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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 8 de agosto de 2008

Blog de Félix de Azúa

Cultos hasta la náusea

El primero de mayo leí en la portada de este periódico el siguiente titular: "La cultura presencial sigue viva y no es eficaz". Intriga. Decepción. El artículo trataba sobre los horarios laborales. Podría ser un ejemplo de la extensión ilimitada que el término "cultura" ha ido adquiriendo: cultura del botox, de la homeopatía, del botellón y de la matemática cuántica. Sin embargo, también puede verse como lo contrario: un uso exacto y apropiado de la palabra ya que la cultura es hoy el único contenido de nuestras vidas, como en otro tiempo lo fue la religión.

Un incombustible de la extrema izquierda francesa, Alain Brossat, ha dedicado un libelo a lo que llama "democracia cultural". El título lo dice todo: Le grand dégoût culturel, y no es fácil de traducir: ¿"El asco cultural", "La repugnante cultura"? Ese aumentativo (grand) me parece un pleonasmo. Se trata de un belicoso escrito, en línea con los de Zizek, pero menos petardista que otras flores de mayo como ese Monstre transparent de Claire Cros cuyo subtítulo, también intraducible, dice: Pourquoi n'en avoir rien à foutre de la culture, cuyo sentido deliberadamente zafio es más o menos: "Por qué hay que mandar a la cultura a tomar pol culo".

De momento esta reacción contra una cultura convertida en arma de choque de la democracia correcta y correctiva, sólo afecta al continente. Los ingleses no han conocido la sacralización de la cultura ni siquiera cuando era sagrada y por lo tanto no se escandalizan ante el mecanismo que Brossat llama "democracia cultural". Para resumirlo brutalmente, el término "cultura" unido al de "democracia" designa una falsificación de la democracia misma, como lo era la "democracia orgánica" de Franco, o la "democracia popular" de los comunistas. Lo que indigna a Brossat es la traición de los demócratas (primordialmente la izquierda francesa) que han sustituido la vieja educación ilustrada y revolucionaria (la de Condorcet) por un gigantesco aparato de ocultación, dominación y masificación. Velado en el imperativo religioso del "respeto a la cultura", en el terrorismo sobre "la muerte de la cultura", o en los negocios del "derecho a la identidad cultural", subyace una maquinaria destructora de la política real, cuya finalidad verdadera es apagar los escasos focos de insumisión que aún quedaran. La cultura es la más eficaz de las máquinas de formación de masas.

Este "asco cultural", muy distinto de aquella "asfixiante cultura" de Dubuffet, no deja de tener chocantes coincidencias con la cultura de estado brillantemente demolida por Marc Fumaroli desde los antípodas ideológicos del ultra Brossat. La eliminación de lo político en la vida individual mediante una tutela estatal sobre todas las actividades del ciudadano (asimiladas como "culturales"), elimina también la génesis del diagnóstico y reúne al izquierdista utópico y al liberal radical en la misma prognosis.

Lo más remarcable del panfleto de Brossat es la contradicción que según su (creo yo) infundada esperanza afirma que tarde o temprano hará encallar la máquina del estado. La cultura del poder propone de una parte objetos culturales como no-mercancías, como valores autónomos que no deben ser sometidos a mercantilización (la identidad cultural, el patrimonio nacional, los creadores autóctonos, etc.), pero por otra parte protege de modo incondicional (y acorde con el sistema, especialmente en los gobiernos simbólicamente socialistas) los beneficios del empresariado cultural. Este conflicto de intereses conduce a masivas subvenciones de aquellos grupos que mayor erosión mediática puedan producir en el poder, complementados con una legislación que blinda el beneficio empresarial de los "productos culturales". El último ejemplo en España es esa guerra entre dos corsarios, Multinacional y Top Manta, llamada "protección de la propiedad intelectual". Esta contradicción, sin embargo, no creo yo que pueda llegar a dañar al sistema, sino más bien todo lo contrario. Como en las "democracias islámicas", la contradicción interna alimenta la energía agresiva del poder, gustoso de jugar a dos bandas, usar dos voces y apadrinar todas las ideologías por incompatibles que sean.

