El juego interrumpido
Durante muchos y repetidos días terminales de agosto hemos asistido al espectáculo del dolor popular retransmitido en directo con una autenticidad muy infrecuente en la televisión. El dolor popular está presente todos los días en los entierros del mundo islámico, en las familias destruidas por huracanes, incendios o bombardeos, en la omnipresencia del terror, la miseria y la crueldad, una constante en los diversos canales porque es un componente esencial sin el cual la televisión sería inútil. El contrapunto de los concursos, culebrones, series, deportes, galas y programas de obscenidad sentimental ha de ser necesariamente una presencia del dolor, la miseria y la muerte en espacios prime rate. Sólo de ese modo es posible salvar a los informativos del resto de la producción y darles un simulacro de realidad que permita pensar en el medio televisivo como algo que informa sobre algo. De no ser por la acumulación de muerte y terror, la televisión sería una play station y los adultos buscarían otros espectáculos más excitantes.
Sin embargo, la intensidad y emotividad del duelo producido por la muerte del joven futbolista del Sevilla ha superado con mucho todo lo habitual. En realidad, el suceso pertenece a un orden distinto al de la muerte en directo y no había sido planeado: escapaba por completo a la muerte televisiva habitual y por eso fue necesario un sobreesfuerzo para recuperarlo y domesticarlo.
Las familias arrasadas por un suicida en Bagdad o por un huracán en Nueva Orleans parecen de ficción si se comparan con la veracidad evidente que aparecía en los rostros de los ciudadanos trastornados por el suceso. Y ello, no por la proximidad geográfica o cultural que nos haría compartirlo con simpatía, sino porque las imágenes de desolación no venían incitadas por un daño personal, una pérdida material, una violencia en carne propia, sino por una desdicha ajena. La muerte inesperada e incomprensible de un muchacho, el espantoso aparecer del sinsentido. Algo de lo que la televisión huye desesperadamente.
Yo sólo recuerdo un movimiento popular comparable, cuando ETA compuso un escenario macabro para asesinar a Miguel Angel Blanco. En aquella ocasión la banda mostró el fondo profundo de la trivialidad política en la que se escuda, su mediocre alma funcionarial, y puso fecha a una pena de muerte dictada por el amor a la patria vasca. Aquellos dos días de reflexión les explotaron en las manos. La espontaneidad del dolor popular fue tan colosal que asustó incluso a los beneficiarios del terror, los que recogen las nueces, de manera que hubieron de retroceder algunos pasos en sus narcisismos nacionales durante unos meses, espantados ante la verdad que se había abierto a los ojos del mundo por un capricho de la banda.
Uno de los jóvenes que lloraba al futbolista sevillano ante las cámaras dijo que habría preferido perder la liga antes de que sucediera algo tan tremendo. A aquel chaval no le cabía en la cabeza posibilidad más terrorífica que perder la liga, pero la muerte del futbolista le había abierto un abismo vertiginoso. Para su horror, sí que había algo peor. La causa de tanta desesperación es la irrefutable presencia de la muerte, no como consecuencia de un acto previsible o contabilizable (una guerra, un huracán, un incendio, un atentado terrorista, los celos del macho, la carretera, las drogas), sino como absurdo absoluto. La muerte como algo natural, inevitable, fatídico y que nos agrede a todos sin excepción. Desde la pantalla, desde el lugar de la paz y la felicidad.
Al ver cómo un joven atleta caía fulminado sin otra causa que su propio corazón, simplemente porque le había llegado su hora, todos nos hemos visto señalados por el dedo de la muerte real, la que no puede domesticar ni la administración, ni los psicólogos, ni los filósofos, ni los curas, ni absolutamente nadie. Una muerte para la que no cabe buscar culpables o responsables. La muerte de aquel muchacho es la acusación más grave que se pueda pensar contra la vida misma: que no tiene sentido. Eso es lo que desespera hasta el punto de desear perder la liga. O cosas peores. Cosas que la administración política, la garante de la paz y la felicidad, no se puede permitir.
La similitud con la espontánea manifestación que tuvo lugar cuando ETA asesinó a Miguel Angel Blanco se debe, a mi entender, a que los terroristas, llevados de su alma publicitaria, lo presentaron como un espacio televisivo, es decir, con una secuencia diseñada y previsible: proponían como premio la vida de la víctima y las pruebas a superar eran aquello que exigían de los concursantes a cambio de no asesinarle. La independencia de las provincias vascas, por ejemplo. Estaba mal planificado. La espera se hizo insoportable y las gentes salieron a la calle para exigir que los directivos anularan el programa.
En ambos casos la aparición de la muerte en pantalla provocaba un sinsentido insufrible: el asesinado de todos los días, el asesinado normal, como los dos ecuatorianos casi imperceptibles de Barajas, aparece ya muerto, como una consecuencia o un daño colateral de una causa reglamentada, y no produce espanto. Lo intolerable es la expectativa que obliga a una reflexión. O la reflexión que nos asalta a pesar de los esfuerzos que hacemos para evitarla. Cuando el horror se lleva en privado (una enfermedad, un accidente) no hay escándalo, todo queda en casa, el estado no interviene más que para recoger lo sobrante, es decir, el cadáver. Otra cosa es cuando la muerte aparece como espectáculo.
En un extraordinario ensayo titulado El arte, el terror y la muerte, el filósofo Arturo Leyte argumenta que la administración política se las entiende mucho mejor con el terror que con el pensamiento. Al fin y al cabo las víctimas del terror, como las de un huracán o un incendio, son contabilizables, forman la materia de una estadística, se pueden integrar en el sistema de la muerte televisiva o del programa de partido sin peligro. Lo en verdad insoportable es la reflexión que provoca la insignificancia de una muerte imposible de contabilizar, sea porque hay que esperarla, sea porque nos asalta sin haber sido programada, desde las pantallas de la paz y la felicidad, interrumpiendo el continuo de la publicidad.
La del joven Antonio Puerta rompió la infinita serie de partidos sedantes, la repetición serial y tranquilizadora de goles, derrotas, victorias, ligas, copas, contratos, lesiones, árbitros, directivos, equipos, y vuelta a empezar, día tras día, mes tras mes, año tras año, el ciclo repetitivo como garantía de una eternidad feliz. La misma felicidad que esa repetición de las elecciones, los ganadores, la oposición, ahora me toca a mi, han ganado los míos, nuevas elecciones, nuevos ganadores, garantía de una vida tranquila y sin fin encadenada por la lógica de la publicidad.
Sin embargo a veces lo real, como una peste hedionda, se cuela en la aséptica programación y hiere por sorpresa el corazón de millones de personas que, como suele decirse, sólo trataban de pasar un rato distraídos. Lo real no es otra cosa que la muerte, esa rareza. Y la muerte no es sino una interrupción. El momento en que algo que se daba por seguro se interrumpe. Habla Leyte del momento de inquietante suspensión que sufren los espectadores cuando se estropea el proyector y la película queda momentáneamente rota en un fotograma que muestra la entraña oculta del film, su discontinuidad, el simulacro de actividad formado por miles de escenas estáticas. Ver la interrupción, lo que hay en medio del continuo espectáculo de paz y felicidad publicitaria, unido sin diferencia al dolor y el terror espectaculares, esa nada, ese vacío, ese fotograma ciego, es lo que solemos llamar “conocer la verdad”. Y está oculta porque es lo que más tememos. Cuando de repente nos asalta por sorpresa, todo se difumina en la niebla del sinsentido, nada tiene ya importancia. Ni siquiera la liga.
Artículo publicado en: El Mundo, 1 de septiembre de 2007.
[Publicado el 03/9/2007 a las 09:25]
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yo pienso que bin laden es mierda y punto y se le puso al brinco a estados unidos porque queria cojerse a las gringas saludos que viva el rok jajajajajajaja
Comentado por: irvin el 21/12/2007 a las 22:54
A Borja :
“...Me parece divertido el que, hoy en día, lo herético sea defender la inmortalidad o la trascendencia. “
La palabra hereje conlleva una carga histórica que la hace de uso, digamos, delicado. No obstante, ¿en verdad cree que se está tratando como hereje a quien defiende la inmortalidad o la trascendencia ?
Mire :
http://www.lavanguardia.es/lv24h/20070806/53381986903.html
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Viena. (AFP).- Benedicto XVI visitará del 7 al 9 de septiembre Austria con motivo del 850o. aniversario del santuario mariano de Mariazell, lugar de peregrinación al suroeste de Viena, un viaje que los organizadores pretenden promover echando mano de las tecnologías de la información del siglo XXI.
A partir de mediados de agosto unos 2.000 pósters gigantes y luminosos del Papa anunciarán en los principales cruces viarios del país la próxima llegada del Sumo Pontífice.
El retrato del Papa en el que saluda a los fieles sobre un fondo dorado "cambia en función de la luz, lo que le da vida, lo hace tan vivo como la fe en nuestro país", afirmó el viernes Paul Wuthe, portavoz del comité organizador de la visita papal, al diario Kathpress.
Y en pleno apogeo de la telefonía móvil, los fieles ya pueden ser partícipes de la visita a través de un servicio de mensajes de texto por teléfono móvil (SMS) con citas extraídas de las obras escritas por el Papa. Basta con enviar un SMS con la palabra Zitat (cita en alemán) al número austríaco 0664 660 6651.
Aparte de la buena nueva papal, los fieles pueden descargar, llamando al mismo número, retratos de Benedicto XVI en sus teléfonos móviles, o cambiar el sonido de la llamada telefónica.
Los promotores ofrecen una selección de melodías que incluyen cánticos de corales previstos en las misas que concelebrará en Austria, o los sonidos de las campanas de la basílica de Mariazell o de la catedral de San Esteban de Viena.
Las bendiciones que pronunciará la máxima autoridad de la Iglesia Católica durante sus tres días de visitas estarán disponibles en versión SMS.
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Citando a Francesc-Marc Álvaro (La Vanguardia 4/IX/2007) que cita a Ignatieff que cita a Berlin (!!) : lo malo de los intelectuales y comentaristas es que les importa más que las ideas sean interesantes que ciertas.
Comentado por: marc el 05/9/2007 a las 09:27
Buenos y alegres días Vernon S., Melusina, Isis, Joaquinita y demás criaturas madrugadoras.
Esta mañana he abierto los ojos y mi realidad seguía ahí. Ayer no lo dudé ni un segundo.
¡Qué previsibles son mis creencias!
Comentado por: la admiradora revelada el 05/9/2007 a las 08:37
@ Knudsen
"Basta señor. Váyase. No soporto su estilo."
Malesherbes al cura que trata de darle la extremaunción
Comentado por: Vernon S. el 05/9/2007 a las 07:28
@ Maleas
-¿Quién decide que un paradigma ha comenzado a hacer aguas?
-El iconoclasta, naturalmente.
@ Piel
Me gustó mucho su frase "Lo que es insoportable es intentar tener una conversación y que cada cosa que digas se tergiverse y malinterprete, y no sin querer además. Así no hay manera de llegar a una comunicación."
Comentado por: provoqueen el 05/9/2007 a las 01:08
Lo de Puerta ha sido dramático, intenso, terrible. Un héroe de la fatalidad, con todo el asombro y el misterio de la muerte. Y además con imágenes, siguiéndolo al minuto. Es natural que la gente se emocione y se "entusiasme" y que se echen a las calles a llorar o a poner cara de tipos duros que contienen las lágrimas. Que se mueren dos trabajadores del AVE por un siniestro laboral, bueno, pasa a menudo; que se muere un viejo, aunque sea el escritor más grande del mundo, ¿y qué?; que un torero, aunque sea un genio de la tauromaquia como Tomás, está a punto de perecer en la plaza, es su oficio de cualquier modo. Ahora, de los miles que hoy lloran a Puerta ninguno lo va a recordar mañana. Lo mismo le pasó a otro jugador del Sevilla por lo visto, hace ¿cuando? y ¿quien era?
Gracias, Maleas, por lo de lujo, parezco un jamón de pata negra en un anuncio de la Junta de Andalucía.
Salud y buena noche
Comentado por: RdC el 05/9/2007 a las 00:26
FESTIVAL LUNAR
Las constelaciones de otoño
empiezan a alzarse. La brillante
luz de luna reluce en las
multitudes. El sapo lunar nada
en el río y no se ahoga. El
conejo lunar tritura las amargas
hierbas del elixir de la vida
eterna. Su narcótico sólo consigue
amargar aún más mi corazón.
Con el brillo plateado, mi pelo se
ve aún más blanco. Se
que el país está asolado por
la guerra. La luz de luna
nada dice a las tropas acampadas
en los páramos occidentales.
TU FU (713-770)
Hasta mañana...
Comentado por: Joaquinita el 05/9/2007 a las 00:24
Comentado por: Joaquinita el 05/9/2007 a las 00:16
Isis, qué casualidad.
