

  • Jordi...veo por qué te has picado: la J. era = J O D E R...al/el que iba dirigido lo ha entendido perfectamente. Ahora veo tu confusión!
    Divertido, Estrella


    Comentado por: chiqui el 30/10/2007 a las 21:25

  • perdona hace unos días que he llegado,menos que escarola, he cotnado dos segundo y contabilizado diez días, ponte pomada y mi hermana Natalia, me lo dijo.... Me lo dijo Adela... ... me lo dijo Adelaaa

    Comentado por: mónaco el 30/10/2007 a las 20:43

  • Monaco, de nueva tienes lo que yo!

    Comentado por: chiqui el 30/10/2007 a las 19:51

  • pero, el que se pica..

    soy nueva aqui, llevo unos días, pero creo que al apodo @chiqui le pica algo.. rásquese... con suavidad, parece que está con picores. bueno.. no comentan, partir´´e

    Comentado por: mónaco el 30/10/2007 a las 16:48

  • @ OK
    Le sugerí que se quedara con el alias que más cariño (yo) le tenía y el que más me gustaba, 'sugerí'. Lo que no quería era alguien que entrara con 5 o 6 personajes y defraudar a los lectores (usted tiene mucho talento para esto). Pasó en mi blog 6 meses...hasta que encontró trabajo, con una carta de despedida que puede hacer llorar a cualquiera.
    A qué viene todo esto ahora? Yo ni me acordaba de usted! Estaba pensando en otra persona...pero, el que se pica...! Que le vaya bien...todavía le guardo cariño. Mis nervios han mejorado mucho...me tendría que haber conocido a los 18 para enterarse de 'lo que usted llama nervios’ uf, entonces si que era imposible de aguantar…la edad me ha dulcificado mucho. Los egos son los que pierden y arruinan ciertos blogs.

    Comentado por: chiqui el 30/10/2007 a las 15:56

  • 80 millones de euros ha costado el tranvía. No digo más. Que hable la ciencia.

    Comentado por: RdC el 30/10/2007 a las 13:40

  • Pero ¿y el precio de alimentar a esos bellos animales de tracción? ¿Cuántos quilos de gambas a la plancha y jamón serrano?¿ Es de verdad esa energía una energía sostenible? Examinemos científicamente la cuestión

    Comentado por: ecologista el 30/10/2007 a las 13:09

  • @ knudsen:

    su despedida de ayer me ha gustado tanto ( pocas cosas me emocionan más que la geometría), que he empezado a copiarla en mi archivo de trozos memorables, pero me gustaría rogarle que no se vaya, que resista, que resistamos...no me gustaría perderle.

    Comentado por: copista medieval el 30/10/2007 a las 13:01

  • Yo los prefería vestidos de Armani. ¿Y de qué vestimos a las farolas?, para distinguirlas de las bicicletas, digo, chiquillo.

    Comentado por: faroléra el 30/10/2007 a las 12:48

  • Lo mejor para circular por Sevilla serían esos artilugios que unen a una bicicleta un cómodo silloncete con ruedas (rickshaw creo que se llaman)tan comunes en la India y otros lugares de similar exotismo. Todo muy moderno, desde luego, con jóvenes de ambos sexos de piernas fuertes y grandes sonrisas vestidos por Vittorio y Luchino, para pedalear llevando turistas arriba y abajo. Con lo que ha costado el tranvía se les podría dar durante años un buen sueldo a estos esforzados muchachos y aún sobrarían decenas de millones de euros, además se recuperaría la tracción animal, dicho sea sin ánimo peyorativo,tan necesaria en estos tiempos de contaminación extrema. Como es de esperar que estos jóvenes atléticos no carezcan de hermosura, ver sus magníficos cuerpos en pleno funcionamiento puede resultar muy agradable, con lo que se potenciaría la fama de sensualidad que se le atribuye a esta urbe.

