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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 5 de agosto de 2020

 Félix de Azúa

Con vistas desde el exterior

/upload/fotos/blogs_entradas/medio_sol_amarillo_med.jpgAyer volví a pecar y leí un cuento escrito por una joven tan lejana como su nombre, Chimamanda Ngozi Adichie, la historia de quien pudo ser su abuela en algún lugar del sur de Nigeria.

Me asombra que la literatura pueda infiltrarnos en almas por completo ajenas y nos deje vivir allí dentro. Es como si tomáramos el domicilio de unos nativos de otro espacio. No hay baños, ni cocinas, ni alcobas, sino la sala de las fiestas y la sala de los llantos, el cuarto de la tierra y el del agua, el lugar de la soledad y el de la reunión. Entonces constatas que nuestra alma es un invento de artífice desconocido. El célebre demiurgo, el gran arquitecto, no es sino el océano de signos y palabras que nos da forma, o mejor, en el que nadamos sin saber que estamos sumergidos. Yo me he visto a mí mismo desde el alma de una abuela subnigeriana y he constatado que soy raro.

La reacción usual es tratar de adaptarse al otro, digerirlo y asimilarlo. Lo tengo por un ideal propio de sociedades satisfechas de sí mismas. Me temo que oculta la exigencia de que todos seamos iguales. A pesar de ello, se entiende la disposición: es terrible que haya gente diferente a uno mismo, sobre todo en países tan gregarios como los nuestros. Los europeos hemos impuesto un alma cristiana, científica y técnica a todos los pueblos del planeta. Y también un modelo de libertad basado en el número, la proporción, el cálculo estadístico al que llamamos democracia. Los pueblos del África subnigeriana no participaban de esta concepción matemática de la libertad, lo cual no impide que vivieran con la misma emoción que nosotros el momento de tomar decisiones libres. En este cuento, el madurado día en que la viuda Nwambgba decide entregar a su hijo a los misioneros católicos para que le enseñen inglés, lengua que da poder. Decisión libre que trae consigo, al cabo de muchos años, el regreso de su nieta desde una universidad británica al poblado, con la intención de cambiar su nombre, Grace, por el de Afamefuna y de ese modo recuperar un alma momificada en los libros de antropología.

Artículo publicado en: El Periódico, 9 de agosto de 2008

Enlace de interés: Lista de diez libros que cambiaron la vida a 100 escritores en español (El País Semanal, 10 de agosto de 2008)

 

[Publicado el 11/8/2008 a las 10:09]

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Comentarios (20)

  • Hablando de "vistas desde el exterior", y de "constatar que somos raros":

    ESPAÑA, ESE TÓPICO
    Las guías turísticas extranjeras siguen describiendo el país con lugares comunes
    TEREIXA CONSTENLA - Madrid - 17/08/2008


    Es el lugar donde se leen menos periódicos de Europa. Donde el periódico más leído sólo da noticias deportivas. Donde el jamón se considera parte de la dieta vegetariana. Donde no todo es sol pero el sol lo condiciona todo. Donde se desayuna copa de licor con el café. Donde el chocolate es dulce y espeso. Donde el vello corporal en axilas y piernas es tabú para las mujeres. Donde todo, o casi todo, se para a cierta hora del día. Donde antes de cenar se procesiona de bar en bar para comer pequeñas raciones. Donde el servicio ferroviario es limpio y eficiente. Donde los conductores urbanos tienen a los peatones en un puño en cada cruce. Donde el robo con estrangulamiento es la modalidad de atraco más frecuente. Donde la vida comienza cuando en el resto de Europa las luces se apagan. Donde por cinco euros sirven una botella de vino en un restaurante. Donde sacan a pasear a Dios con cualquier pretexto. Donde es Europa sin que se sientan europeos. Donde los baños están limpios pero sin papel. Donde hay que tener cuidado con los simpáticos que quieren cháchara. Donde se critica a todo el mundo menos al Rey. Donde el hambre ha marcado su historia. Donde no hay verdadera cocina nacional. ¿Dónde no hay cocina? ¿Dónde? En España, claro.

