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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 23 de febrero de 2020

 Blog de Félix de Azúa

Vuelta a empezar

Cuando recibí el libro me asaltó un vértigo helador: han pasado ya dos años, pensé. Dos años tan inasibles y silenciosos como si fueran en realidad fantasmas de año. Así que decidí tomar, a la manera de Andrés Trapiello, una escrupulosa nota del tiempo fugitivo antes de que se evapore. Con este fin, una vez leído el libro, le di una cita en el Hispano a su autor. Voy a imitarle de un modo rudimentario.

En este volumen, titulado Miseria y compañía, vivimos con él sus habituales rutinas y sorpresas, descubrimientos y disgustos, olmos mojados de lluvia y secos alcornoques. Hay, sin embargo, una diferencia de peso, un viaje por Italia que ocupa un espacio o quizás un tiempo formidable, cosa infrecuente. Como sabemos que a pesar de todo estamos leyendo una novela, sospechamos que tras la apabullante felicidad del viaje va a caer una desdicha. Es una treta típica de muchos directores de cine que anuncian la llegada del drama mediante la lluvia. Si empieza a llover a cántaros sin venir a cuento, es que la chica va a descubrir el cadáver de su novio, o la van a secuestrar, o su marido se ha suicidado. Así es, en efecto, tras el viaje a Italia el protagonista de Trapiello, o sea el propio Trapiello, sufre un doloroso percance que no desvelo.

No hay, sin embargo, equilibrio entre la mucha felicidad del viaje y el soportable dolor del accidente. Por eso le he dado cita, para comentar tal detalle de la novela, o del río de novelas, van 18, que solo concluirán con la muerte de Trapiello, Dios le conceda conocer a las novias de sus bisnietos. Quizás deberíamos empezar a pensar a quién le dejará en herencia la conclusión del volumen sobre el que esté trabajando en la hora fatal. "Aquella tarde, con afilada cuchilla la Parca etcétera".

Llega Trapiello al Hispano, lugar sereno que invita a conversaciones de boisserie, pedimos unos cafés o refrescos, y se lo suelto de un trabucazo. Lo estaba esperando. Es lo que me gusta de los escritores de raza, que son como los buenos mecánicos, tú les dices que hay un ruidito inquietante, un chis chas al arrancar, y sin mirar el motor te dice el mecánico: eso es de la juntaculata.

Lo sé, afirma Trapiello, hay una desproporción entre una cosa y la otra, entre la felicidad avasalladora de la familia visitando villas palladianas por el Brenta y la desgracia que luego me retiene inválido durante meses, pero es que mi ambición es describir los momentos de gozo, de placer, con la misma intensidad que los de dolor y desdicha. La maldad y la desgracia siempre son atractivas, su contrario no tiene cartel. "Todas las familias felices son iguales", como recordarás. Muy pocos se atreven a combatir el monopolio de la maldad, a dar espacio a la jovialidad y al lado luminoso de sus vidas.

Nos liamos luego a recordar escritores que hayan permitido que la felicidad contamine sus páginas. Todos los que se nos ocurren usan el mismo recurso que Trapiello, si hay varias páginas de felicidad ofuscante agárrate porque viene el infortunio supremo, como en Scott Fitzgerald. O bien, si aparece el momento venturoso ha de ser porque ya ha desaparecido, se ha esfumado en la nada para no volver, que es la gracia de Esplendor en la hierba, pero el recuerdo de la dicha generalmente se debe a que estamos en plena desdicha.

Este es un asunto peliagudo. Podríamos incluso asegurar que los antiguos no vivían esta escisión. La Iliada solo relata tajos, decapitaciones, aplastamientos, heridas y matanzas, pero es un libro inmensamente gozoso. Lo mismo podría decirse de los trovadores que cantan a la guerra en el Medievo provenzal. Y a pesar de todos los horrores de las tragedias de Shakespeare hay en ellas un indudable frenesí vital contagioso. ¿Qué nos ha sucedido para que resulte tan difícil darle interés literario a la dicha, al júbilo, al furor de vivir? ¿Por qué es tan aburrida para los modernos la afirmación y el homenaje? Todavía Diderot y Lawrence Sterne podían expresar con toda naturalidad y gran belleza el puro gozo sin sombra de horror que lo compense.

