El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 14 de febrero de 2012

 Blog de Félix de Azúa

Leer o no leer, that is the question

He vivido esta escena diez o doce veces. Es un clásico. Si alguna vez me decido a escribir esa tragedia en tres actos que llevo en mi cabeza, la primera escena será precisamente ésta.

El brasileño, elástico, felino, se me aproxima y con exquisita cortesía me pregunta en un cruce de portugués, gallego y español si he leído todos los libros de la biblioteca, “pero tudos, tudos”, a lo que, como siempre, respondo que no, que sólo una parte. Se vuelve triunfante hacia sus colegas: “¿Lu ven? ¡Essera impossssssibel! Jo lesh dessía, ¡non ha el tempo nin que hacha nurenta anios, nin docientos!”. Mucho énfasis, mucho braceo. Han debido discutirlo a fondo durante horas.

El que está escayolando los pilares deja la llana, baja majestuosamente la escalera y se me aproxima limpiándose las manos con un trapo a cuadros. “¿Cuántos?”, pregunta secamente. “¿Que cuántos libros hay?”, digo, y miro la estantería de la sala sumando cuerpos, pero el escayolista se me adelanta. “Yo he calculado, así a ojo, que tiene usted aquí unos cincuenta mil voluminosos”. Apenas hay diez mil voluminosos, pero no puedo ponerle en evidencia. “No tantos, no tantos, serán unos cuarenta mil”. Ahora es él quien mira desafiante al brasileño y se me encara de nuevo. “¿Y cuántos ha leído usted? Dígalo, no se corte. ¿La mitad?”. “Más o menos la mitad, sí, una cosa así”, le miento paternalmente. Se pone de puntillas: “¡Veinticinco mil! ¡La leche! ¡Veinte y cinco y mil! ¿Qué te decía yo? ¡Que esto no es el Brasil, amigo, que esto es Europa! ¡Aquí el señor se ha leído vein-te-cin-co-mil-tochazos-del-copón!”.

El brasileño, más despierto que el escayolista, sabe que eso es imposible, pero se doblega educadamente. El escayolista es bajito y compacto, moreno, hirsuto, prehistórico. El escayolista, a su lado, un Nijinsky. “E sí, son moitos, moitos moitos moitos libros para una sola cabecinha”. El asunto no eran los libros. El asunto era el prestigio nacional. Brasil cero, España uno. De cabeza, por el escayolista, a pase mío.

Interviene el jefe de la cuadrilla. “Dejar en paz al señor, hombre que ya está bien. Mire usted, no sé cuántos será los que ha leído en su vida, pero yo, pues le juro que ninguno, ni un libro, cero. Vaya, que en cierta ocasión empecé uno, pequeñín, de cien páginas, por mi mujer, que me lo regaló por navidad, y no lo pude terminar, se me olvidaba, se me iba el santo al cielo, de una página a la otra ya no sabía lo que me habían contado, como si se había muerto el héroe, se lo juro”. Mira al suelo cariacontecido y marchito. “A mi no se me quedan las palabras. Los números sí, me pone usted una suma y no se me borra ya de la cabeza nunca, pero un libro, nada oiga, nada de nada. Soy de los burros, siempre lo he sido, burro en casa, burro en el colegio, burro toda la vida. ¡Así me veo en la vida, aquí, en donde estoy, con estos brutos y haciendo de manobra!”.

Es la vieja creencia romántica de que la lectura conduce al éxito. Una fe de anarquista, de nudista, de vegetariano, de tipógrafo, de principios del siglo XX. La vieja fe en la instrucción que hacía de los maestros unos santos, pero los mataba de hambre. Un fraude.

Sin embargo, el jefe de la cuadrilla, el burro por decisión propia, un hombre de unos treinta años, tiene, porque lo he visto en la calle, un Saab rojo y se gana la vida mucho mejor que yo. El prestigio, sin embargo, sigue como en el Ochocientos, cuando los libros parecían propiciar el ascenso social y daban un aura a quien sabía leer. Mentira. El ascenso social se habría producido sin los libros exactamente igual. O mejor. Como está sucediendo actualmente en la India y en China.

A mí los libros, en todo caso, me han hecho menguar.

[Publicado el 06/9/2006 a las 10:30]

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Comentarios (69)

  • Consumismo. Uno de los parámetros por los que acumulamos. Otro: el furibuando sentido de la propiedad... El exacerbado individualismo... Por eso acumulamos.

    Comentado por: Por haycarta.net (te digo) el 13/9/2006 a las 19:09

  • Una carta... y no de la baraja, ¡caramba!
    Acaso ya no está "de moda"... ya no "se lleva"...

    Comentado por: Alfonso (Pásate por aqui) el 13/9/2006 a las 19:04

  • Yo no acumulo; yo tiro (o lo que es lo mismo: llevo a la biblioteca de mi barrio para que otros con menos recursos puedan aprovechar mis libros).
    Sólo me quedo con los grandes, los grandes de verdad: Pascal, Montaigne, Plutarco, Ovidio...

    Comentado por: sarastro el 09/9/2006 a las 01:17

  • Leer o no leer, no es una pregunta o una selección entre dos opciones. Habemos anormales, por aquello de ser minoría, que nacemos con la necesidad. Ok, no nacemos, pero se hizo muy temprano. No podemos estar sin hacerlo, hay mundos que se nos ofrecen o por lo menos imaginamos que estan ahi, en cada libro y tenemos que verlos y conocerlos. Otros se leen porque son mundos conocidos y siempre es bueno saber que no estamos solos. Los que se quedan si terminar o sin empezar, forman parte tambien de esos mundos o por lomenos del nuestra, del de los anormales. Hay que asumirse y seguir leyendo.
    Ahora bien, otra pregunta relacionada, ¿por que acumulamos?

    Comentado por: Emma el 07/9/2006 a las 20:32

  • El hermetismo puede esconder muchas cosas. Jabès decia que su poesia aspiraba a decir lo que las palabras no dicen. Estoy con el en que hay algo que la gramatica enjaula y que de la poesia emerge. Intuiciones para las que no hay más remedio que crear nuevos senderos.

