El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 5 de julio de 2008
Por esos mundos y a oscuras
Si no ando equivocado, un viaje de vacaciones es ya inconcebible sin un sol apabullante. Cuando uno repasa las hojas turísticas de los diarios, inevitablemente se encuentra con imágenes deslumbrantes, radiantes, tantas veces tórridas. Quizás se deba al dominio absoluto del mar, la playa y el bronceado, actividad ingeniada por los nadadores británicos del siglo XIX y que nadie podía imaginar se iba a convertir en la salvación de los matrimonios con hijos. También se debe, claro, a la necesidad de alivio en los países que sufren estaciones rigurosas, como Alemania o Inglaterra, cuyos habitantes se vuelven locos cuando les acaricia un rayo solar.
Sin embargo, el viaje de invierno está regresando. De momento sólo entre espíritus abrumados y líricos, pero no tardarán en sumarse los espíritus prácticos y voluptuosos. Los magazines deberán comenzar un duro trabajo pedagógico para dirigir a sus huestes hacia el frío, la nieve, los cielos plúmbeos, la niebla, la lluvia. Y persuadirles de que esas son las vacaciones modernas.
Y tendrán razón. Sobre todo entre nosotros, los de climas templados que tienden cada vez a más cálidos. En mi última visita, un amigo de Sevilla me sorprendió: había viajado al polo norte. Era un circuito organizado y muy caro, pero había alcanzado su sueño: deslizarse en trineo por una nieve dura como pedernal, tirado por una traílla de perros animosos. Hundido en enormes pieles, azotado por un airecillo a treinta bajo cero, había conseguido hermanarse con sus héroes juveniles, Miguel Strogoff, los peleteros de Jack London, Raskolnikof. Y había sido feliz.
Contaba Robert Kaplan en su bello libro Mediterranean Winter, la impresión magnífica de los desolados paisajes sicilianos, tunecinos o adriáticos, opalescentes y verdinegros, los templos lejanos cercados por nubes bajas, la lluvia veneciana que lava los mármoles, todo ello desde un café recoleto cuando ningún turista osa asomarse al invierno marino y las olas parecen solfataras. En esos delicados momentos dejas de sentirte como un turista y vuelves a ser humano.
Artículo publicado en: El Periódico, 3 de noviembre de 2007.
[Publicado el 05/11/2007 a las 09:57]
EL GRAN ROBO:
SABEMOS QUE,OPERACIÓN TRIUNFO,ES UN PLAGIO DEL FESTIVAL AUTONÓMICO DE LA CANCIÓN,HECHO POR LOS DIRECTORES OPORTUNISTAS DE GESMUSIC-ENDEMOL ESPAÑA,HOMBRES DE PAJA DONDE LOS HAYA.QUE EL AUTOR DEL FESTIVAL QUISO DIALOGAR Y SE NEGARON,QUE A RAÍZ DE ELLO,MANDÓ UNOS DOSSIERS A TODA LA PRENSA,DONDE LAS COSAS ETÁN HARTO CLARAS,A PESAR DE IGNORARLAS.PERO LO MÁS SIGNIFICANTE,TRISTE Y REPELENTE;ES LO QUE PASÓ UN TIEMPO DESPUÉS DE LA DENUNCIA PÚBLICA,Y QUE LOS TELEDIARIOS Y LA PRENSA EN GENERAL,COMENTARON EL 27,10,DEL 07:
HA FALLECIDO DE UN INFARTO,A LOS 43 AÑOS,EL QUE FUERA DIRECTOR DE TVE.DEL 2000 AL 2002,QUE DESEMPOLVÓ Y PROPULSÓ,OPERACIÓN TRIUNFO,QUE PASÓ DESPUÉS A OTRA CADENA,PARA RECALAR MÁS TARDE,COMO CONSEJERO DE ENDEMOL,Y DESPUÉS COMO PRESIDENTE DE ZEPPELIN,HASTA EL DÍA DE SU MUERTE.DE LA MANO.DE LOS DIRECTORES DE GESMUSIC,CUYAS PRODUCTORAS SON DEL MISMO GRUPO,Y ENDEMOL,LA QUE HA HECHO AL RESTO DEL MUNDO EL FORMATO DE OPERACIÓN TRIUNFO;UNOS CUARENTA PAÍSES.
AHÍ VA ÉSO SEÑORES, COMO EXECRABLE VERGÜENZA,INHERENTE AL SER HUMANO DE CUELLO DURO;QUE ROBA LA GOTITA DE SANGRE DEL NECESITADO.P.D.:EL AUTOR DEL HUMILDE FESTIVAL,TIENE GRANDES DIFICULTADES PARA PODERLO DIFUNDIR,POR EL GRAN CONTROL QUE EJERCEN SOBRE ÉL DESDE HACE MUCHOS AÑOS.DIFÚNDELO,GRACIAS.
Comentado por: KIM el 22/12/2007 a las 22:28
Una lástima que FdA se rebaje a marcar paquete de esta manera... Parece que del rey pa' bajo reina la telebasura.
Hablando de eso, ¿ y el vídeo de la pelea mortal en Madrid ? Me asalta la comparación con el show de Barcelona por la patada y los insultos en el metro...
Comentado por: marc el 12/11/2007 a las 11:55
TRIBUNA: FÉLIX DE AZÚA
¿Ha llegado el momento?
FÉLIX DE AZÚA 12/11/2007
Sí, es cierto, la ciudad es ahora un verdadero caos, pero no sólo por los trenes de cercanías. En realidad las cercanías hace decenios que fueron abandonadas por la Generalitat. Cualquier habitante de los múltiples suburbios, pueblos y urbanizaciones que rodean Barcelona puede contar historias terroríficas sobre la conexión con la capital. Esto no es Múnich, ni Milán, ni Toulouse. La Generalitat, obsesionada con sus agonías ideológicas, ha hecho muy poco para que los ciudadanos puedan vivir cómodamente cerca de la capital. En cambio, el resto del territorio, los pueblos y ciudades secundarias, han experimentado un incremento de calidad muy notable. La vieja política de Pujol fue siempre desarrollar todo lo que no fuera Barcelona y reducir la capital, tan híbrida, tan forastera, tan poco nacional, a una ciudad de provincias. Ahora ya es tarde. Cualquiera sabía desde hace años que la vieja ciudad burguesa diseñada para cien familias por las cien familias, era una caja de bombones con aroma belga. Sin embargo, aquellos que osaban decirlo eran inmediatamente tachados de la lista de seres humanos e incluidos en la de enemigos del Régimen. No es fácil ser sincero en este país.
El caos ha traído una exacerbación de la angustia; el fracaso, un incremento de la sensación de impotencia. Nunca como antes los grupos de energúmenos se habían sentido tan justificados y protegidos. Actúan con la convicción de que nadie va a reconvenirles o amonestarles. Su proyecto es crear un ambiente lo más similar posible al del País Vasco, aunque sin mancharse de sangre. Las balas, de momento, sólo se incrustan en fotografías. La táctica pujolista de echar la culpa de todo a los españoles sigue dando frutos. Hace unos días, el anciano político decía que nunca el odio de los españoles contra los catalanes había sido tan fuerte. "Ni en tiempos de Franco", añadía. Era una opinión pasmosa que lleva a preguntarse qué medios de comunicación lee, qué radios oye, qué televisiones mira Jordi Pujol. La exacerbación, la histeria, a veces llamada "crispación", hace mella en los más resentidos. Su hijo, Pujol Ferrusola, que ha heredado la jefatura ideológica del partido (éste sigue siendo un país de empresa familiar), declaraba casi el mismo día que todo nacionalista es independentista "si le queda alguna neurona". No obstante, con lógica daliniana, cuando le preguntaron si creía que Cataluña sería independiente algún día respondió: "No". En todo caso, que Convergencia sea ahora un partido independentista significa un cambio notable en los proyectos de las clases medias y acomodadas de Cataluña, siempre mansas con sus representantes.
La situación se ha estancado en un punto tedioso. Como escribía el notario López Burniol en estas mismas páginas a principios de noviembre, ha llegado el momento de hablar abiertamente con la población sobre la independencia. Lleva toda la razón. No creo que quede otra salida. De una parte, la población está hastiada del despilfarro gigantesco que se comete con la excusa de la "identidad" en detrimento de la vida real; otros ya no pueden soportar más sermones y broncas por no parecer sobradamente catalanes según el modelo de las elites; por fin hay una minoría que se angustia frente a un discurso agotado y teme caer en el abismo. Por esta razón, un partido conservador, católico y burgués como Convergència, ha optado por la vía adolescente. El partido converge hacia Ibarretxe. Ahora son separatistas, aunque mantengan los eufemismos habituales: confederación, asimetría, autodeterminación, soberanismo.El notario López Burniol escribía en su artículo que el primer paso a dar es el de consultar a la población vasca, catalana y gallega sobre este punto. Él añadía a los navarros no sé con qué finalidad, pero está bien, que se incluya quien lo desee. También en esto coincido con él. Sería de desear que se realizara esa consulta bajo un apelativo que justificara su legalidad, con todas las garantías posibles y mediante un periodo de explicación suficientemente largo. Por ejemplo, un año.
Durante ese año los separatistas nos explicarían cómo iba a ser la nueva nación, qué harían con aquellos que desearan seguir siendo españoles, cómo se resolverían los problemas prácticos (propiedades, comunicaciones, fiscalidad, etcétera), qué protección jurídica tendrían los excluidos o sus familias, y cuáles serían las ventajas de semejante paso. Por su lado, los partidarios de continuar con el Estado de las autonomías podrían defender su criterio sobre los efectos de poner fronteras al Ebro. La consulta debería realizarse con todas las garantías, claro está, entre las cuales hay una de difícil negociación: tanto si el resultado es negativo como si es positivo, debería considerarse irreversible.
Yo creo que una consulta semejante puede llevarse a cabo perfectamente en Cataluña y estoy, además, seguro del resultado. Excepto en un porcentaje que no debe de llegar ni al 20% de la población, no creo que ni siquiera los separatistas votaran por la independencia: les crearía problemas. Pero es cosa de averiguarlo. En cambio, dudo de que pudiera llevarse a cabo en el País Vasco. A pesar de los maullidos de Ibarretxe, en su autonomía no hay garantías democráticas para quienes no piensan como él. Mientras muchos de sus oponentes del PSV y del PP hayan de vivir con protección policial, mientras los desdichados políticos que habitan en pueblos con hegemonía fascista no puedan llevar una vida normal, es rigurosamente cínico (o malvado) plantear una consulta a lo Mugabe. Como dice el lehendakari, los vascos y las vascas tienen todo el derecho del mundo a elegir su futuro, por eso justamente lo primero que debería hacer su presidente es garantizarles que lo tienen y que no van a acabar con un tiro en la nuca, expulsados de sus hogares, o molidos a palos.
Desde la experiencia catalana, el discurso nacionalista está acabado, como muestra el continuo incremento de la abstención, y sólo queda el recurso populista a la independencia o la negociación para mantenerse dentro de la actual Constitución de una vez por todas. Prolongar la situación privilegiada de irresponsabilidad de los políticos catalanes sólo trae consigo un deterioro progresivo e imparable de las condiciones vitales de la población. Sobre todo, la del barcelonés, la región más nutrida por las sucesivas inmigraciones que han construido la actual Cataluña. Sin olvidar que de los siete millones de habitantes oficiales de la Comunidad, cuatro viven en ese entorno explotado por los especuladores, desestructurado por los nacionalistas, olvidado por todos los gobiernos y cuyo centro urbano se ha convertido en un campo de concentración del peor turismo europeo.
Como ha sucedido en Québec, donde los nacionalistas han perdido toda credibilidad, lo mejor es, en efecto, consultar a los ciudadanos. Pero dado que los nacionalistas catalanes y vascos no admiten que el resultado de las elecciones democráticas sea el referente de la opinión cívica mayoritaria, vayamos a la consulta popular. Y que gane el menos malo.
Comentado por: marc el 12/11/2007 a las 11:26
Comentado por: Isis el 12/11/2007 a las 10:48
"Sin embargo, el viaje de invierno está regresando. De momento sólo entre espíritus abrumados y líricos, pero no tardarán en sumarse los espíritus prácticos y voluptuosos"
¿La famosa chusma?, ¿la masa inculta y aborregada?. Que pereza que siempre se metan con los mismos. Ya lo sabemos, no tenemos remedio, dejadnos ser asi, borregos.
