El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 9 de enero de 2009

 Blog de Félix de Azúa

Obra pública: peligro de muerte

Era noche cerrada cuando tomé la carreterilla que lleva de Serra de D'Aro a Fontanilles. La habían asfaltado hacía pocas semanas, después de varios años con tremendos baches y agujeros que la habían convertido en una prueba de slalom para los conductores y una trampa mortal para motoristas. Me quedé perplejo cuando oí el topetazo de las ruedas. Por la mañana comprobé que habían dejado unos doscientos metros tal y como estaban antes, sin asfaltar. Entras en la carretera desde la rotonda con la suavidad del asfalto nuevo, vienen luego los baches satánicos, y si vives vuelve la lisura. ¿Por qué insólita razón ha quedado allí ese tramo mortífero? La inventiva de la Generalitat es inescrutable. Luego vi tres coches aparcados y sus conductores inspeccionando los neumáticos. Habían caído en los socavones dispuestos a traición por los estrategas del tripartito.

/upload/fotos/blogs_entradas/pinchazo_med.gifAl día siguiente me puse en camino hacia Barcelona y a la altura de La Selva reventó una rueda. Hice las consabidas eses, pasé rozando un camionazo y salvé la vida de milagro. Por fortuna, el RACC, la única institución eficaz que queda en Cataluña, me auxilió al cabo de una hora. En efecto, se había rasgado la cámara en uno de los pérfidos socavones.

Las estadísticas de muertos en carretera son siempre arrojadas contra los conductores. No dudo de que haya mucho bárbaro al volante, pero todavía no he oído a ningún irresponsable de Tráfico comentar la chapuza de las carreteras y autopistas, la barbarie gubernamental. Sin embargo, una parte sustancial de los muertos son víctimas de la inepcia de la administración.

Cuando hubo pasado el peligro y me vi a salvo en el arcén recordé la reacción habitual por estos pagos: "¡Qué bestias! ¡Por poco me mato! ¡¡Independencia!!". Sublime ideal. Los irresponsables regionales imitan a sus clones estatales. La incompetencia no se distribuye por autonomías sino según la densidad del funcionariado. Aquí es indudable que hemos alcanzado el grado de ineptitud idóneo: doscientos mil funcionarios. Ya somos una nación. Ya podemos morir por la patria.

Artículo publicado en El Periódico, el 5 de enero de 2008.

[Publicado el 08/1/2008 a las 09:15]

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Comentarios (23)

  • ...juraría que el tapacubos es de plástico. Eso no es una rueda de aleación. El parachoques, con ese embellecedor en la línea superior... Tan vulgar. No consigo averiguar la marca ni el modelo.
    Azúa: cambia de coche.

    Comentado por: Javier el 11/1/2008 a las 21:34

  • Ultima cosita:

    Has leído la carta que le envió Anita Belén al mamarracho de Joaquín Sabina.


    Es muy interesante, Félix.
    Te la recomiendo.

    http://anabelenyvictormanuel.blogspot.com

    Comentado por: Lucia Angélica Folino el 11/1/2008 a las 17:07

  • ¡Qué làstima que no podamos ver el comentario antes de enviarlo, porque son "corrupciones" y no "corruciones"!


    Y respecto del himno argentino, hay una versión corta que es la que se canta, pero no me dirán que no es de una belleza poética y de una fuerza que destila una ética ante el avasallamiento del invasor.

    De más está aclarar, que nuestros chicos empezaron a conocer y cantar la versión abreviada cuando vieron a "Los pumas" entonarlo con devoción, porque en las escuelas solo lo cantan los docentes (los chicos están conectados al mp3 de sus móviles -aquí llamados teléfonos celulares- bajando música de Don Omar o de Patito feo).



    De nada, señora Ministra.

    Comentado por: Lucia Angélica Folino el 11/1/2008 a las 16:37

  • Antonio: sé que no me leeerá pero quiero contarle que yo siempre intento lo mismo en el colectivo. Adivinar qué lee el que está enfrascado en una novela me ha llevado a varias sabias conclusiones sobre el nivel educacional y predecir con acierto. La futurología política es lo que me puesto al frente de la Comandancia General del Mundo Entero (y chupate esa mandarina).


    Conté varias veces, creo, que en un viaje que hicimos con un grupo de amigos al Caribe se me ocurrió llevar un libro para disfrutarlo durante las diez horas de tramo aéreo (en aquellos años del "uno a uno" menemista, con sus consecuencias nefastas para el país y lo dorado, a nivel personal, de acceder a otras culturas bajo la manga del ala de un avión). Debo decir que por suerte, eso ahora ha cambiado un poco, pero en esos estrambóticos años 90 fui ridiculizada por el grupo de adultos (sí, de adultos) como una "desubicada" que llevaba un libro en la bolsa, durante un veraneo.

    En el vuelo charter éramos unas trescientas personas, y solamente un joven de unos veinticinco años iba leyendo. Mi deseo de averiguar qué leía él, (yo no recuerdo ahora qué llevaba pero seguro que era una literatura livianita) me decepcionó que se tratara de un librito de cuentos de Jorge Bucay.
    Don Bucay, un típico psicólogo argentino, popularizó su imagen a través de la televisión. No era un científico ni un pensador sobresaliente, pero tuvo una virtud, todo hay que decirlo, que fue interesar a los jóvenes en la materia.

