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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 5 de agosto de 2020

 Félix de Azúa

Eros y Thanatos

Mi amigo Javier R., que estuvo haciendo prácticas en el célebre Hospital Cochin de París, me cuenta una de las más bellas historias del verano. Como médico de plantilla, tuvo acceso a dos de los historiales ultrasecretos de la política francesa, el del general De Gaulle y el de Mitterrand, nunca publicados. Si se juntan los dos, dan una novela a lo McEwan.

Cuando Mitterrand cumplió los sesenta y cuatro años, el doctor Adolf Steg, jefe de la sección de urología del Cochin, le diagnosticó un cáncer de próstata. Se podía intervenir y no presentaba mayores problemas para la supervivencia del enfermo, pero era imprescindible un bloqueo hormonal. Lo que el doctor ignoraba es que Mitterrand estaba enamorado.

El presidente de la república le preguntó a Steg si una vez practicada la intervención podría seguir manteniendo relaciones sexuales completas. El doctor le dijo que desgraciadamente debería despedirse del uso de su instrumento, pero que había otros modos de mantener una relación amorosa sin necesidad de echar mano, valga la expresión, de lo más clásico. Mitterrand, un escéptico del siglo XVII trasladado al siglo XX, se negó a la intervención. Sólo admitió curas parciales.

A los setenta años se le produjo la metástasis que lo conduciría a criar malvas. Murió amando, es cierto. Lo que no sabemos es si su amante habría preferido que durase más, aunque fuese al precio de divertirse de otro modo. Nunca la consultó sobre este punto.

Al general De Gaulle le sucedió algo similar, pero así como Mitterrand puso por encima de su propia vida el intercambio de fluidos con su novia, el general tendió a la Patria en el lecho de la dama, seguramente con no menor ímpetu amoroso.

En 1968 el célebre doctor Abouker le diagnosticó un adenoma de próstata. Requería una intervención inmediata, pero estaba de Dios que todo debía coincidir en aquella señalada primavera del 68 para que el general diera pruebas de su patriotismo, así que los franceses se lanzaron a ese ejercicio físico llamado revolución y el general no tuvo más remedio que posponer el quirófano para salvar a la Patria.

Anduvo siete meses con sonda, una experiencia que quienes la han pasado dicen que es más o menos como llevar un nido de ratas hambrientas entre las piernas. Así se mantuvo, estoico soldado de las legiones romanas, hasta que los franceses decidieron que la juerga había concluido y volvieron a sus casas, al trabajo, a las aulas o a los cafetines. Entonces se operó. Y una vez operado, se jubiló.

He aquí dos casos de sacrificio difíciles de analizar. ¿Se sacrificó Mitterrand por su novia, o por su vanidad? ¿Y De Gaulle, lo hizo pour la France, o por esa satánica soberbia que todo el mundo le atribuía?

¿Creyó Mitterrand que su amante lo abandonaría en cuanto se cerrara el grifo del fluido? ¿No sería eso tenerla en muy pobre estima? ¿Creyó De Gaulle que si le aparcaban unas semanas, la Francia entera se iría a hacer gárgaras? ¿No es eso tener en muy bajo concepto a sus compatriotas?

Lo dicho. Una novela. Padre e hijo, una próstata hereditaria, el oscuro objeto del deseo, los viejos soldados, los modernos políticos, el eterno masculino, etcétera.

[Publicado el 16/8/2006 a las 08:00]

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Comentarios (17)

  • Así habló un aristócrata, creo que inglés: "Si algo me parece bello o no es un asunto del que se ocupa mi secretario."

    Comentado por: Gengis Kant el 24/8/2006 a las 13:55

  • Siempre viajo con la cámara de fotos; así me evito el fastidio de mirar.

    Comentado por: Gengis Kant el 24/8/2006 a las 13:44

  • De refilón, sin voracidad ocular, con la imaginación en Palestina, me he empapado distraídamente de Escocia. Objetivo cumplido.

    Comentado por: Gengis Kant el 24/8/2006 a las 13:33

  • Viajes y más viajes.

    Convencido, como si fuera un profesorcillo universitario, de que los mejores viajes son literarios, he estado entretenido unos días en una casa de campo escocesa leyendo una novela de Walter Scott, "El talismán", cuya acción se sitúa en el desierto palestino.

    Comentado por: Gengis Kant el 24/8/2006 a las 13:24

  • Lo que me extraña es que el galeno le mentara siquiera la posibilidad al gallardo Miterrand, de perder canjear la hombría a cambio de unos años más de vida; no debía ser gavacho...

    Comentado por: Javi el 17/8/2006 a las 19:50

  • Para pasado oscuro el de Mitterrand.Ayer a proposito de el asunto Grass lo recordé.Hoy,por ayer,FdA,lo pone en el punto de mira.No fue una excepción en Francia,colaboracionista represor de colaboracionistas,para hacer olvidar su pasado.Simon de Beauvoire los retrata con crudeza en Los Mandarines,solo que este llegó a presidente.Lo que comenta FdA es el colofón natural en una vida llena de ambición de poder y mentiras.

    Comentado por: maleas el 17/8/2006 a las 00:54

  • Una novela con varios de esos ingredientes, incluida una excelente descripción de lo que un hombre apasionado y enamorado siente y cavila cuando su próstata se acaba, y con una opción final original y sugerente:

    "Au-delà de cette limite votre ticket n'est plus valable" (1975), traducida recientemente por la Editorial Demipage como "Próxima estación: final de trayecto", de Romain Gary - escritor dos veces ganador del Goncourt


    Comentado por: Everyman el 17/8/2006 a las 00:23


  • "... el eterno masculino, etcétera", trasnochado y sin matices, como posición dominante y patriarcal, se está viniendo abajo por sus propias contradicciones, y sobre todo, por la estupidez en que se fundamenta.

    Que la historia del Patriarcado es antigua, eso ya lo sabemos; pero no es natural, porque niega la lógica de la vida. Y en un sentido simbólico y real, la prostatitis y el sexismo no son más que síntomas de la enfermedad global que enferma al mundo, por sus efectos desintegradores y desestructurantes.

    La salud y la enfermedad es una cuestión de grados, y por lo mismo, el matiz, lo sutil, lo dúctil, son distintivos necesarios para ciertos logros, o al menos así lo entiendo, de momento.

    Buenas noches a todos.






    Comentado por: francesca el 16/8/2006 a las 22:14

  • Me pregunto ¿cómo manejarían esta informacion los medios norteamericanos referente al hecho de prolongar la capacidad de amar y mantener el orgullo de sus presidentes, acuerdénse de Clinton con Mónica, o si en el entierro de Reagan en ese atardecer maravilloso californiano se hubiera presentado una Mazarine Reagan?.

    Comentado por: Todotranqui el 16/8/2006 a las 20:16

  • El Cochin fue también el hospital donde ingresó Orwell en sus correrías de vagabundo etoniano por París, ahí tuvo una presciencia de la que sería su propia muerte.Por cierto...¿se inspiró Aznar en las simulaciones de atentados de Miterrand para el suyo del 95 ? A la prensa libre parece no importarle. Libre entre comillas .Yo no traducuría soar como herida sino como dolor , exactamente soar es un dolor sin herida, si te dan una paliza your soul might be soar but your body full of bruises.






















































    Comentado por: tomas el 16/8/2006 a las 18:18

  • Buff... Quien no conoce de manera directa el tema de las hormonas no está en condiciones de opinar con tino. El enamoramiento va de consuno (porque no sé qué provoca qué) con una determinada actividad hormonal. Quizá lo que Mitterrand debía temer (no 'de') era la apatía, la astenia.
    Un saludo.

    Comentado por: Pablo M. el 16/8/2006 a las 17:15

  • Buff... Quien no conoce de manera directa el tema de las hormonas no está en condiciones de opinar con tino. El enamoramiento va de consuno (porque no sé qué provoca qué) con una determinada actividad hormonal. Quizá lo que Mitterrand debía temer (no 'de') era la apatía, la astenia.
    Un saludo.

    Comentado por: Pablo M. el 16/8/2006 a las 17:14


  • ¿El uso de su instrumento?, ¿su instrumento?, ¿instrumento?

    Es romántico imaginar que alguien está enamorado "...estaba enamorado". Pero estar enamorados no es sólo sexo ¿no? o sí,¿ es sólo eso?

    El señor de Azúa está de broma, no se desanime señor Ortega, que hoy se vive una media que sobrepasa los ochenta años ¿que cómo? pues depende en parte de la genética y en parte de los cuidados. Vivir para amar.

    Comentado por: Patricia el 16/8/2006 a las 16:42

  • Vaya , anecdotario de verano a-no , ya no ,no , y que quique , un quiqui , ya no ? ver lo !! lo que ? la , que , verdad que si ? no .

    Comentado por: alber pla el 16/8/2006 a las 15:09

  • En efecto, muy buenas historias. Muchos casos clínicos lo son, independientemente del personaje. Como apunta Cas, la fama dificulta la privacidad y eso que ganamos.

    Si Mitterrand no le dijo nada a su amante no hay que descartar que le importara un pito su opinión y pensara unicamente en él y su forma de entender lo que es vivir.

    Una vez leí una anécdota de Miterrand, menos divertida que ésta, pero que ayuda a explicar la situación actual de Francia. Durante una entrevista realizada al Presidente en su biblioteca, posa orgulloso ante sus miles de volúmenes. El entrevistador le pregunta cuántos libros de los que les rodean son de economía, a lo que Miterrand responde con una sonrisa de satisfacción: "¡Ninguno!".

    Una pregunta, Sr. Azúa. Tras el adiós a los viajes y el tema prostático, ¿podemos esperar algún artículo que levante el ánimo a los que somos de su quinta?


    Comentado por: ortega el 16/8/2006 a las 11:25

  • Las historias clínicas, ¿no son privadas?

    Comentado por: cas el 16/8/2006 a las 11:07


  • "Eros, the rose and the sore".

    Vladimir Nabokov, 'Ada or Ardor'. Lo que en una traduccion -en este caso- inevitablemente empobrecedora viene a ser: "Eros, la rosa y la herida".

    Comentado por: melville el 16/8/2006 a las 08:25

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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