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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 23 de febrero de 2020

 Blog de Félix de Azúa

Insisto

Me han gustado tanto algunos comentarios que los lectores han tenido la amabilidad de enviar a mi artículo anterior (aquel sobre la filosofía y la ciencia) que no puedo por menos de recomendar dos lecturas a los partidarios de la religión (científica u otra) que asoman la nariz en dichos mensajes.

    La primera es la reciente edición en España de la Filosofía natural de Paul Feyerabend (Debate) y en especial el capítulo titulado: "Aspectos fundamentales de las concepciones de la realidad y del lenguaje de la ciencia". Es éste un curiosísimo trabajo del célebre físico que se dio por perdido y ha sido hallado en los archivos de la universidad de Constanza, aunque en modo fragmentario. Su finalidad era contraponer los mitos religiosos y los mitos científicos. Data de los tiempos de Levi-Strauss y de Althusser, por lo que leerlo suscita una cierta añoranza tornasolada, como la música de Debussy. Es importante porque permite entender su evolución en asunto tan peliagudo.

    No es que yo sea muy partidario de Feyerabend, más bien tiendo a creer que su relativismo anarquizante puede conducir a estupideces como las que se vienen cometiendo en universidades irresponsables (sobre todo norteamericanas) en las que se pone en igualdad de condiciones los orígenes mitológicos del mundo según los Bororo y los trabajos de la astrofísica contemporánea. Su ideología no me parece seria, es verdad, pero sí muy conveniente para adentrarse y profundizar en las ambigüedades de una "realidad" que los discípulos de la religión científica toman por indiscutible. Conviene dar algo más de peso a la duda. Conviene apartar a los científicos de la especulación metafísica. Dejen eso para los filósofos.

    La segunda recomendación es el conjunto de columnas que viene publicando Víctor Gómez Pin en el blog del Boomeran(g) bajo el título "Asuntos metafísicos". Va por la número once. Aunque es catedrático de ontología, el objeto de estudio de Pin en la última década es la física cuántica, de la que es un experto. No por eso ha descuidado el aprieto intelectual de que la filosofía sea la única capaz de definir un marco para esa "realidad" que la propia física no puede definir, que quizás convenga no definir, o que sea imposible de definir. No en vano Pin (ya me perdonará la reducción) viene explicando, desde su tesis doctoral en la Sorbona hace cuarenta años, que hay que regresar una y otra vez a Aristóteles.

    Es muy frecuente en este país que la mera suposición de una diferencia se tome como un agravio, por ejemplo, que la filosofía, pero no la ciencia, se ocupe de la definición de "realidad". Aquí todos hemos de ser o de papá o de mamá, o fachas o paleomarxistas. Sin considerar que quizás es mejor que la ciencia no se ocupe de este asunto porque el concepto de realidad es una categoría metafísica. De ahí que la frase "la ciencia no piensa, sólo describe" (que, por cierto, es de Heidegger), está en la base de la grandeza y dignidad de la ciencia aunque haya sido tomada por algunos novicios con la tonsura aún fresca como un insulto al señor obispo.

    Pero en la actualidad incluso el Papa se llama, simplemente, Francisco.

 

Artículo publicado en la revista Jot Down.

[Publicado el 10/10/2013 a las 13:02]

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Comentarios (124)

  • ¿sería tan amable de explicarnos qué es para usted el tiempo, en qué consiste?

    Comentado por: Festa el 25/9/2014 a las 00:31

  • Defender lo q no necesita defensa, ademas de pesadez es cobardia. Hacerlo insultando al atonito respetable, no tiene nombre.
    Para todo lo demas... El Diccionario de las Artes de Azua. Por cierto que la entrada Artista habla de todo esto...

    Comentado por: uff el 27/10/2013 a las 19:39

  • Lo dicho, majo: no te enteras. O no quieres enterarte:

    "...sino más bien una guerra contra la fe, las creencias, la credulidad de uno y de otro (¡la Filosofía!, ¡la Ciencia!) puestas al descubierto por la razón común, que tiene la gracia de no ser ni de uno ni de otro."

    Aquí cada uno, por desgracia, ya está convencido, convencido de aquello en lo que uno cree. Si alguna utilidad tiene el debate en este sentido es desconvencer a cada cual de lo suyo y abrirle un poco o un mucho los ojos para que vea más allá de sus convencimientos personales. Pero ya se ve que tú lo que pretendes es otra cosa y, la verdad, ya aburres.
    Hala, con Dios y buen provecho.

    Comentado por: martillo de herejes el 27/10/2013 a las 18:38

  • "-Pongamos el de que todas las opiniones son respetables. Si lo fueran, no tendríamos que argumentar las propias opiniones ni atrevernos a cuestionar las ajenas. Todas valdrían lo mismo, lo que al final significa que ninguna vale nada. El grado de verdad de cada una de ellas no importaría, porque lo único que cuenta es el derecho a emitir opiniones sin réplica alguna. Según eso, mi opinión de que muchas opiniones son rechazables sería tan respetable como la opinión contraria. Pero respetar opiniones significa enfrentarlas entre sí, no yuxtaponerlas y preservarlas de su choque. En último término quien merece respeto es la persona, y con harta frecuencia a pesar de sus opiniones. Claro que todavía muchos me contestarán indignados: “¡pero no pretenderá usted convencerme!”. Como si persuadir con razones fuera lo mismo que servirse de imposiciones. Hasta ahí llega la estupidez del ambiente." Aurelio Arteta.

    Comentado por: Argos el 27/10/2013 a las 17:02

  • "uno trate de convencer al otro, esto es, de cegar e inmovilizar con la fe el buen discurrir de las razones del otro". Maravillado me quedo. ¡Ay, Arteta, cuánto trabajo queda!

    Comentado por: Argos el 27/10/2013 a las 16:47

  • Agradecemos a Argos y a otros iluminados por la sabiduría que por aquí recalan sus buenas intenciones apostólicas para con nosotros. Difícilmente escapa uno a esa voluntad de poder, de ser, de imponerse sobre el otro que le es propia; con todo, confiamos en que esta discusión de por aquí no sea exactamente una guerra de uno contra otro en la que uno trate de convencer al otro, esto es, de cegar e inmovilizar con la fe el buen discurrir de las razones del otro, sino más bien uno guerra contra la fe, las creencias, la credulidad de uno y de otro (¡la Filosofía!, ¡la Ciencia!) puestas al descubierto por la razón común, que tiene la gracia de no ser ni de uno ni de otro.

    Comentado por: la hormiga infiel el 27/10/2013 a las 12:52

  • Ojo por ojo.

    "¿Haré mal en suponer un exceso de optimismo al relacionar el ojo humano, la luz y la evolución?"

    Hará mal, sí. No parece disparatado que el ojo haya evolucionado para adaptarse a la radiación que mejor se filtra a través de la atmósfera, ¿no le parece?. ¿Qué otra cosa cabe esperarse del mecanismo de la evolución natural?

    Su argumento sobre la noche, es tan oscuro como ella: ¿de qué sirve si la noche no es eterna y vuelve el sol cada mañana? O ¿de qué sirve si el hombre vive de día y duerme de noche? Fíjese en una especie de hábitos nocturnos y compare con sus ojos. Y por cierto, la poca luz que en la noche haya, suele venir de la luna, que refleja la luz del sol, que se filtra por la atmósfera. Vaya.

    Pero aclare su postura reticente frente a la evolución y la medicina, que esto promete.

    Una de calamares:

    Acierta usted. El ojo del calamar es muy interesante (sin ánimo de ofender a nadie). Es llamativo que el mecanismo de funcionamiento es muy similar al del ojo humano: se usa de hecho como ejemplo de que un mismo mecanismo haya podido ser "descubierto" por la evolución de maneras independientes. Lo que a su vez habla en favor de que no es tan increíble que la ciega evolución pueda crear algo tan sofisticado como un ojo.

    También hay diferencias. El ojo del calamar es mejor que el humano en su cableado. Nuestros nervios ópticos están al revés: no salen de la parte trasera de nuestras retinas sino de la delantera, de forma que tenemos un punto ciego, que es por dónde este "cableado" sale hacia el cerebro. El del calamar no padece de este defecto y el cableado es mucho más racional. En cambio el ojo del calamar no tiene conos como el nuestro, con lo que no se tiene claro si es capaz de ver colores o no. Esto es curioso porque uno supondría que los calamares deberían ser capaces de ver colores: sus pieles son capaces de cambios de color. De hecho se piensa que quizá su piel es fotosensible de forma que serían capaces de "ver" con ella.

    En cuanto a los ojos de las moscas: ¿no pensará que solo hay una manera de resolver un problema? No voy a creer eso de usted. Es más que razonable pensar que primas tan distantes de nosotros han seguido una línea diferente para lidiar con la información que viaja en las ondas de luz que nos rodean por todas partes.

    "¿Ve ahora porqué la física, que bosteza sus metáforas divulgativas, paupérrimas; convendría que se aplicase un poco más?"

    No es fácil la comunicación, esto es claro, y mucho habrá de mejorarse. Pero paupérrima, pues tampoco, ¿eh? El esfuerzo por destilar un mensaje comprensible existe, y haría mal en burlarse de él. A mí me parece muy necesario: es cultura.

    Comentado por: Argos el 27/10/2013 a las 10:19

  • ¿Habrá que pedir perdón por defender con vehemencia y argumentos lo que uno cree?
    ¿Por querer convencer a otros?

    De todas las entradas que llevo leídas, esta es la más indigna. Porque no salta al ruedo a defender su posición sino que señala con el dedo desde la barrera, cobardemente. Con el resto puedo discrepar y discutir y luchar (uno contra todos, por lo que parece), pero hay un acuerdo de fondo que al fin es más importante que las discrepancias: el acuerdo de que merece la pena argumentar y contra-argumentar. El acuerdo de que es posible un intercambio racional (más o menos apasionado) de ideas.

    Con este otro, sin embargo, no hay acuerdo posible de ningún tipo.

    Comentado por: Argos el 27/10/2013 a las 09:31

  • Y sobre todo, sobre todo, que eso de estar siendo es cosa de uno, de ese que el Dasein sea mientras está terminando de ser, pero lo nuestro...

    lo nuestro es pasar

    Comentado por: item más el 27/10/2013 a las 02:42

  • Fíjate pi(x) que ese no-todavía es algo que pertenece -y no algo que pertenecerá- al Dasein, en este estar siendo suyo, como algo que el Dasein habrá de ser: es decir, que lo que el Dasein habrá de ser es algo que se da mientras el Dasein ESTÁ siendo -eso sí, como carencia, expectación, necesidad…- en tanto que propiedad de este estar siendo del Dasein. No hay forma posible de ser del Dasein que no incluya esta expectante carencia de ser, un ser que fatalmente no alcanzará en forma alguna su cumplimiento hasta que el Dasein mismo deje de estar siendo y sea aniquilado al fin con la muerte, y, así, este estar siendo propio del Dasein es, esencialmente, un aguardar la muerte -más o menos entretenido, añadiría un cínico.
    Y luego está lo de don Antonio:
    hoy es siempre todavía
    De donde
    hoy es siempre, todavía
    hoy es, siempre, todavía
    hoy es... siempre todavía

    Comentado por: fumandoespero el 27/10/2013 a las 02:31

  • El futuro todavía no es. ¿Está ud seguro de entender eso? ¿De entender las consecuencias? ¿Incluida la refutación, mediante esta platitud, de la primera sospecha, que ha dado lugar al planteamiento de la propia platitud: la simetría del tiempo, la geometría del tiempo? Porque si cabalmente el futuro se elimina de un plumazo, en razón de que no-es, y por relación a lo que es (o sea, este presente acogedor), el presente se vuelve un extraño y glandular punto, secretador incesante de pasado --algo así como un barco productor de estela, hincando la proa en la nada. O sea, un barco que produce, inmóvil, el mar y las geografías, donde inscribe el surco de su trayectoria, por detrás de sí; o sea, que cuaja un avance de posteridades que se alejan, y cuya procedencia es el punto en que la uve que se abre tras él converge en un vértice, en el vértice.

    Pero, ¿cómo puede haber una parte trasera de un punto? (Este Bergson no es un tuno, ¿verdà, chaval?)

    [Eso, dejando aparte que Hdgg en modo alguno se ciñe a decir un tiempo solamente. En su libro de ud no debe de venir, pero, ah, amigo. Acuérdese de Nietzsche. Abocado a acomodar las concepciones del espíritu a un acto de afirmación personal (si no fuese personal, Schopenauer hubiera tenido razón, la voluntad --presumida fundamentalmente en la flor, y en la música, que pensaba eran las expresiones menos mediadas de ella-- la voluntad y el tiempo no serían deslindables) Fritz se las veía y se las deseaba. Ninguna concepción del tiempo más santurrona, moralinera, racional, que la que se ponía a salvo de toda manipulación POR DEFINICIÓN. ¿Cómo, entonces, esa falta de decencia socrática --videlicet, declarar que el tiempo es irreversible, que a la causa sigue el efecto, y no se puede desandar el camino hecho--, esa obligación de sometimiento a la razón, cuya denuncia es todo lo que hasta ahora Fritz ha logrado; cómo es que no llega a ser desenmascarada por la voluntad de poder, tan pudiente y transvaloradora ella? ¿Por qué no consigue un espíritu libre del resentimiento evitar que el pasado, característicamente innegociable, se ponga de parte del resentido Sócrates? ¡Encontró la solución, el sobrehumano Federico! (El reto que enfrenta, y la victoria que obtiene, –i.e., el amor fati–, escalofrían. El pasado no testimoniará para la razonzuela porque, es ahora expresión cabal de mi voluntad. "Ya. Las uvas están verdes", dice Sócrates. Pero subestima que la voluntad pueda (sí) querer el pasado tal y como es: "los dolores del parto y la parturienta son anhelo de ése a quien anuncio", dice Zaratustra. Y ecco llega Dionisos, y el Eterno Retorno: ¿Podría ser trivial una volición que quiera con tanta grandeza como para querer el insulto del pasado, el dolor del alumbramiento; y quererlos no miopemente eternos, sino recurrentes? La voluntad es el anhelo del dolor circular, el sí más descomunal que pueda concebirse: quiero esto y lo quiero otra vez, y otra vez, y cada vez de nuevo, con anhelo remozado. Agonizaré con los dolores del parto --¡¡y, sí, quiero, y luego vuelvo a querer, y vuelvo a querer!!; me intoxicaré con el clima de cerrado del resentimiento; pero quiero, quiero respirarlo, y otra vez respirarlo. Enhebra, joh, Ariadna, desconsolada joven! vamos por ahí a ditirambear. No hay tiempo que no retorne, no hay repetición que te gaste. Y en esta playa, donde te abandonó el astuto Teseo, nos encontraremos una y otra vez. Los silenos bailarán en torno a mi carroza, sonando cornucopias. Sube, mi reina, y aguijaré a los uncidos leopardos que nos arrastran --su olor es exquisito, así que, ¡ea!, enjuga tu llanto, muchacha.)]