Mira cómo acabé con el pañuelo
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/8/8d/Audrey_Hepburn_screentest_in_Roman_Holiday_trailer_2.jpg/180px-Audrey_Hepburn_screentest_in_Roman_Holiday_trailer_2.jpg
Comentado por: Serpiente Suya el 05/9/2007 a las 00:12
Claro, Javier, eso mismo.
Les dejo con el final de una película que siempre veo cuando tengo un dia rojo.
Buenas noches a todos y un guiño especial a melusina y al gato.
http://es.youtube.com/watch?v=cBSNeaOcSE4&mode=related&search=
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 23:59
... Isis, aunque no lo pareciera también quería decir eso: sabe más el sentimiento que la inteligencia. Aunque esté más a nuestro alcance, hoy, discernir que sentir (¡y con qué cantidad de problemas vivimos por esa incapacidad!).
Comentado por: Javier el 04/9/2007 a las 23:52
Difícil copla en la que entiendo mi no saber y, sin embargo, quiero y gozo con esa música que llega, como todas las músicas abriendo caminos a la luz, no sé si de algo más allá de esta existencia, pero guiada por la belleza con la que es más fácil enseñar y menos doloroso el aprender porque, a veces, también, vivo sin vivir en mí.
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 23:27
Ustedes me disculparán, señoras y señores, pero yo me quedo con esto, forever:
Entreme donde no supe
y quedéme no sabiendo
toda ciencia trascendiendo.
Yo no supe dónde entraba
pero cuando allí me vi
sin saber dónde me estaba
grandes cosas entendí
no diré lo que sentí
que me quedé no sabiendo
toda ciencia trascendiendo.
De paz y de piedad
era la ciencia perfecta,
en profunda soledad
entendida vía recta
era cosa tan secreta
que me quedé balbuciendo
toda ciencia trascendiendo.
Estaba tan embebido
tan absorto y ajenado
que se quedó mi sentido
de todo sentir privado
y el espíritu dotado
de un entender no entendiendo
toda ciencia trascendiendo.
El que allí llega de vero
de sí mismo desfallece
cuanto sabía primero
mucho bajo le parece
y su ciencia tanto crece
que se queda no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
Cuanto más alto se sube
tanto menos se entendía
que es la tenebrosa nube
que a la noche esclarecía
por eso quien la sabía
queda siempre no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
Este saber no sabiendo
es de tan alto poder
que los sabios arguyendo
jamás le pueden vencer
que no llega su saber
a no entender entendiendo
toda ciencia trascendiendo.
Y es de tan alta excelencia
aqueste sumo saber
que no hay facultad ni ciencia
que le puedan emprender
quien se supiere vencer
con un no saber sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
Y si lo queréis oír
consiste esta suma ciencia
en un subido sentir
de la divinal esencia
es obra de su clemencia
hacer quedar no entendiendo
toda ciencia trascendiendo.
Juan de la Cruz
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 23:19
Knudsen,¿el irlandes no seria de parte gallega?.
Contaba Don Juan Belmonte que no era amigo de ceremonias,tampoco de reyes ni de jerarcas de la democracia,que lo bueno seria que no tendria que soportar su entierro.
Comentado por: maleas el 04/9/2007 a las 23:08
Provo
Me doy cuenta de la dificultad que encierra entender lo que en un unas frases expresa un hombre del que se desconoce su vida,las circunstancias que en ella ocurrieron o los principios que defendió en ella.Viene esto a cuento de su lectura de las palabras de Pound.¿Quien determina cuando el santuario es inservible? ¿Quien y con que criterio puede tomar tal decisión?.Puede cuestionarse en lo que dice Pound,por su falta de imprecisión,que no se daria si hubiese tenido una cierta información historica la pregunta de ¿Quien destruyó la unidad de la Iglesia Catolica..? por que la Iglesia Catolica se ha mantenido en un proceso de cisma y herejia especialmente en sus primeros siglos de existencia,practicamente desde la muerte de Jesus,hasta nuestros dias.Piense que Pound a quien está denuciando es a los talibanes.
La ciencia puede y debe estudiar el hecho religioso en sus aspectos historicos,Püech y colaboradores es un ejemplo magnifico o el mapa religioso en España que está por hacer,o sus aspectos de regimen economico o su relación con la politica... o su cuerpo dogmatico su genesis y evolución.Pretender sin embargo usar la ciencia,su metodologia,para abordar el misterio que encierra la vida es puro dislate en el que cayó entre otros Auguste Comte,uno de los padres de la Sociologia,que resolvió el problema fundando su propia religión.Tiene mas discipulos de lo que se piensa.
Lo deja bien claro Wittgenstein en un parrafo que anoche omití copiar puesto que lo daba por evidente en el contexto del dialogo entre Ortega,Marc, Lucena y vd.Dice asi:
No son problemas de la ciencia natural lo que hay que resolver.
Él,con su rigor insobornable y una inteligencia de las que duelen en palabras de Jaime Gil,como señala su maestro Russell,insatisfecho tambien con la la Logica,decidió adentrarse en la Mistica,campo reservado para los que vuelan muy alto.
6.45 La visión del mundo sub specie aeterni es su visión como-todo-limitado.El sentimiento del mundo como todo limitado es lo místico.
Comentado por: maleas el 04/9/2007 a las 22:27
Los duelos populares multitudinarios suceden en situaciones aparentemente muy distintas: el de Manolete, ante la muerte del mito y su ascenso a leyenda; el de Miguel Ángel Blanco en un hito, tras larga temporada de tensión contenida; el del futbolista Puerta en época de dinero y aburrimiento. Poco importa que el deportista fuera casi desconocido: había necesidad de representar la excepción a la vida sosa. Y Umbral no servía porque era aún más desconocido en la sociedad de la ESO. Rito común expiatorio para distintos envites sociales.
Eso queda: no es la cultura, ni el esfuerzo, ni el mérito, ni siquiera la fama, sino la eterna necesidad que tiene la tribu de inmolar y llorar a su representante de cada momento.
Comentado por: Bartleby el 04/9/2007 a las 22:05
Comentado por: maleas el 04/9/2007 a las 21:39
Ay, Ortega, ese youtube me ha dejado pensativa pues tampoco sé, últimamente, qué hacer conmigo. Me faltaría plantar café en Nicaragua y alguna cosilla más, pero no creo que cambiara mucho la situación... Visto lo visto, a este paso no trasciendo...
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 20:53
He clicado en RdC. He encontrado un blog interesante y, además, esto:
http://www.youtube.com/watch?v=y9LlnLTH87U&eurl=
Comentado por: ortega el 04/9/2007 a las 20:06
A Provoqueen: sí, pero precisamente la negación de la trascendencia sufre también lo que, tomando la metáfora prestada de Freud, podemos llamar "retorno de lo reprimido"; se evita de manera contumaz el pensamiento sobre aquello que nos trasciende, concentrándose ese ansia reprimida en los variados y cómodos sucedáneos adquiribles en el marcado a precio razonable. Como en todo, no el esfuerzo o el vértigo del pensamiento, sino el sustitutivo acomodaticio y adquirido a plazos.
Comentado por: Borja Lucena el 04/9/2007 a las 19:58
Comentado por: Coco el 04/9/2007 a las 19:55
@ Piel
A mi también me ha gustado mucho su post, este párrafo en especial (¡cómo la comprendo!):
"Lo que es insoportable es intentar tener una conversación y que cada cosa que digas se tergiverse y malinterprete, y no sin querer además. Así no hay manera de llegar a un acuerdo, a una comunicación."
@ Borja Lucena
Estamos de acuerdo en muchas cosas. En una no: de verdad no creo que la trascendencia esté desprestigiada hoy día entre los círculos bienpensantes, como usted dice (si no le he comprendido mal). Todo el mundo la desea. Unos a través de querer creer en la inmortalidad del alma; otros a través de los hijos, otros a través de sus obras... aunque simplemente sea en forma de grabaciones de video caseras, todo el mundo ansía dejar testimonios a la posteridad, pistas de su paso por la vida.
Comentado por: provoqueen el 04/9/2007 a las 19:25
Comentado por: melusina el 04/9/2007 a las 18:36
¿Mamíferos con dudosa
suerte, o almas que transmigran.
Hijos de Dios que se libran
por un pelo del infierno,
si se libran, o evolucionados
simios que adoran las rosas
y conocen la muerte?
¿Espíritus condenados
a no tener nunca final,
o seres desahuciados
con una sola oportunidad?
¿Qué somos?
Se pregunta el filosofo
mesándose la barba,
pero por más que escarba
en las últimas razones de las cosas
no encuentra certidumbre que le valga,
a no más de un paso de la fosa.
Mientras tanto vuela a su espalda
la trascendente mariposa.
Comentado por: RdC el 04/9/2007 a las 18:30
A Provoqueen y Marc: Yo sólo aventuro mis dudas y las dejo reposar en este espacio. Sólo me atrevo a decir eso. De todos modos creo que existe en nuestra actualidad una fobia desmesurada a la idea de trascendencia. Con esto no quiero defender teorías que no considero mías, sino sólo señalar lo que a veces parece un gesto histriónico más que el producto de la reflexión o la vida; me refiero a la alergia que produce la consideración de hipótesis que se alejan de la comunión en las "verdades aceptadas". Una de esas verdades, un dogma más, es la negación de cualquier tipo de trascendencia, no sólo en el aspecto de la existencia individual, sino en cualquiera otro; por ejemplo, me viene a la cabeza la verborrea posmoderna sobre la incapacidad de trascender el propio lenguaje, o la propia circunstancia socio-económica... Los discursos de tal guisa encapsulan al hombre en los límites estrechos que la ideología construye, y se considera prohibido el apelar a todo lo que trasciende la cárcel ideológica.
Hablamos de hipótesis, sólo de hipótesis; hablamos de dudas, pero resulta chocante el que sólo se admitan algunas, mienytras que otras hacen estallar el escándalo en tanta mente bienpensante. No me refiero a ustedes, hablo de casos generales.
"Hereje" (haereticus) es aquel que "escoge por sí mismo", es decir, aquel que renuncia al dogma establecido. Me parece divertido el que, hoy en día, lo herético sea defender la inmortalidad o la trascendencia. Quizás por ello me atrevo a defender hipótesis de las que no poseo, en absoluto, certeza. Creo que la labor hoy fundamental del filósofo (perdonenme por la confidencia) es escandalizar a los que se sienten cómodos en las fronteras que la ideología ha diseñado. Ese es el poder profundo de la idea de trascendencia, sea cual sea el ámbito al que se refiera. Su poder ético y político, no sólo cognoscitivo.
Veo que me he enrrollado, y no sé si está claro lo que quiero decir. En reralidad tampoco sé si se entiende lo que no quiero decir.
Saludos
Comentado por: Borja Lucena el 04/9/2007 a las 17:47
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 17:43
Muy interesante, Provoqueen, el comentario sobre la muerte y los animales. Voy leyendo hacia atrás. Un saludo, tengo que irme casi ya.
Comentado por: Piel el 04/9/2007 a las 17:42
@Coco y @Play
¡¡APLAUSOS ATRONADORES HACEN TEMBLAR ESTE LADO DE LA ISLA!!
¡¡QUÉ BIEN, CÓMO ME HA GUSTADO LEERLES!!
No puedo escribir más en este momento, tengo un poco de prisa, me esperan con un taladro en la mano para decir, AQUÍ, y señalar con el dedo donde poner hacer un agujero y meter un taco.
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 17:42
Joaquinita, yo tendría que ponerme gafas negras para trabajar pues a mi jefe le molesta mi manera de mirar, en fin. El otro día me comentó una amiga que su novio le había dicho que yo le daba miedo porque al mirarle parecía que le leyera el pensamiento. Me estoy empezando a preocupar ¿habré sufrido una mutación? Anda que menudos pensamientos se debe de gastar el susodicho, por lo que he podido ver, nada bueno!!!
Escarola, usted misma lo ha dicho: "ciertos asuntos son abordados de una manera visceral", ése es el tema, la emoción ciega, - comprensiblemente - y anula distinciones que no se quieren ver porque el verlas evitaría el estallido que en realidad están deseando, necesitando descargar. Pero suele ser algo injusto, la descarga no suele ocurrir en la dirección adecuada, normalmente después de ser víctima no tienes delante a tu verdugo entregado a ti para que le hagas lo que te parezca (y ni siquiera se considera bueno esto) - tampoco estoy diciendo que lo sea, tendría que pensarlo - y al fin viene a ser una conducta de "pataleta" y de proyección; dicho sea con respeto a su dolor.
