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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 17 de octubre de 2017

 Blog de Félix de Azúa

El sexo de la música

Los azares del verano deparan sorpresas estupendas. A finales de julio me encontraba yo en la plaza de la Escandalera, en Oviedo, cuando comenzaron a juntarse gaiteros y danzantes. Al tiempo, también se amontonó un gentío de naturales y forasteros. El espectáculo, arcaico, casi fósil, era de un admirable colorido. Ellas llevan pañoleta, sayas hasta el tobillo rojas o verdes, mandil negro. Ellos calzón de paño abotonado en la rodilla, medias blancas y montera. El ritmo lo marcan las castañuelas y los tambores.
Unos días antes había visto por televisión los fastos del Orgullo Gay beneficiados por la alcaldesa Carmena. El contraste era interesante. Los del orgullo iban casi en cueros y se retorcían mostrando musculatura de manual. La música se parecía mucho a la de Oviedo, pero con instrumentos de discoteca. El zumbido monótono era armónicamente similar, pero mucho más sereno e inspirado el de los asturianos.

A mí me gustan las gaitas, aunque conozco de sobra todos los chistes que pueden hacerse sobre el instrumento. Creo que me emocionan por el recuerdo de los gaiteros escoceses del siglo XVIII que avanzaban impávidos en primera línea de fuego marcando el paso a los soldados. Caían como moscas y mostraban un coraje escalofriante. Ese sonido estridente, creado para infundir pavor en el enemigo, se convirtió en la gaita de ceremonia para tiempos de paz que sonaba en la plaza de la Escandalera.
Cuenta Ramón Andrés en su fundamental diccionario de música, mitos y magia, que el nombre de "gaita" viene del gótico "gaits", que es la cabra, porque la piel del odre suele ser de cabra. Pero, no sólo por eso. De hecho, la gaita ha sido desde la más lejana antigüedad un instrumento diabólico y cabruno. Es el usado en las orgías dionisíacas y, tras larga y continuada herencia, es la gaita que acompaña el baile campesino en las estaciones lúbricas que acaban en la madeja promiscua de carnavales y mayos.

De modo que se me apareció la celebración del Orgullo Gay como un desfile honesto y modoso, de buena gente sin disfraz, en pelota como para dar razón de su honradez, comparada con la locura que lleva en su alma la gaita y que, si no aparecía en la plaza de la Escandalera, sí anunciaba lo que estaba por venir en los centenares de fiestas aldeanas que trae consigo el verano. En ellas, sobre todo en las galaicas y con luna llena, la gaita suelta su chirriante soplido por debajo de las sayas y entre los calzones, como si rebuscara por las medias y el tanga, provocando verdaderas calamidades sexuales.

Vi yo, por tanto, dos espectáculos de verano, populares ambos, muy exhibicionista el uno y recogido el otro, de gran estruendo musical, pero hete aquí que el diabólico espectáculo del Ayuntamiento de Madrid era, en realidad, como de colegio de jesuitas, en tanto que el honestísimo de Oviedo escondía una incitación a la cópula de mucho mayor ardor e intención.

Ya de regreso, en el tren, recordé que todo estaba dicho en aquel maravilloso cuadro de Tiziano titulado "Amor sacro, amor profano" en el que, según los sabios, la lujuria viene representada por la mujer ricamente vestida, en tanto que el amor puro, casto y sagrado, lo encarna (y nunca mejor dicho) la Venus desnuda. Y yo diría que la figura del fondo está tocando una gaita.

[Publicado el 21/9/2017 a las 09:00]

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Comentarios (5)

  • No sé que decirle sobre su amor por las gaitas, De Azúa. Con la utilización de las cornetas en los westerns clásicos me entraba el deseo, naturalmente contrariado, de que los pieles rojas se cobraran hasta la última cabellera disponible. No mejoró la cosa la visión, un sábado santo en que aún estaba muy verde, de las guerras de gabinete libradas en "Barry Lindon". Y el uso del fliscornio en "No puedes salirte siempre con la tuya" de los Stones, que ese sí me gustaba (bueno, me gusta. Es sólo un fliscornio pero me gusta) era, al parecer expresado por Jagger, un chiste privado. Las gaitas y sus bromas. Para echar al vecino a correr y no parar

    Comentado por: Corneta, toque a botasilla el 08/10/2017 a las 19:34

  • Santiago M, 27 septiembre de 2017. 9:09 am.
    Cuánta pereza intelectual, cobardía y arrogancia en el artículo de Eduardo Mendoza https://elpais.com/elpais/2017/09/26/opinion/1506446793_326471.html El nacionalismo ya no es nacionalismo, el Gobierno es muy limitado intelectualmente, los medios de comunicación sí pero no y, mientras el agua nos llega al cuello, esperen porque estoy pensando.
    En otro orden de cosas, viendo el muy falaz panegírico “El fin de ETA”, recordé que uno de los dos guardias civiles asesinados por ETA al romper la tregua en 2007 se apellidaba Trapero. Qué buen recordatorio de lo absurdo de todo esto.
    Onagro, 27 septiembre de 2017. 9:23 am.
    El señor Mendoza nos ha hecho reír mucho a muchos con un humor de calidad inigualable (lo que no es poco) y ha detectado y popularizado alguna tarta, de chantillí creo que era, muy, pero que muy buena (lo que está muy bien). Pero en cuanto se mete en dilemas políticos o morales el señor Mendoza (con lo elegante que es y el buen paño escocés que siempre gasta) nunca puede evitar, sí, quedarse con el culo al aire. El no asumir su campo específico de competencia le juega al señor Mendoza muy malas pasadas. Algún amigo suyo de los que toma o tomaba con él cafés cortados con él le debería avisar al respecto.

    Comentado por: Onagro el 27/9/2017 a las 11:51

  • Además que no se lo cree ni él. De un par de pelis que haya visto de casacas rojas (o lo que sean) no le va a venir la emoción gaitera, a no ser que sea una cosa completamente intelectual, impostada. Una gaita.

    Comentado por: invitado el 25/9/2017 a las 19:54

  • Lo de la paradoja está chulo, me recuerda a aquello de Ferlosio comparando la exhibición de sensualidad, en una estrofa en particular, de S. Juan de la Cruz frente a la rocosidad de un soneto (creo) de Unamuno: llamaba al placer más el segundo, con mayor sinceridad y entrega. Ahora, esto: "A mí me gustan las gaitas (...). Creo que me emocionan por el recuerdo de los gaiteros escoceses del siglo XVIII que avanzaban impávidos en primera línea de fuego marcando el paso a los soldados. Caían como moscas y mostraban un coraje escalofriante." Y en vez de deplorar este tipo de coraje (el que requiere la violencia estatal organizada), el culofino nos salpica de pringue guerrero-estético. Qué asco!

    Comentado por: invitado el 25/9/2017 a las 19:51

  • Allá por el cretácico inferior sorteando los bebederos camp de Chueca dimos con un local que al menos ponía música moderna: en los primeros ochenta era siempre Billy Idol, que para quien no esté en la escena es o era boogie con esteroides. No había día del orgullo gay ¿Por qué va a haber tal cosa? Si acaso impaciencia con los congéneres abducidos por alternativas más panolis o más vetustas. Qué, no obstante, son las que han triunfado e impuesto el dichoso desfile de musculocas, como creo que se las conoce por el ambiente. En fin, hace ya varias glaciaciones que uno no se mueve ni por la noche ni por Chueca. Creo que la última debió de ser cuando me llevaran a un local con tonadilla-mix, donde a 'tengo una vaca lechera' seguía un floreo de wurlitzer o casiotone ('no es una vaca cualquiera') y otra más. Y otra y otra y otra. Creo que el efecto saturación puede explicar perfectamente como hasta un mindungui vulgar o de jardín pueda quedarse arrobado ante un amor desnudo. Por respeto si no por arrobo.

    Comentado por: (continuará) el 21/9/2017 a las 15:53

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Foto autor

Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) es su último libro.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 

 




 

Ensayo

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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