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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 5 de agosto de 2020

 Félix de Azúa

Cazar y cantar

Y ya que hablamos de madres, ¿cantan todas las madres la misma cantilena a sus criaturas? ¿Todas las criaturas se duermen, como las fieras, en cuanto suena la lira de Orfeo? Ciertamente, el ámbito europeo/americano tiene una apariencia homogénea en este punto, la misma aliteración presente en “nana” y en “lullaby”, con su ritmo de mecedora, así lo sugiere, pero ¿qué cantan a sus recién nacidos las madres pekinesas? ¿Se adormecen los niños chinos con nanas ultra agudas en plan lechuza?

Lo digo porque la vieja hipótesis de Rousseau ha regresado inesperadamente. Steven Mithen, de la Universidad de Reading, afirma que la música es anterior al lenguaje y lo defiende con argumentos arqueológicos y neurocientíficos en The Singing Neanderthals: The origins of Music, Language, Mind and Body (Harvard UP).

Jamás podría tomar en serio ningún trabajo con semejante título, pero un experto como William H. McNeill, emérito de la Universidad de Chicago, dice que es “una erudita e imaginativa panorámica de la más importante y elusiva dimensión del real pero indocumentado pasado remoto, a saber, cómo la comunicación entre nuestros antepasados cambió sus vidas, hizo más sólidas sus comunidades, y mejoró la supervivencia”.

La hipótesis no es muy distinta de la que sostuvo Rousseau hace casi tres siglos en uno de sus escritos menos conocidos y poquísimas veces editado, el Essai sur l’origine des langues, oú il est parlé de la mélodie et de l’imitation musicale. Todos los músicos deberían leerlo.

Según Rousseau los gritos pasionales fueron el ur-lenguaje que daría lugar más tarde a los convencionalismos lingüísticos. Quejas amorosas, súplicas hambrientas, susurros de intimidad, balbuceos de pánico, aullidos de dolor, forman un repertorio que luego se pondría en allegro, scherzo y adagio, y sólo más tarde en verbo, sujeto y predicado. Rousseau deseaba que la razón lingüística, el logos, se fundara en la pasión y no en la necesidad.

La hipótesis de Mithen tiene, como la de su antepasado ginebrino, un elemento novelesco. Según el prehistoriador, esa habría sido la causa eficiente de la misteriosa extinción de los Neandertales, los cuales fueron incapaces de pasar de la música al lenguaje.

Es una imagen fascinante y terrible. Un pueblo entero que ha sobrevivido doscientos mil años cantando y bailando, pero que se extingue aceleradamente cuando se enfrenta a competidores parlantes. Resulta estremecedor imaginar a aquellas pobres gentes cantando en coros desesperados su consunción y muerte, mientras los enemigos preparaban ataques cada vez más certeros, perfectamente articulados por sus rétores.

Me conmueve particularmente una frase de Mithen citada por McNeill:

they must have been highly emotional people

Desgarrador.

[Publicado el 08/8/2006 a las 07:31]

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Comentarios (49)

  • Publicado por: Gengis Kant | 09/08/2006 3:35:40

    Cuando he leído... algún... dedicado a la historia de algún... me he quedado con la impresión de que en algún...

    -------

    Con testimonios tan cautos pocos crímenes descubriría la policía.

    Comentado por: Gengis Kant el 09/8/2006 a las 01:51

  • No me apedreen más de la cuenta por mi comentario anterior: tiene más de pregunta que de afirmación. Buenas noches.

    Comentado por: Gengis Kant el 09/8/2006 a las 01:39

  • Cuando he leído, pocas veces, algún que otro escrito dedicado a la historia de algún capítulo de la ciencia, siempre me he quedado con la impresión de que en algún momento se llegó a la verdad (perdonen el uso de una palabra tan fuerte) por pura casualidad: tal es la sucesión de despistes, distracciones, incluso errores, que se complace en narrar el historiador.

    Por éste, pero sobre todo por otros motivos, he terminado por pensar que la historia de la ciencia, salvo que incluya una improbable filosofía de la historia, es la gran obra del escepticismo, ya que sólo quiere ver en el pensamiento un suceso. Las teorías científicas quedan de este modo degradadas a una condición fáctica, contingente. Son concebidas como hechos históricos.

    Puede que esté confundiendo yo los dos famosos contextos, lo que permitiría responderme que los historiadores de la ciencia sólo ven la contingencia en el contexto de descubrimiento, jamás en el de justificación; pero me da que sus investigaciones en el primero afectan al segundo, como si hubiera en ellos un instinto asesino cuya víctima fuera la ciencia.

    (Se admiten mil precisiones, pero ni una más.)

    Comentado por: Gengis Kant el 09/8/2006 a las 01:35

  • Amigo Gengis, había olvidado felicitarlo por la contundencia con que cerró su último rifirrafe, aunque yo hubiera usado otro verbo en vez de comparar: el interfecto merecía un "so pesado".

    Comentado por: Jerónimo el de siempre el 08/8/2006 a las 23:16

  • Como se nota que estamos en pleno agosto.

    Comentado por: AL el 08/8/2006 a las 21:17

  • Les dejo con unos ripios eneasilábicos nada pretenciosos, sólo vulgares y facilonas rimas.

    Nada de la vida entiendo
    nada que permita dibujar
    un sereno destino o azar
    de seguir conmigo viviendo

    Nada o el amor o el poema
    nada o la pintura o la
    novela, nada de cinema
    nada que sea nada que será

    Nada del viento o tierra ya
    nada entiendo ni comprendo
    y aún así, sin ser yo siendo,
    saber que todo es y nada será.

    Comentado por: Tipo de incognito el 08/8/2006 a las 21:08

  • Puede que plantar el laurel fuera por el dicho (niño, libro, árbol) o puede que fuera un suicidio a la extremeña. Quizá la verdad sea que aquel laurel sólo sirvió para amenizar guisos y enfatizar los aromas que a su sombra desprendían las buenas lecturas.

    Comentado por: Tipo de incognito el 08/8/2006 a las 20:51

  • Quizá sea hoy un buen día para salir a la terraza, si se tiene una, e intentar olfatear el aire empapado. Puede que dada la revuelta que la lluvia organizó para los sentidos, también quieran ustedes descorchar un buen nuits y acompañarlo con algunos pedazos de parmesano, desmenuzado con la furia de unas manos que procuran una conclusión más efectiva que estética. Los osados incluso podríamos añadir un casi chorro de módena vigorizando aún más el maridaje.
    Si no dispusieran de los elementos necesarios para la realización del encanto, virtualicen el concepto: entreabran la ventana, arranquen los visillos, arrópense con el extremo cuidado que el verano advierte y escojan una lectura suficiente que exalte el momento.

    Comentado por: Tipo de incognito el 08/8/2006 a las 20:37

  • Habla Félix de una nana o lullaby con ritmo de mecedora, o sea, rocking chair. Así que desafío a Albert Pla a presentar aquí mismo una letra de nana con ritmo de rock antes de que cambie la luna. Aunque sea una zola nana, por favor.
    Por cierto, Maestro: ¿Cree usted que Rousseau tocaba el clavecín mejor que Nietzsche el piano?

    Comentado por: Jerónimo de Röcken el 08/8/2006 a las 20:13

  • Querida Cat: No se deje engañar por la modestia excesiva de mi amigo Gengis. Cierto que no es un naturalista a la vieja usanza, como Humboldt, pero cuando clava su vista en las andanzas humanas se le pone tal cara de entomólogo que haría espléndida pareja con Nabokov.
    Ahora que ha cargado las pilas y se acerca el principio de otro semestre me gustaría que fuera pensando un nuevo alias para usted, siempre en relación a su personalidad.
    Me cuentan lenguas sin fundamento que su presencia en Santiago desató una ola de espiritualidad y se ha visto a mucha gente rosario en mano. Va para santa.

    Comentado por: Jerónimo, heresiarca el 08/8/2006 a las 20:05

  • Estaba escuchando a mi lejano antepasado Joachim Desprez cuando abrí el blog. Eso del canto de los neandertales parece cosa de documental antropológico estilo estadounidense. Una sugestiva forma de ciencia ficción.
    Me ha interesado mucho, Mireia, que deteste usted la divulgación científica, género que me encanta. Me da la impresión de que le concede usted mucho crédito a la versión de la ciencia propagada por neopositivistas y tecnócratas. ¿No cree que muchos de los libros de filosofía que usted lee son divulgación filosófica? Hace tiempo recomendé aquí a Damasio, señalando, sin embargo, que su capacidad literaria se halla muy lejos de la de Oliver Sacks. Ese es el problema principal de la divulgación científica: la falta de estilo literario.

    Comentado por: Jerónimo de Vulgata el 08/8/2006 a las 19:53

  • ¿Quién mejor que Rousseau, el filósofo emotivo por excelencia, para postular el origen musical del lenguaje? ¡Cuántas veces debió usarlo con Madame de Warens, con Madame Houdetot, con Thèrese Levasseur! Un hombre tan temperamental que Hume decía que parecía vivir, más que desnudo, desollado.

    Comentado por: Zenón de Elea el 08/8/2006 a las 19:31

  • ¡Qué aseados son los canarios! Y también muy generosos.

    Comentado por: Gengis Kant el 08/8/2006 a las 19:24

  • A la simpatica bloguera.

    Su cita de la pelicula de Herbert Ross 'Play it again, Sam', es erronea de un modo fatal para su comicidad: efectivamente, Woody Allen pregunta a la chica que hace, pero esa misma noche. Y ella dice: "Me voy a suicidar". La vuelta de tuerca es que que el pregunta: "Y manhana?" [estoy en un teclado italiano, mis disculpas].

    Comentado por: melville el 08/8/2006 a las 19:20

  • Eso sí, si las circunstancias ayudan. Por ejemplo, si subo a la cima del Teide un día sin nubes, llego a no ver con toda precisión la Atlántida.

    Comentado por: Gengis Kant el 08/8/2006 a las 19:19

  • Salí de la caverna, y me quedé ciego. Ahora llego a no ver con todo lujo de detalles.

    Comentado por: Gengis Kant el 08/8/2006 a las 19:16

  • Soy uno de tantos que, cuando escriben, divulgan lo que no entienden bien.

    Comentado por: Gengis Kant el 08/8/2006 a las 19:10

  • Todos me convencen. Leo a la señorita -con ese nombre no puede estar casada- Xirau, y me entran ganas de decir que la divulgación científica es una materia que nunca se ha estudiado en las carreras de ciencias. Pero responde el sr. ortega, y dejo de ver la diferencia sustantiva entre la ciencia y su divulgación, y sólo adivino una escala continua que comparten el (des)conocimiento que supera un grado incierto que lo acredita como ciencia y el que no lo supera. Gracias a los dos.

    Comentado por: Gengis Kant el 08/8/2006 a las 18:48

  • a vic

    ¡Hombre! No se cargue todo el texto por un paréntesis.

    Además, el hombre al fin y al cabo es profesor de Arte y Humanidades. Lo envié acabado de leer para llevar el tema (los hijos sin hijos de Vila Matas) a colación.

    PS: Gracias por Strauss

    Comentado por: ortega el 08/8/2006 a las 17:55

  • Bien. Quería decir, naturalmente, "han aparecido", pero esta vez no ha sido el corrector.

    Comentado por: Mireia Xirau el 08/8/2006 a las 17:46

  • Corrección:

    Yo también voy a despedir a mi corrector, por cuyos odiosos oficios han aparecidos dos adverbios en -mente en la misma línea.

    Comentado por: Mireia Xirau el 08/8/2006 a las 17:45

  • Muchas gracias, Sr. Ortega, por su respuesta y por tomarse tan en serio mis exageraciones. Es bastante probable que lleve más razón de la que yo estaría dispuesta a concederle en mis ratos malhumorados. Le admiro a usted por aventurarse con la divulgación científica, que a mí me aburre desesperadamente, pero esto son seguramente vicios profesionales. Además celebro que los dos estemos leyendo a Leo Strauss. Saludos cordiales.

    P.D.:

    Bueno, dice usted que a Damasio se le seguirá leyendo a diferencia de Althusser, pero según veo éste se ha vuelto a poner de moda. ¡Como para hacer profecías!

    Comentado por: Mireia Xirau el 08/8/2006 a las 17:43

  • correción.

    dónde dice "...no enfrentamos a una abstracción" debería decir"...nos enfrentamos a una abstracción".

    Perdón. El corrector ha sido fulminantemente despedido.

    Comentado por: ortega el 08/8/2006 a las 17:27

  • A la Sra. Xirau.

    Muchas gracias por tomarse la molestia de contestarme.

    Mi solicitud de ejemplos no tenía nada de irónico, se lo aseguro.

    Estoy en gran parte de acuerdo con Usted. Sin embargo,...

    1. Pues sí, leo divulgación científica. Uno llega hasta dónde puede. Además, si la entiendo bien, lo que Usted desaprueba es el espíritu de recepción implícito en ella. Pero es muy difícil trazar la raya: ¿era divulgación científica Galileo afirmando "eppur..."?

    2. También he leído a Damasio. No creo que propiamente sea divulgación. Además, no me lo compare con Althuser: a Damasio se lo podrá seguir leyendo pasado mañana.

    3. Lo que me ocurre es que no comparto ese grupo social en el que uno debe saber quién es el autor de la penúltima novelucha pero puede vivir ignorando, por ejemplo, a Heisenberg. Imagino que Usted opinará que conocer Heisenberg a través de divulgación es no conocerlo, sino más bien satisfacer un deseo adolescente (¡ojalá los adolescentes desearan saber!). Pero a mí me complace saber que la tierra se mueve.

    4. Para finalizar, no hace mucho otro de los habituales (vic) me recomendó leer a Leo Strauss. Obediente que es uno, lo estoy haciendo. Al final del segundo capítulo, tras una enconada lucha con Max Weber acerca de hechos y valores, se encuentra este párrafo (traduzco): "El mundo natural,(...), no es el objeto ni el producto de una actitud teórica; no es un mundo de meros objetos a los que miramos con desapego sino de "cosas" o "asuntos" que manejamos. En tanto identificamos el mundo natural o precientífico con el mundo en que vivimos, no enfrentamos a una abstracción. El mundo en el que vivimos es ya un producto de la ciencia,..." Pues bien, no ha mucho, leí un libro de divulgación (Paul Davies.La mente de Dios) en el que a las primeras de cambio (pag.4) leo: "...la exigencia de racionalidad y lógica impone ciertamente al menos algunas restricciones sobre el tipo de mundo que podemos conocer". No sé si me explico.

    ¿Vaya! He vuelto a extenderme demasiado (cosas de la edad y el tiempo libre). Muchas gracias por su atención.

    Comentado por: ortega el 08/8/2006 a las 17:22

  • Siendo un poco quisquilloso, sr. Azúa, lo que nos cuenta Mithen es que:

    En los últimos 100 años se han propuesto diferentes ideas sobre lo que nos hace humanos: primero fue la capacidad de fabricar herramientas, luego fue la capacidad del lenguaje, luego la capacidad de tener relaciones sociales complejas; pero ahora sabemos que los monos, muchos pájaros y otros animales también tienen estas capacidades. Pero estoy seguro que un Neandertal no podía decir “mi hija es tan bonita como una flor”, porque esto querría decir el poder establecer un vínculo entre dos entidades diferentes, cosa que no eran capaces de hacer, o “Mi hijo es tan valiente como un león”. Estas dos metáforas son fundamentales en el desarrollo de la ciencia, el arte y la religión en nuestra sociedad: una vez que se posee la capacidad de crear metáforas, surgen muchos de estos dominios de actividad o formas de pensar, y se desarrollan a un ritmo increíble.

    Y que:

    No, creo que tenían una forma de lenguaje, pero no como el lenguaje que tenemos en la actualidad. Creo que los neandertales, para expresar sus emociones, para poder comunicarse sin un lenguaje como el nuestro, debían tener una gran musicalidad en la voz y también en los movimientos. Cuando digo música hablo de la danza, de los movimientos corporales, de la postura y la gestualización, que es tan importante como la vocalización.

    Pero vamos, siendo muy quisquilloso...

    P.S.: a los que ojearon el enlace del sr. Ortega de ayer (el de 'tcs')

    Curioso: en el citado enlace, escribe el autor del artículo, (digo 'escribe', como si él fuera la fuente única y verdadera pues sólo hace mención a 'historiadores'(?) que según él habrían escrito durante cientos de años sobre el asunto que de seguida va ha desarrollar), vuelvo a repetir, escribe el pájaro, que los 'domini' romanos son el origen de los 'dons'(sic) de España y de la Mafia,... es decir, ante tamaña comparación se deduce que, para este personaje, España es algo así como la transubstanciación o hipóstasis en Estado-nación (depende de como se mire la cosa) de una organización secreta(y posiblemente con fines delictivos),¡nueva definición!, ¡toma ya!, y otro problema más que añadir al cápitulo del Haber en el, extenso ya, cuadernillo titulado: "¿Qué (cojones) es España?, (aa.vv)" (y perdonen, vuesas mercedes, por el taco).
    Para más inri el sujeto es profesor de la universidad de Dallas, tierra de la América del norte de tan rancio abolengo español.

    Saludos.

    Comentado por: vic el 08/8/2006 a las 17:10


  • Hoy. Qué rareza de día, con el agua condensada en nubes, y matizado por tonos muy variados de grises, sin la luz deslumbrante del Sol. Buen día para recordar "Masters Of War".

    Muchas veces sus escritos me sorprenden, y me vienen a recordar la inflexión de la voz inimitable del famoso cantautor Bob Dylan. Leo y escucho, como una espiral de emociones y razón, con voz propia, ejemplar. Nombrando con precisión, o cantando un contralto melancólico, o un pertinente y duro rock: la voz humana, es 'nuestra' maravilla, un prodigio merecedor de mejor contexto histórico, quizá... ¿Mañana?

    Saludos cordiales a todos.


    Comentado por: francesca el 08/8/2006 a las 16:46

  • Como usted, Ortega, yo también me tengo por anglófila, o por lo menos he gozado de frescas temporadas de anglofilia. Y detesto, desde luego, el engolamiento galicano, ése que tanto habría repugnado a Montaigne, a La Rochefoucauld o a Montesquieu. Pero nada de esto podría llevarme a ser mínimamente indulgente con las ciencias cognitivas, esa moda cultural consistente en traducir cualquier cosa a un lenguaje asilvestrado en cuyos términos todo es como renombrar un archivo, comprar una botella de zumo de naranja ahorrando seis peniques o quitarle el novio a la vecina. Ejemplos no voy a darle porque usted los conoce mejor que yo, aunque sí le diré que cuando pensaba en el maridaje de Darwin y Rousseau tenía en la cabeza “Wise Choices, Apt Feelings”, de Allan Gibbard. ¿Y no será usted, dilecto Ortega, de los que disfrutan con la lectura de ese Damasio, verdad? Si me permite la exageración, le diré que todo este naturalismo me recuerda mucho a aquel engolado estilo francés cuyo principal representante fue Louis Althusser. Ya recuerda: toda aquella reducción de cualquier cosa a una jerga horrísona, mal escrita a propósito, que remitía a una presunta ciencia de implacables dictámenes aunque al final la ciencia en cuestión no existía y se reducía a su divulgación. He de decirle que detesto la divulgación científica, esa manera de tratar a los adultos como adolescentes persuadiéndolos de que la sección de ciencia del periódico trae respuestas para lo que las demás secciones manejan sin resolver. Acabo de leer en la “Apología del arrepentido” de Antonio Valdecantos (p. 223) la siguiente cita de Wittgenstein: “Esto no es una conferencia de divulgación científica, esto es, una conferencia que pretendiera hacerles creer [ a ustedes ] que entienden algo que realmente no entienden y satisfacer así lo que considero uno de los más bajos deseos de la gente moderna, es decir, la curiosidad superficial acerca de los últimos descubrimientos de la ciencia.” Lo malo es que en algunas disciplinas da la impresión de que la divulgación lo es todo y que fueron inventadas sólo para ser divulgadas.

    Comentado por: Mireia Xirau el 08/8/2006 a las 16:45

  • Publicado por: La simpática bloguera | 08/08/2006 16:58:36

    No olvide, amable señora, que lo asiático, géngico y mayúsculo son amansados por lo sosegado, mínimo y kántico. Le saluda su fiel centauro.

    Comentado por: Gengis Kant el 08/8/2006 a las 16:32

  • Publicado por: ortega | 08/08/2006 16:48:52

    Quizá, por abusar yo de una ambigüedad desenfadada, me tenga merecido que no haya tomado Vd. en serio mi comentario; pero no bromeaba.

    La medicina ofrece a los que llegan a la fase terminal de una insuficiencia renal una gran alternativa terapéutica: entre el transplante y la diálisis, la cual a su vez presenta varias opciones. Con todas esas terapias se puede vivir, y no necesariamente mal.

    Además, lo que no pone en entredicho la sensibilidad del benefactor pero sí su sosiego emotivo, es muy probable que la afinidad orgánica entre él y la beneficiaria sea inferior a la aconsejable para llevar a cabo dicho transplante.

    Veo en el patetismo del reportaje, sin duda reflejo de lo que sienten sus protagonistas, un efecto secundario de la hasta cierto punto comprensible exageración publicitaria de las campañas dirigidas a aumentar el número de donantes, que tanto éxito tienen en España.

    Comentado por: Gengis Kant el 08/8/2006 a las 15:31

  • Allan: Un Jakson Pollock muy bonito ¿no?.
    Camarera: Sí que lo es.
    Allan: ¿Qué te sugiere?
    Camarera: Confirma la negatividad del universo. La abominable y solitaria vacuidad de la existencia. La nada. La dificil situación del hombre, obligado a habitar la eternidad yerma y sin dioses, como una diminuta llam tililando en un inmenso vacío en qel que sólo encuentra desechos, horror, y degradación dando forma a una inútil camisa de fuerza en un cosmos negro y absurdo.
    Allan: ¿Qué haces el sábado por la noche?
    Camarera: Suicidarme.
    Allan: ¿Entonces el viernes por la noche?

    Comentado por: La simpática bloguera el 08/8/2006 a las 14:58

  • A: A un ciego le falta algo que la naturaleza le debía.

    B: ¿Pero cómo podemos saber que tenía derecho a la vista?

    A: Con la mayor facilidad. Basta con que caigamos en la cuenta de que el ciego forma parte de una especie la mayoría de cuyos miembros gozan de ese bien que a él le falta.

    A: Vd. ha metido de sopetón una idea muy problemática, como es la de especie.

    B: No más problemática que la de individuo, que sospecho que Vd. da por buena.

    Comentado por: Gengis Kant el 08/8/2006 a las 14:57

  • Si el mal es la privación de un bien debido, a los gaseados por los nazis no les sonrió mucho la vida.

    Comentado por: Gengis Kant el 08/8/2006 a las 14:54

  • A Gengis Kant

    Bueno, ya sabe lo que dicen: vicios privados, virtudes públicas (se lo podríamos preguntar a la camarera).

    Comentado por: ortega el 08/8/2006 a las 14:48

  • Doctor Yang: Dígame lo que ve.
    Alice: Pingüinos.
    Doctor Yang: ¿Qué le pasa con los pingüinos?
    Alice: Se aparean para toda la vida.
    Doctor Yang: Sí. ¿Cree que los pingüinos son católicos?

    Comentado por: La simpática bloguera el 08/8/2006 a las 14:45

  • Si el mal es sólo la falta de un bien, la vida sonrió, y no hizo otra cosa que sonreír, a los gaseados por los nazis.

    Comentado por: Gengis Kant el 08/8/2006 a las 14:36

  • El concepto, poco importa si coloquial o estadístico, de pobreza es tan relativo, que no habría en el mundo pobres si no hubiera ricos con los que compararlos.

    No estoy tan seguro de que pueda decirse lo mismo de la riqueza, salvo que cambie nuestra propensión a resaltar en muchas parejas conceptuales el término con carga positiva.

    Comentado por: Gengis Kant el 08/8/2006 a las 14:31

  • 11:59:31...cada vez mayor precisión.

    Estimado Gengis, ¿así que usted es una especie de versión oriental de mi querido Woody?...uhmmmm, superinteresante.
    Las fieras es que son muy listas, desde el principio sospecharon que los humanos somos elementos tóxicos.

    Un saludo desde mi versión gato.

    Simpaticat.

    Comentado por: La simpática bloguera el 08/8/2006 a las 14:29

  • Publicado por: ortega | 08/08/2006 14:43:37

    Donar un riñón a un extraño confirma mi idea de que el altruismo, sin el freno de la recta razón, es un vicio.

    Comentado por: Gengis Kant el 08/8/2006 a las 14:16

  • Estimado D. Felix,

    Parece ser que la inteligencia fría y calculadora de los retóricos, que planifica el cruel, alevoso y definitivo ataque sobre los sensibles cantores, a los cuales nuestra experiencia histórica y cotidiana tiende a idealizar, como se podría desprender de su artículo, como los habitantes del Edén libres todavía del pecado original, que más que por el tradicional y manido recurso pasional se podría asociar a la osadía de pensar fuera del Dios absoluto, no puede producirse sin una alta e intensa capacidad emocional.

    En Descartes’ Error: Emotion, reason, and The Human Brain, y en Looking for Spinoza, el neurocientifico Antonio Damasio, apunta uno de los recientes descubrimientos en el conocimiento del cerebro y de la psicología evolutiva del hombre: no hay dualismo: no hay inteligencia, tal como la entendemos básicamente, esto es capacidad de planificar y actuar hacia el futuro para sobrevivir, sin una fuerte y profunda interacción con las emociones (el daño de las comunicaciones neuronales entre la zonas prefrontal, donde se planifica en el cerebro, y la límbica, donde se siente y gestiona el organismo, produce seres inocuos e insociables).

    Los homicidas, o debo de decir asesinos, de los que somos herederos serían, según este discurso, tanto o mas emocionales que las victimas del exterminio primigenio; y qué ocurriría, me pregunto, si poéticamente utilizáramos en este contexto las palabras holocausto y genocidio para retrotraernos a nuestro tiempos más recientes.

    Pido disculpas por que este limitado comentario parezca pretender que no aprecio y agradezco la estética y buena música de su artículo, que si que lo hago, sólo que mi mente (de nuevo el dualismo) suele curiosear vagando en espirales.

    Saludos

    Comentado por: Everyman el 08/8/2006 a las 12:36

  • Pobres Sres. pobres, Alboraya y Pla. Con ordenador y pasando hambre.
    Así cómo puede uno disfrutar de la música o de la poesía.
    Cómo puede siquiera evolucionar la Psicología Evolutiva.

    Comentado por: Esperanza Gil Díaz el 08/8/2006 a las 11:46

  • A Jerónimo:

    Debo desmentir su noticia de que viajé no hace mucho a Tenerife, con el fin de realizar no sé qué estudios biológicos. Lo cierto es que trabajé durante bastantes años en la isla, en la que ahora paso buena parte del año.

    De haber sabido que Vd. tenía previsto visitarnos, le hubiera proporcionado información muy útil para el conocimiento de sus gentes y lugares. No deje de avisarme la próxima vez que venga.

    Sobre la riqueza del primer mundo y la pobreza del tercero, sólo le diré que no me fío del contraste que esa palabras insinúan. La pobreza es también riqueza; eso sí, inferior a otra, con la que, quisiera saber yo la razón, nos empeñamos en compararla.

    Saludos.

    Comentado por: Gengis Kant el 08/8/2006 a las 10:17

  • A La simpática bloguera:

    No confíe, señora, en lo que cuenta Jerónimo sobre mí. Acaso por no disponer más que de una trama de confidentes no tan leales como su persona merece sino decididamente propincuos a la felonía, sólo recibe noticias trucadas sobre mis ocios. No, señora; no soy naturalista. ¿Cómo iba a serlo quién, como yo, tiene una opinión muy pobre de la naturaleza?

    No me fatigaré detrás de las esquivas fieras, a las que un orgullo mal entendido prohíbe toda sociedad con los hombres. Váyanse las bestias huidizas a sus retiros, que yo bien me holgaré en mi gabinete descubriendo con la fantasía lo que jamás imploraré a la empírica jornada.

    Por si eso fuera poco, la vida siempre me ha parecido una infección. No quiero, no, caer en la compañía de hierbas y bichos.

    Reciba un cordial saludo.

    Comentado por: Gengis Kant el 08/8/2006 a las 09:59

  • Alfileres en la boca, don Félix. Alfileres de verano en el trabajo de Miguel García Posada, ‘Los medios y la manipulación cultural’ (Revista de Occidente, número 302-303). “No es terrorismo intelectual, por lo visto, que el escritor Félix de Azúa, confeccionara una prolija lista de novelas sobre la ciudad de Barcelona y omitiera toda referencia a la monumental pentalogía de Ignacio Agustí, ‘La ceniza fue árbol’ que es muy superior, en mi opinión, a la tan voceada ‘Ciudad de los prodigios’ que es tributaria suya más de una vez”.
    Todo ello desde la lectura posadiana de ‘Lecturas compulsivas. Una invitación’. Ya sabe don Félix qué concepto merece su trabajo de balance sobre la Barcelona literaria: Terrorismo intelectual. Y todo por una omisión puntual o por el deseo de apartar cierta literatura con olor falangista viejo. ¿Entraremos en nuevas valoraciones de Eugenio Montes, de Foxá o de Agustí?
    El mismo Posada ya publicó su trabajito ‘El vicio crítico’ y allí se preguntaba “¿Por qué se hace crítica, para qué y para quienes?”. Pues eso mismo me pregunto yo. ¿Por qué se dicen tales cosas y para qué y para quienes?
    Alfileres don Félix pues, y eso que hay algodones mullidos y reiterados para Don Juan Benet. Visto como “el más importante novelista español de los últimos treinta años”. Menos da una piedra. Aunque se arroje a la cabeza del vecino.

    Comentado por: El Pozo y El Numa el 08/8/2006 a las 09:52

  • Al Sr. Azúa y a la Sra. Xirau

    Yo tampoco he leído la obra de Mithen mencionada, pero sí dos de sus anteriores: After the ice (una historia de la humanidad del 20.000 al 5.000 aC.: muy recomendable, aunque estilísticamente puede ser enervante) y The prehistory of the mind (con la que sin duda la citada está relacionada).

    El avance de la neurología y las ciencias cognitivas en los últimos años ha representado un cambio brutal en el conocimiento del funcionamiento de la mente. Uno de los resultados ha sido el desarrollo de lo que se ha dado en llamar psicología evolutiva, que no es otra cosa que el estudio de las funciones mentales bajo la perspectiva del darwinismo, versión dura (Dawkins). Un buen divulgador es Steven Pinker. Mithen trabaja de modo similar, a base de hipótesis situadas en diferentes momentos de esa evolución.

    Además, el tema del canto de los neardentales debería interesar a los metafísicos que no son otra cosa (Carnap) que "músicos sin talento musical". Quizá ellos también siguen cantando (mal), mientras los cromañones desarrollan sus conocimientos: su fin está cerca.

    PS: Agradecería a la Sra. Xirau algún ejemplo de ese academicismo anglosajón que tanto le disgusta. Puesto que yo siento similar repugnancia por el engolamiento francés (anglófilo que es uno), una cierta perspectiva no me iría mal.

    Comentado por: ortega el 08/8/2006 a las 09:49

  • Este galapaguito
    no tiene mare.
    Lo parió una gitana,
    lo echó a la calle.

    Este niño chiquito
    no tiene cuna:
    su padre es carpintero
    y le hará una...

    Comentado por: gabriel feraud el 08/8/2006 a las 08:10

  • Yo también soy una "highly emotional person", por eso me cuesta tanto sobrevivir entre ustedes, maníacos del lenguaje....yo canto mis cantares, como hacían aquellos conmovedores ancestros.

    Cantar I

    Perdonen que insista
    pero esto se quema,
    huele a chamusquina
    olfateo la ruina.

    Cerca de las casas
    y del monte mítico
    ¿a dónde iremos a parar?
    sin bosques ni verdor.
    La Galicia verde ya será
    un recuerdo nada más.


    Y algo un poco mejor, de mi amiga Leonor:

    La ascensión de Iscariote-

    Una barca hizo Iscariote,
    dicen que bien acabada;
    no la hizo en un día claro,
    ni siendo noche cerrada.

    La empezó al caer la tarde
    y la acabó con el alba.
    Con mucho afán trabajó;
    manos y uñas destrozadas.

    Podía ser una nave
    igual que ser una casa.
    Su puente era un riñón;
    el mascarón, cucaracha.

    Cerdos tiraban de ella
    que hablaban y hablaban y hablaban,
    y decían que Iscariote
    a muerto ya husmeaba.

    Es verdad –dijo Iscariote-
    Veinte lunas hay pasadas
    desde que di el testamento,
    con mi aliento y mi plegaria.

    Testamento y voluntad
    escribí y firmé en la cama,
    y cerré y sellé con lacre;
    y ya mi hora es llegada.

    A los Cielos voy subiendo
    a bordo de ésta mi barca
    ¡Amén! ¡Amén! San Pedro
    abre esas puertas cerradas.


    Leonora Carrington- Memorias de abajo.


    Comentado por: La simpática bloguera el 08/8/2006 a las 07:55

  • La mezcla de darwinismo implacable y blandenguería rousseauniana puede dar unos resultados francamente conmovedores. Es curiosa toda esa literatura docta, tan del gusto académico anglosajón, en la que se junta la seriedad inflexible de quien tiene que explicarlo todo en términos "duros" (pronúnciese "duros" con dureza) y la encantadora ternura de quien no se desentiende de las cuestiones más "sensibles" (pronúnciese "sensibles" con sensibilidad). El resultado suele ser un bodrio en donde se juntan a partes iguales el dogmatismo y la cursilería, aunque no conozco el libro al que se refiere Azúa y quizá sea injusta con él.

    Comentado por: Mireia Xirau el 08/8/2006 a las 07:54

  • Estimado Félix,
    Vale... Esta mañana dudaré entre escuchar los "Seis Cuartetos de Cuerda" de Béla Bartók o "Cuándo se come aquí?", primer disco de Siniestro Total...
    En cualquier caso, sólo recordar la secuencia de la película "Hace un millón de años", en la que Ringo Starr, ajeno a las labores seductoras de Rachel Welch, se quema la epiglotis y pone los cimientos prehistóricos de las bases corales y multinstrumentales.
    Play it again...

    Comentado por: Un Idiota Feliz el 08/8/2006 a las 07:49

  • Alboraya


    es que cantando yo me siento bien
    la vida va mucho mejor
    con tal de conseguir llegar a fin de mes
    y así seguir cantando más
    toda mi vida es como una mala canción
    sin armonía y sin compás
    el tiempo pasa sin ritmo ni afinación
    tendré que aprenderla a bailar

    y el mes que viene dios dirá
    si tiene algo que decir
    mi niña chilla en el sofá
    quillo sólo ma tocao ser pobre a mí

    en el periódico pone una información
    que hay gente que quiere el poder
    a mí me basta con el do re mi fa sol
    y no perderme ningún tren

    cuando te miro todo va mucho mejor
    mi vida ya me gusta más
    desearía que fuera una gran canción
    la que tú quieras cantar

    y el mes que viene dios dirá
    si tiene algo que decir
    mi niña chilla en el sofá
    quillo
    sólo ma tocao ser pobre a mí
    lolailo lolailo

    Letra y música: Oriol Tranvia

    Comentado por: albert pla el 08/8/2006 a las 07:47

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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