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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 22 de julio de 2019

 Blog de Félix de Azúa

Al cielo irán los de siempre

Publicaba el jueves en este periódico el notario López Burniol un artículo en el que comentaba la creciente atracción por el separatismo que va seduciendo a las clases pudientes catalanas con las que él trata habitualmente. Como es lógico, aquí todos hablamos a ojo porque nadie está dispuesto a realizar estudios serios sobre el asunto. De modo que el notario aseguraba, de oídas, que "se ha producido ya una ruptura sentimental con España". Tiene razón, sin duda, pero es una ruptura muy rancia. La burguesía catalana siempre fue antiespañola. Franquista y antiespañola, aunque parezca raro. Todos aquellos catalanes que tenían cuentas corrientes, menos los directamente implicados en el Gobierno de la República (y no todos), se unieron a Franco. Lo que no impidió que luego se pasaran cuarenta años abominando de Franco e incrementando el patrimonio. Los 30 años que llevamos de nacionalismo democrático no han hecho sino seguir la senda tradicional de las clases dirigentes catalanas cambiando "Franco" por "España" o "el PP".

Dice también que "bastantes catalanes --ignoro cuántos-- han emprendido un camino sin retorno hacia la independencia de Catalunya". Cierto: lo ignoramos y seguramente lo ignoraremos siempre porque nadie está dispuesto a averiguar de verdad cuántos son. De hecho, no importa. Lo esencial para dar ese paso es la creación de un núcleo potente de negocios. Si la clase dirigente lo aprueba, se producirá la independencia, la sigan 12.000 o siete millones de ciudadanos catalanes.

Su conclusión es: "¿Para qué esperar al 2014?". No puedo estar más de acuerdo. Cuanto antes acabemos con ese mito, mejor. Pero ya verá el señor notario que en cuanto lo plantee seriamente se le va a escapar por la ventana casi todo el que tenga algo que perder. Como antes. Como siempre. ¡Ojalá pudiéramos montar un referendo con garantías que acabara con tanta pérdida de tiempo y el inmenso despilfarro de talento y dinero que han supuesto 30 años de nacionalismo oficial! A lo mejor entonces Catalunya avanzaba un poco hacia el siglo XXI.

Artículo publicado en: El Periódico, 22 de septiembre de 2007.

[Publicado el 24/9/2007 a las 10:36]

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Comentarios (183)

  • Respuesta a Ortega

    A Sergio Herranz.
    Vista su foto, buena muestra de su bisoñé(z), permítame un consejo que mis más años excusan y mi deseo de encauzar adecuadamente su ímpetu juvenil me fuerza a darle.
    Abandone usted, tal como ya habrá a estas alturas hecho con la esperanza, el estilo de sus provocaciones, más propio del inicio del siglo pasado, y adopte el único que en este blog se ha reconocido como tal por la autoridad competente.
    Haga lo siguiente: en cuánto se tope usted con alguna las firmas de esta página editorial, la presentación de cualquiera de sus libros será una buena excusa, destáquese de entre la masa e incrépeles sin temor: "Yo soy Sergio Herranz. ¿Y ustedes quiénes son?"
    Le aseguro que con algo tan simple bastará y obtendrá usted lo que imagino tanto desea: ser un proscrito de este reducto literario.
    Que le aproveche.
    Publicado por: ortega | 27/09/2007 20:32:00

    A Ortega

    Apreciado Ortega:
    Disculpe mi demora en responder a su increpación, el quehacer de contratar un rato a una prostituta realmente fea, blanca de piel, de carnes porcinas y pechos ratoniles -¿sabe usted estas cosas realmente cómo son?- que no obstante tenía una sonrisa agradable y algo de alma y con la que no he hecho “nada serio” (sólo gemir como un yonkie –desde un cuerpo vacío- estirado debajo de ella y poco más) me ha impedido responderle ipso facto a la que me he apercibido de su comentario, tal y como hubiera sido mi deseo.
    Entiendo por lo que usted dice que el estilo de las firmas de este blog es TENER libros –valorados, editados, publicados, vendidos, subvencionados, etcétera, creo suponer- y desde “ello” menospreciar y proscribir a todo aquel que no los tenga y pretenda alzar su dignidad o su razón o su ser o lo que sea contra la –creo deducir- arrogancia que tal poder y los muchos años de mal-vivencia o supervivencia AQUÍ otorgan ¿no es así? Bien pues, al respecto de tal cosa le hago saber que yo sí que dispongo –dejando a un lado mi pasado- de al menos un libro en el que creo fuertemente –sin duda- y cuyo único inconveniente respecto a su valor “objetivo” es el hecho de que aún no está publicado, por lo cual –y ya que creo que usted además de escribir debe saber también multiplicar y dividir y así pensar también las cosas EXACTAMENTE etcétera- le conmino a lo siguiente, yo se lo paso, usted se lo lee y en función a –usted debe tener amigos e influencias y ser un hombre socializado poderoso e influyente aquí además de un buen crítico y artista etcétera ¿no?- si usted me ayuda a publicarlo o no yo también a usted –en tanto que escritor y artista AQUÍ- le pego un tiro en la cabeza (lo mato) O NO. ¿Qué le parece?

    Bien, si respecto al estilo reconocido por la autoridad competente en este blog se refiere usted a una suerte de retórica aéreo-sardónica-metomentodo de tintes absolutistas lamento comunicarle que mis muchos años de soledad me fuerzan ya -en lo que es mi uso del lenguaje- a un laconismo austero con pretensiones de exactitud Y NADA MÁS. No obstante, quién sabe, quizá usted podría devolverme el gusto por la “literatura” sólo con reconocer el valor en general de la (mi) razón y el (mi) ser, la cual cosa le honraría a usted infinitamente y a mí me haría muy feliz.
    Reciba usted mis más cordiales y humildes saludos. Atentamente.
    Sergio Herranz.


    Comentado por: el pasado el 01/10/2007 a las 15:57

  • @ Isis. Bueno, entiendo que algunos de mis últimos comentarios eran bastantes duros, pero también los había de inteligentes y emotivos, por lo cual ¿no se podría haber hecho una selección en vez de borrarlo todo indiscriminadamente?...
    ... la dureza de mis comentarios duros responde sin duda a que yo –pensaba que no pero sí que es así- he quedado TRAUMATIZADO por la Justicia Española, igual que ha de quedarlo para siempre cualquier ser inteligente y sensible INDEFENSO como yo aquí.
    (En el pueblo de mis padres la gente se ahorcaba -ellos mismos- de un árbol antes que ir a juicio).
    Bueno, de todas maneras usted no se preocupe, es igual.
    Sergio.





    Comentado por: el pasado el 01/10/2007 a las 15:39

  • Además quería escribir Poux y no pox

    Comentado por: Isis (toda gris) el 01/10/2007 a las 09:24

  • Bona nit, Melusina, Isis, blog.

    Comentado por: Coco el 01/10/2007 a las 00:34

  • Pues nada, me voy a a la cama yo también...A ver cómo se descansa después de esto.

    Comentado por: Coco el 01/10/2007 a las 00:31

  • Vale, me quedo más doblado. Digo más gordo. Digo no sé lo que digo, Melusina, pero gracias.

    Comentado por: Coco el 01/10/2007 a las 00:20

  • ¡Que nooo, SuperCoco! Es que me hunde la cancioncita aquella, y mira que me gusta. No sabes la de veces que me que me levantas la moral. Todas las demás me doblo de la risa. Un beso gordísimo.

    Comentado por: melusina el 01/10/2007 a las 00:16

  • Pues a la cama sin lágrimas ni mocos, los dientes limpitos y achuchones varios y sin capones.

    Comentado por: melusina el 01/10/2007 a las 00:12

  • Isis...buenooo, esta de la canción del verano también tiene un par de capones bien daos. Muy buena, desde luego. La canción, digo.

    Y tú, Melusina, ¿más lejos tengo que ponerme? ¿Pues donde? (Tú me pondrías en el dormitorio de la Kerr, sentado en su silla, ya lo veo venir. No es mi culpa, cada uno se gana la vida como puede. Ella ejercía con su título y todo lo demás, que hay quienes achicharran a la gente sin preparación ninguna).

    Comentado por: Coco el 01/10/2007 a las 00:11

  • Amán! ¡Qué trajín de sentimientos!

    Comentado por: melusina el 30/9/2007 a las 23:47

  • Coco, apártate, por tu bien...

    Comentado por: melusina el 30/9/2007 a las 23:36

  • Rectifico o, más bien, completo la información:
    Lo que ve Cary Grant al asomarse al dormitorio es a la tacañona del piano, churruscada y aún humeante en la silla eléctrica de la Kerr.
    Los capones al horno, plis, no a la mentada silla eléctrica.

    Comentado por: Coco el 30/9/2007 a las 23:35

  • ¡¡Otra vez no!! ¡¡Juré no volver a ponerla, y vas la pones tú!!

    Comentado por: melusina el 30/9/2007 a las 23:34

  • y que me lo veo venir... pero siempre me pilla sin pañuelo.

    Comentado por: Isis el 30/9/2007 a las 23:22

  • ¿Qué te crees que estoy haciendo ahora? ¡Sonándome los mocos!

    Comentado por: melusina el 30/9/2007 a las 23:21

  • Mejor dos capones... Melusina
    ¡Yo siempre lloro con esa escena! y mira que me la sé de memoria...

    Comentado por: Isis el 30/9/2007 a las 23:21

  • ¡Qué película más bonita, Isis!
    Coco, te daría un capón, pero no llego.

    Comentado por: melusina el 30/9/2007 a las 23:17

  • Para quienes no hayan visto la película y se pierdan con el inglés (cumplo con los tres requisitos) decir que lo que ve Cary Grant en el dormitorio es una silla eléctrica.
    La Kerr se dedica a la electrocución.
    (De ahí el escalofrío, ¿no Isis?)

    Comentado por: Coco el 30/9/2007 a las 23:11

  • Un abrazo y saludos cordiales. Gora ETA.
    Publicado por: Sergio Herranz | 30/09/2007 20:52:20

    ¿ETA, no le paga?. Consideraremos tu caso.
    Córdoba y Cataluña.
    Un saludo. La oficina del ciudadano siempre a tu servicio.

    Comentado por: Servicio al ciudadano de Cataluña el 30/9/2007 a las 22:05

  • Otra vez, ahora he puesto Naralia.

    Te quiero
    Natalia

    Comentado por: Natalia Marearas el 30/9/2007 a las 22:00

  • @Sergio, me has perturbado. Me corrijo. Donde puse: "sigue escribiendo, por favor". Debí poner, decir, escribir: Sigue, escribe. Por favor"
    Naralia

    Comentado por: Natalia Madaras el 30/9/2007 a las 21:57

  • ¡Hola! @Todos. Buenos días.
    @Sergio, soy nueva aquí, pero te he leído todo. ¡Todo!Es lo mejor del blog. Eres un gran escritor. Sigue, por favor. Me gusta mucho como escribes, la ciencia ficción es lo que me va.
    @Sergio. Eres excelente. sigue escribiendo, por favor
    Natalia

    Comentado por: Natalia Madares el 30/9/2007 a las 21:54

  • ¡Increíble!. Me gustas mucho. Soy nueva, pero me quedo, aquí.
    @Sergio. Sigue.Por fin, un hombre.

    Comentado por: peluqueraatus pies el 30/9/2007 a las 21:33

  • Buenas a todos; a Ortega :
    ¿ Leyó Omón Ra? , a riesgo de parecer pesado... Hay un episodio con supuestos plantígrados que me recuerda a algo o alguien...ahora me da pereza comentarlo, estoy fatal...salud a todos.

    Comentado por: tomas el 30/9/2007 a las 19:29

  • @Sergio. Te he leído entero, eres un ¡Valiente!. Antes te llamabas Floreta,y ahora por fin has salido del armario. Sin miedo, te entiendo, conozco gente como tú, entiendo que te cueste que te toquen. Te entiendo. Ánimos, valiente.
    Osvaldo

    Comentado por: Pedicura el 30/9/2007 a las 16:30

  • @ Isis, te felicitamos por los resúmenes que has puesto. Yo también soy nuevo aquí.
    @Sergio, tus escritos de Gora ETA, nos han impresionado. Eres muy valiente. Sigue contando. Es de lo más interesante que hemos leído. ¿Tú también eres nuevo?. Te felicitamos. Un abrazo y un saludo.
    Yo soy médico forense, Master en pedicura.
    Osvaldo

    Comentado por: Pedicura el 30/9/2007 a las 16:17

  • @Isis, soy nuevo aqui. Me han gustado mucho tus resúmenes. Me gustaría que siguieras recordando. Un excelente trabajo.
    Soy médico forense. Javier La Puerta.Un saludo a todos.
    Javier La Puerta

    Comentado por: Javilapuerta el 30/9/2007 a las 16:08

  • Hola, Pla, me he picado y voy por Bach-Gould también. Recuerdos a Judith.

    Comentado por: Isis el 30/9/2007 a las 15:23

  • hola amiguitos estoy escuchando las suites francesas de Bach interpretadas por Gould , bueno les dejo , recuerdos de Judith .

    Comentado por: albert pla el 30/9/2007 a las 14:49

  • @Sergio. Eres maravilloso. Sigue.

    Comentado por: I_Kim el 30/9/2007 a las 13:43

  • @Sergio, adentro (...)

    Comentado por: I_Kim el 30/9/2007 a las 12:37

  • En mi isla la gente tampoco se toca. Creo que, cuestiones sociopolíticas aparte, es lo que les hace ser tan agresivos. Claro que tampoco hablan y, cuando lo hacen, es para gritar. Las criadas filipinas llevan y traen a los niños del colegio, mientras mamá se pasa el día entre el gimnasio y el instituto de belleza y papá trabaja para pagar todo lo anterior y el cochazo que conduce. La falta de tacto y cariño la suplen con enormes casas, clases de francés, baile, piano y ropa de marca. Pero, claro, los niños se tienen igual que la casa en la playa o el bmw. Y así va todo. Sales por la noche y ves a los chicos a un lado del bar, a las chicas enfrente. Se miran, se desean, pero no se tocan. Todo se queda ahí.
    El gimnasio y los fines de semana jugando al volley en la playa son parches que no sustituyen nada.
    Esto es como todo, si dejas de leer, el cerebro se te acorcha, si dejas de ir al gimnasio, el michelín se apalanca en la cadera. Si no tocas y te tocan, un día te muerdes el labio y te das cuenta de que no has sentido nada.

    Comentado por: melusina el 30/9/2007 a las 12:24


  • Vernon S., ¿no habíamos quedado en que los "media" son un absoluto aburrimiento?.
    Es broma.

    Bonjour tout le monde, et bonne journée!

    Comentado por: playboy el 30/9/2007 a las 11:31

  • Me lo tendré que leer después con algo más de serenidad. Los siete tertulianos me han tocado las tripas sin café.
    Kalimera, Vernon S. e Isis

    Comentado por: melusina el 30/9/2007 a las 11:15

  • La mordaza dispara el intelecto, o tal vez la mente, educada con cadenas invisibles, inventa la palabra amor; y su voz física que, sin en la libertad resulta torpe, ahora, en lo imposible, se vuelve capaz de serlo todo, de decirlo todo en esa inmensidad, con esa intensidad que tiene el silencio cuando hay tanto que callar y para siempre.
    Boujour gaieté, Vernon S.

    Comentado por: Isis el 30/9/2007 a las 08:19

  • www.joannanewsom.co.uk

    Comentado por: Vierling el 30/9/2007 a las 01:10

  • @Sergio, tu eres lo mejor que he leído en este Lucía _ blog.


    Publicado por: ciaylas doncellas españolas | 29/09/2007 21:50:42

    @cyalas doncellas españolas.
    Gracias. Estamos totalmente de acuerdo con tu texto.

    Comentado por: las españolas comen aceitunas el 29/9/2007 a las 23:41

  • Eso es España, Sergio?

    Publicado por: Lucïa Angélica Folino | 29/09/2007 20:59:45

    ¡Es!
    Territorio_ Lava_pies.

    Comentado por: filantropop el 29/9/2007 a las 23:14

  • @Sergio, eres magnífico.

    Comentado por: tudoncellaldelava_pies el 29/9/2007 a las 23:09

  • @Lucía Angélica Folino

    Vale. Quién es usted. ¿Vale? Un saludo cordial. Me se puede llamar al 93.6990774 o escribir a sergioherranzk@hotmail.com ¿Yo puedo llamar o escribir a alguien? Disculpe/n mi tono amargo, razones para ello no me faltan. Gracias.


    @Sergio, tu eres lo mejor que he leído en este Lucía _ blog.

    Comentado por: ciaylas doncellas españolas el 29/9/2007 a las 21:50

  • Sergio y sergia:


    LAS PUTAS Y LAS MUSAS TAMBIÉN DEBEN TENER PARTE EN LOS BENEFICIOS.




    Publicado por: Lucïa Angélica Folino | 29/09/2007 18:38:14



    Comentado por: ... el 29/9/2007 a las 18:53

  • Sr. Basilio Baltasar.

    No puedo entender cómo permiten que destruyan el blog de esta manera. ¿Interpretamos la realidad de la misma forma? Creo que en este caso concreto no caben muchas otras interpretaciones posibles. Sí, yo apechugo con la libertad de expresión por la parte que me toca, pero ¿y ustedes? sigo sin entender como fue posible que vetaran a Lar rosa y en cambio permitan que se produzca la situación actual. Si quieren que el blog se acabe, hagan una despedida digna, y no nos dejen este mal sabor de boca,

    (parece un tema menor, pero no lo es. Hasta yo me he dado cuenta)

    Si no quiere, no hace falta que me responda.

    Joaquinita



    Comentado por: Joaquinita el 29/9/2007 a las 16:21

  • Sus bienamadas madres

    Así pues tú le gritas ¡pu...! ¡pu...! en su cara a ver si le revientas los tímpanos y la muy pu... se te corre en las bragas. Luego se la metes por detrás y la revientas y la dejas partida y ¡la cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar! Ñaka. Oh, cierto es, cualquier tiempo pasado fue mejor.


    Publicado por: Sergio Herranz | 29/09/2007 15:47:18

    @Sergio,tu has hecho un buen resumen de este blog.

    Comentado por: Sergita Arranz el 29/9/2007 a las 16:00

  • Siento este comentario tan poco intelectual, pero estaba cocinado pollo al curry y, al añadir el Coco a la salsa, me he acordado del blog.
    Bueno, en realidad no lo siento.

    Comentado por: Isis el 29/9/2007 a las 14:39

  • @ Isis

    JAJAJAJAJA. Deben estar escuchándose hasta en Pakistán.

    @ Vernon S.

    La tecnología no me deja escribirlo de otra manera, y me temo que ya no me acuerdo de cómo se transcribe el griego antiguo y lo mezclo con el moderno. Comprenda que llevo poco despierta, sigo en pijama y con un solo café.

    Celeste = ouranóchrous, kuáneios, kuanoús, yakínthinos, yakinthobafís, glaukós, aeróchrous

    Azul = kuanoús, glaukós, kuanóchrous, glaukóchrous

    Aeróchrous es el color del aire. Glaukós es un color entre gris azulado y verdoso, es un pez, una hierba, un tipo de pato, y se puede decir de las aceitunas y de la lechuza de Athiná.

    @ Al59

    Se admiten correcciones y explicaciones de todo tipo.

    @ Playboy, Pla

    Buenas….

    Comentado por: melusina el 29/9/2007 a las 14:36


  • No me lo perdono, he escrito Blumensyrup con minúscula.

    Comentado por: playboy el 29/9/2007 a las 14:10

  • Perfecto, playboy, nada que añadir.

    Comentado por: Isis el 29/9/2007 a las 14:05

  • Disculpe Herranz, es que ahora estamos con el aperitivo.
    Unas aceitunas negras de Aragón, anchoas de l´Escala, cervecita fresca y blumensyrup para los alcohólicos como yo.
    En el ambiente suena Carla Bruni, concretamente el tema "L´amour", ¿no es una delicia?

    Comentado por: playboy el 29/9/2007 a las 14:02

  • lo siento, pero cuando se ponen a ustedes a hablar como personas de bien, dándose la razón unos a otros... bueno,parece un corro de beatas o la Botella hablando en nombre de la inmensa mayoría de los españoles.
    claro que los artículos de Azúa ayudan lo suyo. hay que ser un cenutrio o un político catalán o un banquero catalán para llevarle la contraria. todas las personas honestas pensamos lo mismo, el mundo es un lugar bien hecho.

    Comentado por: Belén Malrollo el 29/9/2007 a las 13:05

  • ¡Anda, si es sábado!

    Comentado por: Isis el 29/9/2007 a las 11:51

  • Gracias Vernon por las sentencias... Con tantas verdades, incluidas las canciones de Pla, no hay forma de irse a pique. Creo que voy a preparar la comida cantando.

    Comentado por: Isis el 29/9/2007 a las 11:50

  • Buenos días, Marcelino Arroyo del Charco. Feliz domingo.

    Comentado por: Isis el 29/9/2007 a las 11:48

  • Por si a alguien le apetece releerlas:

    A mí dadme lo superfluo, que lo necesario todo el mundo puede tenerlo.
    A veces pienso que Dios creando al hombre sobreestimó un poco su habilidad.
    ¿Cómo tener confianza de una mujer que le dice a uno su verdadera edad? Una mujer capaz de decir esto es capaz de decirlo todo.
    Después de todo, ¿qué es la moda? Desde el punto de vista artístico una forma de fealdad tan intolerable que nos vemos obligados a cambiarla cada seis meses.
    Discúlpeme, no le había reconocido, ¡he cambiado tanto!
    El cinismo consiste en ver las cosas como realmente son, y no como se quiere que sean.
    Es bastante difícil no ser injusto con lo que uno ama.
    Experiencia es el nombre que damos a nuestras equivocaciones.
    La belleza es muy superior al genio. No necesita explicación.
    La mejor base para un matrimonio feliz es la mutua incomprensión.
    La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella.
    La única diferencia que existe entre un capricho y una pasión eterna es que el capricho es más duradero.
    Las tragedias de los otros son siempre de una banalidad exasperante.
    Matar es un estupidez. Nunca debe hacerse nada de lo que no se pueda hablar en la sobremesa.
    No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo.
    Para tener buena salud lo haría todos menos tres cosas: hacer gimnasia, levantarme temprano y ser persona responsable.
    Perdona siempre a tu enemigo: no hay nada que le enfurezca más.
    Sólo podemos dar una opinión imparcial sobre las cosas que no nos interesan, sin duda por eso mismo las opiniones imparciales carecen de valor.



    Comentado por: Vernon S. el 29/9/2007 a las 11:28

  • Bonjour gaieté, Vernon S y a todos.
    El jazz es siempre inspirador y mucho más si lleva compases de amistad y cariño.

    Con respecto al pensamiento de Leopardi, tal vez muy cierto, sólo insiste sobre lo evidente: Cuando traemos a alguien al mundo le imprimimos el sello de la mortalidad, y es el amor el que nos hace temer por su suerte durante los años que con ellos compartimos. Es el amor quien nos hace cuidar y velar por su educación, por su salud y su felicidad. Traer hijos al mundo no es una obligación, pero sí lo es ser responsable de nuestros actos, a pesar de que la muerte lleve todas las de ganar en este juego. De nosotros depende crear mortales malvados.

