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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 5 de agosto de 2020

 Félix de Azúa

En la Jacetania

Aquí las cosas, los animales, los edificios y algunas personas parecen recién arrancados de la tierra y aún como a medio salir de ella, con todavía una querencia a regresar, como si les hubieran interrumpido el sueño y despertasen a media transformación.

Me alojan en el fuerte de Rapitán, ejemplo perfecto de todo lo anterior. La fortaleza, comenzada en 1884, es un enorme conjunto militar, un castillo de defensa con su foso y puente levadizo, así como una residencia. Desde su altura, más de mil cien metros, la artillería domina la ciudad entera y vigila el valle hasta la Canal de Berdún. Tiene enfrente la peña de Oroel, un gigante abrupto nacido en la última fase compresiva de los Pirineos, a donde tenemos que ir dentro de unos días. Por la tarde sus pliegues paralelos se doran con el sol poniente.

Muchas parejas suben hasta la terraza del Rapitán para ver el crepúsculo. También la noche atrae a este lugar desolado, batido por el viento, gélido a partir de septiembre, los sigilosos automóviles que aparcan durante horas con las luces apagadas. Al amanecer llegan otros para concluir la jarana. Ayer, dos todoterrenos repletos de criaturas se apostaron al pie de la fortaleza. Con sus radios a todo volumen y música troglodítica celebraron la salida del sol a las siete de la mañana saltando y aullando. Podrían haber sido cromañones recibiendo, desnudos e hirsutos, el nacimiento del día. Oroel, a esas horas, era un acorazado azul.

El inmenso fuerte tiene dos partes, una militar y la otra residencial. La militar nunca entró en servicio y sólo cumplió funciones de penal. En sus balcones se oxidan algunas piezas de artillería fundidas en Asturias en 1938. Las serpientes se cuecen al sol veraniego. En las cubiertas del fuerte, entre céspedes y matorrales, hay rastros que indican una fuerte presencia de caballos en algún momento.

Lo más interesante, sin embargo, es el mundo subterráneo. El fortín es invisible desde el valle porque ocupa toda la punta del cerro. Si se corre el camino que circunvala las murallas y el foso, se percibe que las unidades vivían bajo tierra y que la punta del monte no es sino un bunker colosal disimulado con árboles, rocas y vegetación. ¿Cuántos soldados podían esconderse en ese vientre de roca y cemento? ¿Y a quién engañaban? La guerra romántica es incomprensible.

A lo largo del foso pueden verse los ventanucos y aspilleras por donde asomarían los fusiles en caso de ataque. Lo cual quiere decir que el foso nunca se inundó. Y que en invierno todo el sistema de defensa sería por completo inútil, porque la nieve sin duda cubriría los respiraderos y ventanas, que están a medio metro del suelo. Caso de haberse usado alguna vez, la tropa quedaría presa en ese vientre subterráneo hasta el deshielo.

Mis amigos y yo habitamos la parte visible, los grandes edificios principales de piedra en donde podría albergarse medio millar de turistas. Pero estamos solos. Esta es una gentileza de la concejalía de cultura que aprovechamos jubilosamente en honor de Concha Jiménez. En el monumental edificio de sillares, con muros de hasta dos metros de anchura, sólo puede vivirse unas pocas semanas al año. Luego se convierte en una tumba congelada por cuyos laberintos ulula el cierzo y corren las arañas muertas de hambre.

Cada vez que entramos y salimos por el portón de hierro del que penden los fenomenales contrapesos del puente levadizo, los turistas, los visitantes, las parejas, los muy abundantes deportistas que suben jadeando la empinadísima carretera que hasta allí conduce, nos miran estupefactos. Nadie puede suponer que dentro de aquel pequeño Escorial hay un puñado de seres humanos vivos.

Al principio abríamos y cerrábamos el portón metálico un tanto intimidados. Ahora lo hacemos ya con desparpajo, con algo de chulería también. Participamos de la sensación de excepcionalidad que asumirían como algo natural los grandes duques y los capitanes de la milicia ochocentista. Y si alguien se acerca para entrever el patio interior, nos sobrecoge un arrebato de maldad y decimos con feroz y estudiada indiferencia: “Lo siento, es una residencia privada”. Y cerramos con un sonoro gong de bronce. Una vida al servicio del Zar.

[Publicado el 21/8/2006 a las 08:00]

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Comentarios (11)

  • más autistas que otras veces los blogeros empezando por el anfitrión. Me voy a disfrutar con las fotos elegidas por el Millás en el País durante el mes de agosto que no tienen desperdicio, ni las fotos ni los comentarios

    Comentado por: fueradecacho el 21/8/2006 a las 19:27

  • 132

    El viejo Luke bajando la acera

    Tararea una canción de Johnny Cash y lleva gafas imitación ray ban.
    Luce largas barbas, teñidas, azules que dan casa a un espagueti arrugado y a unas pocas migas de pan.
    Sus carcomidas uñas dan principio a unas manos tostadas y en sus brazos los restos de alguna adicción.
    Va desnudo pero con las botas puestas, arrastra un carrito de supermercado y no es feliz.
    Las malas gentes impresionadas le hacen el pasillo. Perdedor.

    Todo es silencio menos el traqueteo de un carrito alejándose.



