El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 5 de julio de 2008
Real como la vida misma
Aumenta a ojos vista la necesidad de tener algo por seguro, de poder agarrarse a lo que sea, de pisar firmemente la tierra, de confirmar un fundamento indudable. Como es lógico, cuanto más fantástica o fantasmal es la sociedad oficial, cuanto más onírica y alucinada la que describen los medios, más difícil y necesario es pillar algo seguro.
Me parece a mí que cuando aparece algún “realismo” es porque suele coincidir con un delirio general. Zola y Haussman, por ejemplo. El mundo de los humanos analizado en el quirófano con instrumentos de precisión; Zola empinado en el estribo de un tren a punto de emprender sus estudios sobre personal ferroviario que le permitirán escribir “La bestia humana”; y aquel París que estaba en trance de inventar la soñada capital del siglo XIX, levantando la ciudad de arriba abajo, borrando sus viejos barrios milenarios, arrasando la ciudad verdadera con el fin de elevar una metrópolis de fantasía. La novela era real, la realidad era novelesca.
O las andanzas de don Quijote por territorios de peñasco y quebrada, trochas de cabra, desiertos de brezo y zarzamora, posadas siniestras, una desolación punteada con ahorcados a la entrada de aldeas habitadas por aparecidos. Un lugar quimérico que reconoce su irrealidad trescientos años más tarde en “El manuscrito encontrado en Zaragoza” del conde Potoki. ¡Cuánto más fantasmales son el cura y el barbero, el posadero y el bachiller, que los gigantes transformados en molinos de viento! La ficción cervantina pone de manifiesto el realismo del loco.
En la actual carrera hacia lo real, lo seguro y lo verdadero, un grupo de científicos franceses y canadienses ha aportado una contribución muy tranquilizadora: el personaje que figura en el cuadro conocido como “La Mona Lisa”, acababa de dar a luz a su segundo hijo cuando la pintó Leonardo. Menos mal. Por un momento temíamos que fuera una pintura de Leonardo. Se ha salvado: ahora es un documento de obstetricia.
Hace unos años (no tengo aquí la referencia exacta, pero puedo buscarla), otro estudio científico demostraba que la abundancia de pigmento amarillo en la pintura de Van Gogh era debida a la absenta que el holandés bebía inmoderadamente. Aunque quizás la más graciosa era aquella tesis de que las figuras de El Greco eran muy espigadas porque sufría un severo astigmatismo.
Los artistas, en cambio, siempre lo han tenido más claro. En cierta ocasión los amigos invitaron a Degas al hipódromo, pero como conocían la tremenda miopía del pintor le alcanzaron unos prismáticos para que viera la carrera con nitidez. Degas miró por un instante a través de los binoculares, dio un respingo, y los devolvió horrorizado. “¡Qué espanto! –dijo-. ¡Parece un Meissonier!”.
Es casi imposible resignarse a que las pinturas, las novelas, los dramas teatrales y demás constructos artísticos sean imaginarios incluso cuando no quieren serlo. ¡Nos parecen tan verdaderos! No hay manera de convencer a los ingleses de que el retrato de Enrique VIII por Holbein, esa maravillosa pintura en la que aparece un chulo de clase acomodada mirando desafiante a la cámara con las piernas abiertas y los brazos en jarras, es tan fantástico como el retrato de un unicornio.
Un estudio científico puede demostrar, seguramente, que Ana Karenina estaba ya muerta cuando la atropelló el tren. No había querido suicidarse, ni mucho menos: la desdichada caída la produjo un derrame cerebral. Así se deduce tras el riguroso análisis forense de la descripción del cadáver que aparece en la novela. El titular del diario sería: “¡Salvada del suicidio!”.
Naturalmente, la ciencia ha demostrado que Aureliano Buendía nunca tuvo la edad centenaria que erróneamente le atribuye García Marquez. El autor colombiano sufrió una confusión entre tres sucesivos Aurelianos, los tres registrados con el mismo nombre y equivocadamente unidos en la misma ficha de empadronamiento. Ésta sería la causa del exagerado personaje novelesco, el cual, sin embargo, fue real y existió verdaderamente. Así se desprende de un estudio minucioso de los archivos municipales de Macondo. Titular colombiano: “Tres en uno”.
Aunque la mejor de todas las fantasías realistas era aquella maravilla de libro titulado “La Biblia tenía razón”, en el que un alemán de seriedad episcopal demostraba científicamente la realidad del maná, de la zarza ardiente, del milagro de los panes y los peces, de la historicidad de David y Goliat, del caos sexual que puede producirse cuando te cortan el pelo mientras duermes, y así sucesivamente. Titular romano: “Fe y razón unidos por la revelación”.
Como si la realidad deducida a partir de un material imaginario pudiera crear una segunda realidad de la que habría surgido la imaginación. Como si lo imaginario fuera un producto de la realidad. Operación ésta que coincide exactamente con la del barón de Munchausen salvándose a sí mismo de morir ahogado mediante una técnica tan infalible como científica: tirarse de los pelos hacia arriba, hasta sacarse del agua.
[Publicado el 29/9/2006 a las 10:04]
Llego muy tarde, tardísimo, a la discusión, pero los aún interesados pueden leer el artículo de Benet completo aquí: http://www.solienses.com/archivos/hemeroteca/benet.pdf
Por cierto, nunca hubo ninguna discusión en Los Pedroches por situar allí la Región benetiana. La única polémica fue discutirle al autor que, habiendo llegado hasta aquí, donde nadie llega, no hubiera sabido ver.
Comentado por: Antonio el 03/2/2007 a las 02:11
Real como la vida misma
http://www.youtube.com/watch?v=Nd1q_JIR_B8&mode=related&search=
Comentado por: Kip el 01/10/2006 a las 19:57
Lo que decia José Maria de Areilza,para gobernar hace falta poseer espiritu asesino.
Para refrescar,no me resisto a copiar esta canción.Que los benetianos me disculpen,empezaron ellos.
Érase una gallina ética,
mollética,pollética,
con el culo cocotudo
pero analfabética.
Que tuvo unos hijos éticos,
molléticos,poéticos,
con el culo cocotudo
pero alfabéticos.
Asi que se trataba de una familia ética,
mollética,pollética,
con el culo cocotudo
pero alfabetica.
Comentado por: maleas el 01/10/2006 a las 19:37
Sección de curiosidades.
En 1985 el gobierno francés, presidido por Miterrand, decidió hundir el barco Raibow warrior, amarrado en ese momento en Nueva Zelanda. Como resultado de ello, muere el fotógrafo Fernando Pereira.
El Jefe de Gobierno entonces era Laurent Fabius y uno de los agentes que realizaron la operación Gerard Royale.
http://fr.wikipedia.org/wiki/Affaire_du_Rainbow_Warrior
Ventiún años más tarde, Fabius y Ségolène, la hermana del agente, se enfrentan para obetener la candidatura del PSF a la presidencia de Francia.
Para que luego digamos que aquí vamos faltos de memoria histórica.
Comentado por: ortega el 01/10/2006 a las 19:17
Lecturas dominicales.
Ciencia.
Las neuronas "espejo": monos de imitación.
http://www.pbs.org/wgbh/nova/sciencenow/3204/01.html
Filosofía.
Richard Wolin sobre Benjamin: "it seems to me, Benjamin's resort to theology evokes the desperate musings of a man on the run who has run out of political options."
http://www.thenation.com/docprint.mhtml?i=20061016&s=wolin
Habermas y el multiculturalismo. (temporalmente disponible)
http://www.blackwell-synergy.com/doi/abs/10.1111/j.1467-9760.2005.00211.x
Arte.
