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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 5 de agosto de 2020

 Félix de Azúa

Máquinas y humanos

Apenas acaba de asomar el sol, una mancha borrosa entre espesas nubes plomizas, y el oficial, ajustándose el cinto ante el espejo, se siente ya vagamente aburrido e irritado por la obligada visita a la fábrica de productos químicos, pero es un requisito previo para lograr el permiso, tantas veces postergado, de volar a la capital donde debe entregar el informe. Eso le permitirá visitar a su esposa, inmovilizada en la cama por una enfermedad incurable y a la que no ve desde hace meses. Es una ocasión que no quiere perder. Quizás sea la última despedida. Se resigna y sale a la calle, donde le espera la limusina.

En la fábrica se están llevando a cabo las primeras pruebas de un nuevo modelo de horno, una máquina experimental cuyos mecanismos adyacentes mejoran considerablemente el rendimiento. En un gigantesco hangar, casi al amanecer, se encuentra con media docena de ingenieros y funcionarios, todos ateridos de frío y golpeando el suelo con los zapatos. Hace un tiempo de perros. Se saludan formulariamente y comienzan la visita.

El proyecto lo dirige un técnico de fama mundial, viejo, aquejado de asma y artritis. Las explicaciones llegan a oídos del oficial entrecortadas de silbidos y gargarismos, casi ininteligibles. Siente un profundo malestar, pero se apiada del ingeniero, hombre casi anciano, doblado en dos, sacudido por toses y estornudos, obligado por sus jefes a hablar entre jadeos de su nueva turbina, la cual transforma la materia viva en inorgánica, como las modernas plantas incineradoras de basura.

Hastiado de no entender apenas una sola palabra, ensimismado en sus pensamientos, el oficial se queda absorto cavilando sobre esa materia orgánica, viviente, que gracias a la energía térmica se vacía de todo pensamiento y sensibilidad para acabar convertida en fosfatos minerales, los cuales servirán más tarde para la fabricación de forrajes. A través del consumo animal, esa materia primitiva volverá a ser orgánica, regresará a la vida, piensa el oficial, en una metamorfosis vertiginosa, imposible de comprender, abismal, porque es la vida misma del animal lo que insuflará la vida a la materia inorgánica en un proceso mágico, o más bien divino, sobrenatural. Suspira y vuelve a escuchar distraídamente al ingeniero, mientras consulta con disimulo su reloj.

Esta es una de las escenas más espeluznantes de la inmensa novela Vida y destino, de Vassili Grossman (modificada para uso propio). En el relato del novelista ruso, al día siguiente de su visita, el oficial, el Obersturmbannführer Liss, deberá informar a Eichmann sobre el nuevo horno crematorio que se está construyendo y valorar sus ventajas sobre los antiguos. La materia orgánica a la que se refiere el ingeniero y en la que piensa Liss no es otra que los cuerpos de millones de judíos que van a ser incinerados. Para Liss, para Eichmann, esos millones de cuerpos son un considerable problema y un desafío técnico. No es fácil deshacerse de ellos. Durante su juicio en Tel Aviv, Eichmann repetirá una y otra vez el colosal esfuerzo que hubo de hacer para llevar a cabo la orden del Führer. Le parecía injusto que no se le reconociera algún mérito.

Recuerdo el espanto que me produjo la lectura de una carta (creo recordar que de la empresa Thyssen) en la que otro ingeniero informaba al Reich sobre las ventajas del Cyclon B mejorado, el gas usado en las cámaras de exterminio. El director de la firma se felicitaba porque la nueva composición del gas cerraba compulsivamente los esfínteres del cuerpo humano en el momento de la muerte, de manera que la limpieza de las cámaras se vería muy mejorada y los empleados no tendrían que soportar el hedor de las heces. Era la misma retórica que hoy emplea la banca o el comercio para exponer las ventajas de un producto.

Algo muy serio cambió, una línea tenue se traspasó, cierto elemento casi invisible, pero esencial para la supervivencia de la especie, se malogró durante el siglo XX. Me temo, sin embargo, que aún no sabemos de qué se trataba, qué fue lo que cambió, qué puerta cruzamos, qué mínimo y esencial elemento perdimos como vírgenes necias.

Vamos alargando el plazo de entrega de la respuesta como quien retrasa un examen ineludible. Parece prudente, pero es infantil. Millones de ojos nos miran desde la oscuridad, y no están en el más allá sino dentro de nosotros mismos, enterrados en nuestra conciencia. Algún día habrá que subir a la tarima y dar explicaciones.

[Publicado el 24/8/2006 a las 08:00]

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Comentarios (26)

  • pendejos hijo de su puta madre valen verga

    Comentado por: miky el 16/11/2010 a las 15:16

  • NOo PZZ YO DIRIA qE EL ALMAa EMOS PERDIDOo PEROo LE KITARIA SENTRALIDAD AL FENoMENOo

    Comentado por: ANA KAREN el 12/11/2010 a las 19:57

  • grandisisimos hijos de puta

    Comentado por: miky el 12/11/2010 a las 19:57

  • K HJHASJHNUJSZYGFZJDXMNVBVNGJHBNBHHGHHNHHGJCHYHHFYGYGDXHGDHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHCYVTFFFFFFFFFFFFFFF BAQGHGU GF TE AMO

    Comentado por: ana karen el 12/11/2010 a las 19:55

  • quiero ver las carreras de santa rita 26/2/2009

    Comentado por: enrique el 27/2/2009 a las 11:23

  • ¿Qué burla? El trabajo os hará libres.
    El trabajo como tal, embrutece. Sólo si deja de serlo para mutar a ocio reflexivo, puede que, libere, la mente.
    ME ENCANTAN LAS ELUCUBRACIONES DE jo tía.
    PAQUITA

    Comentado por: PAQUITA (La Loc@9l el 30/8/2006 a las 12:02

  • El placer de leer a Azúa.

    Monterroso
    Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

    Azúa
    Eva mira hacia la nube con sus prismáticos y dice las palabras deseadas: “¡Son ellos!”.

    Comentado por: Tipo de incognito el 24/8/2006 a las 22:40

  • Así habló un aristócrata de la cabeza a los pies: "Que algo me parezca bello o no es un asunto del que se ocupa mi secretario."

    Comentado por: Gengis Kant el 24/8/2006 a las 19:23

  • Siempre viajo con la cámara de fotos; así me evito el fastidio de mirar.

    Comentado por: Gengis Kant el 24/8/2006 a las 19:16

  • Viajes y viajes.

    Convencido, como si fuera un profesorcillo universitario, de que los mejores viajes son literarios, he estado entretenido unos días en una casa de campo escocesa leyendo una novela de Walter Scott, "El talismán", cuya acción se sitúa en el desierto palestino. Así, de refilón, sin voracidad ocular, con la imaginación en Palestina, me he empapado distraídamente de Escocia. Objetivo cumplido.

    Comentado por: Gengis Kant el 24/8/2006 a las 19:15

  • yemas...

    ( es que la estoy escuchando, aunque es pronto para cenar, preluido del final antes de empezar, hermoso pianista)

    hasta otra

    Comentado por: Enea el 24/8/2006 a las 17:46

  • No se puede imaginar lo que voy a cenar hoy, no puedo decirlo pero son matojos, pequeños. Hoy Miquel angello al piano, tercera pieza y sus yamas, la tensión de los brazos le alzan el cuello magnífico, se suicidó después.
    Enea

    ( me encanta el Claro de luna, gracias)

    Comentado por: Enea el 24/8/2006 a las 17:44

  • Premio Nobel en medicina buscando el sistema nervioso... uah... vopy a por el barco..
    por si acaso se hunde la tarima...