    Todo lo anterior es España, según los autores de guías turísticas escritas en Francia, Italia, Alemania, Reino Unido, Japón y Rusia. Mientras que los españoles llevan siglos guerreando por la idea de España -la cosa ha mejorado y últimamente sólo se discute-, los extranjeros lo tienen claro. Acierten o no, éste es un lugar con señas propias que se repiten en cada guía: siesta, vitalidad y marcha. No se depriman por la simpleza, por favor. En general, los extranjeros tienen mejor opinión de España que los españoles. Y ellos son muchos más: 59 millones de turistas nos visitaron en 2007. España sigue gustando -es el segundo destino más visitado en el mundo después de Francia- a pesar de que algunos mitos se encuentran en franco declive (¿cuántos españoles se echan la siesta cuando no están de vacaciones?). Pues eso, topicazo. Pero vayamos por partes.

    - Tiempo 'is not time'. Una cosa es el tiempo real; otra, el tiempo español. Basta leer a los británicos, que son los turistas más fieles (16 millones al año): "En teoría, España va una hora por delante de Reino Unido, pero conceptualmente debe de estar en otro planeta". Y siguen en otro párrafo: "En España, el sentido del tiempo es algo elástico: excepto si se trata de una cita de negocios, no se ofenda si tiene que esperar entre 10 y 20 minutos".

    - Omnipresente siesta. La seña de identidad por antonomasia, haya o no haya. Todas las guías se recrean en ella. Los italianos dicen que merece la pena "seguir la costumbre española de la siesta a la hora de comer". Está claro que los autores de guías eligen los mismos lugares. "Las tiendas están todas cerradas y en las horas más calientes del día se para todo, o casi" (Touring club italiano). "Es frecuente que tiendas y pueblos paren durante la comida y la siesta" (The rough guide).

    - Hedonismo y humo. Todos fuman: los que fuman y los que no. A los extranjeros les sorprende aún los pocos espacios libres de humo que encuentran durante su estancia. Y también el entusiasmo vital, aunque los italianos consideren que nuestra europeización esté haciendo estragos: "El pueblo español despreocupado y fiestero del imaginario popular es una especie en vías de extinción". Vayas donde vayas, discrepa la guía alemana (Baedeker), "no puedes dejar de darte cuenta del contagioso entusiasmo por la vida de los españoles".

    - Crisantemos, mejor no. Los alemanes consideran que la cortesía es "importantísima", aunque "en ocasiones los españoles entienden por cortesía algo distinto a nosotros". Dicen que no sabemos decir que no. "Si te invitan a casa de alguien a cenar", dicen The rough guide, "debes llevar un pequeño regalo para los niños, además de chocolate, vino o flores". Ojo. Avisan de que se excluyan los crisantemos y ornamentos propios de funerales.

    - Tópicos autonómicos. Los franceses nos tienen muy estudiados. Tanto, que hay numerosas guías regionalizadas. En el texto editado por Gallimard en su Bibliotheque du voyageur tienen claro qué se encontrará en cada autonomía: "Los andaluces son, de lejos, el pueblo de España más exuberante"; "los gallegos son todo lo contrario"; "los vascos son trabajadores y les gusta vivir bien", y, añaden los rusos de la editorial Vokrug Sveta, "extremadamente religiosos". Según la visión francesa, "los catalanes comparten con los vascos el ardiente deseo de romper con los vínculos que les atan al resto del país". ¿Y qué dicen de los castellanos? Pues que "consideran que el país les pertenece por derecho divino". Touché.