Comentado por: jordi el 12/11/2007 a las 10:39
En http://elojoderecho.blogspot.com
De sobra es sabido que los periodistas no hacen una representación objetiva la realidad, sino una construcción en la que sobresalen los hechos que más interesan al medio. Las reacciones a la sentencia del 11-M así lo han demostrado. La prisa por cerrar un caso con tantas repercusiones políticas ha estimulado la creatividad y el sensacionalismo de cada redacción. La escandalosa edición de El País del pasado jueves escenificaba que los conspiranoicos estaban equivocados, que ETA no tenía nada que ver con la masacre, que los miembros del PP que defendieron las investigaciones periodísticas son unos embusteros y que hay que pasar página. El Mundo, con su natural serenidad, acataba la sentencia y otorgaba más relevancia a que no sabemos aún quiénes son los autores intelectuales del 11-M.
El enfrentamiento mediático contó con una trifulca paralela entre los babosos canes del PSOE aleccionados para estos sucios menesteres: morder, insultar, enseñar los dientes y sacar pecho ante sus votantes para impulsar a su recatado corifeo hacia la victoria. José Blanco hizo alarde de sus dotes para la manipulación psicológica acusando a José María Aznar de la autoría intelectual del atentado (perdón, engaño masivo); a Acebes, autor material; y a Rajoy y Zaplana, colaboradores necesarios. El portavoz del Gobierno de los GAL, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo aquello tan bonito de “Rajoy, repita conmigo”, que tantas variantes sarcásticas ha suscitado. Zaplana siguió la gracia al cínico del “no nos merecemos un gobierno que mienta” y exigió que repitiese con él que la guerra de Irak tampoco fue la causa de los atentados.
Cuando todavía no han pasado los últimos ecos de la sentencia, la situación exige una reacción política. El PSOE utilizará toda su maquinaria propagandística para mantenerse en el poder y atacar a la cúpula del PP hasta que puedan torpedear a la cumbre al afín Alberto-Ruiz Gallardón. El PP probablemente se replegará, se asustará y acabará enfocando la campaña electoral en aspectos en los que todos estemos de acuerdo, como la Ley de Memoria histórica, la derrota de ETA y la reforma de los Estatutos, en la que tendrán que omitir el peligroso engendro del de Andalucía. Resulta esperanzador que Rajoy dijera que había que seguir investigando hasta hallar a los ideólogos de la masacre, pero mucho me temo que las presiones que recibirá de sus asesores mediáticos le obligarán a olvidarse del asunto. ¿Defenderá Rajoy con contundencia que se conozca toda la verdad sobre el 11-M en la próxima campaña electoral? Si no es así, la propaganda ganará la batalla a esos hechos dramáticos que algunos medios se esmeran en difuminar por su ignominioso desprecio a la verdad.
Joaquín Sabina- bitácora personal said:
pues no, no dirá nada porque todos comen del mismo plato.
la única que denuncia la verdad es Lucía Angélica Folino, mi musa.
El cerrajero la conoce mejor que varios de los que callan, pero tiene dudas.
Estoy hasta la polla de los periodistas escritores literarios que no investigan los hechos.
¿Sabes que con un llamado telefónico a mi esposada musa te enterarías de quien es quien en el mundo de los misérrimos que se quedan con todo?
Tarde pero me arrepiento de haber formado parte de tanta represión y asco.
Soy solamente un artista, pero ahora doy la cara y pongo a parir a los niñatos para que aprendan de una vez y terminen con reyezuelos, dictadores y déspotas canallas de las supranacionales. ¿Me perjudica eso? No, porque me quedan pocos años de vida, y si no lo hago moriría de un doloroso cáncer de lengua.
Joaquín.
Tienes todos los elementos en mi blog y en los de Lucía.
http://porelamordeunamina.blogspot.com
http://vamosahablarsinmiedo.blogspot.com
22:16
JOAQUIN SABINA - Bitácora personal said...
No utilizaré más códigos secretos ni necesitaréis traductores.
Si ponemos a Lucía en los medios tendràn que cerrar el culo los malvados de ultraizquierdas, ultraderechas y ultra centros de poder económico.
Vamos con la Comandante hacia una revolución ética, estética y poética.
Joaco.
22:17
JOAQUIN SABINA - Bitácora personal said...
A los asesores mediáticos de Rajoy les diría simplemente:
Señores: es muy simple hacer caer la postura de ZP., a quien yo mismo instituí en el gobierno socialista y me decepcionó tanto como Felipe con sus acercamientos a Carmen, a la Trini y la cantidad de mujeres pro sistema que incluyó en su gobiernos. Esperaba una reacción más violenta contra el machismo misógino que según mi Lu es la causa de tanta violencia y crueldad en el mundo.
¿Qué hay que hacer?
No escucharéis mis consejos, lo sé bien, pero vosotros os lo perdéis.
Poner a Lucía en la prensa rosa como si tuviera un altercado conmigo. Yo sabría responder acorde con las circunstancias, no respondiendo.
Con sus explicaciones globales (es la persona de más alto coeficiente intelectual del planeta) todo el mundo entendería perfectamente quienes fueron los autores del siniestro.
Ni siquiera Aznar pudo pergeñar algo tan tonto, la idea se la dio Tony Blair.
Espabiláos, periodistuchos ñoños.
Comentado por: el ojo derecho y el izquierdo están ciegos. el 11/11/2007 a las 22:31
@jo Borgia:Gracias de nuevo. estoy completamente de acuerdo con sus apreciaciones, y quizás deba pensar con más tranquilidad el comportamiento del presidente Zapatero; la verdad es que sólo he leído la noticia en el periódico y me ha parecido básicamente correcto; la única pega que, en ese momento, he podido poner es que no abandonara también la sesión al hacerlo el rey, pero he intentado ser todo lo generoso que pudiera y he considerado más la comparación con tantas otras conductas a que nos tiene acostumbrado que tal acto en sí. No conozco el blog que me dice. Procuraré buscarlo. Un saludo.
Comentado por: Borgia el 11/11/2007 a las 21:56
@ Borgia:
No he sido benevolente. Creo que sólo he sido sincero y justo, y lo corrobora su comentario de las 19:18:41, con el que en lo que concierne a Aznar estoy de acuerdo total(cómo olvidamos que se limitó el poder voluntariamente. Igual que Chavez). También estoy totalmente de acuerdo con el uso que hace la dictadura del progretariado de la palabra fascista, injustamente utilizada con frecuencia, sólo para anular al otro, para liquidarle simbólicamente (de momento). Oir llamar fascista a Chavez es alucinante.Grotesco.
Sólo estoy menos de acuerdo en la actitud de Zapatero. Cuando le oí me chirrió, no me parecía bien del todo.Hoy he visto expresado lo que sentí sin poder formularlo en el Blog de Santiago González. Le recomiendo que lo lea. Yo por mi parte, le seguiré leyendo a usted
Comentado por: Jo Borgia! el 11/11/2007 a las 21:11
Aznar es lo que es, evidentemente. Lo somos todos. Es lo que es, pero -también con evidencia- no es un fascista, a no ser que vaciemos de significado tal término y le atribuyamos el contenido arbitrario con el que se suele utilizar. Es extremadamente revelador que así lo denomine un sujeto que sí representa la tipología clásica del fascista. Este militarista chusquero, parodia viva del caudillismo y la brutalidad analfabeta, se retrata perfectamente en lo que intenta depositar en los demás. Es un fenómeno curioso y repetido hoy el que los fascistas se empeñen en llamar fascistas a los demás, así como los reaccionarios se desvivan por etiquetar a otros de reaccionarios; este último caso es el que hoy soportamos de toda suerte de nacionalistasultramontanos. Como en el caso de el caudillo Chávez, repiten una y otra vez el mecanismo neurótico de lo que Freud denominó "proyección" y "satisfacción alucinatoria del deseo": reconocer en los demás -compulsiva e histéricamente- la patología que uno mismo padece. Así, Chávez llama a Aznar "fascista" -para, por otra parte, íntima satisfacción de tantos -, mientras los nacionalistas, ante cualquier objeción presentada a su megalomanía delirante, acusan a cualquiera de "nacionalista español". Manifestaciones diversas de una misma patología.
Comparto el elogio hecho en estas páginas al rey. La función de un rey habría de ser comportarse como tal, es decir, saber mostrarse en su función sobrevolando las pacatas cuestiones de corrección política. También Zapatero se ha comportado esta vez como presidente del gobierno de España. No obstante, me gustaría que este modo de actuar fuera la regla y no la excepción, porque hay muchos que merecen unas palabras similares en España y nunca lñas reciben. Lo realmente grave es que son éstos, y no el lejano e insignificante Chávez, los que representan un peligro cada vez mayor para el amntenmiento en España de lo que queda de estado de derecho y de práctica de liberalismno político.
Cambiando de tercio, me siento muy honrado por el comentario a mí dedicado algo más arriba y agradezco al anónimo comentador su benevolencia para conmigo.
Comentado por: Borgia el 11/11/2007 a las 19:18
Comentado por: pahíboy el 11/11/2007 a las 18:07
Pues sí, no sé si fue cosa de mi televisor pero ayer me pareció que Zapatero le daba una lección a medio mundo; a la mitad que mantiene la capacidad de aprender.
Comentado por: Coco el 11/11/2007 a las 14:43
Si, ya sé que esto no tiene que ver con el enunciado, pero tenia que decirlo y ¡ahi va..!
La actitud de nuestro Rey la considero ejemplar ,nadie es quien para venir a mi casa y hablar mal de mi familia , amigos o compatriotas.Ese señor Chaves es un mal estadista y de tacto no tiene nada , deberá cambiar su estrategia si quiere hacer amigos en este pais, pues en sudamerica lo tiene muy mal .¡ VIVA NUESTRO REY!
http://www.antoniolarrosa.com
Comentado por: antonio larr7osa diaz el 11/11/2007 a las 13:53
@ Borgia:
qué serenas y sensatas sus apostillas al artículo Vidal-Beneyto-Maleas. Me siento totalmente identificado con lo que dice y me guataría saber expresarlo en los mismos términos y el mismo tono.
Comentado por: ¡Jo Borgia! el 11/11/2007 a las 11:21
Esta mañana leí el artículo que Maleas tiene la gentileza de ofrecernos. Sólo quiero señalar dos cosas:
1- la envidiable satisfacción que desprende quien se sabe poseedor de una verdad. Me gusta mucho leer a José Vidal-Beneyto porque de él emana la candidez del bueno. La certeza de estar en la verdad y la confianza de saberse bueno me recuerdan a aquella viejecita que atizaba el fuego medieval de la hoguera de un hereje; abrumado por su buena voluntad, el quemado no pudo más que exclamar: "¡sancta simplicitas!".
2- Me hacen gracia, y me despiertan una sincera misericordia, todos los que, incapaces de soportar el peso de ser individuos y la tarea de ser "sujeto", condenan a todos los demás a sumirse en el abrigo confortante de la colectividad. Que se vayan ellos, que yo no quiero.
Comentado por: Borgia el 10/11/2007 a las 21:01
JOSÉ VIDAL-BENEYTO
Izquierda en desbandada / 1
JOSÉ VIDAL-BENEYTO 10/11/2007
Nada sucede porque sí. La imparable estampida de las gentes de la izquierda hacia otros espacios ideológicos y hacia otras opciones políticas más benévolas y acogedoras ha tenido y sigue teniendo lugar gracias al desalojo de los ocupantes izquierdistas de esos territorios, expulsados con rudeza de sus posiciones y sustituidos inmediatamente por sus antagonistas. El triunfo absoluto de la revolución conservadora en el mundo occidental y la completa derechización de los países del Norte que ha producido reclaman una urgente exploración sociohistórica que nos cuente el porqué, el cómo y las consecuencias de esa inclemente demolición ideológica sin cuyo conocimiento es difícil orientarse. Exploración que, desgraciadamente, ni el tiempo ni las energías que me quedan me permiten emprender. Voy a situar en consecuencia mi análisis en la realidad francesa que es seguramente la que menos mal conozco y sobre la que disponemos de análisis más fiables. Entre ellos y en primer lugar los libros de Serge Halimi Les nouveaux chiens de garde. Liber Raisons d'Agir 1997 y Le grand bond en arrière, Fayard 2004; de Gérard Noiriel Les fils maudits de la République, Fayard 2005; de Perry Anderson La pensée tiède, Le Seuil 2005; y de Didier Eribon, D'une révolution conservatrice, Edit. Léo Scherer 2007, con un largo etcétera. Los protagonistas referenciales de esta demolición han sido: en primer lugar Raymond Aron, compañero de estudios de Sartre y su antagonista permanente, que como inspirador principal de la derecha conservadora y de su órgano de expresión Le Figaro durante 40 años ha tenido un papel esencial en la operación.