    ( Rita Levi-Montalcini: El progreso social se mide por el progreso de la mujer: C. Marx... uha! protno no habrán guerras)
    Enea

    Comentado por: Enea el 24/8/2006 a las 17:31

  • lo digo por el peso y tarima, qué se cae la tarima!

    Guerra y Paz, mi Tolstoi, pero dicen algunos de los que miran hacia atrás que sólo un libro cambió de forma tan significativa el mundo: el pensamiento de un hombre: Carlos Marx. Ahora se apagan las cenizas y se verá la respuesta. Impresionante que alguien pueda con sus ideas cambiar tanto un siglo y crear tantas luchas por ideas, impresionante. Rita una italiana, premio Nobel ella, aunque no lo fuera, cita a ;Marx y dice: Sólo entenderemos a la sociedad cuando entendamos a las mujeres. No vea lo que dijeron los poetas italianos después. Belo!
    Enea

    Comentado por: Enea el 24/8/2006 a las 17:24

  • Algún día habrá que subir a la tarima y dar explicaciones.

    ........

    de uno en uno

    Comentado por: Enea el 24/8/2006 a las 17:20

  • Eichmann no ha muerto.Se ha reencarnado en casi todos los taxistas,funcionarios sádicos, presidentes de escalera y multipropietarios, ande yo caliente y que desaparezca el de enfrente.Eichmann consideraba que su talento había sido malgastado y él mismo víctima de un mal gobierno accidental.Para don Félix: si pudiera vd. pedirle a los de Seix que reediten la novela de Grossman, innencontrable en la red de bibliotecas públicas, no está ni en la biblioteca fantasma del Born en la que el fondo existe y está perfectamente catalogado pero perfectamente inalcanzable como un espejismo.No tengo nada contra los profesores de ESO y sus cuitas amorosas pero Grossman es más instructivo.

    Comentado por: Tomás el 24/8/2006 a las 16:49

  • Esa pregunta no es para la gente sencilla, que come, bebe, copula y se levanta todos los días a las 7 de la mañana para ir a un trabajo de hormiga. Es decir, para la inmensa mayoría de la humanidad.

    Esas personas que no se preguntan una cuestíón tan terrible, las que no viven pensando en el horror de Auswichtz, son hermanas de aquellas que salieron por la chimenea.

    Esa pregunta debe formulársela un intelectual, un hombre de letras, un filósofo que disponga de ocio suficiente. Personas que, felices en Pacific Palisades (como Thomas Mann) o como Adorno en su dorado exilio, tuvieron la suerte de escapar a tiempo.

    Mientras las condiciones de la vida no permitan que todos los hombres, dueños de un ocio civilizado, se hagan responsables de aquel horror, siquiera sea preguntándose cómo pudo ocurrir, ese horror podrá volver a repetirse.




    Comentado por: lopatov el 24/8/2006 a las 16:33

  • La posición de Eichmann es semejante a la de la secretaria de la empresa fabricante de minas antipersonales,que comenta Ferlosio en Non olet,ante las preguntas que le hacen un periodista que acompaña a un soldado invalido a causa de una de ellas,cito de memoria,"aqui damos trabajo,alimentamos familias,el uso que de ellas hagan los compradores no es asunto nuestro".La respuesta ignora el precepto confuciano de que no es lo mismo fabricar escudos que espadas.Una buena parte de el pueblo alemán prefirio a mantequilla,cañones.Tal vez la razon de tal aberración fuese al menos en parte,un orgullo nacional ofendido por otro orgullo semejante,quiza mayor,vecino.Las condiciones leoninas impuestas por Francia,en contra de las opiniones de su aliado ingles,si a la versión de historiadores ingleses serios nos atenemos,habrian sido el caldo de cultivo ideal para el nido de la serpiente.Eichmann,simplemente,pasaba por alli,como la eficiente secretaria.
    El nido de la serpiente,y ya se sabe que en estos tiempos globales las sepientes son cada dia mas grandes,bien podria estar gestandose en Oriente Medio,y en buena medida,alimentado por los hijos y nietos de los que sobrevivieron al anterior.

