PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 30 de marzo de 2020

 Blog de Félix de Azúa

Carlos Marx y los trileros

La verdad es que ha merecido la pena. He tenido que esperar no pocos años, pero por fin un gobierno de izquierdas en España y otro mucho más de izquierdas en Cataluña se pasan el día hablando de negocios. Ningún otro asunto les emociona, no hay cosa alguna que les despierte, sólo la pasta. Una izquierda dice que va a soltar tres millones, la otra izquierda se lo mira de reojo y ríe con sarcasmo mientras marea los cubiletes. ¿Tres millones? ¡Ya serán doce! La izquierda primera abre las palmas, "Hombre por Dios, que sean ocho". Uno se hurga el uñero con la navaja. El otro vigila a los maderos. Así todos los días, insuflando ilusión y entusiasmo.

Esta mañana, por ejemplo, a cambio de salvar el sillón de una ministra que a duras penas sabe hablar, mil billones para los gallegos, un banco para los vascos. En fin, ya digo, me siento solidario. Esa palabra tristemente desacreditada, ahora se llena de sentido gracias a los socialistas y sus socios. El Estado le debe dos mil euros a cada madrileño, dice la prensa de Madrid, mil euros a cada catalán dice la de Barcelona. Ni madrileños ni barceloneses forman parte del Estado, son metafísicos, pero pasan grande necesidad de millones.

Yo, la verdad, me alegro. Sólo cuando los socialistas y sus socios superan en ardor capitalista a los conservadores tenemos la seguridad de que los ricos van a estar contentos. Y eso siempre es bueno. En este país, cuando los ricos se amostazan es mejor hacer las maletas. Que la izquierda sólo hable de dinero, por favor, que se pase el día entero regando millones ora en este saco, ora en aquel pocillo, calculando cuánto vale un voto del Senado o uno de Las Cortes, pero que no se distraiga con soserías como el apocalipsis educativo, las mafias criminales, la gloriosa inepcia de la justicia, la barbarie juvenil, el embrutecimiento publicitario, la malignidad de la televisión, los rapiñadores de Telefónica o los estibadores de ganado de RENFE. Que se dediquen al negocio y nos dejen morir de hambre, si es posible. Al fin y al cabo los salarios no han subido desde 1997. Mata, Nerón, incendia Roma, pero, por favor, no cantes...

Artículo publicado en: El Periódico, 1 de diciembre de 2007.

[Publicado el 03/12/2007 a las 10:49]

Compartir:

Comentarios (50)

  • Saludos señores SOCIALISTAS

    ¿qué tal sr. Presidente, y vd. Sr. Alcalde?
    ¿Preocupado? ¿ y Vd., Relajado?
    Incómodo? ¿Tranquilo, sí ?
    ¿Molesto? No rompió Plato ¿verdad?
    Os quiero recordar quien soy.
    Antonio Pérez Vázquez dni. 27.852.107, vecino de Alcalá de Guadaíra (Sevilla)desde Junio de 1989, ahora con domicilio de alquiler gracias a sus nefastas actuaciones en sus respectivas responsabilidades.
    Junio 1989. Adquirí junto con mi esposa una vivienda de VPO. en la urbanización el Balcón de los Ladrones, perdón Pintores , prolongación calle Cuba nº 15, hoy 36.
    Gracias a vosotros dos como máximos responsables, Socialistas según decís, hemos padecido toda la familia, mi esposa y mis ocho hijos 4M y 4V el escarnio, la mentira, el atropello, el acoso, por la desidia y abuso de poder desde el Ayuntamiento, donde durante 12 años Sr. Alcalde no dio la cara por mas citas que le solicitamos y eso que es Vd. es el servidor del pueblo.
    Por la Junta hemos padecido el engaño, la desidia, el abandono, la mentira, el atropello y para mas remate la permisividad de que nos quitasen nuestra casa tras haber pagado 7.Millones 800mil pesetas, total consentidores de una Estafa en toda regla, son muchas las personas consultadas que así me lo han afirmado.
    Se permitió la burla al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ocultando la Sentencia Condenatoria contra Inmobiliaria GABASAN S.A., facilitando su desaparición y escapasen a la acción de la Justicias. Desconozco si la multa impuesta de 250.000 pesetas por infracción grave a la Ley de vivienda protegida fue ingresada en cuenta pública, que si fue aunque lo dudo, se ahorraron mas de 30Miloones de pesetas, pelusillas y a volar ya que los 30 días para realizar la obra se convirtieron en 19 años y naturalmente no se realizo. El daño conseguido con vuestro comportamiento ya no tiene reparo posible, pero no desistiré en el empeño, ya le comente al sr. Delegado de Urbanismo don Rafael Chacón ante la foto de mi esposa que lamentablemente ya no esta entre nosotros ( + ) , que habías derribado medio puente, el más noble y digo mas como dijo Mújica, ni olvido ni perdono. Soy por acción y omisión responsables de haber arruinado a una familia honesta y de buena gente, que no se os olvide, ha socialistas como vosotros siempre hay que tenerlos presente, yo lo haré mientras me quede una gota de sangre en mis venas.
    Dia 5 de Agosto 2008, 18 meses de la pérdida de mi esposa .
    Alcalá de Guadaira ( Sevilla )

    Comentado por: ANTONIO el 29/8/2008 a las 23:21

  • @ Lichtenberg:
    Lichtenberg, que yo sepa, era autodidacta (bueno, pero como yo soy autodidacta no puedo asegurarlo...).
    De acuerdo, hace mucho que faltan aquí las mejores opinadoras y opinadores... pero con este formato-camisa de fuerza a cualquiera se le quitan las ganas...
    Hasta don Félix da la impresión de seguir aquí solo por las pelas, y no se lo reprocho, ya que se habla de las mismas: todos hemos de comer y pagar un techo.
    Un saludo a don F. y a todos los sobrevientes de este desatinado diseño.

    Comentado por: (...) el 10/12/2007 a las 10:10

  • Qué artículo tan lúcido y tan triste para todos, y me gustaría subrayar todos, nosotros el de Hermann Tertsch que nos ofrece Vernon S. tan temprano.

    Comentado por: gracias el 10/12/2007 a las 09:24

  • La voluntad impostora
    HERMANN TERTSCH
    «En lo económico, tranquilidad. En lo social, seguridad. En lo político, serenidad. En general, asuntos que no dividan». Así sintetiza la estrategia electoral de la organización Z -antes Partido Socialista Obrero Español- uno de los periodistas áulicos en un diario amigo. Pintan bastos en los sondeos y si no se endereza la cosa el pobre Pepiño Blanco podría verse obligado a salir al mercado internacional del trabajo y quizás disputarle a Rodrigo Rato su puesto en Lazard o rivalizar con él desde Goldmann and Sachs o la Banca Oppenheim. Algo parece ya perfilarse claramente -quizás la mejor noticia para la salubridad política nacional- y es que una ya muy posible derrota de Zapatero en las urnas desencadene una catarsis entre los socialistas que haga desaparecer a toda la secta Z en semanas y surgir o resurgir cuadros de mando responsables con una visión general de los intereses de España. No habrá que preguntarles por qué han tolerado en silencio -o con críticas de intimidad o catacumba- una demencial legislatura en la que se ha causado tan inmenso daño -tanto tan gratuito- a las instituciones, a la cohesión nacional, al tejido social, a la convivencia, a la igualdad entre ciudadanos y a la libertad de muchos compatriotas en amplias zonas del territorio nacional. El disfrute del poder inesperado y el miedo a perderlo explican muchas actitudes. La ponzoña lanzada sistemáticamente por la secta contra todo disidente o mero discrepante y su implacable disposición a utilizar su poder en la intimidación de propios y ajenos también ayudan a entenderlo.
    Quienes en la primavera del 2004 se lanzaron a provocar y humillar a media España, a despreciar sus valores, inquietudes, creencias, prestigios y dignidades ahora llaman a sus peores insultadores profesionales a abordar solo «asuntos que no dividan». Cabría preguntarles que cuántos de estos asuntos han sobrevivido a sus casi cuatro años de intentos de destruir a la oposición democrática y expulsarla del nuevo régimen, ave fénix de la república inmaculada del abuelo, con que soñaba especialmente el gran arquitecto del universo armónico. Y aun sueña. Está claro que a este presidente sólo le salen bien las cosas que no dependen de su labor, gestión o pensamiento. Z piensa mucho, según confiesa a su muy agradecido hagiógrafo Suso del Toro en un libro demoledor para el personaje como lo han sido otros escritos por sus amigos. La impostura del personaje resulta incontrolable hasta para el halagador más entusiasta.
    Materia prima
    Hace días me encontré al simpático Suso en la calle Alcalá. Comentando nuestras no pequeñas discrepancias sobre Zapatero, me dijo que él contaba con la ventaja de manejar mucha «materia prima». Es una pena que la inmensa mayoría de los indecisos en estas elecciones no lean el jugo de semejante materia prima. Me atrevo a aventurar que, si así fuera, no habría error de Mariano Rajoy y sus especialistas en ello, que impidiera la mayoría absoluta del Partido Popular. Eso sí, también me atrevo a aventurar que, de ganar Zapatero, el libro de Suso puede acabar siendo asignatura de nuestros hijos y nietos.
    Va a ser interesante comprobar como nos van a transmitir la tranquilidad en lo económico aquellos que han tenido que quitar postulados propios del PSOE del presupuesto para financiar extorsiones de sus aliados. Éstos que acaban de gastarse cerca de 70 millones de euros del erario público y una grave concesión para la creación de un Banco Institucional Vasco para evitar que una votación sin mayores consecuencias en el Congreso reprobara a una ministra que a la que la población hace tiempo no reprueba sino desprecia. Mientras cae el poder adquisitivo de todos, el timonel nos cuenta que nos envidian las grandes potencias.
    ¿Y de ETA qué decir? La legitimación política de su terror está consumada como la radicalización de todas las fuerzas enemigas de la Constitución. Cierto que ahora la organización Z sabe que le conviene utilizar la retórica y la política que tantos insultos le ha granjeado al PP. Pero su política es la que quiso aplicar cuando se veía fuerte. Volverá a ella después de una victoria electoral que considerará un plebiscito de aprobación de su negociación con ETA e intento de destrucción de la oposición democrática.
    Estos de la «democracia avanzada» se nos vuelven socialdemócratas a tres meses de las elecciones. No lo son. La vocación impostora de Zapatero tiene ya un monumento imperecedero en el libro de su amigo Suso. El monumento a la secta lo financiamos ahora todos en la obscena campaña electoral del «Gobierno de España». Si fracasa, el PSOE puede volver a ser el partido socialdemócrata nacional con el que recomponer unas bases de convivencia que nunca debieron quedar a merced de gentes como Z y sus «pepiños».

    Comentado por: Vernon S. el 10/12/2007 a las 08:44

  • ¿Y qué diría el Sr.Autor si en vez de hablar de la pela estuvieran todo el día que si el proletariado, la justicia social, la revolución...?
    Esto es una rutina demagógica.

    Comentado por: karl popper el 09/12/2007 a las 22:32

  • Para el comentario de las 22,10. Qué coincidencia, yo pienso lo mismo

    Comentado por: Jo Borgia! el 09/12/2007 a las 17:06

  • interesante coloquio. permítanme colaborar con mi granito de arena...

    Texto 1. (“El régimen social de Rusia”, 1977. En este ensayo el autor resume sus concepciones sobre el totalitarismo soviético, elaboradas durante varias décadas]

    [El régimen burocrático ruso. La URSS: sociedad de clase. La situación de los trabajadores en Occidente y en las dictaduras comunistas]

    La sociedad rusa, así como las sociedades de Europa Oriental, de China, etc. es una sociedad dividida asimétricamente y antagónicamente; para decirlo en la terminología tradicional, es una “sociedad de clases”. Está sometida al dominio de un grupo social particular, la burocracia, cuyo núcleo activo es la burocracia política del partido comunista de la URSS. Este dominio se concreta como explotación económica, como opresión política, como avasallamiento mental de la población por la burocracia y en beneficio de ésta (...).
    En una situación sin paralelo en los países capitalistas “clásicos”, donde muy temprano la clase obrera pudo obtener derechos cívicos, políticos y sindicales y repudiar explícita y abiertamente el orden social existente, mientras al mismo tiempo ejercía constantemente una presión decisiva sobre la evolución del sistema, presión que en definitiva vino a ser el principal factor para limitar la irracionalidad de éste (...). En virtud de esas luchas y de esa libertad (que es estúpido llamar sencillamente “formal”), la clase obrera pudo desde hace ciento setenta y cinco años reducir la duración del trabajo, impedir el aumento de la tasa de explotación, limitar la desocupación, etc. (...) La supresión de toda posibilidad para la clase obrera [rusa] y para la población de ejercer abiertamente una presión sobre los hechos deja libre curso al despliegue de la irracionalidad burocrática y culmina en el monstruoso despilfarro del trabajo humano y de recursos productivos que caracteriza la economía rusa (sin hablar de Gulag, que entraña problemas que trascienden de lejos estas consideraciones). (Los dominios del hombre, pp.30-33).