    Hoy que fue acusado de plagio (cosa evidente puesto que ningún autor puede escribir racionalmente tanto como le exija el mercado y las editoriales no se sientes cautivadas por patrocinar a los desconocidos), debo reconocer que su mérito no fue poco.

    Sin embargo, hay en la Argentina, un país eminentemente vasto y con un futuro agrícola-ganadero para explotar como una riqueza de las pocas que nos van dejando los del Norte, quienes con sus bonitos discursos y corruciones seducen a nuestros hipócritas funcionarios, más psicólogos que personas para analizar, más licenciados en economía que empresas productivas y muchísimos más actores, cantantes y bailarines que gente dispuesta a servir al prójimo.

    Con toda la admiración que me merecen los artistas, -que cuando salen por la fundante pantalla alegan que "tienen el mejor oficio del mundo" porque ganan muchísimo dinero con sus apariciones masivas y son lo suficientemente egocéntricos como para creer que sin su ombligo el mundo dejaría de funcionar-, opino que la cultura está a cargo de las escuelas, cierto, de los padres, también cierto, pero más que nada es el Estado quien debe imponer criterios y parámetros a través de LA LEY a los medios masivos unidimensionales para que sin censura, que es algo denigrante a nuestra libertad, exhiban un comportamiento responsable a la hora de educar a los pueblos.

    Señores, el panoptismo foucaultiano -si es que se escribiera así- está, huelga decirlo, en la caja boba.

    Mañana será la red. Trasmanaña, veremos.

    Pero, siempre anda detrás el Rey (me refiero a los Imperios de dominación econónima de la nobleza y las burguesías) para señalar qué es lo bueno y qué es lo que no se debe saber porque disminuiría sus cuentas bancarias suizas, que están exentas de controles gubernamentales.

    Y un último comentario, que quizás parezca ajeno a la cuestión pero no lo es.
    La letra que circula en internet -si es que fuera la que quedará oficialmente institucionalizada- como letra del himno español demuestra el grado de pobreza intelectual de los funcionarios involucrados en escogerla. Pero, si es una canción de Tamara Fontana, caballeros.

    Nuestro himno, y dirán que es soberbia típica de argentino dice:

    HIMNO NACIONAL ARGENTINO


    (versión completa)


    Oid ¡mortales! el grito sagrado:
    ¡Libertad, Libertad, Libertad!
    Oid el ruido de rotas cadenas:
    Ved en trono a la noble Igualdad.
    Se levanta la faz de la tierra
    una nueva y gloriosa Nación:
    coronada su sien de laureles
    y a sus plantas rendido un León.

    Sean eternos los laureles
    que supimos conseguir.
    Coronados de gloria vivamos
    o juremos con gloria morir.

    De los nuevos campeones los rostros
    Marte mismo parece animar;
    la grandeza se anida en sus pechos,
    a su marcha todo hace temblar.
    Se conmueven del Inca las tumbas
    y en sus huesos revive el ardor,
    lo que ve renovando a sus hijos
    de la Patria el antiguo esplendor.

    Sean eternos los laureles
    que supimos conseguir.
    Coronados de gloria vivamos
    O juremos con gloria morir.

    Pero sierras y muros se sienten
    retumbar con horrible fragor:
    Todo el País se conturba por gritos
    de venganza, de guerra y furor.
    En los fieros tiranos la envidia
    escupió su pestífera hiel.
    Su estandarte sangriento levantan
    provocando a la lid más cruel.

    Sean eternos los laureles
    que supimos conseguir.
    Coronados de gloria vivamos
    o juremos con gloria morir.

    ¡No lo véis sobre Méjico y Quito
    arrojarse con saña tenaz,
    y cual lloran bañados en sangre
    Potosí, Cochabamba y la Paz!
    ¡No lo véis sobre el triste Caracas
    luto y llantos y muerte esparcir!
    ¡No lo véis devorando cual fieras
    todo pueblo que logran rendir!

    Sean eternos los laureles
    que supimos conseguir.
    Coronados de gloria vivamos
    o juremos con gloria morir.

    A vosotros se atreve ¡Argentinos!
    el orgullo del vil invasor,
    Vuestros campos ya pisa contando
    tantas glorias hollar vencedor.
    Más los bravos que unidos juraron
    su feliz libertad sostener,
    a esos tigres sedientos de sangre
    fuertes pechos sabrán oponer.

    Sean eternos los laureles
    aue supimos conseguir.
    Coronados de gloria vivamos
    o juremos con gloria morir.

    El valiente argentino a las armas
    corre ardiendo con brío y valor.
    El clarín de la guerra cual trueno
    en los campos del Sud resonó.
    Buenos Aires se pone a la frente
    de los pueblos de la ínclita Unión,
    y con brazos robustos desgarran
    al ibérico altivo León.

    Sean eternos los laureles
    que supimos conseguir.
    Coronados de gloria vivamos
    O juremos con gloria morir.