    Pero mucho artitistilla moderno usa de escudo ese vale tudo postmoderno y a base de enanos bailarines y gilipolleces similares intenta camuflar que no tiene nada que decir. Si estoy hablando de Lynch…De este y sus cosanguineos sólo puedo decir que la unica obra de la que podemos sacar algo son sus propias biografías y como demuestran que la naderia vende y mucho…que reirse a carcajadas del mundo y sus nuevos ricos también es arte…y que desgraciadamente los barbaros tomaron la fortaleza y no quieren “gente como tú forastero” en sus delirios opulentos…

    Me ha dolido eso de que la literatura mengua Felix…a los que creemos en la palabra nos ha dolido mucho…

    Ps: y a los que les gusta Lynch los desafío a que me digan una sola frase que valga la pena…una sola frase sincera

    Comentado por: kam el 07/9/2006 a las 16:27

  • Seguramente, respecto a la cuestión de la lectura, todos llevan algo de razón ; pero esperar de la lectura algo más que el mero placer que nos proporciona y el provecho intelectual que nosotros le otorgamos es un mero ejercicio de ilusionista: ni prestigio, ni gaitas y todavia menos, por supuesto, ligar estas actividades a un mejor vivir económico. El que quiera ganarse bien la vida haria bién en hacerse fontanero, carpintero,etc..
    En caso de desespero al reflexionar sobre el prpvecho de la lectura uno siempre puede comenzar a practicar el desahogo a lo Pepe Calvalho y hacer de vez en cuando una pira de expiación.

    Comentado por: BERNAT GARCIA BORRAS el 07/9/2006 a las 10:20

  • Si no recuerdo mal, Andrés Trapiello anotó en alguno de sus diarios una divertida variación de esta escena. En ella el albañil (no sé si era su oficio, pero bueno: pongamos albañil), mucho más confiado en la capacidad el ser humano (como venía a decir el autor) que este escayolista, preguntaba: ¿los ha escrito usted todos?

    Comentado por: paco ba el 07/9/2006 a las 10:11

  • Umberto Eco, en su " Diario minimo", ofrecía dos respuestas desdeñosas y burlonas a la reiterada pregunta que parece haber sufrido en sus carnes el señor Azua en tantas ocasiones como el italiano, y que eran las siguientes (cito de memoria acerca de algo leído hace más de diez años, y nunca revisitado) 1.- "No, he leido muchísimos más"; 2.- "No, estos son tan solo los del trimestre actual". La socarronería de Eco solía ofender a la mayoría de sus victimas (o a quienes yo refía la historia), y en aquel caso no se trataban de paletas hispánicos o brasileños emigrados. La cuestión era acertadamente precisada, en cuanto los libros no están destinados tan solo para su disfrute diletante, sino que son una herramienta de trabajo. Una más, añado. En cuanto a la dimensión de la biblioteca de Azua, y en relación con su artículo de días pasados en el que cuenta su afortunada situación como señor de siervos sobre la cuasi totalidad de las grandes formaciones musicales de la actualida, quienes están a su completa disposición noche y día para su uso y disfrute y gozo, como la hija de un esclavo en edad púber para su amo, algo que de pensar en demasía casi resulta inmoral por la felicidad plena que ofrece (me refiero a lo de la música; lo de la pernada que da sobreentendido que es inmoral, señores bienpensantes de liberal faz) vasta con recordad que en el Ochocientos una de las mayores bibliotecas de Europa, la de los Esterhazy, contaba con cerca de cinco mil volúmenes, mientras que en España se consideraba bien surtido de conocimiento escrito el poseedor de unos cincuenta voluminosos (maravillosa esta denominación del patriótico paleta descrito por Azua), casi siempre sacerdotes, casi siempre, entre éstos, jesuitas (¡Ah, la vilipendiada Compañía de Jesús, la mayor aportación hispánica y católica a la Historia de la Humanidad, y tal vez la mejor derivación del fenómeno religioso junto a Tomás de Aquino y algunas "cositas" de los demonios griegos y sus imitadores germánicos!)

    Comentado por: Le Jacobin Malade el 07/9/2006 a las 01:24

  • Nuestras horas son minutos
    cuando esperamos saber,
    y siglos cuando sabemos
    lo que se puede aprender.

    Ni vale nada el fruto
    cogído sin razón...
    Ni aunque te elogie un bruto
    ha de tener razón.

    De lo que llaman los hombres
    virtud, justicia y bondad,
    una mitad es envidia,
    y la otra NO es caridad.

    En preguntar lo que sabes
    el tiempo no has de perder...
    Y a preguntas sin respuesta,
    ¿quién te podrá responder?

    Antonio Machado

    Comentado por: cocaina el 06/9/2006 a las 23:29

  • Sé, a ciencia cierta, que Azúa añora a los MPC. De ahí su serenata nostálgica de hoy. Los contrapone a los animales brasileños. ¡Pesadetes eruditos versus buenos bailadores de salsa!

    Comentado por: Mr. Picha el 06/9/2006 a las 23:10

  • Olvidaron que la letra HUECA de poco sirve.

    Comentado por: bueno el 06/9/2006 a las 22:57

  • Están con Scarlatti, me parece.

    Comentado por: Giulius el 06/9/2006 a las 22:55

  • Parece que hayan olvidado lo que dijo Mr. Azúa en su día (en la entrada "Rimbaud" de su
    Diccionario de las artes, pág. 251):

    A diferencia del modelo clásico de poeta (MCP), que era un hombre culto que leía en latín y en griego, sabía de memoria libros enteros y era moderamente rico, el MVP [modelo vanguardista de poeta] puede ser un perfecto analfabeto y muy pobre, aunque Rimbaud nunca lo fue, ni mucho menos.

    __________
    ¿Cómo pueden haber olvidado la premonición de Azúa? ¿Dónde están ustedes? ¿Están acaso obnubilados, en la compañía de Scarlatti, contemplando "El lago azul"?


    Comentado por: vini el 06/9/2006 a las 22:53

  • "La ignorancia no degrada al hombre más que cuando va acompañada de la riqueza.El pobre está limitado por la necesitad y la penuria.El trabajo ocupa su pensamiento y reemplaza al saber.En cambio, los ricos que son ignorantes viven únicamenta para sus placeres y se asemejan a las bestias: es algo que vemos cada día"

    Arthur Schopenhauer."Parerga.." 1851

    Comentado por: Abel Böse el 06/9/2006 a las 22:49

  • En todo caso, señores, de lo que se trata es de asimilar lo que se lee: ¡Hay tanto intoxicado por no haber digerido lo que ha leído!

    Comentado por: vini, vidi, vincit el 06/9/2006 a las 22:07

  • Os recomiendo el dulce olvido, amigos.
    Olvidad vuestras viejas lecturas, vuestros obsoletos amigos, vuestros insatisfactorios amores.
    ¡Comenzad de nuevo!

    Comentado por: Valverde el 06/9/2006 a las 22:01

  • La lectura no aporta nada, pero la vida en general no aporta nada. Sólo uno de cada doscientosmil tiene un Saab rojo, el resto ¿qué debemos hacer? A mí me deprime el "Aquí hay tomate", así que leo. Leo sin orden ni concierto, sólo por placer o por curiosidad. Es un vicio barato, además. Por 15 euros me entretengo una semana o un mes con Platón, con Maalouf o con Sade mientras me tumbo en la cama. Es un placer de holgazanes. Y el éxito social nunca ha sido cuestión de lecturas sino de colmillos.Los lobos siempre se han comido a los corderos, pero mientras los corderos esperan su turno para ser comidos pueden estar leyendo o paciendo, eso se deja a su albedrío.
    Para algo tenemos la libertad de expresión.