    Comentado por: Isis el 29/9/2007 a las 11:21


  • Sobre educacadores y educandos

    "No sería poca la infelicidad de los educadores y, sobre todo, de los padres si se dieran cuenta de algo que es muy cierto: que sus hijos, cualquiera que sea su índole, cualquiera que sea la diligencia, esfuerzo y gastos que se hayan puesto en educarlos, llegarán a ser, sin ninguna duda, al contacto con el mundo, unos malvados, si es que la muerte no lo remedia. Acaso esta afirmación sea más válida y razonable que la de Tales, que preguntándole a Solón por qué no se casaba, le respondió mostrándole la inquietud que los padres sienten por las desgracias y los peligros de sus hijos. Más válido y razonable sería, digo yo, haberse excusado diciendo que no quería aumentar el número de los malvados."

    G.LEOPARDI
    Pensamientos, XIV

    Comentado por: knudsen el 29/9/2007 a las 10:13

  • @ Isis

    Encomiable labor de rastreo. El jazz le inspira.

    @ Piel

    Agradezco que se preocupe por mí. La verdad es que me tratan ustedes muy bien, teniendo en cuenta lo frívolo que me pongo a veces. La breve retirada y el empleo de ese tiempo en otras cosas se han debido a la impresión (quizá errónea) de que el diálogo en el blog estaba adquiriendo un pésimo cariz, y empezaba a aburrirme más de lo aconsejable. Por otra parte confieso que soporto mal el ataque a las personas que quiero.
    Ah, puedo prometer y prometo que siempre he usado el mismo nick.

    @ Melusina

    “El griego antiguo no dispone de un término que designe el azul”, primer verso de un libro de poemas: Colores, de Ana Isabel Conejo.


    Comentado por: Vernon S. el 29/9/2007 a las 09:11

  • @maleas: "convengo con playboy que una estadistica de esas caracteristicas puede resultar discutible".

    Yo no dije en mi comentario que las estadísticas sobre el fracaso escolar fueran discutibles, es más, puedo confirmarlas. En mi Instituto efectivamente un 33 % del alumnado de ESO no promociona. Lo que intentaba aclarar es que el dato de pasar de curso con cuatro asignaturas suspendidas en el bachillerato es confuso y no cierto del todo, de la misma manera que la no repetición de curso en la ESO de la Logse también era una idea falsa.
    Que la opinión pública, los mismos profesionales, ministros y demás contribuyan a esa confusión ilustra perfectamente la frase que enunciaba Adolfo Suárez en la entrevista de la Sra. Martínez del Álamo, en España a las personas las cosas le entran por los ojos y después las escupe por la boca, sin que pasen por el cerebro.
    Joya de entrevista esa. Está llena de claves que describen perfectamente la idiosincrasia de la convivencia de este país. Que no se haya publicado hasta ahora dice mucho sobre la falta de franqueza y honestidad con que se abordan hechos e ideas.

    A propósito: Bonjour gaieté!

    Comentado por: playboy el 29/9/2007 a las 08:52

  • Lo de la Justicia aún es peor.Tal vez sea legitimo decir que tenemos la justicia que nos merecemos.
    Un amigo,Juéz de Instrucción en su primer destino me decia:"En ocasiones tengo la sensación de que en el Ministerio no tienen ningun interes en que podamos ejercer nuestra actividad".Otro,ya viudo,comentando el entierro de su esposa decia:"La enterramos en el cementerio catolico,aún que habiamos hablado de que no. Mi padre -prestigioso abogado- me dijo: Hijo,en el mundo no hay justicia,tal vez en el otro".
    Pero lo de la Justicia no es,mal de muchos,algo especifico de este pais,como lo es la educación,afecta al planeta entero y tambien viene de antiguo,la Isla de los gatos togados le llamó Rabelais y una de las peores maldiciones gitanas es la de "Pleitos tengas y los ganes".

    Comentado por: maleas el 29/9/2007 a las 00:48

  • Independientemente de lo dicho,convengo con playboy que una estadistica de esas caracteristicas puede resultar discutible.Desconozco su proceso de elaboración pero es posible que la incorparación se nuevas capas de población al proceso educativo,sobre todo en los ultimos años, haya tenido un efecto de lastre en el sistema educativo.Otra cosa es la masificación de los estudios universitarios,la proliferación de titulos,el caracter endogamico de la Universidad,como la de la Justicia dicho sea de paso.

    Comentado por: maleas el 29/9/2007 a las 00:31

  • Dice Folino que herencia española y yo digo herencia mora.La educación en España desde siempre ha sido cosa de curas.En la Historia del pensamiento matematico desde la antiguedad hasta nuestros dias de Morris Kline,no hay mas que una entrada de un pensador español,Ramón Llull.Es un indice significativo de la educación en España hasta nuestros dias.La II Republica fué un intento serio,efectivo de cambiar esta situación siguiendo el deseo de Costa : "Pan y escuela".Duró poco.Miles de maestros fueron asesinados o hubieron de tomar el exilio,fecundando con su saber sus paises de destierro,especialmente Mejico.
    El resto ya es parte de nuestras vidas.La escuela franquista,con sus revalidas y la reforma que sufrió,de Herodes a Pilatos,con la Logse, que fué denunciada por M. Sacristán en una carta al director de El Pais.Otras personas allegadas,docentes, me decian:"Quieren frabicar tontos".Recordando a una de las ponentes de la ley,me digo ahora :"Tontos como ellos".
    Hoy son mas noticia los sucesos en los centros escolares,especialmente de secundaria que la calidad de la enseñanza recibida y no existe un debate sobre las causas y medidas pertinentes.
    Como dicen que decia Chejov cuando oia de alguna desgracia: "¿Si puede hacer algo?".

    Comentado por: maleas el 29/9/2007 a las 00:22


  • by the way, ¡feliz noche!

    Comentado por: playboy el 28/9/2007 a las 23:49

  • Así como el artículo de Savater que ayer @maleas copió y pegó, creo resulta esclarecedor de lo obvio que nadie o pocos consideran, me parece que el de Azúa contribuye en alguna medida a la ceremonia de la confusión cotidiana de nuestra realidad.
    Esencialmente por la utilización de una información sesgada y descontextualizada, metiendo en el mismo saco los diferentes niveles educativos, sin hacer distinciones entre educación obligatoria, que es a la que se refieren los datos del articulo de Fernando Eguidazu, bachillerato, formación profesional, en realidad esta la olvida completamente, y por último, universitaria.
    Uno de los trabajos que los equipos docentes de los institutos de secundaria y bachillerato deben gestionar es la orientación y ayuda al estudiante con dificultades para el aprendizaje pero con el deseo de realizarlo, y a menudo no se sabe cómo hacerlo, partiendo del supuesto que un estudiante debe ser alguien que no plantee ningún tipo de problema.
    La cuestión de la repetición de curso ya es un tema que no se supo entender y gestionar desde la implantación de la Logse. Dicha ley educativa tenía de muy positivo el que cada centro educativo podía afrontar esas cuestiones pedagógicas de forma autogestionada según las características del alumnado, dejando que los equipos docentes afrontaran lo conveniente de una repetición de curso, o no. La práctica que se instauró mayormente fué la pasar de curso al alumno que no superaba los conocimientos, por una pura falta de ideas de cómo gestionar la situación, justificándola por supuesto con las excusas habituales. Pero la no repetición en absoluto era lo que la ley proponía, resultando que al final era lo que la opinión pública enunciaba y la ministra del Castillo, creo recordar ese era su nombre, esgrimía como gran defecto de la ley educativa en ese momento. Por lo tanto elaboró una normativa rígida, la repetición obligatoria dado el caso, ya que los profesionales no tuvieron la iniciativa y creatividad para resolver dicha cuestión pedagógica, anclados en unos parámetros muy alejados de lo que exige un nivel educativo obligatorio.
    Anterior a la Logse, y ahora cambiamos de nivel educativo con lo que supone de diferencia en estrategias y perspectivas, es la normativa de que el alumnado de bachillerato puede pasar de curso con dos asignaturas pendientes del anterior. En la práctica lo que suele acontecer es que estas personas en el segundo aprueban las pendientes pero suspenden algunas de las del segundo curso, por lo que o han de repetir este segundo, o si sólo les han quedado tres, pueden cursarlas sueltas, sin tener que repetir el curso completo.
    La propuesta de la actual ministra, de iniciar el segundo curso con cuatro pendientes se refiere a hacerlo en un curso puente entre el primero y segundo, en el que el alumnado tendría en su curriculum esas cuatro y otras más, no todas, del segundo curso y no podría pasar definitivamente a éste sin haber aprobado las del primero.
    Ese es el dato real, no el que se pueda pasar de curso con cuatro asignaturas suspendidas.
    Evidentemente me extendería mucho más sobre el tema pero me temo que este comentario resultaría demasiado largo. De momento, concretemos los datos que eran confusos.

    Comentado por: playboy el 28/9/2007 a las 23:40

  • Provoqueen, Lucía, Melusina, Pla,
    Gracias por estar ahí. Ya se nos va pasando el dolor, pero la herida queda, ya lo creo. Gracias.

    Comentado por: Isis el 28/9/2007 a las 23:05

  • isis

    Eso pasa , yo tengo una amiga alemana ingeniera de caminos y le costo un huevo que le convalidaran y ahora me dice , en España si contradices al jefe el tio no visualiza el problema solo el comflicto de poder .

    Comentado por: albert pla el 28/9/2007 a las 22:49

  • Si, Isis, creo que esa es una cuestión de complejo de inferioridad (merecido y culpable) de la universidad española.

    Comentado por: provoqueen el 28/9/2007 a las 22:03

  • La vuelta al cole. El sistema educativo. Los jóvenes y su mundo inquieto, lleno de incertidumbres, de sueños, de barreras... Todo ello son reflexiones y lecturas que también llevo entre manos estos días, pero como no soy experta prefiero no opinar mucho, mejor descubrir, y compartir con los que saben.

    Sólo un apunte, desde mi modestísima experiencia dando clases particulares. Se habla del desastre educativo, pero los chicos y chicas que esta servidora tuvo como alumnos, todos eran fantásticos, despiertos, graciosos, educados y trabajadores, hasta un punto en que me hacían preguntarme para qué demonios necesitaban de mis servicios. Me pregunto si se comportaban así sólo delante de mí, o si el sistema educativo público los ha convertido en profesor-particular-dependientes, o si simplemente he tenido la suerte de dar con chicos pertenecientes a una élite.

    En cualquier caso, mucho ánimo a todos los profesores. Un buen profesor es un tesoro. Y 'malgré tout', creo que también para el profesor tiene que ser fantástico ese contacto cotidiano con los jóvenes (corríjanme si me equivoco).

    Desde mi pequeña experiencia, a veces me gusta fantasear sobre qué habrán sacado para su mochila los jóvenes que han pasado por mis manos (aparte de sus aprobados, claro, ahahah!). Es decir que espero, más allá del aprobado, que recuerden en el futuro algo de lo hablado y reído fuera de programa, en nuestras "clases de vida real".



    Comentado por: provoqueen el 28/9/2007 a las 21:58

  • El artículo de Azúa resulta aterrador para los padres. Lo paradójico es que a mí me sirve de consuelo. Pero es un consuelo personal y no sirve para nadie más. Hace cuatro días reunido el comité de la facultad de biología de la Universidad Complutense denegó la convalidación de estudios a mi hija con todo su brillante expediente. No podíamos comprender el porqué. Ahora sí lo entiendo. Les resultaba demasiado duro reconocer el alto nivel de estudios realizados en otros países europos en comparción con los españoles. Mañana mi hija vuelve a su vida errática (ya debe tener la maleta hecha). Ni siquiera sabemos si al finalizar el doctorado podrá ejercer en España... Todo esto es patético.

    Comentado por: Isis el 28/9/2007 a las 21:45

  • estoy con azua , la justicia es un problema , yo les puedo defender y eso es un peligro .

    Comentado por: albert pla el 28/9/2007 a las 21:43

  • LA ENFERMEDAD INFANTIL DE LA IGNORANCIA

    Félix de Azúa
    EL PERIÓDICO, 28/09/07

    De vez en cuando recuerdo que los dos males supremos de la sociedad española son la inexistencia de un sistema judicial razonable y la destrucción educativa. Todo lo demás, el encaje de bolillos de las autonomías, la financiación estructural, las alegres subvenciones y otros asuntos, son tan solo negocios. Mejores para unos, peores para otros, pero negocios. Justicia y educación, por el contrario, no son negocios: requieren inversiones gigantescas sin beneficios contables. Por eso siempre han sido reivindicaciones de la izquierda clásica, la extinguida. La que a su manera están adaptando a Europa gente como Blair, Brown, Sarkozy o Angela Merkel. Una derecha que se apropia del cartel gracias a la decadencia de la izquierda apoltronada.

    A MI MODO de ver y mientras la sanidad pública funcione razonablemente, como es el caso, no hay mayor calamidad en nuestro país que los sistemas judicial y educativo. Nada puede compararse en términos de aplastamiento de los débiles y privilegio de los fuertes. La nulidad jurídica y educativa perjudica, como no puede ser de otra manera, a quienes carecen de recursos para protegerse, sea mediante abogados y propinas, sea mediante colegios privados y clases particulares. Es evidente que el franquismo no habrá concluido mientras subsista el desprecio a los ciudadanos en dos aspectos esenciales: la defensa jurídica del débil y la preparación de los jóvenes contra la desigualdad competitiva.
    Dejo de lado el sistema judicial, aunque comparto la extendida opinión de que su ineficacia está protegida por la Administración ya que en los conflictos jurídicos ella es el primer cliente y puede esperar plácidamente 10 años o 20 a que “se haga justicia”. El segundo cliente son los poderosos, a los cuales favorece una justicia incompetente. Pero me gustaría compartir con los lectores algunos aspectos de la educación que se me presentan cada año en cuanto comienza el curso y me veo inerme delante de cientos de alumnos que querrían saber, pero que quizás han llegado tarde.
    Me baso en la información contenida en el excelente artículo de Fernando Eguidazu Viva la ignorancia (Revista de Libros, septiembre 2007). Algunos datos son del dominio público: que España se mantiene desde hace años en el peor lugar de la clasificación europea y –ya que este artículo se edita en un periódico catalán– que Catalunya se encuentra en el peor lugar de la clasificación española. Es preciso subrayar que los responsables de esta catástrofe no son ni los maestros ni los alumnos, sino la política educativa. Han sido los sucesivos y cada vez más insensatos planes educativos los que han ido demoliendo la posibilidad de que los jóvenes posean conocimientos que sí tienen sus colegas europeos a pesar de la extensa caída de la educación. Porque el problema es global, pero ha afectado mucho más a países que, como España, tratan de remediar un atraso secular.
    Los universitarios españoles no pasarían los exámenes de cualquier país europeo, excepto Grecia. Si bien pueden ser competitivos en un par de carreras técnicas, carecen de esa red de conocimientos que permite formarse una idea del mundo en el que vivimos. La nebulosa en la que tratan de orientarse incluye una ignorancia abismal de toda historia que no sea la ideológicamente local, el desconcierto ante los materiales con que abordar la complejidad (desde la biotecnia al terrorismo), el vacío cultural que impide situarse en un contexto mundial, la pavorosa inepcia en lectura, escritura y razonamiento o el desamparo ante la responsabilidad y el esfuerzo. Todo les empuja a actuar como una masa gregaria y sumisa. Nada les anima a confiar en sus propias fuerzas.

    QUE LLEGUEN a la universidad en tan pésima disposición es, como todo el mundo admite, consecuencia de una educación primaria y secundaria de bajísimo nivel. Para disimular el fracaso, los políticos, con un desprecio total hacia los alumnos, van rebajando las condiciones de aprendizaje. La última: poder pasar curso con cuatro suspensos. En lugar de agudizar el deseo de saber, lo trituran para que el Gobierno obtenga cifras aceptables. No importa la educación sino la publicidad educativa.
    Los efectos secundarios de la mala educación son inevitables: banalización de la vida cotidiana, masivos botellones, raves o simulacros de experiencia comunitaria, y una separación tan abismal entre jóvenes y adultos que convierte esa etapa de la vida en un gueto autista. Aun cuando pueda parecer el modelo opuesto, es como si vivieran aparcados en un campamento. La mili, ahora, dura 30 años. Es muy agitada y caótica, pero no ofrece mejor formación que la antigua.

    LA TAREA de imponer una educación que apareje a los jóvenes contra sus posibles fracasos requiere sensatez y coraje. Las reformas que exijan mayor dedicación, exigencia, disciplina y esfuerzo, que protejan a quienes quieren saber de los que prefieren ignorar, encontrarán resistencias enormes. Será una lucha contra el nihilismo que va a redropelo del espectáculo cultural y el clientelismo político. Sin embargo, de no producirse esa innovación sabemos que será inevitable una sociedad cada vez más empobrecida, violenta, explotada y gregaria. Justamente la contraria de la que predican los ministros.


    Comentado por: ortega el 28/9/2007 a las 20:20

  • Yo tampoco soy capaz de leer a Jelinek en su lengua original o soy demasiado vaga para intentarlo siquiera. En alemán leo de vez en cuando algún fragmento suelto de una obra, para reconocer la musicalidad en su lengua. Como mucho y despacito he conseguido traducir algún cuento o poema. No he contrastado la traducción de Deseo con el original, pero de la manera en que chirría ya verá como no hace falta para sacar conclusiones, sobre todo porque no sucede lo mismo con el resto de sus obras. Su comentario me ha dado la idea de leer Bambilandia, que tenía pendiente. Ya le contaré.

    Comentado por: escarola el 28/9/2007 a las 18:26

  • escarola, a mi también me gusta mucho Jelinek.
    De momento por dos cuestiones, su estilo conciso, seco y sin florituras, si acaso sintácticas, y la fuerza descriptiva en un mismo plano, a la vez, de lo que piensan y sienten los personajes.
    Hacía tiempo que no leía algo en que la forma no manipulase y enturbiara, o yo no lo noto, lo que ocurre, donde ocurre, y como se mueven los personajes en esa situación y ese paisaje.
    Sobre todo me sorprendió mucho la manera de crear los diálogos, sin la estructura típica, ocurriendo sin avisar, casi como si uno escuchase la conversación en lugar de leerla. Nunca me había encontrado con esa forma de narrar. Tremenda la señora.
    Me encantaría poder leerla en su lengua original, pero de momento eso me resulta imposible. Pero como algo conozco de ella ya me ocurre que encuentro frases que a ratos me chirrían, como en el párrafo que ayer transcribí, y ello me despierta una curiosidad enorme por saber como estará escrita en alemán.
    Tengo aparcado el texto de "Deseo", pero creo que pronto lo voy a retomar a pesar de lo que comenta sobre la traducción. Con mis lecturas soy muy dado al zapping, depende de la hora del día o de mi estado anímico me apetece leer una cosa u otra.

    Comentado por: playboy el 28/9/2007 a las 17:48

  • La industria del vino huye hacia el norte
    Bodegas Torres empieza a cultivar en terrenos próximos a los Pirineos para contrarrestar los efectos del calentamiento global
    ELPAIS.com - Madrid - 28/09/2007


    El calentamiento global empieza a afectar también a la industria del vino. Un ejemplo es el de Bodegas Torres, que piensa defenderse de este fenómeno trasladando parte de sus viñedos a los Pirineos, según informa el diario británico The Independent. Durante cuatro generaciones, esta firma ha estado cultivando sus viñedos en la zona noroeste del Penedés. Sin embargo, estos terrenos son cada vez más secos, lo que ha impulsado a la familia a apostar por zonas que se encuentran a una altitud mayor.

    "Nos trasladamos a zonas menos cálidas del norte de Cataluña, hacia los Pirineos", explica al diario el presidente de la empresa, Miguel Torres. Sus bodegas ya han plantado más de cien hectáreas de viñedos a más de mil metros de altitud, cuando sus viñedos tradicionales se encuentran a unos 250 metros. "Lamentablemente, el cambio climático es una realidad descrita no sólo por los científicos. Nosotros mismos, que trabajamos con los frutos de la tierra, también somos conscientes del problema", explica Torres.

    A su juicio, el resto de los productores catalanes de vino se van a ver obligados a seguir su huída hacia el norte de la zona, ya que la mayoría de los terrenos de cultivo de la vid de Cataluña serán "totalmente inviables" dentro de entre cuatro y siete décadas. Esta predicción corresponde a una investigación realizada por esta firma y presentada en una conferencia sobre el vino y el calentamiento global que se celebró el pasado mes de marzo en Barcelona.

    El trabajo indica que, además de Cataluña, otras comunidades autónomas se verán afectadas por el mismo problema. Otras serán Aragón, La Rioja y el País Vasco. En el noroeste de Aragón, por ejemplo, las olas de calor y la sequía han causado una maduración irregular de la uva. Además, en Castilla-La Mancha también se ha observado una evolución de sus tintos, que tienden a tener una graduación de alcohol mayor y menos acidez.


    Comentado por: maleas el 28/9/2007 a las 17:35

  • "Los hombre vulgares han inventado la vida de sociedad porque les es más fácil soportar a los demás que soportarse a sí mismos"
    Arthur Schopenhauer.


    Comentado por: Isis el 28/9/2007 a las 17:34

  • dremía, dremía, cómo está el patio!

    Comentado por: elpseudoforges el 28/9/2007 a las 17:03


  • ¡Se acabó la Cuaresma de golpe!
    Demasiadas ideas, demasiados textos que despiertan todo tipo de estímulos. Díficil el explicarse y comentar algo concreto, y más después de una bendita siesta.
    Sólo dos cosas: Isis, gracias por estas recopilaciones y, Coco, ¡dichosos los "ojos", bienvenido!

    Comentado por: playboy el 28/9/2007 a las 16:19

  • Bueno, la verdad es que ya no lo leo todo ni entro todos los días, no puede ser pero echo un vistazo y siempre dejo parte al destino para que me sirva el vaso que le parezca. Vernon, usted a priori no estaba incluído en lo de poquito nivel, me gustan mucho los textos que nos deja, al menos con ese nick. Pero tampoco me voy a poner usted sí, usted no etc, me parecería muy infantil y absurdo; me refiero más a situaciones; no comparto la postura de los administradores de blogs, tampoco tengo por qué aunque pueda comprenderlo. Sólo se lo digo porque me pareció que se ofendió. Déjelo, no vale la pena. Uno a veces se calienta y dice un par de cosas y ya está, si hay un malestar uno necesita, siente, que tiene que expresarlo y lo hace de la mejor manera que puede o sabe. Lo que digo es lo que hay para mí y nadie puede cambiar eso. Un saludo. Hala. No necesito que me acepten, ya me acepto yo misma y lo mío me ha costado. Venga, pelillos a la mar. La verdad es que aunque suene fatal, me caigo bastante bien. ; )

    Comentado por: Piel el 28/9/2007 a las 16:13

  • Hola, Coco, es un alivio saber que ha vuelto.
    Limpie y ordene, claro. A su aire.
    Saludos y sonrisas

    Comentado por: Isis el 28/9/2007 a las 15:11

  • Contaba Juan Benet (1927-1993) que la única actividad que no lo había decepcionado era la de escribir. "A mí me entretiene, y es un entretenimiento muy barato, intenso y constante", dice en uno de los textos de Infidelidad del regreso, que, junto a Una biografía literaria, son los dos volúmenes que reúnen los ensayos dispersos del escritor sobre literatura. "Tanto me tranquiliza hacer novelas y cuentos, y de vez en cuando algún ensayo, que considero incluso injusto que esa actividad esté retribuida: si me divierte tanto, y me gano la vida de otro modo, ¿qué otra cosa puedo pedir?".