Nos quedamos durante un rato cabizbajos y contrariados. Me arrepentí de haber llevado el tema a un encuentro de media tarde, sin copas, en una atmósfera silenciosa, de velatorio. Ambos, repentinamente, dimos con una solución transitoria, esto es, una nueva cita para seguir royendo el asunto, pero esta vez de noche y con copas. Llega el verano, hay terrazas, los cielos se cubren de estrellas, los vodkas con tónica sudan un forro de perlas resbaladizas, pasea la gente cogida del brazo.

He aquí que, tras el momento sombrío, volvía a aparecer la célebre promesa de felicidad, que es como se suele definir a la obra de arte. La burda imitación de Trapiello podía concluir.

 

Artículo publicado en Jot Down.

[Publicado el 11/6/2013 a las 11:19]

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Comentarios (7)

  • RAZÓN POÉTICA


    Pensamiento: necesidad de cualquier organismo de aprehender o recrear el universo dentro de sí mismo para subsistir. Todo hombre nace dotado de reflejos sensoriomotores (prensión, succión, etc.) sobre los que, según la psicología cognitiva, va a construir su pensamiento.
    Lo primero que hace un niño es pensar el planeta. Mediante su propio movimiento y su mirada aprehende el espacio euclidiano y la gravitación, (todo cae), y así, de forma intuitiva, se hace consciente de lo que Kant llamó primera idea trascendental, sin ninguna capacidad para expresarla.
    Corolario de la vida en la Tierra es la necesidad de relación dentro de la misma especie surgida de la adaptación genética a los factores cambiantes del planeta. Los individuos tienen que combinar sus cromosomas para generar nuevos individuos capaces de hacer frente a nuevas condiciones medioambientales. En el caso de las especies animales, todas están dotadas de un lenguaje que facilita su relación y, sobre todo, su apareamiento. En el caso del hombre la culminación de la evolución de ese lenguaje ha sido la producción del tiempo. La temporalidad inherente a la articulación de la palabra condiciona la consciencia del tiempo en el hombre, y no el supuesto “sentido interno” de Kant, porque si por sentido interno entendemos Memoria a Largo Plazo, ese armazón fisiológico, proteico, exudado en el cerebro por todo el cúmulo de experiencias que conforman la personalidad humana, tenemos que en algunos ordenes biológicos ese tipo de memoria se da también, cuando no hay constancia de que los animales tengan consciencia del tiempo.
    El juego permite al niño experimentar el espacio y el tiempo mediante lo que Kant llamaba intuiciones sensibles, ligadas a la experiencia, cuya matriz material se debe a una determinada configuración fisicoquímica en el sistema nervioso. Por lo tanto cualquier animal pluricelular dotado de tal sistema genera configuraciones fisicoquímicas susceptibles de ser denominadas intuiciones sensibles. Ahora bien, solo el hombre puede llegar a tener consciencia del espacio y del tiempo porque, siguiendo a Kant, todo ese cúmulo de intuiciones necesitan ser integradas en y por una unidad sintética, el “yo”, base del entendimiento, que es como Kant llama al pensamiento humano. Este yo que “piensa”, este “yo pienso” contiene la consciencia del espacio y del tiempo, pero no la Idea, porque dicha idea supondría, no ya haberse hecho conscientes del espacio y del tiempo, sino hacerlos conciencia, la idea supone la conciencia del objeto. Para ello, es necesario acceder a otro nivel del entendimiento, el “yo soy”, porque es en el nivel del ser donde el hombre se hace partícipe de la Idea. Ahora, el espacio y el tiempo no son meras construcciones del entendimiento, sino ideas puras del entendimiento, ideas trascendentales formuladas a partir de la intuición trascendental, de la razón poética.
    Mediante la intuición trascendental, hemos ascendido desde una realidad multiforme a la idea trascendental, una vez aquí, empieza a actuar el pensamiento analítico, la lógica trascendental, la razón. El objetivo del análisis es traer la floreciente nueva idea a la realidad para completarla y fecundarla. En esto consiste la deducción. Si, como parece, muchas otras especies son capaces de ejercer intuiciones sensibles sobre su hábitat; deducir, razonar, es tarea específica del pensamiento humano, porque el hombre es, como dice Machado, “un ente de razón”.
    Deducir es razonar, porque razón es partición, análisis. Es a través del análisis lógico como se llega a conclusiones lógicas. Una conclusión es una idea, pero no es una idea trascendental, porque a éstas solo se accede mediante la intuición trascendental, que es un acto de estética.
    Por oposición a la deducción, el salto intuitivo a la Idea se denomina inducción. La inducción es el acto mediante el cual el pensamiento humano se apropia de la Idea, cuya formulación es una formulación estética, y no lógica, pero que si encuadramos en la razón tendríamos que llamar un acto de “razón poética”.