    Comentado por: maleas el 24/8/2006 a las 16:28

  • quería decir después de haber hojeado con h

    Comentado por: Everyman el 24/8/2006 a las 12:30

  • 1) No está circunscrito solamente a los judíos y a Alemania ni al S XX

    2) La modernidad, fe en la racionalidad y en la tecnología, está involucrada. La lógica aplicada en análisis coste-beneficio redunda en resultados a veces aberrantes: mejora de la raza mediante eliminación económica de subhumanos; inhibición ante la muerte ajena; razones de estado y cobertura de órdenes recibidas.

    3) La posmodernidad o lo que sea que sea ahora no parece ofrecer más luz o más bien ninguna

    Mi propósito modesto para ver si aprendo algo, a falta de mejores sugerencias, y después de haber ojeado a Hannah Arendt y Raul Hilberg: leer a Bauman: "Modernity and the Holocaust"; "Modernity and Ambivalence"

    Comentado por: Everyman el 24/8/2006 a las 12:27

  • En esta era tecnológica en que todo pasa a ser obsoleto con meses de vida, se nos distorsiona el hecho de que no se ha mejorado, ni avanzado en muchos aspectos vitales. Se espera un agitador o figura que despierte algo en las sociedades de referencia (La religión vive de eso mismo...).

    ¡¡Ah, mi mente distorsionada!!
    Tanto pixel y 3D me permiten hacerme partícipe en un relato como éste. El sentimiento que transmite un hombre como Eichmann es naturalmente de pena... pero no adelantarse a lo que iba a suceder, sino por el peso de la responsabilidad.

    Nunca el máximo mandatario se acercaría a revisar proyectos como éste, ni se prestaría a la foto de rigor. No, sabe delegar y dejar tales "honores" a hombres enteros y con fuertes creencias en la justificación de la causa.

    Para el que Y caso de negarse, ¿cuál sería su destino, de haber alguno? Y sobre todo, si consigue ver lo que implica seguir adelante con dichos planes, ¿se consigue limitar el efecto o se puede llegar a detenerlo?

    Obviamente los intereses de los humanos están por encima de esos sentimientos contradictorios, un Eichmann en retirada al perder la fe ciega en sus actos provocaría tortazos por ocupar su puesto sin importar las razones consideradas por el predecesor... Ahí es donde falta riqueza espiritual para dar la vuelta a situaciones decadentes. Unos pocos que hagan un mayor efecto cadena que las colas en Rebajas de El Corte Inglés. Y así la vida sigue .

    (abrazo a la voceadora con vista de águila)

    Comentado por: Fer2K6 el 24/8/2006 a las 12:19

  • Con un candor que desarma, pido a todo lo divino y lo humano que, cuando llegué ese momento ineludible del esclarecimiento, no vuelvan a ser otra vez los impostores de siempre, los flamantes críticos, -sino los más autocríticos- quienes vuelvan a subirse a la tarima.

    Comentado por: Onagro (F.C.E.) el 24/8/2006 a las 11:14

  • La mejora tecnica es clave , luego esta el uso , pero el merito es el merito

    Comentado por: albert pla el 24/8/2006 a las 10:28


  • Recordamos las imágenes de aquél homínido descubriendo que podía matar a otro con un hueso. Ya fué todo cuestión de mejorar la técnica.

    Pero la pregunta, que con frecuencia nos envía el Sr. de Azúa, de porqué parece que el ser humano, en general, no ha mejorado, moralmente hablando, sigue ahí.

    Comentado por: Esperanza Gil Díaz el 24/8/2006 a las 10:01

  • ( Efectivamente; como la explicación se demora y nuestros cuerpos son un obstáculo,un considerable problema y un desafío técnico, y todo lo vivo y lo muerto ha perdido su movimiento propio para convertirse en un mero venderse y divertirse los unos a los otros,voy a continuar realizando contorsiones y acrobacias desconocidas que dibujan en el aire la promesa de una vida admisible: érase una vez, érase nunca...)

    Yo le rezaba a San Antonio, patrón de las animalas, para que me permitiese seguir comiendo chocolate sin engordar, y también entre dientes le rezaba a Santa Teresita de Jesús implorándole su protección y amparo para que apartase de mí la visión de la nevera avanzando de noche hacia mi cama estremecida, mostrándome la fría luz de su altísimo y pernicioso vientre. Virgen de los desamparados: intercede por mí, Cristo de la agonía: libérame del ansia de mis tripas, Santa Genoveva de París ( Francia): apacigua el dolor de mi mi vientre, y así.

    Pero las visiones continuaban y la avidez de mis tripas crecía hasta sofocarme; de nada servían tanto sacrificio y contención, de nada valía mi vida frugal ante la fuerza de ese apetito sin escrúpulos, pero qué digo apetito, por favor, un hambre, un hambre calagurritana es lo que tenía y me endemoniaba, a mí que soñaba con el Gran Cuerpo y con la perfección de la superficie.

    Había convertido mi intimidad en una guerra del hambre: me sometía a dietas pavorosas y comía apenas lo imprescindible para sobrevivirme, pero nunca alcancé la elegante simetría que anhelaba, el hambre era superior a mí, de hecho el hambre me fascinaba, a veces el hambre me despertaba, el hambre me levantaba y, a través de la oscuridad del pasillo, el hambre me propulsaba, como uno de esos sonámbulos que, dice el señor Schopenhauer, un filósofo flaco, que miran con el estómago, ( Ensayo sobre las visiones de fantasmas. Editorial Valdemar. Colección: El Club Diógenes, Madrid 1998).

    Así que, este ayuno casi beatífico en realidad no duraba más de una semana, y terminaba siempre del mismo y abruptísimo modo: de pronto una noche me levantaba y sentada en el suelo de la cocina, iluminada por la gélida luz de la nevera, comía hasta la saciedad, hozando y gruñendo como un animal en su comida espléndida, resarciéndome de mis interminables días de abstinencia para llorar luego mi pena y mi catástrofe bajo las sábanas que crujían como el pan nuevo, mi hambre no era mía y me dominaba. Sí, me gustaba comer, el hambre me vencía siempre, tenía remordimientos pero se me pasaban pronto, muy pronto, demasiado pronto

    Era imposible sobreponerse a esa apetencia, yo lo intenté: ser delgada, tenue, delicada y etérea, pero nunca, nunca conseguí llegar al Gran Cuerpo; simplemente, y en mis mejores días, sólo pude acercarme a la contundencia del Cuerpo Espectacular, claro que sí, claro que existe una diferencia abismal entre ambos: el Gran Cuerpo fascina, es un don y está hecho para la claridad del instinto; el Cuerpo Espectacular convence y, a base de dieta, deporte y tormentos indecibles, se va construyendo cada día como un arma de precisión, e incluso, a veces, como un arma de imprecisión.

    Ahora, para mí, el tiempo de los grandes martirios ha pasado. He descubierto una cosa casi inconcebible: no es el ayuno lo que adelgaza sino el pensamiento bien pensado que se piensa desde el cuerpo. Pero dónde se ha visto alguna vez, por ejemplo, un verdadero filósofo gordo. Un escritor sí.O un músico, si quieres. Pero ¿ un filósofo?.

    Comentado por: jo tía el 24/8/2006 a las 09:33

  • El alma.
    Yo diría que el alma "hemos" perdido, pero le quitaría centralidad al fenómeno cinematográfico del holocausto, y pensaría que varias veces, y de diferentes modos, "hemos" perdido el alma, y también que por algún camino la hemos recuperado.

    Comentado por: Pedro el 24/8/2006 a las 08:40

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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