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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 5 de agosto de 2020

 Félix de Azúa

En la Jacetania (2)

Si vivir en el fuerte de Rapitán es hundirse en la experiencia subterránea, telúrica, de los Nibelungos y otras criaturas de la escondida roca maternal, la visita de San Juan de la Peña es acudir al altar de Parsifal para introducirse en la boca misma de la Tierra.

La peña que le da nombre es una lengua rojiza que se desprende del monte y forma un voladizo bajo el que cabría un portaviones. Lo sorprendente es el color, más sanguíneo que arcilloso, aunque varía con las horas del día y puede llegar a sugerir un cortinaje carmesí mineralizado, a punto de caer sobre la entrada del monasterio viejo. Es, en todo caso, el paladar gigante que protege la boca de una cueva sagrada.

La materia de la que está hecha la peña es un conglomerado oligoceno, formado por cantos rodados y un cemento calcáreo que los expertos llaman “pudinga”. Los cantos, del tamaño de un balón de rugby, llamados “bolos”, se desprenden con facilidad y durante siglos han matado a los peregrinos y frailes del monasterio, con lo que el número de almas salvadas ha sido grande pues nadie ha podido mantenerse en este lugar temible por mucho rato sin confesar y encomendarse al Más Allá con temor y temblor.

Los turistas, claro, son escasamente medievales y muchos de ellos no aceptarían ser llevados a la fuerza hasta el Cielo. Eso sin considerar que en una notable cantidad, los turistas no confiesan. Y no me refiero sólo a los japoneses. Para remediar una posible protesta, la peña está ahora cubierta por una tela metálica que añade brillos malignos a la ya amenazadora avalancha petrificada. Los cantos que se desprenden dan en la malla y quedan allí, flotando, sostenidos en el aire, lo que añade un efecto surreal y milagrero al conjunto.

En el interior se extiende una poderosa sucesión de aposentos, iglesias, basílicas, capillas, claustros y pasillos, que perforan la tierra y se unen a ella fraternalmente. El núcleo principal, de los siglos XI y XII, ya era famoso en aquellos años de cruces y espadas, y acogía el panteón real. No hay que olvidar, sin embargo, que estamos en un lugar apenas arrancado a la entraña terrestre, de profunda memoria pagana, y en el panteón real, junto a reyes y abades, yace también el famoso conde de Aranda, el más sagaz de los ministros iluminados, seguramente masón y jefe de masones.

En la iglesia del monasterio, los ábsides de preciosa fábrica románica están excavados en la roca, la cual forma también la bóveda, de modo que los elementos de soporte son decorativos, aunque parecen aguantar la montaña entera. Nos explica José Luís Solano que en esta nave, a la hora sexta de un día del año 1061, la cristiandad cambió del rito mozárabe al latino. Uno imagina la instantaneidad del acontecimiento y oye en todas las iglesias de España el paso cambiado de la sinuosidad respiratoria del viejo rito al orden geométrico del gregoriano, como quien cambia un Debussy por un Webern.

El poder inmenso de estos lugares telúricos me desconcierta. Sobre un altar, el Santo Grial. Quizás habría que decir, “uno de los santos griales”, ya que los hay por todas partes. El de San Juan de la Peña está hecho de cornalina y luce unas alhajas verdes, quizás esmeraldas, con perlas al tresbolillo. Yo no dudo de que sea el auténtico y tengo para ello mis razones. Las expongo.

La atracción que ha ejercido desde siempre este primer recipiente de la sangre de Cristo llegó hasta las lejanas tierras germanas y un buen día el propio Wagner atendió como hipnotizado y sin saber a dónde iba, desde su residencia de Baviera y siguiendo una llamada que retumbaba en sus oídos con eco de metales y percusión, al poderoso encantamiento. Caminó a ciegas y los brazos extendidos hacia adelante durante semanas. Cuando por fin logró llegar hasta la Peña malentendiéndose en su cerrado alemán con nativos de la zona oscense que apenas hablaban castellano ni lengua alguna indoeuropea, cayó de hinojos ante el grial como si le hubiera golpeado uno de los bolos de cuando no había malla. Mientras caía derrumbado, sonó profundo y tristísimo en el teatro de su cabezota prognática, el tema de Parsifal.