    Comentado por: Tipo de incognito el 21/8/2006 a las 17:45

  • JORNADA LABORAL DE UN POETA BARCELONÉS
    Francisco FERRER LERÍN

    A Don Antonio Chacón
    que desde Colmenar Viejo
    me ha mandado un requesón

    Voy a recordar para todos ustedes, sucintamente, lo que era la jornada laboral de un
    poeta barcelonés en el periodo comprendido entre 1959 y 1974.
    Por una cuestión de método vamos a agrupar las actividades en cinco apartados
    temáticos olvidándonos del momento en que podían desarrollarse; es decir, carecen de
    importancia elementos como mañana, tarde, noche o incluso otoño, invierno y
    primavera; el verano es el veraneo por lo que no sólo cambia el escenario -de la ciudad
    al campo- sino que el poeta descansa del ejercicio de sus funciones propias.
    Apartado 1. Incremento cultural.
    a) Ya Hitchcock comenta a Truffaut el desdén por el cine que manifiestan las clases
    acomodadas, o sea las clases cultas, ya que el intento de unir miseria a cultura es muy
    reciente y de difícil encaje. Se pronuncia en los siguientes términos (utilizo la traducción
    de Ramón G. Redondo para Alianza Editorial de Le cinema selon Hitchcock de François
    Truffaut): “Al principio de la historia del cine, este arte era extraordinariamente
    menospreciado por los intelectuales; también en Francia, pero ciertamente menos que en
    Inglaterra. Ningún inglés bien educado se habría dejado ver entrando en una sala de
    cine. Esto no se hacía. Usted sabe que en Inglaterra hay una gran conciencia de clase y
    de casta. Cuando la Paramount abrió el teatro Plazza en Londres, algunas personas de la
    buena sociedad empezaron a ir al cine; para ellas se dispusieron algunas butacas en los
    palcos cuyo precio era tan elevado que se les llamaba la fila de los millonarios.” Pues
    bien, esta circunstancia prevalece en los años y en el lugar que nos ocupa. Sentir pasión
    por el cine, incluso frecuentando, religiosamente, las pestilentes salas de reestreno, no
    forma parte de la construcción del personaje epataburgueses, sino de una convicción
    propia de buen salvaje, individuo íntegro que ve en el séptimo arte precisamente eso, la
    conjunción de literatura, imagen, música y magia. (Hubo días en que cayeron más de
    cuatro cintas.)
    b) La sagrada forma libro estaba destinada por su cualidad de objeto ligero y
    pequeño, ofertada en estantes y mesas, a su robo y colección. Nadie hurtó más y mejor
    que aquel grupo de poetas caminantes, merodeadores, sabuesos de impar olfato,
    bibliófilos a la carrera, conocedores de cada una de las librerías de nuevo y de viejo
    hasta extremos de delirio. Como se recuerda en los versos homenaje a Emilio Carrère
    “ahora hablemos de al acpa / o capa / que de todo hay / de esa pintoresca y corcusida /
    simbiótica melaza del no madrugar / espasmo que es vida / vida de la capa / y del que
    escapa / de esa tapa que es tapujo de infamias cometidas / y de ignotas adquisiciones”,
    fueron los atuendos de cada época -americana, camisa y corbata entonces- los que
    conformaron los modos de sustracción y la filosofía diaria. Pero no sería justo olvidar
    aquellas grandes razzias, comunales, comarcales, motorizadas, como la del viernes
    veintiuno de junio de 1963 en la que participaron los dos grandes poetas del momento
    amén de dos criados -chófer y camelador- y que supuso el evento cultural más notable
    de la década: en la falda de la sagrada montaña de Monserrat, en una extensa finca
    agrícola propiedad de los marqueses de Curculló, apartada unos cien metros de la masía
    principal, la ermita de Sant Ferrer ha sido transformada en estudio-biblioteca por el
    heredero, joven de aficiones intelectuales y sodomíticas, primo hermano de uno de los
    dos poetas y que, ese día, se halla ausente. Camelador habla con los payeses, Chófer
    sitúa el auto, y los dos poetas desvalijan concienzudamente los anaqueles: los tres tomos
    de la Nueva Geografía Universal por Ernesto Granger editados por Espasa-Calpe entre
    1928 y1929; los Episodios Nacionales en la edición ilustrada, en diez tomos, de La
    Guirnalda (1882-1885); la Historia Universal de César Cantú (diez tomos, Librería de
    Garnier hermanos, París, 1869); y la fundamental Biblioteca de Autores Españoles
    (setenta tomos, Imprenta de Rivadeneyra, Madrid, 1846-1880) fueron algunas de las
    adquisiciones más notables.
    Aquí tengo una joya. (El conferenciante muestra al público una pequeña agenda
    publicitaria -Laboratorios Reunidos, de Madrid- de cubiertas plásticas marrones.) Están
    reseñadas las acciones del poeta desde el sábado nueve de febrero, hasta el sábado
    veintidós de junio, de 1963. Aquí está todo. Al azar. Martes 26 de Marzo: Sabio (es el
    nombre de otro poeta, quien le acompaña en el día de hoy); Formica (en clave, “robar”
    libros); Fenomenología (se supone que el tratado de Husserl); Argos (nombre de la
    librería visitada); Léonor Fini (un libro sobre la singular artista, editado por Jean-
    Jacques Pauvert, profusamente ilustrado, con texto de Marcel Brion ; Consentido (mote
    de uso interno aplicado al dueño de una librería de viejo de la calle Muntaner que se
    encerraba en la trastienda en cuanto entrábamos y nos saludábamos); La condena, El
    castillo; Francesa (se refiere a la Librería Francesa de Las Ramblas); Quasimodo
    (probablemente la Obra completa, bilingüe, traducida por varios autores, finales de los
    cincuenta, Buenos Aires, Editorial Sur); Libretería (es una calle, no debía conocer el
    nombre del establecimiento); El proceso; Cascarrabias (mote de uso interno aplicado al