    Comentado por: Abel Böse el 06/9/2006 a las 21:43

  • La lectura quita el empuje que requiere la búsqueda del éxito (salvo, claro, el literario). Distrae mucho de lo que no es importante. La poesía puede ser un lastre para un tiburón de las finanzas. Sospecho que si Fernando Alonso, por poner un ejemplo deportivo, se pusiera de pronto a leer a Flaubert empezaría a perder posiciones en el mundial de fórmula 1 de una manera bastante llamativa.

    Comentado por: Vernon S. el 06/9/2006 a las 21:08

  • Ya lo encontré, la canción es Sugar Baby Love de The Rubettes. Así empieza la película con los petirrojos y esta trepidante canción:


    Sugar baby love, sugar baby love
    I didn´t make to make you blue
    Sugar baby love, sugar baby love
    I didn´t mean to hurt you.

    All lovers make, make the same mistakes, yes they do
    Yes, all lovers make, make the same mistakes as me and you

    Sugar baby love, sugar baby love
    I didn´t make to make you blue
    Sugar baby love, sugar baby love
    I didn´t mean to hurt you.

    People take me advice
    if you love somebody
    Don´t think twice.

    Love you baby love, sugar baby love
    Love her enyway, love her every day...

    Pero lo mejor es la música ¿no?...guaxiguari, guaxiguari---uaahhhhhhhh.






    Comentado por: La simpática bloguera el 06/9/2006 a las 20:37

  • Leer nos salva de todo. Y en este país (como otros, sí) lleno de propagandistas de izquierda y derecha y botarates extremadamente susceptibles, es una suerte poder leer todos los días a Azúa. Resulta que no cae en el sectarismo (no acomoda las cosas a nociones preconcebidas) lo que es de agradecer y raro: debe convertirlo en sospechoso para muchos. Posee una elegante lucidez y un sentido del humor envidiable. Qué distante lo suyo de la chusca retórica imperante, aburrida y reduccionista. Podría extenderme hablando de sus virtudes pero no quiero incomodarlo (ya ha habido alguna que otra loa insuperable). En fin, que siga escribiendo.

    Y a propósito de portugueses: interesante el tal Eduardo Lourenço, Premio Extremadura.

    Comentado por: Vernon S. el 06/9/2006 a las 20:32

  • Y otras cosas, casi siempre "demodées", como "Where or when"...

    Comentado por: Popaul el 06/9/2006 a las 20:23

  • A Minimal Art Team.

    ¡Y que lo digas! Yo siempre me veo como un londinense exiliado en Barcelona. Aunque a mí me va más la merienda en el parque frente al Albert Hall, sobre el césped y contemplando el monumento que Victoria le puso a su difunto (cuando no llueve mucho).


    Comentado por: ortega el 06/9/2006 a las 20:22

  • 20;15:55
    Yo se lo he perdonado todito de antemano, especialmente por su "Slave to love"...guaxiguari...

    Comentado por: La simpática bloguera el 06/9/2006 a las 20:19

  • Sugar babe, sugar baby love uhhhhhhh, xiguari....
    No puedo sacárnela de la cabeza.

    Comentado por: La simpática bloguera el 06/9/2006 a las 20:15

  • A la simpática (y siempre agradable, impulsando cosas) bloguera:
    Después de su versión de "Smoke gets in your eyes", a Brian Ferry le perdono hasta que se coloque el bigotito.

    Comentado por: Popaul el 06/9/2006 a las 20:15

  • ¿Sabias Ortega que los Proms es la abreviatura de Promenade Concerts?

    ¿Y que los ingleses antes de llegar al Albert Hall tienen un cartelon anunciando "la ultima taberna antes del Albert Hall"?

    Eso es cultura y no los rollazos que nos cuelan aqui. Digo yo.

    Comentado por: Minimal Art Team el 06/9/2006 a las 20:13

  • Y Brian Ferry dijo okey...

    Aquella canción de Roxy fue el detonador...

    ¡Qué lindos los petirrojos revoloteando sobre el campanario!...guaxiguari, guaxiguari...uahaaaaaaaa, aaaaaahhhhhh..por cierto ¿de quién era ésta?...guaxiguari, sugar babe......

    Comentado por: La simpática bloguera el 06/9/2006 a las 20:13

  • Realmente, se ha de reconocer que Félix de Azúa debe disfrutar bastante, de tanto en tanto, con su blog. Me lo imagino al depositar el artículo de hoy, pensando, con notorio regodeo, en la reacción inevitable de este su foro. El incremento de intervenciones sobre la media habitual era esperable.
    En cualquier caso, mi pregunta en busca de una respuesta que para mí es del todo desconocida: ¿Es el avance del que se habla cada más frecuentemente que existe hoy en la India totalmente ajeno a ese genérico de "los libros"?

    Comentado por: Popaul el 06/9/2006 a las 20:12

  • ¿y ver películas?

    Ahhhhhh...ahhhh.....ahaha,aaaaaaaa, a, a a,a, xiguari, guaxiguari, guaxiguari; sugar babe, sugarbaby love..uahhhhh,, xiguari...guaxguari...

    Es que vengo de ver la de Neil Jordan, una especie de Almodovariada a la irladensa....

    Por cierto, quien no la haya visto que busque a Brian Ferry tras un bigotito fascista.....guaxiguari, guaxiguari....


    Comentado por: La simpática bloguera el 06/9/2006 a las 20:10

  • Una pregunta .

    Porque tiene mas prestigio leer que escuchar musica , el esfuerzo es similar y lo que se aprende es parecido , hay poca gente que escuche musica en serio . Azua parece que es uno de ellos , tambien hay poco gente que lee en serio. Para completar la explicacion nada mejor que una cancion de Sisa :


    Voldria fer una cançó
    per retrobar la innocència
    i engegar tanta ciència
    de paper al drapaire
    si em vol fer el favor

    Arraconar les lliçons
    que m'ha ensenyat l'experiència
    desembossar la consciència
    i oblidar tants consells
    plens de bona intenció

    Una cançó ben senzilla
    sense tristor ni alegria
    i que al cantar-la no fos
    més que un sospir en el vent
    una mirada al ponent
    o un no res dins del cor

    Lála lalá lalála lalá...