Así, por ejemplo, las excepciones culturales protegidas desde la administración encuentran de inmediato la red empresarial adecuada para luchar por esa "reivindicación cultural" basada en el "derecho a la identidad", antes incluso de que exista la demanda. Detrás de cada exigencia cultural aparece como por ensalmo el grupo empresarial dispuesto a sacrificarse por la diferencia, la excepción y la identidad que debe ser creada. Dicho con mayor contundencia: es imposible, a mi modo de ver, concebir un producto cultural como no sea ya bajo la forma de una mercancía. Sin embargo, en cuanto aparece como mercancía su valor cultural desaparece y se funde en un medio en el que los valores nunca son excepcionales sino sujetos a la demanda y por tanto puramente numéricos y contables (caso de los doblajes de cine al catalán).

Por esta razón las campañas culturales de las nacionalidades que se tienen por poco reconocidas añaden siempre un componente imperialista. La "pequeña cultura" sólo es pequeña en términos mercantiles y sus empresarios quieren, como es lógico, entrar en el mercado global. Ellos lo llaman "lucha por la supervivencia cultural", pero es el beneficio económico lo que permite la supervivencia de esos empresarios. La "supervivencia" cultural está asegurada por el mero hecho de existir, es decir, de que permita a un número de ciudadanos mayor o menor (¿qué importa?), explicarse a sí mismos dentro de un marco: la ópera, la filosofía, la religión, la lengua, los coches tuneados, el rap, el fútbol, o todo junto. La ampliación de la oferta no tiene la menor relación con la supervivencia. El afán expansivo de la "cultura" es un mero efecto de mercado.

Desde la posición de Brossat, la única vida moralmente digna es aquella que osa enfrentarse con el poder y por lo tanto la que ataca políticamente la cultura entendida en el sentido expuesto, como ejército de ocupación de lo político. Sin embargo, los ejemplos de insumisión que salpimentan su ensayo son decepcionantes. Algunos por su carácter nostálgico y esteticista: "los obreros en huelga no son cultura". O por sus ramalazos idealistas: "la creación personal iluminadora no es cultura" (p.119). Es ese lastre académico lo que le conduce a proponer como territorios libres de la democracia cultural los más degradados iconos de la izquierda francesa: los chechenos, los indios de Chiapas, los palestinos (p.151).

Estas lagunas de su esperanza, digo yo, no existirían si en verdad estuvieran fuera del mercado. Como se lamentaba Maruja Torres hace pocos días, ha tenido mayor presencia mediática el "monstruo austriaco" que las madres e hijos palestinos muertos por fuego israelí en la misma fecha. Así es, pero ¿quién es el culpable? El efecto de mercado obliga incluso a los terroristas a planear sus atentados calculando con cuidado coincidir con los telediarios. Si los muertos no se mercantilizan adecuadamente corren peligro de devolución. Error ruinoso de quienes quisieron vender un atentado islámico como si fuera etarra, sin contar con los medios adecuados para respaldar la oferta del producto.

Escapar o combatir la "democracia cultural", en cuyo diagnóstico coincido con Brossat, requiere medicinas o armas más poderosas que las que propone. Por eso, de momento, creo que Zizek está más cerca de la realidad. Escribía hace poco que la única propuesta política razonable es "exigir lo imposible" ("Mayo del 68 visto con ojos de hoy"). Lo que no podemos saber es cuánto tardará la democracia cultural en convertir lo imposible en pura mercancía, si alguna vez le damos forma y contenido. Ni si, en el caso de que se produjera una concreción política de lo imposible, podríamos conocerlo antes de que viniera en los suplementos dominicales.

Artículo publicado en: El País, 10 de mayo de 2008.

[Publicado el 12/5/2008 a las 10:11]

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Comentarios (18)

  • Hoy,trece de mayo,a las 22:30, Documentos TV ofrecerá un reportaje sobre FIBROMIALGIA Y FATIGA CRÓNICA.

    Comentado por: kdj el 13/5/2008 a las 20:54

  • Buenas tardes le deseo yo también.

    Comentado por: el tonto el 13/5/2008 a las 14:19

  • al clon decimocuarto:

    Si usted cree que he faltado el respeto a alguien (que no lo mereciera) es usted... ¡tonto! Comprenda, era inevitable. Siga usted en su propia ciénaga mental. Buenas tardes.

    Comentado por: el decimocuarto el 13/5/2008 a las 14:00

  • Al falso decimocuarto,

    supongo que verá que en ningún momento he faltado el respeto a nadie. Ni matarife ni pañuelito. Aveces un punto amargo, pero lejos siempre de la ciénaga del insulto.

    Comentado por: el decimocuarto el 13/5/2008 a las 13:22

  • ¡Resiste, Israel! Ni un ataque de esos matarifes del pañuelito sin respuesta.

    Comentado por: el decimocuarto el 13/5/2008 a las 13:13

  • He leído un comentario de Onagro en una entrada anterior que debió colgar a posteriori.

    Lo cuelgo sin pedir permiso, pero creo que es una lástima que se pierda.

    Siento perturbar el sentido de contextualización que tan dignamente mostró.



    La sabiduría como arma contra el nihilismo de quien acepta vivir sin mentira






    Hay casualidades que son algo más que meras coincidencias: seguramente son símbolos exactos e inquietantes de algo que no sabemos precisar con exactitud. Según compruebo, “Por esos mundos de Nadie” se publicó el día 1 de mayo en El Periódico. No tuve noticias de él hasta una semana más tarde en que lo leí por Internet un par de días después de que los responsables oficiales de El Boomeran(g) tuvieran a bien colgarlo en el blog el día 5. Me sorprendió que entre los viajes anímicos motivo del artículo se hablara con tan contenida admiración de las tierras de Berlanga de Duero, pues fue precisamente en mitad ambas fechas, justo el día 3 de mayo, cuando creo haberle salvado la vida a un vencejo en el patio del famoso castillo que preside esa sobria población soriana.
    Durante los cuatro días del amplio puente nos alojamos junto al acceso sur del cañón del río Lobos, en Ucero, y desde allí fuimos haciendo desplazamientos y caminatas de senderismo que, por lo que veo, discurrieron por algunos de los lugares que recrea con tanta emoción Jesús del Campo en su Castilla y otras islas, para mayor admiración aun si cabe del autor que reseña el libro en el artículo arriba mencionado. Curiosamente, mientras caminábamos tratando de esquinar a las multitude que como nosotros habían elegido las tierras del Duero para pasar el puente, uno de los temas principales de conversación fue la demografía. Hablamos de Singapur y de Mongolia como dos paradigmas de densidad de población extrema y recuerdo que mi acompañante me apuntó que, a un infernal y esmirriao metro cuadrado de territorio por persona, la humanidad actual cabe en un cuadrado de 80 kilómetros de lado (la distancia aproximada que hay entre Burgos y Aranda).
    El sábado, día 3, tras desayunar en El Burgo de Osma y comprar un jamoncillo de Teruel y unos morcones, que desde que se los llevé a casa mi anciano padre degusta con fruición todas las noches, llegamos a Berlanga y pudimos tocar los grandes pilares, fríos y redondos, de la umbría colegiata. Después de rogar escuetamente por la humanidad entera del cuadrado de 80 kilómetros de lado, al salir del templo, la estela de un bendito olor universal, que increíblemente aún es gratis, nos condujo hasta la panadería que hay a la izquierda del templo. Ya digo que aquel olor era inocente, y que nada tenía que ver con la artera publicidad, pero que, sin embargo, como “el buen paño en el arca se vende” nos predispuso también a comprar, irremediablemente, los cuatro o cinco tipos de pastas lugareñas que ofrecía la mencionada tahona. Tras dejar las mercancías en el coche, nos dirigimos a pie hasta la cuesta zigzagueante que, adaptada a las curvas de nivel, lleva desde las últimas construcciones y el primer amurallamiento que delimita la población