El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 8 de agosto de 2008
Estampa
Las imágenes de los bañistas canarios que se lanzan en auxilio de un grupo de subsaharianos recién llegados en un cayuco desfondado, el montón de cuerpos vencidos que se derrama sobre la playa de arenas oscuras, negro sobre negro, me parecen extraordinarias, inmensas.
No creo yo que nunca se haya visto nada semejante, bien al contrario, lo habitual es que los nativos reciban a los intrusos con la escopeta cargada y los perros tirando de la traílla. Basta pensar en la frontera sureña de los EE UU. ¿Cabe imaginar una acogida semejante a las familias mejicanas que cruzan el Río Grande y llegan agotadas, moribundas, desorientadas, a los pueblos del interior?
Tradicionalmente, el inmigrante siempre es mal recibido, despreciado, no pocas veces odiado. Los españoles en Alemania, los alemanes en Polonia (sí, cientos de miles), los polacos en Rusia, los rusos en París… Pero si además el inmigrante pertenece a otro mundo, chinos de San Francisco, rastas caribeños de Londres, senegaleses de París, el rechazo es más vivo y amenazador.
Sin embargo, a los bañistas de Canarias se les ve realmente conmovidos y acogen a los desdichados con lo que sólo puede calificarse de amor: los toman en sus brazos, les dan sombra y agua, los confortan. Me pareció advertir, incluso, que algunos les hablaban al oído para sosegarles, como dándoles a entender que “lo peor de la muerte ya ha pasado”, según afirma el profeta, aunque evidentemente aquellos pobres muchachos no podían entender ni una sola palabra y a duras penas comprenderían qué es lo que estaba sucediendo, pues no sabían ni siquiera a qué costa habían arribado.
Supongo que muchos nos vimos transportados en espíritu a Gritos y susurros, la maravillosa obra maestra de Bergman. Como en la película, es la Caridad la que mece en sus brazos al agonizante hasta dormirlo, mientras las hermanas mundanas abandonan a la madre moribunda porque tienen asuntos urgentes que resolver, comprar un abanico, verse con el amante. Escena tremenda, oscuramente ligada al más profundo temor de todo ser humano. Ese temblor con el que los condenados agarran la mano más próxima antes de hundirse en la nada.
¡Qué distinta escena, por cierto, la del encuentro entre Ulises y Nausicaa! También sucede en la playa, también el náufrago parece muerto y las muchachas acuden para auxiliarle, también acaba en brazos de su salvadora, también será el amor lo que una al desdichado y la princesa, pero este es el mundo joven y solar de los hijos de Helena. Nuestra escena, en cambio, es vieja, es bíblica, un mundo enteramente otro, mundo lunar a pesar del sol abrasador de las Canarias, más cercano a Samaria que a Ítaca.
He podido ver esas imágenes cuatro o cinco veces. A partir de la tercera, trataba yo de constatar a toda velocidad, en pocos segundos, algo que me intrigó al principio, pero no estoy seguro de haberlo comprobado. ¿No son sólo mujeres quienes cogen en sus brazos a los desesperados? Naturalmente hay hombres que se agitan arriba y abajo con el agua, las toallas, algo de ropa, un poco de comida, afanándose generosamente, pero ¿acaso no están todos los agonizantes en brazos de mujeres?
Los cuerpos blancos, carnosos, cuerpos de mujeres maduras, casi desnudas, sostienen en sus brazos a unos jóvenes negros de piel metálica, delgadísimos, de miembros filiformes, surreales. He aquí una renovación inesperada de la escena capital del cristianismo, la Pietá. Ahora María es una bañista en topless y Jesucristo un senegalés medio muerto de fatiga.
Se prestaría al kitsch, al chiste sórdido, a la vileza televisiva, si no fuera porque ambas estampas, la clásica y la moderna, simbolizan lo mismo, exactamente lo mismo: una madre, su hijo, y la muerte (esos trapos manchados de sangre que flotan en la orilla junto al cayuco) agarrándole al hombre por la nuca con sus dedos de hueso.
Para mi asombro, ésta es la única fotografía que he encontrado en la red, en donde una mujer auxilia a uno de los subsaharianos llegados a la playa canaria. Pertenece a El Periódico de Cataluña. Todas las demás son de hombres y autoridades.