    - Señas de identidad. ¿Qué vertebra a España? Para los franceses, el tapeo: "El ritmo de la vida está marcado por la necesidad de encontrarse, al atardecer, todas las generaciones confundidas, en los paseos y bares de tapas. Eso confiere unidad al país". Dice la citada guía francesa, escrita por británicos, que, como ocurre en el Reino Unido, "los españoles tienden a menudo a considerar Europa como un territorio al que no pertenecen". Otra variable común que destacan los italianos es la crítica: "En un país donde generalmente no se ahorran críticas a los hombres de poder, es raro escuchar hablar mal del Rey". Al que siempre tienen los españoles en boca es a Dios, según los franceses. "La parte concedida a Dios en la vida cotidiana es testimonio de esas reminiscencias morunas fuertemente enraizadas en el comportamiento español, algo evidente en la costumbre de santiguarse o de evocar a Dios por cualquier pretexto".

    - Ser español en una semana. Los alemanes sugieren un método "sencillo y agradable" para participar en el estilo de vida local: "Vaya a las cinco a una plaza. Al principio se encontrará solo, porque la siesta está acabando, pero poco a poco la gente irá llegando a la plaza. Es el momento de la movida, de indolentes paseos hasta altas horas de la noche. Únase sencillamente, vaya de bar en bar, tomándose aquí un jerez, allí un vinito tinto o una sidra, pero pruebe las maravillosas tapas y olvídese de la cena planeada y del programa de visitas del día siguiente. Le felicitamos. Si lo consigue habrá secundado una parte pequeña, pero de ninguna manera irrelevante, del estilo de vida español".

    - Ni velludas ni desastrados. Los italianos aconsejan vestir de "manera decorosa" y mostrar "respeto" cuando se visitan catedrales e iglesias, "en particular en las zonas más lejanas, donde la gente del lugar, sobre todo los ancianos, son muy tradicionalistas y poco tolerantes". Los alemanes consideran que se atribuye muchísima importancia al buen aspecto: "Por eso, sean hombres o mujeres, salen de casa como un pincel incluso en los días más calurosos". Y lo más chocante para los germanos: "El vello corporal de cualquier tipo, en axilas o piernas, es un absoluto tabú para las mujeres".

    - Cuidado con los simpáticos. La guía japonesa (Diamond) es la que más se extiende en este apartado. Alerta principalmente sobre los robos en Madrid y da una clasificación de delitos más frecuentes: el primero es el "robo con estrangulamiento"; le siguen el tirón del bolso y "los que cometen ladrones camuflados de policías". Recomienda cautela con quienes se acercan y "se expresan de manera simpática" y "con los grupos de dos o tres personas, que intentan acosar, a veces con la excusa de vender flores". La guía británica clasifica a las fuerzas de seguridad. La Guardia Civil es la más celosa y "la que se debe evitar". "Si tiene que informar de un delito serio como una violación, vaya siempre a la más comprensiva policía local". Y avisa de que no se espere mucha preocupación si se denuncia el robo de un artículo pequeño.

    - Vino tirado, cocina fantasma. ¿Cuántas veces ha pagado cinco euros por una botella de vino en un restaurante? Los autores de The rough guide omiten los lugares secretos donde han pimplado tan barato. Como depende de con quién se nos compare, los británicos creen que somos unos bebedores moderados y recomiendan igual continencia a sus compatriotas: "Beber demasiado no es frecuente, a pesar de que parece haber un bar en cada esquina, es más para tomar café y socializar que para una monumental cogorza". Es una opinión. Y atención a la siguiente: ¿quién pone en duda que España, donde trabaja Ferran Adrià, considerado mejor cocinero del mundo según The New York Times, tenga una cocina verdadera (en lo de nacional es mejor no meterse)? Los italianos: "Además de paella, tortilla y gazpacho, el país no posee una verdadera cocina nacional, pero cada región tiene sus propios platos y tradiciones culinarias locales".

    - ¿Qué llevarse de 'Spain'? Ahí va la extravagante lista propuesta por los japoneses: aceite de oliva, aceitunas, vinagre de jerez, tinta de calamar, salsa alioli, corazones de alcachofa en vinagre, figuras de Lladró... y chupa-chups.


