El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
El corazón de la bondad
Veinte críos de ambos sexos atacan a una mujer indefensa. La golpean, la humillan y graban su proeza con el móvil. Mientras dura la tortura, la mujer oye que lo van a colgar en Internet, que son menores y que a ver si se atreve a pegarles. Estos salvajes son racionales: saben que son intocables. Su placer sádico es el principio narcisista que mantiene unido al grupo. Entre ellos y el resto de los humanos hay un abismo. Estos menores lo ignoran, pero están actuando como terroristas a quienes protege un poder legal. Saben que buena parte del conjunto llamado "democrático" les apadrina. Saben también que la mujer está inerme, sin posibilidad de defensa, pero que un sector respetable de la sociedad "comprende" a los terroristas y a los niños feroces.
El suceso pone de manifiesto el más viejo enigma de la humanidad. ¿Somos bestias salvajes que sólo un proceso represivo convierte en humanos, como creía Hobbes? ¿O somos humanos justamente porque tenemos una moral instintiva, innata, "natural", que nos diferencia de las bestias, como creía Kant? ¿Hay que juzgar a esos salvajes y a los terroristas como animales que han racionalizado su bestialidad, los unos con el móvil, los otros con Sabino Arana? ¿O como seres humanos que aplican la moral del narcisismo fascista, la del verdugo que se cree superior a sus víctimas?
No es un debate trivial. Algunos darwinistas, como Marc Hauser, creen en una moral "instintiva" que compartimos con algunos animales. Los relativistas multiculturales creen que la moral es una fantasía variable, producto de la utilidad social y por lo tanto sin fundamento. Otros, como Rawls, se encuentran en un punto intermedio según el cual la satisfacción "natural" de actuar rectamente tiene un fundamento social, la funcionalidad del bien común.
En todo caso, los niños salvajes y los terroristas tiene en común un rasgo que comparten con lo más inmoral del mundo político y mediático: la convicción de que no deben responder de sus actos ante la sociedad. La creencia de que sólo responden ante la tribu. Y que la tribu les protege.
Artículo publicado en El Periódico, el 12 de enero de 2008.
[Publicado el 14/1/2008 a las 10:58]
La sociedad da amparo a los niños feroces, los terroristas y los mafiosos. Entiendo por mafiosos no a los integrantes de una organización (como las organizaciones terroristas) sino a un estado de conciencia (o de falta de conciencia y que se niega a aprender). El resto de los humanos somos unos pringados que trabajamos como esclavos por salarios de mierda. Para ellos estamos acabados. Si ellos quieren algo lo roban y si alguien se queja le dan tal paliza que no se atreve a quejarse nunca más. Con las herramientas legales que el sistema les otorga la que más me choca es la psicología o psiquiatría. Claro, pueden actuar a sus anchas porque son enfermitos, pobrecitos, o están borrachos y no saben lo que hacen como el individuo que pateo a una niña en el metro.
Con el actual sistema educativo que tenemos y esta falsa, hipócrita y nefasta moral nos espera un futuro lleno de terroristas. Que Dios nos coja confesados
Comentado por: Nico el 19/1/2008 a las 11:03
Un paciente mata a otro a hachazos en un hospital
JAVIER RICOU - Lleida - 16/01/2008
El agresor declara que mató a su compañero de habitación como venganza por haber recibido el alta médica
Quiso vengarse del hospital por darle el alta y no encontró otra fórmula para expresar su protesta que hacérselo pagar a su compañero de habitación. Ese sería el móvil del crimen perpetrado la madrugada de ayer por un paciente de un centro socio-sanitario de Lleida que mató a golpes de hacha a otro enfermo, un anciano impedido que yacía en la cama de al lado.
Cuando llegaron los primeros agentes a la habitación se encontraron con el homicida, José S., de 65 años y natural de Balaguer, tumbado en su cama y lo primero que les sorprendió fue la tranquilidad con la que este hombre explicó lo ocurrido.
Comentado por: marc el 16/1/2008 a las 19:08
Bien preocupante cuando un grupo de niños o jóvenes actúan así. Individualmente es seguro que ninguno de ellos habría hecho eso. Sabemos como arrastra el grupo (observen en los deportes!). Pero esto no es nuevo en España. Hace más de veinte años, detrás de la catedral de Salamanca jugaban al fútbol dos niños de 4 y 6 años, cerca un grupo de jóvenes bebían un botellón de cerveza, cuando lo acabaron lo tiraron al empedrado suelo, justo donde los don niños jugaban. Avancé hacia ellos como una fiera y no quiero repetir aquí lo que les dije. Asustados se dispersaron. Más tarde me dijeron que no debía de haber hecho eso...con lo peligrosos que eran! Le preguntaron al mayor de los niños si habían pensado que el grupo agrediría a su madre...el mayor contesto: "No, yo creía que mi mamá les iba a pegar a ellos"
Es una anécdota simple pero que me enseño lo importante de no acobardarse ante los menores y dejar claro donde están los límites...No creo que estos niños, del artículo de Azúa, nacieran con la inclinación a la violencia o el terrorismo. Cuando el gobierno se tiene que encargar de la protección de los menores es que algo anda muy mal en las familias y los centros de enseñanza, padres cansados...profesores quemados...Triste.
Eso sí, a los niños mayores que dicen palabrotas hay que lavarles la boca con jabón (Recuerda Matemático los tiempos en el blog de Verdú) Suerte que no soy su madre.