El triunfo absoluto de la revolución conservadora (...) reclama una urgente exploración
Luego François Furet, prestigioso historiador, miembro de la Academia francesa y presidente de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, quien como promotor de la Fundación San Simón y presidente del Instituto Raymond Aron fue uno de los más importantes actores y soportes de la impugnación del pensamiento marxista y de la ideología izquierdista, que conocía bien, como militante que había sido del Partido Comunista y fundador del Partido Socialista Unificado (PSU) en 1960. Su gran contribución en este sentido fue el cambio total de la interpretación de la Revolución francesa, que se opera gracias a su obra, sobre todo a sus libros -La Révolution Française, con Denis Richet, y Penser la Révolution Française- en virtud de los cuales la Revolución deja de ser la obra de las masas populares para las que el movimiento jacobino y los sans culottes fueron elementos esenciales y se cancela la lectura de los historiadores marxistas Soboul y Lefevre, con lo que el periodo revolucionario se alarga para incluir en él la Convención Thermidoriana y el Directorio. Lo que la transforma en un proceso de modernización operado por las élites desde arriba, que es confiscado y pervertido por la violencia durante la fase del Terror, traicionando así sus mejores promesas. Esta desmitificación popular de la Revolución de 1789 y la inevitable connivencia de terror/violencia y revolución, se acompaña de una catarsis personal anticomunista que tiene su expresión más colmada en su autobiografía ideológico-intelectual Le passé d'une illusion. Essai sur l'idée communiste du XXe siècle, Ed. Robert Laffont 1995, en la que el autor combina su nueva concepción de la Revolución Francesa con su experiencia personal como militante comunista y gauchista, no sólo para exorcizar el estalinismo sino para rechazar cualquier forma de marxismo, incluyendo la posibilidad de una reflexión marxiana más allá de Marx que tantos antiestalinistas defendían. Pero, sobre todo, su insistencia en la indisociabilidad de todo planteamiento de cambio radical, revolucionario o reformista, con la violencia y con el totalitarismo en que necesariamente desemboca, no sólo clausura el horizonte de cualquier transformación sin sangre, sino que además constituye al despotismo y a las dictaduras en el inescapable destino de los proyectos de mutación fundamental. La invocación unánime al totalitarismo como el fantasma de todos los procesos revolucionarios de liberación y felicidad colectiva ha encontrado ahí su antecedente más preclaro. Al que han acompañado la mitificación de los derechos humanos, la apoteosis del sujeto y el aborrecimiento de lo común, privado o público, constituyendo el zócalo ideológico del conservadurismo francés actual y de los valores de la derecha política que lo representa.
Comentado por: maleas el 10/11/2007 a las 19:41
Sigo considerando esta página como un límpio homenaje a la inteligencia y al humor -liderado por la ideas de Félix- en un entorno atestado de tontos (sustantivo) malos envidiosos y sin gracia (adjetivos).
Comentado por: el amigo de Miguel Torga el 10/11/2007 a las 09:11
Comentado por: chiqui el 10/11/2007 a las 00:59
Comentado por: pahíboy el 09/11/2007 a las 20:17
Isis, cuando sólo nos seducen los espíritus que se han destruido por haber querido dar un sentido a sus vidas, no se está en condiciones de iluminar nada ni nadie, nunca, no. Me gustaría, sí,la siento tan próxima y adorable, pero mejor dejemos esa responsabilidad iluminadora a nuestro simpático señorito que nos atiende con tan generosa amabilidad.
Comentado por: vice el 09/11/2007 a las 18:50
@albert pla
voy a buscar las francesas esas. Mis favoritas son las sonatas para violin y clavicordio, este es el disco en cuestion (el cual nunca encuentro en las tiendas):
http://www.cduniverse.com/search/xx/music/pid/1238928/a/Glenn+Gould+Edition+-+Bach:+Sonatas+For+Violin+&+Harpsichord.htm
Comentado por: EL Camas el 09/11/2007 a las 17:29
[De los] Diarios. Blog de Arcadi Espada
9 de noviembre
Rumanos
El comunismo fue muy útil. Durante décadas un cinturón de hierro permitió que parte de Europa se rehiciera del apocalipsis de dos guerras mundiales, sin atender a muchos y graves problemas irresueltos, algunos de los cuales estuvieron en el origen de las matanzas. Entre ellos, y estrechamente vinculados, el nacionalismo, el asentamiento de las minorías étnicas o los flujos de emigración. Y tuvo otra utilidad esencial, extraordinaria. antes de que se desvelara por completo su colosal fracaso la recurriencia comunista permitió que la izquierda capitalista no tuviera que rendir cuentas a la realidad. Mientras los partidos liberales debían resolver los problemas diarios, sin poder ampararse en ninguna construcción utópica, la izquierda dejaba los problemas en manos de las contradicciones de clase, y su superación. Este confortable horizonte utópico operaba por igual en sus programas de oposición (lo más corriente en la Europa de posguerra) como en las limitadas instancias de poder que gestionaban, fuesen ayuntamientos o gobiernos regionales. Los problemas siempre eran producto de la guerra fría y, sobre todo, del pertinaz retraso del Advenimento.
1989 supuso para Europa y para la izquierda el final de la ilusión. No es extraño que los dos entes estén en crisis. Su crisis es la crisis de la realidad. En especial, la de la izquierda, que no puede echar mano a mares y montañas. Un vistazo a su política en las últimas décadas permite dudar que los problemas reales hayan estado en el centro de su interés. Cuando no ha tenido otro remedio que hacer propuestas, gobernando u opositando, se ha limitado a bajar en una octavalas soluciones de la derecha. Y sus agarraderos episódicos, como el de la opsición a la energía nuclear, se han saldado en la rectificación cuando la presión social les ha obligado a tomar decisiones nítidas.
Esta doble crisis de la realidad se pone en evidencia estos días en la actitud del gobierno italiano (de izquierdas, tengo entendido)ante los problemas de la inmigración rumana. De una manera insólita, Prodi y Veltroni (lo viejo y lo nunevo) han aplicado un principio que repugna, no ya a los criterios de solidaridad en que la izquierda basa su identidad, sino a los fundamentos del liberalismo más elemental: el principio de la culpabilización del grupo a partir de la actitud de algunos de sus miembros. El empaquetamiento y expulsión de los rumanos de Italia (¡por el sólo hecho de ser rumanos!) lo ha propuesto la izquierda, y es imperioso anotarlo para señalar hasta donde llegaron las aguas. Y habrá que anotarlo con un addenda que incluya la reacción, en Rumanía y en Italia, de algunos portavoces algo más sensibles:"Es injusto culpar a los rumanos, cuando el problema son los gitanos".Cierto y terrible: lo único real del socialismo fue su caída.
(Coda: "La idea comunista vivió más tiempo en el espíritu de la gente que en los hechos; más tiempo en el Oeste que en el Este de Europa". François Furet, El pasado de una ilusión, 1995)
Comentado por: 1917-1989 el 09/11/2007 a las 17:19
Comentado por: Isis el 09/11/2007 a las 13:18
Jostein Gaarder: Manual para salvar la Tierra
© UNESCO/Morten Krogvold
Jostein Gaarder (Noruega)
Mientras la contaminación y el cambio climático amenazan la supervivencia del hombre sobre nuestro planeta, el filósofo noruego Jostein Gaarder, célebre autor de "El mundo de Sofía", afirma que la filosofía puede ayudarnos a desactivar estas terribles bombas de tiempo.
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Hacia el final de su vida, el filósofo alemán Emmanuel Kant consideró que un imperativo moral imponía a cada país unirse a una suerte de “alianza de los pueblos”, única en grado de garantizar la coexistencia pacífica entre Estados. En ese sentido el pensador alemán fue el primero en apadrinar la idea de las Naciones Unidas.
Dos siglos más tarde hemos celebrado el 50º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU. Hemos tenido buenas razones para hacerlo porque los derechos humanos tienen ahora y siempre necesidad de ser protegidos contra los ataques y violaciones brutales de los cuales son objeto. La diferencia consiste en que desde hace más de medio siglo contamos con una institución y un instrumento que nos permite defenderlos.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos es sin duda la mayor victoria hasta la fecha de la filosofía. Debemos valorarla como tal porque los derechos humanos no nos fueron concedidos por potencias superiores ni nos llegaron por acto de magia. Son el logro de una maduración milenaria, de un lento proceso que adeudamos, en lo esencial, al trabajo de escritura. Detrás de esta tradición humanista se encuentran hombres de carne y hueso que, en diferentes momentos de sus vidas, tomaron la pluma y pusieron su pensamiento al servicio de la humanidad.
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Hacia una Declaración Universal de Deberes Humanos
La cuestión que se nos plantea, al alba de un nuevo milenio, es saber cuánto tiempo podremos continuar hablando de derechos sin preocuparnos también por los deberes del individuo. Tal vez necesitemos de una nueva declaración universal. Quizá ha llegado la hora de adoptar una Declaración Universal de los Deberes Humanos. No podemos seguir contentándonos con invocar derechos sin insistir en los deberes de cada uno tanto en lo que concierne a los Estados como a las personas.
En la base de toda ética se encuentra la famosa “regla de oro”; no hagas a los demás lo que no deseas que te hagan a tí. Principio de reciprocidad que Kant formuló de la siguiente manera: la acción justa es aquella que querríamos que cada uno cumpliera en una situación similar. A doscientos años de su muerte comenzamos recién a hacernos a la idea de que el principio de reciprocidad debe aplicarse también entre países ricos y países pobres. Y lo mismo vale para las relaciones intergeneracionales.
Preguntémonos: ¿Hubiéramos deseado que las generaciones precedentes talaran más de lo que lo hicieron los bosques tropicales o los bosques en general? ¿Habríamos preferido que nuestros ancestros exterminaran aún más especies vegetales y animales? Si la respuesta es negativa, tenemos pues el deber de preservar la diversidad biológica. Nada prueba que Kant hubiera tolerado nuestro consumo desenfrenado de energías no renovables. Comencemos entonces a interrogarnos si nosotros hubiéramos querido que nuestros ancestros quemaran la misma cantidad de combustible por persona que nosotros hacemos hoy.
Somos la primera generación en afectar el clima del planeta y sin duda la última en no tener que pagar por ello un precio muy elevado.
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Somos primates
Algunos ya lo dijeron: el problema con la nave espacial Tierra es que nos fue entregada sin el correspondiente manual de instrucciones. De ser así, ¿por qué no redactarlo? Para hacerlo tenemos que recurrir sin duda a la filosofía.
Con frecuencia suele repetirse que las ideologías han muerto. Sin embargo, ¿el consumismo no es una ideología? ¿Se trata realmente del único modelo posible?
En el primer peldaño del tercer milenio existen temas que la filosofía no puede eludir: ¿Qué cambios de conciencia son necesarios? ¿Qué define una sabiduría durable? ¿Dar prioridad a qué calidades vitales? ¿Cuáles son los verdaderos valores? ¿Qué modo de vida adoptar? Y sobre todo ¿qué forma de movilización es posible en el seno de la aldea global?
En la actualidad muchas personas tienen conciencia de los desafíos planetarios. Pero nos sentimos paralizados por los sistemas político y económico. Por otra parte las figuras políticas saben mucho más de cuanto sus actitudes dejan suponer. Tal es la paradoja, estamos plenamente informados y sabemos que el tiempo apremia pero no somos capaces de retroceder antes de que sea demasiado tarde. La filosofía tendrá un papel decisivo a desempeñar para permitirnos negociar la revolución necesaria a nuestra supervivencia. Los filósofos y los escritores estuvieron en la vanguardia de la lucha por los derechos humanos y también deberán estarlo en la vanguardia de la batalla por los deberes.
Una vieja parábola alecciona que si se arroja una rana en agua hirviente ésta saltará de inmediato para salvarse. Pero si se coloca a la misma rana en una cacerola de agua fría cuya temperatura se va elevando gradualmente hasta que comience a hervir, la rana no será consciente del peligro y perecerá en el agua hirviente.
¿Nuestra generación se parecerá a la imagen de la rana y la filosofía moderna estará confrontada a idéntico peligro? No estamos seguros de que sea así, pero algo es seguro: debemos decidir. No podemos contar con ninguna ayuda externa. Nadie en el espacio que nos circunda, ninguna fuerza sobrenatural acudirá a salvarnos en el momento en el que el mundo comenzará a hervir.
Somos, es verdad, criaturas eminentemente sociales. Pero además somos pasablemente egocéntricos y fatuos. No podemos seguir solo relacionándonos unos con otros: Pertenecemos también a la Tierra en la que vivimos. Esto constituye también una parte esencial de nuestra identidad.
