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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 27 de octubre de 2020

 Félix de Azúa

Restos religiosos

El desconcierto que están causando los múltiples latrocinios, timos, estafas y desvalijamientos por obra de la parte más noble de nuestra sociedad ilustra sobre el respeto que aún se le tenía a eso que suele llamarse "la clase dirigente". Me recuerda a los sentimientos que despierta la palabra "artista" cuando se pronuncia en público. Basta con que alguien hable de los artistas o diga de sí mismo que es un artista para que se generalice una sensación confortable y cálida entre la audiencia. Una sonrisa aflora a sus labios y se acomodan en la butaca.

    El populus ama a los artistas y a otros representantes religiosos que le garantizan que la vida merece la pena, pues esa es la función popular del arte. Si no hubiera tal cosa como el arte, ¿qué sentido tendría nuestra vida, una vez desaparecida la religión? En ese mismo territorio se mueve la anguila política. El político tiene también el destino eclesiástico de asegurar la paz y la justicia. Desdichadamente (y en eso se parece cada día más al artista) su función apaciguadora, su función curativa y confesora, es cada día menos convincente.

    En los últimos meses ha habido una verdadera avalancha de latrocinios cometidos por políticos o por familiares de políticos o por gente que se supone que respeta la política como acción dirigida a moralizar y ordenar a la sociedad. Ética y razón son las dos piernas del político profesional, pero en estos meses se las ha amputado él mismo, se ha dado un inmenso hachazo. Nuestros políticos se agitan ahora como anguilas porque han perdido las piernas. Son troncos balbuceantes que abren y cierran la boca a la manera de los peces que se asfixian por falta de oxígeno en un charco de barro.

    Y sin embargo no había razón para creer en ellos, tenerles confianza o esperar una medicación contra el desasosiego y la ruina. Son empleados de una empresa gigantesca cuyos beneficios se obtienen mediante una ajustada sustracción de los bienes estatales. Los partidos políticos españoles viven de robar el dinero de sus votantes y eso ha sido siempre así. Podríamos dulcificarlo y decir que es lo que les pagamos en negro para que funcionen como partidos, aunque sea un simulacro. Ahora bien, si queremos partidos, en todo caso debemos sobreponernos y seguir adelante como si trabajaran para nosotros.

    Recuerdo una conversación con Duran Farrell, el difunto empresario que trajo el gas a España, en la que me decía escandalizado el dinero que le estaba exigiendo el partido político entonces en el poder. Esa fue la primera vez que oí la expresión "impuesto revolucionario" fuera del contexto de ETA. De esto hace más de veinte años y el gobierno era socialista. Oso decirlo porque venía conmigo otra persona (gran tipo, por otra parte) que lo puede confirmar. Siempre ha sido así, siempre han robado o siempre les hemos pagado en negro, si lo prefieren. A todos ellos. Desde el principio.

    El escándalo sólo se levanta cuando el personaje religioso aparece públicamente como alguien demasiado parecido a nosotros, un pobre pecador. El párroco que se beneficia a la sobrina, el obispo que ayuda a los pederastas, la monja que comercia con recién nacidos, el canónigo que vende la virgen antigua o se queda el dinero de los pobres, todos ellos son pecadores como nosotros. El creyente entonces ve vacilar su fe y a poco que se le caliente el espíritu acabará siendo un ateo furioso y tiempo más tarde, cuando las circunstancias lo favorezcan, quemará iglesias y fusilará al clero.

    El ateísmo, en política, es la desafección y puede conducir a un régimen totalitario con suma facilidad. Españoles e italianos hemos tenido los dos regímenes fascistas más tranquilos y populares de Europa. No somos muy distintos de los italianos, sólo bastante más ignorantes. Ellos se las arreglan mejor con sus ladrones y con sus asesinos, son más inteligentes, son más cultos. Recuerden que fueron los servicios secretos italianos, infiltrados en Ordine Nuovo, los responsables de la matanza de Bolonia en 1980. Y que algunos cuerpos de seguridad organizaban atentados para distraer a los medios de comunicación del contrabando de petróleo que habían montado ellos mismos. Cada vez que entraba en puerto un carguero patibulario, asesinaban a alguien de portada.

¡Aún nos queda mucho que aprender!

 

Artículo publicado en Jot Down.

 

***

 

La revista la Voz del Beatriz del IES Beatriz Galindo ha publicado una entrevista a Félix de Azúa realizada por Louis Malthet López-Ballesteros, aquí el link al texto.

[Publicado el 26/2/2013 a las 16:18]

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Comentarios (13)

  • Nunca tomaría a Italia como país ejemplar.Precisamente sus brigadas rojas,sus matones a sueldo, los que secuestraron y asesinaron a ALDO MORO, Y a los jueces que fueron asesinados por las maffias italianas,todos ellos,son los culpables de que Italia fuese regida por un BERLUSCONI,nefasto hombre indigno,aún apoyado por unos legisladores espúreos y carentes de moral que continúan apoyándole.Hoy en Italia no se puede formar un GOBIERNO,precisamente porque sus bases fundamentales estan destruídas, tanto como lo están las nuestras.Saludos Un Pillo.

    Comentado por: Anillos de Saturno el 29/3/2013 a las 20:23

  • ¿Qué es la democracia, puesto que no es eso que no puede ser, poder del pueblo?
    La democracia era hasta ahora el régimen más evolucionado, más creíble, más eficaz, de promoción y dominio de ese individuo que históricamente nos corresponde y sufrimos, de eso que cada uno era o trataba de ser en su cada vez más desesperado empeño por ser distinto y ser, como todos, uno: la masa. En ello consistía su utilidad. Sin la ilusión democrática, sin la fe de las masas en el régimen ¿cómo controlarlas?
    Pero, a la inversa, sin las masas, sin la creencia en la existencia de ese sujeto histórico que ya se intuye anacrónico, carente de poder, como un apolillado atavío sacado del baúl para exhibiciones folclóricas más o menos ruidosas que denotan su definitiva domesticación, su muerte histórica, sin las masas, ¿qué sentido tiene esta democracia envejecida? ¿Qué nuevo individuo ha venido a instalarse en la historia como el horizonte moral hacia el que cada uno de los supervivientes de este desbarajuste orientará y administrará sus fuerzas? ¿Qué régimen, qué nueva fe vendrá a tratar de domesticar la feroz voluntad de aniquilación consustancial a cada uno de ellos? ¿Se le seguirá llamando democracia, será una Nueva Democracia la que venga a poner orden, a apaciguar la desesperación, a civilizar las guerras del Nuevo Individuo?

    Comentado por: oro parece el 03/3/2013 a las 21:41

  • Quiero dejarme llevar
    como un velero en el mar calmo,
    más allá del horizonte,
    donde la paz se ofrece clara
    y me colma, y me acaricia,
    como tu piel, cercana,
    como el momento eterno
    de eterna plenitud.

    Allí quiero descansar
    del desvarío, del desamor,
    de la oscura flor de la vida.

    Comentado por: miguel el 03/3/2013 a las 09:00

  • Para el comentarista anterior.
    Considero necesario que si me he excedido,se me comprenda. Como mis palabras no son suficientes, acudo a un reconocido escritor:


    de Jorge Luis Borges:

    Juan López y John Ward

    Les tocó en suerte una época extraña.
    El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias,de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos.
    Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.
    López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil.Ward en la ciudad por la que caminó Father Brown.Había estudiado castellano para leer el Quijote.
    El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en la calle Viamonte.
    Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín,y cada uno Abel.Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen.
    El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.

    Con mis saludos,excusándome de mi vocabulario escaso (comparado con el borgiano.)

    Comentado por: Rosa Mayo Marcuzzi el 01/3/2013 a las 21:38

  • Señora Rosa, con la brevedad que considera oportuna le respondo, primero, que no se juzga de las opiniones según el nombre propio que las avala; y segundo, que no le hubiese reconvenido puntualmente a no ser que sus afirmaciones no implicasen desafueros: cuando usted se considera a sí misma víctima de hechos transcurridos hace medio milenio, me hace a mi responsable de los mismos y, al mismo tiempo, culpable de esos desmanes que usted reclama estar padeciendo, cosa que me parece intolerable. Ya le apuntaba que esta actitud tiene consecuencias: reniega usted del "nacionalismo" solo de boquita, pero en verdad hace usted de todo un continente su nación, tanto en extensión geográfica como temporal. Conténgase, por favor.

    Comentado por: El mismo pillo el 01/3/2013 a las 10:48

  • Mantengo y reitero todo lo dicho, aun cuando sea ingenua. Prefiero pasarme de tonta y no de lista.
    Sé bastante bien que los indígenas no eran santos.
    El hombre no es santo.
    Y le digo al Sr. Pillo que entre él y yo hay diferencias: para escribir utilizo mi nombre, no estoy envuelta en una red de mentiras.
    Para saber cómo soy y fui podéis realizar cuantas averiguaciones queráis.
    América Latina es mi lugar y siempre bregaré por nuestros conculcados derechos.
    Ratifico todo mi comentario anterior, y no sigo, porque al decir de William Shakespeare, :
    "la brevedad es el alma del ingenio; la pesadez, sus miembros y accesorios".
    Rosa de LAI:

    Comentado por: Rosa Mayo Marcuzzi el 01/3/2013 a las 09:41

  • Acaso no esté de más recordar aquello de que el poder no es, no puede ser, del pueblo, pues el pueblo es precisamente lo que está contra el poder y lo que denuncia al poder como una imposición de uno -del partido, del individuo, de la masa, del Estado, de uno mismo- sobre otro, sobre sí mismo. Nosotros carecemos de poder, y contra el poder de uno y de otro alzamos la voz, desmentimos con nuestra tarea la servidumbre, la necesidad, que uno u otro tratan de imponer.

    Comentado por: pecado original el 28/2/2013 a las 17:52

  • Tenéis que cambiar de paradigma. Mientras le deis tanta importancia al dinero sois iguales que los que os roban y os empobrecen. Así la sociedad no puede cambiar. Os movéis en el mismo esquema mental. El dinero llega cuando ponéis en práctica unos valores, pero cuando amas esos valores ya no amas el dinero. El amor al dinero lleva al nihilismo.

    ¿Por qué os molesta la corrupción? Porque os parece que el corrupto ha hecho trampa, no porque estéis en contra del juego. Vosotros amáis el mismo juego al que juega el corrupto. Allá el corrupto con su conciencia. A mi me da igual.

    Comentado por: almendro el 28/2/2013 a las 11:52

  • ¡Y tanto que restos religiosos! El dilema de la democracia sigue ahí desde hace veinticinco siglos. Ya Platón se dolía de los defectos de la democracia, capaz de aniquilar a sus mejores ciudadanos precisamente por serlo. Y eso que aquella era una democracia de las que hoy se verían como un equilibrado ideal: democracia directa, pero aristocrática (solo entre los meritorios).
    Aquella democracia, aparte de los que señalaba Platón, visto desde hoy tendría otro gran defecto: que los no elegibles tampoco podían votar. Se nos escapa un detalle: si los esclavos de Atenas hubiesen podido votar, sin a su vez poder ser elegidos, tampoco estaríamos hablando de democracia. La característica principal de la democracia es que el pueblo gobierna al pueblo. El gobernante y lo gobernado son intercambiables. El problema de la democracia es su propia definición.
    Que el pueblo elijamos entre una panoplia donde las opciones son el Capitán Trueno, Supermán, El Guerrero del Antifaz y Míster Próper, sería ideal, sería divino (literalmente), pero no sería democracia. Es lo que querríamos, lo que anhelamos. ¡Claro que es un resto religioso!
    Por desgracia todo lo que tenemos es la democracia. Nada de supermanes, solo jetas y jetillas, más o menos listos, más o menos dispuestos, todos en el fondo yendo a la suya, a la nuestra. (Esto es como en el juego de cuando éramos chiquillos: “Por mí, por todos mis compañeros, y por mí el primero”). Nos las tenemos que apañar para vivir más o menos dignamente y en paz con el vecino, una panda de cabroncetes que solo reaccionamos al palo o al: "no nos vamos a hacer daño, ¿verdad doctor?".

    Comentado por: pro el 28/2/2013 a las 11:00

  • Ha fallado la computadora o bien el nuevo sistema.
    Más o menos decía mi comentario:
    La parte de la sociedad que ha cometido latrocinio y robos no es noble, sino innoble.
    La democracia directa tipo antigua Grecia sólo se puede efectivizar en ciudades de alrededor de treinta mil habitantes.
    En Latinoamérica hace dos siglos que hemos abolido los títulos de nobleza y la esclavitud.
    Hace un siglo que logramos el sufragio universal.
    Hace ocho décadas que vuivimos sufriendo corrupciones diversas, con algunos honrosos interregnos.
    Lo que para Uds. es habitual, generalmente para nosotros es un lujo.
    La lucha es permanente. Queremos gobiernos mejores.
    Deberemos tener cuidado al elegir.
    No será nuestra generación la que pueda contemplar honestidad e inteligencia en los gobernantes.
    Mientras tanto, convivimos con nuestros fracasos y algunos pequeños triunfos.
    Porque a nosotros nos colonizaron, nos diezmaron, nos quitaron el oro, nos dieron espejitos.
    Nos hemos propuesto una Latinoamérica libre, altiva, independiente.
    En ella convivirán gauchos, indígenas, mestizos, descendientes de europeos, pues eso somos; un crisol en el que se ha fraguado lo que ahora nos transforma en mancebos de la tierra.
    Trabajaremos, construiremos.
    Las próximas generaciones quizás estén más sanas y menos desgastadas por los sinsabores.
    Nos une un profundo cariño hacia nuestras tierras y nuestros orígenes.
    No envidiamos al mundo desarrolado, que ha descripto una parábola descendente.
    Es posible que, por el contrario, estemos nosotros en ascenso.
    No nos agrada el nacionalismo.
    Amamos la libertad y la independencia.
    Amamos nuestros ríos y nuestras montañas. Nuestra rica pampa. Nuestro subsuelo con acuíferos abundantes.
    Somos los mancebos de la tierra. No somos nativos despreciables.
    Con educación, trabajo, dignidad, solidaridad, creceremos pese a que también tenemos gente poco grata.
    Sin embargo, "todavía cantamos, todavía reímos.
    Cantamos porque el sol nos reconoce, y porque el campo huele a primavera . . .".
    Ojalá se cumplan nuestros sueños.
    Y, entre todos, podramos construir el edificio.
    Será un edificio de igualdad, fraternidad, libertad.
    Quizá nuestros hijos y nietos puedan ver el alba pura, el alba universal . . ."
    Y ellos lleguen a ser lo que su vocación les dicte.
    Ojalá emplen la razón y el afecto, al servicio de la comunidad y de sí mismos.
    Entonces los días serán claros,
    las aguas cristalinas,
    los pájaros volarán sin que arteramente tronchen sus vidas.

    Comentado por: Rosa Mayo Marcuzzi el 27/2/2013 a las 13:55

  • Solicito cambiar outlook po hotmail, pues aún no me llega el correo para mi comentario anterior

    Comentado por: Rosa Mayo Marcuzzi el 27/2/2013 a las 12:46

  • Entiendo (y espero) que el autor está haciendo uso de la ironía.

    Comentado por: Paz el 27/2/2013 a las 11:53

  • Tiene toda la razón Azúa. Aquí somos unos aprendices. Bárcenas sigue vivo.

    Comentado por: Makia Bello el 26/2/2013 a las 19:07

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 

 

 

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Tercer acto (2020) Literatura Random House, Madrid. 

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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