Lo que es insoportable para alguien es intentar tener una conversación y que cada cosa que digas se tergiverse y malinterprete y no sin querer además; así no hay manera de llegar a un acuerdo, a una comunicación. Es una anulación de tu persona, cuando proyectan sobre ti, hablan en realidad con esa otra persona y en definitiva, con nadie. A la gente le, digamos nos, falta un poco de curiosidad por la mente ajena, a veces al hablar con alguien parece no que hablemos sino que intenten adoctrinarte o someterte al sistema que a ellos a su vez les tiene adoctrinados. La gente que piensa de verdad suele dejarte en libertad para hacer lo mismo. La gente tiene demasiada prisa, se abalanzan sobre lo primero que les ha parecido que dices para apuntalar sobre ello sus "contratesis"... Por ejemplo, yo dije el otro día que me parece el matrimonio una garantía para los derechos de dos personas, alguien con prisa me catalogaría de conservadora, incluso de facha etc No veo qué tiene que ver una cosa con la otra. Opino lo que veo, trato de ser realista y mi opinión es una opinión práctica y no moral.
En cuanto a la palabra "comprender" y el inglés, no sé cuál era el idioma original, yo pensé que el italiano; de todas formas creo que él hubiera insistido en eso de los matices. Y yo entiendo que en determinadas situaciones uno no esté mucho por la labor de matizar. De todas formas siempre se pueden pedir aclaraciones, cuando algo nos interesa de verdad.
Comentado por: Piel el 04/9/2007 a las 17:30
@Javier
Sobre histerias colectivas, véase la columna de Rosa Montero:
ROSA MONTERO 04/09/2007
Ya se sabe que regresar de las vacaciones siempre es cosa dura, pero este año yo he pasado por un momento de terror pánico cuando, al llegar a casa, me he visto asaltada por los exorbitantes panegíricos, las loas lacrimosas y la chundarata fúnebre en torno a Lady Di. Atiza, me dije, espeluznada, esto sí que es un retorno de órdago: no sólo he vuelto a mi trabajo, mi rutina y mi vida habitual, lo cual ya es bastante difícil, sino que he vuelto a mi vida habitual de hace 10 años. Todo un viaje al pasado.
Luego, claro, me fijé un poco más en las noticias sobre la princesa, y me di cuenta de que no estábamos en 1997 y de que el tratamiento del tema era distinto. Es decir, peor. Hace 10 años tuvimos que soportar un estallido monumental de histeria pública, pero a fin de cuentas la princesa acababa de fallecer y además, pese al instantáneo proceso de mitificación de Diana, su figura todavía era presentada con algunos matices, con su bulimia, sus desequilibrios psicológicos, sus contradicciones y su pequeña tragedia de mujer no demasiado inteligente y no demasiado sensata colocada en un lugar imposible. Lo pasmoso es que ahora, una década después, la historia vuelva a ocupar en los medios un espacio tan descomunal e innecesario, y que lo haga además con un tono de ñoñez incomprensible. Incluso las televisiones públicas han emitido reportajes alucinantemente tontos sobre la pobre princesita buena que, maltratada por la mala madrastra (perdón, suegra) y con el corazón roto, se dedicaba a las más bellas obras de filantropía. Han hecho de la princesa un cuento de guirlache, y me pregunto para qué necesitamos tanto almíbar.
Pienso que mitificar es peligroso y siento una instintiva repugnancia ante los duelos colectivos e histéricos, pero aún así creo que, cuando alguien llora a lágrima viva por la muerte de un famoso al que no conoce de nada, sea Lady Di o Rocío Jurado, probablemente está llorando por sus propias penas y por el dolor de la vida. Es decir, probablemente hay algo de verdad en ello. Pero esto de ahora, 10 años después, este fingimiento gazmoño de la historia de Diana y este sentimentalismo mentiroso y obsceno, me parece simplemente una indecencia"
Comentado por: escarola el 04/9/2007 a las 17:12
Comentado por: Lucía Angélica Folino el 04/9/2007 a las 17:01
A Bob Dylan, con devoción.
a Albert Pla, con risas.
NARCISO.
Pobre de ti, Narciso endemoniado,
víctima de arrumacos y de fobia;
pobre de ti, payaso inveterado
monaguillo de fiel misa sin novia.
Robaste a San Antonio su costado,
hincaste el diente en viaje por la noria,
volviste a mancillar el nombre amado
rebasando entre escrúpulos y euforia.
Llevas en las solapas incrustada
la flor de la camelia de tu vida,
la marca en el orillo desgastada,
señuelo en la chaqueta apolillada
y un hedor fracasado en la partida
que embriagó a aquel que nunca ganó nada.
Comentado por: Lucïa Angélica Folino el 04/9/2007 a las 17:00
Robinsón Crusoe pierde la pelea contra Tarzán. Crusoe, con las creencias de los suyos a cuestas, duda de ellas cuando se ve sólo, pero las recupera de golpe al aparecer Viernes. Tarzán, con las enseñanzas de los monos, reconoce los tabúes de todas las tribus, sabe que es mejor no traspasar el yuyu particular de cada una pero no le rinde culto a ninguna.
Es que creer, lo que se dice creer, debería hacerse en serio, con todas sus consecuencias. Habría que creer en todo.
Si se cree en lo que no se puede demostrar después de la vida, debería creerse en lo que no se puede demostrar en ella, aunque sea porque queda más cerca.
Ejemplos populares: Nessie, el simpático monstruo del Lago Ness, el yeti, Big foot y el chupacabra. Los platillos voladores, los hombres de Hummo y las profecías de Carlos Jesús. La astrología, quiromancia, cartomancia, la adivinación por lectura de entrañas de aves, los 12 megas de ADSL, el gobierno y la oposición.
Si se cree en la vida eterna, debe creerse en alguna forma de dios, sea noción abstracta, sujeto, animal o cosa. El creyente serio debería pues, creer en todas las formas de ese dios y en todas sus no formas, en sus negaciones.
O sea, al creyente serio, después de vivir la tira de años aquí, (una creencia seria y fundamentada no suele darse en jóvenes, salvo casos excepcionales y convenientemente publicitados por sus congregaciones) le quedaría por delante la tarea de:
Reencarnarse según la creencia hinduísta a la vez que desaparecer en la nada según la budista. Si es hombre -deconozco el destino de la mujer en este caso-, al mismo tiempo o consecutivamente, debería yacer con no sé cuantas vírgenes según la fe mahometana mientras arde en el infierno católico hasta el fin de los tiempos por lo antedicho, pero también debe perderse en la eternidad poco concreta judía. Pero, para ser un creyente en condiciones, debería visitar a los dioses del Olimpo, a los de Roma y a los del antiguo Egipto, aunque sea por cortesía. Así mismo debería, a la misma hora o una después en Canarias, aparecer en el postmundo animista africano convertido en gacela, cacto, hiena, gorrión, salmonete, chinche, escorpión, camello (de los de joroba) viento de poniente, sol de mediodía y/o bosta de cebra; según tribu. Lo mismo con las religiones pre-incáicas, post incáicas, mayas, lacandonas, gauraníes, jibaras y así un largo etc. que cubre mi incultura y/o pereza . Lo mismo con las zonas de influencia post mortem noezelandesas, australianas y árticas; sin olvidar que hay que llegar puntual al Walhalla por que los vikingo ya se sabe cómo son.
Para mí es demasiado trabajo, necesitaría una eternidad, que es de lo que se trata...Pero después de todo eso, bien valdría descansar de verdad disolviéndose en la nada, digo yo.
Si no, es como para ponerse a gritar y no parar.
http://www.youtube.com/watch?v=ESWHZWiiK3k
Comentado por: Coco el 04/9/2007 a las 15:45
... muy bueno Knudsen!
Para incordiar:
Todavía no he escuchado lo que, por otra parte, me parece obvio: el futbolista murió jugando. ¿Cabe una muerte mejor?. El dolor es para los vivos, como siempre.
Y sobre estos, no puedo evitar pensar que la manifestación de su dolor era de la misma naturaleza que la que suele verse en las procesiones de Semana Santa. Una suerte de catarsis colectiva. Incluso en el caso de los más cercanos: qué foto la del entierro!... ¿Alguien, en su sano juicio, puede ignorar que, delante de los duelistas, a escasísimos metros, había un batallón de fotógrafos?. No hay duelo sincero si este no es contenido (¿a quién le importa la manifestación del dolor ajeno?. Pienso en esos niños pésimamente educados que, cuando van al médico o al dentista, empiezan a gritar como gorrinos camino del matadero, y perdón por los gorrinos). La afectación, superlativa, de ese dolor es pura representación. O cultura popular.
Comentado por: Javier el 04/9/2007 a las 15:31
http://www.dissidences.org/sitebuilder/images/LopezSireno-222x378.jpg
El hermano de Melusina dudando de la hipótesis de Provoqueen
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 14:47
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 14:44
Estaba un irlandés en su cama, a punto de morir. Su mujer llama al cura para que le dé la extremaunción.
El sacerdote le dice, "Patrick, ha llegado tu hora. Vamos a preparar tu alma para su encuentro con el Señor. Responde a mis preguntas, hijo. ¿Renuncias a Satanás, a sus pompas y a sus obras?"
Y Paddy contesta, "Padre, no cree Vd. que en la situación que me encuentro, no debería quedar mal con nadie?"
Comentado por: knudsen el 04/9/2007 a las 14:29
Eso es, Marc: creer en ciertas cosas no puede hacerse sin abdicar del raciocinio, y cuesta trabajo. Pero la angustia es poderosa, también cuesta trabajo soportarla. Es lo que yo llamo la lucha 'animalidad' vs 'racionalidad'. En el ser religioso vence la necesidad de aplacar la angustia, aun a costa de abdicar del raciocinio.
Comentado por: provoqueen el 04/9/2007 a las 14:17
Si las hipótesis formuladas pero no contrastadas es lo que don Borja llama pseudociencia, como socióloga sin fondos para contrastar mis teorías ahí lanzo mi 'pseudocientífica' hipótesis:
La creencia en la inmortalidad es la victoria de la animalidad del hombre frente a su racionalidad. El ser humano sabe que va a morir. Por mucho que corra para escapar de sus depredadores, terminará muriendo. Inexorablemente. Esto lo 'sabe' el hombre, a diferencia de otros animales superiores. Otros animales conocen la muerte, han visto a sus congéneres fenecer bajo las fauces del depredador o de otras maneras. Pero creen que quizá corriendo más rápido podrán darle esquinazo. Conocen la muerte, pero creo (es mi hipótesis) que de lo que no tienen conciencia es de su 'inexorabilidad'. El hombre sí.
Así, en el hombre se da una paradoja que no se da en otros animales, digamos, mamíferos superiores: la "animalidad" del hombre, su instinto de conservación, le dicta esconderse o correr para escapar del peligro y eludir la muerte; su "racionalidad" (exclusivamente homínida), en cambio, le dice que por mucho que corra o por muy bien que se esconda, la muerte inexorablemente terminará dándole caza un día.
Gran paradoja. La paradoja humana. En la lucha por resolver esta paradoja fundamental de la vida, vence la animalidad (a la manera humana, naturalmente). La manifestación de la victoria del instinto (de conservación) frente a la racionalidad desnuda, en los seres humanos, es la invención de una vida de continuación, y la creación de toda una "teoría" alrededor.
En otras palabras: la religión es la manera humana de ser animales (mejor dicho, de 'preferir ser' animales), porque hacerse a la idea desnuda de ser simplemente hombres, es algo demasiado insoportable. Es mi hipótesis.
Comentado por: provoqueen el 04/9/2007 a las 14:10
Borja, permita que le cite de nuevo :
“...es cierto que me cuesta mucho pensar la inmortalidad y no acierto a concebir bajo qué formas y condiciones pueden nuestros muertos, podremos todos, acceder a ella; pero, por otro lado, me parece más difícil pensar la nada, la desaparición absoluta.”
Veo una fundamental diferencia entre nosotros en este punto definitivo.
Por mi parte - como a Ud. - me cuesta mucho pensar la nada, pero no tengo problema en intuirla y aceptarla entendiéndola como 'desaparición absoluta' , como lo que queda de un familiar fallecido, de un arbol hecho ceniza por un rayo, de una nube hecha lluvia. Y sí en cambio me cuesta mucho más pensar y también aceptar 'la inmortalidad' , ya que no consigo ni verla ni imaginarla en lo que conozco de este universo. No podría aceptar algo tan lejano a mi experiencia y raciocinio como no fuese abdicando de él.
Comentado por: marc el 04/9/2007 a las 13:55
@ Maleas
Sospechar de aquel que quiera suprimir una página de la historia, vale. Pero sospechar de quien quiera desacralizar santuarios ya inservibles, no hay por qué. La iconoclastia es la primera manifestación de un cambio de paradigma. ¿Es malo revisar los paradigmas? ¿En qué sentido es 'sospechoso'?