Es cierto que nosotros, modernos seres humanos hemos sido modelados en gran medida por nuestra historia cultural, por la civilización que nos ha nutrido, eso que denominamos patrimonio cultural. Pero también somos el producto de la historia biológica del planeta. Somos los portadores de un patrimonio genético. Somos primates. Somos vertebrados.
Fueron necesarios billones de años para crearnos. Pero, ¿estamos seguros de que aún estaremos aquí al término del tercer milenio?
Los humanos son sin duda las únicas criaturas vivientes del universo dotadas de una conciencia universal. Por tanto nuestro deber de preservación del medio ambiente viviente de nuestro planeta no es sólo mundial sino cósmico.
La filosofía no es nada más ni nada menos que el elogio de la conciencia humana. ¿No es acaso entonces deber del filósofo ser el primero en defenderla contra su aniquilación?
© UNESCO/Sejung Kim
La filosofía, un manual para el uso de la Tierra
© UNESCO/Aleksandar Džoni-Šopov
La parábola de la rana
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Comentado por: maleas el 09/11/2007 a las 12:10
Ha vuelto aún para encontrarla a ella
en los cafés burgueses que una cínica,
brutal y catalana induferencia
iba ya destruyendo. Qué más da.
Amarse fue cruzar por un puente magnífico
al otro lado de este río seco.
Joan Margarit
Comentado por: Vernon S. el 09/11/2007 a las 11:07
¿A quién va usted a molestar, Sr. Antonio?
Le suplico que participe y participe todo lo que le pida el cuerpo.
Comentado por: belén malrollo el 09/11/2007 a las 10:46
A ISIS:
Vengo menos que antes por estos blog porque sé que mi presencia molesta bastante ,no obstante sigo en mi lucha por que alguien decida leerme y me meto por mil encrucijadas donde noto que me acogen con cariño pero aquí es donde me estrené como bloguero y eso lo siento aunque nadie me quiera. poe eso cuando escribo algo vuelvo y busco a ver si alguien se ha dado cuenta de mi presencia, presencia que he de falsear pues hasta tengo restringido el acceso si no es con disimulo y alevosia. Esta vez veo que tú me has contestado amablemente y eso hace que a mis viejos y cansados ojos de escritor despreciado asomen unas lagrimas de emoción . Mucas gracias ISIS, muchas gracias,a ti y los demás que me perdonen ,prometo leeros pero intentaré no molestar mucho.
http://www.antoniolarrosa.com
Comentado por: antonio larr7osa diaz el 09/11/2007 a las 10:03
@pahíboy | 07/11/2007 19:35:46
¿Y por qué va a tener Ud. que tener algo con las tonterías que escriban otros, sean en catalán o en esperanto? ¿Por qué han de recibir tanta atención las gilipolleces de determinada gente sólo porque sean -o se hagan pasar- por catalanes, gallegos, vascos...? ¿no es eso un trato absurdo, asignar a determinadas personas según su origen o residencia una representatividad que nadie exige a un albaceteño, a un abulense, a un soriano? ¿no es eso una forma de caer en el cepo fascista: si eres de tal sitio, por naturaleza, quieras o no quieras, todo lo que hagas tiene que ver con tomas de postura, militancias...? Así se explica que una banda de subnormales borrachos que queme a una persona en madrid sean unos descerebrados que no merecen ni agua y que de hacerlo en otras partes se les disculpe,llore y compadezca... tienen a la Patria detrás de ellos. Fíjense en que nadie, salvo tal vaz Aznar, piensa que ninguno de los múltiples grupúsculos neofalangistas que hay represente a nadie y vea tras sus actos vandálicos nada más que ignorancia y palurdismo.
Comentado por: julianolapostata el 09/11/2007 a las 09:19
Queridos, no pretendo que se pasen por mi blog, sOlo quiero que no se pierdan esto
http://www.youtube.com/watch?v=-XsxduucOXo
Comentado por: chiqui el 08/11/2007 a las 19:00
Comentado por: vice el 08/11/2007 a las 15:41
Comentado por: vice el 08/11/2007 a las 15:20
Vaya, Vernon S, muchas gracias. He tomado todos los apuntes y creo que ya tengo la asignatura completa en mi mano. Es usted un templo, un aula, un café de la facultad, todo junto y tan cercano, tan sabio y claro.
Muchas gracias
Bonjour gaieté, de nuevo.
Comentado por: Isis el 08/11/2007 a las 09:56
Buenos días, don Antonio, me parece muy bien su respuesta, y es que eso del frío tiene truco. Me refiero a los deseos de ir a un lugar helado en vacaciones. Pasa lo mismo con desear ser rico para no ser pobre, o sea, uno va a un lugar frío para abrigarse, para contemplar el paisaje asomado al cristal de un acogedor café. Como siempre, se trata de marcar diferencias, de que sepan los demás que somos diferentes, ricos, abrigados, con paraguas... o lo que sea que nos convierta en espectadores del mundo porque, la gente, no vamos a las cataratas del Niágara, qué va, nos limitamos a contemplarlas en lugar de zambullirnos en ellas.
Usted es sincero, le gusta el calor y se sumerge en él.
Creo que yo no soy viajera ni turista ¿acaso un caracol? o puede que sea una viajante cuya mercancía cabe en un cuaderno, y cuando pienso en viajar me entran sudores y sólo quiero volver a casa. La siguiente respuesta, a la pregunta obvia, me la reservo.
Bonjour gaieté.
Comentado por: Isis el 08/11/2007 a las 09:48
He aquí un bloque denso de papel titulado "La llegada de los bárbaros" con reseñas, artículos, entrevistas y ensayos varios editado por Edhasa que, bajo la pura y blanca luz de una lámpara halógena de largo brazo, muestra cómo se recibió la literatura latinoamericana en España entre 1960 y 1981. La conclusión es que salvo por algunas excepciones no fue de manera tan reticente como a veces se ha dicho. Muchos admiraron esa narrativa de inmediato y ahora, viendo como el tiempo roba poco a poco intensidad a las alegrías, añoran la forma en que leían aquellos libros de Vargas Llosa y García Márquez o El obsceno pájaro de la noche, Rayuela, Un mundo para Julius... Hubo polémicas, claro, que reflejaban el mosqueo de escritores que se sentían desplazados, como López Salinas, Ferres, Leñero, López Pacheco y todos los bienintencionados que hacían una literatura (que quería parecerse a la de Vittorini y Pratolini) sobre mineros y piquetas, sin complejidades psicológicas, seca y previsible. Gironella (de óptica burguesa: Los cipreses creen en Dios) y Grosso se retrataron con una rabieta considerable. Torrente (autor, no olvidemos, de La Saga/Fuga de JB) no se mostró impresionado, criticó con razón la tendencia al preciosismo verbal de los latinoamericanos (todavía hoy una lacra) e intuyó la de epígonos que se avecinaba.
Se revisan el premio Biblioteca Breve (contrapuesto al Nadal), la publicación de La ciudad y los perros por Seix Barral, el éxito de Cien años de soledad. Vargas Llosa y García Márquez vivían en Barcelona (más barata que su venerada París. Luego llegaron Pitol, Bryce, Vázquez-Rial, Mauricio Wacquez, Peri Rossi, Alberto Couste y muchos más, formando una gran colonia de “bárbaros” con Olivetti) donde estaban los editores, Meca de la nueva literatura. García Márquez intentaba vender pieles de caimán y acostarse con todo lo que se movía: como la mujer de Vargas se movía, intentó atacarla por el procedimiento de comunicarle que su marido se estaba acostando con otra. No le salió bien la jugada, hubo reyerta de machos y García Márquez recibió un cabezazo típico del Perú en la cara, se supone que muy doloroso. Vargas se arrepintió de haber escrito “La historia de un deicidio” y no permitió su reedición. Ese es todo el secreto de su animadversión aunque en el libro un señor canario prefiera atribuirla al caso Padilla porque queda mejor. Mientras se odiaban con fervor, los buenos lectores, cansados de la ramplonería del realismo social, un casticismo que hacía hinchar las mejillas y soltar el aire con exasperación, veían en su literatura una vía de libertad imaginativa y de renovación lingüística. Barral (en su querencia por Latinoamérica pudo influir el hecho de que su madre era de por allí) se lo pasaba en grande escribiendo solapas de libros y poniendo títulos (algo que siempre le gustó: La ciudad y lo perros, Ultimas tardes con Teresa, Los convidados de piedra...)
Madrid era contemplado por encima del hombro como un mundo ensimismado y provinciano. En la esnob Barcelona, entonces, no sólo se amaba a los escritores del llamado boom: todo lo de Hispanoamérica estaba de moda. Oíamos canciones de Cafrune (“Zamba de mi esperanza, amanecida como un querer”), de Facundo Cabral, de Víctor Jara, de los Chalchaleros. Aterrizaban argentinas que traducían muy bien del inglés y se dejaban palpar mejor que las de chicas de Lérida o Santander. Nos poníamos jerséis de vicuña y ponchos que nos hacían sentir más castristas que nadie. Eran momentos de cine étnico y universidad convulsa en que de pronto descubríamos que además de Amado Nervo y Rubén Darío existían Carlos Fuentes, Cortázar, Borges, Carpentier, y que éstos generaban un entretenido “discurso secundario”, como diría Steiner.
Fue un fenómeno sociológico. Se había dado la confluencia entre unas novelas de indudable calidad y la mediación de editoriales, premios, una Carmen Balcells que, con recatado moño y sin corte de aduladores, buscaba piso a los novelistas y empezaba a hacer su agosto. La crítica (alguna tardó algo en descubrir por dónde soplaba el viento: una vez descubierto aplaudió todo lo que viniera de aquellas latitudes) se dio cuenta de su trascendencia y presentó aquella literatura como un modelo de regeneración: ¡lo hizo hasta Guillermo Díaz-Plaja! Pero la introducción de esos escritores se produjo sobre todo a través de la promoción editorial y “las redes informales entre élites intelectuales”. Influyeron. Recuerdo las primeras huellas, por ejemplo, en Si te dicen que caí o en El mercurio. Modificaron los hábitos de lectura y de exégesis.
En el voluminoso libro hay compilados muchos juicios y debates que enternecen. Se habla entre otras cosas de censores (¡qué sintaxis la de sus informes!) obsesionados con las glándulas mamarias, y de los trabajos por neutralizar el intervencionismo del Estado. Luis Antonio de Villena se emociona interrogando a Múgica Láinez en un restaurante. Salvador Clotas se luce. Vázquez Montalbán ve, porque era muy listo, que algunas constantes de la nueva narrativa ya estaban en El señor presidente, de Asturias, autor que gana el Nobel por aquellos años, como para rematar triunfalmente el asunto.
Al final acabó el ruido, el conflicto entre “el sándalo y la berza”, se diversificó la oferta editorial latinoamericana, llegó la normalidad, se enmendó y estabilizó el escenario socioliterario. García Márquez se dedicó a repetir la misma receta una y otra vez con éxito creciente. López Pacheco huyó a Canadá, Gironella murió en la indigencia, Alfonso Grosso en un Psiquiátrico.
Vernon S.
Comentado por: Vernon S. el 08/11/2007 a las 09:41
Pues yo, cuando tengo mucho calor voy a donde aún haya más. ¡ A la playa ! Me gusta el sol, el calor. Pienso que el frio es la temperatura de los muertos.
http://www.antoniolarrosa.com
Comentado por: antonio larr7osa diaz el 07/11/2007 a las 23:15
Chiqui, ya que a veces se me escapa algún pedo, es posible que un día el sentido del humor se me escape. Estoy seguro de que serías la primera en reconocerlo, echarle el lazo por la calle y devolvérmelo vía postal. Si llegase el momento, ve sin cuidado. tanto mi sentido como mis humores tienen todas las vacunas al día, y si te muerden no te contagiarán nada.
Lo del día perfecto era la parte literaria de mi comentario. Iba por el Sr. Ver Más Cristal, pero no pasa nada. Le pasa a cualquiera esto de que no le pase nada.
Comentado por: Coco el 07/11/2007 a las 22:47
Comentado por: chiqui el 07/11/2007 a las 22:32
COCO, no pierdas tu sentido del humor...Quién ha tenido un día perfecto en su puñetera vida. Yo tengo mala memoria pero no me acuerdo de ninguno...vaya lo que se dice "perfecto",,, que sepa dios lo que es! Cuídate
Comentado por: chiqui el 07/11/2007 a las 22:31
Ah, y por ahora, y sin llevarlo a ningún experto, de lo que puedes estar seguro es de la edad que tiene quien fotografía y guarda esas firmas de invitados que tanto te avergüenzan, asquean y/o entristecen.