    Vicent: "Benet dedicó toda su energía a no escribir nunca una página que fuera ridícula"
    Hoy por la tarde, Manuel Vicent y el editor Mauricio Jalón, junto a Eugenio Benet (uno de los hijos del escritor), hablarán precisamente del Benet ensayista a la hora de presentar en Madrid los dos libros que Cuatro acaba de publicar. La minúscula editorial vuelve a descubrir maneras diferentes de acercarse al autor de Herrumbrosas lanzas. Lo había hecho en Cartografía personal y Puertas de tierra, y ahora lo hace reuniendo sus ensayos literarios. Una biografía literaria agrupa aquellos en los que se ocupa de literatura extranjera. "Si un día de 1947 mis ojos no hubiesen tropezado con una página de Faulkner sería ahora un ingeniero español de mediana edad, con acaso más lecturas en mi haber de las convenientes y con cierta curiosidad por los relatos de fantasmas, las novelas sobre el mar y la historia romana y bizantina", escribió Benet en 1977. Faulkner es, sin duda, el protagonista esencial de esta entrega, en la que también hay piezas sobre Joseph Conrad, Herman Melville, James Joyce o Samuel Beckett, entre otros, y que incluye su largo ensayo La deuda de la novela hacia el poema religioso de la antigüedad.

    En Infidelidad del regreso se han agrupado sus textos sobre autores clásicos y contemporáneos que escriben en español. "Se ha dicho con frecuencia que un crítico es un creador fracasado; un hombre que teniendo talento para escribir, pero careciendo del necesario para crear personajes, situaciones, temas y problemas originales, ha de verter su inspiración y estrujar sus facultades sobre lo que han hecho otros", explica Benet en uno de sus ensayos sobre el Quijote. "Yo, desde una perspectiva genética, opino en buena medida lo contrario: el novelista es un crítico fracasado, un hombre que por querer llevar hasta un límite imposible el conocimiento del arte que le apasiona -o de uno sólo de los productos de su predilección- no encuentra otra salida que la creación, a la vista del rechazo que la obra de arte opone al conocimiento total analítico". Ahí está una de las claves de sus ensayos literarios. Benet se vuelca en las obras y da cuenta de su pasión por ellas. Empieza hablando de Cervantes, pasa por Stendhal y desemboca en Conrad. De lo que se está ocupando es "de dos formas extremas de composición: la estampa y el argumento, o para emplear conceptos metafóricos extraídos de la doble naturaleza de la luz, el corpúsculo y la onda".

    En Infidelidad del regreso hay textos sobre Cervantes, el Siglo de Oro, la picaresca, Bernal Díaz del Castillo o Américo Castro, y sobre Rafael Sánchez Ferlosio, Javier Marías, Eduardo Mendoza, Carlos Barral, Juan García Hortelano, Antonio Martínez Sarrión o, entre otros, el propio Manuel Vicent, que hoy presenta estos libros. Este último se refirió al autor de Una meditación en estos términos: "Benet dedicó toda su energía a no escribir nunca una página que fuera ridícula... Fue bueno, huraño, ingenuo y lleno de talento". O, con más rotundidad: "Narrar Baroja en anglosajón: ésa es la esencia del mundo benetiano".

    Una vez más el trabajo de Mauricio Jalón es un lujo. El editor ha vuelto a meterse de lleno en la órbita benetiana y ha rescatado textos de procedencia muy diversa. Algunas piezas son artículos aparecidos en EL PAÍS, otras proceden de prólogos, conferencias o son inéditas. La lucidez de Benet, su punto de arbitrariedad, su exquisita escritura, la extrema ferocidad de algunos de sus diagnósticos, pero sobre todo su pasión: eso es lo que hay en esta colección de ensayos.


    Comentado por: knudsen el 28/9/2007 a las 12:56


  • Del dicho al hecho
    FERNANDO SAVATER 28/09/2007


    Al día siguiente de anunciar Rosa Díez su abandono del PSOE y su incorporación a UPD, oí en la tertulia radiofónica a una vesánica progubernamental que pronosticaba los más irrisorios resultados electorales al nuevo partido y añadía ominosamente: "Entonces ya veremos lo que pasa con esos promotores...". Recordé a Ségolène Royal, que tras ser derrotada comentaba "si hubiera sido Juana de Arco, me hubieran quemado", y me imaginé a Rosa -que es tan intrépida como la Doncella de Orleans- ardiendo en funesta pira por no haber obtenido mayoría absoluta, mientras Carlos Gorriarán y yo mismo intentábamos atravesar las llamas cantando con música de Verdi aquello tan bonito de "¡pobre infeliz, corro a salvarte!". Menudo panorama.

    Entiendo que a los ciudadanos les pueda parecer bien, regular o mal nuestra propuesta política, pero, francamente, no me parece lógico que nadie decida castigarnos por hacerla. No oigo más que lamentos por el desinterés reinante -en especial por parte de los jóvenes- en asuntos que a todos nos conciernen y resulta raro que cuando alguien se toma la indudable molestia de implicarse en ellos con mayor o menor acierto se le tiren al cuello. Por lo visto, lo que molesta es que vamos a "quitarle votos" a uno u otro de los grandes partidos. Confieso que no sabía que los votos son propiedad de los partidos: yo creí que eran del votante hasta que los deposita en la urna. Incluso diré que la mayoría de los votantes que conozco han optado a lo largo de los sucesivos comicios por una u otra opción, lo cual me parece revelador de su autonomía personal a la hora de elegir. Pero los grandes partidos se ven a sí mismos como rediles donde encierran borregos de su propiedad y el que ofrece nuevas propuestas políticas es un ladrón de ganado. Confían más en la resignación del electorado que en el atractivo de sus programas: saben que la mayoría de la gente tiene que optar entre un partido que no le gusta y otro al que odia, esperando cada preboste que el suyo sea el que sólo no les gusta. De modo que se indignan si alguien rompe el cómodo maniqueísmo vigente. Es significativo que la pregunta habitual que se nos hace es si vamos a hacer "daño" al PP o al PSOE, nunca si creemos que vamos a ser beneficiosos para los ciudadanos, al ampliar la oferta política..., sobre todo para los muchísimos que nunca han votado o que ya no votan, por insatisfacción o aburrimiento.

    Porque UPD no viene al mundo para castigar a ninguna opción política, sino para ayudar a que se gobierne de otro modo. No tenemos el arrogante propósito de echar a nadie del terreno de juego, sino de ayudar a que mejore el fair play de unos y otros, pues todos somos necesarios. Quisiéramos contribuir a fomentar la modestia democrática, según lo expresó muy bien Albert Camus: "Habría que dejar de mirarse el ombligo. Eso les dará a los diputados y a los partidos un poco de esa modestia que distingue a las buenas y verdaderas democracias. El demócrata, al fin y al cabo, es alguien que admite que un adversario puede tener razón, lo deja expresarse y acepta reflexionar sobre sus argumentos". Esto nos diferencia de cuantos reducen el razonamiento político al simple "por lo menos, nosotros no somos ellos". No compartir nunca nada con el adversario ni reconocerle jamás mérito alguno es la más imbecilizadora de todas las fórmulas sectarias. Por tanto, que nos encasillen en la derecha o en la izquierda es la menor de nuestras preocupaciones: en este país, en el que el Gobierno socialista busca para su política económica el aval de los grandes banqueros y la oposición liberal se pasea del brazo con los obispos más integristas, lo de la izquierda y la derecha puede tomárselo uno sin grandes agobios. Padecemos desde hace demasiado a un batallón de inasequibles al ridículo que ante cada traspiés de Zapatero nos recuerdan que en su día los populares lo hicieron igual o peor, como si eso debiera consolarnos. Pero ahora también sufrimos a quienes agotan su ideario en un perpetuo "delenda est ZP". Una de las más sutiles escenas de Macbeth ofrece el diálogo entre el príncipe Malcom, hijo del asesinado Duncan, y Macduff, cuyo niño también ha muerto a manos del tirano: para probar a Macduff, que quiere devolverle el trono usurpado, Malcom confiesa todo tipo de vicios y atroces ambiciones, que Macduff asume como menudencias con tal de que se derroque a Macbeth. La suya es sencillamente la opción del rencor. Pues bien, UPD no debe degradarse a nada semejante y hará bien en no servir de altavoz a los simples rencorosos, largos en bilis y cortos de caletre, así como en no aceptar su consejo.

    Nuestro objetivo primordial ha de ser defender la igualdad de los ciudadanos, sin la cual no hay Estado de Derecho que valga. Y ello comporta para empezar determinar constitucionalmente sin equívocos las atribuciones del Estado y las de las autonomías, que son parte subsidiaria de él y no estaditos de la competencia. Lo preocupante no es el nacionalismo de los nacionalistas, salvo porque su peso en el conjunto del país está sobredimensionado gracias a la ley electoral. Ellos defienden aquello en lo que creen y mientras lo hagan pacífica y legalmente no hay nada que objetar, sólo intentar oponerles mejores razones. Pero lo malo es el nacionalismo rampante de los no nacionalistas, la generalización por todo el país de una suerte de pseudo-nacionalismo inducido o regionalitis galopante. Cunde el ejemplo del modelo nacionalista de protesta o reivindicación, visto que sólo parece rentable electoral y económicamente exigir "que no nos quiten lo nuestro" o "que nos lo den todo ya", aunque sea desinteresándose de lo común. Se escucha como algo normal que "Cataluña" o "Andalucía" tributan tanto o cuanto al Estado, cuando en realidad son los ciudadanos los que pagan, no las comunidades ni los territorios. Y se dice por boca no nacionalista que "el País Vasco será lo que quieran los vascos" o "Cataluña lo que quieran los catalanes", afirmaciones netamente nacionalistas, porque la verdad constitucional es que España será lo que quieran los españoles en todas y cada una de sus partes. La autodeterminación efectiva que más importa es la de los ciudadanos españoles en la gestión de su comunidad global y el primer derecho histórico a respetar es el que tenemos todos, hayamos nacido donde hayamos nacido y vivamos donde vivamos, a permanecer unidos e iguales en el Estado español. Desde el punto de vista educativo, ya es hora de acabar con el fetiche beatificado de la diferencia a ultranza y con la maldición que convierte la unidad y la semejanza en imposiciones cuasi-fascistas.

    La necesaria igualdad de la ciudadanía democrática (que no es contraria al pluralismo, sino su base) encuentra resistencias ideológicas notables. Lo ha demostrado la absurda polémica en torno a la Educación para la Ciudadanía en la que -más allá de anecdóticos dimes y diretes- se ha comprobado que todavía hay ciudadanos que consideran un abuso inadmisible el establecimiento explícito y razonado de una serie de valores cívicos comunes, que no dependen de la moral de cada cual, sino de la ética de convivencia en la igualdad. En eso consiste precisamente el laicismo y por ello es tan imprescindible en democracia como el sufragio universal. Las creencias (religiosas, filosóficas, etc.) son un derecho de cada uno -siempre que en su nombre no se conculquen las leyes-, pero no un deber de nadie y menos de las instituciones públicas. Y por supuesto debe haber igualdad entre quienes tienen tal o cual fe y quienes no tienen ninguna. Sostiene mi amigo Jon Juaristi que la derecha española no peca de clericalismo y aduce como prueba que Juan Pablo II condenó la invasión de Irak y la derecha la apoyó. Hombre, puestos a ser anticlericales, podían haber elegido mejor ocasión. Pero puede que él tenga razón y yo haya estado distraído durante los últimos lustros. Mejor que mejor, porque así tendremos mayor apoyo al plantear la revisión del Concordato con la Santa Sede y temas afines.

    Algunos de los promotores de UPD hemos defendido estas ideas en los medios de comunicación a lo largo de años. Pero hay que ir más allá del debate intelectual y de las opiniones, por bien argumentadas que estén. Hemos visto que con eso no basta y, por tanto, nos decidimos a pasar de los dichos a los hechos parlamentarios. ¿Somos ingenuos? Seguramente sí, al menos en el sentido originario de la palabra: nacemos libres, sin vasallajes ni peajes que pagar. Volviendo a Macbeth, el usurpador pedía a los cielos ultrajados que le permitieran dormir, dormir "a pesar de los truenos". En este país se oye tronar cada vez más, pero nosotros no queremos dormir: al contrario, pretendemos tener a los ciudadanos bien despiertos, vigilantes y combativos.


    Fernando Savater es catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid.


    Comentado por: maleas el 28/9/2007 a las 10:08



  • "Hablando no se experimenta un placer que sea vivo y duradero, sino cuando nos es permitido discurrir sobre nuestros propios asuntos y de las cosas en que nos hallamos ocupados y que, en cierta medida, nos pertenecen. Cualquier otro discurso nos aburre al poco rato y lo que es placentero para nosotros resulta tediosamente mortal para quien lo escucha. El título de amable no se adquiere sino a costa de padecimientos; porque conversando sólo es amable el que estimula el amor propio de los demás y el que, en primer lugar, escucha y calla bastante, cosa por lo demás aburridísima; después deja que los demás hablen de sí y de sus cosas todo cuanto quieran; es más los conduce a razonamientos de este tipo y él mismo habla de semejantes cosas, hasta el punto de que, una vez separados, unos se sienten contentísimos de sí mismos y él aburridísimo de ellos. Porque, en suma, si la mejor compañía es aquella de la que nos separamos más satisfechos de nosotros mismos, se debe deducir que ella, a su vez, es la que dejamos más cargada de aburrimiento. La conclusión es que en la conversación y en cualquier coloquio en el que el fin principal no sea otro sino el de entretenerse charlando, el placer de los unos es el aburrimiento de los otros y nada se puede esperar que no sea aburrirse o enfadarse. Y gran suerte ha de ser la de participar por igual de una cosa y de la otra."

    G. LEOPARDI
    Pensamientos, XXI

    Comentado por: knudsen el 28/9/2007 a las 09:48

  • Buenos días, Playboy. Gracias por los desayunos de estos días. Me queda un poco de tortilla de patata, ¿le apetece?

    Isis, estupenda labor de documentación la de anoche. Muy apropiada.

    Buenos días a los que estén mirando. Es viernes y el lunes fiesta. Por fin un laaargoooo fin de semana...

    Comentado por: melusina el 28/9/2007 a las 08:56

  • madrededios delsanto bendito.
    Esto parece 1957.
    Pues nada, café aguado y trozo de pan sentado con un poco de aceite y sal. Bien bueno que está.
    Bon jour, meine Damen und Herren!

    Herranz, ¿vió alguna película de la saga de Antoine Doinel?. Se lo comento porque dejan muy buen cuerpo.

    Comentado por: playboy el 28/9/2007 a las 07:16

  • Perdón por la repetición. Me atasque borrando pruebas y nombres de innombrables en este blog.

    Comentado por: Isis el 28/9/2007 a las 02:41

  • Yo misma podría considerarme hasta cierto punto nihilista, no se crean que me apasiona la política, lo que me gusta verdaderamente es la literatura. Pues eso, a ver si hay suerte y le preparan un buen desayuno, Playboy.

    Comentado por: escarola el 28/9/2007 a las 00:29

  • Playboy, gracias a ud..
    Jelinek es tremenda, a mí me encanta: su ironía, su forma de reventar las máscaras de la sociedad para retratar su “ello”. En España la crítica no siempre la ha entendido muy bien, se ha prescindido del sentido irónico de sus textos, tomándola literalmente. Además, circula una traducción muy mala de una de su novelas: Deseo(Versal), llamada en su segunda versión El ansia(Destino), cuando la traducción es la misma y del mismo, e igualmente mala, por muy famoso que sea el traductor(Carlos Fortea). No sé si ha sido ansia por vender…el mismo libro por segunda vez. Y es que no quiero ser mal pensada, pero lo único o casi lo único que cambia de la traducción es el título. En fín, en este fragmento nos habla de cómo el capitalismo se traga las ideologías, creando una sociedad de nihilistas, de consumidores sin conciencia política.

    Comentado por: escarola el 27/9/2007 a las 23:00

  • El hombre y el soldado

    Salió el hombre de la ciudad al amanecer de un claro dia y se sentó en una piedra que dividia dos campos.
    Acertó a pasar por alli un soldado cubierto de polvo y rendido.
    -¿A quien defiendes?- le pregunto el hombre.
    -A Dios y al rey -le dijo.
    -Dios está en ti y tú en Dios -repuso el hombre-,tu eres rey de ti mismo.Defiende en adelante al hombre.
    -Nadie,señor,padece más que yo violencias -contestó el soldado-.¿Donde están los que habian de emanciparme?.
    -¿Señor? -repuso el hombre-. Tú eres tu señor y tu Dios.Cualquiera que se llame tu señor es tu tirano.
    Calló entonces el hombre y siguió el soldado su camino.
    ¡Pobre soldado!.


    El porvenir del obrero,nº 34,octubre 1900.

    Franciso Pi y Maragall

    Comentado por: maleas el 27/9/2007 a las 21:46

  • Hoy, como excepción, Hans ha ido a cobrar su sueldo en ropa de trabajo. Debajo del brazo lleva un libro que antes no habría llevado. Está a la vista de todos. No es propio de un obrero, aunque un obrero ya ha dejado de serlo. Pero no va tan lejos como Rainer en querer crear una cultura personalmente. Se ocupará más del progreso económico que del cultural porque la economía le conviene más, y de hecho ya es un pequeño eslabón en la cadena económica. A través del libro que le ha prestado Anna, Trotski le habla confidencialmente y le dice que en una sociedad en la que ya no existe la onerosa preocupación por el pan nuestro de cada día, en la que todos los niños están alimentados por igual y pueden asimilar con alegría las ciencias naturales y también el arte, y en la que incluso el enorme poder del egoísmo aspira a una mejora del mundo, la fuerza de la cultura va a surtir un efecto distinto al de antes. Esto no impresiona a Hans, lo que le impresiona es el sillón de cuero de Sophie y quiere comprarse uno igual.

    extracto de "Die Ausgesperrten", Elfride Jelinek.
    traducción de Carmen Vázquez de Castro

    Comentado por: playboy el 27/9/2007 a las 21:09

  • escarola, muchísimas gracias, creo que tod@s nos merecemos un buen desayuno, no sólo yo.
    Lo del colesterol allá cada uno con él, yo ya lo dije, del fairy, paso.

    Comentado por: playboy el 27/9/2007 a las 21:05

  • A Sergio Herranz.

    Vista su foto, buena muestra de su bisoñé(z), permítame un consejo que mis más años excusan y mi deseo de encauzar adecuadamente su ímpetu juvenil me fuerza a darle.
    Abandone usted, tal como ya habrá a estas alturas hecho con la esperanza, el estilo de sus provocaciones, más propio del inicio del siglo pasado, y adopte el único que en este blog se ha reconocido como tal por la autoridad competente.
    Haga lo siguiente: en cuánto se tope usted con alguna las firmas de esta página editorial, la presentación de cualquiera de sus libros será una buena excusa, destáquese de entre la masa e incrépeles sin temor: "Yo soy Sergio Herranz. ¿Y ustedes quiénes son?"
    Le aseguro que con algo tan simple bastará y obtendrá usted lo que imagino tanto desea: ser un proscrito de este reducto literario.
    Que le aproveche.

    Comentado por: ortega el 27/9/2007 a las 20:32

  • @Sergio
    ¿No se ha enterado? El precio de las balas se ha disparado. Yo le suministraría una de sus butifarras.

    Comentado por: escarola el 27/9/2007 a las 18:50

  • @Playboy
    Se merece ud. un buen desayuno, sin butifarra.

    Comentado por: escarola el 27/9/2007 a las 18:44

  • Buenas tardes.
    escarola, chiqui, pla , ¿nivelazo?, ¿tonterías?.
    "Nusé, nusé".

    maleas, un saludo. Ganas acabe la Cuaresma y llegue Carnaval, ¿o, quién venía antes?.
    Mañana, viernes, aunque madrugue como las gallinas el desayuno debería ser espléndido.

    Comentado por: playboy el 27/9/2007 a las 18:32

  • Sergio Herranz,
    si ha leído usted a Berhard no se le nota nada. Parece más bien que se ha quedado en párvulos con lo de teta, culo, pito pis pero le sale muy bien. Siga.

    Comentado por: gora-gora el 27/9/2007 a las 17:59

  • Lo de antes, para Sergio Arranz, claro

    Comentado por: jajajah el 27/9/2007 a las 17:02

  • Ja,ja,ja. Se nota que ha leído ud. a Bernhard hace poco y trata de emularle. No se esfuerce, hombre, que siendo catalán o español, poco puede conseguirse al respecto. Como mucho una butifarra de las suyas.

    Comentado por: jajajajh el 27/9/2007 a las 17:00

  • Sergio herranz: cambie de marca de laxante, está usted a punto de reventar, se le está subiendo al cerebro y quedará fatal ante sus compañeros del grupo de apoyo o en la cola para matricularse en los mayores de 25 años. Para su aspecto nauseabundo sólo puedo recomendarle que siga escribiendo en un blog, ninguna de esas mujeres que jamás se acercarían, sabrá qué cara tiene. Yo soy guapo y también me va bien.

    Comentado por: el guapo el 27/9/2007 a las 15:50

  • Creo que seria injusto culpar a Adolfo Suarez de no haber abordado la cuestión,aún pendiente, del pasado franquista.Mas incomprensible e injustificable me parece el que tampoco Felipe Gonzalez lo hiciese.
    Ya he referido aqui la respuesta que en cierta ocasión me dio Santiago Carrillo:" Una ley de responsabilidades por los hechos ilegales ocurridos con anterioridad ya se hizo con la Republica y fué contraproducente",en un ataque de sinceridad añadió :" tambien es cierto que algunos tenian mucha prisa en sentarse en sillón de ministro".Lo cierto es que si se empezaba a abrir tumbas,Paracuellos,el antecedente de Katin, tambien saldria por medio y eso,objetivamente,le perjudica.Carrillo ha negado sistematicamente cualquier relación con aquellos hechos que por otra parte se han repetido,y continuan produciendose,a lo largo de la historia humana,desde que el mundo es mundo.

    El grado de democracia y madurez de una sociedad se mide tambien,diria que sobre todo por la forma en que aborda su pasado,sin tapujos ni falsos pudores,mirandolo a la cara.