    Comentado por: RdC el 30/10/2007 a las 12:07

  • Chiqui, usted no distingue una farola de una bicicleta o viceversa. Casi nunca cuelgo un post aquí, no me apetece, la verdad. Por lo menos dos personas nos hemos reído al leer su comentario anterior. Viva en paz consigo misma. ¿Se acuerda de aquel mail que me mandó exigiendo saber todos mis seudónimos e invitándome a quedarme con uno sólo, el que parecía tener más audiencia en su blog? Luego "cerró" su primer blog acusando a unos supuestos estudiantes que según usted pretendían hacer una tesis a costa de sus nervios... En fin. Usted no cambia. Que le vaya bien.

    Comentado por: OK el 30/10/2007 a las 10:51

  • OTRA HISTORIA DEL MISMO CONTADA POR UN IDIOTA

    VIII

    Pasé la noche en vela, dando vueltas en la cama y contemplando la carpeta, depositada sobre mi mesilla de noche. El gato, cansado de mis incesantes cambios de posición, acabó por abandonar la cama.
    Algo se me fué haciendo evidente. El Profesor debía haber estado hurgando en la muerte del catedrático. No cabía otra explicación a la presencia de aquella documentación junto a sus papeles de trabajo diario. Y sin embargo, si su asesinato tenía que ver con el anterior, no se me ocurría qué se buscaba con ello. Aparte de mí mismo, el único posible beneficiado era el Guardabosques y de tener él algo que ver, lo último que habría hecho hubiera sido remover el asunto.
    Me levanté muy temprano, oculté la carpeta entre los periódicos viejos de la cocina y me encaminé a la calle. Aún tenía tiempo de hacer alguna compra antes de que mi madre se despertara. Así me quedaría el día libre para ocuparme de mi nueva tarea.
    Al llegar a la portería me encontré con Sergio, el hijo de Puri, que observaba babeante a los viandantes.
    "Gora eta", me saludó con su forma habitual.
    "¿Qué tal, Sergio? ¿Esperando a tu madre?", sentí pena por Puri. De noche la calle y de día, aquello.
    "Te voy a matar, fascista", rió, abriendo mucho la boca y manchando el suelo de babas. Pensé en la que le esperaba si lo pillaba Angelines.
    "¿Matarme? ¿Por qué, hombre, si yo no te he hecho nada?", razoné distraídamente, mientras recogía la correspondencia de mi buzón.
    "Tú, primero primera, contestó, yo segundo segunda."
    Una de las habituales retahílas de Sergio era repetir los inquilinos del inmueble, piso a piso. A veces los gritaba de noche, desde su balcón, cuando su madre salía a trabajar.
    "Coco, ático, siguió, Pla quinto, Maleas cuarto, Prove, tercero." Señalaba los buzones. A pesar de que no sabía leer, debía ver en ellos un orden paralelo al de la escalera.
    "Hasta luego, chaval", pasé por su lado, evitando el charco del suelo.
    "Puri, primero segunda, continuó con naturalidad, Angelines, portería."
    Me detuve de inmediato. No se podía hacer mucho caso de lo que decía, pero algo me impulsó a escuchar. Me agaché, acercando con cierto asco mi cara a la altura de la suya.
    "No, Sergio, no. Mamá, segundo. Tú y mamá, juntos."