Comentado por: chiqui el 16/1/2008 a las 05:25
(glosa al tal goete):
"quien posee ciencia y arte, tiene religión. quien no posee ni la una ni la otra, tenga religión". o sea, la ciencia y el arte vienen a ser como una forma de religión, sólo que más elevada y sublime que la de aquellos que no poseen ciencia ni arte, o sea, la de los ignorantes. teniendo en cuenta que ya no hay personas cultas, sino sólo personas pseudoinstruidas o a medio instruir, la fórmula se revela particularmente inútil y vana. pero es que, aunque hubiese personas cultas, la conseja sería igualmente inicua. ¿qué es eso de que la ciencia y el arte vienen a ser como una forma de religión? si algo distingue (o sea, si algo debiera distinguir)a la ciencia o al arte o, en general, a la cultura, de la religión es su capacidad para soportar la crítica- y enmendarse en consecuencia-. una cultura que fuese, a la manera de la religión, impermeable a la crítica no sería ya cultura sino, meramente, religión. debieran ser dos cosas, no sólo distintas, sino heterogéneas y contradictorias. debieran serlo... pero no lo son, como bien revelan los entusiasticos aplausos que suscita entre la concurrencia una fórmula tan ambigua que hasta un pobre ignorante- sin ciencia ni arte ni religión- se atreve a buscarle las vueltas.
por lo demás, como ya dijera baudelaire, la religión de las masas es follar.
salud.
Comentado por: matemático demente el 16/1/2008 a las 00:53
Toda cultura es producto de la represión de los instintos.
Es más fácil adquirirla a través de la represión externa que de la interna.
Aunque las dos son necesarias y se complementan.
Comentado por: J. Moreno el 15/1/2008 a las 17:56
Comentado por: Circe el 15/1/2008 a las 17:01
Comentado por: (...) el 14/1/2008 a las 22:56
Decía Goethe: ‘Quien posee ciencia y arte, tiene religión; quien no posee ni una ni otra, tenga religión’.
Es buena fórmula.
Comentado por: ossa el 14/1/2008 a las 20:41
"Aquí todo el mundo va a lo suyo menos yo que voy a lo mío".
La educación se delega de la familia a la escuela y de la escuela a la calle. Educar exige una energía que cuesta un esfuerzo. Y vivimos en la sociedad del mínimo esfuerzo.
Por otra parte, todas estas cosas han pasado en el pasado; siempre han pasado. Todavía recuerdo cómo pandilleros sin escrúpulos sembraban el terror por parques públicos sin que nadie pudiera evitarlo.
También recuerdo una escena vista en un telediario en la que se ve a un grupo de críos en una playa de Brasil, acechar a un turista hasta hacerlo caer en la arena para después caer todos sobre él y despojarlo de todo lo que llevaba, como una escena de acecho y derribo en el Serengueti.
De todas formas es un debate eterno: ¿Es el hombre salvaje y la sociedad lo educa? O, al contrario, ¿es el hombre bueno y la sociedad lo corrompe? ¿Era inocente el Emilio de Rousseau?
Yo creo que no; sólo hay que observar una clase de parvulitos.
Comentado por: hermann el 14/1/2008 a las 20:20
Comentado por: El que le vendio la navaja a MacGyver el 14/1/2008 a las 17:46
¿Para cuándo la Declaración de Obligaciones Humanas? ¿Pagan los padres por los delitos de sus hijos menores? Seguro que habría más interés por educar. Lo fácil y cómodo es no crear un sentido de la responsabilidad, porque eso exige pelea. La consecuencia es muy clara: chavales que carecen de conciencia, convencidos de que pueden hacer lo que quieran, pues lo han hecho siempre, y nunca se les opuso resistencia. Claro, que si los padres ya pertenecen a estos últimos, y me temo que van por ahí los tiros, mal lo llevamos.
Esto se veía venir hace la tira de años, y los políticos han pasado olímpicamente de la educación, claro, no van a invertir en futuro a largo plazo para que el beneficio se lo lleven otros.
Eso sí, qué importa la educación si podemos ir de Madrid a Málaga en AVE eligiendo entre sus veintidós horarios diarios.
Comentado por: wallace97 el 14/1/2008 a las 16:38
Félix de Azúa nació en Barcelona. Licenciado y doctorado en Filosofía, profesor de Estética y colaborador habitual del diario El País, fue conocido gracias a su inclusión en la antología Nueve novísimos poetas españoles. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su parcela ensayística es amplia y destacada: Baudelaire, Lecturas compulsivas, Diccionario de las Artes, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas y Esplendor y nada. Los libros recientes son Ovejas negras, La pasión domesticada y Abierto a todas horas. Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.
Ensayo
La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.
Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.
Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.
La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.
Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.
Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.
Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.
Venecia (1990). Planeta, Barcelona.
El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.
La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.
Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.
Novelas y prosa literaria
Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.
Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.
Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.
Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.
Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.
Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.
Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.
Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.
Última lección (1981). Legasa, Madrid.
Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.
Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.
Relatos
"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.
"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.
"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.
"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.
"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.
"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.
El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.
Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.
"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.
"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.
Poesía
Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.
Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.
Farra (1983). Hiperion, Madrid.
Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.
Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.
Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.
Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.
Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.
El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.
Cepo para nutria (1968). Madrid
1987 Premio Anagrama de Novela.
2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".
2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.
05/7/2008 23:44
Publicado por: Ralph Rewes
05/7/2008 19:53
Publicado por: el mismo de antes
05/7/2008 18:15
Es una entrevista a Azua de...
Publicado por: albert
05/7/2008 13:59
Publicado por: josé labayru
05/7/2008 00:52
Publicado por: copia/pega 2
04/7/2008 23:21
Publicado por: Xavier Agenjo
04/7/2008 23:20
Publicado por: Xavier Agenjo
03/7/2008 14:51
Publicado por: tenedordepostre
03/7/2008 13:12
Publicado por: Xavier Palau
03/7/2008 12:22
Publicado por: curriqui de barrio
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