El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
La próxima vez...
¿Es posible leer un reportaje del año 1880 como si relatara un suceso contemporáneo? Pues eso es lo que me ha sucedido con las sesenta apasionantes páginas de Los ingleses en Egipto, conjunto de crónicas que Eça de Queirós envió al diario brasileño Gazeta de Notícias en 1882, mientras ejercía de cónsul en Bristol (Cartas de Inglaterra, Editorial Acantilado).
Con una prosa incisiva (no en vano sus novelas son las mejores de la península en el ochocientos, por encima de las de Galdós diría yo), da cuenta de la operación militar británica que supuso el cambio violento del colonialismo europeo hacia el imperialismo agresivo: la destrucción de Alejandría y la conversión de Egipto en un protectorado.
Todo el proceso, fascinante, es un prototipo de las dos guerras de Irak, como si los estrategas de ambos Bush, padre e hijo, hubieran dejado el diseño de la campaña en manos de los servicios de inteligencia británicos, los cuales, unos haraganes redomados como siempre los ha descrito Graham Greene, se limitaron a copiar el programa que había aplicado Gladstone a una situación similar cien años antes.
Hay coincidencias incluso en la acusación de ocultar “armas de destrucción masiva”. Entonces eran “fortines secretos” que amenazaban el libre paso de la armada de Su Majestad. Una patraña tan estúpida como la nuestra, ya que era facilísimo comprobar su falsedad. El funcionariado se renueva, pero sigue siendo incompetente.
Cuando el almirante Beauchamp Seymour comienza a bombardear Alejandría sólo consigue que los ejércitos de Arabi Pachá se retiren al desierto, desde donde no cesarán de hostigar a los cuerpos expedicionarios británicos, y que una población enfurecida arrase la ciudad de Alejandría, la perla comercial inglesa del Mediterráneo.
El comentario de Eça es contundente: “Las bombas del almirante quizás no destruyeran más que algunas casuchas árabes, pero a la falta de previsión del Gobierno (inglés) se debe la ruina de Alejandría”. Véase que el problema moral ni se plantea. El problema de la estupidez es previo.
Allí sonó por vez primera la amenaza de una yihad, un alzamiento en masa del mundo musulmán contra Inglaterra. De antiguo le viene, la animadversión musulmana contra los anglosajones.
Naturalmente, el ataque encubría la dependencia estratégica de los navíos británicos: era imprescindible que dominaran el canal de Suez si querían mantener abierta la ruta de la India. Exactamente como nosotros necesitamos el petróleo si no queremos cerrar todas las rutas. El único modo de evitar guerras en Oriente Medio sería eliminar ese capricho que es el automóvil privado, entre otras cosas. La protesta moral es secundaria.
De modo que un prosista de altura, como Eça, es capaz de mantener con vida un episodio bélico remoto y recordarnos que todo se repite. La famosa frasecita de Marx según la cual la primera vez es un drama y la segunda una comedia, peca de optimista como todo lo suyo. La primera, la segunda, la tercera y seguramente también la undécima, es un drama. Para que se convierta en comedia hay que esperar varios siglos.
Entre los sucesos de 1882 y los de 2002 hay otro elemento común y duradero: la inmensa chapuza de aquellos que sólo confían en el aplastante poder de la técnica. Sin hombres que tomen el territorio y reconstruyan la administración, las invasiones se convierten en una pura carnicería. Sorprendentemente, los seres humanos aún tienen cierta importancia.
[Publicado el 16/10/2006 a las 10:04]
Un contrapunto,Maestro: molto penoso e largo.
El descenso del número de estudiantes en universidades que en su día estuvieron masificadas no es mala noticia. Una disminución de la presión docente podría beneficiar la actividad investigadora y liberar a las universidades de mucho profesor incapacitado para serlo. Nada de todo esto ha sucedido. Al contrario. Muchos centros parecen creados exclusivamente para dar respuesta a la demanda de su entorno próximo, sin otro atractivo que el de la cercanía. Se impone sentido común y la reivindicación de la universidad como un lugar donde se forman ciudadanos y no como una mera ventanilla expendedora de títulos.( Fragmento de un Editorial de ElPaís,16/10/06.)
"Una cultura que no lo es no quiere en absoluto que los que caen en su molino sean cultivados."Th.W.Adorno.
Comentado por: Delfín el 16/10/2006 a las 22:33
@ortega
Nos vemos el dia de la presentación , pero ya se hizo una en la casa del libro , esta se mantiene ? dos presentaciones de un mismo libro en tan poco tiempo , eso si el libro merece mucho la pena .
Comentado por: albert pla el 16/10/2006 a las 17:13
Curiosa la evolución de Escohotado. Les adjunto la frase final de su CV académico:
"La libertad, que en sus etapas iniciales llama a la insumisión, madura como sentimiento de goce ante ella misma."
Comentado por: ortega el 16/10/2006 a las 16:55
Pues ya saben.
http://www.lacentral.com/wlc.html?wlc=32&seleccion=376
Comentado por: ortega el 16/10/2006 a las 16:53
Comentado por: gabriel feraud el 16/10/2006 a las 16:52
Comentado por: albert pla el 16/10/2006 a las 16:31
Albert, le vi a usted el pasado...¿martes? con Escohotado, muy acaramelado con su amigo Lou Reed, convirtiendo su lado salvaje en una tierna nana..
Comentado por: gabriel feraud el 16/10/2006 a las 16:24
Comentado por: albert pla el 16/10/2006 a las 16:20
Acerca del premio Nobel de literatura y de la realidad.
"...the Nobel Committee's chairman, has commented fearlessly about his own preferred criterion for selection, namely, "literature that has witnessed reality." Reality?"
Continúa:
http://www.opinionjournal.com/extra/?id=110009101
Comentado por: ortega el 16/10/2006 a las 16:19
Sin entrar en la posible estupidez de los funcionarios ingleses (a fin de cuentas lo importante no es ser listo sino menos tonto que el adversario), quizá ha llegado el momento de matizar nuestra visión del imperio británico.
Una posible ponderación vendría de la comparación de los imperios en general con sus sucesores: los costes de la creación de los estados nación (aún estamos en eso).
Otra se basaría en la elaboración de los pros y contras del imperio británico sobre los territorios sujetos. Si valen en estas cosas las opiniones de Eça de Queirós y Greene, habría que valorar entonces también las de Naipaul. Si no, se puede leer con provecho "Empire" de Niall Ferguson, cuyo subtítulo lo dice todo: Cómo Gran Bretaña creó el mundo moderno. Claro, que si a uno no le gusta el mundo moderno, no hay más que hablar.
Por último, y disfrutando ya de cierta perspectiva histórica, veremos como el estado del bienestar británico, creado por políticos y funcionarios que también miraban con superioridad a los administradores del imperio, apenas ha durado tres generaciones. Mucho menos que ese imperio regido por estúpidos.
Comentado por: ortega el 16/10/2006 a las 15:53
... pero los "estúpidos" estrategas acaban ganando siempre: la guerra será un fracaso; el número de muertos, demencial; el impulso dado al terrorismo (de los otros), ahí lo vemos... ¿Y qué? Los "estúpidos" estrategas lo habían previsto. No creo que nada de eso modifique el curso de sus intereses. Y algo tendrá que ver el estúpido inconsciente colectivo que, a estas alturas, dudo que contemple aquello con la más mínima indignación o misericordia..
Comentado por: Javier el 16/10/2006 a las 14:45
Efectivamente, Sr. Azúa, sus novelas son las mejores de Iberia en el ochocientos. (Eça de Queiróz no recibió el Premio Nobel de Literatura porque todavía no existía).
Leemos su ironía en sus Cartas Inéditas de Fradique Mendes, p.e.
"Há razão para que V. se preocupe com a sua falta de vocábulo, a sua má construção e os seus galicismos? Não, homem, respire! Evidentemente, a sua língua não é rica - menos rica, decerto bem menos, do que a de Oliveira Martins ou do Ramalhal amigo. Muito menos ainda do que a de Camilo, cujo verbo é prodigioso, acumulando tudo o que o génio nacional inventou para se exprimir!"