hasta el altozano en que se ubica estratégicamente el castillo dominando con tanta notoriedad el caserío. Al llegar al potente cubo circular que, junto a la almenada Torre del Homenaje, preside uno de los cuatro vértices de la planta trapezoidal de la edificación (aquél por el que se efectúa el acceso), nos encontramos con que la verja tenía una gran cadena alrededor del batiente y un sólido candado que cerraba los dos eslabones extremos de la cadena y nos impedía el acceso. Algo amostazados por tenernos que volver sin conocer el interior del castillo, desechamos, para efectuar el descenso, seguir las mismas curvas de nivel por las que habíamos ascendido y optamos por la bajada directa, a través de la desolada cuesta que discurre en vertiginosa pendiente hasta el núcleo de población. Iniciamos la bajada con extremo cuidado para no resbalar en la inestable senda de tierra e impedir también que alguno de los numerosos cantos rodados que se encontraban sueltos a lo largo del camino se precipitaran, con el posible infortunio de impactar en alguna de las personas que, en apretados y pequeños grupos, se encontraban al final de la ladera contemplado desde lejos la silueta del castillo. Apenas habíamos descendido unos metros cuando vimos llegar una extensa familia de emigrantes. El padre venía a la cabeza portando una llave en la mano. Era, obviamente, la del candado que cerraba la verja del castillo. Alguna institución del pueblo, posiblemente alguien del ayuntamiento, se la había dejado para que pudiesen ver la construcción por dentro, con la responsabilidad de tener que devolverla cuando acabaran la visita. Amablemente, el hombre nos invitó a pasar. Nada más entrar, escalamos la rampa que hay a la derecha y dimos con el gran espacio central que constituye, a cielo abierto y cerrado entre los altos paños de piedra milenaria que componen los cuatro amplios lienzos de muro entre los cubos de los vértices, la plataforma de tierra más alta de la edificación, el patio central.
    Lo vi inmediatamente, estaba tirado en el suelo, junto al aljibe. Supuse que acababa de caer. Probablemente ocurrió al rozar inesperadamente alguno de aquellos altos muros de seis metros de espesor en un mal calculado giro repentino de su vertiginoso vuelo como ávido cazador de insectos. Mientras contemplaba el temor en sus ojos y el negro temblor azabache de sus plumas en medio de la hierba verde, no pude dejar de pensar, y de decirme para mis adentros, que vivir en libertad siempre es un riesgo trágico. Por lo demás, el animal no tenía mal aspecto, sólo un ala ligeramente dislocada que no se le adaptaba al cuerpo, sino que le quedaba asimétrica y apenas se le manifestaba separada del tronco. Con la aprensión de quien ante semejante imagen es incapaz de olvidarse de la recientemente popular gripe aviar, saque el pañuelo y cogí el pájaro desde arriba. Le di la vuelta para comprobar (negro sobre blanco) que no tenía dañada ninguna de sus dos potentes garras. Lo llevé hasta una pequeña cornisa en la parte del castillo que da al abismo inexpugnable del río Escalope y lo dejé allí, contemplando el hilo de agua que, acompañado por un continuo de álamos y un camino paralelo, discurre encañonado entre el mismo castillo y los roquedales de la cercana pared natural que se desarrolla enfrente. Consideré que era un lugar excelente para la ocasión, una buena rampa de lanzamiento para cuando posteriormente se decidiese a proseguir la caza de insectos con su ávido pico abierto en forma de embudo. Allí me despedí de él con el deseo de que volviese pronto, ¡ojalá!, a ser un vencejo vigoroso y lleno de días, uno de esos pájaros que, según dicen, están hasta nueve meses seguidos volando sin tocar tierra ni posarse en ninguna parte. Al parecer, instintivamente, cogen siempre las isobaras más propicias sin gastar apenas energía e incluso llegan a dormir con normalidad mientras vuelan apaciblemente por el ancho cielo.

    “La sabiduría es el muro de contención entre el ansia de vivir sin mentiras y el negro desengaño”. Exactísimo, sutilísimo, así es: si la mentira es la llaga de la humanidad (IK y HA), el rastro de la inmoralidad y, por tanto, el precio que pagamos por la difícil libertad (IL); si, a su vez, el deseo ansioso, incluso el de tachar de nuestra vida la mentira, es la velocidad de la sangre animal que únicamente, por si sola, precipita a la humanidad en la nada del abismo (como bien advirtió MB a MH); si es así, digo, las ruinas radicales no son, como normalmente se cree, la angustia y el dolor del desengaño, los cuales representan también los costes debidos por nuestra sensibilidad moral, sino que el auténtico mal, el negro nihilismo, nos acecha en la precaria inteligencia que acaba por aceptar rendirse en lugar de luchar hasta poner a la desesperanza y a la patología en su sitio (SK). Sólo un mórbido masoquismo pan-romántico puede llegar a entronizar el sufrimiento humano en el lugar que por derecho propio le corresponde a la alegría; sin embargo, cualquiera que no haya nacido ayer y que, al cabo de los años, pueda llegar a mantener con plena exactitud y con orgullo aceptable: “Nunca he sido menos imbécil que ahora” (OO) sabe que el dolor es lo definitivo, la clave de la vida, tanto porque “todo lo que tiene valor en el hombre tiene que ver con el sufrimiento” (SK) como porque ese es el único momento crucial de la verdad, el tiempo en el que la mentira no cabe por el simple hecho de que es un tiempo constitutivamente incompatible con ella: “Dime que relación tienes con el dolor y te diré quien eres” (EJ). Sólo la alegría que ha vencido al dolor es verdadera y digna de su nombre. Y llegar a ser capaz de vivir esta evidencia con la debida longanimidad -y, claro, de ninguna manera ser solo capaz de pensarla- es la auténtica sabiduría humana.


    Onagro
    Bilbao, 10-5-2008

    Comentado por: Onagro el 12/5/2008 a las 15:48

    Comentado por: el decimotercero el 13/5/2008 a las 12:22

  • Me

    Ambas son tragedias, y por la forma de tratarlas y negociarlas, escándalo.
    A lo que me refiero no es al bulto, en el que creo que estamos de acuerdo, sino al matiz, al gesto, a la forma.
    Antes existía una opinión pública bipolar, que aunque respondía a dos "bandos" por lo menos existía oferta. Y de lo que me quejo es justamente que ni siquiera existe una segunda perspectiva, sólo cabe decir de los americanos que son malos malísimos, de los judíos post-exterminio que son el mismo Satán, que el cambio climático y el co2,...en fin, cuando se le da un premio Nobel al sr. exvicepresidente Gore ya no hay vuelta atrás, la empanada es total.

    Juliano

    Las victimas palestinas son calculadas por los terroristas antes de cometer sus acciones. Si tiene interés en youtube hay algunos videos que demuestran que las lanzaderas de los misiles que impactan cada día en Israel se sitúan estratégicamente en edificios habitados. De verdad cree que un militar al que le acaban de bombardear no va a responder a estos ataques?. Yo no confío mucho en la magnanimidad de estos personajes, y creo que los terroristas palestinos están esperando justamente esa respuesta. Luego se reunirán en asamblea los mandamases para protestar por el corte de luz, a las 12 del mediodía, con las cortinas echadas…BIEN, ya tenemos foto de portada!

    Comentado por: el duodécimo el 13/5/2008 a las 09:30

  • El señor Félix sigue igual de demagogo que siempre, con su charleta del catastrofismo cultural, del "todo es mercancía" para luego darle la vuelta a la tortilla y hablar de sus propios fantasmas personales.
    Los conflictos existen, mejor que vendan a que no vendan. Cuanto peor, peor.
    Fidel, seguro, al yanqui dale duro.

    Comentado por: tony rovira y tú el 13/5/2008 a las 00:23

  • Es el problema de la información espectàculo, no se jerarquiza, y no se profundiza es una avalancha hay que vender y si es morbo, sexo, violencia, muerte pues mejor. La rentabilidad de la cultura, donde la masificación -esa "democratización"- no es espiritual es en chiffre d'affaires, la vulgarización...y el paternalismo estatal, que como bien dice Félix de Azúa es una forma de anulación.

    Comentado por: maite el 13/5/2008 a las 00:19

  • Primero, lee la entrada de Basilio Baltasar. Lo de Katrina fue un escándalo por ocurrir en EE.UU.…lo de Burma es otro escándalo, más gordo, por muy diferentes razones.

    Julián…hoy estoy con usted.

    Comentado por: me el 12/5/2008 a las 22:36

  • Por cierto, Zizek "rutinariamente defiende regímenes represivos y totalitarios, apoya abiertamente tácticas de terror político y aboga por el violento desmantelamiento del orden existente".

    http://www.azure.org.il/magazine/magazine.asp?id=275&search_text=

    Comentado por: pcp el 12/5/2008 a las 22:31

  • deVastador, y es que hay que ver...
    Y me pregunto para que sirvió el colegio de pago.
    Pa na.
    Pues eso.

    Comentado por: el séptimo el 12/5/2008 a las 19:20

  • El mensaje es muy fácil: que dejen de atacar diariamente, diariamente, diariamente... a los ciudadanos judíos (y no judíos) de Israel. Los jamases y jeshbolases calculan con precisión de matadero nazi cuántas víctimas (de entre los palestinos) van a causar sus ataques. Están sacrificando a la que consideran su propia población (mienten, les da igual muertes judías o de la población palestina, todos deben entrar en su cálculo de muerte, todos son sacrificables). Hay que conocer la zona in situ para comprender que esto es así (si tienes dos dedos de frente; la Marujita no, claro). Yo también tenía mis prejuicios anti-israel antes de mis viajes allí, y sobre todo antes de hablar con la población algo informada de Palestina y del Líbano. ¡Que dejen de atacar sistemáticamente a Israel y de sembrar el odio entre la población palestina!

    Comentado por: otra vez el 12/5/2008 a las 18:17

  • Vaya por delante todo mi respeto por Maruja Torres. Mientras caigamos en la trampa (aunque a mí me parece más un chantaje)de tachar de antisemita a todo el que diga que el Estado de Israel es un estado nacionalista, militarista y que se pasa los Derechos Humanos por el forro no avanzaremos gran cosa. ¿Podrá algún día dejar de serlo? That's the question.Me da la impresión de que algunos-no sólo israelíes- tienen miedo a un Israel sin enemigos.
    A ver si se me entiende: lo de Guantánamo es grave por lo que tiene de premeditado, de montaje, escenificación y humillación delante de todo el mundo, no porque EEUU sea el único país del mundo gobernado por unos hijos de puta. Así, no es que Hamás y compañía dejen de ser gentuza, es que lo de matar siempre a 10 palestinos por cada israelí herido o muerto -y que se sepa-, y de paso tirar la casa de los autores y/o inductores y/o de sus familias,aunque en ellas se hacinen también otras muchas otras que no tienen nada que ver -y que se sepa- no es que sea algo nuevo: son casos de manual de terrorismo de estado. Sí es una curiosa novedad lo de mandar un Apache soltando misiles a diestro y siniestro y que causen 20 bajas colaterales por cada víctima deseada, y que ésta se convierta a los ojos del mundo automáticamente en un asesino que se lo tenía ganado -eso sí que es ser juez, tribunal y verdugo- y que a nadie en el mundo le importen el resto de pringados. Como si estuvieran en Irak. Me parece que ése es el mensaje.
    Dado que cada acción de venganza debe de salirles por una millonada a nuestros amigos los capitalistas sólo cabe considerarlo como una inversión en publicidad: esto es un barril en el que algunos pescan (a cañonazo limpio) cuando y como les da la gana. Que se vea a diario al estado de derecho al servicio de la masacre planificada, disfrazada de venganza (de todos los disfraces...).
    ¿Es esto antisemitismo? Pues si estar del lado de Primo Levi, Gunther Anders y Hannah Arendt lo es, me apunto. Como diría Camus: si he de elegir entre la compasión y la justicia, ¡que la justicia se vaya al infierno!
    Y sobre la cultura y la industria cultural: ¡esto es lo que queremos algunos cuando leemos a Félix!