    Con información de Gloria Torrijos (Tokio), Rodrigo Fernández (Moscú), Laura Lucchini (Milán), Octavi Martí (París), Bertran Cazorla y Alberto Barbieri (Barcelona), y Juan Diego Quesada (Málaga).

    Comentado por: provoqueen el 17/8/2008 a las 10:47

  • Vic

    "...algo que está objetivamente considerando pero que no sabe muy bien qué es..."

    El investigador suele usar como punto de partida una definición del objeto a estudiar, con el fin de establecer los límites del ámbito de su trabajo. Dicha definición con frecuencia es una mera convención. Normalmente no es necesario más (sin desmerecer lo que pueda aportar el procedimiento metafísico) a efectos prácticos, es decir, de lo que pretende el investigador.
    Cuando las discusiones para ponerse de acuerdo en una definición llegan a ponerse interminables, hasta a eso se renuncia: la definición la establece el propio investigador, si es que la necesita. Porque al fin y al cabo, disponer de una definición precisa del objeto de estudio (existiendo ya una idea intuitiva generalmente aceptada) sólo se hace necesario cuando vamos a movernos cerca de los límites.
    Aún así, siempre se puede recurrir a la mayor, como hace Azúa cuando define "Obra de Arte" como "aquello que se muestra al público en calidad de tal en una sala de exposiciones".

    Comentado por: provoqueen el 16/8/2008 a las 12:03

  • ejemm....sí...quizá me anime

    lo que quería decir es que cuando se enfrentan a estudios..por ejemplo..se estudia elcerebro. Lo que se hace no es estudiar 'el cerebro' sino 'el cerebro "de" el ser humano'..luego el investigador refiere su investigación hacia 'algo' nebuloso y parcial que es el ser humano del que tiene una caracterización o referencia que es punto de partida y del que se quiere decir algo más exacto, algo nuevo pero cuya "materialidad epistemológica", sus "substancia epistemológica" es ya algo para el investigador, no se parte de un análisis absoluto o de un concepto vacío que se quiera llenar sino que dejando a parte la subjetividad del investigador, objetivamente las verdades que quiera decir o hallar con su investigación se refieren a algo que está objetivamente considerando pero que no sabe muy bien qué es lo que es y es aquí donde la metafísica pueda servir como un a pre-investigación que sirva de marco referncial al menos

    saludos

    Comentado por: vic el 16/8/2008 a las 09:50

  • "... ¿cabe preguntarse lo que 'es el ser-humano'?, ¿cómo cabe preguntárselo?, ¿ de qué modo cabe 'investigarlo', mediante qué 'método'?...este camino parece enfrentarlo con éxito el procedimeinto metáfísico..."

    Muy interesante Vic, anímese.

    En cuanto al método científico, en la neurociencia no sé; en la antropología y en la sociología (pienso que en todos los campos de la ciencia la cosa funciona de modo parecido), la base teórica suele ser previa al experimento. Primero la inducción y después la deducción (cuando se puede). O añádale el "pseudo" delante, si usted quiere. Si el experimento corrobora la teoría, de momento la hipótesis se da por buena. Sólo de momento.

    En efecto, nadie habla de conocimiento. A las teorías, incluso a las corroboradas por diversos experimentos realizados con todo rigor y cautelas metodológicas, lo más que podemos pedirles es que sean “plausibles”. Seguimos sin poder decir nada más que "ahí está el experimento". Pero menos da una piedra.

    No sé si el método metafísico llega más lejos o más cerca... me temo que ni lo uno ni lo otro, simplemente opera en un plano distinto.

    Por otra parte, estoy de acuerdo en que el hecho de que la comunicación se dé no la hace demostrable pero... ¿qué más da?

    Comentado por: Provoqueen el 16/8/2008 a las 06:18

  • A propósito de lo escrito por la sra. Provoqueen.