    Todo salto de la intuición a la Idea es un acto de razón poética. Todo el Pensamiento Humano (el arte es Idea), surge de la razón poética y se desarrolla mediante el análisis lógico, la razón analítica, implementando la realidad.
    Así, a través de la Razón, el hombre es el único animal con capacidad para pensar el Universo.
    Dado que el hombre “es” Universo, el Universo “es” Razón. Y también la Razón “es” el Universo tomando conciencia de sí mismo en el hombre.

    Comentado por: DPA el 24/6/2013 a las 20:27

  • Veo, y perdóneme, que su sensibilidad es un poco superficial. Esta circunstancia, unida a que mi entrada en este blog solo pretendía un alegato y en ningún caso la polémica que usted ha iniciado, no puedo por menos desistir y pedirle disculpas al sr. de Azúa, quien, con razón, puede sentirse molesto por la utilización de su espacio.
    En cualquier caso supongo que usted es de los que cuando visita El Prado cada diez o quince años se coloca frente a Las Meninas y asombrado, y sin sentirse influido por nadie, se siente admirado ante la grandeza de Velázquez,como uno de esos turistas japoneses que visitan nuestros barrios antiguos o compran una espada toledana al salir del museo.

    Comentado por: felix candela el 20/6/2013 a las 09:04

  • Habla usted con rabia y carencia absoluta de rigor sobre la arquitectura. Si lo hiciera con conocimiento de causa escribiría con la prudencia de los inteligentes, en vez de con esa precipitación superficial. Algo le escuece de los arquitectos que no se atreve a explicar. Pero, le guste o no, uno de los escasos prestigios españoles en el extranjero es el conseguido por la acreditada calidad y profesionalidad de los arquitectos. Infórmese de esa proyección externa y déjese de críticas surrealistas que podrían ser aplicadas a cualquier ámbito de la actividad humana. Desde que el dinero se apoderó de la civilización ha ido imponiendo sus poderes. Descubrir esta situación estas alturas resulta absurdo. Si conociera usted nuestra profesión, en vez de utilizar un discurso tan pobre, se daría cuenta de que somos de los pocos que no anteponemos el dinero a nuestro cometido. Y eso es porque un fondo ético nos exige responder (y hasta luchar con nuestro cliente cuando le vale cualquier cosa) y lo asumimos. ¿Conoce usted a muchos que adopten esa actitud en contra de sus intereses económicos, renunciando muchas veces a una elemental rentabilidad de su trabajo? Quizá si el resto de profesiones reaccionaran con generosidad parecida irían las cosas un poco mejor.

    Comentado por: felix candela el 20/6/2013 a las 01:26

  • CIU ha encontrado el origen del catalán en "la más profunda prehistoria" o al menos así lo afirma en una proposición de ley en la que pide a la Generalitat que se dirija a la RAE para que reconozca el catalán en su "categoría de lengua o idioma propio de los catalanes".
    En esta iniciativa, fechada el 13 de junio y firmada por el portavoz de CiU, Jorge Bellver, los convergentes señalan que "después de diversas decenas de miles de años de vida durante la prehistoria", los catalanes "comenzamos a escribir uno de los períodos de más brillantes de la historia de Europa".
    Asimismo, señalan que "después de más de 2.000 años de vida intensa, los catalanes podemos, desde aquí y desde ahora, escribir nuestra historia y, sobre un fondo común y permanente, las sucesivas aportaciones de otros pueblos, que hemos asimilado y transformado y la han ido enriqueciendo por nuestra apertura y permeabilidad a influencias foráneas".
    "Las aportaciones griegas y romanas, visigodas y bizantinas, musulmanas, castellanas, aragonesas, europeas y mediterráneas en general, africanas, judaicas y americanas se asimilan transformándolas en la dirección de nuestra propia idiosincrasia", subraya el grupo.
    A continuación, señala que el habla de los catalanes "que parte, sin duda, de la más profunda prehistoria, se escribe ya desde el siglo VI antes de Cristo con el lenguaje ibérico y, después de las aportaciones sucesivas a partir de las fenicias, griegas y latinas, ha llegado a nuestros días en la forma en la que la conocemos".
    CiU destaca que, actualmente, "nuestro idioma catalán, después del fecundo Siglo de Oro de las letras valencianas, el primero de la península y, después del cultivo posterior durante un poco más de 600 años, ha conseguido una identidad y personalidad propias que permiten considerarlo, sin duda, como una legua o idioma".
    "Los catalanes tenemos todo el derecho del mundo de denominarla y regularla como consideremos conveniente, tal y como han reconocido los más reputados e independientes filólogos y lingüistas", añade la formación, quien explica que el Estatut de Autonomía de la Comunitat "recoge como catalán la propia de nuestro pueblo, situándola como una de nuestras principales señas de identidad".
    El grupo explica que la RAE, en su diccionario de 1959, define el catalán como "lengua hablada en la mayor parte del antiguo Reino de Catalunya". Sin embargo, lamenta que "sorprendentemente" en su edición de 1970 "y sin que haya dado hasta ahora una explicación fehaciente", apareció "sobre la base de una ficha desconocida del académico don Rafael Lapesa, una nueva definición del catalán como variedad del valenciano ".

    Al respecto, indica que la opinión de un académico "no puede tener más valor que un acuerdo académico debidamente publicado en su boletín en el año 1959". Por ello, el PP pide que las Cortes insten al Consejo a dirigirse a la RAE para que, en virtud de los acuerdos de las institución tomó en 1959", se reconozca al valenciano "su categoría de lengua o idioma propio de los valencianos, que se habla en la mayor parte de la Comunidad".

    "¿Era diputado en el pleistoceno?"

    La oposición ha criticado que el PP vuelva a la "guerra de los símbolos". Asimismo, el diputado socialista Josep Moreno, en una rueda de prensa, ha lamentado que la prioridad del PP en materia de cultura sea "determinar que en el pleistoceno los trogloditas ya hablaban valenciano". Al respecto, se ha preguntado "¿Maluenda --viceportavoz del grupo popular-- ya era diputado en el pleistoceno?".

    Por su parte, el portavoz de Compromís, Enric Morera, en un comunicado, ha anunciado que su coalición está dispuesta a llevar la propuesta lingüística del PPCV a los tribunales en el supuesto de que sea tramitada por la Mesa de las Cortes. Morera ha indicado que, de tramitarse la iniciativa de los 'populares', "la Mesa de las Cortes y aquellos que votaran favorablemente estarían incurriendo en un delito de prevaricación".

    Texto "manifiestamente ilegal"


    Según Morera, este texto es "manifiestamente ilegal porque se salta la legislación y las instituciones normativas", y ha añadido que "lo peor de todo" es que "demuestra que quieren llevar su lucha electoral a la guerra de los símbolos cuando en estos momentos la sociedad valenciana necesita un gobierno fuerte y que dé respuestas al desempleo, a la financiación o al grave endeudamiento que sufrimos".