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 2

    (“La pulverización del marxismo-leninismo”, 1990)

    [Las consecuencias del hundimiento del comunismo]

    Como el nazismo, el marxismo-leninismo permite apreciar la locura y la monstruosidad de la que los hombres son capaces, y su fascinación por la fuerza bruta. Pero más que en el nazismo, es en el marxismo-leninismo donde puede apreciarse la capacidad de los hombres de engañarse a sí mismos, de convertir en su contrario las ideas más liberadoras, de hacer de ellas instrumentos de una mistificación ilimitada.
    En su caída, el marxismo-leninismo parece sepultar bajo sus ruinas tanto el proyecto de autonomía como la misma política. El odio activo de quienes lo han sufrido, en el Este, les conduce a rechazar cualquier proyecto que no sea la rápida adopción del modelo capitalista liberal. En el Oeste, la convicción de la población de que vive bajo el régimen menos malo posible se reforzará y acentuará su tendencia a sumirse en la irresponsabilidad, la distracción y la retirada a la esfera “privada” (evidentemente menos “privada” que nunca).(...)
    La monstruosa historia del marxismo-leninismo muestra lo que no puede ni debe ser un movimiento de emancipación. Esta historia no permite concluir en absoluto que el capitalismo y la oligarquía liberal en los que vivimos encarnen el secreto por fin resuelto de la historia humana. El proyecto de un dominio total (tomado del capitalismo por el marxismo-leninismo y que, en ambos casos, se convierte en su contrario) es un delirio. (...). El término “igualdad” ha servido de tapadera a un régimen en el que las desigualdades reales eran de hecho peores que las del capitalismo. Sin embargo, no podemos olvidar que no hay libertad política sin igualdad política y que ésta es imposible cuando existen y se acentúan enormes desigualdades de poder económico, traducido directamente en poder político. La idea de Marx según la cual podrían eliminarse mercado y dinero es una utopía incoherente. Comprenderlo no significa avalar la omnipotencia del dinero, ni creer en la “racionalidad” de una economía que nada tiene que ver con un auténtico mercado y que se asemeja cada vez más a un casino planetario. No por el hecho de que sin producción y sin consumo no hay sociedad, han de erigirse éstos en fines últimos de la existencia humana –lo que constituye la sustancia efectiva del “individualismo” y del “liberalismo” de hoy.
    Estas son algunas de las conclusiones a las que debe llegar la experiencia conjugada de la pulverización del marxismo-leninismo y de la evolución del capitalismo contemporáneo. No son las que la opinión sacará por ahora. Pero cuando haya desaparecido la polvareda, la humanidad deberá llegar a ellas, a menos que continúe su marcha hacia un ilusorio siempre más que, tarde o temprano, se estrellará contra los límites naturales del planeta, si es que no se hunde antes aplastada por su falta de sentido. (El ascenso de la insignificancia, pp.50-52).

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 3

    (”Sobre el contenido del socialismo”, 1958)

    [Concepto de socialismo. Posteriormente, Castoriadis sólo hablará de proyecto de autonomía, en una opción que va mucho más allá de lo terminológico]

    Hemos tratado ya de demostrar que el socialismo no es otra cosa que la organización consciente de la vida humana en todos los terrenos, hecha por los hombres mismos; que significa, pues, la gestión de la producción por los productores, tanto a escala de empresa como a la de la economía; que implica la supresión de todo aparato de dirección separado de la sociedad; que ha de producir una modificación profunda de la tecnología y del contenido mismo del trabajo como actividad primordial de los hombres y, conjuntamente, una alteración profunda de todos los valores hacia los que se orienta, implícita o explícitamente, la sociedad capitalista (La experiencia del movimiento obrero II, p.9)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 4

    (“Reemprender la revolución”, 1963. Este texto es significativo en el proceso de la ruptura de Castoriadis con el marxismo, que es el punto final de la experiencia de Socialismo o barbarie]

    [Las teorías cerradas, la verdad y el proceso de elucidación]

    La ruina del marxismo no se limita a la de un cierto número de ideas concretas (ruina que, es evidente, deja subsistir muchos descubrimientos fundamentales y un modo de considerar la historia y la sociedad que ya nadie puede ignorar). Es también la ruina de un cierto tipo de relación entre estas ideas, y entre ellas y la realidad o la acción. En pocas palabras, es la ruina de la concepción de una teoría (e incluso de todo un sistema teórico-práctico) cerrada, que creyó poder encerrar la verdad, sólo la verdad y toda la verdad del período histórico en el que surgió, en un cierto número de esquemas que pretendían ser “científicos”. No podrá haber nunca una teoría completa que necesite sólo adiciones para “modernizarla”. De hecho, nunca ha existido tal teoría, ya que la historia nos enseña que todos los grandes descubrimientos teóricos han degenerado en fantasías en cuanto se han querido convertir en sistemas, el marxismo como los demás. Ha habido y seguirá habiendo un proceso teórico viviente, en el seno del cual emergen momentos de lo verdadero destinados a ser superados (aunque sólo sea por su integración en otro conjunto, en el que ya no tienen el mismo sentido). Esto no es escepticismo: hay realmente en cada instante, para un estado determinado de nuestra experiencia, verdades y errores, y siempre existe la necesidad de efectuar una totalización provisional, en movimiento y abierta siempre, de lo verdadero. (...) En cada etapa de nuestro desarrollo, debemos pues afirmar los elementos de los que creemos poder estar seguros, pero también reconocer –y con absoluta sinceridad- que en las fronteras de nuestra reflexión y nuestra práctica se encuentran necesariamente problemas cuya solución no conocemos por anticipado (...). (La experiencia del movimiento obrero II, pp.237-238).

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 5

    (“La suspensión de la publicación de Socialismo o barbarie”, 1965)

    [El futuro del proyecto emancipador]

    Tanto si se trata de su mitad moderna como de su mitad hambrienta, en el mundo contemporáneo sigue pendiente la misma cuestión: ¿se ha modificado en algo desde hace un siglo la inmensa capacidad de los hombres para engañarse sobre lo que son y lo que quieren? Marx pensaba que la realidad obligaría a los hombres a “ver con sentidos sobrios su propia existencia y sus relacione con sus semejantes”. Sabemos que la realidad se ha mostrado inferior a la tarea que así le confiaba el gran pensador. Freud creía que los progresos del saber, y lo que llamaba “nuestro dios logos”, permitirían al hombre modificar gradualmente su relación con las fuerzas oscuras que lleva en su seno. Luego hemos aprendido de nuevo que la relación entre el saber y el actuar efectivo de los hombres –individuos y colectividades- lo es todo menos simple, y que los propios saberes marxiano y freudiano han podido convertirse, y cada día se convierten de nuevo, en fuente de nuevas mistificaciones. Desde hace un siglo, la experiencia histórica, y ello a todos los niveles, desde los más abstractos a los más empíricos, impide creer tanto en un automatismo positivo de la historia como en una conquista acumulativa del hombre por sí mismo en función de una sedimentación del saber. No sacamos de ello ninguna conclusión escéptica o “pesimista”. Pero la relación de los hombres con sus creaciones teóricas y prácticas, la existente entre saber, o mejor lucidez, y actividad real, la posibilidad de constituir una sociedad autónoma, la suerte del proyecto revolucionario y su posible arraigo en una sociedad que evoluciona como la nuestra –estas cuestiones y las otras muchas que estas determinan, han de ser profundamente pensadas de nuevo. Sólo volverá a ser posible una actividad revolucionaria cuando una reconstrucción ideológica radical pueda encontrarse con un movimiento social real. (La experiencia del movimiento obrero II, pp.315-316)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 6

    (Introducción de 1972 a La sociedad burocrática)

    [El marxismo implica una metafísica de la historia]

    A la interpretación viva de una historia que crea permanentemente lo nuevo se [la] sustituye [por] una presunta teoría de la historia que clasifica sus etapas pasadas y le asigna su etapa por venir; la historia como historia del hombre que se produce a sí mismo se transforma en producto de una evolución técnica todopoderosa (evolución que en esa concepción es por definición autónoma, so pena de limitarse a la vulgar afirmación tautológica de la interacción recíproca de los elementos de la vida social), y que, además de ser inexplicablemente progresiva, garantiza un porvenir comunista a la humanidad. Y el único resultado de la superación de la filosofía es una metafísica “materialista” (...). (La sociedad burocrática I, p.62)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 7

    (Introducción de 1972 a La sociedad burocrática)

    [El marxismo: racionalismo y fe en el progreso]

    El marxismo prolonga, tanto en el plano práctico como en el plano teórico, la serie de las revoluciones del mundo occidental desde el siglo XVII, llevándola explícitamente hacia su límite aparente; pero, bajo su forma acabada, sistemática y realizada, conserva lo esencial del universo racionalista-burgués, al nivel más profundo. De ahí su”progresismo” esencial, la confianza absoluta en una razón de la historia que lo habría preparado todo secretamente para nuestra futura felicidad y en su propia capacidad de descifrar el trabajo de esa razón; de ahí, la forma seudo-“científica” del descifre; de ahí el peso decisivo de conceptos como el de trabajo o el de producción, el acento exclusivo puesto en el desarrollo de las fuerzas productivas. Bien parecido en ese punto a todas las religiones, contiene la dosis necesaria de afirmaciones sencillas y fuertes para los humildes creyentes y de ambigüedades sutiles para alimentar las discusiones sin fin de los doctores y sus excomuniones recíprocas. (La sociedad burocrática, pp.65-66)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 8

    (“Marxismo y teoría revolucionaria”, texto publicado en Socialismo o barbarie desde el nº 36, abril 1964, hasta el nº 40, junio 1965, incorporado después como la primera parte de La institución imaginaria de la sociedad, su obra más importante)

    [Rechazo de la concepción marxista de la historia]

    (...) Lo que llamamos la concepción materialista de la historia nos aparece hoy en día insostenible. Resumiendo, porque esa concepción:
    -hace del desarrollo de la técnica el motor de la historia en último análisis, y le atribuye una evolución autónoma y una significación cerrada y bien definida;
    -intenta someter el conjunto de la historia a categorías que no tienen sentido más que para la sociedad capitalista desarrollada y cuya aplicación a formas precedentes de la vida social plantea más problemas de los que resuelve;
    -está basada sobre el postulado oculto de una naturaleza humana esencialmente inalterable, cuya motivación predominante sería la motivación económica.
    Estas consideraciones conciernen al contenido de la concepción materialista de la historia, que es un determinismo económico (denominación utilizada a menudo, por otra parte, por los partidarios de la concepción). Pero la teoría es inaceptable en tanto que es determinismo sin más, es decir, en tanto que pretende que puede reducirse la historia a los efectos de un sistema de fuerzas sometidas ellas mismas a leyes comprensibles y definibles de una vez por todas, a partir de las cuales estos efectos pueden ser íntegra y exhaustivamente producidos (y por lo tanto también deducidos). (La institución imaginaria de la sociedad, pp. 50-51)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 9

    (“La cuestión de la historia del movimiento obrero”, 1973)

    [Proyecto y sujeto]

    Proyecto revolucionario: proyecto social-histórico, que no procede ni de un sujeto ni de una categoría definible de sujetos, cuyo portador nominativo siempre es sólo soporte transitorio; que no es sólo encadenamiento técnico de medios que sirven a fines racionalmente definidos de una vez para siempre, ni estrategia basada en un saber establecido y situada en condiciones "objetivas" y "subjetivas" dadas, sino engendramiento abierto de significaciones orientadas hacia una transformación radical del mundo social-histórico, establecidas y sostenidas por una actividad que modifica las condiciones en que se desenvuelve, los objetivos que se erige y los agentes que la realizan, y unificadas por la idea de autonomía del hombre y de la sociedad. (La experiencia del movimiento obrero I, p.80)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 10

    (“Observaciones sobre el espacio y el número”, publicado en 1999)

    (Lógica ensídica y lógica de magmas)

    Desde 1964 mi investigación sobre lo imaginario social y lo social-histórico, así como sobre la psique y la imaginación radical del ser humano individual, me había convencido de que en estos ámbitos operaba algo distinto de la lógica tradicional (aristotélica, “dialéctica”, o formal moderna), sin por ello poder afirmar ni un solo momento que ésta carecía de toda pertinencia en dichos ámbitos. De ahí la idea de una lógica de los magmas, que incluye la lógica tradicional (a la que yo denominaba conjustista-identitaria y a la que ahora llamo, para abreviar, ensídica) pero que es irreductible a ésta (Figuras de lo pensable, p.276)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 11

    (“La lógica de los magmas y la cuestión de la autonomía”, 1981)

    [Tesis ontológicas]

    Lo que es no es conjunto o sistema de conjuntos. Lo que es no está plenamente determinado.
    Lo que es es caos o abismo o lo sin fondo. Lo que es es caos de estratificación no regular .
    Lo que es tiene una dimensión conjuntista-identitaria o una parte conjuntista-identitaria siempre densa. Pregunta: ¿la tiene o se la imponemos nosotros? Respuesta (para terminar con el constructivismo, los reflejos y las tablas rasas):
    Para el observador límite la cuestión dc saber, en un sentido último, lo que procede de él y lo que procede de lo observado es indecidible. (No pueden existir fenómenos observables absolutamente caóticos. No puede existir un observado absolutamente inorganizado. La observación es un coproducto que no puede descomponerse plenamente.)
    La no determinación de lo que es no es simple "indeterminación" en el sentido privativo y superficial. Es creación, es decir, surgimiento de otras determinaciones, de nuevas leyes, de nuevos dominios de legalidad. La "indeterminación" (si no significa simplemente un “estado de nuestra ignorancia” o una situación “estadística”) tiene un sentido preciso: ningún estado del ser es tal que haga imposible el surgimiento de otras determinaciones que las ya existentes.
    Si el ser no es creación, entonces no hay tiempo (...). (Los dominios del hombre, p. 210)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 12

    (“El descubrimiento de la imaginación”, 1978).

    [La limitación del descubrimiento de la imaginación en Aristóteles y Kant]

    Aristóteles veía que la posibilidad que tiene el alma de pensar y, por lo tanto, de diferenciar también lo sensible y lo inteligible descansa sobre algo que no es verdaderamente sensible, ni verdaderamente inteligible; y que la posibilidad que tiene el pensamiento de distinguir lo verdadero y lo falso -y, detrás de éstos, el ser y el no ser- descansa sobre algo que no se sujeta a las determinaciones de lo verdadero y de lo falso y que, en su modo de ser así como en el modo de ser de sus obras –los phantasmata- no tiene lugar en las regiones del ser tales como parecen seguramente establecidas.
    Verdad es que ese impulso de Aristóteles es esencialmente limitado. Aristóteles no reconoce y no podía reconocer –al igual que Kant- en la imaginación una fuente de creación. En él la imaginación primera, lo mismo que la imaginación trascendental de la Crítica de la razón pura (la Crítica del juicio plantea aún otros problemas) son invariables en sí mismas y fijas en sus obras. Para cumplir su destino y su función, para dar acceso (aunque sea por medios paradójicos) a lo que es intemporalmente, esas imaginaciones deben ser establecidas implícitamente (Aristóteles) o explícitamente (Kant) como imaginaciones que producen siempre lo estable y lo mismo. (...) Un reconocimiento pleno de la imaginación radical sólo es posible si va acompañado por el descubrimiento de la otra dimensión de lo imaginario radical, la imaginación histórico-social, la sociedad instituyente como fuente de creación ontológica que se despliega como historia. (Los dominios del hombre, p.175)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 13

    (Prefacio de diciembre de 1974 a La institución imaginaria de la sociedad)

    [Lo imaginario social no es imagen sino creación]

    Lo que, desde 1964, llamé lo imaginario social (...) y, más generalmente, lo que llamo lo imaginario no tienen nada que ver con las representaciones que corrientemente circulan bajo este título. En particular, no tienen nada que ver con lo que es presentado como “imaginario” por ciertas corrientes psicoanalíticas: lo “especular”, que no es evidentemente más que imagen de e imagen reflejada, dicho de otra manera reflejo, dicho también de otra manera subproducto de la ontología platónica (eidolon), (...) Lo imaginario no es a partir de la imagen en el espejo o en la mirada del otro. Más bien, el “espejo” mismo y su posibilidad, y el otro como espejo, son obras de lo imaginario, que es creación ex nihilo. Los que hablan de “imaginario”, entendiendo por ello lo “especular”, el reflejo o lo “ficticio”, no hacen más que repetir, las más de las veces sin saberlo, la afirmación que les encadenó para siempre a un subsuelo cualquiera de la famosa caverna: es necesario que [este mundo] sea imagen de alguna cosa. Lo imaginario del que hablo no es imagen de. Es creación incesante y esencialmente indeterminada (social-histórico y psíquico) de figuras/formas/imágenes, a partir de las cuales puede tratarse de “alguna cosa”. Lo que llamamos “realidad” y “racionalidad” son obras de ello. (La institución imaginaria de la sociedad I, pp.9-10)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 14

    (La institución imaginaria de la sociedad)

    [Lo funcional, lo simbólico y lo imaginario]

    La funcionalidad toma prestado su sentido fuera de ella misma; el simbolismo se refiere necesariamente a algo que no está entre lo simbólico, y que tampoco está entre lo real-racional. Este elemento que da a la funcionalidad de cada sistema institucional su orientación específica, que sobredetermina la elección y las conexiones de las redes simbólicas, su manera singular de vivir, de ver y de hacer su propia existencia, su mundo y sus propias relaciones; este estructurante originario, este significado-significante central, fuente de lo que se da cada vez como sentido indiscutible e indiscutido, soporte de las articulaciones y de las distinciones de lo que importa y de lo que no importa, origen del exceso de ser de los objetos de inversión práctica, afectiva e intelectual, individuales y colectivos -este elemento no es otra cosa que lo imaginario de la sociedad o de la época considerada. (La institución imaginaria de la sociedad, pp. 251-252)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 15

    (”La institución de la sociedad y de la religión”, 1982)

    [Creación, caos, significación, sentido e historia. Imposibilidad de un sentido de la historia]

    La significación surge para encubrir el caos y hacer nacer un modo de ser que se establece como negación del caos. Pero es todavía el caos lo que se manifiesta en ese surgimiento mismo por más que el surgimiento no tiene ninguna “razón de ser”, que la significación es en definitiva hecho puro que en sí mismo no tiene ni puede “tener significación”, que no puede remitirse a sí misma. En términos lógicos para que algo “tenga significación” debe estar situado más acá de la necesidad absoluta y más allá de la contingencia absoluta. Lo que es absolutamente necesario tiene tan poca significación como lo que es absolutamente contingente. Pero la significación imaginaria social –el magma de las significaciones imaginarias sociales- es a la vez de una necesidad absoluta, para quien está en su interior, y de una contingencia radical para quien es exterior a ella. Esto equivale a decir que la significación social está a la vez más acá y más allá de la necesidad y de la contingencia..., está en otra parte. Es a la vez metanecesaria y metacontingente.
    Dicho sea entre paréntesis, la discusión anterior muestra por qué todos los argumentos sobre “el sentido de la historia” son irrisorios. La historia es aquello en lo cual y por lo cual emerge el sentido, aquello donde se confiere sentido a las cosas, a los actos, etc. La historia no puede tener ella misma sentido (o, por lo demás, “no tenerlo”), así como un campo gravitacional no puede tener (o no tener) peso o un espacio económico tener (o no tener) un precio. (Los dominios del hombre, p.180).

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 16

    (“La polis griega y la creación de la democracia”, 1982)

    [La historia es creación. Lo instituido y lo instituyente. Establecimiento de un nuevo eidos]

    La historia es creación: creación de formas totales de vida humana. Las formas histórico-sociales no están “determinadas” por “leyes” naturales o históricas. La sociedad es autocreación. La sociedad y la historia crean la sociedad instituyente por oposición a la sociedad instituida, sociedad instituyente, es decir, imaginaria social en el sentido radical de la expresión.
    La autoinstitución de la sociedad es la creación de un mundo humano, un mundo de cosas, de lenguaje, de normas, de cosas, de valores, de modos de vida y de muerte, de objetos por los que vivimos y de objetos por los que morimos...y, desde luego, la creación del individuo humano en quien está masivamente incorporada la institución de la sociedad.
    En esta creación general de la sociedad, cada institución particular e históricamente dada de la sociedad representa una creación particular. La creación, en el sentido en que yo entiendo el término, significa el establecimiento de un nuevo eidos, de una nueva esencia, de una nueva forma en el sentido pleno y fuerte de ese término: nuevas determinaciones, nuevas formas, nuevas leyes. Ya se trate de los chinos, ya se trate de los hebreos clásicos o de la Grecia antigua, ya se trate del capitalismo moderno, la institución de la sociedad implica establecer determinaciones y leyes diferentes, no sólo leyes “jurídicas”, sino maneras obligatorias de percibir y concebir el mundo social y “físico” y maneras obligatorias de actuar en él” (Los dominios del hombre, pp. 99-100)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 17

    (“Lo imaginario: la creación en el dominio histórico-social”,1981)

    [Encarnación de las instituciones en el individuo]

    Lo que mantiene a una sociedad unida es evidentemente su institución, el complejo total de sus instituciones particulares, lo que yo llamo “la institución de la sociedad como un todo”, aquí la palabra institución está empleada en su sentido más amplio y radical pues significa normas, valores, lenguaje, herramientas y métodos de hacer frente a las cosas y de hacer cosas y, desde luego, el individuo mismo, tanto en general como en el tipo y la forma particulares que le da la sociedad considerada (y en sus diferenciaciones: hombre/mujer, por ejemplo).
    ¿Cómo se imponen las instituciones? ¿Cómo aseguran las instituciones su validez efectiva? (...) en última instancia lo hacen mediante la formación (elaboración) de la materia prima humana en individuo social, en el cual se incorporan las instituciones mismas como los “mecanismos”de la perpetuación de tales instituciones. (...) Todos somos en primer término fragmentos ambulantes de la institución de nuestra sociedad, fragmentos complementarios, somos sus “partes totales” como diría un matemático. De conformidad con sus normas, la institución produce individuos, quienes, por construcción, son no solamente capaces de reproducir la institución sino que están obligados a reproducirla. La “ley” produce los “elementos” de manera tal que el funcionamiento de éstos incorpora, reproduce y perpetúa la “ley”. (Los dominios del hombre, pp. 67-68)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 18

    (“El ascenso de la insignificancia”, 1993, texto incorporado al libro del mismo título)

    [La creación de la democracia]

    De entre las creaciones de la historia humana, una de ellas es singularmente singular: la que permite que determinada sociedad se ponga a sí misma en cuestión. Creación de la idea de autonomía, de reflexión sobre sí misma, de crítica y de autocrítica, de interrogación
    que no conoce ni acepta límite alguno. Creación, pues, al mismo tiempo de la democracia y de la filosofía. (...) Es sabido que la primera forma de esta creación es la que surge en la Grecia antigua; se sabe o se debería saber que ésta fue retomada, con otras características, en Europa occidental con la creación, ya desde el siglo XI, de las primeras ciudades-estado burguesas que reivindican su autogobierno, luego con el Renacimiento, la Reforma, la Ilustración, las revoluciones de los siglos XVIII y XIX, el movimiento obrero, y más recientemente con otros movimientos emancipatorios. (...) Y gracias a esta sucesión de movimientos subsiste en la sociedad actual cierto número de libertades parciales, esencialmente parciales y defensivas, cristalizadas en algunas instituciones: derechos del hombre, no retroactividad de las leyes, cierta separación de poderes, etc. Estas libertades no han sido otorgadas por el capitalismo, han sido ganadas e impuestas por estas luchas revolucionarias. Asimismo, son ellas las que hacen del régimen político actual no una democracia (no es el pueblo quien detenta y ejerce el poder), sino una oligarquía liberal. Régimen bastardo, basado en la coexistencia del poder de las capas dominantes y de una contestación social y política prácticamente ininterrumpida. Pero, por muy paradójico que pueda parecer, es la desaparición de esta contestación lo que pone en peligro la estabilidad del régimen. Es porque los obreros no permanecieron pasivos, por lo que el capitalismo ha podido desarrollarse como lo ha hecho. Está muy lejos de ser cierto que el régimen podrá seguir funcionando con una población compuesta por ciudadanos pasivos, asalariados resignados, etcétera. (El ascenso de la insignificancia, p.101-102).

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 19

    (“Una interrogación sin fin”, 1979)

    [Heteronomía: negación de la autoinstitución de la sociedad. Autonomía: institución explícita]

    La idea de que existe una fuente y un fundamento extrasociales de la ley es una ilusión. La ley, la institución, es creación de la sociedad; toda sociedad está autoinstiuida, pero hasta ahora toda sociedad ha garantizado su institución instituyendo una fuente extrasocial de sí misma y de su institución. Lo que yo llamo la autoinstitución explícita -el reconocimiento por parte de la sociedad de que la institución es obra suya- no implica en modo alguno un carácter “endeble” de la institución y de las significaciones que ella encarna. (Los dominios del hombre, p.89).

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 20

    (“Psychanalyse et philosophie”, 1993)

    [Aportaciones filosóficas del psicoanálisis]

    He aquí brevemente enunciados, los puntos principales por los que creo que una elucidación de la psique, inspirada por el psicoanálisis, pero también continuándolo, es de una importancia filosófica capital:
    1.En el plano de la ontología. La psique, tal como es elucidada por el psicoanálisis, nos permite ver un modo de ser más o menos ignorado por la filosofía heredada, en verdad universal, pero que aquí aparece con una claridad meridiana.
    2.En el plano de la antropología filosófica. El psicoanálisis nos obliga a ver que el ser humano no es un animal “racional”, sino esencialmente un ser imaginante, imaginación radical , inmotivada, desfuncionalizada. Nos vuelve, también comprensible el proceso de su socialización, y por ello las profundas raíces de envolturas que parecen aberrantes , y la solidez casi infracturable de su heteronomía.
    3.En el plano de la filosofía práctica. En tanto que actividad práctico-poiética, el psicoanálisis esclarece la idea de “praxis” y muestra en el caso del ser humano singular, al mismo tiempo, una vía hacia la transformación de este ser y la autonomía como perspectiva de esta transformación (Fait et à faire, p. 143).

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 21

    [El proceso de socialización de la psique]

    El proceso de la institución social del individuo, es decir, de la socialización de la psique, es indisociable al de una psicogénesis o idiogénesis, y al mismo tiempo el de una sociogénesis o koinogénesis. Es una historia de la psique a lo largo de la cual ésta se altera y se abre al mundo histórico-social también a través de su propio trabajo y su propia creatividad; y una historia de imposición de un modo de ser que la sociedad realiza sobre la psique y que ésta última jamás podría hacer surgir a partir de sí misma y que fabrica-crea el individuo social. El final común de estas dos historias es la emergencia del individuo social como coexistencia, siempre imposible y siempre realizada, de un mundo privado (kosmos idios) y de un mundo común o público (kosmos koinos). (...)
    La mónada psíquica es un constituyente-constituido, es formación y figuración de sí misma, figurante que se figura a sí mismo, a partir de nada (...) En cierto sentido, la psique se limita a dilatar el diámetro de la esfera que ella misma es, que ella se figura como ella misma tan sólo figurándose como si ocupara su centro. Aquí como en todas partes, y cómo lo será siempre, el gran enigma consiste en la emergencia de la separación, separación que desembocará en la instauración distinta y solidaria para el individuo de un mundo privado y de un mundo público o común.(...) La imposición de la socialización es esencialmente la imposición de la separación. Para la mónada psíquica, equivale a una ruptura violenta, forzada por su “relación” con los demás, más exactamente por la invasión de los otros como otros, mediante la cual se constituye para el sujeto una “realidad” a la vez como independiente, maleable y participable, y la dehiscencia (nunca cabalmente realizada) entre lo psíquico” y lo “somático”. Mientras que la mónada psíquica tiende irresistiblemente a encerrarse siempre en sí misma, esa ruptura es constitutiva de lo que será el individuo (La institución imaginaria de la sociedad II, pp.220-222) .

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 22

    (“Naturaleza y valor de la igualdad”, 1981)

    [Imposibilidad de fundamentar el concepto de igualdad]

    La idea de una igualdad social y política de los individuos no es ni puede ser una tesis científica o una tesis filosófica. Es una significación imaginaria social y, más precisamente, una idea y una voluntad política, una idea que corresponde a la institución de la sociedad como comunidad política: Ella misma es creación histórica y una creación, si cabe decirlo así, extremadamente inverosímil.
    (...) La exigencia de la igualdad es una creación de nuestra historia, de ese segmento de historia al que pertenecemos. Se trata de un hecho histórico o, mejor dicho, de un metahecho que nace en esta historia y que, partiendo de allí, tiende a transformar la historia, incluso la historia de los otros pueblos. Es absurdo querer fundarla en un sentido admitido del término, puesto que es esa exigencia la que nos funda en nuestra condición de hombres europeos. En este aspecto, la situación es análoga a la de las exigencias de la indagación racional, de la interrogación ilimitada, del logon dinonai, dar cuenta y razón. Si trato de "fundamentar" racionalmente la igualdad, sólo puedo hacerlo mediante un discurso que se dirija a todos y que rechace toda "autoridad", discurso por lo tanto que ya ha presupuesto la igualdad dc los seres humanos como seres racionales. Y esta igualdad no es evidentemente un hecho empírico, sino que es la hipótesis de todo discurso racional puesto que semejante discurso presupone un espacio público del pensamiento y un tiempo público del pensamiento abiertos ambos a todos y a quienquiera que sea (Los dominios del hombre,p.140).

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 23

    (Introducción de octubre-noviembre de 1972 a La sociedad burocrática)

    [La política y las instituciones]

    La política no es la lucha por el poder en el seno de instituciones dadas; ni simple lucha por la transformación de las instituciones llamadas políticas, o de ciertas instituciones –o hasta de todas las instituciones-. La política es ahora lucha por la transformación de la relación entre la sociedad y sus instituciones; por la instauración de un estado de cosas en el que el hombre social pueda y quiera considerar las instituciones que regulan su vida como sus propias creaciones colectivas, y por tanto pueda y quiera transformarlas cada vez que sienta que es necesario o que lo desee (...).
    De lo que hablamos es de un estado en el que la validez de la ley quedará permanentemente abierta: no porque cualquiera pueda hacer lo que sea, sino porque la colectividad podrá siempre transformar sus reglas sabiendo que no proceden ni de la voluntad divina, ni de la naturaleza de las cosas, ni de la razón de la historia, sino de sí misma; y que si su campo de visión es forzosamente limitado, no se encuentra fatalmente encadenada a una posición, puede darse la vuelta y ver lo que hasta aquel momento estaba a su espalda. (La sociedad burocrática, pp.70-72)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 24

    (“Poder, política, autonomía”, 1988)

    [El objeto de la política de la autonomía]

    Crear la instituciones que interiorizadas por los individuos, faciliten lo más posible el acceso a su autonomía individual y su posibilidad de participación efectiva en todo poder explícito existente en la sociedad.
    (...) Resulta también -es una tautología- que la autonomía es, ipso facto, autolimitación. Toda limitación de la democracia no puede ser, tanto de hecho como de derecho, otra cosa que autolimitación. Esta autolimitación puede ser mucho más que simple exhortación, en el caso de que se encarne en la creación de individuos libres y responsables. Para la democracia no hay más que una "garantía" relativa y contingente. La menos contingente de todas se encuentra en la paideia de los ciudadanos, en la formación (siempre social) de individuos que han interiorizado a la vez la necesidad de la ley y la posibilidad de ponerla en tela de juicio, la interrogación, la reflexividad y la capacidad de deliberar la libertad y la responsabilidad.
    La autonomía es pues el proyecto -y ahora nos situamos sobre un plano a la vez ontológico y político- que tiende, en un sentido amplio, a la puesta al día del poder instituyente y su explicación reflexiva (que no puede nunca ser más que parcial); y en un sentido más estricto, la reabsorción de lo político, como poder explícito, en la política, actividad lúcida y deliberante
    que tiene como objeto la institución explícita de la sociedad (así como de todo poder explícito) y su función como nomos, diké, télos -legislación, jurisdicción, gobierno- hacia fines comunes y obras públicas que la sociedad se haya propuesto deliberadamente. (El mundo fragmentado, p.90)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 25

    (“Herencia y revolución”, 1996)

    [Futuro. Autonomía sin utopía]

    También debemos establecer una nueva relación con el futuro, dejar de entenderlo como un “progreso” ilimitado, que siempre nos ofrece más de lo mismo, o como un lugar de explosiones indeterminadas. Tampoco habría que gravar nuestra relación con el futuro acompañándolo con el término falaz de “utopía”. Más allá de lo que se llama posibilidades del presente, cuya fascinación no puede engendrar sino la repetición. Debemos, sin renunciar a la facultad de juzgar, atrevernos a querer un futuro, pero no cualquier futuro, no un programa ya establecido, sino ese despliegue siempre imprevisible y siempre creador en cuya formación podemos participar, mediante el trabajo y la lucha, a favor y en contra (Figuras de lo pensable, p.141)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 26

    (“Psicoanálisis y política”, 1989)

    [Pedagogía]

    El objetivo de la pedagogía -hablo evidentemente desde una perspectiva normativa- es ayudar al recién nacido, ese hopeful y dreadful monster (monstruo esperanzado y terrible), a devenir ser humano. El fin de la paideia es ayudar a ese atado de pulsiones e imaginación a devenir
    anthropos. Doy aquí a la palabra “ser humano”, anthropos, el sentido (...) de “ser autónomo”. Asimismo, bien puede decirse, recordando a Aristóteles, un ser capaz de gobernar y de ser gobernado.
    La pedagogía debe en todo momento desarrollar la actividad propia del sujeto utilizando, por así decirlo, esta misma actividad propia. El objeto de la pedagogía no es enseñar materias específicas, sino desarrollar la capacidad de aprender del sujeto -aprender a aprender, aprender a descubrir, aprender a inventar-. Por supuesto, la pedagogía no puede hacer esto sin enseñar ciertas materias -así como tampoco puede avanzar el análisis sin las interpretaciones del analista. (...) Mas dos principios deben ser firmemente defendidos:
    -todo proceso educativo que no apunte a desarrollar al máximo la actividad propia de los alumnos es malo;
    -todo sistema educativo incapaz de proveer una respuesta razonable a la posible pregunta de los alumnos: ¿y por qué tenemos que aprender esto?, es defectuoso. (El mundo fragmentado, p.95).

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 27

    (“Naturaleza y valor de la igualdad”, 1981)

    [Igualdad y libertad no son antinómicas. Rechazo de la concepción negativa de la libertad]

    La autonomía de los individuos, su libertad (que implica, claro está, la capacidad de cuestionarse ellos mismos) tiene también sobre todo como contenido la participación igual de todos en el poder, sin la cual no hay ciertamente libertad, así como no hay libertad sin igualdad. ¿Cómo podría yo ser libre si otros deciden sobre lo que me incumbe y yo no puedo tomar parte en esa decisión? Hay que afirmar vehementemente, contra los lugares comunes de cierta tradición liberal, que no hay antinomias, sino que hay implicación recíproca entre las exigencias de la libertad y de la igualdad. Esos lugares comunes, que continúan siendo corrientes, sólo adquieren cierta apariencia de sustancia partiendo de una concepción degradada de la libertad, como libertad restringida, defensiva, pasiva. Según esta concepción, se trata simplemente de “defender” al individuo contra el poder, lo cual presupone que se haya aceptado ya la alienación o la heteronomía política, que uno se haya resignado a la existencia de una esfera estatal separada de la colectividad y, en definitiva, que uno acepte una concepción del poder (y hasta de la sociedad) entendido como un “mal necesario”. Este punto de vista no es solamente falso sino que representa una degradación ética afligente. (Los dominios del hombre, p.141)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 28

    (“¿Qué democracia?”, 1990)

    [El papel de la ecclesía en una democracia como espacio público/público]

    Igualdad significa, pues, rigurosamente hablando: igual posibilidad para todos de participar en el poder. No se trata solamente de entrar en una cabina electoral; se trata también, por ejemplo, de estar informado, y tanto como cualquier otro, de lo que ha de decidirse. Distingamos entre el oikós, los asuntos enteramente privados; el ágora, la esfera privada/pública, el “lugar” de encuentro de los ciudadanos fuera del ámbito político; y la ecclesía, la esfera pública/pública, es decir en un régimen democrático, el lugar donde se delibera y decide sobre los asuntos comunes. En el ágora, yo discuto con otros, o compro libros, o cualquier otra cosa, estoy en un espacio público pero que al mismo tiempo es privado, pues en él no puede tomarse ninguna decisión política (legislativa, gubernativa o judicial); la colectividad, mediante su legislación, nos asegura solamente la libertad de este espacio. En la ecclesía en el sentido amplio del término, incluyendo tanto la “asamblea del pueblo” como el “gobierno” y los tribunales, me hallo en un espacio público/público: delibero con los demás para decidir, y estas decisiones son sancionadas por el poder público de la colectividad. La democracia puede definirse también como el hacerse verdaderamente pública la esfera pública/pública, que, en los otros regímenes, es más o menos privada. (Figuras de lo pensable, p.149)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 29

    (“La institución de la sociedad y de la religión”, 1982)

    [La institución heterónoma de la sociedad y la religión aspiran a lo mismo, a dar una significación (la misma) al ser, al mundo y a la sociedad; ambas deben encubrir el caos, suministrando un simulacro de lo sin fondo]

    La humanidad no puede quedarse encerrada en su existencia “real”. Esto quiere decir que la humanidad tiene la experiencia del abismo o que el abismo se impone a ella. Al propio tiempo la humanidad fue hasta ahora incapaz de aceptar sencillamente esa experiencia. Esto podrá parecer paradójico pero es evidente a poco que se reflexione sobre ello: desde su origen y luego siempre, la religión responde a la incapacidad de los seres humanos de aceptar lo que incorrectamente se ha llamado “trascendencia”, es decir, la incapacidad de aceptar el caos y de aceptarlo como caos, de afrontar de pie el abismo. Lo que pudo llamarse necesidad de la religión corresponde a esa negativa de los seres humanos a reconocer la alteridad absoluta, el límite de toda significación establecida, el envés inaccesible que se constituye en todo lugar al que se llega, la muerte que mora en toda vida, el absurdo que rodea y penetra todo sentido" (Los dominios del hombre, p.187)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 30

    (“El ascenso de la insignificancia”, 1993)

    [Proyecto de autonomía y proyecto capitalista: dos significaciones imaginarias opuestas]

    Desde hace siglos, el Occidente moderno está animado por dos significaciones imaginarias sociales totalmente opuestas, aunque se han contaminado recíprocamente: el proyecto de autonomía individual y colectiva, la lucha por la emancipación del ser humano, tanto intelectual y espiritual como efectiva en la realidad social; y el proyecto capitalista, demencial, de expansión ilimitada de un seudodominio seudorracional que desde hace mucho tiempo ha dejado de concernir exclusivamente a las fuerzas productivas y a la economía para convertirse en un proyecto global (y así aún más monstruoso) de un dominio total de lo físico, lo biológico, lo psíquico, lo social, lo cultural. (El ascenso de la insignificancia, p.90)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 31

    (“¿Camino sin salida?”, 1987)

    [Dominar la tecnociencia exige un nuevo ethos]

    Ahora bien, al mismo tiempo que se expande triunfante el furor del “poder”, el fetichismo del “dominio racional”, parece sufrir un eclipse la otra gran significación social imaginaria creada por la historia greco-occidental: la de la autonomía, especialmente la política. La crisis actual de la humanidad es política en el sentido más amplio del término, crisis a la vez de la creatividad y de la imaginación políticas, y de la participación política de los individuos. En primer lugar, la privatización y el “individualismo” reinantes dejan libre curso a lo arbitrario de los aparatos; en un nivel más profundo, a la marcha autónoma de la tecnociencia.
    Este es el punto básico de la cuestión. Los peligros enormes, lo absurdo del desarrollo en todas direcciones y sin ninguna verdadera “orientación” de la tecnociencia no pueden ser superados por “reglas” establecidas de una sola vez, ni por una “compañía de sabios”, que finalmente se volvería un instrumento, si no ya sujeto de una tiranía. Lo que se requiere es más que una “reforma del entendimiento humano”; es una reforma del ser humano en tanto ser sociohistórico, un ethos de la mortalidad, una autosuperación de la Razón. No necesitamos a algunos “sabios”. Necesitamos que la mayor cantidad posible adquiera y ejerza la cordura -lo que a su vez requiere una transformación radical de la sociedad como sociedad política, instaurando no solamente la participación formal, sino la pasión de todos para los asuntos comunes. Ahora bien, lo que menos produce la cultura actual es seres humanos sensatos.
    -¿Qué quiere entonces? , ¿cambiar a la humanidad?
    -No, algo mucho más modesto: que la humanidad se cambie a sí misma,
    como ya lo hizo dos o tres veces.(El mundo fragmentado, p.58)

    --------------------------------------------------------------------------------

    Texto 32

    (La institución imaginaria de la sociedad)

    [Autopercepción de sus deseos]

    Tengo el deseo, y siento la necesidad, para vivir, de otra sociedad que la que me rodea. Como la gran mayoría de los hombres, puedo vivir en ésta y acomodarme a ella -en todo caso, vivo en ella. Tan críticamente como intento mirarme, ni mi capacidad de adaptación, ni mi asimilación de la realidad me parecen inferiores a la media sociológica. No pido la inmortalidad, la ubicuidad, la omnisciencia. No pido que la sociedad “me dé la felicidad” (...) Pero en la vida, tal como está hecha para mí y para los demás, topo con una multitud de cosas inadmisibles; repito que no son fatales y que corresponden a la organización de la sociedad. Deseo, y pido, que antes que nada, mi trabajo tenga un sentido, que pueda probar para qué sirve y la manera en que está hecho, que me permita prodigarme en él realmente y hacer uso de mis facultades tanto como enriquecerme y desarrollarme. Y digo que es posible, con otra organización de la sociedad para mí y para todos. Digo también que sería ya un cambio fundamental en esta dirección si se me dejase decidir, con todos los demás, lo que tengo que hacer y, con mis compañeros de trabajo, cómo hacerlo.
    Deseo poder, con todos los demás, saber lo que sucede en la sociedad, controlar la extensión y la calidad de la información que me es dada. Pido poder participar directamente en todas las decisiones sociales que pueden afectar a mi existencia, o al curso general del mundo en el que vivo. No acepto que mi suerte sea decidida, día tras día, por unas gentes cuyos proyectos me son hostiles o simplemente desconocidos, y para los que nosotros no somos, yo y todos los demás, más que cifras en un plan, o peones sobre un tablero, y que, en el limite, mi vida y mi muerte estén entre las manos de unas gentes de las que sé que son necesariamente ciegas. (La institución imaginaria de la sociedad I, p.157-158)

    Comentado por: corneluis castoriadis el 09/12/2007 a las 13:44

  • Estoy un poco harta del patio político. Pero a su vez no dejo de seguir la actualidad de los aconteceres que los medios de comunicación nos trasmiten. Desde que recuerdo tener 'uso de razón'- de eso hace mucho - y del conocimiento que tal uso y desuso, inevitablemente, te carga de referencias múltiples y coloristas; porque, sí, la etapa democrática en la Política tiene eso: unas bases cromáticas, que dan un arcoiris de matices desparramados...
    Pero, no hay forma, seguimos agupando a las izquierdas y a las derechas:El rojo y el azul, el progre y el pijo, el cultureta y el ignorante, el pobre y el rico...Estereotipos añejos que aún usamos; que aún entorpecen y ciega la visión de la realidad. El tema tiene mucho manteca colorá, por lo cual, no voy a cargar más los niveles de colesterol en sangre con lo ya sabido.
    Sólo confío en el tiempo de maduración o de podredumbre de las piezas que forman este impuro árbol genealógico. Y a la espera, que, en el medio día en que estamos, cuando el sol calienta que da gusto, los colores fuertes se vuelvan pardos, y la elegante estética que da los tonos usados, levante oleadas de belleza callejera.
    ...

