PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 25 de septiembre de 2020

 Félix de Azúa

No dejarles morir

Me sorprendió que el último libro de Andrés Trapiello, dedicado una vez más a su genio tutelar, se encabezara con una cita de Dickens: "Hechos, sólo hechos". Los, facts, el término que más guerra da en la filosofía inglesa, encabeza esta fantasía sobre lo que sucedió después de la muerte de Don Quijote. Trapiello, por lo tanto (yo le tomo la palabra) se atiene a los hechos. Y los hechos son extraordinarios.

    Hete aquí que una vez muerto el caballero de la triste figura sus más allegados, Sancho, el bachiller Sansón Carrasco, su sobrina Antonia y el ama Quiteria van a iniciar una peripecia colosal, perseguidos por la maldad usuraria, combatidos por la estupidez aristocrática, ayudados (menos mal) por la memoria del gran Don Quijote de la Mancha que muchos admiran y que les gana su simpatía.

    Esta supervivencia de los héroes, este no querer que se vayan del todo, es clásica. Muchas "vidas" prolongaron la muerte de Helena de Troya y la de Judas. No obstante, el experimento es nuevo en nuestra tradición literaria. O casi nuevo, porque el primero que prolongó la vida del caballero manchego fue el propio Cervantes, indignado con lo que se decía de él y lo que sobre él había escrito un desaprensivo. Así que el más cervantino de nuestros escritores continúa la historia con los últimos días de Sancho Panza.

    Y en este punto es cuando aparece Dickens porque el inglés descubrió un modo de hacer más tupida la trama y los personajes. Es la misma técnica que fue llevando la sinfonía clásica a la sinfonía romántica, prolongando los temas en cada vez más imaginativas y audaces armonías, hasta llegar a la desarmonía dodecafónica. Dickens inventó un espacio nuevo, la Metrópoli, pero en lugar de componerlo en dos espacios, como Balzac (ricos y pobres), lo quebró en tres. El nuevo espacio, entre los sucios y peligrosos docks y los elegantes crescent, sería la inmensa extensión de la burguesía, la city. De ese modo un tercer personaje, que podía ser bueno o malo o ambas cosas a la vez, daba espesor a la trama.

    La ambición dickensiana de Trapiello le ha inspirado tres espacios admirables, la aldea manchega (el pasado usurario y beocio), la Sevilla barroca (la actualidad criminal) y la América de los conquistadores (el futuro utópico), por donde transcurre la aventura de los protagonistas. En cada nuevo escenario se produce una mutación de los malvados y también una renovación de aquellos que, por amar a Don Quijote, echan una mano a los protagonistas siempre al borde del colapso. Llevar adelante semejante proyecto requiere un temple literario fuera de lo común: sus lectores constatarán que las páginas dedicadas a la Sevilla barroca son de las más sugerentes que se hayan escrito sobre aquel escenario.

En su momento, Sevilla fue una de las ciudades más populosas, ricas y canallescas de Europa. Aquel caos de asesinos, aristócratas, aventureros, burócratas, esclavos, prostitutas y trabajadores sin techo ni ley, ha recibido ahora su pintura más exacta y emocionante. Porque en ningún momento se despega Trapiello de lo que le mueve a prolongar la vida de su héroe: la poesía. Hasta el Nuevo Mundo. Quizás más allá.

 

Artículo publicado en El País

 

[Publicado el 11/12/2014 a las 12:44]

Compartir:

Comentarios (8)

  • L'enfance, c'est de croire qu'avec un sapin de Noël et trois flocons de neige, toute la terre est changée.....
    Féliz Navidad !

