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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 30 de marzo de 2020

 Blog de Félix de Azúa

Licencia para matar (lentamente)

Espero que no tarde en traducirse el ensayo de Allan M. Brandt dedicado al mayor asesino en serie que ha conocido occidente. En su The Cigarette Century ("El siglo del cigarrillo") narra la escalofriante historia de una matanza sin duda industrial. /upload/fotos/blogs_entradas/cigarettecentury.jpgLo más asombroso no es la docilidad con la que los fumadores se han dejado asesinar, sino cómo fueron seducidos mediante perversas campañas publicitarias.

Fumar cigarrillos, contra lo que puede parecer, no era un hábito masivo a comienzos del siglo XX; fue la Primera Guerra Mundial lo que disparó su consumo al asociar el cigarrillo con la figura romántica del soldado hundido en su trinchera, mirando las estrellas con un pitillo entre los dedos. A la masculinidad, que duraría hasta los vaqueros de Marlboro, se unió muy pronto la hembra sexualmente accesible. Durante la posguerra, Hollywood asoció tercamente el contacto sexual con cigarrillos cuyo humo sellaba el coito.

En 1953 aparecieron los primeros datos científicos sobre el cáncer de pulmón entre fumadores. Las compañías contraatacaron con estudios escritos por prestigiosos mercenarios. En 1962 el informe del comité dirigido por Luther Ferry dio pruebas inequívocas, no sólo de la relación del tabaco con el cáncer, sino de los millones de víctimas que ya había causado. Comenzaron entonces las batallas legales en las que la industria se impuso comprando médicos, abogados, jueces y congresistas. En 1988 fue un estudio gubernamental el que demostró la relación del cigarrillo con millones de muertes y el uso consciente de adictivos para enganchar al cliente por parte de las tabaqueras.

La batalla continúa, pero el público culto de los países ricos ya no se lleva a engaño y las ventas han caído. En consecuencia, las tabaqueras disparan ahora su publicidad hacia los niños y los países del tercer mundo. Tratan de matar a los más débiles e ignorantes.

Lo chocante de este asunto es la indefensión de los ciudadanos ante la publicidad. Si han sido capaces de vendernos nuestro suicidio, ¿qué no podrán vendernos? Por cierto: yo fumo.

Artículo publicado en El Periódico, 22 de diciembre de 2007.

[Publicado el 24/12/2007 a las 08:30]

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Comentarios (49)

  • Hola a todo el mundo, que sepáis que los puritos macoba con filtro salen al mercado con un formato nuevo, el precio es el mismo pero váis a fumar menos porque los listos de esta tabacalera los han recortado de tañaño. Seguro que lo hacen para que fumemos menos, siempre miran por nuestra saluz.

    Comentado por: eduardo el 18/3/2010 a las 19:26

  • Si es en serie, con otra dos-

    Comentado por: en serio el 14/4/2008 a las 16:11

  • con otra

    Comentado por: pfff el 12/4/2008 a las 17:12

  • me gustaria saber como alguien puede dejar una adiccion que es muy fuerte, como ser asesino en serie, para mi es muy importante saber, lo mas pronto posible

    gracias

    Comentado por: azucena el 11/4/2008 a las 19:38

  • No, Escarola, arrancarles el filtro no les deja buen sabor tampoco. Para mí los peores cigarrillos son los de mentol. Ufffff. Cuando se inhala el humo, es como estar mascando chiclets.

    Comentado por: Clara Koser el 14/3/2008 a las 17:19

  • Es que soy un poco paranoica.¿No puede arrancarles el filtro a los normales? Yo sin filtro no los aguanto, a mi me van los puritos, macoba, con filtro. Ya no fumo otra cosa. No se encuentran en todos los estancos, pero casi. Un saludo.

    Comentado por: escarola el 13/3/2008 a las 19:32

  • ¿Por qué la aclaración, Escarola? Por supuesto que usted y yo no somos la misma persona. Busque Chesterfield sin filtro y disfrútelo. Casi nadie los fuma ya y da trabajo comprarlos. En internet están.

    Comentado por: Clara Koser el 13/3/2008 a las 16:52

  • Ella no tiene biográficamente nada que ver conmigo, claro, pero en internet somos palabras, fáciles de confundir con las demás. ¿Y porqué empeñarse entonces vanamente en la propia identidad?

    Comentado por: escarola el 12/3/2008 a las 18:01

  • Esta Clara no soy yo, aclaro, y no estoy en absoluto de acuerdo con ella: odio el Chesterfield.

    Comentado por: escarola el 12/3/2008 a las 17:46

  • Ah, me olvidaba. ¡Que mucho fuma Gardel!