    "No, no, negó con la cabeza. Noche, yo solo, mamá primero. Si Sergio no grita, mamá por la mañana vuelve. Pero noche, añadió con rotunda seriedad, mamá primero. Sergio ve por la noche."
    "¡No es posible!, oí la voz de Angelines a mí espalda. Voy a tener que platicar muy seriamente con su madre. ¿Me oíste?"
    Me incorporé lentamente. Con ella allí no sacaría nada en limpio del chico.
    "Y a vos, Claudio, debería darle vergüensa. ¿No vió cómo me estaba poniendo Sergio el piso? ", me incluyó en el grupo de culpables, blandiendo el mocho con el que se disponía a limpiar las babas.
    Sin ganas de discutir, salí a la calle. Mientras andaba, iba dándole vueltas a las palabras de Sergio.
    ¿El Profesor cliente de Puri? No era una idea que me pareciera verosímil. Si de algo tenía fama el hombre era de tener a tantas mujeres como le apeteciera. Abundan las universitarias que, ante un profesor con buena labia, babean más que el mismo Sergio.
    Sin embargo, decidí aclarar el asunto y me dirigí al bar. Playboy era siempre una buena fuente de información. Lo encontré poniendo en marcha la cafetera.
    "Hombre Claudio. Algo temprano para un Sling", dijo a modo de saludo.
    "Hoy me apetece un café, en cuanto ese trasto esté a punto, no había desayunado. Y uno de esos donuts. ¿Son de hoy?"
    "No sé de cuando son, pero me los acaban de traer. ¿Seguro que no prefieres suicidarte de otro modo?", puso ante mí un plato con una de las grasientas rosquillas.
    "Una pregunta, decidí ir al grano. ¿Puri sigue trabajando como siempre?"
    Sonrió, levantando las cejas con finjida sorpresa.
    "No me digas que vas necesitado. Yo creía que un hombre formal como tú..."
    "Estoy hablando en serio, le interrumpí. Me interesa saberlo."
    "Pues ahora que lo dices, se apoyó en la barra, el otro día me comentó que pensaba dejarlo. Por lo visto ha pillado dinero. Una herencia o algo así."
    "¿Dinero? ¿Estás seguro?", sentí una punzada en el pecho.
    "Segurísimo. Me lo comentó hace un par de días, la mañana en que estaba la pasma por aquí, por lo del muerto de tu rellano. Igual eso la decidió", dijo, dándose la vuelta para colocar una taza bajo el cacillo de la máquina.
    "Igual sí, me levanté al instante. Eso debió ser. Hasta luego, Playboy"
    Mientras salía, le oí gritar, riendo.
    "¡Que te olvidas el donut!"
    No estaba de humor para seguirle la broma. Salí a la calle y me encaminé de regreso a la finca.
    Tras esperar un par de minutos, mis timbrazos tuvieron éxito.
    Puri, vestida con un camisón de color rosa bajo el que se adivinaba su cuerpo desnudo, se me quedó mirando un momento. Una ligera sorpresa se reflejó en un rostro que, sin el maquillaje habitual y revelando el sueño del que acababa de despertarla, me resultó atractivo.
    No tenía muy claro qué iba a decirle, pero no fué necesario. Tras mirarme a los ojos, asintió resignada.
    "Pase, don Claudio, se hizo al fín a un lado. Sabía que acabaría viniendo alguien, pero no me imaginaba que iba a ser usted."

