El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 11 de octubre de 2008
Justo, equitativo y saludable

Pero, ¿en verdad alguien cree que el remedio a la hecatombe de la justicia española reside en averiguar si hay más jueces rojos que azules o más verdes que dorados? ¿O si en el Constitucional hay unos gallegos y debemos compensarlo con más mallorquines? ¿O que el Supremo no cree en el sacramento del bautismo porque hay mayoría de chiítas? ¿De verdad alguien ajeno a esa pelea tabernaria se lo cree?
Que la justicia en España sea una opresión intolerable (o sólo tolerada por una población usada a la arrogancia del señorito, al ultraje del latifundista, la prepotencia del nuevo rico, la vesania de los sicarios) no resulta del reparto de poltronas bien pagadas. Para cualquier ciudadano razonable, la reforma de la justicia no debería consistir en una nueva partición de la raspa, sino en la voluntad de resucitar un sistema judicial extinto.
Los jueces españoles son tan buenos y tan malos como los dentistas o los taxistas, si acaso hay taxistas malos, cosa que dudo. Pero trabajan en condiciones que estarían perseguidas por la ley en una empresa privada. Mientras no se inyecten millones de euros para informatizar el sistema, mientras no se creen mil nuevas plazas de juez, mientras se les pague una miseria, no habrá justicia en España.
¿Por qué entonces tanto escándalo sobre quién ocupa el trono y quién el taburete? Pues porque no hay voluntad real en ningún partido político (y ese es uno de los peores cinismos de la izquierda) de que haya justicia en España. Es lógico, los ricos no pasan por los juzgados. O sólo unos pocos y por poco tiempo. O para ser absueltos. Sólo los miserables llenan los pasillos hacinados como ovejas: los que no pueden pagar abogados rufianescos, los que sólo han robado mil euros y no mil millones, los que no tienen papeles pero tampoco cuentas en Liechtenstein.
¿Demagógico? Pregunten a los jueces que todos los días han de vivir con la vergüenza de su inoperancia. No hablen con sus representantes, son artefactos de partido. Hablen con los jueces, ellos nos juzgan. Y están tan hartos como nosotros.
Publicado en: El Periódico, 26 de abril de 2008.
[Publicado el 28/4/2008 a las 11:41]
Mi no entender. Qué pasa con la ilustración. A mí me parece que refleja estupendamente lo que el artículo pretende hacer llegar, la balanza de la justicia está en lacuerda floja, cogida con pinzas, mientras que los colores de la bandera están cogidos y bien cogidos, reflejo de lo que preocupa al sistema y de hecho invade al sistema.
Maite en mi opinión lo ha descrito muy bien, pero no he entendido comentarios como el de Belén. También quiero decir que a mí los temas conspiratotios me provocan cierta urticaria, ves, ya empieza a picarme. Así que lo dejo, yo no veo ningún tentáculo de MR Prisa por aquí.
Saludos desde un precioso día soleado, sin Prisas que lo enturbien
Comentado por: no entiendo el 01/5/2008 a las 13:16
"...M. Fourier avait l'opinion de que le but principal des mathématiques était l'utilité publique et l'explication des phénomènes naturels; mais un philosophe comme lui aurait dû savoir que le but unique de la science, c'est l'honneur de l'esprit humain, et que sous ce titre, une question de nombres vaut autant qu'une
question du système du monde"
C.G.J. Jacobi, lettre(en français) à Legendre, 2 juillet 1830.
Gesammelte Werke, vol.I, Berlin
saludos
Comentado por: vic el 30/4/2008 a las 18:49
La foto al contrario es muy buena, la Justicia distante, ajena, en su pedestal parece que està a punto de tirar a la basura la balanza...la igualdad? ese principio moral elemental que descansa en el reconocimiento y el diàlogo en igualdad y respeto con "el otro", sea taxista, dentista, gitano o presidente de la república...
Comentado por: maite el 30/4/2008 a las 11:54
Comentado por: La memoria el 30/4/2008 a las 11:48
Usted no sabe lo que cobran los Señoritos de las togas apuñetadas, se llevaría las manos a la cabeza y también se llevaría las manos a la cabeza al saber de sus horarios e igualmente se llevaría las manos a la cabeza en que gastan su escaso tiempo en el despacho con cerrojillo.