    ¿Ve, infeliz, el daño que ocasiona la filosofía? Pues espere a Hdgg, que era más retorcido. (A Husserl le escarmienta con algo que está más acá del sujeto, y por ello, libre de la subjetividad. A Argos, con un objeto que es más que objetivo, y por ello, con un objeto que es más que un objeto. ¡Cuidado! Va con rosca.)

    Comentado por: Pídola Loon:a el 27/10/2013 a las 01:30

  • Aquello otro tenía que ver justamente con qué sea o pueda ser el hombre y con su estatus temporal; en ese pensamiento -interrumpido por la cita descontextualizada- se partía de la obviedad aparente para pensarla y tratar de ir desvelando al paso su sentido; es un pensamiento nuclear en el el discurso de don Martin, verbigracia -y se trata de otra obviedad de partida para ir abriendo boca- (cito en alemán, dado su gusto de usted por los originales):

    Das bisher über den Tod Erörterte läßt sich in drei Thesen formulieren: 1. Zum Dasein gehört, solange es ist, ein Noch- nicht, das es sein wird – der ständige Ausstand. 2. Das Zu-sei- nem-Ende-kommen des je Noch-nicht-zu-Ende-seienden (die seinsmäßige Behebung des Ausstandes) hat den Charakter des Nichtmehrdaseins. 3. Das Zu-Ende-kommen beschließt in sich einen für das jeweilige Dasein schlechthin unvertretbaren Seins- modus.
    Am Dasein ist eine ständige »Unganzheit«, die mit dem Tod ihr Ende findet, undurchstreichbar.

    o sea -según me dicen-:

    "Lo dicho hasta aquí acerca de la muerte se puede formular en tres tesis: 1. Al Dasein le pertenece, mientras está siendo, un no‐todavía que él habrá de ser ‐ un resto siempre pendiente. 2. El llegar‐a‐su‐fin de lo que es siempre en el modo de no‐haber‐llegado‐aún‐al‐fin (el contra‐ser respecto de lo pendiente) tiene el carácter de un no‐existir‐más [Nichtmehrdasein]. 3. El llegar‐a‐fin implica para cada Dasein un modo de ser absolutamente insustituible.
    Hay en el Dasein una permanente “no‐integridad”, imposible de abolir, que encuentra su fin con la muerte."

    Asunto este, el de la muerte y la existencia, a lo que se ve, bastante pueril y nada fundamental como para andarse con sutilezas léxicas, sobre todo en comparación con la fascinante realidad subatómica del más allá con que la moderna física nos tiene tan entretenidos (por cierto, que en cuestión de partículas elementales es de los más curioso lo que en hexámetros nos cantaba Lucrecio con tanto arte en su Rerum Natura hace la friolera de 2000 años ).

    Comentado por: la hormiga atómica el 27/10/2013 a las 01:25

  • ¡Qué bien, como en los viejos tiempos! Un piantado que se meta con todos y que intente demostrar indiscriminada y continuadamente que siempre es el que más sabe de cualquier cosa...¡qué familiar sensación! ¡Qué poder de convocatoria! ¿Seguro que no nos hemos visto antes bajo otro alias? En todo caso, no sería mejor que éste, Panoptes, al que nada se le escapa!

    Comentado por: julianillo el 26/10/2013 a las 23:04

  • Una pequeña diferencia es esta "Su descubrimiento en 1964 llevó a la aceptación de este modelo.", que casa mal con la mención subsiguiente a la esterilidad. Por el contrario, de los parloteos de Heidegger aprendemos que "Actual en el tiempo es solamente el “ahora”. Lo futuro es el “todavía no”; lo pasado es el “ya no”." ¿Quien podría haberlo anticipado, eh?

    Tampoco será capaz de entender esto: "A unified theory of large-sized three-dimensional disturbances set up is aimed at developing a dynamical system of transition embracing incompressible fluid as well as subsonic and transonic flows. In appropriately scaled and normalised variables, incompressible and subsonic pulsations obey the same evolution equation for the instantaneous displacement thickness alone. The dynamical system for three-dimensional transonic non-linear waves involves the self-induced pressure as an additional desired function. The notion of the inviscid/inviscid interaction between the upper potential region and an adjustment sublayer at the bottom underlies the theory." pero los aviones vuelan.

    Tampoco entenderá esto: "Two additional in-house PCR protocols targeting different regions of the HIV-2 genome were used on the HIV-2 antibody positive samples and HIV-2 plasmid DNA positive control material from the commercial kit (n = 12), to verify the sensitivity of the HIV-2 real-time PCR kit. The primer sequences of these nested PCR assays are detailed in Table I. Reverse transcription was performed using the Superscript II reverse transcriptase protocol (Invitrogen, Life Technologies, Carlsbad, CA)." pero se va directo al hospital cuando tiene problemas médicos.

    No me diga que esperaba usted que el comportamiento de la naturaleza al nivel más fundamental podría condensarse en cuatro frases que podría entender un niño.

    ¿Qué cree que demuestra su cita?

    Comentado por: Argos el 26/10/2013 a las 16:19

  • El esquema usado por Gell-Mann para unir a las partículas era mediante su isospín y su extrañeza. Utilizó una unidad simétrica derivada del álgebra actual, que se la conoce como una aproximación de la simetría quiral de la cromodinámica cuántica (QCD). Esta es una simetría global de sabor SU(3) que no debe confundirse con la simetría gaugeana de la cromodinámica cuántica. En este esquema, los mesones ligeros (de espín 0) y los bariones (espín -1/2) estaban agrupados juntos en octetos de simetría de sabor. Una clasificación de los bariones de espín -3/2 en una representación 10 arrojó la predicción de una nueva partícula, la Ω-. Su descubrimiento en 1964 llevó a la aceptación de este modelo. La representación 3 que faltaba fue identificada como los quarks. El esquema fue llamado por Gell-Mann como de ocho maneras (eightfold way en inglés), una inteligente asociación de los octetos del modelo con los ocho caminos o maneras del budismo.


    "..la diferencia entre el parloteo estéril y abstruso y el estudio de la interesante realidad."

    Comentado por: más claro, el agua el 26/10/2013 a las 01:26

  • DPA, paciencia. Mientras tanto: el tiempo no necesita del hombre, hombre!

    Comentado por: Argos el 25/10/2013 a las 16:33

  • Silly. That's the one. Forget the rest.
    Porque estará de acuerdo en que al usar esa palabra no se está usando en todos los sentidos posibles. ¿O sí?

    Comentado por: Argos el 25/10/2013 a las 16:32

  • Ya que Argos no quiere, (¿o no puede?), exponernos su propio pensamiento sobre lo que pueda ser el tiempo; yo, (con la venia de Heidegger. Pidiéndoles perdón por abusar de su paciencia), expondré, (por muy trivial que pueda parecer), el mío.
    Para un físico, tiempo es la medida del intervalo de espera entre dos sucesos consecutivos. Pues bien, el hecho de la espera exige que exista, (una palabra cargada de matices filosóficos), un observador, es decir un ser humano que mida el tiempo mediante un patrón estándar de medida. Porque el tiempo es un concepto que seguramente aparece con la palabra, en el momento en que la consciencia del hombre surge de la inconsciencia animal. Por tanto no podemos hablar del tiempo como algo absoluto, anterior al hombre, como sugiere Argos cuando cita a Einstein, sino como algo implícito en la superestructura que es la consciencia del animal que habla.
    Hay un experimento de la mecánica cuántica, el experimento de John Bell, cuyos resultados sugieren que en el universo la información se trasmite de forma simultánea, trascendiendo el tiempo, como sugería Víctor Gómez Pin en su artículo del martes refiriéndose a otro experimento. Una consecuencia del experimento de Bell, (a cuyas conclusiones se oponía Einstein, vete tú a saber por qué razón), es la computación cuántica, por poner un ejemplo.

    Comentado por: DPA el 25/10/2013 a las 16:24

  • ' bought them all, kiddy. You'll love this stuff, tiny matters are your size, aint't?



    -. nutty | nutsy [slang] | insane [slang, sense-specific] Collins dic

    -."eccentric", "silly" ; also, mentally unbalanced Merrian-Webster

    -. [informal] mad Oxford dic

    -. | insane wiktionary

    -. | [slang] ; silly or ridiculous. ; eccentric; queer. ; insane Randomhouse dic.

    -. [informal] crazy, or very strange | MacMillan british.

    -. | [slang] Crazy; idiotic -. American Heritage.dic

    -. | [slang] ; enthusiastic, often to excess ; queer, foolish, crazy, etc. New World dic.

    -. nutty [entry 2, informal]// mad, silly or strange Cambridge dic.

    -. | an offensive term meaning having or characterized by a ... (read or, rather, guess, cubby.) Encarta dic.

    Comentado por: Pi O'lait chez Pza Mayor el 25/10/2013 a las 16:02

  • Y digo yo: si la materia es divisible -y a la vista está-, ¿cuándo termina uno de dividir? ¿Cómo puede haber una partícula elemental que sea a un tiempo expresión mínima de la materia e indivisible?

    Comentado por: con la venia el 25/10/2013 a las 15:13

  • Cómprese un diccionario mejor. En el contexto de la frase "nutty" viene a ser "un poco loco", y está dicho con cariño.
    Su amigo era Jirayr Zorthian y tenían muy buena relación. Si le parece poco respetuoso el tratamiento que se permitían el uno con el otro, no es asunto suyo, ¿no le parece?

    Comentado por: Argos el 25/10/2013 a las 14:29

  • I think that he’s kind of nutty.

    Nutty: …3. Slang Crazy; idiotic.

    Uno puede tener amigos menguados. La mengua es patente, cuando uno adds, uno suma más que el otro.
    Ya no es tan razonable censar al amigo entre los imbéciles, en letras de imprenta. Insisto en que Machado no lo hace; y que su desolación −en realidad, es la mía; a través de la mía me asomo a la suya, la invento: la encuentro. Pero esto es accesorio− se origina en que, en la palpitación misma del mundo, en el instante y en el coro de la vida, el poeta se nota a sí propio, resta fatal.

    Yo, si lo quiere saber, estoy con el científico −achicado ante el espectáculo que me ofrece el cuentahilos, ante la paralizante perfección de un grano de polen amarillo y verde a la vez, un grano adherido al estigma de la flor, carnoso episodio de la fecundación donde y en quien cuaja la elegancia suma del estilo (la semántica nos la juega, el lenguaje, los sistemas simbólicos nos juegan.)

    Sí. Pero no sumo. No veo la aritmética. “Tontorrón, pues está claro. Así eres más sabio. Cuanto más mejor, ¿no?”

    ¿No?

    [Si el añadido consiste en esa simpleza aritmética, ajena a la belleza, a la contemplación, al estudio y a la botánica, yo lo denuncio de inmediato. ¿Tengo que justificarme? Cabalmente, al decir que todo suma, el tipo se está justificando: el científico se sale del guión, no ya de la ciencia –como se le ha hecho notar, hace ya muchos renglones--; se sale del razonamiento del origen, que se propuso como tema el enriquecimiento estético by means of scientific procedures. Un poco de práctica afina el sentido del lector. Y, como sé que es ud puntilloso, tendré que señalar que esa simpleza está ADEMÁS de la justísima apreciación del enriquecimiento by means of etc., etc.]

    Un p.s.: Rosa MM parece que en la parrafada del titular entiende unas “instrucciones para usar este bloc.” Su estrategia es legítima. Pero mi estrategia no es su estrategia. Aquí, se ve al momento, también está la suma. No hay texto sin inteligencia del texto; no hay texto sin instrucciones, sin eso que llaman lector implícito o lector modelo. Pero yo no soy un lector implícito, ni ud tampoco: somos quienes efectuamos la lectura, y quienes somos capaces de leer al propio lector implícito en nuestra aventura lectora. A mí se me figura que las instrucciones de F Azúa son de otro tipo, y que desde luego aquí nadie “hace” metafísica. Ni tiene por qué. (Por supuesto, hablo de un Félix de Azúa modelo. Quizá no coincidente con el diseño de sus allegados, pero modelo de todas maneras.)

    Comentado por: Pioccia el 25/10/2013 a las 14:03

  • Es interesante leer sobre este tema en el blog de ontología.
    Aquí hay más de cien comentarios.
    Sin juzgarlos, no comprendo el objetivo. Sencillamente, había sólo que optar entre la filosofía humanista(o ciertos mitos) y la ciencia y sus avances permanentes.
    Si se dio lugar a tantas palabras, evidentemente la opción no era muy válida.
    Con perdón.
    Bueno sería pasar a otra cosa o bien ir directamente a Cuestiones Metafísicas.

    Comentado por: Rosa Mayo Marcuzzi el 25/10/2013 a las 13:03

  • Lo uno puede ser trivialidad disfrazada de profundidad, y lo otro simplemente una obviedad disfrazada de triunfalismo. ¿Contestará mi pregunta, Argos? ¿Necesita que se la recuerde?

    Comentado por: DPA el 25/10/2013 a las 13:01

  • No se ensaña en el menguado: era su amigo.
    Y la clave era: suma, no resta.

    Comentado por: Argos el 25/10/2013 a las 12:59

  • Sí. Me suena. Machado lo dice con más clase. Pero substancialmente señala lo mismo. Sin ensañarse en el menguado, a quien cabalmente convoca para ilustrar el argumento; nunca para sacarlo a vergüenza, al tipo.

    La cosa va así. Ud lleva al Guadarrama a un científico, a un poeta, a un vecino de Cercedilla (por poner una ancla en la geografía.) El primero, en nada de tiempo, empieza a contar estambres, a ponderar la proporción de mica en las rocas, ha calcular, partiendo de las cicatrices del ímpetu del mismo, las dimensiones del glaciar que, en otra, empujó el valle entero y arañó el mundo. En su cuaderno dibuja, anota.