[Publicado el 07/8/2006 a las 09:31]
Quizá no me encuentro con la tranquilidad suficiente como para mirar esas fotos y emocionarme... Tampoco creo que se deba dudar de nada de lo que sucedió. Qué sabemos desde aquí. Más allá de la sorpresa que sentirían esos negros ante la protección, el arrullo, el cariño recibido de unos blancos, más importante, creo yo, debe ser la satisfacción enorme de quien ha tenido la oportunidad de ayudar, de sentirse algo más que un veraneante (¡nacer para ser veraneante! ¡eso sí que es una tragedia!). Todos sabemos que, a menudo, sufrimos tanto o más que ellos, entre otras razones por la conciencia de que no nos queda nada por hacer que valga realmente la pena (considerarlo una hipérbole, por favor). Hasta el punto de que, ni siquiera, podemos emplear nuestro tiempo ayudando al prójimo... Y no es solo, como alguno sugiere, ayudar a los de tu portal porque, a lo mejor, también se ayuda a esos. Con todo, no parece suficiente para tener la conciencia de que esto no es un desastre.
Querida bloguera, este verano no voy a Galicia por vez primera en quince o veinte años... Allí donde voy esperaré paciente recibir noticias de una nueva movilización como la del chapapote. Si aquello fué culpa de los de fuera, esta vez los convocantes tendrán que mirar hacia Bruselas o, quizá, hacia América (por lo de las semillas del eucaliptu). Será, no obstante, una búsqueda de responsabilidades dificil. Desde aquí apoyo de corazón tan complicada tarea.
Comentado por: Javier el 08/8/2006 a las 17:21
Bueno, bueno...¡que poco me madrugan ustedes en vacaciones!, pues yo a las ocho treinta, en pie. Además en pie de guerra.....no saben la columna de humo de ayer, aquí cerquita, en el Monte Pedroso, el monte de Compostela, el monte donde yo he desarrollado alguna de mis investigaciones, sí señores, soy una señora investigadora aunque lo disimule muy bien. En eso parece que coincido con el oriental Gengis; dice Jerónimo -con el cual nunca hice buenas migas, y menos con sus colega de San Miguel Allende: ¡hola chicos, saludos de nuevo!!!- pues dice que es naturalista y le interesan las pardelas, lo mío en el Pedroso eran parcelas, pero bueno, saludos a Gengis...ya ven, me la paso saludando a "to quisqui", es que en el fondo no puedo vivir sin ustedes. Es cosa del ego..... ¿a quién le cuento yo mis elaborados pensamientos?, a ustedes, a ustedes, mis cuchi-cuchis....Muuuuaaaa.
Comentado por: La simpática bloguera el 08/8/2006 a las 09:11
Por lo que leo, no soy el unico al que le parece grotesco. Espero no ofender, pido disculpas por anticipado, pero el icono que me viene a la cabeza es la pelicula E.T.
No se si hay mas bondad que sorpresa y aburrimiento. Centenares de sin-techo, algunos alcoholicos, otros esquizofrenicos, sufren calor, deshidratacion o cosas peores en portales de edificios y calles de nuestras ciudades. Y la jefa de personal que se da la vuelta por quinta vez para broncearse lo mismo por delante que por detras, cuando corre a coger el autobus, no se da cuenta de quienes son los periodicos con los que tropieza, o los cartones con los que resbala.
Comentado por: AL el 08/8/2006 a las 00:20
El año pasado, por motivos de trabajo, tuve la suerte de pasar un tiempo en Tenerife. Allí la temporada turística es en invierno; en verano las playas están llenas de canarios, que son muy acuáticos, de españoles en número apreciable, y pocos extranjeros. Las imágenes que se han visto corresponden a las playas de La Tejita y Los Cristianos. La primera es un sitio de canarios, difícil de encontrar si los nativos o los recepcionistas no te hacen un plano preciso. La segunda está dentro de un pueblo, así que se mezclan canarios y españoles, aunque la mayoría de estos se van al lado, a Las Américas, con mejores infraestructuras. Los canarios son gente hospitalaria. De mis conversaciones con ellos he sacado que la preocupación por la llegada de africanos todavía les afecta poco, aunque temen que la cosa vaya a más, pero por ahora es un asunto de políticos.
La hospitalidad de los bañistas, donde se unen ética y estética, brota de modo natural por el dramatismo del contrapunto: la felicidad del ocioso frente a la calamidad del fugitivo, el placer elemental del sol y las olas frente al sufrimiento de la hipotermia y la deshidratación, la abundancia del occidental frente a la pobreza del subsahariano.
No sé si el señor Kant, que anduvo no ha mucho por allí estudiando y el habitat de las pardelas, pudo constatar algo al respecto.
Comentado por: Jerónimo de Malpaís el 07/8/2006 a las 21:25
Comentado por: La simpática bloguera el 07/8/2006 a las 19:53
Si vienen se mueren.Si no vienen se mueren.Si les dejamos pasar se mueren. Si no los dejamos pasar se mueren.
¿Y si vamos?
Comentado por: Tipo de incognito el 07/8/2006 a las 18:44
Estimado Félix,
Asisto, entre escéptico y cauteloso, al desarrollo diario y al repaso previo del blog. Bien... Todo se andará...
Respecto a las sensaciones que comentas hoy de las "estampas" de la llegada de inmigrantes a las playas canarias, sólo comentar que el ejercicio de la mirada melancólica tiene más memoria que cualquier disco duro. Pregunto:
1. ¿Cuando hemos visto cientos de fotos de "soldado israelí, metralleta en mano, con ciudadano palestino subyugado, rodilla en tierra", no hemos visto acaso el sacrificio de Isaac por Abraham?
2. ¿Cuando hemos visto cientos de fotos de "portero tendido en el área pequeña, el balón al fondo, en la red, y el goleador celebrándolo brazos en alto", no hemos visto acaso las batallitas de lapitas y centauros?
3. Ejercicios de entrenamiento visual e interrelación histórico-artística de este tipo nos los proporcionan a cientos los "medios de de-formación de masas" (RSF dixit)... Ergo, Cortocircuitos Wittgenstein, S.A., ya dijo aquello de "no hay estética sin ética", ¿o viceversa?
4. Sea como fuere, cualquier cosa mejor que el silencio. De lo que no se puede hablar, mejor gritarlo a los cuatro vientos... Las palabras, como las esporas, no son inocentes... ¿Seguimos?
Saludos cordiales
Comentado por: Un Idiota Feliz el 07/8/2006 a las 18:42
Esto me recuerda...
http://es.pg.photos.yahoo.com/ph/sombrillajb/detail?.dir=01e5&.dnm=e6e5.jpg&.src=ph
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Félix de Azúa y sus mascotas:
http://wejosephson.home.mindspring.com/movies/aguirre6.jpg
"Soy la ira de Dios y la tierra se hace a un lado para dejarme pasar"
Comentado por: Tipo de incognito el 07/8/2006 a las 18:27
Si me pregunto que diferencia estructural habrá entre un grupo de caritativos y solidarios turistas en Canarias y una horda de agresivos racistas de El Ejido, se me ocurrre pensar primero en la particular genética de los miembros de ambos grupos pero no me parece explicativo, pienso después en diferencias en educación y me parece algo a tener en cuenta pero no determinante, pienso en diferentes entornos económicos y sociales y me parece muy relevante pero insuficiente, pienso finalmente en la influencia de la opinión pública creada en cada momento y me parece determinante.
Sin embargo sigo confuso y me avergüenza reconocerlo ante un público que sabe discernir, porque esas imágenes se me mezclan, sin saber bien porqué, con las de niños cuidando a mascotas electrónicas que imitan necesidades y pesadrumbres humanas, con las de ancianos que mueren solos sin que nadie se entere, con las de los marginados en las calles de nuestras ciudades, con las de la complacencia de los políticos y de sus seguidores incondicionales, con las miriadas de imágenes lúdicas y de incitación al consumo que con gran y recurrente éxito nos invaden, y otras más que sería prolijo y aburrido contar.
Debo de estar influido por mi reciente y lamentablemente tardía lectura de "Eichmann in Jerusalem: A report on the Banality of Evil" de Hannah Arendt. No sé si se podría trasladar en un ejercicio de antisimetría a algo parecido a "la banalidad del bien". Pero presiento que no es políticamente correcto y que podría traslucir un pesimismo sobre la condición humana que no quiero asumir, participando por tanto en el mismo humor colectivo que me desasosiega, en estos momentos bienpensantes que deseo fructiferos.
Saludos
Comentado por: Jesús de Felipe el 07/8/2006 a las 17:35
Ni mucho menos, sr. Ortega.
Tampoco al otro enemigo, el católico apostólico romano, que quiso monopolizar ese sentimiento tan inexplicablemente humano que es la piedad.
Comentado por: gabriel feraud el 07/8/2006 a las 16:34
bárbaros, inmigrantes, natalidad, futuro,...
http://www.tcsdaily.com/article.aspx?id=080706B
Comentado por: ortega el 07/8/2006 a las 16:32
Mas fotos.
http://www.canarias7.es/multimedia/galeria.cfm?id=724&n=1
Un saludo a todos
Comentado por: MaCarmen el 07/8/2006 a las 15:33
No estaría tan seguro de generalizar lo que sucede en la frontera sur de los USA.
En un documental del programa 'En Portada', creo recordar que era éste, aparecían grupos de voluntarios que ayudaban en la frontera a los mejicanos(o más precisamente gentes del sur o centroamérica), que se la jugaban atravesando el desierto; entre otras cosas ponían, en puntos 'claves'del desierto, barriles de agua, y, entre otras cosas, grababan a grupos de voluntarios que vigilaban armados la frontera para que no impidiesen el tránsito de los inmigrantes al interior del país, cosa que está prohiba por ley, es decir, está prohibido que una persona sin autoridad detenga (impida el avance) de los que cruzan la frontera.
De todo hay en la viña del Señor, señor Azúa... y más en los USA.
Saludos
Comentado por: vic el 07/8/2006 a las 14:22
Muy buen texto, otra vez foto: está quedando un blog de lo más apañado.
Observaciones:
Puede tener razón "fisto": pasa una cosa, se fotografía otra, se publica otra y se lee y se comenta otra; el interés, para mí, empieza por el final. Por eso leo al Sr. Azúa.
¿Spain is different? no creo: el ser humano es la única especie que vive con y a menudo ayuda a otros miembros de la misma sin parentesco. Que se presente un chimpancé en un grupo ajeno y verá lo que le pasa.
Sr. feraud: ¿maternal? ¿por qué no paternal, en todo caso? ¡No se pase al enemigo, hombre!
Una última observación, posiblemente soez en este contexto: hoy el principal obstáculo a la inmigración es el Estado de Bienestar (que era mucho más correctamente llamado por Franco Seguro Obligatorio)
Comentado por: ortega el 07/8/2006 a las 13:55
Gracias, Sr. de Azúa, por sus buenas observaciones y su bellísimo texto.
Yo solo fuí capaz de albergar una sórdida sensación: ¿Sucedería lo mismo si en vez de turistas fueran lugareños?
Comentado por: Esperanza Gil Díaz el 07/8/2006 a las 13:41
Hoy es la ternura.
Ayer fue el arrojo, la voluntad (http://www.brightlightsfilm.com/51/51_images/1gishhunter.jpg).
Anverso y reverso. Pero siempre, don Félix, muy maternal. ¡Ay, esos gatitos!...
Comentado por: gabriel feraud el 07/8/2006 a las 11:21
Comentado por: Antonio el 07/8/2006 a las 11:09
No exageraría yo la presunta superioridad moral de la mujer respecto del hombre, que acaso sea la única ideología verdaderamente firme en nuestros días, tal como ha sido alentada desde las revistas femeninas y abrazada por numerosos varones deseosos de complacer al espíritu de nuestra época -por ejemplo proclamando a los cuatro vientos su irremediable inferioridad en las entrevistas concedidas a la prensa. Más bien, la mujer ha sido siempre un prodigio de discreción, frente a la burda conspicuidad del hombre. No nacen muchos Talleyrand.
Comentado por: melville el 07/8/2006 a las 10:59
Perspicacia de los fotografos de prensa, que solo buscan a tias buenas para dar imagen a su noticia. Hacen lo mismo en los partidos de futbol. Vaya usted a la playa a ayudar y vera como no sale en ningun periodico. No podemos creernos eso.
Comentado por: Fisto el 07/8/2006 a las 10:49
Comentado por: albert el 07/8/2006 a las 10:08
Félix de Azúa nació en Barcelona. Licenciado y doctorado en Filosofía, profesor de Estética y colaborador habitual del diario El País, fue conocido gracias a su inclusión en la antología Nueve novísimos poetas españoles. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su parcela ensayística es amplia y destacada: Baudelaire, Lecturas compulsivas, Diccionario de las Artes, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas y Esplendor y nada. Los libros recientes son Ovejas negras, La pasión domesticada y Abierto a todas horas. Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.
Ensayo
La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.
Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.
Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.
La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.
Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.
Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.
Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.
Venecia (1990). Planeta, Barcelona.
El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.
La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.
Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.
Novelas y prosa literaria
Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.
Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.
Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.
Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.
Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.
Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.
Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.
Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.
Última lección (1981). Legasa, Madrid.
Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.
Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.
Relatos
"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.
"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.
"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.
"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.
"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.
"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.
El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.
Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.
"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.
"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.
Poesía
Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.
Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.
Farra (1983). Hiperion, Madrid.
Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.
Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.
Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.
Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.
Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.
El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.
Cepo para nutria (1968). Madrid
1987 Premio Anagrama de Novela.
2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".
2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.
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yo te puedo ayudar. tb soy uno...
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