El movimiento pictórico más largo de la historia.
http://www.nybooks.com/articles/19435
Música.
Jazz. Historia de Impulse
http://www.economist.com/books/displaystory.cfm?story_id=7963483
Viaje.
Propuestas culturales.
http://www.bard.edu/arendt/
Comentado por: ortega el 01/10/2006 a las 14:11
Comentado por: Kip el 01/10/2006 a las 10:55
El chulo de Enrique VIII,de clase acomodada,como lo califica Don Felix,si nos creemos la información que de el da Luis Vives,cierto que lo tuvo a sueldo y Vives era estomago agradecido,era un poliglota,incluyendo las lenguas clasicas, sumamente ilustrado y con buen caracter,mas o menos,como ahora son nuestros gobernantes,hasta que según de nuevo Vives,apareció Ana Bolena.Aquella pasión le cambió,con funestas consecuencias.A cada uno lo suyo.
Comentado por: maleas el 01/10/2006 a las 02:18
Jo, tía, ¿veo más distancia o veo mal? Mira que quien bordea el humorismo puede caerse en él...Da lo mismo, la miga sigue ahí, o el hueso atragantado o el sapo a medio digerir; lo que sea. No le hagas caso a la Simpática bloguera. O sí. Yo qué sé lo que has leído; lo que sea, diría que era eso. O a lo mejor es lo que no has leído. Yo, que no he leído ni he dejado de leer tanto, puede que sí que le haga caso a la Simpática bloguera porque me leí lo del pianista que ni podía ser Glenn Gould ni soportaba ser él mismo y aunque me gustó tiene el momento ese con la mucama, ya demasiado clasista hasta para mí que lo soy respirando; sobre todo con quienes están en una clase tan por encima de la mía y la de tantos por mucho que escuchemos a Gould, que era mucho Gould, y más tirando de Bach; yo tampoco podré tocar nunca el piano o ni siquiera el silbato como él pero canturrear, vamos si canturreo tan bien o mejor que Glenn Gould, que por tararear tocando era así de grande porque dejaba la puerta abierta al más torpe, que casi vengo a ser yo, por presumir que no quede; mejor que a él y a J. S. Bach me sale a mí lo de canturrear las Goldberg, pero eso no sería bastante para los amigos de Bernhard -o como se escriba o se silbe, que no me acuerdo o no quiero acordarme- así que le echaré un ojo al tal Gombrowickz, el tipo parece interesante y cachondo por complicado que tenga el apellido, lo mismo hasta canturreaba o silbaba al teclear en su máquina, aunque lo ponen al nivel de Kafka, que escribía todo lo bien que se puede pero ya sabemos cómo era de cachondo, el pobre; no silbaba ni para llamar al perro temiendo no soportar la intensidad de un compás de felicidad que pudiera llevárselo al otro barrio o todavía más lejos, a una realidad diferente.
Comentado por: Coco el 01/10/2006 a las 01:06
Hablando de arte ¿que es la realidad?
No hay nada más real que el poder de la Forma, mientras el Contenido es la blanda modalidad del agachón.
Coincido en que es necio buscar salidas tecnico-científicos en el arte, pero no es menos necio buscar los contenidos de la filosofía en el arte, considero, son caminos incomunicados.
Hijos de la falta de legitimidad, buscando lo real (científico, ético, estético) como conejos.
Comentado por: Pedro el 30/9/2006 a las 22:42
Hay quien en defensa de los Derechos Humanos,vulnera los principios mas elementales del derecho de gentes.Han llevado a la perfección los principios de Himmler.Progresamos.
Comentado por: maleas el 30/9/2006 a las 22:05
Naturalmente Javier,sin ir mas lejos hace unos meses fui a un concierto,la condiciones acusticas de muchas son magnificas,de musica sacra y tambien profana,eso si,antigua que se celebró en una iglesia.Una delicia vamos.Hoy uno de los pocos sitios donde se puede gozar de calma,de paz,es en las iglesias,cuando no está el cura.
Comentado por: maleas el 30/9/2006 a las 21:37
Yo también acabo... ¿sabe? creo que me voy a ir al Central a escuchar algo de jazz (¡estoy de rodriguez! Se me nota a la legua. Mi dedicación a este blog, durante la vida familiar, me resulta literalmente imposible. ¡Hay demasiadas cosas que atender!).
Nada, solo para decirle que lo de las gracias por la atención no se le ocurra volver a repetirlo... ¡Soy yo el que tiene que leerle y aprender!..
Bueno, tras esta elegante cortesía, quería decirle que mi padrino, hombre teoricamente culto (escritor/periodista profesional), ya me decía hace muchos años que, seamos lo que seamos, no podemos negar nuestros orígenes cristianos... Pero, en fin, qué sabemos de lo que podemos llegar a ser en el futuro (en cuanto a esa moral vertebradora). Lo cierto es que, por poco que nos dejemos llevar, nos volvemos unos paganos de cuidado. La religión, que yo sepa, nunca ha sido una elección. Antes bien, se las ha arreglado siempre para estar al lado del ejército o contar con uno propio y así poder "guiar" nuestras pobres conciencias.
Fíjese hoy: ni dios, si se me permite la expresión, en las iglesias. Solo latinos... o musulmanes. ¡Urge corromperles con el vil metal!. En serio, deberíamos plantearnos, uno de estos días, muy seriamente, cederles parte de nuestra riqueza para que vayan olvidandose de Dios y Mahoma.
Un saludo, Ortega. Con usted es un gusto hablar
Comentado por: Javier el 30/9/2006 a las 21:34
Ortega.
Lo ví, hoy, en el metro de Madrid. La próxima subasta de esos cuadros... Sé que se ha escrito mucho sobre eso, y probablemente el propio Azúa, y esta cola que somos los que participamos en su blog, habremos dicho algo sobre el particular. Pero me voy a repetir (qué importa. Después de todo, cada uno de nosotros es tres o cuatro ideas, ¿no cree?): el hecho de que la pintura forme parte de esa insensata puja, de ese vomotivo mercado, para mí, hace que el mismo arte desaparezca de mis ojos. No digamos de mi espíritu. Si, en lo sucesivo, siempre va a ser así, suscribo aquello que dijo Dalí (creo. No importa quién fuera el ocurrente) ante la pregunta de qué salvaría del Museo del Prado y que se quedaría con el aire... Por mí, créame, pueden irse todas las obras de arte por las que pujan los ricos de este mundo a la mismísima mierda. Con todo el respeto para sus autores, por supuesto. Qué iban a saber los pobrecitos...
Comentado por: Javier el 30/9/2006 a las 21:15
A Javier.
Claro, a menudo en ésos grupos pequeños, en esas situaciones de proximidad, vemos a la persona, al igual (maravillas de la psicología). La cosa está, tal como yo lo barrunto, en el paso al semejante universal, a la moral social (pienso en Berger, que ya lo quiere extender a los - otros - animales). Y en la función que ahí han tenido las religiones al clarificar e imponer una moral. Y en la necesidad de esa moral. Y en el cómo transmitirla en la sociedad economica y politicamente liberal. Y en cómo algunos esperan que eso pase sin religión.
Acabo. Le adjuto una fragmento al final de una entrevista al neurocientífico Michael Gazzaniga: "It is crazy to think we will ever live in a world that is not dominated by people that hold religious beliefs. It is also crazy not to realize that more and more people do not hold or share those beliefs, as the result of careful, steady and rational study. The tension that naturally arises from these two forces of thought, however, need not be destructive. Religions all over the world do good, and billions of people take comfort in those beliefs. How can that be a bad thing? What has to be protected is when people who hold such beliefs want you to hold them as well. That is where a more general understanding of the human condition is important".
Gracias por su atención.
Comentado por: ortega el 30/9/2006 a las 21:09
Maleas.
También pensaba en esos edificios descomunales, pero desde otro punto de vista. Creo que no nos damos cuenta, suficientemente, de que las iglesias (las ca´tólicas, las que conozco) son prácticamente el único sitio donde cualquiera puede entrar gratis y sin que le pidan el carnet, el que sea. Y además, si quieres, te arrodillas y todo. Y hasta si te apetece, rezas. Aunque seas un ateo convencido. Y aun más, si te apetece, ni rezas ni cristo que se lo fundo (se dice parecido, ¿no?), te solazas mirando las paredes, las cristaleras, los retablos... Nadie te dice qué ni como... Son templos sagrados, pero no en un sentido trascendente, o sí. Al menos los católicos, y en estos tiempos, son el único espacio de paz realmente reconocible como tal. En los cines, por ejemplo, aparte de cobrarte la entrada, dejan comer palomitas lo que, definitivamente, los invalida para la concordia entre los hombre (¡ea!)
Comentado por: Javier el 30/9/2006 a las 21:00
(continúa) ...los klimts de los nazis al Estado austríaco, a la heredera, a....¿?
http://www.opinionjournal.com/taste/?id=110009015
Comentado por: ortega el 30/9/2006 a las 20:54
Gracias Tipo (¡¡juajuajuajua!!)... Muy bueno el enlace. ¿qué? ¿Que también deberían verlo en los colegios e institutos?... Sin duda, sin duda. ¡Y en las mezquitas!, aunque claro, ahí, un poco más dificil... Estos yankis me encantan (jojojojo!!! De verdad... ¡Hacía un huevo de horas que no me reía tanto! ¡juajuajuajuajua!).
Ortega, mire a ver si le sirve esto que venía pensando. Cerca de mi casa, al lado, hay un campo de futbol, de cemento, que antes era un mercado hasta que algún munícipe estúpido cambió, al mercado de los miércoles, de lugar. El caso es que el solar, cada vez más, lo utilizan solo los ecuatorianos que, como usted sabe, practican los fines de semana esa otra religión, bastante más saludable tanto para el cuerpo como para el espíritu. Me refiero al fútbol, claro está. Y más concretamente, al fútbol de barrio, juego que nada tiene que ver con el profesional excepto que se usa, también, una pelota y las mismas reglas. Es cierto que ellas les acompañan solo para mirar pero, en ese sentido, se comportan igual que las locales en casi cualquier práctica deportiva. Las mujeres, en general, cuando están acompañadas de otras mujeres, prefieren hablar. Me pasa lo mismo cuando la mía me propone ir al cine. No, le digo, vamonos a tomar algo por ahí. Pero bueno, a lo que iba. Los ecuatorianos juegan al futbol (¡qué bien juegan, en general, por cierto!). Pero, ¿sabe qué hacen, mientras tanto, los chavales de mi barrio?... Pues muy sencillo: se aburren. Es decir, fuman canutos a mansalva, beben, alardean delante de las chavalas, destrozan un poco, mean en cualquier esquina... En resumen, se aburren. Vitalmente. No tienen dinero, como no lo tienen sus padres. Todos visten igual: uniforme macoqui. En general son unos tirillas aunque suelen tener "bola" (alguno va al gimnasio). Oirles hablar es un dolor... A veces, como se podrá imaginar, resultan peligrosos.
Pero, mientras, los latinos juegan y se lo pasan de puta madre, si me permite la expresión. Cuando terminan el partidillo, se echan unas litronas para el cuerpo que, por lo que he podido ver hasta ahora, ojo al dato, tiran después a un contenedor. ¡¿Se dá cuenta?!... ¡No la estrellan contra el pavimento!... Y yo me digo, ¿pues no somos nosotros los que deberíamos aprender de ellos, urgentemente?.
Ayer, en el documental que comentaba más arriba, entre las muchísimas escenas, aparece una en la que un grupo de hombres y mujeres, muy jóvenes, comparten comida y bebida en un vagón de tren, camino de Alemania. Se ríen, charlan animadamente... En fin, son felices durante el trayecto. La llegada ya matiza el asunto. Pero me quedé con los modos, la manera de comer. Delicada, de gentes refinadas. Fíjese, muchos era la primera vez que salían del pueblo. Muchos ni habían ido a la escuela. Pero tenían modos y elegancia.
A mi madre le cuidaba el jardín un musulman, marroquí. Los días que venía a hacer el trabajo (podar, desbrozar, limpiar..), a una determinada hora, se detenía para tomarse un refrigerío que le preparaba mi madre. Parecía un príncipe comiendo, si se me permite una expresión tan antigua. También de él teníamos que aprender, como de aquellos españoles de 1.962 tenían que aprender los altivos alemanes, cosa que dudo mucho hicieran.
No sé si me explico... Perdóneme, yo también voy cogiendo ideas y lanzándolas un tanto caóticamente...
Comentado por: Javier el 30/9/2006 a las 20:48
Impagable , gracias Tipo , ¿cómo no se le había ocurrido a nadie? , un terrorista suicida que pide la baja médica ,o tempoora y todo eso.
Comentado por: fofó el 30/9/2006 a las 20:15
En alguna ocasión me he sorprendido ante el hecho de que una idea a mi parecer,tan inconsistente como la Religión,haya erigido esos monumentos impresionantes que son las catedrales.A lo largo de siglos y culturas,los albañiles han trabajado mas y mejor,para el mas allá,que para el mas acá.Hay mas piedra puesta y mejor,en iglesias que en castillos,que ya es decir.
La necesidad de tener algo por seguro,como señala Azúa,esta en el origen de la fe,es la genesis de la religión y la sobrevive.En unos casos,los musulmanes,permanece viva,en otros,Europa y confirmando a Pascal,la perdida del sentido religioso ha conducido a muchos a la superstición,recuerdese la proliferación de sectas por doquier,algunas de lo mas disparatado,pero con muchisima influencia,los cienciologos,por ejemplo.
En una encuesta entre cientificos realizada ya hace unos años,se ponia de manifiesto como la inmensa mayoria se declaraban ateos,y en un menor porcentaje,agnosticos.Nada que ver con los padres de la ciencia,profundamente religiosos,baste el caso de Newton.
Hay quien ha sustituido su fe en Dios por su fe en la Humanidad,de esos quedan pocos,en el progreso,en la Bolsa o en que el Barsa ganara la Liga,los hay para todos los gustos,el caso es tener fe en algo.
Unos pocos se mantienen en un estado de duda razonable,es la posición mas dificil,requiere estar con uno mismo,que decia Unamuno,o instalados en un cierto principio de esperanza entendida al modo de Ernst Bloch.
Comentado por: maleas el 30/9/2006 a las 20:12
¡El mejor gag de la historia! No se lo pierdan.
http://video.google.com/videoplay?docid=-5156309062057571174
Comentado por: Tipo de incognito el 30/9/2006 a las 19:33
Meditaciones sabáticas.
Ayer me llamó la atención esta frase del Sr. Azúa citada por Don Pozo: "la religión y las artes, nunca han sido otra cosa que nostalgia y enfermedad”.
Hoy he leído este artículo de Savater:
http://www.almendron.com/tribuna/?p=11841
Y casualmente ayer estuve viendo la entrevista a Fukuyama en el Best of google videos (link por ahí arriba). Francamente, me parece un camino más prometedor.
A propósito de la religión, Fukuyama esboza un razonamiento en la línea de la mayoría de los neocons (¡por favor, no dejen de leer al oir esta palabra!). Hay que tener en cuenta que el autor se declara no religioso y guiado en lo moral por principios "aristotélicos".
A partir de los descubrimientos de la neurología durante éstos últimos años (ver su "The great disruption"), se puede afirmar que "la moralidad humana tiene que ver con propósitos humanos expresados en necesidades y deseos...sin los cuales no tenemos el 99% de lo que significa ser humanos". Hay (todavía) una visión modernista según la cual la religión pertenece a otra época "previa al racionalismo científico: se trata unicamente de unos estúpidos mitos que la gente cree" (enfermos).Pero es posible que este enfoque pierda de vista la principal función social de la religión, por la que ésta sigue siendo hoy importante. Los que creyeron que modernización implicaba secularización, hoy pueden ver que estaban equivocados. Lo que sucedió en Europa y que se supuso un fenómeno universal, puede que sea un fenómeno local: no se da ni en USA ni en Japón. Se trata de ver las causas del error y plantear las cosas de otro modo.
Es posible, entonces, que la religión sea "la fuente común de reglas culturales y morales por las que se produce la cooperación social" (Savater: normas de convivencia comunes). Del mismo modo que el paso de las religiones animistas a las monoteistas permitió la abstracción a partir de la realidad concreta y el INICIO DEL UNIVERSALISMO MORAL MODERNO (Javier), hoy día la posibilidad de una cooperación universal por encima de las diferentes culturas (Huntington) pasa por encontrar perpectivas culturales comunes.
Del mismo modo "mucha gente quiere valores comunes que creen una comunidad y lazos comunes con otra gente. NO QUIEREN UNA INFINITA AUTONOMIA MORAL". Si es así, la religión no es para todo el mundo, pero sí para una buena parte de él, el "atajo" para detrminados argumentos morales. Y es posible que esté siempre con nosotros. No es la mejor postura entonces arrugar la nariz y esperar en vano su desaparición. De ahí la mezcla de sorpresa e impaciente disgusto con la que tantos no creyentes se enfrentan a ella.
Las ideas que expone Javier, por ejemplo, de ver ante todo ser humano a un semejante, no han existido siempre. Ni tan sólo existen ahora en todas partes. Y si no son eternas, ¿por qué existen ahora? ¿Porque una determinada creación del norte de Europa tuvo la chiripa de extenderse por todo el mundo?¿O porque esas ideas corresponden de alguna manera a las que mejor se adaptan a la naturaleza humana? ¿Y qué función en su nacimiento y transmisión ha jugado y juega la religión? Si es lo segundo, si corresponden a la naturaleza humana, es posible que la sociedad que las produjo sea también la que mejor lo haga. Nada de enfermedad, naturaleza humana inmutable (por lo menos de momento).Y es por ello que puedo exigirlas universalmente, en aspectos como los derechos humanos en China. Aquí vendría la idea de fin de la historia, etc.
Disculpen el rollo, producido al enlazar unas ideas sueltas en mi cabeza con el texto de Javier.
Comentado por: ortega el 30/9/2006 a las 18:44
... ahora mismo solo tengo en la cabeza el documental que pusieron ayer en la 2, El tren de la vida, de Marta Arribas y Paloma no sé qué... Resulta escalofriante constatar hasta qué punto estamos viviendo una historia idéntica, en tantos aspectos. Entre las diferencias, claro, el hecho de que en el 61 todo aquello de los emigrantes españoles a Alemania fue, grosso modo, planificado. Un proceso organizado por los respectivos gobiernos de entonces.
En mi opinión, este documental debería verse en los colegios e institutos españoles... Por Dios, lo de menos, siempre, son las supuestas diferencias culturales. Esencialmente, se trata de gentes, los emigrantes, económicamente pobres, a ojos de nuestros países. Que no se mencione el tópico del multiculturalismo. Las sociedades solo son multiblabla cuando, en sus gobiernos, existen representantes de las diferentes etnias, pueblos o culturas (cada vez odio más esta inocente palabra... ¡Pero es que está en boca de tanto patán!). Mientras eso no sea así, una mentira más con categoría de verdad.
En Argentina, donde fuí un emigrante de lujo, tuve que escuchar que los españoles éramos unos guarros; o que ibamos a quitar el trabajo a los de allí. Las mismas mezquindades que uno escucha cuando se habla de latinos, moros... No de polacos, claro, europeos, blancos y católicos ellos.
Hay tanto imbécil. Somos tan imbéciles, tantas veces... Queridos míos, debemos ensayar con la óptica de nuestros ojos y, ante un moreno, negro o amarillo, virar el mando cromático hasta ver lo único que tenemos que ver: a un hermano, un miembro más de la numerosa, neurótica y fracasada familia de los homínidos (¡ea!).
Comentado por: Javier el 30/9/2006 a las 17:31
Jo tía, deberías leer menos a Bernhard y más a Gombrowicz...por higiene mental.
La novia de Carlos me suena ¿será amiga de una amiga de una amiga que va a danza del vientre?...en Santiago.
Comentado por: La simpática bloguera el 30/9/2006 a las 16:53
Sin gustarme los toros, nunca dejé de leer a Joaquín Vidal.
Lo peor de la arquitectura, después de los propios arquitectos, claro está, son los comentaristas de arquitectura. Pero nunca he dejado de leer a Fernández Galiano.
Rara vez compartía su opinión, pero de Fernández Santos lo leía todo.
Si Azúa es el maestro por antonomasia en este género, usted, Pozo y Nuba, es un comentarista perfecto para lo realizado en este género por este maestro.
Comentado por: alberto adsuara el 30/9/2006 a las 15:16
Yo soy una persona normal, dijo Carlos, mi vida es normal, siempre estoy haciendo cosas normales, tengo un trabajo normal, no soy alto ni bajo, ni gordo ni delgado: mi cuerpo es bastante normal, mis gustos son normales: me gusta el cine normal, la música y la literatura normales, mis amigos me consideran un hombre normal, y también yo a casi todos los considero así: normales; me comporto en definitiva de una manera, normal; no existen grandes acontecimientos en mi vida, por decirlo así; todo fue muy normal; mi infancia fue una infancia normal; mi adolescencia y mi juventud también fueron así: bastante normales; ahora he entrado en la madurez: sin grandes crisis, normalmente, como debe ser; me visto con colores racionales: grises, pardos, marrones, sí, colores normales y apagados, en definitiva; nunca me gustó, esta es la verdad, no ser normal, a lo que yo aspiro por encima de todo es a la normalidad, hacia este estado tiendo siempre, hacia lo normal, siempre busco el mayor grado posible de normalidad, los cambios me dan miedo y me desesperan; entonces hago todo lo posible para volver a recuperar la sensatez, se me hace difícil actuar si no existe cierto orden, ya no digo mucho, sino cierto orden, y cierta estabilidad y equilibrio; si las cosas no fluyen con normalidad me ciego y no me veo capaz de reaccionar de un modo normal; así ocurre.
Mi novia Celeste, dijo Carlos, me ha abandonado; dice que la vida conmigo la corroe, la desgata y la solidifica, ¿ tú oyes?, la solidifica, dice, dice que después de cuatro años quiere evolucionar, y parece ser que evolucionar es para ella teñirse el pelo de rojo; ese pelo rojo, a mi juicio, superaba toda normalidad y toda sensatez; esa tonalidad completamente inesperada y anormal me perturbaba profundamente y no entendía por qué mi novia recurría ahora a ese pelo completamente rojo y escandaloso; de hecho, yo pienso que esa tonalidad inaudita era una provocación y una especie de venganza contra mi persona, de modo que unas cosas llevaron a otras y acabamos echándonos en cara los reproches por otra parte más normales en estas situaciones, y separándonos del modo más civilizado y normal, por decirlo así; le dije que podía soportar sus clases de danza del vientre y esa ropa deportiva fosforecente que se ponía a veces para realizar esa especie de gimnasia higiénica china que no recuerdo cómo se llama ahora, incluso le dije también que había llegado a acostumbrame a sus grotescas revistas de famosos que iban invadiendo literalmente las habitaciones y me expulsaban de mi propia casa; en el salón, en el baño, en la cocina, ahí estaban esas revistas de famosos, d modo que uno iba de un sitio a otro de la casa entre palabras e imágenes de famosos porque, al estar en todas partes, no podía evitar mirar ni leer lo que se decía en esas revistas de famosos, hasta que de pronto empezaba a enfermar y ya vivía intrigado por las cosas que decían esos famosos, porque esos famosos lo contaban todo, lo sentimentalizaban todo, y de todo se dolían y se alegraban, todo lo lloraban esos famosos y decían las cosas más increíbles y con absoluta impunidad; pero que la visión de ese pelo de color irracional era intolerable y superaba todo lo imaginable; durante semanas me acostaba y me levantaba pensando en ese color irracional, puesto ahí, en su cabeza, por favor, como un pimiento morrón, basta un pequeño detalle anormal para que de pronto se desencadenen una serie de acontecimientos que acaban interrumpiendo la costumbre del orden natural; no importa cuál sea el detalle decisivo que interrumpa la costumbre del orden natural: unas veces un color irracional interrumpe la costumbre del orden natural, y otras una mirada demasiado persistente, una palabra a destiempo o la inoportunidad de un silencio también interrumpen la costumbre del orden natural; quién sabe, qué importa; es la punta del iceberg, dijo Carlos, es la punta del iceberg: la punta del iceberg de la realidad, la única parte visible de una profundidad insondable pero tal vez insignificante, no nos importa tanto la persona como ese detalle que pone en peligro esa costumbre y esa rutina y esa normalidad con esa persona; de pronto ese detalle anormal que interrumpe la costumbre del orden natural se agranda y se expande y se multiplica de un modo anormal hasta que ocupa la realidad entera, la deforma, e impone su inconsistencia, ese detalle anormal de alguna manera nos intimida porque prefigura un terror más profundo.
Todo en mí, por tanto, es normal, dijo Carlos, y no me concibo, ni me puedo imaginar, ni me recuerdo siquiera de otro modo que no sea normal; los accidentes, los regalos y los cambios me producen pánico, me paralizan de un modo inconcebible, y pierdo cualquier posibilidad de iniciativa; para mí cualquier cambio imprevisto, aunque sea a mejor, supone una auténtica catástrofe fuera de lo normal; cualquier cambio para mí tiene, como es normal, que haber sido pensado antes y conjeturado y rumiado; tiene que haber sido vivido ya, como es normal, antes de producirse, he de previvir ese cambio; haría cualquier cosa, cualquier cosa, para no alterar jamás la quietud ni el sosiego, únicamente soporto la tranquilidad; la intranquilidad es para mí el infierno absoluto, odio los cambios y me gusta hacer las cosas por mera rutina, sin razonarlas, porque de este modo puedo permitirme olvidar las cosas y los acontecimientos, me gusta volver a decir decir las cosas más normales que había dicho y volver a hacer las cosas más normales que había hecho ya; esa repetición y ese olvido son para mí el paraíso en la tierra; si durante días no ocurre nada anormal me siento completamente satisfecho y tranquilo, y capaz de las mayores hazañas; siento una alegría inexplicable; pero si por el contrario se produce un hecho imprevisto toda esa alegría y tranquilidad y satisfacción desaparecen inmediatamente, pierdo los nervios por completo y no sé cómo proceder
Si recibo una llamada de teléfono nocturna, por ejemplo, dijo Carlos, si recibo una llamada nocturna esa llamada nocturna absolutamente inesperada me hace perder el juicio esa llamada nocturna y me sume en la angustia más profunda esa llamada nocturna; esa llamada nocturna imprevista y fuera de lo normal, pues nadie llama a esas horas si no es para anunciar una tragedia, me estropea la semana entera esa llamada nocturna, aunque esa llamada nocturna haya sido una buena noticia, que es lo raro y lo anormal, o esa llamada nocturna haya sido una mala, que es lo normal y lo esperable cuando se produce una llamada nocturna; si es una llamada nocturna, sea como sea, ya es mala de por sí, ya esa llamada nocturna está maldita, y sólo cabe esperar de esa llamada nocturna la confirmación de una catástrofe sin paliativos que altera gravemente el orden natural de las cosas y la vida normal que considero la única vida buena y la única vida justa , y en este punto, con las llamadas nocturnas, soy inflexible, por ahí no paso.
Si bien he comprobado, dijo Carlos, que cuanto más pequeño y leve es el cambio mayor es también el miedo y la aprensión que me causa; una mínima alteración de la realidad, sea lo que sea la realidad, que yo no sé que sea, constituye una desgracia y tiene para mí consecuencias trágicas, y no concibo, por ejemplo, un libro mal colocado en una estantería ni una mancha roja en una camisa sin que su sola visión me produzca una muy profunda aprensión y me estropee el día, el día ya está fracasado entonces, y a partir de ese momento yo vivo el día hecho una ruina física y una ruina moral; aunque esta última duela menos, ya estoy acostumbrado a los días fracasados, ya es para mía una costumbre verme fracasar en los días hasta el punto de que si no percibo el fracaso me siento molesto e incómodo y en desventaja, y ya no puedo hacer nada bien, tengo que despertarme completamente frustrado y sin esperanza, porque esta es la única manera que me permite continuar, pues sé que a medida que transcurra el día, de algún modo, si actúo con normalidad, iré arreglando ese día fracasado todavía; sin embargo si me despierto feliz sé que el resto del día irá a peor, a mucho peor, sobre mí caerá el día fracasado como un peso muerto, soló puede empeorar el día, y hacerse vil y repugnante; sin embargo ante las grandes catástrofes, no llego a perder los nervios en absoluto; soy más comprensivo, por decirlo así, con los desastres habituales, por decirlo así, porque uno los espera, ¿ no? siempre los espera, e incluso los anticipa a veces, y los considera normales, uno se prepara toda su vida para los desastres habituales hasta el punto de que si no se producen se siente agraviado y decepcionado con los desastres que no se produjeron y no lo tuvieron en cuenta, qué calor hace aquí dentro, dijo Carlos.
( Un saludo a coco).
Comentado por: jo tía el 30/9/2006 a las 13:52
Que aproveche a todos. Javier, de lo que hablaba Robert era de El Extranjero de Camus y de la escena de la playa , un punki leído, aunque en Gran Bretaña era y es lectura obligatoria.¿Alguien ha leido la catilinaria de hoy de Morán en La Vanguardia? Yo de mayor quiero ser así de gruñón.
Comentado por: fofó el 30/9/2006 a las 11:06
Javier, yo también estoy manchando el teclado con migas de galletas del desayuno, y se cuelan por entre las teclas, no está mal un poco de material orgánico en este tinglado mecánico y plasticoso...¡con lo que yo quiero y amo a mi computadora!...pues que coma galletas de chocolate.
Comentado por: La simpática bloguera el 30/9/2006 a las 10:51
Me gustó este artículo un montón, y creo que este poema le combina:
La mañana despunta. No: la mañana no despunta.
La mañana es una cosa abstracta, está, no es una cosa.
Comenzamos viendo el sol, a esta hora, aquí.
Si el sol es matutino al dar en los árboles es hermoso,
es tan hermoso si llamamos a la mañana “Comenzamos a ver el sol”
como lo es si le llamamos la mañana,
por eso si no hay ventaja en poner nombres a las cosas,
no debemos nunca ponerles nombres.
Fernando Pessoa
Comentado por: La simpática bloguera el 30/9/2006 a las 10:08
He vuelto a Benet.Para abrir boca,Puerta de Tierra,Etica,Noetica,Poietica,una delicia,la reflexión profunda,didactica,rebozada de humor.Harán Vds.de mi,otro benetiano,muchas gracias.
Comentado por: maleas el 30/9/2006 a las 01:08
Sé que es indecoroso mostrar en público las propias miserias y dentro de ellas a la ignorancia, sobremanera cuando (inconscientemente o no de cobijarla) uno se jacta de ella, pero no quiero dejar de asumir el riesgo de colgar aquí este link de una reseña de un libro ya antiguo (pero para mí desconocido hasta ahora) que trata sobre cómo se crea ideología del nacionalismo. No había reflexionado nunca sobre lo que significa verdaderamente ideología, a pesar de necesitar siempre apoyarme en alguna, y me doy cuenta ahora (después de consultar y pensar un poco) de cuánto pueden manipular mi pensamiento. Supongo que, lamentablemente, los intelectuales al servicio de las ideologías fundamentalistas de todo signo tendrán su correspondiente manual al uso. ¿Y esos intelectuales, no son lobos mercenarios con piel de cordero?
http://www.tamilnation.org/books/Nationalism/guibernau.htm
Comentado por: Everyman el 29/9/2006 a las 23:22
... es decir, que el bueno de Robert no es que quisiera cargarse, en sentido literal, a los árabes sino que se pone en el lugar del matón y, de paso, lo denuncia... ¿no?. Es que no sé si lo entiendo. Yo también soy un poco lerdo
Comentado por: Javier el 29/9/2006 a las 22:09
(los que suelen estar deben andar de farra; algo que, digan lo que digan, es mucho mejor que lo que yo hago en este momento... A saber: manchar ligeramente el teclado con aceite, o mejor dicho grasa, por más que suene vulgar a más no poder... Grasa de queso manchego..)... Estoooo... Sí. Me encuentro con las siguientes palabras: ... y el abuelo le dijo a la madre, como todos los días: Gracias por la comida, Margaret...
Es decir, cuando se habla de irrealidad, de la verdad de las mentiras y tal, ¿se quiere decir, por ventura, que lo que hemos perdido es el hilo?... ¿El hilo moral del tema?... Es que si no, todo resulta demasiado abstracto e inútil (aunque sea viernes...)
Comentado por: Javier el 29/9/2006 a las 22:05
El bueno de Robert pensaba en Camus cuando escribió esa cancioncilla y la que le liaron , pero el tipo siguió a lo suyo , la estupidez es un mónstruo ciego , sordo y todo eso. Ante eso lo mejor es hacer como si nada , al fin y al cabo yo sólo pasaba por aquí y soy un poco lerdo.
Comentado por: fofó el 29/9/2006 a las 21:58
fofo, estamos en sintonía... A veces temo resultar naif, que es lo que me dicen cuando digo, ante estos sucesos u otros de parecido pelaje, aquello de "ante todo, mucha calma, muchachotes"
Comentado por: Javier el 29/9/2006 a las 21:38
... no nos meta miedo, Ortega, que eso, ya sabe usted, es cosa fácil. Tómelo como unos locos más que se suben a este carro, el de las sociedades ricas. No más, ni desde luego menos, criminales que otros que, sin embargo, no generan tanta alarma. No les pongamos las cosas tan fáciles a los del Imperio, por favor..
Comentado por: Javier el 29/9/2006 a las 21:28
Yo propondría al obispo de Roma y a tutti quanti que tomaran ejemplo de Robert Smith de The Cure . llevan 20 años cantando Kill the Arab y tan felices. O es que meten miedo , The Cure , o es que no hay que tomarse todo tan en serio. Nostradamus estaba borracho cuando escribió esa cuarteta , así que ya nos enteraremos cuando lleguemos ortega , no padezcas.
Comentado por: fofó el 29/9/2006 a las 21:21
Y venga, y venga...
http://www.lefigaro.fr/france/20060929.FIG000000050_un_enseignant_menace_pour_un_texte_sur_le_coran.html
http://www.ft.com/cms/s/35c04734-4fb2-11db-9d85-0000779e2340.html
Comentado por: ortega el 29/9/2006 a las 21:09
Sí señor ,Ossa , imposible explicarñlo mejor , cada comarca es un cosmos , el mundo del bípedo y lo que su vista alcanza , por dentro y por fuera , el palmo es la medida de la codicia no hacen falta mapas...no existen . Ya me he vuelto a liar , perdón , larga vida a P. K. Dick.
Comentado por: fofó el 29/9/2006 a las 21:01
Quizá pase también en otros lugares, pero, desde luego, en este país hay una larga tradición de búsqueda enfebrecida de territorios míticos; en mi adolescencia estaba yo convencido de que el Jardín del Edén habría estado necesariamente en un valle asturiano, por culpa de un libro, no pequeño, de un canónigo leonés que cayó en mis manos(el libro, no el canónigo), y que lo demostraba con acopio de datos. También se han identificado las Canarias con los restos de la Atlántida, los hay que buscan la Tierra Media por Extremadura, no hay duda para identificar Vetusta, y el propio Benet busca su Región por valles y collados. Yo creo que todos estos territorios están aquí, efectivamente; incluso la Cólquide y Yokapatawpha no deben andar muy lejos. A cada uno, como a Benet, le toca buscar su Región, su territorio, el clavo al que agarrarse. Realidad e imaginación son percepciones procesadas. Se traducen, ambas, en representaciones disposicionales, conocimiento. El conocimiento que nos guía.
Comentado por: ossa el 29/9/2006 a las 18:29
Para los no suscriptores y confío que con la benevolencia de El Pais
Extracto de “Los Pedroches” de Juan Benet. El Pais Opinión 13/7/1985
“Ahora mismo no estoy seguro de haber visitado la comarca de Los Pedroches. El doctor Castilla del Pino había tratado de convencerme de que una llamada Región no estaba situada donde yo había insinuado, en el noroeste asturleonés, sino al norte de Córdoba, entre las localidades de Obejo y Villanueva, comunicadas por una carretera de reciente construcción. Así que en la primera ocasión, aprovechando una vuelta de Sevilla a Madrid, decidí recorrer tal carretera, picado por la curiosidad y el afán de replicar al doctor Castilla del Pino (…)Al poco de abandonar la carretera de Córdoba a Badajoz para seguir la local de Obejo, tras un par de inesperadas revueltas se ofrece la impresionante vista, con un desnivel de unos 400 metros, del valle del Guadalbarbo, un riachuelo que en esta época del año ni siquiera corre, estancado en una serie de charcas de agua verde y densa que apenas asoma entre macizos de adelfas y juncias; se trata de un inmenso escudo cámbrico -áspero, quebrado y laberíntico-, tapizado por un olivar que se adapta a todos los suelos y pendientes, que -se diría- para dar su fruto no precisa otra cosa que soledad y parece exigir del hombre que asome lo menos posible, que esconda sus raras y enjalbegadas fábricas, a fin de respetar una monotonía que ningún siglo podrá romper. Tras cruzar Obejo -una torre que podría cobijar un pasado califal, sobre uncerro dominante- se salta al siguiente valle del Cuzna, más moro que Muza y en todo análogo al anterior, que constituye el tronco de esa extensa y paupérrima red hidrográfica que se reúne en el Guadalmellato: las mismas aguas verdes, infestadas de mosquitos y telarañas, a lo largo de un recorrido tan extenso como el del Narcea. Curiosa inversión la de esas tierras respecto a otras de la meseta donde los cultivos se inician en las riberas para trepar por las cuestas hasta unos riscos donde sólo florecen y silban las jaras, los tomillos y las carquesas; por el contrario, allí el olivar desciende de las lomas hacia los cauces, para detenerse ante una línea de vegetación inútil, malsana, hostil e inexhaustible. Antes de cruzar el Cuzna me encontré con la encrucijada, una Y simétrica y sin la menor indicación; no había nadie y Obejo, el último punto donde vi un paisano, quedaba 10 kilómetros atrás. Como mi destino era Villanueva, del otro lado de la sierra, y la carretera de la derecha parecía seguir el cauce, opté por la de la izquierda, convencido por algunos signos -una gravilla recién extendida, unos taludes jóvenes y todavía exentos de vegetación, unas bandas elásticas recientes- de que se trataba de la nueva carretera mencionada por el doctor Castilla del Pino; tardé casi una hora -más de 30 kilómetros sin ver un alma- en caer en la cuenta de mi error. A la salida de una diabólica curva, sobre un cerrillo surgió un minúsculo caserío; era la sobretarde y el patriarca, en compañía de dos mujeres y ante media docena de guarros negros que hozaban unas inmundicias, tomaba la fresca; con un acento remetido hacia dentro y una lengua serrana de muy pocas palabras, fuertemente adobadas (seguramente como su comida), me explicó que lo mejor era seguir a Pozoblanco, a unos 20 kilómetros; en ningún caso rehacer el camino que con tan mala fortuna había elegido en la encrucijada. En el trayecto hasta Pozoblanco dos cosas me llamaron la atención: un extraño cartel que decía algo así como "Los Pedroches, comarca deprimida", suscrito por unas siglas que fui incapaz de descifrar, y la mirada enloquecida y deshauciada de un solitario perro de majada que con el pelo hirsuto recibía el último sol del día -quizá el último de su vida- tumbado en un casi seco lavajo formado por la tormenta de tres días atrás.
De Pozoblanco seguí a Pedroche en busca de la imposible capital de tan misteriosa comarca; un terreno en todo distinto del que había atravesado y constituido por un mesetón granítico, de escasos accidentes y sólo unido y emparentado al anterior por el tapiz del olivar.
Un poco antes de las nueve -"a la sagrada hora del regreso"- me detuve no lejos de Dos Torres, en un bar situado en un cruce. (…)”
Comentado por: Everyman el 29/9/2006 a las 14:47
Pilotos españoles admiten que bombardearon ...Spanish pilot says US ordered targeting of civilians in Yugoslavia
http://www.antiwar.com/spain1.html
From the Spanish weekly "Articulo 20", No. 30, June 14, 1999, about the NATO bombing raids against Yugoslavia and the role of Americans in making all decisions.
Comentado por: miguel el 29/9/2006 a las 13:26
Me equivoqué! Este es el último intento, y disculpen:
http://www.elpais.es/archivo/buscando.html
Comentado por: gabriel feraud el 29/9/2006 a las 12:30
Perdón. Creo que el link correcto es éste:
http://www.elpais.es/archivo/buscando.html
Comentado por: gabriel feraud el 29/9/2006 a las 12:26
Sr. Pozo.
Gracias por el aporte de tan estimables datos. Es un placer leerle.
El artículo en cuestión apareció en El País el 13 de julio de 1985, aunque, misteriosamente, no está disponible en la hemeroteca de la web, en la que únicamente constan un artículo de Castilla del Pino, y las reacciones que suscitó el artículo de Benet (tres cartas al director).
Aquí el enlace (para suscriptores). Creo que no habrá problema para su visión:
http://www.elpais.es/archivo/buscando.html
Las elusiones de Benet en su artículo que usted comenta, y las de Castilla en sus memorias, parecen querer proyectar voluntariamente hacia la realidad el pozo de la brumosa desmemoria en que vive la región de Benet.
Comentado por: gabriel feraud el 29/9/2006 a las 12:23
A Gabriel Feraud.
Hay un artículo de Juan Benet, publicado en El País en 1986 (no dispongo de él en este momento, pero lo puedo precisar, si fuera menester. Además no está recogido en los textos periodísticos de Libertarias, ni de Cuatro Ediciones) que cuenta su viaje al norte de Córdoba por invitación expresa de Carlos Castilla del Pino. Quien adujo ante el ingeniero la posibilidad de que el universo regionato se ubicara en esas malezas crecidas, que viajan de Sierra Madrona al Valle de los Pedroches, orlando las sierras de Navalmanzano y las silletas del Serreño. Restos, incluso, de yacimientos mineros abandonados en Pozoblanco y en San Serafín; trazados ferroviarios mortecinos y ya decrépitos sin destino y sin final; nombres tan enigmáticos como Conquista, Guijo, Quemaditas o Azuel; formaciones litológicas impresionantes de cuarcitas y tobas y restos de un frente de guerra pasado y estable, pero olvidado, a lo largo de toda la espina montañosa.
No en balde, en Almadén (próximo a esos territorios, con pasado minero acusado y abandono moderno no menos notable), en la Escuela de Minas se ubicó el Estado Mayor del Ejército de Extremadura. Con el general Escobar al mando y Leopoldo de Luís (el poeta olvidado, de la antología de la Poesía Social), recién recuperado de sus heridas del frente de Madrid, como oficial de Estado Mayor.
Lo más curioso, es que don Juan en su texto citado, no comenta el parecido hallado por el psiquiatra entre las piedras pedrocheras y los escoriales regionatos. Tampoco Castilla en sus memorias (en las que dedica algunas páginas a Benet y a Nuria Jordana) formula el enigma de ese viaje invisible e inservible. Acaba hablando, don Juan, de una taberna perdida de Pozoblanco, plagada de jugadores de mus y dominó y un televisor vociferante en la esquina del tabuco que da alguna noticia de interés sobre el referendum de adhesión a la OTAN. Por lo que don Juan, opta, desde su altura mayestática, por alcanzar una silla, subirse en ella y pegar la oreja al receptor. Nada, por su parte, sobre Región en Los Pedroches. Nada de nada. Todo un pozo de desmemoria. Pero no deja ser cierto ese viaje y las posibilidades de discusión del escenario posible por parte de los cordobeses del norte.
Comentado por: El Pozo y El Numa el 29/9/2006 a las 11:55
A Gabriel Feraud.
Hay un artículo de Juan Benet, publicado en El País en 1986 (no dispongo de él en este momento, pero lo puedo precisar, si fuera menester. Además no está recogido en los textos periodísticos de Libertarias, ni de Cuatro Ediciones) que cuenta su viaje al norte de Córdoba por invitación expresa de Carlos Castilla del Pino. Quien adujo ante el ingeniero la posibilidad de que el universo regionato se ubicara en esas malezas crecidas, que viajan de Sierra Madrona al Valle de los Pedroches, orlando las sierras de Navalmanzano y las silletas del Serreño. Restos, incluso, de yacimientos mineros abandonados en Pozoblanco y en San Serafín; trazados ferroviarios mortecinos y ya decrépitos sin destino y sin final; nombres tan enigmáticos como Conquista, Guijo, Quemaditas o Azuel; formaciones litológicas impresionantes de cuarcitas y tobas y restos de un frente de guerra pasado y estable, pero olvidado, a lo largo de toda la espina montañosa.