@Borja Lucena, @Marc
Cierto es que ambas hipótesis sobre lo que nos ocurre tras la muerte (la inmortalidad o el acabamiento, la nada) son igualmente im-probables (literalmente, es decir, en el sentido de que de ninguna de ellas puede ser sometida a prueba). Pero si la primera es consuelo, la segunda no lo es. Borja, me gustó su idea sobre el imperativo moral de forjarse un alma trascendente. Pero me temo que no tenemos el poder de forjar otra inmortalidad que no sea a través de la memoria o el impacto que dejan nuestras obras. Por esa razón, encuentro que es un sofisma decir que la otra hipótesis (la de 'creer' en la nada) es tan acientífica y tan consoladora como la de la inmortalidad. Porque también los descreidos desearíamos trascender, ser recordados, echados de menos, que la utilidad de nuestra vida continúe para otros después de nuestra desaparición. No, desaparecer no es ningún consuelo. Sólo es lo que nos dicta la lógica (que no la evidencia). Llamelo pseudociencia, si quiere. Yo lo llamo simplemente hipótesis. El que sea difícil diseñar experimentos para testarla, no la hace menos válida como hipótesis. En principio tan válida como la otra. No. Un poquito más válida que la otra: aventaja a su contraria en objetividad, porque su hipotético cumplimiento no acarrearía ningún beneficio a quien la formula.
Comentado por: provoqueen el 04/9/2007 a las 13:48
"muy tempranillo todavía, Isis, o muy rioja? Mire, yo me voy a tomar un Chateau-no- se-qué en los honores de toda esta plantilla.
Comentado por: escarola el 04/9/2007 a las 13:38
@Buenos días, así, en general.
@Piel, yo creo que el verbo “comprender” en español no es el más adecuado para expresar la intelección de un hecho aberrante; sería mejor utilizar otros verbos que expresan más distancia como “entender, dilucidar, analizar” , porque “comprender” tiene otras connotaciones, recuerda demasiado a compartir. Imagino que el problema está en que en inglés estas connotaciones no son las mismas, que utilizan el mismo verbo to understand, para todo. Pero aquí en España sucede lo mismo, es decir, en español no puedes hablar de entender la causa etarra, por ejemplo, aunque sea para reprobarla. Hace un tiempo hablamos de eso de “conoce a tu enemigo”, ¿lo recuerda? Cuando existe esa mentalidad sectaria, cuando ciertos asuntos son abordados de una manera visceral, cuando sólo existe una única y dominante manera de pensar, desaparecen los matices.
(De comprehender).
1. tr. Abrazar, ceñir, rodear por todas partes algo.
2. tr. Contener, incluir en sí algo. U. t. c. prnl.
3. tr. Entender, alcanzar, penetrar.
4. tr. Encontrar justificados o naturales los actos o sentimientos de otro. Comprendo sus temores. Comprendo tu protesta.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados
@ Vernon S, ud siempre la arma, basta mencionarle para que suban las burbujas. ¡Y luego se va! No ha tenido que vérselas mi alma mortal esta mañana con ninguna aceituna, pero no he querido llenarles el ambiente de iones negativos, que me he despertado un poco otoñal. Todos hemos estado al borde de una muerte más o menos tonta: atragantamientos, distracciones de tráfico, cruces imprudentes…A veces la tontería es propia, por un exceso de riesgo o de confianza, otras veces sentimos. Yo no sé porqué reniego de una muerte así,no se si es porque ese tipo de muerte parece más arbitraria, como si no fuera (casi) siempre independiente de nuestra voluntad. En todo caso no porque espere que me lloren más, sino porque espero que se rían menos, por un póstumo sentido del ridículo. He ahí mi noción de transcendencia. Tiene razón Joaquinita, hablar sin tapujos de la muerte revela madurez intelectual y social. Por lo general jugamos al escondite con ella, que no la veamos, que no nos vea. Lo de fúnebre no lo dije como un reproche, la muerte es intelectualmente muy estimulante, como ya se ha visto y la base para las mejores fórmulas de humor.
Comentado por: escarola el 04/9/2007 a las 13:01
Si ven borrosas la imágenes, por favor, modérense, que es muy tempranillo todavía.
Yo, por ejemplo, voy a buscar las gafas y una taza de café, que no son horas para esta modorra.
http://es.youtube.com/watch?v=vvcjhxBDalE
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 12:42
Hay otras formas de ver la cuestión,la poetica desolada es otra.
Estas reflexiones de Ezra Pound pueden servir de ejemplo.
Los iconoclastas
Sospechad de cualquiera que destruya una imagen o trate de suprimir una pagina de la historia.
El latín es sagrado,el trigo es sagrado.¿Quién destruyo el misterio de la fecundidad,untroduciendo el culto de la esterilidad? ¿Quién opuso la Iglesia al Imperio? Quién destruyó la unidad de la Iglesia Catolica con ese atolladero doctrinal que sirve a los protestantes como sustituto de la contemplación? Quien ha barrido de la mentalidad europea la conciencia del misterio supremo,para caer en el ateísmo que proclaman los bolcheviques?.
¿Quien ha recibido honores por establecer la discusión donde antes estaba la fé?.
Ezra Pound
Traducido por Ernesto Cardenal.
Visor.
Comentado por: maleas el 04/9/2007 a las 12:24
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 12:07
Vernon S.
Tambien yo puedo y creo que debo,dar testimonio de algunas situaciones parecidas.Una en concreto,con menos posibilidades de que me tocase el cupón,salí ileso para pasmo de los presentes.Calificarla de milagro no es hiperbolico en ese espacio tiempo infinitesimal en que ocurre lo improbable.
El problema es que tambien se da el contrario y los muertos no pueden hablar.Las diferentes justificaciones dogmaticas de ese hecho no pueden satisfacer al hombre filosofico,cuya posición es la enunciada por Wittgenstein y que tambien Ernst Bloch en El Principio Esperanza sostiene.
Comentado por: maleas el 04/9/2007 a las 11:55
@Vernon S.
Se puede y se agradece. Me gusta Depardieu y la chica es mona. Hace siglos que no voy al cine. Esto no puede ser...
Comentado por: melusina el 04/9/2007 a las 11:47
Isis,calma.
Cualquiera que encuentres con esa D.O.,Terra Alta,no te defraudará.Si no son fáciles de encontrar en Madrid,menos en Egipto,pero de una diosa se puede esperar todo.
Y no olvides un buen cava.Un Martin Soler puede servir incluso para abrir boca aún que yo prefiero un fino seco o una manzanilla aún que sea de Sanlucar.
Buen provecho.
Comentado por: maleas el 04/9/2007 a las 11:41
Marc dice que la idea de inmortalidad a que, paradójicamente, tantas veces remite la muerte, no es más que un consuelo fabricado con el fin de soportar el siempre acechante fin. Yo repito que no lo sé, y repito tam´bién que la experiencia de la muerte me presenta poderosamente la imposibilidad d epensar en el no-ser. Creo que tanta seguridad al respecto no puede ser más que engañosa; es cierto que me cuesta mucho pensar la inmortalidad y no acierto a concebir bajo qué formas y condiciones pueden nuestros muertos, podremos todos, acceder a ella; pero, por otro lado, me parece más difícil pensar la nada, la desaparición absoluta. Me siento, con respecto a eso, más ccercano a la duda de Unamuno que a los dogmas pseudocientíficos (para eliminar lo de "ramplón") que catequizan y adoctrinan sobre la verdad por venir. Digo pseudocientíficos porque, aparte de esas simplificaciones, existe lo que propiamente se llama "ciencia".
La verdad es que, más que de un consuelo, quizás yo esté hablando de un imperativo ético (también unamuniano): el cometido de nuestra vida es forjarnos un alma inmortal. La verdad se me escapa, pero no así la urgencia de la pregunta "¿Qué hacer?"
Sé que todo esto conduce a aporías sin remedio, pero no por ello me veo obligado a dejar de pensarlo, como parece que quiere Marc; creo que su argumentación al rerspecto se apoya fundamentalmente en un círculo vicioso, ya que para abandonar el problema da por sentado una solución inequívoca al mismo que adolece de la misma carencia: "Esw absurdo postular la inmortalidad dado que es un mero consuelo" quiere decir que, de hecho, ya sabe que se trata de un consuelo infundado en la realidad. ¿Ha conocido esa nada que después se abre? ¿No admite como hecho algo que, de hecho, desconoce? ¿No usa a su vez el no-ser como consuelo? Repito que dudo de todo ello, tanto del dogma de la vida eterna como del de la nada. Aquí parece abrisrse el territorio de lo incierto, difícilmente reducible a la dogmática de uno u otro signo.
Un saludo
Comentado por: Borja Lucena el 04/9/2007 a las 11:37
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 11:19
Y otra cosa, @Joaquinita. Tenga cuidado, no sea que el jefe quiera subirse al teclado para contemplar el sucinto nudito de su pañuelo.
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 11:11
Vernon,s,
Por cierto, tengo testigos que darán fe de mis impetuosos, vehementes y arrebatados impulsos. ¿Los testigos? Mis ojos, los cristales...
Vida, luz y verdad, tal triple llama
produce la interior llama infinita.
El Arte puro como Cristo exclama:
¡Ego sum lux et veritas et vita!
Pues eso... voy a buscar la escoba ¿La han visto?
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 11:08
Imagínense ustedes un buen estruendo.
Un estruendo claro, luminoso, de cristal....
Claaaaaaaaaaaassssssssclissssssssquiticlíiiiiiiiii... clin, clin,clin...
Pues sí, pensaba que había sido mi corazoncito emocionado al leer la frase de Vernon S, pero ahora ya no sé si ha sido mi mente o, sencillamente, la puerta al cerrarse lo que ha provocado que un cuadro enorme se precipitara al suelo. El cuadro es casi blanco y el cristal... ahora está hecho estrellitas por el suelo y también cuchillitos peligrosísimos. Pasaremos días o meses encontrando fragmentos hirientes. Fragmentos de cristal, espero, que no de mi corazoncito... potro sin freno.
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 10:57
Joaquinita
Vaya si no o te tapas o te pones vaselina , pero si el jefe va por la espalda chungo . Claro que yo nunca he tenido jefe .
Comentado por: albert pla el 04/9/2007 a las 10:24
Yo también me preguntaba dónde estaría la Admiradora revelada y me alegro de que haya salido de su escondrijo. Por otra parte espero que Escarola tenga cuidado con los huesos de aceituna y su alma no abandone tontamente el blog. Y de acuerdo con todo lo que dijo la carísima tanatóloga de urgencias, Joaquinita.
Melusina: ¿Se puede saludar? Yo vi ayer una película sin sangre ni arameo. Chanson d´amour. http://www.youtube.com/watch?v=uPmdQSkSC9g Película notable, salvo por los últimos tres minutos: un error garrafal.
Isis: usted nunca defrauda, aunque salga en gris. Respecto a lo del achuchón, ya sabe que puede hacer conmigo lo que quiera…
Piel: Al pensar en las ocasiones en que estado cerca de la muerte siempre me acuerdo de aquello de Darío:
Potro sin freno se lanzó mi instinto,
mi juventud montó potro sin freno;
iba embriagada y con puñal al cinto;
si no cayó, fue porque Dios es bueno.
@ criaturas todas
Bonjour gaieté
Comentado por: Vernon S. el 04/9/2007 a las 10:01
Isis, le aseguro que mi pañuelo no es de esos, es monisssssimo, por supuesto.
Se me acaba de ocurrir…
¿Los hombres tienen que taparse algo para estar cómodos cuando sus jefes se les pegan a la espalda?
Me voy, que viene. Adiós.
Les envío una foto de esta mañana, mientras pensaba en no sé qué
http://www.famous-autographs.com/International_Stars_09/ava_gardner_01.jpg
Comentado por: Joaquinita el 04/9/2007 a las 09:53
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 09:30
No me atrevo con un desayuno con vino entre los ingredientes, pero recuerdo que siendo muy pequeña, allá en los veranos de Aragón y casa de mi abuela, una señora que le ayudaba en casa, alguna vez nos preparaba para merendar una rebanada de pan con vino y azúcar. Mi abuela la regañaba y se persignaba... pero estaba bueno y las siestas eran vaporosas. Eran siestas sin Play station, claro; no hacía puñetera falta.
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 09:29
Hola, Joaquinita, cuidado con el jefe y con el sarampión ¿no va ha tener mucho calor con tanta ropa? Y lo del pañuelo me ha llegado al alma. Ayer caminaba yo por estas calles de Alá y veía a las pobres mujeres con su pañuelo (velo) sus mangas largas y sus, algunas, caras y manos cubiertas... y sentía una tremenda asfixia. Ellas tienen a su jefe siempre pegadito a la espalda. A su jefe, a su dios y a todo el peso de la vida...
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 09:24
¿También tú? Yo me he venido descocada y de buen humor. Para que la que me tira el café vea lo que ella no tiene.
Comentado por: melusina el 04/9/2007 a las 09:22
Bonjour gaieté
@Álvaro Palacios,
Los motivos personales son a veces inevitables y también son válidos, fíjese que yo, por estos mismos motivos, voy a elegir un Les Terrasses. Los míos son su amabilidad. Lo beberé pensando y diciendo a los comensales que, este vino, me lo recomendó una persona muy entendida y su voz que me llegaba del espacio una tórrida madrugada de septiembre... por ejemplo. ¿Qué le parece? Lo mismo haré con el Raimat que nombraba Melusina.