    dueño de una librería de viejo de la calle Aribau). Y así todos los días. Un duro, pero
    espléndido trabajo.
    También (vuelve a ojear la agenda), se encuentran aquí los títulos de las películas
    vistas, sus valoraciones -siguiendo el sistema de Cahiers du cinéma que puntúa por
    estrellas y puntos negros-, los nombres de las salas -y compruebo con preocupación que
    en su totalidad han desaparecido - y los de las personas acompañantes. Por ejemplo el
    jueves catorce de febrero, en el cine Regina, asisto, con José Mari (no recuerdo quién
    sería ese cinéfilo), a la proyección del díptico El tigre de Esnapur-La tumba india,
    inigualable entrega de aventuras exóticas realizada por Fritz Lang, en 1959, a su regreso
    a Europa tras la etapa norteamericana. El viernes veintinueve de marzo, en el cine Tuset,
    con “el Sabio”, vemos La mosca, dirigida en 1958 por Kurt Neumann, con Vincent
    Price, Patricia Owens y Herbert Marshall como actores más conocidos, y que constituye
    el glorioso antecedente de “las moscas” de los ochenta. Y, para terminar, para no
    cansarles con este subproducto poco poético, el domingo doce de mayo, en el cine
    Alcázar, Duelo en la alta sierra, del 62, también con “el Sabio”, el western mejor, el
    más puro de Sam Peckinpah. Es evidente que eran buenos tiempos para los amantes del
    espectáculo cinematográfico.
    Apartado 2. Incremento económico.
    Había que vivir. Pese al confortable colchón familiar era necesario el dinero: hasta
    veinticuatro faros llegó a ostentar el frontal del Seiscientos Abarth de Máiquel Bundó
    -un casi poeta- y, en mi caso, los gastos, que hoy se denominarían de representación,
    eran sumamente abultados. La solución: el juego: el póquer: una labor para la que estaba
    genéticamente bien dotado: mi abuelo Ivo, aunque médico de profesión, formó su
    inmensa biblioteca comprando, en sus viajes por medio mundo, a precios a veces
    desorbitados, los volúmenes más valiosos; y todo gracias a las partidas que organizaba
    mensualmente en su caserón de Hix, en la Cerdaña francesa, donde desplumaba
    regularmente al notario y al farmacéutico de Puigcerdá, al juez de paz y al comadrón de
    Font-Romeu y así a todo el subsector profesional de la comarca. En la agenda (se vuelve
    a mostrar) se refleja abundantemente esta actividad. Por ejemplo, aquí (leyendo), el
    domingo 21 de abril: timba en G.V. (se refiere a un piso desocupado de la Gran Vía de
    propiedad familiar utilizado como garito de juego y como luego se verá para otros
    nobles fines), José Luis, Félix y Leopoldo (los puntos), + 650 (el botín, en pesetas). Otra
    fecha, al azar, las partidas son muy frecuentes, (ojeando): miércoles 1 de mayo: timba en
    Casa Joaquina (un restaurante en el que se jugaba tras el cierre); Lujuria, Senil,
    Marrano, Buenconejo (los puntos), + 30 (pobre resultado). Ahora recuerdo (pequeña
    pausa, mirando al cielo) una partida en mi casa, en la casa de mis padres de la Diagonal,
    un enorme piso de casi seiscientos metros, lleno de muebles y objetos de anticuario, una
    partida que montamos para que Máiquel Bundó pudiera pagar una abultada factura
    resultado de nuevas compras en aquella tienda de accesorios del automóvil y en la que
    jugamos aconchabados el propio Máiquel, Toni Mascaró (otro compañero de fatigas,
    otro casi poeta, condiscípulo de Pedro Gimferrer..., sí, él debió de ser quién nos
    presentó..., estoy hablando de 1960 o como mucho de 1961) y un servidor. Busqué un
    pichón. El pichón perfecto. Conocido por “Truchas” o “El truchas” era el representante
    para la ciudad de Barcelona de una importante piscifactoría pirenaica. Lo desplumamos.
    No fueron necesarias las malas artes. Era demasiado tonto. Al salir de mi habitación,
    con la oscuridad reinante (eran pocas las luces, y además difusas, eclesiales) y un grado
    de aturdimiento, por el volumen de las pérdidas, aún mayor que el habitual, se dio con la
    cabeza contra el filo de una puerta entreabierta, una de las muchas que había que
    atravesar, cayendo fulminado al suelo. Tardó en volver en sí. Parece como si lo
    estuviera viendo. Abrió los ojos, y empezó a repetir: “¡Buena jugada, buena jugada!
    ¡Dame dos cartas!”.Ya de pie, e incluso entrando en el ascensor, seguía con la cantinela.
    Por cierto, ese caballero, era el hermano mayor de un hoy destacado y polémico jerifalte
    del Partido Popular.
    Apartado 3. Furia sexual:
    ¡Qué tiempos! De enormes estragos sicalípticos pero también tiempos de claves. En
    el parte telefónico matinal de los lunes, facilitaba al Sabio el resultado de mis lances de
    fin de semana mediante la respuesta a dos preguntas: ¿Rossen? -por Robert Rossen, por
    El buscavidas, o sea qué había sucedido en el tapete verde- y ¿Miller? - por Henry
    Miller, por sus trópicos, o sea qué aventuras de alcoba había protagonizado-.
    También la agenda (y vuelvo a cogerla) nos va a servir de ayuda. El domingo, 3 de
    marzo, entre otras informaciones, aparece el nombre Marisol seguido de dos flechas. La
    primera apunta a otro nombre -Jamboree (lo que entonces se denominaba una cava de
    jazz)- y a un dato estremecedor: Corri 3ª (tercera corrida -eyaculación, evidentemente,
    aunque no queda claro en este momento si el cómputo es diario y sólo referido a dicha
    Marisol-). La segunda flecha apunta a las siglas G.V., ya mencionadas antes, y que
    corresponden a Gran Vía, al piso situada en esa avenida, usado también para la
    organización de timbas, y, luego, aparece, como no podía ser de otra manera, Corri 4ª.
