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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 5 de agosto de 2020

 Félix de Azúa

El ruido y la furia

Entre las muchas virtudes turísticas que adornan a Barcelona quizás la más valiosa sea la de haber sido elegida “Ciudad más ruidosa de Europa” en sucesivas ocasiones. Supera a Nápoles. El ruido de la capital catalana es un signo de identidad muy valorado por los sucesivos gobiernos, incluido el último, el más ruidoso de todos.

El ruido de Barcelona tiene imagen de marca. Tiene diferencia. Es un ruido grasiento, mohoso, estercolario, apesta a alcohol de garrafa, a calzoncillos sudados, a chotuno, a duchas de barracón. Tiene una calidad pegajosa, mucosa, con abundantes lagrimones y pitido deportivo. Es un ruido que te golpea con un tubo de escape rajado, te pincha con una lata oxidada, te abrasa con lejía carcelaria.

El ruido es un ente de difícil definición. Se opone al silencio, pero también a la música, la cual sería sonido inteligente frente al ruido como sonido absolutamente idiota. Sin embargo, mucha música podría ser considerada ruidosa. Por ejemplo, Varése para un devoto de Julio Iglesias (aunque no siempre), o Julio Iglesias para un devoto de Lachenman (aunque no todos). De modo que dejemos la música fuera de este asunto. El ruido se opone, pues, estrictamente, al silencio.

Ahora bien, el silencio no es el sonido del desierto y de la muerte. No hay actividad humana y común que sea silenciosa, excepto en los conventos (algunos) y bibliotecas (casi ninguna). Hay en cambio un silencio ameno que es el de las conversaciones sin gritos, el estudio con el runrún de otros lectores, el de un paseo por lugares con poca o nula circulación, y así sucesivamente. Este silencio ameno es el más feroz enemigo de los ayuntamientos los cuales ponen ruido incluso en las cimas de los montes.

Un malvado podría decir que los ayuntamientos tienen intereses económicos muy importantes en la producción de ruido. Las discotecas, terrazas, bares, restaurantes al aire libre, chiringuitos, fiestas de barrio, jaranas populares, motos cutres, quads, motitos de agua, motonas de bosque, motazas de pueblo, celebraciones públicas, toda actividad ruidosa, en fin, genera dinero municipal. Así que de un modo natural, los ayuntamientos se ponen del lado del productor de ruido.

Durante las últimas fiestas del barrio de Gracia de Barcelona, los grupos de hombres y mujeres que aporreaban tambores, contenedores de basura, cubos, botellones o bombonas de butano, pudieron armar gresca hasta el amanecer. La policía local (mossos d’esquadra) les protegía maternalmente de cualquier protesta vecinal por orden expresa de los políticos socialistas. La policía tenía orden rigurosa de no interrumpir el estruendo. La prensa afín al gobierno aplaudió este comportamiento diciendo que ha sido la celebración más pacífica en muchos años. Para algunos.

Es cierto que los vecinos del barrio de Gracia son gente de clase media baja y baja, gente humilde, trabajadores. Impedir que un trabajador descanse es tarea prioritaria para un ayuntamiento socialista: el trabajador no genera dinero municipal. Más bien lo gasta. Que lo proteja su padre.

Consecuencia de todo lo anterior es que los desalmados y asociales que luchan contra el ruido no tienen más remedio que acudir a la justicia. Es como si los ayuntamientos apoyaran a los ladrones y castigaran a sus víctimas. Éstas no tendrían otro recurso que pedir auxilio a los jueces. La justicia: el recurso de los desesperados en éste país. Casi un suicidio.

Pues tampoco era suficiente. Los ayuntamientos catalanes (cuyo caso es el que conozco, aunque supongo que en el resto de España no será distinto), desobedecían, no ejecutaban las sentencias, miraban al cielo y silbaban, juraban no tener medios (sólo fines), seguían protegiendo el ruido y cobrando de los productores de ruido.

Ahora, por fin, los tribunales han comenzado a  condenar a los ayuntamientos catalanes por no cumplir las sentencias. Ya han sido empapelados más de veinte ayuntamientos, según informa La Vanguardia del 26 de agosto. Veinte. Arsa Manela! En las sentencias se les acusa de ineficacia y prevaricación. Entre el ruido y las inmobiliarias, los ayuntamientos están reuniendo lo mejor de cada familia.