    Comentado por: maleas el 27/9/2007 a las 12:18


  • Desmontar leyendas y construir historia
    ROSA TORAN 27/09/2007


    El pasado 17 de agosto, Eusebio Pérez Martín moría repentinamente en Caracas. Su rostro se hizo público a raíz del abrazo entrañable con el presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, en Mauthausen, en mayo de 2005, durante los actos conmemorativos de la liberación del campo, después de que su voz hubiera resonado por los altavoces colocados en la appellplatz, como orador en nombre de los deportados de todo el mundo. Su pérdida es irreparable, y su historia está para siempre unida a la vitalidad de los que nunca renunciaron a expresar sus ideas, fuera en foros venezolanos o españoles. Junto a él seguimos reclamando Historia, en un contexto de necesario rompimiento de tabúes todavía vivos en nuestro país.

    La investigación histórica suscita reacciones entre los especialistas, pero poco eco tiene entre la opinión pública, prueba evidente del vacío histórico sobre el que se ha venido construyendo nuestro pasado. Valga apuntar unos pocos datos: la ignorancia entre la mayoría de los jóvenes, las irritantes afirmaciones sobre la necesidad de mirar al futuro, sin consideraciones al ayer, las restricciones al acceso a la información en determinados archivos, y las controversias en torno a la Ley de Memoria Histórica. Recurrir, una vez más, a las peculiaridades de la transición hacia la democracia puede, a estas alturas, resultar del todo inútil, pero no lo es como acto de inteligencia política y no partidista impulsar el conocimiento del papel de España en la Europa del siglo XX, para acabar con escudos protectores e inmaculados sobre el papel de instituciones y personas. Una de las razones de la falta de conciencia histórica y política en las nuevas generaciones estriba en la falta de insistencia en reseñar los valores aparejados a la democracia, en contraste al desprecio de los mismos en los regímenes dictatoriales.

    No se puede eludir la propia historia, aun a costa de mostrar realidades desagradables o indecentes, sin omitir encubrimientos, pues el recurso político a la superación del pasado casi siempre va acompañado de ofensas a la verdad histórica y de tergiversaciones. Hoy en día los conocimientos sobre el periodo de enfrentamiento armado no permiten dudar que hubo acciones criminales, injustificables, en unos casos, y con atisbos de explicación, en otros; tampoco puede alegarse ignorancia ante las pruebas documentadas sobre la brutalidad con que el poder se ensañó contra los vencidos, una vez finalizada la contienda. Sin embargo, ¿pueden hoy las generaciones que ya poco tienen que ver con la Guerra Civil y la dictadura formarse una imagen bien fundamentada sobre lo que significó un régimen de tan larga duración? A pesar de los fenómenos y procesos que vislumbraban la disolución del franquismo, éste pudo mantener impolutos muchos de los valores sobre los que se había asentado y enterrar aquellos que habían sustentado las ilusiones de gran parte de una generación. Al margen de impulsos receptivos en aniversarios y conmemoraciones, es necesario reinterpretar silencios, consensos interesados, enriquecimientos, tratos de favor y privilegios durante el franquismo. ¿Cómo si no entender las continuas intromisiones de instituciones que, como la Iglesia, defienden privilegios impropios de una sociedad civil democrática no intervenida? ¿Cómo no están arraigados el respeto al bien común, el papel de servicio de los poderes y representantes públicos?

    La sociedad actual no tiene una imagen bien fundada del papel de España en los años treinta, cuando se abrían paso esperanzas de cambio, mientras el fascismo avanzaba en Europa. No sería descabellado recordar de vez en cuando a la opinión pública lo que significó, aparte de las implicaciones económicas, la alianza de Franco con Hitler y Mussolini, en vez de relativizar en busca de un amplio consenso. Porque poner en el mismo rasero a los defensores del régimen legalmente establecido en 1931 y al Gobierno que lo representaba desde 1936, y a los que conspiraron y actuaron para derribarlo violentamente, no deja de ser perturbador y profundamente inmoral, aun a costa de reconocer los asentimientos pasivos de parte de la población; de la misma manera que tampoco se puede confundir la realidad con el imaginario propagandístico creado por el régimen, a lo largo de cuarenta años. La naturaleza del franquismo hay que medirla no tan sólo por sus propias características de dictadura, sino por los retrocesos culturales, por las ausencias políticas y por la demonización de los valores, arraigo de toda democracia.

    Y retornando al hombre de valores que fue el catalán y venezolano Eusebio Pérez, siempre manifestó su pesar por la lejanía que le impedía desplegar fuerzas suficientes para que la verdad se abriera paso. El empeño propagandístico de la Dictadura por denigrar a los vencidos ha conseguido, si no mantener el mensaje deshumanizador y vengativo, por lo menos correr una cortina que no permite ver la realidad del pasado con nitidez. Un pasado lleno de hombres y mujeres muertos lejos de sus lugares de origen, y que han acabado revelándose como objeto de nostalgia y también de reconocimiento, pero que no han podido transmitir que su lucha no fue fruto del azar y que sus convicciones les llevaron a tomar decisiones de una trascendencia futura inimaginable. Es una realidad incomprensible para los miles de españoles del exilio republicano, en regresos ocasionales o definitivos a sus lugares de origen, tropezar con enseñas, lápidas callejeras y monumentos que significan agravio en sus tragedias, mientras a la par algunos grupos se regodean en mancillar monumentos erigidos en su memoria. Y todavía lo es más que pueda llegarse a transmitir la imagen de una dictadura limpia, que incluso supo encauzar impulsos de desarrollo económico, olvidando y sacrificando a los que dieron sus vidas en un temprano combate por la libertad.

    El mensaje difundido en los años setenta y renovado, si cabe con más fuerza, sobre el olvido del pasado, con la consabida confusión entre justicia y venganza, omite que la lucha a favor de las libertades no fue una abstracción sino el resultado de compromisos y pérdidas irreparables. Quizás muchos no nos sintamos satisfechos con consensos generalizados en torno a los años de la dictadura franquista, ni con el silencio hacia los que colaboraron, consintieron o callaron, por lo que significa de renuncia democrática y de trivialización de la vida de los represaliados. Hace tan sólo cinco años, nuestro protagonista, Eusebio Pérez, en pocas palabras daba sentido a su trayectoria: "Es difícil, llenando cuartillas, vivir toda una historia; ni siquiera con interminables entrevistas podremos plasmar lo que fue la diáspora de los republicanos españoles por el mundo, los monolitos de muchas placitas de pueblos franceses están plagados de nombres que como García, López, Pérez, etcétera enseñan al mundo cómo supieron luchar y morir en defensa de sus ideales".


    Rosa Toran es historiadora y presidenta de Amical de Mauthausen.


    Comentado por: maleas el 27/9/2007 a las 11:55

  • Ni cuento ni desayuno.Ni que ya fuese Cuaresma en el blog.

    Comentado por: maleas el 27/9/2007 a las 11:46

  • El hombre es un lobo para el hombre, ya lo dijo Plauto. Nada cambió, no se traspasó ninguna línea. Se hicieron más sofisticados los métodos de aniquilación. Y se siguen perfeccionando.

    Comentado por: una opinión el 27/9/2007 a las 10:43

  • @otro lector, gracias por traer el artículo de Azúa. Es buenísimo

    Comentado por: seguramente otro el 27/9/2007 a las 10:21

  • El caso es que matar a tal cantidad de judíos era una empresa ambiciosa, nada fácil de ejecutar, por mucho que las víctimas no presentaran apenas resistencia (esa docilidad es uno de los grandes enigmas). Los alemanes pusieron todas sus probadas dotes de organización y tecnología al servicio de ello. Lo del ciclón B resultó todo un hallazgo, que facilitaba y aceleraba el proceso. No es raro que se sintieran orgullosos de haber concebido tamaña máquina de destrucción masiva. Sin remordimientos porque como preparación previa a su muerte el nazismo despojó a sus víctimas de humanidad: reducidos a unas condiciones de vida infrahumanas, era fácil tratarlos como bestias.

    Comentado por: escarola el 27/9/2007 a las 10:04

  • Para un lector.
    El artículo en que Félix de Azúa decía que Vida y destino era una de las mejores novelas del siglo XX, se llamaba "Invitación a una larga lectura", y está en este blog con fecha 10 de septiembre.

    Comentado por: Hermes el 27/9/2007 a las 09:26

  • Máquinas y humanos (Félix de Azúa)
    Apenas acaba de asomar el sol, una mancha borrosa entre espesas nubes plomizas, y el oficial, ajustándose el cinto ante el espejo, se siente ya vagamente aburrido e irritado por la obligada visita a la fábrica de productos químicos, pero es un requisito previo para lograr el permiso, tantas veces postergado, de volar a la capital donde debe entregar el informe. Eso le permitirá visitar a su esposa, inmovilizada en la cama por una enfermedad incurable y a la que no ve desde hace meses. Es una ocasión que no quiere perder. Quizás sea la última despedida. Se resigna y sale a la calle, donde le espera la limusina.

    En la fábrica se están llevando a cabo las primeras pruebas de un nuevo modelo de horno, una máquina experimental cuyos mecanismos adyacentes mejoran considerablemente el rendimiento. En un gigantesco hangar, casi al amanecer, se encuentra con media docena de ingenieros y funcionarios, todos ateridos de frío y golpeando el suelo con los zapatos. Hace un tiempo de perros. Se saludan formulariamente y comienzan la visita.

    El proyecto lo dirige un técnico de fama mundial, viejo, aquejado de asma y artritis. Las explicaciones llegan a oídos del oficial entrecortadas de silbidos y gargarismos, casi ininteligibles. Siente un profundo malestar, pero se apiada del ingeniero, hombre casi anciano, doblado en dos, sacudido por toses y estornudos, obligado por sus jefes a hablar entre jadeos de su nueva turbina, la cual transforma la materia viva en inorgánica, como las modernas plantas incineradoras de basura.

    Hastiado de no entender apenas una sola palabra, ensimismado en sus pensamientos, el oficial se queda absorto cavilando sobre esa materia orgánica, viviente, que gracias a la energía térmica se vacía de todo pensamiento y sensibilidad para acabar convertida en fosfatos minerales, los cuales servirán más tarde para la fabricación de forrajes. A través del consumo animal, esa materia primitiva volverá a ser orgánica, regresará a la vida, piensa el oficial, en una metamorfosis vertiginosa, imposible de comprender, abismal, porque es la vida misma del animal lo que insuflará la vida a la materia inorgánica en un proceso mágico, o más bien divino, sobrenatural. Suspira y vuelve a escuchar distraídamente al ingeniero, mientras consulta con disimulo su reloj.

    Esta es una de las escenas más espeluznantes de la inmensa novela Vida y destino, de Vassili Grossman (modificada para uso propio). En el relato del novelista ruso, al día siguiente de su visita, el oficial, el Obersturmbannführer Liss, deberá informar a Eichmann sobre el nuevo horno crematorio que se está construyendo y valorar sus ventajas sobre los antiguos. La materia orgánica a la que se refiere el ingeniero y en la que piensa Liss no es otra que los cuerpos de millones de judíos que van a ser incinerados. Para Liss, para Eichmann, esos millones de cuerpos son un considerable problema y un desafío técnico. No es fácil deshacerse de ellos. Durante su juicio en Tel Aviv, Eichmann repetirá una y otra vez el colosal esfuerzo que hubo de hacer para llevar a cabo la orden del Führer. Le parecía injusto que no se le reconociera algún mérito.

    Recuerdo el espanto que me produjo la lectura de una carta (creo recordar que de la empresa Thyssen) en la que otro ingeniero informaba al Reich sobre las ventajas del Cyclon B mejorado, el gas usado en las cámaras de exterminio. El director de la firma se felicitaba porque la nueva composición del gas cerraba compulsivamente los esfínteres del cuerpo humano en el momento de la muerte, de manera que la limpieza de las cámaras se vería muy mejorada y los empleados no tendrían que soportar el hedor de las heces. Era la misma retórica que hoy emplea la banca o el comercio para exponer las ventajas de un producto.

    Algo muy serio cambió, una línea tenue se traspasó, cierto elemento casi invisible, pero esencial para la supervivencia de la especie, se malogró durante el siglo XX. Me temo, sin embargo, que aún no sabemos de qué se trataba, qué fue lo que cambió, qué puerta cruzamos, qué mínimo y esencial elemento perdimos como vírgenes necias.

    Vamos alargando el plazo de entrega de la respuesta como quien retrasa un examen ineludible. Parece prudente, pero es infantil. Millones de ojos nos miran desde la oscuridad, y no están en el más allá sino dentro de nosotros mismos, enterrados en nuestra conciencia. Algún día habrá que subir a la tarima y dar explicaciones.

    24/08/06

    Comentado por: otro lector el 27/9/2007 a las 00:32

  • ¿Alguien recuerda en qué fecha, o aproximadamente, apareció la recomendación que hizo de "Vida y destino", Félix de Azúa?

    Gracias

    un lector

    Comentado por: un lector el 27/9/2007 a las 00:18

  • Para Hell (19 de sep.) de Phoebe.

    Siento el retraso.
    La cita esclarecedora de BORGES es del cuento llamado: El indigno y lo he leído en la recopilación de El informe de Brodie, nº499, de Alianza, bolsillo. A mandar.

    Comentado por: Phoebe el 26/9/2007 a las 19:18

  • @Dayanira, creo que ahora mismo salgo a buscarlo.
    Por un lado, me da pavor zambullirme en el sufrimiento de esa manera (no tengo el horno para muchos bollos, en este momento me vendría mejor reir, la verdad) pero por otro -es lo que tiene la buena literatura- por mucho sufrimiento que exprese y contagie, estoy segura de que deja tal satisfacción que uno termina pensando cómo es posible haber pasado hasta ahora sin él.
    Así que, vamos allá, antes de que se vuelva a agotar. Gracias

    @ Lucía, usted lo ha dicho: "no hay que llegar muy tarde para ser el último; y para ser el primero en la ciudad basta con serenarse".
    Sí, me gustó mucho este poema. Y también la historia de sus abuelos.

    Comentado por: provoqueen el 26/9/2007 a las 18:03

  • Me deja usted impresionado, Deyanira II, por la gentileza que ha tenido al trascribir el artículo. Muy agradecido.

    Comentado por: muchas gracias el 26/9/2007 a las 17:53

  • Para gracias.
    (Le copio con mucho gusto por si le interesa a más gente, pero recuerdo que ya don Félix había recomendado el libro como imprescindible para la supervivencia.)

    SE LLAMA GROSSMAN
    Hace exactamente un año publiqué en estas páginas una columna con el título de Vuelve Grossman. Había aparecido en castellano Un escritor en guerra (Crítica), el ensayo de Antony Beevor y Luba Vinogradova a partir de las crónicas periodísticas de Vassili Grossman durante la Segunda Guerra Mundial. Era una buena noticia y tal vbez esta nueva edición podría servir para recordar que Grossman todavía era aquí casi un desconocido: su obra maestra, Vida y destino, había sido traducida del francés en 1985 y ya había sido descatalogada. Casi ignorada en su momento, no existía ningún ejemplar en ninguna de las bibliotecas universitarias catalanas. Al día siguiiente de este artículo, Dolors Lamarca, directora de la Biblioteca de Catalunya, me informaba de que intentaría resolver esa anomalíay, muy poco después, me comunicaba que acababa de registrar un ejemplar en la principal biblioteca pública catalana.Gestos como estos honran a nuestras instituciones. Aquella misma semana Joan Tarrida y Joan Riambau, de Círculo de Lectores-Galaxia Gutenberg, me comentaban que llevaban varios años tras sus derechos de edición y que por fin, ya podían confirmar que habían encargado una nueva traducción directa del original ruso y a partir de la edición íntegra de 1989.
    ahora Vida y destino, en una espléndida traducción de Marta Rebón, ha llegado a las librerías, y ésta es una noticia tan trascendental que no puede pasar desapercibida. Por una razón, sobre todo: porque Vida y destino es una de las más grandes novelas del siglo XX. Su escenario central es Stalingrado y su accion, desarrollada a través de más de mil páginas y con la compañía de unos doscientos personajes, recorre el invierno de 1942-43, desde las primeras nieblas de otoño hasta la llegada silenciosa de la primavera. Desde el cerco de las tropas nazis a la ciudad del Volga hasta la inesperada contraofensiva de las tropas soviéticas que detendrán el avance en el Este del ejército alemán. Pero hay más, porque Vida y destino entra en los campos de concentración y exterminio alemanes y, al otro ladfo del Volga, en los campos de internamiento soviéticos, así como en la temible Lubianka, sede de la KGB. Ninguna novela del siglo XX ha penetrado, con tanta lucidez en el corazón del horror de los dos totalitarismos más siniestros de nuestro tiempo, el nacionalsocialismo alemán y el estalinismo soviético. Ninguna otra, como Vida y destino, ha consegido singularizar el sufrimiento y, a la vez, la piedad por sus víctimas. Ninguna otra ha conseguido una tan aguda comprensión del acontecimiento esencial del siglo XX. Ninguna ha llegado tan lejos. eso la convierte en imprescindible, en esencial, en obligatoria. Una lectura estremecedora capaz de cambiar una vida, que no puede dejar indemne a ninguno de sus lectores.
    La semana pasada, en la presentación en Madrid de esta edición, Antonio Muñoz Molina dibujó una metáfora de altísimo valor especulativo: es como si, de golpe, descubriéramos que había otra montaña tan alta como el Everest, pero de la que casi nadie sabe nada. Es, añadió, como si hubiéramos tenido siempre Las Meninas ante la vista pero casi ni las hubiéramos mirado. Ahora no tenemos excusa. Vida y destino está por fin aquí y es difícil mirar hacia otro lado. No se la pierdan. Vale la pena comprar dos ejemplares: uno para leerlo. Y otro para encerrarlo en una caja de seguridad por si les roban en casa. Con los triempos que corren, nunca se sabe...

    Xavier Antich. LA VANGUARDIA, 26sep.

    Comentado por: Deyanira II el 26/9/2007 a las 17:31

  • Jo Lucía, emocionante y exacto poema, es usted literalmente fabulosa, muchas gracias.

    Comentado por: vice el 26/9/2007 a las 16:12

  • Deyanira, si fuera usted tan amable de poner el enlace del artículo de Xavier Antich sobre "Vida y destino" de Grossman le quedaría muy agradecido. No lo encuentro en la edición digital.

    Comentado por: gracias el 26/9/2007 a las 13:26

  • No sé si al maestro Azúa le parecerá propio que se use su blog como revista de prensa...espero que no le moleste... demasiado.Hoy de los periódicos que he leído me gustaría destacar lo siguiente:

    Pedro G. Cuartango, en EL MUNDO,p.2: "Nada hay más relativo que la Historia[...]La Historia es una ficción por la que interpretamos lo sucedido en el pasado desde la falsa atalaya del presente.
    Se ha dicho que la Historia la escriben los vencedores y ello es casi siempre cierto. Por ejemplo los franceses borraron de su memoria el régimen de Vichy y episodios como la entrega en 1942 a los nazis de los 12.000 judíos confinados en el Velódromo de Invierno"[...]

    En LA VANGUARDIA, Xavier Antich termina su artículo apasionado sobre Vida Y Destino:"No se la pierdan. Vale la pena comprar dos ejemplares: uno para leerlo. Y otro para encerrarlo en una caja de seguridad por si les roban en casa. Con los tiempos que corren, nunca se sabe".Imposible superar el elogio.

    Finalmente en EL PAÍS me ha conmocionado la necrológica que sobre el suicidio conjunto de André Gorz y su esposa Dorine firma Octavi Martí. [...] André Gorz había confesado hace poco tiempo a una amiga su preocupación por el empeoramiento de la salud de su esposa, Dorine, a la que hace sólo un año había escrito un libro emocionante titulado "Carta a D. Historia de amor" y en el que decía: "Acabas de cumplir 82 años y sigues siendo bella elegante y deseable. Hace 58 años que vivimos juntos y te amo más que nunca. Hace poco he vuelto a enamorarme de ti y de nuevo siento en mi interior un vacío que sólo llena tu cuerpo abrazado al mío"

    Comentado por: Deyanira el 26/9/2007 a las 12:57

  • Y no cree que con tanto tiro al aire muchos inocentes se habrán sentido heridos?

    Comentado por: pum el 26/9/2007 a las 12:45

  • @Señora Folino, siento decirle que ha errado el tiro. En ningún momento del día de ayer (ni de otros días) me he referido a usted ni directa ni indirectamente. Cuando lo hago, como ahora, verá que pongo su nombre en el encabezamiento del mensaje.
    Me parece lícito que usted utilice un espacio para denunciar lo que le parece injusto. Permita a los demás expresarse también, pero sin darse por aludida por comentarios que ni le rozan.
    Buenos días, haya paz.
    Buenos días, playboy, que llegue con bien y regrese para contárnoslo.

    Comentado por: Isis el 26/9/2007 a las 09:57

  • A donde no llego yo, llegas tú.
    a donde no llegas tú, llego yo.
    (pero, por favor, no empujes ni pisotees)

    Proverbio cosecha propia (es que salgo para el trabajo ahora)
    ¡Feliz desayuno a tod@s!

    Comentado por: playboy el 26/9/2007 a las 07:14

  • isis cuando le pase la ceguera pasajera puede continuar

    Comentado por: la alegría de la huerta el 26/9/2007 a las 01:14

  • @Isis
    Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación.
    Proverbio árabe

    No es un buen proverbio para este lugar isis.
    Aquí los ojos están ocultos. Aquí solo tiene las palabras, no las deje morir.

    Amistad que acaba no había comenzado.
    Publio Siro


    Comentado por: ciegos el 26/9/2007 a las 00:35

  • @Pla, Bellos pensamientos los de Judith y cuánta sabiduría.

    Dele una abrazo de mi parte, pero dígale también (aunque seguro que ya lo sabe) que sólo aquellos en los que confiamos, aquellos a los que queremos son los que pueden hacernos daño. Sólo ellos saben por dónde hendir la espada.

    Buenas noches

    Les dejo un poema de Alberti

    NOCTURNO

    Cuando tanto se sufre sin sueño y por la sangre
    se escucha que transita solamente la rabia,
    que en los tuétanos tiembla despabilado el odio
    y en las médulas arde continua la venganza,
    las palabras entonces no sirven: son palabras.

    Balas. Balas.

    Manifiestos, artículos, comentarios, discursos,
    humaredas perdidas, neblinas estampadas.
    ¡qué dolor de papeles que ha de barrer el viento,
    qué tristeza de tinta que ha de borrar el agua!

    Balas. Balas.

    Ahora sufro lo pobre, lo mezquino, lo triste,
    lo desgraciado y muerto que tiene una garganta
    cuando desde el abismo de su idioma quisiera
    gritar lo que no puede por imposible, y calla.

    Balas. Balas.

    Siento esta noche heridas de muerte las palabras.


    Comentado por: Isis el 26/9/2007 a las 00:07

  • Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación.
    Proverbio árabe

    Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
    Proverbio chino

    Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio.
    Proverbio hindú

    La confianza en la bondad ajena es testimonio no pequeño de la propia bondad.
    Michel Eyquem de Montaigne

    Amistad que acaba no había comenzado.
    Publio Siro

    Comentado por: Isis el 25/9/2007 a las 23:57

  • Hay diferente formas de tomarse las cosas , pero Judith siempre dice que hay que ir al fondo a lo mas profundo que se pueda llegar , esto me lo ha recordado las frases de Admiradora Revelada , pues Judith siempre dice que lo verdaderamente profundo de la vida es el buen humor y que es la verdadera fuerza de alguien , que te pueden destrozar si quieren pero justo en ese momento puedes ser agradable , simpatico , gracioso , estaras muerto pero hay algo indestructible en alguien que le da los buenas noches a su verdugo .

    Cosas de Judith .

    Comentado por: albert pla el 25/9/2007 a las 23:25

  • Es más vergonzoso desconfiar de los amigos que ser engañado por ellos.
    Jean de la Bruyere

    Comentado por: Isis el 25/9/2007 a las 23:13

  • Los espíritus mediocres suelen condenar todo aquello que está fuera de su alcance.
    François de la Rochefoucauld

    Comentado por: Isis el 25/9/2007 a las 22:50

  • Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro.
    Albert Einstein

    Comentado por: Isis el 25/9/2007 a las 22:48

  • Gracias escarola por comunicarte conmigo. En este blog hay mucho que se puede salvar, incluida Enea. Siempre la leo y estoy de acuerdo contigo.
    No creo que yo vuelva por aqui, a no ser que vuelva Azua. Mi tiempo es limitado.

    Comentado por: Chiqui el 25/9/2007 a las 22:35

  • TRIBUNA: SANTIAGO CARRILLO
    Irak, la tentación de extender el incendio
    SANTIAGO CARRILLO 25/09/2007


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    Una declaración del ministro de Asuntos Exteriores de la República Francesa ha disparado las alarmas en una ciudadanía ya demasiado preocupada por las consecuencias de la crisis bancaria en Estados Unidos. El señor Kouchner ha pronunciado palabras escalofriantes: "Francia tiene que estar preparada para lo peor, que es la guerra"; "No aceptaremos una bomba nuclear más en esta región del mundo tan peligrosa".

    La noticia en otros webs
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    en otros idiomas
    Estas afirmaciones no han sido desautorizadas por ninguna autoridad superior del país galo, lo que permite deducir que estaban autorizadas por el presidente Sarkozy. ¿Puede Francia sola asumir la responsabilidad y el peso de una guerra contra Irán? Evidentemente, no. Ya no estamos en tiempos de Napoleón. Francia no es una superpotencia y no podemos olvidar que en la antigua Indochina no pudo resistir los golpes de Vietnam y se retiró, dejando la plaza a las tropas norteamericanas que, después de una guerra horrorosa, tuvieron que retirarse también derrotadas. Por consiguiente, es lógico imaginar que Kouchner hablaba en nombre de otro. Y teniendo en cuenta la situación en Oriente Próximo, ese otro no puede ser más que el presidente Bush. La única superpotencia en condiciones de cumplir hoy esa amenaza a Irán -independientemen te de que los resultados puedan resultar catastróficos para ellos mismos- es Estados Unidos.

    Este verano, muchos comentaristas se ocuparon de que el presidente Sarkozy hubiera tomado sus vacaciones en Tejas, en la amigable vecindad del presidente Bush. La verdad es que, habiendo tantos lugares hermosos para veranear en la propia Francia, resultaba curioso que un presidente recién elegido escogiese para hacerlo el Estado de los petroleros norteamericanos, a miles de kilómetros de su país. Ya entonces el hecho fue interpretado como el abandono de la línea gaullista de independencia practicada por el presidente Chirac y una alineación con Washington. Las declaraciones de Kouchner parecen la confirmación de ese viraje, que puede tener consecuencias imprevisibles para la política europea.

    Aunque sea cierto que la proliferación del arma nuclear es algo indeseable, ninguna guerra estaría justificada para lograrlo. Son ya muchos los países que la poseen. Desde el punto de vista del derecho internacional, incluidos los acuerdos sobre "no proliferación", el uso pacífico de la energía nuclear no está prohibido a ningún Estado. Hasta ahora, Irán ha negado que pretenda construir esa arma. Por la simple sospecha de que pueda construirla algún día, sería una locura extender la guerra de Irak a todo Oriente Próximo, abriendo así el camino a una posible conflagración mundial que superaría las catástrofes de la segunda y sus 60 millones de muertos.

    Y ahí está la madre del cordero. El presidente Bush ha demostrado hasta la saciedad no sólo su incompetencia, sino su carencia absoluta de sentido de la responsabilidad para ocupar un cargo tan importante como la presidencia de la superpotencia. Declaró la guerra a Irak a base de mentiras propaladas únicamente por él y sus colaboradores: "Sadam", decía, "posee armas de destrucción masiva y está coaligado con Bin Laden". Greenspan ha denunciado la causa real de la guerra -lo que hizo cuando estaba al frente de la Reserva Federal-, el control del petróleo. Ahora Bush es prisionero de su fracaso en Irak. Tendría que retirarse de Irak pero no lo hace, aun sabiendo que cuanto más tarde en hacerlo será peor, y que Irak puede resultar un Vietnam aumentado y corregido.

    No existen mil opciones a la ocupación de Irak, complicada además con la guerra de Afganistán. Algunos piensan que una opción posible sería la retirada americana con un periodo provisional de ocupación por parte de tropas árabes que asumirían la pacificación del país antes de retirarse a su vez. Esta posibilidad es tan dudosa que tengo la impresión de que ha sido ya desdeñada por el propio Bush.

    La otra "solución" es la fuga hacia adelante, la ampliación de la guerra a Irán y Siria, lo que ampliaría también el control del petróleo y abriría las puertas a una posibilidad de llegar más lejos a otras fuentes energéticas de Asia. En la mente de este empresario petrolero cabe este disparate, como cupo la agresión a Irak, si es que no barruntaba ya esta perspectiva inaudita.

    Hace unos días, en unas declaraciones, Bush dio a entender no sólo que no retira las tropas de Irak, sino que el presidente que le sustituya tendrá la misma patata caliente entre las manos. Simultáneamente, se supo que la aviación militar israelí había violado el espacio aéreo de Siria, realizando una operación cuya finalidad no fue aclarada por el Gobierno de Israel. Pero, sorprendentemente, funcionarios norteamericanos han hecho saber poco después que aviones israelíes, en recientes vuelos sobre Siria, "fotografiaron posibles instalaciones nucleares", y han añadido sus sospechas de que "técnicos norcoreanos han visitado Siria y que se ha transportado material atómico al país árabe". Insistiendo en el tema, el funcionario estadounidense Andrew Semmel ha declarado que "Siria está en la lista de observación nuclear de Estados Unidos y que hay un número de técnicos extranjeros que han estado en Siria. Hay norcoreanos allí. No hay duda sobre ello, como no hay duda de que hay muchos en Irak e Irán". Este funcionario añade que "Israel cree que Corea del Norte está vendiendo a Irán y a Siria lo que les queda de material nuclear".

    Todo esto tiene el aspecto de algo déjà vu, como dicen los franceses, cuando se preparaba la agresión a Irak. Pero usando el mismo pretexto, la ampliación de la guerra podría sobrevenir por un ataque israelí a Siria, inducido por Estados Unidos, que, naturalmente, apoyarían a sus aliados. Después le llegaría el turno a Irán, y Estados Unidos intentaría complicar a la ONU y a Europa. De este modo se iría ampliando el escenario de la guerra en Oriente Próximo, con la apariencia de un encadenamiento fatal de acontecimientos para disimular la autoría del plan.

    Es un deber denunciar públicamente este peligro, que es demasiado grande para que permanezcamos cruzados de brazos. Precisamente porque se trata de un disparate tan descomunal que parece imposible en una mente sensata; es tan peligroso. Porque cuesta trabajo aceptar que seres humanos nos hundan en tal abismo, no hay que callar. De la noche a la mañana podemos encontrarnos con situaciones de hecho que, paso a paso, nos lleven a la catástrofe.

    Yo no soy partidario en manera alguna de la proliferación del arma nuclear. Pero este problema hay que abordarlo en serio, por la raíz. O se va a la supresión general colectiva del arma nuclear, o la tendencia a la proliferación es incontenible. La bomba atómica no puede ser la garantía de la seguridad para unos pocos y la causa de la inseguridad para la mayoría. Quizá ha llegado la hora de que la ONU se ocupe en serio de este problema junto con el de la tremenda carrera armamentista que agobia al planeta. Ahí residen los mayores peligros para la paz del mundo. En ellos se invierten recursos cuantiosos con los que podrían abordarse otras crisis que hoy afectan a nuestras sociedades.


    Santiago Carrillo es ex secretario general del PCE y comentarista político.


    Comentado por: maleas el 25/9/2007 a las 21:55

  • Chiqui, pensaba que estaba ud pidiendo que desapareciera todo el mundo, no sólo los trolls. Incluso a Enea le concedería una especie de impunidad. Mi contrato de lectura con ella (unilateral, por supuesto) consiste en no tomarme nunca en serio el significado de su malabarismos lingüísticos. Leyendola así solo puede causar risa (y cierta admiración).

    Comentado por: escarola el 25/9/2007 a las 21:42

  • Hola Albert.
    Ortega, qué joya la entrevista a Suárez.
    Material de primera para mis estudios sobre lo que hay detrás del mito la cruz.

    Comentado por: provoqueen el 25/9/2007 a las 21:23

  • Publicado por: Lucïa Angélica Folino | 25/09/2007 18:35:48

    Me gustó esta historia, Lucía.

    Comentado por: provoqueen el 25/9/2007 a las 20:17

  • Si es que van a tener razón cuando hablan del nivelazo del blog de Azúa, ¿fairy?, si, si, claro, melusina, gracias por refrescarme la memoria, seguro que si.
    La verdad es que la broma de kundsen era bien simpática, aunque no creo que con su tarea diaria lo necesite, el fairy, ¡supongo que debe quemar energías de que manera!

    Gracias ortega, otra vez. Usé google para averiguar quién es la Sra. Josefina Martínez y además de la entrevista en la página del diario ABC, he encontrado un montón de enlaces a blogs que la comentan, pero poco sobre ella.
    ¡Qué persona inteligente, Suárez!

    Comentado por: playboy el 25/9/2007 a las 20:13

  • @ Ortega
    Sobre el artículo de Chesterton, dos cosas:
    a) Se nota que él no lo hacía.
    b) En aquella época todavía no se había tipificado lo que hoy llamamos "Síndrome de Burn out" para la impotencia y el cansancio que se siente cuando, independientemente de lo grande o pequeña que sea tu tarea, ni es reconocida, ni agradecida, ni tiene horario ni fecha de caducidad. Lo terminan padeciendo casi todos los que trabajan al servicio de los demás; más (y antes), cuanto peor compensado en salario, reconocimiento social y periodos de descanso. ¡Cuánto más el ama/o de casa!

    Comentado por: provoqueen el 25/9/2007 a las 20:08

  • Isis, gracias por la canción de Paco Ibáñez. A muchos nos habrá traído buenos recuerdos y esperanzas.

    Escarola, fue para mi una noche bastante tensa, leyendo a lo que llamáis troll y con este animal en casa gimiendo y arañando (los que quieran pueden leer mi blog, lo describo tal como pasó, no es ficción). Lo cierto, y alguno de ustedes lo ha reconocido, que con mucha frecuencia y por cansancios y aburrimiento, cuando una pasa por aquí hay bien poco que leer que merezca la pena. Se parece mas a un grupo de amigos jugando a las casitas. Un blog bajo en nombre de Azua no es un blog bajo el nombre de Chiqui, aunque la calidad de mis participantes no tiene nada que envidiar a éste.
    Perdón por el exabrupto, tiendo a parecer distinta a lo que soy porque digo lo que pienso, sin adornos. Sé que no es una cualidad...pero difícil de cambiar a estas alturas. Pero aguanto mucho, antes de saltar. Saludos. No espero respuesta.
    Ya sé, ahora viene el silencio...fúmense un cigarro o tomen un café!

    Comentado por: Chiqui el 25/9/2007 a las 18:44

  • La situación de Adolfo Suarez,especialmente al final de su presidencia la resumia el general Gutierrez Mellado el cual contaba que en cierta ocasión le preguntó a bocajarro:¿Presidente,ademas del Rey y yo,quien mas le apoya?.Parece que Suarez se echó a reir.

    Comentado por: maleas el 25/9/2007 a las 18:42

  • @ Playboy,

    No me diga de pequeño no hizo alguna vez guarradas del tipo: ¡mamá, mira qué pompas más chulis salen con el fairy verde!

    Comentado por: melusina el 25/9/2007 a las 18:08

  • @ Playboy

    Está sacada del ABC. Desconozco lo que significa D7.

    Comentado por: ortega el 25/9/2007 a las 17:39

  • Muchísimas gracias, ortega.
    Magnífico.

    Pregunta:
    "D7 rescata esas históricas confesiones con motivo de su 75 aniversario".
    ¿D7?, ¿Qué "medio" es este?, no caigo ahora. ¿una revista?, un periódico?, ¿podría orientarme?
    Gracias.

    Comentado por: playboy el 25/9/2007 a las 17:24

  • GRACIAS ENTREVISTA INEDITA SUAREZ,oRTEGA, MUY REVELADORA.

    Comentado por: vice el 25/9/2007 a las 17:17

  • Por cierto, mi madre fue compañera de clase de ese señor, de Adolfo Suárez. Parece que apuntaba maneras desde el pupitre.

    Comentado por: escarola el 25/9/2007 a las 17:16

  • De paso mostrarle a Chiqui mi total disconformidad con sus palabras: Azúa estará encantado de que estos locos le sostengan el blog por la cara, seguro. Es como un salón literario que se abrierá en su honor, en su nombre: "Salón literario Azúa", próximamente en franquicia.

    Comentado por: escarola el 25/9/2007 a las 17:09

  • Isis, además de saludarla, transmitirle también mi estremecimiento al recordar al padre de Pepe Ribas, uno de los ultimos endomingados de falangista con camisa azul, flechas rojas, correajes relucientes y botas altas, loco por salir en la foto de portada de La Vanguardia. Las memorias lo aguantan todo. Y Pepe siempe ha sido un buen hijo.

    Comentado por: vice el 25/9/2007 a las 17:06

  • Estimado sr. Chesterton. No veía la hora de contestarle pero lo cierto es que ayer fueron muchas las insidias cotidianas que se interpusieron entre esta respuesta y yo. Cuando la casa es invadida por un coro infantil puede resultar hermoso, pero es difícil concentrarse (por mucho que el coro tenga una sola integrante).
    Para desmontar tan gentil, bella y bienintencionada falacia había pensado una detallada respuesta, que declinaré mostrarle no porque resulte furibunda, sino porque, mucho peor,es aburrida. Así que le diré sencillamente que ser ama de casa es un oficio muy digno que resultará interesante a toda mujer que tenga vocación de educadora infantil, cocinera, limpiadora o en casos muy excepcionales, organizadora de cumpleaños, cenas, veladas sociales y partidas de cartas. Pero si por el contrario, tus aptitudes e intereses van en otra dirección, si tu super-ego está configurado para ser otra cosa, pues no. De todas formas agradezco mucho su interés…en que las mujeres sigan siendo amas de casa. Sabe, hoy en día es al contrario, muchos hombres están deseando encontrar una mujer que les mantenga, sobre todo si eso no les impide seguir siendo amas de casa.