@Maleas, buscaré un Terra Alta también ¿Alguna pista con respecto a nombres? Tengo que contarlo a mis comensales, compréndalo...
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 09:20
Buenos días, bajito….
(Pronóstico para hoy: jefe a punto de llegar. Lo voy a tener todo el día pegadito a mi espalda, en previsión de ello llevo jersey de cuello alto y pañuelo)
Comentado por: Joaquinita el 04/9/2007 a las 09:13
Comentado por: marc el 04/9/2007 a las 09:12
Hoy es Santa Hermioni y San Moisés, cumplen años los Virgo y mi amigo Dimitris y es martes. Salida del sol: 5.57 h. Puesta: 18.51 h. Último cuarto de luna.
Comentado por: melusina el 04/9/2007 a las 09:04
Comentado por: melusina el 04/9/2007 a las 08:55
vamos a ver...para aumentar la descripción de Knudsen.
ejem, ejem...
Un buen novio es el que ve tu verdadera luz, y tú ves la suya, quiero decir, la luz, claro.
Comentado por: Joaquinita el 04/9/2007 a las 01:06
@Isis,
No por motivos personales, pero creo que Les Terrasses sería una buena elección. Cariñena y llicorella bien representadas. Mineral, frutal, pero depende de la añada estará más o menos domado.
Castillo de Peralada hace buenos vinos, correctos, fáciles y en algunos casos llegan a ser fabulosos (Gran Claustro, Finca Malaveïna...).
Silencio los comentarios de los otros vinos: están en otra división ( exceptuando el Fra Guerau, aunque su irregularidad crea deconfianza).
Espero heberle sido de ayuda.
Bonne nuit
Comentado por: Álvaro Palacios el 04/9/2007 a las 00:41
Ahora, pese a la grisura o tal vez por eso, me voy a dormir.
Mañana espero la luz con respecto a los vinos, y si no pediré alguno de los que coinciden en la lista y cuando los pruebe les diré.
Un abrazo con nocturnidad.
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 00:23
A la cama. Creo que ya está bien por hoy. Para las dos. Que sueñe con los angelitos, con príncipes encantados, con Clooney o con lo que más le apetezca. Hasta mañana.
Comentado por: melusina el 04/9/2007 a las 00:22
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 00:21
Ya, vale, me va llegando..., parece que voy viendo la luz y el humo del churrasco...
Menos mal, creía que no iba a poder dormir con por la zozobra.
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 00:18
Comentado por: melusina el 04/9/2007 a las 00:17
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 00:14
Comentado por: melusina el 04/9/2007 a las 00:10
vinos catalanes que veo aquí (busco un tinto)
D.O Montsant Frau Guerau
Penedés Casteltort
Viña extrísimo
Les terrases
Gran Sangre de Toro
Coronas
René Barbier
Juvé& camps
Casa Vella d'Espiells
Charteldon (cabernet Sauvignon)
Raimat (cabernet Sauvignon)
Viña Heredad
Castillo de Peralada...
Comentado por: Isis el 04/9/2007 a las 00:10
@Melusina, ¿Lo probé? Ay, qué mal ando de neuronas gustativas...
Voy a tomar apuntes de todo, qué bien que me ayuden.
Uff, aquel restaurante Sirio, qué melancolía me entra... y no sale.
@Álvaro Palacios, Gracias, voy a intentar pasarle la lista más o menos.
Ahora vuelvo con ella.
@Amiradora, holaaaa.
No tuvo suerte con el guripa, yo de usted preguntaba a Melusina sobre sus métodos, creo que son infalibles y no hace falta ni entrar (en el edificio)
Comentado por: Isis el 03/9/2007 a las 23:49
Isis,
tantos vinos, tantos. Ése que menciona es un Priorat regularcito, en esa zona busca Dido (Montsant), un Terrasses, un Dofí...Si quiere dígame algunos de la lista y yo le ayudo, pero hablar de vinos catalanes y mencionar sólo un puñado es algo díficil. Más aún que coincidan estos, los míos, con aquellos, los de la lista. La verdad es que me muero de ganas por ayudarla.
Comentado por: Álvaro Palacios el 03/9/2007 a las 23:41
Comentado por: melusina el 03/9/2007 a las 23:39
Epifánia en griego moderno: superficie.
No tiene nada que ver, pero no tengo nada que decir sobre el tema de hoy. Antes lo pensaba, ya no.
Vengo de cenar de un restaurante sirio. Estaba todo delicioso. Otra despedida. Otra muerte entre vivos que no se van a volver a ver.
Vinos: Priorat De Muller (1999), de pecado. Raimat también. Scala lo probaste este verano y ya se te ha olvidado.
¡Qué sueño! La cerveza tenía alcohol. ¡Menos mal!
Comentado por: melusina el 03/9/2007 a las 23:37
Hola, hola,
He leído sólo los últimos comentarios, muy rápidamente, y me alegro mucho de que estén todos o casi todos por aquí. A ver si hago los deberes atrasados, me pongo al día mañana o pasado y sigo disfrutando leyéndoles.
Siguiendo con el tema de hoy, una historia bonita:
http://es.youtube.com/watch?v=zTjBHeQR5M8
Isis,
Esta vez no me he podido camelar al poli y me ha sacado la porra. Ya sabe que últimamente en las comisarías catalanas una sabe cuando entra, pero no cuándo ni cómo sale (del edificio).
Saludos a todos en gris
Comentado por: la admiradora revelada el 03/9/2007 a las 23:30
Comentado por: Isis el 03/9/2007 a las 23:25
Comentado por: maleas el 03/9/2007 a las 23:20
Los curas hacen vino y la monjas toman cerveza sin alcohol ¿se juntarán al menos para echar un peta? Ah, sólo Dios lo sabe.
Comentado por: Isis el 03/9/2007 a las 22:57
Comentado por: Isis el 03/9/2007 a las 22:44
Ya sé que es lunes y están cenando pero ¿podrían recomendarme buenos vinos catalanes? Tengo una lista para pedir y no sé cuál elegir... (no es broma)Los otros ya los tengo escritos. Somontanos y de rueda, riojanos y de la Rivera pero, catalanes, no sé. ¿qué tal es el Scala dei Prior? Suena, cuando menos, pío...
Comentado por: Isis el 03/9/2007 a las 22:43
Comentado por: maleas el 03/9/2007 a las 22:29
Cerveza sin alcohol ? y pa que sirve para el colesterol , vamos esto es indecente . un dia prohibiran los porros .
Comentado por: albert pla el 03/9/2007 a las 22:20
Comentado por: Isis el 03/9/2007 a las 22:02
Y cambiando de tema ¿Han probado la cerveza sin alcohol?
Dicen que baja el colesterol (al menos a las monjas) pero a mí lo que me baja es el ánimo. No sé cómo sabrá en un convento, pero extramuros sabe de pena penita pena.
Comentado por: Isis el 03/9/2007 a las 22:00
@Maleas
epifanía.
(Del lat. epiphania, y este del gr. ?p?f??e?a, manifestación).
1. f. Manifestación, aparición.
2. f. Festividad que celebra la Iglesia anualmente el día 6 de enero.
ORTOGR. Escr. con may. inicial.
Comentado por: Isis el 03/9/2007 a las 21:55
Como en los viejos tiempos Tipo,yo comiendome o maltratando acentos y vd. usando palabras que no vienen a cuento.
Epifanía:Festividad en que se conmemora la Adoración de los Reyes Magos a Jesus.
Seguro que la culpa no es suya,se lo explicaria mal algún cura,suele ocurrir.
Comentado por: maleas el 03/9/2007 a las 21:35
julandron que quiere decir , hay un tio que insulta a Rioyo en el blog de este y lo llama julandron e hijo de p... . Mira que nosotros decimos cosas , pero nunca hemos insultado a Azua , somos bueno .
Por cierto la gente va volviendo pero me faltan Onagro y Admiradora Revelada .
Comentado por: albert pla el 03/9/2007 a las 21:15
Gracias Joaquinita, siempre acertada y más que eso, enriquecedora y amiga.
Gracias también por recopilar las palabras vivas o muertas.
Gracias por la humanidad.
Comentado por: Isis el 03/9/2007 a las 20:35
Maleas, no, no sólo presencia (ojo con su acento) sino manifestación. Como al principio de los tiempos de este blog.
Comentado por: Tipo Material el 03/9/2007 a las 20:29
Comentado por: Isis el 03/9/2007 a las 20:16
¿De qué muerte estamos hablando?
Si hablamos de una muerte física-orgánica nos estamos equivocando si la relacionamos con el acabamiento, el silencio o el fin. Todo lo orgánico puede generar nueva vida o continúa estando vivo. Los que sepan algo de bioquímica sabrán que tengo razón. Por otro lado, aquello que pensamos no se deteriora, no muere, es porque nunca tuvo vida.
También es cierto que la muerte y la vida se suceden continuamente, se solapan de un modo imperceptible para el ojo humano. La persona que yo era hace unas horas ya casi no existe, mis células se regeneraron y mis gestos ya no volverán; y no digamos la persona que fui hace veinte años ¿qué queda de ella? Tal vez aquellas cartas y zapatos carísimos que nunca quise tirar... por ejemplo.
Con el paso de los años dejamos de percibir los colores del mismo modo ¿lo sabían? Los azules no son tan azules, ni los rojos ni los verdes... También los sonidos nos parecen distintos... pero esto es porque, probablemente, hemos perdido agudeza auditiva o bien ya no nos evocan los mismos paisajes. Cada día la muerte es más patente, pero también cada día nos importan menos algunas cosas y saboreamos las pequeñas cosas con más deleite. Con el paso de los años necesitamos más dulces, ya sean bombones o recuerdos. Al fin hemos aprendido que no merecían la pena muchas cosas y sí otras, insignificantes, pequeñitas, como la vida que nace en nosotros mismos, célula a célula, segundo a segundo de ternura.
Que nos les falte nunca la risa ni la ternura. Eso les deseo, amigos.
Comentado por: Isis el 03/9/2007 a las 20:16
Coco,el problema es que aqui no se sabe quien manda y el que manda si es que es alguien, nunca está.Gracias.,me consolaré escuchando a Caruso,O sole mio...
Comentado por: maleas el 03/9/2007 a las 20:07
Comentado por: maleas el 03/9/2007 a las 20:04
Ortega: Viendo estos bandazos periodísticos del maestro, la cuestión sigue en el aire, ¿va a haber epifanía o no va a haber epifanía del Sr. Azúa?
Comentado por: Tipo Material el 03/9/2007 a las 19:30
Maleas, no me tientes, que ya sabes que tengo mi costado rumbero.
http://www.youtube.com/watch?v=cmPzUILDeNk
(Es Peret cantando "Es preferible...". A ver si te llega ya el ADSL, hombre. Si haces un escrito pidiéndoselo a la autoridad competente -seremos benévolos-, sólo de aquí, del blog, ya sacarías unas cuantas firmas).
Comentado por: Coco el 03/9/2007 a las 19:22
Fé de errata.
La solución del enigma de la vida en el espacio y el tiempo reside FUERA del espacio y del tiempo.
Comentado por: maleas el 03/9/2007 a las 18:34
Comentado por: maleas el 03/9/2007 a las 18:29
Maleas
Soy rapido :
La playa ( por : maleas & pla )
No vino en un barco
pero era alta y rubia como la cerveza
y la encontre :
si a la playa vas
si a la playa vas
si a la playa vamos
si encuentras una cala
y si encuentro una cala
si encontramos una cala
y si tú tomas el sol
y si yo tomo el sol
si tomamos el sol
si yo veo una mujer
y si tú ves un hombre
esos somos nosotros
mira tú qué casualidad
la que nos tocó vivir
porque aquella mujer eres tú
y aquel hombre soy yo
si yo te miro a ti
y tú me miras a mí
no miramos los ojos
si yo me acerco a ti
y tú te acercas a mí
nos acercamos los dos
y si yo te toco a ti
y tú me tocas a mí
que agradable placer
me excito
te excitas tú
nos excitamos los dos
mira el sol se pone
y tú y yo estamos solos
reconoce que las circunstancias
en este caso son favorables
si yo te toco las te tas
y tú me tocas los huevos
que será que haremos
si me alzo yo
si te abres tú
dispuestos para el amor
un orgasmo yo
un orgasmo tú
ochenta entre los dos
co ño qué complicado
lo que nos ha costado
encontrarnos aquí
mira tú qué casualidad
la que nos tocó vivir
porque el mundo es un pañuelo
que no se lava con detergente
si alguien nos descubriera
seguro que se reiría
de lo quemados que vamos
pero los dos sabemos
cuál fue esa renuncia
que nos revuelca por aquí
y ahora aquí estamos solos
y aquí nadie está triste
y aquí nadie nos ve
acércate a mí
huele la fragancia de mi cuerpo
despilfarremos este momento
cae la noche
cae la noche
cae la noche
Comentado por: albert pla el 03/9/2007 a las 17:07
@Borja. Dice Ud. :
"...el dogma cientificista y ramplón que afirma la muerte, la desaparición absoluta, la extinción sin resto del Yo."
Adjetivos aparte -que no considero peyorativos aquí- no solemos ver tanto problema en aceptar esta desaparición del Yo en un enfermo con muerte cerebral, o bien, extendiendo provocadoramente el sujeto, la desaparición de un mero árbol o una flor. Por supuesto, tanto la nada como el infinito se nos escapan, pero el tema es si aceptamos lo que pasa sin entenderlo o nos inventamos una historia para que duela menos según sea lo desaparecido.
Decir que media circunferencia mide pi radios puede no gustar, no comprenderse, ser cientificista y ramplón, pero inventarse que es 'patata' por querer darle un sentido basado en la realidad puede ser un problema a la hora de cobrar la nómina.
Parece contorsionismo mental inventarse un sentido por no querer aceptar un sinsentido... y vivir con tal tensión muscular toda la vida...
Y Todo para Nada...
Comentado por: marc el 03/9/2007 a las 16:56
Venga Albert,ya mismo está vd. escribiendo la Rumba de la alemana y ya tenemos canción para el verano que viene.
La primera estrofa se la pongo yo
No vino en un barco
pero era alta y rubia como la cerveza.
Comentado por: maleas el 03/9/2007 a las 16:50
Comentado por: maleas el 03/9/2007 a las 16:46
6.4311 La muerte no es un acontecimiento de
la vida.No se vive la muerte.
Si por eternidad se entiende,no una duración temporal infinita,sino intemporalidad,entonces vive etrnamente quien vive en el presente.
Nuestra vida es tan infinita como ilimitado nuestro campo visual.
6.4312 La inmortalidad temporal del alma del hombre,esto es,su eterno sobrevivir tras la muerte,no sólo no está garantizado en modo alguno,sino que,ante todo,tal supuesto no procura en absoluto lo que siempre se quiso alcanzar con él.¿Se resuelve acaso un enigma por que yo sobreviva eternamente? ¿No es,pues,esta vida eterna tan enigmatica como la presente?.La solución del enigma de la vida en el espacio y el tiempo reside del espacio y del tiempo.
6.432 Cómo sea el mundo es de todo punto indiferente para lo mas alto.Dios no se manifiesta en el mundo.
L. Wittgenstein
Tractatus
Comentado por: maleas el 03/9/2007 a las 16:45
Con mucha vergüenza, dados mis nulos conocimientos sobre filosofía.
Knudsen
Yo no sé filosofía, simplemente tengo más jeta.
Ortega
Posiblemente sólo entienda este libro quien haya pensado alguna vez por sí mismo los pensamientos que en el se expresan o pensamientos parecidos.
Ludwig Wittgenstein
Prologo al Tractatus Logico-Philosophicus
Comentado por: maleas el 03/9/2007 a las 16:25
Lar religiones basan su fuerza en la muerte y se dedican a joderte la vida , yo como saben soy politeista , que es una forma menos ceniza de creer en algo , tampoco me gustaria pasar por un frivolo descreido , no no . Bueno decir que la Alemana ya esta en Alemania y que ahora estoy solo , si tienen alguna oferta por alli , me pegan un toque y no le teman a la muerte , total , es solo un dia .
Comentado por: albert pla el 03/9/2007 a las 16:21
Perdón Escarola, acababa de leer su comentario y mi mente se quedó en su nick, donde dice Escarola quería decir Enea. Estuve a punto de morir con un trozo de jamón serrano, cuando aún comía jamón, y el recuerdo del hecho debió trastocarme las neuronas por un momento. También pude morir de manera similar a la de Isadora Duncan, esto hubiera tenido cierta gloria: se me enganchó un poncho en un motor pero pude arrancarlo. El poncho quedó como una encogida y escurridísima toalla retorcida. Y ¿sabe? qué tontería pero de repente se empieza a acordar una de todas las veces que ha estado cerca y cuando las junta se sorprende, pues no hubiera creído que fuesen tantas! También dos veces en bicicleta y... paro de contar que empiezo a darme cuenta de la fragilidad de la existencia y también de su resistencia.
Isis, gracias por esos poemas, se me ha puesto la carne de gallina, sobre todo con el primero.
Y va el otro artículo, están todos en "A paso de cangrejo" Umberto Eco.
" ¡Quita las manos de mi hijo!
Pues sí, temiendo una serie de preguntas y para acabar de una vez con el asunto, he ido a ver La pasión de Mel Gibson. Incluso antes de su estreno aquí, en un país extranjero (donde al menos estaba prohibida a los menores), total, hablan en arameo y como mucho se entiende a los romanos que gritan "¡I!" para decir "¡Lárgate!".
Debo decir ante todo que esta película, muy bien hecha desde un punto de vista técnico, no es (como se ha discutido a menudo sin ton ni son en estas semanas) ni una manifestación de antisemitismo ni de fundamentalismo cristiano, obsesionado por una mística del sacrificio cruento. No es más que un splatter, una película que pretende ganar mucho dinero ofreciendo a los espectadores tanta sangre y violencia que a su lado Pulp Fiction es una película de dibujos animados para niños del jardín de infancia.
En todo caso, de los dibujos animados del tipo Tom y Jerry aprovecha la historia de unos personajes que son despachurrados por una apisonadora y quedan reducidos como un CD, caen de un rascacielos y se desintegran en mil pedazos, son aplastados detrás de una puerta. Con mucha sangre, además, hectolitros de sangre, evidentemente transportados al plató en camiones cisterna, y recogidos poniendo a trabajar a todos los vampiros de Transilvania.
No es una película religiosa. De Jesús sobrentiende de manera superficial lo que se aprende para la primera comunión, dando por descontado que era bueno. Sus relaciones con el Padre son histéricas y absolutamente laicas, podrían ser las relaciones de Charlie Manson con Satanás, pero hasta Satanás aparece aquí y allí sesgadamente travestido de mariquita, y ante tanto derrame de glóbulos rojos al final incluso él se nos pone malo. Por otra parte, la imagen menos convincente es la de la resurrección final, más propia también de mesa de anatomía que de Summa Theologica.
Esta película no tiene nada de la sublime reticencia de los Evangelios, muestra todo lo que estos callan para dejar a los fieles en la meditación silenciosa del mayor sacrificio de la historia, y donde los Evangelios se limitan a decir que Jesús fue flagelado (tres palabras en Mateo, Marcos y Juan, ninguna en Lucas), Gibson hace que primero lo golpeen con cañas, luego con correas con clavos de hierro y por último con mazos, hasta que lo dejan tal como el público imagina que debe quedar la carne machacada hasta el espasmo, esto es, como una hamburguesa mal cocida.
El odio de Gibson por el Nazareno debe de ser inefable, quién sabe qué antiguas represiones desahoga sobre su cuerpo cada vez más ensangrentado, y aún gracias que la filología no se lo permitía, porque de otra forma le hubiera aplicado electrodos a los testículos, con un enema de petróleo de propina. Así es como, según algunos, podría sentirse un sano estremecimiento ante el misterio de la salvación. Es posible.
¿Película antisemita? Si se pretendía hacer un splatter sobre el modelo del western tenían que quedar claros los bandos: el bueno contra los malos, y los malos tenían que ser malos a más no poder. Pero si los sacerdotes del templo son malísimos, más lo son aún los romanos, tipo Pete Pata de Palo cuando entre carcajadas sujeta a Mickey en el potro de tortura.
Sin duda Gibson debió de pensar que si representaba como malos a los romanos (por otra parte, ya nos lo había dicho Astérix) no corría peligro de que incendiaran el Campidoglio, mientras que con los judíos de hoy había que actuar con más prudencia. Aunque al que hace un splatter no se le pueden pedir muchas sutilezas. Menos mal que tiene algún remordimiento y nos muestra a tres judíos y tres romanos casi buenos, a quienes de vez en cuando les asalta alguna duda (miran al público como diciendo "¿No estaremos exagerando?") y, sin embargo, incluso su perplejidad sirve para acentuar la impresión de que todo en esta película es insostenible, si es que no habéis vomitado antes viendo lo que fluye del costado.
A Gibson se le ocurre la idea de que Jesús debió de haber sufrido, y de la misma manera que Poe consideraba que lo más romántico y conmovedor que había en el mundo era la muerte de una mujer hermosa, Gibson intuye que el splatter más rentable es aquel en el que se mete al Hijo de Dios en una picadora de carne. Lo hace muy bien y debo decir que, cuando Jesús finalmente muere y ha acabado de hacernos sufrir (o gozar) y se desencadena el huracán, la tierra tiembla y se rasga el velo del templo, se siente cierta emoción porque en ese momento, aunque sea de forma meteorológica, se vislumbra un soplo de esa trascendencia de la que la película desgraciadamente carece.
Sí, en ese momento el Padre deja oír su voz. Pero el espectador de buen criterio (y, espero, el creyente) se da cuenta de que en ese momento el Padre está cabreado con Mel Gibson. "
Comentado por: Piel el 03/9/2007 a las 16:09
De fúnebres nada, y menos aún deprimentes. Hablar de esta manera es una señal de gran madurez. Yo no encuentro a mucha gente que se atreva. Cuando a alguien se le ocurre hablar del tema, los demás acostumbran a ponerse nerviosos, cambian de conversación, consideran que es de mal gusto, o peor aún, que se es un morboso.
Pregúntenle sino a una viuda/o que es lo que le ocurre si intenta explicar su pena a alguien: de repente es cómo si los demás la/o consideraran inválida/o, como si la muerte de la pareja acarreara también alguna especie de minusvalía que los imposibilitase para seguir en el círculo. Es difícil hablar del muerto, justamente cuando más se necesita hablar de él.
En los periódicos, la gente se muere “tras una larga enfermedad”, nunca dicen de cuál. De la misma manera que ocultan los suicidios acaecidos en los transportes públicos. Últimamente ni siquiera cumplen con su función de informar de todos los que se han muerto en ese día. Solo nos muestran la que no es la nuestra. También la niegan.
En los impolutos e inmaculados tanatorios llama la atención no solo la falta de niños, si no también de adolescentes.
¿Dónde están los nietos, los sobrinos, los hijos de los muertos? Les apartamos de la muerte. Pero les apartamos de la muerte desde el momento en que enterramos a su mascota a escondidas para que no sufran. ¿Cómo van a comprenderla si les evitamos conocer “esas” pequeñas muertes que los prepararían para la vida? ¿Cómo van a coger la mano de alguien en su última expiración sin temor o sin asco?
tanatóloga de urgencias.
Comentado por: Joaquinita el 03/9/2007 a las 15:39
Parece el mes de la muerte pero hoy no tengo ganas de hablar sobre ello. Les dejo el artículo de Eco - los artículos - porque he leído otro que me ha prendado. El primero, del que le hablé a Escarola no comenta, como ella dio por hecho, mayo del 68; ni siquiera, para mí, trata de Bin Laden, aunque también, sino de lo blanco y lo negro y eso es lo que me ha llamado la atención del artículo. Tal vez ya lo hayan leído, pues nada, un saltito de caballo de ajedrez, ni falta hace decirlo. ; )
" LOS QUE "COMPRENDEN" A BIN LADEN
Realmente vivimos tiempos oscuros. Y no solo por las tragedias que están ocurriendo, sino porque además, para entender lo que sucede, habría que ser muy sutiles, y no parece que estos sean tiempos de sutilezas. A nuestro alrededor se oye ruido de sables. Bin Laden, en su último mensaje, renuncia incluso a la distinción de la que había partido (un Occidente malo constituido por estadounidenses e israelíes, y los otros, que de momento no nombraba) y ha pasado a hablar de choque con los "cristianos" en general (término que para él incluye evidentemente también a los judíos, los laicos, los ex materialistas soviéticos y tal vez incluso a los chinos).
Pero, al menos en cuanto se refiere a las palabras, las cosas no van mucho mejor en nuestro país. Si se te ocurre decir que Bin Laden es un bandido, te responden que lo que quieres es matar a los niños de Kabul, y si deseas que en Kabul no mueran los niños te consideran un defensor de Bin Laden. La única forma de no seguir su juego es negarse a las campañas de blanco o negro y cultivar esa profunda sabiduría que nuestra cultura nos ha transmitido: la capacidad de hacer distinciones.
Hace algunas semanas apareció una encuesta según la cual parecía que una gran mayoría de la izquierda "comprendía" las razones de Bin Laden. ¡Tierra, trágame! ¿Hay que pensar que el que había respondido en este sentido aprobaba la destrucción de las dos torres? No lo creo. Creo más bien que, según estuviera planteada la pregunta, en momentos como ese la gente no distingue bien, por ejemplo entre explicar, comprender, justificar y compartir.
Erika es una muchacha que está acusada de haber acuchillado a su madre y a su hermano pequeño. ¿Se puede explicar este hecho? Sin duda, y deberían hacerlo los psicólogos y psiquiatras. ¿Se puede comprender a Erika? Si me explican que era presa de un ataque de locura, la puedo entender, porque el loco no razona. ¿Se puede justificar? Desde luego que no, y es preciso que un tribunal condene su acto y actúe con ella de tal forma que no pueda volver a hacer daño. ¿Se puede compartir lo que ha hecho en el sentido de que nosotros también lo haríamos? Espero que no, si no somos uno de esos descerebrados que le envían mensajes de solidaridad.
Está reciente aún la polémica sobre la comprensión de los seguidores de la República de Salò. ¿Se puede explicar históricamente por qué algunas personas se decantaron por esa opción? Por supuesto, y se ha hecho. ¿Se puede comprender por qué lo hicieron muchos? Se puede comprender perfectamente y comprender no solo al que lo hizo de buena fe, sino también a quien lo hizo por desesperación o por algún interés. ¿Se puede justificar históricamente esa decisión? No, al menos desde el punto de vista de los valores democráticos. Se comprende a la persona, pero no se justifica la decisión. ¿Se puede compartir? En 1943, yo solo tenía once años, y a menudo me pregunto qué habría hecho si hubiera tenido veinte, aunque, vista mi actitud posterior, creo que no la habría compartido.
¿Se puede explicar la matanza de la noche de San Bartolomé, con la matanza perpetrada por los católicos contra los protestantes? Sin duda, hay montones de libros que explican por qué sucedió. ¿Se pueden comprender las razones de quien lo hizo, creyendo tal vez que estaba ganando el paraíso? Si estudiamos la psicología de aquella gente de hace cinco siglos, el clima sangriento de las guerras de religión y muchos otros aspectos, se puede. ¿Se puede justificar aquella matanza? Desde nuestro punto de vista de hombres modernos, es obvio que no, y mucho menos se puede compartir, en el sentido de que cualquier persona razonable hoy día consideraría delictiva una actuación semejante.
Todo parece muy fácil. Se puede explicar la acción de Bin Laden, en parte como la explicó él en su primer mensaje, como frustración del mundo musulmán tras la caída del Imperio otomano, y en parte teniendo en cuenta sus intereses políticos y económicos (se explica la acción de Bin Laden por la razón de que quiere meter mano en el petróleo saudí). ¿Se puede comprender a sus seguidores? Sin duda, si consideramos la educación que han recibido, la frustración de la que hablaba y muchas otras razones. ¿Se pueden justificar? Evidentemente, no; de hecho, se les condena y se espera poner a Bin Laden en situación de no volver a hacer daño.Obsérvese que si no logramos explicar la acción de Bin Laden y comprender por qué centenares o miles de voluntarios salen de Pakistán para unirse a él, tendremos dificultades para contrarrestarlo, es decir, para comprender qué hay que hacer realmente para neutralizar el peligro que representa. En definitiva, precisamente porque no se justifica ni se comparte el fundamentalismo musulmán, hay que explicarlo y comprender sus movimientos, las razones, los impulsos que lo determinan.
¿Qué quiere decir una persona cuando afirma que "comprende" la acción de Bin Laden? ¿Quiere decir que la explica, que la comprende, que la justifica o que la comparte?
Hasta que no recuperemos un espíritu que permita y estimule las distinciones, seremos como Bin Laden y como él quiere que seamos. "
Comentado por: Piel el 03/9/2007 a las 15:36
Buenos y fúnebres, aunque bellamente filosóficos días, a los que -no en el fatal sentido- faltaban:
No suelo reflexionar mucho en los últimos tiempos sobre la muerte. Quizá porque cuando lo hacía, durante la niñez, cuando se descubre, y durante la adolescencia cuando se juega peligrosamente con ella, llegué a una conclusión puramente materialista sobre ella, más o menos eso que dijo Shopenhauer, de que cuando ella llegue, yo ya me habré ido. En fín, que no coincidiremos durante mucho tiempo. Creo que el espíritu es indisoluble del cuerpo, por lo que el fín llegará para ambos al mismo tiempo. No me preocupa demasiado la mía propia, aunque me molestaría que fuera por una tontería, como un hueso de aceituna, espero que venga por una causa seria. Me preocupa más la muerte de los demás, que es la viviré. ¿Morimos con ellos? Una parte de nosotros muere, la parte de nuestra identidad que con ellos se nos va. La memoria de nuestra niñez, que se perderá cuando nuestros padres se vayan, eso que significamos para las personas a quienes importamos y nos importan.
Pero uds no se depriman.
Comentado por: escarola el 03/9/2007 a las 13:37
Sobre la muerte. Precisamente, en otra página, rondábamos el tema, y ahora que leo esto quisiera consignar aquí una mera hipótesis que allí me surgió. Generalmente se piensa que la idea de la inmortalidad personal, ya sea del alma o, como es el caso del cristianismo, incluso de la integridad de cuerpo y alma, es una reliquia pre-lógica fruto de mentes de acendrado primitivismo. Al contrario, quizás lo primitivo sea el dogma cientificista y ramplón que afirma la muerte, la desaparición absoluta, la extinción sin resto del Yo. ¿No advertía ya Parménides de la imposibilidad de pensar, incluso de decir, la nada? ¿Cómo pensar el milagro de la desaparición de aquellos que con nosotros han convivido hasta ayer? Al contrario, quizás la idea de inmortalidad y pervivencia se deba al desarrollo mismo de la inteligencia, como una necesidad evolutiva más que ha pertrechado así el desarrollo del pensamiento. Quizás se deba, antes que a la infantilidad, a la potencia misma del pensamiento que escapa a la tentación pueril de la nada. Yo no lo sé, y más bien me encuentro a gusto en la duda, sin cerrar burocráticamente un asunto hoy generalmente postergado y evitado. Unamuno decía que el cometido de nuestra vida es el construirnos un alma inmortal, porque nada en nuestra vida tiene sentido si nos desvanecemos un día en la no existencia. La duda que él plantea me parece mucho más seria que el conjunto de ideas comunes que todos los días oímos sobre la muerte y los muertos.
Comentado por: Borja Lucena Góngora el 03/9/2007 a las 13:22
Lou Reed. Who am I?
http://www.dailymotion.com/relevance/search/lou+reed+who+am+i/video/x2hq4p_lou-reed-who-am-i_music
Comentado por: Coco el 03/9/2007 a las 13:12
La muerte de aquel muchacho es la acusación más grave que se pueda pensar contra la vida misma: que no tiene sentido.
Falso,es precisamente la muerte lo que da sentido a la vida.Lo que ocurre es que cuando la vida tambien se ha vuelto un simulacro,una imitación a la vida,por que se ha arrinconado,se oculta la muerte el resultado es que pierde su sentido.
Lo decia Buñuel,quien con cierta frecuencia no piensa en su propia muerte,pierde el sentido de la vida.
Publicado por: maleas | 01/09/2007 13:11:49
preciosa la foto que han puesto hoy en el País, los colores, la composición centrada, el misterio, la grandiosidad, todo.
Vernon, me alegro de verle de nuevo por aquí, se le echaba de menos, me gusta su suavidad y su elegancia en los escritos.
"Uno de los jóvenes que lloraba al futbolista sevillano ante las cámaras dijo que habría preferido perder la liga antes de que sucediera algo tan tremendo" : ? ah, pues menos mal, parece que queda algo de ética entre los jóvenes ?!! Este artículo no me ha convencido demasiado en su contenido. Creo que si ha habido tanto desconsuelo es sólo en proporción al número de personas fanáticas o seguidoras del fútbol y no por otras consideraciones ajenas, la muerte es siempre la muerte, claro que nos afecta más cuanto más cercana y más inexplicable o imprevista. Me parece un error compararla con lo de Miguel Ángel Blanco.
Publicado por: Piel | 01/09/2007 15:38:32
Una pequeña reflexión febril a partir del artículo de Azúa en El Mundo.
Parte Azúa de una muerte en los medios de comunicación. Nada extraño, es un tema importante. Es más, es El Tema. Sin muerte, no habría filosofía, dicen algunos (sólo los hombres mueren, etc...). Azúa no escribe sobre la muerte, sin embargo, sino sobre la reacción ante ella. Sobre su tratamiento informativo, pero también sobre su impacto público sobre las personas ("peor que perder la liga").
Mi punto es: ¿no será el tratamiento de Azúa, el centrar el interés en la información, en el espectáculo, una forma de mostrar cierta incapacidad? ¿Es posible que esa incapacidad sea un ejemplo de la incapacidad de cierta filososfía, me refiero a la nietzschiana, para explicar completamente la realidad, la conciencia? No es que esa filosofía sea mala, es que hay que ir más lejos, explicar lo que ella deja en penumbras, para entender ciertas cosas. En este caso, sería la conciencia de la muerte.
Y es que es posible que los planteamientos de Nietzsche, aunque hagan que nada "vuelva a ser lo mismo", sean insuficientes y necesiten ser a su vez superados (sería lo mismo que ocurre en la interpretación dominante, heideggeriana, inútil en temas éticos y políticos).
Pero estábamos con la muerte y con los límites que ante ella y, añado ahora, ante la trascendencia, porque de eso se trata, muestra la filosofía de Nietzsche. Habría tres 'niveles', a modo de ejemplo, para empezar a aclararnos sobre esas limitaciones:
1. A nivel individual. Por más que muchos filósofos se declaren nietzschianos, no tengo noticia de ninguno que, en su vida cotidiana, se las apañe sin juicios morales, ni que sea sobre la familia o los vecinos, por más que los hayan martilleado en su discurso.
2. A nivel académico. El trabajo de 'deconstrucción' iniciado por Nietzsche se convierte, sobre todo en las versiones predominantes de Francia y EEUU, en una repetición vacía, ya que, estando agotado ese trabajo desde el principio (ha demolido lo anterior) al mismo tiempo no ha agotado su explicación sobre la condición humana. Pues parece que, de todos modos, seguimos viviendo con, por ejemplo, la justicia o la belleza como evidencias en nuestra conciencia (encontraríamos múltiple ejemplos en los artículos de Azúa).
3. A nivel de conciencia. Y es que, seamos nietzschianos o no, no dejamos de percibir en ciertos momentos la 'trascendencia' como algo real. El que lo veamos por la tele no lo convierte en una mera ilusión. Lo que ocurre entonces, lo fácil, es que, ante los límites de cierto pensamiento para pensar esa trascendencia, se la niega. ¿Por qué no aceptar que el martillo filosófico de Nietzsche no puede con todo y que hay que seguir pensando? ¿No es esa negación una forma de dogma?
Esas caras descritas por Azúa, y que por filmadas y emitidas por televisión no son menos representantes de la conciencia de algo, creo que son un buen motivo para empezar. El martillo ha rebotado al golpear sobre un chico muerto en un campo de fútbol. Habrá que buscar otra herramienta.
Publicado por: ortega | 02/09/2007 19:26:30
@ Ortega,
Le agradezco mucho su reflexión.
Con mucha vergüenza, dados mis nulos conocimientos sobre filosofía, me atrevo a escribir unas líneas sobre las preguntas que me hice después de leer el artículo de Azúa.
Hace dos domingos, viendo en directo las carreras de caballos en Lasarte, vi la muerte televisada de una joven jockey de nombre Nagore. La yegua que montaba tropezó, cayó sobre la amazona y le partió el cuello. (Al animal lo sacrificaron luego en boxes porque había quedado inútil de las extremidades).
No voy a entrar en el tema de la diferente "calidad" de las muertes según la nómina que cobre cada deportista, ni sobre el carácter religioso que han adquirido los clubs de fútbol, ni, siquiera, sobre la pasmosa falta de medios sanitarios en los lugares donde se practican deportes de riesgo. Sólo quiero hablar de la cuestión fundamental: la trascendencia de la muerte.
Hace unas décadas la muerte estaba presente en la vida de todo el mundo, al igual que los nacimientos, las bodas, y las fiestas patronales. Hoy no.
Soy incapaz, a mi pesar, de hacer la menor observación de tipo filosófico, pero en mi modesto entender, no sólo los telediarios se han convertido en play-stations; la vida, ahora, ES una play-station. Cuando alguien cae, se lo retira con rapidez y disimulo y se lo sustituye en el acto por otro, exactamente igual que a los personajes de cualquier videojuego. Da igual que el muerto sea soldado, jinete, o futbolista, éstos, por lo menos, tienen sus cinco minutos en la tele. Lo malo, a mi entender, es que muy pocos de nosotros tendremos a alguien sujetándonos la mano cuando estemos muriendo. Los unos, porque estaremos solos y, quienes tenemos parientes, porque a ellos, nuestra enfermedad y, sobre todo, nuestra muerte, les dará mucho, mucho asco.
Publicado por: knudsen | 02/09/2007 21:07:40
@ Knudsen
Yo no sé filosofía, simplemente tengo más jeta.
