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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 5 de agosto de 2020

 Félix de Azúa

Padres de la patria

La descripción de los últimos años de Constantinopla, en el relato clásico de Steven Runciman, es inolvidable. El lector se va sintiendo cada vez más sobrecogido a medida que ve crecer la lucha a muerte entre los distintos sectores y barrios de la capital del imperio. Latinos contra bizantinos, genoveses contra pisanos, griegos contra venecianos, en una ciudad sobre la que estaba cayendo el imponente ejército de Mahomet II como nube de langostas. Y cuanto más se aproximaba la media luna, más se enconaban las reyertas cristianas.

Con las más variadas excusas, los unos a los otros se acusaban de traidores, ladrones, corruptos, criminales, herejes o imbéciles, y se degollaban entre sí con verdadero entusiasmo. Estaba ya el ejército otomano a las puertas de la ciudad cuando todavía unos cristianos (los genoveses) traicionaban a otros cristianos (todos los demás) por un puñado de monedas.

Parece incomprensible este suicidio frenético del último minuto, y sin embargo se repite una y otra vez con mayor o menor intensidad. Una furia demente ataca a aquellos que en realidad no creen ya en la victoria y ni siquiera la desean. Enloquecidos por la vergüenza, los derrotados se lanzan sobre cualquiera que se encuentre a su lado para echarle toda la culpa del fracaso.

El odio al más próximo aparece cada vez que se produce la certeza de un fracaso común. Lo cual sucede en las naciones, en las familias, en los negocios compartidos, en los matrimonios, en los viajes organizados y en toda empresa colectiva que se va al garete. No es fácil soportar la culpa, ni comportarse responsablemente ante la propia inoperancia. Creo recordar que es en el Bhagavad Ghita en donde el derrotado emperador de la India se ve en la obligación de enseñar al joven Alejandro lo que debe hacer un rey que ha vencido a un emperador y le va dictando los pasos rituales, incluida la decapitación del vencido.

Cuando el que se siente culpable del desastre carece de fortaleza moral, acusa de su fracaso al primero que pasa ante la mirilla de su escopeta. La causa de todos los fracasos de algunos vascos son los españoles, la causa de todos los fracasos de los nacionalistas catalanes la tiene Madrid, los fracasos del PP son culpa de los socialistas y viceversa, muchas mujeres creen que su desgraciada situación obedece a una culpabilidad natural de los hombres y no pocos hombres desgraciados se creen víctimas de las mujeres.

Para poder cerrar los ojos ante la propia incompetencia, la incapacidad para cumplir con la tarea asignada y la falta de coraje para asumir responsabilidades, se hace imprescindible un chivo expiatorio. De ese modo el incompetente mantiene una última pretensión de inocencia que sólo él defiende ante un escenario desolado antes de quedarse solo por completo.

El último capítulo del odio hispánico, con motivo de los incendios gallegos, es tan colosalmente idiota que lleva a creer en el derrumbe ineludible de toda la especie política española. Como en Italia, los ciudadanos nos encontramos secuestrados por bandas de parásitos que se acusan mutuamente de todos los males que nos infligen. Esos males que nos abruman son, sin embargo, el objeto con el que justifican sus elevados salarios. Se supone que han sido elegidos para impedirlos. Por el contrario, se alimentan de ellos.

Entre las ruinas de un país donde la zona salvada de las llamas es un desierto, y la que no es un arenal o un baldío de ceniza humeante es una termitera de cemento, los cabezudos de cerebro de cartón se apalean incansablemente con las tibias de los muertos, pero en sus bolsillos suenan las monedas de oro.

[Publicado el 10/8/2006 a las 07:47]

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Comentarios (29)

  • hola quiero saber cual aporte dieron los padres de la patria al taetro dominicano....

    Comentado por: Danilsa el 13/4/2010 a las 15:24

  • aa

    Comentado por: jose el 16/9/2009 a las 22:37


  • Más allá de la farsa que obligados presenciamos, la naturaleza no es una mera apariencia sino realidad verdadera. Es cierto que estamos desilusionados y frustrados por esta comunidad violenta, pero algunos, como dijo hace poco el amigo Maleas, al menos podemos caminar por la avenidad de la Paz con la cabeza alta.

    Unos pisotean la tierra, otros la acariciamos.

    Me entristece tu tristeza, querido no-ruso, y la pérdida del Rostro amigo. No es para menos. ¡Cómo no compartir el pesar por la transmutación de vida en oro. El valor invertido!

    Maestro, ¿Por qué no aprendemos la lección?

    Saludos afectuosos.

    Comentado por: francesca el 10/8/2006 a las 20:46

  • Tambien se puede ser liberal y defender la neutralidad moral del Estado -con la consiguiente libertad de todos los ciudadanos para perseguir su concepcion del bien dentro del respeto al igual derecho de los demas. Es decir, liberal sin adjetivos. No se olvide.

    Comentado por: melville el 10/8/2006 a las 19:43

  • *No me había percatado de su llegada.
    Que bueno... ahora el retroceder apacible por estos días. No quiero ser descortés y cambiar el tema, pero me diluí por completo con la lectura de intercambio.


    Comentado por: morgan el 10/8/2006 a las 17:32

  • Se puede se cualquier cosa menos coherente

    Comentado por: albert el 10/8/2006 a las 17:13

  • A Vic:

    Sí Señor: se puede ser liberal y católico, conservador liberal (que no es igual a liberal conservador) y hasta se puede ser liberal y tolerante (es broma).

    Gracias por la bibliografía. Veo que sobreestima mis posibilidades pero se hará lo que se pueda. No,¡que coño! Lo que se puede lo hacen los perdedores. ¡Se hará!

    PS: No se sulfure. Lo que Usted comenta es cosa del blog, hay afinidades electivas y es bueno que así sea.

    Comentado por: ortega el 10/8/2006 a las 17:11

  • A Javier:

    Mis disculpas si he dado a entender que la intolerancia a que me refería era la suya. De haber tenido alguna duda su segundo texto me la borraría. Gracias por el link, aunque como Usted adivinará rebelión.org nos es una de mis páginas favoritas. Lo leeré con atención (impreso, no se leer de la pantalla).

    Sin embargo, no es bueno plantarse. ¿Me permite que le cuente un recuerdo infantil? En el Bachillerato que yo cursé (de lo que hace dos veces los famosos veinte años) se impartía una asignatura llamada Formación del Espíritu Nacional. Los de mi edad se acordarán.

    En cierta ocasión, uno de mis compañeros (el más brillante de la clase) expuso una definición de comunismo. El profesor, un falangista, le comentó: "Según lo que Usted ha dicho el comunismo es una tontería. Si así fuera medio mundo no sería comunista". A menudo me acuerdo. Perdón por la batallita.

    A Everyman: es cierto, estamos en guerra. Esto quiere decir que hay alguien dispuesto a matarnos si tiene ocasión.



    Comentado por: ortega el 10/8/2006 a las 17:03

  • Al sr. Ortega:

    ¡Hombre!, señor Ortega, se puede ser liberal y católico, vease a Von Mises (el mayor... bueno, la verdad es que no conozco la ideología del menor, a lo mejor también lo era).
    O 'conservador-liberal' à la Thatcher, aunque supongo que esto es bastante más peliagudo y supongo, otra vez, que por cuestiones de traducción sobre todo.
    En referencia a lo que usted escribe sobre el 'punto de vista conservador' y el 'gobierno' (diría mejor 'Estado'), sólo un pregunta, ¿mete aquí a los tradicionalistas?.
    Y para profundizar más sobre el concepto de 'comisario' lean a Schmitt, es un consejo, se divertirán... aunque no más que yo leyendo a algunos de los sujetos que se han ganado, a pulso, el título de 'parvenus habituels', unos van de censores gramaticales, que más parecen linotipistas que otra cosa, se inventan sentidos, haciendo eiségesis, otros que piensan(?) obviedades-vaciedades-topicazos (desipere est jus gentium), que se dan pomadita ('tu me das cremita yo te doy cremita, aprieta bien el tubo que sale muy fresquita'), otros que hablan (sin saberlo) de 'suppositio formalis' y 's. materialis' (ubi es S. Anselmus!), de 'razonamientos lógicos' (?), ¡cómo si los hubiera de otro tipo!, [nota: releer a S.Haack]... el verano, qué tendrá el verano...¡ah!, ¡ya!, el calor, amigo mío, el calor, esperemos pues al otoño,... y mientras tanto otros clásicos no aparecen (El Pozo y El Numa), se les echa en falta...

    P.S.: algunos títulos para 'liberarse':

    Obras completas. Vol. XVIII, Los fundamentos de la libertad / F.A. Hayek,

    ¿Derecho sin reglas? / Matthias Kaufmann
    [México] : [Premia], 1991
    [1ª ed. mexicana] .

    La soberanía : contribución a la teoría del derecho estatal y del derecho internacional / Hermann Heller ; presentación de Máximo Carvajal Contreras y Miguel de la Madrid H. ; traducción y estudio preliminar de Mario de la Cueva

    [Comedias]. T.1, Les Acharniens ; Les Cavaliers ; Les Nuées / Aristophane ; texte établi par Víctor Coulon et traduit par Hilaire Van Daele

    [También a veces, y escribo esto a cuenta del último libro, cuando leo algo de lo que se publica aquí, no por la mayoría de los señores/as que por aquí aparecen, he de decirlo,...pago rápido en el ciber, corro rápido a la casa y releo rápido 'Las Nubes', pienso en Estrepsíades y en su hijo y en el divino Socrates y me calmo...plácidamente..., ¡mazel tov, in inferos, Aristófanes!.]

    Memento ignari!:
    Silete philosophi(?) in munere alieno!,... si se me premite retocar al maestro.

    Saludos.

    Comentado por: vic el 10/8/2006 a las 16:59

  • ¿Y cuando el fracaso colectivo es global cómo se reparten las tortas?

    Explosivos líquidos en inocentes botes de refrescos en los equipajes de mano de hombres y mujeres dispuestos a inmolarse para llevar consigo al fondo del Atlántico a unos cientos de ufanos viajeros de vuelos trasatlánticos, y con ellos estrellar la pudibunda necesidad que tenemos los ricos de la parte llamada racionalista del mundo de que los estados y los organismos supranacionales, o lo que sea, nos aseguren contra la muerte antes de que llegue el momento, si llega, de que la pidamos o la aceptemos - ¿Hegel?.

    Para nuestra seguridad se prohíben los equipajes de mano, ningún líquido ni nada incontrolado a bordo. Las madres con lactantes son obligadas a tragar algo de la leche del biberón de su niño para comprobar que no son homicidas suicidas que llevan al sacrificio a su hijo o el de alguien que se lo prestó para su salvación eterna en la lucha contra el mal. Los enfermos un traguito de su medicina.

    ¿Contra quién dirigir ahora nuestra frustración y falta de asunción de responsabilidades? ¿Dónde enseñan a asumir estas responsabilidades sean conservadoras o de izquierdas? Para aprender química de explosivos líquidos se pueden conseguir becas en las mejores universidades americanas – la bondad o candidez del que enseña incluso al que sabe que le va a matar. Nuestros submundos llamados auténticos no sabrán descubrir ninguna vacuna ni crear ninguna nueva tecnología que aporte desarrollo ni bienestar, pero son adictos al consumo de la tecnología aplicada para sus fines - vease Napul en sus memorias de viajes por países musulmanes.

    Comentado por: Everyman el 10/8/2006 a las 16:19

  • A Javier:

    Muy interesante su experiencia con los incendios, mezcla de cui bono y actitudes atávicas.

    Sinceramente, no sé si las opiniones de Tertsch coinciden con el modo de pensar (?) del PP. En todo caso, para mí eso no las descalifica. Es curioso ver, y no lo digo por Usted ya que no lo conozco, como los liberales, que se basan en la tolerancia, soportan tan mal modos de pensar que no son el suyo (¿tendrá razón Strauss?). Basta demostrar que alguien opuesto sostiene un idea (un conservador, un católico) para descalificarla.

    Lo que sí dudo es que una característica de la izquierda sea la falta de certeza, lo que en sí (la certeza) no es ningún defecto. Quizás hoy, desmoronadas las viejas creencias, se encuentra la izquierda limitada al estricto tacticismo. Por eso me ha parecido interesante el esfuerzo (que no el resultado) del Euston Manifesto: si lo lee es posible que también le suene a PP.



    Comentado por: ortega el 10/8/2006 a las 14:17

  • A Ortega: una entrevista llena de luces y sombras, como acostumbra el entrevistado. No me parece acertado decir que no parece español. Creo que, sea lo que sea, español o, simplemente, habitante de España, lo sustancial es que su discurso encaja como un guante en el modo de pensar del PP... ¡Nunca llego a entender dónde reside esa descomunal fe en las propias ideas u opiniones!. A menudo pienso que la izquierda es, sencillamente, la falta de esa certeza (por eso pacta, por eso es contradictoria, por eso resulta comprensible... ¿o debería decir in-comprensible?.

    Querida bloguera, sobre los incendios un par de experiencias. La primera, hará cosa de 15 años, durante un viaje en bicicleta con mi mujer por Extremadura. Dormíamos en tienda, en plan acampada libre (se podía, entonces). Un día, poco después de levantarnos, vimos un fuego en el monte a poca distancia (empezaba el incendio). Salimos con nuestras bicicletas a toda velocidad para alarmar a las gentes del pueblo más cercano, pedir ayuda, etc. Tenías que habernos visto: los ojos desorbitados, la voz en cuello, la alarma en el rostro señalando en dirección hacia donde estaban las llamas, que crecían por momentos. Los primeros a quienes acudimos, en plena calle, un poco al estilo de fuegoooooo!!, nos miraban más con pena, quiero decir, con conmiseración, que con ojos de alerta o entendimiento. Alguno, incluso, llegó a decir, en bajo, como para sí, algo como ah! esa es la finca del Ambrosio (por poner un nombre), dando claramente a entender que era de Ambrosio, es decir, que no era la suya... Como quiera que de allí no sacabamos nada, preguntamos por el alcalde. Nos mandaron donde estaba. En una boda (no en la ceremonia, sino en la celebración...). La reacción del alcalde cuando salió a la calle y escuchó nuestro testimonio fué el perfecto aldabonazo de lo que nos habíamos encontrado antes, en el pueblo: ah!... sí... fuego... ¿dónde dicen?... ummh... Indolente, como un perfecto haragán hijodesumadre, dijo que sí, que avisaría pero que¡coño!¡estaba en una boda!. Por nuestra parte, recogimos el petate y salimos de las profundidades abisales del medio rural extremeño. Aquello fué un auténtico parto. Tanto mi mujer como yo, aterrizamos, al fin. Hasta ese momento, no dejábamos de repetirnos por las noches: qué gente más agradable se encuentra uno por estas tierras... ¡Qué digo estas tierras!¡Por España!Sabes qué te digo? Que el español es un tipo cojonudo!.
    Segunda experiencia. Año pasado, ría de Arosa. Volvíamos por la noche hacia la casita que habíamos alquilado en un paraje maravilloso. Todo genial: precio, paisaje, luz, la propia casa (bueno sí, con eso tan característico del area rural español de no terminar las casas jamás y mantenerlas sin pintar, color cemento, sin barandillas, si acaso tuviera terraza... Todo para no pagar algún puto impuesto. Es mejor así. Eso que me ahorro, no te jode!), en fin, un lujo... Pero a eso de 1 km, hete ahí que, justito en el punto donde debía estar la casa (a las afueras de un pueblo), algo brilla. Algo brilla demasiado! fuegoooooo!! Cuando llegamos, un fuego en pleno pinar, ya de tamaño regular, empezaba a devorar monte a unos cuarenta metros de la casa. En pleno parque natural! dios mío! Ipso facto, mando a las niñas alejarse y cual hombre aguerrido cojo unas largas cañas y me voy a por él, a por el fuego... De risa, claro. Lo dejo y cojo el coche para hacer algo más sensato e ir a por los bomberos. Mientras, mi mujer va a avisar a la dueña de la casa que, a la sazón, vivía casi puerta con puerta... Según me contó después, le costó despegarla de la televisión y cuando salió, vino a decir más o menos lo que casi veinte años atrás nos dijeron por extremadura: ah... ya veo... bah! si eso es monte!... A los quince minutos ya estaba yo de vuelta con una cuadrilla de tipos vestidos de verde que en cosa de una hora dieron buena cuenta del fuego... Hubo suerte, en ese caso. Pero para la posteridad quedó la reacción de Marisa, su insondable mezquindad, su ignorancia dañina. Lo más revelador del caso, querida bloguera, es que sabíamos que había un problema de lindes entre Marisa y la casa cuyo jardín daba a la parte del monte que comenzó a arder...
    Sobre esto hablaba el artículo pasado de FdeA, creo yo, el de los huesos de oliva, que no aceituna, como decía el Pozo.

    Comentado por: Javier el 10/8/2006 a las 13:37

  • No parece casualidad que el texto que nos infligió ayer don Félix, en modo de parodia, coincidiera con la entrada en vigor del Estatut.
    He disfrutado la excelente entrada de hoy, aunque las manías del autor lo desvirtúen algo en el penúltimo párrafo, que merece el correctivo aplicado por Ortega. Es una soberbia ejemplificación del fenómeno que describe: cuando no se ve salida a una situación de terror se desencadena la paranoia. Y parece que don Félix ya lleva muchos años harto, pero, como explicó en su Discurso Monsieur du Perron, en caso de conflicto entre uno y el mundo más vale intentar cambiar uno, porque si no el el mundo el que te cambia de uno a nada.
    Yo no sé qué le pide la gente a los políticos. Parece como si la política fuera la continuación de la religión por otros medios. Manía de necesitar santos y reclamar milagros para cambiar lo que hay. Creo que hasta don Félix les pide más de lo que se exigiría en la situación de ellos. A lo mejor por eso no es político profesional, sino profesor de día y autónomo de noche. Trabajos en los que es más fácil -o posible- un alto grado de autoexigencia. La res publica es muy grande y en ella cuando no somos público somos res.

    Comentado por: Jerónimo del Prat el 10/8/2006 a las 10:40

  • No escribe mal, Simpática Bloguera -ni creo haberlo sugerido. Gran poema el de la Dickinson.

    Comentado por: melville el 10/8/2006 a las 10:36

  • No-ruso, y este otro poema de Dickinson para honrar a tu amigo:


    Hay una dignidad que a todos nos espera-

    Hay una dignidad que a todos nos espera
    una mitrada tarde.
    Nadie evita esta púrpura
    ni esta corona evade.

    El coche y los lacayos asegura,
    la cámara, la pompa y el gentío;
    y también las campanas de la aldea
    al seguir lentamente aquel camino.


    Comentado por: La simpática bloguera el 10/8/2006 a las 10:34

  • Pues sí que escribo mal, porque ahora tendría que haber dicho:
    "....sobre la incapacidad de reconocer responsabilidades y la tendencia a culpar a otros de los propios errores".

    Comentado por: La simpática bloguera el 10/8/2006 a las 10:27

  • Melville, era un chiste, intentando ilustrar el comentario de Azúa sobre la incapacidad de reconocer responsabilidades y de culpar a otros de los propios errores ¿tan mal escribo?. No tiene ni que disculparse.
    Gracias de todos modos por su reconocimiento e información.

    Comentado por: La simpática bloguera el 10/8/2006 a las 10:24

  • Para ti este poema (que adoro) de Emily Dickinson.

    Se parece el dolor a un gran espacio-

    Se parece el dolor a un gran espacio:
    recordar no podría
    cuándo empezó; si hubo
    sin él un sólo día.

    Es su propio futuro.
    Sus infinitos reinos
    contienen su pasado, saben que les esperan
    períodos de nuevo sufrimiento.



    Pain -has Element of Blank-
    It cannot recollect
    When it begun -or if there were
    A time when it was not-

    It has no Future -but itself-
    It's Infinite contain
    It's Past -enlightened to percive
    New Periods- of Pain.

    Comentado por: La simpática bloguera el 10/8/2006 a las 10:21

  • Simpática Bloguera, no se sienta usted atacada, por favor. Sólo pretendía restaurar el chiste, que siempre ha sido uno de mis favoritos, a su estado original. Quizá fui demasiado brusco, pero atribúyalo al hecho de que envié el comentario desde un cibercafé regentado por un oriental en el centro histórico de Siena, donde resido este verano. La película es "Sueños de un seductor", en el título español; se basa en una obra de teatro de Allen, peroo la dirige Herbert Ross. Es divertidísima: imagine al Allen joven intentando ligar aconsejado por el fantasma de Bogart, que se le aparece.

    ¿Acepta mis disculpas?


    Comentado por: melville el 10/8/2006 a las 10:21

  • Fascinante sitio para descansar de la vida.

    Comentado por: La simpática bloguera el 10/8/2006 a las 10:11

  • Siento mucho tu dolor no-ruso, de veras, espero que el Rostro, maravilloso e imponente, acompañe su muerte. No es un mal sitio para descansar muerto.

    Comentado por: La simpática bloguera el 10/8/2006 a las 10:10

  • Un amigo muere:

    Muerto para los guerreros sin memoria que sostienen la nada.

    Muerto para los que prenden fuego a su propia vida: la llama bajo la lengua brilla a veces como el oro de la travesía.

    Muerto para la espada de madera que asaltaba los cielos tendiendo una escalera hacia la soberbia del Rostro, el Rostro que no se puede ver: el Rostro perdido.

    Muerto para su propia cabeza que atraviesa la blanca densidad del escudo, atraviesa la nieve y el corazón de la presencia. Una llama en carne viva contra el párpado de la oscuridad.

    Muerto para la novia que en el cuarto dedo de su mano izquierda transporta hacia nosotros la pequeña llama que forma una perpendicular imaginaria sobre la línea de tierra.

    Muerto para la sombra que su cuerpo proyecta en el espacio y se convierte en una mano que surge del aire y detiene el sacrificio.

    Muerto para el que fue soñado por el oro y prefirió vivir al borde del amor y supo lo que el amor era: rostros que desaparecen, montañas que nos olvidan.

    Muerto para la noche y para el que dormido se separaba de su cabeza hundida en la almohada abrasada como si abandonase su propio cuerpo envuelto en un paño de pureza.

    Muerto para el que conspira para su crucifixión.

    Muerto para las mujeres que arrastran una blanca estela de piedra hacia las bodas del vacío.

    En su tumba, la espina de un fuego brilla en el vaso de aceite.

    Aunque la memoria sugiera continuidad y persistencia, ahora es imposible unir el aliento con las palabras y las palabras con el Rostro.El Rostro.

    El Rostro que deshoja el viento, transformado en un animal que se hace pequeño y en un fuego que da luz a los abandonados.


    Comentado por: jo tía y nosoyruso,señor recuerdan juntos el 10/8/2006 a las 09:58

  • Yo diría que ejercicio de responsabilidad ¿no?

    Comentado por: Patricia el 10/8/2006 a las 09:47

  • Melville, ya que está usted por aquí; copié la cita de ayer ¿o anteayer? de un libro de ediciones B "Woody Allen en imágenes y palabras", ....¡la culpa no es mía!!! ¿qué culpa tengo yo de que esté errado? ¿por qué me ataca usted de esa manera?; ni siquiera fue una equivocación..ni siquiera vi la cinta que menciona....si los libros transmiten errores, si internet transmite errores, si esos errores se amplifican de teclado en teclado ¿qué culpa tenemos los usuarios, concretamente YO?...que alguien pague por todo esto...¡los consumidores de información tenemos nuestros derechos!!!!!
    ¿cómo vamos a saber si lo que nos cuentan es verdad?. Por cierto ¿quién lo cuenta? ¿quién, quién, quién..........???????

    Comentado por: La simpática bloguera el 10/8/2006 a las 09:45

  • En el ámbito de las relaciones personales, lo que se percibe como fracaso propio es arrojado al otro con una fiereza que acaso sólo las películas de Bergman y Cassavettes acierten a expresar. Hay un envilecimiento mutuo que se alimenta a sí mismo de forma constante. Tiene mucho que ver en ello, sugiero, la obstinación con que sostenemos nuestra identidad de cualquier sombra de fracaso, de cuestionamiento, de derrota. Más que la culpa, no soportamos habernos equivocado; no llevar razón. Por eso dice Ortega y Gasset que cabe no llevar razón de puro llevarla demasiado. ¿A quién le gusta ser derrotado en una conversación, cuándo una deliberación política ha servido para modificar los puntos de vista de los participantes? Con razón los griegos concebían el debate público como una competición. Y así, en todo.

    Comentado por: melville el 10/8/2006 a las 09:30

  • ¡Olé! Otro gran texto: eso está pasando en todas partes y a todos los niveles.

    Puede venir acaso la siguiente reflexión, que, sin atemperar lo dicho por el Sr. Azúa, proporciona otro punto de vista.

    Entre las creencias de la tradición que llamaríamos "izquierda" está la del control, es decir, la de que los lídereres políticos pueden cambiar el mundo; de lo contrario el proyecto que se pretende llevar a cabo no sería factible. Por ello, de las cosas malas que ocurren se culpa al gobierno porque podría (debería) haberlas evitado, ¿o no? "No hay accidentes, camarada", repetía el comisario de turno.

    En cambio, desde un punto de vista conservador en mal existirá siempre, las desgracias seguirán ocurriendo y no se puede esperar de ningún gobierno su eliminanción, ni aunque lo supongamos perfecto. De hecho, el gobierno en sí es un mal necesario y como tal debe ser reducido (su ámbito) al mínimo indispensable.

    En su diario "Cent dies del mil.leni", Valentí Puig menciona a Oakeshott, lo que podríamos llamar un conservador "modesto" (opuesto a uno ambicioso como Strauss). Traduzco: "...con gran acierto epigramático, definía el racionalismo como la crencian en que cosas como cocinar, el sexo o la política se pueden aprender en un libro"


    Comentado por: ortega el 10/8/2006 a las 09:24

  • Sí, parece que la cuestión política huele a podrido en la Hispania....¿o es en todas partes?. Pero finalmente, yo sigo sin enterarme de exactamente de qué manera y a quién beneficia todo este asunto...mi ingenuidad no tiene límites

    Comentado por: La simpática bloguera el 10/8/2006 a las 09:07

  • Cuanto más se acerca el gélido hálito de las huestes turcomanas invasoras, adquiere más velocidad, y al remontar el vuelo para superar las viejas murallas de Constantinopla, desciende intramuros absolutamente recalentado, como un soplo infernal.

    Una especie de foëhn climato-histórico.

    Comentado por: gabriel feraud el 10/8/2006 a las 08:54

  • Culpa ?

    Comentado por: albert pla el 10/8/2006 a las 08:06

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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