Minisite sobre Kapuscinski

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

domingo, 6 de julio de 2008

Blog de Félix de Azúa

No es un adiós

Hace unos años, cuando todavía existía el reportaje turístico filmado en 35 milímetros por el ente estatal y con locutor de Radio Nacional al micrófono, solíamos ver, entre el NoDo y la película, unos cortos multicolores sobre las Islas Canarias, el Delta del Ebro o el Monasterio de Piedra que inevitablemente concluían con un crepúsculo y la voz del locutor, profundamente emocionado, asegurando que aunque debíamos despedirnos de tanta belleza y de tan acogedor y gentil paisanaje, esa despedida sin embargo, no era un adiós sino un hasta siempre.

La frase se repitió de tal manera que las gentes, cuando se encontraban por la calle o volvían al trabajo después del desayuno, se despedían de los amigos y conocidos con la fórmula “no es un adiós etc.” El régimen, sin embargo, toleraba muy mal el cachondeo, de modo que se impartieron severas órdenes desde el ministerio de Información para que nunca volviera a repetirse la despedida ritual del hasta siempre.

Durante los siguientes años, cien reportajes sobre las playas de Cadaqués, el palmeral de Elche, las casas colgantes de Cuenca y demás lugares que siguen siendo hoy exactamente lo mismo que entonces, es decir, marcos incomparables, se despidieron con: “no es un adiós, es un hasta luego”, o bien “no es un adiós sino un hasta pronto”, “no es un adiós, sino un hasta más ver”, “no es un adiós sino un hasta la próxima”, o incluso “no es un adiós, sino un hola que tal algo adelantado”. La orden había quedado registrada para toda la eternidad en algún fichero de aquella fortaleza burocrática y los redactores seguían obedeciendo escrupulosamente al jerarca.

También a mí me ha llegado la hora de decirlo y no sé qué fórmula elegir. El caso es que me voy a lugares que carecen de la conexión adecuada para poder mantener esta voz en el cosmos. Regresaré, si nada lo impide, el primero de agosto.

Mientras tanto, estas palabras que ahora envío al espacio se mantendrán en pantalla como si cada día fueran nuevas, y si hemos de hacer caso a los deconstructivos, seguramente renovarán su sentido cada día sin necesidad de que nadie modifique ni una letra.

Porque no es lo mismo decir, por ejemplo, “el alma del humano es como el agua, pero su destino es como el viento” en el siglo XVIII y en Alemania, que en el siglo XXI y en Irak. Su sentido, vaya, no es el mismo.

El mundo gira, gira. Con cada rotación gira también el sentido de nuestras palabras. Hoy leía yo en un diario que el papel de las mujeres prehistóricas (vale decir, troglodíticas) era más “participativo” que en la actualidad, o sea, que también cazaban. Es una lástima que el concepto de “participación” sea difícil de aplicar a una sociedad seguramente caníbal, pero es cierto que las mujeres troglodíticas han cambiado mucho de sentido con el paso del tiempo. En la actualidad están más cerca de una ministra de cultura que de las augustas paridoras de la vieja antropología.

Cuando el redactor bíblico escribió aquello de “En el principio era el Verbo”, como enunciado de origen divino, no podía ni imaginar el sentido que tomaría la frase tras la publicación del curso de lingüística de Saussure. La célebre frase, con el Verbo en su versión Logos durante un tiempo, había tenido que esperar treinta siglos para alcanzar su sentido verdadero. O al menos eso cree nuestra petulante civilización.

Dejo pues al cuidado del tiempo estas palabras y espero encontrarlas de nuevo a mi regreso con un sentido nuevo por completo. Por lo tanto, inevitablemente, de un modo riguroso, esto no puede ser un adiós.

Porque también yo, si regreso, seré necesariamente otro. Y a lo mejor coincidimos.

[Publicado el 03/7/2006 a las 09:17]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Comentarios (281)

  • -La justicia vs. la prudencia:

    Yo no diría que la justicia ha desbancado a la prudencia en el ranking estimativo: nunca se han encontrado en el mismo nivel. La prudencia es un medio; la justicia, un fin. Habrá que buscar en este terreno de las ultimidades morales el perjudicado. La contemplación, a buen seguro.

    -El hombre prudente:

    Ya conoce Vd. las acusaciones, no sé si fundadas o no, de haber caído en un círculo lógico Aristóteles al sostener, más o menos, que el único medio de saber qué es lo prudente es observar lo que hace el hombre prudente. Se podrá ver en la afirmación aristotélica un saludable valladar contra el universalismo intelectualista, una apuesta por la pedagogía del ejemplo frente a la del razonamiento abstracto, incluso una querencia pre-postmoderna por la fragmentación ontológica, etcétera, etcétera; pero lo evidente prima facie es la debilidad lógica de la tesis de Aristóteles.

    -El mundo imperfecto:

    Estoy de acuerdo con Vd. en que la necesidad de la prudencia se basa en última instancia en la contingencia del mundo, en su imperfección ontológica, de la que la imperfección moral sería un epifenómeno.

    Si el mundo fuera una trama de relaciones necesarias, la moral se confundiría con la matemática, y ello en un doble sentido: las proposiciones morales serían objeto de demostración apodíctica y la conducta moral brotaría con la misma necesidad que una conclusión.

    Pero, como señala Vd., el mundo está abierto, los caminos son inciertos, las pistas equívocas, y por ello mismo toda decisión arriesgada. No puede ser de otro modo en un mundo que no es ni necesario ni imposible.

    Ha sido un placer haber mantenido esta charla con Vd. Tras una incursión alborotada por este blog, debida al cierre temporal del de Arcadi Espada, donde estoy acantonado, pido disculpas por la violencia cuantitativa que han debido soportar. Como diría aquel, no es un adios...

    Comentado por: Gengis Kant el 25/7/2006 a las 19:40

  • Gentil Gengis: Como usted sabe Aristóteles no fue muy amigo de las matemáticas, quizá como reacción frente a la preeminencia de la geometría en la Academia (aunque habrá que esperar el prometido libro del seductor Silvio Maracchia sobre el tema). Sin embargo, en su estudio sobre la justicia distingue entre la que se funda en la igualdad y la que se funda en la equidad o proporción. Así pues la noción del justo medio puede entenderse también desde el concepto de proporción, lo que no obliga a que haya equidistancia entre los extremos, sino analogía, en su sentido matemático (igualdad de razón, o ea, comparación de magnitudes). Creo que lo arquimediano -proporcionalidad de magnitudes conmensurables- se ajusta más al espíritu del Maestro que una aritmética del más y el menos.
    En cualquier caso el Filósofo (Alá sea loado) se acogió a la lógica de los conceptos del lenguaje, que a todas vistas se funda más en una lógica de la acción humana que de la ideación matemática. Sólo si se piensan los extremos como puntos es admisible que la cobardía le parezca más lejos del valor que la temeridad, pero no si se entiende que cada tríada conceptual acota la extensión de un campo en tres zonas. Recuerde, de paso, que la teoría del equilibrio de Arquímedes opera con la proporcionalidad inversa de pesos y distancias.
    En otro orden de cosas le diré que celebro su martillazo simbólico a los naturalistas ingenuos, porque hay que avisar de los riesgos de todo ascetismo. A mi vuelta del Índico recalé breves días en Lisboa donde me dio noticias suyas el conspicuo Jerónimo de Belem, al que encontré saliendo de la Tabaquería.

    Comentado por: Zenón de Elea el 25/7/2006 a las 19:19

  • No quisiera excederme en la respuesta, por lo que intentaré resumir al máximo.

    Como usted debe saber, señor G. Kant, algunos conceptos con suerte evolucionan, otros en cambio desaparecen, o re-aparecen a lo largo del tiempo. El olvido de la definición aristotélica de la prudencia, en la tradición moral de Occidente, es tan sólo superado por otra virtud armonizadora de conjunto: la justicia. O al menos a mí se me oculta, de momento.

    Es evidente que la noción moderna de 'prudencia' no traduce las implicaciones intelectuales que conserva en Aristóteles la phróresis, de la que se puede decir que es el intermediario obligado entre el fin y los medios, entre las intenciones y las acciones. Tampoco tiene ningún sentido y no puede llevar a nada, hablar del intelectualismo de Aristóteles, de su mayor o menor tendencia a la teoría o a la práctica apoyada en la experiencia, si no nos cuestionamos por qué el saber depende de la prudencia, y en caso afirmativo, de qué saber trata.

    ¿Qué nos está permitido conocer? ¿Cuáles son nuestros límites, como humanos?

    El ámbito de las virtudes es imprevisible e insistematizable. No tenemos ningún medio para reconocer la regla recta que usa el criterio del justo medio si no es el recurso al juicio del hombre prudente. Y el prudente es un hombre común, no es sabio ni erudito, menos aún un Dios; pero es capaz de deliberar bien, no sólo investigar y buscar los medios de realizar un fin.

    ¿Qué sentido que no sea una ciencia ni un favor divino nos permitirá hacer el bien a tiempo? La inteligencia ¿no es así?

    Incompleto e imprevisible es nuestro mundo. Si el mundo fuera perfecto, no quedaría nada por hacer, y el hombre realiza su excelencia propiamente humana en el hacer, actuar; es una invitación a la que se puede denominar su libertad: la prudencia es una disposición a escoger y actuar que afecta a lo que está en nuestro poder hacer o no hacer.

    "Nada en demasía..." Con humor nos lo sugiere Maleas.

    Terminaré de otra manera: No todo es posible, pero todo no es imposible ¿Vale así?

    Saludos afectuosos.

    PD. Gracias, señor Gengis Kant, para mí también son un placer estas reflexiones.

    Comentado por: francesca el 25/7/2006 a las 18:24

  • El Justo Medio no significa dejar las cosas a la mitad,sino hacerlas en el grado justo y determinado,en el tiempo y en las proporciones correctas.

    Comentado por: maleas el 25/7/2006 a las 10:33

  • Publicado por Francesca lo que es de Francesca el 24/07/06 a las 17:38

    Francesca: Aristóteles, al igual que otros pensadores, no perdió su tiempo nadeando.

    Gengis Kant: De la nada, sin mayores precisiones, poco puede decirse, es cierto; pero de los seres irreales, aquellos que no son nada más que objetos, u objetos puros si se prefiere, se ha escrito mucho y con gran profundidad. Quizá uno de los episodios más brillantes de la disputa sobre tales objetos lo protagonizaron Alexius Meinong y Bertran Russell. Una exposición muy detallada de los seres inexistentes se encuentra en el libro titulado Teoría del Objeto Puro, de Antonio Millán Puelles, obra de madurez del pensador sevillano en la que culminó una vida dedicada según él mismo a meditar "sobre nada".

    F: El punto medio o la virtud de la prudencia...

    GK: Veo que Vd., en vez de perder el tiempo en las distintas virtudes morales de las que habla Aristóteles, va directamente a aquella virtud intelectual de la que dependen aquéllas: la prudencia, que identifica sin más con el punto medio.

    Tal identificación, aparte de que no encaja con el hecho de que haya tantos puntos medios como virtudes, éticas e intelectuales, exige abordarlo con algún pormenor. Al menos a mí -no sé si le ocurre a Vd. lo mismo- me cuesta entender cuál es, en la ética aritótelica, la relación entre la virtud de la prudencia y el justo medio.

    Es cierto que la prudencia, virtud de la inteligencia activa, orienta la deliberación hacia el punto medio entre cada pareja de pasiones opuestas; esto es, la prudencia muestra las distintas virtudes morales. ¿Pero cuáles son los extremos viciosos de los que equidista la prudencia?

    Es verdad que el mismo filósofo ha asociado la moderación con la prudencia, pero para apuntar a las causas que hacen posible la última, la cual, a diferencia del conocimiento, o ciencia, de las verdades demostrables, y no meramente deliberables, puede ser perturbada por el placer y el dolor (EN 1140b 10-15). Que la prudencia requiere un equilibrio fisiológico, y que puede ser afectada por la enfermedad, y también por el sueño, es algo sostenido, sin duda, por Aristóteles. Pero eso pertenece al terreno de las condiciones de la prudencia.

    Lo que necesitamos saber -vuelvo al principio- es entre qué media la prudencia.