    Pero...la comunicación, o lo que vienen en llamarse, lato sensu, caracteres universales parten de un supuesto básico que a menudo o se obvia o no se dice, y es que actuamos sobre la base razonable de que 'podemos comunicarnos' (caso de la comunicación) pero esta base se sustenta en algo que no es demostrable a priori; es decir, que la comunicación es una 'imagen o simulacro de comunicación' y no algo que deba ser entendido como previo y perteneciente al hombre por el mero hecho de ser hombre (aunque evidentemente se da, se da en el momento en que "nos comunicamos"); razonable es por tanto aquélla, pero no demostrable. Luego se sigue que el carácter universal de la comunicación como capacidad y como acto será entendido supuesto aquello ( el supuesto es que 'la comunicación es posible porque es algo connatural') pero no de partida. Por tanto no es universal en el sentido de estar ínsito en lo que sea el ser humano sino que depende del supuesto aquel...desde este punto de vista...la pregunta obvia e interesante es, ¿cabe preguntarse lo que 'es el ser-humano'?, ¿cómo cabe preguntárselo?, ¿ de qué modo cabe 'investigarlo', mediante qué 'método'?...este camino parece enfrentarlo con éxito el procedimeinto metáfísico, pero hoy día tan desvalorada no sé si los científicos, que no consideran el concepto de 'ser' y utilizan herramientas epistemológicas semi-deductivas y/o semi-inductivas (aunque rigurosas), pueden hablar de caracteres universales del ser humano...llevados por su mano toda investigación conduciría a un 'no podemos decir nada, pero he aquí el experimento'; de acuerdo, se contestará pèro falta la médula, la espina dorsal teórica que los eleve a ser conocimiento...esto pasa con frecuencia en el campo de la neurociencia

    saludos

    Comentado por: vic el 15/8/2008 a las 19:16

  • Vaya, Asier, como siempre sacándome los colores, subiéndome el ánimo y colocándome una sonrisa. Te mando un beso.

    Pero no, lo de especie en extinción nada de nada.

    Lo que ocurre es que además de la empatía, también son rasgos universales la agresividad, el miedo, el desánimo...
    Y estas emociones, aunque las sentimos todos, no las sentimos a la vez ni con la misma intensidad.
    De esa asincronía nacen, como dices, los despotismos y el que algunos se aprovechen de los momentos flojos de los demás.
    Las capacidades están ahí; luego, un cúmulo de circunstancias, internas y externas, modelan el uso que cada uno quiera o logre hacer de ellas, que es otro cantar.

    Comentado por: provoqueen el 15/8/2008 a las 12:16

  • ¡Fantástico! Creía que era por el inconsciente colectivo, nuestra empatía y lo universal en lo particular.

    Comentado por: ínsula anterior el 15/8/2008 a las 08:59

  • Creo que las novelas y poemarios que se suelen citar no han cambiado realmente la vida de nadie. Tiene razón Provoqueen: esa literatura ha ido conformándonos, influyendo en nuestra forma de pensar, pero de ahí a cambiar la vida.... Sin embargo hay algunos libros que en cierta época y para algunas personas sí han podido suponer algo más, como por ejemplo los de Allan Watts, Engels, Wilhhelm Reich... Libros que no se pueden considerar del todo como de ficción. Aquello del taoísmo, la lucha de clases y el orgasmo deslumbró, modificó concepciones del mundo y de alguna manera provocó un cambio drástico en la vida de bastante gente.

    Comentado por: Incitatus el 15/8/2008 a las 05:32

  • Me parece que Azúa ha sido el más sincero a la par que irónico de la lista de escritores.
    También es curioso que todos los comentarios se hayan centrado en este tema y nadie comente sobre lo que realmente habla.

    Comentado por: cada uno y ninguno el 14/8/2008 a las 19:54

  • El libro que cambió mi vida, y sigue cambiándola, es LA LIBRETA DE AHORROS del banco.

    Comentado por: nimelocreo el 13/8/2008 a las 16:36

  • "Vamos, que de creerse algo, ustedes tienen allá a los escritores más cultos, homéricos y proustianos del universo."

    Has dado en el clavo, Fernandella. En Espana se habla mucho y se hace poco, se sabe la letra, pero no la musica. Amiguetes, de derechas o de izquierdas, hablan al unisono, como si rezaran, sin tener ni puta idea de lo que dicen. Pasate por el blog de Rioyo y veras.

    Ocurre lo mismo en politica (tenemos al presidente mas "cool" y mas tonto de Europa), en las empresas (= mediocridad y precariedad), en la educacion (somos lideres en fracaso escolar, analfabetismo)...

    Menos mal que la crisis ha llegado (con unos meses de retraso con respecto a la prensa extranjera) y nos pondra en el lugar que nos corresponde.

    Comentado por: asier el 13/8/2008 a las 11:30

  • Cierto que aquí llegó después que Cervantes y Quevedo Borges,y aún así,el ciego y sordo,no se enteró,poeta puro, de los cientos de cadáveres que flotaban en Río de Plata al que deberían cambiar el nombre por Río de Sangre,gozó de cierto prestigio.
    Lo que aún parece que no ha llegado allí es el surrealismo.No se puede entender de otra manera lo de calificar a Azúa de "borde y cínico " por la lista de libros que hace.

    Comentado por: maleas el 13/8/2008 a las 10:09

  • el alma....ay, la literatura parece que se posicione en el debate mente(alma)-cerebro de una forma claramente contra el reduccionismo fisicista...porque, parafraseando hay algo que es 'como ser una abuela nigeriana'(respuesta a la famosa pregunta), en este caso para el sr. Azúa...'emergentismo literario'?

    saludos

    Comentado por: vic el 13/8/2008 a las 09:53

  • Leyendo la lista del autor del blog, uno tendría la impresión que es su enésima prueba de ser un borde y un cínico. Claro que al ver lo que pone el resto... Vamos, que de creerse algo, ustedes tienen allá a los escritores más cultos, homéricos y proustianos del universo. Por lo que conozco, me parece que cuando conocieron a Borges ya estaban maleados sin remedio.

    Comentado por: Fernandella el 12/8/2008 a las 16:58

  • Albert,sin duda hay muchos mas de cien escritores. Esta misma tarde un escritor amigo presenta un libro.Me excusaré de asistir alegando un ataque agudo de misantropía.Lo que no creo es que haya cien buenos lectores.
    La lista,cierto que en cada época se lee un tipo de cosas, de las preferencias que dicen tener a si lo muestra,amén de que en algunos casos recuerdan al Festival de la Eurovision. Mucho Borges y poca chicha,mucha novela y poco pensamiento,historia o poesia además de ausencias de escándalo, Gargantúa y Pantagruel ,La verdadera historia de la conquista de Méjico de Díaz del Castillo.

    Lo de Azúa tiene gracia,creo que tras la obra que padeció en casa tiene la biblioteca como yo que parece un vertedero de basura y lo que ha echo ha sido coger el primer montó que ha encontrado y se ha limitado a copiar.
    Haré lo mismo a ver que sale.

    Claves Líricas, Valle Inclán
    El jardín perfumado,Omár Ibn Mohamed Al-Nfzaui
    Memorias de España,G. Casanova
    El enigmático Mr.Quin,A. Christie
    Novelas Ejemplares,Cervantes
    La edad de oro de la ciencia ficción,I.Asimov
    El cuento anarquista,edición de Lily Litvak.
    Obra completa,A.Rimbaud
    El Satiricón,Petronio
    Poesía original completa,Quevedo.