    Comentado por: Carla el 09/12/2007 a las 13:15

  • Caos y gobernación del mundo
    José Vidal-Beneyto
    CCS. España, septiembre del 2004.
    Nunca como hoy hemos producido tanta riqueza y nunca como hoy ha existido una conciencia tan generalizada de que la pobreza y la miseria son la suerte de la mayoría de los habitantes de nuestro planeta.
    Todo esto sucede cuando los Estados han renunciado voluntariamente a buena parte de sus capacidades de intervención en el ámbito económico, lo que ha favorecido los procesos de globalización a los que empujaba el desarrollo tecnológico y la oligopolización empresarial.

    Esos mismos Estados reivindican el primado político del Estado-nación y la plenitud de poderes y atribuciones que corresponden a un concepto de soberanía propio del siglo XX, que no puede funcionar en el XXI. Lo cual avala la omnipotencia del referente económico que representan las grandes sociedades multinacionales, a la par que confirma la impotencia del poder político de los Estados. ¿Cómo ha de extrañar que el volumen conjunto de las economías clandestina y criminal sea casi superior al de la economía legal y que el negocio de la falsificación de productos y marcas o el llamado mercado paralelo del arte superen en beneficios al narcotráfico? Eso para no hablar del horror de la guerra, que más allá de Iraq, señorea, con 41 conflictos bélicos, todas las esquinas del planeta y hace del terror y la violencia nuestros acompañantes. Precisamente cuando nunca habíamos dispuesto de condiciones tan favorables para vivir en paz.

    El malestar que esta situación provoca, moviliza acciones y suscita iniciativas cuyo principal punto de convergencia es detener la marcha hacia el caos. Los más concernidos con este imperativo de supervivencia son los actores sociales -ONG, grupos de base, centros de reflexión y análisis- ya enrolados en la lucha por un orden mundial más justo.

    La primera cuestión con la que nos enfrentamos es la existencia de Naciones Unidas, con escasa eficacia pero la única organización políticamente legitimada para representar los intereses de la humanidad. Ahora bien, aunque su Carta fundacional hable en nombre de "nosotros los pueblos", la ONU es estrictamente una comunidad de Estados-nación, en un contexto en el que la regresión del Estado ha constituido a los colectivos de actores económicos (G8, G21, etc.) y sociales (grandes ONG y movimientos sociales) en protagonistas fundamentales de la acción internacional.

    El retroceso del poder de los Estados es simultáneo a la radicalización de las identidades nacionales y de la reivindicación del estatus de Estado-nación por parte de las comunidades que todavía no han accedido a él. Como prueban, año tras año, las exasperadas peticiones que se formulan en la Asamblea de la Conferencia de Naciones sin Estado.

    Todas estas contradicciones y la incapacidad del sistema de Naciones Unidas para adaptarse a la evolución del mundo explican la descalificación casi unánime de que es objeto, acusado desde el norte de ser un artilugio costoso e inútil e impugnado desde el sur por considerarlo un simple instrumento de la hegemonía euroestadounidense. Su reforma es un imperativo que reclama tiempo y tiene que desbordar la exclusividad de los Estados y movilizar a todos los componentes de la sociedad civil mundial.

    Consecuente con este planteamiento, el Colegio de Altos Estudios Europeos "Miguel Servet", del que son parte 11 universidades, en asociación con la Agencia Europea para la Cultura, coordina un Programa, "La Gobernación del mundo", que se propone, en el actual contexto globalizador y desde el supuesto de la multipolaridad, analizar el sistema internacional, sus potencialidades y sus carencias, con el fin de formular propuestas a corto, medio y largo plazo, capaces de mejorar su estructura y funcionamiento.

    El Programa apunta a la elaboración de propuestas concretas de contenido técnico que mejoren y completen el funcionamiento del sistema y, por otra, a planteamientos de carácter más general y político que supongan transformaciones más globales y en profundidad.

    Ahora bien, si la preparación de reformas técnicas puede ser tarea de actores exteriores a la ONU, las propuestas de mayor calado exigen un fuerte soporte interior que sólo puede provenir de los Estados. De aquí que haya que buscar objetivos que tengan una alta capacidad transformadora y al mismo tiempo sean queridos por los Estados. Un intento tan ambicioso no puede confinarse al espacio académico y necesita acompañarse de todos los centros y organizaciones que trabajan en la misma dirección.

    De manera especial se ha querido asociar a los medios de comunicación, no como meros resonadores de lo que se está haciendo, sino como lo que hoy son, actores principales de la sociedad civil. La difícil batalla de llegar a un mundo gobernado y en paz sólo podrá ganarse si logramos inscribir ese propósito en el frontispicio de la agenda pública mundial.
    ...y cuando vote izquierda pensaré en el borgio y el bic

    Comentado por: beneïto el 09/12/2007 a las 13:06

  • Bombas y democracia, por José Vidal-Beneyto
    Como ya se sabía, la invocación genérica al eje del mal como núcleo responsable del terrorismo no podía justificar la movilización bélica permanente que convenía a los intereses militaro-industriales de Estados Unidos ni a su facción política de extrema derecha y era, por ello, necesario proponer otras causas que legitimasen la guerra permanente, que declaró Bush tres días después del ataque a las Torres Gemelas. Hacían falta unos objetivos más claros y específicos que señalasen los enemigos a eliminar y los propósitos a lograr. Al Qaeda y Bin Laden cumplieron durante unos meses esa misión; pero la guerra de Afganistán agotó su productividad política y mediática, por lo que, llegado el momento de la guerra de Irak y ante la imposibilidad de encontrar ningún tipo de relaciones comprobables entre los talibanes, sus jefes y Sadam Husein, la inutilidad política y la banalización mediática resultantes obligaron a recurrir a otras causas: el riesgo que representaban la producción y eventual uso de armas de difusión masiva. Sin embargo, también, en este caso, falló el pretexto, porque ni las inspecciones de los expertos designados por la ONU con Hans Blix a la cabeza, ni la obstinada búsqueda efectuada por los ejércitos anglo-americanos de ocupación, ni la posibilidad de usarlas como último recurso defensivo por parte de los iraquíes descubrieron traza alguna de este tipo de armas. Claro, que no hay que abandonar la esperanza de que puedan acabar apareciendo o produciéndose pruebas de su existencia.


    Mientras tanto, la urgencia de renovar el arsenal argumental e ideológico susceptible de sacralizar la guerra exigía disponer de una razón incontestable: y se volvió a apelar a la democracia, de la que tantas veces se había ya echado manos, para estos fines, en el siglo XX. De tal manera que los muertos de Bosnia, de Kosovo, de Serbia, de Afganistan, de Irak I y II, producidos por las bombas norteamericanas, pudieron convertirse en muertos contra la dictadura, en muertos por la democracia. Y hay quien pretende que las cerca de 24.000 bombas de precisión o los más de 850 misiles de crucero lanzados, según el general Stanley McChrystal, contra Irak entre el 20 de marzo y el 13 de abril, toma de Tikrit, deben incorporarse a los dispositivos generadores de democracia, por mal que se compadezcan con los procesos de salida de las dictaduras y de instauraciones democráticas.

    La abundante bibliografía USA sobre desarrollo político desde Gabriel A. Almond y David Apter hasta Lucian W. Pye y el vastísimo acervo de reflexiones teóricas y de análisis empíricos sobre las transiciones democráticas, prueban sin apelación posible, que no cabe imponer por la fuerza un sistema democrático. A pesar de lo cual, tanto en las declaraciones de los políticos, sean proatlantistas o proeuropeístas, como en los comentarios de los expertos y de los periodistas a propósito de la última contienda bélica de Irak o de las futuras -Siria, Irán, Corea del Norte, etc.-, la invocación común es a la democratización de sus regímenes. Unanimismo ridículo que carece de todo fundamento, máxime en los países de Oriente Medio, en los que el tribalismo exige un poder central muy fuerte y en el que las elecciones libres conducirán inevitablemente -por la ausencia de cualquier cultura política democrática, por la inexistencia de partidos políticos y por la afirmación de los valores del islam- a una serie de gobiernos islámico-islamistas. ¿Es eso lo que se pretende? No utilicemos el nombre de la democracia en vano.

    Porque es evidente que lo que busca Estados Unidos no es establecer la democracia en la zona (tentativa tan difícil en su implantación como peligrosa en sus posibles consecuencias), sino asentar un proconsulado que responda a las características de la nueva colonización. Lo que reclama una presencia militar, discreta pero permanente, ya en acción, como nos recuerda The Observer, con la existencia de fuerzas USA en 15 países europeos, 13 países asiáticos, siete países del Golfo y seis latinoamericanos, entramado militar compatible con las soberanías nacionales y, por ende, menos visible. ¿Cómo defenderse frente a este tipo de imperio posmoderno?

    Comentado por: vidal el 09/12/2007 a las 13:03

  • José Vidal-Beneyto: ¿Viva la corrupción?
    El País 05/03/05
    El conocido publicista norteamericano Moisés Naim, director de la revista Foreign Policy, una de las plataformas ideológicas con mayor capacidad de irradiación en EE UU, acaba de publicar en este diario un fervoroso alegato en favor de la corrupción. En línea con el supuesto básico del liberalismo radical de que no hay estímulo más eficaz para la transgresión que la prohibición, el autor nos propone la secuencia argumental clásica en este tipo de demostraciones: la corrupción es consustancial a la humanidad y por eso es tan antigua como ella, con lo que es imposible de determinar y de medir, y oponerse a ella no sólo es inútil sino perverso por los efectos negativos que esa oposición genera. Las leyes anticorrupción, los códigos de conducta empresarial, la acción de las ONGs que luchan por mantener comportamientos éticos en la actividad económica -Transparencia Internacional, etc.- son para Moisés Naim, que los cita explícitamente, causantes de múltiples daños colaterales pues "pretender restringir la cultura del soborno y la codicia... es una ilusión paralizante". O como escribe de forma aún más lapidaria: "La guerra contra la corrupción esta minando la democracia".

    La única razón que aduce para tan descalificatorias imputaciones es que la corrupción polariza en exclusividad el debate político, obsesionando con este tema a los medios de comunicación y a los ciudadanos e impidiendo que se ocupen de las cuestiones y problemas verdaderamente importantes. Además la descalificación a la que lleva de los posibles candidatos corruptos confía las más altas responsabilidades políticas a personalidades quizá honestas pero incapaces que causan verdaderos desastres, sin olvidar que sus bienintencionadas promesas al no verse cumplidas aumentan aún más la frustración y el rechazo de la política por parte de la ciudadanía. Claro que para llegar a tan halagüeños panorama y diagnóstico ha tenido que centrar la intervención corruptora en el ámbito político y funcionarial, considerando irrelevante su presencia en el económico-social e ignorando su absoluta potencia determinante en el funcionamiento del sistema. Los grandes protagonistas de la corrupción para nuestro autor son Helmut Kohl, Kim Young Sam, Bettino Craxi, Alain Juppé, Menem, Salinas de Gortari y otros jefes de Estado latinoamericanos, algunos obligados a dimitir antes de finalizar sus mandatos. Ni una sola palabra de Enron, Parmalat, Halliburton, el monstruoso fraude de la Bolsa de Nueva York que desde hace más de veinte años blanqueaba dinero con los ahorros de los pequeños inversores y tantos y tantos casos que forman la tupida trama de una cleptocracia mundial paralegal o de guante blanco como no se había conocido nunca, diferenciada de la criminalidad organizada, aunque en relación con ella en los paraísos fiscales. Pero tanto la corrupción económico-empresarial como la político-gubernativa hoy sólo son inteligibles desde la perspectiva de la corrupción sistémica que es la que efectivamente las genera y las hace inteligibles. La reprobable conducta de Henri Emmanuelli como tesorero del partido socialista, su procesamiento, condena y posterior vuelta triunfal a la política sólo se entiende en el contexto de un sistema político-económico que empuja a un militante honesto a transgredir la ley para cumplir su cometido político.

    Silenciando los condicionamientos de un sistema que considera intocable Moisés Naim procede en una primera fase a la banalización de la corrupción para acabar cantando sus excelencias: la prosperidad coexiste hoy con niveles importantes de corrupción justamente en los países de crecimiento más puntero: China, India, Tailandia. Y ¿cómo vamos a descalificar un sistema que nos hace vivir y progresar? Lo que nos está diciendo el director de Foreign Policy es que en una época de competencia implacable, el moralismo compasivo no es de recibo. Naim da un paso más en el desmontaje no ya del modelo europeo sino occidental de sociedad. Hemos cancelado el pluralismo político instaurando el pensamiento único, hemos sectarizado los partidos, hemos convertido la política en ejercicio cratológico, hemos sacralizado las multinacionales, hemos acabado con el trabajo como fundamento de la actividad económica y base de su retribución, convirtiéndolo en un ejercicio precario para el sólo consumo, hemos cambiado los valores por los placeres, el esfuerzo por la trampa. Que a uno de los líderes ideológicos de los EE UU le parezca un deseable mal menor, tal vez pueda explicar el triunfo del fundamentalismo religioso en su país.

    Comentado por: jose el 09/12/2007 a las 13:02

  • I

    "La niebla cubría la tierra. La luz de los faros de los automóviles reverberaba sobre la línea de alta tensión que bordeaba la carretera.
    No había llovido, pero al amanecer la humedad había calado en la tierra y, cuando el semáforo indicó prohibido, una vaga mancha rojiza apareció sobre el asfalto mojado. El aliento del campo de concentración se percibía a muchos kilómetros de distancia: los cables del tendido eléctrico, las carreteras, las víoas férreas, todo confluía en dirección a él, cada vez con mayor densidad. Era un espacio repleto de líneas rectas; un espacio de rectángulos y papalelogramos que resquebrajaba el cielo otoñal, la tierra, la niebla.
    Unas sirenas lejanas lanzaron un aullido suave y prolongado.
    La carretera discurría junto a la vía, y una columna de camiones cargados de sacos de cemento circuló durante un rato casi a la misma velocidad que el interminable tren de mercancias.Los chóferes de los camiones, enfundados en sus capotes militares, no miraban
    los camiones que corrían a su lado, ni las caras borrosas y pálidas que viajaban en su interior.

    De la niebla emergió el recinto del campo: filas de alambradas tendidas entre postes de hormigón armado. Los barracones alineados formaban calles largas y rectilíneas. Aquella uniformidad expresaba el carácter inhumano del enorme campo.
    Entre millones de isbas rusas no hay ni habrá nunca dos exactamente iguales. Todo lo que vive es irrepetible. Es inconcebible que dos seres humanos, dos arbustos de rosas silvestres sean idénticos...La vida se extingue allí donde existe el empeño de borrar las difencias y las particularidades por la vía de la violencia."[...]