No en balde, en Almadén (próximo a esos territorios, con pasado minero acusado y abandono moderno no menos notable), en la Escuela de Minas se ubicó el Estado Mayor del Ejército de Extremadura. Con el general Escobar al mando y Leopoldo de Luís (el poeta olvidado, de la antología de la Poesía Social), recién recuperado de sus heridas del frente de Madrid, como oficial de Estado Mayor.
Lo más curioso, es que don Juan en su texto citado, no comenta el parecido hallado por el psiquiatra entre las piedras pedrocheras y los escoriales regionatos. Tampoco Castilla en sus memorias (en las que dedica algunas páginas a Benet y a Nuria Jordana) formula el enigma de ese viaje invisible e inservible. Acaba hablando, don Juan, de una taberna perdida de Pozoblanco, plagada de jugadores de mus y dominó y un televisor vociferante en la esquina del tabuco que da alguna noticia de interés sobre el referendum de adhesión a la OTAN. Por lo que don Juan, opta, desde su altura mayestática, por alcanzar una silla, subirse en ella y pegar la oreja al receptor. Nada, por su parte, sobre Región en Los Pedroches. Nada de nada. Todo un pozo de desmemoria. Pero no deja ser cierto ese viaje y las posibilidades de discusión del escenario posible por parte de lo cordobeses del norte.
Comentado por: El Pozo y El Numa el 29/9/2006 a las 11:53
"Igual he oído la disputa entre cordobeses del norte (Valle de los Pedroches) y leoneses de las Médulas ode la zona del Porma, peleando y discutiendo, por asentar en sus lares el universo regionato del bueno de don Juan Benet."
Creo recordar que el único topónimo real que aparece en su autocartografiado de Región, disponible en la edición de Alfaguara de Herrumbrosas lanzas, se encuentra en el borde meridional del mapa, por donde escapa la carretera que, de Región (o Macerta, no recuerdo qué valle), se dirige "A Saldaña".
Cierto es que, en Volverás..., habla Benet de los Montes Aquilanos, "allí donde convergen las montañas leonesas, zamoranas y portugesas" (aproximadamente sic.), que en justicia es la sierra que cae sobre las Médulas.
La reclamación de los cordobeses de Los Pedroches no la conocía. ¿sabe usted de dónde proviene, a qué se acogen?
Comentado por: gabriel feraud el 29/9/2006 a las 10:44
Sr. Azúa: André Glucksmann nos recomendaba en EP volver, en estos tiempos convulsos, al principio de realidad. Debería tener en cuenta, este nuevo reaccionario, en relación a los principios a su compatriota, más lúcido, Clément Rosset para el que la realidad o es idiotez (idiocia) o es crueldad.
Coda: Y hablando de Van Gogh, hay otro curioso estudio científico respecto a la sintomatología de su envenenamiento por usar colores tóxicos. El saturnismo por sales plúmbicas que justificaría no ya su 'locura' sino su 'suicidio'.
Comentado por: Tipo Material el 29/9/2006 a las 10:43
Nos propone don Félix, como anticipo del fin de semana, un espléndido ejercicio de estilo. Casi a la cortazariana ‘viaje al día en ochenta mundos’. Un viaje estilístico y literario y pictórico en torno a, lo ya llamado por Vargas Llosa, ‘la verdad de las mentiras’; entendiendo por mentiras el estatuto de toda creación que se precie. Que algunos osados pretenden rastrear como sabuesos de cierto realismo permanente. No ya, y no tan sólo, el vituperado Realismo Social de los cincuenta, sino más todavía.
El año pasado, asistimos al espectáculo de cientos de rastreadores y colonizadores de la cultura académica, con brújula y cronómetro en mano, siguiendo los vericuetos trazados por Cervantes y tratando de reconstruir una ‘vía verdadera’ de lo escrito por el manco. “Aquí si hubo lío… Por aquí se produjo el encuentro con los penitentes… Esta es la venta donde pinchó los pellejos…”Y así. Como si eso fuera determinante.
Hay debates interminables en torno, al punto exacto del monte Araal, donde embarrancó, el Arca de Noé; que quizá Barnes utilizara en su texto ‘Historia del mundo en diez lecciones y media’. O las liberalidades que se otorga Mann así mismo, en ‘José y sus hermanos’, para darle la vuelta a los registros físicos de los lugares de la Biblia. Y, también así.
Igual he oído la disputa entre cordobeses del norte (Valle de los Pedroches) y leoneses de las Médulas ode la zona del Porma, peleando y discutiendo, por asentar en sus lares el universo regionato del bueno de don Juan Benet. También.
¿Será todo, como decía Quevedo? “Pasa lo que era firme y solamente/ lo fugitivo permanece y dura”.
Para Vic. La cita exacta que tomé de memoria es: “la religión y las artes, nunca han sido otra cosa que nostalgia y enfermedad”. Aparece en ‘El diccionario de las Artes’ de don Félix (Planeta y luego Anagrama).
Comentado por: El Pozo y El Numa el 29/9/2006 a las 10:34
"Como si lo imaginario fuera un producto de la realidad."
Creo que lo entiendo. Pero entonces no me cuadra que en anteriores escritos el Sr. Azúa encuentre a faltar una novela para entender a la clase dirigente catalana. Visto su artículo de El Períodico de ayer, ¿para qué necesita un Holbein de Maragall? (prefiero no pensar en uno de Pujol).
Comentado por: ortega el 29/9/2006 a las 10:22
Félix de Azúa nació en Barcelona. Licenciado y doctorado en Filosofía, profesor de Estética y colaborador habitual del diario El País, fue conocido gracias a su inclusión en la antología Nueve novísimos poetas españoles. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su parcela ensayística es amplia y destacada: Baudelaire, Lecturas compulsivas, Diccionario de las Artes, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas y Esplendor y nada. Los libros recientes son Ovejas negras, La pasión domesticada y Abierto a todas horas. Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.
Ensayo
La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.
Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.
Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.
La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.
Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.
Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.
Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.
Venecia (1990). Planeta, Barcelona.
El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.
La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.
Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.
Novelas y prosa literaria
Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.
Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.
Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.
Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.
Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.
Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.
Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.
Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.
Última lección (1981). Legasa, Madrid.
Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.
Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.
Relatos
"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.
"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.
"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.
"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.
"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.
"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.
El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.
Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.
"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.
"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.
Poesía
Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.
Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.
Farra (1983). Hiperion, Madrid.
Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.
Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.
Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.
Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.
Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.
El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.
Cepo para nutria (1968). Madrid
1987 Premio Anagrama de Novela.
2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".
2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.
05/7/2008 00:52
Publicado por: copia/pega 2
04/7/2008 23:21
Publicado por: Xavier Agenjo
04/7/2008 23:20
Publicado por: Xavier Agenjo
03/7/2008 14:51
Publicado por: tenedordepostre
03/7/2008 13:12
Publicado por: Xavier Palau
03/7/2008 12:22
Publicado por: curriqui de barrio
03/7/2008 11:24
Publicado por: señora francis
03/7/2008 10:02
Publicado por: Espiritu de clase alta
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Publicado por: Oir a Mario
03/7/2008 09:16
Publicado por: Oid al Eladio
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