Salió de las entrañas de la tierra tambaleándose y como borracho y ya no se detuvo hasta encontrarse de nuevo en su gabinete, componiendo a toda velocidad su última ópera, la que le costaría el odio y la befa del hombre más inteligente del mundo, el sulfúrico Friedrich Nietzsche, el cual comprendió de inmediato que aquella era una música nacida del terror a la muerte e inspirada por el dios de los siervos.

Sin embargo, Wagner no se había movido en ningún momento de su mesa de trabajo y así se lo confirmaron los ujieres y muchachas de servicio, entristecidos por la incredulidad del maestro el cual insistía iracundo y con los ojos desorbitados en que acababa de regresar de un largo viaje. A las pocas semanas moría fulminado.

Si esta no es suficiente prueba, que baje Dios y lo vea.

[Publicado el 22/8/2006 a las 08:00]

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Comentarios (17)

  • Enea:

    Leopoldo María
    Juan Luis
    Michi

    Comentado por: Tipo de incognito el 23/8/2006 a las 08:22

  • La musica no debe faltar,D.Reinhartd acompañado por S.Grapelli ,Claro de luna para empezar.
    Y gracias por los versos.

    Comentado por: maleas el 23/8/2006 a las 00:58

  • Entonces, retire el cordero, o... bueno cada uno como lo que le gusta.

    qué! si está de moda el vino inglés, y .. a no ser que usted beba mucho yo bebo lo justo para las células del paladar, me refiero. Usted se toma los licores esos de después y yo un té de azahar ardiendo para que el olor nos envuelva, y después el olor a mar..
    eso que dijo es más hermoso, hoy.
    Bueno pues le busco un poema para usted
    nui con t

    Panero puede ser muy bestia escribiendo y tremendamente dulce pero siempre real y no está ... loco, tiene un trastorno, que es diferente...
    algunos poemas no pueden, o no puedo, ni leerlos son tan duros otros languidece la palabra de sus recuerdos.

    Este es para usted, Panero ( Luis María hijo)

    Mutis
    Era más romántico quizá cuando
    arañaba la piedra
    y decía por ejemplo, cantando
    desde la sombra a las sombras,
    asombrado de mi propio silencio,
    por ejemplo: "hay que arar el invierno
    y hay surcos y hombres en la nieve"
    Hoy las arañas me hacen cálidas señas desde
    las esquinas de mi cuarto, y la luz titubea,
    y empieza a dudar que sea cierta
    la inmensa tragedia
    de la literatura.

    este me parece tan bello!

    bueno pues...
    soñaremos que cenamos juntos.
    Bien bonito.
    Enea

    Comentado por: Enea el 22/8/2006 a las 23:42

  • Al borde del cielo vibran, en el límite
    del horizonte bermejo y saqueado por el sol,
    la osamenta de la noche en llamas
    En el vértice del aire vivirá el aire,
    en el cerco de cúpulas del viento
    ( versión de Antonio Colinas. El Vendaval. P.Gimferrer)


    Et Après je vais pleurer, sur la fenètre,
    devant les inconnus, et
    je vais fair beaucoup de bruit
    Autour du poeme. L.M. Panero

    A por el Salmón a la tierra.
    Enea

    Comentado por: Enea el 22/8/2006 a las 23:30

  • Retiro lo de vegetariana,el vino,blanco y tinto,lo pongo yo.Y para teminar cava,espumoso,ingles no, que es muy caro.

    Comentado por: maleas el 22/8/2006 a las 23:24

  • Hoy cenaré salmón a la tierra, un pudding de mango con fresas, adobado con savia de pino mediterráneo, mediterráneo extraño.
    De postre: Desierto blanco, La Antártida, pone la carta. Helado no muy frío de limón con hojas de menta y ciruela

    Enea

    Comentado por: Enea el 22/8/2006 a las 23:00

  • Charles Lyell menciona las "pudding-stones" en las notas de campo de su visita a Olot.