    Comentado por: Clara Koser el 12/3/2008 a las 16:26

  • Bah, siempre vamos a morir. Un automóvil nos puede atropellar y, fumes o no fumes, te moriste. El que lo quiere dejar, lo deja. Todo es cuestión de poner la mente a trabajar.

    Eso sí, fumen cigarrillos sin filtro porque los que lo tienen, esos sí tienen basura. A mí nadie me obliga a fumar. Lo hago porque me gusta.

    Fumo hace 50 años - Chesterfield sin filtro - y seguiré hasta el fin. Puff, puff.

    Comentado por: Clara Koser el 12/3/2008 a las 16:23

  • Yo miré de dejar el tabaco chutándome heroína por el ojo lo cual me produjo una hemorroide asmática via buco-faringítica de cariz epiléptico como la repugnancia de Isabel cuando se tragó su cerebro hecho insecto -la muy imbécil (tendría que haberse dedicado nada más que a chupar pollas a lo Freud (o al pil pil), la zorra, pa dejarlo) -, al final todo se solucionó –la pederastia ornitorrinca tampoco me funcionó y la genuflexión satánica fue judicialmente irrelevante- mediante la práctica del tiro al blanco anarquista en ratos libres a progres de medio pelo y secretarias de alto standing, a los catorce muertos no me acordaba ya de lo que era un phillip morris, quién necesita cigarrillos cuando mediante una pistola puede volarle a cualquiera “la tapa de los sexos”. En fin, nada, muéranse.

    Comentado por: váyanse a tomar por el culo el 30/12/2007 a las 20:01

  • DROGAS, podrías haberte ahorrado lo de imbecil. El Zyntabac ya lo probé y conmigo no funcionó. Solo me producía un sabor repugnante en la boca.
    HERMANN, pagué por dejar de fumar dos meses, y SI FUNCIONA. Un si categorico. Baja la intensidad del mono. Tu experiencia no me sirve ya que conozco gente que es capaz de fumar o dejar de fumar con una facilidad pasmosa. No era mi caso.

    ¡¡¡ Viva la nueva era sin humo !!!

    Comentado por: Isabel el 30/12/2007 a las 17:28

  • ... y no digamos lo efectivo que es un suicidio a todos los niveles, salvo que tal suicidio sea en realidad un homicidio lo cual da derecho al suicidado (asesinado) a -en defensa propia- matar a todos los demás ¿eh?

    Comentado por: váyanse a tomar por el culo el 30/12/2007 a las 16:09

  • Que no, Drogas, Isabel, que no. Todo es negocio y transacción. Negocio en el hábito y negocio en la deshabituación. Pagar por fumar y pagar por dejar de fumar.
    Todos esos productos son otro engranaje más de las empresas de farmacia: “te creo una necesidad ficticia y te creo una solución”: solo que debes de pagar por ambos conceptos.

    Yo comencé a fumar por imitación –al fin y al cabo somos todos monos (unos más que otros)- y me negué a ser ayudado por otro producto químico. Lo dejé como el que tira a la basura una camiseta demasiado vieja y sudada.
    En la EGB –joer, qué lejos suena eso ya- mi profesor de matemáticas fumaba constantemente con verdadera delectación. De su boca y nariz salía el humo en un contraluz denso y oloroso que te impregnaba del deseo de echarte el primer cigarro nada más salir.

    Cómo hice el dejar de fumar: quince días de fumar y mentalizarme mucho. “El día uno de mayo, se acabó”. Sano y barato. Luego se pone el contador a cero. Al día siguiente, uno. Al siguiente, dos..., y así hasta hoy. El truco fácil consiste en no poner nunca más el contador a cero. Ya está.

    Comentado por: HERMANN el 30/12/2007 a las 15:20

  • Que no, Isabel, que lo mejor para dejar el tabaco -DROGA DURA- es el Zyntabac, y en cuanto si es DROGA o no ¿sabes?, qué más dá en una sociedad en la que todo el mundo es cocainómano. Te podrías haber evitado el año de depresión, imbécil.

    Comentado por: DROGAS el 30/12/2007 a las 13:28

  • Para dejar de fumar lo mejor son los parches de nicotina. Siempre y cuando exista la voluntad real de querer dejarlo. Pero preparense para un largo periodo en el que te invade un sentimiento de que nada tiene el brillo y la intensidad que tenía antes, a mi me duro casi un año. Llevo cinco sin fumar. Mi añoranza ya es indolora.
    De todas formas, me siento responsable de haber sido fumadora. Leo que antes no existía el tabaco, puedo hacer una lista de cosas que tampoco existían que a lo mejor no matan pero idiotizan, que no sé que es peor.
    Lo único que me molestaría por parte de la industria farmaceutica es que añadiesen sustancias adictivas en los cigarrillos con la sola finalidad de producir adicción y que esto fuese un motivo por el cual es tan dificil dejarlo.