    Comentado por: escarola el 25/9/2007 a las 17:04

  • Entrevista inédita a Adolfo Suárez
    JOSEFINA MARTÍNEZ DEL ÁLAMO

    En 1980 Suárez concedió una entrevista a Josefina Martínez del Álamo que se salía de lo habitual. Fue una conversación tan franca que sus consejeros decidieron vetarla. «Un presidente no puede ser tan sincero», dijeron. D7 rescata esas históricas confesiones con motivo de su 75 aniversario
    En 1980 Adolfo Suárez era el presidente del Gobierno. Llevaba cuatro años gobernando, y las múltiples críticas le tenían acorralado. La inflación se disparaba, el paro aumentaba, las autonomías de doble velocidad despertaban los agravios comparativos. Todos sus actos y declaraciones pasaban por la criba de los prejuicios políticos. La derecha no le perdonaba la ruptura con el régimen anterior. La izquierda lo acusaba de no imponer la ruptura con el régimen anterior. Dentro de su partido le crecían los traidores. La prensa, la gran mayoría de la prensa, estrenó ¡por fin! su libertad de expresión haciendo verdadera leña de un presidente a punto de caer.
    Pero Suárez, a muchas trancas y barrancas, intentaba la convivencia de todos, el respeto entre las corrientes opuestas, la aceptación «sin ira» de unas normas nuevas y de un nuevo futuro. Estaba practicando el diálogo sin patentes ni micrófonos.
    Hoy todo son parabienes y medallas para esa figura tristemente quebrada. Como advertía Mihura sólo nuestras desgracias nos hacen perdonar nuestros éxitos. Pero bastaría con consultar las hemerotecas para dejarnos helados los aplausos.
    Por aquellas fechas —julio del 80— Suárez estaba a punto de perder su confianza en Abril Martorell; algunos militares manifestaban ya ostensiblemente su descontento. El político más popular era quizás Francisco Fernández Ordóñez; y el presidente huía de la prensa —exceptuando la revista Hola— casi al grito de «vade retro»... Pero muchos de nosotros soñábamos con conseguir esa entrevista imposible.
    Hacía seis meses que solicité la entrevista. Tres meses después me la concedieron. Sólo faltaba elegir el momento adecuado; fijarle fecha; esperar que el presidente tuviera dos horas libres para sentarme frente a él. Pero en la agenda de Suárez debe de haber anotaciones hasta en las tapas. Desde mayo sigo atentamente las idas y venidas del Jefe del Gobierno. Y me confieso desalentada: nunca encontrará el momento adecuado.
    Por eso, cuando el Gabinete de Presidencia me envió la sorprendente oferta de acompañarlo en un viaje oficial a Perú, con la condición —eso sí— de que el resto de los periodistas invitados ignoren que yo estaba allí para hacerle una entrevista, me quedo perpleja. Y claro, acepto.
    Y por fin, un mes después, nos sentamos en un sofá turquesa del Hotel Bolívar de Lima. A 10.000 kilómetros y a siete meses de distancia de mi primera solicitud.
    Es la una de la madrugada. Adolfo Suárez acaba de volver de la cena ofrecida en el palacio del Gobierno. Ha llevado un día muy movido: tedeum, recepciones, investiduras... Está cansado. Marcelino Oreja se acerca a recordarle que mañana se tendrá que levantar a las siete.
    Cuando nos dejan solos, el presidente se vuelve hacia mí: «¿Ve cómo por fin hablamos?... Yo cumplo lo que prometo. Podía usted confiar».
    —Nunca lo dudé. Siempre pensé que haríamos esta entrevista.
    «¿Sí?....» —me mira fijamente, sorprendido— «¡Pues es toda una prueba de fe!»
    No sonríe. Parece asombrado de que alguien confíe en su palabra. Conecto la grabadora. Abro el cuaderno con las cien preguntas preparadas, y lo miro... Pero en vista de su gesto agotado, intento alguna conversación relajada para que olvide su prevención hacia la prensa.
    —¿Sabe por qué quería entrevistarlo? Creo que es usted el gran desconocido. Los españoles no sabemos nada de Adolfo Suárez persona. Cómo se siente, cómo piensa.
    «Yo soy el primer convencido de ello. No. No me conocen».
    —Pues tienen derecho a conocerle. Si le votan, y si se ponen en sus manos, necesitan saber con quién se juegan el porvenir.
    «Sí. Ellos tienen derecho; y yo tengo la obligación de explicarme. Estoy de acuerdo. Y voy a procurar remediar ese desconocimiento; a darles una respuesta. Quiero utilizar más los medios de comunicación. La televisión sobre todo... porque en televisión soy responsable de lo que digo, pero no soy responsable de lo que dicen que he dicho... Tengo muchísimo miedo de cómo escriben después las cosas que he dicho.»
    «Soy reacio a las entrevistas»
    —¿Por eso evita usted hablar con la prensa?
    «Es que soy muy reacio a la entrevistas... Muy reacio».
    Recuerdo que en el avión he presenciado cómo un periodista increpaba muy indignado al presidente por alguna información no recibida. Y cómo Adolfo Suárez endureció la mirada, borró la sonrisa, enseñó unos dientes afilados y calló al ofendido.
    —Quizás el problema es también nuestro, de la prensa. Últimamente parece que algunos nos sentimos demasiado inclinados a ser protagonistas.
    «Sí. Yo noto ese afán de protagonismo. Algunos periodistas me preguntan sobre un tema político para tratar de convencerme de sus posturas. Entonces les digo: ¿Ustedes, qué quieren: saber mi opinión o convencerme de la suya?... Porque si vienen a hacerme una entrevista, les interesará conocer mi criterio, supongo. Y tendrían que escucharlo libre de prejuicios. Después, ustedes lo estudian, se informan y, si no les gusta, lo critican... Después, todo lo que ustedes quieran».
    «Pero sólo se tienen presentes a ellos mismos. Escriben para ellos mismos... Los comentarios políticos suelen ser mensajes que no entiende casi nadie. De ahí que la prensa tenga cada vez menos lectores. De ahí que los políticos estén cada día más separados del pueblo... Porque han acabado todos cociéndose en la gran cloaca madrileña... Y molesta mucho que yo hable de una gran cloaca madrileña. ¡Pero es verdad! No existe la preocupación de sobrevolar por encima. Nadie intenta hacer una crítica objetiva de las actuaciones políticas, con independencia del partido que realiza la acción».
    «La prensa persigue intereses concretos —políticos o personales del político que le informa—. Defiende las conveniencias de alguien que instrumentaliza a ese periodista. Y los periodistas se han convertido en correas de transmisión de los intereses de grupos determinados».
    «Hay excepciones, desde luego. Pero, por desgracia, esa es la tónica general».
    «Esta tarde les decía a unos periodistas: ¿pero cómo es posible que tengan ustedes el más mínimo respeto a una persona que les cuenta lo que ha ocurrido, lo que se ha tratado en un consejo de ministros o en alguna reunión de naturaleza totalmente reservada? ¡Para mí, ese señor se habría acabado! Porque no me ofrecería ninguna imagen de seriedad, ni de responsabilidad, ni de nada. Pero ustedes colocan a esa persona en la punta de lanza de la popularidad... quizás por pagarle el precio de una información... Eso es deleznable... Y se está dando mucho en la política española».
    —Supongo que tiene usted razón. Aunque yo no soy ninguna experta.
    «¡No... no! Yo tampoco soy un experto. Simplemente observo una realidad que me parece muy grave, porque nadie intenta remediarla. No se entrevé ningún síntoma de corrección. Y la gente se está apartando de todo. De todo».
    «...Y noto, además, que algunos periodistas no intentan obtener los datos necesarios para hacer una información exacta. He hablado de Autonomías con un grupo de periodistas. Y les he dicho: ¿ustedes se dan cuenta de que han desprestigiado totalmente el estatuto gallego? Les pregunto: ¿lo ha leído alguno de ustedes? Y no... ¿Y han leído ustedes el título octavo de la Constitución?... Y no».
    Esos que opinan y no saben
    «Y es más: me reuní con los intelectuales gallegos que habían criticado el Estatuto de Galicia. Los he llamado reservadamente. Los he invitado a almorzar. He ido con el estatuto y lo he puesto encima de la mesa: «Señores, vamos a mirar artículo por artículo dónde está la ofensa a Galicia...» ¡Y me confesaron que no lo habían leído!... Cuando todos ellos se habían manifestado públicamente en contra... Sólo porque Alfonso Guerra había dicho que aquello era una ofensa a Galicia. Y Fraga había dicho que aquello era una ofensa a Galicia... Así que funcionaban simplemente por el ruido del tam-tam de la selva. Yo repito a menudo que en España está ocurriendo un fenómeno muy grave: las cosas entran por el oído, se expulsan por la boca y no pasan nunca por el cerebro... casi nunca pasan por la reflexión previa».
    «Pero es un hecho que está ahí; que sucede. Y luchar contra ello es muy difícil... Yo he intentado combatirlo muchas veces... ¡Y así me va!»
    «... Así me va... Soy un hombre absolutamente desprestigiado. Sé que he llegado a unos niveles de desprestigio bastante notables... he sufrido una enorme erosión».
    —¿Y por qué no intenta arreglarlo? Debe tener una solución.
    «Si. Pero la tiene utilizando los mismos procedimientos; y no me gusta. No quiero convertirme en un hombre que busca sectores que lo cuiden, que lo mimen... ¡En absoluto no va conmigo!. Yo sólo digo que me juzguen por mis obras. ¡Dios mío... que no son todas deleznables!».
    La hora, el vacío del salón, el silencio... El presidente se ha vuelto de perfil y mira a un punto perdido en la cristalera del salón. Baja la voz casi hasta el murmullo. A veces inclina la cabeza y la balancea lentamente. Fuma y se pasa la mano por la frente... mientras, enlaza los pensamientos hilvanados con alguna pausa. Sólo cuando el ensimismamiento amenaza con prolongar su silencio yo intervengo, apenas, con alguna frase corta; como dándole el pie para que avance en su monólogo. Nada más. Y la voz de Adolfo Suárez continúa al margen de mi presencia.
    «Desde luego, el 80 por ciento de lo que se escribe de mí no responde a la realidad... ¿Y qué voy a hacer? ¿Usted sabe lo que supone pasarse el día rectificando? ¡Es horrible! «Quién calla, otorga presidente», suelen decir los periodistas. Pero ustedes comprenderán que si alguien inventa una cosa, y la prensa la recibe como noticia y no la contrasta y la publica, yo no puedo dedicarme a desmentirla... Me faltarían horas para eso».
    —Cuando se ocupa un primer puesto, se reciben más críticas que parabienes.
    «Sí —admite en voz baja—. Es verdad. Parto de esa base y la acepto. Pero también es verdad que no se puede luchar contra la irreflexión. Es muy difícil que una persona asuma sus propios defectos. Y cuando se los dice alguien que además es presidente del Gobierno, creen que está buscando unos niveles importantes de aprobación personal».
    «No se le puede advertir a nadie: usted se equivoca porque no lee; usted se equivoca porque no estudia; no se informa de los hechos... Decir eso es muy grave».
    —A cualquiera le resulta difícil de aceptar ¿no?
    «Nadie lo admite casi nunca. Consideran que es una ofensa personal. Y aumenta todavía el grado de irritación contra mí. He llegado a la conclusión de que es mejor callar. Y es lo que suelo hacer».
    La voz es ya un susurro. El gesto y el tono son de fatalidad.
    «Yo sé que me he equivocado en muchas cosas. Pero el resultado final es favorable. Si creyera que es cierto en un 80 por ciento lo que dicen de mí, tendría que corregirme. Pero de tantas acusaciones, sólo un 30 por ciento tiene alguna base real... Es verdad que he cometido errores. No hay persona que no los cometa. Pero la mayoría de las veces, no tanto por lo que me acusan: excesiva concentración de poder. Al revés: mi error ha sido no ejercer el poder que legítimamente me corresponde».
    —No crea. Quizás los políticos y la prensa le acusen de excesiva concentración de poderes. Pero la gente de la calle se queja de lo contrario: de que no lo ejerce.
    «Pues ésa es una acusación cierta. Sobre todo este último año... Y tenía razones para obrar así. Aunque quizás eran justificaciones personales, porque a la vista del resultado no pueden ser justificaciones institucionales...»
    «Lo que ocurrió es que hice una delegación de poder y durante siete u ocho meses, en algunos aspectos, no he tenido los hilos de la información. Los he conservado en política exterior, en seguridad ciudadana... pero se me han escapado otros; fundamentalmente en el Parlamento. Ahora, los estoy recuperando a marchas forzadas».
    «Reconozco que he cometido un error grave que quiero corregir... Que no sé si seré capaz de corregir... Bueno, ¡estoy seguro que lo corregiré! Tal vez tengo excesiva confianza en mí mismo. Y eso no es bueno...».
    —¿Por qué? Estar dispuesto a superar errores y circunstancias adversas es una buena cosa.
    «Yo creo estar especialmente dotado para eso... cuando me siento acosado, salgo hacia delante. Pero no es tan bueno. Lo deseable sería mantener siempre el mismo nivel de exigencia personal... Tengo muchos defectos... Muchos. Pero soy consciente de ellos y lucho por corregirlos, no crea. Pero los asumo —sonríe— sé mis limitaciones, pero conozco también mis posibilidades. Y combinando ambas cosas se obtiene un producto más o menos aceptable... visto lo que abunda en la clase política española y en la internacional».
    —¿En la internacional también?
    «Pues verá... Al principio, en mis primeros contactos internacionales, me impresionaba conocer a aquellos políticos que siempre había admirado...»
    —Y se deslumbró.
    «!No...! —niega, lentamente, con la cabeza—... No me deslumbré. En absoluto. Al revés: fui creciéndome yo mismo. Y empecé a sentir una gran preocupación por el destino del mundo, en función de las personas que lo dirigen... Al final, he llegado a la conclusión de que los políticos son hombres como los demás. En el fondo, las cualidades que verdaderamente cuentan son las humanas».
    «Un político no puede ser un hombre frío. Su primera obligación es no convertirse en un autómata. Tiene que recordar que cada una de sus decisiones afecta a seres humanos. A unos beneficia y a otros perjudica. Y debe recordar siempre a los perjudicados... Gracias a Dios, yo no lo he olvidado nunca. Pero se sufre porque no puedes tomar decisiones satisfactorias a corto plazo para todos los españoles. Aunque esperas que sean positivas en el futuro y asumes el riesgo... Hay personas que no ven a los gobernados uno a uno... Yo los sigo viendo. ¡les veo hasta las caras!»
    «Otro requisito indispensable en un político es la capacidad para aceptar los hechos tal y como vienen, y saber seguir hacia delante. Nunca puede sentirse deprimido. Tiene que continuar luchando. Confiar en lo que siempre ha defendido y en los objetivos programados a largo plazo... Pasar por encima de las coyunturas. Porque, a veces, las circunstancias pueden desvirtuar el destino histórico de un país. Y es preferible decir sí a la Historia que a la coyuntura. Yo lucho, intento luchar, contra esas coyunturas».
    —Supondrá una gran tensión... Como nadar contra corriente.
    «Sí —baja más la voz—. Una tensión tremenda... hay que estar dispuesto a aceptar un grado enorme de impopularidad —como en una confesión hecha a sí mismo, arrastra las palabras—. Pero yo estoy dispuesto a eso. Lo estuve desde el primer día en que fui presidente».
    «Hubo una primera época en que el ambiente jugaba a mi favor. Y yo no opino, como muchos, que el pueblo español estaba pidiendo a gritos libertad. En absoluto, El ansia de libertad lo sentían sólo aquellas personas para las que su ausencia era como la falta de aire para respirar. Pero el pueblo español, en general, ya tenía unas cotas de libertad que consideraba más o menos aceptables... Se pusieron detrás de mí y se volcaron en el referéndum del 76, porque yo los alejaba del peligro de una confrontación a la muerte de Franco. No me apoyaban por ilusiones y anhelos de libertades, sino por miedo a esa confrontación; porque yo los apartaba de los cuernos de ese toro...»
    «Cuando en el año 77 se consolida la democracia y las leyes reconocen libertades nuevas, pero también traen aparejadas responsabilidades individuales y colectivas, empieza lo que llaman el desencanto... ¡El desencanto! Yo no creo que el pueblo español haya estado encantado jamás. La Historia no le ha dado motivos casi nunca».
    «Tuvimos que aprender que los problemas reales de un país exigen que todos arrimemos el hombro; exigen un altísimo sentido de corresponsabilidad. Y sin embargo, los políticos no transmitimos esa imagen de esfuerzo común... La clase política le estamos dando un espectáculo terrible al pueblo español».
    —Bueno, yo escucho a la gente ¿sabe? y cada día se siente menos representada por sus políticos. Tienen la sensación de que en el Parlamento sólo se juega a hacer política de partidos... Y no se refieren sólo a usted, sino a la clase política en general.
    «... Y yo también. Yo también». Balancea la cabeza afirmativamente. Su voz es ahora un murmullo casi indescifrable.
    «Es verdad. Somos todos. Somos los políticos. Los profesionales de la Administración... La imagen que ofrecemos es terrible... Vivimos una crisis profunda que no es, en absoluto, achacable al sistema político. Pero la democracia exige a todos una responsabilidad permanente. Si nosotros fuéramos capaces de transmitir al pueblo ese sentido de responsabilidad, si lo tuviéramos perfectamente informado, el pueblo español asumiría todo lo que supone la soberanía ciudadana».
    «Pero le hemos hecho creer que la democracia iba a resolver todos los grandes males que pueden existir en España... Y no era cierto. La democracia es sólo un sistema de convivencia. El menos malo de los que existen».
    Se ha hecho el silencio. Por fin, Adolfo Suárez está solo con su pensamiento.
    —Señor Suárez, usted ha hablado de actuar siempre con perspectivas históricas, de sacrificar el presente en aras del futuro... ¿Espera también encontrar su compensación en la Historia?
    «No. Yo no tengo vocación de estar en la Historia. Además, creo que ya estaré; aunque sólo ocupe una línea. Pero eso no compensa... Hoy, ahora, tengo la satisfacción de poder seguir haciendo lo que debo hacer... Y no siempre ha sido así... Mi mayor preocupación actual es la convivencia. La democracia puede ser más o menos buena, pero lleva en sí unos altos niveles de perfeccionamiento. Y la perfección máxima consiste en la convivencia perfecta. Hay que crear las condiciones necesarias para que los españoles convivan por encima de sus ideas políticas; que las ideologías no dañen las relaciones de amistad, de vecindad».
    «Sé que es un objetivo posible; estoy convencido. Y si lo conseguimos, habremos hecho una labor histórica de primera magnitud. Por fin habríamos acabado con todas las previsiones de enfrentamientos históricos. La transición española dará un ejemplo al mundo».
    «El símbolo, para mí, es que sean amigos personas de partidos diferentes, pero amigos. Que por la mañana puedan ir a votar juntos, y después sigan charlando y discrepen, pero civilizadamente. Que no traslademos al país nuestro rencor personal. Que no ahondemos con diferencias políticas las diferencias regionales y económicas que ya existen. Diferencias que, además, tampoco son insalvables... ese es mi auténtico objetivo. Esa sería mi compensación».
    —Pero como usted ya forma parte de la Historia... ¿Qué le gustaría que escribieran en esa línea que le corresponde?
    «Creo que la Historia de esta época sólo será objetiva cuando pase mucho tiempo. Pero ahora, de inmediato, se verá afectada por las propias posiciones personales. Yo escucho y leo muchas cosas que se han escrito en los últimos cuatro años... !Y hay una cantidad de inexactitudes y de errores de perspectiva!... Cualquiera sabe lo que dirá la Historia dentro de 30 o 40 años... Por lo menos, pienso que no podrá decir que yo perseguí mis intereses.
    Admitirá que luché, sobre todo, por lograr esa convivencia; que intenté conciliar los intereses y los principios..., y en caso de duda, me incliné siempre por los principios».
    —¿Qué pesa más: las insatisfacciones o la alegrías?
    «Es muy difícil de calcular. Los hechos no son tan simples. Si examino una situación y pienso que algunas cosas van por el camino que pretendía... entonces tengo una alegría enorme. Tuve una gran satisfacción en el año 76; y la he tenido con algunos textos legales que han salido como queríamos; y con esa convivencia que, pese a todo, se está dando en el Parlamento...»
    «Insatisfacciones... muchas. Ingratitudes, más bien diría que muchísimas... Bueno, ingratitud no es la palabra exacta, aunque las he recibido. Lo malo es la incomprensión. ¿Usted sabe las cosas que han dicho de mí? Personalmente me afecta poco lo que digan... pero me preocupo por mi hijos. Por si un día llegan a creer que su padre era todo eso que se escribe en la prensa...
    —¿La incomprensión le ha resultado alguna vez insoportable?
    «Sí. Me ha producido ratos amargos, cansancios. Ha habido momentos terribles».
    —Y los superó...
    «Pero resisto. Yo suelo decir que me he empeñado en un combate de boxeo, en el que no estoy dispuesto a pegar un solo golpe. Quiero ganar el combate en el quince round por agotamiento del contrario... ¡Así que debo tener una gran capacidad de aguante!... »
    «Es una imagen que refleja bien mi postura. Si en mis decisiones públicas hubiera un pequeño ingrediente personal —el más mínimo— derivado de las ofensas que he recibido, en ese mismo instante me marcharía. Porque estaría cometiendo los mismos errores que se han cometido históricamente. Caería en las equivocaciones de esos políticos que, por razones personales, llevaron a España a enfrentamientos muy graves».
    «A veces cuesta un gran esfuerzo mantener esta actitud... A mí me han estado insultando de una forma tremenda... Y yo he seguido saludando con el mismo gesto, con la misma intención, hasta con el mismo afecto, a la persona que me insultaba...»
    —Pues eso tiene su mérito.
    «Eso es tener un cierto sentido de responsabilidad —de nuevo su voz se vuelve hacia sí mismo—... de responsabilidad histórica... que la da el cargo. Yo he sido siempre un hombre responsable».
    «Y también me influye la ilusión que conservo. La ilusión de que es posible conseguir lo que me había propuesto. Los políticos se rinden, a menudo, porque no ponen todo el esfuerzo necesario para alcanzar la meta; porque priman los objetivos a corto plazo. Pero yo todavía tengo una enorme ilusión. La misma que tuve toda mi vida».
    —¿Toda su vida?... ¿Cuándo pensó que sería jefe de Gobierno?
    «Siempre. Lo comentaba incluso con los amigos».
    —¡Qué curioso!... Es raro que se cumplan los sueños.
    «Sí. Pero eso satisface el primer año. Después, no te llena lo suficiente, porque entran en juego otras cosas más importantes».
    «Se me acusa de ser un hombre ambicioso... ¡Pero ¿es que nadie se ha parado a pensar que ya se han cumplido todas mis ambiciones personales? Todas. No me falta ni una... ¿Y usted cree que el poder, por sí mismo, satisface a quienes lo poseen?»
    —Pues si no satisface, por lo menos apasiona ¿no?
    «Desde luego es apasionante... apasionante». Su afirmación queda flotando en el aire.
    «...Y no digo que el poder no satisfaga, lo que quiero explicar es que por sí mismo no puede justificarse. El poder sólo se justifica en función del cumplimiento de unos objetivos, por supuesto no personales. Además, yo no he disfrutado las compensaciones personales que el poder comporta. Nadie puede negar que soy un hombre volcado en mi trabajo; no se me ve en cócteles ni en cenas, ni en ninguna de esas facetas agradables de la vida pública... Paso el día estudiando documentos, leyendo expedientes, analizando acontecimientos. Despacho los asuntos urgentes... Recibo visitas; me entrevisto con economistas, con especialistas en los temas que me preocupan. Procuro hablar con las personas que tienen una opinión diferente a la mía para ahondar en sus razones... Son muchos deberes. Mi primera obligación es convencer. Tengo un partido político que apoya mi gestión. Y no puedo decir: esto se hace así porque yo lo he decidido. Vivo convenciendo...»
    «Ni siquiera estoy demasiado tiempo sentado. Me levanto y paseo muy a menudo. Necesito moverme».
    «Soy un hombre inquieto»
    —¿Por qué? ¿Por una constante tensión nerviosa?
    «Bueno, yo soy un hombre inquieto, vital... Pero me domino muy bien».
    Lo observo. La mirada, directa. El apretón de manos, firme. Las palabras, ahora que ha vuelto de su mundo interior, decididas. Es un hombre segurísimo, convencido.
    «Lo he pasado muy mal. Pero cuando uno ha sido cocinero antes que fraile, y ha conocido muchas situaciones, aprende a dominarse».
    De nuevo vienen a advertirle de la hora. Les preocupa el programa de mañana: «presidente, tiene que madrugar...»
    —Si está cansado lo dejamos, señor Suárez.
    Se pasa la mano por los ojos.
    «Estoy un poco cansado... Sí».
    —Seguiremos en otro momento, ¿no? En realidad me quedan por hacerle todas la preguntas....
    «Por supuesto —me tranquiliza—. Además, hemos quedado en que esta entrevista la haremos en varias ocasiones».
    Un día después, en el vuelo de vuelta a Madrid, lo miro mientras habla con los periodistas. Tiene algo de pez escurridizo. Con la cara de frente, los ojos miran de perfil. Parece inmóvil, pero se escapa.
    En cambio, la noche anterior el cansancio, el silencio y la soledad sacaron a flote otro hombre agotado. Me faltó preguntarle si al final de la jornada siempre repasa los buenos y los malos momentos, si reflexiona y hace autocrítica.
    Todavía en el avión, en un momento de distracción general, me promete bajito: «Seguiremos hablando. Habrá otra ocasión».
    Sin embargo, la ocasión no se presentó o sus adjuntos la impidieron. A saber. No obstante las insistencias de mis idas y llamadas a La Moncloa. Y cuando yo, por compromiso y deferencia, le envié la trascripción de la conversación mantenida en la madrugada de Lima, sus consejeros dilucidaron y discreparon si se debería o no publicar. A pesar de Josep Meliá o del apoyo de Chencho Arias, triunfó el no «porque el presidente no puede ser tan sincero».
    Pero el hecho es que lo había sido. Demasiado sincero. Y la entrevista quedó encerrada en un cajón y en mi «debe» indignado. Ahora, releída con la serenidad sabia que dan los años, reconozco que un presidente no podía ser públicamente tan sincero. Pero ahora también, cuando le llueven los homenajes y las nostalgias, creo que es bueno que quienes lo criticaban tanto, de los que se dolía, o todos los demás que apenas lo han conocido sepan cómo pensaba y cómo se sentía.
    Por aquella época, y al final de algún segundo encuentro, Adolfo Suárez, todavía presidente, me dijo: «Es usted la única persona en España con la que estoy en deuda. Le debo una entrevista».
    —Y si no, publico ésta.
    «Y si no, en su día, publica ésta...»
    Dos meses después dimitió.
    Palabras para la Historia
    Quien habla en esta entrevista es un hombre de Estado a ratos amargo, harto de encajar golpes, atacado con una saña desmedida, desengañado con la clase política y duro con la Prensa. Una insoportable tensión política y emocional que vuelca en una conversación sin ataduras. Tanta sinceridad, por lo visto, pareció inconveniente a algunos de sus consejeros, que pidieron que se archivara la entrevista. Pero, cuando se cumple el 75 aniversario del hombre que lideró la transición, creemos que no hay mayor homenaje que la publicación de estas confesiones. El lector va a sentir una cierta nostalgia ante un presidente que asegura no tener «vocación de estar en la historia», pero que levanta el vuelo por encima de sectarismos y políticas chusqueras. Suárez se sitúa en la «Historia», porque, como él mismo dice, no le interesa «la coyuntura», sino los principios. Y sus palabras pueden enseñarnos mucho en estos tiempos de «coyuntura»

    Comentado por: ortega el 25/9/2007 a las 16:49

  • Palabras de José Ribas (fundador de Ajoblanco)

    En una ocasión en que pregunté a mi padre medio enfermo qué hacer cuando te enfrentas a algo superior a tus fuerzas, me respondió: "La conciencia, hijo, escúchala y actúa siguiendo lo que te dicte y no digas nada". Las palabras traicionan, los hechos nunca mienten.


    Comentado por: Isis el 25/9/2007 a las 15:41

  • Jo, y para terminar, el confortable mito de la madre inmaculada y justa. Parece natural que Lucia se haya convertido en separatista catalana, inevitable consecuencia de la lectura del señorito.

    Comentado por: vice el 25/9/2007 a las 15:06

  • Ortega, geniales las palabras de Chesterton sobre la madre, ama de casa. Como siempre, gracias.
    Únicamente añadir que, en esa descripción, hoy, empieza a contar también el padre, amo de casa

    Comentado por: Javier el 25/9/2007 a las 14:53

  • Hora de nadar. Nos vemos luego.

    Comentado por: melusina el 25/9/2007 a las 13:56

  • @Isis, el fairy verde sabe asqueroso, pero hace pompas. El resto de los colores no los he probado y tampoco el Cuaqui.

    Comentado por: melusina el 25/9/2007 a las 13:43

  • Palabras de José Ribas (fundador de Ajoblanco)

    En una ocasión en que pregunté a mi padre medio enfermo qué hacer cuando te enfrentas a algo superior a tus fuerzas, me respondió: "La conciencia, hijo, escúchala y actúa siguiendo lo que te dicte y no digas nada". Las palabras traicionan, los hechos nunca mienten.

    Comentado por: Isis el 25/9/2007 a las 13:40

  • Será efectos secundarios del Frenadol, pero me están entrando ganas de montarme en un barco de vela. Voy a mirar el prospecto.
    @Melusina, ¿Ha probado el Fairy alguna vez? ¿El de marca Cuaqui?

    Comentado por: Isis el 25/9/2007 a las 13:24

  • ¡Si es que así da gusto! Pero qué relista que es usted.
    ¿Toman nota? Pues eso.

    Comentado por: melusina el 25/9/2007 a las 12:47

  • He leído su artículo con interés. Me gusta mucho cómo está escrito. Lástima que el contenido sea un tanto pobre. Que la gente se sume a las causas por interés no es una noticia que me sorprenda, la verdad. Corríjame si me equivoco, pero entiendo que la idea es que la causa nacionalista catalana no es legítima porque se apoya en intereses mezquinos (o algo así).

    Leer un artículo sobre política es como ver una película estadounidense: por muy buenos que sean los efectos, la fotografía, los actores, etc., todo está montado siempre sobre un mal guión estándar, que uno adivina antes de sentarse en la butaca. También es verdad que a la gente nos tranquiliza y nos gusta saber lo que va a pasar. El asunto parece estar bastante estudiado.

    Comentado por: Gonzalo el 25/9/2007 a las 12:45

  • En la mitología romana, Plutón (en latín Pluto; en griego antiguo ????t?? Plouton) era el dios del inframundo. Su equivalente en la mitología griega era Hades, aunque Plutón era más benigno. No debe ser confundido con Pluto (en griego antiguo ????t?? Ploutos), el dios griego de las riquezas, ni con el perro de Disney.


    Comentado por: Isis el 25/9/2007 a las 12:44

  • Pues...
    Plutón era hijo de Saturno y Ops, y esposo de Proserpina, a quien raptó para casarse con ella. La madre de Proserpina, Ceres, se afligió tanto que provocó el invierno.

    Su palacio se ubica en mitad del Tártaro, donde como soberano vela por la administración de su estado y dicta sus inflexibles leyes. Sus súbditos, sombras ligeras y miserables, son tan numerosos como las olas del mar y las estrellas del firmamento: todo lo que la muerte cosecha sobre la Tierra vuelve a caer bajo el cetro de este dios, aumentando su riqueza o convirtiéndose en su presa. Desde el día en que inauguró su reino, ni uno de sus ministros ha infringido sus órdenes, ni uno de sus súbditos intentó una rebelión. De los tres dioses soberanos que controlan el mundo, él es el único que nunca ha de temer la insubordinación o la desobediencia y cuya autoridad se reconoce universalmente.
    ¡Casi na!


    Comentado por: Isis el 25/9/2007 a las 12:43

  • @Isis, será que el aparato este me ha visto alguna vez cabreada. El planeta que rige mi malísimo humor es Plutón, no le digo más....

    Comentado por: melusina el 25/9/2007 a las 12:29

  • @Melusina, por cierto, debe de comenzar a ser usted un personaje muy peligroso... Fíjese que he escrito ¡Hola, Melusina! y me ha salido el simpático cartelito antiespasmódico ése pidiéndome que copiase letras y números bailones. No le digo más...

    Comentado por: Isis el 25/9/2007 a las 12:25

  • ¡Hola, Melusina!

    Comentado por: Isis el 25/9/2007 a las 12:21

  • ¡Hola Isis!

    Comentado por: melusina el 25/9/2007 a las 12:15

  • @ Knudsen,
    El desayuno tiene que ser fuerte para aguantar lo que nos presente el día, en ocasiones mucho y muy pesado. Lo va bajando uno a base de golpes y sin fairy, que sabe fatal. Para cuando, al salir de la oficina, llego a la piscina, no hay ni rastro de él.

    @ Vernon S.,
    A veces me asusto cuando me veo reaccionando como mi madre ante algunas cosas, pero, créame, sólo el cutis es genético en mi caso. El resto son los años de convivencia. No me dirá que no es más divertido pensar que empieza mi mejor temporada y voy a tener éxito en todo lo que me proponga, porque de una vez Saturno ha decidido dejarme en paz. Sí, ya sé, es poco serio.

    Comentado por: melusina el 25/9/2007 a las 12:08

  • Mi mente está confusa, será cosas del sueño.
    Veamos, ¿Qué es lo primero que se me viene a las mientes?
    1- Ah, sí, el youtube de Admiradora admirada. La primera sonrisa del día.
    El aire comienza a circular por los pulmones o es una imagen literaria, pero puede valer.
    2- Después la voz de Vernon S, elegante y envolvente. Las palabras que convencen y pacifican el espíritu, otra figura que vale y hace respirar mejor.
    3- El desayuno con la recreación del horno, el trasiego de panes y el olor a tierno.

    4- Después la duda, la sorpresa, la pregunta. No, parece ser la respuesta. Yo no quiero ser china. Al menos algo nos vamos aclarando. Los orientales me desorientan, de toda la vida...

    Bonjour gaieté, hermanos.
    Necesitaba ese aire, gracias por vuestro aliento. Aunque despacio, he vuelto a respirar, aunque despacio, hablo.

    Comentado por: Isis el 25/9/2007 a las 11:28

  • Me pregunto si a los que sólo somos españoles, porque no hemos nacido en Cataluña se nos da vela en este entierro. Porque de un entierro se trata, aunque todavía no esté claro quien es el muerto. Recuerdo cómo a los progres de los años sesenta Cataluña nos parecía Europa frente a la cutrez del resto. Pero ahora ya no se percibe así. Cataluña, la parte de la Península (hay que cogérsela con papel de fumar) que tiene el Gótico más excelso de la mísma y ese fenómeno tan apreciado por los japoneses que es lo pintoresco en Gaudí, resulta provinciana. Lo peor es que a ésto la hayan llevado sólo el proyecto individual de unos pocos políticos que han hecho de ello su carrera. Como los hispanistas o los defensores del bable. ¡qué depre!

    Comentado por: Dayanira el 25/9/2007 a las 10:51

  • @ Admiradora revelada y Nadadora impenitente, noctámbula otoñal.

    Puede que todo sea cosa de genes:

    Astrobiología

    POR EDURNE URIARTE

    El determinismo biológico se ha puesto de moda. Perseguimos durante siglos la autonomía individual y la libertad de decidir y hemos acabado descubriendo que se trataba de una quimera. Que estamos presos de nuestros genes, de nuestras hormonas y de todo tipo de poderosos señores biológicos que dominan comportamientos y decisiones desde lo más profundo de las entrañas.
    En lugar de rebelarse contra los recién descubiertos dictadores, la gente los invoca entusiasmada en busca de respuestas a la incertidumbre, como si la biología fuera una nueva astrología. Lo que los astros te contaban antes sobre tu vida, ahora te lo revelan los genes, las hormonas y los circuitos neuronales. Son el nuevo psiquiatra casero de cabecera, la respuesta a nuestra angustia vital. A tal fin, los libros de divulgación astrobiológica incluyen test para que te conozcas, para que descubras todo lo que genes y hormonas han dispuesto de tu vida.
    Así es como Judy Garland averiguó que el verdadero culpable de su alcoholismo es un gen. O unos investigadores muy serios concluyeron que las chicas prefieren el rosa y los chicos el azul. Y otros no menos serios descubrieron que ser de izquierdas o de derechas es algo que depende de nuestro córtex cingulado anterior y de su regulación de la flexibilidad ante los conflictos. Por eso Bush no cambió de opinión ante la guerra de Irak y Kerry sí lo hizo, han explicado. No por los astros o la fecha de sus nacimientos sino por el córtex. Si alguien ha cambiado de bando ideológico, que se lo haga mirar. Debió de ser por un golpe en la cabeza y no por la llegada de marte a su signo.

    Comentado por: Vernon S. el 25/9/2007 a las 10:22

  • Buenos días Admiradora. Un día de éstos aprenderé a colgar fotos en forma de link internáutico (Coco me dijo cómo se hace, pero tengo que practicar). Si al desayuno, que es la mejor comida del día, le añades una tira de Calvin, entonces se convierte en el novamás por lo menos.

    Comentado por: melusina el 25/9/2007 a las 08:59

  • No he oído el despertador y he llegado tarde. He he hecho una parada en el horno y traigo hojaldre relleno de queso y espinacas, de aceitunas negras, y de queso con pasas. Café, té y leche.
    Buenos días Vernon S.
    Buenos días a todos.

    Comentado por: melusina el 25/9/2007 a las 08:28


  • ¿Quiénes son los inquisidores? ¿Algún nacionalista solapado de esos que se exasperan cuando Azúa habla de política y no de arte medieval o las sonatas de Beethoven? ¿Estalinistas residuales? ¿Personas atormentadas con el síndrome de Proteo? ¿Tipos quizá inteligentes pero aburridos, de mal carácter o con una grave carencia de sentido del humor que se sienten marginados, que creen haber perdido un protagonismo que merecían? ¿Escapados de un frenopático? ¿Es posible que critiquen (con un odio que les delata, aparte del insulto y el lenguaje zafio) el bajo nivel del blog por no haber sido enrolados en el Azúacuatic? ¿Les revienta la alegre complicidad de los que se saludan por la mañana con un bonjour gaieté? Resulta curioso que estos personajes tan susceptibles y neuróticos detesten a los isleños pero no dejen observarlos de manera obsesiva… Todo esto es triste. Seguramente en el fondo son buenas personas… En fin, como diría la sin par provoqueen: haya paz, señores.


    Comentado por: Vernon S. el 25/9/2007 a las 08:09

  • En Barcelona. Cogemos un taxi en la Plaza de España. Huele a tabaco rancio, a viejo, a sudor, a culo mal limpiado. Abro la ventanilla. A la Plaza Sant Jaume, por favor. “Será a la Plaza de San Jaime”. Eso es, contesto sorprendido.
    Es tal como me habían prevenido pero al revés. Comento lo bonita que está la ciudad. “Sí pero ese Gaudí era un hijoputa. Antes me gustaba pero desde que me enteré que no quería hablar en español...”.
    Después de pasar 48 horas en la ciudad condal viendo sitios, comiendo en restaurantes, etc, sospecho que la “catalinidad” está refugiada en sus domicilios o en las noticias.

    En un día no da tiempo a ver todo pero la ciudad es tan acogedora como el pueblo donde uno se cría. Creo que siento lo que puede sentir todo viajero que llega a Nueva York: enseguida reconoce la estampa. Cómo olvidar la perspectiva que contemplamos de Barcelona cuando los saltadores de trampolín hacían cabriolas en el aire. Cómo olvidar la magia del parque Well. El gigantesco castillo de arena de la Sagrada Familia... Recuerdo una frase de los diarios de Jünger en su viaje por Japón: “Los templos están rodeados de aparcamientos; tal cosa produce un desgaste en el ritmo de sucesión de las festividades durante el año. El óbolo que se entrega no es tanto una ofrenda cuanto un precio de entrada”.
    Para ver el templo en su interior debemos pagar una entrada. El consorcio “?” que es quien gestiona la construcción –no la iglesia- cobra la mitad de lo que vale un menú –que ya está bien- por ver apenas andamios, eso sí, celestiales. Otra atracción que se aprovecha de la avalancha turística.

    Comentado por: HERMANN el 24/9/2007 a las 23:11

  • Cita a Benet, Cervantes,Conrad,Eliot y Rilke,por orden alfabetico.No es mal itinerario literario.Y ademas el fútbol le dice poco ultimamente.No podia ser de otra manera.

    Comentado por: maleas el 24/9/2007 a las 22:04

  • Si nos ponemos así, el 9 de noviembre sale el último libro de Philip Roth publicado por Mondadori y claro...

    Comentado por: Holden el 24/9/2007 a las 21:28

  • Javier Marías, Escribir para ver
    JUAN CRUZ 23/09/2007


    Polemista y genial, Javier Marías, uno de nuestros grandes escritores, publica la novela con la que pone el punto final a su ambiciosa trilogía 'Tu rostro mañana', una ficción que llega a parecerse a la realidad y que le ha dejado exhausto. Escribir es su refugio y una forma de observar la realidad.

    "Todo lo que hay en el libro está en mi cabeza, aunque tuve que buscar unas citas y vi que mi memoria no daba tanto de sí"

    "Gran parte de la sociedad ha perdido mucha capacidad moral, y el todo vale se ha impuesto en la vida española"

    "Después del esfuerzo y del tiempo empleado, creo que sí, que esta es mi mejor novela, la más ambiciosa"
    Javier Marías nació en Madrid en 1951 y sigue pareciendo aquel joven que cuando tenía 19 años publicó su primera novela, Los dominios del lobo. Han pasado muchos años, han venido las canas y muchos más libros; él se ha convertido en un articulista afamado y polémico, algunos libros suyos han dado saltos increíbles en las listas de éxitos internacionales, y fue muy famosa aquella apuesta que hizo por él y por Corazón tan blanco el crítico más importante de Europa, el alemán Reich Ranicki. Ha pasado todo eso, e incluso le han hecho miembro de la Academia, a la que él nunca quiso acceder hasta que muriera su padre, Julián Marías, y esa muerte ocurrió en el invierno de 2005. Pero Javier Marías sigue despertando en persona esa sensación de que uno se halla ante un adolescente sensato que coleccionó soldados de plomo y que ahora colecciona libros y películas, y que tiene la imaginación y la mente y la cabeza y la casa llena de ficciones que su maestría, la que demuestra en sus libros y sobre todo en la última novela de su trilogía, Tu rostro mañana, convierte en historias que traspasan la ficción para parecer verdaderas, tangibles. Parece un adolescente todavía, pero sólo un escritor muy maduro puede sentarse ante la máquina de escribir ?nada de ordenadores, sólo en la máquina de escribir? y lograr con esa maestría una ficción que de pronto te asalta como si fuera un relato de la realidad. Hay momentos en esa trilogía, y sobre todo en este volumen, Verano y sombra y adiós, en que la ficción parece tan vívida y tan real que te dan ganas de acudir en auxilio del protagonista, que uno siempre cree que es el propio Marías, y que no es Marías para nada, para proponerle salidas al embrollo en el que está metido, para ayudarle a transitar por el Madrid peligroso en que Jacobo Deza (el personaje de la ficción) se introduce como si quisiera vivir dentro de una madeja o de un laberinto.

    Así que cuando uno entra en esta casa grande en la que vive el Marías de verdad, ve los manuscritos corregidos que llenan una caja grande y repleta, y se sienta en medio de esta luz melocotón de la que hablaba la maestra Soledad Alameda en la entrevista con la que se saludó (en EPS) la salida del segundo tomo de Tu rostro mañana, uno vuelve a imaginar que Marías es Deza, que trabajó en el servicio secreto británico, que se separó de una mujer que se llama Luisa y que persiguió, con las armas (el veneno) que le dieron en aquella agencia de espionaje, a un enemigo muy encarnizado que tuvo.

    Y claro que no: Marías es Javier Marías, una persona educada y solícita que regala a sus amigos incluso aquello que él quisiera quedarse; que ha sido hecho rey de una isla llamada Redonda, en la que no tiene súbditos, y que es hoy día uno de los grandes escritores de este país y de Europa. Vive en esta casa, se levanta tarde, tiene el contestador telefónico siempre conectado ?en el que su propia voz dice un mensaje que se parece al título de su última entrega ("? y, y? adiós")?; es un hombre metódico, muy trabajador, muy ensimismado, pero hablador; si le preguntas, habla. No se puede uno imaginar las horas y horas y horas de silencio que hay detrás de esta obra y de tantas obras que el antes joven Marías (así le llamaba Juan Benet, don Juan, uno de sus grandes amigos, un referente inolvidable) ha ido haciendo en una mesa como esta que ahora está llena de objetos y de libros viejos o recientes, en la que, sin embargo, no hay prácticamente ninguna nota sobre lo que ha ido escribiendo. La respuesta es simple: todo está en esta cabeza que ahora pasa a responder, hablando a media voz, como habla Javier Marías, las preguntas que nosotros le hacemos mientras cae sobre este lugar de Madrid la última luz de septiembre.

    Mientras hablábamos le llegaron los dos primeros ejemplares de este último tomo ?"mi mejor novela"?. Se interrumpió la conversación; Marías estaba radiante, feliz, pero sobrio. Relajado, tranquilo, el novelista habla de su esfuerzo, el último, dice, de estas dimensiones.

    'Veneno y sombra y adiós'. Es un libro que requiere mucha inteligencia para ser escrito, imagine cuánta hace falta para leerlo. ¿Cómo nace un libro así?

    Estamos hablando del tercer volumen, el más largo de los tres; sin duda el más extenso y el que más trabajo me ha dado. La verdad es que es un libro, como todos los míos, que no está planeado de antemano. Cuando empecé a escribir el primer volumen preveía que iba a ser una novela extensa, pero de ningún modo tanto como ha resultado ser. Así que cuando lo publiqué anuncié que iba a haber un segundo volumen, pero de ningún modo pensaba entonces que pudiera haber un tercero, y aquí está. Fue cuando ya avanzaba en el segundo tomo cuando entendí que seguramente sería necesario un tercero. La ambición del libro surge del mismo libro. No de mi intención.

    Así que el libro le va conduciendo.

    No, a mí no. No acepto eso de que los libros le vayan conduciendo a uno o que los personajes se rebelen frente a la voluntad del escritor. Uno conduce el libro, faltaría más. Uno improvisa, uno decide. Tú decides siempre. A mí lo que más me gusta del acto de escribir es el proceso de averiguación. Yo averiguo la novela que estoy escribiendo y sólo la entiendo cuando la he terminado. Los dos primeros volúmenes, que fueron publicados en 2002 y 2004, fueron saludados con mucha generosidad también en el extranjero, sobre todo por la crítica anglosajona, y yo me decía: "Pero si no he acabado la novela. Son muy generosos, pero están leyendo una cosa aún incompleta. No se puede juzgar hasta que se haya acabado del todo".

    ¿Y le enseñaron algo, le advirtieron sobre algo de lo que estaba escribiendo?

    Cuando salió el primer volumen decidí que no iba a leer ninguna crítica, y más o menos lo cumplí. Cuando se publicó el segundo volumen, y el tercero iba bastante adelantado, leí algunas críticas extranjeras. Me suelo fijar bastante más en lo que dicen en el extranjero simplemente porque fuera no te conocen y no hay elementos espurios, prejuicios, o posjuicios. En ese sentido, esas críticas me animaron. Hubo una o dos que fueron negativas. Una me hizo mucha gracia porque decía algo así como: "Yo, más o menos, preveo cómo va a seguir el libro?". Y pensé: ¡qué suerte, yo todavía no lo sé!

    Esa indagación, esa averiguación que hace para seguir el libro, constituye también un estilo, ¿no? El lector averigua al tiempo que averigua el escritor.

    Creo que el escritor, por el mero hecho de estar utilizando palabras, por estar contando una historia, conviene que escriba con inteligencia. Hay gente que me ha dicho que mis libros son complejos, pero que yo hago todo el trabajo. Es decir, que no exijo ningún gran esfuerzo por parte de los lectores. Creo que el lector puede seguir perfectamente el proceso del libro sin tener que poner demasiado de su parte.

    ¿Y cuál es el chispazo de una historia así, en la que no sólo hay ficción, sino realidad, y éstas se juntan hasta que uno cree que usted habla de algo que le sucedió? ¿Cómo nace Jacobo Deza, el personaje del libro?

    Jacobo, en realidad, nació hace dieciocho años. Es el narrador de Todas las almas. Y aunque esta última novela se puede leer independientemente de Todas las almas, no deja de ser el mismo personaje con muchos más años. ¿El chispazo? Ésta es una cuestión delicada; hace algunos años no hubiera podido abordarla en público porque una de las personas claves de la historia vivía aún, era sir Peter Russell. Un gran amigo mío. Era profesor, catedrático, un gran hispanista de la Universidad de Oxford. Y aunque a él no le gustaba hablar de eso, trabajó para el servicio secreto durante la guerra. Y la verdad es que tengo conocimiento directo, de primera mano, de algunas cosas relacionadas con el servicio secreto inglés. Recuerdo que sir Peter Russell decía que nunca contaría en vida nada de lo que había hecho o dejado de hacer porque no estaba dispuesto a ser pasto de dominicales. ¡Y aquí estoy, hablando de eso para un dominical! Además me dijo, y eso está reflejado en la novela, en el personaje que le corresponde, que oficialmente no tenía autorización para contar lo que había hecho setenta años atrás. Evidentemente, a partir de estos datos que conozco se produce una fabulación por mi parte. Y luego hay otro elemento que, en mis últimas seis novelas, aparece constantemente, y es un narrador que ha renunciado a su propia voz. Es un intérprete de vidas, un espía que tiene una cierta facultad para saber qué se puede esperar de las personas, sobre todo de las más cercanas, que son las que más daño nos pueden hacer.

    El que es capaz de saber qué puede ser 'tu rostro mañana'.

    Exactamente. En este volumen es donde más se encuentra ese personaje capaz de encontrarse con lo que será el rostro mañana. Ese personaje con esa facultad es la primera chispa, por decirlo así. En este tercer volumen también se explica cómo afectó la caída del muro de Berlín al servicio secreto británico y a los servicios secretos de otros países. Hubo mucha gente que perdió su trabajo, y muchas cosas cambiaron radicalmente. Durante diez u once años, muchos agentes secretos empezaron a ofrecer sus servicios a empresas privadas, y, por tanto, empezaron a tener otros clientes, los que en la novela se llaman "particulares-particulares". Ya no estaban trabajando sólo para el Estado.

    Todo novelista debiera tener ese don de adivinación. ¿En qué grado se ha sentido usted intérprete de los rostros que ha ido conociendo?

    En el fondo es lo que intentamos hacer todos, sobre todo en las personas que mejor conocemos. Conrad decía que escribía sobre todo para que la gente viera. Era el mismo afán que tenía cuando era marino. Lo peor que le podía pasar a un marinero era no ver. Yo escribo para que la gente vea. A veces ocurre que cuando más interés tenemos en ver, vemos menos. Al narrador de esta novela le pasa que cuando más falla a la hora de interpretar es cuando está mirando a las personas más cercanas.

    En su novela, esa sensación de interpretar, de ver, de intuir, de creer, se produce de forma casi física, no sólo anímica.

    Casi todos tenemos el empeño de creer. Lo que no se puede hacer es ir por la vida lleno de desconfianza. Hay que ir con buena fe, a pesar de todo. Queremos creer. Si alguien me dice algo que me parece bien, y es inteligente y noble, en ese momento lo último que quiero es desconfiar. Todos tenemos esa especie de optimismo que nos lleva a pensar que no nos van a engañar por sistema.

    Los dos personajes mayores de la novela, Wheeler y el padre de Deza, dicen que las cosas van a ir a peor en el mundo.

    Esos personajes están inspirados en personajes reales. El padre del narrador es mi padre, y Wheeler es sir Peter Russell. A ambos, ya viejos, les oí decir: "No sabes lo deprimente que es vivir en una época de decadencia cuando uno ha conocido otras épocas". Los que hemos nacido alrededor de 1950 hemos conocido épocas de las que ya no queda rastro, y también podemos decir eso.

    El padre de Jacobo, en la ficción, dice: "Es triste asistir a una época de tontuna en todas partes". Y lo que dice Wheeler es: "La mayoría de la gente es tonta, tonta, frívola y crédula. No sabes hasta qué punto. Una permanente hoja en blanco sin la menor huella ni resistencia".

    Yo creo que pasa más ahora que en otros tiempos. El grueso de la gente me ha dado la impresión de que ha renunciado a saber. Quizá el cúmulo de información es tan monstruoso que resulta engañoso. La gente confunde la información con el saber, y está, en general, cómoda con esa ignorancia profunda. Una de las cosas que decía mi padre era: "Creo que el hombre se está convirtiendo en un ser primitivo con mucha información". Y pienso que tenía razón. Se ha renunciado a la educación, a la cortesía. Hay muchas cosas que hacen que éste sea un mundo muy distinto.

    En el libro alude usted al fenómeno de la telebasura, y a la gente que quiere aparecer a toda cosa en los medios.

    Hay un grado de exhibicionismo que me llama mucho la atención. Se ha perdido en gran parte el pudor. Se ha perdido la distinción entre lo que se puede decir públicamente y lo que se puede decir en privado. Hoy ser hipócrita está mal visto, pero hay un mínimo de educación en el hecho de ser hipócrita. Se ha ido muy a favor de la transparencia, todo tiene que ser transparente, y todo el mundo ha acabado hablando de cosas que deberían dar vergüenza.

    En el libro aparece también un fenómeno de la guerra mundial: la apelación al silencio, a que no se cuente nada por miedo al uso que de lo que se dice haga el enemigo. Es mejor no contar nada.

    Sí, es la primera frase del primer volumen. No debería uno contar nunca nada? Y a medida que avanzó el libro me fui dando cuenta de que en él hablaba de todo, como en éste. Es lo que yo decía: la ambición del libro la va imponiendo el propio libro, mientras se hace. Me di cuenta de que es un libro que aspira a hablar de todo. Se habla de la guerra, de los tiempos de paz, de la violencia de género, del miedo, del Estado, y del patriotismo, si me apura. También es una novela amorosa, sobre la añoranza, sobre la culpa. Y fue haciéndose así, tal como se lee. Yo no trabajo con ordenador. Todo lo que hay está en mi cabeza. Hay algunas citas, de Eliot, de Rilke, que funcionan como un fondo musical; ésas no me las sabía, había que buscarlas, me di cuenta de que mi memoria no daba tanto de sí.

    El capítulo 'Veneno' de esta última entrega es muy intrigante. Se habla en él de las cloacas del Estado, y eso le permite hablar de la policía, de lo que hace el Estado para defenderse. Se habla de mucho de lo que ha sucedido en democracia en nuestro propio país. ¿Cómo llegan esos asuntos al proceso de elaboración de la novela?

    Las sociedades actuales exigen transparencia, que se sepa todo. Y creo que eso es erróneo. El Estado ha hecho cosas delictivas, y eso lo sabemos todos. Todos los Estados lo hacen. Pero en esa exigencia de transparencia hay un elemento de hipocresía. Lo normal es que la gente quiera creer que el Estado no hace nada, y hace muchísimas cosas. Y ahora también pasa que siempre que ocurre algo, un accidente, por ejemplo, lo que primero se hace es buscar culpables o responsables, no se acepta el azar. Y eso responde a una soberbia enorme por parte del ser humano. Todos nos podemos equivocar. Yo puedo cometer una falta de ortografía, u otras equivocaciones, todo el mundo está expuesto a equivocarse. En cuanto a los Estados, todos tienen las manos manchadas. Siempre, de siempre. A nadie le puede caber duda de eso. Lo que pasa es que se prefiere ignorar. Wheeler dice en el libro qué cosas hicieron los buenos durante la guerra, e hicieron cosas atroces, que se negaron siempre. El tiempo de paz suele juzgar el tiempo de guerra. Y eso es una injusticia, porque esos tiempos se excluyen.

    Cuando Jacobo vuelve a España, a resolver algunos asuntos, reflexiona sobre el envilecimiento de su país, pero se enfada si de eso le habla un extranjero. ¿Envilecimiento? ¿Lo ve usted así?

    Ahora mismo vivimos en un tiempo en el cual, para empezar, hay una clase política que da la impresión de no tener escrúpulos, o de tener muy pocos. Tengo la sensación de que lo que hacen los políticos no es lo que más interesa a los ciudadanos. Se dedican a hacer extraños negocios, recalificaciones, se ven continuos casos de corrupción. Tenemos, además, una prensa que en líneas generales es muy venenosa. La lucha contra la calumnia es una tarea imposible. Hay una especie de actitud de combate feroz y sin escrúpulos. Gran parte de la sociedad ha perdido mucha capacidad moral. El todo vale se ha impuesto. Y todo eso está en la sociedad española.

    ¿Y el mundo que se corresponde con el suyo? En algún momento, el protagonista de su libro habla de "esa plaga" refiriéndose a los escritores.

    Bueno, lo dice el narrador. Creo que en la literatura española persiste uno de los lastres tradicionales, la zafiedad y la cursilería. Es algo llamativo, porque eso no lo tiene en absoluto Cervantes.

    Este libro incluye muchos asuntos que usted ha tratado en sus artículos; en EPS, por ejemplo. ¿Qué le ha dado a usted como novelista este trabajo periodístico?

    Tengo que decir que no mucho. Hay una diferencia muy grande entre mis columnas periodísticas y mis novelas. Siempre digo que cuando escribo un artículo lo hago como ciudadano. Cuando escribo una novela, el ciudadano desaparece. En una novela se puede ser salvaje. En un artículo nunca haría afirmaciones como las que hago en mi novela. En un artículo te estás haciendo responsable, y el sentido de la responsabilidad, en la novela desaparece.

    ¿Cuánto hay de no ficción en esas páginas de Jacobo con su padre?

    Hay bastante, pero no todas las cosas que dice el padre las ha dicho mi padre. Hay dos conversaciones con el padre del protagonista, Jacobo Deza. En una de ellas le dice al hijo que tiene la seguridad de no haber dicho nada que hiciera daño a nadie. Otra cosa que dice es que está seguro de no haber matado a nadie durante la guerra, en el frente. Tiene la seguridad, pero no quiere decir que no lo hubiera hecho. Ahí sí que hay algo de autobiográfico. Ha habido algo extraño en esta novela; yo no podía haberla escrito si ellos no me hubieran permitido, Wheeler y mi padre, que usara en ella sus biografías. Por eso está dividida en partes, para que ambos la vieran. Y logré que vieran y leyeran, en parte, los dos primeros volúmenes; murieron ambos cuando estaba escribiendo el tercero, y he tenido la sensación de tenerlos conmigo, vivos, hablando.

    Es un homenaje.

    Sí, un homenaje y una utilización consentida. Este libro no podría haber existido si ellos no me hubieran prestado sus biografías o sus personalidades.

    ¿Cómo se sintió escribiendo esos capítulos, particularmente?

    La verdad es que me costaron especialmente. No soy una persona que se emocione mucho mientras escribe. El escritor no se debe emocionar, sino buscar la emoción del lector. Debo decir que me fueron muy costosos. Me entristecieron y sí que me emocioné. Sin embargo, esas dos conversaciones, incluso la muerte de esos dos personajes, creo que están hechos con mucha sobriedad. No son lacrimógenas. Me dio pena y a la vez me dio consuelo.

    Entiendo que sir Peter Russell se divirtió mucho leyendo su parte. ¿Y su padre, qué le dijo?

    Mi padre era muy escueto con sus comentarios sobre lo que yo hacía. Creo entender que le gustó mucho, pero a mí me dijo: "Está bien". Solamente recuerdo que cuando le leí la parte donde relato la delación de la que fue objeto al acabar la guerra, por parte de un amigo suyo, me dijo que él nunca había nombrado a ese personaje. Y yo sí lo nombro, es mi derecho.

    Cuando uno escribe sobre algo tan cercano, ¿escribir no le cambia?

    Creo que no. El escritor debe diferenciarse del ciudadano. Si te has pasado el día escribiendo y sales a cenar, no sales con el escritor encima. Hay que dejarlo en casa. Cuanto más escribo, más raro, más absurdo me parece. Cuantos más libros escribo, menos entiendo cómo los hago. A veces hago una página al día, o dos. Y no todos los días puedo escribir. En mi agenda anoto cuando me interrumpo y cuando reanudo los libros. Una de las primeras personas que leyó el libro me preguntó qué estaba escribiendo yo cuando mi padre murió. Le dije que estaba en la página 112 del manuscrito, y era el 8 de diciembre de 2005; y veo que la 123 la escribí el 28 de diciembre. Y me dijo: "Pues no se nota nada". El escritor tiene que estar en una realidad paralela. Cuando uno está muy afectado no escribe. Y eso hago: cuando estuve muy afectado, pues no escribía.

    ¿Y qué hace entonces?

    Leo más. Una de las cosas que se ha llevado este libro es la posibilidad de leer. Desde hace siete u ocho años he leído muy poco. Cuando uno está trabajando a lo largo de tanto tiempo necesita creer que es el único que existe.

    Después de un esfuerzo como este que ha hecho, ¿qué queda dentro?

    Queda mucho, pero tengo la sensación de que no voy a escribir más novelas. Desde luego lo que sí sé es que no voy a hacer ya nada de dimensiones equivalentes. El mero hecho de haberlo terminado ya es apabullante para mí, 1.600 páginas. Tengo la sensación de haber dicho todo lo que tengo que decir en el campo de la novela. Si alguien me pregunta: ¿y ahora qué?, le diría: "Nada. A descansar". Después del esfuerzo y del tiempo empleado no me queda más remedio que pensar que sí, que es mi mejor novela. La más ambiciosa, sin duda. Creo que sí, es mi mejor novela.

    ¿Qué quiere decir cuando afirma que ya lo ha dicho todo en el campo de la novela?

    Ahora mismo, la sola idea de crear otro mundo distinto de éste me parece imposible. Por primera vez en mi larga carrera, cuando acabé el segundo volumen y descansé un poco me sentí incómodo. He sentido la ficción como un verdadero refugio. Por eso me atrevo a decir ahora que los que escribimos no podemos concebir una mejor manera de vivir.

    El personaje de su libro hace un regreso melancólico a Madrid, y recorre calles en las que un lector, y a mí me ha pasado, ha creído verle a usted mismo. Ha logrado usted una ficción muy real.

    La ficción está en todas partes, está aquí mismo, en esta habitación. No hay más que mirar alrededor del cuarto. Todo puede ficcionalizarse. Basta con aplicar la mirada ficticia. Hay una mirada de la imaginación. La gente carece de imaginación, y no me refiero a la invención de mundos raros, a monstruos. Lo que quiero decir es que la gente, aparte de vivir cosas, tiene capacidad para vivir más con la imaginación y hacer historias con ello.

    Vayamos a la realidad. ¿Cómo se siente en este país en este momento?

    Yo no me siento muy cómodo en este país. Me he sentido un poco extranjero, como si fuera un falso español, y yo nací en Chamberí. De niño viví en Estados Unidos, pero siempre me he sentido un poco ajeno. A veces me desespero. Hay una mala leche excesiva, una saña, una zafiedad. Hay a menudo una especie de odio a lo inteligente, y a lo reflexionado, y a lo sentido. Hay una difícil aceptación de lo distinto. Ahora, por ejemplo, me he quedado un poco estupefacto: ha muerto un futbolista, Antonio Puerta, muy joven; una muerte terrible, está claro, todos estamos de acuerdo. Pero que los telediarios abran con esa noticia un día, y otro, y otro; que se haya criticado al Barcelona porque ha sido el único equipo normal, que se ha puesto el uniforme del luto, pero que no haya cancelado el partido? Hay una especie de mandamiento: alguien dice "esto tiene que ser así", y todo el mundo a cumplir. Éste es un país con una enorme vocación totalitaria, que todo sea como alguien quiere que sea.

    Así habla usted en sus columnas. Sus columnas crean opinión y también conflicto.

    No lo intento. Lo que sí hago es decir lo que opino y no callarme las cosas que me parece que están muy mal. Hay gente que lo agradece mucho. Una de las peores cosas que tiene el ser columnista es la sensación de fracaso permanente, y eso no ocurre con la literatura. Digo esto, digo lo otro, y al final uno no ve que lo que escribe sirva para algo.

    Hoy le he encontrado muy bien, muy contento, como cuando Sol Alameda le vino a ver, en una ocasión parecida. ¿Cómo se encuentra, cuál es su estado de ánimo?

    Estoy contento en general, de haber hecho este libro, de haberlo terminado. El libro ahora tendrá verdadera vida. Eso es bueno y es malo. Ha habido momentos de desfallecimiento, de desconcierto. Ahora gustará o no, tendrá buena vida o mala vida. Pero el hecho de haberlo acabado me deja contento, sí.

    ¿Qué es lo que le pone contento, en general?

    Estar con las personas que más quiero y con las que más me río. Y agradezco enormemente a las personas que me hacen reír y que ríen. Me pone contento ver películas, escuchar música. Me pone contento pasear, ver partidos de fútbol buenos.

    Ponga en práctica la capacidad de su personaje. ¿Quién tiene cara de ganar la Liga?

    Acabamos de empezar. Aún es pronto para decidir.

    ¿El Madrid, su equipo?

    Es pronto, y además me encuentra en un tiempo de indiferencia. Ya veremos qué hace.


    'Veneno y sombra y adiós', de Javier Marías, el último volumen de su trilogía 'Tu rostro mañana', sale a la venta, publicado por Alfaguara, mañana lunes.


    Comentado por: maleas el 24/9/2007 a las 19:01

  • A escarola, ama de casa.

    "Los niños no necesitan aprender un oficio, sino ser introducidos en el mundo. Para decirlo brevemente, la mujer está habitualmente encerrada en una casa con un ser humano, en la época en que éste hace todas las preguntas posibles y algunas imposibles. Sería extraño que ella conservara algo de la estrechez del especialista. Bien, si alguien dice que esta tarea de ilustración general (incluso cuando liberada de los modernos horarios y normas y ejercida más expontáneamente por una persona más protegida) es en sí misma demasiado exigente y opresiva, eso es algo que puedo entender. Sólo puedo reponder que nuestra raza ha creído conveniente cargar este peso en las mujeres con tal de mantener el sentido común en el mundo. Pero cuando la gente empieza a hablar de esta tarea doméstica no ya como de algo difícil, sino trivial y pesado, sencillamente no me molesto en contestar. Ya que no puedo, ni con el mayor esfuerzo de mi imaginación, entender lo que quieren decir. Cuando se califican de pesadas las tareas domésticas, el problema deriva de una doble acepción de la palabra. Si pesado sólo significa un trabajo terriblemente duro, admito que la mujer trabaja como una esclava en casa, igual que lo hace un hombre construyendo la catedral de Amiens o luchando en Trafalgar. Pero si se quiere decir que el trabajo resulta más pesado porque es trivial, monótono y de poca importancia para el alma, entonces, como digo, me rindo; no entiendo lo que quieren decir con esa palabra. Ser la reina Isabel de un territorio definido, decidiendo transacciones, banquetes, trabajos y fiestas; ser el Whiteley de una determinada área, proveyendo juguetes, zapatos, pasteles y libros; ser el Aristóteles de cierta área, enseñando moral, modales, teología e higiene; puedo entender que esto agote la mente, pero no el que la estreche. ¿Como puede ser amplio enseñarles a los hijos de otros la regla de tres y estrecho el ser todo para alguien? No; el trabajo de la mujer es penoso, pero porque es gigantesco, no porque es pequeño. Sentiré pena por la señora Jones ante lo enorme de su tarea; nunca sentiré pena por su pequeñez."

    What’s Wrong with the World? (1911)
    G.K.Chesterton

    Comentado por: ortega el 24/9/2007 a las 17:26

  • Episodio: Llegaba ya a los piés de la Morcuera, a Miraflores, cuando delante de mí ví lo siguiente: un tipo vestido para una boda (deduje: de negro, pelos de pincho... El vulgarcísimo estilo de ahora) hablaba por un móvil, pegado a su coche que, a su vez, estaba a las puertas de un hotelito nuevo, que ha venido a estropear un poco más ese pueblo de la sierra. Me fijé que, de la puerta trasera derecha, apoyados los zapatos de tacón en el asfalto, asomaban unas piernas de mujer, delgadas y bonitas. La chica también vestía de negro.
    La escena que presencié duró unos cien metros de distancia, medidos en tiempo sobre mi bicicleta, desde que me fijé en la pareja hasta que llegué a su lado. Entonces, cuando ya me disponía a rebasarles, el tipo dijo algo brusco a su interlocutor y, sin más, lanzó el móvil contra el suelo haciéndolo saltar en pedazos.
    Pasé a su lado y me contuve. ¿Era realmente estúpido decir algo, cualquier cosa, como "contente, machote" o algo parecido?¿le habría puesto en bandeja, a huevo, una excusa para demostrar ante su chica su "fiereza"?. Sentí lástima por la de las piernas que, según me pareció, se mantuvo impertérrita en la posición.
    Uno puede tener ataques de genio, supongo, pero no puedo evitar sentir una profunda repugnancia por esos alardes (porque es lo que suelen parecerme) de machito.

    Comentado por: Javier el 24/9/2007 a las 15:14

  • MPM (fleco)
    ...Y gracias a los velos que Isis fue quitándose y depositando en la arena, los personajes que allí estaban pudieron secarse las lágrimas, y sonarse los mocos, dicho sea de paso, que la emoción no les dejó contener.
    Gracias, Ortega
    Isis

    Comentado por: Isis el 24/9/2007 a las 14:26

  • Podría haber pintado la Anchoanova más distinta a mí, pero sería difícil (especialmente temo desilusionarle en lo de la talla 92, qué cálculo, mon dieu). Y a pesar de todo, el complejo de Anchoanova no me lo quita ni un congreso entero de psicólogos conductistas, que porqué, buena pregunta…para hacerle a un Papa.. A pesar de todo imaginarme intercambiando arras con el ínclito Azúa ha sostenido mi sonrisa de aquí al colegio de mi hija ida y vuelta, que no es poco, son 10 minutos. Más tiempo y tienen que arrancármela con tenazas. Pero he de decirles que yo de ir a por alguien iría a por Marías, no porque me guste más sino porque se ve que está deseando contraer matrimonio casi tanto como el otro…Bueno, yo también tengo ganas de alejarme de estos blogs, para alegría general, porque esta aguas se están volviendo tan turbias, confusas y fanagosas, que ya no me apetece chapotear, y además, tengo un destino contra el que luchar, que no es poco…Espero que les vaya bonito, que se clarifiquen las aguas, y hala, Joaquinita, le dejo a ud encargada de mi fiesta de despedida.

    Comentado por: escarola el 24/9/2007 a las 13:56

  • Isis, la frase extraída sería más creíble si unos cuantos posts más adelante no se dedicara alguien a mandarnos a la mierda con tranquilidad. La verdad es que de un blog literario se esperaba un poquito más de nivel, pero en fin así está la cosa. Todos a veces pensamos de alguien que está chiflado o tenemos ganas de decirle cuatro cosas pero normalmente nos callamos. A Verdú le llaman directamente imbécil y aquí no ha pasado nada (aunque al revés me parecería peor). Sin embargo leí hoy en el País que habían condenado al administrador de un blog que contenía insultos a Ramoncín. Bueno, como no me entero, digo, igual Verdú y el/la otra se conocen y están de coña, vaya usted a saber. O tienen otras "normas de cortesía" para una conversación agradable y para las relaciones.
    Todo el mundo tiene un mal día, yo first - y mis malos días son a veces terribles aunque siempre son respuesta a algo anterior; tal vez le pase lo mismo a todos, no sé - pero por sistema ya harta un poco. Y acaba uno poniéndose igual o marchándose simplemente para no ponerse a la par; a veces cuesta no responder con agresividad a la agresividad, hasta que te das cuenta de que irse es más sencillo y económico e igualmente posible. Además, que por Internet es distinto, al fin sólo tenemos del otro las palabras.
    Claro que ahora voy a colgar un post para Bartleby que no tiene nada que ver con esto, pero nuevamente no puedo publicar allí, ni siquiera me sale la parte de abajo donde dice comentarios. Y habrá tal vez quien piense que es una falta de respeto porque no tiene nada que ver con lo de Azúa ¿lo es? En la tónica general me parece que no y eso fue parte de lo que me atrajo al principio del blog, esa libertad, el ir cada uno a su bola. Es lo que pasa cuando el de arriba no mira. Sin embargo, hace ya un tiempo que pienso que más que la isla de Huxley esto parece la del Señor de las moscas. Como ya dijo también Isis una vez, si hasta empieza a dar vergüenza hacer algo tan normal como dar las gracias.
    Un saludo.

    Comentado por: Piel el 24/9/2007 a las 13:23

  • Recuerdo la unica vez que vi actuar a Marceau,en el Romea,allá por el 68.Me quedé estupefacto.Descanse en paz.

    Comentado por: maleas el 24/9/2007 a las 12:43

  • HA. Perdón.

    Comentado por: Vernon S. el 24/9/2007 a las 12:07

  • A muerto el entrañable Marcel Marceau.

    Comentado por: Vernon S. el 24/9/2007 a las 12:06

  • No está mal escrita la frase que ha extraído Isis del artículo de Azúa.

    Comentado por: ponys el 24/9/2007 a las 11:31

  • Buenos días, Isis, luz de nuestras vidas. Perdón por el retraso. Como suele decirse: "he estado muy liado". Le dejo algo que escribió Sciascia y que leí ayer antes de empezar con el Moët. "Las cosas amigas: el derecho, las reglas del juego, las proporciones, las simetrías, las ficciones, la buena educación."

    Comentado por: Vernon S. el 24/9/2007 a las 11:20

  • Me parece estupendo, pero yo jamás pasearía por la jungla sin machete.

    Comentado por: Precavido el 24/9/2007 a las 11:17

  • Tengo que irme, pero le dejo algo de la sábana anterior.

    No suelo salir de excursión por los blogs, pero hoy, cambiando mis costumbres, lo he hecho, y miren lo que he encontrado en el jardín del Sr. Baltasar. ¿A que es bonito?

    Estimados amigos:
    El arte de conversar con fluidez, quiero decir: hablando y escuchando, requiere ciertas reglas de cortesía. No son tan solo normas de respeto, pues son las que al fin y al cabo hacen atractivo el contenido de la charla. Quiero proponerles que se aplique algún tipo de norma para regular nuestro intercambio de ideas y opiniones. Por ejemplo, cada intervención ocupará el espacio que su autor considere adecuado pero no se repetirá hasta que haya intervenido cualquier otro comentarista. De este modo, respetando un turno de intervenciones espontáneo, evitaremos la siempre incómoda sensación de ver que uno habla sin importarle cómo van a replicarle los demás. ¿Les parece?

    Publicado por: Basilio Baltasar, editor de El Boomeran(g) | 31/07/2007 13:19:15




    Comentado por: Isis el 24/9/2007 a las 11:00

  • El fondo, la idea, la intención, ya la había comprendido, no se crea. Pero me da que está mal escrita. Serán cosas mías, no se preocupe. Cosas del catarro.

    Comentado por: Isis el 24/9/2007 a las 10:57

  • Siempre tienen la maleta preparada. Yo conozco familias que incluso se fueron a Andorra la tarde del 23-F. Se encontraron un atasco y tuvieron que volver, je, je.

    Comentado por: Circe el 24/9/2007 a las 10:56

  • Está clarísima. Significa que, cuando se pongan en serio a declarar independencias, todos la burguesía catalana con un patrimonio se habrá escapado ya a Suiza. Es la tradición catalana de toda la vía.

    Comentado por: Circe el 24/9/2007 a las 10:52

  • "Pero ya verá el señor notario que en cuanto lo plantee seriamente se le va a escapar por la ventana casi todo el que tenga algo que perder."

    ¿Podrían los gramáticos y lingüistas analizarme esta frase? Se me ha atascado en la mollera.

    Comentado por: Isis el 24/9/2007 a las 10:46

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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