    Comentado por: Jerónimo Traquita el 22/8/2006 a las 22:27

  • pudinga



    [del fr. poudingue, íd., i aquest, reducció i adaptació de l'angl. puddingstone 'pedra com un púding' (cf. púding)]


    f PETROG Roca sedimentària detrítica, formada per dos components: els elements detrítics i el ciment, que engloba tots aquests elements.

    ----

    129


    Esta mañana bajo Dios a verme
    En su izquierda llevaba un libro y en la derecha una bonita flor.

    Comentado por: Tipo de incognito el 22/8/2006 a las 18:56

  • Como comenta Gabriel Feraud, aunque el nombre tan sonoro, casi onomatopéyico, de "pudinga" pueda llevar a engaño, no es cosa de los nativos de San Juan de la Peña y, pese a que darían ganas de seguir la pista que irónicamente Gabriel lanza, ni siquiera exclusivamente de tierras de santuarios (si bien podría demostrarse a base de ejemplos de todos lados -basta pensar en Meteora- la clara tendencia a situar los santuarios en este tipo de suelos).
    Es más: Félix de Azúa seguro que tendrá por su casa un diccionario más o menos apañado de la lengua catalana, y podrá encontrarse también ahí el vocablo.

    Comentado por: Popaul el 22/8/2006 a las 18:48



  • Curioso lo de La Peña, señorito, que, aunque corrosivo y sulfuroso, desprende un cierto tufillo Nueva Acrópolis digno de la inexistente biblioteca del fuerte del Rapitán

    Por cierto el grial q se conservó en La Peña es el q ahora se encuentra en la catedral de Valencia, previo paso por La Aljafería de Zaragoza, o sea q o ud,como don Ricardo, también se pego su viajecito o lo q vio allí, atendiendo la descripción, era una botella de la chispa de la vida

    Por cierto si sube un atardecer al Balneario de Panticosa, y se refugia en el Casino del aliento frio del ibón, sepa q no hace tanto hubo un tiempo en que un cuarteto de la Orquesta Sinfonica de Madrid llegaba hasta allí sus maderas y metales para hacer mas tibias y densas las veladas
    Tras la tabla rasa de Moneo y sus eficientes contratadores el eter de los salones del balneario ha perdido su turbia y acuosa
    inmaterialidad

    Comentado por: Simon Fisherman el 22/8/2006 a las 18:15

  • Bien podria ser que a Jerónimo le ocurriese en este caso como a aquel de marras que por que queria a España,no le gustaba.Humildemente admito encontrarme tambien con ese sintoma.Por otra parte considero pueril,sorprenderse de que en un sistema de producción capitalista,sus leyes se apliquen con rigor,y mas en una empresa tan eficiente como lo es la que nos ocupa.
    Si reflexiono sobre los motivos por los cuales el numero de intervenciones en el foro ¿por que no llamarle asi?,se me ocurre alguna respuesta,el parón veraniego,el periodismo turistico de calidad que en ocasiones nos ofrece,no se presta al comentario,el cansancio del medio.
    El blog debe ser visto como un paso camino de el foro,no como algo acabado.Un espacio menos opaco que este y mas participativo,mas eficiente como medio de comunicación.

    Comentado por: maleas el 22/8/2006 a las 16:20

  • Miedo al futuro,terror a la muerte.Es lo propio del tiempo que nos ha tocado vivir.Es la consecuencia natural del mundo en que estamos instalados,comodamente instalados.
    Ya no hay espacio para el héroe,para el estóico,para el místico.La cultura del Triunfador,nos ha convertido a todos en mayor o menor medida,en perdedores.

    Comentado por: maleas el 22/8/2006 a las 15:33

  • Jerónimo,

    ¿acaso quieres darnos una lección sobre quiénes son los buenos y quiénes los malos en el panorama de los medios de comunicación de este bendito país?