    Comentado por: Isabel el 30/12/2007 a las 08:15

  • @ victor garcía de la concha,

    si lo hizo por mí, muchas gracias, pero el pedante señor vic se ponía en evidencia con sus insultos y su furor uterino, que como los buenos siquiatras saben no es más que otra fantasía masculina.Saludos

    Comentado por: Peggy Guggenheim el 29/12/2007 a las 09:21

  • Al sr. don vic,27/12/2007 a las 20:49
    ¿Qué opinión le merece la biografía que escribió de usted Anton Gill? Yo confieso que la leí, obteniendo una imagen muy completa de su vida, incluyendo sus tiranteces con la Barnes,su matrimonio con el oficial de Sandhurst (su gran amor), su relación con el dipsómano, violento y frustrado escritor Vail, y su posterior matrimonio con Ernst. Sin olvidar su afamado furor uterino de usted, sus problemas venecianos (de usted), el desprecio de Berenson (hacia usted), las coña con que los estudiantes le lanzaban gatos muertos a su jardín del palazzo Venier. En fin...
    Le saluda atentamente

    Comentado por: víctor garcía de la concha el 28/12/2007 a las 15:35

  • @ vic,
    nunca me molesté en leer lo que se escribía de mí, imáginese ahora cuando me codeo con los mejores...el Palacio Venier una isba comparado con los Campos Elíseos donde habito, eso sí mirando de arriba a abajo con mis famosaas gafas.
    Ahora en serio, le importaría darme los datos completos de esa biografía. Gracias y saludos.

    Comentado por: Peggy Guggenheim el 28/12/2007 a las 06:46

  • Increíble:
    Por fin suenan las canciones de Carla Bruni en las emisoras de radio. Ahora.

    Increíble.

    Comentado por: playboy el 27/12/2007 a las 21:04

  • Vaya tralla... Fumemos, fumemos, malditos... que también el café estuvo prohibido en la rusia zarista antes de los estragos del vodka... En fin, que sí, que ya voy viendo que este año se llevarán las polisílabas y las esdrújulas y otros aderezos peloteros al summum. Si es que no hay nada como esto de la democracia digital... hala, hala... todos a vociferar... Y FdeA tan contento, no? Asómate hombre, o te han cancelado las apariciones entre Prisa y El Periódico...? Tanta fama de enfant terrible, pero al final va ser más cuestión de vagancia y pereza... Sea lo que sea... que haya buen tránsito para el 2008.

    Comentado por: Un idiota feliz el 27/12/2007 a las 19:55

  • A la sra. doña Peggy Guggenheim,

    qué opinión le merece la biografía que escribió de usted Anton Gill...yo confieso que la leí y me dio una imagen muy completa de su vida...sus tiranteces con la Barnes...su matrimonio con el oficial de Sandhurst, su gran amor...luego con el dipsómano violento y frustrado escritor Vail...y el posterior con Ernst...su afamado furor uterino..., sus problemas venecianos...el desprecio de Berenson..., las coñas de los estudiantes echándole gatos muertos al jardín del palazzo Venier ...en fin...

    saludos

    Comentado por: vic el 27/12/2007 a las 19:49

  • ¿Y quién dijo que yo necesitaba tranquilidad? Si me encanta que me dé la murga, si Enea es como un coro griego para mí sola. Venga, Enea.

    Comentado por: escarola el 27/12/2007 a las 19:22

  • Ceci n'est pas une pipe.

    Comentado por: Mr Dunhill el 27/12/2007 a las 17:20

  • Pues que vuelva ya

    Comentado por: enea's fan number one el 27/12/2007 a las 15:51

  • ¿Y qué pasa hoy con esa otra diosa, Enea? ¿No se atreve a jugar con la materia oscura?

    Comentado por: escarola el 27/12/2007 a las 00:01
    .........descansa ...
    decansa, pequeña... fíjate bien en el panel de abejas...
    decansa... debes libar..
    así serás una abeja más...
    liba... liba

    debes libar... escarola... pobrecita busaca a mamá.. panal.. panal.
    Pnnini...
    recuerda, debes lavarte los pies...
    Flor de lis... esa es ella...
    ssssssssssduerme..
    nunca encontras la Magdalena de Proust... nunca... aunqeu quieres y me buscas... nunca..
    ssssssssss
    ( duerme..., tranquila mujer... Enea ya se fue... tránqui la ... tranquila... no la busqyes

    .......Para escarola, t entendemos... Enea se fue.(tranquila)
    Duerme, todo se pasa..
    Enea... se fue...