    Vida y Destino. VASILI GROSSMAN

    Comentado por: copista medieval el 09/12/2007 a las 12:06

  • @vic: Estoy en pleno acuerdo con usted. Los sábados espero el artículo de Vidal-Beneyto con verdadera impaciencia. Sí, evoca aquellos tiempos en los que la intelectualidad europea poseía la fe inextirpable en una bondad ajena a todo límite. Todo era bello y cualquier cosa permisible para los redentores de la humanidad. Sartre se henchía de maoísmo y torcía un ojo para no mirar a los gulags incontables.
    Sí, es entrañable Vidal-Beneyto. Reconforta adivinar entre las columnas sin número su rostro de abuelito adorable clamando por la absorción del individuo en la masa y reivindicando la jefatura de la vanguardia del proletariado. ¡Nada para el individuo contaminado de ego! ¡Todo para la comunidad originaria! Uno se transporta al paleocristianismo y añora el aroma de las catacumbas.
    Cuando lo leo me transporto a un pasado ya enterrado o a un futuro indeseable. Su lenguaje, cargado de una pesada costra ideológica, revela todo lo que ese marxismo ofreció a los hombres del pasado siglo; él mismo lo recoge - en una expresión memorable y delatora- cuando vierte su anatema contra el "triunfo personal". Supongo que hemos de ser unos fracasados. Aunque sea por imperativo ideológico.
    Saludos

    Comentado por: Borgia el 08/12/2007 a las 21:10

  • Cada vez y más a menudo, cuando leo a don José Vidal-Beneyto...me entra nostalgia, morrinha, de esa izquierda leninista...tan rusa, tan dramática, tan romántica...y erisipela por ésa otra, esa izquierda 'francesita'...tan progre...tan infumable...tan caviar...sí, tan efervescente...tan champagne...bulles, bulles de gauche!!

    Comentado por: vic el 08/12/2007 a las 20:27

  • Contra la desbandada de la izquierda / y 5
    JOSÉ VIDAL-BENEYTO 08/12/2007


    Varios amigos me han criticado el efecto desmovilizador del análisis que he realizado en las cuatro últimas columnas sobre la regresión de la izquierda, regresión que es consecuencia del implacable desmantelamiento de las ideas y valores de progreso. Espero que esa consecuencia negativa haya sido muy limitada y que en cambio mi reflexión haya servido para poner de relieve algunas de las características para mí más perversas de la sociedad en que vivimos. En particular dominación total del individualismo posesivo, núcleo teórico capital de la derecha liberal y componente importante del social liberalismo que preside los programas económicos de los partidos que se siguen llamando socialistas y socialdemócratas y que se ha traducido en la consagración absoluta del dinero, el triunfo personal y el éxito social como únicos criterios válidos para juzgar a los seres humanos. Su consecuencia es la permanente celebración de las insignificancias de nuestros preciadísimos egos, la autoglorificación de nuestras hazañas profesionales y nuestro tan satisfactorio enclaustramiento familiar. Cada cual a lo suyo, siempre a lo suyo, sólo a lo suyo. Apostar a lo común, a lo de todos es un error que a nada conduce, revindicar lo colectivo es una perversión que acaba inevitablemente en represión y totalitarismo.

    La reconquista de las posiciones de progreso no se sitúa hoy en el ámbito directamente político
    A esta Vulgata del neoconservadurismo que los medios de comunicación nos venden en todas las esquinas, no se le puede ni oponer las victorias electorales de la izquierda, máxime cuando para obtenerlas habrá que haber hecho concesiones programáticas sustanciales, como la apoteosis sin restricción del social-liberalismo que llega hasta querer suprimir el impuesto sobre el patrimonio. La reconquista de las posiciones de progreso no se sitúa hoy en el ámbito directamente político y electoral, sino en el creencial y en el axiológico, en la esfera de los principios y de la ejemplaridad, para las que la coherencia entre decir y hacer, la fuerza de las ideas y la integridad de las prácticas es absolutamente determinante. Nadie puede escandalizarse de que José María Aznar haya puesto sus capacidades al servicio de las actividades especulativas del capitalismo financiero mundial, ni siquiera en su versión más abrupta, la de los fondos que se califican de basura, los hedge funds, a los que se ha vinculado con su incorporación a la Sociedad Centaurus. Ni tampoco de que Rodrigo Rato haya abandonado su posición rectora en el Fondo Monetario Internacional, tan importante para España, y se haya enrolado, evidentemente, con el único propósito de aumentar su patrimonio en el grupo Lazard, uno de los grandes especialistas mundiales en el montaje de operaciones de financiación especulativa. Pues estos comportamientos son menos incongruentes con las convicciones políticas de sus protagonistas que la función de consejo de las grandes empresas de nuestro país del antiguo ministro socialista de Economía Carlos Solchaga; y sobre todo que la práctica asesora que ejerce Felipe González, la figura más emblemática de la socialdemocracia española, para con el magnate de la comunicación Carlos Slim y uno de los hombres más ricos de América Latina así como las intervenciones que según la prensa, ha realizado a petición de éste a favor de algunos líderes políticos conservadores latinoamericanos como Vicente Fox.

    Estamos, pues, en una situación que apela, por parte de la izquierda real, más que a acciones directas de política institucional, a un trabajo prepolítico que por una parte, refuerce los grupos de base y robustezca el movimiento social y, por otra, contribuya a la crítica ideológica y al lanzamiento de un nuevo frente doctrinal. Para ello hemos de apoyarnos en los autores que constituyen la vanguardia actual del pensamiento crítico galo. Entre ellos, el profundo y riguroso René Passet cuya crítica del neoliberalismo en su libro La ilusión neoliberal, Fayard 2000, o su reflexión sobre el socialismo posible en la publicación de la Fundación Jean Jaurès, La idea socialista, son hoy materiales imprescindibles. Sin olvidar el admirable La Haine de la Démocratie, La Fabrique 2005, del penetrante Jacques Rancière, la combatividad radical de Alain Badiou cuya formulación más ambiciosa la encontramos en L'être et l'évènement, Le Seuil, 1988 la iconoclastia teórica del filósofo de la ciencia Jacques Bouveresse que en su último estudio nos cura de los falsos consuelos de la fe Sur la vérité, la croyance et la foi, Agone 2007, que conjuntamente con las contribuciones de Robert Castel y de Daniel Bensaid, así como las de nuestros hermanos mayores Edgar Morin, Pierre Bourdieu, Claude Lefort, Castoriadis, etcétera, representan un utilísimo patrimonio de saberes, un impresionante corpus de teorías y propuestas.

    Comentado por: maleas el 08/12/2007 a las 11:52

  • Eso, Lichtenberg, que vengan las putas a chuparla y a tomar por el culo todo, lo intelectual es para subnormales ¡viva la muerte!

    Comentado por: el vacío cósmico el 07/12/2007 a las 21:28

  • qué horror, tanto hablar de izquierdas y derechas y metafísicas varias y me parece que todos ustedes pecan de lo mismo. me parece que hasta que no vuelvan a asomarse por aquí isis, provoqueen, coco o alguna otra esto seguirá dando pena. es cierto, la sección hemeroteca de las bibliotecas públicas siempre está llena de jubilados casposos cuya coartada es ser "autodidactas".pfui!

    Comentado por: lichtenberg el 07/12/2007 a las 17:53

  • Don Félix:

    Es usted usted iluminadamente atinado en muchísimos alcances, pero, ¿de verdad cree usted que éste es un gobierno de izquierdas?

    Comentado por: Linkazo el 07/12/2007 a las 08:57

  • Claro, el metafísico recibe millones del estado, de los cuales pasa grande necesidad, mientras que el marxista articula su discurso mediante la hoz y el martillo, dado lo cual no existe, debido a un incremento de su plusválua y su carencia de ideología –dado que la ideología imperante es la del más cabrón- , por lo cual cabe colegir que el patrono situado en el epicentro emperifollado de la lucha de clases que es aquello lo cual el sujeto empírico a tratar como objeto de la historia –y que no es más que un cacho de carne inverosímil- es –el proletario marrullero que se gana el garbanzo con el sudor de su frente- puede ser prescindido sin rigor alguno en una proyección retruecánica que sitúe de nuevo a las izquierdas españolas –como en una máquina del tiempo- en el meollo de la edad media, pero -eso sí- con acento andaluz.

    Comentado por: el lobo feroz el 06/12/2007 a las 15:26

  • 'A Different Kind of Genocide'

    By Michael Gerson
    Washington Post
    Thursday, December 6, 2007

    WALUNGU, Congo -- This village, surrounding a small Catholic church, is as far down the red dust road as you can go without entering territory controlled by the exiled perpetrators of Rwanda's genocide. The rebels often come in civilian clothes to trade in Walungu's open-air market. At other times they raid the nearby farms for supplies and women. The region is known as "the quarter of rape."
    In the shadow of the church is a facility run by Women for Women, an organization that matches international sponsors to local women in need of help. Listening to one of those women, I heard the story of a suffering nation in a single life.
    Lucianne is 24, dressed in a red top and red skirt. She speaks quietly while looking downward, her hands trembling. Her eyes are staring and empty; her lovely mouth never smiles.
    In December of 2005, while her husband was away on business, Hutu soldiers broke into her home, tied her arms behind her back, did the same to her sister-in-law and dragged them into the bush. The two women were marched to their family farm, where Lucianne's brother was also kidnapped. Other families were captured along the way.
    "We were taken to a hill, and laid down for rape," she told me. "They gave a flashlight to my brother to hold while they were raping us. When he tried to resist, they struck him with a gun in the face. . . . We were near a stream. When one of them was finished, they washed the blood off us before the next was raped."
    Afterward they were moved again. "I was unable to walk properly, and they were beating us along the way. The next morning we arrived" -- here she breaks down, then quietly continues -- "at the place where they killed my brother." She was tied to a tree. Her sister-in-law and most of the other women were taken away to be murdered.
    A rebel officer decided that Lucianne would be kept as a "wife." "When I got in the house, I saw my younger sister," Lucianne recalls. "I thought she had died. She told me she was pregnant and ill.
    "When I cooked, if there was more or less salt, I was put in prison, which was a hole filled with water. Once I spent three days in prison with swollen legs."
    Eventually Lucianne was ordered to escort her sister to town so she could give birth. Lucianne was rescued by the wife of a government soldier, who got help for her sister at nearby Panzi Hospital-- but her sister died soon after childbirth.
    Lucianne remained for treatment at Panzi. She had contracted a sexually transmitted disease and was pregnant herself. When she tried to return home, her husband had abandoned her, and her family farm had been occupied by others.
    After delivering her child, she tried working on a different farm, but the soldiers came again. "I wanted to hide myself, and they told me, 'Why do you hide? You are Lucianne, and you have our baby.' " She recently saw two of her captors in the market. "Since that day I have never spent the night in the house, because of fear."
    Lucianne -- who is young and lost and should be loved -- now sleeps with her child in the cassava fields near Walungu to avoid being captured again.
    At Panzi Hospital, which specializes in treating rape victims, there was a long line of women waiting for treatment on the day I visited. By one estimate, 27,000 women and girls were raped in eastern Congo in 2006. The hospital has seen victims as young as 3.
    Denis Mukwege, the hospital's medical director, explains that women are sometimes raped by six soldiers at a time and violated in front of their families to maximize the shame. "After the rape, sometimes they destroy their private parts," he says, "introducing firewood and guns. . . . Most people who come back from the bush come back with fistula; they smell bad and leak in their private parts." The excretory organs are no longer under control. "The idea is to destroy the entire community, so they can't procreate anymore, for the race to disappear."
    "If they were shot by a gun," says Mukwege, "you would call it genocide. This is a different kind of genocide, which destroys women physically and emotionally over the years."
    At the close of my interview with Lucianne, she finally looked up. "I beg you, my fathers and mothers, to help me get safety from these people."
    No words of comfort came to me."

    Comentado por: copia/pega el 06/12/2007 a las 13:21

  • Espero que no le moleste a el maestro AZÚA, que para mi es the best, que traiga aquí otro blog: el de SANTIAGO GONZÁLEZ, que hoy hace una confrontación inteligentísima de la última página de EL PAÍS.La recomiendo por su interés, especialmente a Borgia.Un saludo.

    Comentado por: jo! Borgia el 06/12/2007 a las 10:05

  • @laisla y demás: Ya hemos visto mil veces que la liquidación de las ideologías, el fin de la historia y tal es una falacia, una simplificación que no tiene nada de ingenua. Al punto la dicotomía dcha/izda pasó a ser sociedad abierta/totalitarismo, luego libertad de mercado/dictadura y tras consagrar la doctrina del choque de civilizaciones, civilización/barbarie, occidente/subdesarrollo, etc.
    Y se me olvidaba: personas de bien/terroristas.
    Siempre la misma superproducción maniquea en que los guionistas (un batallón de sabios de corte) descubre que los buenos siempre estamos en el mismo lado de la valla, que siempre hay y habrá dos bandos y el bando del capitalismo/sociedad abierta/civilización/occidente/cristianismo es la nuestra. Así ya podemos dejar morir a la gente al pie de nuestras vallas. Total, vienen del otro lado.
    No en vano estamos en guerra permanente, o eso dicen. Ah,¿es que no llévábamos en estado de excepción desde 1945? En la URSS y la RDA estaban siempre espantando a la población con el fantasma de una inminente invasión capitalista, de ahí el muro, madre detodos los muros. Su caída ni marcó el fin de nada más que de su unicidad. Ahora hay muros por doquier, y este año los amigos de la libertad llevan construidos tantos kilómetros como los bárbaros barbudos. En las guerras, el que no lucha con convicción en el bando que le ha tocado, y hasta cuestiona la autoridad e infunde desánimo, es un infiltrado o un desertor. Baste con ver cómo reacionan los amigos de la democracia liberal y la sociedad abierta cuando la dicotomía vigente peligro, cuando las personas de aquí o allá la subvierten o denuncian su vacuidad, cuando no su verdadera esencia de producto laboratorio, periódicamente renovado, que juega con los miedos y la necesidad de identidad colectiva de las masas para encubrir actos de barbarie que no tienen nada que envidiar a Stalin, Hitler, los Jémeres, los ayatolas, y demás. Es fácil ver dónde y cómo clasifican a todo el que disienta, estos amigos del coloquio y el parlamentarismo. Por ejemplo, si yo digo que Chávez es tan demócrata como Rajoy, ¿no seré clasificado inmediatamente en por los que abominnan de los bandos, no dirán además que es culpa mía, que no debería decir ese tipo de cosas porque así soy yo el que mantiene con vida la perniciosa dicotomía y no ellos?

    Comentado por: guillermoeltravieso el 06/12/2007 a las 07:51

  • Pues sí, la inquisición -en sus formas tan diversas- no sólo sigue existiendo, sino que siempre redobla esfuerzos. Sería interesante analizar las múltiples estrategias que hoy adopta para censurar y cancelar lo que se sale de los criterios restringidos de lo aceptable. Muy agradecido por el comentario benévolo, Jo Borgia!
    Saludos

    Comentado por: Borgia el 05/12/2007 a las 19:35

  • @ Borgia,
    dices lo que yo pienso, pero mejor expresado. Casi te considero mi alter ego.Lo de los inquisidores...sigue siendo tan actual, que no puede creerse que la Inquisición fuera abolida, definitivamente?, hacia 1834.Dremía qué país!

    Comentado por: jo! Borgia el 05/12/2007 a las 19:11

  • Como ayer comenté algo sobre 'la hija de ryan' voy hoy de nuevo con otra 'irlandesa'...la que casi rodó Cardiff y que trata del escritor o'casey; si una presentaba la masa en estado puro, su peor estado, i.e., su estado connatural diría yo...ésta presenta al pueblo trabajador irlandés, eso en una primera vista; pero más aún a todo él...un pueblo del que el dramaturgo es 'epítome', un pueblo del que el dramaturgo se convierte en un y al mismo tiempo proyector-reflector; que si proyecta en su teatro lo que ve, lo que lleva y acarrea su ser-irlandés en Irlanda, refleja también lo que es y en ese instante debe ser un irlandés en esa Irlanda, pero que sin duda, más allá de quedarse en esa constreñida forma, al fin o'casey representa, significa el pueblo entero de irlanda en un momento histórico...o mejor, el acrisolado escritor concentra en sí, transire suum pectus!, lo que debe ser 'el buen irlandés'...da el paso (se pretende dar) mediada la figura del susodicho, de pueblo histórico, concreto, a pueblo, llamaríalo eterno, ético...

    saludos

    Comentado por: vic el 05/12/2007 a las 18:17

  • @ Guillermo Sacudeperas:
    Siento ofenderme en estos casos (la verdad, tampoco voy a rasgarme las vestiduras); comprendo que a alguien no le interesen ciertas discusiones, tal y como a mí no me interesan cuestiones de electrónica o de música folk, pero procuro entender que, quizás y en ciertas situaciones, puedan albergar algún interés. Sólo eso.
    @ laisla: la pregunta crucial, más que recuperar la izquierda o la derecha, es: ¿por qué no recuperamos la política?
    Saludos

    Comentado por: Borgia el 05/12/2007 a las 17:15

  • También creo que, más allá de esa dicotomía y de ese otro repertorio que parece sacado de la cope, acusando de atolondramiento y adjetivos varios, todavía es posible¿?, yo creo que necesario, hacerse determinadas preguntas, como las que, reproduzco, se lanzaron -por ejemplo- en el nº 45 de la revista archipiélago:
    ¿Es posible hoy una izquierda? Si es posible, ¿sobre qué puede basarse, dónde estaría, qué hay de aprovechable y de descartable hoy de las tradiciones de izquierda?
    Propuestas, indicaciones que daría.
    ¿En qué puntos neurálgicos habría que incidir para recuperar la izquierda?
    ¿Qué margen de actuación tiene hoy la política?

    Y yo pregunto: no future? ¿de verdad alguien cree o se plantea que "otro mundo es posible"? ¿podemos creerlo?

    Comentado por: laisla el 05/12/2007 a las 16:10

  • 7.1


    El problema de que un estado no funcione intelectualmente como una estructura racional lógicamente se soluciona matando a los intelectuales.

    Comentado por: 7.1 el 05/12/2007 a las 13:44

  • Jolín, Borgia, me parece que me has tomado por otro. Ya me gustaría ser la mitad de lo que dices. ¿Seguro que el tema del artículo era la vieja (de 18, 39 o hasta 210 años, según gustos) cuestión de la existencia o inexistencia de la distinción izquierda/derecha? Personalmente, me parece como discutir sobre el sexo de los ángeles, y no te ofendas. Reconozco que, como a Buñuel, la teología, cuando dice ciertas cosas me hace gracia, pero no consigo tomármela al pie de la letra. No te ofendas.

    Comentado por: guillermo sacudeperas el 05/12/2007 a las 13:30

  • @Guillermo de Baskerville

    Parece que los inquisidores afloran en terrenos de todo tipo. No sólo en los medios eclesiásticos ni en la penumbra de los diferentes gulags, sino en los blogs, las páginas y los comentarios evanescentes de la red. Todo suelo es bueno para la labor inquisidora. A mí me atraen particularmente los inquisidores que realizan su labor en nombre de la "tolerancia" o la "libertad". Me desagrada la sonrisa bobalicona y el convencimiento de ser esencialmnente buenos. También el inquisidor emblemático del medievo realizaba su tarea con la convicción de favorecer esencialmente al reo y de salvarlo -a través del fuego- de sus horribles pecados.
    Su caso, sin embargo, es el del "inquisidor por superioridad intelectual". Como le molesta profundamente que los demás discutamos o hablemos de ciertos temas adopta la pose de haber superado hace tiempo el estadio intelectual en que los otros TODAVÍA se desenvuelven. El inquisidor autosatisfecho -e íntimamente convencido de poseer una verdad que hace irrelevantes las discusiones que no se adpten a ella- sonríe y muestra su desprecio. Prohíbe taxativamente a los demás que dejen discurrir su conversación por lugares que él no ha autorizado. Lanza una mirada sarcástica desde arriba, como un adulto que contemplara una querella infantil plagada de puerilidades.
    Todos los días descubrimos nuevos inquisidores, y hoy nos hemos encontrado con el Sr. Guillermo de Baskerville, fantástico guardián, divino mensajero que interviene al adivinar una discusión o comentario que no alcanza la dimensión de sus intereses o de su vanidad. ¿Qué se ha creído? ¿Qué dios le ampara para decidir sobre qué debe ser objeto de discusión o qué debe ser silenciado? Si a usted no le interesa discutir sobre la dicotomía "izquierda-derecha" nadie le obliga a rebajarse a ello; yo, personalmente, desconfío absolutamente de su aparente autoatisfacción y le considero -si he de ser sincero- alguien con quien no comparto siquiera objeto de discusión alguno. A usted discutir sobre eso no le interesa; bien, ¡déjenos a los demás discutir de lo que nos venga en gana! Yo, por mi parte, nunca haré el más mínimo esfuerzo por impedirle a usted sus discusiones, conversaciones, exabruptos, blasfemias o diálogos amorosos; considero que no es de mi incumbencia. Tampoco son de la suya las discusiones en que yo quiera gastar mi tiempo, así que váyase a donde le venga en gana con su tizón ardiendo y su amenaza de excomunión.
    Un saludo

    Comentado por: Borgia el 05/12/2007 a las 12:03

  • @migo de Miguel torga, lo de "detrás mío" será feo pero me parece que ya inevitable. Lo que lleva varios siglos consagrado es lo de "a pesar suyo". Qué curioso que después de una racha de ministros de la más deleznable catadura y prepotencia, la idiotez y la avaricia hecha carne (véase la carrera post de su amo y mesías) ahora tanta gente se rasgue las vestiduras... porque los políticos no son un ejemplo de cultura y finura dialéctica. Cuando son ejemplo de inhumanidad, a callase, claro, que eso se les da por sentado y queda muy progre escandalizarse y sentir pena por las florecillas de la vera del camino. Que no sepan de prosodia ni respeten la gramática es otra cosa ¡Vamos, matad, fundad guantánamos, poned los pies en la mesa, pero hablad fino, haceos los creyentes, cantad! Los pijos somos muy sensibles para según qué cosas.

    Comentado por: José Ramón Parrondo el 04/12/2007 a las 23:10

  • Dinero o Poder...El poder del dinero...

    Comentado por: Carla el 04/12/2007 a las 23:06

  • "Es necesario ser marxista, sí, pero sobre todo metafísico."

    Comentado por: (...) el 04/12/2007 a las 22:30

  • "Es necesario ser marxista, sí, pero sobre todo metafísico."

    Comentado por: (...) el 04/12/2007 a las 22:28

  • Ahora que Felix menciona a una ministra que apenas sabe hablar,yo recuerdo haberla visto en la tele diciendo "el puente que está detrás mio"; pero tambien me viene a las mientes otro ministro actual de leonina caballera cuyo pasado estuvo relacionado con la literatura -yo mismo compré un libro suyo una vez en una librería de Orense- que refiendose a la ínclita ex de la bibliteca nacional, dijo "Rosa Regás tuvo que regresar a pesar suyo".

    Comentado por: el amigo de Miguel Torga el 04/12/2007 a las 21:42

  • Como Félix se repite, a repetirse todos, y hale con el rollo del fin de la dicotomía izq./dcha., que llevaban tres meses sin recordarlo. Bueno, igual no tanto en el caso de vic. Es que me supera ese hombre...

    ¿Y si se callaran todos?
    JULIO LLAMAZARES 04/12/2007
    La reconvención del Rey al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que tanto patriotismo español ha desatado (ignorando u obviando que el Rey tiene un papel institucional que ha de respetar) me ha hecho pensar, aparte de en estas cosas, en la cantidad de gente a la que me gustaría poder decirle lo mismo. No sólo entre los políticos, sino también entre los periodistas y hasta entre mis vecinos de calle y de portal. El mundo está lleno de iluminados que ni escuchan ni dejan hablar al resto.
    España es un país áspero, ensordecedor, vehemente, en el que todos lo saben todo
    En España, esa situación cobra ya tintes de patología social. Al ruido ambiente, que es conocido y que nos sitúa, según parece, a la cabeza de los países más ruidosos del planeta (ignoro si ello contribuye a acrecentar el cambio climático), se une, en estos últimos tiempos, el guirigay político y periodístico que invade todos los estamentos, desde los más ilustres, como los parlamentos, hasta los medios de comunicación.
    La famosa crispación, que no remite (al revés, sigue en aumento), se ha contagiado a la sociedad, que, viendo cómo debaten sus representantes públicos y sus opinadores más reputados, ha adoptado su modelo y grita continuamente. Cualquier programa de televisión, ya sea de cotilleos, de confrontación política o simplemente de deportes, es una muestra de todos esos defectos que nos distinguen entre nuestros vecinos: gritos, desplantes, interrupciones, hasta insultos entre los intervinientes, que se pasan la mayor parte del tiempo intentando hacerse oír o que les dejen hablar los otros, incluso en esos programas en los que, para mayor vergüenza, el micrófono se les corta cuando han consumido un tiempo, como si fueran niños de parvulario. E igual sucede en las radios, donde los tertulianos hablan y hablan sin parar, no para contrastar ideas, sino para reafirmarse en las que ya tienen, jaleándose entre ellos y dejándose halagar por los oyentes. Con lo que esas emisoras se convierten en instrumentos de agitación política, cuando no de propaganda pura y dura, en lugar de cumplir con su función, que es la de informar al público.
    A ejemplo de los políticos y de todos esos personajes que, con el título de periodista o sin él, ejercen de opinadores sin que se sepa, en muchos de los casos, cuál es su mérito ni su especialidad, el ciudadano de a pie se ha contagiado de esas costumbres y opina a grandes gritos en el bar, despreciando las opiniones de sus vecinos, que, por su parte, gritan también, sin que a nadie le importe lo que el otro piensa o dice y, lo que es mucho peor, dejando detrás de sí una de estela de arrogancia que tiene su raíz en la idiosincrasia hispánica, esa que Díaz-Plaja resumió en un libro de gran éxito, El español y los siete pecados capitales, en el que venía a decir que el principal de éstos es la soberbia ("¡A mí me vas decir!", "¿Qué sabrás tú?", "Te lo digo yo y punto", son algunas de nuestras expresiones más comunes), y que se acrecienta hoy con la virulencia ambiente, esa que viene de los políticos y que se transmite de arriba abajo como en una cadena de transmisión. Parece como si todo el mundo estuviera enfadado con los demás.
    El resultado de todo ello es un país ensordecedor, áspero, vehemente, en el que todos lo saben todo y en el que nadie va a cambiarles de opinión. Un país en que, por tanto, el que es educado y respetuoso, el que escucha antes de opinar y, cuando opina, lo hace con discreción, está condenado, a poco que se descuide, a no poder expresarse. Aunque tampoco debe importarle, puesto que, como decía Ferlosio, en el mundo en que vivimos nadie convence a nadie de nada. Menos aún en España, donde la crispación política, el vociferío ambiente, el guirigay que lo invade todo, desde la radio a los restaurantes, pasando por el Parlamento, ni siquiera permite que las personas puedan decir lo que piensan, salvo que lo hagan a gritos, sumándose de ese modo al guirigay y al ruido generales.
    Así que me pregunto: ¿Por qué no se callan todos? Y que nadie nadie piense que esto responde a esa soberbia que Díaz-Plaja señalaba como el gran pecado del español; al contrario, mi pregunta nace del cansancio de vivir en un país en el que es imposible escuchar a nadie, no digo ya los pájaros o los pensamientos propios, y del desasosiego que me produce pertenecer a una sociedad que, teniendo el mayor nivel de vida de su historia, se comporta como si fuera todo lo contrario y que, habiendo recibido el mayor grado de formación que ha tenido nunca, hace gala de una mala educación desconocida en lugares con altas tasas de analfabetismo. Sin ir más lejos, en esos países de Iberoamérica cuyos ciudadanos vieron con gran sorpresa el exabrupto del Rey de España, bien que fuera merecido por ese histriónico personaje cuya verborrea y mal gusto parecerían sacados de una tertulia de la Cope o de un programa de cotilleos de los muchos que llenan nuestras televisiones.
    Julio Llamazares es escritor.

    Comentado por: guillermo de baskerville el 04/12/2007 a las 21:26

  • ¡Qué consistencia la de este país que puede permitirse pesonajes de la talla intelectual de Pepiño Blanco y la vicepresidenta de la Vega, por un lado y A(cebes)y Z(aplana), por otro...!