    San José, San Lorenzo, Suipacha,
    ambas Piedras, Salta y Tucumán,
    La Colonia y las mismas murallas
    del tirano en la Banda Oriental;
    son letreros eternos que dicen:
    Aquí el brazo argentino triunfó
    Aquí el fiero opresor de la Patria
    su cerviz orgullosa dobló.

    Sean eternos los laureles
    Que supimos conseguir.
    Coronados de gloria vivamos
    O juremos con gloria morir.

    La victoria al guerrero argentino
    con sus alas brillantes cubrió
    Y azorado a su vista el tirano,
    con infamia a la fuga se dio;

    Sus banderas, sus armas se rinden
    por trofeos a la Libertad,
    Y sobre alas de gloria alza el pueblo
    trono digno a su gran majestad.

    Sean eternos los laureles
    que supimos conseguir.
    Coronados de gloria vivamos
    O juremos con gloria morir.

    Desde un polo hasta el otro resuena
    de la fama el sonoro clarín,
    Y de América el nombre enseñando,
    les repite: ¡Mortales! Oid:

    ¡Ya su trono dignísimo abrieron
    Las provincias unidas del Sud!
    Y los libres del mundo responden:
    ¡Al Gran Pueblo Argentino Salud!













    Pongamos que hablo de...

    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 11/1/2008 a las 16:29

  • dice marc:


    ( Lo del RACC ya es de un optimismo sólo explicable por el síndrome de Esto-es-el-colmo o las secuelas de tanta charanga.)


    Y me tengo que reír, lógico. Si ese latiguillo también me pertenece.



    En
    http://veintesonetospornograficosyunapasion.blogspot.com colgué el libro completo:


    LA PASIÓN ESTRAFALARIA -ejem, es un poquito fuerte, menores de edad abstenerse de su lectura bajo responsabilidad de los señores papis- habla justamente del modo de vengarse de las injusticias literarias.



    Mejor no lo copio aquí porque podrían acusarme de alguna mentira con el fin de perjudicar a los niños.



    Por último, estoy, como corresponde a un bien nacido, completamente en contra del uso de celulares en las aulas. Pero, no olvidemos que los gobiernos son apadrinados por empresas que les pagan por la publicidad encubierta y los políticos corruptos tienen mucha prensa y poca decencia.








    ¿Seré lectura yo también un día?
    ¿Seré mi creador mi creatura...?



    Mi bendición a los libros, a los autores, a los que viajan al fin de la noche en metro, a los amigos del sentido común que es como difundió hace años mi estimado Jesús, el menos común de todos los sentidos.

    Comentado por: Luc ía Angélica Folino el 11/1/2008 a las 15:48

  • ´Hola. Soy Alex Carrasco, de la revista Neo2. Ya sé que no es el medio más idóneo para intentar contactar, pero he probado otras vías y no han dado sus frutos... Le escribo porque estamos preparando un reportaje en la revista sobre estética y moda, y nos gustaría contar con su opinión. Si le interesa, puedo darle más detalles sobre el mismo, le he adjuntado mi mail.

    Un saludo y gracias

    Comentado por: Alex Carrasco el 11/1/2008 a las 12:02

  • "No quiero ni pensar lo que dirían los nacionalistas si por ley, por mayoría absoluta en el congreso se dispusiera que la enseñanza se dará en la única lengua común de todos los españoles...bueno, bueno de fascistas pa'rriba los llamarían a sus señorías..."


    Toxicomanías ideológicas aparte, efectívamente, cualquiera se cabrearía. Si le tiras de la lengua a uno de Barcelona, al que su padre y su madre siempre le han hablado en catalán, y le dices que va recibir su enseñanza , en la escuela de su calle , en castellano, dudo que te felicite.

    Comentado por: marc el 11/1/2008 a las 11:28

  • Gracias, Copia y pega. Buen artículo el de Muñoz Molina, no puedo estar más de acuerdo con él. Los dos nacimos, tanto en el tiempo como en el espacio, bastante cerca...los dos tuvimos la misma experiencia con nuestros maestros. Claro, las clases eran más pequeñas…no todo el mundo tenía o quería estudiar y aprender y así se aceptaba. Esa diferencia no la tiene en cuenta! La atención individual que un maestro o profesor te preste es un tesoro que llevarás contigo para siempre. Mis profesores de Instituto eran todos Catedráticos para los que no había plazas en las universidades, ya que no todos teníamos que tener un título universitario para competir en la vida. No debemos comparar el presente rememorando el pasado…sobre todo cuando intentamos mejorar lo que hoy hay.

    Comentado por: chiqui el 10/1/2008 a las 21:29

  • Yo que ni pincho ni corto que no va conmigo ni directa ni de soslayo voy a meter baza...uyuyuy que pretencioso!

    al sr. Branchadell le diría varias cosas:

    1º. evidentemente una lengua común es "imprescindible como vehículo de entendimiento general y debate de las cuestiones que atañen a toda la comunidad"...ay desde que YHV nos condenó por lo de Babel...claro, por lengua común entiendo la que es capaz de hablar y escribir (la mayoría, no, la casi totalidad de la nación)...porque sino los pobres traductores la iban a tener cruda traduciendo documentos varios: cartas de los bancos, hipotecas, el B.O.E...qué sé yo!; esto es así porque el 'entendimeinto' del hombre, ser lingüístico proviene fundamentalmente de la lengua..pero es que realmente no se concibe una sociedad afásica, puro sentido común; más aún si consideramos no sólo el entendimeinto de uno solo, sino de muchos..de millones. Además no es para mí políticamente útil, sino que lo es políticamente necesaria para la nación y para su autodeterminación política...soy aquí casi totalmente de la tesis Saphir-Whorf..la utilidad es una concesión relativista, además típica a mi modo de ver de nuestra Constitución, uy, perdón! de nuestro 'Compendio de Leyes constitucionales'
    Respecto a que el debate es posible usando más de una lengua es decir casi demasíado pomposamente que: 0) oidme vosotros, que el hombre tiene la capacidad de entender lenguas y hablarlas y escribirlas!; 1) oidme gentes, que los traductores existen, no os olvidéis!; 2) oidme, pueblo, que los traductores pueden
    traducir!

    2º. lo del <<"el escrupuloso cumplimiento del derecho a la escolarización en la lengua materna, atacado y negado en varias comunidades", a sabiendas de que la Constitución española no reconoce tal derecho.>>. No quiero ni pensar lo que dirían los nacionalistas si por ley, por mayoría absoluta en el congreso se dispusiera que la enseñanza se dará en la única lengua común de todos los españoles...bueno, bueno de fascistas pa'rriba los llamarían a sus señorías...porque creo que sólo se contempla el derecho a conocerla y a usarla; sin embargo como sabrá este sr. los derechos se escriben en la constitución y luego se desarrollan; esto permite que la necesidad del desarrollo implique necesariamente medios que se confundan con el propio derecho pero que resulten casi como 'corolario' y seguro como 'intendencia' para desarrollarlo efectivamente...luego en la práctica parece que el derecho dice lo que dice UPD. También existen muchos 'tipos' de derechos en la constitución de diversa naturaleza, y por consiguiente de diferente desarrollo a veces imposible de facto. Aunque bueno,claro, pensándolo bien podríamos escolarizar en turco a los infantes...en fin, de aquellas transferencias vienen estos lodos...

    ...Cada vez más me ocurre que en lo único que creo realmente, inconmoviblemente es en el ejército prusiano...

    saludos

    Comentado por: vic el 10/1/2008 a las 20:46

  • SOFISMAS LINGÜÍSTICOS
    Fernando Savater 08/01/2008


    El profesor Branchadell alerta contra los "engañosos postulados" lingüísticos de UPD (La lengua como arma arrojadiza, EL PAÍS, 5 de enero de 2008), pero me temo que para denunciarlos incurre en algún sofisma que otro. Señalo el más evidente: el derecho a la escolarización en la lengua materna que se plantea en las comunidades donde además del castellano hay otra lengua oficial, no en las demás. Aun así, si algún día en Madrid o Sevilla hubiera una demanda suficiente de enseñanza pública en catalán o euskera, me parecería muy bien que fuese atendida, pero mientras la esperamos lo urgente es no privar de su opción a quienes ya quieren ser escolarizados en castellano en Cataluña o el País Vasco, que son muchísimos.
    De modo que de doble trato, nada de nada: lo que pasa es que hay ciudadanos que viven en comunidades con una sola lengua oficial y otros en las que tienen dos. La una es común a todo el Estado, la otra, particular a dicha comunidad. No sé si esta precisión lingüística es preconstitucional, pero a mí me resulta de cierta utilidad. Como también creo políticamente útil que exista esa lengua común, que allí donde falta no dejan bastantes de añorar (caso de Bélgica o de la propia Unión Europea). En España, hablando a título personal, me parece deseable una reforma constitucional para aclarar el estatus de las varias lenguas oficiales, pues salta a la vista que hoy se cometen abusos y se fomentan malentendidos sectarios.
    Por lo demás, es de agradecer la atención que presta a UPD la última página de la renovada sección de opinión de nuestro periódico, la más extensa y reservada a encargos especiales. Ojalá siga ese interés en el futuro, incluso con algún artículo a favor del nuevo partido.




    RESPUESTA A FERNANDO SAVATER
    Albert Branchadell - Barcelona - 10/01/2008


    He leído con gran interés la carta que Fernando Savater (Sofismas lingüísticos, 8 de enero de 2008) dedica a mi artículo La lengua como arma arrojadiza (EL PAÍS, 5 de enero de 2008). Por un lado, celebro que Savater, un verdadero referente para un modesto licenciado en Filosofía como yo, se distancie de los planteamientos de UPD respecto a la lengua común. Donde UPD dice que una lengua común es imprescindible como vehículo de entendimiento general y debate de las cuestiones que atañen a toda la comunidad, Savater simplemente la considera políticamente útil, que es cosa muy distinta. En otras palabras, Savater y yo estamos de acuerdo en que el entendimiento general y el debate de las cuestiones que atañen a toda la comunidad son posibles (aunque Savater no lo considere deseable) utilizando más de una lengua.
    Por otro lado, me entristece que Savater me acuse de incurrir en sofismas, que es una técnica de argumentación que detesto especialmente. Desgraciadamente, su carta sólo señala un ejemplo, relativo a la enseñanza en lengua materna, que no sé si realmente merece semejante acusación. En el artículo digo que si Rosa Díez fuera consecuente debería defender la enseñanza en catalán / valenciano o euskera en Madrid para los ciudadanos interesados; ahora sabemos que Savater la defendería si algún día "hubiera una demanda suficiente", pero no está claro que el partido de Rosa Díez la vaya a defender en el Congreso.
    Hablando de artimañas, lo que sí que me parece un sofisma indisputable es que el manifiesto de UPD reclame "el escrupuloso cumplimiento del derecho a la escolarización en la lengua materna, atacado y negado en varias comunidades", a sabiendas de que la Constitución española no reconoce tal derecho.

    Comentado por: Delfín el 10/1/2008 a las 13:57

  • El libro ilimitado
    Antonio Muñoz Molina
    El País 15/12/2007

    Voy en el metro a media mañana camino de una de mis librerías más queridas de Madrid y aunque llevo abierto el periódico miro de soslayo con un gesto reflejo cada vez que entra en el vagón alguien con un libro en las manos. No siempre es fácil identificar su título, y hay que tener mucho cuidado para que la curiosidad no se confunda con la metijonería. Es como ser un mirón digno que por nada del mundo quiere verse metido en un trance embarazoso. El libro está a veces en una posición casi horizontal, para que reciba mejor la luz del techo, y no es cuestión de adelantar la cabeza y torcer el cuello queriendo mirar la cubierta desde abajo. ¿Cuál será ese libro de bolsillo tan grueso del que no ha apartado los ojos ni siquiera al dar una zancada desde el andén ese lector que acaba de sentarse frente a mí? Lo ha doblado por la mitad, con riesgo de descuadernarlo, lo aprieta como estrujándolo entre las dos manos. Es un joven de veintitantos años con el pelo encrespado de rizos casi africanos, sin afeitar, con una mochila pequeña a la espalda. Da la impresión de que se levantó de la cama con el libro en la mano y que pasó así con él delante del espejo del baño.
    Mantengo la vigilancia mientras leo el periódico. El titular de la primera página es el desastre de los índices escolares de lectura en España. Sólo hace unos días la enigmática ministra de Educación aseguró que ella no ve ningún problema en que los chicos usen el teléfono móvil mientras están en clase. La enseñanza pública se deteriora irreparablemente en España gracias a una conspiración de ignorancia tramada desde hace años por la chusma política y la secta pedagógica y las autoridades ya tienen un culpable: el franquismo. Quién si no. Como mi tierra natal está incluso a la cola del desastre leo que la consejera de Educación de la Junta de Andalucía ha descubierto una causa todavía más lejana: nuestro atraso histórico. A ellos, los socialistas que llevan gobernando en Andalucía un cuarto de siglo, que los registren. Pienso en mis maestros, los que me enseñaron contra viento y marea a leer y a escribir y a amar el conocimiento en años de oscurantismo y pobreza; pienso en tantos profesores vocacionales y derrotados que conozco, en las cartas despectivas o perdonavidas o del todo insultantes de pedagogos y expertos, de enchufados de diverso pelaje, que he recibido sin falta cada vez que he escrito sobre las quejas amargas de mis amigos profesores y sobre lo que yo estaba descubriendo con mis propios ojos con sólo hojear los libros de texto de mis hijos y escuchar las historias que me contaban al volver de la escuela.
    A los expertos, a los gurús de la jerga psicopedagógica y a los enchufados no les cabía la menor duda: los que alertábamos sobre la degradación de la enseñanza nos habíamos vuelto de derechas y no sabíamos nada, no entendíamos de nada. Ellos sí que entendían: a la vista están los resultados. Cierro el periódico con asco y el hombre joven que leía frente a mí levanta los ojos de su libro. A mi atención de espía le basta un segundo para descubrir el título: es el Viaje al fin de la noche. Ahora parece evidente que el aire de ligero trastorno que tenía ese hombre desde que entró en el vagón procedía de la lectura de Céline. Vamos en el mismo tren de la línea 4 pero su viaje es mucho más hondo y más terrible, un descenso de fiebre por los espantos del mundo. Yo voy por los túneles del metro de Madrid y por el presente inmediato y más bien desolado del periódico: él por las trincheras de la guerra, por la miseria de los suburbios proletarios de París, por el Nueva York futurista de los años veinte, por las tinieblas coloniales del Congo que ya había roturado para la literatura Joseph Conrad.
    Ahí lo dejo, sumergido en el libro, continuando su viaje, con su barba de varios días y su mochila de vagabundo celineano. ¿Cuántos lectores como él no llegarán a existir gracias a la gran conjura de los necios y de los comisarios políticos que ha asolado la educación española? Pero no se trata sólo de esa embriaguez, del dulce vicio que le acompaña a uno en la soledad y le hace gratos los minutos de un viaje en el metro: mucho más grave es que la escuela esté fracasando en su tarea de despertar en cada uno sus mejores facultades, de actuar como palanca de progreso social. ¿Qué porvenir laboral tiene un hijo de trabajador o de inmigrante que a los quince años no es capaz de comprender un párrafo de tres líneas? ¿Qué podrá aprender sobre la complejidad del mundo y la de su propia alma quien no cuenta con la luz de las palabras escritas? El nivel cultural y académico de los padres es factor decisivo, asegura el periódico. Subiendo por las escaleras del metro me pregunto con ira y dolor qué habría sido de mí, de tantos de nosotros, si no hubiera sido por la escuela y por el instituto. Nuestros padres, niños en la guerra, escribían y leían con dificultad. En nuestras casas, donde había tan poco, mal podía haber libros. La escuela nos hizo lo que somos.
    Soy lo que he leído. Me gano la vida gracias a que existen lectores. En el escaparate de la librería distingo con expectación impaciente el libro que vengo buscando. Verlo me da tanta felicidad como descubrir en un escaparate de la infancia la cubierta en colores de una novela de Julio Verne. Son Los ensayos de Montaigne que acaba de publicar Acantilado, editados y traducidos admirablemente por Jordi Bayod Brau. Muy pronto el gozo de las manos se añade al de la mirada: sopeso el volumen, paso los dedos por su tapa tan sólida, lo abro y rozo las páginas con las yemas de los dedos, y al hacerlo percibo un olor exquisito de papel y de tinta. Por cualquier página que se abra este libro ilimitado se reconocerá la voz sabia y serena, la inteligencia irónica y voluble, la curiosidad entre erudita y chismosa de aquel hombre feliz que se retiró hace más cuatro siglos a escribir y a leer en la biblioteca circular de su torre. Como Cervantes o Shakespeare si empezamos a leerlo nos acompañará a lo largo de toda nuestra vida, y a medida que pase el tiempo y sigamos leyendo nos enseñará cosas que ni siquiera habíamos sospechado en las primeras lecturas. Como el señor don Quijote de la letanía de Rubén el señor de Montaigne nos asistirá en nuestra diatriba contra los fanáticos y los propagadores de la ignorancia, contra los sinvergüenzas, contra los estafadores de la jerga psicopedagógica, contra los políticos que sólo pueden eternizarse en su parasitismo gracias a una ciudadanía analfabeta y embotada. En el viaje de vuelta soy yo quien entra en el vagón del metro con la nariz hundida en el libro, quien se queda tan absorto leyendo a Montaigne que cuando levanta los ojos descubre que se ha pasado de estación.

    Comentado por: copia/pega el 10/1/2008 a las 09:57

  • Me reí tanto con sus comentarios que se me olvidaron los acentos...

    Comentado por: chiqui el 09/1/2008 a las 22:57

  • Divertido, vic, borgia, jordi y la hija de Peter Pan...A que vendra esto?

    Comentado por: chiqui el 09/1/2008 a las 22:54

  • ¿Hablando del trafico ?

    Comentado por: la hija pequeña de Peter Pan , el 09/1/2008 a las 18:03

  • La semana pasada circule con mi coche desde Vilanova i la Geltrú hasta Vilafranca. A la altura de Canyelles tuve que efectuar los dichosos giros a las rotondas que tanto me fastidian, al menos no estan decoradas con esculturas del artista local. Antes tuve que reducir la velocidad a 50 km/h. Al llegar a una pequeña cuesta, cuando ya se ve Vilafranca, al carril habitual se añade otro para vehiculos mas lentos. Llegué a Vilafranca sano y salvo. Llegué sin percances en un viaje tan aburrido como este pequeño relato. ¿Puedo deducir que las obras públicas en este pais son aceptables?. No lo creo, pero claro, ¿quien soy yo?. Prefiero las pataletas mas elaboradas

    Comentado por: jordi el 09/1/2008 a las 16:56

  • De por qué la izquierda no hace filosofía política cuando, si acaso, lo pretende:

    La izquierda y sus 'conceptos políticos' beben principalmente de 'lo hegeliano' (al menos tradicionalmente o como fons et origo), recordemos a los 'hegelianos de izq.' y a los 'hegelianos de dchas.'...como pura taxonomía política; si bien es cierto que la filosofía (política) de aquel filósofo no se puede reducir a historicismo puro; el pensamiento posterior de las corrientes de izquierda que nacieron en el seno de la filosofía de Hegel sí tratan al hombre, básicamente, como un ser-en-la-Historia (dejemos a un lado su historicidad); al hacer esto ocurre que su analisis, 'análisis de izquierda' de la política está condicionado por las categorías de 'lo histórico'( v.gr. el progreso) por un lado; por otro, y aunque suene a contradicción(y posiblemente lo sea) se trata localmente el problema desde la perspectiva temporal, esto es, el análisis se aviene a la circunstancia histórica concreta...lo que no permite un análisis absoluto de la 'Política' como independiente de la historia por una parte y por otra supone trabas epistemológicas obvias...a no ser que se den 'leyes fundamentales de la historia', leyes que no serán más que simulacros de leyes dada, y obsérvese el trabalenguas, la propia 'historicidad de las leyes de la historia'... éstas tratan de 'explicar la historia' sin poder "salirse" de la historia misma, la historia como 'experimentum crucis' sometido ya de por sí a las leyes que pretende confirmar...círculo viciosísimo.
    Por consiguiente, sólo queda como posible a este método y que es lo fundamental en la práctica, y de hecho es lo que le interesa a la izquierda, de servir como predicción supuesto un fantasma de explicación previa sobre la realidad histórico-política...pero en esto sí que es potente el método de la izquierda en el sentido de que su imprecisa explicación es coartada dada su debilidad (aquí debilidad se refiere a simplificación fundamental del análisis o vista unidireccional del análisis; por ejemplo, la crucial utilización de la 'economía' por el marxismo). Los resultados de la predicción serán potentes en el sentido de que una predicción que trate sólo una variable, llamémosla independiente, o una variable muy ponderada será más sencilla que otras predicciónes donde se consideren a otras muchas y donde su ponderación esté más igualada o no del todo clara su interdependencia
    Luego la izquierda (los hombres de izquierda) no servirá, si pretende hacer filosofía política, más que para o establecer doctrina o para sostener una 'acción política' concreta, suya propia y que sirva a sus intereses; encerrada la filosofía política en esta visión de la política se pierde lo 'inmutable' de la política que no la hace depender de la historia y que se acerca más a los valores...entendidos como absolutos, nos alejamos ya entonces del relativismo de corte historicista y no adentramos en la 'metafísica de la política'; la pregunta clave debe ser, para el filósofo preocupado en estos menesteres..¿cuál es el ser de 'lo político'? y ¿qué es la política? y ¿cuál es el "buen" sistema de gobierno?, ¿es posible alcanzarlo?. En esto la derecha tiene la ventaja o la salida o el camino de la revisión y de la tradición...que le conecta de forma rápida con lo que ha sido desde siempre, luego le conecta con lo inmutable (o al menos lo duradero...si ha sido desde siempre es que o no ha cambiado o lo ha hecho poco)... y en definitiva con la filosofía política genuina...otra cosa será la acción política de esta derecha

    saludos

    Comentado por: vic el 09/1/2008 a las 15:08

  • El espectáculo de desorientación que ofrece todo lo relativo a la gestión del tráfico es descomunal. Afecta a uno de los núcleos de nuestra realidad, a su luminosidad y a sus sombras esenciales. No creo que la movilidad sea algo superfluo o meramente accidental, sino algo que afecta plenamente a la concepción moderna de libertad; la posibilidad del desplazamiento no es una posibilidad más, sino fundamento de toda otra posibilidad de libertad. En este sentido es revelador que toda tiranía que se precie -antes incluso de abolir el resto de libertades- tiende a limitar y abolir la de circulación y mvimiento. Los regímenes comunistas esran muchas cosas, pero no estaban construidos por imbéciles; todos ellos -y también las tiranías supervivientes como Cuba- se alzaban sobre el convencimiento de que, eliminada la de movimiento, la libertad es sólo una palabra que adorna textos jurídicos inefectivos. Por eso creo que la circulación , el tránsito, el desplazamiento, no son cuestiones menores sino principales. Se habla demasiado poco de tr´çafico y es encomiable que Félix de Azúa le dedique un artículo a tema tan aparentemente alejado de las profundidades intelewctuales.
    En realidad yo sólo quería decir algo sobre el tema concreto del artículo, pero parece que los azares del momento me han llevado a algo bien distinto. Volveré a aquéllo. Yo también sioento un instintivo rechazo hacia las campañas y gastos imponderables q1ue lleva a cabo ese negociado que se dedica a los asuntos del tráfico por carretera; supongo que nadie debería molestarse por esa preocupación cuidadosa y solícita con la que nos obsequian nuestras benévolas autoridades. No obstante -además de inefectivas- esas campañas regadas de tragedia están atravesadas de una impostura y una falsedad evidentes. No son más que campañas dirigidas a convencer de que la única culpa de lo que le sucede es del propio conductor -lo que no dudo que sea cierto en muchos casos- y, lo que es más importante, están dirigdas a exculpar a quien gestiona y gobierna el espacio en el que se desarrolla el bien público que es el tránsito. Un lavado de manos perfecto, pero poco convincente. Words, words, words.
    Parece ser que el histrionismo de las campañas publicitarias tiene como función equilibrar -aún simbólicamente- lo que no se hace en la efectiva ordenación y planificación del espacio y los recursos. Toda la palabrería se vuelve pálida y grotesca al enfrentarse a la realidad de las políticas que en ese ámbito se llevan a cabo. Ni "derechas" ni "izquierdas" han hecho nada en los últimos decenios para enfrnetar el problema, sólo exculpar obsesivamente a los poderes públicos para erigirnos a todos en responsables de lo que pueda pasar.
    No hay cosa más odiosa que esa impostura hipócrita que tanto frecuentan nuestros políticos. Quieren ocultar con palabras un comportamiento que no se interesa para nada de lo que dicen importante. Como cuando nuestro presidente afirma que el cambio climático es el gran problema de nuestro tiempo pero sigue practicando una política energética idéntica a la que supuestamente lo causa. ¿cómo creer seriamente en esas palabras tan torpes? En el transporte y el tráfico ocurre lo mismo: ¿cómo tomar en serio esas "traficomedias" publicitarias cuando la política del ramo sigue incidiendo en potenciar lo que acrecienta y promociona lo que dicen querer evitar? El otro día, cuando viajaba de Soria a Madrid, la carretera estaba plagada de camiones. Una carreterucha nacional en la que cualquiera pierde la paciencia al tener que soportar el camión de turno a 60 por hora es un peligro objetivo no provocado por el usuario, sino por la administración que dispone así las cosas. De acuerdo con que siempre está el subnormal motorizado que se cree héroe de la Fórmula 1, pero la mayoría de los conductores son individuos que sólo desean llegar al lugar al que se dirigen. El problema es que la superpòblación de camiones puede llevar a cualquiera a perder la paciencia y verse involucrado en situaciones de cierto riesgo. No somos máquinas desapasionadas y es preciso contar con ello. Todos los gobiernos, incluido este tan "izquierdista", se empeñan en potenciar exclusivamente el transporte por carrtera y acaban progresivasmente con la infraestructura ferroviaria que, por poner un ejmplo, es la única alternativa al transporte de mercancías por carretera capaz de eliminar el peligro que supone la masificación camionera. Yo siempre he preferido el tren, que es el mejor medio de desplazamiento que sin duda existe, al incómodo y aburrido coche, pero la inexistencia general de alternativa ferroviaria me ha obligado a usar coche o autobús (otro medio de transporte evidentemente inferior al ferrocarril). Tantas palabras gastadas en ficiiones publicitarias, tanto capital dilapidado, no se traducen en acciones efectivas, sólo explotan la culpabilidad y el miedo con el fin de ocultar la inacciópn de quien tiene la facultad de hacer algo con los recursos públicos. Son una tramoya grosera que sólo alcanza a medio tapar toda una política mentirosa y falsa.

    Comentado por: Borgia el 09/1/2008 a las 13:23

  • Pues no. La culpa de los accidentes la tienen los conductores. Asi de simple. Saber conducir no es apretar el acelerador y cambiar de marchas. Incluye tambien estar siempre atento a posibles cambios en las circunstancias en las que se conduce. Especialmente de noche. Que muchas carreteras son muy chapuceras? Por supuesto. Pero los accidentes se evitan adaptando la conduccion a ellas.

    Comentado por: Pablo Marinas el 08/1/2008 a las 19:31

  • Multas, multas.
    Sanciones por alcohol.
    Todos los días una ración de muertos de carretera en el telediario.
    Campañas millonarias.
    Coches lanzados a doscientos kilómetros por hora.
    Penas de cárcel. Imágenes de coches destrozados, sangre en el asfalto.
    Una buena golosina para alimentar a la vaca:
    hay que ordeñar bien al establo.
    Multas, multas.

    Comentado por: hermann el 08/1/2008 a las 18:57

  • Don Félix, no busque tres pies al gato,usted sabe que tiene cuatro. Ese tramo lo dejaron sin asfaltar para que los conductores no se durmieran al volante! Así de listos son los de la Generalitat.

    Cuando voy a España siempre me maravillo del buen estado en que están sus autopistas. En New England y otras partes de este país, lo que usted describe es el pan de todos los días. Los duros inviernos, las grandes extensiones y el mal uso de nuestros impuestos ponen a prueba cualquier reparación decente!
    Se le estropeó la cámara?...No será que no sabe cambiar una llanta? Pero claro, ahora que sé que fuma, me lo creo capaz de todo! Divertido.

    Comentado por: chiqui el 08/1/2008 a las 16:39

  • ¡Que bueno! Me ha hecho reir. Me alegro de que haya podido contarlo

    Comentado por: Azul el 08/1/2008 a las 16:04

  • Celebro inmensamente que haya sobrevivido al percance y así pueda gozar de nuevo con Orfeo. Y con retrovisor.

    Mi admirado Félix, constato que no pierde rueda: después del tabaco, el coche. Supongo que cuando consigan descabalgar de las estadísticas los muertos por estar vivos pasarán a encabezarlas los muertos por suicidio. Entonces viviremos felices. O no.

    Dado que dicen que tenemos la culpa de todo, siga dándole a los de arriba por si tienen la culpa de todo ellos. Además si son independentistas se lo tienen merecido... Seguro.

    ( Lo del RACC ya es de un optimismo sólo explicable por el síndrome de Esto-es-el-colmo o las secuelas de tanta charanga. )

    Comentado por: marc el 08/1/2008 a las 13:23

  • Hace tiempo que estoy convencido de que las campañas publicitarias de la Dirección General de Tráfico no tienen como fin único salvar nuestras vidas sino sobre todo persuadirnos de que los únicos culpables de las muertes en carretera somos los conductores.

    Y eso por no hablar de las estadísticas. Porque si voy a 120,1 km/h por la A2 y el coche sale disparado por culpa de un bache puesto en medio de un cambio de rasante, entonces, ¿a qué causa hay que atribuir el accidente? ¿Al exceso de velocidad o a la negligencia de las autoridades, que mantienen algunas carreteras como si fueran caminos de herradura?

    Pues eso

    Comentado por: Ozón el 08/1/2008 a las 12:12

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona. Licenciado y doctorado en Filosofía, profesor de Estética y colaborador habitual del diario El País, fue conocido gracias a su inclusión en la antología Nueve novísimos poetas españoles. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su parcela ensayística es amplia y destacada: Baudelaire, Lecturas compulsivas, Diccionario de las Artes, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas y Esplendor y nada. Los libros recientes son Ovejas negras, La pasión domesticada y Abierto a todas horas. Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

Ensayo

La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

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