    Comentado por: los amigos de Enea el 27/12/2007 a las 00:19

  • En caso de adicción seria de años para dejar de fumar de verdad usar ZYNTABAC, antidepresivo dopaminérgico que sustituye aquello activado por el tabaco (que caso de no ser activado causa DEPRESIÓN –lo cual hace que por mucha voluntad que uno tenga siempre recaiga-) por su correlativo químico.
    Funciona.

    P.D. Otra cosa es si durante el mes o dos meses que dura el tratamiento químico el incremento de dopamina altera la personalidad de uno haciéndole matar abuelitos o jugar a Mad Max por la autopista pero, en fin, todo es perfectamente legal y el “equilibrio químico” de cada uno es cosa de cada uno y él sabrá (así pues, nada, si matas abuelitos, pues nada, asume las consecuencias y búscate buenos abogados), pero efectivo lo que es ser efectivo para dejar el tabaco realmente lo es.
    Yo dejé el tabaco así.
    Nada.

    Comentado por: Zyntabac el 26/12/2007 a las 17:18

  • Como no quería perderme el partido BarÇa - Madrid, me fui a un pub de esos con pantallas gigantes. No cabía un alma. Cuando llegué a mi casa -contento como unas pascuas, nunca mejor dicho- todo mi ser olía a tabaco rancio y asqueroso. La ley, aparte de ser floja, no se cumple ya en ninguna parte a excepción de hospitales y ministerios -que tendría bemoles-.

    El partido lo vi de refilón por el ángulo esquinado. Lo vi borroso por el humo y las cervezas.
    Eso sí. Me fui contento a casa con el gol metido en la cabeza: ¡el gol de la bestia!
    Sólo dejaría fumar en el baño de uno. Es decir, donde uno defeca.

    Comentado por: HERMANN el 26/12/2007 a las 13:39

  • Tengo que decir que me sorprende que alguien de la perspicacia de Felix de Azua agite el espantajo de esas misteriosas sustancias "adictivas" que nos esclavizan irremisiblemente al tabaco. Socorrido concepto el de adictividad que nos exime de nuestra propia responsabilidad. Yo también soy fumador, pero no le echo la culpa a nadie.

    Comentado por: Salvador Perpiñá el 26/12/2007 a las 10:19

  • Tengo que decir

    Comentado por: Salvador Perpiñá el 26/12/2007 a las 10:09

  • Oiga Don Félix!
    ¿Qué fuma? A mi me encantaban los Chesterfield sin filtro aquéllos de añeja memoria. Hasta que lo dejé hace dos años, no bajaba del Camel. Correoso pulmón el mío.
    Vale que a Ud. le excusa lo del país rico, pero lo de la población culta le acusa... Y mucho!

    Comentado por: pepitol el 25/12/2007 a las 19:51

  • Queridísimo Félix: valoro su información, su cultura, su literatura y algunos de sus puntos de vista.
    Me sorprende usted, en cambio, cuando parece que por fin encuentra a los malos de la película.
    Sólo los matices nos diferencian en nuestra lamentable animalidad.
    No es poco. Claro.
    Como en las pinturas de Agnes Martin, la sutileza sólo es aparente y está al servicio de una estética que mitiga la brutalidad.
    La utopía como utopía.
    Seguiremos conviviendo con los mejores asesinos seriales y saltaremos por el aire todos juntos, cada vez que ellos decidan hacer blanco.

    Comentado por: yuadevivre el 25/12/2007 a las 19:41

  • Sin libertad en la sinrazón de los sincopados sinplistas propedéuticos del copón bendito del sagrado corazón de jesús lobotomizado en las universidades al por mayor dentro de una tele subnormal (a su vez dentro de tu útero alter ego de tu parsimonia teleológica que cobra de las prisiones del estado cuarenta boniatos (versus garbanzos) al mes sencillamente por pulsar un botón (500000 chinos muertos en un santiamén)) hete aquí la inalcanzabilidad del ideal supino –burro algebraico dixit- de la mona prehistórica (¡arriba españññññññña!) bajo el asedio de cuatrocientos azotes y quinientas ostias (i.e. iva y violación incluidas en el presupuesto general de las arcas de noe donde reside Kafka el acordeonista volátil) lo cual da como montante la paradoja suicida –u homicida kamikaze demente de la muerte- de la sinrazón del sincopado sinplismo sinestésico de tu sinceridad sin gas (los judios directamente DEGOLLADOS -no estamos pa mandangas).