    Comentado por: maleas el 12/8/2008 a las 15:53

  • Vaya preguntita. ¿Cómo se puede decir que un libro cambió nuestra vida? ¿Qué sabemos sobre cómo habría sido nuestra vida de no haberlos leído? Todos los libros que hemos leído nos han conformado para llegar a ser lo que somos. Y no estoy segura de que ellos nos hayan cambiado, pues no los habríamos elegido de no ser como somos, como nos han hecho...
    Las historias que de verdad nos han conformado (sin quererlo, sin haberlo elegido) son las primeras que escuchamos de niños: los cuentos de Perrault, los de Andersen y los de los hermanos Grimm, y por supuesto la biblia.
    Todas ellas, por cierto, historias muy diferentes de las que seguramente escuchó en sus primeros años la autora nigeriana de la que habla Azúa. Son historias que no cambian nuestra vida, sino que la hacen, la conforman, desde cero. Creo que es a eso a lo que se refiere Félix con este artículo, y por lo que su selección en la lista es tan "heterodoxa".

    Aparte de esas historias y fábulas de niñez, intento recordar si hay algún libro cuya lectura haya sido realmente decisiva para, consciente y voluntariamente, optar por un rumbo decisivo en mi vida, y de momento no se me ocurre cuál. Y mira que he dado bandazos...
    Pero no, los bandazos nunca han sido debidos a ningún libro, sino a acontecimientos de la vida: un accidente de coche, la muerte de mi madre, mi primer viaje al extranjero, la visión de un cura oficiando bajo los efectos de la marihuana (yo, no el cura)...
    Quizá, de haber alguno/s, esos fueron los libros de historia que manejé en primaria, que ni conservo ni recuerdo sus autores o editoriales. Pero lo que sí recuerdo es que me hicieron intuir vagamente ya entonces, con unos seis o siete años, que me podrían estar engañando, que los libros que estudiasen en la escuela los niños de otros países (por ejemplo, los mejicanos, o los franceses) necesariamente tendrían que poner el acento en lo malos que éramos los españoles. Por tanto, alguien mentía. Y me molestaba infinitamente que me obligaran a aprender mentiras, a la vez que me sabía impotente para luchar contra ello, pues era consciente de carecer todavía de los elementos necesarios para defenderme de ese engaño.
    Sí, creo que si hubo una decisión importante, consciente, y provocada por los contenidos de un libro (generalmente de historia), fue esa: agarrarme como un clavo ardiendo a las matemáticas, como el único lugar del colegio donde me encontraba a salvo. Al menos, en tanto no adquiriera las armas necesarias para desbrozar todo aquel bosque de medias verdades mezcladas con interpretaciones, intereses particulares, especulaciones...

    Comentado por: provoqueen el 12/8/2008 a las 10:50

  • Pues yo, si no me he leído la obra completa de Borges, casi. Podríamos hacer este ejercicio nosotros. Ahí va mi lista, por orden cronológico (por cierto, cuanto mayor te haces menos libros hay y menos cosas, que te cambien la vida):

    1. La isla misteriosa, Julio Verne.
    2. Enciclopedia Universal Nauta
    3. El Aleph, Borges
    4. Trópico de Cáncer, Henry Miller
    5. Herzog, Saul Bellow
    6. Madame Bovary, Flaubert
    7. Los orígenes del totalitarismo, Hanna Arendt
    8. Corazones solitarios en el cosmos, Dennis Overbye

    Faltan dos, pero que me hayan influido hasta el punto de cambiarme la vida, ahora solo me acuerdo de estos.

    Comentado por: pc el 11/8/2008 a las 20:04

  • Me sorprenden también cosas como "Borges, Obra completa" !! pero realmente alguien se ha leído la obra completa de alguien que escribió tanto como Borges?!?! (supongo que era un decir).

    Comentado por: poca feina el 11/8/2008 a las 19:16

  • Quanta raó Albert, quanta raó...

    Comentado por: poca feina el 11/8/2008 a las 19:11

  • Lo que me extraña de esta lista es que en España existan 100 escritores . creo que eso es una pasada, 100 son muchos.

    Comentado por: albert el 11/8/2008 a las 11:31

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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