    (continuará)


    Comentado por: ortega el 30/10/2007 a las 10:06


  • OK, número uno. Demuestra que realmente lo eres. Podemos volver ahora al blog? intenta expresarte de una forma que todos nos entendamos: quéjate, aprueba, no estés de acuerdo...pero exprésalo inteligentemente con palabras, Lo has hecho antes y puedes ahora, Sabes que lo sé. Un abrazo. Duerme…déjanos y déjate vivir en Paz.Este es mi ultimo intento de llegar a ti.

    Comentado por: chiqui el 30/10/2007 a las 03:17

  • Knudsen, nunca se debe decir adiós...ni aun cuando nos estemos muriendo! La vida da muchas vueltas, entre tanto te deseo lo mejor. Me has proporcionado muchas horas de interesante y divertido entretenimiento. Sólo siento no haberte conocido en la Central de Barcelona. Estrella

    Comentado por: chiqui el 30/10/2007 a las 00:20

  • Sr. de Azúa. Asistí embelesado a su conferencia sobre el mito de D. Juan en la Fundación José Manuel Lara de Sevilla. Me daba igual el tema. Me importaba oirle a usted...y a Savater, claro, que lo acompañaba por colleras. No me importa reconocer esa cierta mitomanía. Disfruté hasta la emoción con su disertación sobre el Don Juan de Byron. Con su envidiable erudición y cultura, con su ironía.
    Por eso me han dolido particularmente sus opiniones sobre las recientes reformas urbanas de Sevilla. No comprendo cómo ha unido su voz a la de la caverna sevillana, en su rabiosa campaña contra el malquerido Alcalde de la ciudad.
    Sevilla, como cualquier ciudad que pretenda humanizarse, merece la peatonalización y necesita el tranvía. Quienes denigran y desprestigian estos proyectos en la ciudad son los mismos que, en su día, ridiculizaron la Expo'92 y el AVE, quedando ellos mismos en ridículo, ante el incuestionable éxito de ambas iniciativas, que lograron situar en el mundo contemporñaneo al poblachón inmundo y atrasado que era la Sevilla de entonces.
    En su crítica a estos proyectos incurre usted en una serie de inexactitudes que me resultan incomprensibles.
    La línea del tranvía recientemenmte inaugurada no tiene mil metros, como usted dice, sino mil cuatrocientos y, además y más importante, sólo es el primer tramo de un ambicioso proyecto que cubrirá todo el casco antiguo, tan costoso de recorrer por vía subterránea.
    En cuanto a los postes de las catenarias, es cierto que son muy visibles, pero esto es algo, a usted no se le puede escapar, inevitable. Tranvías los hay en las más importantes ciudades históricas europeas, y no se alimentan a pilas, sino a través de un tendido eléctrico cuyos postes tienen una apariencia mucho más industrial que el tranvía sevillano. Viena, Praga, Montpellier, Amsterdam, La Haya, Burdeos, Amberes, Basilea, Budapest, Cracovia, Gante, Friburgo, Estrasburgo...Estas y muchas más son ciudades con tranvía. Probablemente no disfrutan de una mesocracia tan inculta y cateta, como la sevillana.
    Con todo, lo más sorprendente de su vituperio es que usted afirme que el tranvía ha destruido uno de los mejores y más amplios paseos sevillanos. ¿Acaso añora la época (sólo hace un año y medio) en que ese paseo era recorrido por una incesante caravana de autobuses y turismos humeantes?
    Y la más grave inexactitud: dice usted que nadie quiere el tranvía y que todos lo odian. No sé con quién habrá hablado en su reciente visita a Sevilla, pero me lo puedo imaginar. No le niego que los detractores son numerosos (pobre Sevilla), pero son más ruidosos que abundantes. La mayoría de los ciudadanos sólo tiene voz cuando vota y estoy seguro que apoya estos proyectos y los apoyará cuando se superen los lógicos desajustes de la puesta en marcha. Como en su día apoyaron la Expo'92 con su masiva presencia, a despecho de los racios agoreros que vaticinaron su fracaso.

    Comentado por: muriago el 29/10/2007 a las 23:37

  • Sr. Azúa
    Brindo por Knudsen y por los grandes momentos. Ahora, poco queda, salvo decir gracias, amigos.

    Comentado por: Isis el 29/10/2007 a las 23:02

  • Adiós.

    Publicado por: knudsen | 29/10/2007 22:27:04

    adios, vaya con dios, buen hombre.

    Comentado por: mónaco el 29/10/2007 a las 22:35

  • Sr. Azúa,

    aprendimos en el colegio que el punto es la intersección entre dos rectas. Siempre he pensado que este enunciado era uno de los poemas más hermosos de la literatura universal. Dos trayectorias se encuentran y crean un espacio redondo, completo; perfecto por definición. Eso ha sido su blog para mí y, me atrevo a decir, para muchos: la intersección de un conjunto de trayectorias que, sin este espacio que Vd. proporcionó, nunca se habrían encontrado. Algo que siempre le agradeceré.
    Desgraciadamente, a estas alturas, el único punto que se maneja aquí es el punto en boca; el punto pelota; el punto redondo de lo dice blas. Todos ellos son idénticos al punto que se obtiene cuando un proyectil perfora una superficie. Son el punto final.
    Gana la estupidez, ganan los pistoleros, los envidiosos, los resentidos. En España siempre ganan los mismos.
    Pero en este punto de encuentro ha habido momentos estelares. Siempre los recordaré.
    Me despido ahora con agradecimiento y con la certeza de que en sus escritos seguiré encontrando un importante punto de apoyo. Un puntazo, vaya.
    Gracias también a los amigos del blog.
    Adiós.