    Y pa tu coño un vibrador, Feliz Navidad, puta, que no eres más que una PUTA sin cerebro PUM y pa el ataud se ha dicho, se sienten COÑO.

    (ven aquí, tú, cabrón, que te voy a picar)

    Libreasociación de malhechores.

    Comentado por: Libreasociación de malhechores. el 25/12/2007 a las 19:21

  • Dado que Catalunya es una tierra de abuelitos sobreentendidos en un sentido epistemológico profundo INSIGNIFICANTES que cuando dicen BIEN están diciendo MAL, etcétera etcétera les deseamos ahora a todos ustedes UNA FELIZ CRUCIFIXIÓN y una prospera MUERTE que –no pierdan la esperanza- ha de venir YA, así pues deseamos que la filosofía de todos ustedes siga siendo la cocaína y el fascismo y que así la realidad –como en una entelequia- les acabe dando BIEN POR EL CULO (nazis locos) . Gracias por la muerte que no merecíamos, reciban ahora todos ustedes su castración y sodomía y asesinato como el humilde presente de los pastorcillos del patíbulo. Y en el caso de los niños la pederastia, la humillación y el maltrato que ustedes tan amablemente (e irresponsablemente) repartieron POR NAVIDAD a manera de regalo. De NADA. Ustedes ni en el infierno tendrán razón, hijos de puta. (Y tú no me toques, cerda guarra paranoica, que a mí sólo me toca y me la chupa quien quiero YO).

    El cortejo fúnebre.

    Comentado por: El cortejo fúnebre el 25/12/2007 a las 15:11

  • Son fechas de tregua, pero la guerra continúa…

    Y somos felices… ¿Por qué no…? Nos pertenecen momentos luminosos -es nuestro tesoro- porque son momentos extraídos del fondo de nuestra propia idiotez, inaprensibles, livianos como el humo del cigarrillo –mentolado- que ciega mis ojos, obnubilando poco a poco la sonrisa soñadora de una idiota.

    Mis mejores deseos de buenos momentos a los generosos, y especiales para Félix.

    Comentado por: francesca el 25/12/2007 a las 13:02

  • Todavía echo en falta fumar y espero no volver porque me sentaba mal, pero si alguien es como Santiago Carrillo...podrá seguir fumando hasta el lejano final. Pero hoy no quiero hablar del tabaco.
    Es el dia de Navidad, me he puesto mis gafas, algunos dicen que de alas de mariposa aunque si se fijan bien son alas de murciélago y me he asomado a la ventana. Un frío que pela y las calles vacías. He vuelto a la cama a oir la radio. Carlos Herrera, of course. Con la agradable sorpresa de que repetían la entrevista que Carlos hizo a Félix de Azúa.Qué dos! De Félix me enamoré para siempre con su Diccionario de las Artes y de Carlos Herrera...no es su voz, ni su cálida simpatía, que eso después de todo es un don, como ser guapo, lo cual está muy bien pero al alcance de pocos, es su cualidad de work in progress (no sé si está bien escrito) pero me refiero a la cualidad, que a mi me parece la más humana, de estarse construyendo, aprendiendo contínuamente... hasta el final. Me he venido al blog para conste y tal vez Don Félix y Don Carlos lo lean.

    Comentado por: Peggy Guggenheim el 25/12/2007 a las 08:39

  • Don Félix, no me lo puedo creer...bueno, por lo menos no le vi los dedos amarillentos cuando lo conocí en la presentación de su libro. Buena señal.
    Nadie habla aquí de los daños causados a los pulmones de aquellos que rodean al fumador. Por ejemplo, fumar en el coche...con niños detrás y sin bajar la ventanilla porque hace frió! No sería buena solución liar los cigarrillos? por pereza de tener que hacerlo se fumaría menos, digo yo. No, yo no fumo. Mi primer año en la facultad les quitaba cigarrillos a los amigos. Conocí a alguien que había intentado dejar de fumar durante años...me habló de la fuerza adictiva, era una persona a quien respetaba y respeto...total decidí no robar ni un cigarrillo más! Ya saben...educación de monjas, siempre evitar los malos pensamientos! QUE LO PASEN BIEN. Don Félix, hombre, deje el tabaco!

    Comentado por: chiqui el 25/12/2007 a las 01:09

  • Este rey nuestro cada día está peor.

    ¿felices? ¿fiestas?

    Comentado por: Tipo de incognito el 24/12/2007 a las 20:03

  • Bueno, pues ahora pueden hacer ustedes una simple extrapolación a la industria de la telefonía móvil. Yo he trabajado en el sector y, sinceramente, ignoro si los teléfonos móviles son nocivos para la salud. Pero indudablemente pueden serlo porque son una potente fuente de irradiación de energía que nos ponemos al lado de ciertos órganos vitales. Y si bien es cierto que enseguida han aparecido especialistas convencidos de que la telefonía móvil no supone ningún riesgo para la salud pública, no me extrañaría nada que dichas lumbreras fueran los mismos mercenarios a sueldo que durante decenios negaron los indudables efectos nocivos del tabaco.

    Yo, por eso, ni fumo ni llevo móvil.

    Fuera de eso, me atreveré a recomendarles un libro imprescindible para protegerse, en este caso, de los abusos de la industria farmacéutica: "Medicina enferma" de Jörg Blech. Pone los pelos de punta.

    Y felices navidades a todos.

    Comentado por: Ozón el 24/12/2007 a las 18:16

  • EL SECRETO DE LOS CUENTOS

    GUSTAVO MARTÍN GARZO 24/12/2007

    Shakespeare decía que el amor es demasiado joven para tener conciencia, y así debe ser la lengua literaria: una lengua arrebatada a los sueños, demasiado joven para saber lo que dice. Todos los cuentos tienen que ver con el amor, que es encantamiento, atención, desvelo... Y, sobre todo, alegría. Hacer posible lo que no lo parece, reestablecer el reino de la posibilidad, eso es lo que entiendo por alegría. Y esa alegría está en todos los grandes cuentos, y es lógico por ello que queramos que los niños los lean. Y lo mejor para lograrlo es predicar con el ejemplo. Es decir, hacer que la lectura y los libros pasen a ser algo tan natural y gozoso para ellos como ver a su madre haciendo un bizcocho. Creo que no hay escena más maravillosa, más misteriosa, para un niño, pues inevitablemente cuando ve a esa persona querida ensimismada en las páginas de un libro no puede dejar de preguntarse qué es lo que hace en realidad y en qué ocupa sus pensamientos. Adentrarnos en los pensamientos secretos de los seres que amamos, eso es lo que nos permiten los cuentos. Y lo maravilloso es poder leerlos, o escucharlos, como si fuera la primera vez que se hace en el mundo, sin saber nada de ellos: ni siquiera la época en que fueron escritos, ni siquiera el idioma, si están traducidos o no. Poder leerlos, como se escucha una historia en la oscuridad, confiando que nos traiga noticias de lo que amamos, que nos consuele de esa oscuridad, que nos ofrezca motivos para seguir viviendo...
    Y es curioso que la mayoría de las veces para transmitirnos este amor a la vida los escritores tengan que recurrir a historias desoladoras. Cervantes nos dice que debemos amar los sueños, pero su libro termina con la derrota del caballero que sueña. Y Andersen, ¿qué decir de él? Su gran tema es la tristeza. Es cierto que la tristeza forma parte del hombre, y que por eso, como decía Monterroso, todas las grandes historias son tristes. Pero en Andersen hay un grado más, y su obra se propone como una exploración de ese continente inmenso, tan terrible como dulce, que es la tristeza humana. Y sin embargo pocos autores han sido capaces de escribir historias más conmovedoras y consoladoras que las suyas. Pensemos en La sirenita, por ejemplo. Su gran tema es el amor. El amor como aventura, como entrega, como sacrificio. Su personaje abandona todo cuando tiene y es -su identidad, su vida, su territorio-, para partir en busca de ese otro que ama. En un mundo que hace de la identidad, personal, nacional, lingüística, la cuestión esencial, no puede haber una historia más necesaria que ésta. No creo que exista posibilidad de vivir sin aventurarse más allá de lo que conocemos y lo que creemos ser, y en eso La Sirenita es un personaje ejemplar. Quiere tener además un alma inmortal. ¿Fracasó en su intento? Yo creo que no, porque logra tener una historia por la que siempre será recordada. Y ese mundo de los cuentos es el que elige el alma para aparecer en el mundo.
