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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 14 de diciembre de 2017

 Blog de Félix de Azúa

Conquistas

Casi toda la vida moderna se ha construido sobre tres quimeras: las de la libertad, la igualdad y la fraternidad humanas, propuestas por los alucinados franceses de 1791 y aceptadas como las Tablas de la Ley. Cualquiera que se oponga a una de ellas será lapidado, de modo que se las combate con disimulo. Por supuesto, los comunistas y los fascistas odian la libertad. Usan la palabra, pero para destruirla. La fraternidad me parece a mí que nunca ha tenido la menor relevancia sobre sociedad alguna. La igualdad, en cambio, presenta una carrera avasalladora. Es el único principio de la modernidad que ha funcionado a la perfección y en todos los terrenos.

Los efectos del monopolio de la igualdad han sido como los que traen fenómenos físicos de gran envergadura. Los terremotos, tifones, volcanes, cambios climáticos, producen escasas variaciones comparadas con las mutaciones que ha traído la igualdad. La igualdad se ha aplicado a todos y cada uno de los espacios sociales, incluidos aquellos en los que carece de sentido. Así, por ejemplo, en España se puede pasar la ESO con suspensos. Establecer diferencias entre buenos y malos estudiantes sería reaccionario. Solo en el deporte, religión oficial (muy retrógrada) de la democracia de masas, se permite aún la desigualdad.

Hacía mucho que no pisaba Londres. Quizás 20 años. Es asombroso ver en qué se ha convertido el centro histórico, Trafalgar, Soho, Covent Garden, Picadilly... Las masas lo han devorado como termitas. Aún peor, Oxford St., una de las avenidas más soberbias de Europa, es ahora un zoco peatonal y populachero. Así será la Gran Vía de Carmena si vence el mandato igualitario. ¡Qué curioso destino! La igualdad es el Atila de las ciudades imperiales.

[Publicado el 06/6/2017 a las 14:49]

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Comentarios (3)

  • Es de señalar que este juicio que usted entrega a bote pronto y por lo grueso de la vindicación de aquellos alucinados incluya un predicado extraordinariamente preciso. Se trata, sí, de quimeras. Pero hay que mostrar como quimerizan estas quimeras, en qué medida no son invocaciones arbitrarias. (Una legión de poetas se echa a las calles de la historia demandando belleza. Hete una quimera secundaria para los insurrectos. La belleza, “alucine” que impresiona lo suyo, no justifica el derramamiento universal de sangre. Libertad, igualdad, fraternidad; ahora sí. Aquí, como en hoyo de las agujas, hay mucha muerte.)

    Intento hacer ver la nervadura de cada persona de esa trinidad. Me voy a servir muy a mi sabor y sin rigor ninguno de las categorías de un insigne biólogo. Mis limitaciones espero que estimulen a quienes quieran afrontar los papeles en donde el doctor Valverde sistematizó la teoría de lo que él ha llamado “la moral biomásica.”

    Sólo hay un principio universal en la biosfera: toda “especie” se comporta como si quisiera incrementar su biomasa (“específica”) a costa y despensa del medio.
    Adviértase ya que el sujeto real de los asuntos vitales es la especie. Dejo a otros el cuidado de las sutilezas taxonómicas. Valga decir que el hombre moderno (homo sapiens sapiens) está dispuesto por intermediación de los individuos de la especie a arrebatar a las otras concursantes los materiales que hagan prosperar y crecer su biomasa. Como quiera que un adulto grande de los presentables queda sujeto a los paréntesis y impedido entre en los grillos de talla y edad, no hay otro crecimiento ‘homo sapiens sapiens’, que la proliferación: a mayor número de hombres, más biomasa.

    —Usé el ejemplo del hombre, que es intercambiable por la oveja, la abeja, el regaliz y la posidonoia. —


    Este afán exógeno y supraindividual se vierte por los distintos embudos de las formas biológicas, que difieren, y gasta la vida, y modela el relieve, y lo vuelve a modelar.

    El avisado sabe leer las pendientes y los cauces, los mecanismos de distribución, y formula una hidráulica donde “libertad”, “igualdad” y “fraternidad” significan (así: significan; más no digo, que mejor es mostrar.)


    Es sabido, por demás, que hay un Don Luis

    que vale lo menos dos.
    Pasará aquí algunos meses,
    y no trae más intereses
    ni se aviene a más empresas,
    que adorar a las francesas,
    y a reñir con los franceses.

    Don Luis se ciñe a señorear un feudo a costa de sus ocupantes, fomentar la posteridad de su genética, y, papel en mano, dar fe notarial del número de desmanes que recomiendan su voluntad —adorno que le platea las espaldas, abajando en el lance el tinte de don Juan. En el caso de estos curiosos mamíferos, el acceso a los recursos tróficos no se administra democráticamente. El territorio (puede resultar más o menos feraz, capaz de más o menos truhanes alfa; no da igual París que Algete) el territorio, decía, da el pan. La violencia da el territorio. La marcial hegemonía da las santas horas de comer, engendrar y asegurar la continuidad de lo engendrado. (¿Se puede concebir mayor ofensa que la del atentado que don Juan promete, vide licet: molestar a las custodias de la progenie, los vientres sagrados de la familia, de los que ninguna ajena gens es digna, queden pues para vestir santos)?

    En fin, administrarse uno con criterio soberano en universa sede sin marcas ni fronteras donde se crían en armonía los retoños de todas los linajes de la especie, quién lo pillara. En fin. Jerarquía, territorio, nepotismo. Libertad, igualdad, fraternidad, compensando. La quimera, lo que no hay.

    Pues ya sabe usted el provecho de la fraternidad, no se vale el enchufe.

    Comentado por: Loquar el 13/6/2017 a las 15:20

  • Le défaut de l'égalité, c'est que nous ne la voulons qu'avec nos supérieurs.

    Comentado por: L'égalité el 10/6/2017 a las 13:05

  • Como de costumbre, un mejunje que de no venir de un"literato" sería de juzgado de guardia. A ver, libertad, igualdad y fraternidad son las quimeras encumbradas por unos alucinados, y qué bien queda entre letraheridos pasárselas por el forro.... pero ¡ay de los enemigos de la libertad si no son de los míos! ¡Guay de los amigos de la igualdad porque se descubrirán metidos en el mismo saco que Carmena! Y en fin, ¿ se imaginan cómo sería el artículo del martes que viene si a una lumbrera tipo Monedero se le ocurriese decir, incluso citando literalmente este artículo, que la fraternidad es una entelequia huera que ni siquiera se merece un chiste?

    Comentado por: Marcelino Orejón el 09/6/2017 a las 20:51

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Foto autor

Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) es su último libro.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 

 




 

Ensayo

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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