    El poeta, tal vez acomodado a la sombra de una encina, siente la distancia de las cumbres azules, de las guirnaldas de los ventisqueros, siente el hueco que lo aparta de lo que se da —escucha el rumor de las aguas, rumor que puede ser música, que puede ser amasado rugido de una turba de hombres embrutecidos que siguen sus pasos y están en el punto mismo en que le desharán en pedazos, y los pedazos en jirones de pedazos de poeta impávido, en la hora ineludible de entregar su destino, y con él un grave y oneroso lastre de humanidad por quien, inexplicablemente, irracionalmente, siente cierto cariño, (el poeta sabe que es un tipo raro)—; a la sombra, en los zumbidos, frente al capricho del horizonte, bajo nubes atravesadas, el poeta mueve los labios y ronca o zumba un ruido, que suena como la palabra “lueñe.”

    El vecino, 3ª variable, rápidamente orientado, indigitándolo, exclama: ¡Allí está mi pueblo! Busca, a continuación, un enjambre, y presume unas celdillas cerosas, y la dulce miel.

    Ahora Machado, o su heterónimo, o yo en su nombre, todos, trasladamos este trío a un teatro capitalino. El paisano, asombrado, se hunde en la correntada de la acción dramática, identifica roles camaleónicos, nadie es quien parece, la inminencia del desenlace prueba el temple de un hombre, flojo contra pronóstico; de una mujer, sabia como Diótima, y discreta, ¡pues que se compone y arregla como Friné, por diluir el peso de su coraje ejemplar!
    Los otros dos bostezan y consultan el reloj, en la incómoda penumbra.

    La moraleja: el que prefiere lo utilitario, lo prefiere porque prefiere lo pintado a lo real. Eso era patente.
    [Pero no lo es tanto qué atractivo encela y qué sujeto embiste. No se devuelve la realidad en la obra, se devuelve el sujeto. Un sujeto impersonal, que ha encontrado hypericum sp., a 1400m de altitud. Otro sujeto que, en rigor, mirando el Guadarrama, no sabe dar cosa que no sea personalísima. Y entonces, triste y solo y resignado, se da cuenta de que los hombres se miran en el espejo, cuando miran las montañas. “Al menos, los hombres que van conmigo.”]

    P.s.: se me ocurre que la opción por lo pintado se opone a la opción por lo real; Y Se opone a opción por lo vivido, o lo viviente. Las tres máscaras. Una atmósfera común los usa: las escalas, las taxonomías, los símbolos son los énfasis con que se manifiesta.
    Hablamos.

    Comentado por: Piolet. el 25/10/2013 a las 12:26

  • Y hasta que tenga más tiempo les dejo esto:

    “I have a friend who’s an artist and has sometimes taken a view which I don’t agree with very well. He’ll hold up a flower and say “look how beautiful it is,” and I’ll agree. Then he says “I as an artist can see how beautiful this is but you as a scientist take this all apart and it becomes a dull thing,” and I think that he’s kind of nutty.

    First of all, the beauty that he sees is available to other people and to me too, I believe. Although I may not be quite as refined aesthetically as he is … I can appreciate the beauty of a flower. At the same time, I see much more about the flower than he sees. I could imagine the cells in there, the complicated actions inside, which also have a beauty. I mean it’s not just beauty at this dimension, at one centimeter; there’s also beauty at smaller dimensions, the inner structure, also the processes.

    The fact that the colors in the flower evolved in order to attract insects to pollinate it is interesting; it means that insects can see the color. It adds a question: does this aesthetic sense also exist in the lower forms? Why is it aesthetic?

    All kinds of interesting questions which the science knowledge only adds to the excitement, the mystery and the awe of a flower. It only adds. I don’t understand how it subtracts.”

    - Richard P Feynman, Father of Quantum Electrodynamics and Superfluidity, Nobel Laureate, Physics

    Comentado por: Argos el 25/10/2013 a las 09:54

  • "Pero que nos miren por encima del hombro, por el pecado de ser de letras, no lo llevo bien."

    Precísamente eso es lo que no hago ni nunca tengo intención de hacer. Cuando haya que defender la presencia de las humanidades en la educación pública me verá en la manifestación. Yo no disparaba contra los de letras "por ser de letras". Disparaba contra la trivialidad disfrazada de profunda, o contra ataques infundados contra la ciencia que usaban argumentos falaces.

    Del resto, más en otro momento.

    Comentado por: Argos el 25/10/2013 a las 08:34

  • Es más fácil derribar un argumento que entenderlo.

    Del sentido común, me dice que es lo mismo que {el método científico, o la ciencia}, pero distinto. Esas igualdades hay que mirárselas.

    Por lo demás, {MC ó Cª} parecen correr una rara homologación: ganas de enredarlo todo. Porque de la ciencia se podrá decir que es un saber, y suponiendo las peculiaridades heterogéneas, y disculpándolas, acepto que se hable de ciencia, y no de ciencias. Sin duda, el método y el objeto ayudan a deslindar los cuerpos sistemáticos de conocimiento que subordinamos a títulos como Física, Química, Biología, Sociología, e così via. Pero la vocación empírica y el procedimiento por medio de construcción de modelos, y diseño de experimentos, eso, que parece tocar el palo metodológico, en física-química es ineludible. Mientras que en medicina es un crimen. Le dije hace ya tiempo que se tentase antes declararse. "Bueno, a éste lo hemos matado, pero lo que hemos aprendido, qué. Hay que ser positivo. Carnicería a carnicería, se aprende. Acordaos de cuando pensábamos que el corazón era una molesta superfluidad de la naturaleza humana."

    Prosigamos con la destrucción. La observación concerniente a la idoneidad del ojo por referencia a la luz atmosférica es aguda. Para ojos análogos, en épocas similares, en medios no acuáticos, exentos de vegetación, en verano, en zonas subtropicales, a las doce del mediodía, 9999 de visibilidad, al sol. De noche, el argumento no sirve. Bajo el agua, a más de 10 m de profundidad, no sirve. En ambientes húmedos, boscosos o selváticos, la luz no va igual. Tampoco en la proximidad de los polos. No es lo mismo a nivel del mar que a 700 metros de altura. Los evolucionistas, sabiendo que abusan del lenguaje, estudian la especialización de criaturas que circulan a 5000 m de altura para, al momento, bajarse al suelo. Pájaros. Los alpinistas hemos sufrido la ceguera de las nieves por mucho menos. El ojo humano es muy similar al del calamar, animal marino, más bien nocturno, y navegador de profundidades muy considerables (4000 m, algunas especies.) Y muy distinto del de las moscas, que se empeñan en compartir en estrecha vecindad nuestras residencias. ¿Haré mal en suponer un exceso de optimismo al relacionar el ojo humano, la luz y la evolución? Cuesta más esto de la ciencia. Cuesto mucho más.

    ¿Ve ahora porqué la física, que bosteza sus metáforas divulgativas, paupérrimas; convendría que se aplicase un poco más? Ud lo ha dicho: para hablar de polvo, aunque sea de estrellas, sin pillarse los dedos, no hay que ser dios. La guerra de las galaxias, aquí invocada, hacen notar ese defecto. La silla, que es carbono, pero carbono enamorado, lo hizo con más garbo.

    En fin. Vea, todos destruimos que es un primor. Es-por-ello-que supone el tan grandísimo esfuerzo la historia del pensamiento. Entenderla, explicarla. Yo le concedo que su defensa de la ciencia, siendo esta lo que sea, a mí, por lo menos, me ha escarmentado. Soy demasiado ardido; y tiene ud razón, aunque sólo fuese por que la intriga, la solución, y los modelos lo merecen, no debemos privarnos de las creaciones científicas. De admirarlas. De recomendarlas. Pero que nos miren por encima del hombro, por el pecado de ser de letras, no lo llevo bien. ¡Siendo de ciencias, como originalmente soy! [Las matemáticas me resultan llevaderas. Y Platón continúa, y continuará, tomándome el pelo.]

    Comentado por: Pi do Disculpas el 24/10/2013 a las 22:50

  • "... confío en que usted encontrará un camino intermedio entre el "usted qué coño sabe?" y el dar la razón acríticamente."

    Dos cositas:

    1- Hace usted mal en 'confiar', más bien debería a estas alturas 'saberlo' pues todo queda registrado: he desplegado aquí punto intermedio, extremos, y el espectro entero, pero no hay luz que valga para el ojo que no sabe ver.

    2- Acerca del "dar la razón acríticamente". En román paladino o en el tono que usté prefiera le digo: ¿usté qué (.......) sabe acerca de las pruebas que yo realizo antes de dar la razón a nadie? El que no se las explique a usté aquí no quiere decir que no existan... Por cierto que también eso ha quedado registradito en la sábana.

    Comentado por: pro el 24/10/2013 a las 22:01

  • Don Félix, háganos el favor de una nueva entrada, que el nivel de la discusión en este ha alcanzado el grado cero.

    Comentado por: Argos el 24/10/2013 a las 19:43

  • Como las meigas o los duendecillos del cuento, pero a lo científico. Me parece a mí que eres tú el que no se entera, majo.

    Comentado por: la guerra de las galaxias el 24/10/2013 a las 19:12

  • No te lo diré si no quieres. Pero en el centro de nuestra galaxia (o quizá piensas que la vía láctea es realmente la leche de Hera) hay un agujero negro, y tú sin enterarte.

    Comentado por: Argos el 24/10/2013 a las 18:46

  • No me digas que crees de verdad que el bosón, los agujeros negros, el big-bang son cosas reales, hombre de Dios, como en las películas. Y no me confundas falta de fe con ignorancia, ni credulidad con sabiduría.

    Comentado por: the ignorant black hole el 24/10/2013 a las 18:23

  • Don Pi, gasta su munición en vano. El método científico, o la ciencia, son en el fondo sentido común, sí, pero un sentido común extraordinariamente pulido y sofisticado por la confrontación con la realidad. Hasta tal punto que se llega a formular teorías que nos asombran por contradecir nuestras intuiciones más arraigadas. Esta es una de sus grandezas.

    ¿Un punto de vista sobre la realidad filosóficamente ingenuo? No creo que se pueda sostener esto en un mundo post-Hiroshima, ¿no le parece?.

    Comentado por: Argos el 24/10/2013 a las 16:49

  • "¿Porqué lo diminuto es quien lo ampara; ya sea la mecánica cuántica; ya la relatividad general; ya la física nuclear?"

    ¿Por qué llama a esto "lo diminuto"?
    Que se sepa, la mecánica cuántica tiene todo que ver con cosas tan mundanas como el comportamiento de un pedazo de metal. O con el funcionamiento de un transistor o el laser en un supermercado.
    Que se sepa, es necesaria la precisión de la relatividad para que funcionen correctamente los sistemas de GPS. En cuanto a la física nuclear, piense en ella la próxima vez que sienta el calorcito tan agradable del sol, que al fin y al cabo es un gigantesco horno de fusión nuclear.

    Comentado por: Argos el 24/10/2013 a las 16:31

  • Bueno, señora pro, confío en que usted encontrará un camino intermedio entre el "usted qué coño sabe?" y el dar la razón acríticamente.

    Comentado por: Argos el 24/10/2013 a las 16:21

  • Gracias, black hole, yo no habría sido capaz de explicar en tan breve espacio lo que es el orgullo de la ignorancia, rasgo tan castizamente español este.

    Comentado por: Argos el 24/10/2013 a las 16:17

  • "¿Porqué pasa de puntillas por la evolución?" Vaya, para no cansarles y porque es bien sabido. Pero ya que lo vuelve a sacar a colación, me extiendo.
    Lo que esbocé, sin más, es muy sencillo: no es casualidad que el ojo humano vea un rango estrecho de la radiación electromagnética, que se corresponde precísamente con el rango en que la atmósfera terrestre es más transparente a las radiaciones solares. Esto no es coincidencia porque el ojo evolucionó para adaptarse a tal medio. (Esperemos que no nos salga ahora don Pi creacionista.)

    Sobre el resto nada replico por el momento porque solo lo he leído una vez, y generalmente la claridad de la prosa me demanda tres o cuatro lecturas detenidas antes de que empiece a filtrarse alguna sombra de sugerencia de sentido (común o del otro).

    DPA, responderé, deme tiempo.

    Comentado por: Argos el 24/10/2013 a las 16:13

  • Así como don Argos proclama con buen juicio la conveniencia de defendernos de la estupidez filosofante o filosofera, acaso sería buena cosa denunciar al tiempo la imaginería delirante y el pamplineo pseudocientífico de toda esta parafernalia de bigbanes, bosones, agujeros negros y demás engendros fantasiosos que los científicos andan fabricándose para que les cuadren las cuentas, un universo a medida con que aplacar su tedio y contribuir de paso, patrióticamente, al éxito de la industria hollywoodiense y a la rentabilidad de los canales divulgativos por cable.

    Comentado por: black hole el 24/10/2013 a las 16:00

  • The bratt enseña mucho. Se le ve el tinglado entero. Considérese:

    “"Que para usted el otro polo sea la obviedad, desdice de su formación
    académica y de su cultura general. Salvo que nos venga a decir que para usted la mecánica cuántica, la relatividad general, la genética molecular, o la física nuclear son obvias.””

    Ahora bien. ¿Porqué pasa de puntillas por la evolución? ¿Porqué no aterriza en la ciencia logrera por la mediación de la medicina, a la que avalan instrumentos, genealogías, tratados, vademécums, etc., por un lado; y experiencias de ella, por el otro, que no se las salta la salud más inexpugnable? ¿Porqué lo diminuto es quien lo ampara; ya sea la mecánica cuántica; ya la relatividad general; ya la física nuclear? Y si se orienta por una vez en el campo de la vida, ¿extrañará a alguien que lo haga invocando la genética molecular? Del diverso cosmos se queda con el ¡polvo de estrellas! Normal. Uno le demanda, para jugar en los terrenos donde se decantó el gran cisma, física newtoniana, macrocálculos, interacciones en distancias apreciables, ¡y se le nota incomodísimo! Es un artista del escaqueo. Nos suministra evidencias invisibles. ¡Y entre los colores, uno que se ve mal o no se ve, en sentido recto!

    O sea, the kid prefiere que se aplique 1. el sentido común. ó 2. la noche atomizada, (a favor de su lustroso pelaje pardo.) Estas son las alternativas. Pero, ¡ah, amigo! Se le hace filosofía en directo, y apañado. Filosofía logrera. Va.


    El sentido común y Argos, dos puntos. El SC. Que a mí me rescata del ataque maníaco de una jauría de coches desbocados y enfilados a mi destino. Tampoco entiende el sentido común. En esto también anda en misa y repicando. The common sense picture es picture, representación del mundo de los coches, los cigarrillos emboquillados, los horarios de trenes, autobuses, aviones; y no presenta problemas que no sean impostados: uno sabe conducirse. A menos que sea filósofo.
    ¿No lo siente, Argos? Eso que presentimos a veces: engranarse en el mundo, en la vida, en los medios de transporte y las reuniones de vecinos ya no es lo que era. Nos han cambiado el mundo del sentido común debajo de los propios pies, en un abracadabra talentosísimo. Ahora segregamos un mundo práctico, transparente, literal, sin doblez ni mala leche, (donde está lo que está, y como tiene que estar, además.) Pero hace dos generaciones, o sea, 30 años, segregábamos otro. Con las mismas características de “transparencia, practicidad, simplicidad, literalidad, naturalidad” (C. Geertz ea dixit) que antaño.

    Esa es la verdad, oiga. La cultura, la acción social, como quiera llamarlo compone un mundo con esas características en todas las partes del globo, un mundo del sentido común, que vale para admitir el mal de ojo en África, la dieta desequilibrada en occidente, los aceleradores de partículas en Suiza. Los contenidos cambian. La actitud, no. Mi conducta con respecto a la agresión de los coches inconsiderados (que, por la ‘boca’, se asimilará sin problemas al miedo intemporal de caer a “los pies de los caballos”), esa conducta a la que argos-exiguo señala con un dedo —no es de ninguna de las maneras un argumento negro sobre blanco sobre la pertinencia del SC ni acerca de lo problemático de la instalación de un servidor en el mundo. (Ni sobre el sentido común, ni sobre el sentido, tampoco. Ni sobre mi agenda. Ni sobre mis plazos. Ni sobre mi formación, ni sobre mis capacidades matemáticas, ni sobre las poéticas, vanamente secuestradas por ellos. Ni sobre nuestro común antepasado.)

    [A propósito del SC se mea mucho fuera del tiesto. Se lo intimo para consolarlo, joven.]

    Comentado por: Pi O'lait el 24/10/2013 a las 15:48

  • ¿?
    ¿Hablar si no es para darle a usted la razón, equivale a perder los papeles y el respeto?
    Hala, usted siga saltando a la yugular de los presentes, mientras el contador suma y sigue dando la razón a doña Elvira Lindo.

    Comentado por: pro el 24/10/2013 a las 15:47

  • Argos, ¿sería tan amable de explicarnos qué es para usted el tiempo, en qué consiste?

    Comentado por: DPA el 24/10/2013 a las 13:49

  • Muy respetuoso lo suyo, pro. Predicar con el ejemplo podemos llamarlo.

    Señale usted dónde he apuntado contra el humor, la poesía, la historia, la lógica, etc. Las aprecio en grado sumo.
    Aprecio también la filosofía, créalo o no, que me trae sin cuidado. Pero me ennerva ver la impostura intelectual de la pura palabrería no solo tratando de pasar por profunda sino además haciéndolo mediante el ninguneo de otras disciplinas en las que el rigor intelectual es máximo. Y contra tales supercherías, nivel de tolerancia cero.

    Y no he aparecido por aquí a presumir arrogantemente de la ciencia, primero porque no es logro mío, sino de la humanidad. Y segundo porque si he salido en defensa de la ciencia ha sido por defenderla de tanto lugar común sobado y mal informado que se ha lanzado por aquí sobre ella.

    Si en este blog alguna gente muy sabia escribe sinsentidos o simplezas, permítame señalarlo según mi entendimiento, que no espero otro tratamiento cuando sea yo el que lo haga.

    Pero sobre todo, cálmese, y no pierda los papeles, señora.

    Comentado por: Argos el 24/10/2013 a las 12:39

  • Usted lo ha dicho, combates.
    Combates sucios donde todo vale, lo menos grave de lo cual es su actitud soberbia contraria a la actitud de cualquier científico genuino. Pasando por el insulto (tacharnos a todos los demás de 'ingnorantes' --> usted qué coño sabe lo que sabemos?); el prejuicio ('me apuesto a que ninguno de ustedes se ha acercado jamás a la ciencia' --> usted qué coño sabe?); tacharnos de soberbios (--> ay que me da la risa floja!); tacharnos de soberbios sin derecho ninguno a serlo (--> ay que me descacharro de risa sin remedio)

    En fin, la ciencia se puede vender de muchas maneras, la menos apropiada de las cuales es declararla "interesante". Porque si la subjetividad de los sentimientos es una de esas ideas que no merece respeto alguno... aplíquese usted el cuento.
    Pero admitamos que la ciencia es muy interesante... ¿Y el humor, no es interesante? ¿Y la poesía no es interesante? ¿Y la historia, no es interesante? ¿Y la lógica, no es interesante?
    Cualquier otra idea (que orbite en la esfera de los sentimientos humanos), como no es la que usted defiende, no merece ningún respeto... ¡mamma mía, permita que le diga: está usted de la olla, amigo!

    Sus obsesiones me dan una interesantísima risa, muy fehaciente y demostrable RISA. Palabra de científica.

    Comentado por: pro el 24/10/2013 a las 10:47

  • Pues mira, pro, ¿qué quieres que te diga? En los combates de ideas ¿está prohibido argumentar con fuerza y ganas de convencer? Quizá lo que pasa es que hay demasiada costumbre de confundir el respeto a las personas con el respeto a ideas que no lo merecen. Y el ataque a las ideas con el ataque a las personas.
    Pero mea culpa si me excedí, y prometo enmendarme.

    "¿Y aquello otro de que la ciencia era la historia de verdades irrefutables continuamente refutadas?"

    Pues una mala descripción de cómo funciona la ciencia, que va refinando progresivamente sus teorías para hacerlas más y más generales, mostrando que otras teorías anteriores son de aplicabilidad limitada (aunque sigan siendo utilísimas dentro de sus márgenes de validez). Todo muy básico.

    Comentado por: Argos el 24/10/2013 a las 09:32

  • ¿Y aquello otro de que la ciencia era la historia de verdades irrefutables continuamente refutadas?

    Comentado por: tiempo al tiempo el 23/10/2013 a las 20:43

  • Ya que no harán caso a Manuel Sacristán, y no cerrarán las facultades de filosofía, al menos deberían incluir como lectura requerida para los estudiantes de primer curso la de este libro (u otro similar):

    100 Greatest Science Discoveries of All Time, de Kendall Haven,

    del que les copio el índice más abajo. Quizá así se lograse un cierto sentido de la proporción en la apreciación de los méritos relativos de diferentes disciplinas y una actitud más modesta a la hora de pontificar sobre la ciencia.

    Ahí sigue el índice prometido:

    Levers and Buoyancy
    The Sun Is the Center of the Universe
    Human Anatomy
    The Law of Falling Objects
    Planetary Motion
    Jupiter's Moons
    Human Circulatory System
    Air Pressure
    Relativity
    Vitamins
    Radioactive Dating
    Function of Chromosomes
    Antibiotics
    Fault Lines
    Superconductivity
    Atomic Bonding
    Boyles Law
    The Existence of Cells
    Universal Gravitation
    Fossils
    Distance to the Sun
    Bacteria
    Laws of Motion
    Order in Nature
    Galaxies
    The Nature of Electricity
    Oceans Control Global Weather
    Oxygen
    Photosynthesis
    Conservation of Matter
    The Nature of Heat
    Erosion of the Earth
    Vaccinations
    Infrared and Ultraviolet
    Anesthesia
    Atoms
    Electrochemical Bonding
    The Existence of Molecules
    Electromagnetism
    First Dinosaur Fossil
    Ice Ages
    Calories Units of Energy
    Conservation of Energy
    Doppler Effect
    Germ Theory
    The Theory of Evolution
    Atomic Light Signatures
    Electro magnetic Radiation/Radio Waves
    Heredity
    DeepSea Life
    Periodic Chart of Elements
    Cell Division
    XRays
    Blood Types
    Electron
    Virus
    Mitochondria
    Radioactivity
    Atmospheric Layers
    Hormones
    E=mc2
    Isotopes
    Earths Core and Mantle
    Continental Drift
    Black Holes
    Insulin
    Neurotransmitters
    Human Evolution
    Quantum Theory
    Expanding Universe
    Uncertainty Principle
    Speed of Light
    Penicillin
    Antimatter
    Neutron
    Cell Structure
    The Function of Genes
    Ecosystem
    Weak and Strong Force
    Metabolism
    Coelacanth
    Nuclear Fission
    Blood Plasma
    Semiconductor Transistor
    The Big Bang
    Definition of Information
    Jumpin Genes
    Fusion
    Origins of Life
    DNA
    Seafloor Spreading
    The Nature of the Atmosphere
    Quarks
    Quasars and Pulsars
    Complete Evolution
    Dark Matter
    The Nature of Dinosaurs
    Planets Exist Around Other Stars
    Accelerating Universe
    Human Genome

    Comentado por: Argos el 23/10/2013 a las 17:51

  • "¿No era esto aquello de que el fundamento de la realidad no puede ser algo real? ¿O aquello otro de que la realidad, las cosas, venían a ser una componenda entre el nombre de las cosas y lo que por debajo del nombre de las cosas vive, y a pesar y gracias a él, por él se manifiesta?"

    Puros juegos de palabras que no conducen a nada, sino a dar vueltas en círculo.

    "Sin olvidar eso de que todo sistema de proposiciones o funciones de verdad viene delimitado, y consecuentemente abocado a ello, por la tautología y la contradicción, que son los límites y expresión final de todo conocimiento lógico o científico,"

    Cierto, aplicado esto a una teoría científica, supone exigirle que sea consistente matemáticamente. Este es un requisito que debe satisfacerse antes siquiera de preocuparse de si la teoría tiene algo que ver con la realidad (que es el criterio último y muchísimo más difícil de satisfacer que el primero).

    "y así, la Física, o ciencia por antonomasia tal y como hoy en día parece la ciencia entenderse, es, en definitiva, un sistema permanentemente amenazado de ruina"

    Un puro non-sequitur esto.

    "que se debate entre lo obvio y lo que no puede ser"

    Como dije arriba, lo que no puede ser, por ser inconsistente, no llega ni siquiera a teoría digna de ser confrontada con la realidad a través del experimento. Que para usted el otro polo sea la obviedad, desdice de su formación
    académica y de su cultura general. Salvo que nos venga a decir que para usted la mecánica cuántica, la relatividad general, la genética molecular, o la física nuclear son obvias.

    "y de la imposible superación de lo uno y de lo otro -que, limitándola, la constituyen- se alimenta en su aparente progreso histórico."

    Aparente, desde luego. Hace falta valor para escribir según qué cosas, ¿eh?

    "Y, en fin que eso de pensar parece que tiene que ver con percibir, con representar o desvelar, lo más claramente posible, lo que por aquí haya o se nos vaya presentando, mientras que la ciencia, en su forma más digna, consistiría más bien en calcular, en describir, en dar razón, de la manera más exacta o precisa, de lo representado."

    Le dijo Heidegger, mientras se hacía pajas mentales, a Heisenberg, mientras este desarrollaba la mecánica cuántica.

    Comentado por: Argos el 23/10/2013 a las 16:28

  • Visto lo visto, me pregunto si los que pontifican tan rotundamente sobre la ciencia, su significado y sus límites, tienen algún conocimiento rudimentario de lo que es la ciencia.

    Comentado por: Argos el 23/10/2013 a las 16:14

  • ¿No era esto aquello de que el fundamento de la realidad no puede ser algo real? ¿O aquello otro de que la realidad, las cosas, venían a ser una componenda entre el nombre de las cosas y lo que por debajo del nombre de las cosas vive, y a pesar y gracias a él, por él se manifiesta? Sin olvidar eso de que todo sistema de proposiciones o funciones de verdad viene delimitado, y consecuentemente abocado a ello, por la tautología y la contradicción, que son los límites y expresión final de todo conocimiento lógico o científico, y así, la Física, o ciencia por antonomasia tal y como hoy en día parece la ciencia entenderse, es, en definitiva, un sistema permanentemente amenazado de ruina, que se debate entre lo obvio y lo que no puede ser y de la imposible superación de lo uno y de lo otro -que, limitándola, la constituyen- se alimenta en su aparente progreso histórico. Y, en fin que eso de pensar parece que tiene que ver con percibir, con representar o desvelar, lo más claramente posible, lo que por aquí haya o se nos vaya presentando, mientras que la ciencia, en su forma más digna, consistiría más bien en calcular, en describir, en dar razón, de la manera más exacta o precisa, de lo representado.

    Comentado por: mnemosyne el 23/10/2013 a las 16:02

  • "los científicos a los que se refiere Pi más abajo, indeclaradabemente partidarios de una determinada corriente filosófica (fuera de la cual su tarea de desentranhamiento de la realidad carece de sentido)" Yo más bien diría que desde hace décadas es difícil encontrar un científico para el que la filosofía haya supuesto una ayuda, aunque sea indirecta, en su labor profesional.

    "...se tragan lo de que Dios/Natura es matemática." No se lo tragan, sino que lo constatan a diario, como uno de las caras asombrosas del mundo en que vivimos.

    Me sorprende a veces cómo el amor por la filosofía parece embotar en algunas mentes la apreciación y entendimiento de las maravillas del mundo que les rodea. Más que filósofos deberían llamarse filó-sofistas.

    "Para a continuación defender el progreso infinito de la ciencia y, en expediente clásico de paso al límite, equiparar lo sin fin al todo (mismo contradiós que los escolásticos)" No creo que los científicos se preocupen mucho de si el progreso es finito o infinito. De que existe progreso es imposible dudar, salvo que uno viva en un universo paralelo regido por la fantasía que confunda realidades y deseos.

    "... y, fumándose un puro, decir supuestas verdades sobre el mundo."

    Ah, sí, ha de ser divertido ver a estos pedir la vacuna, o el tratamiento eficaz, cuando la realidad apriete y caer de rodillas ante las verdades que califican de supuestas desde la comodidad de su salón. Ah, ¡cómo escasea la honestidad intelectual!

    "Ahora, que todo lo que Argos dice aquí sobre la ciencia es filosofía, claro."
    No lo creo, pero resulta divertido ver usar el nombre de la filosofía con propósitos insultantes.

    Comentado por: Argos el 20/10/2013 a las 22:50

  • "Todo lo demás necesariamente lo ponemos nosotros (a no ser que creamos que Dios lo pone en nuestro interior)."

    Nunca puedo comentar desde mi ordenador, no sé que pasa que no me sale el captcha ése; pero ahora tengo un minuto en este otro ordenador y aprovecho la cita de arriba, del corresponsal zeta, para recordar que los científicos a los que se refiere Pi más abajo, indeclaradabemente partidarios de una determinada corriente filosófica (fuera de la cual su tarea de desentranhamiento de la realidad carece de sentido) se tragan lo de que Dios/Natura es matemática. Para a continuación defender el progreso infinito de la ciencia y, en expediente clásico de paso al límite, equiparar lo sin fin al todo (mismo contradiós que los escolásticos) y, fumándose un puro, decir supuestas verdades sobre el mundo. Ahora, que todo lo que Argos dice aquí sobre la ciencia es filosofía, claro.

    Comentado por: invitado el 19/10/2013 a las 16:21

  • "Aunque todas las posibles cuestiones científicas fueran contestadas, los problemas de la vida no habrían sido tocados en absoluto" (Wittgenstein).

    Definido "problema de la vida" todo aquel que no es susceptible de mejora a través del conocimiento real. Por ejemplo, que tu pareja muera de cáncer, que tu hijo no sobreviva hasta la edad adulta, que tu niño muera si no recibe una transfusión, que tu depresión no desaparezca, que tengas miedo de condenarte a un infierno eterno, y una larguísima lista, no serían, para Witgenstein, problemas de la vida.

    Comentado por: Argos el 18/10/2013 a las 23:39

  • Las teorías filosóficas no existen. La filosofía es especulación. "Aunque todas las posibles cuestiones científicas fueran contestadas, los problemas de la vida no habrían sido tocados en absoluto" (Wittgenstein). Las preguntas realmente importantes son las que no tienen respuesta. O que la tienen, pero nos es imposible conocerla. La filosofía intenta explorarlas mediante la razón.

    Lo único que percibimos del mundo exterior son las sensaciones a través de los sentidos. Todo lo demás necesariamente lo ponemos nosotros (a no ser que creamos que Dios lo pone en nuestro interior). El espacio, el tiempo, cualquier idea que tengamos sobre la realidad es imposible que la realidad nos la transmita. La única diferencia entre las ideas filosóficas y las científicas es que las científicas se pueden contrastar empíricamente. Pero eso no confiere ninguna superioridad a la ciencia sobre la filosofía. Ambas disciplinas no solo no se contraponen sino que se complementan.

    Comentado por: zeta el 18/10/2013 a las 22:26

  • Eros



    Tú has nacido

    para expandir la luz

    en el oscuro hueco de mi ser.

    Inmenso, uniforme, estático,

    eternamente aguarda

    que enérgico

    tu ser proyecte soles,

    construyendo planetas,

    desplace lunas.



    Porque eso fuimos:

    otra constelación innominada

    en algún universo.

    Comentado por: DPA el 18/10/2013 a las 11:36

  • Pues bien, Argos, resulta que esas partículas elementales que contiene el universo no son más que espacio plegado sobre sí mismo en rotaciones imposibles. A mí me gusta pensar, que aquello que hace que el espacio se pliegue de esa manera es pneuma, espíritu. (Y concédame que cada uno es libre para pensar por su cuenta, por favor)

    Comentado por: DPA el 18/10/2013 a las 11:32

  • "Es muy frecuente en este país que la mera suposición de una diferencia se tome como un agravio".

    Me pregunto cuál es el origen de la faltonería, de esa sensación de agravio constante que menciona Félix. No creo que sea propia solo de este país pero bueno, no voy a categorizar sin haber hecho números antes. Dejémoslo en "creo" o "sospecho".

    No dudo de que el origen último se debe a unas partículas muy pequeñitas... pero, perdóneme Argos, es que por ahí yo no puedo avanzar. En todo caso eso ya lo hicieron otros y terminaron inventando el lexatín. (No conviene desaprovechar estos avances).

    Mi afán es otro, compatible con lo del lexatin por supuesto.

    La saeta de las ciencias físico-naturales siempre está lista para ir más allá, y sospecho que eso ocurre por la misma razón que otras ciencias humanas parecen dar siempre vueltas sobre si mismas: esa razón es la insatisfacción, los humanos no nos resignamos a la frustración.

    Por eso estamos en la física cuántica en vez de habernos quedado en la rueda. Y por eso los dioses grecorromanos aunque nunca agotados del todo (no como mitos pero sí como dioses), cedían la posición de mitología principal al cristianismo.

    Ahora estamos en otro cambio de ciclo. Sospecho que la globalización y las dificulatades que nos trae para la convivencia, tiene que ver con la forma de los nuevos mitos que se van conformando. Pero eso lo dejo para otro día, otros foros u otros contextos.

    En cuanto al afán espiritual (de DPA, por ejemplo), casualmente la física de partículas que se comportan de ese modo anti-intuitivo, está devolviendo la esperanza a todo un movimiento new age. La anti-intuición es un invento fantástico para la espiritualidad: permite un regreso al pensamiento mágico, que justamente es por donde comienza a tomar forma la religión. (Ya ve, don Argos, DPA ha tenido una suerte loca con esas bolitas tan anti-intuitivas...)

    En fin, como se ha visto, nadie va a bajarse de su burro a no ser que no le quede más remedio. Y la evidencia se queda muy corta. Antes que escuchar y aceptar lo que dice otro, disponemos de todo un abanico de remedios para luchar contra la evidencia, si es que no conviene: están la esperanza, la obsesión, el añadir una dimensión más al campo, o el reformular la hipótesis y volver a empezar...
    Y si lo que se ve conviene, entonces ahí nos plantamos, no vamos más allá, y hacemos como que podemos fiarnos de las apariencias.

    Comentado por: pro el 18/10/2013 a las 10:28

  • La incapacidad para expresarse con claridad refleja incapacidad para pensar claramente, pero qué útil puede resultar para escurrir el bulto y rebozar la ignorancia (supina, sideral) de ropajes purpurados, ¿eh, don Pí-rrico?

    Comentado por: Argos el 17/10/2013 a las 14:39

  • Cuidado que es enredas. El fracaso de la física es cuantioso, porque ni achicando espacios encuentra lo elemental. Lo newtoniano-macrofísico no le vale. Una fuerza gravitacional, regular, y sin embargo… Vamos a ver: ¿Qué es eso de que las masas se atraen? ¿Se quieren, se admiran, o qué? [La acción a distancia, aun cuando jibariza, sigue sin dar un resultado más brillante que aquel clinamen que en otra he mencionado. La física de lo ínfimo cuenta con que haya sólidos, pero no ha logrado todavía hacer que los sólidos se toquen, no ha logrado el choque, la mecánica, el contacto. “Modificación del campo”, variables spin, colour, taste… lo que quieras: clinamen.
    Y esto no es malo en sí, esta limitación. Lo absurdo es no darse cuenta de que la persistencia en la búsqueda de las bolitas ultra quas essere non possitur abre un intrincado mundo de menudencias, cuyo ordenamiento estimula monstruosamente las matemáticas. Apenas —a juzgar por lo habido— resultarán ejercicios de estilo. ]

    Cuando se tiran a lo grande, son más fecundas. De los espacios siderales derivan mucho más genio que matemáticas. Muchas más hipótesis, más pensamiento. La operación-tipo para las lucubraciones es la abducción, como Eco la describe en Galileo; o sea, una jugada como la de Einstein, cuando no le hacía caso. Predijo a propósito de un eclipse el comportamiento de la luz: los campos gravitatorios modifican la trayectoria.
    Tanto uno como otro concibieron una hipótesis de aplicación general. Sin desalentarse ante la ingente tarea de inducir empíricamente su concepción, diseñaron un caso particular que, bajo el regimiento de la nueva hipótesis (general), pudiese verificarse; bajo el de la hasta entonces vigente, el resultado era otro. Chaannn.

    Pero ¿por qué se atraen las masas, conforme a reglas verificables? ¿Qué tienen la masas para engendrar un campo gravitatorio?

    Esa pregunta. (Hay más, créame.) ¿Por qué es el ser −de los entes−, y no más bien la nada? ¿Cómo es que ha lugar comprometerse con masas, atracciones y repulsiones, cómo es legítimo enredar con fenómenos, variables y relaciones? Porque haber lugar, ha lugar, oiga. La pertinencia de tantas ciencias, cuya premisa informulada (y metafísica) es el realismo, nos pone de lleno entre entes, y a un paso de querer saber, más allá de las ontologías, qué mierda es eso del realismo, qué es la realidad, qué-esa-cosa a la que le viene como anillo al dedo el ser.

    Comentado por: Pi Ton Isa el 17/10/2013 a las 13:55

  • Por lo que se sabe, son partículas elementales con propiedades bien definidas y que se comportan obedeciendo a unas leyes que se conocen muy bien también y que nos parecen bastante raras ya que chocan contra nuestra intuición. Y por lo que se sabe, el mundo (con nosotros dentro) al nivel más fundamental que ha podido ser explorado está hecho de ellas.

    ¿No le parece psicológicamente atractivo? ¿No sacia sus ansias espirituales? ¡Mala suerte!

    Comentado por: Argos el 17/10/2013 a las 12:47

  • Pero vamos a ver, Argos, ¿Qué “es”, (del verbo ser), esa luz que incide sobre las células sensibles a la luz de la retina? Energía. Y ¿qué son esas células? Proteínas, compuestos del carbono, materia, energía. ¿Podría usted decirme con palabras llanas qué “es”, (del verbo ser), esa energía que, en radical y último término, conforma el universo?

    Comentado por: DPA el 17/10/2013 a las 11:56

  • Fascinante, sí. Y magia también (en el sentido de Dawkins en "La magia de la realidad"). No vamos a aceptar que otros se arroguen el monopolio de lo poético, igual que no aceptamos que la religión se arrogue el
    monopolio de la ética. Y disculpen la didáctica: me consta que no sobra.

    Sentado en la silla espero algun destello similar por parte de la filosofía sobre tan humilde objeto. Si la física, la astrofíscia, la historia, el diseño, la biología, la carpinteria y muchas otras disciplinas podrían hacerlo, ¿qué no podrá hacer la más alta cota del intelecto humano, eh? Arránquese, don Pigmalión, demuestre de lo que es capaz su adorada.

    Comentado por: Argos el 17/10/2013 a las 09:18

  • Vaya, parecía un caso perdido. De las materias pulverulentas caía en picado por el atajo del birlibirloque de la "magia del universo."
    Y hete que, zas, remonta. Se siente por ahí entusiasmo, y no impostado. Un poco tirando a didáctico, pero bueno, hay quien tiene la vocación.
    Goethe aprobaría ese interés por los colores; y ambos censurarían de consuno a Kant, que pasaba por allí. (Goethe, de Kant, sólo apreciaba la Crítica del Juicio. Si la entendió, no se sabe: según sus declaraciones, no entendía las otras dos, que a mí me parecen mucho más llevaderas.)
    Deja que de lo demás se "encargue la evolución." No es imposible, creo, que alcance un día a concederle, (mucho se juega en ese envite), algo más de su tiempo ("su tiempo no es infinito", recuerda el tío Heidegger.) Por lo demás, muy interesante la justificación del pórfido (saciaba las togas, este veneno tirio, y parece que con motivo.)
    Los postergados fotones se le han venido arriba, quizá solo por motivos de economía lectiva.
    Ante el hallazgo formidable de la silla en edad de merecer, recae. Así están las cosas, qué se le va a hacer. Los vicios o la atrabilis, no sé. ¿Pudiera ser sólo caracterización de maestro cascarrabias?

    Comentado por: Pi Mienta el 16/10/2013 a las 23:07

  • ¡Pues lo disimula usted muy bien cuando quiere!

    Comentado por: Argos el 16/10/2013 a las 17:07

  • Oiga oiga sin faltar, que está usté hablando con una ingeniera aerospacial.

    Comentado por: pro el 16/10/2013 a las 16:27

  • El dedo y la luna, qué quiere que le diga.

    Comentado por: Argos el 16/10/2013 a las 16:02

  • ¿Fascinantes? Hombre no digo que no pero ... Depende de para qué queramos la silla. Si la quisiésemos para casarnos con ella, lo de las longitudes de onda nos la traería al fresco. Nos importarían más cuestiones como: ¿seremos compatibles? ¿Satisfará mis necesidades afectivas y emocionales?

    Comentado por: pro el 16/10/2013 a las 15:57

  • Y sigo con la silla, tapizada de púrpura. Interesante color, no sólo por la larga historia de los tintes, sino también por ser un color que no se corresponde con una longitud de onda específica y que por tanto no aparece en el arco iris.

    Un ojo humano ve los colores gracias a tres tipos de conos, sensibles a los fotones de longitudes de onda en torno al rojo, al azul y al verde. Cuando fotones correspondientes a una longitud de onda intermedia entre el rojo y el verde inciden en el ojo, excitan (más débilmente) tanto a los conos rojos como a los verdes y el cerebro "ve" el color amarillo.

    Algo más interesante ocurre cuando el ojo recibe simultáneamente tanto fotones "rojos" como "azules". Entonces el cerebro no ve el color intermedio, que sería el verde, porque sus conos verdes no han sido excitados. Para resolver esta situación, el cerebro "inventa" un color nuevo, que es el púrpura. ¿No les parece maravilloso?

    Y puede uno seguir, explicando que si el ojo humano es sensible a un rango particular de radiación electromagnética (la luz visible) es porque este rango corresponde precísamente al rango que mejor se filtra a través de la atmósfera, haciendo la evolución el resto.

    Y la lista de cosas fascinantes que nos rodea sigue y sigue.

    Comentado por: Argos el 16/10/2013 a las 14:47

  • Puestos a abstraerse, la principal cuestión metafísica podría ser la siguiente: ¿merecen los humanos ser equiparados a sus primos los simios superiores? Yo a veces lo dudo...
    :)

    Comentado por: alias el 16/10/2013 a las 13:08

  • No pretendo polemizar... sólo puntualizar que una silla (si es de madera) también es materia orgánica, ¿no?
    (nivel cero metáfora)

    Comentado por: acrobatico adobe el 16/10/2013 a las 12:36

  • A vueltas con la silla de Rosa y su humilde madera. Madera hecha casi en un 50% de átomos de carbono, que el árbol del que proviene obtuvo directamente del CO2 del aire, por lo que se puede decir que los árboles crecen del aire más que del suelo.

    Y si se fija en los anillos de la madera de los árboles puede aprender algo de los ciclos climáticos, incluso de hace miles de años.

    Además, los átomos de carbono aparecen en la naturaleza básicamente en dos formas diferentes, 12-C (estable) y 14-C (inestable) en una proporción fija. Cuando un organismo muere, la proporción de 14-C se va reduciendo al ir este decayendo, lo que permite la datación por radio-carbono.

    Todo esto trivialidades ingenuas que no arrojan luz alguna sobre el ser último de la silla (o del gato dormido sobre ella).

    Comentado por: Argos el 16/10/2013 a las 12:35

  • Todo muy lindo, pero pienso que sería mejor ir finalizando.
    Me gusta lo del polvo de estrellas.(Hay un Sr. en contra, pero me quedaré con la versión que me agrada.)
    Conclusiones(mías):
    La filosofía avanzó queriendo destruirse a sí misma.
    La física avanzó y logró una techné insufrible para algunos e imprescindible para otros.
    ¿No será tiempo de compatibilizarlas?
    Religiones: Que cada persona crea o no, según su predisposición o razonar. Pero que tengan un código al interactuar.

    Comentado por: Rosa Mayo Marcuzzi el 16/10/2013 a las 12:22

  • Y volviendo a Pi, ¿no es acaso el colmo de la ingenuidad pretender que se va aprender algo del "ser último" siendo uno un ignorante enciclopédico del resto de los pasos intermedios hacia tal objetivo?

    Me divierte cómo algunos dejan de lado, con un encogimiento de hombros y alguna simpleza sobre "la ingenuidad del método científico", los conocimientos más profundos e impresionantes adquiridos por la ciencia.

    Mientras tanto, se reverencian como el colmo de la profundidad y la culminación del espíritu humano disquisiciones que resultan tanto más superficiales y estériles cuanto más abstrusas y oscuras se presentan, perpetradas por tantos y tantos chamanes filósoficos.

    El mundo al revés.

    Comentado por: Argos el 16/10/2013 a las 12:19

  • DPA, gracias por la aclaración. Vaya, sabía que la filosofía llevaba siglos de retraso respecto a la ciencia, pero pensé que ya habían alcanzado la etapa en que se sabe que la frontera entre la materia orgánica y la inorgánica es un espejismo.

    Comentado por: Argos el 16/10/2013 a las 12:08

  • Estimado Pi (en cualquiera de sus formas), no le parece muy científico (aunque es rigurosamente cierto) por las deficiencias de la educación recibida y por la falsa idea de que la cultura es otra cosa.

    Si mi afirmación le parece blandurria, ahí ya sí que no puedo ayudarle. La insensibilidad con la magia del universo del que formamos parte es una tragedia para el que la sufre. Aunque me parece rara en cualquiera que tenga un mínimo de interés por la filosofía.

    Comentado por: Argos el 16/10/2013 a las 12:05

  • Argos, se ve que está usted poco avezado en materia filosófica. No cabe hablar del ser de una silla porque una silla no es más que un producto de la industria humana. Ahora bien, si un gato ocupara la silla podría usted hablar del ser que ocupa la silla, que no es más que polvo de estrellas (sea lo que sea eso), se lo concedo.

    Comentado por: DPA el 16/10/2013 a las 11:33

  • ""Pero si lo que realmente le interesa es conocer la esencia última del ser de la silla (sea eso lo que sea) necesitará de los servicios de un filósofo, desde luego.""

    Claro que el ser penúltimo, así de la silla como de todo lo demás, es, averiguadamente, polvo de estrellas (sea eso lo que sea.)

    [No sé por qué, pero no me parece una afirmación muy científica. En lo lírico también se me queda blandurria, y quizá mereciese otro contexto –Belén Esteban, Pedro Almodóvar... Ahora que, en lo filosófico, estos afanes se suelen y se deben expulsar a escobazo limpio.]

    Comentado por: Π Fanerógamo el 15/10/2013 a las 23:11

  • La silla de Rosa. Supongamos que hecha de humilde madera. Un astrofísico podría explicarle que los átomos de carbono que forman parte de ella (o los de nitrógeno y oxígeno, tanto en ella como en nuestros propios cuerpos) fueron "cocidos" en estrellas que explotaron como supernovas hace miles de millones de años, arrojando al espacio estos elementos, que fueron posteriormente agregados gravitacionalmente en planetas como el nuestro. Estamos hechos, literalmente, de polvo de estrellas.

    Pero si lo que realmente le interesa es conocer la esencia última del ser de la silla (sea eso lo que sea) necesitará de los servicios de un filósofo, desde luego.

    Comentado por: Argos el 15/10/2013 a las 18:57

  • Lo que Heidegger tenía que decir sobre la ciencia (valga "la ciencia no piensa, sólo describe" como ejemplo) es tan profundo y relevante como lo que tenga que decir un analfabeto sobre la calidad de la prosa de Joyce, Wert sobre la cultura o Rajoy sobre las tareas y el arte del gobierno.

    Como alguien propuso en otra batalla, se podría asociar su nombre a un premio: el Heidegger Award for Most Accomplished Intellectual Prostitution in the Service of Power. Ríanse ustedes de la dura lucha por los Nóbeles.

    Comentado por: Argos el 15/10/2013 a las 18:37

  • Una última cosa. Ya que Félix sugiere algunas lecturas... me permito también sugerir una: la sección "PARA TI QUE ERES JOVEN" de los geniales Albert Monteys y Manel Fontdevilla, de EL JUEVES de la semana pasada. El tema de la semana se titula "TENER FE". En resumen, es un esquema muy simple sobre "cosas sobre las que la gente pone su fe (la religión, la ciencia, la democracia,...); qué tipo de gentes profesan cada una; pruebas a favor de la cosa; y pruebas en contra.
    :-)
    A mandar.

    Comentado por: pro el 15/10/2013 a las 12:57

  • En efecto, DPA, el ciclo de vida de las religiones es el tema de estudio más apasionante que hay.
    Básicamente, el qué les preocupa a las personas a lo largo de la historia, nos lo han venido contando sus pensadores y poetas. Pero también los historiadores, y últimamente también los sociólogos, los sicólogos sociales... Unos y otros emiten hipótesis que son sometidas a prueba. En algunos casos la prueba es simplemente el refrendo (o rechazo) masivo del público. Nótese que este ya es una forma de test aplicado a una teoría.
    Hay más métodos, y tiene razón Argos en indicar que quizá deberíamos aplicarlos más y más rigurosamente. Pero, en mi opinión, no tienen razón ni Argos ni DPA en decir que solo la materia y la energía pueden ser sujetos de prueba. Las creencias, las atribuciones, los miedos, los modelos de comportamiento, también pueden someterse a estudio y análisis.
    Una vez testados podremos decir "esto es así (análisis cuantitativo), y lo es por aquello o lo otro (análisis cualitativo)"; si no se testaron, únicamente podremos decir "Fulanito cree que esto es así". Lo cual no es poca información sobre Fulanito y su momento en la historia. Si además contamos cuántos y quiénes (qué perfil sociodemográfico) son los seguidores de Fulanito tiene razón, vamos afinando.
    En cualquier caso, dichas hipótesis (testadas o no) son filosóficas, no científicas. Porque las emiten los hombres por su afán de saber. Tampoco son necesariamente metafísicas (Filosofía no es exactamente lo mismo que metafísica, salvo que le demos completamente la razón a Argos).
    A la estadística no le importa cuántos cristianos haya. Tampoco a Dios le importa cuánta gente crea en él. Es a los hombres a quienes importa Dios y si se puede conocer algo sobre él.

    Comentado por: pro el 15/10/2013 a las 12:47

  • Pro, las teorías metafísicas sirven para que el hombre comprenda su lugar en el mundo. Son indemostrables. Caen en desuso cuando cambian las circunstancias históricas, cosa a la que contribuye la física en alto grado al proporcionarnos una idea concreta de la phisis, y por lo tanto de la naturaleza humana. Mientras la física va desarrollando, construyendo teorías que amplían nuestro conocimiento del universo, la metafísica analiza la significación del hombre dentro de un universo así creado. ¿O tal vez recreado, Argos?

    Comentado por: DPA el 15/10/2013 a las 11:26

  • Mi querido Pífano, ¿en tan poco tiene usted a los lectores de este blog que considera necesario ilustrarlos tan toscamente en lo que todo el mundo entendió? Pífano, piafando, la pifió: más que subirse a la acera salió, desbocado, por los cerros de Úbeda.

    Comentado por: Argos el 14/10/2013 a las 19:13

  • Visto está que Manuel Sacristán predicaba en el desierto con su "Sobre el lugar de la filosofía en los estudios superiores", disparando contra estos auto-proclamados filósofos que creen que “se
    puede ser conocedor del Ser en general sin saber nada serio de ningún ente en
    particular”.

    Comentado por: Argos el 14/10/2013 a las 18:41

  • "Pues sometiénda a prueba, naturalmente. ¿Dejará por eso de ser filosófica, la tal teoría?" Ya veo. Supongo entonces que los descubrimientos fundamentales en el campo de la metafísica (¿cuáles, por cierto?) habrán de ser validados sometiéndolos a meta-pruebas.

    Comentado por: Argos el 14/10/2013 a las 18:20

  • "¿Como deciden los filósofos si una teoria filosofica es errada?
    --> Pues sometiénda a prueba, naturalmente. ¿Dejará por eso de ser filosófica, la tal teoría?

    Comentado por: pro el 14/10/2013 a las 17:57

  • "El que no sabe poner sus ideas en hielo no debe acalorarse en la discusión." El maestro, "Humano, demasiado humano".

    Comentado por: Argos el 14/10/2013 a las 14:30

  • Argos, que usted dejara sacar a los otros sus propias conclusiones sería un milagro para el que ni la ciencia ni la filosofía tienen respuesta.

    Comentado por: Hastaelgorro el 14/10/2013 a las 14:06

  • Para Pífano, mil gracias por el ejemplo de respuesta típica. Resulta más elocuente leerlo a usted que cualquier crítica que pueda hacer yo. Cada cual puede ahora sacar sus conclusiones.

    Comentado por: Argos el 14/10/2013 a las 12:39

  • Después de mi último comentario, dudé de lo que expresé.
    Pero ya no.
    Considero valioso este tema, ya que ha permitido aportes disímiles.
    Me llevó a leer algo sobre Alicia de L. Carroll analizado por Deleuze.-
    Observo dramatismo y desesperanza en autores heterodoxos.
    Ironía,espontaneidad, buenos juicios. Lo cual reafirma mi convicción de que un pueblo debe elaborar su filosofía para crecer.
    Alentemos a los estudiosos que lo hacen.

    Comentado por: Rosa Mayo Marcuzzi el 14/10/2013 a las 12:09

  • «"...es un grave error poner a continuación del realismo de la percepción cotidiana el realismo epistemológico de la física, como si fuesen lo mismo uno y otro." Moneda falsa, porque usted también salta a la acera con rapidez si ve venir de frente un coche desbocado.»

    Si fuesen efectivamente contiguos los terrenos físicos y la cotidianidad, tendría recepción física, es decir, traducción a un lenguaje referencial exento de ambigüedades y equívocos

    ""Moneda falsa, porque usted también salta a la acera con rapidez si ve venir de frente un coche desbocado.""

    donde proponemos las siguientes lecturas:
    –coche desbocado: 1. coche sin boca; ó
    2. coche que no obedece a los golpes de rienda que el jinete le aplica sobre el bocado [siendo este último una] pieza instalada entre las mandíbulas del coche (zona sumamente sensible), de la que se sirve el jinete para gobernarlo

    –moneda falsa: pieza, generalmente redonda y metálica, que, troquelada conforme al patrón de una moneda legítima, miente el valor y la nobleza del material de la última.

    Provisto el imperito con estas instrucciones, se enfrentará las palabras con garantías. Pero, progresemos.


    "",,,usted también salta a la acera con rapidez...""

    el filósofo, poco habituado al rigor del lenguaje científico, para mejor acceder al significado de la presente cláusula, recurrirá a la simple enunciación de otra simétrica y contrafactual. Los hechos que invalidarían la proposición original rinden de inmediato su sentido. Pero veámoslo:

    "...usted también salta a la acera sin rapidez..."
    ó

    "...usted tampoco salta a la acera con rapidez etc."
    ¿Ve qué fácil?

    En definitiva, al atravesar una vía destinada al tráfico, por la que previsiblemente circulen coches desbocados, uno se pondrá a salvo sin problema devolviéndose al borde de ella (siempre que el desboque aboque los bólidos frontalmente contra el sujeto de que se trate.) Cómo logre desarmar la amenaza, si disipando el bulto o anulando la velocidad del móvil astomo, no se detalla. Sin embargo, de acuerdo con el texto, la recuperación del bordillo es medida imperativa y suficiente.

    Harina de otro costal –incurro de intento en esta simpática expresión– es el asunto de cruzar (cruzar, consiéntaseme el énfasis) de cruzar la calle, avenida, carretera, etc., etc. El físico, por no recomendar excesos timoratos indeseables, que en nada benefician a la población peatonal, se abstiene de proveer conductas defensivas cuando sea el caso la circulación desbocada pero transversal.
    Aunque, ¿quién a visto utilitarios solvíbocos precipitándose perpendiculares a la trayectoria del ciudadano que quiere ganar la acera de enfrente?

    Comentado por: Pífano el 14/10/2013 a las 00:08

  • "El problema es que la pregunta por el ser, supone un grado de abstracción al que no llega la ciencia, que se adentra en la descripción del ser sin buscar su sentido último, porque éste se nos escapa en la denotación, en el concepto." En cierto modo podría decirse que esto es así, y que ese tipo de preguntas no pertencen al ámbito de la ciencia. Concedido. Por otro lado podría decirse que según lo que hemos aprendido sobre el funcionamiento del mundo por medio de la ciencia, lo que ésta nos enseña es que no existe tal "sentido último del ser", por mucho que a una especie de homínidos se le antoje que ésta es una respuesta poco satisfactoria para sus necesidades espirituales (un espejismo de la evolución en cualquier caso).

    Comentado por: Argos el 13/10/2013 a las 20:15

  • "...es un grave error poner a continuación del realismo de la percepción cotidiana el realismo epistemológico de la física, como si fuesen lo mismo uno y otro." Moneda falsa, porque usted también salta a la acera con rapidez si ve venir de frente un coche desbocado.

    Mientras infinidad de filósofos han estado dándole vueltas a tan profundas como estériles cuestiones, otros más humildes, se han contentado con tratar de aprender algo de la observación y experimentación, refinando lo que en el fondo no es más que sentido común. Pasados los siglos, toca recuento de logros, y no puede haber alguien con un mínimo de honestidad intelectual al que no le resulte extraordinariamente llamativa la disparidad sonrojante de lo logrado en ambos campos.

    Comentado por: Argos el 13/10/2013 a las 20:09

  • Claro que ciencia y filosofía son contrapuestas. No lo fueron en su origen, pero lo son ahora. Basta preguntarse esto: ¿cómo deciden los filósofos si una teoría filosófica es errada? No creo ni que se pongan de acuerdo en este punto básico.

    Comentado por: Argos el 13/10/2013 a las 19:56

  • No basta con abordarlo si no hay posibilidad alguna de resolverlo. La historia de la filosofía demuestra, una y otra vez, que el método no funciona.

    Comentado por: Argos el 13/10/2013 a las 19:52

  • Las teorías, sean físicas o filosóficas, son construcciones de la imaginación humana. Su formulación supone siempre idénticos procesamientos cognoscitivos (inductivos, deductivos, lógicos en suma), aplicados a la resolución de un problema acuciante.
    Una teoría física, al igual que una teoría filosófica, es la expresión de una síntesis. La diferencia radica en que la teoría física debe ser demostrada experimentalmente, pero a posteriori, una vez esbozada, porque en principio no es más que una suposición perfectamente estructurada, eso sí. Exactamente igual en ambos casos se trata de responder a la pregunta qué somos. El problema es que la pregunta por el ser, supone un grado de abstracción al que no llega la ciencia, que se adentra en la descripción del ser sin buscar su sentido último, porque éste se nos escapa en la denotación, en el concepto. Algo que solo puede ser abordado por la filosofía.

    Comentado por: DPA el 13/10/2013 a las 12:57

  • ¿Y al contrario? ¿Qué pasa cuando el físico se adentra en la filosofía?
    En mi opinión, es como si uno se hubiese estado moviendo en dos dimensiones, y de repente hubiese aparecido la tridimensionalidad. A partir de entonces los compañeros lo ven a uno como si fuese extraterrestre, y uno los ve a ellos como fuesen sellos de correos.

    Comentado por: pro el 13/10/2013 a las 12:54

  • Argos, habla usted como si físico y filósofo fuesen categorías contrapuestas, y como si el filósofo que se atreve con la ciencia fuese un advenedizo que no tiene ni puta idea.

    Comentado por: pro el 13/10/2013 a las 12:32

  • "Es muy frecuente en este país que la mera suposición de una diferencia se tome como un agravio."
    En efecto, Félix, y aquí me temo que vas a tener que insistir un poco más.

    Comentado por: pro el 13/10/2013 a las 12:08

  • He aprendido algunas cosas. Lo agradezco.-
    Pero, dudo aún.
    Recuerdo a un amigo de toda la vida, pintor hiperrealista, fallecido tempranamente.
    Cuando fui a su última exposición, me quedé largo tiempo frente a un cuadro muy lindo, porque quería tocar una cintas pintadas, pues no podía convencerme de que no fueran reales.
    Cuando nadie me vio, las toqué. Eran parte del cuadro.
    Dejo otro pensamiento:
    "En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre . . . .,bueno pues iban Don Quijote y Sancho. El primero, luchaba contra los gigantes, el segundo le advertía que eran molinos . . .
    Estas dos apreciaciones que esbozo,¿tendrán algo que ver con la metafísica y la física?

    Comentado por: Rosa Mayo Marcuzzi el 13/10/2013 a las 11:27

  • "No hay algo así como percepciones puras." Punto 1 del protocolo de observaciones astronómicas: asegúrese de que su telescopio no ha bebido.

    Cuando los filósofos hablan de la "impertinente ingenuidad" de los científicos quizá se les podría prestar atención e incluso aprender algo de ellos si tuviesen algo más sólido para defender sus posiciones que pura palabrarería antropocéntrica, que supera todas las cotas de ingenuidad a fuerza de querer ser transcendente.

    Y no, la metafísica no puede iluminar a la física, por su pura definición. Y este hecho lo corrobora de forma palmaria la historia de la filosofía.

    Comentado por: Argos el 13/10/2013 a las 10:17

  • Rosa MM, trayendo el consumo de peyote a colación (figurada), pone de manifiesto algo que, es triste tener que señalarlo, los realistas en su impertinente ingenuidad no advierten. No hay algo así como percepciones puras. El diálogo perceptivo con el mundo da de continuo pistas de como se las gastan los 'sentidos.' No hay percepciones, en tanto registros de un continuo cuyo flujo alcanza los receptores y estos despachan como una corriente de intensidad fluctuante, y ya.

    No hay percepción, sino juicios perceptivos. El mudo (Heidegger habla de "mundanidad") nos aparece como lleno de objetos que existen "de suyo." Esa convicción parece autorizar a los realistas. Pero:
    1. Los estados alterados de conciencia interrumpen la conexión del estímulo con el juicio perceptivo. Así es como A. Huxley contempló el ser, en tecnicolor, en los pantalones que vestía para la ocasión.
    2. Otros estados físicamente acuciosos pueden lograr esa interrupción. En los delirios ocurre. (Incidentalmente: en el DT, según E Canetti, en Masa y Poder, se tiende a ver infinidad de bichitos porque los ojos ven sus propios materiales. Los ojos se ven a sí mismos, un panal de celdillas asequible a cualquiera, en este mismo momento. Si uno sigue una mancha del cristalino, es capaz de ver el desplazamiento del resto de la red. De ahí a las enjambradas criaturas, vivas y bulliciosas, sólo hay un paso.)
    3. Otros animales realizan, seguramente, juicios similares. Viven una mundanidad poblada de objetos que existen "de suyo." ¿Hay diferencias entre sus juicios y los nuestros? Es importante dilucidar este punto, porque para el realismo acrítico que descerraja por ahí un tipo, los animales podrían experimentar las mismas cosas que nosotros, sin llegar a entenderlas del todo. (Así, en comparación, los animales serían los filósofos de un mundo donde son hombres sólo los físicos.) Esto no es así: sólo algunos perros, sólo en algunos casos, "entienden" la televisión. Luego ver la tele es entenderla, o sea, emitir juicios perceptivos. La corriente de estímulos sensibles es interpretada siempre.
    4. Es propio del hombre formalizar, interpretar, concebir según se ha dicho. El hombre entra a diario en un mundo exterior lleno de cosas que cree existentes por sí con una objetividad e independencia completa de los órganos sensoriales. Este realismo, constitutivo pero especioso, es notado del fenomenólogo, que nos pone en guardia para que no permitamos que nos arrastre. El realismo es, añado, una condición de la física. Pero es un grave error poner a continuación del realismo de la percepción cotidiana el realismo epistemológico de la física, como si fuesen lo mismo uno y otro. Y es una simpleza alegar que las personas ordinarias no tropiezan con el mundo de la vida cotidiana porque lo ven tal como es. La verdad es que lo ven tal como lo ven, y discurren entre realidades entendidas suo modo. Con calor y frío, con auras suaves bien blandas, superficies muy ásperas, piedras bien sólidas, árboles bien galanos y numerables, nubes e icebergs que son de suyo nubes e icebergs.
    5. Los 4 puntos precedentes hacen al filósofo pensar en el mundo como ente cuyos argumentos son los entes. ¿Y por qué son estos tipos (los entes), y no más bien la nada? Heidegger decía: "sí, ya sé que a fulanito, físico de pro; y a lo ordinario del hombre, le parece una memada la pregunta por el ser. Pero es el tipo de memadas de que se ocupa el filósofo, es lo que hay."
    6. [Metafísica de este mísero corresponsal: El hombre "pone" el ente. Construye el artefacto conforme a pre-sub-puestos sensibles, heterogéneos con el constructo. El hombre alcanza, no necesariamente, conciencia de la postura del ente, consciencia de la tendencia a ponerlo, consciencia de la correlación entre "tendencia" y "postura." Desdobla su inapelable realismo. El segundo doblez postula una postura más allá del ente. Donde estaría, de estar, eso que es auténticamente de suyo, independientemente de suyo.]

    Comentado por: Pietro Piadoso el 13/10/2013 a las 01:23

  • [Look at that! No doubt the kid's blot witted, but I own't, the cub is also kind of a grindstone for the paedia. Hey, buddy. Watch out. You're going to hurt yourself, güiqui is far more sharp than you can stand. Leave it alone for a while, follow my advice. And don't forget to pray your prayers before gettin' slept.]

    ¿Lo de insincero irá por mí? ("Insincero", dese cuenta: santurrón...)

    Comentado por: Píter Zyos el 12/10/2013 a las 23:12

  • En el Día de la Diversidad de Culturas, y porque no sé muy bien inglés, pese a haber tenido un profesor muy bueno, en castellano diré:
    leyendo nuevamente el art. del Sr. Azúa, observo que he dado poca importancia a dos aspectos esenciales:mitos religiosos y mitos científicos.
    Agradezco a quien me respondió generosamente, y ahora pregunto:
    ¿existen mitos en la física?
    ¿existen mitos en la metafísica?
    Y opino que en la filosofía existe un discurrir del intelecto que hace posible comprender la realidad, ver lo que la silla "es", no sé si su esencia, eso habría que averiguarlo con los grupos indígenas que consumen el peyote como alucinógeno.
    La metafísica puede iluminar a la física, como la mente que razona puede ver con más claridad lo animado y lo inanimado.

    Comentado por: Rosa Mayo Marcuzzi el 12/10/2013 a las 21:55

  • No sé si he comprendido la pregunta de Rosa, pero intentaré explicar la respuesta que Richard Feynman dió a una pregunta similar al término de una de sus lecciones de física. La pregunta era: "When you are looking at something do you see only light or do you see the object?", a lo que Feynman respondió: "The question of whether or not when you see something you see only the light or you see the thing you're looking at is one of those dopey philosophical things that an ordinary person has no difficulty with.

    Even the most profound philosopher, when sitting and eating his dinner, hasn't any difficulty in making out that what he's looking at perhaps might only be the light from the steak, but it still implies the existence of the steak which he is able to lift by the fork to his mouth. The philosophers that weren't able to make that analysis and that idea have fallen by the wayside from hunger." https://www.youtube.com/watch?v=X8aWBcPVPMo&feature=player_embedded

    Comentado por: Argos el 12/10/2013 a las 18:29

  • Y ya que se hablaba del lenguaje, Roald Hoffmann explicaba cómo el lenguaje impersonal y preciso de la ciencia probablemente surgió como reacción a los Naturphilosophen (tales como los seguidores de Goethe): "Los "Filósofos de la Naturaleza" tenían nociones perfectamente formadas, teorías que lo abarcaban todo, de cómo la naturaleza debía comportarse, pero sin dignarse a ensuciarse las manos para averiguar cómo se comportaba en realidad. O bien, intentaban que la naturaleza encajara en su marco poético o filosófico, sin hacer caso de lo que nuestros sentidos y su extensión (nuestros instrumentos), dijeran. El artículo científico de principios del siglo XIX evolucionó en oposición a la perniciosa influencia de los Filósofos de la Naturaleza. El informe ideal de la investigación científica debía ocuparse de los hechos (a menudo calificados de manera explícita o implícita como la verdad). Los hechos tenían que ser creíbles independientemente de la identidad de la persona que los presentara. Por lo tanto debían presentarse objetivamente (es decir, en tercera persona) y sin ningún prejuicio en cuanto a la estructura y la causalidad (de ahí lo impersonal o la voz pasiva)." Roald Hoffmann, premio nobel de Quimica, escritor y poeta es un extraordinario divulgador. El texto de arriba aparece en su delicioso "Lo mismo y no lo mismo", que les recomiendo encarecidamente.

    Comentado por: Argos el 12/10/2013 a las 18:12

  • Con la promesa solemne de no volver a resucitar a Aristóteles (R.I.P.) déjeme al menos recordar a Orwell, ya que leer su comentario me lo trajo a la memoria: "The great enemy of clear language is insincerity. When there is a gap between one's real and one's declared aims, one turns as it were instinctively to long words and exhausted idioms, like a cuttlefish spurting out ink."

    Comentado por: Argos el 12/10/2013 a las 17:54

  • Alguna vez he presentido que la minucia y munición aplicada a ciertos autores desde la filología les hace, por decir lo que digan, decirlo de un modo inconexo, descoyuntado, donde el todo se transforma en centón. Tantas costuras descubre la lupa filológica como textos, texturas, tejidos, tesituras.
    Y, a decir verdad, ocurre a mi gusto y con ganancia. Sacrifico el aire de conjunto (que cunde y circula acreditadamente por las galerías de la historia del pensamiento) por el mano a mano que riñen los actores más acá del más acá.

    Pero esto de resucitar a Aristóteles (ya van dos veces), forzarle a declarar por nuestra causa y partido, y regresarle de vuelta a la muerte provisional, sin ciencia (desautorizada, la pobre) ni paz, (pues que queda a disposición de la siguiente convocatoria de Argos); eso, eso es una indecencia, oiga.
    Y una indelicadeza querer movilizarnos con el embeleco de una zanahoria. En poca opinión nos tiene.


    Dejando aparte que riñe la autoridad desde el testimonio (figurado) de Aristóteles. Dejando aparte que refuerza su partido por la gravitación del incremento aritmético de la parte, esforzada en discutir la relevancia social de las partes en asunto científico (¿Hay un modo más social de vindicar el propio paradigma que recaudando almas muertas? ¿No da por pre-establecido tal proceder el contraste de paradigmas, contraste dirimido para el público? Se lo pone muy fácil a Khun...)

    Comentado por: Pi dePedir el 12/10/2013 a las 16:12

  • No escribiré en inglés.
    No citaré genialidades.
    Digo: frente a mí una silla.
    Es y está.
    Pero, ¿mi percepción me la muestra tal cual debe ser?
    Qué relación hay entre mirar y ser mirado?
    ¿Influye el sujeto sobre el objeto?
    Que responda quien realiza estudios físicos y metafísicos.
    Porque debo confesar mi ignorancia.

    Comentado por: Rosa Mayo Marcuzzir el 12/10/2013 a las 10:38

  • Y a propósito, si es usted filósofo de la ciencia y pretende que le tomen en serio, olvíde a Aristóteles, por mucho cariño que le tenga.

    Lo que puede aportar hoy el pensamiento de Aristóteles a este asunto (salvo que resucitase, como ya dije) es comparable a lo que pueda aportar Belén Esteban. Y el Aristóteles resucitado estaría en completo acuerdo sobre este punto.

    Comentado por: Argos el 12/10/2013 a las 01:10

  • El Sr. Argos prefiere a un Galileo, que con su humilde telescopio nos brinda las maravillas del mundo real, antes que mil "naturphilosophen" que prometiendo inmensidades dan calderilla revestida de falsos dorados.

    "Y creo que un estudioso de la Ontología puede manifestarse sobre física." Nada más lejos de mi intención que impedir a nadie que exprese y defienda sus ideas. Pero las ideas sometidas al escrutinio público no pueden reclamar piedad alguna.

    Comentado por: Argos el 12/10/2013 a las 01:05

  • El Sr. Argos parece preferir lo físico al discurrir del pensamiento.
    Cierra per se la discusión, que no finaliza.
    Galileo existió y dijo verdades, Descartes también existió y elaboró un racionalismo, en fin, tantos otros.
    Y creo que un estudioso de la Ontología puede manifestarse sobre física.

    Comentado por: Rosa Mayo Marcuzzi el 11/10/2013 a las 19:50

  • Y les dejo, por hoy, con otra cita de Galileo que, tras descubrir (con un telescopio construido por él mismo) de qué estaba realmente compuesta la Vía Láctea, escribió: "attraverso il cannocchiale si può vedere in modo così palmare che tutte le discussioni, per tanti secoli cruccio dei filosofi, si dissipano con la certezza della sensata esperienza, e noi siamo liberati da sterili dispute." Libérense este fin de semana ustedes también.

    Comentado por: Argos el 11/10/2013 a las 17:55

  • Parece un chiste pero no lo es: "Both of them [Kuhn and Feyerabend] are repeatedly cited in support of the claim that everything, including the physical world, is a social construct existing only from the perspective of this or that cognitive practice, that there is no truth but only conformity or nonconformity to the discourse of this or that community, and that the adoption of scientific theories is to be explained sociologically rather than by the probative weight of reasoning from the experimental evidence. Scientists don't believe this, but many nonscientists now do. For example, Sokal and Bricmont tell us that the sociologist of science Bruno Latour recently challenged as anachronistic the report of French scientists who examined the mummy of Ramses II that the pharaoh had died of tuberculosis, because the tuberculosis bacillus came into existence only when Robert Koch discovered it in 1882." Thomas Nagel, "The sleep of reason"

    Comentado por: Argos el 11/10/2013 a las 17:25

  • Muy bueno todo.
    Lo del Sr. Azúa.
    Los comentarios.
    En lo que a mí respecta, me parece excelente la actividad del Sr. Pin.
    Este acercamiento de la física a la metafísica es indispensable, renovador, creativo. Pero no fácil.

    Comentado por: Rosa Mayo Marcuzzi el 11/10/2013 a las 12:59

  • He ahí por qué Félix tiene razón cuando dice que comprender la historia de la filosofía es el ejercicio intelectual más duro que hay: uno tiene que ponerse en los zapatos de otro con el que no comulga para nada.Uno tiene que ponerse en la piel de todo un abanico de 'otros' que pensaron lo que pensaron por algo que les picaba y que a seguramente a uno no le pica. Ese algo era el mundo, su mundo de aquel momento y desde aquella perspectiva. Y todo ello, hilado, nos explica la historia, y entenderlo es como tener abuelos: lo sitúa a uno en donde ahora está.

    Comentado por: pro el 11/10/2013 a las 11:33

  • Borges decía que la omnipotencia divina imponía consideraciones que en general no se hacen; se descree de ella, pero ¿se la puede desmentir? "Un Dios omnipotente puede haber creado el mundo desde la nada, hace la friolera de 15 minutos, con sus estrellas implosiva, con las peladuras de la geología, con su fósiles diluvianos, etc., etc." Nadie puede comprobarlo ni refutarlo, y la idea de un dios omnipotente lo secunda.

    Dejando aparte el descreimiento de la ciencia (Caffarena decía que aun creyéndose esa creación simultánea e instantánea, el científico creyente deberá tomar ponderativamente las calaveras petrificadas, concebir hipótesis que excluyan todo recurso a la sobre-naturaleza, y contrastarlas con los datos relevantes puestos a su alcance. La averiguación de la naturaleza, por definición, se abstiene de admitir episodios sobrenaturales, y hace divinamente bien)

    dejando pues aparte la reserva apriorística de la ciencia, en lo que hace a su discurso, uno ve que los sañudos partidarios de la Biblia, en cuyos libros aprenden a abstenerse de la formación progresiva del hombre, cogen el rábano por las hojas. La indicación de Borges es el suelo apropiado para su fe. La polémica con las teorías de la evolución sobra, que es darse cabezazos con registros fósiles, y no con el bueno de Darwin. Están a punto de declarar heréticas las osamentas empedernida de lagartos descomunales, a interpretarlas bajo algún paradigma infumable, qué sé yo. Hay aquí un viento de cretinismo y de fanatismo que da grima.

    Pero he dicho por arriba que el científico construye hipótesis. Ese proceso es, incluso para Heidegger, pensar; y en la medida que un científico lo desarrolla, piensa. ¿Qué luego se zancadillea a sí mismo con ciertas exigencias vagamente englobadas en conceptos como método experimental, anclaje empírico, variables mensurables, etc.? Cada uno en su casa hace lo que quiere. Pero que no se quejen cuando se les dice que concibieron su hipótesis en el vacío, pensando, por la fuerza de un talento capaz de atrapar analogías dificilísimas, como pueda ser la que se pone de manifiesto cuando buscan las relaciones de la fórmula dentaria de una ballena y un topo. Que se quejen menos cuando se les advierte que el fárrago de conceptos a los que se ha hecho referencia no forman parte del discurso científico de ninguno de los modos (no hay fórmula dentaria ni peso atómico en la “vocación empírica”); que las fronteras epistemológicas las traza otro discurso, liado con cosas de ese tipo; que al final la expresión de sus hallazgos remite a la significatividad de los sistemas simbólicos, asunto penosamente excogitable, dentro del cuál se juegan los cuartos el “pensar” y el “describir” –porque, para empezar, un mismo pensamiento admite descripciones varias, y esto que acabo de decir es expresión de un pensamiento de otro orden ya que el del “lenguaje científico”, pero que el lenguaje científico ha de presuponer si cuando dice algo quiere que ese algo tenga sentido.

    ¿Y no es “tener sentido” acomodar un conjunto de símbolos reunidos sistemáticamente en otro sistema simbólico? ¿No remiten, a propósito del significado, unos sistemas a otros, una articulación simbólica a otra? ¿Puede “hacerse” una ciencia que no pueda “decirse”? Y si una ciencia tan pura es posible, ¿no habrá de admitir la irregularidad sin perder los nervios? ¿Lo indecidible, pero constitutivo? ¿Lo que se piensa, pero que no admite descripción racional? Pin, en la parte donde se señala, anda en eso.

    Comentado por: Piltraf el 11/10/2013 a las 11:09

  • Si Heidegger dice que “la ciencia no piensa, solo describe”, ¿debo tomarme esto en serio sólo porque lo ha dicho una supuesta autoridad filosófica, al parecer indiscutible? ¿Por qué? Si tanto se quiere atacar a los que toman a la ciencia como a una religión, como un mito, ¿por qué tomar ese enunciado como un axioma incontestable? ¿O no, mejor quizá, como algo que viene de arriba, de la autoridad suprema intelectual? Probablemente la autoridad de Heidegger sea indiscutible, pero lo que dice ese filósofo, afortunadamente, es discutible, desde el punto de vista de los juicios de conocimiento, de la lógica al menos. Y lo que dice es algo contradictorio, si es que salvando las contradicciones podemos avanzar en eso que elaboramos los seres racionales en nuestro cerebro y que llamamos pensamiento. Porque, ¿cómo es posible describir una cosa sin pensar, sin pensar la realidad que queremos describir? Seguramente Heidegger sabe cómo se hace eso. Lo bueno sería que lo hubiera explicado de una forma pragmática para que todos nos hubiésemos enterado, so pena que ello hubiera supuesto para él un acto degradante. ¿O acaso es que no hay forma pragmática de explicarlo para el común de los seres pensantes? El problema de los filósofos es que, a base de emitir juicios de valor, se olvidan del conocimiento y sus juicios, se olvidan del lenguaje de la ciencia, cosa muy común, salvo dignas excepciones.

    Algo parecido ocurre con Feyerabend. Las contradicciones surgen como las setas en todas sus arremetidas contra el método científico. En su última etapa, en un acto de lucidez, el filósofo, al fin, se fue apartando de las ideas anticientíficas y relativistas de las que aún hacen gala algunos de sus fervientes discípulos. Sorprendentemente, lo que más llama la atención en Feyerabend es el tono general y abstracto de sus proposiciones, de sus enunciados. Sus argumentos nos hacen ver que la ciencia no avanza siguiendo un método bien definido, y en eso hay que estar de acuerdo. Lo que no explica el filósofo en su obra ‘Contra el método’ es, por ejemplo, por qué son falsas la teoría atómica o la teoría de la evolución, a pesar de todo lo que se sabe de ellas en la actualidad. Probablemente no nos dice el porqué por no compartir o creer con el resto de sus colegas la visión científica del mundo, es decir, que las especies han evolucionado, que la materia se compone de átomos, etc. Y si comparte esas ideas es, seguramente, porque tiene buenas razones para hacerlo. ¿Por qué no reflexionar sobre ellas e intentar explicarlas en lugar de contentarse con repetir, una y otra vez, que no son justificables mediante las reglas universales del método? Puede que al filósofo no le interese esa cuestión. Da la impresión que más que demostrar sus teorías, al filósofo le gusta adoptarlas como una forma de vida y que le importa un pimiento el contenido objetivo y cognitivo de las mismas. Así, nos dice esto Feyerabend: “el amor se convierte en algo imposible para los que insisten en la objetividad, es decir, quienes viven enteramente de acuerdo con el espíritu de la ciencia”. El problema radica en que nuestro filósofo no distingue entre juicios de hecho y juicios de valor. De ese modo, por ejemplo, podría sostener que la teoría de la evolución es más plausible, infinitamente más plausible, que cualquier mito creacionista, pero que los padres (juicio de valor) tienen el derecho de exigir que la escuela enseñe doctrinas falsas a los hijos. Bueno, en este caso, habría un margen de discusión que no sería sobre juicios de conocimiento en exclusiva. En general, el pensamiento de Feyerabend gira en torno a una especie de auto exigencia para introducir lenguajes no científicos en la ciencia y que, naturalmente, le hacen imposible, pues ni siquiera lo intenta, rebatir una teoría científica, acaso fuera la más defectuosa del mundo.

    Comentado por: miguel el 11/10/2013 a las 08:59

  • -A hamburger with French fries, please. (filósofo español ): -No sé lo que son, fritos franceses. ¿La hamburguesa la quiere con patatas fritas o con ensalada de la huerta?

    Comentado por: ArmandoBronca el 11/10/2013 a las 07:30

  • Una de entre las muchas maneras con que la filosofía se mantiene en la realidad podría asimilarse a la 'producción.' Ese modo productivo resulta agotador, y no contempla gratificación. La ciencia puede cerrar el chiringuito y retomar el trabajo con renovado impulso al día siguiente. En el interim, confía en que no haya cambiado nada (y por lo que se refiere a la idea matricial, así es; al día siguiente, la ciencia es lo que no ha cambiado, aunque acontezca que el mismo científico cansado de ayer amanezca hoy en mala condición también. Pero, salvo quiebra mayor del investigador, o golpe de mano de la competencia, la ciencia es retomada donde se dejó, y la realidad ha estado esperándole todo el rato.)

    En ese modo productivo de que hablo, el filósofo insatisfecho, incluso en el proceso de mejorar su instalación en la realidad cargando sobre el sujeto, debe mantener en el aire platos, frutas y bolos, en rapidísimo manejo. No es imposible que abandone los malabarismos en determinado momento, porque según sus cálculos la incorporación de nuevos elementos no mejora significativamente el número circense.
    Pero también cabe que se apoye en el objeto, atajando hacia la realidad, por obra de un fulgor intuitivo. ("Hacia", digo de intento. Y excluyo las ponderaciones que el uso del bipolo objeto/sujeto, filósofo/realidad, está pidiendo a gritos.)

    Ese decidido avance hacia la realidad no conviene que nos haga olvidar que se originó en una insatisfacción, o sea, que estaba motivado. Argos, que al final no se arrancó, estaba a punto, cuando me lastraba con la tarea considerable de representar a las clases dirigentes, estaba a punto de pedir becas, o algo así. Bueno, pues hay gente que, a la vista del recorrido de la realidad, de su recepción en el mundo, hace balance, y procede. Procede por el margen de las becas de la vida académica y las convenciones de la otra. Y, al situarse al margen, o entre los paréntesis indicados, deambular por el más acá le coloca en el disparadero de producir, así fuese el ubi consistans que sus análisis y síntesis pre-cisan. La desolada ruminación de Husserl ("la filosofía siempre está en fase incoativa") da una idea del tipo de frustración constitutiva de ese modo productivo. Los paréntesis husserlianos, además, son explícitos.

    Añado: no es el modo único. Hay actitudes más llevaderas. Que también se debe examinar: yo, con estos mimbres, me fabrico una historia de la filosofía que es puro cilicio, créame.
    (Añado también que si de mí dependiese no quedaba investigador sin beca. El hecho de que aproximen (las becas) la investigación a un trabajo convencional a mí no me engaña: no lo es. Por más que al vígile se le antoje. Por detrás de esas subvenciones se percibe, no obstante, aquella claudicación; yo cumplo con señalarlo; teniéndola en cuenta no es fácil que malogre el impulso propiamente científico.)

    Comentado por: Pietro Piadoso el 10/10/2013 a las 23:52

  • Y ya que hablamos de los marcos que limitan a la física (o a la ciencia en general) creo que es relevante decir que los mayores cataclismos (superación de marcos por unos más amplios) han venido siempre del ejercicio de la ciencia misma. Mal que le pese a la filosofía de la ciencia.

    Comentado por: Argos el 10/10/2013 a las 20:02

  • "Aunque es catedrático de ontología, el objeto de estudio de Pin en la última década es la física cuántica, de la que es un experto." Me temo lo peor. Es como si alguien recomendase encarecidamente un nuevo cóctel con sodio: mezcla explosiva.

    Comentado por: Argos el 10/10/2013 a las 19:57

  • "Es éste un curiosísimo trabajo del célebre físico que se dio por perdido y ha sido hallado en los archivos de la universidad de Constanza" Por si no fueran suficientes las malas noticias que recibimos a diario...

    Ignoro cuál pueda ser el significado propio del termino curiosidad, pero a la vista del resultado a que conduce, no seré yo uno de los que corra a la Central a averiguarlo. Sí me pica la curiosidad (propia o impropia, en cualquier caso hay que reconocer el mérito de c.p. por el anzuelo) pero simplemente por el placer de desquajeringar el invento.

    Comentado por: Argos el 10/10/2013 a las 19:48

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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