    Poder mirar netament
    el flamejar de banderes
    les més diverses dreceres
    amb els ulls d'un infant
    lliure de pensament

    I arribar a viure el present
    com aquell qui res no espera
    i sempre fos la primera
    llum del dia la que cada
    matí em sorprèn

    Una cançó fugissera
    fragments de pols d'una estrella
    i que al cantar-la no fos
    més que un sospir en el vent
    una mirada al ponent
    o un no res dins del cor

    Lála lalá lalála lalá...

    Absorbiré tal com són
    si són d'alguna manera
    totes les coses del món
    i en faré una cançó
    per renéixer com la primavera


    Comentado por: albert pla el 06/9/2006 a las 20:02

  • Leer o no leer no es una decisión racional sino una afición o un vicio irrefrenable.
    ---------------
    Ayer decisión, hoy afición, mañana vicio.
    No va el muelle sin sus curvas.

    Comentado por: Tipo de incognito el 06/9/2006 a las 19:55

  • Los libros han servido a sus lectores para librarles de trabajar con las manos y de las inclemencias del clima. Por otro lado no debemos olvidar la visión de la lectura como un vicio, de tal manera que Azúa no podría no leer. Igualmente podría pasarle a un hijo del escayolista. Leer o no leer no es una decisión racional sino una afición o un vicio irrefrenable. Afortunadamente en nuestro tiempo todas las personas con tendencias a la lectura pueden consumar su pasión, cosa que en otros siglos únicamente podía hacer las clases acomodadas.

    Comentado por: Argos el 06/9/2006 a las 19:48

  • "Leer o no leer, that is the question"
    -----------

    Mirando mi calavera
    un nuevo Hamlet dirá:
    He aquí un lindo fósil de una
    careta de carnaval.

    Antonio Machado

    Comentado por: Tipo de incognito el 06/9/2006 a las 19:11

  • ¿Quién creen Ustedes que tiene razón: Haro, el operario, el brasileño, Azúa? ¿Se aprenden las cosas importantes de los libros?

    Publicado por: ortega | 06/09/2006 10:59:43

    ---------

    Poned sobre los campos
    un carbonero, un sabio y un poeta.
    Veréis cómo el poeta admira y calla,
    el sabio mira y piensa...
    Seguramente, el carbonero busca
    las moras o las setas.
    Llevadlos al teatro
    y sólo el carbonero no bosteza.
    Quien prefiere lo vivo a lo pintado
    es el hombre que piensa, canta o sueña.
    El carbonero tiene
    llena de fantasías la cabeza.

    Antonio Machado

    Comentado por: Tipo de incognito el 06/9/2006 a las 19:09

  • "El de Azúa escéptico y seductor. Pero de uno digo que es "ligeramente pedante" y del otro que es "ligerante hipócrita"."
    Publicado por: silver | 06/09/2006 12:13:08
    ----------------------------------------
    Los disgustos del señor Espada, hombre de tupida cabellera (al contrario que Durán LLeida), son los corchetes de su obstinada faction o la persecución de "le seul mot juste" que al caso viene a ser lo mismo: la taquigrafía con perejil.
    Félix de Azúa, Supremo Hacedor de la palabra, hace lo mismo usando un pincel.

    ¿Mejor uno que el otro? Sí. Azúa es mejor.
    Jacetanias vs Sicilianas o Muhammad Ali vs Joe Frazier.


    Comentado por: Tipo de incognito el 06/9/2006 a las 19:04

  • Escayolistas como los del modernismo ya casi no quedan , esos eran artistas . Yo soy currante de la construcción, leer ayuda algunos a sobrevivir , ¿Qué diferencia hay entre leer a Simone Weil y El Marca? Quizá ninguna , aunque nos joda son relatos de mundos distintos, extraños, paralelos...pero lo mismo, como el desprecio del compañero de obra o su conmiseración por el que lee es la misma que la del " que sabe por que no bebe el vino de las tabernas " por el "burro ".Allá cada uno ,como con la droga.Lo que habemos es mucha gente sobreinformada , así no hay manera .

    Comentado por: tomas el 06/9/2006 a las 18:43

  • Disculpen, otra vez yo.

    Para los amantes de Mahler, en directo la Segunda sinfonía, dirigida por Haitink. A las 20.30 h.
    Radio: BBC Radio 3
    TV: BBC4
    En la net: http://www.bbc.co.uk/proms/whatson/0609.shtml#prom70


    Comentado por: ortega el 06/9/2006 a las 18:36

  • "Las cabezas de este siglo- Hitler, por ejemplo-, etc.."

    Esto debería desarrollarlo. Se merece por lo menos un ensayo. ¡Qué menos que un mísero post!

    Comentado por: Casilda el 06/9/2006 a las 18:30

  • A Study of Reading Habits


    When getting my nose in a book
    Cured most things short of school,
    It was worth ruining my eyes
    To know I could still keep cool,
    And deal out the old right hook
    To dirty dogs twice my size.

    Later, with inch-thick specs,
    Evil was just my lark:
    Me and my coat and fangs
    Had ripping times in the dark.
    The women I clubbed with sex!
    I broke them up like meringues.

    Don't read much now: the dude
    Who lets the girl down before
    The hero arrives, the chap
    Who's yellow and keeps the store
    Seem far too familiar. Get stewed:
    Books are a load of crap.

    Philip Larkin




    Comentado por: Luisa el 06/9/2006 a las 18:27

  • A propósito de lo dicho por Casilda.

    "Las cabezas de este siglo -Hitler por ejemplo- han adquirido su saber unicamente por obras de divulgación. Esto explica, entre otras cosas, la increible confusión existente en sus mentes" (La mente prisionera. C.Milosz)

    A Javier.

    Por mi oficio, he pasado toda mi vida rodeado de currantes y, créame, tampoco está ahí lo que uno puede echar de menos. Probablemente buscamos algo en los libros y hemos de hacernos a la idea de que se trata de aprender a vivir sin ello. Una vez uno sabe esto, los libros están muy bien.

    Antes he citado a Hazot. Él usa una metáfora que a mi me gusta. La reflexión teórica como luz de bicicleta. Nos alumbra el camino, pero se alimenta de la dínamo movida por nuestro pedaleo. La elección de vida va primero.

    Comentado por: ortega el 06/9/2006 a las 17:33

  • Gracias Valmont sus pistas son muy interesantes.
    Recordé que el profesor Peter Kien (“Auto de fe” de Elias Canetti) había encontrado una excelente solución para el problema de llevar consigo su excelente, rara y extensa biblioteca, comparable con la de D. Felix, cuando tuvo que abandonar su casa expulsado por su ama de llaves una vez transformada en su mujer: sencillamente depositarla toda ordenadamente en su cabeza y llevarla consigo; durante la noche colocaba cuidadosamente los pesados volúmenes virtuales en el suelo de la pensión para refrescarlos en su cerebro por la mañana, incluso se dejó embaucar por un pícaro enano para dejarse ayudar en esa algo pesada tarea. El celo con los libros del profesor era tal que cuando extramuros descubrió con espanto que existía un montedepiedad para los libros montó con el enano una empresa imposible para desempeñar cuantos libros pudiera. Arruinado, vejado, sobrepasado, o como dice Valmon aplastado por los acontecimientos de la vida, el profesor decide finalmente quemar su extraordinaria biblioteca, la real, de perfecta concepción y diseño, y también la virtual de su cabeza incluyendo el organismo soporte. Gran final y mejor solución. No se la pierdan. D. Felix, no me la aplique por favor.