    Pero lo inquietante viene ahora. Otra flecha, partiendo de G.V., termina en la siguiente
    frase: “Estamos pecando, lágrimas.”
    Para no cansarles, sólo dos fechas más, y una consideración. 1ª fecha: sábado, 4 de
    mayo, un lacónico “Tarde G.V. Mary Gángster” que supone el primer paso en la carrera
    del poeta hacia el dominio de las artes ahogatorias que culminaría en el episodio titulado
    Rinola Cornejo y el estrangulador de Boston recogido en Papeles de Son Armadans. 2ª
    fecha -no en esta agenda-: domingo, 29 de diciembre del mismo año 1963, “Chez-Nous.
    Mujer caballo. Faja” en la que solicito en el transcurso de un baile lento en la pista de la
    boite Chez-Nous que Carmen Ballesteros se despoje de la incómoda prenda.
    La consideración, al hilo de lo contado, es de contenidos obvios: la maniobra
    preferida por el poeta, tanto por su rapidez como por su higiene, era el frotamiento, en
    sus dos variantes: la frontal o ventral que requería el pretexto del baile o de otras
    intimidades, y la posterior o cular, aún más agradable, ejercida en los transportes
    públicos pero no anónima, al fidelizar posturas, ubicaciones y, desde luego, cómplices.
    Cerrando el apartado, algo excepcional. Un documento que se creía perdido y sobre
    el que incluso alguien, en un medio público, llegó a poner en duda su existencia. He de
    decir que yo mismo, a lo largo de tantas décadas, lo fui desfigurando y, en el instante de
    su hallazgo, ni la forma ni sus contenidos coincidieron con aquel folio y aquel título
    “Las doscientas mujeres más importantes de 1962” que de modo impenitente acudía
    mezclado a otras pesadillas en la rijosidad de mis sueños. Aquí está (lo muestro
    agitándolo), una hojita, un jirón del pasado, con un título estremecedor: “200 niñas
    relacionadas conmigo en los 2 últimos años (las más tratadas)” y, en un recuadro, la
    fecha 10-X-60.
    En su mayoría, los nombres de las censadas, corresponden a apellidos que aún
    puedo relacionar (familias de Barcelona de toda la vida), pero luego hay un magma de
    motes de gran poder sugerente, algunos precedidos por signos cabalísticos, entre los que
    se cree descubrir, en algún caso, entre interrogantes, la palabra “casada”. Estos apodos,
    agrupados quizá por nichos ecológicos, por gremios o por comarcas, constituyen
    bloques de cuatro o cinco unidades entre los que destaco por su aparente extravagancia
    los siguientes:
    Dumbo Negro-King Creole-Gran Pestilencia-Abogado
    Borracha-Galletas Patria-Meneítos-Toda Semen
    Niña Niño-Niña Juncal-Niña Maña-Niña Muerta
    Bestial Pasteles-Paralítica Ingrata-Sargento de San Antonio Voces-Mamante-¿Un
    Hombre?
    (Sin saberse si esto último es un mote o una nota al anterior.)
    Apartado 4. Obra social.
    Pedagogía.-
    Había que explicar el mundo. Y qué mejor manera que encuadrar las cosas en
    categorías. Y qué mejor que estas categorías fueran pocas. ¿Y si sólo fueran dos?
    Eran estas: “Dios” y “Esputo”
    La primera, por ejemplo, acogía a Orson Welles, a William Faulkner y a Piranesi.
    La segunda, por ejemplo, acogía a Doris Day, a Gabriel Celaya y a la Jota Navarra.
    La formulación era la siguiente -por ejemplo ante un texto-: “Esto es de Dios” o
    bien “Esto es un esputo.”
    Dos curiosidades:
    1ª.- Teniendo en cuenta que el manejo de estas categorías, aunque no registrado, era
    de uso casi exclusivo de quien les habla y del poeta conocido por “el Sabio”, habrá que
    reconocer la responsabilidad en que se incurría cada vez que ante las masas sedientas se
    daba un veredicto. Por lo que no deja de ser sorprendente, desde la actual perspectiva, la
    inclusión, por parte de “el Sabio”, en la categoría de Esputo, yo diría que en su grado
    máximo, de dos conceptos siempre peliagudos como son “lo religioso” y “lo catalán”
    aunque tal declaración se produjera ante un grupito de exaltados epígonos ávidos de
    noticias y en un clima de agradable relajación allá en la primavera de 1964.
    2ª.- Una declaración de principios que me encarga una profesora francesa radicada
    en Madrid para encabezar los cinco poemas que ella elige para una antología de la joven
    poesía española -hablo de 1970- resulta ser una amplificación de las categorías citadas.
    Digo que: “Es fácil descubrir la génesis de mis poemas. El monstruo (1963), es un
    sueño puberal con Kafka y el Manual de zoología fantástica de Borges a medio digerir.
    Isabel de Herstad (1963), una abstracción modernista. La mano (1964), algo de
    fantaciencia, surrealismo y hemofobia. Se describe una vida extraña (1965), una
    abstracción del thriller. Tzara (1970), las anotaciones espontáneas a mi traducción de
    L'homme aproximatif.” Y sigo: “Básicamente, esa fue mi poesía de 1960 a 1970. Se
    podrían añadir otras constantes: estructuración cinematográfica, literatura galante
    española, antirregionalismo, antichabacanería, Saint-John Perse, brujería, Joyce,
    dadaísmo, piratas, Freud, erotismo, Gabriel Miró, Henry Miller, Une saison en enfer,
    Whitman, y también la fauna silvestre europea, el póquer, las ciudades corrompidas..., y,
    en general, todo lo que está suficientemente sedimentado.”
    Curaciones.-
    a) El Sabio, por ejemplo, lograba corregir los malos hábitos de los espectadores de
    las salas cinematográficas intensificando su habitual luminiscencia epidérmica.
    Recuerdo la proyección de L'Aventura en el cine Atenas de la calle Balmes de
    Barcelona, el año 63, en el ciclo Antonioni, cuando una pareja de novios empezó a toser
    de modo despiadado: nadie rechistaba, en parte porque era un filme con subtítulos, pero
    mi grado de incomodidad llegó hasta tal extremo que alargando el brazo rocé su hombro
    con la punta de mis dedos -siempre dejábamos una butaca libre entre los dos- y la señal,
    de modo instantáneo, produjo en el cuerpo del superdotado un destello de luz tan
    poderoso que los dos enfermos -sentados en la fila anterior- quedaron petrificados y,
    desde luego, curados de la tisis aguda neumónica que les afectaba desde hacía meses.
    b) Sería a finales de curso del 70 ó del 71. Rinola Cornejo estaba esperándome
    sentada en un banco del claustro de la Universidad para darme la noticia. “¡Paco, Paco,
    me han diagnosticado un cáncer de cuello de matriz!” Aquel mismo día, sin relación
    aparente con su lesión, le pidió permiso a su marido, un alemán conocido por El
    solitario de Engadina, para irse conmigo a pasar el fin de semana en Jaca. Parece que le
    vea, en el rellano de su bloque del barrio obrero, preocupado por si Rinola se dejaba
    algo, ayudándonos a bajar el equipaje. Y luego, la avería, nos quedamos sin luz en los
    faros y tuvimos que hacer noche en Barbastro. El hotel estaba en ruinas, como la dueña,
    que resultó ser parienta lejana de mi abuela materna, y nuestra cama carecía de una pata,
    pero fuera por los ladrillos que la sustituían -lo que al moverse producía una extraña
    sensación acústica y dinámica- o por la peculiar especialidad amatoria de Rinola -el
    péndulo, ella encima en cuclillas, mi miembro circuncidado barriendo células malignaslo
    cierto es que sanó a los pocos días. La criatura, agradecida, propagó por la facultad
    mis poderes curativos y tuve que soportar, a partir de aquel momento, un desfile de
    madres de condiscípulas prestas a embarcarse hacia el Somontano Oscense.
    Apartado 5. Producción artística.
    Tanta aventura dejó algunas obras aceptables, que se recogen en tres libros: De las
    condiciones humanas (1964), La hora oval (1971) y Cónsul (1987). Tras un paréntesis,
    el poeta escribe un guión -Die Rabe (2001)- a instancias de Frederic Amat, artista
    plástico y cineasta. Se incluye completa la secuencia 031 de este documento.
    Interiores. Casino Pricipal de Jaca.
    -Planos Generales (P.G.) cenitales y subjetivos de la sala de juego de la secuencia 007
    (mirones espiando desde las falsas). Mismas tomas: conserje expulsando de la sala de
    juego a dichos mirones y única mesa de juego ocupada, sólo por dos jugadores, uno con
    los rasgos de Lerín y el otro de avanzada edad y aspecto señorial.
    -P.G. lateral de la mesa de juego. A cada lado de la pantalla un jugador: a la derecha
    Gran Lerín y a la izquierda Lerín, ambos inmóviles y mudos, vestidos de calle. No se
    ven mirones. Los murmullos de fondo van mitigándose. Al llegarse al silencio aparece
    por la parte izquierda el conserje, por el fondo de la sala, que sin preámbulos toma
    asiento entre los dos jugadores, en el centro de la pantalla y de frente al espectador.
    -Plano Medio (P.M.) lateral de la mesa de juego en ligero picado. Misma situación de
    los participantes. El conserje/croupier, de uniforme, en plena labor, baraja el mazo de
    cartas y lo deja a su derecha sobre el tapete. Mira a ambos jugadores y sin esperar
    respuesta da a cortar a Lerín. Vuelve a montar las cartas, coge la que ha quedado encima
    y la deja, tapada, en el centro del tapete.
    -Primer Plano (P.P.) frontal del rostro del croupier. Dice, imperativamente: “¡Apuesten
    a ciegas!”
    -P.M. lateral: Gran Lerín coge un billete de los que tiene de resto y lo echa al centro del
    tapete. Lerín, vacila unos instantes, pero iguala la cantidad echando también él un billete
    al centro. El croupier entonces da la vuelta a la carta dejándola descubierta en el centro
    del tapete.
    -Plano de Detalle (P.D.) cenital de la carta situada en el centro del tapete: es el rey de
    copas de la baraja de póquer español (pertenece al modelo de naipes nº 20 de Heraclio
    Fournier).
    -P.P. lateral de la cabeza de Lerín. Tiene la vista fija en la carta que se ha descubierto
    pero no se mueve, ni parpadea, ni mucho menos abre la boca.
    -P.P. lateral de la cabeza de Gran Lerín. Misma situación.
    -P.P. frontal del rostro del croupier. Vuelve a mirar a los dos jugadores, mira a la carta,
    y dice: “Comienza el juego. Obligatorio seguir el significado. Vence la última metáfora
    válida. Sólo antigua poesía germánica. La mano habla.”; y gira el rostro hacia Lerín.
    -P.P. frontal de Lerín que dejando de mirar la carta y mirando por primera vez a su
    adversario dice con aplomo: “Distribuidor de tesoros.”
    -P.D. del naipe con la subtitulación “Distribuidor de tesoros = El Rey.”
    -P.P. frontal de Gran Lerín que, con seguridad, mirando a los ojos a Lerín, como
    recitando dice: “Distribuidor de espadas.”
    -P.D. del naipe con la subtitulación “Distribuidor de espadas = El Rey.”
    -P.P. frontal del croupier: “Primer envite nulo. Pueden aumentar las apuestas.”
    -P.M. lateral: ahora es Lerín quien toma la iniciativa y arroja dos billetes al centro; Gran
    Lerín, no demasiado entusiasmado, iguala la apuesta.
    -P.P. frontal del croupier: “Ahora es mano aquí. Empiece.” Mira a Gran Lerín.
    -P.P. frontal de Gran Lerín: “Piedras de la cara.”; breve subtitulación: “Los ojos.”
    -P.P. frontal de Lerín: “Lunas de la frente.”
    -P.P. frontal del croupier: “Segundo envite nulo. Pueden aumentar las apuestas.”
    -P.M. lateral: Lerín echa dos billetes más y Gran Lerín, mecánicamente, iguala la
    apuesta.