Comentado por: Coco el 07/11/2007 a las 21:39
Pahíboy, según lo que hagas con los/las titulares de esas firmas, un juez te la puede liar dependiendo de la edad que tengan. Algo importa, claro.
Comentado por: Coco el 07/11/2007 a las 21:30
jajaja, coco, ¡vaya!, me alegra que mi registro serio y escandalizado, sólo pretendía ser escueto, haya hecho que te levantases de la cama.
Lo que he descrito era sólo para armar un poquillo de ruido. No más.
Tengo foto de los comentarios de los guestbooks esos, si acaso los llevaré a un grafólogo a ver si es posible que determine la edad de los autores de la caligrafía.
Aunque, ¿es tan importante?.
Comentado por: pahíboy el 07/11/2007 a las 21:10
Chiqui, yo del asunto pienso, vaya que sí. Vamos, que me paso el día y a veces la noche pensando en el asunto. Y lo digo aquí, para que lo sepas: Lo que pienso del asunto, es mucho; demasiado.
Cariños de un pez Coco que, afortunadamente, no ha tenido todavía su día perfecto.
Comentado por: Coco el 07/11/2007 a las 20:47
Coco, coco...muy ingenioso. Di lo que piensas del asunto! Siempre te escabulles como un pez. Cariños
Comentado por: chiqui el 07/11/2007 a las 20:35
Qué seriedad, Pahíboy, parece que estés hablando de una lapidación...
A mí esto me da la risa tonta. El primer comentario, porque es verdad, también podría estar en catalá, collons, perque nó? El segundo porque el chavalote, (se ve a la legua que son cosas de niñatos, y esos los hay catalanos, italianos, norteamericanos y con los anos de todos los países que se te ocurran) tiene todo el derecho a que le parezca una mierda de sitio por mucho que a ti te encante. Si vas a mirar, a ti te parece una mierda su opinión, y lo dejas dicho aquí. Como él allí, vamos.
Comentado por: Coco el 07/11/2007 a las 19:54
Va, juntemos nacionalismo y turismo.
Cuando he acabado la visita en un museo tengo la costumbre de leerme los libros de invitados para curiosear las ocurrencias de los visitantes. Como catalán de pedigrí barcelonés que soy, he sentido a menudo auténtica vergüenza ajena al leer las de mis paisanos.
Por ejemplo:
En el Guggenheim de Venecia, institución estadounidense en Italia, toda la información escrita es bilingüe, italiano-inglés. Comentario leído : "no hi ha res en català!".
En el museo de Historia de Alemania en Berlin, cuyas exposiciones suelen ser estupendas y con un ausencia de chovinismo que da envidia, instalado en un magnífico edificio del 700, el más antiguo de Unter den Linden, ampliado por el mismo arquitecto de la pirámide del Louvre, Ieoh Ming Pei. Comentario leído: "aquest museu és una merda!".
No tengo idea si pueden imaginar lo que se puede llegar a sentir al leer algo asi. ¿Vergüenza?, ¿asco?. ¡Que triste!.
Comentado por: pahíboy el 07/11/2007 a las 19:35
alguna vez los socialistillos-as se darán cuenta que son los nacionalistas los verdaderos fachas y por norma dejarán de arrimarse tanto?
Comentado por: eliarro el 07/11/2007 a las 17:49
Comentado por: intelectual el 07/11/2007 a las 17:03
Permítaseme que ante la bagatela de si turista o viajero(añoranza más que romántica y ganas de marear la perdiz) cuelgue aquí una perla para escarnio de disimulados intelectuales.Debo advertir que la autora nació en Caracas(Venezuela); lo digo para que se vea que no es española(ni español) como alguna mente ruín en principio puede pensar.También lo cuelgo para prevenir a posibles provincianos que salgan al mundo y decidan alzar la voz sea turista, viajero o algo peor.
SER O NO SER TURCO EN CATALUÑA
por Ana Nuño
Según el vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, todo catalán que escriba en castellano o es anticatalán o es turco, cuando no ambas cosas. Así lo ha manifestado ante las cámaras de la televisión alemana. Ya se sabe: además de antisemitas, los alemanes son un incordio. Tienen la manía de preguntar lo que no se entiende, signo inequívoco de mala educación. Por ejemplo, que por qué en la Feria de Frankfurt de este año, donde la invitada de honor era “la cultura catalana”, el gobierno catalán no quiso verse representado por escritores nacidos en esa región que los alemanes tienen la manía de leer desde hace décadas, como Juan Marsé, Eduardo Mendoza o Juan Goytisolo. “Es que son a Cataluña lo que los turcos a Alemania”, o algo parecido, fue la respuesta de este cómico disfrazado de político, reconocido autor de una parodia del Ecce Homo interpretada en la mismísima Tierra Santa. Poca broma con los cómicos metidos a políticos (y viceversa). Cierto dirigente alemán también deleitaba a las masas con sus interpretaciones burlescas, como sutilmente vio Chaplin, y no pocos de sus compatriotas, que se habían pasado varios siglos haciendo ingeniosos chistes sobre los judíos, un buen día se cansaron del género ligero y decidieron tratar el tema con mortal seriedad teutona.
Los catalanes, al igual que los otros españoles, viven hoy en un Estado miembro de la Unión Europea que garantiza el ejercicio de sus libertades democráticas, pero la aplastante mayoría de la clase política catalana lleva tres décadas aplicando las viejas recetas reivindicativas del nacionalismo a la Fichte. Con consecuencias que no esperaron, por cierto, la cita de Frankfurt para manifestarse. Imperan en esta comarca de un Estado, repito, plenamente democrático ideas tan pintorescas como que la cultura catalana es titular de derechos históricos, que éstos aún no han sido plenamente reconocidos, y que la culpa de que esto sea así la tiene España. Esta “leyenda negra” local se deshace fácilmente al ponerla en contacto con la realidad. O debería. Bastaría con recordar que en democracia, titulares de derechos sólo son las personas, no las lenguas o las culturas, o que los catalanes no esperaron a que Franco los obligara a nada para ser tan españoles, por ejemplo, como los andaluces y extremeños, que los empresarios catalanes estuvieron encantados de poner a trabajar en sus fábricas y a los que Cataluña debe, en parte, la prosperidad económica de la que gozó en tiempos de la dictadura franquista. Pero como bien sabía el pastor Swift, no se puede sacar de su error a quien se niega a reconocer que entre lo verdadero y lo falso haya alguna diferencia.
Cuando se manifiesta esta forma de ceguera, invariablemente estamos ante ese glaucoma de la inteligencia que son las ideologías. Quienes padecen la forma más aguda de esta dolencia son precisamente los que hacen su oficio del manejo de las ideas. No tiene sentido fingir que estamos ante una paradoja: al menos desde que Julien Benda la diagnosticara en 1927, los intelectuales saben que la traición a tres valores de los que antaño los “clérigos” derivaron utilidad social y prestigio (la justicia, la verdad, la razón) es jugoso viático al reconocimiento público, y suelen ejercerla a conciencia. Los ejemplos son tan abundantes y conocidos que sería vano volver a recitarlos. Pero como las vías de la traición siguen siendo misteriosas, la actualidad catalana nos brindó recientemente un ejemplo inmejorable de que se puede a la vez traicionar esos valores y manifestar pública repulsa a la propia traición, en lo que sin duda constituye una aportación local a aquel ketman tan lúcidamente descrito por Czeslaw Milosz.
Un nutrido contingente de escritores ha suscrito una declaración de repulsa al despido de la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi de la radio pública catalana. Peri Rossi participaba desde hacía dos años como tertuliana en un programa de esta emisora. Siempre había utilizado el castellano, que no sólo es su lengua materna y la de la mayoría de los catalanes, sino que es reconocida como lengua cooficial de Cataluña, junto al catalán. Ahora el gobierno local, que ejerce una coalición de partidos simultáneamente de izquierdas y nacionalistas, ha legislado que la única lengua utilizada en la radio y televisión públicas sea el catalán. Esta exclusividad del catalán es ya una realidad en todos los ámbitos de la administración pública pero no siempre está normada por ley, y una de las misiones que se han asignado los gobiernos de la región es legalizar lo que en muchos casos ya era normativo: “el uso exclusivo del catalán” pese a no tener aún rango de ley y, lo que es más importante, a pesar de conculcar derechos básicos garantizados por la Constitución española, norma legal de rango superior a los Estatutos de autonomía.
Por descontado, el cese de Cristina Peri Rossi fue un atropello, y denunciarlo es lo que deben hacer no sólo sus colegas de profesión, sino cualquier ciudadano apegado a aquellos tres valores señalados por Benda. Hasta aquí, todo parece normal. Pero hay algo que llama la atención: muchos de los firmantes no sólo no habían movido hasta ahora un dedo para denunciar las políticas de proscripción del castellano en Cataluña, sino que no pocos de ellos manifiestan sus simpatías hacia el “catalanismo”, que es la versión light y presentable en sociedad del antidemocrático nacionalismo catalán. Como no ejerzo la adivinación, ignoro qué ha movido a estos denunciantes a hacer acto público de selectiva indignación. Pero tengo la sospecha de que lo que se pretende denunciar no es que pueda considerarse a Peri Rossi “culpable”, sino el hecho de que alguien de su notoriedad resulte no estar a salvo de las arbitrariedades del poder.
El caso es que Cristina Peri Rossi, de hecho, es culpable. Y no de cualquier crimen, sino del tratado por los nacionalistas que gobiernan Cataluña desde hace casi tres décadas como de lesa patria por definición, ya que la escritora uruguaya, pese a “vivir y trabajar en Cataluña”, como diría Jordi Pujol, no ha hecho de la lengua catalana su vehículo de comunicación y en su lugar utiliza el castellano. Que esto sea así, que se pueda ser culpable en Cataluña de utilizar el castellano y que ello pueda derivar en sanciones y despido, es lo genuinamente denunciable. Quizás Peri Rossi no sea plenamente consciente de ello, pero cuando se siente obligada a disculparse por no hablar en catalán y para ello aduce su impecable historial de defensa de las ideas de izquierdas, lucha contra las dictaduras y “respeto a la lengua catalana” (hay que ver qué manía con lo alegórico; una vez más: las lenguas no son ni dignas ni indignas de respeto, en cambio sí lo son las personas), les está dando a sus verdugos, como dice la expresión francesa, “des verges pour se faire fouetter”.
Sin duda es denunciable que Peri Rossi haya sido cesada de un programa de radio por expresarse en castellano y no en catalán. Pero no porque “esto no se le hace a una poeta como ella”, sino porque es efectivamente culpable de haber violado normas y leyes que tipifican como falta y aun delito la no utilización del catalán en el ámbito de las instituciones públicas (y también, por cierto, en el comercial) que, a pesar de haber sido aprobadas por un parlamento democráticamente elegido, son flagrantemente antidemocráticas. No se me ocurriría basar mi apoyo y solidaridad a Cristina en la negación de esta realidad escandalosa: que hoy se puede legalmente censurar y castigar a cualquiera que “viva y trabaje en Cataluña” por expresarse en una de sus dos lenguas. Como tampoco sería justo ocultar que ello sucede y, es de temer, seguirá sucediendo sin que la mayoría de los intelectuales estampe su firma al pie de ninguna denuncia. ~
Comentado por: Delfín el 07/11/2007 a las 14:16
Me confieso un enamorado de Madrid. QUizás la amo porque estoy lejos y vuelvo siempre sediento, pero eso, seguramente, es el amor: querer volver. Tantos años en que viví allí me sirvieron para despreciarla también sin mesura. De un extremo a otro, sigo amando-odiando a mi ciudad.
(Como he leído que provoqueen y otros hablaban de Madrid, unos en ubnos términos y otros en otros (¡qué horror de expresión!), me permito remitir,a quien así lo quiera, a una visón fugaz sobre la ciudad publicada en www.feacios.es.vg)
Comentado por: Borgia el 07/11/2007 a las 13:17
Vice, si supiera dónde encontrarlo le invitaría a viajar o, al menos, a tomar una copa en un bar que conozco...
Comentado por: Isis el 07/11/2007 a las 12:40
Comentado por: Isis el 07/11/2007 a las 12:38
Comentado por: juan diez del corral el 07/11/2007 a las 10:12
qué fastidio... Con lo que me gusta salir con mi vestidito rojo. Sepan que soy yo y que les saludo con mucho afecto, como siempre.
JAvier
Comentado por: Javier el 06/11/2007 a las 21:23
@Ossa (por alusiones). Fráncamente, no creo que haya nadie más inofensivo ni que moleste menos que el viajero. El puro viajero, es decir, el que se desplaza solo por el gusto de ir de aquí para allá.
Observé que mi padre, en la última etapa de su vida, recorría todos los días cerca de 300 km para nada. Solo para llegar allí (un sitio cualquiera) y volver al final del día.
Yo mismo me he acostumbrado, desde muy joven, a esa pura cinética. Hay muchos que viven así y no son turistas (corrijo: conozco muy pocos..)
Comentado por: Javier el 06/11/2007 a las 21:17
Ossa, que bien informado esta usted. Y que dura la obligacion moral del artículo para seguir en la noria. Pero nunca sabremos del todo si hay tambien envidia.
Comentado por: vice el 06/11/2007 a las 20:03
¿Y el placer que da regresar a lugares que se conocen, se aman?.
A veces las huidas tienen razones más simples como por ejemplo cambiar de aires, que se decía.
Barcelona se ha convertido en un lugar tan rídiculo que a mi me parece muy sano de vez en cuando salir de ella si se trabaja y vive ahí.
Viajar por esnobismo, ¡por favor!, el "nuevoriquismo" español cada día apesta más.
Comentado por: pahíboy el 06/11/2007 a las 17:51
Comentado por: Manuel Montero el 06/11/2007 a las 16:19
Comentado por: Isis el 06/11/2007 a las 13:12
Enternecedor ese afán de diferenciación, de elitismo, que buscamos. Nos gusta diferenciarnos y, a ser posible, destacarnos de entre la masa a la que, fatalmente, pertenecemos. No estamos seguros de existir y, por eso, necesitamos hacernos valer, plantar nuestra pequeña pica, y mendigar el reconocimiento de otros. Los otros son el espejo que nos convence de nuestra existencia. Hay quienes (es una plaga) en lo más intenso de un concierto hacen su llamada con una tos innecesaria, superflua; quieren decir: estoy aquí, soy yo, estoy oyendo a Mahler, soy muy sensible y muy culto, existo. Y los hay que son capaces de ir de vacaciones a Sudán o al polo norte, solo por buscar una brizna de admiración en sus conocidos. Y nadie quiere ser turista, sino viajero. Azúa llega a más: quiere pasar de turista a humano, parece que el turista no es sino humanoide. Personalmente prefiero los turistas a los viajeros, estos son insoportables con sus ínfulas de ilustrados y su tonta verborrea.
Comentado por: ossa el 06/11/2007 a las 12:55
Provoqueen,
Por supuesto que nunca podría volver a Madrid como turista, a no ser que el cansancio provocara distorsiones en mi mente y alucinaciones en mis ojos, hasta el punto de encontrarme a mí misma por la calle camino del colegio. Pero sí me ha ocurrido encontrarme en sus calles como un viajero; ese personaje que no intenta poner cruces rojas en sus planos y planes. He vuelto sin urgencia, sin rumbo definido y he disfrutado de todo aquello que no es posible ver con los ojos de un “residente”: me he encontrado con otra ciudad.
El viajero es casi un marciano que nada entiende y al que divierte aprender los gestos y adivinar las palabras. El viajero no tiene fecha de partida ni pretende comparar pesos y medidas con los de su lejano planeta. Pero si es cierto que viajar te enseña a comprender que no somos tan distintos y que todos los lugares visitados, ya sean libros o plazuelas, ayudan a olvidar la prisa. Nunca conoceremos todas las calles ni la luz que en ella se derrama en las distintas horas del día. Siempre habrá un café donde ser nuevo cliente. El viajero juega, a veces, a ser uno de ellos, y un día se va sabiendo que ellos ya estaban allí cuando él llegó, y que algo de sí mismo ha cambiado, aunque sea levemente, el alma de aquel lugar.
Comentado por: Isis el 06/11/2007 a las 10:02
Hay un libro singular, acabo de terminarle y le he vuelto a empezar. Temo que a muchos buenos lectores les pase desapercibido y se alegrarán de leerlo, por eso , aunque no tengo nada que ver ni con Seix Barral ni con el autor les brindo su referencia a los lectores del blog. Se trata de :
FIRMIN, Sam Savage, Seix Barral 2007,
es un canto de amor a la lectura lleno de inteligencia, ironía y emoción.El protagonista es una rata sospechosamente humana.
Comentado por: una lectora gravemente enferma el 06/11/2007 a las 09:49
Me levanto temprano y después del café veo lo de "La vida en un bloc". Me ha hecho mucha gracia. Justo yo mismo podría ceder un fragmento onírico de cuando me sonó el despertador. El caso es que anoche trataba de recordar el título de un compendio de historia del final del imperio romano (La Historia Augusta, creo) y el título me vino por singulares caminos de la memoria que tienen que ver con mi vida íntima. Al despertarme soñaba con un grueso libro ¿griego? encuadernado como los de la BAC de antes que se titulaba como podría haberse titulado un blog: Polylalias.
Comentado por: Manuel Montero el 06/11/2007 a las 08:07
Grupo juristas internacional opina cierre medios vascos viola la Constitución
Un grupo internacional de expertos jurídicos ha elaborado un informe en el que consideran que la clausura de los diarios Egin y Egunkaria y de Egin Irratia viola la Constitución española y el Convenio Europeo de Derechos Humanos.
Este grupo de expertos presentó sus conclusiones durante una jornada organizada en San Sebastián por el departamento de Justicia del Gobierno Vasco bajo título 'Medios de comunicación y conflicto', que se ha centrado fundamentalmente en analizar el procedimiento judicial contra los citados medios vascos por su presunta relación con el terrorismo.
En esta jornada, que inauguró esta mañana el consejero vasco de Justicia, Joseba Azkarraga, toman parte los ex directores de Egin Javier Salutregi y Egunkaria Martxelo Otamendi, así como varios procesados en la clausura de ambos diarios, y los abogados Iñigo Iruin y José María Elosua, entre otros.
Este informe ha sido elaborado por los profesores Kai Ambos (Universidad de Gottingen, Alemania), Luis P. Salas Calero (Universidad Internacional de Florida, EEUU), John Vervaele (Universidad de Utrecht, Holanda) y Juan Luis Gómez Colomer (Universidad de Castellón).
Estos profesores recibieron un estudio elaborado por el Instituto Vasco de Criminología con todos los datos y actuaciones relacionadas con los procesos judiciales contra Egin y Egunkaria, material que han contrastado con la legislación vigente hasta llegar a la conclusión de que el cierre de estos medios viola artículos de la Constitución y de la Convención Europea de Derechos Humanos.
Los juristas resaltan que la clausura de estos medios no tiene 'cobertura constitucional' porque no cabe aplicar el artículo 129.2 del Código Penal, que se utilizó en este caso, a empresas periodísticas.
'La Constitución de 1978 sólo habilita la suspensión del derecho a la libertad de información y de expresión a supuestos de estado de excepción o de sitio y no en los casos de terrorismo', sostienen los expertos.
Además, los juristas creen que esta medida vulnera los artículos 10 y 15 del Convenio Europeo de Derechos Humanos 'por su carácter desproporcionado', ya que entienden que existen otras medidas 'menos gravosas' que la clausura, que en la práctica se ha convertido 'en la disolución de unos medios que no podrán ver la luz con independencia del resultado final de los procesos penales en los cuales se ha adoptado'.
Tras la lectura de las conclusiones, el profesor Colomer explicó que, desde el punto de vista 'estrictamente jurídico', 'se ha obrado mal' en los casos de Egin, Egunkaria y Egin Irratia.
A su juicio, el terrorismo debe combatirse con el Estado de Derecho, pero en este caso no se ha aplicado adecuadamente.
Por su parte, Kai Ambos consideró que si el caso llega al Tribunal de Estrasburgo, España podría ser condenada por la violación del Convenio Europeo de Derechos Humanos, aunque dijo esperar que antes los jueces españoles rectifiquen esta situación.
Terra Actualidad - EFE
Comentado por: raca-raca el 06/11/2007 a las 00:58
Entre los fenómenos más acusados de la vulneración del idioma por culpa de los cacharros tecnológicos de uso común, se encuentra el pateo de la ortografía que los usuarios llevan a cabo en los mensajes de los teléfonos celulares. Por economía de tiempo, y a veces por economía a secas, la multitud innovadora de siglas y símbolos, la ausencia de cualquier respeto por la norma ortográfica, y el destrozo generalizado de la sintaxis, amenazan con definir una generación iletrada y confusa, apegada a los mensajes al segundo y poco proclive a la lectura y a la reflexión. Demasiadas veces se olvida que se habla como se piensa porque se piensa como se habla. La articulación del lenguaje, que ya Aristóteles explicitó como singularidad del género humano, se corresponde con la de la mente. El mundo académico debería, por lo mismo, prestar una atención más puntillosa a esta erosión idiomática producida por algunas aplicaciones de los teléfonos portátiles, no resignándose a que sean solo los propios usuarios los encargados de establecer la norma y equivalencia lingüísticas en la piedra roseta de nuestra civilización. Es preciso colaborar con ellos en la elaboración y fijación de un lenguaje adaptado a sus chats y ese-eme-eses. Un diccionario y una ortografía, quién sabe si hasta una gramática, aplicadas a dicho fenómeno nos ayudarían a reconocer la interactividad entre los lenguajes digital y analógico, a fin de que este no acabe siendo destruido y malformado de continuo por el nervio impaciente de los moblogueros (explicaré, por cierto, que los moblogs son blogs que se alimentan de fotografías y aun de videos enviados desde los teléfonos celulares. Como su actividad es todavía incipiente nos podemos ahorrar, de momento, proponer incluir este palabro en el diccionario).
Pese a estas advertencias sobre el probable destrozo del idioma que las redes digitales pueden propiciar, para nada pienso que la frivolidad de muchos intercambios que en ella se producen deba ser motivo de preocupación. En la vida ordinaria, la superficialidad de las conversaciones es también uno de los atractivos que encierran, se produzcan en la barra de un bar, en una discusión doméstica o incluso en las tertulias radiofónicas. Pedir a los adolescentes más profundidad en sus diálogos en Internet que en sus charlas durante el recreo constituye un exceso. Resulta más preocupante, en cambio, la frivolidad disfrazada de ropajes respetables, la vacuidad sonora de los demagogos o la credulidad prestada a mentirosos y falsarios. Problemas todos ellos muy visibles en el actual universo de la red.
