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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 4 de agosto de 2020

 Félix de Azúa

Trastos

En urbana plática con un vecino sobre los trasteros de la finca, coincidimos en que es mejor no tenerlos. Si tienes un trastero, dice, lo vas a llenar, es forzoso. Y todo lo que allí metas no volverá a salir. Hay que librarse de lo inútil. Tenía razón. Guardar trastos es una costumbre arcaica. El transtrumera, para los romanos, una bancada, una tabla, cualquier cosa que se apoya entre dos superficies, como las planchas de los andamios. Podía servir de algo o no, a la espera de que alguien pasara por allí. Un trasto, vaya.


Por la noche leí, en el reciente volumen de Andrés Trapiello Sólo hechos, un párrafo sobre las gafas y las llaves inútiles. Todos las guardamos, aunque sabemos que no sirven para nada. Las gafas ya no corrigen la nueva decadencia óptica, las llaves no tienen mueble o caja que cerrar. Tiene Andrés tanta razón como mi vecino. Pero no todas las cosas se guardan, sólo algunas. Viejas gafas, sí, llaves viejas, también, pero no agendas o calendarios del año pasado, igualmente inservibles. Tampoco mecheros o boquillas, tras dejar de fumar. Ni siquiera las viejas estilográficas cascadas, aunque nos gusten mucho. Ciertamente, es mejor no guardar trastos. Hay que tirar las gafas y las llaves sin uso, aunque Trapiello añade algo inquietante: que no las tiramos porque las imaginamos impregnadas de todo lo que vimos con esas gafas y los secretos que guardó esa llave.

A veces sucede lo contrario: libros que no tiramos, a sabiendas de que nunca los leeremos, porque encierran una promesa y una esperanza incumplidas. Camisas usadas, pero preñadas de antiguos amaneceres. Infantiles colecciones de sellos o monedas. Y, lo peor de todo, algunos amigos de toda la vida que no hay modo de tirar al contenedor por mucho que se lo merezcan.

[Publicado el 08/11/2016 a las 13:57]

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Comentarios (5)

  • Acerté de lleno. Bueno, no tanto: las andanadas antipodemitas iban en el primer párrafo y no en el último, para variar. "Ahora hay que pensar cómo se vuelven a llenar con valores civilizados las conciencias barbarizadas, las cabezas huecas." Pues ya me dirás si se va a arreglar con los valores de Cebrián u otorgando otros cuatro u ocho años de mangoneo absoluto a una cleptocracia congénitamente estulta y cuartelaria y que deja de aborrecer a los pérfidos nacionalistas catalanes y vascos cuando les interesa.... Será que no es populismo acusar de terrorismo o connivencia con el terrorismo a la misma gente de la que se recuerda de un día para otro que, al fin y al cabo, no dejan de ser cristianos pragmáticos y sospechosos de lo que sea pero no de chavismo.

    Comentado por: juliano ano el 15/11/2016 a las 08:29

  • Interesante observación, Tea Party. Lamento mucho que tengas que vivir en un lugar donde te cobren tan caros los puntos y seguido. Tal vez si logras que te canjeen uno por cada cuatro comas igual resultes aún más atractivo.
    Por lo demás, a la vista del artículo de Elorza de ayer y el de Savater de hoy, me apuesto a que mañana también en esta página nos tocará asistir al triste espectáculo de alguien que, por mucho que deplore a Trump, deplora aún más a los que le critican, aprovechando que le sobren dos líneas y que el Pisuerga pasa por Valladolid para descubrirnos que peores aún son los de Podemos. ¡El verdadero resurgir del verdadero fascio, oiga!

    Comentado por: juliano ano el 14/11/2016 a las 22:13

  • Frente a la reminiscencia, experiencia asociada entre los literatos a la imagen de Proust y la magdalena con tanta constancia como la de Newton y su manzana al descubrimiento de la ley de la gravitación universal en los manuales divulgativos de Historia de la Física, en la que el presente adquiere una materialidad gozosa y se convierte en instantánea y sobrevenida experiencia de vida, el recuerdo bruto, la mera imagen del pasado de uno, tiene algo de siniestro, de máscara funeraria, de cadáver embalsamado. El recuerdo, ciertamente, puede servir para evocar, para, por así decirlo, como en el el caso de una inesperada reminiscencia sucede, hacer que pase lo que ha pasado, hacer que siga pasando, que resuene en nosotros la música de los buenos tiempos, que siguen estando aquí, en nosotros, secretamente latentes, tan vivos como siempre. Pero la imagen que con el recuerdo irrumpe, ese personaje del pasado que como un pez inerte vomita sobre nosotros el océano del olvido, nos hiere y ofende como una burla sangrienta si, convertido el recuerdo en símbolo de lo vivo que le ha sido arrebatado a uno, fantástico espejo donde contemplar un mundo fantasmagórico definitivamente inasequible, pretende dar por muerto, por algo que ha pasado del todo, aquello que amamos, cuando lo cierto es que el muerto, en todo caso, es uno, ese que nos toca ser ahora y cuya imagen caleidoscópica, lúgubre mascarada de un tiempo extinto, va componiendo, prolijo, el recuerdo, mientras nuestro amor sigue aquí, con nosotros, pasando, a pesar de la muerte de uno, tan vivo y galano como siempre lo estuvo.

    Comentado por: tea party el 11/11/2016 a las 11:50

  • Hace algunos años los comentarios a los artículos de Azúa eran del orden de 80 a 120.El público era de los más heterogéneo. Recuerdo a un tal Miguel, con síntomas epileptoides, que se marcaba 10 o 12 comentarios que era imposible, por muy buena voluntad que pusieras en ello, de terminar de leer y eso que el tono aparente era bueno.
    Cuando cometía una falta gramatical hacía una apostilla autocorrigiéndose.
    Un tal Armandobronca, muy asiduo, que nos instruía sobre el pico petrolero.Otro que era especialmente zafio y malhablado que iba por libre.Gabriela Marcel, tan inteligente como paciente y educada.Entren y vean: 2008,2009....

    Comentado por: k_ el 09/11/2016 a las 11:17

  • Por pura higiene tendría que ser uno un descartador, y cuanto más drástico mejor: simplify me when I'm dead. Aunque luego le pase a uno como a Ranón J Sender, que arrojó un libro por la ventana de su apartamento universitario sólo para correr a su rescate pasado el tiempo y la bilirrubina. Claro que no todo son pacíficos campus de la veraniega Seattle. Habría que buscar un compromiso: colecciones de relojes y mecheros por la ventana. Sus dueños pues también. Bien altas esas ventanas. Del resto no opino porque varía mucho la cosa de vivir con gente -compromisos- o ser un Diógenes en retén.

    Comentado por: sal de los dias, espuma del tiempo el 09/11/2016 a las 07:23

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Foto autor

Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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