    -P.P. lateral de Lerín: “Hielo de la pelea”; aparece el subtítulo: “La espada.”
    -P.P. lateral de Gran Lerín: “Vara de la ira.”
    -P.M. lateral de la mesa: el croupier va a hablar -”Tercer envi...”- pero los contendientes
    se enzarzan en un duro combate: alternando, “Fuego de yelmos, Dragón encendido,
    Roedor de yelmos, Espina de la batalla, Pez de la batalla, Remo de la sangre, Lobo de
    las heridas, Rama de las heridas.” De pronto callan. Se miran fijamente. El croupier
    parece incómodo, intenta recuperar su autoridad.
    -P.P. frontal del croupier: “¡Señores, por favor, aténganse a las normas! Este envite
    queda invalidado. Y también esta carta. Voy a levanta otra. Pero antes apuesten si
    quieren.”
    -P.P. frontal de Gran Lerín. Está cansado. Mira su resto. Lo coge. Y arroja, sin contar,
    todos los billetes al centro de la mesa. Levanta los ojos y mira, con aire de fastidio, a
    Lerín.
    -P.P. frontal de Lerín. Sorprendido, tarda algo en reaccionar pero también coge el dinero
    y lo lanza al centro.
    -P.M. lateral: el croupier retira el Rey de Copas colocándolo bajo el mazo y coge la carta
    de encima, la voltea y la deja en el centro.
    -P.D. cenital: el As de Oros.
    -P.P. frontal del croupier. A Gran Lerín: “Usted es mano. Usted empieza.”
    -P.P. frontal del rostro de Gran Lerín que acusa enormemente el cansancio: “Peñasco de
    los hombros.”
    -P.D. cenital del As de Oros con el subtítulo: “Peñasco de los hombros = La cabeza.”
    -P.P. frontal del rostro de Lerín que denota confianza, casi alegría: “Castillo del
    cuerpo.”
    -P.M. lateral de la mesa: el croupier con voz impersonal, con cierto desprecio y ya con
    ánimo de terminar: “Si no van a incrementar las apuestas...”; la cámara se acerca a su
    rostro; “Si ya no hay restos...” “Quien termine con lo que yo les proponga se lo lleva
    todo”; medita unos segundos, mira a los dos; “Ya que es el As de Oros...” “Metáforas de
    Oro” “Aquí empieza”; y señala a Lerín.
    -P.P. frontal del rostro de Lerín: mira a la carta, mira a Gran Lerín.
    -P.D. frontal de parte del rostro de Lerín, de su boca que habla: “Lecho de la serpiente.”
    -P.P. frontal del rostro de Gran Lerín que parece como si ya no quisiera seguir -está
    fatigado pero sobre todo molesto-. Transcurren unos segundos y al final, como
    arrastrando las sílabas: “Resplandor de la mano.”
    -P.M. lateral de Gran Lerín: se levanta.
    -P.M. frontal del croupier que, medio incorporado, y mirando a Lerín dice: “¡Esto no se
    ha acabado! ¡Vence quien termina! ¡Y usted puede seguir!
    -P.P. frontal de Lerín, aún sentado, sonriente: “¡Bronce de las discordias!”
    -P.G. de la sala en la que se ve a Gran Lerín saliendo de la misma, al croupier junto a
    Lerín en actitud servil a la espera de propina y a Lerín abalanzándose sobre la mesa para
    coger el dinero.
    -P.P. lateral en ligero picado de las manos de Lerín cogiendo los billetes.
    Epílogo.
    Como remate y para desintoxicarnos de tantas pequeñas heroicidades, aunque para
    abundar en la convicción de que todo texto ha de tener un sustrato de experiencia
    personal de cierto riesgo, me van a permitir que lea unas líneas de un artículo escrito por
    Ezra Pound y publicado en la revista Poetry en Junio de 1916. Es una traducción de
    1970 hecha por José Vázquez Amaral, ni mejor ni peor que otras, para el editor
    mejicano Joaquín Mortiz.
    El artículo se titula La constante prédica a la chusma y de él extraigo lo siguiente:
    Una y otra vez la misma mentira. No tiene caso hablar de mentiras a los ignorantes,
    pues carecen de criterio. Algunos consideran que engañar a los ignorantes es una
    maldad, pero al demagogo le interesa apoyar su profesión y demostrar que la demagogia
    es la máxima obra de Dios. Y por eso leemos por milésima vez que la poesía se escribe
    para entretener. De la siguiente manera: “Los comienzos de la poesía inglesa... realizada
    por una gente guerrera y ruda para entretener a los hombres de armas , o para los
    hombres que se sentaban a la mesa de los monjes.”
    O estas afirmaciones se hacen para obtener los favores de otras personas sentadas
    frente a estériles mesas gordas, o se hacen por ignorancia que es charlatanería cuando
    pretende pasar por sagrado e impecable conocimiento.
    “Los comienzos... para entretener”... ¿acaso ha leído quien afirma esto The
    Seafarer en anglosajón? ¿Nos quiere decir el autor para quién fueron escritas estas
    líneas, únicas entre las obras de nuestros antepasados que se pueden comparar con
    Homero..., para el entretenimiento de quién? No se hicieron para entretener a nadie, sino
    porque un hombre que se aferraba al silencio no pudo dejar de hablar. Y ese poema
    menos parejo, The Wanderer, se parece a aquel otro; en ambos habla un hombre
    destruido:
    Ne maeg werigmod wryde withstondan
    ne se hreo hyge helpe gefremman:
    for thon domgeorne dreorigne oft
    in hyra breostcofan bindath faeste.
    “For the doom-eager brindeth fast his blood-bedrag-gled heart in his breast” ...
    una disculpa por atreverse a hablar, y el hablar sólo perdonado porque su capitán y todos
    los marinos y los compañeros han muerto; algunos muertos por los lobos, otros
    arrancados de los acantilados por las aves cuyos nidos saquearon.
    Poemas como éstos no fueron escritos para los oradores de banquetes, como no lo
    es el undécimo libro de la Odisea. No obstante, la chusma se siente halagada cuando se
    le dice que su importancia es tan grande que el solaz de los hombres solitarios, y la más
    señorial de las artes, fue creada para su esparcimiento.

    Esta es la verdad.
    Nada más. Muchas gracias.
    Barcelona/Hix, primavera del 2002.

    Comentado por: Tipo de incognito el 21/8/2006 a las 16:51



  • "La VII Feria del Libro de Jaca se clausura hoy, con la presencia del escritor barcelonés Félix de Azúa, quien firmará ejemplares de sus obras e impartirá la conferencia “Todos los lectores, una sola lectura” en el Salón de Ciento del Ayuntamiento."

    ¡Reclamamos la transcripción de la conferencia!


    ----
    "Y si alguien se acerca para entrever el patio interior, nos sobrecoge un arrebato de maldad y decimos con feroz y estudiada indiferencia: “Lo siento, es una residencia privada”."

    Este arrebato de maldad que Azúa nos cuenta, es un maleficio lanzado por el pagano y psicotrópico horticultor Ferrer Lerín, que al parecer ha acompañado a Azúa en esta romería jacobina.

    Comentado por: Tipo de incognito el 21/8/2006 a las 16:43



  • La VII Feria del Libro anima la plaza de San Pedro de Jaca durante el puente festivo

    La plaza de San Pedro, junto a la catedral de Jaca, es el escenario de la séptima edición de la Feria del Libro durante todo este puente festivo. Librerías locales y de otros puntos de Aragón participan en este certamen en el que además se puede disfrutar de espectáculos de animación y la presencia de destacados escritores.


    Hasta el próximo martes día 15, la plaza de San Pedro, junto a la catedral de Jaca, acoge la séptima edición de la Feria del Libro organizada por el Ayuntamiento de esta localidad. Hasta ocho librerías de Jaca y distintos puntos de Aragón participan en esta edición, en la que además de poder adquirir toda clase de libros, los visitantes pueden disfrutar de distintos espectáculos de animación, exposiciones, talleres, y conferencias con algunos destacados escritores del panorama aragonés y nacional.

    El sacerdote y antropólogo Ricardo Mur fue anoche el encargado de leer el pregón inaugural de la feria, que esta mañana ha abierto definitivamente sus puertas. Muchos han sido los curiosos que se han acercado ya hasta la plaza de San Pedro para visitar los distintos stands, donde se pueden adquirir desde las últimas novedades, hasta libros antiguos difíciles de conseguir, con temas que van desde la actualidad política más candente, a temas relacionados con el Pirineo aragonés en múltiples facetas, pasando por los grandes nombres de la literatura universal.

    En la feria participan un total de ocho librerías. Desde las locales Dante, General, La Trastienda, Pinocho y La Unión, a las zaragozanas Futuro Cilveti y Kábala, dedicadas al comic y al esoterismo respectivamente, así como la librería Prólogo, de Gurrea de Gállego, dedicada a libros antiguos. También colaboran con sus fondos el Instituto de Estudios Altoaragoneses, la Institución Fernando el Católico y la Biblioteca Municipal de Jaca.

    Actividades variadas y nombre propios

    Además de poder contemplar los distintos stands y adquirir libros, los visitantes tienen muchos más alicientes en esta feria. Así, en la jornada del sábado cabe destacar la actuación del mago Honest en sesiones de mañana y tarde. Mañana domingo, la asociación Malavida ofrecerá un taller de comic y el lunes, tendrá lugar un taller de caligrafía.

    En la jornada del martes se podrá disfrutar de la actuación musical del cuarteto de saxofones de Sabiñánigo y del espectáculo de animación de calle “El carro de los cómicos”, con el grupo Tres Tristes Tigres. Además, a lo largo de la feria se podrán visitar sendas exposiciones fotográficas sobre “la asistencia Sanitaria en Jaca (1800-2000)” y “la catedral de Jaca y su entorno”, recopiladas por el coleccionista local Pedro Juanín. El recinto estará abierto en horario 11.00 a 14.00 y de 18.00 a 22.00.


    Pedro Juanín explica a los visitantes el contenido de su exposición fotográfica

    Pero además, serán varios los escritores de prestigio que van a pasar por Jaca a presentar sus obras, firmar libros e impartir conferencias. Las conferencias y presentaciones de libros se llevarán a cabo en el Salón de Ciento del Ayuntamiento. Hoy sábado por la tarde, firmarán libros Ricardo Serna y Severino Pallaruelo. Éste último presentará su libro “Guía del Pirineo Aragonés. Mañana domingo pasarán por la feria las escritoras Carmen Bandrés y Ángeles de Irisarri, mientras que la presentación del día correrá a cargo de Ramón J. Campo y su libro “La estación espía: las claves de la derrota de los nazis en los Pirineos”, con el ferrocarril de Canfranc como hilo conductor de la obra.

    El lunes, se presentarán sendos libros a cargo de Francisco Grasa y Magdalena Lasala. El primero, titulado “Agua y cenizas: el suicidio de las olas”, que irá acompañado de un audiovisual. Por su parte, Magdalena Lasala presentará su libro de poemas “La poesía como sacerdocio: rendirse a la diosa”, donde ofrecerá además un recital. El martes firmarán libros Emilio Giménez , Santiago Iglesias y de Paúl, Paco Ferrer y Félix de Azúa. Éste último será el encargado de cerrar la feria con una conferencia titulada “todos los lectores, una sola lectura”

    Una feria que crece

    Desde el Ayuntamiento y la Biblioteca Municipal de Jaca se muestran satisfechos con el progresivo crecimiento de la feria, lo que se ha traducido en un aumento presupuestario para esta edición.. Por primera vez, la feria cuenta con una partida específica de 5.000 euros en el presupuesto municipal, a lo que hay que sumar los 2.500 con los que la Asociación Provincial de de Librerías de Huesca patrocinan el certamen a través de una subvención del Gobierno de Aragón.

    La concejal de cultura, Concha Jiménez, destaca el hecho de que sea una feria representativa de la actividad librera en Jaca, además de poder contar con más librerías de fuera de la ciudad. En este aspecto considera que la participación del público ha sido fundamental y “los libreros están encantados por las ventas”. Así mismo, comenta que “Los autores que han ido pasando se quedan encantados con la feria y la propia Plaza de San Pedro”. Así mismo, la concejal destaca la gran respuesta de los escritores porque “es difícil conseguir gente que venga en agosto”. Sin embargo, pone el ejemplo de Félix de Azúa, quien “contestó inmediatamente” a la invitación del Ayuntamiento.



    Comentado por: Tipo de incognito el 21/8/2006 a las 16:26

  • No existe ya, (em)prendedor. Desde el preciso momento en que aquel enfebrecido filo atravesó el naipe quedó su futuro aherrojado por la venganza, un impertérrito calderón vertido sobre el silencio al final del último baile de aquella madrugada lobuna preludió el impaciente pifiar de las caballerías y el sigiloso y ágil rozar de las sedas y estameñas que nunca más volverían a girar en el salón...

    Comentado por: gabriel feraud el 21/8/2006 a las 13:41


  • Después de tan severa estancia, y ya que está por allí, debería usted, don Félix, pasar unos días en el balneario de Panticosa (aunque desde que lo adquirió el dueño de Enate se ha vuelto caríííísimo... y todo por unos astragados diseños minimalistas, una intervencioncita de Moneo y un cocinero nuevo).
    Quizás encontrara a unos convalecientes Settembrini y Naphta discutiendo alrededor del lago o a un solitario Hans Castorp arrastrando su enfebrecida sombra enamorada por los prados bajos de aquellas amenazantes moles de cimas minerales difuminadas por vertiginosas nubes de tormentas primerizas.
    No sé si aún existirá el vetusto salón de los pasos perdidos... Si existirá toda la melancólica decadencia de Panticosa. Ese sublime vórtice en el que los días tienen vocación de años y las almas se quieren perder muy, muy lentamente.¡Panticosa en Otoño!
    Saludos.

    Comentado por: (em)prendedor de coches el 21/8/2006 a las 11:23

  • Sr. de Azúa: gracias por narrarnos todo eso; está usted eximido de toda maldad por ello.

    Comentado por: Esperanza Gil Díaz el 21/8/2006 a las 10:13

  • Humboldt siempre está cerca, otra cosa es que no lo veamos.
    Aunque llena de polvo, ¿será romántica para ambas partes la guerra del Líbano? El componente "idiosincrático" le echa más leña a esa pira "así llamada romántica"...

    Comentado por: Octágono el 21/8/2006 a las 09:11

  • Oh Rapitán, mi Rapitán.

    ¿Subirá el sr. Azúa las Confesiones de San Agustín cuando escale el Oroel, como hizo Petrarca en el Ventoux?

    La guerra romántica es incomprensible. La otra un poco menos. Ah, las milicias ochocentistas!

    "Última fase compresiva de los Pirineos" aquí se nota que Humboldt está cerca.


    Comentado por: antofagasta el 21/8/2006 a las 08:50

  • Magnífico ochocentismo... Sólo de ahí, de ese discurrir y observar, puede surgir la clavada y lúcida prosa que tiene este entrañable (mas sí ácido) correo del Zar.
    Siempre, ¡buen viaje!

    Comentado por: Octágono el 21/8/2006 a las 08:35

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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