    Quizá sea aquí de alguna ayuda recordar cómo la tradición griega, tan recelosa con todo tipo de desmesura, ha impuesto límites al conocimiento humano. El fundamental de ellos ha sido no ir más allá de los asuntos humanos, no pretender conocer lo divino. La palabra phrónesis, tal como la usa el estagirita en su madurez, puede haber retenido esa precaución popular; pero no cuadra bien con una obra que ha situado la felicidad suprema en la contemplación de los objetos eternos y divinos.

    Sea como fuese, no cabe pensar que la ciencia, que versa, según Aristóteles, sobre los objetos divinos, necesarios, inmutables, pudiera haber sido concebida por él como uno de los vicios extremos de la inteligencia humana (hay que suponer que el otro sería el de la ignorancia, o, acaso peor, el de las ocurrencias disparatadas de una fantasía sin control, pervertida por una vida libertina). La ignorancia, o el delirio de un ingenio descontrolado, no son malos candidatos a la condición de vicio intelectual, pero la ciencia, no es preciso insistir en ello, no.

    Sigue, pues, en pie la dichosa pregunta para la que yo no tengo respuesta. No sé si Vd. sí.

    F: ...lo que nos manifiesta es la precariedad y la imprevisibilidad de la acción humana.

    GK: No entiendo qué le hace pensar a Vd. que la prudencia griega en general, y la aristótelica en particular, es una manifestación de la imprevisibilidad humana (dejo a un lado la precariedad). Esa virtud es lo que nos permite orientarnos en un mundo imprevisible; no, una manifestación del mismo. La prudencia, lejos de ser un signo de nuestra imprevisibilidad, nos ayuda a corregirla. Quizá puede ser calificado esto de manifestación, digamos que indirecta; pero aquí me parece un modo un tanto forzado de hablar.

    F: Los hombres necesitamos dilucidar, tiempo para obtener conocimiento. Dilucidar, medir y arriesgarnos a equivocarnos, porque, como humanos, señor G. Kant, podemos querer todo lo posible, pero sólo lo posible.

    GK: Tampoco entiendo la relación que Vd. formula entre la irrebatible verdad de que sólo nos es posible querer lo posible, y la afirmación de que los hombres necesitamos dilucidar, sin ser ello posible -no lo niego- de un modo instantáneo.

    F: Lo que no vale es hablar de nada, sobre nada, resumiendo: perder el tiempo.

    GK. ¿Para qué o para quién no vale nada?

    F: Lo imposible es imposible,...

    GK: No seré yo quien lo niegue.

    F: ...aunque siempre podremos hacer algo para superar los límites ¿no cree?

    GK: A pesar de cierta ambigüedad en la expresión, quiero entender que no aconseja superar los límites últimos de lo posible, cuya posibilidad Vd. misma, con muy buen criterio, acababa de negar, sino de unos límites internos. Le responderé que, aun tratándose de cambios menores, socialdemocrátas podríamos decir, no espere de mí tal cosa, siendo como soy la persona más contentadiza del mundo (real).

    F: Saludos cordiales.

    GK: Gracias por haberme brindado la oportunidad de meditar sobre asuntos tan importantes y difíciles como los aquí tratados. Un saludo muy cordial.

    Comentado por: Gengis Kant el 25/7/2006 a las 03:00

  • Cualquier dia de estos busco por la hemeroteca de la casa,aquellos articulos de Rafael Sanchez,sobre la creación de el Dios Unico.

    Comentado por: maleas el 24/7/2006 a las 21:54


  • Leche Pascal, la más entera.
    (Los acentos, Maleas, los acentos.)
    Un saludito.

    Comentado por: acentón el 24/7/2006 a las 21:43

  • Hay dias en el blog que hecho de menos la función,los acentos maleas,los acentos,de ignorar.Habra que plantearlo.

    Comentado por: maleas el 24/7/2006 a las 21:37

  • Supertición y religión (los acentos maleas,los acentos),son opuestas.Quien pierde la fe,cae en la supertición,afirmaba Pascal.No le falta razón.Resulta dificil no ser un ser religioso de confesion,y no caer en la supertición.La filosofia ayuda a ello.Ernst Bloch,marxista confeso,que leia la Biblia en hebreo antiguo,por ejemplo.

    Comentado por: maleas el 24/7/2006 a las 21:27

  • Aristóteles, al igual que otros pensadores, no perdió su tiempo nadeando.

    El punto medio o la virtud de la prudencia lo que nos manifiesta es la precariedad y la imprevisibilidad de la acción humana. Los hombres necesitamos dilucidar, tiempo para obtener conocimiento. Dilucidar, medir y arriesgarnos a equivocarnos, porque, como humanos, señor G. Kant, podemos querer todo lo posible, pero sólo lo posible. Lo que no vale es hablar de nada, sobre nada, resumiendo: perder el tiempo.

    Lo imposible es imposible, aunque siempre podremos hacer algo para superar los límites ¿no cree?

    Saludos cordiales.

    Comentado por: francesca el 24/7/2006 a las 17:38

  • Como toda moral, la del deseo querría reprimir parte de nuestra naturaleza: nuestra objetualidad; como toda moral, no se sale enteramente con la suya, y se contenta con aconsejar que nos comportemos como si no supiéramos que somos también objeto. Pero lo sabemos.

    Comentado por: Gengis Kant el 24/7/2006 a las 17:21

  • Peor aún que ser una bestia es ser una cosa, truena la modernidad.

    Comentado por: Gengis Kant el 24/7/2006 a las 17:15

  • No hay forma más degradada de vida, según la dura moral de la libertad, que ser objeto.

    Comentado por: Gengis Kant el 24/7/2006 a las 17:13

  • ¿De qué otro modo puede ser vista una mujer sino como objeto? No sólo la mujer, todo.

    Comentado por: Gengis Kant el 24/7/2006 a las 17:08

  • Qué bien suena la ocarina junto al cocotero.

    Comentado por: Gengis Kant el 24/7/2006 a las 16:57

  • Sólo los elegidos conocen el arte de injertar palabras.

    Comentado por: Gengis Kant el 24/7/2006 a las 16:56

  • Sobre el justo medio:

    Siempre ha llamado la atención que la mayoría de las virtudes aristotélicas no cumplieran el principio, subrayado por el propio autor, de la equidistancia. No sólo eso, a menudo uno de los contrarios de una determinada virtud queda entrelazado íntimamente con el otro contrario.

    La liberalidad está más cerca de la prodigalidad que de la avaricia; el valor, más lejos de la cobardía que de la temeridad. A su vez, resulta que el pródigo no tiene más remedio que ser avaro para afrontar su despilfarro; análogo es el caso del temerario, cuyo valor es sólo aparente.

    Da la impresión de que el Aristóteles observador no encaja en el Aristóteles especulativo. Su conocimiento de las pasiones humanas no parece acomodarse al principio moral del justo medio.

    De ser así las cosas, lo que pondría en entredicho la experiencia del filósofo sería nada menos que una pauta de conducta y de pensamiento incontestable para cualquier griego: la que aconseja no tomar nada en demasía. No creo que se haya dado tal choque.

    Una de tantas decisiones geniales de la filosfía griega, de las que no se puede decir que sean verdaderas o falsas porque son ellas las que marcan el campo de la verdad y la falsedad, fue concebir el nacimiento del cosmos como la introducción de la medida, y con ella lo estable, en el ámbito del más y del menos, de lo indefinido e inmenso, donde se está condenado a un puro resbalar incesante hacia arriba y hacia abajo. No importa quien tenga la vara de medir, un dios o un hombre, si es que ha de tenerla alguien; lo decisivo es la existencia de ese mojón fijo entre el más y el menos.

    Eso tuvo unas consecuencias digamos que colaterales. Entre otras, la de identificar, confundir quizá, la comedido con el punto medio. Se entiende que ocurriera eso, pues el más y el menos son infinitos por lo que cualquier posición en ellos queda en el medio. La apuesta griega fue a favor de ese posicionamiento (perdón, pero necesito ese palabro), esa determinación; su centralidad es accidental, aunque cierta.

    Precisamente esto es lo que muestra la moral aristotélica. Según ella, no se descubre, ni puede descubrirse, una virtud buscando el punto medio entre los dos estremos, por la sencilla razón de que no existen tales extremos determinados, El proceso que debió tener en mente el estagirita creo que fue el contrario. Quien no conozca (conocimiento vivido, hecho costumbre) la virtud estaría condenado, dominado por una radical incertidumbre, a deslizarse por la banal superficie de lo indefinido.

    Algo así se puede observar en nuestros días, en los que a un consumismo de magnitudes asiáticas se opone el ideal engañoso del retorno a una presunta naturalidad, sin encontrar el justo medio, conocido durante siglos, de una vida acomodada. En vez de contentarse con la riqueza que debe acompañar al hombre vituoso, las muchedumbres alternativas idolatran la desmesura ascética.

    Duele ver a tantos desencantados del progreso que quisieran retornar a la sencillez y verdad de una vida conforme a la naturaleza, ceñida a la satisfacción tranquila de unas necesidades llamadas básicas, y de ese modo quebrar la vorágine insaciable, infinita, del deseo.

    Vanamente: dichos intentos caen en una vertiginosa e incesante búsqueda de tales necesidades mínimas, al fin y al cabo otro mito, otra fantasía inalcanzable.

    Da igual cuál sea el sentido de la marcha. Cada vez más, cada vez menos: todo es inquietud, peregrinaje, desazón. Siempre se podrá renunciar un poco más; el mínimo queda tan lejos como el máximo.

    No es de extrañar que estos nuevos ascetas, queriendo reposar en la sencillez del origen, en la verdad de la naturaleza, se engolfen en una tarea cuyo fin, que parecían tener a la mano, jamás alcanzan.

    Muy al contrario, queriendo acentuar cada vez más la frugalidad de su vida, que siempre se les mostrará demasiado consumista, darán en escudriñar las asechanzas del lujo con una minucia extraña en quienes se declaran sus enemigos; así como quienes decían negar el cuerpo, la vista dirigida a la salvación ultramundana, eran los mismos que dedicaban mayor esfuerzo al escrutinio obsesivo del objeto de su hostilidad, encadenados por su culto negativo.

    Comentado por: Gengis Kant el 24/7/2006 a las 14:25

  • La condena de la respuesta, huelga decir que militar, desproporcionada de Israel puede significar dos cosas:

    -Condena de la respuesta israelí, que para mayor inri es desproporcionada.

    -Condena de lo desproporcionado de la respuesta, lo que no implica la condena de toda respuesta.

    Comentado por: Gengis Kant el 24/7/2006 a las 13:08

  • Identificar lo desproporcionado, desmesurado, desmedido, inmenso... sólo con el exceso revela una oponión muy optimista de la vitalidad humana.

    Comentado por: Gengis Kant el 24/7/2006 a las 12:58

  • ADONDE TÚ POR AIRE CLARO VAS

    Adonde tú por aire claro vas,
    en sombra yo, o en hojarasca breve,
    te he seguido. Yo mismo sombra soy
    de ti. Y no puedes tú notar que yo
    te siga, yo, callado tras de ti,
    lumbre contigo o nieve de tu mano.
    Y veo tu mirar, mas siempre esquivo,
    oscuro y amoroso, en huertos altos
    que tú para tu amor los cercas. Fuentes,
    aves, la reja de la casa sueño
    ser yo, la claridad, su vuelo limpio,
    el aire entre los hierros. Pero tú,
    a mi través, cuando me miras, creo
    que estás mirando a otro, de no verme.
    Y ya la fuente, el ave, las espadas
    de la verja no son nada. La tarde
    su rosa le retira al vaso. Pétalos
    sólo, los continentes que parecen
    sobre la mesa, a ti te los ofrezco,
    te envío su gobierno y yo, la sombra.


    Comentado por: Andrés Trapiello (cintas viejas) el 24/7/2006 a las 02:30

  • " a quien me tropecé en Borneo injertando ocarinas en los cocoteros para alegrar sus noches a la intemperie playera."