    Comentado por: l'enfance el 23/12/2014 a las 10:55

  • Azua,gaixua

    Comentado por: koldo artieda el 21/12/2014 a las 23:05

  • Nunca me atrajo la peripecia quijotesca. Quizás por la falta de novedad: en mi generación episodios como los de los molinos o los odres de vino formaban parte de una iconografía inmemorial, que nos acompañaba desde el momento inicial, ya olvidado, en que nos asomamos al mundo de los libros, incluso antes de saber leer. Cuando acometí por fin la lectura de la obra, ya talludito, como exigencia ineludible en la formación de todo universitario que por tal se preciara, lo que me dejó deslumbrado fue el lenguaje, el estilo, la cadencia, la música del discurso. Y hasta hoy.
    A partir de ahí, el Quijote, como todo poema, se convirtió para mi en un misterio. ¿Cómo podía alguien que no tuviera el castellano como lengua materna apreciar en la justa medida el esplendor de esta prosa? Para mi perplejidad, como sucede con autores como Shakespeare, el libro aguantaba relativamente bien las traducciones. Y comencé a apreciar la portentosa inventiva del narrador, el inspirado acierto de su iconografía, su humanísimo y caritativo desengaño, su inquietante crueldad. En fin...

    Comentado por: la corriente infinita el 13/12/2014 a las 14:14

  • Buen día Félix Azúa, a primera vista, imaginé que su artículo se trataría de un comentario sobre la persistencia a la vida de una persona, aunque al leerlo, me doy cuenta que Trapiello, da la persistencia de vida hacia los personajes de Don Quijote con un sentido más realista, se puede decir que es una continuación después de los puntos suspensivos de la obra "El Quijote" y con esto, reviviry darle un nuevo sentido la historia que ha cautivado generaciones.
    Es plausible que con tan solo un comentario, pueda despertar la curiosidad de leer a Trapiello.
    Saludos.

    Comentado por: Jorge David Patiño Ramírez el 12/12/2014 a las 16:46

  • Es verdad que Azúa es un escritor tan entretenido como arbitrario y atrabiliario. ¿Qué sabe él de los paisanos de Alonso Quijano? Vamos, es que sus sentencias recuerdan el 'matarlos a todos, Dios...' etc etc. Por otra parte la longitud de las aventuras manchegas ha tirado atrás a mucho lector potencial: no zotes sólo; recuerdo a un colega -catedrático de estética- que comenta como el Quijote no es su clásico. No es el libro donde aprendió/se midió desde jóven. A mi me pasó lo mismo ¿lo leería a los 30 y? Pero el caso es que las formas y reformas de la gente tienen lugar a cualquier edad, no sólo en jovenzuelos y párvulos ¡Estaríamos buenos!

    Comentado por: develador de superbos, mod. 57-C el 12/12/2014 a las 13:15

  • Hola muy buenas tardes señor Félix Azúa, la verdad revisando cada uno de los blogs que aparecen en este portal el que mas me llamo la atención fue el de usted ¨No dejarles morir¨, ya que con tan solo leer la cita de Dickens: hechos solo echos, tiene mucha razón, ya que actualmente hay diversos autores que han escrito una innumerable cifra de obras literarias y cada uno tiene una manera muy distinta de escribirlas. Muchos somos amantes de las obras literarias antiguas ya que los autores de cada una de esas épocas tenia una forma muy en particular de escribir sus obras y cada una tiene un mensaje muy hermoso asociado con nuestra vida cotidiana.
    Actualmente los autores han ido modificando su manera de escribir sus obras pero como dicen estamos en diferentes tiempos.
    Sin duda Don Quijote de la Mancha es una obra literaria que ha pasado de generación en generación y cada uno le ha dado un trama diferente pero a pesar de todo no deja de ser una obra muy interesante.A pesar de todas las evoluciones que ha tenido las novelas siempre es bueno implementar la lectura y ser críticos de ellos porque así seremos unas personas con un gran intelecto. y como dice usted no hay que dejarles morir hay que seguir fomentando la lectura.
    gracias por su atención.

    Comentado por: Lluvia Pablo Ortiz el 11/12/2014 a las 23:58

  • Véase Pron (!)

    :)

    Comentado por: acrobático adobe el 11/12/2014 a las 19:25

  • Tomelloso-Quisqueya (non-stop)

    :)

    Comentado por: acrobático adobe el 11/12/2014 a las 19:15

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2020 | Fundación Formentor | Barceló Torre de Madrid. Plaza de España, 18 28008 Madrid (España) | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres