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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 8 de agosto de 2008

Blog de Félix de Azúa

Duelo al anochecer, triunfo al alba

Todo ha sido planificado con precisión versallesca. El estudio, a 23 grados. Los candidatos no se darán la mano en público. Las cámaras no pueden enfocar a uno cuando el otro tiene la palabra. El tiempo de intervención lo mide un cronómetro que gotea los segundos en la pantalla de la televisión. Dos testigos vigilan.

Son los dos duelistas más hábiles al sur de Cornualles. Dos profesionales con cientos de muescas en la culata de sus pistolas. Ségo ha vencido a los paquidermos del Partido Socialista y se ha impuesto en un medio turbulento y agresivo, un nido de víboras. Sarko lleva decenas de años nadando en los pantanos ministeriales y derrotando a caimanes mayores y más acorazados. Ella, mujer de huesos grandes y rasgos clásicos, la imagen de la República comunitaria, tiene mejor presencia física que él, un falso enclenque, un mandril con los colmillos como navajas.

La candidata usa una voz mo- nótona, tediosa, como si leyera la lección a los alumnos más torpes. El candidato modula, sube y baja el tono, a veces canta, es un seductor. Por fin, ella reacciona con violencia ante esa intimidad acariciante, jesuítica. Entonces él aprovecha el descuido para reprocharle dulcemente su cólera: "Un presidente de la República ha de mantener la calma, madame Royal; usted ha perdido los nervios". Ella encaja el golpe, trata de serenarse a toda prisa, lo consigue a medias. Es el momento decisivo. Al día siguiente todos los medios de comunicación hablan de la agresividad mostrada por Ségolène. Sus amigos, los de Libération, lo mencionan a su favor: "¡Ségolène tiene agallas!", aplauden. Sus enemigos la presentan como una mujer autoritaria, dogmática, de la izquierda obtusa.

Ese fue, creo yo, el disparo mortal del duelo. Los datos, las estadísticas, las disputas de cancillería apenas dejarán rastro. La imagen de Ségolène rabiosa, los ojos encendidos, acusando de inmoralidad al candidato, ¿pesará sobre los indecisos? Los indecisos son casi todos centristas de Bayrou, gente de buenos modales, educada, que odia el ruido.

Mañana lo sabremos.

(Hoy ya lo sabemos. El tiro fue mortal)

Artículo publicado en: El Periódico, 5 de mayo de 2007

[Publicado el 07/5/2007 a las 09:56]

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Comentarios (273)

  • MÁS DURA SERÁ LA CAÍDA


    . Cuando bajé del avión por la escalerilla la pesadez de la atmósfera a las cuatro de la tarde me soltó un buen bofetón y empecé a sudar como un cerdo. “Esto es todavía menos escandinavo que África”, recuerdo que pensé. Luego me previne, “ya te puedes preparar, vas a cocerte vivo y, mosquitos del tamaño de un gorrión, van a chuparte cuanto líquido lleves puesto”. Además del calorazo, el tercer mundo es ausencia de semáforos y tenderetes donde se vende pasta de dientes Kolinos. En Bombay, además, hay doce millones de almas pululando a 45º y 99% de humedad. Una de ellas, Asier, me estaba esperando en el aeropuerto.
    “Perdón por el retraso”, me disculpé después de darnos la mano, “pensarías ya que no iba a venir”
    “Quien dispuesto lo lleva Sí manifiesta”, me contestó sin mirarme, “deprisa”, me apremió, “nos esperan en las oficinas de Tugurio”.
    En el trayecto hasta un barrio tan alejado del centro de la ciudad que parecía a punto de caer al Mar de Arabia, observé que mi acompañante hacía constantemente un movimiento que consistía en levantar a la vez el hombro derecho y agachar hacia éste la oreja correspondiente. Conté hasta dos centenas de espasmos antes de atreverme a preguntar, “ese tic es nuevo, ¿te afecta el clima?”, me atreví cuando el atasco nos dejó engarzados en el centro de una empanada de coches durante aproximadamente veinte minutos. Me miró como si no entendiera la pregunta, “¿tic? ¿de qué hablas?”, dijo y de inmediato repitió varias veces el mismo movimiento. No insistí, pero, Asier se dio cuenta de que, en el coche de al lado, una familia entera se estaba partiendo de risa al contemplarle, entonces se sinceró. “No sé qué me pasa, pero desde que me robaron el móvil noto una ausencia bestial en mi ánimo, algo así como si de repente descubriese vacíos….”se interrumpió y su sonrojo coincidió con el fin del caos. Un budista, supongo, se atrevió a apartar a la p u t a vaca causante del colapso y enseguida el atasco desapareció y nos vimos circulando a buena velocidad por una amplia avenida en dirección norte. Media hora después entrábamos en las oficinas de Tugurio, Inc., donde fuimos recibidos por el propietario, Rabindanah Tugurio, íntimo de Asier, de cuando este último llevaba la contabilidad del Savoy (y maldecía su empleo de hombre blanco de clase media) y el otro aprovechaba su trabajo de botones en dicho hotel para facilitarle a los clientes y ejecutivos del mismo cualquier tipo de comercio ilegal que les apeteciese.
    Tugurio me pareció lo que se conoce por un enrrolladete. En mi generación los hay a pares. Han pasado treinta años siempre a la última, lo cual les lleva desde un arranque a la manera de los personajes de algún cuento ibicenco de Ignacio Aldecoa, hasta la eco-ansiedad y el escribirle al gobernator de California cartas de apoyo a Paris Milton para que la libre de ir a prisión por conducir borracha, pasando por Charles y Marilyn Manson, el método Pilates y las enseñanzas de don Juan. Me preparé para lo peor.
    Asier y Tugurio se abrazaron y el segundo le pasó un dos papeles al primero. En cuestión de segundos la humareda cegó cualquier posibilidad de mantener una conversación con ninguno de los dos.
    Yo ya he dejado el fumeque. El otro día apagué mi penúltimo rulito (el último lo dejo pendiente por si un día lo necesito de verdad) así que la hoguera afgana aquella no me interesaba ya lo más mínimo. Como ni se enteraban de que yo estaba allí, abandoné el despacho y decidí darme una vuelta por la empresa, a pesar de que fuera de aquel cuarto el AC pasaba a la historia.
    Tugurio Inc. se componía de varias naves industriales de unos 800 m2 cada una, sin ventanas y sin más ventilación que unos enormes y renqueantes ventiladores que parecían tomar del suelo la sordidez para lanzarla al techo y devolverla abajo duplicada. ¡Y el olor, el olor! Doscientos cuerpos acuclillados por nave, mujeres en el galpón de las alfombras, niños en el de los balones de fútbol y niñas en el de las zapatillas deportivas, todos ellos apestando a sudorina y curry. Salí a un patio recubierto de parches de hormigón que las raíces de unos mangos habían levantado dejando oquedades en las que anidaban hormigas del tamaño de un armadillo. Había charcos de agua color metálico en los que nubes de mosquitos depositaban huevos enormes que eran meticulosamente devorados por unos bichos, entre lagarto e iguana, a los que los trabajadores arrojaban las peladuras de la fruta que mordisqueaban en los rincones. En uno de ellos, un grupo de muchachas hacía cola para que un barbero les cortase y pagase las melenas largas que cambiaban por unos paquetes de arroz Tugurio en el economato de la fábrica. Aproveché el corte de pelo gratuito y me despojé de mis greñas, pero en lugar de aceptar arroz, pedí que me pagasen con una PSP3 muy molona, y ellos tragaron, porque el color de mis pelos les servía para las pelucas de los actores que interpretaban a los malos en Bolliwood; de hecho, el encargado del economato me pasó una tarjeta con sus datos y me propuso que asistiese a un casting para hacer de imperialista británico en un musical que duraba siete horas y que estaban empezando a grabar en un estudio situado en la cercana Butcher Island. El tipo era insistente, “pregunta por Biswas, el ayudante de producción, dile que eres mi amigo, y el papel es tuyo. Con esa jeta de mala leche que tienes, seguro que te dan un papelazo”, me aseguró con un entusiasmo que me dejó tibio.
    Yo no quería estar allí. Lo supe desde que aterrizamos en Zurich y maté las horas de espera en la fabulosa tienda de tuppers del aeropuerto. Hacía ya meses que estaba dando tumbos junto a aquella partida de lunáticos y lo único que había sacado en limpio era una reputación de tontolahaba que llegaba incluso a escandalizarme a mí, y mira que estoy curado de espanto. Estaba deseando darme el piro, pero no tenía ni idea de a dónde. Barajaba escapatorias cuando oí la voz de Asier.
    “knudsen, nos vamos. ¿Te importa conducir a ti?”, me preguntó en un tono de voz casi inaudible y dando unas zancadas enormes en el aire, para luego avanzar sólo pasos diminutos. Visto desde donde yo estaba parecía un somormujo, con aquel traje color marfil y el pelo negro y ondulado sobre una cabeza perfectamente ornamental en aquel momento. “Vamos a nuestra fábrica. Necesito darme un baño de pies antes de que lleguen los otros”. Se sentó a la izquierda y yo me vi conduciendo a la inglesa, y mira que eso me joroba porque tengo cierta dislexia hemisférica, aunque luego recordé aquella magistral canción de Luis Aguilé que dice “había un peligro en la carretera, no me importaba porque era yo” y me tranquilicé. Encendí el motor del Mahindra y me dispuse a dejarme llevar por el copiloto. Antes de que se quedara dormido conseguí, además de una ruta aproximada, algo de información concerniente al destino. “¿Nuestra fábrica?”, había preguntado yo mientras esperábamos a que dos terneras defecaran sobre el guardabarros de nuestro automóvil, “tenemos una fábrica?” me atreví a tantear. “Tú no, hombre, ¿cómo vas a tener tú una fábrica? La tenemos los conjurados. Una fábrica de alfombras. Cojonuda. Me la ha vendido Tugurio por dos pesetas. Venga, tira, que estoy soñando con mi palangana” Y tiré, vaya si tiré.
    Si hay algo que se respeta en el subcontinente es a un occidental desesperado al volante de un coche. Como si de la PSP se tratase, concebí la marea de vehículos que me rodeaban como si de una pantalla se tratase. ¿El objetivo? Avanzar. ¿El método? Fuego a discreción. Ni siquiera las novillas se atrevieron a plantarme cara. La velocidad se apoderó de mi organismo y me entregué a ella. Ya no hacía calor, yo ya no sudaba. Me imaginé corriendo en la tundra a orillas del Volga, bañado y perfumado, rodeado de botellas de vodka helado, dirigiéndome al encuentro de alguien con muchas ganas de reunirse conmigo. No sé decir si aquellas involuntarias caladas que le di al humo afgano tenían o no que ver con mi estado de ánimo, pero yo corría cada vez más deprisa y, de tanto en tanto, espiaba los movimientos espasmódicos de la oreja de Asier intentando reunirse con el hombro de Asier. Cruzábamos la zona comercial cuando gritó “¡Para, para y espérame aquí!” Obedecí.
    A los pocos minutos Asier volvió al coche cargado de paquetes. “son teléfonos” me dijo. Aprecié su pronta recuperación en cuanto tuvo uno al hombro y otro conectado a un pinganillo. Marcó como un poseso y entabló la primera de las veinte conversaciones que mantuvo hasta que llegamos a SU fábrica.
    Allí me busqué un rincón donde pasar desapercibido, conecté la PSP y me puse a jugar a cartagineses contra romanos. Asier, los pies ya a remojo en un líquido pestilente que, si no me equivoco, consistía en pis de vaca, zarzaparrilla, unos pellizcos de marihuana y una copita de anís La Castellana, seguía de palique con sus incontinentes interlocutores.
    Estaba a punto de tomar la colina capitalina cuando la voz de Azúa me estropeó la diversión,
    “¿Qué es ese ruido”, le oí decir. Luego vi a los demás. No me enteré muy bien de lo que decían (la verdad es que cada vez entiendo menos lo que dicen), pero la presencia de don Onagro me compensó, sobre todo al ver con qué resolución le pidió cuentas a Asier sobre todo aquello (SU fábrica era una nave cochambrosa en la que apenas había unas esteras diminutas alineadas contra la pared, y unos telares decrépitos a escala liliputiense).
    Cuando Asier le mostró la foto de Tugurio y él inaugurando “la empresa”, Onagro bramó con esa voz suya que hace que Boris Karloff parezca un personaje de Sonrisas y Lágrimas,
    “Ya tenemos al traidor que faltaba”, dijo Onagro.
    Asier palideció.
    Azúa resopló y puso los ojos en blanco, “esto no le pasaba a los Goncourt”, masculló por lo bajo.
    Vernon, el único que a estas alturas me parecía a mí que sabía a dónde iba, se echó a reir y agitó una coctelera. “¿Un vodka-sour, knut?”, me preguntó, y yo ya supe a quién me iba a arrimar a partir de entonces. “¿Sabías tú que toda la claridad viene del cielo?”, me preguntó mientras escanciaba aquel manjar líquido en un par de copas ad hoc. “Sí” respondí “es un don”
    Entonces escuchamos la bronca monumental que Ortega le estaba echando a Asier,
    “Dunkin Donuts, Asier, ¿me estás diciendo que tu famoso DD es una franquicia de Dunkin Donuts?”
    “Mañana a primera hora nos cambian los telares por unos hornos pequeñitos, para que los niños puedan abrirlos sin necesidad de comerle sitio a la nave con unas tarimas. Vamos a inundar Mumbassa de donuts. Nos vamos a forrar, conjurados”, explicó Asier. Cuyos pies olían ya peor que todos los pestazos que han pasado por esta saga. Entonces yo me rebelé.
    Yo soy un tío, qué cohone. Ya estaba bien de hacer de actor secundario Bob. Yo tengo madera de protagonista, la prueba, que con llamar a Biswas me dan un papel de malnacido británico de la época imperial. Además, estaba muy seguro de lo que me disponía a decir, de modo que me levanté, miré uno por uno a los allí presentes y, por último, me dirigí a Asier con el tono más borde que supe componer,
    “Mumbassa no es. Ni aquí ni allí. No es Mumbassa. Estás muy bobo, Asier, pa ki lo sepa”, solté y me quedé como nuevo, sobre todo porque yo no había soltado mi PSP y en esos momentos, capitaneando el ejército de Aníbal, entraba triunfalmente por la Vía Apia. Sólo me faltaba decirles, “y ahí sus quedáis, pringados”, pero habría sido recochineo y yo me tengo por un hombre comedido.
    “Ya tenemos al traidor que faltaba”, dijo otra vez Onagro

    Comentado por: knudsen el 10/5/2007 a las 20:03

  • http://cocobecerra.blogspot.com/index.html

    Lo tomo prestado del blog de Coco. Anda días desaparecido... Un saludo donde estés.

    Comentado por: melusina el 10/5/2007 a las 17:14

  • Hoy no he podido robar tiempo hasta ahora para leerles, así que me he dado un atracón. Menos mal que no tengo que elegir, Vernon y Ortega, me sería imposible.

    Comentado por: melusina el 10/5/2007 a las 17:03

  • Señor Ortega : creo que para que su historia adquiriese cuerpo deberia poner a un escritor que solo se procupase de escribir por todas las paredes del avión: Soy el mas malo de los escritores,y su web, sin importarle un rabano que el avión se estrellase o no.

    Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 10/5/2007 a las 16:57

  • No.

    Comentado por: ????? el 10/5/2007 a las 16:37

  • Me pregunto por qué, para dar más énfasis, solemos acompañar algunas frases con un sonoro ¡Parece mentira!

    Pues no, no es mentira, usted es Ortega, Ortega, y es genial
    Un abrazo

    Comentado por: Isis el 10/5/2007 a las 16:36

  • ..... no entiendo nada, nos invita a qué? Si uno abandona algo en un espacio es de suponer que sabe lo que hace ¿no acaba de decir que somos listos? No sé si está avisándonos o incitándonos o acusándonos ¿es irónico? ¿Quiere o no que pongamos el copyright? ¿podría ser más explícito?


    Comentado por: ????? el 10/5/2007 a las 16:17

  • ..... no entiendo nada, nos invita a qué? Si uno abandona algo en un espacio es de suponer que sabe lo que hace ¿no acaba de decir que somos listos? No sé si está avisándonos o incitándonos o acusándonos ¿es irónico? ¿Quiere o no que pongamos el copyright? ¿podría ser más explícito?

    Comentado por: ????? el 10/5/2007 a las 16:11

  • quien decía que el sida no era más que ideología.
    .... hace unos días vi una película en la televisión, T. Hanks, por eso la vi, hace de abogado con Sida... uno de los chistes de la película: " cómo se corre un gay" echándote un yogur caliente por la espalda... vaya qué cosas hacen.

    de la película me impresionó como se busca gana5r y las palabras de la abogada que ibamos comentando. En un momento de la película le preguntan a T. Hamks: cree que el Derecho es bueno?... y contesta... es fascinante, cuando consigues y se da muy pocas veces hacer justicia... pero el otro que más me gustó ( y me grabaron) fue cuando ... el aria... sí cuando ... canta ese trozo con Maria Callas. no por el aria que ya me gusta si no porque en ese momento en un trozo de ese momento él es genial. Bill Gates.
    África
    Enea

    Comentado por: Enea el 10/5/2007 a las 16:04

  • Tener un hijo, plantar un árbol, leer el Secreto de Joe Gould. (De Joseph Mitchell)

    Esta mañana he tenido un colapso mental y no he podido responderles, además aún tengo pendiente lo de la Ley de Partidos, ya me estuve leyendo la original, ahora faltan los retoques (que va a ser mucho peor que la brevedad de aquella). También les he leído a ustedes, a tod@s, les contestaré mañana, hoy no puedo. Un saludo, criaturas celestiales (lo digo por su capacidad de volar).

    Comentado por: Piel el 10/5/2007 a las 16:03

  • La literatura (entendida ahora como escribir cualquier cosa) en comentarios de blog tiene sentido sólo sin copyright. El titular de un blog en un periódico normalmente trabaja y cobra por lo que escribe. En mi trabajo ya me encargo de que me paguen, no soy idiota. A nadie le pagan dinero por comentar nada aquí. Todo el mundo puede copiarse unas palabras y si lo desea, mejorarlas sustancialmente y publicarlas en algún sitio diciendo que las ha escrito él mismo o su tía Rita la cantaora. Esto no es ni bueno ni malo, es así. Supongo que nadie hace eso porque todo el mundo tiene la cabeza más o menos en su sitio y sabe darle a las cosas la importancia que tienen. Aunque esta obviedad parece que escapa a algunas personas. Naturalmente, sólo lo parece. Aquí la gente es lista.
    Invito a todo el mundo a hacer con las palabras que salen por aquí lo que le de la gana: pensar en ellas, copiarlas, reescribirlas, leerlas, olvidarlas rápidamente o ignorarlas. Creo que había un escritor o periodista que ponía el copyright antes de sus comentarios hechos en el Boomerang. Sus respetables razones tendría.

    Comentado por: ..... el 10/5/2007 a las 16:03

  • la suerte te premie
    con lo que deseas a los demas
    y cuando te toque
    acuerdate de tus palabras
    tan estupendas

    Comentado por: .... el 10/5/2007 a las 15:21

  • ?gaba ¿
    Gabba gabba hey¡
    http://www.youtube.com/watch?v=VQct-4OlkKg

    Comentado por: ... el 10/5/2007 a las 15:09

  • apresuramiento = fallo fallo fallo fallo fallo
    defensa de parte de ?otra ? ?criatura celestial? = mentira, son el mismo
    adoradores de diosas que no pueden ser reinas , cargo ocupado= full destambul
    criatura tan celestiales que van deseando tumores = ¡ la banda sonora de south park¡

    Comentado por: .. el 10/5/2007 a las 15:05

  • sólo falta quien relacione este (estupendo) artículo de Félix con aquel otro en que mencionaba a Foucault, quien decía que el sida no era más que ideología.

    Comentado por: césar lebrato el 10/5/2007 a las 14:59

  • sólo falta quien relacione este (estupendo) artículo de Félix con aquel otro en que mencionaba a Foucault, quien decía que el sida no era más que ideología.

    Comentado por: césar lebrato el 10/5/2007 a las 14:59

  • Goras = ¡Gora, gora...!

    Hator, hator, mutil etxera,
    gaztaina ximelak jatera,
    Gabon Gaba ospatutzeko
    ...

    Comentado por: Onagro el 10/5/2007 a las 14:44

  • Gruesas goras de sudor

    Comentado por: . el 10/5/2007 a las 14:37

  • Comentado por: ortega el 10/5/2007 a las 13:52

  • MÁS DURA SERÁ LA CAIDA

    "Tranquilos, me levanté con decisión. Para mí pilotar un avión, dije, es como para éste, y señalé a Vernon, servir un cubata. Con los ojos cerrados. Fijo." Todos respiraron aliviados gracias a mi mentira y la expresión de pánico en sus ojos cambió por otra de "quién lo iba a decir", no especialmente halagadora.
    Siempre había deseado ser el protagonista de una escena como aquélla y poder pronunciar esas mismas palabras . Además, estaba convencido de que la cosa no podía ser muy difícil. Del mismo modo que quien sabe manejarse con los autos de choque apenas tiene problemas para conducir un automóvil, el que esté acostumbrado a desplazarse por Barcelona debería encontrar el moverse por el cielo despejado de lo más chupado. Lo había visto en no sabía cuantas películas. Se iban a enterar.
    "A ver, me puse a dar órdenes, aprovechando mi momentanea autoridad. Me sacan ustedes a esos fiambres de la cabina y luego me dejan solo, que me tengo que familiarizar con los mandos"
    "¿Estás seguro, Ortega?", preguntó Onagro, que no las tenía todas.
    "Sí hombre, sí, le aseguré. Que me he echado yo más horas en el aeródromo de Sabadell que el poste del radar.Lo que pasa es que entre este trasto y el Cessna hay algunas diferencias. Tranquilo. Pecata minuta"
    Una vez en la cabina, y tras ponerme la gorra menos manchada de sangre, me empecé a desanimar. Cuanto más moderno lo quieren hacer, más lo complican. El tablero no se parecía en nada al de la avioneta de fumigación en la que había dado un par de vueltas de pequeño. El mando era como ese de los videojuegos. A mí se me había atravesado siempre.
    Me vi incapaz de salir adelante. Pero no podía confesarlo al grupo. El riesgo de un suicidio en masa y, lo que era peor, mi honor, estaban en juego. Sólo me quedaba una alternativa.
    "¿Qué problema tienes ahora?", contestó a mi llamada Prove.
    "¿Por qué piensas que tengo un problema, mujer?", intenté disimular.
    "Pues porque sólo me llamas cuando tienes uno", contestó, tajante pero sin amargura.
    "Verás, empecé a plantearle la cosa. Nada del otro mundo, no vayas tú a pensar. Sin entrar en detalles, que no hay tiempo ahora, se trata de que estoy al mando del avión. Los pilotos están muertos y vamos a la deriva. Mi vida y la de los demás está en mis manos o, mejor dicho, ahora en las tuyas. Pero, sobre todo, no te preocupes." No me gusta preocupar a nadie.
    Se produjo un largo silencio, durante el que me la imaginé sopesando los pros y contras del divorcio respecto a la viudedad.
    "Supongo que no se te habrá vuelto a ir la mano con el Bovril y estarás alucinando", se quiso asegurar.
    "Qué más quisiera", lamenté, echando de menos mi poción reconfortante.
    "Mucho me tendrás que contar cuando vuelvas, zopenco, dijo por fin. En su tono adiviné la resignación, esa variante débil del perdón. Si me haces caso, continuó, es muy sencillo. Tienes que pasar a control manual, descender hasta los mil metros y accionar el sistema de caída con frenada por paracaídas"
    "¿El avión lleva paracaídas?", creí haber entendido mal.
    "El que estás a punto de aterrizar tú, sí, me explicó. Está pensado para casos extremos y más extremo que el tuyo no se me ocurre ninguno."
    "Bueno, dije poniéndome en sus manos. Tú dirás"
    "Primero avisa a los demás que se abrochen bien. El golpe será de narices. Luego ya te iré indicando"
    De lo que ocurrió inmediatamente a continuación, mencionaré únicamente un par de cosas.
    En primer lugar, la reacción del grupo cuando les expliqué en qué iba a consistir el aterrizaje. "Algo así me temía yo", dijo Onagro, inagurando una serie de imprecaciones de lo más variadas por parte de todos. Tan sólo Azúa guardó silencio, no por buenos modales, sino porque se desmayó nada más oir mi explicación.
    Y, en segundo y último lugar, constatar que sin duda tuve la suerte del principiante, ya que pocos lugares más blandos y adecuados para nuestro aterrizaje se me ocurren que el almacén, con varias toneladas de trufas orgánicas, propiedad de un tal Joseph Beauvai, sobre el que fuimos a caer. Gracias a ellas el impacto fué apenas apreciable y su lenta, aunque total, combustión nos proporcionó el tiempo necesario para abandonar la nave.
    "Bulldozer à réaction!, Zouave interplanétaire! gritaba aquel franchute de bigotes a lo Astérix. Mais c´est vraiment trop! D´abord Sarko et maitenant ça!" Desistimos de preguntarle el mejor camino a Bombay.
    Afortunadamente, Ryanair tiene vuelos desde Montpellier. Necesitamos varias escalas y enlaces, uno de los cuales nos situó en un lujoso Airbus de tamaño descomunal, provisto incluso de karaoke. Como Onagro aún estaba algo enfurruñado por mi actuación aérea, le canté la que creo su canción favorita, el Impossible dream. No sé si sirvió de algo, pero un grupo de japoneses borrachos aplaudió a rabiar. Finalmente aterrizamos en nuestro destino.
    "Espero que Knud haya llegado, dijo Onagro. El muy cateto se fué a Mombassa"
    "¿Pero no es lo mismo?", pregunté algo confundido, sin obtener otra respuesta que una mirada asesina. Isis me hizo señal de no insistir.
    Viajando se aprende un huevo, es verdad. Por ejemplo, te permite odiar a gente que de otro modo apenas sabías que existía. Es lo que me pasó con los indios, que daban la sensación de ser más gandules que los españoles, lo cual ya es decir. Nada más llegar los empecé a detestar profundamente. Además, un par de mujeres, a las que me dirigí con el idioma universal del requiebro, no dieron muestras de apreciar mi cortesía. La Teresa de Calcutta, y en definitiva, cualquiera que fuera a vivir allí por gusto, merecía la canonización.
    Aunque no todo iba a ser malo. Resultó que los taxis tipo isetta que salían en la película de James Bond existían de verdad, no eran una broma del guionista. Y que los taxistas, por llamar de algún modo a sus conductores, conducían también como en el cine. Nos repartimos en cuatro de ellos y dimos la dirección que Azúa llevaba anotada en la maleta de la guita. Tras un recorrido en el que los chóferes desafiaron indiferentes a la muerte en incontables ocasiones, llegamos milagrosamente indemnes a lo que en otro lugar hubiera sido un sucio almacén del extraradio. Allí no estaba yo tan seguro, ya que todo tenía aquel mismo aspecto.
    En un gran rótulo, cuyo autor convertía al padre de María en un Miguel Ángel del oficio, se podía leer:
    TUGURIO
    IMPORT&EXPORT.
    "Es el negocio del líder de Asier", explicó Azúa, en cuya voz detecté cierta duda.
    "Pero, ¿Tugurio es nombre indio?", pregunté escamado.
    "¡Qué va a ser indio!, contestó Onagro. Tugurio es hijo de una hippy ibicenca de los setenta. Su madre le puso Rabindanah en honor de su proveedor habitual de hashís y Tugurio por la comuna en que nació. En cuento pudo, el tío se fué a Londres, dónde, empezando desde la nada, ha llegado a botones del Savoy en menos de diez años. Allí se ha codeado con la flor y nata."
    "Llevándoles las maletas", precisé.
    "Ideal para confidencias, Ortega, me guiñó un ojo Vernon. Si supieras de lo que me entero yo sirviendo copas"
    Me reservé mi opinión y seguí a los demás al interior de cochambroso edificio. Consistía en una gran nave desierta, en la que aquí y allí se veían unos telares manuales, que parecían a punto de caerse a pedazos. El minúsculo tamaño de las sillitas colocadas frente a ellos era más que sospechoso. En una gran pared, destacaban dos letras: D&D.
    "¿Lo veis?, dijo Azúa. Son las siglas que nos mencionó Asier"
    "¿Qué se habrá hecho de él?", preguntó Vernon, que se sentó en una de las sillitas. Al primer intento de hacer un abdominal se le hizo pedazos.
    "Yo no me pereocuparía, dijo Isis. Ése sabe caer siempre de pié". No me pareció la mejor imagen dada nuestra última visión del tipo.
    "¿Qué es ese ruido?, nos hizo callar Azúa. Es curioso, continuó, pero si no me engaña mi oído, me suena a una composición de Gubaidulina. Y viene de esa habitación cerrada. Debe ser el personal, en su momento de asueto. Lo han copiado de los de Google"
    Nos acercamos con cuidado y abrimos la puerta. Lo que vimos no era lo previsto por Azúa, sino algo tristemente más familiar, aunque en aquellas circunstancias, incluso yo me alegré.
    "Otgra ves puntos campión, levantaba airoso los brazos Knud, en cuclillas frente a un videojuego. ¡Eppayyaaooo!"
    El ruido del trasto era lo que había confundido Azúa con uno de sus co ñazos musicales .
    "¿No te cansas nunca de ese juego?", le contestó Asier, que sentado en una sillita y con los piés en una palangana humeante, leía un libro titulados "From rags to riches for dummies".
    Un carraspeo de Onagro les hizo darse la vuelta. Los abrazos, carantoñas y enhorabuenas fueron generales y prolongados. Tras ellos, un repentino silencio advirtió de la necesidad de explicaciones.
    "Mumbassa, Mumbay, Astorga, todo ijual, eplicó Knud, que añadió: Bambinas chupa dómine"
    "Por fortuna el paracaídas bastó para los dos. En cuanto tocamos tierra, hicimos un pacto de caballeros para separarnos sin pelea. Al fin y al cabo, el dinero estaba en el avión y él ya no podía hacer nada. Además, la sangre es la sangre", explicó Asier.
    "¿Y cómo sabemos que eres nuestro gemelo y no el brisero?", preguntó Isis, muy susceptible a los cambios de identidad.
    "Yo sé cómo averiguarlo, dijo Onagro. Dinos qué contiene ese baño de piés"
    "Agua caliente, un chorrito de ginebra, dos cucharadas de aftersun y dos cucharadas de estiércol.", repondió sin dudar Asier.
    "Correcto, confirmó Onagro. Poca gente conoce esa fórmula, y solo Asier se atreve a meter en ella los piés. ¿Has tomado algo antes?", se quiso asegurar.
    "Claro, no se inmutó el interrogado. Una infusión de flor de pitiminí, 50 gotas de wasabi y dos tranxiliums. Un porrito afgano hubiera sido la leche, pero me los dejé en el avión".
    Disipada la duda, empezaron las explicaciones.
    "¿Habéis visto?, empezó a explicar Asier con un entusiasmo que nadie parecía compartir. Desde aquí exportaremos las alfombras a Londres y en cuatro días, forrados. La idea fué de Rabindanah: combinar la técnica tradicional india con los dibujos de Dungeons & Dragons, D&D para entendernos. Ahora, con la película, las ventas se van a disparar." Sonreía radiante.
    "¿En eso has invertido todo el dinero?", preguntó lívido Azúa, que a todas luces deseaba una respuesta negativa.
    "Hasta el último centavo, respondió con naturalidad Asier. Se lo llevó Tugurio. Menos lo del maletín, claro. Lo reservaba para pocket money"
    "Mejor dí para billetes de vuelta, se le ensombreció la cara a Onagro. Dudo que volvamos a ver al Tugurio ese"
    "Imposible, se resistió Asier. Somos como hermanos"
    "Siento decirte que, en tu caso, eso no es ninguna garantía", no pude contenerme.
    "Además, continuó algo nervioso señalando alrededor, tenemos las instalaciones y la maquinaria como garantía"
    Silencio general.
    "Mirad, mirad, dijo sacando una foto de su cartera. Gruesas goras de sudor empezaban a resbalar por su frente. Aquí estamos los dos, el día de la inaguración, con los niños, quiero decir, los empleados."
    Nos mostró una foto. En ella, entre un grupito de sonrientes criaturas indias, estaba Asier abrazando al tal Rabindanah Tugurio. Sólo que aquella cara nosotros la conocíamos por otro nombre.
    "Ya tenemos al traidor que faltaba", dijo Onagro.

    (continuará)


    Comentado por: ortega el 10/5/2007 a las 13:51

  • Acepto la lección, profe (lo del departamento universitario lo explica todo, especialmente lo de la manía persecutoria). Y que conste que yo tengo todo tipo de manías, persecutorias o no.

    Comentado por: escarola el 10/5/2007 a las 13:47

  • Pues nada, Escarola, amiga, no te preocupes y -ya digo- ¡pelillos a la mar! Disculpa por mi manía persecutoria. En mi descargo te diré que habito un Departamento universitario y aquí hay que andarse con un cuidado de la hostia.

    Otra cosa, como ya nos ha enseñado el anfitrión que la ironía no es de recibo en las relaciones humanas directas te tengo que decir haciendo un supremo acto de franqueza que lo que tampoco es de recivo entre mochales como nosotros es correjirnos los unos a los otros las faltas de hortografía. Larrosa es como es y así le queremos mucho todos aquí. ¿Vale?

    Un abrazo, de verdad, y ¡a vivir que son dos días!


    Comentado por: Onagro el 10/5/2007 a las 13:42

  • Si se dió por aludido en el otro comentario le aseguro que es cosa enteramente suya, no le conozco hasta el punto de dirigírselo a usted, es más, en parte me lo dirigía a mí misma.

    Comentado por: escarola el 10/5/2007 a las 13:15

  • @Onagro.
    Yo si debo ser "eco-culpable" :el significado de esta palabra, que me imagino pertenece al argot isleño, ya lo iré descifrando, pero en fín, alguno de mis sentimientos de culpabilidad encajará en ella.
    Y dos, le aseguro que no tenía intención de molestarle, lo de "programador televisivo" iba sólo por el contexto: ud. piensa en lo que digo (criterios de programación) luego podría ser ...programador televisivo. No era más que una broma.

    Comentado por: escarola el 10/5/2007 a las 13:12

  • Vale, Escarola, no lo decía por ese comentario, sino por el anterior en el que, como buen mochales, me he dado con suprema indignación por aludido. Pero ¡pelillos a la mar!, Escarola. Y reciba usted -hombre o mujer- en generosa respuesta a la suya de mierda esta otra, que ahora le lanzo, bala de plata.

    Comentado por: Onagro el 10/5/2007 a las 13:09

  • Señor Antonio Larrosa, permitame una corrección, ya ve, incluso los grandes (egos, que no escritores)cometen errores: es "a ver qué sale" no "haber qué sale". Y he leído su post por distracción, cuando puedo, me lo salto, por evitar empachos.

    Comentado por: escarola el 10/5/2007 a las 12:57

  • Hombre, que no es para tanto, lo de "programador televisivo" puede ser considerado un insulto, pero no quería llegar tan lejos, se lo aseguro.

    Comentado por: escarola el 10/5/2007 a las 12:43

  • ¡Que no, que no...! amigo Larrosa, que las dos son buenísimas, su literatura y la mía. Usted y yo somos, mal que le pese, la crema del “club de los tíos mochales y de atar”, pero aún no han conseguido –ni jamás lo conseguirán- ponernos la camisa de fuerza. Somos –permítame incluirme- lo más granado del selecto grupo de “escritores mediocres periféricos”, pero con afición, con mucha afición, Don Antonio, ¡que no decaiga! Y ya estoy rabiando por ver cuanto antes mis comentarios en su web. Estoy con usted, “que hablen de uno aunque sea mal”, se lo decía hace poco a Isis, cuida tus enemigos como el diamante más precioso y singular que no todo el mundo alcanza la talla necesaria para tener de esos. Eso ya es un nivel frente a la indiferencia de lo tibio. ¿No cree?

    Me alegro que me mande las señas de su web. Seguro que ya las habrá puesto usted alguna otra vez, pero lo cierto es que, con los líos que tenemos aquí, a mí, de ser así, me ha pasado totalmente desapercibido y, además, nunca está de más repetir las cosas. Es otra de las características gloriosas de la terca afición. De su afición y la mía, Don Antonio. Y usted aun tiene más merito porque probablemente ni siquiera es tauro. ¡Venga pa´lante!, con dos c……, a lo Knudsen. A mí al menos me viene de perlas que tan sorpresivamente me escriba ahora su dirección.

    Por mi parte, no recuerdo si se lo he dicho ya pero, por si acaso, tampoco quiero insistirle ahora en su decisivo papel en el plácido dormir de su costilla. ¡Enhorabuena!

    Usted tiene la última palabra sobre su obra, pero con lo de arquitecto constructor de la palabra igual también yo me mosqueo un poco y se me nubla el semblante durate un rato. Ya he tenido tiempo de pensar la bala de mierda que me ha lanzado Escarola y me ratifico: a mí lo que me gustaría de verdad es lo del onagro levitador. Y vaya usted con Dios, Don Antonio.



    Comentado por: Onagro el 10/5/2007 a las 12:35

  • Para Vernon S.:

    "¡Oh vida larga!, ¡oh vida penosa!, ¡oh vida que no se vive!, ¡oh, qué sola soledad!, ¡qué sin remedio!"

    Teresa de J.

    Comentado por: Mandorla el 10/5/2007 a las 12:05

  • Gracias, Onagro, por hacer tan bien de mensajero.

    Comentado por: Isis el 10/5/2007 a las 12:04

  • @Félix
    Esperando que a las demás criaturas no les importe escucharlo, tengo algo importante que decirte: Te sigo queriendo, maestro. No me has dejado otra opción; la acepto pues agradecida y admirada.
    Un beso
    Isis

    Comentado por: Isis el 10/5/2007 a las 12:02

  • Señor Onagro:
    En mi anterior comentario he dicho que inesrtaria sus escritos en mi web para que los leyeran los aficionados a la mala literatura y despues de releer eso quiero puntualizar y que quede claro que me referia a mi literatura, pues la suya es brillante y magistral.

    Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 10/5/2007 a las 11:44

  • @Grifo
    He buscado la foto de la cantante. Tiene melenita rubia, guitarra y un mentón decidido ¿la recuerda? Y sus letra protestaban, creo.


    Comentado por: Isis el 10/5/2007 a las 11:40

  • SeñorOnagro: perdone que le vuelva a molestar con mis tonterias pero es que he pensado poner (con su permiso) sus sorprendentes y estraños comentarios en mi web, donde se conservaran mucho mejor, y por más tiempo podran ser leidos por los amigos de la mala literatura, o los que vallan picando.- No sé si en alguna ocasión he escrito la direccion de la mencionada web,pero por si acaso y sin animo de ser reiterativo ahí vá....WWW.antoniolarrosa.com

    Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 10/5/2007 a las 11:35

  • Señor Onagro, mientras más vueltas le doy menos lo entiendo, pero bueno, dejemoslo así, si lo que dice Diego es dijo, es igual, el caso es que se hable de uno aunque sea mal, tan bien se habló mal de Cristo siendo tan perfecto.
    Le prometo que lo voy a meter en algún relato de los mios, aunque no como un borrico sino como un arquitecto de la palabra, enseguida me voy a estrujar las neuronas y haber que sale, aunque seguramente tardaré un poco, pues tengo cierto retardo posicionando ideas. un saludo de este que lo es, el peor escritor de la humanidad...WWW.antoniolarrosa.com

    Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 10/5/2007 a las 11:26

  • @ Azúa,

    gracias, Félix, en este artículo te superas a ti mismo

    Comentado por: knudsen el 10/5/2007 a las 11:19

  • @ Onagro,

    gracias por el azúa

    Comentado por: knudsen el 10/5/2007 a las 11:18

  • @ Isis,

    coincido plenamente con su observación acerca de la comida griega: cada vez que se mete uno un trozo de queso feta con pepino y aceituna negra en la boca regados con un chorrito de aceite de oliva, más una copita de retsina, es como si estuviese removiendo la ur-memoria.
    ¿Les pasará lo mismo a los giegos con la paella?

    Comentado por: knudsen el 10/5/2007 a las 11:17

  • @ Vernon S.

    gracias, maestro, por tan buenos alimentos

    Comentado por: knudsen el 10/5/2007 a las 11:13

  • @Grifo
    He buscado la foto de la cantante. Tiene melenita rubia, guitarra y un mentón decidido ¿la recuerda? Y sus letra protestaban, creo.

    Comentado por: Isis el 10/5/2007 a las 11:10

  • De algo hay que vivir, pero ¡por Zeus! que ni soy ni un programador televisivo ni tampoco un eco-ansioso lleno de culpabilidad.

    Comentado por: Onagro el 10/5/2007 a las 10:56

  • El País.— 10-5-2007

    El fin del mundo, más o menos.— FÉLIX DE AZÚA

    En obediencia al giro cósmico de la rueda de Fortuna cuyos ciclos son imposibles de medir (tantas son las generaciones humanas que los separan), las sociedades opulentas reciben el castigo a su felicidad bajo la forma de terribles catástrofes, pero sólo las opulentas son castigadas, porque las miserables viven la catástrofe todos los días, incluidos los domingos.

    En ocasiones, el desastre obedece a razones comprobables. La peste negra arrasó las ciudades más ricas y sabias de Europa, en la Italia norteña, con un bacilo que llegó de oriente en las pulgas de las ratas, un emigrante clandestino escondido en las tripas de un polizonte. El pánico al castigo divino aún perduraba en una película de Elia Kazan con inmigrantes ilegales, peligros de plaga pestífera y ratas similares a sus víctimas.

    Otras veces la destrucción llega por obra de un agente discreto, pero se convierte en un pánico general e induce a creer que el Juicio Final está al caer. En estos casos la plaga o el desastre es una metáfora de la culpabilidad: la culpa de ser tan ricos, tan sabios, tan avanzados, tan poderosos o tan guapos. Tal fue el caso de la tuberculosis durante el romanticismo, según el sagaz ensayo de Susan Sontag sobre la enfermedad y sus metáforas. También lo fue, al inicio de su expansión, el sida, aunque rápidamente las comunidades más afectadas supieron introducir racionalidad en el análisis y detener un terror que podía convertirse en muy peligroso.

    Durante el largo dominio de la brutal burguesía del Segundo Imperio, ese periodo en el que se amasaron las primeras grandes fortunas plebeyas, gigantescas acumulaciones de capital logradas con el crimen, la estafa, el robo (aunque también la audacia e inteligencia de los burgueses), todo ello acompañado por sangrientas revoluciones y represiones que influirían decisivamente sobre Karl Marx, el castigo divino fue la sífilis y su herencia.

    Como la peste en las ratas, la sífilis se ocultaba en la sangre de las prostitutas y fluía por toda actividad sexual que no fuera del gusto de la iglesia y el Estado. Difundido desde la ciencia médica, el pánico a la espiroqueta y a la sexualidad perversa fue tan intenso que duró más de cien años. Todavía en mi bachillerato (Hermanos de La Salle, Barcelona) hube de leer un pasmoso ensayo de Monseñor Thiamer Toth, obispo húngaro, que bajo el título de Juventud y pureza explicaba la lenta liquefacción de la columna vertebral en los masturbadores masculinos.

    El horror a la infección degenerativa iba unido a un permanente horror corporal. La burguesía opulenta veía el cuerpo humano como un saco de miasmas, infecciones, putrefacciones y descomposiciones, humores malignos que acababan por ocupar el cerebro. Los locos furiosos, los delirantes, las histéricas, los desenfrenados, eran tenidos por pecadores en la etapa final del vicio.

    Todos los escritores del ochocientos narraron el terror a la degeneración de la sociedad burguesa minada por un mal secreto e ignominioso. La sífilis, como los actuales transgénicos, producía una descomposición invisible de los genes que corrompía fatalmente la herencia. Lo cierto es que aquella sociedad era cada día más poderosa, más opulenta y que estaba haciendo del planeta entero su finca privada. No importa: la obcecación por el castigo, la perturbadora presencia de una culpabilidad difusa, imponía en los burgueses imperiales el pavor a la destrucción universal. Es decir, la de su clase social.

    No hay nada más asombroso que asistir por vía de novelas o documentos de la época a las conversaciones habituales en aquellos salones. Cada cinco frases aparecía el diagnóstico médico. La medicina era la ciencia dominante y aunque su lenguaje nos parece hoy cosa de sacamuelas, en su momento fue la verdad absoluta. Cuando muere Jules Goncourt, seguramente de sífilis, el parte médico firmado por una eminencia dice que la causa ha sido una "perimeningitis encefálica difusa". Palabras divinas que se acompañan con esta descripción: "Une dé-

    sagrégation du cerveau à la base du crâne, derrière la tête".

    En sus reuniones, Zola, Flaubert, Maupassant, los Goncourt, Daudet, no cesan de hablar de sus enfermedades con un lenguaje aldeano: "una fiebre cerebral", "una tisis de laringe", "un enfriamiento de las meninges". Todos ellos sufren sucesivamente o al tiempo hepatitis, cólicos, gastritis, neuralgias, gripes, comezones, migrañas, rampas, sarpullidos, reumatismos, insomnios o depresiones nerviosas y lo comentan con arrobo, dando un lugar distinguido al aspecto de las deyecciones.

    En uno de los mejores estudios que se han escrito jamás sobre la literatura francesa, el soberbio Le pays de la littérature, de Pierre Lepape, figura un delicioso capítulo sobre Zola en donde el autor expone con maestría la presencia majestuosa de los médicos del Segundo Imperio. El prestigio de la medicina era tan elevado y general como el que actualmente pueda tener la ecología. Zola, un decidido partidario de la ciencia y el progreso, quiso acabar de una vez con la poesía y otras pamplinas, para construir una novela científica según el método experimental de Claude Bernard, modelo mayúsculo de los médicos parisienses. El único modo de evitar la destrucción de la raza y el fin del mundo (el suyo), era, decía, exponer científicamente la causa de la decadencia. A ello dedicó los 19 volúmenes de su anatomía patológica de la Francia burguesa.

    Esa ciencia literaria, sin embargo, no era sino un disfraz de la moral tradicional. La novela científica exponía la verdad de la degeneración genética francesa y por tanto era la única actividad artística moralmente respetable. El resto era histeria: "Cuando oyen sonar la música, las mujeres lloran. Hoy necesitamos la virilidad de la verdad para alcanzar la gloria futura", dice en su Carta a la juventud. Y con la arrogancia de quien nada sabe de la ciencia, pero se cree un experto, añadía: "Que los poetas sigan haciendo música mientras nosotros trabajamos". La degeneración genética producida por el frenesí sexual, el alcohol y la sífilis eran la causa científica del fin del mundo (del suyo). Poesía tenebrosa inspirada por una culpabilidad flotante. Había ganado demasiado dinero.

    Cada sociedad alucina su fin-del-mundo metafórico. Ahora que nuestros cuerpos son una mercancía de lujo, ¿qué culpabilidad tortura a los opulentos, los sabios, los guapos? ¿Qué peste negra va a destruir sus privilegios? Bien podría ser una sífilis de la tierra, el llamado "cambio climático", fenómeno que afecta al planeta desde que existe y que se acelera debido a la imparable e implacable hipertecnificación. La tierra está degenerando, es una bolsa de miasmas, sus casquetes polares están podridos, su atmósfera envenenada, la infección fluye por sus aguas, pronto morirá. En esta leyenda, como en la leyenda de la tuberculosis o de la peste negra, se toma la parte por el todo. Si llegara ese fin-del-mundo sólo afectaría seriamente a una parte discreta de los habitantes del planeta. El resto seguiría como siempre malviviendo, o puede que algo mejor. Hace muchos siglos un meteorito asfixió buena parte de la vida zoológica, pero sólo a los bichos más grandes. Eso no ha impedido la invención del teléfono.

    La denuncia de un cambio climático universal y catastrófico cuya causa serían "las naciones ricas" o "los gobiernos reaccionarios" y cuya víctima abarcaría a "todo el planeta" con ese añadido demagógico de "en especial los más pobres" es nuestra leyenda del castigo divino, nuestro mito del fin del mundo (opulento). Habrá víctimas del cambio climático como hubo apestados, tuberculosos y sifilíticos, pero puestos a lo peor, la hecatombe climática, si la hay, dejará con vida y buenas perspectivas a una parte bastante amplia del planeta: la que todos los días vive el fin del mundo sin sentir la menor culpabilidad.

    Comentado por: Onagro el 10/5/2007 a las 10:52

  • Bueno, me llegó la hora de irma a paseo.

    Comentado por: escarola el 10/5/2007 a las 10:40

  • ¿Es ud. programador televisivo?

    Comentado por: escarola el 10/5/2007 a las 10:34

  • El pobre fue víctima de su propio personaje, se creería con la obligación de representarse a sí mismo. Pero si todos los programas literarios fueran así de jajajajajajjaj la gente dejaría a un lado sus intereses antropológicos, y en lugar de "humor amarillo" y "todo corazón", se volcaría en la cultura.

    Publicado por: escarola | 10/05/2007 10:22:42

    Lo voy a pensar.

    Comentado por: Onagro el 10/5/2007 a las 10:32

  • El pobre fue víctima de su propio personaje, se creería con la obligación de representarse a sí mismo. Pero si todos los programas literarios fueran así de jajajajajajjaj la gente dejaría a un lado sus intereses antropológicos, y en lugar de "humor amarillo" y "todo corazón", se volcaría en la cultura.

    Comentado por: escarola el 10/5/2007 a las 10:22

  • A @Grifo (que estará, seguro, llamando al gato o buscando la marca de cantería en alguna piedra de su imponente cocina)
    ¿Podría tener relación con la sinestesia que cada vez que siento la presencia de Antonio Larrosa Díaz inmediatamente me viene la cabeza la imagen de María Ostiz, aquella cantante?
    Yo tampoco le encuentro el sentido y digo esto con absoluto respeto hacia don Antonio y muy de acuerdo con la opinión de Onagro sobre su forma de comunicarse a través de sus palabras.
    Un saludo

    Comentado por: Isis el 10/5/2007 a las 10:20

  • Muy bueno lo suyo, Vernon.

    Comentado por: Onagro el 10/5/2007 a las 10:16

  • Vernon S.
    ¿Era mineralismo o milenialismo? ¡Cómo estaba Arrabal de mal! Yo no lo veía nada suyo desde que metió a Nuria Espert en una vaca muerta ¿lo recuerdan?

    Comentado por: Isis el 10/5/2007 a las 10:05

  • “Señor Onagro :
    No acabo de entender bien su comentario, no se si dice que soy el mejor escritor,(Cosa incomprensible dado mi status cuo) o que soy el que mejor expone la chapuza literaria sin verguenza alguna. En fin a mi me cuesta algunas veces entender a personas de tan alto nivel cultural como es el suyo , por ese motivo no me atrevo a entrar en sus espectaculares disquisiciones filosóficas, perdone mi incompetencia ,”

    Publicado por: Antonio Larrosa Diaz | 09/05/2007 21:28:04

    Repito, Don Antonio: a mi juicio, usted es el MEJOR ESCRITOR -¡quede claro!, no en lo absoluto, que ahí están el Cervantes y el Willian Sakespeare; pero sí en el terreno concreto -lo que no es poco- de sacar partido al universal humano patético de la lucha contra la propia chapuza y contra las dudas que cada uno de nosotros alberga sobre su propia valía. Es la batalla que todos libramos entre la estusiasta afición, por un lado, y los recursos naturales propios, por otra. Ya sabe -y no se haga el tonto, que no lo es- que yo soy anti-determinista. Mi base teórica pedantona es una antropología de la libertad, en la que la voluntariosa afición humana, el espíritu, siempre vence a la naturaleza. Incluso frente al determinismo de la Muerte podemos salir triunfante. Basta no perder la compostura, el paso erguido, del que siempre habla Maleas, y no bajarle la mirada al leopardo.

    Del comentario que le hice referente al plácido dormir de su señora no le repito nada porque ya veo que lo ha cazado usted al vuelo. Mi admiración al respecto sigue intacta.

    Gracias por lo de calificar mis ocurrencias de "espectaculares", son sólo el fruto natural de la afición que le decía arriba.

    Otra cosa, Don Antonio, sólo me falta usted. Los mejores narradores de esta isla ya me han sacado en sus historias. No sabe lo feliz que me haría salir también en uno de sus cuentos. Me gustaría aparecer como un burrito salvaje (un onagro) que levita entre los cuatro angelotes de San Papucio. Con que me levante a 75 u 80 centímetros del suelo estaría bien, de ninguna manera quisiera rebasar tampoco esa altitud.

    Un abrazo.

    Comentado por: Onagro el 10/5/2007 a las 10:05

  • Como creo que uno de mis vicios es ser demasiado enigmática (Y luego me quejo de que me malinterpretan) le diré que en mi opinión polvo nos ha confundido,(y ud,. me ha confundido con polvo).

    Comentado por: escarola el 10/5/2007 a las 10:04

  • @ Isis

    Muchas gracias por el comentario. Y sí, tiene que buscar bien, ya ve que no renuncio a la foto...

    Un beso.


    Comentado por: Vernon S. el 10/5/2007 a las 10:03

  • Menuda melopea llevamos...¿quién dijo que el universo tendía al caos? Bueno, eso sería dramatizar un poco.

    Comentado por: escarola el 10/5/2007 a las 09:57

  • Y se sigue liando la madeja...

    Comentado por: melopea el 10/5/2007 a las 09:55

  • Al señor o señora @Polvo de estrellas.

    Antes que nada y dejando a un lado mis sospechas y su rastro cada vez más nítido, quiero agradecerle, sin ocultarle la sorpresa -con un leve levantamiento de cejas- añadida, las palabras que esta mañana he encontrado aquí, en esta isla. No quiero pecar de presuntuosa pero estoy casi segura –corríjame si me equivoco- que estas palabras estaban dedicadas a mi persona. Comprenderá, ya que, al parecer, soy su motivo principal de estudio, que me sienta halagada. No esperaba tanto, no era mi intención sentarme a la cabecera de ninguna mesa ni a la derecha de ningún anfitrión. Quería, como siempre, pertenecer al grupo, decir mi gracia cuando encontrara un hueco entre las voces y responder a los brindis como una copa más sobre el mantel. Pero ésta, afortunadamente, es una isla de libertad y los que aquí arribamos podemos jugar, siempre, mientras no se produzcan roces dolorosos ni se contamine el aire literario que nos envuelve. Sea así y espero que por muchos años.
    Un saludo afectuoso
    Isis

    Comentado por: Isis el 10/5/2007 a las 09:49

  • Comentado por: Vernon S. el 10/5/2007 a las 09:41

  • @Vernon S.
    Me ha llevado usted de la mano, me ha hipnotizado. Prosa en ideas, métrica descartada para no frenar, para no parar. Poco a poco, y esto es la esperanza, van apareciendo artistas, va a pareciendo el arte verdadero. Su rastro es ya camino, no existe la meta, existe la emoción.
    Gracias.
    PS: Veo que este paso tendré que ir pensando en buscar la foto de la ducha... ¡Qué sutileza la suya!


    Comentado por: Isis el 10/5/2007 a las 09:27

  • Maleas@
    Sí, la vida está llena de sorpresas y no todas son buenas. Las sorpresas van sumándose día a día al estupor y la rabia impotente que las envuelve. No creo que las revoluciones puedan hacerse individualmente. Una sola voz pero hecha con millones de voces sería la solución... No estamos hablando sólo de una pequeña injusticia, no hablamos de una diferencia de opinión. Estamos hablando de al menos la mitad de la población incapacitada, sometida y despojada, esto es lo peor, de la voluntad o, tal vez, fingiendo sumisión para evitar el aniquilamiento individual.

    Comentado por: Isis el 10/5/2007 a las 09:05

  • @ Knudsen, Onagro, Grifo, Joaquinita, Melusina, Ortega, Provo, Isis, Piel, criaturas todas

    Soy poco dado a la teoría y carezco de poética. Íntimamente insatisfecho, me conforto aprendiéndome de memoria “Qué será el poema sino castillo derrumbado antes de erigido/ inocua obra de escribano o poetastro diligente”, para soltarlo en el restaurante del Guggenheim o en Salambó. Leo acerca de vacilaciones entre el sonido y el sentido, artefactos hechos más de imágenes que de conceptos, emociones recordadas en la tranquilidad, adjetivos que matan. Me pregunto por qué a Mallarmé no le gustaba la comparación, con lo que a mí me gusta, hasta el punto de desear la supresión de la palabra “como” del diccionario. Busco buenos poemas. Sé que los de Auden ayudaron a Brodski a sobrevivir en Siberia. Me parece obvio que las estrofas deben ser intensas, nunca gratuitas ni vanamente retóricas. Soy nadie. ¿Y tú quién eres?/ ¿Eres nadie también?/Entonces somos dos./ Cállatelo. Lo anunciarían. ¿Sabes? escribió Emily Dickinson, que sólo vio publicados el uno por ciento de sus poemas: ocho, para ser exactos.

    Alguien que detestaba la literatura decorativa era Gabriel Ferrater, poeta tardío con gafas oscuras hasta en la más negra noche, sobre el que acabo de leer un flojo libro lleno de justificaciones innecesarias. Influido por poetas como Frost o Graves, lo suyo era la desnudez lingüística. Digamos que fue más de la estirpe de Garcilaso que de Góngora. Escribiendo poesía, que entendía como la descripción de “la vida moral de un hombre corriente”, se reconciliaba consigo mismo, que buena falta le hacía. El sufrimiento psíquico que soportaba debió favorecer su escritura. Claudio Rodríguez declara que para escribir poemas se requiere dolor, o al menos un rapto, entusiasmo platónico “o, si se quiere, fervor cristiano”.

    Fue un individuo sin título universitario, más bien atolondrado, que quizá suscribiría la frase de Cioran: “He accedido a sufrir una relativa miseria con tal de preservar mi libertad.” Cínico (¿la máscara común?), autodidacta, el dinero no le interesaba tanto como para forzarse para ganarlo en algo que no fuera la escritura de poemas, los comentarios de lectura o la traducción a destajo. No es aventurado manifestar que fue, probablemente, “el cedazo a través del cual pasó buena parte de la literatura extranjera que se publicaba entonces”. Como es lógico, al morir debía seis meses de alquiler. Se le glorificó. Goytisolo le escribió un poema típico de Goytisolo, Jaime Gil otro que a mí me recuerda el de Lowell a John Berriman. Muchos prefirieron no escribirle nada: era un personaje incómodo, que se granjeaba antipatías con facilidad, sobre todo entre los sujetos estirados. Y es que no sabía mantener la boca cerrada. A veces conviene y es un signo de fortaleza no decir lo que se piensa. Él era un débil con poca capacidad para la reserva o el dominio de sí mismo, que se convirtió en uno de esos héroes autodestructivos que tanto gustan a la juventud encrespada, como Malcolm Lowry, Edgar Poe, Bukowsky, Jim Morrison, Dylan Thomas o Scott Fitzerald.

    Su familia se dedicaba al negocio vinícola con lo que en cierta forma su destino estaba marcado. Era el tímido que tenía por principio aparecer siempre en público en estado de embriaguez, algo que suele proporcionar un estupendo halo de maldito. No le gustaba la soledad y a la vez debía sentirse tenso entre toda aquella gente que le reía las gracias y medía las palabras para no decir bobadas en su presencia. Algo mucho más frecuente de lo que parece: Hasta el mismísimo Freud utilizaba la cocaína para superar la fobia social que le hacía sentirse incómodo en las reuniones mundanas. (Otro drogata, Huxley, cuando conoce la mescalina escribe muy ufano: “así es como debería ser”) Era esa, por otra parte, una época muy etílica donde todos creían tener un estómago de amianto y se repetía a menudo aquello de que “Un hombre que no bebe más que agua tiene un secreto que ocultar a sus semejantes”, de Baudelaire, o quizá el principio escrito por Horacio en la primera de sus epístolas: “Ningún poema escrito por un bebedor de agua puede agradar ni perdurar mucho tiempo”. No existía, desde luego, la obsesión sanitaria de la actualidad: casi nadie levantaba pesas, ni reducía el consumo de sal, ni trotaba sin dignidad alguna por el parque Güell o el de doña Casilda de Iturriaga.

    Dicen hombres de bata blanca que las ratas de madres cariñosas son más inteligentes que las ratas de madres distraídas. Ferrater tenía mucha memoria, envidiable capacidad de asimilación, de manipular conceptos, de razonar lógicamente; era inteligente, en suma, y mucho, por lo que deducimos que su madre había sido muy atenta con él; pero se gobernaba pésimamente a sí mismo y, suponemos, negó muchas de las expectativas que la buena señora había puesto en el retoño. Al brillante poeta le faltaba sin duda lo que ahora llaman los laboratorios que quieren vendernos algún tratamiento psicofarmacológico “inteligencia emocional”. Uno se lo imagina armando bulla hasta las tantas, con parecida desesperación a la de Jaime Gil por retener los momentos de plenitud, y no anticipar, como recomienda Omar Jayyam, el dolor de mañana.

    Hace cuarenta años, el escritor era todavía una figura excéntrica e inexplicable y su conducta patológica quedaba bien, pero hoy todo el mundo escribe (hay siete poetas por cada lector) y las cosas han cambiado. Hoy habría tenido que beneficiarse de la orientación objetiva y profesional de un psiquiatra que le recetaría cualquiera de los “soma” que hay en circulación o se reuniría en círculo con otros compañeros de infortunio. Habría dejado el tabaco, no se pondría hasta las cejas de ginebra de garrafa para combatir la ansiedad, estaría subsidiado por el Estado providencia. A lo mejor hasta ganaba un amañado premio Planeta...

    Demasiado escéptico para meterse en política y corear eslóganes, las actividades que le justificaron en algún momento fueron las matemáticas, la introducción de Chomsky en España, las clases “con sueldo de jardinero”, las visitas a Carles Riba y la crítica de arte, donde quedó claro que le gustaba mucho la pintura de Benjamín Palencia y muy poco la pintura abstracta. Al alba tenía una tendencia irrefrenable a improvisar traducciones de Apollinaire ante pu tas o un sereno de pacífico bastón.

    Fue un conversador ingenioso de erre gutural y palabras a todo volumen. “Podía ser punzante” nos dice una biógrafa enamorada, “pero aún así se hacía querer”. Componía sus poemas tristes (pero sin ese patetismo que Cernuda consideraba “engaño sentimental”) de memoria; cuando pasaban al papel ya estaban muy acabados. Seguro que suscribía la idea de Wordsworth de que la métrica es de gran eficacia para mitigar la pasión. Había ardores, sin embargo, que no quería mitigar y le llevaban a meter mano descaradamente a las esposas de sus amigos o conocidos, a no desaprovechar ningún apagón de luz que le ofreciera la vida.

    En fin, que ni era tonto ni tenía un trabajo bien pagado, es decir: le faltaban lo que Gottfried Benn consideraba requisitos imprescindibles para la felicidad plena. Ni, evidentemente, siguió el consejo de casi todos los pensadores desde el mundo clásico: “nada en exceso”. Dicen que las mujeres soportan de peor manera que los hombres la insatisfacción vital: desde luego en compañía del outsider Ferrater enseguida se sentían terriblemente infelices y le mandaban al diablo, dejándole estupefacto y solo, quizá murmurando maldiciones en su genuino catalán de pueblo. Su vida fue “un cúmulo de alientos a los que seguía de manera indefectible la desilusión”.

    Redescubro que todo está comunicado por secretas galerías, baudelerianas correspondencias; que Rilke veía en las cosas señales, que adivinaba en ellas vacío y muerte; que el eterno adolescente se asfixió con una bolsa de plástico, después de atiborrarse de pastillas y alcohol, en cumplimiento de su propósito de no cruzar la linde de los cincuenta años y no “oler a viejo”. Fue en abril (me niego a repetir el verso de Eliot), cuando nuestras vidas estaban a punto de cruzarse, aunque no creo que se suicidara por eso. No. Probablemente fue porque llegó a ese punto en que empieza a soportarse mal la penuria económica. No sería de extrañar que estuviera harto de resacas, de aparentar seguridad, de tener que mantenerse a la altura de su fama de exuberante noctámbulo. Es posible también que tuviera el gravísimo problema del que Pelé quería librar al mundo. Quién sabe. Tampoco es fácil imaginarlo soplando velitas a los noventa. No creo que le faltara mucho para el ictus o la cirrosis hepática. O para alguno de los múltiples tumores con que la naturaleza obsequia, sobre todo, a los cansados de sí mismos, para que todo acabe.




    Comentado por: Vernon S. el 10/5/2007 a las 09:01

  • Bueno, hoy jornada electoral. Enseguida me marcharé y ya no apareceré hasta mañana, con buenas noticias (espero). Y si no (si las noticias no son buenas), mala suerte.

    Piel@ excúseme, si ayer no le contesté fue por mandato legal, que no por descortesía. No podía arriesgarme a que nos encontrásemos pasado mañana con una impugnación de las elecciones por hablar de estas cosas en un medio que al fin y al cabo es público, como éste. Que mis ugeteros se la cogen con papel de fumar, y yo me conozco, si me lío a contestarle, seguro que me escapa algo. Y prefería hablar con libertad, sin andar midiendo demasiado, porque lo que le voy a decir sale de las tripas.

    Quería decirle que, es muy cierto, no se puede estar a todo. Ni se debe. Y que estar afiliado ya es importante.
    Con estar "a algo", con dedicación y esmero, en mi opinión, ya se está ejerciendo ese deber de ciudadanía que es contribuir a lo público, no sólo con dinero (impuestos) sino con brazos y talento, que son acaso más necesarios porque la configuración de lo público no se levanta sola por mucho dinero de que se disponga.
    Con estar "a algo", el suficiente tiempo y con el suficiente empeño para que se nos quite esa manía de que la cosa pública es cosa de unos tipos raros, zafios y ladrones; con que se nos meta en la cabeza que la democracia, como su nombre indica, es cosa del pueblo, no de unos extraterrestres llegados de trinco-landia (ese planeta "tan" lejano), es suficiente.
    No comparto para nada aquel famoso verso de Bretcht de "hay quienes luchan toda la vida, esos son los imprescindibles". No, de eso nada. De imprescindibles están las sepulturas llenas. Hay que "luchar" menos, pero implicarse, todos. Y no sólo criticando. Si no nos gusta cómo lo hace otro, hay que estar dispuesto a ocupar su lugar. Simplemente eso.

    Recuerdo cuando se inauguró mi ex-comunidad de vecinos, tras materializarse las casas de la cooperativa de ccoo. Por cierto, permítanme un paréntesis. ¿Recuerdan el escandalazo de la PSV? Pues al mismo tiempo VITRA, la cooperativa de ccoo, hizo unas casas magníficas, sin aumento de precio y sin retraso en la entrega. Callando, y limpiamente... Después de ver aquello fue cuando yo me afilié. ¿Ven? esto me podía haber costado la impugnación de las elecciones. Fin del paréntesis. Decía que cuando se inauguró la comunidad de vecinos, el primer presidente fue alguien que tenía bastantes años y tablas en el sindicato. Las reuniones de vecinos parecían asambleas. Entonces la gente pensó que aquel tipo, como "le iba el rollo", estaría ahí muchos años. Y los vecinos se empezaron a dejar, a desentender. Y lo que es peor: se empezaron a sugerir muchas gilipolleces para que las hiciera la junta. Entonces el presidente dijo: "Yo, como queráis, haré lo que me digáis. Pero creo que al que le toque de presidente el año que viene le vamos a cargar con un marrón innecesario. Porque, no sé si os habréis dado cuenta, pero por aquí vamos a ir circulando todos". Se hizo el silencio. Se acabó el decir y pedir gilipolleces. Chapó por el tipo aquel.

    En el extremo contrario, tengo compañeros que, además de ser delegados sindicales, son concejales en sus municipios, presidentes de su comunidad de vecinos, y secretarios de los AMPAS en los colegios de sus hijos. No sé cómo pueden con todo, y sospecho que quien se mete en todos-todos los charcos... realmente le debe ir la marcha, hace una profesión de lo que en mi opinión debería ser una contribución ciudadana temporal. Como en el deporte olímpico, hay que ser amateur. Aunque haya que conocer dónde se está y cómo funciona el asunto, y ser bueno en ello, o incluso dejar temporalmente otros asuntos para dedicarle a éste el tiempo y la dedicación que requiera, hay que tener siempre la vista puesta en que es algo temporal (o periódico), parcial en la vida de uno. Que lo público es de todos y no hay que acapararlo. Hay que dejar paso a otros. Hay que rotar.

    Cuando uno ya no puede dejarlo porque no sabe hacer otra cosa, cuando uno empieza a pensar que se jubilará de esto porque se han ido cerrando otras puertas... es cuando empiezan los problemas de doping. Esa es una señal clara de que es momento de dejarlo. Lo malo es que no es fácil encontrar sustituto. Aún así, hay que arriesgarse a dejarlo. Que si la democracia muere de inanición, por nuestra culpa no habrá sido.

    Comentado por: provoqueen el 10/5/2007 a las 08:59

  • No salió en rojo. Probemos de nuevo el color.
    Bonjour Gaieté

    Comentado por: Isis el 10/5/2007 a las 08:54

  • "Lo que realmente creo que es dar mas poder a ETA es hacer al Gobierno rehen de ella y afirmaciones como la de Sabater opino que tienen esa,con toda seguridad involuntaria,consecuencia". Total, que al final, aunque no difiera en todo lo que dice Sabater, no está de acuerdo con que haga al señor Rodríguez y su gobierno rehén, prisionero y cautivo de la zurrapa etarra por sus afirmaciones. El irresponsable Sabater no mide las consecuencias de sus opiniones. Asombroso el foco -de maleas, claro- que alumbra con intensidad la oscura alcoba del flipado filósofo. Rindamos nuestra desconfianza ante el inquilino de la Moncloa.

    Comentado por: GarCelan el 10/5/2007 a las 08:54

  • Venon S. (Tenía usted razón)

    No, no era incompatible y seguramente era el fruto de una larga experiencia. Aquella señora, de la que sólo alcazaba a ver sus ojos y un montoncito de ensortijado pelo blanco, estaba tricotando. Lo supe cuando uno de los presentes se levantó dispuesto a lanzar preguntas al conferenciante y todos nos giramos como sí así pudiéramos entenderle mejor. La señora no dejaba de escuchar con sus ojitos a la vez que levantaba su labor unos instantes para comprobar su avance, lo mismo, pensé, que un pintor con un paso atrás ante el caballete. Si yo hubiera sido Ramón Irigoyen me hubiera sentido bien. Y seguro que así fue. Ahí estaba alguien dispuesto a escucharme, a llevarse lo cotidiano hasta mi encuentro. Nada de envaramientos. Escuchar mientras tricotas, escuchar mientras caminas, escuchar mientras das vueltas y vueltas a un mechón de pelo. No un mechón cualquiera, sino aquel que te gusta más. Estos actos son de respeto silencioso y te ayudan a la concentración.

    Llegaba un aire cálido y salobre; la lluvia polvorienta seguía ensuciando la ciudad. En la sala de conferencias, en la gran explanada de la biblioteca alejandrina, ese lugar donde uno puede olvidar, paradójicamente, en qué ciudad se encuentra, sonaron una vez más los versos de Cavafis, sus guiños irónicos e incluso la seriedad de puertas para afuera que no tienen los poemas. Sonaron en griego con finales antiguos, sonaron libres como el recuerdo, con su justo silencio versal, con ritmo y armonía. La música que se impone sobre la voz.
    Y así fue hasta la madrugada, cuando nos despedimos, roncos y risueños, tras varias horas de desgranar versos e intenciones; tras un menú griego que a todos no traía algún pasado, con el mismo color o parecido al que tantas veces nos inundó la mesa, en cualquier taberna griega y donde, como tantas veces, el ruido vital que siempre las decora, nos había hecho levantar mucho las voces, tensar demasiado el arco en la garganta para enviarnos, no la muerte sino versos, nombres y seres que los construyeron hasta que llegó el abrazo y, como siempre, las buenas intenciones de volver a encontrarse.

    Comentado por: Isis el 10/5/2007 a las 08:51

  • La fiesta de los extremistas
    POR EDURNE URIARTE
    HAY que tener unas buenas dosis de ignorancia, o de relativismo moral, o, simplemente, de frivolidad, para invitarnos a los españoles a tomar ejemplo del acuerdo de Irlanda del Norte. Incluso para invitarnos a sumarnos a la fiesta, la fiesta de los extremistas que tanto reían el martes en el palacio de Stormont, Ian Paisley y Martin McGuinness. Y que lo hacían después de más de 3.500 muertos, 3.500 muertos en los que uno de ellos, McGuinness, tiene una responsabilidad directa, y el otro, Paisley, indirecta.
    En sus carcajadas, olvidaron la historia, su historia, la que ha recordado en dos magníficos artículos en El Correo Rogelio Alonso, el mayor especialista español en Irlanda del Norte («Nacionalismo frente a derechos y libertades», 1-IV-2007, e «Irlanda del Norte: aprendiendo a ser demócratas», 9-V-2007). El IRA, por un lado, e Ian Paisley, al frente del unionismo radical, por otro, rechazaron en 1974 el intento de poner en marcha una Asamblea autonómica. Es decir, rechazaron lo que ahora han aceptado. Desde aquel rechazo, han sido asesinadas muchas personas para llegar al mismo acuerdo, el que tuvieron en sus manos en 1974.
    Es cierto que Paisley no ha estado vinculado al terrorismo unionista como Adams y McGuinness sí lo han estado al del IRA. Pero ha dado cobertura ideológica a ese terrorismo. Como también ha mostrado Rogelio Alonso a través de sus entrevistas a terroristas («Matar por Irlanda. El IRA y la lucha armada»), muchos terroristas unionistas han declarado haberse sentido inspirados por el liderazgo de Paisley.
    Esos son los personajes que celebraban la fiesta de Stormont, los líderes de dos extremismos que impidieron un acuerdo que pudo llegar hace más de treinta años. Y que, ahora, al final de tanta orgía de intolerancia, odio y sangre, se han sentado en las más nobles y democráticas instituciones desplazando de ellas a los moderados, a los que desde el principio optaron por las vías pacíficas. Quizá sea una fiesta, pero triste y profundamente amarga.
    En cuanto a la comparación con España, es de una grosería intelectual y de una perversión ideológica impresionante. Incluso ha habido un analista que ha relacionado a Rajoy con Paisley sugiriendo que si Paisley ha dicho ahora sí, quizá también Rajoy lo haga. La barbaridad analítica no es inocente. Planea detrás de muchas de las invitaciones a la emulación a Irlanda del Norte. Como si Rajoy, el PP y la mayor parte de los socialistas fueran unionistas radicales que se han opuesto a la autonomía del País Vasco, que han odiado y discriminado a los vascos, y, sobre todo, que han alimentado y aleccionado un terrorismo español que hubiera sido responsable de algo más del 40 por ciento del total de los asesinatos, que es más o menos la cifra del terrorismo unionista frente al casi 60 por ciento del IRA.
    Ésa es nuestra profunda diferencia, que aquí sólo tenemos un bando extremista y violento, el del IRA. En el otro, sólo hay demócratas y víctimas.

    Comentado por: Vernon S. el 10/5/2007 a las 08:04

  • @ Criaturas todas

    Epitafio para empezar bien el día:

    "Aquí descansa un escritor sueco, caído por nada, su crimen fue la inocencia, olvidadle pronto."

    Stig Dagerman

    Bonjour gaieté!

    Comentado por: Vernon S. el 10/5/2007 a las 07:39

  • @ césar,

    otro abrazo para usted

    Comentado por: knudsen el 10/5/2007 a las 07:07

  • buenos días, isleños,

    les dejo este verso de Yalal la-Din Rumi para que todos arranquemos bien este jueves,

    "Cuando la gente está sola, está en silencio; uno habla con los hombres, nadie habla del secreto de su corazón con la puerta y la pared"

    Comentado por: knudsen el 10/5/2007 a las 07:05

  • ¡Ostia, cuánta palabra!

    Comentado por: Genital el 10/5/2007 a las 05:51

  • Kunudsen,tu confidencia me ha conmovido.
    Recuerdo el ultimo articulo de Djlas que publicó en su dia El Pais.Ya anciano,murio algo despues,hacia un llamamiento a los paises europeos para evitar el derramamiento de sangre que se avecinaba.No le escucharon y el drama se repitio una vez mas.

    Comentado por: maleas el 10/5/2007 a las 02:01

  • Reproduzco del articulo de Sabater:
    El Gobierno de Zapatero ha fracasado en toda regla en el supuesto “proceso de paz”. Una ETA acorralada, políticamente cortocircuitada y que podía haber sido eliminada en año y medio de haber seguido la política conjunta PP-PSOE de finales del ejecutivo anterior (según afirma la policía francesa) se encuentra hoy revitalizada, rearmada y dispuesta.
    Bueno,si lo dice la policia francesa es posible y claro,seguro que la culpa la tiene Zapatero por ser un blandengue.No es de recibo semejante afirmación y menos de boca de un maestro de filosofos.Durante ese periodo del que habla se han producido detenciones,no sabria dar estadisticas ahora,con mas o menos regularidad según la dinamica judicial y policial propias,ni mas ni menos.Por otra parte,que Eta esté en condiciones logisticas de efectuar uno o multiples atentados,no debe hacer olvidar que mediando el atentado de la T4,lamentaron en su hipocrita demencia las dos muertes que provocaron,hace ya varios años que no han cometido ningun asesinato.
    Lo que realmente creo que es dar mas poder a ETA es hacer al Gobierno rehen de ella y afirmaciones como la de Sabater opino que tienen esa,con toda seguridad involuntaria,consecuencia.
    No difiero en todo de lo que dice,estoy completamente de acuerdo que nuestra situación es sustancialmente diferente a la de el Ulster,si bien nos recuerda de nuevo que el proceso irlandes ha tenido lugar tras una larga suspensión del regimen autonomico.¿Seria esa una solución aqui?.El debate está abierto.

    Comentado por: maleas el 10/5/2007 a las 01:51

  • Conocido ya el resultado de las elecciones francesas,me entero por el articulo de Jean Daniel de ayer de El Pais,que Sarkozy siendo ministro manifestó su apoyo a la participación francesa en la guerra de Iráq.Llega a decir Daniel que si hubiese sido entonces presidente Sarkozy Francia estaria hoy en esa guerra.Tal vez no sea cierto eso,los intereses de Francia no iban por ahi,pero fue capaz de hacer el papel de Judas preparando la proxima jugada:el Eliseo.
    Siempre he dicho que prefiero tratar con un sinverguenza inteligente a con un necio bueno,pero eso hasta el final,casi nunca se sabe y recuerden al sr. Aznar,que tambien empezó recordando a algunos republicanos insignes y miren como acabó,de vinos por Valladolid,que si llevas chofer tampoco es mal sitio.

    Comentado por: maleas el 10/5/2007 a las 01:01

  • ERC I L’OLIGARQUIA FRANQUISTA:
    L’ESTRANY CAS DE LA DIPUTADA BONÁS.


    L’estiu del 2006, aquest periodista resident a Mexic va pensar que havia arribat l’hora que els meus companys d’Esquerra Republicana de Catalunya prenguessin una posició davant del cop d’estat electoral que s’havia desencadenat arran dels comicis presidencials del 2 de juliol. Havia estat testimoni, durant la campanya electoral, d’una ofensiva mediatica sense precedents contra el candidat de l’esquerra, Andrés Manuel López Obrador, utilitzant tota una bateria d’arguments feixistes i propaganda negra que va convertir la bona societat azteca en una turba incendiaria, exactament igual a la que abans i després del 18 de juliol de 1936 va propiciar i aplaudir l’extermini de la democracia i la república entre nosaltres.
    Els esdeveniments que es van desencadenar des del recompte electoral em van preocupar i molt pero la meva alarma fou confirmada gracies a la informació directa que la meva amiga, la columnista Mónica Pérez Taylor, em va oferir a principis d’agost quan el Tribunal Federal Electoral va ordenar el recompte parcial d’urnes sobretot a l’estat de Jalisco, on vivia jo en aquells dies. Pérez Taylor va assistir com a observadora postelectoral en un poble i va descobrir que la gran majoria d’urnes havien estat obertes, desprecintades i eren mostrades als apoderats sense ni tan sols la llista del cens. Buidades i reomplenades, sense més pudor, com més d’una vintena de vídeos confirmaven en la primera imatge pública de la gran tradició mexicana del frau i les famoses “urnes embarassades”. Un escandol que gracies a periodistes i ciutadans, en especial Julio Hernández, de La Jornada, va confirmar la liquidació de la incipient democracia.
    Jo havia marxat de Catalunya el 15 de novembre del 2005, dies abans que certes patums del falangisme liberal es querellessin contra mi per un artícle sobre Ciutadans de Catalunya, i en la vorágine d’epitets contra mi se’m considerava un propagandista d’ERC i de Joan Puigcercós. Temps, per tant, de demostrar que les meves relacions servien d’alguna cosa.
    Després d’insistir als vells amics, com Eduard López, perque em truquessin, la diputada al congrés de Madrid Rosa Maria Bonás es va posar en contacte amb mi. No la coneixia personalment pero tenia sentit ja que era la representant del partit a la Comissió d’Exteriors de la cámara baixa. Malgrat la temporada estiuenca, vam xerrar una bona estona. Li vaig comentar, entre altres coses, que una diputada de CIU, observadora ella, havia dit meravelles del procés electoral mexica pero la propia Bonás em va dir que els parlamentaris convidats veuen allo que volen els governs i que si us plau li enviés tota la informació disponible sobre el tema.
    Al cap de quinze diez, vaig viatjar a la capital del país per recolzar la plantada cívica contra el frau que va ocupar els principals espais públics del DF i vaig demanar entrevista al secretari de relacions exteriors del Partido de la Revolución Democrática, Saúl Escobar, que va recopilar tota la informació i va enviar-la a la diputada Bonás. El 12 de setembre del 2006, ella em va enviar un correu electronic on em deia que “hi ha suficients elements per tenir en compte” l’existencia del frau i que em buscaria, d’altra banda, informació sobre Antonio Solá, un asesor del PAN, vinculat a la FAES, i d’origen catala, que fou el creador de la campanya bruta contra el candidat de l’esquerra.
    En aquest intercanvi de súpliques i llargues amb ERC; tant ella com el president del grup parlamentari a Madrid, l’amic Agustí Cerda, s’escudaven que tota acció a emprendre depenia de la decisió final d’un sol home: Joan Puigcercós, el secretari general, del qual presuposava una bona amistat que venia des dels contactes a l’Autónoma de Barcelona, reempresos gracies al llibre que el 2004 vaig escriure i que sota el nom de “Madrid Confidencial. Les aventures del diputat K” fou tot un éxit editorial.
    Explicavem, sobretot , la fascinant descoberta d’aquesta oligarquia político-financera madrilenya que des dels temps de Carles V dominava els destins de l’estat i que després del genocidi franquista i la transició havia estat reconstruida, via privatitzacions i subvencions, pels dos genis del neoliberalisme hispanic i l’alianca amb EEUU, Felipe González i José María Aznar. Imperi comercial que ara, de nou, saquejava les velles posessions colonials.
    Eren dies preelectorals, cert, pero tota la resposta de Puigcercós a la interpelació directa d’un bon amic fou que ja el deixés en pau amb aquestes tonteries mexicanes. I aquí es va acabar tot. Vaig pensar que en política pitjor que ser malvat es actuar estupidament i que desentendre’s d’aquest assumpte de Méxic era forca antipolític ja que la informació estrategica i delicada que podíem tenir sobre els negocis bruts del l’Espanya corporativa podien utilitzar-se davant del govern del PSOE, avalador incómode pero forcós del cop d’estat electoral.
    El novembre, ja sense resposta posterior, vaig enviar un correu a la diputada Bonás per expresar el meu malestar per les absurdes declaracions de Carod Rovira comparant Artur Mas amb López Obrador, ambdós malperdedors i antidemócrates. Comencava a pujar-me la mosca al nas pero el cert es que fins fa ben poc no vaig descobrir que aquell mes de novembre, quan les forces policials desapareixien, empresonaven i ferien centenars d’oaxaquenys i López Obrador es proclamava president legítim de Méxic en un acte de masses al Zócalo, la diputada Bonás va participar i intervenir en la sessio plenaria de la Comissió d’Exteriors del Congrés que va tenir lloc el 21 de novembre del 2006.
    Un dia historic, doncs, ja que ben poc es reuneix aquest órgan presidit per l’inclit Josep Antón Durán i Lleida. En tot cas, era el dia indicat perque compareixia Trinidad Jiménez, la secretaria d’estat per América Llatina, que tenia un coneixement directe dels fets ja que després de la precipitada felicitació de Zapatero a Caldrerón el 7 de juliol, abans que el tribunal federal legalitzés el robatori, dirigents del PRD com Jesús Ortega havien parlat amb ella per recordar-li el que realment passava a Mexic.
    No cal dir que Rosa Maria Bonás tenia de part meva, tota la informació necesaria, inclós els terribles fets d’Oaxaca on el gobernador Ulises Ruiz i el president Vicente Fox havien reprimit des d’agost l’Assamblea Popular que demanava la renúncia d’aquell cacic priista. Tema que era, fins i tot, motiu de portada als principals diaris de l’estat espanyol.
    Rosa Maria Bonás va prendre la paraula i va demanar a la funcionaria de Zapatero que fos “sensible con los pueblos indígenas que han sufrido durante años genocidios y expolios”. Dolca petició. Cínica i indecent, també, perque no va mencionar per res els indígenes que aquells dies assassinats a Oxaca ni totes les violacions als drets humans que el Parlament Europeu va recopilar mesos després. La diputada Bonás sabia i va callar. Es cómplice.
    Pero en plena espiral d’hipocresia democratica, encara va exigir-li a Trinidad Jiménez que Espanya fos “garante” de drets humans sense ni tan sols preguntar-li per aquella compatriota, Cristina Valls Taberner, que el maig del 2006 fou apallissada i violada a San Salvador Atenco quan la policia va reprimir amb especial virulencia, i un adolescent mort, els camperols d’aquell poble. Cristina Valls Taberner fou expulsada del país en aplicació de l’article 33 contra injerencias d’estrangers en política interna, en contraposició a José María Aznar que va predicar contra el populisme en plena campanya electoral i va violar, ell si, la constitució mexicana.
    En la seva fabulosa intervenció, la diputada Bonás no va mencionar en cap cas la questió de les eleccions presidencials tot i que aquella era l’ocasió per fer moltes preguntes. Tenia tots els elements i podia demostrar, també, una linia coherent oposada a CIU i als seus portaveus que van aplaudir i santificar el cop d’estat electoral contra l’amenaca d’aquell titella d’Hugo Chávez que era, deien, López Obrador. Res de res. Silenci. I nova complicitat.
    El tema, la clau de totes les preocupacions d’una dona independentista, republicana i d’esquerres, expresada en paraules clares i contundents, fou que les corporacions espanyoles respectessin “exquisitamente las normas de buen gobierno” ja que entre aquests tercermundistas “la corrupción es costumbre. Y España debe ayudar a que esa corrupción se extinga y no debe colaborar a través de sus empresas a fomentarla”. Quina llástima que la diputada Bonás, en defensa de la bona oligarquia franquista, no sabés que la compra del principal banc mexica, Bancomer, per part de BBVA fou un escándol, encara no conclós, fruti del rescat bancari de 1995, pagat via impostos, compra avalada, a més, per un bon del tresor robat a un ciutada anonim, doble llatrocini santificat pel director del Banc de Mexic, Guillermo Ortiz, i el secretari d’hisenda, Francisco Gil Díaz, actualment conseller de Telefonica Móviles en terres azteques. Un bon motiu pel qual el govern espanyol preferix que no arribi a la cadira presidencial cap candidat honest. .
    La diputada Bonás va estar-se a Méxic la setmana de l’1 de maig durant la reunió interparlamentaria entre les dues cambres de la vella i la nova Espanya. Al seu blog, comenta temes de migració, de remeses, la seva estada a Cancún i les seves converses amb hotelers catalans i espanyols. Preocupats, com ella, pel canvi climatic. I foren rebuts pel president Calderón durant una hora i mitja, que segons la diputada Bonás, es tot un estadista perque “pretén mantenir relacions fluides amb Cuba i Venezuela”. O sigui, “que en prengui nota el PP”. El veu preocupat pel trafic de drogues i ella sap que nomes legalitzant-les hi haura solució. La diputada Bonás está contenta: “Espanya guanya prestigi”. Es el pont entre America i Europa. Visita la basílica de Guadalupe i torna a casa. No sap que l’exercit ha ocupat el país, que Calderón, amb l’excusa del narco, militaritza el el territori i obre la via colombiana d’extermini popular, que els soldats van violar i matar una dona gran i indígena a la serra de Songolika, a Veracruz, i que el president Calderón va dir que havia mort d’indigestió. La diputada Bonás nomes sap que Felipe Calderón Hinojosa es un home decent i que Espanya i Mexic tenen grans negocis conjunts a fer. El problema es que ella sap, i no pot dir que no em coneix, el cop d’estat que es va produir a Méxic el passat juliol i els ciutadans que van morir l’any passat, assassinats de forma, aixo si, democratica.
    L’altre problema, imagino, es que la diputada Bonás representa un partit que es proclama republica, independentista i d’esquerres i que fou acollit fa més de setanta anys per l’unic govern que va recolzar la causa de Companys i de la democracia. La diputada Bonás i ERC avalen el govern fraudulent del PAN i la seva dictadura de facto. Avalen els vells amics de Franco i de Hitler, aquí anomenats cristeros i sinarquistas, que intentaven derrocar Lázaro Cárdenas. Avala l’oligarquia madrileñilla i els bancs que van pagar la guerra d’extermini contra la república. I avala el nostre monopoli, monárquic i franquista, altrament La Caixa, que a través de Gas Natural, Repsol i Aigües de Barcelona te en cartera grans projectes a Méxic. Res a dir. El problema final, meu, suposo, es que llavors ja toca dir les coses pel seu nom. La diputada Bonás es cómplice de la dictadura que s’ha instalat a Méxic. I el que ella sap la condemna i la mostra tal com és: cínica i farisaica.
    Motiu per pensar si ERC no es ja part integral de l’imperi espanyol. Si no ha venut tots els principis que donen sentit al seu nom, la seva trajectoria i als vots de tants que vam creure que finalment algú netejava les pútrides aigues de l’estany pujolista. Perqué si parlem de fets recents, no hi ha gaires dubtes que ERC actua a favor del neofranquisme espanyol i defensa, a l’exterior, els interessos de l’oligarquia genocida. No es ilegal, certament, pero queda l’absurda pregunta: A canvi de qué, estimat Puigcercós?


    Oriol Malló Vilaplana.

    Méxic DF. 9 de maig del 2007
    -

    Comentado por: oriol mallo el 10/5/2007 a las 00:57

  • Reflexiono sobre la sorpresa,eso me parecio,de Isis al percatarse de la aceptación de la inmensa mayoria de las mujeres del ambito religioso musulman de su statu quo legal y social.
    En La Ciudad del Sol de Campanella,los reos de pena de muerte solo son ejecutados previa su solicitud,aceptación,del castigo.Y todos la aceptan,a ese grado de perfección llega esa sociedad utopica.Las utopias dogmaticas y el Islám es tal vez la mas extrema,por razones de indole diversa,de entre las grandes utopias dogmaticas o religiones de salvación como las denominan los estudiosos.
    Y sin embargo...estoy convencido que si hay un sector de la población en ese ambito capaz de cambiar la actual situación son precisamente las mujeres.Gota a gota,con la paciencia de la razón.

    Comentado por: maleas el 10/5/2007 a las 00:43

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    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 10/5/2007 a las 00:21

  • enlaces...

    http://www.smartmoney.com/marketmap/

    https://www.cia.gov/cia/publications/factbook/

    http://www.gladwell.com/


    Comentado por: asier el 10/5/2007 a las 00:20

  • El chocolate o el envoltorio, otro buen tema. Adiós.

    Comentado por: creep el 09/5/2007 a las 23:52

  • Knudsen me aclara : "No creo que Vd. haya entendido gran cosa de lo que yo dije ayer (efectivamente, veo ahora que no había entendido nada), pero no importa; le digo por segunda y última vez, que mis palabras ("Ví a serbios poner a otros serbios contra una tapia y vaciar después el cargador. Los primeros pretendían defender a un pueblo. Los segundos defendían a los hombres.") eran un homenaje a un hombre concreto, algo así como un responso." (y cómo iba yo, o cualquiera, a saberlo...)
    "Desde ese lugar -el duelo-, le rogaba respeto, y el respeto ideal para mí habría sido desde la compasión o, por lo menos, desde el silencio."
    No faltaría más. Disculpe. Un abrazo.

    Comentado por: césar el 09/5/2007 a las 23:31

  • Pues sí, el tiro fue mortal de necesidad. La señora Royal apoyó el cañón de la vacuidad y la desorientación de la izquierda francesa (¡ay, la izquierda!) en su propia sien. Se le contrajo la sourire de l´avenir -el talante, digamos- y se le agarrotó el dedo en el gatillo. No se si el señor Sarkozy estará a la altura del reto que plantean los muchos y ariscos problemas de Francia. Ya lo veremos. Lo que resulta cegador como la luz del mediodía es que la izquierda es sólo espeso humo, consumida ya por sus propios fuegos. Manotea falta de oxígeno... ¡qué agonía tan larga! Arañen el monedero de sus conciencias enjutas, se merece un pomposo mausoleo.

    Comentado por: GarCelan el 09/5/2007 a las 22:29

  • El gordo se acercó pausadamente, sudaba bastante a pesar de que afuera la temperatura no era excesiva; por las ventanas abiertas entraba una suave brisa trayendo olores a madreselvas y jazmines. El hombre, de cara afable y carrillos hinchados, llevaba puesta una camisa fresca de verano, verde manzana, de hilo fino. Y unos calzoncillos caqui. Respiraba jadeando, algo entrecortadamente, como si hubiese corrido; en realidad sólo había caminado torpemente desde el coche hasta el salón de blanco mármol. De este material eran el suelo y las paredes del enorme palacio, en los que se reflejaban los vivos colores de las vidrieras atravesadas por los tibios rayos de sol. Una mujer pálida y de cabello oscuro, deslumbrante, con un vestido color perla escotado a la espalda que dejaba ver, apenas, el comienzo de su agraciado trasero; miraba paralizada una veta negra, en zigzag, dibujada en una de las piezas de marmolita que revestían las paredes mientras a su lado, un caballero con bigotito, impoluto pero de negro; le sujetaba solícito la copa de rosado champagne. De pronto irrumpió un niño pecoso y rubio, guapo, despeinado, corriendo sin demasiado ruido, como un Peter sin sombra y sin que nadie le prestara atención. En cuanto vio al gordo atravesando la estancia con la dificultad con que un pez respira por última vez fuera del agua, le empezó a hacer exageradas muecas de burla que el otro, en un esfuerzo supremo, logró corresponder, antes de atragantarse con su propia saliva al no poder coordinar tantas acciones simultáneas. Escupió sobre el suelo una flema verdosa y amarilla que el chiquillo contempló fascinado. Una furtiva mirada en dirección a la dama le debió disuadir de proceder a la imitación ansiada. El caballero de negro se volvió en dirección a ellos y llevándose el dedo a los carnosos labios les indicó silencio. Se acercó hasta ellos, casi de puntillas, con pasos de gato y una vez frente a frente, le dijo al gordo en un susurro:
    - Está componiendo una obra maestra, no debemos interrumpirla. ¡Silencio! Un solo estornudo puede romper el clímax, su concentración. Es de una sensibilidad extrema. Sería una pena. ¿Ha leído usted algo suyo en alguna ocasión? Es etérea, sublime, la mejor poetisa de Alejandría y Barcelona y tal vez, de París.
    - No, no he tenido ese gusto pero desde luego tiene un atrás fascinante, quisiera fotografiarlo con mi celular pero no lo tengo aquí.
    - ¿Quiere hacer una llamada? ¿Cómo dice?
    - Mola el culo – murmura ininteligiblemente para sí.
    - ¿Quisiera unos pantalones molones? – continuó el caballero impertérrito, quizás alarmado interiormente, quién sabría decirlo – He notado, discúlpeme, que ha olvidado los suyos en…
    - Los he extraviado durante el viaje, acabo de caerme de un avión. Me ha parecido ver a una dama que se agarraba a ellos al paso de una estrella pero no sé, no iba muy lúcido. En realidad me han echado a volar, me han tirado después de pegarme un tiro.
    - ¡Rima interna! – interrumpió el chiquillo alborozado y en voz baja - ¡rima interna! – y empezó a giraar sobre sí mismo como un derviche loco.
    - Deplorable – apuntó el caballero asintiendo en dirección a su desdibujado hijo.
    - ¡Vaya que sí! 200 km en vertical más los de rebote. He aterrizado en su coche, me temo. Me ha dado tiempo a ver que tenía matrícula de Granada. ¿Era muy antiguo?
    - No se preocupe, tengo 50 ó 100 más, ahora mismo no sé de cuál me habla pero podré prestarle otro. Por supuesto, todos los gastos corren de mi cuenta. No nos hará falta ir a juicio.
    - Sería de agradecer, quisiera ir cuanto antes al médico a extraerme el balín que llevo incrustado en la grasa, ésta detuvo la fatal trayectoria; aunque si no consiguieran localizar el proyectil tendría que hacerme una liposucción, no quisiera quedarme embarazado. ¿Tiene pasta?
    - Señor – mirando en torno – ya le he dicho…
    - De comer, con quesito rallado, ha sido un viaje largo.
    - Ah, bueno, puede pasarse por la cocina antes de irse. Y si quiere descansar hay una alcoba azul al fondo a la derecha.
    El niño, aburrido y mareado, se acerca a pasos vacilantes, como de borracho, a la mujer hipnotizada y la coge del delicado brazo.
    - Mami, mira al gordo, va a comer y está embarazado.
    - Oh, veo
    - ¡Mami!
    - Veo… veo
    - ¡Niño! – interrumpe el padre – te he dicho que dejes en paz a tu madre. No andes señalándole a gente que ni siquiera conoce, es de mala educación.
    El gordo aprovecha la distracción para echarse unos gases silenciosos. Cuando ve que el caballero le contempla con la nariz fruncida se da cuenta del aroma que desprende.
    - Lo siento – se disculpa el gordo – mi trasero es como un Oráculo, no se le entiende bien y nunca se sabe cuando va a llegar la inspiración; me sirvió de propulsión y de cortina en el instante conflictivo, cuando dispararon a matar, ya ve; es, bueno, un poco parlanchín pero inofensivo, a no ser que sea usted un cojín. – Lo mira dudoso y tras unos segundos observándole, niega con la cabeza.


    Comentado por: Polvo de estrellas el 09/5/2007 a las 22:19

  • Señor Onagro :
    No acabo de entender bien su comentario, no se si dice que soy el mejor escritor,(Cosa incomprensible dado mi status cuo) o que soy el que mejor expone la chapuza literaria sin verguenza alguna. En fin a mi me cuesta algunas veces entender a personas de tan alto nivel cultural como es el suyo , por ese motivo no me atrevo a entrar en sus espectaculares disquisiciones filosóficas, perdone mi incompetencia ,

    Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 09/5/2007 a las 21:28

  • @ Vic

    en primer lugar le imploro que me apee el "señor", porque no lo he usado en mi vida.

    el poema es, en realidad dos versos de una canción de un grupo de rock croata llamado Bijelo Dugme (botón blanco) que hacía estragos en la Yugoslavia de los años ochenta.
    Dice(me faltan las tildes de las consonantes)
    "Mirise ptice, jasno polje"
    (huele a pájaro y a campo claro) y termina con la frase
    "i moglo bih bolje"
    (y todo podría haber sido mejor)

    El ausente es un compañero mío de la Politécnica de Belgrado
    Se llamaba Vuk

    Saludos

    Comentado por: knudsen el 09/5/2007 a las 21:14

  • al sr. Knudsen,

    No, si con una muy rudimentaria traducción yo más o menos, es decir más menos que más, me hacía una idea de lo que significaban esas palabras (eso sí, puede darme la traducción completa); pero le preguntaba por su 'alguien muy querido', vamos, si me lo quiere decir, o indicar sin nombre propio alguno si lo desea usted, es simplemente algo que me intrigó.
    Y si el verso, apotegma, el dictum o lo que sea en serbio que usted escribió es de esa persona o de otro alguien. Huelga decir que si considera excesiva mi curiosidad puede no contestar, contestar en parte a alguna de las partes o a todo, claro.

    Haciendo ahora algo de sociología blogera azuana, me pregunto... me he preguntado si la influencia azuana es más acusada en el noreste o en el norte en general (de Madrid pa'rriba incluida la Villa y Corte) que en el sur, preguntándome por el origen de los teclados que 'machaqueamos' para publicarnos en este 'locus amoenus' tan ; por eso les lanzo la pregunta o la apuesta si quieren,y me mojo(mas no parto de la nesciencia plena, sino de información aquí leída, en breves píldoras suministrada) yo creo que la influencia azuana tiene su máxima caída, su máximo potencial o su gradiente si quieren, cual si agujero negro fuera, si se aplica a los planetas, estrellas y asteroides o cometas varios que orbitan por el norte, pero no me pidan que los clasifique en algunos de estas especies celestes, por favor.

    Saludos

    Comentado por: vic el 09/5/2007 a las 20:38

  • @ Ortega,

    ¡genial!

    Comentado por: knudsen el 09/5/2007 a las 19:30

  • LAS DIEZ CARACTERÍSTICAS DEL AUTÉNTICO GANDUL

    1. Incapacidad de realizar el esfuerzo necesario para completar una tarea.

    Comentado por: ortega el 09/5/2007 a las 18:45

  • @ Provoqueen

    Quizás esté ya harta del tema, pero he encontrado un artículo muy completo que, en algunos puntos, opina como usted.

    It has been estimated that since the 1970s, 70% of all members of Parliament have been civil servants of some sort, including university professors - almost all universities are state-run - and high-school teachers. When it comes to cabinet members, almost 90% are enarchs. Out of 17 prime ministers since 1958, six have been enarchs and another nine have been civil servants or former civil servants, former military men, or former employees of state-run companies. Among presidents, only one, Mitterrand, was a private person; the other four were essentially state servants, and two of them, Messrs. Giscard d'Estaing and Chirac, were enarchs.

    The more absolute their power, the more the enarchs have tended to run France in their own interest, while assuaging the citizenry with bribes of all sorts. One such bribe, rhetorical but no less effective for that, has taken the form of nationalistic posturing, usually directed against the United States; a favourite slogan of the enarchs is that France's mission is to uphold and protect a superior continental civilization based on the welfare state against the Anglo-Saxon model of "predatory" free-market capitalism. Structural problems - an aging population, swelling immigration, the public debt - have been ignored.

    http://www.opinionjournal.com/federation/feature/?id=110010049

    Comentado por: ortega el 09/5/2007 a las 18:42

  • Muy cierto, Ortega

    Comentado por: knudsen el 09/5/2007 a las 18:39

  • @ Knudsen

    “Virtue is more to be feared than vice, because its excesses are not subject to the regulation of conscience.”
    Adam Smith


    Comentado por: ortega el 09/5/2007 a las 18:23

  • Larrosa, ¡que va, que va...! Usted ni de coña es el PEOR escritor. Todo lo contrario, usted es, exáctamente, el MEJOR escritor a la hora de explotar como recurso literario el universal humano de la propia incompetemcia literaria, la chapuza y la duda en uno mismo. Usted verbaliza y explícita como lo que es, un maestro, los miedos y los anhelos (de publicar) que tenemos todos.
    Como siempre Grifo iba por delante de todos nosotros en estas cosas. Al principio yo no entendía muy bien las alabanzas que él le hacía; pero ahora las veo todo con una claridad meridiana. La claridad de las pozas de aguas cristalina con fondos arenosos en que me bañaba en mi infancia. Muchas de esas sensaciones se han perdido y, sin embargo, usted me revive está de la claridad ahora mismo.
    ¡A ver que pasa con ese minero! Si de mí dependiese me encantaría que le volviera a dar un tono mágico, como en el de la aparición de San Apapucio. Por cierto, si su señora no se despertó con semejante ajetreo de los cuatro angelotes señal de que estaba bien servida: ¡enhorabuena don Antonio!

    Comentado por: Onagro el 09/5/2007 a las 16:51

  • @ Vic

    ptice (pájaro) y polje (campo) a orillas del Drina, uno de los ríos más hermosos de Europa. (En sus películas, Emir Kusturica lo ha retratado como nadie)

    Saludos

    Comentado por: knudsen el 09/5/2007 a las 16:49

  • @ césar,

    difícilmente puedo tomarle por otro, puesto que no le conozco de nada.

    No creo que Vd. haya entendido gran cosa de lo que yo dije ayer, pero no importa; le digo por segunda y última vez, que mis palabras eran un homenaje a un hombre concreto, algo así como un responso. Desde ese lugar -el duelo-, le rogaba respeto, y el respeto ideal para mí habría sido desde la compasión o, por lo menos, desde el silencio.

    Si no lo comprende, lea despacio el poema de Cavafis que Ortega dejó ayer, 08/05/2007 23:33:38, o el comentario de Onagro de hoy, 09/05/2007 10:41:53





    Comentado por: knudsen el 09/5/2007 a las 16:45

  • @ Ortega

    recuerdo que pocos días después de que se hiciese pública la entrevista a Glucksmann que Vd. nos trae, los "intelectuales de izquierdas" franceses se enzarzaron en una durísima batalla: discutían entre ellos acerca de qué motivo les asqueaba más de G., el hecho de que fuese -según ellos- un neo-con, o el de que fuese judío.

    Comentado por: knudsen el 09/5/2007 a las 16:29

  • He leido todo todo, y todo y me he que dado exhausto, con un dolor de mollera impresionante. Ahora debo ponerme a escribir un relato que cuenta las aventuras y desventuras de un minero. Pronto la incluiré en mi web---WWW.antoniolarrosa.com---el peor escritor de todos los conocidos en toda la tierra.

    Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 09/5/2007 a las 16:18

  • y lo más curioso es que en el debate antes de las elecciones, más de dos horas, Sarko estaba tranquilo... bueno cosas de la política y cuando ya era, aún no era, pero presidente dijo.... ensemble... seguro que lo intentan todos...
    cuando iba por los pasillos hacia su coche iba sesgando, cortando verbalmente a los que le acompañaban, es duro.... y puede ser eso bueno... Sego está ahi

    Enea

    Comentado por: Enea el 09/5/2007 a las 15:58