    Por su parte, el portavoz adjunto de EUPV Lluís Torró ha subrayado que "los valencianos no se merecen estar gobernados por un partido que vuelve a comenzar la batalla de los símbolos y de la lengua, con una finalidad exclusivamente electoralista", que "lo único que pretende es dividir una vez más a la sociedad valenciana".

    Para Torró, la propuesta del PP es "absolutamente acientífica, irracional y ahistórica", que no tiene "nada que ver con los conocimientos plenamente normalizados de la filología y de la historia de la lengua". Por ello considera que "o se vuelven a la escuela, tras dejar previamente el gobierno en manos de personas con más cultura, o directamente, si es que saben que están mintiendo, que se vayan a su casa, que ya está bien".

    ES VERDAD, HABÍA FALSIFICADO LOS PRIMEROS PÁRRAFOS. SE HABRÁN DADO CUENTA PORQUE SI NO, YA HABRÍAN ESCRITO AQUÍ MÁS DE CIEN MIL ILUMINADOS LLAMANDO NAZIS ILETRADOS A LOS FAUTORES DE TANTA GILIPOLLADA. PERO CURIOSO QUE CUANDO SE TRATA DE LOS DEL PP LOS QUE SE PONEN EN EVIDENCIA N PESTAÑEA NINGUNO DE SUS MÁS MORIGERADOS DEFENSORES.

    Comentado por: abundio el 19/6/2013 a las 20:34

  • Parece propio asomarse a un rincón de la cultura como este para poner de manifiesto la barrabasada que nuestro gobierno tiene preparada a la arquitectura, a través de una ley liberalizadora de la actividad constructiva, gracias a la que casi cualquiera podrá llevarla a cabo. Curiosamente, la causante de todas las directivas que como sunamis nos van llegando, es Alemania, país donde este atentado a la cultura está perfectamente salvaguardado a través de legislación meticulosa y específica.
    No hay profesión, desde luego, que garantice a la sociedad la bondad de su cometido, pero habrá que aceptar que en los últimos años la arquitectura española ha llevado su prestigio más allá de sus fronteras.
    Tampoco la música ha necesitado siempre estar refrendada desde la academia, pero cuando hablamos de ella con mayúsculas resulta que ninguno de sus creadores ha sido quien solo sabe leer la partitura. Mezclar pues, talento con economía, argumentando un abaratamiento que tampoco se producirá, es un ejercicio de espantosa mediocridad.
    Diciendo que lo adecuado es dejar que cada uno haga lo que sabe hacer resulta tan pertinente como cuando se afirmaba: "Zapatero a tus zapatos". Algo mejor nos hubiera ido si nos hubiera hecho caso, aunque fuera solo un poco.

    Comentado por: felix candela el 18/6/2013 a las 00:30

  • Aunque era algo sabido al menos desde Platón, Nietzsche indicó que los artistas son los criados de su tiempo y que, como reza el dicho, la opinión que el criado tiene sobre su señor siempre es poco halagadora.
    Pero tal vez conviene añadir aquí la precisión de Hegel: eso les ocurre precisamente porque son criados.

    Comentado por: dichos y hechos el 13/6/2013 a las 08:30

  • Existe un cierto prejuicio moral y hasta intelectual contra la constatación de un cierto grado de placer, satisfacción, felicidad o gozo cuando su temporalidad se extiende y parece que la conciencia no admite ese estiramiento porque lo real en la vida de uno es el sufrimiento.
    A lo mejor tampoco somos tan malos y ocurre que la conciencia avisa de que el prójimo padece y mucho, lo cual exige poner punto final al disfrute.
    Literariamente, desde luego es de mayor interés la zozobra y el dolor romántico. Nada bueno puede terminar bien en una novela que se precie, a riesgo de ser descalificada de blanda, poco profunda e intrascendente. ¿Sin hielo los vasos de agua dentro de unos días?

    Comentado por: blas paredes el 11/6/2013 a las 17:58

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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