    Me acuerdo de la parábola de las vírgenes prudentes y necias. Las primeras guardaban su aceite esperando la llegada del novio que habría de llevarlas a la boda; las segundas, se entretenían en la noche llevando su lamparita encendida, de forma que cuando llegaba el novio habían gastado su provisión de aceite y no podían seguirle. ¿Con cuál de ellas nos quedamos? Si lo hacemos con las prudentes, nos perdemos el gozo de ese deambular en la noche; si lo hacemos con las necias, nos quedamos sin boda... Creo que las grandes historias son las que aciertan a combinar ambos mundos. El personaje de Peter Pan pertenece al mundo de las vírgenes necias, pero Wendy es una virgencita prudente; y lo mismo pasa con Don Quijote y Sancho. Una vez se me ocurrió decir un poco en broma que el narrador era un perverso con corazón candoroso, pero es lo que creo de verdad.
    La razón última por la que contamos a un niño una historia es buscando su felicidad. No creo que haya una razón de más peso para contársela. Hay otras: que les enseñen a ser generosos, a amar la naturaleza y a los animales, a confiar en los que quieren, a no tener miedo. Pero lo esencial es que les haga felices escucharla. Si no, ¿para qué se la contaríamos? Es como cocinar ciertos platos para ellos. Lo hacemos porque necesitan alimentarse, pero ese mundo de bizcochos, tartas de chocolate, natillas y leche frita, pertenece a lo que antes llamé el mundo del alma. Y el alma es la parte menos doctrinal y previsible del hombre, porque ama vivir sin porqués. Borges decía que quien escribe para niños puede quedar contaminado de puerilidad, y es cierto. Pero no lo es menos que el problema no está en los riesgos que se corren sino en cómo se logran salvar. Además, ¿qué es ser pueril? Somos pueriles cuando jugamos con un niño pequeño o cuando paseamos con un perro. Somos pueriles cuando amamos a alguien, cuando nos arreglamos para ir a una fiesta o cuando bailamos, y lo seremos definitivamente cuando nos hagamos ancianos. Don Quijote es pueril, y muchos personajes de Kafka también lo son. Incluso me atrevería a decir que la lectura es un acto pueril, ya que nos instala en el mundo de la irrealidad. En ese caso, ¿por qué habría de ser mala? La puerilidad no se confunde con la niñería. Tenemos vidas reales pero nos enamoramos de vidas irreales.
    En cierta forma el anhelo de belleza también es pueril. No nos basta, por ejemplo, con que los libros merezcan la pena, nos gusta también que sean hermosos, que alegren nuestra vista. Y esto lo saben bien los editores de libros. Es importante que el niño los vea como lo que son, objetos semejantes a un cofre maravilloso, una lámpara que oculta un genio o una alfombra voladora... Todos esos objetos, como les pasa a los libros, tienen una doble naturaleza. Son a la vez objetos comunes, que forman parte de nuestra vida cotidiana, una lámpara, una alfombra, un baúl; pero, a la vez, son puertas, lugares de tránsito, que nos comunican con otros mundos. Pero las puertas siempre han sido lugares sagrados. El escritor japonés Haruki Murakami nos cuenta en uno de sus libros que los chinos enterraban en el umbral de las puertas de sus ciudades huesos de antiguos guerreros y sacrificaban perros para que su sangre los vivificara y así pudieran defender mejor sus accesos. Las puertas comunican los distintos mundos, y ésa es la función de la literatura. En cierta forma, todos los grandes libros tienen algo de sagrado. Y ese carácter viene precisamente de su poder para vincular mundos que estaban separados: el mundo de los vivos y el de los muertos, el de los adultos y los niños, el de los hombres y el de los animales, el del hombre y la mujer... Y es el alma, nuestra alma, quien realiza esos viajes. Podríamos decir que los verdaderos cuentos son los que guardan la memoria de esas andanzas del alma. El emperador Adriano dijo que era un huésped caprichoso. Contamos historias para que esa "pequeña alma vagabunda y dulce" siga a nuestro lado en el mundo. O mejor dicho, los cuentos son la prueba de que sigue aquí, con nosotros. Cuando el mundo deja de contarnos cosas es porque nuestro huésped se ha ido...

    Gustavo Martín Garzo es escritor.

    Comentado por: Delfín el 24/12/2007 a las 17:55

  • La navidad sin tabaco es mucha más navidaz.

    Comentado por: juan el 24/12/2007 a las 17:23

  • Dentro de la publicidad entra la que va contra los que fuman. Y esa si que es cansina, y más si la gasta el Gobierno con el son de cuidar a la ciudadanía. Porque más que el fumar matan otras cosas.Muchas y peores. Uno se puede morir por cáncer y por fumarse tres paquetes diarios al cabo de 80 años, qué duda cabe, de algo hay que morir, pero no hay que olvidar que no sólo de eso muere el hombre; le puede pasar que no se muera por fumar y sin embargo se muera de frío y por no tener techo, o de sed en el desierto, por haber pasado penurias laborales dentro del sistema de unos ricos cultos y que nadie lleva a engaño , tener depresiones por haber leído escritores así mismo depresivos y de paso suicidarse( yo me salvo de estos por el patetismo que suelen gastar), lo pueden matar por el desamor o por celos (más en el caso de la mujer, y dudo que el cigarrillo sea en este caso símbolo de masculinidad), por no tener colilla que llevarse a la boca, por las prisas modernas y que le atropelle un coche al cruzar la calle, por la falta de seguridad en el terreno laboral con la consecuencia de que se caiga de un andamio -donde, dicho sea de paso, solo preocupará que nadie fume en el recinto olvidando las más abundantes negligencias-, que lo maten en una ciudad donde sólo caben la tribu y sus ideas de muerte, en fin ,por tantas cosas puede morir el hombre que da grima intentar salvarnos quitándonos el cigarrillo. A otra cosa hay que ir, perros.

    Y que carencia veo en eso de que Hollywood asoció el cigarrillo para después del coito cuando no aquello de que por fumar una fémina va resultar más accesible (me refiero a la imagen ,claro). Si yo fuera fémina,de esas precisamente hollywoodienses, justamente ahí en esa parte del artículo hubiera apagado mi cigarrillo a modo de punto y final, con estilo, con elegancia, nada más que por quemar esa idea empalagosa y machista.Por cierto: yo no fumo, o sólo de vez en cuando.

    Que tengan ustedes una Feliz Navidad.

    Comentado por: Delfín el 24/12/2007 a las 17:05

  • Como en todas las adicciones hay tres factores:la personalidad biológica ( receptores dopaminérgicos con base genética), el supuesto beneficio (conducta de recompensa) y la accesibilidad o prohibición (propaganda o novedad).Las drogas matan lentamente, la mayoria de los adictos no tienen prisa para eso.

    Comentado por: el amigo de Miguel Torga el 24/12/2007 a las 16:42

  • Te cuento una anécdota de nuestra Comandante y Papisa Luciangélica, Félix.

    Hace muchos años, por 1983, durante la campaña preelectoral de Argentina, que salía de una terca y criminal dictadura militar, un abogado "alfonsinista" intenta convencer a la rebelde que es la mejor opción y le ofrece a Lucía un cigarrillo.
    Ella le contesta:
    No, gracias. No apoyo a las multinacionales.


    Felices Fiesta.
    Por cierto, ella no fuma, pero Joaquín y yo sí. Y con el humo nos hicimos ricos mientras matábamos a la fumadora pasiva.


    Joan.

    FELICES FIESTAS.

    Comentado por: Joan Manuel Serrat el 24/12/2007 a las 12:34

  • No lo duden más
    Dejen el triste cigarrillo, ¡pásense al puro! Eso sí que es un placer.

    Comentado por: Don Vitola el 24/12/2007 a las 12:20

  • ¿De que otras maneras mata la publicidad? Serían incontables. El sueño de los deseos, su exasperación, también produce monstruos. ¡Válgame Dios, si estamos en Navidad! Bueno, don Félix y alegre y criticona compañía ¡Felices Fiestas!

    Comentado por: RdC el 24/12/2007 a las 12:00

  • Por cierto, yo fumo: entre uno y tres al día, siempre por la noche y tabaco de liar. Ayer mismo, cuando eché mano del tabaco, tras la cena, y comprobé que me lo había olvidado a unos diez km de donde estaba, no dudé en coger el coche e ir en su busca. No me importó aunque no pude evitar la mala conciencia por el gesto..
    Mi pregunta es: yo, que fumo de una manera tan controlada, que, necesariamente, disfruto mis cigarrillos, por lo pocos al día que son... ¿debo entrar en esta discusión?. Hay alcohólicos y gente que disfruta del alcohol. ¿No sería mejor enseñar a fumar?. Conmigo lo hicieron; no es broma.

    Comentado por: Javier el 24/12/2007 a las 09:55

  • Por cierto yo ya no fumo, desde el 26 de marzo de 2005, es una fecha de las que no se olvidan. Pero como dijo en una viñeta inolvidable el gran Máximo "Vivir es cancerígeno" y siento irritación por el método taliban que utilizó la ministra para salvarnos la vida.
    Don Félix, mientras estamos vivos, FELICIDADES en esta Navidad, para lo que no hace falta ser creyente, sólo leal a las tradiciones familiares de nuestra infancia y carecer de los complejos de la dictadura del progretariado. Saludos.

    Comentado por: Peggy Guggenheim el 24/12/2007 a las 08:52

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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