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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 13 de noviembre de 2019

 Blog de Félix de Azúa

Dificultades para contar cuentos

Como sus fanáticos lectores saben de sobra, Henry James fue un novelista de aristócratas perversos e ingenuas millonarias. Figuraban, cada cual, a la vieja Europa y los juveniles EEUU como dos órdenes morales adversos. Las cándidas millonarias de Boston ignoraban las fosas de corrupción que daban lustre a un conde italiano o a un lord inglés y caían en sus simas como corderillas. Esto explica el éxito de películas como La copa de oro o Las alas de la paloma, adaptadas de sus novelas más herméticas.

/upload/fotos/blogs_entradas/la_princesa_casamassima_med.jpgSin embargo, James también escribió un novelón, titulado La princesa Casamassima, sobre un asunto entonces tempestivo: el terrorismo nihilista. Dada la escasa familiaridad de James con el socialismo asesino, los terroristas de su novela son estupendos: una bellísima princesa siciliana y el hijo bastardo del mayor título de la cámara de los Lores. Algo así como escribir una novela de toreros con protagonista japonés.

Me maravilla la desvergüenza de los grandes clásicos, su seguridad, su aplomo. Hay novelas de Baroja en las que un grupo de haraganes que se reúne todos los días en una tasca madrileña decide irse a Rusia para cambiar de aires. El siguiente capítulo comienza con los mismos discutiendo de política en un café de Moscú. Baroja le da un toque realista poniéndolos a todos en camiseta de felpa, jersey de nudos y gorrilla de lana.

Ese desparpajo sería hoy imposible. Sin un conocimiento de primera mano de los escenarios y los personajes, no hay quien coloque una línea. La gente se sabe el íntegro registro psicológico y hasta los más recónditos rincones del globo, de Mogadiscio a Ulan Bator, gracias a la tele y a los seriales de enfermeras. Ya no se puede dar gato por liebre.

De ahí que para narrar algo imaginativo y turbador haya que recurrir a los tiranosaurios, el código de la Magdala, los brujos impúberes, las pitonisas caldeas, o las momias. El espacio está ya tan domesticado como un colosal Benidorm. Sólo en el tiempo, esa jungla inacabable, quedan pozas salvajes en donde la fantasía puede retozar y darse un chombo.

Artículo publicado en: El Periódico, 30 de agosto de 2008.

[Publicado el 01/9/2008 a las 10:06]

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Comentarios (19)

  • noo eso pa k k prza leer eso gasss grgr

    Comentado por: loren el 04/6/2009 a las 20:08

  • "El espacio está ya tan domesticado como un colosal Benidorm." Jajaja, frases como esta hacen que valga la pena dejarse la esclerótica en la pantalla.