Pero la información más importante es que ahora ya puede acudirse a la vía penal, mucho más rápida que la administrativa, para protegerse de los ayuntamientos. Así, por ejemplo, el responsable del restaurante “El Porter” de Barcelona ha sido condenado a cuatro años de cárcel. Ya pueden imaginar la tortura que este hombre ha infligido a sus vecinos para que le caiga semejante palo.

Gracias a la nueva vía penal se están descubriendo complicidades entre políticos municipales corruptos y empresas productoras de ruido. Pronto aparecerá una sentencia que atañe al barrio de Ciutat Vella de Barcelona, en donde dos concejales parecen estar detrás de negocios de producción masiva de ruido que hasta ahora han salvado todas las inspecciones.

Hace unos años, oí al marido de una concejala alabar los chiringuitos, las discotecas, los bares ilegales de la zona vieja de Barcelona, con la célebre razón de que “los jóvenes han de divertirse” y otras majaderías. Al salir de la reunión, uno de los invitados me susurró al oído, aterrado, que este personaje era dueño de chiringuitos, bares y discotecas. Un mafioso de cuidado con esposa intocable.

La lucha contra esta prevaricación municipal la lleva a cabo desde hace años la Associació Catalana contra la Contaminació Acústica (ACCA). Les han acusado, como siempre que alguien denuncia una corrupción en Cataluña, de ser del PP, de odiar a los jóvenes, de ultracatólicos, de españoles, en fin, de lo habitual en nuestro peronismo blando. En realidad se trata de gente que considera inadmisible que los munícipes se enriquezcan torturando a los vecinos que les pagan el sueldo.

Pueden hacerse socios, vivan o no vivan en Cataluña.

[Publicado el 29/8/2006 a las 08:08]

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Comentarios (34)

  • LADRÓN MIO, TENGO QUE AGRADECERTE LAS RISAS TAN BUENAS QUE ME HA
    PROPORCIONADO EL ARTÍCULO DE AZÚA, A QUIEN TAMBIÉN LEO Y ADMIRO (aunque hace
    ya tiempo que no lo hacía). Los comentarios son geniales, aunque Martín sólo
    me ha dejado leerlos por encima. Pero lo que me deja verdaderamente perpleja
    es la elección de Barcelona como "ciudad más ruidosa". Además de no tener
    ninguna noticia de esta catástrofe, díme tú, ¿y qué demonios podemos esperar
    del sur de este país nuestro si nuestros catalanes -modelo europeo en todo-
    se comportan así?... Lo cierto es que después de reflexionar sobre ello, no
    sé si deprimirme o reír. Ingenua de mí creyendo que el ruido de esta ciudad
    era insuperable... !!!! Y eso que he conocido el ruido de Nápoles!!! Porca
    miseria, amico mio. ¿Adónde vamos a ir a parar???.... Un beso, cielo. Te
    quiero mucho.


    Comentado por: peret el 01/9/2006 a las 07:49

  • A Maleas.

    Vaya. No hemos tardado mucho en darle la habitual vuelta. Los del bombo son las víctimas.
    De acuerdo. Si esta noche no me dejan dormir pensaré que lo tengo merecido.

    Comentado por: ortega el 29/8/2006 a las 22:16

  • A mí no me señalen, que yo soy muy refinada. Y estoy rodeada de buenos modales, faltaría plus.

    Comentado por: S.A.R. la Infanta Crestina el 29/8/2006 a las 21:26

  • Que desgraciado pais éste, (entero, entero, Cataluña incluida y Madrid y Córdoba y Puerto Hurraco y Hondarribia, claro) que las cosas más elementales hay que explicarlas y encima se discuten. Pues sí, lo blanco es blanco; y el respeto al prójimo debería ser algo metido en la médula de los huesos de cada cual desde la más tierna infancia. Qué poco dicen de sí mismos estos ejemplares ciudadanos, pero qué poco dicen de sus padres también, y qué poco dicen de todos nosotros. Cómo les hemos educado, qué hemos hecho de ellos, qué hemos hecho de este desgraciado país. Más ricos, cierto, pero qué mal civilizados.

    Comentado por: María José Rodríguez-Tarduchy el 29/8/2006 a las 21:15

  • El ¿por que gritan estos españoles?,fue una pregunta que hizo el exquisito Borges allá por 1939.Le respondió,en unos versos tremendos León Felipe,ya saben,el tio de Carlos Arruza,pero temo que Borges ni se enteró,no solo era ciego,sino tambien sordo,como posteriormente se pudo comprobar.
    Tenian motivo para gritar,como hoy lo tienen los habitantes de Beirut que han visto sus casas demolidas y a sus hijos asesinados.Proteger a los agresores sin que estos indemnizen a sus victimas,reparen sus desmanes,me parece inadmisible,aunque debo reconocer que esto sea practica habitual en nuestro sistema judicial.
    No es el caso que nos ocupa los gritos del poeta,son gritos del pueblo,los de la chusma festivo veraniega,son la manifestación mas evidente,pero no la unica,piensese en los miles de falsos pozos ciegos contaminantes de los cada dia mas excasos recursos hidricos,o los vertederos incontrolados o...,del deficit de conciencia democratica,el civismo seria una de sus consecuencias naturales,que en este pais afecta tanto a los gobernantes como a los gobernados.Los gobernantes,lo unico que hacen es dar gusto a esa chusma que antes fue pueblo,para que les vote y puedan seguir gobernando y al que le moleste,que siga el consejo que a mi me dió un edil corrupto,que se ponga tapones en los oidos.

    Comentado por: maleas el 29/8/2006 a las 21:13

  • @uno de pueblo

    De que pueblo ? no me sea usted universal y concrete un poco , gracias .

    Hoy me he fijado y en mi barrio ( turo park ) he oido un ruido , he ido corriendo y he devuelto la dentadura a la octogenaria , ella me lo queria agradecer pero hy no estaba de humor y no he subido a su piso .

    Clos de ministro , es una decision muy bonita y preciosa . Otro ruido ? a no , aqui no hay ruido ni delincuencia , es todo muy agradable , mañana me espera la octogenaria ,buenas noches .

    Comentado por: albert pla el 29/8/2006 a las 20:43


  • Solidaridad total con Luisa y su 'a contrapelo' del ruido institucionalizado de Valencia.

    Comentado por: (em)prendedor de coches el 29/8/2006 a las 20:23

  • En fin, Félix que tienes razón, que Cataluña está gobernada por una banda de sinvergüenzas casad@s con concejales que permiten ese insoportable ruido que sufres en tu ciudad.
    Tranquilo, no eres el único. El ruido lo sufren todas los pueblos y las ciudades españolas, las gobierne quien las gobierne, sean grandes o pequeñas, habitadas por presuntos cosmopolitas o cerriles verdaderos. El problema que tienes es otro: No sabes qué asunto proponer en tu blog que no critique de un modo u otro a la progresía hispana, bien política, bien lobby empresarial. Esa progresía, por cierto, en la que de un modo u otro participas.
    Pues no pasa nada, hombre, te vas con tu alumno Ion a esquilar ovejas una temporada (tu hígado lo agredecerá después de tanto campari), luego subes hasta alguna aldea hippy del Pirineo y te pones ciego a marihuana. Y ya veras cómo cuando bajes al mundo y veas a Zaplana (el de "yo estoy en la política por la pasta"), y al excomunista, ahora portavoz del PSOE, Diego López Garrido, en alegre comandita, ya verás cómo se te pasa.
    Y, si todavía te quedan dudas, echas un vistazo a ese periódico que es capaz de movilizar organizaciones políticas en favor de una piscina ilegal de su director, eso es, "El mundo" y te lees una columna del siempre inteligente, sabio, certero, impecable compañero tuyo de andaduras, Arcadi Espada. Por lo menos, Fernandito (Fernández, para quien no lo sepa) Savater tiene más gracia.
    Salud

    Comentado por: Uno de pueblo el 29/8/2006 a las 20:15

  • Ortega,
    No es mosqueo, usted a dejado clara su clasificación, al no coincidir con usted, lo que agradezco es la respuesta.
    El resto es sólo un contrapeso al buen aire que ha tomado el blog.

    Comentado por: Pedro el 29/8/2006 a las 19:51

  • A (em)prendedor de coches.

    Anécdota leída a Vila-Matas: en un bar de Lisboa un niño pregunta a su padre: ¿Por qué gritan esos señores?. Respuesta: Porque son españoles.

    Comentado por: ortega el 29/8/2006 a las 19:04

  • Mi impresión es que cruzando fronteras la cosa no acaba. ¿O no habéis leído sobre el espectacular incremento del turismo en general -autocares veraniegos con el atronador motor del aire acondicionado siempre en marcha- y del turismo patrio en particular a otros lares?

    Esta última es una cosa claramente reconocible. Uno se acostumbra al nivel de ruido, de las voces, del país, de la ciudad en cuestión, y entonces oye con disgusto un grupillo de voces que superan ese nivel estándard, hasta llegar a causar escándolo. Casi sin agudizar el oído enseguida llega la confirmación: se trata de gente de más abajo de los Pirineos, para bochorno del escucha...

    ¿Por qué?

    Comentado por: Popaul el 29/8/2006 a las 18:22

  • A mi más me parece un título de Faulkner, por lo sureño que suena toda esa parafernalia de arremeter contra el ruído, pero estar ya haciendo campaña electoral, es decir, ruído. El titular está de campaña y está haciendo mucho ruído, todo el ruído que cabe en un blog, y el ruído es molesto venga de donde venga, o así.

    Comentado por: fueradecacho el 29/8/2006 a las 17:58

  • Sr. Azúa: ¿Por qué en lugar del macbethiano título no ha utilizado el de 'el silencio de los corderos' urbanos?
    Leemos en los clásicos lo ya ruidoso de la Roma neroniana y nuestro Ministerio de la Vivienda no se ha atrevido, políticamente, a legislar sobre el ruido.
    Aunque también, en plena campiña, perturba la noche el ruido de las esquilas de las ovejas... ese silencio de los corderos trasquilados.

    Comentado por: Tipo Material el 29/8/2006 a las 17:16

  • A Pedro

    Creo percibir en su agradecimiento cierto mosqueo.

    A pesar de que cuando en un texto se usan determinadas palabras las alusiones parecen darse por hechas, comprenderá Usted que nuestro breve diálogo no da para eso, ni mucho menos. Unicamente se debe entender lo que está escrito.

    Ya sabe Usted lo que se dice: No es cierto que las apariencias engañen, sólo lo parece.


    Comentado por: ortega el 29/8/2006 a las 17:12

  • Me extraña que Valencia no haya ganado el título, quizá sea sólo una cuestión de tamaño. Aquí el ruido es considerado un elemento necesario en cualquier diversión y los que nos sentimos agredidos por él parecemos marcianos.

    Comentado por: Luisa el 29/8/2006 a las 16:54

  • en madrid, la parte del león del ruido se la llevan las obras- municipales, personales o mixtas, que también las hay-. las verbenas son una especie de maldición cíclica, pero que se sobrelleva bien. además, las estrictas normativas municipales están destruyendo los tales eventos culturales... cada año son más lánguidos y penosos. no me pesa lo más mínimo, tan sólo me llama la atención hasta qué punto los ayuntamientos determinan nuestras miserables vidas.
    (ah, y luego está el tráfico y los pitidos de los móviles, pero esas cosas no son ruido, ¿no? son la banda sonora de nuestras asquerosas vidas).
    salud

    Comentado por: matemático demente el 29/8/2006 a las 16:36

  • A Feraud

    Juraría que el montaje fotográfico está realizado en Milán, pero bueno.

    Comentado por: (em)prendedor de coches el 29/8/2006 a las 16:25

  • Ortega, Muchas gracias.

    Metamorfósis.
    Mientras el lado más luminoso de la participación crece, el civismo va agarrando fuerza, los vecinos nos unimos más, estamos de pronto de acuerdo en algo, no queremos más ruido, lo comentamos y formamos comisiones, algunos individual y libremente también hacen lo suyo. ¡¡¡¡¡¡¡Un día de lo alegres que estamos decidiremos hacer una fiesta!!!!!!!!

    Me gustó eso de:

    En España, después de siglos, han llegado, por fin, la libertad y la riqueza. Ojalá que llegue pronto la cultura.

    ¿Alguien se está burlando de nosotros?
    (Tres palabras importantes para definir que como los tres reyes magos, siempre tiene que ir juntas)

    No si llamarle cultura, pero el Ayuntamiento y la UPC, están trabajando en un proyecto (pagado con un impuesto especial) para hacer una pavimento absorbente. Y el empresario de los chiringuitos seguramente tendrá que ver con las obras... en el próximo verano...

    Comentado por: Pedro el 29/8/2006 a las 13:10

  • Me apunto a la nueva clase social de los no imbéciles, poseedores o no, que detestan al ruido y la estupidez sus hacedores.

    Es una tontería pero ahí va. Algunos explican el deseo en la relación triangular: hace falta además del objeto de deseo un tercero que lo envidie. Con los creadores de ruido debe pasar algo similar: es necesario que lo sufran otros para afirmar su razón de ser. Cómo si no se explica la música a todo trapo dentro de un automóvil con las ventanillas abiertas cuando dispone de un excelente aire acondicionado; o el ruido de las maravillosas Harley creado artificialmente de fábrica para mayor efecto.

    Seguro que abren un capítulo con este tema en esa nueva disciplina escolar de ciudadanía. Ah! y cuando vayamos a votar a alcaldes y concejales, si vamos, porque no pensamos en más cosas que en lo de progresistas y conservadores, derechona y rojos, los tuyos y los míos, ideologías narcotizantes, opio del pueblo junto con el fútbol para ocultar la realidad que nos chupa la sangre. No me tomen en serio, aunque no contaba con ello, porque estoy sobrepasado por el ruido infernal del aire acondicionado industrial de un almacén en mi modesto patio de vecinos en el centro de Madrid.

    Me voy a mudar a una casita muy silenciosa al lado del Guadarrama entre cerros de arbustos esquilmados; mi preocupación va pasar del ruido a la sospechosa inanimidad del río con sus someras aguas estancadas repletas de residuales, que puede ser aún peor que la contaminación del aire de la ciudad. No puedo acceder a una torre envidiable como la de Montaigne, de excelente salubridad y paisaje, Francia es diferente, mucho más civilizada, al menos en el campo, pero incluso el pobre se escondía en un hueco entre las gruesas paredes para escapar del ajetreo. Ah! Ni los ricos poseedores, de subespíritu claro, podemos estar contentos. Viva el urbanismo y la urbanidad del Estado y de sus Naciones!.

    Comentado por: Everyman el 29/8/2006 a las 12:55

  • (em)prendedor:

    a la ruborosa sobrarbeña que usted y yo conocemos le apetece vernos. Hágame saber su disponibilidad.

    Comentado por: gabriel feraud el 29/8/2006 a las 12:51

  • Vive, pues, en el mejor lugar del mundo. Lo sé.

    Comentado por: PAN el 29/8/2006 a las 12:31

  • Yo vivo en barcelona , en el turo park y no hay ruido , supongo que se puede vivir en otro sitio , pero ya no es vida .

    Comentado por: albert pla el 29/8/2006 a las 12:02

  • En casos de vecindad extracomunitaria ruidosa el asunto es peor, créanlo. No solo es que casi nunca acuden los municipales, sino que los ruidosos se dedican al acoso y derribo del supuesto racista a partir de ese momento... (que suele coincidir con las cuatro o las cinco de la mañana)

    Comentado por: PAN el 29/8/2006 a las 11:50

  • gabriel feraud

    Sí, efectivamente, pero en casi todos esos ciclomotores napolitanos, muchas veces casi tan pequeños como los de un circo de enanos, van montados el abuelo, el padre, la madre, los cuatro hijos, el cuñado (en batín), el amigo ocioso del cuñado y el perro. Eso es aprovechamiento. Es milagroso.

    Comentado por: (em)prendedor de coches el 29/8/2006 a las 11:49

  • 100% de acuerdo.

    En España, después de siglos, han llegado, por fin, la libertad y la riqueza. Ojalá que llegue pronto la cultura.

    Estaría bien que, por lo menos, los políticos-empresarios invirtiesen en tecnología para insonorizar locales, y en pisos en los barrios afectados.
    Sres. del Auntamiento de Madrid: hay un piso en venta en la Plaza de San Ildefonso. Cómprenlo e intenten dormir un par de noches en él.

    Comentado por: cas el 29/8/2006 a las 11:46

  • "Da la impresión de que el ruido de Nápoles se ha ido formando y transformando con el pálpito natural de la ciudad"

    Nápoles y sus *motorinos*...

    Comentado por: gabriel feraud el 29/8/2006 a las 11:26


  • Ya saben: "la inteligencia es inversamente proporcional a la cantidad de ruido soportable".
    Esto va a misa y demuestra la imbecilidad arraigada en nuestros responsables municipales (sin ir más lejos, cómo es posible que esos hijos de puta permitan que miles de motos de descerebrados con el tubo de escape trucado te revienten cada día los tímpanos).
    Conozco Nápoles, aunque he de decir que no he vivido allí. Por la experiencia que tengo de esa bellísima y descomunalmente follonera ciudad puedo decir que es peor Barcelona. El ruido de Barcelona es casi siempre irritante, está fabricado para atraer a la mayor cantidad de bestias y crear el peor de los efectos. Da la impresión de que el ruido de Nápoles se ha ido formando y transformando con el pálpito natural de la ciudad, no es un ruido fabricado, no hay estallidos de terrorismo acústico como en Barcelona. He estado, p.e., en plena noche en el ruidoso y populoso (durante el día) barrio de los Españoles (en el corazón de Nápoles) y podría asegurar que se puede dormir. Los vecinos se respetan. Desde que he llegado a Barcelona este verano (apenas unos días) he llamado dos veces a la poli por ruido (fiestorra a tutti plen en isla interior del Ensanche); resultado: la poli no ha acudido (por otra parte, los vecinos más directamente afectados protestan en privado, pero no hacen nada). En fin, ya se sabe, Nápoles es una ciudad sabia y Barcelona ya es como un Lloret de Mar (de peor calidad), donde se confunde ruido y fastidio con fiesta y alegría.
    No me va a quedar más remedio que contraatacar con Haydn a todo trapo (ventanas abiertas) a partir de la una de la madrugada.

    Por ello, Don Félix, artículo absolutamente imprescindible. Gracias. Debería ser un asunto tratado más o menos semanalmente.
    Ahora mismo me hago socio de ACCA.

    Comentado por: (em)prendedor de coches el 29/8/2006 a las 11:20

  • A Pedro:

    Creo que el carácter imbecil/no inmbécil sí permite un división en dos grupos: el de los que lo poseen y el de los que no. Otra cosa es que ambos grupos no coincidad con los creados por el carácter ruidoso/no ruidoso. El camino a alianzas está abierto: los imbéciles silenciosos son bienvenidos.

    A Gabriel Feraud:

    Enhorabuena. Los okupas sólo nos dejaron nueve containers de mierda.

    Coletilla.

    Como dicen los ingleses, un cuchillo corta por los dos filos. Leí no hace mucho que los jóvenes USA utilizan en sus telefonillos un sonido (denominado algo así como "mosquito"), cuya frecuencia lo hace inaudible a los que han pasado de esa edad (la muerte empieza a trabajar temprano). De este modo pueden comunicarse en lugares dónde ello no está permitido (ej:en clase). Pues bien. Se ha adaptado este sonido a sistemas que sería correcto denominar de ahuyentamiento: se lo instala Usted en su casa y mantiene alejados a los jóvenes, que se van con la música y el alcohol a otra parte, incapaces de soportar el, en este caso, bendito ruido.
    Por otro lado, los de sorolls comercializan un CD con sonidos insoportables, para una autodefensa más del tipo univecinal.

    Comentado por: ortega el 29/8/2006 a las 11:11

  • Aléjense, pues, de la metrópoli, y descubriran cómo todavía es posible la convivencia.

    Madrugada del domingo al lunes: a eso de las 3:00, hube de levantar mi doliente cuerpo del catre de campaña, vestir mi uniforme de húsar y subir al piso de arriba a solicitar clemencia. Mis dos vecinas inglesitas apuraban con violentos tragos de pop-hip hop las últimas noches caniculares.

    Tarde del lunes: Esta vez fue una de ellas la que, compungida, decidió vestir sus mejores galas y bajar el tramo de escalera que separa nuestras vidas para obsequiarme, amén de sus disculpas, con un más que aceptable tinto del Penedès.