    No aquí, por favor.

    Un saludo. Sin acritud.

    Comentado por: BWV el 22/8/2006 a las 15:25

  • Deprisa, deprisa, hagan comentarios para los comisarios. Menten o comenten de Prisa. Bloqueen el blog, boqueen deprisa. A los que con Cebrián se brean los varean. ¡Cuidado con Jesús del Gran Poder que a los cuitados puede joder!

    Comentado por: Jerónimo del Sol el 22/8/2006 a las 14:54

  • Cito:
    " muchos no pudieron con las tormentas que los fines de semana intentaron destruir el blog , azua es un clasico y por eso hay que leerlo y por la misma razon uno puede decir infinidad de estupideces en su blog (Yo, claro) , porque el texto inicial es lo importante y los comentarios son solo eso ,pero hay que hacerlo pues estos de PRISA si en unos dias no ven comentarios chapan el blog
    Publicado por: albert pla | 19/08/2006 19:03:39
    ¿Se cerrará el blog realmente si no ven comentarios los de Prysa?


    Comentado por: Pentesilea el 22/8/2006 a las 11:54

  • ¿ En dónde? Y sin embargo eso son, en el fondo: un puñado de seres humanos vivos jugando a la Gran Indiferencia. Hay que ver que cosas hacen nuestros sabios para aislarse de sus propios pueblos; si es que, en realidad, todavía queda “pueblo”, y no una mera masa de espectadores esperando y acechándose los unos a los otros para que ocurra el diviérteme o te mataré. A lo mejor Don Félix está sufriendo un regresión. Yo mismo, lo siento, no sé por qué, estoy sufriendo, ahora mismo, una regresión hacia, cómo decirlo, el tiempo de los juguetes. Había una diminuta casa de juguete, ¿ te acuerdas?. Yo no quería jugar pero aquella niña, hola Marisol, me obligaba a comer una diminuta comida de plástico: tú eres el papá, y yo soy la mamá, y este es nuestro hijo, decía. El hijo. El hijo consistía en un muñeco sucio, carente de ojos y con el pelo estropajoso. El hijo era una hidra deshidratada. No quiero ser el padre de éso, le decía yo, ni quiero tampoco comer este alimento de mentira. Pues te fastidias, gritaba ella, o le digo a tu madre que me levantaste la falda para verme el parrús, come. Pues díselo, a mí qué me importa. Y también le pienso contar que le arrancaste los ojos al muñeco y que le quemaste el pelo. Era para ver si estaba vivo; le haces más caso a él que a mí. Pero qué dices, si me voy a casar contigo de mayor, abre la boca. Sí, ya , seguro, yo no me voy a casar nunca y menos con alguien tan fea como tú, porque mira que eres fea, eres feísima, eres lo más feo que he visto en mi vida. Y tú más. Y tú más. Y tú más. Y tú más. Y tú más. Y tú más. Y tú más. Y tú más. Y tú infinito. Pues ahora me voy a jugar a la guerra, con el castillo Comanche. Pues si te vas ya no te enseño éso. Me da igual, es como ver los nervios que los carneros tienen en el pescuezo. Ya no te quiero. Pero, por qué.

    Hasta luego, Don Félix, hasta el deshielo.



    Comentado por: nosoyruso,señor el 22/8/2006 a las 08:55

  • No sólo los nativos. Es un tipo de material también conocido en el ámbito científico como "pudingas monserratinas". Debe poseer un atractivo especial para el misticismo. Nos movemos de un monasterio a otro. También son pudingas oligocenas las de la sierra tarraconense del Montsant ("Monte Santo"), allí donde oró el eremita Fra Guerau (todavía existe hoy la ermita románica de Sant Bartomeu de Fraguerau), y donde se instaló la primera cartuja hispánica, la de Scala Dei.

    Comentado por: gabriel feraud el 22/8/2006 a las 08:13

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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