    Comentado por: julianolapostata el 12/5/2008 a las 15:46

  • IDEARIUM DE OFERTA:Por qué en vez de llamarla mercancía no la llamamos directamente como siempre se ha hecho cuando se debaten estas consideraciones , sin confundir a los que no estamos al tanto de estos remilgos de toda la vida, y por lo tanto harto antiguas; llamarla ,qué se yo, propaganda, por ejemplo. Sería más adecuado que mercancía. Propaganda cultural. Tiene , de todas formas, la palabra cultura, largo alcance, pero, parece ser que hasta quien combatiéndola o dándole la tendencia apetecible--exigirle lo imposible-- no cae en la cuenta que con su “ uso exacto y apropiado” también cultura sería la religión y, entonces , llevaríamos una eternidad bajo su férula. Sabemos que no tan sólo de pan vive el hombre, pero que sea la cultura “el único contenido de nuestras vidas”...
    No nos olvidemos de la otra de la cual también vive el hombre: la cultura culinaria.

    Combatir la mistificación de la cultura publicitaria puede traer, entre otros riesgos, caer en ella, ahí va: “El efecto de mercado obliga incluso a los terroristas a planear sus atentados calculando con cuidado coincidir con los telediarios. Si los muertos no se mercantilizan adecuadamente corren peligro de devolución. Error ruinoso de quienes quisieron vender un atentado islámico como si fuera etarra, sin contar con los medios adecuados para respaldar la oferta del producto.”
    Disparate aparte, aquí tampoco es que haya mucha oferta de producto, De Azúa. Esto podría llamarse querer venderle la moto al ciudadano( o simplemente, mentirle),pero de ahí a considerar un producto mercantil la mentira, hay un trecho. ¿Es esto" creación personal iluminadora" o cultura? ¿No pertenece esa tercera frase a lo trillado periodiquil ? Y aunque nos rindiera esa revelación, ¿no hay un telediario matinal, otro meridional y otro al anochecer, y aun repetidos durante toda la semana? Vamos, que al telediario no será porque le falte flexibilidad horaria. ¿No hay autores que con un “efecto” mercadotécnico crean unas opiniones o cultura de gran ocasión en blogs y periódicos a todas horas? ¿Es esto lo que se combate? ¿De veras es este es el contenido de nuestras vidas?Hay que joderse.

    "El afán expansivo de la "cultura" es un mero efecto de mercado."Ea. Uno va pensar que el cínico que se mantiene, o vive, por tanto, de "contenido" cultural, muy pagado de sí mismo, lo único que quiere es que le quiten lo bailao. Suele ser la cantinela de gente auténtica y nihilistas de corazón metida en el negocio de la cultura (con poca suerte, claro, entre ellos novelistas incapaces de hacer y a la postre vender una novela medianamente bien, luego también auxiliados en blogs), los que están a tiro limpio contra la cultura de masas: videojuegos, el rap, la televisión, el fútbol... los lees, y es una pena que, ante tanta gente, tan sólo ellos sientan que están solos.

    Comentado por: Delfín el 12/5/2008 a las 13:12

  • ¿Cuándo denunciará la sinvergüenza de Marujita Torres los ataques sistemáticos e indiscriminados de los islamistas contra la ciudadanía israelí?
    Su piedad por el desvalido queda automáticamente revocada por su indecente partidismo y su ancestral odio al judío. Toda su vida igual la Marujita; qué manera tan triste de asegurarse el condumio.
    ¡Lárgate ya Marujita Porrez, aprende de Marujita Díaz!

    Comentado por: marujeando el 12/5/2008 a las 12:44

  • Ufff!, suenan de nuevo las trompetas de la revelación, ideas transportadas a través de los nuevos popes, estilo Zizek al que se le da amplia cobertura en medios prisaicos, no sé muy bien por qué, ellos sabrán, porque el señor éste es un remedo, 'patchwork' de new age y percepción eslava, cosa que gusta y divierte mucho en Francia, por otro lado...por lo que se ve. El resumen del artículo del señor Azúa podría ser, a modo de titular: 'Cambiamos el pantalón campana por la chaqueta de Tucci pero la percha es la misma, sigue siendo la misma'; esto es, el mayo del 68 más madurito pero con los mismos tics...ahora debe ser "exigir lo imposible desde la razón"...que ya tenemos unos añitos y venimos de vuelta...en fin si estas son las propuestas de hoy, que pare el mundo que me bajo, pillo un Atlantis y me voy a Marte o a Río Tinto...yo me quedo con las de ayer, las de principio de los veinte o las del diecinueve, qué diablos!; la fórmula es dimitir desde la tradición...clásica; que no les vendan la moto a uds., señores, con 'nuevas propuestas', 'el mundo mejor', 'el desarrollo sostenible', 'internet y los espacios culturales subversivos'...y los 'jóvenes sin corbata y buena chequera'...nada, nada, veo, veo pasteleo!. Sólo vale la pena (para no comprar la moto y hacer algo con sentido) la buena educación que se resume en que en la educación primaria y secundaria se estudie sólo: a los clásicos y matemáticas...soy en esto muy del Dr. Arnold, quizá demasiado 'victoriano', y lo demás quede 'en parergo'; ¡vayase sra. Cabrera!...y de paso algunos cientos la sigan a ud.
    Y por cierto, lo de la sra. Torres es otro 'tic' de signo claro. La diferencia entre el tipo ése de Austria y los israelíes es clara, uno es un crimen dentro de una sociedad y en contra de una sociedad...un crimen 'endo-social' y que atenta contra los valores en los que se sustenta la propia sociedad tomada en conjunto y atenta contra su propia existencia, deberíamos decir que ésta es 'existencia moral' exclusivamente; y lo otro son 'cuestiones de guerra', mejor, cuestiones exo-sociales, por seguir con la mala analogía, evidentemente uno es 'peor' que lo otro dentro de lo malo; es más desgarrador y más peligroso, a mi parecer, lo que ha ocurrido en Austria...ahí resuenan tabúes mas ancestrales, crimenes más prohibidos, ecos de una moral transgredida más vieja..luego más esencial, medular, para la constitución moral del hombre..de hoy día.

    saludos

    Comentado por: vic el 12/5/2008 a las 11:38

  • De tanto sobar a la pobre palabreja nos encontramos hablando del sexo de los ángeles.
    Si cultura por aquí o por allí,... viene siendo cansino. Lo cierto que desde hace tiempo en este microscópico valle de lágrimas, la cultura es puro producto, que como las alubias de Gernika, se vende mejor si se dice que corre el peligro de extinción.
    Lo de Marujita Torres tiene delito. ¿Por qué nos vendieron hasta la saciedad la gran tragedia del Katrina (1800 muertos) y hoy, con un ciclón menos debastador que aquél, no nos hablan de los ciento y pico mil que han perdido la vida en ese pais de dictadura militar comunista?
    También las noticias son un producto y se vende mejor lo que el consumidor quiere comprar...

    Comentado por: el primero el 12/5/2008 a las 11:12

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Foto autor

Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona. Licenciado y doctorado en Filosofía, profesor de Estética y colaborador habitual del diario El País, fue conocido gracias a su inclusión en la antología Nueve novísimos poetas españoles. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su parcela ensayística es amplia y destacada: Baudelaire, Lecturas compulsivas, Diccionario de las Artes, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas y Esplendor y nada. Los libros recientes son Ovejas negras, La pasión domesticada y Abierto a todas horas. Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

Ensayo

La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

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