    ¡Qué fantástico injerto!
    ----

    ADVERSUS VARRONEM

    DON Fernando Lázaro Carreter, en su artículo «Primavera verbal» (El País 1-4-01), vuelve a deplorar la locución «el día después», como hizo ya hace años, señalando ahora el origen preciso de tal novedad; a mí también me chirrió en el oído por primera vez con el estreno de una cinta cuyo título en inglés era «The day after», aquí traducido palabra a palabra, con fidelidad perruna, por «El día después». No me preocupó tanto el pecado singular —dejemos que los cinéfilos entierren a sus cinéfilos—, sino el ir constatando en pocos meses hasta qué punto bastaba el título de una película para incrustar una locución, jamás oída, en el lenguaje de los medios de difusión, y no sé en qué medida en el común de los hablantes. Un grado tal de docilidad ante cualquier innovación verbal, emparentada sin duda con la creciente obediencia a la publicidad, no es sino debilidad lingüística, y ésta, a mi juicio, un claro síntoma de debilidad mental e intelectual.

    Pero Don Fernando, en el mencionado artículo de antaño, mostraba su contumaz querencia hacia la escuela de Varrón, arrojando demasiadas cosas al cajón de sastre de la anomalía, y obligándonos a los que somos de la escuela de César a rescatar algunas de ellas para reintegrarlas en la analogía, a la que en justicia pertenecen. De esto resulta que el estropicio que podría hacer «el día después» es bastante más grave que la incorrección aislada de «cambiar el adverbio después en extraño adjetivo para calificar el nombre día», porque amenaza intercontaminar y fundir en uno el doble sistema, cardinal y ordinal, perfectamente acuñado y analógicamente formalizado, de que dispone el castellano. Así, en el artículo antiguo, decía el señor Lázaro: «Otra cosa observamos en las locuciones adverbiales del tipo: “Ocurrió un día después o antes”; se trata de acuñaciones fijas, de idiomatismos, que escapan a la norma (como calle adelante, río abajo, tiempo atrás)». ¡Error flagrantemente anomalista!, clamo, ya que «un día después», donde «un» no debe entenderse como el artículo indeterminado, sino como el numeral «uno», es el primer elemento de la serie cardinal «un día después», «dos días después», «tres días después» y así seguidamente; y lo mismo vale para «una legua más allá», «dos pisos más arriba», «tres kilómetros aguas abajo», «cuatro pasos atrás», «cinco páginas antes», «seis casas por cima», «siete pulgadas menos» und so weiter, donde bien puede verse cómo el miembro que lleva el numeral es el determinante, y el otro, sea adverbio o locución adverbial, el determinado. El subsistema ordinal se construye de manera distinta: aquí el portador del lugar de orden es un elemento de una sucesión seriada de nombres que designan quantos (o quanta) de una misma dimensión, siempre longitudinal, y las únicas piezas a las que se refiere la ordenación son términos que determinan las dos posiciones posibles con respecto a un cero virtual fijado por el contexto, o sea antes de ese cero o después de él.

    Si el cero se pincha en el momento en que se habla, o «de la voz» —al que se refieren «ayer» y «mañana»—, en el subsistema ordinal, la posición ante se indica con «pasado/a»: «el año pasado», «la semana pasada», y la posición post con «dentro de» antepuesto: «dentro de una semana/dos meses/tres años» ... Si el cero es, en cambio, in phantasma (Karl Bühler), como cuando se pincha en un punto de una narración, las posiciones ante y post, siempre en la serie ordinal, se indican con «anterior» y «siguiente», respectivamente: «la semana anterior», «el mes siguiente». Pero también el subsistema cardinal se sujeta a la dualidad entre el «cero de la voz» y el «cero in phantasma»; en el primero las posiciones ante y post se indican con «hace» y «dentro de» : «hace dos días», «dentro de tres horas», y en el segundo, con «un/dos/tres... antes/después»: «un año antes», «dos meses después».

    En el subsistema ordinal, la serie de la dimensión temporal está formada, huelga decirlo, por «minuto», «hora», «día», «semana», «mes», «año» e così via. A diferencia de esta serie, que, por tener fundamento en la naturaleza —la base inamovible del día y el año, aun con variantes en fracciones y múltiplos—, es arcaica, la dimensión «itineraria» (perdón por el palabro), por ser totalmente convencional, está, en cambio, sometida a la mudanza de los tiempos y a la diversidad de lenguas o países; así, la serie «pie», «paso», «milla», «legua»..., como otras análogas, ha caído en desuso en la mayoría de los países a raíz de la consagración del Sistema métrico decimal, y la actualmente vigente, ocioso es decirlo, se funda en la unidad entera mínima: el metro, con sus fracciones «decímetro», «centímetro», etcétera, y sus múltiplos —siempre por 10— «decámetro», «hectómetro», «kilómetro» etcétera. Para esta dimensión, baste evocar la Vuelta ciclista: «La subida había empezado dos kilómetros antes (cardinal), pero sólo al kilómetro siguiente (ordinal) venía ya la escalada de verdad».

    Para demostrar que «el día siguiente» es una determinación ordinal basta compararlo con la determinación cardinal «un día después»: «Se acostó a las 2 de la madrugada, pero al día siguiente ya estaba vestido a las 8 en punto»; sustitúyase en esta frase «al día siguiente» por un «un día después»; un día cardinal son 24 horas y no 6 como las que median entre las 2 y las 8. Si este ejemplo suena forzado, por jugar con fracciones de día, experiméntese con el quanto siguiente de la serie: «a la semana siguiente» puede perfectamente decirse respecto de un viernes, refiriéndose al lunes inmediatamente posterior; si, en cambio, respecto de ese mismo viernes, decimos «una semana después», saltamos sin remedio un lapso de 7 días naturales, empuntándonos al viernes inmediatamente posterior. Ergo el castellano dispone de un sistema doble, compuesto por un subsistema cardinal y otro ordinal; q.e.d. Esta es sólo la armazón desnuda del sistema, claro está, a la que luego se añaden variantes, factores complementarios o mediaciones contextuales, pero Varrón no puede reclamar para la anomalía «un día antes» o «un día después», porque no son, en absoluto, «acuñaciones fijas» o «idiomatismos, que escapan a la norma», sino formas estrictamente producidas por la norma de un sistema complejo, rigurosamente formalizado bajo los fueros de la analogía. De paso, una pequeña regla para el subsistema ordinal: «el día siguiente» ha de ir sólo en oraciones en que «el día» es sujeto: «El día siguiente fue muy tempestuoso»; en cambio, cuando juega como adverbio ha de decirse «al día siguiente»: «Al día siguiente asaltaron el poblado», a la manera en que en las Crónicas de Indias leemos una y cien veces, indicando el instante en que los castellanos, agazapados durante la noche en algún «arcabuco» de los alrededores, salían del escondrijo y se lanzaban al asalto del poblado de los indios desprevenidos: «Al cuarto del alba...». Por último, pienso que el propio Don Fernando podría haber sido tal vez el que hubiese asesorado al traductor de la novela de Umberto Eco, titulada en castellano «La isla del día de antes», ya que las formas *el día de antes y *el día de después, que él recomienda por correctas, jamás han llegado a apuñalar estos castos oídos que se ha de comer la tierra; de manera que si es que han podido usarse alguna vez, deben de haberse evaporado, como rocíos de los prados, cuando no fundido, como las nieves de antaño.


    Comentado por: Rafael Sánchez Ferlosio (cintas viejas) el 24/7/2006 a las 02:21

  • Don Jerónimo, no temo sufrir grandes daños en esta campaña. Hasta ahora he sobrevivido en un blog donde no se usan ballestas sino catapultas.

    Comentado por: Gengis Kant el 23/7/2006 a las 23:41

  • ortega | 23/07/06 a las 20:14

    No debe pedirme permiso quien está en su casa; soy yo quien debo disculparme por mi desmesura.

    No dejaré pasar esta ocasión, si no le importa, para decir algo al hilo de su comentario:

    1. No sé si debe calificarse de oscurantismo, pero en la ilustración, como idología que es, hay mucha más retórica que ciencia. Eso sí, la suya es la retórica de la razón.

    2. La ilustración, como doctrina dogmática (en un sentido no peyorativo), es incompatible con la religión, por lo que no puede permitir su presencia en el espacio público. El laicismo de raíz individualista y escéptica, por su propia naturaleza, no tiene NADA que oponer a ningún dogma, incluidos el ilustrado y el religioso.

    Comentado por: Gengis Kant el 23/7/2006 a las 23:16

  • Jerónimo, expedicionario científico | 23/07/06 a las 22:09.

    He de confesar que he entrado en este exquisito y mesurado glob sin apearme del caballo. Ha de haber damnificados.

    Podrán encontrarme a partir del martes en Casa Arcadi, recién pintada y lista para aguantar otro curso feroz; pero les aconsejo que no se acerquen por allí sin navaja: los habituales son verdaderos rufianes del argumento.

    Al buen Zenón se le espera en lo de Kant, calle de la Dialéctica Transcendental.

    Comentado por: Gengis Kant el 23/7/2006 a las 22:56

  • Señor Gengis Kant: Su producción aforística es devastadora. Se ve que domina usted a los maestros del género, desde Chamfort a Cioran, pasando por Lichtenberg y Kraus. Muestre algún comedimiento o será asaeteado por los habituales del blog en cuanto se incorporen tras sus vacaciones y con la llegada del maestro. Le transmito los mejores recuerdos de Zenón a quien me tropecé en Borneo injertando ocarinas en los cocoteros para alegrar sus noches a la intemperie playera.

    Comentado por: Jerónimo, expedicionario científico el 23/7/2006 a las 22:09

  • con permiso de temujin

    a propósito del artículo del Sr. Azúa sobre el progreso, apartado "superstición" (léase religión)

    1. como indica BHL en su artículo sobre "El código da Vinci" puede haber también obscurantismo en los ataques a la religión

    2. es posible entender el proyecto ilustrado como destinado a separar la iglesia del estado, no a eliminar la religión del ámbito dominado por el estado (menos competencia)

    3. si a alguien le interesa el tema, un artículo relacionado de reciente aparición:
    http://www.firstthings.com/ftissues/ft0607/articles/douthat.html

    Comentado por: ortega el 23/7/2006 a las 20:14

  • No es ningún problema que estos ancianos escriban 'keso' con 'qu' en vez de 'k' en un papel si dominan los distintos estándares lingüísticos.

    Comentado por: Gengis Kant el 23/7/2006 a las 19:09

  • "No es ningún problema que estos jóvenes escriban "queso" con k en un SMS telefónico si dominan los distintos estándares lingüísticos. El problema es que no sepan cómo se escribe."

    El último enunciado refleja un esencialismo ("cómo se escribe", así, sin más) incompatible con la idea previa de "distintos estándares lingüísticos".

    Comentado por: Gengis Kant el 23/7/2006 a las 19:03

  • En una de las editoriales que publica hoy El País de mis entretelas (La plaza digital) afirma, con su grave equidistancia entre la carne y el pescado:

    "No es ningún problema que estos jóvenes escriban "queso" con k en un SMS telefónico si dominan los distintos estándares lingüísticos. El problema es que no sepan cómo se escribe."

    ¿Pero no se ha enterado el editorialista aún de cómo se escribe 'keso'? Pronto lo sabrá.

    Comentado por: Gengis Kant el 23/7/2006 a las 18:12

  • Se entiende que los miembros del PSC-PSOE no puedan admitir que haya en el PSOE quienes les regañen por traicionar el principio socialista de la solidaridad, cuando nadie espera de los amonestadores que pretendan dedicar a la ayuda internacional más allá del 0,7% del PIB español. Tan nacional-socialistas (nada que ver con el nazismo) son unos como los otros. Y es lógico que así sea.

    Comentado por: Gengis Kant el 23/7/2006 a las 17:37

  • Qué poca cosa es para la venganza el uno por uno, o el mil por uno. Sólo le vale el infinito por uno.

    Comentado por: Gengis Kant el 23/7/2006 a las 17:14

  • No debemos confundir la ley del Talión con la venganza. Ésta es, por naturaleza, des-medida; aquella, no

    Comentado por: Gengis Kant el 23/7/2006 a las 17:11

  • Quien lea mis entrelíneas advertirá, si se fija bien, que no digo nada.