El mal de la justicia no está en esos seres negros y ausentes, el mal está en edificios inadecuados, plantillas escasas,mal retribuidas y pero consideradas por quienes las gobiernan,en ordenadores del paleolítico, en 17 sistemas informáticos (uno por cada CCAA) que no se conectan entre sí porqué hablan distino lenguaje informático, ect...incluso parte del mal está en un Ministro fascistoide de izquierdas.
No quieren verlo,no quieren darse cuenta de donde estan los problemas...centran la mirada en la piramide del sistema y se olvidan de lo que sustenta este anacronismo,este engendro administrativo que tortura a sus clientes (y con más saña a quien no dispone de dinero para buenos abogados).
Quieren soluciones,soluciones rápidas,concisas,claras...les doy por ejemplo dos,entre las muchas que hay:eliminen 17 administraciones de justicia inutiles,arcaicas,recelosas y lentas y creen una justicia,única y capaz.
Dos...centren la mirada en los trabajadores de la justicia, no son vagos (al menos no más quejueces,taxistas,médicos,ect...)y desean desde hace mucho,mucho tiempo que se reforme y modernice el servicio que dan,se lo aseguro.
Comentado por: Perdido el 30/4/2008 a las 09:13
Manuel Montero
Se lo digo pocas veces, pero me cae usted de cine. Disfrute de París, si le dejan. Un saludo
Comentado por: provoqueen el 30/4/2008 a las 07:27
Comentado por: Y usted que lo vea el 30/4/2008 a las 00:41
Comentado por: Horroris causa el 30/4/2008 a las 00:39
¡osti! Belen, pues gracias por tu comentario, me hace abrir los ojos y reflexionar un poco y diluir el propósito de todas las cosas que dice Félix últimamente. Una vez más es cierto el dicho que una imagen vale más que mil palabras. Pueden hacer interpretar un texto de una manera intencionada previamente. Claro está, que con el discurso que se gasta desde que dejó de escribir para este, su blog…en fin, será verdad que si se pasara por aquí alguna vez, estas cosas no pasarían…por alto. Quiero creerla. Gracias Belen
Comentado por: el que tó se lo cree el 29/4/2008 a las 22:06
Comentado por: Delfín el 29/4/2008 a las 20:24
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La academia
Pensad en el Elogio de la Locura de Erasmo, o la Cábala del caballo Pegaso de Bruno, etc, etc. Son burros profesores en su mayor parte, o monos, como dicen de mí, sin citarme. Pienso en la pesadez de trepa que transmitían Muñoz Molina y García Montero cuando los cruzaba por los pasillos de la facultad. Y he visto a sus buenos alumnos en primera fila tan formalitos y tan pelotas. La revolución del 68 fue una revolución universitaria contra los pelotas, lo dicen sus pamfletos casi con las mismas palabras que yo. La derecha, me confesaba I. ha sido tan tonta que ha dejado la cultura todo el tiempo en manos de los mismos. Academia es Star Academy, un peloteo de superventas. Abajo Mario Benedetti y su coro de rebuznos publicitarios. Mi amigo A… se escandalizaba de que yo hubiese hecho un pamfleto artistico-literario contra su director de tesis (pero si es de izquierdas, me decía). Cuando di con R… una conferencia los becarios nos atacaban en bloque (casi, la excepción era una búlgara de erasmus) diciendo que éramos “unos resentidos de los años 80", R… quizás, pero yo estoy en la treintena. Lo que yo no soportaba era la miseria estudiantil de ahora. Gracias, ya me he desahogado.
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Manuel Montero // Apr 29, 2008 a 1:27 pm
En resumen, una burguesía todavía peor que la burguesía clerical del franquismo. Y unas “juventudes literarias” mojigatas, con un barniz de izquierdismo hipócrita y espeso que les dan sus tutores.
Comentado por: Manuel Montero el 29/4/2008 a las 13:31
Leo en el periódico el crimen del sujeto ése de Austria, leyendo y viendo la foto intentaba dar con alguna característica fisonómica especial, buscaba lombrosianamente algo delator en sus facciones o en su mirada pero no encontré nada determinante, cosa alguna que, por ejemplo, me dispusiera a acertar en el juicio si es que lo viera al pasar por mi lado en la calle y decidir que ese hombre que paseaba ahora mismo era un criminal paligrosísimo, por no decir nauseabundo; sine ira et studio, me reafirmo en la pena capital como 'derecho' de la sociedad y del estado como 'sujeto víctima' de agresion palmaria, aunque no le guste el término a don Gustavo Bueno, para delitos claramente imputables a un sujeto, como es este el caso pues que media una confesión o ya sean imputables de acuerdo con otros medios cada vez más eficientemente probatorios gracias a la 'nueva' ciencia forense. Existen delitos que son una 'agresión' a la sociedad tales, a la sociedad moral en su conjunto que deben ser castigados con la muerte del sujeto que los haya cometido. Y no se trata en este caso de, principalmente, sostenerse en lo teleológico del asunto, de 'dar ejemplo' a los futuros reos de esta pena, que no es pena, se trata de una acción defensiva y de extirpación de sujetos que causan un mal 'irreparable' a la sociedad, y he aquí el quid del asunto la 'irreparabilidad' del acto cometido que será de tal calibre que la sociedad o el Estado como ejecutor de la sentencia se vea llevado por el camino ineluctable de dar muerte, del homicidio sin más eufemismos.
Y no es que el sujeto, se diga, es el que no 'merece' vivir en sociedad, que este argumento se puede estirar y amasar de tal modo y forma que quepa en las mentes más abstrusas o cerriles y demos en razones tan lenes que el 'merecer/merecerse' algo sea como comerse un helado de fresa chorreante, tan ingenuo, tan agradable; tal es que el acto del homicio estatal o social no es una acto ni de una especie de pedagogía ejemplarizante ni de castigo (pues 'castigo' tiene una connotación de acción en vez de de reacción y la tiene de poder), es principalmente, a mi modo de ver, una defensa simple y llanamente es esto; su 'interés' fundamental es el de defenderse y punto, de un acto de agresión. Por tanto dejémonos de zarandajas de rehabilitaciones o de nuevas socializaciones de sujetos imposibilitados para ello como demuestran casos numerosos de reincidencia en delitos, por ejemplo, sexuales o de pederastia. En estos casos lo que debe de primar es la acción defensiva de la sociedad frenta a tales crímenes y no al contrario.
saludos
Comentado por: vic el 29/4/2008 a las 11:45
Mucho bla, bla, bla, pero nadie ha dicho nada de la imagen que corona esta entrada. La prueba perfecta de que Félix no se asoma por aquí ni a tiros y esto es solamente un geso de "modelnidad" por parte de Prisa y sus incontables, incontrolables filiales. Si se lo tomase como algo más que merchandising y letra pequeña, rescindiría instantáneamente el contrato al ver ilustrajos semejantes.
Comentado por: belen malrollo el 29/4/2008 a las 11:12
pues sí, mira, ha cambiado el mundo hasta el punto de que los jueces, al menos los de primera instancia, incluso aquellos que no tienen ni plaza, son hijos de proletarios, que han estudiado y han sacado sus oposiciones, incluso se les nota en el enjuiciar, así que es verdad que el mundo ha cambiado, claro que sí, gente capacitada, no más, que debería tener más medios a su alcance para impartir justicia, sin que con ello esté invocando a la Justicia divina...son personas, no más.
Comentado por: una opinión más el 28/4/2008 a las 23:14
Que al sistema judicial le falten algunas ayudas, no vamos a negarlo. Igual que faltan otros menesteres siempre a mejorar, como la educación y otras instituciones. Que no haya taxistas malos no quita de que mañana salga alguno torcido y se dedique a delinquir.No lo dudo. Precisamente, yo conocí a uno que me explicó todo el trajinar que conlleva la especulación inmobiliaria mucho antes de que se pusiera de moda (o le dieran el visto feo) y pasaran a denunciar el destrozo del litoral los medios de comunicación. Claro, que el taxista que yo conocí era un aprendiz, pues a estas horas debe de seguir conduciendo...
Nadie les echó en cara ni se acuerda ni defiende la buena labor que hace unos meses hicieron los jueces españoles en el caso del 11M.Es ahora, cuando alguno a dado en desmán, como en el caso de la niña Mari Luz Cortes, cuando se está viendo que falta ejecución por parte de la Justicia y se le mete prisas. Que hubiera antes miles de casos por resolver a nadie preocupaba, salvo a los contenciosos en ciernes. Es ahora cuando falta personal y ordenadores y actualizar miles de legajos olvidados que nos damos cuenta .La mayoría ,me temo ,de querellas por chuminadas .No es de extrañar, que en un país que tiene tendencia a resolver problemas dando voces y sin escuchar al contrario, se tenga un montón de legajos insulsos en espera. Necesitamos jueces, jueces que nos quiten el inconveniente de resolver, la mayoría de las veces, nuestros problemas de educación y ciudadanía.O un jefe si puede ser. Nada más hay que ver lo chusco de algunos periodistas televisivos. O, simplemente ,ver la televisión.Cualquiera se piensa que puede meter las manazas donde le convenga, y si no lo consigue ,lo normal es que se tire el moco.
La fe que tienen algunos en la Justicia es como la de los curas: tiene que ser divina, sin que nos dé murga alguna, de castigo,infantil;así, nos encontramos que alguien puede denominar la situación como “hecatombe" y traerle sin cuidado la resoluciones judiciales. Más bien parece otra cosa. Así se dicen y hacen las cosas en España. Muy a lo doliente ,y a a lo justiciero. A lo macho.”Lengua sin manos, ¿quómo osas fablar?”
Comentado por: Delfín el 28/4/2008 a las 22:39
Desde luego cómo ha cambiado el mundo... Quién me iba a decir que acabaría viendo pintar a los jueces como unos sufridos proletarios. Pensaba que en el hipotético caso de haber algún juez o juez que no sea machista, resentido, cínico, fundamentalista o simplemente un franquista pasado de vueltas, tendría al menos la decencia de no hacerse pasar por un pobre currante (eso se lo dejaría a los agentes de policía). Pero debe de ser el signo de los tiempos. Almudena Grandes decía hoy lo mismo en ElPaís. Lean, lean:
Insomnio ALMUDENA GRANDES 28/04/2008
Cuando apareció el cadáver de Mari Luz Cortés, experimenté un síntoma físico peculiar. Fue como si la desolación vaciara mis huesos, porque los sentí repentinamente huecos mientras contemplaba las fotos de la niña, los rostros de sus padres, las imágenes de archivo del culpable. Mi cuerpo no respondía sólo al horror. También había rabia, impotencia, tristeza y, sobre todo, compasión en el sentido más clásico del término, el impulso de ponerme en el lugar de otra madre, de sufrir con ella, lo mismo que ella.
Hace unos días, las advertencias de Eduardo López-Palop, el juez encargado de la ejecución de las penas contra los maltratadores en Madrid, me devolvieron aquella conmoción. En un ejercicio de responsabilidad insólito en este país, donde la expresión "escurrir el bulto" parece integrar el decálogo profesional de cualquier cargo público, López-Palop decidió abrir a los ciudadanos las puertas de su juzgado, 7.000 sentencias pendientes de ejecución y sólo dos personas para tramitarlas, sin esperar a que sucediera una tragedia de la que justificarse. Su situación es tan intolerable, tan evidentemente vergonzosa, que no merece comentario, pero una de sus declaraciones volvió a suscitar mi compasión. Al llegar a casa, por la noche, y ver en las noticias que algún hombre ha asesinado a su esposa, el juez siempre se pregunta si será uno de aquellos a los que le ha resultado materialmente imposible meter en la cárcel, y esa noche no puede dormir.