Comentado por: Tipo Material el 16/10/2006 a las 11:25
También, el agua que ha caído desde que Tucidides vino a decir, poco más o menos, que de las guerras es fácil conocer las excusas, pero casi nunca los motivos. En el caso que nos ocupa, por ejemplo, la necesidad que nos hemos impuesto de ir en coche a pasar el fin de semana al campo.
Comentado por: De Samosatra el 16/10/2006 a las 11:09
La frase exacta de Marx (en "El dieciocho de Brumario de Luis Bonaparte") es:
"Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa."
Comentado por: Joey el 16/10/2006 a las 10:37
¿La literatura, y sus géneros y subgéneros, como anticipación? O ¿todo está ya escrito y contado? Y no sólo Eça.
La vieja película de Pollack ‘Los tres días del cóndor’ relata los afanes de un grupo de lectores (vinculados a la CIA), cuya finalidad es rastrear todo lo escrito y publicado, por ver si algún argumento ficticio o no, coinciden con algunos de los planes operativos de intervención diseñados por la Inteligencia Militar.
¿Habría leído el Departamento de Estado y sus secuaces ‘Las cartas de Inglaterra’, para estudiar la viabilidad de su aplicación, que ya era una repetición?
Será cierto lo de ‘nada nuevo bajo el sol’. Y ¿entonces , ¿qué guerra hay que ganar?
Comentado por: El Pozo y El Numa el 16/10/2006 a las 10:24
Comentado por: J.R.Giner el 16/10/2006 a las 10:23
Me alegra ese hallazgo periodístico y esa otra forma de ver las cosas. Lo digo porque el año pasado estuve en Egipto visitando las ruinas de sus antiguas civilizaciones, y también en el Cairo y en su famoso museo; y la verdad sea dicha, ante el desastre organizativo de cultura y negocio turístico que allí se ve, eché mucho de menos a los ingleses.
Comentado por: juan diez del corral el 16/10/2006 a las 10:22
Otro ejemplo parecido: "Harry Flashman" de George MacDonald Fraser, en donde se relatan algunos sucesos de la primera guerra de Afganistán y en donde la mayoría de altos oficiales británicos aparecen también como unos auténticos patanes.
Comentado por: Ozón el 16/10/2006 a las 10:11
Félix de Azúa nació en Barcelona. Licenciado y doctorado en Filosofía, profesor de Estética y colaborador habitual del diario El País, fue conocido gracias a su inclusión en la antología Nueve novísimos poetas españoles. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su parcela ensayística es amplia y destacada: Baudelaire, Lecturas compulsivas, Diccionario de las Artes, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas y Esplendor y nada. Los libros recientes son Ovejas negras, La pasión domesticada y Abierto a todas horas. Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.
Ensayo
La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.
Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.
Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.
La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.
Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.
Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.
Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.
Venecia (1990). Planeta, Barcelona.
El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.
La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.
Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.
Novelas y prosa literaria
Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.
Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.
Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.
Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.
Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.
Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.
Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.
Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.
Última lección (1981). Legasa, Madrid.
Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.
Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.
Relatos
"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.
"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.
"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.
"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.
"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.
"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.
El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.
Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.
"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.
"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.
Poesía
Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.
Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.
Farra (1983). Hiperion, Madrid.
Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.
Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.
Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.
Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.
Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.
El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.
Cepo para nutria (1968). Madrid
1987 Premio Anagrama de Novela.
2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".
2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.
05/7/2008 23:44
Publicado por: Ralph Rewes
05/7/2008 19:53
Publicado por: el mismo de antes
05/7/2008 18:15
Es una entrevista a Azua de...
Publicado por: albert
05/7/2008 13:59
Publicado por: josé labayru
05/7/2008 00:52
Publicado por: copia/pega 2
04/7/2008 23:21
Publicado por: Xavier Agenjo
04/7/2008 23:20
Publicado por: Xavier Agenjo
03/7/2008 14:51
Publicado por: tenedordepostre
03/7/2008 13:12
Publicado por: Xavier Palau
03/7/2008 12:22
Publicado por: curriqui de barrio
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