El éxito fulgurante de los blogs es fácil de comprender. Internet es una inmensa construcción de palabras, una conversación global que fluye simultáneamente en todas direcciones, y en la que el hecho de hablar, de comunicarse, es con frecuencia más significativo e importante que el contenido del propio diálogo. Inventados por periodistas, (practicantes por lo mismo del lenguaje, el estilo y las manías del periodismo), muchos blogs se han convertido en una manera peculiar de dirigirse a los lectores, una especie de reporterismo participativo que, al tiempo que recupera alguna de las buenas tradiciones del oficio, anuncia la creación de un nuevo género, ya definido por los teóricos de la comunicación como información conversacional. De los millones de blogueros activos solo una minoría puede verse encuadrada en la militancia de esa especialidad, en la que el papel del periodista como intermediario entre la realidad y los usuarios de los medios se ve sustituido por el de agitador o promotor de las insinuaciones y deliberaciones ajenas. No cabe la menor duda de que gracias a eso hay ahora a disposición del público una gran cantidad de información que de otro modo nunca hubiera visto la luz. Desde ese punto de vista los blogs, al igual que el denominado periodismo ciudadano, constituyen un aporte al desarrollo de la democracia participativa, aunque en muchos aspectos está por descubrir qué cosa sea ésta. El mundo de la comunicación en general, y el de la prensa escrita en particular, mientras continúe siendo analógico, seguirá comportándose como causa y consecuencia a la vez de los sistemas de representación política. Los periódicos son en muchos aspectos un producto tan antiguo, o tan joven, como la democracia representativa, pertenecen a su propio entramado, y participan de su mismo destino. Ni periodistas ni gobernantes son muchas veces conscientes de esta realidad, obsesionados como estamos los primeros por exhibir nuestra independencia, y los políticos por instrumentarla. Pero aun cuando la prensa presuma constantemente de estar fuera de palacio lo cierto es que, en las más de las ocasiones, sus páginas sirven para empapelar los pasillos de la corte. No obstante, las cosas están cambiando. El impacto digital en los medios y el desarrollo de la red han provocado que ahora resulte cada vez más difícil discernir entre el centro y los arrabales de la ciudad política. La ausencia de jerarquías y la confusión pertenecen también a la nueva cultura digital, cuyo caos frecuente desafía el perfil piramidal de nuestras sociedades. Estos son efectos que tienen que ver con la globalización tal y como se viene produciendo; a los que nos hemos de acostumbrar, y de los que debemos aprender. Los frutos tempranos de la información conversacional no son todavía muy jugosos, pero ya han tenido ocasión de transmitir un sabor amargo. El mes de mayo pasado (p.ej.) las acciones de Apple cayeron en picado en bolsa cuando el blog Engadget anunció un retraso en el lanzamiento del último cacharro de moda entre los adolescentes: el I-phone, una mezcla de teléfono y reproductor de música. La noticia, que en la versión bloguera ya no se llama así, sino clip, era falsa y había sido filtrada por unos hackers que se hicieron pasar por empleados de la compañía atacada. Estos hackers nos provocan hace tiempo más de un dolor de cabeza, entre los que no es menor el de la transliteración de su nombre al castellano. Acostumbramos a llamarlos piratas informáticos, pero la piratería es otra cosa y, en el caso que comentamos, los bucaneros no abordaron el barco para llevarse nada de él, sino para depositar un regalo, por envenenado que estuviera. La anécdota pone de relieve una vez más que derechos y valores reconocidos en nuestro ordenamiento legal y en nuestro comportamiento social tienden a desvanecerse en la sociedad de la información. La propiedad y la intimidad cotizan a la baja. Twitter es una red social que permite comunicar al instante a cientos de miles de sus componentes algo tan sencillo como la respuesta a esta cuestión: ¿qué estás haciendo ahora? Por estúpido que parezca, y lo parece mucho, las contestaciones hacen furor. El inventor del sistema, que permite al usuario integrarse plenamente en la red desde el más sencillo de los teléfonos celulares, ya revolucionó en su día las herramientas de publicación que se utilizan en la blogosfera. Parece que lleva el mismo camino en lo que se refiere a la construcción de redes sociales en Internet. Se puede seguir la vida de una persona, desde que se levanta hasta que se acuesta, solo a base del envío de mensajes instantáneos y fotografías del individuo en cuestión. Una empresa de California invita a los cibernautas a filmar su vida cotidiana y emitirla en directo: la telerrealidad personal es un hecho que ha dejado pequeño al Gran Hermano. En sus primeras dos semanas creó 18.000 horas de video y atrajo a 500.000 visitantes. Cabe preguntarse por la vigencia de la célebre frase de Celine: "Todo lo que es interesante ocurre en la sombra. No se sabe nada de la verdadera vida de los hombres."
Podemos interrogarnos también sobre el futuro de los neologismos que desde la red nos invaden, algunos de los cuales han sido reiterados hasta la saciedad. Chatear hoy es estar conectado a un chat , pero para las gentes de mi edad significaba tomar unas copas de vino, o chatos, en cualquier taberna. Dentro de poco, si las aplicaciones que he comentado progresan, podremos "twitearnos", o "tuitearnos", siendo el tuiteo algo bien diferente a llamar de tu a nuestro interlocutor. Pero en ambos casos dichos vocablos sirven para designar actitudes parecidas: formas de relación interpersonales, signos de comunicación con los otros.
Señor presidente del gobierno, señoras y señores académicos:
Utilizamos las palabras para designar la realidad, pero también nos son útiles a la hora de transformarla. Nuestras vidas se verán sensiblemente cambiadas según incorporemos a nuestro vocabulario, y a nuestro comportamiento, términos como los que aquí hemos venido glosando. La sociedad de la información está revolucionando profundamente la cotidianeidad de las gentes. Asistimos, quizá de manera no muy consciente, al nacimiento de una verdadera nueva civilización. Ni un solo rincón de nuestra historia futura va a dejar de verse afectado por el sunami del mundo digital. La cultura y sus formas de transmisión evolucionan aceleradamente y el impacto de las nuevas tecnologías en la conformación del idioma y en la elaboración del pensamiento debe ser motivo de especial atención por parte de autoridades y responsables sociales. Hoy celebramos la incorporación de nuestra eñe, nuestros grafismos y signos, singulares señas de identidad del castellano, al universo de Internet. Como toda revolución, la que ha venido a implantar la sociedad digital, encarna riesgos, genera víctimas y produce abusos, pero es sobre todo una gran oportunidad de progreso, una promesa de mejora para la vida y la felicidad de los ciudadanos. Lo es, desde luego, también para la comunidad hispanohablante, a cuyas necesidades responde la implantación del dominio punto es. Hoy todo el conocimiento existente en el mundo está en la red, al alcance de cuantos posean la tecnología adecuada y la formación pertinente para acceder a ella. El desarrollo y el bienestar de los pueblos, la universalización de la cultura, dependen en gran medida de cuán sensibles seamos, por incomprensibles que a veces parezcan, a las novedades del milenio. Su presencia aquí, señor presidente, junto a los responsables de su gobierno en lo que concierne al desarrollo de la sociedad de la información, pone de relieve su compromiso personal e institucional a la hora de enfrentar tamaño desafío. En esta hora del mundo, en que el mundo se convierte en una inmensa y a veces caótica conversación, gracias por venir a compartir el ritual en este ya venerable templo de la palabra.
Comentado por: maleas el 06/11/2007 a las 00:25
Los expertos atribuyen al periodista Justin Hall el honor de ser pionero del invento. Cuando Justin apenas contaba veinte años de edad y era un estudiante universitario comenzó a ejercitarse en el uso diario de la web, escribiendo y navegando en ella, lo que le ayudó a desembarcar en el equipo de la conocida revista Wired, un icono entre las publicaciones dedicadas a Internet. Cualquiera que sienta curiosidad por la biografía, muy poco subyugante, de este joven precursor del uso de las nuevas tecnologías, puede fácilmente consultarla en la red y se enterará así, entre otras cosas, de que el suicidio de su padre alcohólico, cuando Justin contaba siete años, y los problemas y discusiones con el equipo de Wired a cuenta del ego de cada cual, tienen mucho que ver con su comportamiento profesional como escritor y, probablemente, con la configuración que los blogs han adquirido en la última década. En efecto, aunque los hemos definido como diarios personales, lo que se ajusta inicialmente a la realidad, los blogs se diferenciaron de aquellos, también desde el principio, en dos cuestiones cruciales. La primera es que, mientras en un dietario clásico las entradas y anotaciones se producen en orden cronológico, de más antiguas a más recientes, en un blog se invierte dicho orden, de modo que se consulta comenzando por el final, retrocediendo en el tiempo a partir de ahí. La segunda, y mucho más importante, consiste en que por lo común los diarios personales estaban, y están, dedicados a atesorar los secretos de nuestra identidad más profunda. Todavía se venden en las papelerías libritos de hojas en blanco que se cierran como cajas fuertes bajo siete candados a fin de que nadie fisgue lo que allí escriben nuestras y nuestros adolescentes. Por el contrario, los blogs fueron ideados para ser leídos, y aun manipulados, por terceros, están llenos de enlaces a otros blogs que los demás escriben y, cualesquiera que sean los valores que en ellos se defiendan o estén presentes, la intimidad no forma parte de ese elenco. Antes bien, podríamos asumir que hay una cierta pasión por el exhibicionismo, a veces bajo la escusa de la comunicación, en toda la actividad que se desarrolla en la red. Al fin y al cabo, quien se abre una gabardina y enseña los genitales a los viandantes busca también una forma de comunicarse.
Después de Justin Hall vinieron otros. En 1997, cuando el sistema aún no se había desarrollado, John Barger llamó a su sitio weblog y dos años más tarde Peter Merholz, que abrió una página bajo el pretencioso encabezamiento de Peterme, jugó con la palabra rompiéndola en dos: we blog, nosotros blogueamos, dando a luz, a la vez, un verbo y un sustantivo. Quienes quisieron traducirlos al español se encontraron con que log (log y no blog) significaba en inglés, entre otras muchas cosas, cualquier método que sirviera para anotar las incidencias de un viaje náutico o aéreo, de donde logbook es el equivalente a cuaderno de bitácora, término adoptado inicialmente entre los hispanohablantes para designar en nuestro idioma al blog. Como resultaba tediosamente largo, alguien, enseguida, lo redujo a bitácora a secas y todavía se puede leer por ahí que en el mundo existen equis millones de bitácoras o que en la bitácora de fulanito se ha dicho tal o cual cosa. Sin embargo bitácora no es sino una especie de armario, fijado a la cubierta de un barco junto al timón, que alberga la aguja de marear. O sea que no puede resultar menos apropiado el llamar así a un espacio abierto y comunicativo como los blog, donde por cierto la aguja de marear padece una tendencia irreversible a volverse loca.
No quiero convertir esta brillante sesión académica en un pleno ordinario depositando una papeleta sobre la mesa del señor director, para que en adelante desaparezca del diccionario la cursiva en la grafía española de este vocablo (lo que indica su condición de inmigrante) y dé paso a la letra redonda, adoptándolo así como natural y propio de nuestra lengua. Pero es desde luego lo que hay que hacer, lo mismo que con cuantos términos se deriven de él, como bloguero, bloguear, o blogosfera. Creo, por lo demás, haber argumentado suficientemente la necesidad de este cambio, que no responde a un capricho, moda o truco publicitario, sino a la necesidad de llamar a las cosas por su nombre. La Academia ha sido siempre muy respetuosa con esta norma, que solo pretende contribuir a la construcción del idioma, frente al empeño que otros muestran en destruirlo. A este respecto, señor presidente del gobierno, dicho sea con todo el respeto y desde la leal amistad que le profeso, ruego explique a sus asesores que no hace falta asesinar la ortografía para ganar unas elecciones. Dejen pues de amedrentarnos con las zetas, y no confundan lexicográficamente al personal, ya bastante absorto ante el aluvión de nuevas palabras de bárbaro origen que inundan los medios de comunicación.
Pero el menor de los problemas que nos plantea la existencia de los blog es su definición y encuadramiento en los diccionarios. En un día como hoy, en el que celebramos el reconocimiento del dominio punto es como un triunfo de la comunidad cultural hispánica, es justo preguntarse por las influencias idiomáticas que las nuevas tecnologías imponen y, mucho más necesario aún, reflexionar sobre el impacto social del uso de dichas tecnologías y las consecuencias visibles para el progreso de la Humanidad.
La creación de palabras en la red es incesante. Casi todos los neologismos son fruto de abreviaturas o formaciones del inglés, aunque el reinado de dicho idioma en el ciberespacio se ve amenazado por el chino. En la blogosfera ya ha sido batido por el japonés, pues más de un cuarenta por ciento de los blogueros que en el mundo existen utilizan dicha lengua, frente a un 37 por ciento de angloparlantes y apenas un tres por ciento de hablantes del español. Las dificultades de nuestra lengua para hacerse presente en el vocabulario científico y técnico, lejos de haberse minorado con el tiempo, se han visto incrementadas. Es lógico si se tiene en cuenta que el inglés se convirtió en el pasado siglo en lingua franca de la investigación científica. Cualquiera que no publique en ese idioma se encuentra destinado al fracaso. Entre otros motivos, porque una de las características de la nueva cultura de la red es que el conocimiento se desarrolla y enriquece de forma cooperativa y global, no en la soledad del sabio en su laboratorio, y ni siquiera en el pequeño entorno del departamento de una prestigiosa Universidad. La paradoja consiguiente a la que nos tiene ya acostumbrados dicha nueva cultura es la frecuencia con la que gentes muy jóvenes, casi adolescentes, descubren algo revolucionario en el garaje de su casa o en el dormitorio de su colegio universitario. La personal aventura de Bill Gates es el ejemplo más conocido, pero no el único y ni siquiera quizás el más relevante. Los espacios comunitarios en la red, que constituyen nuevas formas de socialización de los jóvenes, están siendo creados por otros jóvenes sin apenas medios ni excesivos conocimientos teóricos, pero sabedores de los hábitos y el comportamiento de sus compañeros, y quizá también del deseo irrefrenable de tantas personas maduras por no terminar nunca de crecer.
Comentado por: maleas el 06/11/2007 a las 00:22
JUAN LUIS CEBRIÁN
La vida en un blog
Discurso íntegro del consejero delegado del Grupo PRISA en la Real Academia
JUAN LUIS CEBRIÁN 05/11/2007
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Don Nicomedes era un médico rural acostumbrado a escribir un minucioso dietario personal en el que apuntaba la más mínima de las vicisitudes de su rutinaria existencia. Prendado de la maestra del pueblo decidió darse él mismo una despedida de soltero en toda regla antes de llevar al altar a su enamorada. Y vivió, casi sin proponérselo, una noche de escándalo, cuyos pormenores no tuvo otro remedio que dejar registrados en el diario. Con mimbres argumentales tan sencillos, el dramaturgo Carlos Llopis y el cineasta Luis Lucia construyeron una comedia de enredo que llevaron a la pantalla en 1956 bajo el título de La vida en un bloc. Fernando Rey y José Luis Ozores, junto a otros míticos actores de nuestro séptimo arte, honraban con su presencia la vida de celuloide de Nicomedes, cuyo papel correspondió representar a Alberto Closas. Apenas un adolescente, vi aquella película medio a hurtadillas, pues no era tolerada para menores, y lo que se me quedó de ella fue casi exclusivamente el título, amén de una vaga referencia sobre el guión que acabo de comentar. Un bloc, para las gentes de mi generación, es una resma de papel, engomadas sus hojas por el filo o cosidas en una encuadernación, donde se apuntan notas y recordatorios, aunque las más de las veces sirve para que improvisemos sobre las cuartillas toda clase de dibujos y arabescos mientras soportamos tediosas reuniones. Bloc es palabra de origen inglés, pero las etimologías consideran que entró en España a través de Francia, y deben tener razón, pues entre las muchas acepciones que del vocablo he encontrado en el Webster?s ninguna hace referencia a que signifique un cuaderno o conjunto de hojas. De todas formas, bloc, cuyo plural, blocs, denota el esfuerzo intercultural de nuestra lengua para adoptar las ajenas, se encuentra en el diccionario de la RAE desde hace décadas, y hoy es palabra tan española como cualquier otra. Aunque ha de vérselas, y muy en serio, con otro neologismo de reciente importación, blog, en este caso con g, que el uso y los diccionarios han pretendido sin apenas éxito traducir como bitácora, y que denota uno de los fenómenos de la comunicación social más espectaculares de la Historia: la existencia de millones de dietarios personales, echados a navegar por las redes mundiales informáticas, que componen un entramado de relaciones individuales y colectivas apenas imaginable hace diez años. El doctor don Nicomedes, si hubiera vivido en nuestro siglo, probablemente no habría sido un médico rural, pues de esos ya no quedan, pero tampoco habría escrito su vida en un bloc, sino en uno de los millones de blogs que inundan Internet. La extensión del fenómeno es tal que blog, palabra que todavía no reconoce nuestro diccionario aunque habrá de hacerlo en su próxima y casi inminente edición, es uno de los vocablos más buscados en la red, hasta el punto de que mereció los honores de ser nominado como palabra del año en el 2004. Imposible para el bloc analógico, de papel rayado, competir con tanta popularidad.
El español ya tiene identidad en Internet
La noticia en otros webs
webs en español
en otros idiomas
Pese a su difusión inmensa y a la fuerza de su expresión, blog es un neologismo también para el idioma británico: no cuenta ni diez años de edad y solo en los últimos cinco ha podido entronizarse como una de las palabras más utilizadas del mundo. Tanto que, según las estadísticas más fiables, existen ya más de ochenta millones de blogs y se crean cien mil nuevos cada día, uno cada segundo y medio, para ser exactos. Pese a tamaña difusión, los no usuarios de Internet tienen todavía dificultades para comprender lo que es, y para quienes entre la audiencia se encuentren en esa situación explicaré que un blog, inicialmente, no consiste sino en un diario personal escrito en una página web. Dicho diario puede ser individual o colectivo y gracias a la conectividad del sistema acaba convirtiéndose en un lugar de comunicación, una nueva forma de sociabilidad típica del ciberespacio, un territorio común que desafía, entre otras cosas, la noción clásica de la política como gestión de un espacio público compartido.
Comentado por: maleas el 06/11/2007 a las 00:19
Alfaguara es la editorial de referencia en el campo de la creación literaria en lengua española. Este hecho, cada vez más patente para miles de lectores, no es fruto de la casualidad. Alfaguara lleva años publicando lo mejor que se escribe en España y Latinoamérica, los autores fundamentales, los que sientan pautas, los que determinan las principales corrientes de influencias.
Comentado por: :-) el 05/11/2007 a las 22:26
Isis,
Viajero o turista... ¡Cuánto me gustaría poder ver Madrid con ojos de turista! Eso significaría que sólo vería el atrezzo -que hay que reconocer que no está mal- importándome un pito si es de cartón o de piedra, e incapacitada para ver los inconvenientes, las prisas, los taxistas cabreados...
Creo que tú lo dijiste una vez: cuando se ha vivido en una ciudad ya jamás se la puede ver con ojos de turista, aunque uno vuelva de vacaciones.
Por suerte o por desgracia me pasa también en París. Al final de mi estancia allí veía con envidia a los turistas. Me decía que ellos son las únicas personas felices (¡pero qué felices!) en aquella ciudad. Mientras, mi conclusión sobre mi paso por allí era que la monumentalidad, la estética externa de la arquitectura o el urbanismo, con ser importante, no basta para hacer a la gente feliz. Es más, una desmesurada belleza arquitectónica junto a un sistema social y humano desastroso, puede servir justamente para lo contrario: para que sea aún más irritante la soledad, solamente mitigada por los ratones de tu apartamento.
Comentado por: provoqueen el 05/11/2007 a las 21:46
La verdad es que, si bien se mira, no es que sea moda ni esnobismo ni nada, sino de Perogrullo. Lo de huir al frío, digo. Con sol o sin él, pero frío, por favor. A finales de Julio, con más de 40º en Madrid... ¿adónde escapar, si no es al frío?
Comentado por: provoqueen el 05/11/2007 a las 21:26
Manuel Montero,
Gracias y también decirte que, a veces, también me gusta releer a esos que fuimos, todos.
Comentado por: Isis el 05/11/2007 a las 20:46
Provoqueen,
Recuerdo a una mujer que decía lo mismo que Sergio pero, en este caso, de Barcelona. Ya ves, ser viajero o turista es estado anímico; incluso basta con que un día nos levantemos con otra mirada y la dejemos vagar.
Comentado por: Isis el 05/11/2007 a las 20:41
El post de Sergio ha hecho saltar algo en mi interior. Compartía lo de Helsinki, vuelo, hotel, trescientos euros, hasta ahí bien, todo era familiar.
Hasta que leo que al final decidió "ir" (para mí, "venir") a Madrid. ¿Cómo? ¿turista en Madrid? ¿Vacaciones en Madrid?
Ya sé, ya sé, los hay a miles, los veo yo misma pasear por Neptuno y haciendo cola en el Prado. Lo sé, lo sé.
Pero a pesar de todo, suena raro eso de que la ciudad que una padece cada día en el atasco, sea objetivo turístico. Y que alguien la pueda ver con otros ojos que no sean los del caos, el ruido, la sequedad ambiente, el perpetuo atasco, la burocracia, los bares guarreras, el metro, ir corriendo a todas partes... De un sitio así es preceptivo escapar, parece impensable que pueda ser destino de vacaciones para alguien real (no nos engañemos, los guiris que hacen cola en el Prado son de atrezzo, como la fuente de la cibeles...)
Me sonaba raro incluso cuando no vivía aquí.
Me suena raro incluso reconociendo que estos días ha estado bonita, sin atascos gracias al puente, a temperatura justa, con esa luz inmensa que tiene la mayor parte del tiempo y que por desgracia no sirve para hacer más humanos a los burócratas ni para suavizar la mala leche del atasco. Bonita es una cosa; destino turístico otra...
Comentado por: provoqueen el 05/11/2007 a las 20:23
A Isis.
He releído o bienleído el post suyo del día 23 06 07 (artículo Volver,volver,volver, creo)que me gusta mucho (las escritoras tienen menos pesadez profesional que los otros) y que empieza así:
ALTA MÉDICA
Clínica de Reposo “La bitácora sin tinta”
Camino del extravío s/n
Trabajo de redacción de la paciente 69-X (Pabellón de mediopensionistas)
Tema: ¿A qué huele?
Comentado por: Manuel Montero el 05/11/2007 a las 17:51
Frío o calor, hay que hacer algo para lidiar con el vacío que se forma en tu casa, tu ciudad, tu vida. Y el sol y la playa me parecen una gran puesta en escena en la que como mínimo actuar. Además, hacer turismo sirve para gastar dinero, que es el motivo por el que madrugamos la mayoría. Yo estuve a punto de irme a Helsinki a pasar el puente, avión y hotel por unos 300 euros largos, un buen precio por unos días de pálido romanticismo. Pero me fui a Madrid, que no está exenta de esa idea. Allí la gente tomaba el sol en la Plaza Mayor, ingleses y alemanes. Yo me conformé con verle los huevos al caballo, pero de haber un chiringo con hamacas quizá me hubiera tumbado un rato. Eso sí, al aterdecer el clima incitaba a castañas, y al amanecer a chocolate con churros. Acabé mareado de ver tantos cuadros, y eso que no estuve dispuesto a pasar el día en la cola de El Prado, fui al teatro y llegaba agotado al hotel por lo que dormía a pierna suelta. En resumen, disfruté bastante paseando, observando y haciendo cosas, y ya está. La próxima vez buscaré algún destino donde donde el frío o el calor sea palpable. Estoy condenado a ser un turista.
Comentado por: Sergio el 05/11/2007 a las 17:17
En Praga no dejas de sentirte turista ni después de veinte años. Sin cámara, sin guía bajo el brazo, sigues siendo un extraño, a menos que te lo tengas muy creído, o seas insensible a los signos que emite la ciudad.
Lo de la nieve dura como pedernal también lo podéis exprimentar aquí. Más barato que el polo norte, y en lugar de esquimales bien pueden servir los grupos de japoneses que no cesan en cualquier época del año.
Y a todo esto se añade el aliciente de que te roben los taxistas, los carteristas, los camareros y hasta el mismísimo recepcionista del hotel. Es lo que se llama turismo de riesgo o aventura, que con el frío invernal adquiere un halo encantador.
Además, si eres de espíritu abrumado o lírico, nada mejor que comprarte una camiseta con la jeta de Kafka estampada en el pecho.
Comentado por: Ramón Machón el 05/11/2007 a las 14:48
Por si fuese prescriptivo (he tenido una punzada de angustia, por el café o por mi carrera de pintor) menciono enseguida que los derechos de la traducción inglesa de la que he citado esas pocas líneas son de Chandra Rajan, en su edición en tres tomos de la obra completa de Kalidasa. Queda dicho. Bonjour gaieté.
Comentado por: Manuel Montero el 05/11/2007 a las 13:38
With faces pale and drawn from loves weariness,
young women whose lips smart from love-bites
are afraid to laugh out loud
even when a happy occasion arises.
Seemeng sensible of the sensuous beauty
of womens breasts, sad to see them pressed so hard,
the frosty season cries out at dawn, letting fall
dew drops that cling to the tips of blades of grass.
Kalidasa, Rtusamharam, Canto 4.
Bonjour café...
Comentado por: Manuel Montero el 05/11/2007 a las 12:25
¿Quién se ha chivado al jefe? ¿Tendré que devolver los billetes para la Venecia de invierno?
...fuego de azufre, espanto y aroma de castaños.
¡Ah, las solfataras!
Bonjour gaieté
(cuánto tiempo hacía que no decía esto aquí)
Comentado por: Isis el 05/11/2007 a las 11:39
Sr. Azúa: ni toda la lluvia del mundo puede lavar ya los mármoles venecianos. Pero sí es cierto que en esos delicados momentos hiemales (la plaza desierta a medianoche con lluvia adriática), desde un café recoleto dejas de sentirte como un turista y te vuelves un visitante. Y lo que te revive es un espresso.
Comentado por: Tipo Material el 05/11/2007 a las 10:27
Félix de Azúa nació en Barcelona. Licenciado y doctorado en Filosofía, profesor de Estética y colaborador habitual del diario El País, fue conocido gracias a su inclusión en la antología Nueve novísimos poetas españoles. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su parcela ensayística es amplia y destacada: Baudelaire, Lecturas compulsivas, Diccionario de las Artes, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas y Esplendor y nada. Los libros recientes son Ovejas negras, La pasión domesticada y Abierto a todas horas. Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.
Ensayo
La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.
Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.
Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.
La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.
Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.
Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.
Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.
Venecia (1990). Planeta, Barcelona.
El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.
La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.
Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.
Novelas y prosa literaria
Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.
Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.
Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.
Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.
Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.
Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.
Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.
Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.
Última lección (1981). Legasa, Madrid.
Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.
Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.
Relatos
"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.
"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.
"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.
"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.
"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.
"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barc