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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 5 de agosto de 2020

 Félix de Azúa

El genio nacional cruza el charco

Invito a todos aquellos que caigan por esta página a que acudan el próximo día 25 del presente mes a Nueva York, en donde se celebra el concurso “Lanzamiento de Hueso de Oliva” en su onceava convocatoria, sea como contendiente, sea como espectador.

La exhibición, organizada por un grupo de expertos y especialistas casi todos naturales de Cieza (Murcia), tendrá lugar también en la capital autónoma murciana, pero siempre es mejor verla en Central Park donde hay más espacio para el lucimiento de los atletas.

La notoriedad del evento nos evita dar más explicaciones, pero siendo los más jóvenes los peor informados, sepan que el lanzador puede inscribirse gratuitamente, y que, según dicen las bases, no hay “discriminación de sexo”. Suponemos que siendo una performación bucal, tampoco hay discriminación de lengua y que puede lanzarse en vasco, gallego y catalán sin el menor problema. El actual récord se encuentra en veintiún metros treinta y dos centímetros.

Los que osen inscribirse mantengan la cautela, los lanzadores murcianos son gente experimentada y con unos ‘buccinadores’ muy desarrollados, ya que, como ordena el reglamento “el lanzamiento se realizará sin canuto u otro medio que no sea la boca del concursante”. Es fama que casi todos los ángeles trompeteros de la pintura barroca tuvieron por modelo a un lanzador murciano. No es raro, por tanto, que éste sea el único concurso de lanzamiento de hueso de aceituna que se realiza a boca pelada. El inscrito deberá, además, tener puntería pues “se considerará nulo cualquier lanzamiento que dé en la pierna de algún viandante o espectador”. Esto es para evitar la mala leche.

No vaya alguien a creer que estamos hablando de un ludibrio labriego. Es un asunto severo que se prepara con todo rigor; así, por ejemplo, “los huesos serán de oliva chafá previamente inspeccionados minuciosamente por personal altamente cualificado”. El amor por los adverbios es indicio de la elevación moral de estos abnegados deportistas. El “personal altamente cualificado” ha pasado muchas horas estudiando el hueso de oliva chafá, cuyas características morfológicas son de una complejidad comparable a la de un conjunto cristalográfico.

Como el hueso es menester tenerlo en la boca antes del lanzamiento, y hay gente para todo, también se contempla la siguiente posibilidad: “En el supuesto de que alguno de los participantes no les gustase los citados frutos, éste podría nombrar a una o varias personas que le dejarían los huesos para su perfecta utilización”. De nuevo un uso imaginativo de la gramática ayuda al entendimiento de un artículo que podría calificarse de benevolente. Quizás un tanto “buenista”, como dicen ahora los diarios. En este concurso, la verdad, no debería participar nadie que no amara ciegamente la oliva chafá de Cieza, aunque reconocemos que los organizadores son gente tolerante y eso nosotros lo respetamos siempre. En este mismo ámbito, otro ejemplo de su capacidad solidaria es el artículo donde recomiendan a quienes usen dentadura postiza que se la quiten antes del lanzamiento. Amargas experiencias de años anteriores así lo recomiendan.

Cualquiera puede inscribirse y de paso ver una buena colección de videos y fotografías en:  www.lanzamientohuesosdeoliva.es

Según noticias llegadas del consulado, parece ser que el Ayuntamiento de Nueva York, el cual, como es lógico, ya ha concedido el permiso para utilizar Central Park, está que no cabe en sí de gozo ante esta muestra de cultura latina.

¡Qué contraste con los municipales de Madrid, que no prestan la Casa de Campo ni para una carrera de gallinas!

[Publicado el 09/8/2006 a las 07:08]

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Comentarios (24)

  • Parece ser que el adjetivo onceavo puede utilizarse también como ordinal.

    Los que criticaron en su día al señor Solana -y hoy al señor Azúa- cometieron un error.

    Comentado por: Rafa el 15/8/2006 a las 23:50

  • Y lo peor no es eso, señor Kant, sino que se está muriendo gente que no se había muerto nunca. Ándese con tiento que parece ser que es cosa de un momento.

    Comentado por: Jerónimo de Spoon River el 10/8/2006 a las 18:12

  • Estimado Javier, gracias por tu apoyo, ya han comenzado las movilizaciones...la segunda marea negra (de ceniza) nos invade....¡Nunca Máis!, de nuevo la bandera teñida cuelga de los balcones...esta tierra machacada...el puto destino trágico....
    Cantar por non chorar......

    Comentado por: La simpática bloguera el 09/8/2006 a las 22:03

  • Que maja es la palabra oliva. Me rio yo de la palabra aceituna. ¿Quién come aceitunas pudiendo comer olivas? Oliva oliva ¡oliva! mucho mejor palabra que no amor. Amor...qué palabra más fea, deberían prohibirla o aún mejor el amor ser oliva y la oliva amor.
    Imaginen:

    Nunca perseguí la gloria,
    ni dejar en la memoria
    de los hombres mi canción;
    yo "olivo" los mundos sutiles,
    ingrávidos y gentiles,
    como pompas de jabón.

    Mucho, muchísimo mejor. Naturalmente también el verbo amar se convertiría en olivar y visceversa.


    Comentado por: Tipo de incognito el 09/8/2006 a las 21:26

  • No quiero asustarles, pero cada día muere más gente.

    Comentado por: Gengis Kant el 09/8/2006 a las 20:54

  • Amorosamente, amorosamente quisiera reconvenir amorosamente a Don Félix respecto al uso ílícito del sufijo –ava en la expresión “onceava convocatoria”. Este sufijo debe aplicarse a numerales cardinales cuando queremos significar las partes iguales en que se divide la unidad. Creo que este no es el caso. Más bien se trata, como el propio Don Félix escribe de “un uso imaginativo de la gramática”. Lo más recomendable es emplear el ordinal que expresa una idea de orden o sucesión. De este modo en Nueva York se celebra la “undécima convocatoria” del concurso, y no, desde luego, la “onceava”, ya que los concursos, que yo sepa, no pueden trocearse como una vulgar pizza de anchoas y olivas, por ejemplo. El señor Telepolitas 09/08/2006 19:01:07 ya lo ha explicado mejor que yo. De nada.

    Ahora voy a referirme al artículo Estampa del 07/08/06 que me gustó mucho. Sí, ya sé que me estoy retrasando un poco, pero es que aquí vivimos cercados literalmente por un fuego incomprensible:


    De “ La construcción de la muralla china” :

    “ Fragmentos aislados de muralla en regiones inhóspitas pueden ser fácilmente destruidos por los nómadas, sobre todo porque estos, en aquel tiempo, asustados por las obras de la muralla, desplazaban sus campamentos con incomprensible rapidez, como si fueran langostas viajeras y, tal vez por esta razón, poseían una visión más completa acerca de los progresos de la obra que nosotros, los constructores”.

    Si María es una bañista en topless y Jesucristo un senegalés medio muerto de fatiga; entonces Adán y Eva podrían ser, como ocurre en la obra de Damien Hirst, un artista moderno pero listo como un ajo, un esmoquin y un vestido de novia abandonados bajo una mesa llena de botellas, entre los escombros de una fiesta. El único rastro de la expulsión de estas dos criaturas del paraíso artificial es esa ropa sucia y muerta. Ahora, errantes y desnudos, viven entre nosotros, desterrados por fin de la opulencia y de la fama infame.

    Ahora tengo que dejarles, me voy a apagar un fuego que devora esta esquina del mundo. Durante días llovieron cenizas.Durante días el bosque cantó. Un amigo mío se murió. Hoy lo enterramos. El aire tenía un color gris claro. Adiós Jose. Ya sólo quedan cosas que no haremos y palabras que no diremos. Ríe si sabes.

    Comentado por: jo tía y nosoyruso,señor escriben juntos el 09/8/2006 a las 19:36

  • ¿ Onceava ? ¿ Errata o vacile ?

    Comentado por: Eduardo el 09/8/2006 a las 19:29

  • coriente ?

    Comentado por: puton el 09/8/2006 a las 17:51

  • ...lanzar, lo que se dice lanzar, se lanzan boñigas en Irlanda, enanos, por lo que veo, en algún lugar del PV, boomerang en Australia (lo cito por haberme encontrado recientemente en la red un vídeo de un tipo lanzandolo en un show televisivo: lanzamiento y vuelta hacia la cocorota, tras un vuelo rasante sobre un plató a rebosar de compadres enardecidos, en cuyo cenit reposaba una manzana que, certeramente, el boomerang partió en dos... Increible), etc, etc. Se lanza de todo. Escupitajos en algún lugar, seguro que también se lanzan. Y pedos. Y piedras y hasta, me juego lo que queráis, dentaduras postizas (en alguna parte. Seguro). Dicho lo cual, es decir, que sí, que hay concursos de todo, hasta de escupidores de aceitunas, no obstante creí que había una suerte de metáfora, comparación, alegoría (como ayer salió un artículo de Millás sobre una foto de Franco y Astray, precisamente en actitud de lanzar algo con la boca... En fin, ya dijo este escritor todo lo que se podía decir sobre el asunto) o parecido en el artículo de FdeA. Que lo habrá... Lo curioso es la discusión filosofico-etnológica que ha dado lugar. Interesante, no digo que no, pero como parece que la cosa iba de ironía...

    Comentado por: Javier el 09/8/2006 a las 17:14

  • Señor De Azúa, no permita usted que una simple falta de ortografía invalide un escrito suyo. Es coriente confundir los adjetivos ordinales con los partitivos (creo que al entonces Ministro de Cultura Javier Solana le ocurrió algo parecido). Pero usted hasta ahora no parece ser un personaje excesivamente corriente. En resumen, no hay por qué añadir motivos puramente formales de censura a lo que decimos. Entre otras cosas porque, como creo que usted sabe bien, lo más profundo es la forma. Me ha extrañado que escriba "onceava" en lugar de "undécima" para referirse a la edición número once del certamen de marras. En fin, en cualquier caso, cosas así nos permiten a algunos tomar parte en la conversación.

    Comentado por: Telepolitas el 09/8/2006 a las 17:01

  • El deporte es muy agradable si luego los vestuario son mixtos , de no ser asi la cosa pierde un poco.

    Comentado por: albert pla el 09/8/2006 a las 14:10

  • El atleta va montado sobre su cuerpo.

    Comentado por: Gengis Kant el 09/8/2006 a las 13:40

  • A Ortega

    Por lo poco que ya le conozco a través de sus ponderadas y fundadas opiniones no encontraría mejores ni más delicadas manos, gracias por su respuesta. Permítame aportar algunos comentarios a lo que me dice.

    Las veces que he practicado deporte he soñado feliz con la armonía de los movimientos que necesitaba aplicar, y he disfrutado con la liviandad del cuerpo después del esfuerzo, el sabor agrio del sudor y la camaradería que borboteaba. Pienso que el deporte que uno práctica por el mero placer de hacerlo no es contrario a lo intelectual sino que lo puede acompañar.

    Además, cuando encuentro un evento que, aunque se denomina deportivo tiene algo más que eso y está razonablemente alejado del mundo del espectáculo de masas y del patrocinio comercial y mediático tan abrumador de hoy en día, disfruto poniéndome en el lugar del héroe; por eso añoro y admiro, por ejemplo, las vivencias de un Shackleton y de su tripulación cuyas peripecias leí con fruición en South: The Last Antartic Expedition of Shackleton and the Endurance, escrito por él mismo – que aunque tenía patrocinadores que le soportaban financieramente y además un fotógrafo a bordo para comunicar al mundo sus logros, no aplicaban, me parece, las reglas mediáticas de consumo de masas de la manera tan inmisericorde como lo hacen hoy en día, en donde las motivaciones inspiradoras de la acción heroica-deportiva entiendo que finalmente se transmutan y desvalorizan.

    Estos eventos únicos de acciones heroico-deportivas, al viejo estilo sportsman, tampoco me parecen contrarios a lo intelectual. Pero estos modelos son más difíciles de encontrar hoy en día, salvo, ente otros ejemplos que se me escapan, los de algunos escaladores, navegantes solitarios o de regatas transoceánicas; y no me parecen éstos de la misma calidad, seguramente más por el nuevo contexto de la aldea global que por perdida de la capacidad y valor del individuo.

    La pregunta que sigue abierta es porqué las manifestaciones populares, lo mismo que los espectáculos de masas, por muy primigenios, auténticos, lúdicos, catárticos, convenientes, necesarios y divertidos que sean, adquieren condiciones de categoría como expresión de lo auténtico y real en el Hombre, cuando a veces sólo muestran lo tópico, bajo, vulgar y kitsch, y que cualquier aproximación crítica sea rechazada como elitista, insensible e intelectualoide, sino en casos extremos fascista. ¿Quién tiene la carga de la prueba?

    Comentado por: Everyman el 09/8/2006 a las 13:39

  • En los bucólicos valles vascongados se ha practicado en alguna ocasión el lanzamiento de enanos.

    Comentado por: Gengis Kant el 09/8/2006 a las 13:37

  • Estos concursos donde se precisan gente de entendimiento,con miras y escrupulosidad en detalles, no se los puede uno saltar a la torera y tomarlos a feria de campo.Tiene su complicación.Tantas normas y pidiendo "personal cualificado" tiene un porqué.Es de suponer que un grupo de murcianos saludando con un tinto,inventara el juego en cuestión.Así empiezan todos los juegos,siendo poco serios al parecer(¿qué juego no es serio?),y terminan por discriminar ciertos desfases.

    Porque,¿qué puede pasar si se presenta un borracho y tropieza el tiro del hueso? Supongo que éste queda de antemano fuera de juego; ¿Y si el pobre hombre,tembloroso y con presión, se traga el hueso estudiado durante horas? "Ohhh" ¿Le darán otro? ¿será la misma esperanza,la de ganar con un hueso extraño,incómodo y sin estudiar? Pues no.

    Lo que si estoy seguro es, de que en Nueva York,con gente que no está acostumbrada a estas extravagancias de por aquí,donde probablemente no han visto un olivo en su vida,le van a dar más importancia que por aquí; ¡aquí!,donde todo tiene que ser sublime para que sea respetable.Lástima que no me guste la aceituna.

    Comentado por: Delfín el 09/8/2006 a las 12:24

  • A Everyman

    A falta de mejores manos, aquí tiene las mías. Supongo que el problema planteado es el del deporte. El que yo me haya reído con el artículo de hoy no implica que encuentre una tontería lo que hacen.

    Parece haber una dificultad de comprensión entre una parte de los llamados intelectuales y la práctica deportiva. Se puede reivindicar el deporte de forma sesuda (sentido original de arte, Olimpíadas, Spinoza y lo que puede hacer un cuerpo,etc.), pero mi experiencia, después de haber preacticado regularmente deporte por más de 40 años, es que es una actividad que permite suficiente reflexión como para extraer conocimientos, tanto de uno mismo como interpersonales. Ejemplo: ciertas voleas de McEnroe a mí me enseñan qué se puede hacer en determinadas circunstancias y cómo tomárselo. No hable de tenis, sino de vida en general.

    Además, como explicaba en cierta ocasión un escitor exfutbolista, los intelectuales que critican el fútbol no saben lo que es un viaje de vuelta en autocar después de ganar en campo contrario (y si encima has marcado tú un gol...).Es posible que los que escupen huesos de aceituna sientan algo parecido.

    Pensándolo bien, voy a probarlo. ¿Servirán las aceitunas negras de Aragón?

    Comentado por: ortega el 09/8/2006 a las 12:14

  • Las cosas sencillas de un bonito artículo con trasfondo casi-invisible (no sé recoger mejor el quasi que me inspira) pueden sugerir otras ideas o mejor divertimentos.

    Si aplicamos alguna tecnología básica, aunque aquí los errores de conocimiento y criterio salen mucho más fácilmente de su tumba porque está perfectamente definida y generalizada su evidencia en el saber común, podemos tener un divertimento al menos, en mi opinión, casi-metafísico y casi-poético.

    Si el lanzamiento de aceituna consigue su propósito de convertirse en deporte olímpico, para conseguir el éxito, causa fundamental de la felicidad humana común, será necesario estudiar las variables que intervienen en el proceso de lanzamiento.

    A vuela pluma se me ocurre que las variables clave endógenas, aplicando viejos conceptos de artillería mortal, podrían ser: la masa del hueso; la velocidad inicial con la que se lanza; su ángulo de lanzamiento; su volumen y forma – del hueso me refiero -; el coeficiente de fricción de su superficie, que podría depender a su vez de lo mondado del hueso, de su genética, y de la temperatura y de otras características adicionales de la saliva del lanzador – un caramelo previo al lanzamiento podría influir positivamente o no.

    Algunas variables exógenas, ajenas a las propias del lanzador que tratamos luego, podrían relacionarse con: la velocidad y dirección del viento; la temperatura, densidad y humedad del aire; la diferencia de nivel del terreno y el deslizamiento en el punto de caída – a efectos prácticos mesurables suponemos que las diferencias del campo gravitatorio en diferentes lugares de lanzamiento no afectan significativamente y que trabajamos sólo en el viejo paradigma de la física newtoniana – me parece que era Thomas Kuhn en su The Structure of Scientific Revolutions quien decía que el conocimiento científico cambia con el modelo de paradigma utilizado (la aplicación de la mecánica cuántica daría lugar a otro ejercicio más cuasi-poético si cabe dado que el tamaño de la aceituna no es suficientemente pequeño).

    Si nos fijamos ahora en el otro componente clave además del hueso, o sea el lanzador, podemos suponer que para que pueda conducir con éxito el lanzamiento, requiere, además de largo y duro entrenamiento para que sus movimientos sean correctos y consistentes, de unos buenos abdominales para el impulso superior del tronco y de unos no menos buenos pulmones y elasticidad bucal para el lanzamiento final del hueso.

    Lo que no se explica en este divertimento, por el que pido sinceras disculpas por extemporáneo, es porqué se encuentra placer y sentido lúdico en estos juegos y sobre todo en hacer alarde de ello frente al resto del personal. Qué mensaje se quiere transmitir, qué visión de uno y del resto recoge. Esto requeriría otro ejercicio para el que todavía estoy menos dotado y animado y que dejo en mejores manos.

    Comentado por: Everyman el 09/8/2006 a las 11:51

  • Cualquier persona en su sano juicio tiene que reírse de esta mentecatez de concurso.

    Y encima viajar a Nueva York, para hacer el ridículo lejos de Murcia.

    La burla está justificada no por la tontería en sí, sino por la seriedad con que la hacen. "Personal altamente cualificado".

    Sublime.

    Comentado por: antofagasta el 09/8/2006 a las 11:07

  • En contra de lo observado en los comentarios anteriores, yo me he reído mucho con el texto de hoy.

    Disiento del Sr. Cejador: las personas sencillas (sea lo que sea eso) son igual de intolerantes, necias y mentirosas que cualquier otra (visite Usted un blog dedicado a la discusión de fútbol, por ejemplo.

    Hay que ser capaz de reir, sin complejo de inferioridad ni, tampoco, de superioridad. En el fondo, cuando nos reímos siempre lo hacemos de nosotros mismos: es lo que se llama sentido del humor.





    Comentado por: ortega el 09/8/2006 a las 09:53

  • Sr. Azua.

    Sepa usted que en el barrio de Prosperitat de su ciudad natal, dicha competicion es uno de los platos fuertes en las fiestas de Junio desde tiempos remotos. Esta usted invitado a participar en la proxima edicion.

    Comentado por: Racaille el 09/8/2006 a las 08:19

  • No se duela tanto de nuestra Cieza, don Félix. Piense que en Finlandia, como buena patria de Nokia y de los peligrosos (eso dice don J.B.) jabalineros andantes, uno de los eventos con mayor raigambre de los últimos tiempos es el concurso de lanzamiento de "telefoninos". La cosa va por barrios. Si es consuelo, para triunfar con nuestros huesos de aceituna se necesita un mayor aporte de maña que para los dichosos cacharrines escandinavos.

    Comentado por: gabriel feraud el 09/8/2006 a las 08:19

  • Yo participe el año pasado y me descalificaron a la primera y de malos modos , no entendi la razon hasta leer este bonito y precioso articulo , este año gano fijo , esta claro que un hueso llega mas lejos que una anchoa , pague la novatada no leer las bases o quiza fue mi enfermedad :

    yo sufro de un horrible mal
    un mal llamado diarrea mental
    yo sufro de un horrible mal
    un mal llamado diarrea mental

    Comentado por: albert pla el 09/8/2006 a las 08:15

  • ¡Temblad, mandarines! Se empieza escupiendo huesos de oliva y se termina escupiendo en los huesos de los intelectuales. La segunda edición de la Enciclopedia se encuadernó, no en vano, con la piel de quienes censuraron la primera.

    Comentado por: el Dr. Toribio de la Quintana, presbítero el 09/8/2006 a las 08:09

  • Lo de siempre: el elitismo exquisito haciendo mofa de aquello que no entiende y de todo lo que no cuadra con su pose relamida y estreñida. Una fiesta o un concurso popular es algo demasiado complicado y rico para algunas mentes, las cuales no admiten otra cosa que sus gustos. A diferencia de los mandarines, las personas sencillas son tolerantes y no creen que la cultura popular sea la única, aunque muchas veces tendrían razones para creerlo: por lo menos está más fresca que las logomaquias letradas de las clases doctas. Tengo para mí que un poco de lanzamiento de huesos (por lo pronto de aceituna) no le vendría mal a más de un intelectual. Y como asignatura del bachillerato, no me van a negar ustedes que, aunque siempre queden defensores del latín, la actividad en cuestión resulta de lo más recomendable.

    Comentado por: Dalmacio Cejador el 09/8/2006 a las 07:58

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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