Lo mío iba por decir que hay que explicar la permanencia, como una evidencia en la conciencia, igual que las de belleza, justicia, etc., de lo que llamaba trascendencia.
Claro que es verdad lo de la Play, y sin embargo...cuando la muerte aparece, ¡qué poco tienen que decir la civilización moderna y, también sus críticos post! Algo hemos perdido por el camino, pero no hay vuelta atrás. Lo hemos de buscar más adelante.
Me ha parecido que el artículo de Azúa era, desde ese punto de vista, un echar balones fuera.
Lo de la mano es muy cierto. Muy a menudo no es tanto nuestra muerte la que tememos sino la de otros. Por lo que hace a mí, lo que más me fastidia es lo del tubo por la nariz. ¡Morir con esa pinta!
Publicado por: ortega | 02/09/2007 21:30:09
Hala, qué parlanchines que se han puesto y yo mirando un juego de críos como una misma.
Cuando hablan de temperaturas prefiero no pensarlo. ¿Qué les parece ahora mismo 32 grados y 85% de humedad? Pues sí, y sin piscina a mano ni a cuerpo.
Yo, a veces, veo la muerte como una liberación y los que deciden tomar esa opción deben hacerlo en silencio.
Desde luego, cuando es impuesta, prefiero, si es que se puede, una muerte sin tubos. Que te llegue ese instante -o menos que un instante-, sólo la distancia entre el aire que ya no volverá y la soledad de los que se quedaron sin respuestas; que te llegue con sosiego y dignidad.
Mientras el cuerpo aguante, dicen algunos, y tan vez podríamos decir mientras te aguante el deseo, las ganas, las fuerzas para poder ser y estar como uno mismo. Lo demás es una cruel carnicería, la desesperación, la esperanza vana, nada. Vivir para no entristecer a los que hace tiempo no puedes tener, a los que apenas puedes acariciar. Sí, es cierto, el dolor de la muerte es siempre por uno mismo, porque se queda y ve partir a otros y se queda sin respuestas, sin respuestas...
Una vez, sujeté la mano de alguien que moría. Quería retenerle un segundo más, pero se fue. Les juro que en ese instante después lo comprendí todo, sentí paz, su paz, al fin.
Publicado por: Isis | 02/09/2007 23:43:15
Quería escribir un Elogio de la Santísima Trinidad (la idea me la dio provo) pero no me acaba de salir...
La muerte es “algo distinguido” para James, algo que hace que hallemos en lo pequeño una afirmación de la vida, algo sobre lo que se hacen chistes macabros, sobre lo que abusan las empresas de pompas fúnebres a cambio de librarnos de un engorro, sobre lo que se pronuncian frases profundas al estilo de “la muerte es el fracaso total”. No es un acontecimiento de la vida, según Wittgenstein (y Titus Lucretius y un primo mío). Pero cuando empezamos a llevar por la calle con demasiada frecuencia sobres amarillos de radiografías bajo el brazo, recordamos de manera inevitable aquello de “Adonde quiera que miro nada existe, que no sea imagen de la muerte”; nos da por imaginar que palmamos y no nos gusta aunque se esfume la preocupación por la hipoteca; nos da por imaginar que tenemos que decidir entre incineración o enterramiento, que un cura pregunta detalles que le ayuden a componer el panegírico, que después de que varias personas han expresado torpemente a nuestra viuda la admiración infinita que siempre han sentido por nosotros y muestran un pesar convencional (aunque sus ojos brillan vivaces y alegres) suena, no la canción de Blancanieves y los siete enanitos que despidió a Terenci Moix, sino la Marcha Fúnebre de Sigfrido o la obertura de Egmont para dar cierto sentido de trascendencia a algo que hoy parece tener menos que un pimiento morrón. Y que luego, ay, nos quedamos tan solos como dice Bécquer que se quedan los muertos.
Publicado por: Vernon S. | 03/09/2007 8:42:51
Comentado por: Joaquinita el 03/9/2007 a las 13:09
Lo primero es lo primero.
Alegría de volver a leer cada día a Vernon S, e Isis.
Un saludo grande amigos, un saludo.
Me han entrado ganas de hacer intendencia del hogar y alisar sábanas. .Espero que nadie se moleste si me tomo la libertad de recuperar escritos del post anterior comentando este, que en realidad ya empezaron a comentar ayer…Así queda más completito y les aseguro que da gustito leerlo.
Escarola ya pegó el suyo, y otros como el de Coco están apareciendo hoy. Disculpen si por mi corta visión me he dejado alguno fuera, comprendan que no es intención sino puro despiste.
¡Mis valientes amigos habladores que se atreven hasta con la muerte!
Comentado por: Joaquinita el 03/9/2007 a las 13:06
Comentado por: Isis el 03/9/2007 a las 12:42
SÍNDROME
Todavía tengo casi todos mis dientes
casi todos mis cabellos y poquísimas canas
puedo hacer y deshacer el amor
trepar una escalera de dos en dos
y correr cuarenta metros detrás del ómnibus
o sea que no debería sentirme viejo
pero el grave problema es que antes
no me fijaba en estos detalles.
Mario Benedetti
Comentado por: Isis el 03/9/2007 a las 12:38
Pasatiempo
Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.
Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque un océano
la muerte solamente
una palabra.
Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.
Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.
Mario Benedetti
Comentado por: Isis el 03/9/2007 a las 12:35
Tan poca cosa es la vida frente a la nada que lo único que encuentra para reforzarse y darse sentido, es la misma nada.
Nada puede demostrar nadie de la muerte, no podría haber testimonio fiable de ningún muerto para alguien vivo acerca del significado de la desaparición de la conciencia. El creyente cree en vida, no puede creer desde la muerte. El creyente cree en la prolongación de su conciencia más allá de la muerte, luego en lo que no cree es en la misma muerte; para él sólo existe la vida sin fin, lo que a mí me parece una definición del infierno más que de la existencia. En esa existencia infernal, puede permitírselo todo. Quien no cree, sin más expectativas que unos años que se escurren cada vez más de prisa, puede tomarse la vida tan poco en serio como el creyente.
Si un día la ciencia consiguiera descartar a la muerte de la ecuación, seguiría sin despejar la incógnita; se habría limitado a evitarla. La misma filosofía tendría poco que decir. Más que nunca, ese día, todas las escuelas de pensamiento seguirían sin poder abrir un aula en el otro barrio.
La trascendencia de la muerte y las ideas que despierta de la realidad, desaparecen en cuanto se recibe la visita de la enfermedad. Trascendente es poder volver a dormir después de que el dolor y la fiebre te hayan tenido cuatro días y cuatro noches seguidas despierto sin poder pensar. Sin poder ni pensar. Trascendente es la hipodérmica y el antibiótico que le devuelven al cuerpo, desprovisto de pensamiento y hasta de alma en esos momentos, unas funciones mínimas, despreciadas por habituales y simples, casi ajenas a la voluntad; reales, trascendentes.
Una píldora. Un plato de sopa. Un vaso de agua. Un paño húmedo y fresco y la mano que nos lo pone en la frente. Y volver a dormir. Y despertar y tener qué comer, qué defecar.
Volver a pensar en lo trascendente desde un punto de vista desprovisto de representaciones de la realidad, de explicaciones de la misma, es una broma de mal gusto. De peor gusto cuando es perenne.
Yo trato de recordármelo cada vez que siento el sueño vencerme y me dejo caer en él, cada vez que como, que duermo, que bebo un vaso de agua; cada vez que abrazo, lo intento.
Y en esos momentos en que lo tengo presente, no sólo como un fragmento de información almacenado en la memoria, sino repartido hormigueante y vivo por las yemas de los dedos y la punta de la lengua, mi vida significa algo más que la nada.
Comentado por: Coco el 03/9/2007 a las 11:57
"Como una peste hedionda, lo real"
Así quedaría, además, como un endecasílabo agudo, si no lo mido mal.
Ella sola ya es una frase "aere perennius", estupenda, de agradecer por la mañana.
Saludos
Javier
Comentado por: Javierus el 03/9/2007 a las 11:48
Vamos a ver si nos entonamos.
http://es.youtube.com/watch?v=60eket1bJl0
Buenos días bochornosos y con dos iboprofenos (o como se escriba)
Vernon S.,
Habla usted de la muerte y a mí me dan ganas de darle un achuchón en vida. Qué bien habla, se nota que desayuna bien.
Buenos días de nuevo, escarola, marc y compañía.
Gracias Maleas por el poema y su estar siempre por aquí.
Coco, escucho su música, es buena y es bueno escuchar música.
Comentado por: Isis el 03/9/2007 a las 11:37
"Las familias arrasadas por un suicida en Bagdad o por un huracán en Nueva Orleans parecen de ficción si se comparan con la veracidad evidente que aparecía en los rostros de los ciudadanos trastornados por el suceso."
Ninguna de estas desgracias nos llega como no sea por la televisión porque ninguna la vivimos en la proximidad. La televisión unifica las imágenes de las desgracias distantes, las multiplica por millones de ojos y las convierte en tragedias vividas colectivamente. Ése es uno de los trucos de magia preferidos de la tele.
De suceder esta muerte en un entrenamiento y sin cámaras no estaríamos hablando de esto y la desgracia habría sido exactamente la misma.
(Este caso y el de Luis Miguel Blanco, no se parecen en nada, y poder decir lo de "narcisismos nacionales" (que comparto con FdA) no justifica crear esta confusión. En un caso la muerte sobreviene y en otro estaba por venir).
Comentado por: marc el 03/9/2007 a las 11:12
Para que se vea que comentamos sus artículos:
Yo no creo que la televisión huya de la muerte, como afirma Azúa, más bien me parece que se alimenta de todas las formas posibles de morbo, y muchas tienen relación con ella. Eso sí, tal vez, de lo que sí huye es de recoger la muerte de una forma directa. Pero eso no se da en el caso Puerta. En este caso, lo que se ofrece gratuitamente al espectador en medio del partido, es el comienzo in media res de una tragedia en la que el héroe comienza a morir pero no muere, es fulminado como por un rayo divino, confluyendo en él todos los rasgos y circunstancias para convertirse en protagonista de una serie: la fuerza de la tensión del partido, de la hinchada, que de pronto torna en un signo distinto al que en principio iba dirigida volcándose en la consternación por la tragedia del jugador. El público que dentro y fuera de la grada es implicado de forma directa y visual en la tragedia, y que a partir de ahora, querrá ver su continuación, el resto de los capítulos, ahora fuera ya del alcance de la cámara su protagonista. Este público que finalmente se convierte en las últimas escenas en protagonista. Son muchos los elementos, y su examen pertenece al campo de psicología de las masas. A mí, que no me interesa por lo general el fútbol, me ha dejado el fenómeno Puerta impresionada: la fuerza de la turba no puede ser más perturbadora, sobre todo cuando se alía con la manipulación mediática, porque cambia fácilmente de signo.
Publicado por: escarola | 03/09/2007 9:13:15
Me voy de paseo, hasta luego.
Comentado por: escarola el 03/9/2007 a las 10:42
Creo que la liga está perdida.
FdA ha fichado por el FPI ( Fumbó Papanatismo del Imperio ) y además se diría que se cree lo que ve por la tele. De momento no habla de fumbó pero ya da juego al asunto...
( Gracias knudsen por copiar el texto del artículo, no conseguía terminarlo en el enlace principal. A la segunda frase en negrita, me acordaba de Pennac y lo del respeto por la lectura interrumpida..., y con la sensación de sentirme insultado en mi puerilidad, el ratoncito se iba volando, volando hasta la esquina y click/bluff enviaba la ventanita al imposible Mundo de las ventanitas muertas... )
Comentado por: marc el 03/9/2007 a las 10:02
Pla, se ve que las italianas tienen horarios distintos a las alemanas...
Bueno, mi hija me ha pedido un cuento para desayunar y he elegido "Los mensajeros de la muerte", para irme entonando. No es broma. Les dejo; hasta que ella no empiece las clases yo no tengo mucho tiempo.
Comentado por: escarola el 03/9/2007 a las 09:46
Ahora escribe en el mundo ? como Lázaro Covadlo mi cuentista preferido . Este articulo es largo de la muerte , ya lo leere otro dia , buenas noches .
Comentado por: albert pla el 03/9/2007 a las 09:29
Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.
La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.
Ensayo
Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.
La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.
Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.
Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.
La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.
Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.
Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.
Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.
Venecia (1990). Planeta, Barcelona.
El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.
La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.
Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.
Novelas y prosa literaria
Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.
Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.
Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.
Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.
Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.
Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.
Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.
Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.
Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.
Última lección (1981). Legasa, Madrid.
Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.
Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.
Relatos
"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.
"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.
"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.
"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.
"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.
"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.
El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.
Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.
"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.
"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.
Poesía
Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.
Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.
Farra (1983). Hiperion, Madrid.
Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.
Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.
Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.
Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.
Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.
El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.
Cepo para nutria (1968). Madrid
1987 Premio Anagrama de Novela.
2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".
2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.
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