    Comentado por: knudsen el 29/10/2007 a las 22:27

  • En la cocina:

    El principio estilístico de este “reportaje abierto” –por seguir dándole vueltas a la traducción de report in progress—debería ser el montaje, [en el sentido de ensambladura]. Pero no un montaje cualquiera. El verdadero montaje parte del documento. En esta lucha obsesiva por separar definitivamente lo superfluo de la literatura de la función social del periodismo, es a través del montaje [y el documento] que el periodismo se alía con la vida cotidiana. Al montaje [como al collage] nos han pretendido acostumbrar, en sus mejores momentos, las mejores vanguardias artísticas. Ahora que es casi imposible distinguir a pie de calle un hombre entre la muchedumbre de artistas, es hora de que los periodistas den un paso al frente, y que se callen: que la teoría ceda la palabra a los hechos. [El documento] proclama así la soberanía absoluta de la autenticidad.

    Comentado por: ladoblehélice el 29/10/2007 a las 20:58

  • por babor y por estribor, chiqui.

    Comentado por: playboy el 29/10/2007 a las 20:36

  • Por vavor...esto me preocupa.Ya esta bien

    Comentado por: chiqui el 29/10/2007 a las 20:09

  • Vaya, bien, han desfragmentado el blog y lo han puesto en orden después. Mucho mejor así. Gracias.

    Comentado por: Isis el 29/10/2007 a las 18:36

  • J: Gracias por dejarme publicar

    Comentado por: chiqui el 29/10/2007 a las 17:06

  • Sevilla, como Barcelona dos hermosas ciudades para visitar pero no para vivir. Viví en Sevilla dos años, pasé por Sevilla este verano y mi sensación -después de tanto tiempo fuera fue agridulce. Los jardines estaban más hermosos de lo que yo recordaba. Estuve sólo una tarde y noche, el empedrado alrededor de la catedral me gustó. Se celebraba una boda...se podía andar tranquilamente sin tráfico. No recuerdo haber visto ningún travia o autobús. Pensé que el hacer esa zona para peatones habría sido para conservar la zona monumental... No me lo puedo creer! Tendré que volver a Sevilla de nuevo y quedarme un par de días, en la primavera…después de la feria –cuando esté limpia- ya que volví con la miel en los labios.

    Comentado por: chiqui el 29/10/2007 a las 16:32

  • en la Plaza de España Sevilla y olé, está llena de bancos imitando el parque Güell, eso sí nada como los árabes sevillanos. Olé con el flamenco. Sin lunares y peinata claro.
    Ahora que no me diga que cuando iba a los
    Després de tot encara queda espai
    per repensar la vida i convertir-la
    en un abric molt més silenciós,
    a l'abric del inhóspits desgavells
    i les inevitables maltempsades.
    (...)

    Ayer descubrí que en otoño, cuando deje Madrid y me marche a vivir a Barcelona, me espera algo con lo que no contaba: nuevas palabras. Nuevas palabras tan hermosas como "desgavells" o "maltempsades".

    C.D. E.S. ( en un blog)

    Comentado por: mónaco el 29/10/2007 a las 16:12

  • “Los gobernados siempre están contentos con el príncipe cuando éste no toca sus... huevos"
    (Dice Bartleby en el NJ).

    Comentado por: Daniel Pla el 29/10/2007 a las 13:53

  • Jacarandas, frescos jardines, plazas y corazones ligeros.
    Vaya, Félix, hoy no quería ponerme triste y nostálgica. Los olores son el recuerdo y de buena gana me iría, con la excusa de abuchear al tiburón, a pasear sin descanso por algún eterno mayo. Que no destruyan Sevilla, que esperen a que volvamos los que estamos hartos de llevar mascarilla hasta en los ojos.

    Comentado por: Isis el 29/10/2007 a las 12:33

  • Ah! Sevilla que maravilla... a lo mejor los tranvías disimulan el mal olor a orín y heces de caballos de coche en la avenida.

    Comentado por: Antoni Pla el 29/10/2007 a las 12:12

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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