    Comentado por: Miembra y adorna el 20/9/2008 a las 03:18

  • EL reciente «revival» de María Antonieta no habrá bastado para proteger a Versalles de las desventuras de nuestro tiempo. En la inigualable magnificencia del palacio de Versalles se expone ahora la obra de Jeff Koons, perpetrador ultramoderno de artefactos que aspiran a la condición más banal, un «kitsch» deliberado que ha logrado estar de moda y cotizarse mucho. «El kitsch» consiste en la edulcoración chillona o almibarada del mal gusto, lo cutre elevado a obra de arte a sabiendas de su insignificancia agrede. Koons diseña conejos o langostas hinchables que su equipo técnico luego fabrica en serie. Su escultura de un corazón gigante se ha vendido por casi veinticuatro millones de dólares. En la sociedad del desperdicio, el valor estético es una brújula enloquecida. La multiplicidad de lo vulgar aparca en los salones y jardines del «château» del Rey Sol. Larga vida al rey del «kitsch».
    Un viejísimo orden respira su inextinguible grandeza en Versalles, incluso para quienes ignoran lo que fue el «Grand Si_cle» o, luego, la Bastilla. Se desvaneció el absolutismo, cambió el mundo pero a nadie deja de fascinarle la pura armonía de Versalles. Tantas cosas han desaparecido, pero en los salones, jardines y grandes estanques de Versalles una página de la Historia ha quedado escrita con caligrafía perfecta. Esa majestuosidad genera una nostalgia imposible y por eso uno se pregunta si no había otros ámbitos para exponer la disparatada estética de Jeff Koons, tan fungible, inane y sinsentido. Esta crítica podrá considerarse elitista. ¿Y por qué no? Pero hay más: la decisión de exponer ahí los abalorios «kitsch» de Koons -altamente cotizado- implica o bien el deseo de provocación o bien de equiparar lo más nuevo de hoy con lo mejor de anteayer. Los muchos espejos de Versalles reflejan en directo la crisis del arte y el descrédito de las vanguardias.
    Es de todos sabido que el valor del arte contemporáneo deriva de un peculiar consenso al que contribuyen conservadores de museos, coleccionistas, críticos y galeristas. Incluso el Estado cultural ha sido involucrado en ese consenso. Koons es su paradigma descocado. Ahí le tenemos, en Versalles, publicitando su obra al sugerir las sensaciones del Rey Sol de despertarse un día y, camino de su augusto desayuno, topar con una langosta de aluminio rojo. ¿Para cuándo la serie de latas de sopa «Campbell´s» de Warhol alineadas en los rincones de Yuste, donde posó la mirada sabia de Carlos V? ¿Para cuándo grafitteros en el museo del Prado? Los inspiradores de la trasgresión más novedosa dirán que todo consiste en que épocas lejanas dialoguen entre sí. Dadaísta tardío y antes «trader», Koons ya tiene su «Autorretrato» ubicado entre los retratos de Luis XIV y Luis XV en Versalles. En la antesala de la alcoba de la Reina expone varias esculturas de aspiradoras, porque tienen «algo de útero». En las subastas de arte, sube como la espuma.
    Si Koons tuvo por musa a Cicciolina, algo muy grave ha sucedido en esos últimos siglos para que María Antonieta pase directamente a la sección de congelados. Entre los invitados a la inauguración de Koons, no faltaban multimillonarios rusos, mecenas de lo novísimo que han relevado a los magnates japoneses que compraban pintura post-impresionista. La ventaja de Koons es que para entender sus obras sobran la sensibilidad o el sentido histórico: basta con pagar y llevárselo a casa. Al pugnar con Nueva York por representar la vitalidad del nuevo arte, París recae: es la «France qui tombe», con una literatura exangüe y una pintura de segunda mano. Lo que representa Jeff Koons carece de sentido de la responsabilidad estética y moral. Es, estrictamente, una forma de pillaje económico. No era para eso que Versalles supo sobrevivir a guerras y destrucciones. El crítico Jean Clair se pregunta a menudo cómo es posible que, entre todas las ideologías del siglo XX, la vanguardia sea la única que no ha sabido afrontar la crítica. Lo cierto -dice- es que, institucionalizada y funcionarizada, auténtica querida de los programas ministeriales de desarrollo cultural, aún pretende encarnar el espíritu de insumisión ante el poder establecido. En Versalles, la ilimitada vacuidad y descaro de Koons dan fe de que esas cosas incluso van a más.

    Valentí Puig

    Comentado por: Incitatus el 16/9/2008 a las 11:47

  • mi querido Felix , acabo de leer su Baudelaire y ..
    voy a responder con una novela que lleva el título "El"; mientras, me gustaría poder enviarle el Cap 1 de una novela pre/monitoria: "Ella", que está en edición en Chile. Fran

    Comentado por: Francisco Collyer el 09/9/2008 a las 00:18

  • Gracias por las palabras amables, Sin Sistes.

    Comentado por: vulgarcito el 04/9/2008 a las 13:36

  • En un blog literario puede pasar de todo, pulgarcito. Si yo te contara, o si estas cuerdas de tender hablaran...

    Comentado por: Sin Sixto pero insisto el 04/9/2008 a las 12:56

  • Joe, si es pedante opinar sobre un libro hasta en un blog litarario, está muy mal la cosa...

    Comentado por: pulgarcito el 04/9/2008 a las 09:48

  • Desde que aquí dinamitaron la globosfera yo tomo menos ansiotílicos.

    Monsieur Azua ferait bien de prendre de la graine chez moi, puisque je l'ai prise de lui.

    Comentado por: Manuel Montero el 04/9/2008 a las 00:14

  • un artículo tan banal como esas suopuestas declaraciones de steiner. pero qué importa, esto me recuerda que el otro año leí un libro de su prima y viva yo y cómo molo

    Comentado por: PEDANTORROS el 03/9/2008 a las 22:42

  • Si os encontráis con Ortega en algún recóndito y armónico (de armonía operística, por ejemplo) lugar del orbe o globo, decidle que ha nacido un gato naranja.

    À la prochaine

    Comentado por: Sisto Les el 03/9/2008 a las 17:23

  • Casualmente hace un par de años me leí "Presencias reales", de George Steiner. Muy atractivo, pero me a la sensación de que se agota pronto. Supongo que cuanto más se abstrae menos hay que decir -por eso mismo seguirán haciendo culebrones hasta el Apocalipsis-
    Además, no sé qué filósofo lo tildó de anacrónico...

    Comentado por: pulgarcito el 03/9/2008 a las 17:16

  • Casualmente me leí hace un tiempo "Presencias reales", de George Steiner. Muy atractivo, pero me da la sensación de que se agota pronto. Supongo que cuanto más se abstrae menos hay que decir -por eso se seguirán haciendo culebrones hasta el Apocalipsis. Además, no sé qué filósofo lo tildó de anacrónico...

    Comentado por: pulgarcito el 03/9/2008 a las 17:11

  • Las palabras de Steiner sobre el racismo siembran la polémica en el Reino Unido


    PATRICIA TUBELLA - Londres

    EL PAÍS - Cultura - 03-09-2008
    Cuando el filósofo y escritor George Steiner declaraba recientemente a este diario que no le gustaría compartir vecindario con una familia jamaicana, pretendía subrayar que el racismo es inherente a toda persona y que la pretendida tolerancia de las clases medias no traspasa la superficie. Desde la publicación de la entrevista en El País Semanal, el 24 de agosto, la sentencia del académico y ensayista está siendo objeto de enconado debate en el Reino Unido, entre quienes han denunciado sus “ofensivas generalizaciones”, con el Consejo Musulmán a la cabeza, y los que defienden la libertad de expresión de una de las mentes más brillantes del país.

    “Resulta muy cómodo para ciertos sectores liberales adoptar posturas nobles ante la inmigración, mientras se exige tolerancia a las clases trabajadoras”, escribía ayer el Daily Mail, denunciando la campaña de “los sospechosos habituales de lobby multicultural” en contra de Steiner. Daily Telegraph también ha convertido en protagonista involuntario a este intelectual de 79 años, Premio Príncipe de Asturias en 2001. Otrora profesor de literatura comparada en Cambridge, Steiner conoce los estragos de la intolerancia, en su condición de hijo de una familia judía que se instaló en Reino Unido huyendo de la entrada de las tropas nazis en París.

    En el transcurso de la conversación sostenía que “es muy fácil sentarse aquí, en esta habitación, y decir: ‘¡El racismo es horrible!’. Pero pregúnteme lo mismo si se traslada a vivir a la casa de al lado una familia jamaicana con seis hijos y escuchan reggae y rock and roll todo el día. O cuando mi asesor venga y me diga que (...) el valor de mi propiedad ha caído en picado. ¡Pregúnteme entonces!”.

    En la jugosa entrevista, Steiner también se refirió a la lengua gallega, no sin causar polémica. “(…) Me han dicho que hay una universidad en España en la que es obligatorio hablar en gallego”, comentaba. A lo que Juan Cruz replicó: “Igual que es obligatorio en Cataluña compartir el catalán con el castellano”. “¡Pero no me compare el catalán con el gallego! El catalán es un idioma importante, con una literatura impresionante. Pero el gallego ¿por qué ha de ser obligatorio en una universidad?”, respondía el británico. Cruz le señaló que “es una parte esencial” de la identidad de Galicia. Las reacciones no se hicieron esperar, en forma de editoriales de periódicos gallegos y un comunicado del PEN Clube de Galicia, en la que, pese al diálogo reproducido arriba se acusaba a Juan Cruz de que las declaraciones “pudieron ser remediadas por el entrevistador”.

    Comentado por: albert el 03/9/2008 a las 13:18

  • qué gracioso!

    erres maravilloso, Félix

    el nicolás aquel

    Comentado por: Nicolás el 02/9/2008 a las 21:59

  • "Me maravilla la desvergüenza de los grandes clásicos, su seguridad, su aplomo. Hay novelas de Baroja en las que un grupo de haraganes que se reúne todos los días en una tasca madrileña decide irse a Rusia para cambiar de aires. El siguiente capítulo comienza con los mismos discutiendo de política en un café de Moscú. Baroja le da un toque realista poniéndolos a todos en camiseta de felpa, jersey de nudos y gorrilla de lana."


    Querido Felix,
    Creo que la desvergüenza y el "desparpajo" son cualidades no desdeñables, incluso deseables tanto en los escritores como en los no escritores.

    ¿Los echas a faltar? ¿sí? Bien, hay tanto borreguismo hoy que ese respirar hondo de los más antiguos (ese mostrarse) da gusto y es libertad.
    ¿Ahora nos lo sabemos todo más al dedillo? (La gente se sabe el íntegro registro psicológico y hasta los más recónditos rincones del globo, de Mogadiscio a Ulan Bator, gracias a la tele y a los seriales de enfermeras. Ya no se puede dar gato por liebre.)
    Sí, quizás tú te sepas todo al dedillo, Félix de azúa perfecto, pero una menda no

    eva

    Comentado por: prima pandora el 02/9/2008 a las 21:56

  • El 26 de septiembre se inaugura una exposición de Pepe Ocaña en la galería "La rosa del Vietnam" (Peu de la Creu, 21 bis, BCN) ¡Viva James y viva Ocaña!

    Comentado por: oriol quiles el 02/9/2008 a las 17:43

  • “El espacio está ya tan domesticado como un colosal Benidorm. Sólo en el tiempo, esa jungla inacabable, quedan pozas salvajes en donde la fantasía puede retozar y darse un chombo”.
    Espacio versus tiempo. La tesis de don Juán eran otras, como exponía con sutileza, en el trabajo ¿Se sentò la Duquesa a la derecha de Don Quijote? "Aquella dimensión que gobierna la obra artística requiere un tratamiento -por ineludible- riguroso, permitiendo que la libertad y la fantasía se muevan a su antojo por la otra. Que mientras el pintor ha de tener siempre sujetas las riendas del espacio, pudiendose mover a su entera libertad por los carrizales del tiempo, de la misma forma el narrador puede tratar el espacio -el ámbito de la simultaneidad- sin necesidad de atenerse a ninguna de las reglas que le gobiernan, haciendo abstracción y aún desdeñando la geometría, la perspectiva o la teoría de la gravitación". Ahora don Félix, nos muestra la magnitud de la tragedia, en esa ficción que, ya no puede desplegar su imaginación por los vericuetos del espacio. Quedando si acaso, los carrizales del tiempo, por toda tabalde salvación para elnarrador. ¿Será cierto, todo ello?

    Comentado por: El Pozo y el Numa el 02/9/2008 a las 13:35

  • No caigo en cuál es la novela de Baroja en cuestión, pero ¿no será la excepción que confirma la regla? Comparaba su serie de Aviraneta con los Episodios Nacionales de Galdós y se ufanaba de que él había estado en todos los lugares que describía, mientras que don Benito no. ¿Y qué decir del detallismo de las descripciones de París, Londres y otras ciudades europeas que aparecen en sus novelas, y en todas las cuales él había estado? Yo diría que el desparpajo de Baroja se encuentra más en su estilo y en sus atentados, no sé si involuntarios o deliberados, contra la gramática, que en la exactitud de sus descripciones de lugares.

    Comentado por: Jordi el 01/9/2008 a las 20:08

  • Si pero los clasicos aguantan, es decir el lector actual los sigue leyendo . Para poco verosimil Cesar Aira y no le hace falta tener un espacio que no sea Buenos Aires y creo que es un contador bueno , aunque tiene algun libro bastante flojo

    Comentado por: albert el 01/9/2008 a las 13:37

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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