En el discurso que pronunció al recoger el Premio Cervantes, Juan Gelman evocó al responsable del bombardeo de Hiroshima, que solía presumir de que durmió de un tirón esa y todas las demás noches de su vida. Mientras le escuchaba, pensé que el juez López-Palop bien puede estar orgulloso de su insomnio. A veces, las ojeras son una condecoración que no está al alcance de cualquiera.
Comentado por: julianolapostata el 28/4/2008 a las 22:28
El artículo descafeinado y lleno de tópicos, que seguro se repetirán en otros comentarios, como el que precede. Si el rico no va a la cárcel( que se lo digan a de la Rosa), que el pobrecito que nació en la Mina ahora delinque como era de esperar (pues toma que mi amigo Emilio nació y se crió en ese Besós minero y hoy es profesor de no sé qué especialidad en Frankfurt)...
Comentado por: y otra más el 28/4/2008 a las 16:19
No soy jueza, aunque trabajo en ese mundo, sin embargo no hace falta para darse cuenta de las injusticias del sistema. Claro que el problema no son los jueces, es en primer lugar la falta de medios, materiales y personales, y en segundo lugar la desfachatez de los sistemas y personajillos que se llaman democráticos, pues el hecho cierto de que las cárceles estén llenas de desgraciados que han robado mil euros, esos que entran y salen y vuelven a entrar, carne del sistema, no es que se desconozca, es que no se quiere ver, o se es muy lerdo o como la gran mayoría se es un burguesito miserable y temeroso de que le quiten lo poco que tiene, pues ése burguesito piensa que lo que tiene es porque se lo ha ganado con la "gran inteligencia" que posee sin querer darse cuenta de que lo que tiene es porque le tocó en suerte en el reparto injusto de los recursos, y no porque sea mejor que el pobre desgraciado que las circunstancias lo han llevado a pudrirse en las cloacas del sistema. ¿A quién le importa? Y desde luego que, amén de ser una poca vergüenza lo de los Albertos, no deja de ser un ejemplo más del principio in dubio pro rico sostenido sin ningún escrúpulo por todos. Aquí no se salva ni dios, salvo algunas personas entre ellas jueces que intentan hacer lo mejor que pueden resistiendo en cierta honestidad y coherencia.
Comentado por: una opinión más el 28/4/2008 a las 15:31
Félix de Azúa nació en Barcelona. Licenciado y doctorado en Filosofía, profesor de Estética y colaborador habitual del diario El País, fue conocido gracias a su inclusión en la antología Nueve novísimos poetas españoles. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su parcela ensayística es amplia y destacada: Baudelaire, Lecturas compulsivas, Diccionario de las Artes, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas y Esplendor y nada. Los libros recientes son Ovejas negras, La pasión domesticada y Abierto a todas horas. Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.
Ensayo
La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.
Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.
Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.
La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.
Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.
Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.
Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.
Venecia (1990). Planeta, Barcelona.
El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.
La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.
Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.
Novelas y prosa literaria
Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.
Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.
Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.
Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.
Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.
Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.
Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.
Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.
Última lección (1981). Legasa, Madrid.
Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.
Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.
Relatos
"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.
"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.
"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.
"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.
"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.
"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.
El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.
Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.
"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.
"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.
Poesía
Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.
Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.
Farra (1983). Hiperion, Madrid.
Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.
Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.
Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.
Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.
Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.
El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.
Cepo para nutria (1968). Madrid
1987 Premio Anagrama de Novela.
2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".
2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.
10/10/2008 22:57
Publicado por: palique & palique
09/10/2008 20:51
mancha mancha mancha mancha...
Publicado por: manchasmanchas.blogspot.com
09/10/2008 16:16
dicen que el tiempo cura las...
Publicado por: frich
09/10/2008 15:52
Publicado por: Galega en Lisboa
09/10/2008 11:25
Publicado por: la possibilité d'une île
08/10/2008 17:47
eso no era lo que yo preguntaba
Publicado por: luisa fernanda munar
08/10/2008 16:39
Publicado por: palique & palique
08/10/2008 16:29
Ennemis publics (extraits) ...
Publicado por: copia/pega
08/10/2008 11:45
Publicado por: albert
08/10/2008 10:00
Publicado por: Gabriela
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