    Comentado por: Everyman el 06/9/2006 a las 17:22

  • Para Javier:

    Luis de Murguía:
    http://www.temario-oposiciones.com/T315940W/la/sensualidad/pervertida.php

    http://www.losbaroja.com/libros/Las-ciudades/La-sensualidad-pervertida.asp

    Otto Weininger:
    http://en.wikipedia.org/wiki/Otto_Weininger

    Oblomov:
    http://en.wikipedia.org/wiki/Oblomov

    Comentado por: valmont el 06/9/2006 a las 15:44

  • El mayor problema, como sabe cualquiera que tenga unos centenares de libros, es el espacio para almacenarlos. Y tal y como está el metro cuadrado en la España, estamos hablando de un asunto muy serio. Se ve que Azúa, su amigo Arcadi España, así como buena parte de los comentaristas de este blog (que ponen links y bloguean decenas de veces cada comentario del supradicho), o es hijo de aristócrata/burgués catalán o narcotraficante o tiene una cadena de puticlús (porque el sueldo de un catedrático de Estética no da para tanta obra, aunque se complemente con la escritura de novelas y la participación en cursos de verano). Supongamos que fuera vástago de cualquiera de los tres supuestos, de parecida catadura moral. ¿Cómo le puede motivar una tragedia en tres actos uan escena que, de un modo u otro, ha vivido durante toda su vida? ¿Será que la lectura le ha dotado de cierta sensibilidad y que no ha menguado tanto?

    Comentado por: Uno de pueblo el 06/9/2006 a las 15:17

  • Pregunta a Valmont: ¿Quienes eran Otto Weininger y Luís de Murguía?... No creo en las palabras de Lutero sobre la lectura y los hombres tristes. Si acaso, de creer en algo tan general, creo más en que los hombres tristes buscan en la lectura algún remedio para la tristeza... En mi caso, empecé a leer a los 15/16 años y creo que puedo afirmar dos cosas: la primera, que no solo no me arrepiento sino que (me temo) creo que seguiré leyendo algún tiempo más; la segunda, que no reconozco (demasiado) tanta lectura en mí. Bien porque empecé tarde o porque, como dice Savater: quien no sabe citar no sabe leer, el caso es que soy más por la educación, las primeras experiencias d la infancia, etc que por las lecturas (salvo cuando estudiaba derecho, que todo el mundo decía que me había puesto a hablar como un libro...)

    Comentado por: Javier el 06/9/2006 a las 15:14

  • ... parece que realmente es lo que nos une a todos los que visitamos este sitio: ¡la lectura!. Y, efectivamente, estoy con Ortega (si le he entendido bien) en que a más lectura menos de lo demás, entre lo que figura "lo otro", claro. De ahí, probablemente, la sensación (sí, quizá un pelín hipócrita) de mengua a la que alude. Me ha gustado mucho el episodio, no obstante. Comprendo que se lo pase tan bien rodeado de currantes. Supongo que, en parte, por el desasosiego de todo el que usa mucho la cabeza: acaba mirando con verdadero arrobo a los que tienen como medio de vida actividades simples, tangibles, mesurables... Pero sí, hubiera sido mejor en vez de leer tanto haber actuado más (él, yo, nosotros..)

    Comentado por: Javier el 06/9/2006 a las 14:28

  • No es que quiera, es que no puedo, emular al Sr Ortega (aprovecho para agradecerle mucho sus referencias, citas y links en este espacio), trayendo hoy a colación otro extracto, éste de Spinoza, de su “Tratado de la reforma del entendimiento”, que en el tema de D. Felix intuyo viene al caso:

    “1. Después de que la experiencia me enseñó que todas las cosas que ocurren frecuentemente en la vida ordinaria son vanas y fútiles; cuando vi que todas las cosas de las que recelaba y las que temía no contenían en sí nada de bueno ni de malo sino en la medida en el ánimo era movido por ellas, tomé al fin la decisión de investigar si existía algo que fuese un bien verdadero, capaz de comunicarse y que fuese el único que – desechados todos los demás – actuase sobre el ánimo; más aún: si existía algo con cuyo descubrimiento y adquisición yo gozara eternamente de continua y suprema alegría.
    2. Digo que tomé al fin la decisión: en efecto, a primera vista parecía imprudente querer abandonar una cosa cierta por algo todavía incierto; naturalmente, veía las ventajas que se consiguen con el honor y la riqueza y que si quería entregarme seriamente a algo nuevo y distinto, quedaba obligado a no buscarlas; y me daba cuenta de que, si por acaso la felicidad suprema se fundaba en esas cosas, debería verme privado de ella; si, en cambio, no residía allí y yo me entregaba solamente a la búsqueda de tales ventajas, tampoco entonces gozaría de la felicidad suprema.
    ../…
    6. …/… Pero, apenas lo pensé un poco, descubrí ante todo que, si desechadas estas cosas me entregaba a una nueva disposición, dejaría un bien incierto por su misma naturaleza, …/… por un bien incierto no en cuanto a su naturaleza (buscaba en efecto un bien fijo), sino en cuanto a su consecución.”
    7. Con una meditación asidua llegué a ver que, con tal de poder decidir a fondo, dejaba males ciertos por un bien cierto. Veía, pues, que me encontraba en el máximo peligro y me obligué a buscar el remedio, aunque incierto, con todas mis fuerzas …/…En cambio, todas aquellas cosas que el común de los hombres busca no sólo no aportan remedio alguno para la conservación de nuestro ser, sino que hasta la impiden y que con frecuencia son causa de la perdición de aquellos que las poseen (dice S. en nota al pie que esto debe de ser demostrado más cuidadosamente) y siempre son causa de la perdición de aquellos que son poseídos por ellas
    …/…
    10. .../… Pues, si bien con el Alma pude percibir eso con toda claridad, no llegaba, sin embargo, a renunciar a toda avaricia, libido y gloria”


    Comentado por: Everyman el 06/9/2006 a las 14:06

  • Y esto que quiere decir?

    Enea http://img388.imageshack.us/img388/9418/carlosiii6oo.jpg

    Comentado por: miguel el 06/9/2006 a las 14:06

  • Y sin embargo las repúblicas y revoluciones encabezadas por los que habían leído tanto -esos que se llaman intelectuales- se revelaron pozos insondables de sufrimiento y sangre.
    Nos olvidamos de Rusia, cuya clase media alta fue -¿es?- incomparablemente culta. ¿Quizás porque como buenos Oblómovs disponían del trabajo de unos siervos que además no podían trasladar su residencia?
    Ya Dostoievsky en su "Gran Inquisidor" nos habla de para qué puede servir la cultura y el poder.
    ¡Qué daño han hecho esos pequeños empleados de ciudad que creyeron que los libros les redimirían de algo, nos lo contaron, y les creímos! ¿No había tan sólo orgullo, deseo sublimado y vanidad dónde deberían reinar la melancolía y la neurastenia?
    El que todavía crea que por su sensibilidad artística y su cultura va a ser más amado, no conoce aquellas palabras de Lutero: la Ciencia sólo produce hombres tristes. La vida, mientras tanto, camina sin piedad, y hay muchos a los que tan sólo nos queda apartarnos, no sea que nos aplasten.
    Que se lo pregunten, si no, a Otto Weininger y a Luis de Murguía.

    Comentado por: valmont el 06/9/2006 a las 13:58

  • Sí, cursi, pero bien traída. Una sensación parecida sentí, por ejemplo, con las palmeras salvajes faulknerianas o con Affliction ( http://www.imdb.com/title/tt0118564/).

    Comentado por: gabriel feraud el 06/9/2006 a las 13:53

  • a don ortega.

    la pregunta sobre si leer es algo que hacemos o algo que nos pasa está muy bien traída. leer es, evidentemente, algo que hacemos (para hacernos cultos o para matar el rato o por interés profesional o por lo que sea). en tal sentido, una cosa sin demasiado valor... a veces, sin embargo, se convierte en lo contrario: en algo que nos pasa. por ejemplo, a kafka no se le lee o se le deja de leer. te pasa "kafka" o no te pasa "kafka" y si no te pasa, pues da igual que te lo hayas leído. (había una frase de adorno muy cursi, como este mismo post, donde decía algo así como que a aquel a quien le han pasado por encima las ruedas del carro de kafka, no volvía a tener paz en este mundo. muy cursí, ya lo sé). sospecho, sin embargo, que tales cosas suceden cada vez menos con la edad.


    a albert.

    gracias. lo intentaré.

    Comentado por: matemático demente el 06/9/2006 a las 13:47

  • Apreciado Ortega:
    Hoy nos ha salido un Azúa intimista, profundamente religioso. Quizá el cielo gris barcelonés y la luz ya oblicua que anuncia el otoño. Mengua como un neandertal que contempla la fastuosa apertura de las entrañas relampagueantes de la Naturaleza-Dios. Mengua como un presbiteriano abrumado por la comprensión de su pequeñez ante la grandeza de Dios Padre.
    A mí me sobreviene, intensa e implacable, cuando, por ejemplo, decido atravesar por los días de enmedio gilberianos o por los parámicos párrafos sin fin de Región.

    Comentado por: gabriel feraud el 06/9/2006 a las 13:46

  • Hablar de libros,asi,en general,es propio de albañiles iletrados,los hay excelentes lectores,gentes del mundo editorial que ven los libros con los mismos ojos que un charcutero mira las ristras de chorizos colgados en el secadero o de pedantes mendaces al estilo borgiano.En uno de sus cuentos en que refiere la quema de libros ordenada por un emperador chino,Borges olvida aclarar,tal vez lo ignoraba,que no fueron quemados todos los libros,los de agricultura o medicina fueron conservados,si no exclusivamente los pertenecientes a las numerosas sectas religiosas que continuamente polemizaban hasta llegar a crear continuos desordenes que acababan en autenticas guerras civiles.
    Hoy se lee mas que nunca,lo cual no es mucho,siempre se ha leido poco,pero lo que se lee es mayoritariamente basura que produce ese especiemen del que habla Casilda,los botarates ilustrados.Empiezan a ser legión.

    Comentado por: maleas el 06/9/2006 a las 13:23

  • Al inicio de su novela más reciente, Azúa, el autor, cita a Kierkegaard: "No creceré por lo que me suceda, sólo me harán crecer mis propios actos".
    Azúa, el personaje de la tragedia, ha leído y cree que ha menguado. Leer ¿es algo que nos sucede o algo que hacemos? Entiendo que este Azúa piensa que es algo que ha hecho, pero con efecto negativo, por así decirlo: al leer uno no crece, mengua.
    Pero mengua, respecto a qué: ¿a lo que era antes de leer o a lo que habría sido de haber sido sus actos otros, otros diferentes del leer?.
    Hoy sólo me acuden preguntas. Será poque el tema me es cercano. Leer es un acto, pero puede ser escogido en lugar de otros, leer por no...Ansiedad de lo no hecho. Sentimiento de mengua.
    El filósofo Pierre Hazot considera la filosofía como una forma elegida de vida. La teoría es accesoria a esta elección. Según él, ésto fué así hasta la llegada del cristianismo, que impuso un modo de vida al filósofo, permitiéndole crear un sistema teórico independiente de su modo de vida. Muchos filósofos han dejado de ser cristianos, pero los sistemas autónomos se han mantenido. Quizás de no haberse dado esta separación, no nos haríamos ciertas preguntas.

    Vale. Ahora un par de links:

    ¿Los libros ayudan a triunfar? Veamos: apenas estudios, carpintero y sin conocimientos de música. ¿Ha de ser ello un obstáculo para dirigir el Metropolitan?¿Only in América?

    http://www.powells.com/review/2006_08_31

    Según el personaje Azúa, el ascenso social se puede producir sin libros. Pero, ¿y si este ascenso aumenta la demanda de libros? Eso parece estar ocurriendo en la India.

    http://www.hindu.com/mag/2006/09/03/stories/2006090300030100.htm

    Comentado por: ortega el 06/9/2006 a las 13:22

  • ¿Y ya puede aparcarlo en la carretera de las aguas?

    http://www.flygplan.info/images/SAAB%2035OE%20Draken.jpg


    ¿o quizá es algo más tradicional, al estilo de la madrecita rusia?

    http://www.saab-club.ru/info/img96/7-4.jpg

    Comentado por: gabriel feraud el 06/9/2006 a las 13:16

  • Pues... nada, hombre : titulo

    Haz lo que quieras : disco


    DIFICIL DE ENCONTRAR .

    Comentado por: albert pla el 06/9/2006 a las 13:11

  • "mi menguada cuenta bancaria de funcionario docente". ¡pero si cobran más que un ministro! (o que un fontanero, que para el caso...)

    "si la vida fuera como en los libros, sería lineal, estaría ordenada y tendría un sentido último". ¿qué libros habrá leído este hombre? a faulkner seguro que no. a benet, tampoco. ni a beckett... ni a thomas bernhard. ni a nietzsche... a platón tampoco, porque, bien mirado, aquello es un caos de mitos y de historias que no casan unas con otras, con protagonista que dice no saber nada de nada (y al final encima lo matan sin que se sepa por qué y el muy tonto no se escapa. ¡cosa menos lineal, ordenada y con sentido!). ¡ya lo tengo! debe de leer novelas policiacas. y a corín tellado.

    (¿cómo se llama la canción de krahe, albert?. me gustaría escucharla).

    Comentado por: matemático demente el 06/9/2006 a las 12:32


  • He leído los blogs de Arcadi Espada y de Félix de Azúa de hoy. Espada está en Siracusa. Su post es hermético, inteligente, sarcástico, ligeramente pedante. Azúa está de obras en su casa y cuenta su conversación con los albañiles. Su post es irónico, autocrítico, divertido, ligeramente hipócrita. Espada y Azúa son dos excelentes escritores. Muy inteligentes. El blog de Espada es hoy epicúreo y tajante. El de Azúa escéptico y seductor. Pero de uno digo que es "ligeramente pedante" y del otro que es "ligerante hipócrita". No es una crítica. Me gustan así. Además nadie es perfecto. Yo por ejemplo escribo un blog blogeder.blogdiario.com que es árido, invertebrado, ensimismado, monótono tal vez...

    Comentado por: silver el 06/9/2006 a las 12:13

  • Extractos del artículo “La magia impresa” de Enrique Gil Calvo en Opinión de El Pais el 31/8/2006
    “A la vejez, viruelas. Hace casi medio siglo que deserté sin re-mordimiento de cualquier práctica religiosa. Y desde entonces me he venido considerando un escéptico, un racionalista contumaz y un agnóstico convencido. Pero ahora ya no lo tengo tan claro. Hete aquí que de pronto, cuando me adentro en el último tercio de mi vida, acabo de descubrirme recayendo en algo que recuerda demasiado a la vieja práctica religiosa de mi niñez. Todos los domingos, como si me asaltase algún reflejo condicionado semejante a los que hacían salivar a los perros de Pavlov, me dirijo a mi librería de guardia y me reclino ante los anaqueles, adorando con delectación a mis ídolos de letra impresa a la espera de comulgar con sus litúrgicas páginas. Y tras la mística experiencia, acuciado por mi pasión sagrada, no puedo menos que recaer de nuevo en la tentación de adquirir material impreso, por mucho que sufra mi menguada cuenta bancaria de funcionario docente.
    Después hago examen de conciencia y trato de analizar los motivos ocultos de tan incorregible adicción. ¿Se trata de un vicio adquirido como los de beber o fumar, que sólo se sacia momentáneamente consumiendo su dosis semanal o diaria? ¿Me dejo llevar por el consumismo hedonista al que me persuade la mercadotecnia editorial? ¿O soy víctima de una inconsciente regresión edípica reprimida durante mi infancia, ahora sublimada mediante la dependencia materna de la letra impresa? Tras mucho pensarlo, y para tranquilidad de mi mala conciencia, he llegado a una conclusión: no se trata de ningún vicio perverso, ni tampoco de una regresión freudiana, sino de un hábito adquirido que revela mi prosaica dependencia del pensamiento mágico. Sencillamente, me comporto como si creyera que, consumiendo letra impresa, adquiriré unos poderes mágicos que me servirán para manipular la realidad en mi propio interés. De este modo utilizo los libros como si fueran conjuros, talismanes, amuletos o fetiches: objetos mágicos que permiten abrigar la fantasía de que gracias a ellos se controla la realidad a distancia para manipularla a voluntad.
    …/… Pero eso fue al precio de caer en el pensamiento mágico, que me llevó a creer que la verdadera vida estaba encerrada en los libros, fuera de la realidad objetiva. De ahí que me acostumbrase a pensar que para controlar mi vida bastaba con devorar libros, como objetos mágicos que atesoraban las fórmulas secretas capaces de controlar y manipular la realidad. Y hoy, cuando mi ciclo vital comienza a declinar, regreso a mi adicción adolescente a la magia impresa, adquiriendo libros como si fueran una especie vicaria de Viagra intelectual.
    Al menos ahora ya he aprendido algo que en mi adolescencia no podía sospechar, y es que la magia impresa no existe, porque la vida no está en los libros sino fuera de ellos, en la contingente y aciaga realidad. Si la vida fuera como los libros, sería lineal, estaría ordenada y tendría sentido último. Pero no es así, sino que es incoherente, entrecruzada, contradictoria y absurda: un cuento idiota, lleno de ruido y furia, que no significa nada. Algo que sólo se aprende viviendo, y nunca jamás en los libros.”

    Comentado por: Everyman el 06/9/2006 a las 11:59

  • A propósito de leer o no leer están también los que no lo hacen para que esas supuestas lecturas no influyan en su propia opinión sobre lo que piensa siente o manifiesta él/ella misma. Tal como está el patio es bastante difícil pero existen.

    Comentado por: Lucía el 06/9/2006 a las 11:52

  • Incidentalmente: uno que lee mucho, muchísimo, se lee 100 volúmenes al año, unas 30.000 páginas; y si a una vida llena de días le quitas la comúnmente disoluta adolescencia y la escéptica y desganada vejez te quedan, en el mejor de los casos, unos sesenta años de lector compulsivo –por decirlo con sus propias palabras, señor Azúa–. Así que uno que aproveche bien el tiempo o que, según se mire, lo pierda –¡que bendición!– se puede leer 6.000 volúmenes en toda su vida, lo que viene a equivaler aproximadamente a 1.800.000 páginas. Como se ve, efectivamente, muy por debajo (menos de un cuarto) de los 25.000 volúmenes con que fantaseaba el paleta (por cierto, ¡usted siempre está de obras!: ¿también ahora son en su cabaña?

    No voy a decir la cosa fácil de que, al señor Azúa los libros le habrán menguado pero que, en general, a la gente los libros nos hacen menos malos, nos hacen mejor persona. Y no lo voy a decir porque, por muy enamorado de la lustración que yo sea, que lo soy, no he nacido ayer y sé que hay mucho pájaro de cuenta que ha leído cantidad. Intuitivamente estoy por asegurar que la mayor parte de los caudillos tremendistas de las carnicerías periódicas que históricamente acostumbra a organizar la humanidad han sido considerables lectores

    Lo que si puedo mantener, porque lo he experimentado en carne propia, es que cuando viene el sufrimiento y el dolor personal (el de verdad, ese que si no llega a poder con nosotros nos mejora y del que tan acertadamente dice Jünger: “Dime que relación tienes con el dolor y te diré quien eres"), la lectura es ciertamente un bálsamo, es el mejor sucedáneo del afecto y el amor para poder seguir tirando.

    Recuerdo que, en La función del orgasmo, W. Reich decía aquello de “Amor, trabajo y conocimiento son las tres fuentes de la vida. Deberían también gobernarla”. La verdad, al trabajo aún no le he cogido el punto.

    Un saludo.
    Onagro


    Comentado por: Onagro el 06/9/2006 a las 11:50

  • Sr. Pozo: Otro saludo.
    Coincidiendo con Ud. espacio-temporalmente.
    Ah! el mito, o tiene razón, la nueva parábola del fontanero que gana más que el arquitecto (la republicana del maestro está pasada de moda). Si las piedras hablaran.

    Comentado por: Tipo Material el 06/9/2006 a las 11:36

  • Leer no da prestigio social es algo personal , para ti , esto me recuerda a una cancion de un amigo :

    de krahe :

    Son tantas veces
    las que amaneces
    sin ver el sol...
    que tu penumbra
    sólo se alumbra
    con el alcohol...

    No das un duro
    por un futuro
    que te es igual
    y estás ausente
    de tu presente
    y estás fatal.

    Y aunque la noche
    te desabroche
    el pantalón
    ya no celebra
    más que la quiebra
    del corazón

    y, en la estacada
    del todo o nada,
    con lucidez
    ante el fracaso
    llenas tu vaso
    por sexta vez.

    Tú ya no entiendes
    ni lo pretendes
    que tu papel
    aún siga el curso
    de algún discurso
    si esto es babel.

    Y estás cansado
    y abochornado
    de la función.
    Pues... nada, hombre,
    pues... nada, hombre,
    tienes razón.

    Esta comedia
    que nos asedia
    tan mala es
    que da dentera
    y uno quisiera
    salir por pies

    pero sucede
    que no se puede
    porque al final
    la única obra
    es la zozobra
    de cada cual.

    Y esas manías
    que algunos días
    van y nos dan
    de que en la vida
    nunca hay salida
    y eso no es plan

    porque no hay modo
    de ir contra todo,
    compréndelo,
    son paranoias
    de gilipollas
    como tú y yo.

    (Javier Krahe)

    Comentado por: albert pla el 06/9/2006 a las 11:34

  • A ortega
    Pues claro que no ¿Cómo puede uno aprender ética sólo de los libros? Uno ya sabe que del dicho al hecho hay un trecho.

    Comentado por: cocotero el 06/9/2006 a las 11:30

  • Sr. Ortega, en la historia de Azúa, que además sigue hablando del inmigrante, y uno bastante paradigmático (al que se explota en la construcción), parece que la lectura es por placer. En la de Haro, la lectura sin embargo parece por obligación.
    Uno, los de cierta edad, tiene la biblioteca necesaria para su profesión (y sí para su instrucción) pero paulatinamente, en los traslados a viviendas cada vez más mínimas, tienes que enviar las lecturas ociosas al trastero. A los cuarenta años no dejas como Pla de leer novelas por algún prurito intelectual... ¡es que no te caben!

    Comentado por: Tipo Material el 06/9/2006 a las 11:30

  • La parábola de hoy de don Félix, tiene un tufo de melancolía evangélica. Ya se sabe: ‘No atesoréis en la estantería reformada, libros que no podáis leer’. Pero ¿qué libros? Y ¿para qué leer algunos cientos de ejemplares inservibles o inútiles? ¿Lecturas compulsivas o lecturas inútiles?
    Bien cierto es ya, que a estas alturas el prestigio que emana el libro, es eso, cero virtual y menos cero real. Más prestigio otorga el Saab rojo del jefe de cuadrilla de los yeseros. Eso, sí que proporciona felicidad instantánea, y no la lectura difícil de ‘La crítica de la razón pura’.
    La felicidad, el conocimiento, la posesión ficticia del saber y un estante polvoriento de lecturas pasadas.
    Su reino, tal vez también el nuestro don Félix, no es de este mundo.

    Comentado por: El Pozo y El Numa el 06/9/2006 a las 11:28

  • Lo peor de todo, los que leen dos libros a los que no tenían derecho. Y hay un montón de esos: políticos, presentadores, locutores, etc..

    Comentado por: Chubas el 06/9/2006 a las 11:22

  • Una anécdota que leí a Haro, recientemente fallecido.

    Durante una mudanza, se excusa ante los operarios por la cantidad de libros que tiene y el trabajo que les representa el cargarlos y descargarlos.
    Uno de ellos contesta, casi condescendiente:"Peor Usted, que tiene que leerlos."

    Haro lo usaba como imagen de
    España (orgullosamente inculta,...). ¿Quién creen Ustedes que tiene razón: Haro, el operario, el brasileño, Azúa? ¿Se aprenden las cosas importantes de los libros?

    Comentado por: ortega el 06/9/2006 a las 10:59

  • El justo medio entre el analfabeto y el sabio debe de ser la persona semi-instruida. No parece un término muy deseable.
    El analfabeto- me refiero a los de antes, claro está-, no sólo era alguien que sabía un montón de cosas sino que, sobre todo, era alguien que sabía un montón de cosas útiles: alguien que vivía perfectamente integrado en el medio. Lo mismo cabe decir del sabio: alguien perfectamente instalado en el empíreo de las ideas, ajeno a las miserias del cuerpo y al vano ajetreo de los hombres.
    El pseudo-ilustrado, en cambio, no tiene asiento en este mundo. Sabe, ciertamente, muchas cosas, pero no le sirven para nada. Por no saber, no sabe ni hablar, pues no lo hace con naturalidad sino que quiere hacerlo bien: fijense en los políticos o en los locutores de televisión. ¡Un desastre! ¡Y ya no hay más que pseudo-cultos! Los analfabetos han desaparecido. Con toda seguridad, el personaje del cuentecillo de Azúa sabía también un montón de cosas inútiles (líos de famosos, competiciones deportivas) y se esforzaba en hablar bien delante de las personas de respeto. O sea, otro desastre. Ni más ni menos que como un locutor. Nuestra única oportunidad es el sabio, puesto que no se puede volver atrás. Pero para eso nos tendríamos que leer los cincuenta mil volúmenes. ¡Qué pereza!

    Comentado por: Casilda. el 06/9/2006 a las 10:54

  • El escayolista me recuerda a joaquin el necio , de mi cancion , el brasileño al negro y el libro seria la mujer . No me copie azua , no me copie.

    Comentado por: albert pla el 06/9/2006 a las 10:20

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.

 

 

 

 

 

Ensayo

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

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