    ¡Ah, cómo añoro los modales victorianos!


    (En cambio, un amigo mío, que vive, él sí, en el centro del pueblo, me cuenta cómo vive atormentado durante los carnavales por culpa de un altavoz que el ayuntamiento le ha instalado prácticamente en el cogote, que exhala permanentes dosis de Núria Feliu en conserva).

    Comentado por: gabriel feraud el 29/8/2006 a las 10:43

  • Uy... eso... quería ver yo, llegó septiembre y ya'stamos agobiaitos... Pasamos de la enciclopedia del mundo animal, del lenguaje rústico, a la ciudad de las motos, de nuevo con sus jóvenes, sus perros y sus gobiernos socialistas.
    ¿Porque no podemos seguír haciendo el Humboldt de este lado de la Travesera?
    Ortega, pasar de que algo nos enerve a dividir el mundito, en imbéciles y "nosotros los demás", es algo poco sensato... y entonces ya no hay de dos clases.

    Comentado por: Pedro el 29/8/2006 a las 10:40

  • Otra experiencia, la de Albacete.
    Hace años el Ayuntamiento socialista peatonalizó una calle central con vistas a ampliar el proyecto. No pueden imaginarse la que se montó. Los comerciantes del centro (y los periódicos locales y población general) no abandonaron el tema.
    La primera medida del siguiente Ayuntamiento (Popular) fué abrir al tráfico aquella calle.
    El actual Ayuntamiento socialista sacó la patita por debajo de la puerta y.............. no se ha atrevido a seguir. Se ha tenido que contentar con construir aparcamientos para que los ciudadanos entren andando al centro (sin grandes resultados, por el momento).

    ¿Saben cuál es el proyecto estrella del PP en las próximas? Un aparcamiento en la plaza central.

    Albacete: cuarto de hora andando desde cualquier casa al centro.

    Quizá ello me haga desconfiar de aquello de "el pueblo es bueno: son los políticos los que son corruptos".

    Comentado por: Esperanza Gil Díaz el 29/8/2006 a las 09:51

  • Éste es, a mi juicio, el tipo de reflexiones que debieran estar a diario y en lugar prioritario en todos los medios de comunicación. El haber llegado a asociar calidad de vida y ruido ensordecedor es una muestra más de la decadencia tipo segunda centuria del imperio que nos señorea. Y no hay forma de escapar que no sea cruzar las fronteras. Cuatro pasos más al norte ya puedes escuchar el rumor de la corriente y cosas así.

    Comentado por: Chubas el 29/8/2006 a las 09:49

  • Acabo de regresar de vacaciones de Berlín. Cuando alguien me pregunta que tal, respondo: "muy bien, una ciudad muy tranquila". Es lo que tiene vivir en Ciutat Vella, te vuelves un amante del silencio. En fin, tan sólo aconsejarles que si alguna vez pasan por la calle Carders esquina con Allada Vermell agarren bien sus pertenencias. Están avisados. Y si no lo hacen, al menos no griten cuando les den el tirón.

    Comentado por: Ivan el 29/8/2006 a las 09:30

  • Sr Azua,

    Creo que mezcla en su texto problemas de diversa naturaleza, todo ello recogido (injustamente) bajo la etiqueta de "ruido".

    A cualquiera le pueden parecer indignantes los tejemanejes económicos de los ediles de Barcelona (de hecho, usted que conoce unos cuantos, podría denunciarlos más a menudo), pero qué diablos tiene eso que ver con que los jóvenes quieran trasnochar en las fiestas de Gracia?

    Por qué los vecinos de Gracia tienen más derecho a descansar que el resto de Barcelona?

    Yo vivo en la calle Aragón, donde con frecuencia cuesta conciliar el sueño a causa del ruido del tráfico. Por qué no se ocupa su asociación de que vengan los mossos d'esquadra a cortar el tráfico para que yo pueda dormir?

    No, claro que no, por unas fiestas que hay en Barcelona en verano, han de mandar a todos a dormir a las doce, a base de policía, para que los vecinos de Gracia puedan dormir...

    En fin, les dejo la demagogia a ustedes...

    Comentado por: noisy el 29/8/2006 a las 08:56

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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