    Comentado por: Gengis Kant el 23/7/2006 a las 17:05

  • No sé si, en ausencia del dueño, esto funciona como multipropiedad. En todo caso, yo soy su okupa.

    Comentado por: Gengis Kant el 23/7/2006 a las 16:57

  • Y aún hay quien niega la existencia de los milagros, cuando somos capaces de leer entre líneas.

    Comentado por: Gengis Kant el 23/7/2006 a las 16:54

  • No es frecuente encontrar quien, como Jon Juaristi, aúne la valentía y el comedimiento de confesarse liberal en el sentido convencional del término.

    A ello hay que añadir inmediatamente, no sé si en la estela del mismo autor, que el liberalismo realmente existente, lejos de oponerse al nacionalismo, no se entiende sin éste.

    No obstante, abundan quienes, al defender en algunas periferias españolas los derechos de los ciudadanos por encima de los colectivos, quedan bloqueados por un pudor insalvable que les impide añadir de dónde son realmente esos ciudadanos que parecen flotar en un cielo universal. El bando contrario conoce la respuesta: de España.

    La disputa territorial española tiene como protagonistas dos bloques: los nacionalismos dispersivos, en buena medida liberales dígase lo que se diga, y el liberalismo españolista, en cierta medida nacionalista quiéralo o no.

    Por razones que sí vienen al caso, pero no a la ocasión, recomiendo ser, provisionalmente, españolistas.

    Comentado por: Gengis Kant el 23/7/2006 a las 16:03

  • De Jesulín de Ubrique: "Yo olvido, pero no perdono"

    Comentado por: Gengis Kant el 23/7/2006 a las 15:15

  • Amo a mi patria como el que más, pero no recuerdo cuál es.

    Comentado por: Gengis Kant el 23/7/2006 a las 15:12

  • que los ponga el editor.

    Comentado por: maleas el 23/7/2006 a las 13:47


  • los acentos, maleas, los acentos!!!


    Comentado por: acentón el 23/7/2006 a las 12:37

  • Nunca ha habido muchos lectores.Sospecho que lo nuevo es que ya hay mas escritores que lectores.

    Comentado por: maleas el 23/7/2006 a las 12:03

  • Se nos ha dicho mil veces que los españoles no leemos; ahora sentencia Fogel en su blog que los franceses tampoco leen. Por otro lado, las estadísticas dicen que la tasa de lectura es más alta en Francia que en España.

    O sea, que nadie lee, pero unos menos que otros.

    Comentado por: Gengis Kant el 23/7/2006 a las 02:43

  • El milagro eterno de la Literatura

    Constantemente oímos las noti­cias más dramáticas acerca de la lectura: los jóvenes no se interesan por ella, los mayores ya no tienen tiempo de practi­carla, en los países avanzados se ha convertido en una extravagancia y en los mal encarados por el atraso en un deporte de riesgo. Ayer se decía que los libros amenazaban la supervivencia de los bosques, pero hoy la repoblación forestal parece más factible que repoblar el mundo de lectores. Porque lo más curioso es que libros sigue habiendo, incluso se multiplican de manera casi cancerosa: pero a esa metástasis no corresponde un aumento paralelo de usuarios ilustrados y devotos. Borges dijo que los buenos lectores son cisnes negros aún más raros y preciosos que los buenos escritores. Podríamos confor­mamos ahora con lectores regulares, siempre que fueran algo más crítico y apasionadamente jubiloso que meros consumidores de best-sellers o coleccionistas de esas enciclopedias culinarias que regalan con los diarios. Pero quizá ya ni a eso podemos aspirar, nos dicen los augures más tenebrosos. Quizás el peor de ellos sea Stanislaw Lem, el gran autor de ciencia ficción, que ha formulado la siguiente Ley de Lem: "Nadie lee nada; si lee, no comprende nada; si comprende, lo olvida enseguida".

    Aunque pertenezco al desacreditado batallón escéptico de quienes desconfían de toda forma estruendosa de Apocalipsis (sea la muerte del libro, la muerte del hombre o la muerte del arte) a veces tantas proclamas descorazonadoras me hacen cierta mella. De modo que fue con un ánimo más bien decaído como acompañé hace unas semanas a la ministra de Educación de Colombia en la visita que me propició por las grandes bibliotecas públicas que en los últimos años se han inaugurado en Bogotá.

    Me es imposible no sentir hasta emoción ante las empresas culturales realizadas contra viento y marea en Colombia, luchando por convertir en noticia de primera plana libros y reflexiones abiertas a todos en lugar de los habituales titulares de masacres o extorsiones. Sin embargo, como se habla tanto Y tanto de la decadencia de la lectura, esa tarde acompañé casi con desánimo escéptico a la ministra en nuestra visita a las bibliotecas bogotanas. ¿Acaso pue­den nacer y crecer lectores en circunstancias dramáticas, entre el terror impuesto por los feroces y el otro miedo, constante y no menos feroz a la miseria? Las grandes bibliotecas que visitamos en la capital colombiana son admirables: por su arquitectura amplia y luminosa, por su funcionalidad bien organizada que no repele ni obstaculiza el acceso a sus servicios, por la amable entrega del personal. Representan y defienden lo que cualquier espacio dedicado a los libros debe ser: un jardín de civilización en la jungla despiadada que la niega o la ignora. Las recorrimos con creciente entusiasmo. Dos de ellas están situadas en los barrios del sur de la ciudad, los más abruptos. Y fue en la cafetería de una de ellas, cuando hici­mos un alto, donde por fin encontré lo que yo buscaba: el verdadero lector, auténtico, entregado y solitario.

    Era gordito, supongo que algo miope y permanecía absorto en una mesa cerca de la nuestra. Podía tener trece o catorce años: yo sé lo que significa, créanme, leer de ese modo y a esa edad. En sus manos, sobre todo en sus ojos, atesoraba un tomo de El señor de los anillos. Nada se oía, pero yo lo oí todo al verle leer: las bromas de los Jwbbits, las palabras serenas de Gandalf, el lúgubre cabalgar de los Nazguls, el roce etéreo de los elfos... Era el milagro eterno de la literatura: la fábula heroica inventada en Oxford por un remoto erudito que contaba peripecias sucedidas en una tierra mágica y mantenía en suspenso, fuera del tiempo y dentro de la vida, a un adolescente de ese arrabal situado en otro continente. Nada podía distraerle, nada podía robarle la fuerza que le llegaba desde la página en la que se hallaba refugiado. Gozaba y sufría, a la vez inmensamente libre y voluntariamente sumiso. ¡Nada menos que un lector! Y entonces supe que en esa hora, ese mismo día, en otras latitudes, debía tener numerosos compañeros y cómplices. Al acordarme de la legión condenada de los pesimistas, no pude por menos de sonreír...


    Comentado por: Frenando Savater (cintas viejas) el 22/7/2006 a las 18:40

  • ¿que queda del rastro del vuelo de la golondrina?

    Publicado por: maleas | 22/07/06 a las 0:07

    -------

    Ni rastro.

    Comentado por: Gengis Kant el 22/7/2006 a las 02:34

  • si,se nota la falta de el corrector,acentón,gracias por la corrección. Que lo ponga la casa.

    Comentado por: maleas el 22/7/2006 a las 02:02

  • los acentos, maleas, los acentos!!!

    Comentado por: acentón el 22/7/2006 a las 00:10

  • ¿que queda del rastro del vuelo de la golondrina?

    Comentado por: maleas el 22/7/2006 a las 00:07

  • ¡Arcadiiii!

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 16:02

  • ¿Sería alguien tan amable de decirme dónde estoy escribiendo?

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 16:01

  • No se puede saber si las respuesta militar del estado de Israel es desproporcionada si nadie ha fijado antes la proporción.

    Si ésta fuera, por israelí y no-israelí muertos, 1:2, habría desproporción en dicha réplica; si fuera 1:1.000.000, también.

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 15:59

  • La primera obligación de un caballero es ser alto.

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 15:46

  • No quiero parecer soberbio, pero no saben Vds. la cantidad de cosas que no he hecho.

    Hasta luego.

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 14:04

  • Que el nascitus nacerá es tan cierto como que todo triángulo tiene tres ángulos.

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 13:53

  • Los mortales sólo podemos conocer un nasciturus cuando ya no lo es.

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 13:49

  • El nasciturus es un feto muy particular, que ni puede ni necesita tener derecho a la vida, pues es absolutamente seguro que nacerá.

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 13:44

  • ¿Qué comparten todos los béleros? Está muy claro: la bélereidad.

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 13:41

  • Que todos los hombres somos iguales es una afirmación que no añade nada a lo que sabemos de ellos. Sobra.

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 13:37

  • Buenos días.

    No quiero alardear de perspicacia, pero no me ha pasado por alto que el Zenón de Elea que escribe en este blog no es el auténtico.

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 13:28

  • El turismo cultural, actividad agotadora como pocas, consiste en mirar todo con los pies.
    Buenas noches.

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 03:08

  • En mi museo estará prohibido tocar los cuadros siquiera con la mirada.

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 03:01

  • Arcadisa, Promotora de Paisajes.

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 02:52

  • Me gusta el paisaje, sobre todo el construido.

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 02:47

  • Máxima urbanística: olvidarse de la belleza. Ya llegará.

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 02:36

  • En un campo de golf también hay agricultura.

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 02:32

  • O a razonazo limpio.

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 02:22

  • A veces no queda más remedio que argumentar a kantazos.

    Comentado por: Gengis Kant el 21/7/2006 a las 02:20

  • LEAN www.luzdelimbo.blogspot.com, LO MEJOR DE LA LITERATURA SUDACA...

    Comentado por: Gabriel el 21/7/2006 a las 00:20

  • Pues no sé dónde le ven ustedes la gracia a todo esto, la verdad.

    Comentado por: Mireia Xirau el 20/7/2006 a las 23:46

  • Nemo stultior quam logicus stultus exspectans stultum risum ab alio stulto logico.

    (ANÓNIMO RIOJANO)

    Comentado por: el Dr. Toribio de la Quintana, presbítero el 20/7/2006 a las 23:32

  • ARS COMBINATORIA


    1. La mujer respetuosa cuando es honesta es una puta.

    2. La puta honesta cuando es mujer es respetuosa.

    3. Si es honesta, la puta respetuosa es mujer.

    4. Si es mujer, la honesta respetuosa es puta.

    5. ¡Puta respetuosa la mujer honesta!

    6. Una mujer respetuosa o es honesta o es puta.

    7. Una puta honesta o es respetuosa o es mujer.

    8. Una mujer puta o es honesta o es respetuosa.

    9. Mujer: allí donde veas una puta, sé honesta y sé respetuosa.

    10. Puta: allí donde veas una mujer respetuosa, sé honesta.

    11. Mujer honesta: allí donde veas una puta, sé respetuosa.

    12. Mujer, allí donde veas una respetuosa honesta, no lo dudes: sé puta.

    Comentado por: reprobus logicus el 20/7/2006 a las 23:21

  • La puta respetuosa,es una mujer honesta.

    Comentado por: maleas el 20/7/2006 a las 20:00


  • Estimado Maleas: Aunque con cierta demora, le respondo. Es cierto, como dice, que decencia y honestidad son palabras sinónimas. No obstante, mi elección tiene su fundamento, por haberla escuchado en muchas ocasiones como adorno de mujer casta. Y no es que piense que la castidad sea algo negativo, pues perteneciendo a un ámbito tan subjetivo, cada uno sabrá de sus necesidades ¿verdad? Lo significativo es poder elegir sin coacciones.

    Saludos y buenas noches.





    Comentado por: francesca el 20/7/2006 a las 01:31



  • ESTA SÍ ES UNA GUERRA JUSTA. AMOS OZ

    Muchas veces en el pasado el Movimiento de Paz Israelí criticó las
    operaciones militares de Israel.

    Esta vez no.

    Esta vez la guerra no es por la expansión ni la colonización por parte
    de Israel. No hay ningún territorio libanés ocupado por los israelíes.
    Tampoco reclamos territoriales de uno ni de otro.

    El miércoles pasado, Hezbollah lanzó, sin provocación previa, un cruel
    ataque contra territorio israelí. Fue, en realidad, un ataque contra la
    autoridad y la integridad de gobierno libanés ya que Hezbollah, al
    atacar, también se apoderó de la prerrogativa del gobierno libanés de
    controlar su propio territorio y tomar decisiones sobre la guerra y la
    paz.

    El Movimiento de Paz Israelí se opone a la ocupación y la colonización
    de Cisjordania. Se opuso a la invasión israelí del Líbano en 1982 porque
    esa invasión tenía el objetivo de desviar la atención mundial del
    problema palestino. Esta vez, Israel no está invadiendo el Líbano. Se
    está defendiendo de un hostigamiento diario y del bombardeo de decenas
    de nuestros pueblos y ciudades y trata de aplastar a Hezbollah allí
    donde esté al acecho.

    El Movimiento de Paz Israelí debería respaldar la intención de Israel de
    autodefenderse, así de sencillo, mientras esta operación militar tenga
    como principal objetivo a Hezbollah y no atente, en la medida de lo
    posible, contra la vida de civiles libaneses (una tarea no siempre fácil
    ya que los artilleros de misiles del Hezbollah frecuentemente usan a
    civiles como escudos humans).

    Los misiles de Hezbollah son suministrados por Irán y Siria, ambos
    países enemigos declarados de todas las iniciativas de paz en Medio
    Oriente.

    No puede haber ningún punto de comparación moral entre Hezbollah e
    Israel. El primero ataca a civiles israelíes adonde estén en tanto que
    el segundo ataca mayormente a Hezbollah.

    Las tenebrosas sombras de Irán, Siria y el fundamentalismo islámico
    rondan sobre los pueblos y ciudades de donde emanan densas columnas de
    humo a ambos lados de la frontera libanesa-israelí. Esas sombras
    tenebrosas están al mismo tiempo sometiendo y anulando a la sociedad
    civil libanesa que hacía poco acababa de liberarse, por medio de una
    lucha heroica, de una larga colonización siria.

    La verdadera guerra hoy no es en absoluto entre Beirut y Haifa sino
    entre una coalición de naciones que aspiran a lograr la paz: Israel, el
    Líbano, Egipto, Jordania, y Arabia Saudita por un lado, y el fanatismo
    islámico, exacerbado por Irán y Siria, por el otro.

    Si como todos esperamos, (tanto los beligerantes o halcones como los
    pacifistas o palomas israelíes), Hezbollah es derrotado pronto, Israel y
    el Líbano serán los triunfadores. Además, la derrota de una organización
    terrorista islámica militante podría aumentar significativamente las
    posibilidades de alcanzar la paz en la región.



    Comentado por: ortega el 20/7/2006 a las 00:59

  • Pues no sé si siempre, pero muchas veces sí, Maleas, y lo que convendría es tratar de eliminar el rencor --más que nada porque es molesto para terceros y da lugar a conversaciones previsibles y aburridísimas-- sin necesitar para ello de ese rito del perdón, inventado para poder descubrir lo noble y generoso que es uno. Si perdonas, no ser rencoroso carece de mérito; lo difícil es tener inactivo al rencor cuando uno no ha caído en la tentación de perdonar.

    Comentado por: Mireia Xirau el 19/7/2006 a las 23:15

  • el perdon es inmoral,el rencor,degradante.

    Comentado por: maleas el 19/7/2006 a las 16:19

  • a mireia xirau

    ...y sin embargo, comprender no es perdonar

    Comentado por: ortega(a) el 19/7/2006 a las 00:16

  • Sobre ortega (auténtico) a las 20 : 28.

    En efecto, parece que muchas veces el problema consiste sólo en decidir cuándo se ha de usar la sociología y cuándo la moral y a quiénes han de aplicarse la una y la otra. Una vez tomada esa decisión, todo lo demás viene rodado. Nada tiene esto de sorprendente: no en vano la sociología se inventó para absolver y la moral para condenar.

    Comentado por: Mireia Xirau el 19/7/2006 a las 00:02

  • lo ultimo me salio muy acido,exagerado.

    Comentado por: maleas el 18/7/2006 a las 23:37

  • Culpar a los colonizadores de los males de Mejico es saber mucho de historia.Tal vez hubiese sido mejor dejarlos comiendose entre ellos,mientras les hubiese quedado materia prima.
    Culpar a un partido es tomar el rabano por las hojas,el partido es el fruto de una situacion dada.
    Hablar de caracteres nacionales,resulta muy filosofico,muy orteguiano,pero se acaban diciendo sandeces y lugares comunes,claro que si el interfecto individual se lo cre,la sandez acaba siendo verdad.
    Tal vez,el unico ciudadano que quede sea algún nieto de Ciudadano Kane,el resto,consumidores,y aspirantes a consumidores,orates irredentos,aparte.

    Comentado por: maleas el 18/7/2006 a las 22:36

  • Decencia y honestidad son sinonimos,lo de decencia es de Aub,Max,que creo recordar que en La gallina ciega afirma que con Franco,buen dia para nombrarlo,se perdio la decencia en España y algunos comentarios de testigos de la epoca que he escuchado,lo confirman.Baste decir que a los militares que permanecieron fieles a la Republica,se les fusilo por el delito de rebelion.
    Pensar que los indecentes,como por arte divino recuperen la decencia,es con toda seguridad,ingenuo.Ahora,a rezar por que quien la tenga,no la pierda.

    Comentado por: maleas el 18/7/2006 a las 22:17

  • "Por consiguiente,es la comunidad internacional la que debe garantizar que un alto el fuego degenere en otro estallido dentro de unos cuantos meses".Asi termina Ben Ami ex ministro de Exteriores de Israel, el articulo sobre el asunto en cuestion que hoy publica El Pais.Ademas pretende justificar la ultima ¿cuando sera la siguiente? invasion de Libano.
    No se que entiende por Comunidad Internacional,si se refiere a Estados Unidos y los paises que le son afines,¿alguno aparte de Inglaterra?,la guerra de Irak ha limitado seriamente su capacidad de accion.La cuestion de Corea,y la que parece mas grave,por el espacio donde se da y la indiosincrasia de los actores,la de Iran,asi parecen confirmarlo.La Unión Europea,bueno,ya se sabe,financiara parte de la recostrucción de los daños producidos en el conflicto,me averguezo del eufemismo,ya sabe sr.Ortega,la puta etica,y se limitara a dar recomendaciones de moderacion a los contendientes.
    Lo que esta ocurriendo,no es necesariamente lo que podria ocurrir,el asunto,podria haber ido en la linea de las conversaciones de Ginebra que propiciaron,entre otros,Amos Oz.Pero lamentablemente no es asi,lo que empieza mal y trascurre mal,necesariamente va a peor.
    Si es cierto,como dicen los expertos que Hezbola es un instrumento irani y ese pais esta dispuesto a obtener la bomba atomica,y todo parece indicar que si quiere,antes o despues,la obtendra,la supervivencia de el estado israeli,puede que en un futuro,no pueda ser garantizada.
    Tal vez aún quede alguna posibilidad de que tal y como proponia hace unos meses el rey de Jordania,se proceda a iniciar un plan de desnucleizacion de la zona,lo contario de lo que parece estar ocurriendo.
    Mas alla de cuestiones sociologicas o eticas,se trata de que los medios utilizados sirvan realmente a los fines que se persiguen.

    Comentado por: maleas el 18/7/2006 a las 21:48

  • a (em)prendedor de coches

    gracias por el texto de valentí puig

    una de las cosas que llama la atención del enfoque dominante sobre el llamado conflicto palestino/israelí (del que el sr. puig es una digna excepción), es la aplicación de criterios éticos cuando se analiza la conducta de israel (lo que hace vs lo que "debería" hacer) y de criterios sociológicos cuando se refiere a los palestinos (lo que hacen vs sus circunstancias).

    En un análisis así, el culpable está ya determinado. Es una variante más de la mentalidad actual necesitada de buenos y malos.

    Comentado por: ortega(auténtico) el 18/7/2006 a las 20:28

  • Por herencia colonial primero, y luego por servilismo estatal y décadas de sumisión priista, somos país de súbditos y no de ciudadanos, se ha dicho. Intrigantes, quejosos, dados a la protesta desordenada, la alharaca y el chisme venenoso, y por ello alejados o incapaces de traducir inconformidad en crítica clara, reflexiva, inteligente.

    Hablando del estado de la crítica en literatura, en México.

    Alejandro de la Garza. Cultura y vida cotidiana, Nexos (2006).

    Comentado por: La simpática bloguera el 18/7/2006 a las 19:16

  • Valentí Puig:
    "FUE repentino e inesperado el ataque de la Hizbolá contra Israel, aprovechando el frente que Hamás le tiene abierto al Ejército israelí en Gaza y en pleno «impasse» diplomático sobre la ambición nuclear iraní. Hizbolá, Hamás: organizaciones terroristas financiadas por Teherán y empeñadas recientemente en el secuestro de soldados israelíes. El Líbano: Estado rehén de Hizbolá -es decir, de Siria e Irán- cuya fragilidad democrática hace ya tiempo que pasó a los anales de la ficción. Israel: el país agredido por Hizbolá y Hamás pero aparentemente causante de la súbita inflamación del Oriente Medio. Conceptos elementales: para Israel, sobrevivir; para Irán y Siria, como para la Hizbolá y Hamás, destruir Israel. Ahí el más largo brazo es el de Irán, cuya tesorería paga por todos y cuyo suministro de armas es general, Siria en parte todavía instrumenta Beirut y la Hizbolá -declarada organización terrorista por la ONU- es un ejército terrorista, un Estado en el Estado libanés, con su propia seguridad social, su canal de televisión y un influyente grupo parlamentario. Eso añade más descaro impune al hecho de que la misma Hizbolá que es parte del gobierno de coalición libanés use de sus propias milicias para atacar un país vecino.
    Al contrario de lo que explican los analistas cándidos o cómplices, Israel no regresa al Líbano como el asesino que vuelve al lugar del crimen. Su reacción ha sido en legítima defensa. En la menos negativa de las opciones, de lo que se trata es de que al final se produzca una nueva fluidez que permita el castigo efectivo de Hizbolá y un control de la escalada con el retorno del Ejército israelí a sus posiciones defensivas. Ciertamente, en el Líbano es manifiesto el incumplimiento de las resoluciones de las Naciones Unidas para el desmantelamiento de las milicias. Hace ya seis años que el primer ministro israelí Ehud Barak decidió retirar sus tropas de la franja de seguridad del sur de Líbano, la zona desde donde Hizbolá está atacando ciudades de Israel con sus misiles, lanzados desde viviendas habitadas, con lo que la represalia israelí topa con escudos humanos. Al retirarse, Israel pidió la verificación internacional: el Consejo de Seguridad dictaminó entonces que las cosas se habían hecho bien. De inmediato, Hizbolá ocupó la zona y comenzó la amenaza contra el norte de Israel que ahora ejecutan los cohetes «Katiushas».
    En Gaza el año pasado fue la retirada de Israel. Tel Aviv renunciaba a reclamar aquel territorio. Hamás llegaba al poder después de la muerte de Arafat. En realidad, el líder en la sombra de Hamás vive en Siria, amparado por uno de los regímenes más crueles y despóticos del mundo mientras Irán ejerce como superpoder en la zona, deseoso de liderar el islam. A la hora de la verdad, a Hamás poco le importa la seguridad y el bienestar de los palestinos de Gaza. Lo fundamental es destruir Israel.
    Pagan los platos rotos los libaneses, el Beirut de la moralidad especulativa. El bloqueo naval y bombardeo del Líbano es algo verdaderamente serio. Una larga acomodación a los dictados de Siria, agrietada el año pasado al revelarse la implicación de Assad en el asesinato del ex primer ministro libanés Hariri, hizo posible que a pesar de la retirada de las tropas sirias la hegemonía de la Hizbolá perdurase en una sociedad más caracterizada por la capacidad de reconstruir y comerciar que por ejercer su soberanía. Al final de la escalada está Irán, dando órdenes precisas a la Hizbolá, regalando tecnología al terror, y ahora mismo alzando espesas columnas de humo para que las bazas de su diplomacia nuclear ganen en tiempo. Aquella es una zona del planeta armada hasta los dientes, enfrascada en el odio, capaz de autodestruirse a condición de destruir al enemigo. Una vez más, los libaneses están entre la espada y la pared, bajo riesgo de que Beirut se convierta de nuevo en el gran casino de los ciclos de destrucción."

    Comentado por: (em)prendedor de coches el 18/7/2006 a las 12:33


  • Querido Maleas. Si no tienen ideas para mejorar el estado y el destino de los ciudadanos, lo correcto sería que se dedicaran a sus respectivas profesiones, aunque sea menos rentable. Ultimamente observo que se usa bastante el término 'decencia' y opino que sería más adecuado el uso de la honestidad, sencillamente.

    Algo sé del movimiento de "Ciutadans...", será cuestión de no perderlo de vista.

    Como me robaron el sueño, puedo llevar el timón esta noche. Navegaremos a vela, así con el vaivén de las olas, ningún ruído podrá molestarles.

    Y pensar que en esta noche tranquila y única la gente sigue matándose, parece increible.

    Buenas noches.

    Comentado por: francesca el 18/7/2006 a las 04:09

  • Lo de la falta de ideas Francesca,es casi de agradecer.Mejor que no piensen mucho que casi siempre que piensan algo es para mal.De otra parte tiene razon.Hay una brecha entre la sociedad civil y la clase politica,creciente.FdA rompia el otro dia una lanza por Ciutadans.El proyecto podria ser exportable.Proceloso parece el horizonte,pero como dice E.Bloch, en El principio esperanza,"si no haces lo que tienes que hacer,lo haran los miserables por ti".

    Comentado por: maleas el 17/7/2006 a las 23:54


  • Me refería al comentario de las 14:07, maleas.

    Comentado por: francesca el 17/7/2006 a las 23:27


  • Estimado maleas. Sobre la sugerencia de tu último comentario, sinceramente, mi visión es pesimista; no obstante, pongo mi esperanza y esfuerzo personal en superar la decepción, porque a lo que no estoy dispuesta es a tirar la toalla. Un día nos embarcamos y estamos en el camino.

    Es cierto que pensar requiere esfuerzo y tiempo; además, para comprender la realidad, se necesita mucha información, información libre de manipulaciones interesadas. Pero la independencia de criterio es un lujo que no está al alcance de todos, como sabemos. Por ello, aunque la responsabilidad del actual estado de cosas es de todos, lo es más de unos que de otros, desde luego.

    En el diario Levante-emv de hoy aparece un titular tal como: "Los diputados se niegan a publicar sus sueldos para evitar las críticas". Luego da las cifras de los años 2004 y 2005. Con ponderación opino: hay que ser mal nacidos para estar cobrando esos sueldos, a cargo de nuestros impuestos, con evidente incompetencia, falta de ideas, y sobre todo por el mal ejemplo.

    La democracia debería re-visarse de arriba abajo y de izquierda a derecha.

    Mis saludos afectuosos para todos.





    Comentado por: francesca el 17/7/2006 a las 23:25

  • Habrá sido el diablo,si.

    Comentado por: maleas el 17/7/2006 a las 22:55


  • Y la manipulación de la ortografía por parte de paulita, también (es representativa).

    Comentado por: carambita el 17/7/2006 a las 22:50

  • No solo alli,el sistema electoral vigente,manipulacion de medios incluida,es representativo de la sociedad que lo alimenta.

    Pues a mi no me parece una errata,le ha traicionado a usted el incosciente, la manipulacion de los medios es representativa de la sociedad actual, en Mexico, en España, en EEUU.....en todas partes.

    Comentado por: paulita el 17/7/2006 a las 22:28

  • fe de errata,debe entenderse:no es representativo

    Comentado por: maleas el 17/7/2006 a las 20:22


  • Vuelve Silver Surfer

    Comentado por: silencio cósmico el 17/7/2006 a las 17:07

  • Misterios de la Democracia.¿De que manera una sociedad tan clasista y desequilibrada como me parece que es la mejicana,produce un resultado electoral semejante?
    No solo alli,el sistema electoral vigente,manipulacion de medios incluida,es representativo de la sociedad que lo alimenta.

    Comentado por: maleas el 17/7/2006 a las 14:07

  • "Esto no puede ser un adiós", decía el Félix.

    Esto es un ¡¡"al Diablo"!!

    Comentado por: furcioles el 17/7/2006 a las 12:54

  • " Sanya es un gato domestico de pelo corto que vive en una torre en un suburbio del sur de Moscú con una mujer encantadora de 30 años, su marido y un par de niños, dos muchachos, de 3 y 5 años.

    Sanya tiene ahora 15. Este es su triunfo aunque parezca increíble.

    Cuando Sanya tenía 5 años, se cayó del balcón y 15 historias a la tierra. Esta completamente sordo y respira con dificultad. De todas maneras, esta bien. Actualmente esta mucho mejor. Viene directamente hasta usted, y mira en sus ojos estando de pie delante de la nevera con la puerta abierta, haciendo inventario, interesado en algunas cosas, dudoso sobre otras, curioso de un modo desapasionado que intimida. No esperamos que la nevera note o se preocupe por nuestro examen. Sanya no hace nada, solamente mira alrededor, viendo quien esta en casa.

    Con sus 15 años, Sanya tiene aproximadamente de la misma edad que la Rusia Soviética. No, es que él sea una metáfora o algo así. Nada de tonterías Orwellianas con Sanya. A no ser que usted tenga en cuenta el hecho que sobrevivió un acontecimiento que habría matado cualquier otro gato en el universo. O el hecho que él continúa a pesar de las heridas sufridas. Y el hecho que él permanece implacablemente interesado en el mundo aunque el mundo reconozca o no su curiosidad. Bueno, ahora que usted lo menciona, hay un par de semejanzas…... "
    -----------------------------------------------

    ¿Dónde está el original desde el que usted traduce la historia de sanya?
    Publicado por: ortega | 13/07/06 a las 18:44
    -----------------------------------------------

    Pues aquí esta Orteguilla. Las manías de El País se le están pegando a estos blog.


    "Sanya is a short haired domestic cat who lives in a high rise on the far southern edge of Moscow with a lovely women in her 30s, her husband and a couple of kids, two boys, 3 and 5.

    Sanya is now 15. This is his triumph against the odds.

    When Sanya was 5, he fell from the balcony and 15 stories to the ground. He is completely deaf and breaths with difficulty. Otherwise, he is fine. Actually, he is much better than fine. He comes right up to you, and looks into your eyes the way we will stand in front of a refrigerator with the door open, taking a catalogue, interested in some things, dubious about others, curious in a dispassionate way that is a little unnerving. We don't expect that the refrigator will notice or care about our examination. Neither does Sanya. He's just looking around, seeing who's home.

    At 15, Sanya is roughly the same age as post Soviet Russia. Not that he's a metaphor or anything. None of that Orwellian nonsense for Sanya. Well, unless you take the fact that he survived an event that would have killed any other cat in the universe. Or the fact that he perseveres in spite of the injuries inflicted upon him. And the fact that he remains implacably interested in the world whether or not the world welcomes or returns that curiosity. Ok, now that you mention it, there are a couple of similarities."


    Comentado por: Paulita el 16/7/2006 a las 21:07

  • No son partícipes de una idea, de un principio político compartido, de una comunidad nacional, religiosa, lingüística, sino que son únicamente individuos, y sus características sociales (lengua, nacionalidad, religión, ideas políticas) son del todo irrelevantes. Si estos personajes dirigieran su comportamiento, repentinamente, por convicciones políticas, religiosas, nacionales o ideológicas, se convertirían en los malos del relato. En alemanes.
    Por no ser, ni siquiera son solidarios. Quizás por eso pueden ayudar a algunas personas concretas. Siendo así que no están ocupados en salvar a las minorías oprimidas, a los animales en extinción, a las lenguas minoritarias o a los niños hambrientos, pueden dedicar buena parte de su vida a ayudar a alguien que a su vez puede ayudarles a ellos....


    Sinceramente, esto parece una argumentación un tanto adolescente, suena como aquello de: "me parece horrible intentar salvar a las ballenas mientras hay tantos niños en el mundo pasando hambre".

    Tu comportamiento personal hacia otras individualidades es muy importante, pero básicamente para ti mismo, la mayoría de los adultos aprendemos, aún en contra y a costa de nuestros deseos, que para conseguir cambios relevantes y efectivos resulta necesario echar mano de las instituciones, de los grupos de presión y demás organizaciones sociales; esta exaltación de la individualidad.....bueno, me recuerda a mi misma no hace tantos años.

    Comentado por: La simpática bloguera el 16/7/2006 a las 16:05

  • EL PAÍS - Opinión - 10-05-2005

    Quizás hacía treinta años; sí, seguramente. Conviene no dejar pasar tanto tiempo, no porque nosotros, los de entonces, ya no seamos los mismos, sino porque tampoco ellos, los de antes, son lo que fueron. Una de las sorpresas que trae consigo el privilegio de la edad es comprobar que con el paso de los años lo que cambia más profundamente no es el presente ni el futuro, sino el pasado. El presente se mantiene tercamente impasible tal y como dice la célebre canción: "Siempre es la misma historia, la lucha por el amor y la gloria". En cuanto al futuro, es perseguir viento, una quimera de la que viven las iglesias, la banca y los políticos. Lo único que cambia es el pasado. Si se olvida uno exageradamente de volver a un lugar antiguo, puede encontrarse con una devastación.
    No es ésta, sin embargo, la experiencia de la que quiero hablar. No voy a mencionar un pasado irreconocible, erosionado de tal manera que ya ni siquiera pueda uno decir cómo era y deba exprimirse el seso recomponiendo rasgos arruinados o caracteres ilegibles, forzarse a recordar algo ya totalmente muerto. No. En este caso lo recuerdo perfectamente, pero... ¡cómo ha cambiado, Dios mío!
    En su tiempo (¿el mío?) fue una figura que nadaba entre dos aguas. Por una parte era un modelo para muchos. Le respetaba Faulkner y también le respetaba Cela, que son los dos polos del arco literario. Pero, por otra parte, era demasiado mundano para que lo tomaran en serio los artistas severos. Aparecía en las revistas, se codeaba con personajes como Picasso y Dominguín, casó varias veces con mujeres que o bien eran ricas o bien eran hermosas, aunque nunca ambas cosas a la vez. Y ya se sabe que los artistas deben obedecer un mandato imperioso que impuso el romanticismo: han de ser infelices, desdichados, miserables. Un artista capaz de gozar de la vida, no puede ser, eso lo saben todos los resentidos. Y mucho menos si el artista es mundano. En las hemerotecas hay demasiadas fotografías suyas -con un león muerto a sus pies, como pareja de la joven Ava Gardner, en una corrida junto al gran Ordóñez, fumando un puro con Fidel Castro cuando aún no era un imbécil, exhibiendo un pez espada descomunal- como para que pudiera ser un auténtico artista. Sin embargo, aquella mundanidad respondía a un verdadero favor popular, a un amor público. Era una figura moral. Su suicidio trajo mucho llanto.
    Lo he revisitado con prudencia, aprovechando que hace un par de años se reeditó su integral de short stories, formato en el que dio lo mejor de sí mismo. La sorpresa ha sido mayúscula. ¡Cómo ha cambiado! Para empezar, ni uno solo de sus cuentos pasaría hoy la censura. Su temario es totalmente incorrecto. Corridas de toros, cazas de animales, pesca de altura, la guerra, el boxeo, la bebida..., todo aquello que en la actualidad, y según nuestros moralistas, solidarios y patrióticos, sólo practican los narcotraficantes. Aquel modelo moral de hombre libre es hoy un monstruo.
    Curiosamente, no hay apenas violencia en estas historias breves. Sin duda, el toro atraviesa las entrañas del torero, el cazador destroza la cabeza del león, el soldado hunde su bayoneta en el cuerpo enemigo. Sin embargo, la violencia ha sido transformada en un icono, una imagen estática cargada de sentido y expuesta como algo inherente a la libertad de los humanos, animales poco fiables, según creía Sófocles. Como en una pintura antigua en la que se representa la matanza de los inocentes, hay sangre en estas historias, pero apenas hay violencia porque se expone desde la racionalidad de un oficio exacto y perfecto, la escritura, cuyo fin es dar sentido al mundo mediante palabras. Evidentemente, éste es un fin por completo opuesto a la violencia siniestra, pérfida, perversa, patológica de aquellos que disimulan la violencia, la disfrazan, la usan con fines decorativos, la esconden debajo de la alfombra o tratan de reducirla a un problema burocrático, a un "conflicto" del que puedan sacar beneficios y plazas de funcionario.
    Tampoco son recomendables estos cuentos para las escuelas, siendo así que reflejan un mundo exclusivamente masculino y en el que las mujeres aparecen con la dignidad e incluso con la grandeza de las incógnitas absolutas. Es decir, con los mismos problemas y soluciones que los hombres, como si no hubiera diferencia entre los sexos. ¿Quiso o no quiso matar a su marido la esposa del joven Francis Macomber? Ella disparaba contra el búfalo furioso que iba a embestir a Francis. Desgraciadamente, erró el disparo. Nunca sabremos si la magnanimidad de aquella mujer (que uno imagina inevitablemente como Grace Kelly) consistió en rematar a su débil, humillado e ineficaz marido o tratar de salvarle la vida por compasión. ¿Importa algo? Quizás a los herederos de Macomber, que era rico, pueda interesarles apelar a la justicia. Para nosotros, el destino de Francis Macomber es justo, inevitable, funesto, y se llamaba Margot. No necesitamos saber nada más para comprenderles a él, a Margot y al búfalo.
    Uno no podría recomendar a los estudiantes la lectura de unas historias en las que por encima de todo se defiende la individualidad, esa tendencia de algunos humanos que les hace ir por libre aunque pertenezcan a naciones, a clubes de fútbol, a religiones, a minorías sexuales o a géneros oprimidos. Hasta los soldados de Hemingway que luchan contra los alemanes son, ante todo, individuos. No son partícipes de una idea, de un principio político compartido, de una comunidad nacional, religiosa, lingüística, sino que son únicamente individuos, y sus características sociales (lengua, nacionalidad, religión, ideas políticas) son del todo irrelevantes. Si estos personajes dirigieran su comportamiento, repentinamente, por convicciones políticas, religiosas, nacionales o ideológicas, se convertirían en los malos del relato. En alemanes.
    Por no ser, ni siquiera son solidarios. Quizás por eso pueden ayudar a algunas personas concretas. Siendo así que no están ocupados en salvar a las minorías oprimidas, a los animales en extinción, a las lenguas minoritarias o a los niños hambrientos, pueden dedicar buena parte de su vida a ayudar a alguien que a su vez puede ayudarles a ellos. Al decir "alguien" estoy repitiendo otro de esos rasgos que hacen de Hemingway un escritor tan poco recomendable como hace unos años el marqués de Sade (el cual ahora, fíjate tú, se lee en el bachillerato), ya que sus personajes actúan impulsados por la sensatez del deseo, es decir, por una pulsión individual y siempre respecto de otro individuo (e individua, si es vasco) también imposible de identificar con una causa nacional, lingüística o solidaria. Dicho con mayor claridad, sus personajes tienen la desvergüenza de actuar como si sólo fueran responsables de sus actos ante la inminencia de la muerte, en lugar de responder ante la comunidad, la grey, el partido, la prensa o el pueblo.
    Alguien que sólo puede relacionarse con individuos y desde su individualidad es alguien por completo rechazable en el actual marco de moralidad gregaria. Un escritor que ve en la violencia un motivo para poner de manifiesto el oscuro y doloroso misterio que arrastramos todos y cada uno de nosotros, nuestra irremediable soledad, y que ningún partido, patria, sacerdote o causa jamás podrá resolver, es un escritor negativo, deprimente, pesimista, machista, falocentrista, insolidario y facha. Aunque cursi no. Eso no.
    Visitarlo me ha producido la inquietante impresión que causaban a los viajeros del ochocientos las colosales estatuas asirias y egipcias medio enterradas en la arena del desierto. Gigantes que recordaban un mundo bárbaro, afortunadamente superado por las democracias occidentales. Los viajeros se retrataban junto a un dedo índice de piedra diez veces más alto que ellos, con el salacot en la mano y sonriendo beatíficamente. Para su felicidad, los exploradores sabían que aquellos monstruos arcaicos habían sido vencidos. Y que ahora todos medimos lo mismo.




    Comentado por: Felix de Azúa (cintas viejas) el 16/7/2006 a las 01:50

  • (106-894)
    En la cabeza de Pere Gimferrer

    Bajo el agua pesada,
    el azulado coto de una clínica de lectura,
    donde las apariciones son
    siglos charolados con agua de jazmín
    un nombre entra en la sala a ciegas, se ríe.
    Y el hombre de anteojos ahumados,
    recibe el océano con la mirada
    para contemplar el agua,
    esa claridad submarina
    donde las dulces hoces de Maximiliano
    vacían casacas.
    Velando el instante sorprendo
    los mundos de neón despiertos
    y juntos corremos las inmensas salas del armario,
    brega sima extranjera de la noche.

    Comentado por: Tipo de incognito el 16/7/2006 a las 01:47

  • Hay quien vela Francesca.En buque con buen gobierno,alguien debe velar.
    Pensaba en Bono,el de la pregunta famosa.Terminar con la pobreza,debe ser algo asi como terminar con la ley de la gravedad.Tal vez quiera decir miseria,abunda,empezando por la moral de buena parte de nuestros gobernantes,quiza un reflejo de la propia,de la sociedad que los genera y los individuos que la componen.

    Comentado por: maleas el 16/7/2006 a las 00:31

  • Quien habla consigo y se entiende,debe andar cerca de el Logos,o como le llamen.

    Comentado por: maleas el 16/7/2006 a las 00:12

  • E la nave va....

    Habla para que yo te conozca (Sócrates)

    Yo hasta hablo sola, a ver si acabo conociéndome.

    Bona nuit Francesca; boa noite Franchesquiña.

    Comentado por: La simpática bloguera el 15/7/2006 a las 23:27


  • La nave mantiene su ritmo de brisas, sin prisas, como aconseja (sensatamente) nuestro amigo Maleas. El timón, con lentitud, pasa de las manos de un poeta a las de un filósofo, o de un crítico o quizás de algún bromista. Así, mientras avanzamos, nos deslizamos oteando el horizonte con la mirada fija en algún posible descubrimiento. Intensamente activos, seguimos navegando. Tan lejos, tan cerca...

    Buenas noches a los que duerman y a los que velen.

    Comentado por: francesca el 15/7/2006 a las 22:12

  • Le agradezco, Mireia Xirau, el homenaje a Zenón de Elea en su mensaje de ayer a las 21.52. Prodíguese un poco más, que no todo es lo Uno.

    Comentado por: Zenón de Elea el 15/7/2006 a las 21:28

  • "Suave Patria: tú vales por el río
    de las virtudes de tu mujerío."

    Muy lindo Don Witold.


    Comentado por: Pedro el 15/7/2006 a las 21:11

  • Witoldo for ever.

    Estamos ante la situación de un niño que se ve obligado a llevar un traje demasiado grande para él y en el cual se siente incómodo y ridículo; el niño no puede quitárselo puesto que no tiene ningún otro, pero, por lo menos, puede proclamar en voz bien alta que el traje no está hecho a medida, y de tal modo establecerá una distancia entre el traje y su persona. Esto significa; tomar distancia frente a la forma. Cuando logremos compenetrarnos bien con la idea de que nunca somos ni podremos ser auténticos, que todo lo que nos define –sean nuestras actos, pensamientos o sentimientos- no proviene directamente de nosotros sino que es producto del choque entre nuestro yo y la realidad exterior, fruto de una constante adaptación, entonces, a lo mejor la cultura se nos volverá menos cargante.


    Witold Gombrowicz- Prefacio para la edición castellana de Ferdydurke.


    Comentado por: La simpática bloguera el 15/7/2006 a las 16:53

  • victimas,verdugos y mirones,aunque,al final,victimas somos todos.

    Comentado por: maleas el 15/7/2006 a las 00:13

  • Más te vale.

    Comentado por: Baldomera Portocarrero de Hermosilla el 14/7/2006 a las 23:02

  • Yo prefiero guardar silencio.

    Comentado por: Venancio Hermosilla, cornudo el 14/7/2006 a las 22:57

  • No sigan, señores, no sigan.

    Comentado por: un castrado el 14/7/2006 a las 22:52

  • Mucha más de lo que pueda creer usted, que tiene pinta de ser un decapitado de medio pelo, y que Dios me perdone.

    Comentado por: el Dr. Toribio de la Quintana, presbítero el 14/7/2006 a las 22:46

  • Si supieran ustedes cuánta razón lleva el presbítero.

    Comentado por: un decapitado el 14/7/2006 a las 22:44

  • Es posible que yo sea un cínico y un hereje, pero sé de qué hablo: usted estará jorobado, pero mi joroba estuvo a punto de rodar con mi cabeza, y si esos castigos se aplican mayormente a gentes como yo es posible que no sean tan malvados. Créame, joven, hablo con conocimiento de causa.

    Comentado por: el Dr. Toribio de la Quintana, presbítero el 14/7/2006 a las 22:40

  • El padre Quintana es un cínico y un hereje.

    Comentado por: el jorobado el 14/7/2006 a las 22:24

  • Pobre Mireia. Cree que, aunque los decapitados fuesen gentuza, quienes se indignaban por las decapitaciones no lo eran . . .

    Comentado por: el Dr. Toribio de la Quintana, presbítero el 14/7/2006 a las 22:15

  • Perdón por la repetición. No es que crea que por decir lo mismo dos veces va a ser más cierto, sino que me he enredado con el botón. Y tampoco creo, ciertamente, que por pedir perdón vaya a justificar el mandar un tercer mensaje, aunque prometo no mandar un cuarto para pedir perdón por haber pedido perdón.

    Comentado por: Mireia Xirau el 14/7/2006 a las 21:52

  • CATORCE DE JULIO

    Decía Kant que cualquier persona honrada tenía que entusiasmarse no exactamente con la revolución francesa sino con el entusiasmo que ésta despertaba en la humanidad honrada. Esto es muy digno de cita -aunque la cita no sea exacta-- en un día como hoy, y también lo es algo que Kant no llegó a decir nunca, aunque quizá lo pudo haber dicho: que el Terror no es despreciable por las cabezas que cortó, sino por la indignación que produjo en las no cortadas.

    Comentado por: Mireia Xirau el 14/7/2006 a las 21:49

  • CATORCE DE JULIO

    Decía Kant que cualquier persona honrada tenía que entusiasmarse no exactamente con la revolución francesa sino con el entusiasmo que ésta despertaba en la humanidad honrada. Esto es muy digno de cita -aunque la cita no sea exacta-- en un día como hoy, y también lo es algo que Kant no llegó a decir nunca, aunque quizá lo pudo haber dicho: que el Terror no es despreciable por las cabezas que cortó, sino por la indignación que produjo en las no cortadas.

    Comentado por: Mireia Xirau el 14/7/2006 a las 21:48

  • Berlusconi.
    Berlusconi.
    Berlusconi.
    Berlusconi.

    Comentado por: plásticos el 14/7/2006 a las 14:51

  • Con dos dias de retraso y sin mediar palabra acerca de el estado de la cuestion del iberismo,paso a referirme al rebote de FdA,que publicó en El Pais,hace unos dias.Irse de vacaciones a la playa y darte cuenta que la playa,te la han robado.Le comprendo.Es un asunto antiguo,pero que en los ultimos años,se ha disparado,les han entrado las prisas,que no es una como dice algun malevolo,sino varias.Lo contrario de la lentitud,que FdA recomienda,y cuentan,que Curro Romero,practicaba.
    Lo de el litoral,es grave y amenaza con empeorar.Tal como le ocurre al asunto de Libano.
    No corramos,que es peor.

    Comentado por: maleas el 14/7/2006 a las 12:14

  • Ahi va el olor de la rosa, simpatica bloguera

    Comentado por: Paulita el 14/7/2006 a las 07:44

  • Me chincho, por listilla ...ha generado.

    Comentado por: La simpática bloguera el 13/7/2006 a las 20:46

  • Añado que la jornada de mantenimiento a generado la desaparación de muchos comentarios de ayer, en éste blog y en los vecinos......una vez más poco serios y bastante inútiles los encargados del asunto ¿no?.

    Comentado por: La simpática bloguera el 13/7/2006 a las 20:44

  • Repito lo que dije ayer y se borró. Me han clonado, como a Dolly, no soy la autora del breve mensaje de las 7:57 saludando al nuevo día; no usurpes mi nombre, maldito quien seas. Además yo nunca escribiría día sin acento, ni tampoco blogera por bloguera.

    La única, auténtica y original simpática.

    Comentado por: La simpática bloguera el 13/7/2006 a las 20:34

  • No lo guarde, hombre, es que ayer habia labores de mantenimiento. Perdon

    Comentado por: Paulita el 13/7/2006 a las 19:04

  • a troll@wanadoo

    ¿dónde está el original desde el que usted traduce la historia de sanya?

    Comentado por: ortega el 13/7/2006 a las 18:44

  • " Sanya es un gato domestico de pelo corto que vive en una torre en un suburbio del sur de Moscú con las mujeres encantadoras de 30 años, su marido y un par de niños, dos muchachos, de 3 y 5.

    Sanya tiene ahora 15. Este es su triunfo aunque parezca increíble.

    Cuando Sanya tenia 5, se cayó del balcón y 15 historias a la tierra. Esta completamente sordo y respira con dificultad. De todas maneras, esta bien. Actualmente esta mucho mejor . Viene directamente hasta usted, y mira en sus ojos estando de pie delante de un refrigerador con la puerta abierta, haciendo inventario, interesado en algunas cosas, dudoso sobre otros, curioso de un modo desapasionado que intimida. No esperamos que el refrigator note o se preocupe por nuestro examen.

    Sanya no hace nada, solamente mira alrededor, viendo quien esta en casa.

    A los 15, Sanya tiene aproximadamente de la misma edad que la Rusia Soviética. No, que él sea una metáfora o algo asi. Nada de tonterías Orwellianas con Sanya. A no ser que usted tenga en cuenta el hecho que él sobrevivió un acontecimiento que habría matado cualquier otro gato en el universo. O el hecho que él continua a pesar de las heridas sufridas. Y el hecho que él permanece implacablemente interesado en el mundo aunque el mundo reconozca o no su curiosidad. Bueno, ahora que usted lo menciona, hay un par de semejanzas. "

    Se refieren a este texto en donde se adivina el devenir de la historia y su sentido kantiano y hegeliano. Aunque les pese a algunos que obcecados no aciertan en sus planteamientos. (Incluido por supuesto Azua)

    Comentado por: Paulita el 13/7/2006 a las 18:27


  • Saludos, valerosos supervivientes.

    G.F. A ver si le echo un vistazo. (Supongo que se refiere al cultural de El Mundo.)

    Comentado por: (em)prendedor de coches el 13/7/2006 a las 15:29

  • A.G.C., a quien (em)prendedor siempre ha estimado. Es uno de sus caballos de batalla. O, mejor, "ferrocarriles" de batalla...

    Un saludo.

    Comentado por: gabriel feraud el 13/7/2006 a las 15:18

  • G.F.: ¿Se refiere a la entrevista final a AGC, o a la contraportada strictu sensu?

    Comentado por: Tipo Material el 13/7/2006 a las 14:17

  • Le veo sospechosamente melancólico.

    Déjese estar de borgiadas y lea la contraportada de hoy de El Cultural, ¡¡leñe!!

    Comentado por: gabriel feraud el 13/7/2006 a las 13:06

  • Como en el adagio final de la sinfonía "Los Adioses" de Haydn, aquí también los músicos van abandonando uno tras otro sus atriles.
    Esto se va apagando despacito. Igual que un velorio.
    El eco de don Félix va quedando pequeñito, pequeñito.

    "(...)Me conmueven las menudas sabidurías
    que en todo fallecimiento se pierden (...)
    Yo sé que todo privilegio es de linaje de milagro
    y mucho lo es el de participar en esta vigilia,
    reunida alrededor de lo que no se sabe: del muerto/ (...)
    ¿Y el muerto, el increíble?
    Su realidad está bajo las flores diferentes de él/
    y su mortal hospitalidad nos dará
    un recuerdo más para el tiempo
    y sentenciosas calles del Sur para merecerlas despacio/
    y brisa oscura sobre la frente que vuelve
    y la noche que de la mayor congoja nos libra:
    la prolijidad de lo real."

    De "La noche que en el Sur lo velaron".
    Borges lo consideraba el "primer poema auténtico" que escribió. No es verdad.

    Comentado por: (em)prendedor de coches el 13/7/2006 a las 12:20

  • ¿Canta el ruiseñor o es la alondra?; simpatica blogera.

    Comentado por: Paulita el 13/7/2006 a las 07:47

  • Me han clonado, como a Dolly, los últimos mini-mensajes de las 7:57 y 16:21 no son míos. No usurpes mi nombre, maldito quien seas, además yo jamás escribiría día sin acento.

    Javier de las 16:10 ¿eres realmente tú o un clon?

    Comentado por: La simpática bloguera el 12/7/2006 a las 19:09

  • lecturas veraniegas

    copiar/pegar desede una página cualquiera

    "Sanya is a short haired domestic cat who lives in a high rise on the far southern edge of Moscow with a lovely women in her 30s, her husband and a couple of kids, two boys, 3 and 5.

    Sanya is now 15. This is his triumph against the odds.

    When Sanya was 5, he fell from the balcony and 15 stories to the ground. He is completely deaf and breaths with difficulty. Otherwise, he is fine. Actually, he is much better than fine. He comes right up to you, and looks into your eyes the way we will stand in front of a refrigerator with the door open, taking a catalogue, interested in some things, dubious about others, curious in a dispassionate way that is a little unnerving. We don't expect that the refrigator will notice or care about our examination. Neither does Sanya. He's just looking around, seeing who's home.

    At 15, Sanya is roughly the same age as post Soviet Russia. Not that he's a metaphor or anything. None of that Orwellian nonsense for Sanya. Well, unless you take the fact that he survived an event that would have killed any other cat in the universe. Or the fact that he perseveres in spite of the injuries inflicted upon him. And the fact that he remains implacably interested in the world whether or not the world welcomes or returns that curiosity. Ok, now that you mention it, there are a couple of similarities."


    Comentado por: ortega el 12/7/2006 a las 18:33

  • “no es un final, sólo el principio de lo que después vendrá ¿o nunca ha sido usted débil?”? (perdone mi torpeza)

    ¡Oh!. Esto es la pasion. Aqui Azua cegado por sus instintos se deja caer en los brazos de unos impulsos teluricos. Amour fou, que dicen los franceses.

    Comentado por: Paulita el 12/7/2006 a las 18:29

  • Órtesis, qué quiere decir con “no es un final, sólo el principio de lo que después vendrá ¿o nunca ha sido usted débil?”? (perdone mi torpeza)

    Juanillo, bien, y añadiría que por la necesidad de comprender. La civilización tecnificada (concatenada a la industrial) aparta el hombre del recorrido de su vida, la velocidad del cambio no deja espacio para la elección y uno de golpe se encuentra con el pastel encima. En este contexto, el arte, se alza como productor de sentido.
    Entiendo el carácter bidireccional entre filosofía y arte porqué el fin es el mismo: comprender.




    Comentado por: Irizar el 12/7/2006 a las 17:27

  • Yo, Javier, siempre estoy muy, pero que muy despierta.

    Comentado por: La simpática blogera el 12/7/2006 a las 16:21

  • ... ¿es posible, doña simpática, que entre las dos y las 7, de tal día como hoy, haya permanecido despierta aguantando sin escribir una sola línea?. Ya sé que es una impertinencia... Quiero decir, la presunción implícita de esta observación: uno escribe o habla por los codos si no tiene otra cosa mejor que hacer (como podría ser, simplemente, dormir, claro).

    me disponía a escribir esto mismo en el blog pero esta vez he pensado: si quieres comentar nimiedades tan personales, querido Javier, utiliza otros conductos... Y como veo que su correo se corresponde con el alias de los últimos tiempos, sim, de simpática, antes cat y por encima de todo, parece ser, Charo, a lo mejor hasta funciona y estas cuatro palabras llegan hasta donde esté, allá por Méjico...

    qué cosas, ¿verdad?

    Un abrazo,
    Javier
    PD Pero no, no ha llegado...

    Comentado por: Javier el 12/7/2006 a las 16:10

  • La primera obra de rousseau, publicada en 1749, causó enorme impresión, pues en ella se atacaba una de las tesis fundamentales que defendían los ilustrados; los filósofos de la ilustración pensaban que los importantes adelantos científicos y técnicos que se estaban verificando en aquella época, no sólo mejoraban al hombre materialmente, sino también moralmente; es decir, que a medida que se progresaba en la ciencia y en la técnica, el hombre se iba haciendo cada vez más bueno.. Frente a esto, Rouseau señalaba que a civilización, en lugar de mejorar al hombre, lo que hacía era corromperlo, porque la sociedad estaba estructurada de forma injusta; por tanto, si se quería mejorar al hombre, antes había que mejorar a la sociedad

    La obra más importante de este autor es “El Contrato Social” (1762). En ésta, el autor dice que los hombres al aparecer sobre la tierra, se hallan en lo que se llama “Estado de Naturaleza”, que se caracteriza porque todavía no existe ningún gobierno, no hay leyes, no hay autoridad y no se ha formado aún ningún tipo de organización social o política; se trata por tanto de un estado de absoluta libertad, donde cada hombre hace lo que quiere y no tiene que dar a nadie cuenta de sus actos.
    Pero llega el momento en que los hombres se dan cuenta que para defender mejor su vida, su libertad y su propiedad deben agruparse y elegir a alguien para que los gobierne. Así aparece el Estado.

    El Estado nace, por tanto, de un acuerdo libre entre los hombres que se han unido para designar al gobernante. Como el gobernante ha sido elegido por el pueblo, en cualquier momento, cuando el pueblo quiera, puede cambiarlo por otro. Al mismo tiempo, la misión de los gobernantes es cumplir siempre la voluntad popular. La voluntad popular es la voluntad de la mayoría, y esta se averigua a través de elecciones, en las que votan todos los ciudadanos.

    Esto lo comprendí y en el Musée Marmottan de la Rue Louis-Boilly mientras observaba los nenúfares de Claude Monet de la colección Donop de Monchy.

    Usted Irizar no comprende la frase “Un arte de la desintegración y víctima del terror ha de tener, no podría ser de otro modo, cierta debilidad por la filosofía. Y viceversa.”, porque la separa del contexto Rousseniano que se necesario tener presente a la hora de interpretar el arte contemporaneo.

    Esto es lo que Azua no ha sabido, no ha podido o no ha querido explicar.




    Comentado por: Juanillo el 12/7/2006 a las 15:31

  • Me temo Irizar que este falso Feliz que escribe no concluye nada, sólo acaba su exposición. El arte siente debilidad por cualquier cosa, desde la filosofía a la pura y orgánica caca. Así pues, no es un final, sólo el principio de lo que después vendrá ¿o nunca ha sido usted débil?

    Veo que al igual que en tantas ocasiones, aquí todos somos Feliz. Feliz no existe, sólo sus porno-videos. Pero él mismo no está, ni tan siquiera existe. ¿Saben que es algo tímido? Lo sé de buena tinta, me lo contó su misma cara aquella vez que le vi.

    Sigan viviendo, mientras tanto.

    Comentado por: órtesis el 12/7/2006 a las 13:38

  • No entiendo o no veo la relación de la conclusión del artículo de F. titulado “¿Qué arte contemporáneo?”
    ¿Alguien puede decirme porqué “Un arte de la desintegración y víctima del terror ha de tener, no podría ser de otro modo, cierta debilidad por la filosofía. Y viceversa.”?
    Gracias,

    Comentado por: Irizar el 12/7/2006 a las 13:05

  • ¡¡Oh!!. Ha nacido un nuevo dia.

    Comentado por: La simpatica blogera el 12/7/2006 a las 07:57

  • No sé que pasó,
    se duplicó,
    será el efecto INSEPARABLES!!!!!

    Comentado por: La simpática bloguera el 12/7/2006 a las 02:10