    Comentado por: el amigo de Miguel Torga el 04/12/2007 a las 21:24

  • Lo escrito por el sr. Borgia se parece muy mucho a ese libro de don Gustavo Bueno... aquél titulado 'El mito de la izquierda'

    Comentado por: vic el 04/12/2007 a las 18:55

  • ¡ Pletórico último tercio, maestro !

    "...apocalipsis educativo, las mafias criminales, la gloriosa inepcia de la justicia,...Mata, Nerón, incendia Roma, pero, por favor, no cantes..."

    Y ahora Chavez se calla por unos días...

    Comentado por: marc el 04/12/2007 a las 16:22

  • acabo de intentar imprimir la intervención de Borgia para leerla mejor, aunque en principio estoy de acuerdo con él y...la hoja sale en blanco. No se pueden grabar los comentarios? Alucino en colores y he decidico que ya no me echo la siesta, ahora mismo empiezo a leer "1984" que debí leer a su tiempo, a ver si me da pistas. Juro que es sólo por eso.

    Comentado por: jo! Borgia el 04/12/2007 a las 14:23

  • a la sra/srta. Beatrizlaperdiz,

    Sí, sí es de la Cope o podría serlo muy bien, ¿y?...lo dice usted como si la frase ésa al ser del repertorio de la Cope tuviera que estar prohibida...y aparecer en el 'Índice de las Frases Prohibidas' de la inquisición progre...se refería, entre otras cosas, a aquellos maravillosos años de la 'beautiful people' que chalaneaba en Real club Puerta de Hierro...le doy el consejo, si me lo permite, de que no intente hacer demasiada 'hermenéutica' con la frase...por otro lado, si así creen o sienten los peperos mal lo llevan...no me aventuro a interpretar...y con respecto a la plebe...yo la llamo la masa sí es cruel y cenutria, mas no el pueblo, para mostrar, que no demostrar, esto recomiendo esa peli tan buena que se titula 'la hija de ryan'.

    saludos

    Comentado por: vic el 04/12/2007 a las 11:40

  • A menudo recuerdo unas líneas escritas por Eduardo Gil Bera: «El destino me llevó más tarde a trabajar a una caja de ahorros y lo que vi no me hizo cavilar menos. En cuanto adquirí la suficiente práctica y pericia como para contar los billetes sin tener que emplear los cinco sentidos, solía fijarme siempre en la expresión del cliente que miraba el dinero, sobre todo cuando era el dinero que yo le iba a dar. Aquello eran caras sinceras. Aprendí mucho» (Eduardo Gil Bera, El carro de heno).

    Comentado por: Francisco Javier Irazoki el 04/12/2007 a las 09:44

  • Ñeke ñuki ñaka ñaka
    Ñuku ñuku ñikiñón
    Ñeke ñiki ñoko ñoko
    Ñeko ñeko ñakañón

    Ñaka ñuka ñeko ñeko
    Ñiki ñiki ñokoñú
    Ñeko ñoko ñokañako
    Ñiki ñiki ñakañún

    Ñeke ñiki ñoko ñuku
    Ñaka ñeke ñiki ñí
    Ñoko ñoko ñeke ñeke
    Ñiki ñiki ñoko ñú

    Ñakañeke ñiki ná
    Ñake ñeke ñiki né
    Ñiki ñiki ñoko ñú
    Ñuku ñuku ñaka ñá

    Ñaka ñuka ñeko ñeko
    Ñiki ñiki ñokoñú
    Ñeko ñoko ñokañako
    Ñiki ñiki ñakañún

    Ñaka ñuka ñeko ñeko
    Ñiki ñiki ñokoñú
    Ñeko ñoko ñokañako
    Ñiki ñiki ñakañún

    Ñeke ñuki ñaka ñaka
    Ñuku ñuku ñikiñón
    Ñeke ñiki ñoko ñoko
    Ñeko ñeko ñakañón

    Ñaka ñuka ñeko ñeko
    Ñiki ñiki ñokoñú
    Ñeko ñoko ñokañako
    Ñiki ñiki ñakañún

    Ñeke ñiki ñoko ñuku
    Ñaka ñeke ñiki ñí
    Ñoko ñoko ñeke ñeke
    Ñiki ñiki ñoko ñú

    Ñeke ñiki ñoko ñuku
    Ñaka ñeke ñiki ñí
    Ñoko ñoko ñeke ñeke
    Ñiki ñiki ñoko ñú

    Ñakañeke ñiki ná
    Ñake ñeke ñiki né
    Ñiki ñiki ñoko ñú
    Ñuku ñuku ñaka ñá

    Comentado por: De nada el 04/12/2007 a las 00:32

  • Más allá de la panza
    el concepto de nobleza
    queda demasiado
    lejos.

    Nuestras cabezas
    se desintegran
    en
    el
    vacío.

    Somos
    insignificantes.

    Tal es así que...
    ¿por qué no le
    reventamos
    la cabeza
    (matamos
    lo matamos
    la matamos)
    al primero
    (o primera)
    que nos salga
    al paso
    (al encuentro
    casual
    azarosamente)
    para superar
    así
    nuestro aburrimiento?

    ...porque el sentido
    de nuestra vida
    aquí no puede ser el
    de hacer nada más que
    defecaciones
    a las que
    no como en un cuadro
    de Francis Bacon
    sino como en un mal poema
    de cualquier
    MUERTO
    llamaremos
    estúpidamente
    “obras
    de
    arte”
    nosotros los
    subnormales
    (españoles).

    Comentado por: ihf ohg owehui hguioa te89yfhg fgdihd ugoawgfoqwfho el 04/12/2007 a las 00:09

  • Estoy segura que más de uno habrá recordado el poema de Quevedo “Don Dinero”.
    Curioso que todas sus quejas pueden ser aplicadas a EE.UU. y otras muchas más: aquí, a los 50 uno empieza a preocuparse por lo que ocurrirá con su pensión y seguro médico. A esta edad, donde uno ha trabajado por años dándole al país la mitad de su sueldo para resolver los problemas presentes y asegurarse una vejez digna, equivalente al trabajo invertido en esta garantía; se descubre que los fondos no estarán ahí, cuando más lo necesitas! No sé cuanto tiempo España podrá resistir el nivel di vida que existe ahora: jubilación antes de los 60 y medicina gratis para todos! Yo me pregunto cuando EE.UU. podrá ofrecer a sus ciudadanos la mitad de lo que el gobierno español ofrece a los suyos en estos momentos. No es que EE.UU. esté invirtiendo nuestros fondos en la educación! Eso es sabido por todos!

    Letrilla: Don Dinero: Quevedo


    Poderoso caballero
    es don Dinero.

    Madre, yo al oro me humillo,
    Él es mi amante y mi amado,
    pues de puro enamorado 5
    de continuo anda amarillo;
    que pues, doblón o sencillo,
    hace todo cuanto quiero,
    poderoso caballero
    es don Dinero. 10

    Nace en las Indias honrado
    donde el mundo le acompaña;
    viene a morir en España
    y es en Génova enterrado;
    y pues quien le trae al lado 15
    es hermoso aunque sea fiero,
    poderoso caballero
    es don Dinero.

    Es galán y es como un oro;
    tiene quebrado el color, 20
    persona de gran valor,
    tan cristiano como moro;
    pues que da y quita el decoro
    y quebranta cualquier fuero,
    poderoso caballero 25
    es don Dinero.

    Son sus padres principales,
    y es de noble descendiente,
    porque en las venas de oriente
    todas las sangres son reales; 30
    y pues es quien hace iguales
    al duque y al ganadero,
    poderoso caballero
    es don Dinero.

    Mas ¿a quién no maravilla 35
    ver en su gloria sin tasa
    que es lo menos de su casa
    doña Blanca de Castilla?
    Pero pues da al bajo silla,
    y al cobarde hace guerrero, 40
    poderoso caballero
    es don Dinero.

    Sus escudos de armas nobles
    son siempre tan principales,
    que sin sus escudos reales 45
    no hay escudos de armas dobles;
    y pues a los mismos robles
    da codicia su minero,
    poderoso caballero
    es don Dinero. 50

    Por importar en los tratos
    y dar tan buenos consejos,
    en las casas de los viejos
    gatos le guardan de gatos;
    y pues él rompe recatos 55
    y ablanda al jüez más severo,
    poderoso caballero
    es don Dinero.

    Y es tanta su majestad,
    aunque son sus duelos hartos, 60
    que con haberle hecho cuartos,
    no pierde su autoridad;
    pero, pues da calidad
    al noble y al pordiosero,
    poderoso caballero 65
    es don Dinero.

    Nunca vi damas ingratas
    a su gusto y afición,
    que a las caras de un doblón
    hacen sus caras baratas; 70
    y pues hace las bravatas
    desde una bolsa de cuero,
    poderoso caballero
    es don Dinero.

    Más valen en cualquier tierra 75
    mirad si es harto sagaz,
    sus escudos en la paz,
    que rodelas en la guerra;
    y pues al pobre le entierra
    y hace propio al forastero, 80
    poderoso caballero
    es don Dinero.

    Comentado por: chiqui el 03/12/2007 a las 23:35

  • Más allá de la panza el concepto de nobleza queda demasiado lejos. Nuestras cabezas se desintegran en el vacío. Somos insignificantes. Tal es así que... ¿por qué no le reventamos la cabeza al primero que nos salga al paso, para superar nuestro aburrimiento? Porque el sentido de nuestra vida aquí no puede ser el de hacer nada más que cagarros.

    Comentado por: ijhfgjlshgufhuivbuhguhghdugufiiojhshgjsdkhvajvuachdgy el 03/12/2007 a las 21:42

  • Oye, vic,eso de que para ser de izquierdas hay que ser rico me parece una frase del repertorio de la COPE... Creo que su significado oculto es que algo así como que la base del PP se considera progresista y hasta socialista en el fondo, pero la plebe es tan basta y cenutria que no les deja demostrarlo y les obliga a estar todo el día agitando banderitas. Pues qué risa... Ya les gustaría creer que no hay nadie en el país a la izquierda de ellos, que aquí sólo hay variantes locales de un mismo pensamiento y un mismo pensamiento nazi-onanista. Si intuyeran la realidad saldrían corriendo. Cada uno se engaña como puede, incluso con chistes de la peor calidad.
    ¿Saben que con Goebbels pasa algo parecido a lo del punto 7 del Tractatus de Wittgenstein? Este no sólo no dijo que "Todo lo que puede ser dicho, puede ser dicho claramente", sino también "... y de lo que no se puede hablar, mejor es callarse". Del mismo modo, Goebbels, además de eso de "una mentira dicha mil veces se convierte en una verdad", dijo también "...y una chorrada repetida hasta el aburrimiento se convierte una ocurrencia desternillante".

    Comentado por: beatrizlaperdiz el 03/12/2007 a las 20:40

  • Es que, don Félix, para permitirse el lujo de ser izquierdas en este país hay que ser rico, ¡hombre!, ¿o no se había dado cuenta Vd...y a sus años?...bueno, o algo atolondrado o las dos cosas a la vez o como un familiar mío que vive extemporáneamente... un caballero; ¡ay, pero de las 'caballerías' ya se hizo cargo don Miguel allá por el s.Xvii!; con lo cual y además nos quedan los trincones...la juventud respondona... o los 'übermenschen', ésos, los intachables, los de la nueva moral...o sea Pepiño Blanco(!!)...uy yuyuy, ¡qué bromita m´a salío!.

    Saludos

    Comentado por: vic el 03/12/2007 a las 19:11

  • A ver ¿por qué la izquierda no va a poder hablar de dinero? La mismita palabra lo dice: "materialismo-dialéctico", o sea "hablar-de-dinero".

    Comentado por: provoqueen el 03/12/2007 a las 18:51

  • Pues lo que yo decía... Supongo que el título es por ganas de evocar alguna película de los hermanos Marx. Si no, no se entiende. Hace ya veintitantos años que Felipe cantó eso de "hay que ser socialista pero no marxista", y eso con mucho retraso respecto los socialdemócratas del resto de Europa.
    Dicho esto, no creo que sea verdad que el susodicho no haya visto nunca un gobierno central de izquierdas haciendo malabares capìtalistas al alimón con otro local también de izquierdas. Creo que en Francia e Italia sobrarán ejemplos palmarios y con mayor enjundia. Si la novedad consiste en que nunca antes había acontecido entre uno de España y otro de Cataluña, esto se reduce a la contingencia de que nunca antes había habido en Cataluña gobiernos "mucho más de izquierdas". Detalles que poco aportan y meramente anuncian que la modernidad ha llegado por fin a la Moncloa y por extensión al Palau de la Generalitat, ¡qué bien! Cuando esto sucede en Francia, Félix aprovecha para recordarnos que hay que superar de una vez la vieja dicotomía izquierda-derecha, hornadez-capitalismo, que no vale encerrarnos en los viejos moldes repitiéndonos que votar al PP de vez en cuando para joder a los nacionalistas no equivale a besar el culo a alguien llamado Aznar, Acebes, Trillo, Zaplana, Bush, Fraga, Piñar... Pero cuando sucede acá, ¡hale! ¡Adónde vamos a llegar, los sociatas no tienen valores! ¿Pero es que quieres que nos creamos que a tu casi provecta edad aún le pides peras al olmo?
    Ya te digo, genial para hacer estudios sociológicos... Igual que El Mundo acoge alguna columna chirriante para aparentar que se trata de`prensa libre, no de un panfleto, y que se puede escribir de cdualquier tema menos de la piscina y de los montajes del director; igual que La Razón acoge a García Calvo a la vez que a fascistas declarados, el Periódico regala a sus lectores habituales una columnita en que les pasan su mala conciencia por la cara semanalmente, les hacen pagar por sus pecados pasados (votar al PSOE y al PSC, y tal vez hasta a ERC), y también por los venideros (volver a votar al PSOE y al PSC, y tal vez hasta a ERC). Y hasta les aseguran que quienes les gobiernan son hombres de negocios, peseteros y canallas como está mandado, de la estirpe de Puyol pero en guapo. ¡Que más querría yo que me dijeran si fuera un funcionario socialista barceloní! Lo mejor de la penitencia es que da licencia para pecar, y hasta le da un poco de morbo. Porque sin morbo a ver quién vota a desabridos como Montilla, Carod y demás...¡Gracias, Félix!

    Comentado por: julianolapostata el 03/12/2007 a las 13:07

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2020 | Fundación Formentor | Barceló Torre de Madrid. Plaza de España, 18 28008 Madrid (España) | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres